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SEP: Alcances del nuevo plan de estudio 2022

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

«¿Dónde están las maestras y los maestros en el orden de las necesidades de aprendizaje, en términos de su desarrollo profesional y en el ejercicio de sus derechos en materia de formación continua?»

El plan de estudio de la Educación Básica 2022 (SEP), sin programas específicos aún, que fue presentado el pasado 16 de agosto, tiene la siguiente estructura de contenidos (los llamados cuatro elementos):

I. Integración curricular: Expresada en los campos formativos-ejes articuladores, los cuales establecen los contenidos fundamentales de estudio; los propósitos de formación general (expresados en el “perfil de egreso”); y los contenidos educativos específicos que se desarrollarán en los programas de estudio.

Los diseñadores de la SEP señalan además lo siguiente: “La integración curricular articula el trabajo interdisciplinario, la problematización de la realidad y la elaboración de proyectos. Con ello se atiende la demanda histórica de promover una formación integral, así como situar los procesos formativos en los contextos en los que aprenden las y los estudiantes, y enseñan las profesoras y profesores…”.

“Una de las críticas que históricamente se ha hecho al proceso de formación de la educación preescolar, primaria y secundaria es el ´encapsulamiento del aprendizaje´ que delimita el conocimiento en un contenido descriptivo, clasificatorio y, por tanto, que no puede llevarse a la vida concreta de las niñas, niños y adolescentes.”

II. Autonomía profesional del magisterio: “Para contextualizar los contenidos de los programas de estudio de acuerdo con la realidad social, territorial, cultural y educativa de las y los estudiantes.”

III. La comunidad como el núcleo integrador de los procesos de enseñanza y aprendizaje, así como la relación de la escuela con la sociedad, (noción de centro de aprendizaje comunitario en el que construyen y convergen saberes, se intercambian valores, normas y culturas y formas de convivencia en la comunidad y en la Nación).

IV. El derecho humano a la educación de las y los estudiantes en tanto sujetos de la educación, al mismo tiempo que son la prioridad del Sistema Educativo Nacional.

Comparto seis comentarios breves y genéricos sobre estos elementos, a reserva de retomar algunas líneas finas de análisis en el futuro cercano:

1. Una de las cuestiones que se discuten con rigor académico en las experiencias de evaluaciones de programas educativos y su consecuente proyecto de transformación curricular, en diferentes partes del mundo (pongo como referentes los casos de España y Chile), es la preocupación no tanto por la integración curricular, sino por la desarticulación curricular y la cantidad excesiva de contenidos de enseñanza y aprendizaje que se seleccionan, aparte de la discusión sobre la pertinencia y oportunidad de los mismos.

¿Cuál es la diferencia, en cuanto a la cantidad de unidades didácticas y de contenido que están previstas en el nuevo plan, en contraste con el plan anterior de 2017? ¿Podría hacerse este desglose de manera específica para preescolar, primaria y secundaria? ¿O eso sólo se podrá contestar después de llevar a cabo el “codiseño curricular”?

Entiendo que el problema del “encapsulamiento de los aprendizajes” es diferente a la necesidad de concretar los procesos didácticos, de enseñanza y aprendizaje, en unidades temáticas específicas. Ésta es, sin duda, una cuestión que no puede evitar ni soslayar la/el docente.

Así mismo, se requiere discutir a fondo el concepto que tienen las/los diseñadores del plan acerca del aprendizaje:

“El aprendizaje no es un hecho que reside en la mente de las y los estudiantes, ni un proceso individual, sino que es una acción que se ejerce en relación con otras personas, en contextos específicos y mediante el uso de diversos objetos y símbolos culturales.”

¿La lógica del plan no admite la dialéctica y vinculación entre los procesos intra e intersubjetivos durante los procesos de aprendizaje?

El análisis de la cantidad de los contenidos seleccionados deberá estar a la par de una reflexión acerca de la calidad, pertinencia y relevancia de los mismos. Y todo ello en función de la discusión sobre el concepto de aprendizajes escolares que se tenga. ¿Cómo se ha sorteado ese proceso analítico? ¿Se ha hecho ese ejercicio; hay resultados o esto se va a discutir durante el estudio piloto previsto?

2. Una segunda reflexión está centrada en la discusión acerca de cómo llevar a cabo los procesos de enseñanza de manera concreta (los métodos). Es cierto que existen algunas recomendaciones genéricas en torno a esta cuestión, pero hace falta entrar en detalles. Al respecto, sería interesante que se establecieran algunos criterios de orden pedagógico didácticos, en consenso con el magisterio que trabaja en aula, a efecto de que las/los docentes tengan algunas rutas de acceso y reflexión para actuar.

Asociado con lo anterior y más allá de la retórica, sugiero que profesoras y profesores construyan o reconstruyan algunos principios pedagógicos y didácticos, reconocidos por la investigación educativa actual, que fueran orientadores de la práctica educativa y pedagógica en cada subnivel escolar, es decir, una lista con definiciones y sugerencias para preescolar, otra para primaria y una más para secundaria o por fases sugeridas en el plan.

3. Por otra parte, según el boletín No. 192 de la SEP, las autoridades educativas han informado, respecto al plan de estudio, que éste iniciará “su implementación con una prueba piloto en al menos 30 escuelas por entidad federativa, durante el ciclo escolar 2022-2023″.

Algunas preguntas de orden metodológico que conviene hacer son: ¿Cuál es el contenido de la ficha metodológica y teórica del estudio piloto que se aplicará en educación básica durante el presente ciclo escolar? A estas alturas todavía hay muchas dudas ¿Cuáles serán, por ejemplo, los criterios, técnicas e instrumentos de evaluación educativa y curricular? ¿Cómo fueron diseñados el estudio y la muestra? ¿Por qué se habla de cantidades iguales de escuelas (30) por entidad o estado, por ejemplo, si no son cantidades iguales totales de escuelas en cada demarcación?

4. Tal como lo señalé en un comentario anterior: ¿Dónde están las maestras y los maestros en el orden de las necesidades de aprendizaje, en términos de su desarrollo profesional y en el ejercicio de sus derechos en materia de formación continua? ¿Cómo se llevará a cabo el complejo proceso de actualización de las figuras educativas al ponerse en operación el relevo curricular? Sabemos que ya se han trazado líneas generales acerca de esto (momento de apropiación, le llama el plan), pero aún hay dudas por despejar en el plano operativo.

5. Una pregunta de análisis y al mismo tiempo dirigida a las/los diseñadores y autoridades educativas del más alto nivel de la SEP: ¿Cuáles serán los alcances o las fronteras de la autonomía profesional del magisterio sugerida en el plan? ¿Cuáles serán los criterios que se establecerán al respecto? ¿Y quiénes serán los evaluadores y observadores de los procesos para que esa autonomía se lleve a cabo en un ámbito de libertades y de democratización del trabajo colegiado entre docentes y directivos escolares y asesores técnicos?

6. El punto sobre la reivindicación de la educación como un derecho humano fundamental está consagrado en la constitución política mexicana. Por ello, no veo razón para que su reiteración retórica forme parte de la estructura principal del marco curricular.

Acaso éstas son algunas de las líneas generales de análisis que sugiero o pongo a consideración como una eventual agenda para incorporar en los Consejos Técnicos Escolares del actual ciclo escolar. Espero que haya apertura en ello, si es que no nos gana antes la inercia burocrática y las sobre cargas administrativas.

Fuente de la información e imagen: https://www.sdpnoticias.com

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Covid-19 podría incrementar analfabetismo en México

Por:  Érika Ramírez 

 

La pandemia de Covid-19 podría incrementar las cifras de analfabetismo en México, opinan integrantes del magisterio. Hasta 2020, los datos oficiales daban cuenta de 4.4 millones de personas que no sabían leer ni escribir. La población más afectada: mujeres y adultos mayores. Maestros de zonas rurales de Oaxaca y Michoacán comentan que es necesario un diagnóstico del impacto que generó la emergencia sanitaria en el sistema educativo.

El profesor Gregorio Chávez Jiménez, ha tenido que caminar por horas entre las comunidades más apartadas de la mixteca oaxaqueña para alfabetizar a sus alumnos.  Lleva 26 años recorriendo una y otra población de los indígenas triquis más pobres del territorio de San Juan Copala, Oaxaca. El año pasado, una vez que se reactivaron las clases presenciales post pandemia de Covid-19, ascendió como supervisor comisionado de la Zona Escolar 015 de ese territorio. Ahora, está a cargo de 75 maestros que, al igual que él, recorren los caminos más inhóspitos para llevar la enseñanza a los pueblos.

El profesor Goyo, como lo conocen sus alumnos, relata que cuando inició su labor como docente trabajó en el centro ceremonial de San Juan Copala. Sin embargo, salió del lugar tras el conflicto social que estalló en 2010 y por el que han sido desplazadas decenas de familias.

Ha desempeñado la docencia entre los suyos y ha esquivado la violencia que prevalece entre los grupos que se disputan la región triqui, en las comunidades de Rastrojo, Cruz Chiquita, Yosoxuyi, Santa Cruz Tilapa, Agua Fría, y Guadalupe Tilapa; en esta última impartió clases durante 10 años. Para llegar al lugar, desde el último transporte que lo dejaba cerca del pueblo de Santiago  Juxtlahuaca, tenía que caminar por tres horas entre laderas; para salir, tardaba hasta cinco horas porque el camino iba en ascenso, entre cerros, relata.

Él es maestro en el cuarto estado con más población analfabeta, 351 mil 511 oaxaqueños, según las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Los datos oficiales, a 2020, indican que en primer lugar se encuentra Veracruz, con 517 mil 798 personas; en segundo, Chiapas, con 512 mil 720 personas; y en tercero, el Estado de México, con 372 mil 454.

Gregorio Chávez lamenta que en ninguno de los años que tiene como maestro ha visto que algún mandatario de la entidad, actualmente gobernada por el priísta Alejandro Murat Hinjosa, haya pisado esos lares para saber cómo está la educación. Tampoco, dice, las autoridades de la Secretaría de Educación Pública, que “hacen las cosas desde el escritorio”. 

“Me tocó ir caminando a la comunidad que se llama Unión de los Ángeles, una de las más retiradas. Fui a supervisar a la escuela, pero la cosa es que no conocen lo que es un pizarrón, un mesabanco, es una de las comunidades más atrasadas de la educación”, acusa.

El Inegi indica que “aunque en el país la educación básica (preescolar, primaria y secundaria) cada vez llega a más lugares, muchos jóvenes, por diversas razones, no asisten a la escuela y por lo tanto, algunos de ellos no saben leer ni escribir. En México, durante los últimos 50 años, el porcentaje de personas analfabetas de 15 y más años bajó de 25.8 por ciento en 1970 a 4.7 por ciento en 2020 [el porcentaje más reciente registrado], lo que equivale a 4 millones 456 mil 431 personas que no saben leer ni escribir”.

123RF

Rezago educativo, post Covid-19

Lev Moujahid Velázquez Barriga, coordinador de la Gestión Educativa de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Michoacán, opina que las cifras oficiales podrían cambiar después de la pandemia de Covid-19, porque el rezago educativo se agudizó con esta enfermedad que llegó a México en febrero de 2020.

El también investigador del Centro Internacional del Pensamiento Crítico dice que con la presencia del virus SARS-CoV-2 en el país, la educación se retrasó  en todos los sentidos. No nada más es el tema del analfabetismo, indica, sino también el rezago “en infraestructura, la matrícula escolar, en las mismas carencias de las personas, la falta de los maestros, y en cómo ha pegado la condición económica en la población”.

La mañana del 5 de septiembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que la Secretaría de Educación Pública hace un balance sobre la deserción escolar, pues “hay un crecimiento en la matrícula evidente en el nivel medio superior y en el nivel superior, en donde se piensa que hay una disminución en la matrícula es el nivel básico, pero es hipotético”. 

Durante su habitual conferencia de prensa, el primer mandatario expuso que “son dos factores [los que se analizan], en el caso del nivel básico: se atribuye al tiempo que se estuvo sin clases por la pandemia; y también porque hay una disminución de la población infantil, según los censos en los que están en edad de estudiar en el nivel básico. Hay que verlo todavía, son pues hipótesis, no conjeturas”.

Una de las preocupaciones de parte de la comunidad educativa, dice Velázquez Barriga, es que se debe hacer un diagnóstico para saber cuál es el impacto en el aprendizaje, en las escuelas y, por supuesto, de cómo viven las familias en este momento post pandemia, para poder hacer una orientación del sistema educativo, de la política educativa a nivel nacional. “Una situación disruptiva como esta enfermedad nos debe colocar desde un foco diferente”, opina.

Expone el rezago en los aprendizajes es una situación mundial: “en efecto, no esperaríamos que las personas aprendieran las mismas cosas que aprendían previo a la pandemia, sino que este diagnóstico tendría que sustentarse sobre la idea de las necesidades apremiantes en este momento, el mundo también ha cambiado y se requieren nuevas orientaciones para los sistemas educativos”.

Abatir el analfabetismo

El Inegi da cuenta que la población que sufre de mayor rezago en el aprendizaje son las mujeres y los ancianos. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020, cuatro de cada 100 hombres y seis de cada 100 mujeres de 15 años y más no saben leer ni escribir. “En los últimos 30 años, el analfabetismo entre la población de 15 años y más ha disminuido; en el caso de las mujeres este indicador bajó de 15 a 6 por ciento y en los hombres de 10 a 4 por ciento”.

Además, señala que la mayor parte de la población que carece de alfabetización es mayor de los 75 años, con un 26 por ciento de la población que está en esta condición. Le sigue el grupo etario de 60 a 74 años, con un 12.1 por ciento y de los 45 a 59 años, en un 5.1 por ciento. 

Las maestras Martha Adriana Monroy Mendoza y Andrea Juárez García son integrantes del programa de alfabetización popular de la Sección XVIII de la CNTE, en Michoacán. 

Su misión es abatir el rezago educativo en las regiones más apartadas del estado, como en las poblaciones de los municipios de Marabatío, Pátzcuaro, Uruapan, Zacapo, la Ciénega, Lázaro Cárdenas, Zamora.

Para la maestra Martha Monroy Mendoza, uno de los principales factores del analfabetismo que prevalece en la región es la pobreza, porque en su momento no se le dio la oportunidad de estudiar a la gente, entonces, dice, con este programa la Sección XVIII le da la oportunidad a personas de diversas edades para que puedan leer y escribir, “que en determinado momento, sepan, siquiera escribir su nombre o firmar un documento”. 

La profesora Andrea Juárez García comenta que aunque sabemos que en el artículo 3 de la Constitución dice que “toda persona tiene derecho a la educación”, “lamentablemente”, en ocasiones esto no ocurre “por las costumbres que tienen los padres”. Todavía hay ideas “arraigadas en los hombres que dicen que las mujeres están para el hogar, esa es una decadencia de la educación”. 

También extrabajadora del Inegi, Juárez García comenta que como encuestadora del organismo recorrió el estado y “lamentablemente la mayoría de las poblaciones a donde yo acudí, había mucha marginación, no tenía ni siquiera la primaria terminada, es muy triste ver esta realidad porque hay personas en las cuales se les preguntaba cómo se escribía su nombre y no respondían”.

También, relata, ha visto cómo hay personas que han acudido a sitios públicos a pedir un documento, como un acta de nacimiento, en donde “los funcionarios piden que se anote en un papel recabar los datos personales y es muy triste ver que no saben cómo hacerlo”. 

Por su parte, Monroy Mendoza explica que en el trabajo que realizan actualmente en las comunidades rurales michoacanas, las coordinadoras de la región hacen un brigadeo para ver cuál es la que más apoyo necesita, “trabajamos con mujeres de 30 a 60 años, y ellas van y buscan el área, trabajamos en un ambiente cómodo para que  aprendan. Nosotras, como maestras, nos adecuamos a sus posibilidades y tiempos, para que tengan el interés de aprender”.

Contrario a lo que ocurre en los estados con mayor pobreza, el Consejo Nacional de Evaluación (Coneval) indica que “la Ciudad de México es la entidad con el menor porcentaje de población de 15 años o más analfabeta, y población de 15 años y más con educación básica incompleta (entre el 1.4 por ciento y 17.5 por ciento, respectivamente); mientras que Hidalgo es la entidad con menor porcentaje de población de 6 a 14 años que no asiste a la escuela con 3.8 por ciento”.

El Índice de Rezago Social 2020 del Coneval expone que a nivel nacional, el indicador de la dimensión de educación que presenta mayor incidencia es el de la población de 15 años y más con educación básica incompleta, en un 29.6 por ciento, seguido del de la población de 6 a 14 años que no asiste a la escuela, en un 6.1 por ciento.

Analfabetismo en México

Entidad

Personas con analfabetismo

Veracruz de Ignacio de la Llave

517,798

Chiapas

512,720

México

372,454

Oaxaca

351,511

Puebla

334,179

Guerrero

310,327

Michoacán de Ocampo

242,339

Guanajuato

238,838

Jalisco

179,014

Hidalgo

151,311

Ciudad de México

107,444

Yucatán

105,704

San Luis Potosí

104,794

Tabasco

88,856

Sinaloa

80,898

Chihuahua

73,223

Tamaulipas

68,196

Morelos

66,663

Nuevo León

63,980

Querétaro

61,734

Baja California

52,496

Sonora

44,134

Zacatecas

43,578

Quintana Roo

42,224

Nayarit

40,464

Campeche

39,986

Coahuila de Zaragoza

38,606

Durango

35,779

Tlaxcala

32,613

Aguascalientes

21,908

Colima

18,734

Baja California Sur

13,926

Total 

4,456,431

Fuente: Inegi. Población de 15 años y más por entidad federativa según condición de alfabetismo, 2020

Fuente de la información, imagen y video: https://contralinea.com

 

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Ayotzinapa, víctima sistemática de violencias estructurales y culturales

Por: Pedro Rendón

 

La Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa “ha sido víctima sistemática de distintas arbitrariedades”, principalmente porque sus estudiantes son indígenas e hijos de campesinos, aseveró el Dr. José Luis García, docente de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro).

Los estudiantes de Ayotzinapa son pues, “el caldo de cultivo ideal para la reproducción de las violencias estructurales y culturales”, porque son pobres y marginados, agregó García, quien acudió a la Universidad Iberoamericana Ciudad de México para presentar el libro ‘Tejiendo diálogos y tramas desde el Sur-Sur. Territorio, participación e interculturalidad’, coeditado por la IBERO, la UAGro y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

En dicho texto, el doctor -junto con Bianca Torres y Bianca Vázquez- publicó el artículo ‘Ayotzinapa: violencias, resistencias y lucha sociopolítica’; un análisis socio-histórico sobre las condiciones con las que ha tenido que lidiar la normal rural y cómo fue modificando su razón de ser conforme fueron avanzando los nuevos modelos económicos, políticos y culturales.

Para ese mismo libro, el Dr. Stefano Sartorello, académico del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la IBERO, desarrolló un escrito con nuevas cavilaciones acerca de su proyecto ‘Milpas Educativas para el Buen Vivir’.

“Utilizo una reflexión que parte de las epistemologías del Sur de Boaventura de Sousa Santos, la idea de las zonas liberadas, que son espacios sociales donde la gente se moviliza para crear alternativas ante el statu quo. Entonces identifico que las milpas educativas para el buen vivir son zonas educativas liberadas, donde tratamos de renovar la educación escolar, sacándola de la escuela y haciéndola en las milpas”.

Del libro en general, el profesor de la UAGro mencionó que es una recopilación de pensares, sentires y haceres provenientes de diversos contextos latinoamericanos, que emergen de problemáticas multifactoriales y que aportan una mirada alternativa y mecanismos de resistencia política, epistemológica y pedagógica para construir un nuevo tipo de educación, desde lo contextual, lo territorial y la comunidad.

“Se trata de un libro con una perspectiva latinoamericana, pero desde el Sur-Sur, o sea, desde una postura política alternativa a las posturas del Norte global”, complementó Sartorello.

Esa alternativa educativa, desde la mirada Sur-Sur, en la Universidad Autónoma de Guerrero se está construyendo al “hacerle frente al ímpetu modernizador del capitalismo y el neoliberalismo”, a través de la reflexión, para poder construir mecanismos de resistencia. “Empleamos estos mecanismos de interpretación de las lógicas neoliberales y capitalistas para poder construir desde ahí, desde lo que somos nosotros, desde el entendimiento de nuestras realidades”, comentó García.

Añadió que, a la presentación del libro ‘Tejiendo diálogos y tramas desde el Sur-Sur. Territorio, participación e interculturalidad’ acudieron, entre otros, estudiantes de la UAGro, cuya asistencia a las IBERO les permitió conocer otras realidades y entender que viven en un mundo con diferentes visiones. “Vinieron, siendo más poéticos, a caminar el mundo”.

“Creo que estudiantes con las condiciones tan precarias como los que hacen vida en la Autónoma de Guerrero merecen, tienen el derecho de conocer, otros espacios que no necesariamente son sus espacios”. Es así que, “en este diálogo de saberes puede haber un resultado positivo entre dos visiones que parecen antagónicas, pero que realmente se pueden complementar de la mejor manera”, finalizó.

Fuente de la información e imagen:  IBERO

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México: La educación en la primera infancia «una agenda pendiente»

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) en 2018-2019, sólo el 24.32 por ciento de niños y niñas de 3 y 4 años tuvo un desarrollo adecuado en cuanto a alfabetización.

En México, la educación que se brinda a niños y niñas durante la primera infancia –en sus primeros 5 años de vida– enfrenta diversos retos. Uno de ellos es la falta de reconocimiento social, es decir, los padres y cuidadores no reconocen su importancia, cuando se trata de un aspecto esencial en el desarrollo integral de todo ser humano.

Así coincidieron las especialistas reunidas en la primera mesa de discusión “Educación en la primera infancia; retos y recomendaciones”, organizado por Early Institute, a propósito de los datos que concentra el Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), herramienta social y estadística que da seguimiento al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En el panel participaron Irma Lilia Fuentes, subdirectora de Educación Inicial en la Dirección General de Desarrollo Curricular de la Secretaría de Educación Pública (SEP); Brenda González García, directora de Atención de Políticas de Primera Infancia del Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes; y las investigadoras Katia Carranza Velázquez, de Mexicanos Primero e Ixchel Beltrán Revilla, del Pacto por la Primera Infancia.

De acuerdo con SIPI México, que a su vez se nutre de bases de datos oficiales, como el Sistema Educativo Nacional, la matrícula preescolar que va de 3 a 5 años tuvo una caída de 8.0 por ciento% de 2018 a 2021. En el ciclo escolar 2018-2019 se registró una inscripción de 71.8 por ciento; en el periodo 2019-2020 fue de 71.4 por ciento, y en el ciclo 2020-2021 bajó aún más, a 65.6 por ciento.

En cuanto a la tasa de escolarización de educación inicial (de 0 a 2 años) la baja fue de 18 por ciento en ese mismo periodo, ya que en el ciclo 2018-2019 se tuvo 4.1 por ciento; en el periodo 2019-2020 fue de 3.8 por ciento, y en el ciclo 2020-2021 fue de 3.1 por ciento.

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) en 2018-2019, sólo el 24.32 por ciento de niños y niñas de 3 y 4 años tuvo un desarrollo adecuado en cuanto a alfabetización y conocimientos numéricos.

Estas cifras hablan de un panorama poco alentador, sobre todo, en cuanto a educación inicial se refiere. Las expertas en la mesa de discusión vinculan este fenómeno con distintos aspectos: la necesidad de un cambio cultural; ampliar la cobertura; mejorar la calidad del servicio educativo; fortalecer a los agentes educativos con formación continua y adecuada; priorizar el interés superior de la infancia y poner al centro a los niños y las niñas en la construcción de las políticas públicas.

También hay que garantizar la implementación de la recientemente lanzada Política Nacional de Educación Inicial (PNEI) en cuanto a cobertura, calidad y trabajo con las familias. En este sentido, otra cifra que llama la atención es que 40 por ciento de las familias mexicanas no requiere del servicio, de acuerdo con datos compartidos por el Pacto por la Primera Infancia.

Se debe tener mayor presupuesto para impulsar la educación en primera infancia y garantizar un sano ejercicio de los recursos, así como alentar la coordinación entre los diversos sectores involucrados en esta etapa educativa.

En Early Institute afianzamos nuestro compromiso por contribuir en la mejora de la salud; el cuidado y la educación; la seguridad y la protección de la primera infancia y sabemos que la responsabilidad es compartida. SIPI México reúne datos para facilitar el análisis de la situación actual de las niñas y los niños de México, desde un enfoque estadístico, pero también de derechos, motivo por el cual las voces de especialistas ofrecen otra dimensión de entendimiento a lo que ocurre hoy en día en un ámbito educativo complejo y desigual. Los invito a consultar SIPI México en https://earlyinstitute.org/sipimexico/

https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/annayancy-varas/2022/09/13/la-educacion-en-la-primera-infancia-una-agenda-pendiente/

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México: Critican maestros la evaluación diagnóstica de Mejoredu

La evaluación diagnóstica de Mejoredu, ha recibido muchos cuestionamientos por parte de las maestras y maestros de educación básica del País.

Maestras y Maestros de educación básica criticaron a la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) por la evaluación diagnóstica que del 5 al 15 de septiembre deben aplicar a los alumnos de 2° a 6° de primaria y de 1° a 3° de secundaria.

Consultados por este portal de noticias educativa, los docentes expresaron su malestar debido a que Mejoredu puso en línea la serie de evaluaciones y materiales necesarios para realizarlos, pero cargó el costo de la logística de evaluación a las comunidades escolares.

“Si bien es necesario hacer una evaluación diagnóstica para no caminar a ciegas, lo que no se puede permitir es cargar el costo de la logística de evaluación a maestros y padres de familia.  Y no se trata de poner cuatro opciones de aplicación para que elijan la de su preferencia, pues en las cuatro opciones hay un costo económico que deben absorber las comunidades escolares.  Se trata de evaluar sin lastimar los bolsillos de maestros y padres de familia que siempre, al inicio del ciclo escolar tienen gastos que la SEP no asume”, expresó el maestro de primaria de Campeche, ‘Carlos M’.

“No es justo que la Comisión le transfiera a los padres de familia el gasto de la impresión de la evaluación diagnóstica. Hay otras opciones de aplicación, pero no se adaptan a las condiciones de nuestra escuela. Por eso pienso que la insensibilidad de Mejoredu es insultante”, dijo el profesor ‘Miguel N’ de Tenosique, Tabasco.

Al respecto el maestro de educación primaria de Cárdenas, Tabasco, José Eduardo Ávila Suárez, dijo que la evaluación es “muy compleja y demasiado tediosa para los niños”, además de que muchos padres ven difícil de pagar cierta cantidad de dinero por las copias del cuadernillo.

En ese sentido dudó de la efectividad de la evaluación, ya que dijo, no está muy acorde a la realidad y necesidades de los niños”.

En tanto la Maestra y Jefa de Sector del Estado de Veracruz, Anel Guadalupe Montero Díaz, consideró que si bien la prueba tiene un buen diseño técnico-pedagógico y puede ofrecer evidencias del aprovechamiento escolar de los alumnos, no fue apropiado encargar la logística de aplicación a escuelas y padres de familia.

“El tema de la prueba lo podemos dividir en dos rubros: la cuestión tecnico-pedagogica es muy buena. El diseño de la prueba es muy bueno, recuerda a los exámenes de ENLACE, aunque no sabemos si en alguna forma es una sustitución. Son exámenes largos, pero que se pueden aplicar por partes y claro que ofrecen un panorama muy amplio del nivel de aprovechamiento del alumno. Por otro lado, está el tema económico en el que si se volaron la barda. En medio de una crisis en todos niveles y sentidos, se avientan la friolera de dejar la carga de impresión (o logística) a las escuelas y por ende a los padres de familia. Es un buen instrumento mal aplicado por obvias razones”, argumentó.

Por su parte el maestro Ricardo Hernández Rodríguez de la Escuela Primaria ‘Himno Nacional’ de Ciudad Victoria, Tamaulipas, consideró importante tener un parámetro “que mida los aprendizajes de los niños lo más cercano posible a lo que se pretende que aprendan“.

En ese sentido expresó que la evaluación diagnóstica de Mejoredu es un instrumento que si bien no es del todo efectivo, sí es útil como apoyo para los docentes.

“Cuando hago referencia a que no es efectivo, es a la singularidad de la discordancia entre los programas y los materiales bibliográficos. Se pide que el aprendizaje sea integral y contextualizado y el instrumento sólo evalúa Español, Matemáticas y Formación, como si las condiciones del trabajo hibrido o a distancia en algunos lugares permitiera establecer un acercamiento real a lo que reflejan las evaluaciones del ciclo escolar anterior con el diagnóstico del ciclo escolar actual”, precisó el profesor.

Sobre la logística de aplicación, el Profesor advirtió que las cuatro opciones propuestas por Mejoredu buscan adaptarse a las condiciones en las que el docente puede aplicarla, sin embargo cuestionó que una de esas opciones proponga imprimir los cuadernillos, ya que “el gasto es increíble, dadas las condiciones económicas que actualmente viven los padres de familia”. 

“En caso de que se elija la proyección del examen y solo se imprima hoja de respuesta, las lecturas y los planteamientos de razonamiento no tienen el mismo impacto de tener en físico el instrumento, para que el alumno pueda hacer sus anotaciones o subrayar para poder hacer conjeturas que le ayuden a encontrar una solución o respuesta, además de que no todos los alumnos tienen igual dominio de la comprensión en lectura, agregando la interferencia que puede ser la lejanía de su lugar con la pantalla donde se proyecta y la distracción que esto genera. Instalar el software en computadoras y llevarlos, queda totalmente descartado para los alumnos en escuelas que apenas tienen lo básico, ya no hablemos de la plataforma que en algunos casos no se abría en tiempo o el internet deficiente interfería en la aplicación”, explicó.

En tanto reconoció que el esquema evaluador mediante software y la interpretación de resultados es una herramienta muy útil, y consideró que es una excelente idea de la SEP proporcionarla, ya que “ayuda muchísimo para implementar un plan de trabajo más apegado a las necesidades de los alumnos”.

Y calificó de negativo la falta de instrumentos para evaluar a los alumnos con barreras de aprendizajes, pues advirtió que hay abandono “al no tener cómo diagnosticar adecuadamente el avance de un alumno en estas condiciones dentro de aulas que no cuentan con equipos USAER”.

Por último Abel Glez. Pedrero, Maestros de educación secundaria de la Ciudad de México, reiteró una vez más la inconformidad más generalizada entre los docentes, es decir, el gasto que representa aplicar la evaluación en las escuelas.

Señaló que si bien Mejoredu envía orientaciones didácticas en torno a la evaluación diagnóstica, cuestionó la problemática que siempre han enfrentado los maestros, es decir, la carga administrativa que en muchos casos impide revisar dichas orientaciones.

Por otra parte, dijo que utiliza parte de los materiales de Mejoredu para apoyar a sus alumnos de tercer grado de secundaria para enfrentar la prueba para ingreso Comipems.

Con respecto a los resultados que ofrece la evaluación diagnóstica, el docente dijo que de manera general, éstos le sirven de muy poco.

“No le vi utilidad alguna, ya que su aplicación se da en una etapa pospandémica, donde el atraso en los aprendizajes es evidente”.

Y agregó:

“Toda una pérdida de tiempo, sería mejor que enviaran materiales de apoyo para fomentar la lectura y enviarán reactivos de menor a mayor grado de dificultad para su dosificación e implementación durante el año escolar en cada uno de nuestros grupos”.

Fuente de la información e imagen: https://profelandia.com

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“No podría contestar eso”: tunden a Leticia Ramírez por desconocer cómo aprenderán matemáticas los niños. México

América del Norte/México/09-09-2022/Autor(a) y Fuente: profelandia.com

Este tropiezo de Ramírez Amaya ha generado una serie de reacciones en contra de ella, ya que se trata de la funcionara encargada de encabezar la puesta en marcha del nuevo Plan de Estudio.

Sendo tropiezo de la nueva titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Leticia Ramírez Amaya.

Y es que este día concedió un entrevista a la periodista Danielle Dithurbide para Televisa, en donde el tema principal fue el arranque de la prueba piloto del nuevo plan de estudios en el ciclo escolar 2022-2023.

“¿Cómo va a aprender, trátenos de poner un ejemplo, cómo va a aprender un niño las matemáticas en segundo de primaria que ya esté en el nuevo modelo educativo?”, cuestionó la periodista a la Secretaria de Educación.

Sin embargo, la funcionaria visiblemente nerviosa por no encontrar un respuesta a la pregunta, solo se limitó a contestar un simple: “No podría contestar eso”.

Este tropiezo de Ramírez Amaya ha generado una serie de reacciones en contra de ella, ya que se trata de la funcionara encargada de encabezar la puesta en marcha del nuevo Plan de Estudio 2022 de educación básica.

Y es que fue el pasado 1 de septiembre cuando oficialmente asumió el cargo de titular de la SEP, luego de la salida de Delfina Gómez Álvarez, quien se fue en busca de la gubernatura del Estado de México en 2023.

Aquí algunas reacciones al tropiezo de Leticia Ramírez:

Alejandro Rodríguez
@AlexRdgz
Ya ví completa la entrevista que le hizo @daniellemx_ a la «titular» de @SEP_mx y mi conclusión es que la señora Leticia Ramírez no sabe ni lo que ignora.
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Villalpando
@Irma_vh
Y no la defiendo, solo digo que la mayor parte de los secretarios de educación en este país están lejos de la pedagogía, lamentablemente.
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Abelardo Carro
@AbelardoCarro
Imaginemos la reacción de las redes sociales y del magisterio si, Aurelio Nuño, le hubiera respondido a una reportera o reportero: “no podría contestar eso”…
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Fuente e Imagen: https://profelandia.com/no-podria-contestar-eso-tunden-a-leticia-ramirez-por-desconocer-como-aprenderan-matematicas-los-ninos/
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La nueva escuela mexicana: modelo para armar (Parte II)

Por: Roberto Rodríguez

El 3 de octubre de 2019, el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, acudió a la Cámara de Diputados para presentar la glosa en materia educativa del primer informe presidencial. En ese acto, varios legisladores le preguntaron sobre las características de la nueva escuela mexicana (NEM). El funcionario respondió: “un objetivo primordial de la NEM es reorientar el sistema educativo nacional para impulsar el aprendizaje de niñas y niños. No entiendo otra medición para conocer el avance en materia educativa que no sea, precisamente, el aprendizaje de nuestras niñas, niños, adolescentes y jóvenes.” Luego agregó: “la nueva escuela mexicana toma todos los principios de la Constitución para, primero, centrar la atención en las niñas y los niños. Esto que se dice muy fácil es todo un cambio pedagógico. Centrar la atención en las niñas y en los niños y no necesariamente en métodos y sistemas. Y esto nos lleva también a una educación personalizada. No se educa a un grupo, se educa a seres humanos individuales que requieren de una atención especial de sus maestras y de sus maestros.”

A esas alturas, en que estaba por cumplirse el primer año de gobierno y se habían reformado las normas fundamentales del derecho educativo, la SEP estaba dedicada a dar forma y contenido a la NEM y al nuevo acuerdo nacional por la educación (ANE). Al respecto, la SEP elaboró materiales que fueron presentados, en primera instancia, a las autoridades educativas de los estados. Se preparó, además, una guía para el taller de capacitación “Hacia una nueva escuela mexicana” (SEP, agosto 2019); dicho taller fue impartido en los consejos técnicos escolares al inicio del ciclo 2019-2020.

La guía y el taller de 2019 tenían el propósito de comunicar, al personal docente de educación básica, los principales cambios normativos (constitución y leyes secundarias), así como el enfoque y avances de la NEM. El documento base precisa: “Actualmente nos encontramos en un periodo de transición curricular, cargado de cambios y oportunidades. Una situación relevante es que se suspende el avance de la aplicación del plan de estudios 2017, lo que da la oportunidad de revisar a fondo, con la participación de maestros y maestras, la propuesta curricular que ha sido materia de controversia por muchos sectores del magisterio; y también permite atender el nuevo acuerdo educativo plasmado en el artículo tercero constitucional.”

Modificación de planes y programas de estudio
El mismo año, el plan y programas de estudio para el ciclo 2019-2020 se modificaron en varios aspectos. En ese momento, la idea era reformar progresivamente el currículum de la educación básica para implantar los principios de la reforma normativa. Conforme al Acuerdo SEP 20/11/19, se dispuso que, en el ciclo escolar por iniciar, la transición ocurriría así: “a) en primero, segundo y tercero de preescolar; primero y segundo de primaria; y primero y segundo de secundaria se aplicará el plan de estudios 2017; en tercero, cuarto, quinto y sexto de primaria; y en tercero de secundaria, se aplicará el Plan 2011 y los componentes de autonomía curricular” y desarrollo personal y social del Plan 2017”.

De entonces a la fecha habrían de convivir los planes de estudio de 2011 y 2017, así como las modificaciones establecidas en 2019. Además, en el acuerdo SEP citado se establecieron varias modificaciones al marco curricular del plan 2017, para incluir varios de los conceptos de la política educativa en ciernes. Entre ellos destaca la propuesta de establecer los contenidos de la autonomía curricular, previo acuerdo de cada consejo técnico escolar, en alguna de dos opciones: la primera, emplear el tiempo de autonomía en actividades tales como «ampliar la formación académica; potenciar el desarrollo personal y social; «nuevos contenidos relevantes; conocimientos regionales, o proyectos de impacto social. La segunda, destinar ese tiempo a “profundizar en el estudio de los aprendizajes de alguna o varias asignaturas del componente de formación académica y/o de las áreas de desarrollo personal y social.” Se dejó a la decisión de cada escuela la organización de clubes, orquestas, actividades deportivas o culturales, entre otras actividades.

También se incluyó una nueva asignatura al plan de estudios de primaria, la de “vida saludable”; se modificaron los contenidos y materiales didácticos para la de formación cívica y ética y se editaron nuevos libros de texto para esa materia. En secundaria se reestableció la asignatura de tecnología y su posible coexistencia con talleres, esto último conforme a la decisión de cada consejo técnico.

Propuestas didácticas y para la mejora continua
En la guía para docentes de 2019 se incluyó, como principal recomendación didáctica, avanzar hacia un currículum con las siguientes características: compacto y accesible; flexible y adaptable al contexto; factible y viable a desarrollar en el tiempo escolar; que contribuya a la formación de personas técnicamente competentes y socialmente comprometidas en la solución de los grandes problemas nacionales y globales; fortalecer en la formación de las niñas y los niños las convicciones a favor de la honestidad, justicia, la libertad y la dignidad y otros valores fundamentales derivados de los derechos humanos; fortalecer la formación cívica y ética, y promover la convivencia familiar.

Con la participación de los consejos técnicos escolares se desarrolló la colección “Buenas prácticas para la Nueva Escuela Mexicana”, consistente en fichas con actividades y orientaciones didácticas sobre seis temas: inclusión; aprendizaje colaborativo en el aula; aprendizaje colaborativo desde la gestión escolar; formación cívica y ética en la vida escolar; escuela y familias dialogando y sumando acciones frente al cambio climático.

A las escuelas se les solicitó establecer un programa de mejora continua que incluyera: diagnóstico; objetivos y metas; acciones, y seguimiento y evaluación. Para tal efecto, la SEP distribuyó el manual titulado “Orientaciones para elaborar el programa escolar de mejora continua”, en que se proponen los rubros de diagnóstico y los formatos para el mecanismo de planeación para la mejora. La responsabilidad se hizo recaer, en principio, en los “colectivos docentes”, aunque las y los directores de escuelas tendrían la obligación de reportar resultados a la SEP.

La NEM en la planeación nacional
El 30 de abril de 2019 el ejecutivo federal presentó el Plan Nacional de Desarrollo (PND). En algunas esferas de opinión, el documento fue criticado por no atenerse al canon establecido por los planes nacionales de administraciones anteriores, y porque su contenido se apreciaba más político que programático. En materia educativa, el PND enfatizó, como prioridades, la política de becas y el proyecto de sistema de universidades para el bienestar Benito Juárez. No obstante, en la sección de estrategias se indicaron las siguientes: asegurar acceso y permanencia; elevar calidad y pertinencia; revisar planes y programas de estudio; fortalecer la profesionalización docente; mejorar infraestructura equipamiento, y promover la revisión y adecuación del marco normativo e institucional. En el documento no se menciona una sola vez a la NEM o el AEN, lo que hacía dudar si las prioridades educativas del presidente y las del titular de la SEP eran coincidentes.

La publicación del Programa Sectorial de Educación 2020-2024 fue tardía. Se dio a conocer en julio de 2020 cuando se esperaba a finales del año previo. A diferencia del PND, este documento sí hace mención de la NEM y del AEN. El texto ofrece una definición acotada sobre la primera: “Concepción de la escuela que busca la equidad, la excelencia y la mejora continua en la educación, para lo cual colocará al centro de la acción pública el máximo logro educativo de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Tendrá como objetivos el desarrollo humano integral del educando, reorientar el Sistema Educativo Nacional, incidir en la cultura educativa mediante la corresponsabilidad e impulsar transformaciones sociales dentro de la escuela y en la comunidad.” También se argumenta que la NEM “impulsará una educación de excelencia para formar mexicanas y mexicanos incorruptibles, responsables, con sentido comunitario y de solidaridad, conciencia ambiental, respeto por la diversidad cultural y un profundo amor por la Patria.” En el programa el AEM se reitera como un mecanismo de “coordinación vertical y horizontal” entre los distintos agentes educativos; es decir, como un instrumento básico de gobernanza.

En la legislación secundaria derivada de la reforma constitucional se estableció como obligatoria la formulación de dos estrategias nacionales directamente relacionadas con el ámbito educativo: la de educación inclusiva y la correspondiente a la mejora de escuelas normales, ambas derivadas de la Ley General de Educación de 2019. En la misma norma se formuló también la obligación de diseñar una Política Nacional de Educación Inicial, como parte de la Estrategia Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia. Las tres estrategias fueron presentadas, a finales de 2019, como parte del AEN, no obstante que la correspondiente a la atención integral a la primera infancia implicaba la coordinación entre los sectores de salud, bienestar y educación.

En la Estrategia Nacional de Educación Inclusiva se considera a la inclusión como “el desarrollo de una escuela común, no selectiva, organizada para acoger la diversidad y asegurar el logro educativo de todas las personas”; en términos prácticos, que en cada escuela se adopten criterios de inclusión en vez de establecer instituciones para grupos específicos. Se anticipaba que ello iba a requerir acciones del siguiente orden: armonización legislativa y normativa; desarrollo de modelos de atención con enfoque inclusivo; formación de los agentes educativos; sistema integral de información para la educación inclusiva; centros educativos accesibles para el aprendizaje y la participación, y estrategias de comunicación y vinculación a favor de la inclusión intersectorial. En el documento se indicaba, asimismo, el propósito de “avanzar gradualmente en la construcción de la NEM para todas y todos desde la comunidad, superando de manera progresiva la dispersión y precarización que se ha producido por la segmentación del sistema en modalidades y subsistemas para atender a los grupos de mayor pobreza y vulnerabilidad.”

La segunda estrategia, la de mejora a las escuelas normales, surgió de las conclusiones del Congreso Nacional para el Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales (Ciudad de México, 6 y 7 de mayo de 2019). En el documento se puntualiza la necesidad de emprender su reforma con base en cinco ejes: formación de docentes para transformar el país, considerando a las maestras y los maestros como profesionales de la educación; impulsar procesos que respondan a las demandas actuales y futuras del entorno social; desarrollo profesional de los formadores de docentes; autogestión de las normales para fortalecer la gestión curricular, pedagógica y administrativa, y planteamiento de la ruta curricular con lo cual se diseñarán los planes y programas de estudio.

Por último, el componente educativo de la estrategia para la primera infancia destacó el propósito de “desarrollar una cultura pedagógica de la integralidad entre familiares, agentes comunitarios y, en particular, entre docentes y dirigentes institucionales de la educación, así como sumar esfuerzos para atender a la primera infancia desde un enfoque de interdependencia de los derechos, donde la realización de uno sea la condición necesaria para el acceso efectivo de los demás.” No obstante estos propósitos, el mandato que obligaba a la SEP a desarrollar una política nacional de educación inicial, como parte de dicha estrategia nacional, tardaría varios años en cumplirse: apenas en marzo de 2022 se publicó el acuerdo SEP correspondiente a tal mandato.

Fin de la etapa
Al inicio de actual periodo de gobierno se perfilaba la construcción de la NEM a través del desarrollo de un enfoque pedagógico centrado en propósitos de calidad, equidad, inclusión, humanismo, compresión del entorno y articulación pedagógica entre los niveles de la educación obligatoria; en la importancia de desarrollar nuevos materiales educativos, incluida la renovación de los libros de texto gratuitos; así como en la reforma gradual de planes y programas de estudio. De manera complementaria, la NEM debería incorporar los enfoques y acciones de las estrategias nacionales indicadas. En 2019-2020 se adelantaba en esa dirección, aún con énfasis en la planeación y programación, más que en la implementación. Entonces llegó el Covid y todo cambió.

Fuente de la información:  https://www.educacionfutura.org

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