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Argentina: La educación virtual en tiempos de coronavirus

La educación virtual en tiempos de coronavirus

Brand Studio para UADE

La educación virtual en tiempos de Coronavirus estará en la agenda, al menos, por las próximas semanas. Ante el imprevisto del aislamiento obligatorio generado por la pandemia mundial, distintos establecimientos educativos tuvieron que adaptar sus carreras a este formato virtual. Y una de las que mejores resultados viene teniendo es UADE, que desde la semana pasada dicta el cien por ciento de sus materias de manera remota.

Poniendo la tecnología al servicio de la educación, UADE garantizó la continuidad de las clases de 35 mil estudiantes para que puedan avanzar con los estudios desde sus hogares.

Al respecto, Andrés Cuesta, secretario académico de UADE, señaló: “Debimos adaptarnos rápidamente a las nuevas demandas de este contexto, garantizando tanto la continuidad como la calidad de los procesos de formación universitaria. Por eso mismo, desde el 16 de marzo, migramos todas nuestras clases presenciales a un nuevo formato de educación remota. Más de 2500 cursos de múltiples carreras pasaron a ofrecerse a través de nuestra propia plataforma digital, que fue complementada con MS Teams como herramienta para ofrecer encuentros sincrónicos y asegurar la interacción en tiempo real entre docentes y estudiantes, así como también con otras aplicaciones educativas. En muy poco tiempo, se hicieron disponibles los contenidos de todas las materias en nuestra plataforma; facilitamos el acceso a bibliografía en formato digital; incrementamos la cantidad de videoclases de libre disponibilidad; y pusimos también los recursos de nuestras materias virtuales al servicio de las materias presenciales que pasaron a modalidad remota”.

Además, agregó: “Demostrando su gran compromiso y pasión por brindar una enseñanza de excelencia, todos los docentes hicieron un gran esfuerzo para adecuarse a estas necesidades y facilitar los aprendizajes de los estudiantes bajo esta nueva modalidad. Ofrecimos cursos virtuales, desarrollamos tutoriales y brindamos asistencia a los profesores para que pudieran utilizar todas las herramientas informáticas disponibles con el objetivo de enriquecer sus clases remotas. Por supuesto, se trata de un camino de aprendizaje que toda la comunidad educativa está atravesando, que se sostiene con un fuerte trabajo colaborativo entre docentes, estudiantes, áreas de soporte y directivos”.

Uno de los desafíos principales que enfrentó UADE desde el comienzo, fue el de suplir la vivencia dentro del aula, es decir, el intercambio entre docente y alumnos que favorece la transmisión de conocimientos. Aquí es donde las clases sincrónicas con la posibilidad de generar contacto en tiempo real cumplieron un rol fundamental para la rápida adaptación de todos los participantes del proceso enseñanza-aprendizaje.

Miguel Ángel Ponte, subdirector del MBA Online que dicta UADE, enfatizó: “El contexto de la pandemia impacta en toda la vida social y las comunicaciones. Por eso, nos obliga a superar la comunicación presencial por otras formas de comunicación. Hoy queremos potenciar todos los recursos que nos ha dado la virtualidad para cubrir el bache que genera esta ausencia de contacto directo”.

A su vez, Ponte remarcó la oportunidad que ofrece este tipo de coyuntura: “Una fortaleza de este momento es que nos empuja a utilizar la virtualidad, que se ha ido acoplando a todo lo que es la vida diaria. Esto potencia todo, porque más allá de esta situación particular, ya hace años que la educación está trabajando en integrar mecanismos de comunicación no presencial directa. Esto impulsa la educación de una forma absoluta desde tres puntos de vista: para el profesor, porque todo lo que es la estructura y diseño del proceso educativo está hecho por el mismo educador, como parte del conjunto de educadores que lo diseñan, y después puede concentrar el aporte de su creatividad en la facilitación de aprendizaje. Para los alumnos, porque les permite disponer de un material a su tiempo e ir cada uno a su ritmo. Tienen un tiempo asignado al aprendizaje según sus propias posibilidades (y, desde ya, se evitan el tiempo de traslado). Y para el sistema educativo en general, ya que esta es la herramienta del futuro, porque si queremos llegar a siete mil millones de personas, no hay otro camino que ir por la enseñanza virtual”.

MBA Online y Licenciatura en Administración de Empresas Online

El MBA Online se dicta desde 2014 en UADE. Cuenta con acceso a los contenidos las 24 horas desde una plataforma que tiene clases grabadas, ejercicios individuales y grupales, foros, wikis, bibliografía digital, materiales desarrollados por Harvard, actividades de repaso, autoevaluaciones, simuladores y otros recursos. A su vez, hay videoconferencias, clases en vivo que también se pueden ver grabadas, repaso previo a los exámenes, discusiones de casos y presentaciones de trabajos prácticos. Cada materia tiene asignado un profesor experto en su disciplina. Sobre esto, su director, Carlos Sicurello, subrayó: “Es un programa de mucho éxito y los que más lo recomiendan son nuestros alumnos y egresados. Allí formamos jóvenes que tienen entre 30 y 35 años. Trabajan en organizaciones o mandos medios, o tienen su emprendimiento o están pensando en impulsar uno. Y encauzamos el MBA en la formación de líderes, de directivos. A nuestros alumnos los enfocamos en lo que llamamos el ‘ADN de UADE Business School’, que representa un conjunto de valores y competencias con las que nosotros creemos que nuestros alumnos van a tener éxito y alcanzar sus objetivos”.

Al referirse a esos valores, Sicurello puntualizó: “El trabajo en equipo, la creación de valor, la transformación de la realidad, la gestión del cambio, la creatividad y la innovación, la toma de decisiones con responsabilidad social. Hacemos mucho énfasis en que piensen en una Argentina y un mundo mejor”. A su vez, al hablar de la modalidad y la exigencia, remarcó: “Nuestro MBA está enfocado en casos: para ejemplificar, mientras cursan, hacen tres materias en simultáneo y todas las semanas tienen que resolver un caso de cada materia. Es, verdaderamente, un programa exigente. Y, además, se los entrena desde el inicio a solucionar problemas y a tomar decisiones con base en el trabajo en equipo. Y equipos que funcionan de manera remota, es decir, que un egresado está entrenado para dirigir, liderar y hacerlo de manera presencial o a distancia. Todo esto dictado con la calidad que nos brindan nuestros profesores, que están certificados (dar clases online está certificado) y entrenados, y son un factor diferencial en nuestros programas”.

“La Licenciatura en Administración de Empresas Online se hace completamente a distancia. Empezó hace tres años y nos encontramos con un gran desafío, porque la madurez que puede tener un alumno de posgrado es mayor a la de uno de grado. El tema principal es cómo lograr superar la desconfianza que todavía tienen los padres en el aprendizaje virtual. Es llamativo que el 80% sean alumnos de una edad promedio de 30 años que relanzan su vida laboral. Eso significa que el alumno de grado común no le tienen aún confianza”, reveló Miguel Ángel Ponte.

De esta manera, apalancándose en su experiencia en educación virtual, UADE ha migrado actualmente sus cursos presenciales a una modalidad remota que permite que sus estudiantes se sigan formando y avancen en sus carreras de grado y de posgrado, asegurando altos niveles de calidad educativa en el contexto actual de aislamiento por la pandemia del COVID-19.

La Dra. Ana María Mass, Secretaria de Educación Virtual en UADE, señaló que “la importancia de que las instituciones aprendan a lidiar con la crisis, y que las soluciones no sean tan solo un parche que se quita cuando la herida cicatriza. La educación a distancia es, en general, y en la UADE en particular, un modelo sustentable, viable y creciente de educación. Su aporte inmediato como solución a esta crisis es fundamental, pero su crecimiento y potencial continúan siendo las fuerzas más vigorosas dentro de la transformación que vive la educación. Su fuerza radica en que la tecnología nos permite combinar una experiencia personal y única para cada usuario con llegada a miles simultáneamente. Dependerá de nosotros no retroceder y profundizar sus ventajas una vez que las aguas se calmen”.

Fuente de la Información: https://noticiasporelmundo.com/la-educacion-virtual-en-tiempos-de-coronavirus-argentina-noticias-ultima-hora

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Coronavirus en América: todo lo que necesitas saber

Continente Americano/29-03-2020/Autor(a) y Fuente: elpais.com

En este resumen que se actualiza diariamente podrás encontrar los enlaces a los artículos esenciales que hemos publicado sobre el brote de Covid-19 en la región y las principales noticias por país.

Los países de Latinoamérica, una región donde el brote global de Covid-19 llegó casi dos meses después de que China confirmara la existencia del nuevo coronavirus (el primer caso positivo se registró en Brasil el 26 de febrero), se encuentran en distintas fases de evolución del contagio, y han ido implementando distintas medidas para reducir el impacto del virus en sus sistemas de salud y en sus economías. El flujo de noticias es vertiginoso, cambia todos los días y puede resultar abrumador navegar la información. Por eso decidimos reunir los enlaces a los artículos esenciales que hemos publicado sobre el coronavirus y a las últimas noticias por país, para que puedas encontrar fácilmente lo que buscas. El resumen se irá actualizando para poder reflejar los cambios en el panorama regional.

¿Quieres saber lo más relevante que está ocurriendo ahora? Puedes empezar por Coronavirus en América: última hora, un informe en vivo que se actualiza varias veces por día con las principales novedades de la crisis en el continente.

El virus y su evolución:

Situación por región y por país:

A continuación podrás encontrar una breve síntesis de las principales medidas implementadas en los países más afectados del continente, su situación actual y un enlace a las últimas noticias. Para los números de casos positivos y de muertes se utilizan como referencia los datos en tiempo real del mapa del Centro de Recursos de Coronavirus de la Universidad Johns Hopkins, a menos que exista información oficial de último momento suministrada por los Gobiernos.

AMÉRICA DEL NORTE

♦ México. El país entró oficialmente en la fase 2 de contagio el 23 de marzo, tiene 585 casos positivos ocho muertes por coronavirus. El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunció un programa para movilizar a los militares en situaciones de desastre, anticipó las vacaciones escolares, recomendó suspender actividades no esenciales y postergar eventos multitudinarios, pero no ha cerrado los aeropuertos ni ha tomado medidas más drásticas de aislamiento por temor al impacto económico. Su actitud como líder del segundo país más poblado de América Latina ha generado críticas, pero el argumento oficial es que siguen un modelo basado en evidencia científica, y la OMS ha respaldado la estrategia del Gobierno. El peso mexicano encabeza la lista de monedas más depreciadas a raíz de la pandemia.

♦ Estados Unidos. Con más de 93.000 casos positivos registrados (y más de 1.200 muertes), Estados Unidos se ha convertido en el epicentro mundial de la pandemia. El brote comenzó en el país a fines de febrero y, varios días después, tras minimizar el problema, el Gobierno de Donald Trump decidió suspender los vuelos desde Europa por un mes, acordó con México y con Canadá restringir el tránsito fronterizo a lo esencial y activó una ley de 1950 que permite al Gobierno firmar contratos y efectuar pedidos para la defensa nacional, pero el comportamiento de Trump ha sido errático y tardío. El mandatario dijo que pretende relajar las restricciones antes del 12 de abril para reducir el impacto a su economía —que ha sido brutal— e insiste en asociar el virus a China. El Senado y la Casa Blanca pactaron un plan de rescate económico por dos billones de dólares para empresas y ciudadanos afectados por la crisis.

CENTROAMÉRICA

Los países centroamericanos han reaccionado de manera muy diferente a la pandemia. Tal vez los dos extremos de esta región sean El Salvador y Nicaragua: a mediados de marzo, el mismo día que la Asamblea Legislativa de El Salvador le aprobaba al Gobierno una declaración de emergencia y una ley que suspendía los derechos al libre tránsito y a reunirse pacíficamente para controlar la pandemia, el gobierno de Nicaragua hacía una marcha con empleados públicos y simpatizantes bautizada como “Amor en tiempos del Covid 19”, y anunciaba que no cerraría fronteras ni suspendería actividades y daba la bienvenida al turismo.

Una semana después, el presidente salvadoreño Nayib Bukele decretaba cuarentena obligatoria en todo el territorio y Nicaragua registraba ya sus primeros casos positivos. El país más afectado de la región es Panamá, que tiene actualmente 674 casos, seguido por Costa Rica, que registra a la fecha 231 casos. Costa Rica tiene un sistema sanitario del que siempre se ha enorgullecido, pero el impacto de la crisis en el turismo, una de sus principales fuentes de ingresos, preocupa al gobierno, que también ha suspendido la política de puertas abiertas a refugiados nicaragüenses, excepto por razones humanitarias.

AMÉRICA DEL SUR

♦ Argentina. El Gobierno de Alberto Fernández decretó una cuarentena total hasta el 31 de marzo. Los ciudadanos solo pueden salir de sus casas para comprar alimentos y medicamentos. Como en Italia, España o Francia, los transeúntes deberán justificar su presencia en espacios públicos. El Gobierno anunció una extensión de la ayuda social a 3,6 millones de trabajadores informales que han perdido su único ingreso por la cuarentena y un plan para repatriar ciudadanos varados en otros países que ha debido suspender por temor a contagios masivos. El país ha registrado 585 casos positivos a la fecha.

♦ Colombia. El Gobierno de Iván Duque ha cerrado sus fronteras marítimas, terrestres y fluviales, prohibió el ingreso de extranjeros y nacionales que vengan desde el exterior a partir del 23 de marzo y canceló todos los vuelos internacionales por un mes. Después de declarar el estado de emergencia con medidas como el confinamiento para mayores de 70 años y tras una puja política con el Gobierno de Bogotá, Duque decidió decretar cuarentena para toda la población desde el martes 24 de marzo y por 19 días. Colombia tiene actualmente 491 casos positivos de Covid-19.

♦ Chile. Convencido de que las instrucciones de aislamiento social no se estaban cumpliendo, el Gobierno chileno decretó el domingo 22 de marzo toque de queda en todo el territorio desde las 10 de la noche a las 5 de la mañana. El país se encuentra en estado de excepción de catástrofe decretado a mediados de marzo, ha suspendido sus clases y cerrado centros comerciales y locales de recreación, pero no ha dictado aún cuarentena obligatoria a nivel nacional como lo han hecho otros países de la región con menos casos. Chile tiene actualmente 1.610 contagios, y la curva de crecimiento de casos se ha acelerado en los últimos días.

♦ Brasil. El Gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro decretó el estado de calamidad pública después de la primera muerte por coronavirus para poder ampliar el déficit público, pero el mismo presidente llegó a tachar de “histeria” a la pandemia. Es el país con mayor cantidad de casos confirmados de Covid-19 en América Latina: más de 2.900 personas infectadas 77 muertes. Aunque no se han decretado medidas de confinamiento obligatorias, el Ministerio de Sanidad del país recomienda medidas de distanciamiento social, pero el mismo Bolsonaro ha criticado las medidas drásticas que han tomado gobernadores y alcaldes, diciendo que quieren “arruinar” al país. Ahora se teme que el pico del contagio por coronavirus coincida con el crecimiento de casos de dengue e influenza que suele ocurrir en otoño-invierno.

♦ Venezuela. El presidente Nicolás Maduro ordenó la cuarentena total del país al mismo tiempo que Colombia cerraba su frontera. El impacto de la pandemia en el sector petrolero, el único que todavía sustenta la precaria economía del país, limita el margen de acción de sus autoridades para hacer frente a esta crisis. La cuarentena incluye la suspensión de las actividades laborales, excepto la distribución de alimentos, servicios básicos, transporte y centros de salud, con controles de las Fuerzas Armadas. La inestabilidad política de Venezuela ha provocado que el FMI se haya negado a conceder un crédito de 5.000 millones de dólares al Gobierno de Maduro.

♦ Perú. El Gobierno peruano fue uno de los primeros en el continente en actuar de manera directa y aplicar medidas para reducir al máximo el impacto de la pandemia en su población. A mediados de marzo, el presidente Martín Vizcarra decretó una cuarentena general y el cierre de las fronteras por 15 días. Luego anunció la compra de 1,4 millones de pruebas para testear a la población, la conversión de la Villa Panamericana —una serie de edificios construidos para albergar deportistas— en un hospital de emergencia con 3.000 camas y el reemplazo de su ministra de Salud por un especialista en salud pública. Recientemente, el Gobierno prolongó el estado de emergencia por dos semanas más. El país tiene actualmente 580 casos positivos.

♦ Ecuador. En poco tiempo, Ecuador se convirtió en uno de los países más afectados por el brote de Covid-19 en América Latina. La rápida expansión del contagio en el territorio (ya tiene casi 1.400 casos positivos) forzó al país a decretar estado de excepción, imponer toque de queda y suspender el trabajo presencial tanto en el ámbito público como el privado, pero la caída de los precios del petróleo y el freno de la actividad causados por la pandemia ha empujado la economía ecuatoriana al límite. El último fin de semana, en medio de la crisis sanitaria, la ministra de Salud del país renunció a su cargo aduciendo falta de presupuesto para enfrentar el brote de coronavirus.

Fuente e Imagen: https://elpais.com/sociedad/2020-03-27/coronavirus-en-america-todo-lo-que-necesitas-saber.html

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Colombia: Jóvenes contribuirán vía web a la construcción del Plan de Desarrollo de Bogotá

América del Sur/Colombia/29-03-2020/Autor(a) y Fuente: www.elespectador.com

Por: Redacción Bogotá

Hasta el 4 de abril, los jóvenes de 14 a 28 años deberán ingresar a la plataforma Bogotá Abierta y argumentar cuáles deben ser las principales apuestas para los jóvenes en el Plan de Desarrollo.

Debido a las restricciones de contacto social para evitar que se acelere la propagación del nuevo coronavirus, hubo modificaciones en las formas de participación para construir el Plan de Desarrollo de Bogotá 2020-2024. Lo principal es que se habilitaron medios virtuales para evitar las reuniones presenciales previstas en la ciudad: primero, la Secretaría de Planeación dispuso un formulario para que los ciudadanos cuenten los problemas de la ciudad, y ahora el Instituto de Participación y Acción Comunal (IDPAC) lanzó una plataforma para que jóvenes entre 14 y 28 años propongan sus iniciativas.

La herramienta se presentó debido a la premura que existe por completar los procesos de participación para el Plan de Desarrollo. El objetivo de esta plataforma es superar los impedimentos de congregación que existen en estos momentos en Bogotá y todo el país, debido al aislamiento obligatorio que se hará hasta el 13 de abril. También se busca construir el proyecto de Plan de Desarrollo con la participación de todos los grupos sociales.

“Bogotá es responsabilidad de toda la ciudadanía y el IDPAC abre espacios para que los y las jóvenes plasmen desde su condición las ideas que harán una ciudad con mejores ingresos, más justa, que respete las normas, inspire convivencia, fomente la confianza con movilidad digna y sostenible”, indicó la entidad.

La plataforma Bogotá Abierta no fue creada para la ocasión. Esta hace parte de una estrategia permanente del IDPAC, con la que buscan participación e innovación ciudadana para superar los retos y problemas de la ciudad.

Estos encuentros se hacen con el fin de que la ciudadanía participe en la estructuración de las líneas de inversión en las localidades, para la construcción de los Planes de Desarrollo Local en los que se priorizan temas como seguridad, cultura ciudadana, víctimas, mantenimiento de vías, construcción de puentes peatonales, parques, actividades culturales y deportivas, entre otras.

Fuente e Imagen: https://www.elespectador.com/noticias/bogota/jovenes-contribuiran-web-la-construccion-del-plan-de-desarrollo-de-bogota-articulo-911592

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Brasil: Diputados brasileños aprueban ayuda para trabajadores informales

América del Sur/Brasil/29-03-2020/Autor(a) y Fuente: www.telesurtv.net

Esta iniciativa deberá ser evaluada por el Senado del país y, si consigue la aprobación de los legisladores, deberá ser sancionada por el presidente Jair Bolsonaro.

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó el jueves un proyecto de subsidios destinados a trabajadores informales y familias vulnerables, en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia del nuevo coronavirus (Covid-19).

El pleno de la Cámara se realizó de forma virtual y presencial con un mínimo de parlamentarios dentro del recinto, quienes sancionaron el proyecto que beneficiará a más de 24 millones de brasileños, entre ellos, trabajadores informales, desempleados, y microempresarios.

De acuerdo con el procedimiento, esta iniciativa deberá ser evaluada por el Senado del país y, si consigue la aprobación de los legisladores, deberá ser sancionada por el presidente Jair Bolsonaro.

Según indicaron, el objetivo es entregar, durante el aislamiento, un mínimo de 600 reales (moneda local) equivalente a 117,35 dólares aproximadamente, representando el 57 por ciento del salario mínimo brasileño, y 235 dólares para madres solteras y familias con dos o más trabajadores.

André Vieira@AndreteleSUR

| 1. La población se mantiene en casa para evitar el avance de la pandemia del nuevo coronavirus;
2. La cámara baja aprueba ayuda de 200 dólares mensuales para trabajadores informales.@ConexiontlSUR

Video insertado

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La propuesta fue estrictamente debatida por distintos sectores políticos, ya que desde el Gobierno de Bolsonaro fue presentada una oferta subsidiaria de 39 dólares para la “contención de gastos”, lo que fue considerado por los sectores alternativos como una “humillación e irrespeto” hacia las familias vulnerables.

“Esta es histórico porque el parlamento asume su rol y su protagonismo (en este tema)», manifestó el diputado del Partido de los Trabajadores., Reginaldo Lopes.

Hasta el momento, Brasil ha reportado unos 3.417 casos positivos por el Covid-19, así como 92 muertes, según el Ministerio de Salud.

Fuente e Imagen: https://www.telesurtv.net/news/brasil-camara-diputados-aprueba-ayudas-trabajadores-informales-20200327-0030.html

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Ecuador: Tsáchilas realizan rituales contra el coronavirus

América del Sur/Ecuador/29-03-2020/Autor(a) y Fuente: lahora.com.ec

La toma de ayahuasca, caminar por la selva y bañarse en lodo, son tres creencias de esta nacionalidad que dice servirles para alejar las enfermedades.

Invocar a los dioses de la naturaleza (agua, fuego, viento y tierra) es lo más característico en los miembros de la nacionalidad tsáchila para alejar el peligro. Durante varias generaciones se ha profesado estas creencias, las que son lideradas por los ponés o también conocidos como sabios de la medicina ancestral.

Actualmente, están concentrados en protegerse del coronavirus, pandemia que golpea al mundo y que ha causado miles de muertes. En los últimos días aumentaron los rituales de purificación y protección para evitar el contagio y, en lo posible, alejarlo de sus territorios.

Procedimientos

Flores y hierbas ancestrales son dos elementos claves a la hora de desarrollar las ceremonias. Ellos creen que la combinación de aromas es una de las piezas fundamentales para proteger al cuerpo humano de los males existentes. “Nuestros ancestros nos enseñaron eso. Somos la cuarta generación y los seguimos profesando porque los resultados son efectivos”, expresó Emilio Calazacón.

La toma de ayahuasca o ritual del nepi es uno de los más tradicionales. Durante los últimos días se lo ha venido practicando en la mayoría de comunas tsáchilas, pues, sus miembros creen que es el procedimiento adecuado para conectarse con la naturaleza y visualizar lo que realmente está sucediendo en el planeta.

Concentración

Abraham Calazacón, gestor cultural de Mushily, dijo que la meditación es lo primordial para que el ritual salga de la mejor manera, por esto, realizaron uno con la presencia exclusiva de tsáchilas. “No todos los mestizos creen, unos vienen por curiosidad y esas energías negativas no permiten la purificación al 100%”.

Explicó que hay otros criterios ancestrales para inmunizar al cuerpo de los virus existentes. Por ejemplo, caminar por la selva, adorar la tierra y bañarse en lodo. “El barro blanco es muy bueno porque nos ayuda a fortalecer nuestra piel”, mencionó Abraham.

Génesis Calazacón recuerda que su abuelo le enseñó las principales costumbres de los tsáchilas, y está segura que se protegerá con la toma de ayahuasca. “El brebaje lo fusionamos con danzas, son momentos de mucha espiritualidad que nosotros respetamos mucho”. (JD)

Gastronomía

Los tsáchilas saben que la buena alimentación es primordial para que las personas tengan energías y no se enfermen con facilidad. Reconocen la agresividad del coronavirus y por eso recomiendan el consumo del mayón, aperitivo tradicional en la etnia, que “ayuda a fortalecer los pulmones y las vías respiratorios. También es importante el consumo de leche de cabra y miel de abeja”, expresó Génesis Calazacón.

DATO

Los tsáchilas dicen que moler la hoja del achiote y consumir el zumo mejora las defensas de los niños y adultos mayores.

EL DATO

Respetando toda creencia, sí hay que regirse a las medidas sanitarias expuestas por el Gobierno.

Fuente e Imagen: https://lahora.com.ec/noticia/1102312991/tsachilas-realizan-rituales-contra-el-coronavirus

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EL OGRO ANARANJADO CONTRA VENEZUELA

Por: Franklin González

El cantante panameño, Rubén Blades, el 23/03/2020, en su “Diario de la peste”, bitácora personal donde escribe sobre el tema del momento -el Covid-19-, responsabiliza de la pandemia actual al “ogro anaranjado”, por no gestionar que se movilizaran los exámenes previos para detectar contagiados.

Recordó que Trump «llego a decir que solo habían unos pocos enfermos, como cinco en los USA y que pronto todo se reduciría a cero, porque milagrosamente el virus desaparecería».

Finalmente, lo calificó como «el político más estúpido, mentiroso, narcisista e incompetente de todo el planeta y la bolita del mundo. Amén».

Más claro imposible, sobre todo viniendo de quien hace mucho tiempo se olvidó del contenido social y de combate por la dignidad latinoamericana de sus canciones, y se plegó al mantra del “American way of life”.

Por su parte, Umberto Eco en su último texto De la estupidez a la locura, en uno de sus últimos ensayo “¿Estamos todos locos?” se hace la siguiente pregunta:¿No será más prudente convencernos de que en todo ser humano hay un cierta dosis de locura, que para muchos permanece latente toda la vida, pero para muchos otros estalla de vez en cuando: estalla de forma no letal y a veces productiva en aquellos que consideramos genios, precursores, utopistas, pero en otros se manifiesta con acciones que nos hacen gritar a la locura criminal?.

En el “ogro anaranjado” parece estar dándose las dos condiciones, la estupidez a su máxima expresión, y la locura, no la productiva sino la criminal, al menos, si por sus opiniones sobre el Covid-19 y Venezuela lo miramos.

Sobre el Covid-19

Cuando ya el coronavirus había tocado suelo de su país, el 22/01, el presidente Donald Trump desde Davos, Suiza dijo: «Lo tenemos totalmente bajo control» y «Es una persona que vino de China».

El 24/01 por tuiter escribió: China ha estado trabajando duro para contener el coronavirus. Estados Unidos aprecia enormemente sus esfuerzos y transparencia. Todo saldrá bien”.

El 30/01, desde Michigan, comentó: “Tenemos un muy pequeño problema en este país en este momento, con solo 15 casos en Estados Unidos” “Pronto tendremos solo cinco personas. Y podríamos llegar a solo una o dos personas”.

El 11/02 desde Texas dijo. “Para abril, ya saben, cuando caliente un poco, milagrosamente se irá, eso es cierto. Solo tenemos 11 casos y todos están mejorando”

El 26/02 diría: «El nivel que tenemos en nuestro país es muy bajo, y todas esas personas se están recuperando (…) Tenemos un total de 15 (casos confirmados). Tenemos algunos que vinieron de Japón, escucharon sobre eso, porque son ciudadanos estadounidenses, y están en cuarentena. Y también están mejorando».

El 27/02 aseguró: “Esto es el nuevo bulo” de la prensa, “están en modo histeria”.

El 29/02 afirmó: «Hemos tomado las acciones más agresivas para afrontar el coronavirus. Son las más agresivas tomadas por cualquier país. Y somos el principal destino en el mundo, y aun así tenemos muchos menos casos de la enfermedad».

El 04/03 en una entrevista con Fox News se aventuró a decir que tenía una «corazonada». «Bueno, creo que 3.4 por ciento es realmente un número falso. Ahora, y esta es una corazonada, y, con base en muchas conversaciones con un montón de gente (…) creo que el número, personalmente, diría que el número es muy inferior al 1 por ciento».

El 06/03 dijo “Lo estamos haciendo muy bien. Pero este es un problema imprevisto. Qué problema. Vino de la nada, pero lo estamos atendiendo».

El 18/03 habló de sacrificios: “Cada generación ha sido llamada a hacer sacrificios compartidos por el bien de la nación”, “ahora es nuestro momento” y “debemos sacrificarnos juntos porque estamos juntos en esto”.

El domingo 22/03/, por tuitter envío en mayúscula el siguiente mensaje: “NO PODEMOS DEJAR QUE LA CURACIÓN SEA PEOR QUE EL PROBLEMA MISMO”.

El 26/03 habló como héroe: “Soy un presidente en tiempo de guerra”, “esto es una guerra, con un enemigo invisible”.

En síntesis, la distopía en máximo desarrollo.

Lo real y concreto

El miércoles 11/03/2020, la OMS a través de su Director General, el eritreo Tedros Ghebreyesus, le anunció al mundo que el coronavirus ya era oficialmente una pandemia, era global y que todos los países iban a tener que poner mucho de su parte para combatir el virus.

Y dijo: “Estamos muy preocupados por los alarmantes niveles de propagación y gravedad, y por los alarmantes niveles de inacción”.

Al principio su epicentro fue China, luego pasó a ser Italia y por los “alarmantes niveles de inacción” de sus dirigentes y en particular de su presidente, hoy Estados Unidos es el primer país con más contagiados por el Covid-19. Ya ha superado los 112.000 contagiados y van más de 1.800 fallecidos.

Las consecuencias desde el punto de vista social son de “pronósticos reservados” y se informa que la cifra de trabajadores que se apuntaron a las listas de desempleo ya alcanzó el récord de 3,3 millones.

Venezuela

La administración gubernamental actual de EEUU, sin recato alguno por la verdad y mucho menos por la ética, acude a dos subterfugios para acusar al gobierno de nuestro país, ambos dentro de la lógica de la estupidez y la locura.

Uno, encontrándose el gobierno bolivariano abocado a enfrentar nacionalmente la pandemia del Covid-19, aparece el Fiscal General, William Barr, el 26/03,  en nombre del Departamento de Justicia de EEUU, acusando, sin prueba alguna, al presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, al presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello y a otros altos funcionarios gubernamentales, de tener vínculos con el narcoterrorismo

De inmediato, el Secretario de Estado Mike Pompeo, emite una declaración, al mejor estilo de las películas del lejano oeste gringo, ofreciendo una serie de recompensas por información que conduzcan al arresto y/o condena (¿no será asesinato?) de los funcionarios ya mencionados, de 15 y 10 millones de dólares.

Dos y simultáneamente, la señora Carrie Filipetti, subsecretaria de Estado norteamericana para Cuba y Venezuela, en una videoconferencia, afirmó, el 26/03 que: “La situación en Venezuela es extremadamente nefasta (…) Si Venezuela no puede hacer frente al Covid-19, en el futuro éste irá a Brasil, Colombia y la región circundante como estamos viendo con la crisis de refugiados” y agregó: “Veremos una expansión de la pandemia del Covid-19 en la región, si no a nivel global, si Venezuela como país no puede enfrentar la crisis”.

Ambas acusaciones provienen, primero, del principal país consumidor de drogas del mundo y segundo, del principal país con contagios del Covid-19 en el mundo. Mayor descaro imposible.

Sin embargo, el propósito, la táctica de ambas declaraciones es: desprestigiar hasta más no poder al gobierno bolivariano ante el mundo.

Y su estrategia está clara: una vez logrado lo anterior, derrocar, por cualquier medio, al presidente Maduro y apoderarse de Venezuela.

De eso se trata, ni más más ni menos.

Hay que estar conteste: contra Venezuela, aún sin lograrlo, se han puesto en ejecución todas las acciones, habidas y por haber, para derrocar gobiernos con réditos para el imperio escrito en la historia particular de América Latina.

Una de las opciones que le faltaría implementar sería la de una intervención militar directa, pero esa no le ha dado muy buenos frutos en este siglo XXI, al menos en los casos de Afganistán, Irak, Libia y Siria

Contra nuestro país se desarrolla entonces una guerra híbrida en sus distintas modalidades, para lo cual la oligarquía colombiana ha entregado su territorio, país, nación y soberanía y los ha puesto al servicio de los intereses de la administración actual de Estados Unidos. Su servilismo es total y han decidido retrotraer la historia de Venezuela.

Siendo entonces Colombia la “punta de lanza” contra nuestro país, debe considerarse que desde ese territorio están operando las fuerzas que vendría a cumplir el mandato de Pompeo, esto es, secuestrar ¿o asesinar? al presidente Nicolás Maduro Moros.

Pareciera que al lanzar una recompensa de 15 millones de dólares, manejan, por el momento, estas dos opciones:

Un comando de secuestro. Sería la fórmula aplicada contra Manuel Antonio Noriega en 1990 y Manuel Zelaya en el año 2009.

O el magnicidio. Una versión “postmoderna” de lo que ya hicieron con Sadam Hussein en 2006 o Muamar Gadafi  en 2011. O también puede ser a través de un Dron, que fue la vía utilizada para asesinar al general iraní Qasem Soleimani

En ambos casos la orden ya está dada y Estados Unidos financiará la operación.

El trabajo sucio lo harían en principio unos paracos, sicarios o unos paramilitares colombianos o, en todo caso, utilizarían cualquier contratista militar privado para ello.

Logrado el fin, el propósito, que sería desmembrar la unidad del Estado. se produciría, como consecuencia, el salto definitivo para apoderarse de la patria de Bolívar y Chávez, de sus recursos naturales, de su flora y de su fauna.

Todo está claro, por ello no lo permitamos.

Hoy más que nunca la unidad de los revolucionarios es de vida o muerte.

*Sociólogo, Profesor Titular, Ex Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Profesor Postgrado en la UCV,  la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela, en el Instituto de Altos Estudios “Pedro Gual” del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores. Fue Decano de Postgrado de la Unerg y embajador en Polonia, Uruguay y Grecia.

Fuente: El autor escribe para el Portal Otras Voces en Educación

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Alba Carosio: La emancipación desde los feminismos latinoamericanos y caribeños

Redacción: CLACSO

Dentro de la Colección de los “Cuadernos del pensamiento crítico latinoamericano”,
CLACSO presenta la investigación “La emancipación desde los feminismos latinoamericanos y caribeños” de Alba Carosio, co-coordinadora del Grupo de Trabajo
“Feminismos, resistencias y emancipación”.

Los feminismos nuestroamericanos se han venido convirtiendo en un agente político importante, logran convocar grandes movilizaciones de calle, tienen propuestas políticas transformadoras, y han generado conceptualizaciones explicativas que amplían horizontes. En este momento histórico, los movimientos feministas hacen visible una potencia que interpela sobre asuntos cruciales que la política hasta ahora no tuvo en cuenta: el cuerpo, el amor, el deseo, la sexualidad, la maternidad como una opción y no una obligación, el derecho al aborto, la pobreza de las mujeres, la economía para la sostenibilidad de la vida, la participación de las mujeres y sus derechos efectivos.

La actual tercera ola feminista (o cuarta según se mire) comenzó con las denuncias por abusos machistas hacia los cuerpos de las mujeres, y fue creciendo constituyendo una fuerza que plantea un nuevo pacto social y una transformación radical de todos los sectores de la vida social. Hoy se trata de hablarle a toda la sociedad, de plantar luchas al poder patriarcal, histórico aliado del capitalismo y del neoliberalismo. El movimiento social de las mujeres ha venido develando el sistema y sus coartadas culturales, que avalan la discriminación para legitimar la explotación de las mujeres, que es paradigmática y se entrecruza con la opresión de clase, etnia, raza, territorios, generaciones, coloniajes e imperialismo.

Los feminismos latinoamericanos y caribeños actuales plantean una disputa de sentidos en torno a los modelos de civilización y organización de la comunidad humana. Desde la reflexión, producción y acción feministas se evidencian viejas y ocultas discriminaciones, que enriquecen y transforman la política y sus objetivos concretos, que impulsan profundizaciones democráticas y formas más cálidas y diversas de participación social, que cuestionan la toma de decisiones cupulares y sordas a la concreción de la vida. Los feminismos latinoamericanos y caribeños construyen un movimiento claramente contra-hegemónico.

A partir de una concepción plural y democrática, los feminismos plantean una forma diferente de hacer política, y una forma diferente de interpretar la realidad, denunciando problemáticas negadas o excluidas, visibilizando a las mujeres en sus afectaciones pero también en sus contribuciones a la sociedad, desnaturalizando los órdenes de violencia patriarcal en los que históricamente se ha socializado a hombres y mujeres, proponiendo formas alternativas para expresarse y movilizarse políticamente. Resistiendo al brutal ataque a la reproducción social, las mujeres han entrado al campo de la política con sus posiciones, con su fuerza y sus estrategias. Teniendo en cuenta que otras transformaciones han fracasado, se trata ahora de no repetir viejas prácticas. Los reclamos de la lucha feminista, son en rigor, reclamos por derechos de la ciudadanía de las mujeres, pero una ciudadanía diversa e incluyente, donde se reconozca a quienes estuvieron en la oprimente invisibilidad. El movimiento feminista latinoamericano y caribeño irrumpiendo y haciéndose visible en la toma del espacio público, y como una instancia de acción colectiva de protesta y propuestas, trae consigo nuevos desafíos para dar respuesta a las realidades cambiantes de nuestra región.

La visión feminista es indispensable para enriquecer y completar la lucha por la transformación social y la emancipación humana. Los movimientos de mujeres tienen hoy demandas y fuerza insoslayable en todo camino hacia la justicia y emancipación. La opresión de mujeres y géneros se ha hecho visible como malestar político, que ha logrado llenar plazas y avenidas. Los feminismos latinoamericanos y caribeños han aportado y tienen mucho por aportar a la construcción transformadora, son una garantía más clara de que realmente se produzca.

Seguimos en la búsqueda de la radicalidad del cambio social, de la concreción de la emancipación, ayudadas por las utopías pensadas e impulsadas por el río de soñadoras y luchadoras que en nuestros pueblos han sido. Por las voces y por los silencios, por los movimientos y por las quietudes, que desde hace más de cinco siglos han venido aportando ideas y pensamiento a nuestras mareas actuales, hemos ido acumulando fuerzas en nuestra región. Redes y tejidos de hermanas son formas organizativas que cruzan fronteras, por sobre los muros, fortaleciendo los movimientos nacionales y regionales, y también con nexos internacionales. Los feminismos son internacionalistas por nacimiento y definición.

Las utopías feministas emergen de los movimientos, luchas y debates, reflexiones e intercambios que permiten dibujar mundos alternativos posibles, y reclamar transformaciones concretas.

Seguimos proyectando una civilización no patriarcal, no capitalista, no colonial y no imperialista, porque será más humana, diversa y feliz.

Rasgos y afanes feministas pueden enunciarse:

Cuidar la vida

Desde el siglo pasado, sabemos que el “punto de vista” es determinante para el análisis social, para entender y hacer visible fenómenos y problemas de nuestra vida en común. En este sentido, las miradas de las mujeres aportan una manera epistemológicamente privilegiada para comprender el entramado con que nuestro modelo civilizatorio mantiene un contrato social, que implica un contrato sexual que divide el trabajo de los sexos, y resta valor y hace invisible la reproducción de la vida.

En el capitalismo tardío actual estamos presenciando el conflicto entre los procesos de acumulación de capital y los procesos de sostenibilidad de la vida. Los procesos de la vida son invisibles en la economía tradicional, no sólo en el sentido de la no valoración del esfuerzo que cuesta regenerarla, sino porque la ganancia se hace en base a destinar el tiempo de vida y los cuerpos a hacer funcionar los mecanismos de mercado y de la explotación de la naturaleza. El conflicto capital-vida hace referencia a la hegemonía de la acumulación, que pone el sostenimiento de la vida a su servicio, generando nuevas formas de negocio y de explotación en la provisión de cuidados. El mercado coloniza la vida familiar de las capas más pudientes que contratan el cuidado de niñas, niños, mayores y otros dependientes, mientras genera capas proveedoras de servicios que deben descuidar sus propias responsabilidades familiares. Se establece así una desigualdad profunda en la recepción de cuidados. Se descuida para cuidar. El cuidado es un privilegio en nuestras sociedades capitalistas patriarcales.

La inexistencia de una responsabilidad social en los cuidados es uno de los factores clave en la feminización de la pobreza: tener que participar en las tareas de la casa es a menudo un factor de abandono escolar para las niñas o adolescentes; las mujeres pobres frecuentemente encuentran pocas opciones laborales distintas al empleo de hogar, que a su vez no permite mejorar su situación (funciona el suelo pegajoso o piso de cemento y la promoción profesional no es posible en ese sector); las mujeres pobres están sobrecargadas de cuidados (porque peores situaciones socioeconómicas implican mayores necesidades de cuidados), su trabajo no se valora e impide participar plenamente en el mercado.

Los cuidados y la división sexual del trabajo son pilares básicos del sistema de dominación actual: la explotación económica, la precarización laboral y la brecha salarial; y la servidumbre social que implican las tareas de cuidado no remuneradas. El cuidado debe considerar en su potencial, como palanca para la transformación: no hay que olvidar que el capitalismo globalizado se sostiene sobre cantidades enormes de trabajo invisible organizado según una ideología heteropatriarcal. La economía jerarquizada de clases no puede desmontarse sin desmontar esa ideología.

Cuando el Estado no asume responsabilidades en el bienestar, lo que ocurre es que el bienestar de las clases sociales más altas está muy mercantilizado, y el de las clases más populares está muy familiarizado o, más bien, mujerizado. Sin embargo, no se trata solamente de derechos e igualdad, sino de transformar el modelo de vida, producción y consumo. Hoy pensamos en una amplia reorganización de los procesos de producción y reproducción, de los tiempos de vida y de trabajo, asumiendo corresponsabilidad entre estado-hombres-mujeres-comunidades y generaciones.

En la perspectiva feminista, los cuidados son parte de los procesos de producción-reproducción en una unidad indisoluble. La vida, humana y natural, es interdependiente, tiene una precariedad esencial, por eso necesita cuidados. Los valores de la interdependencia, el afecto y la corresponsabilidad, que están presentes en los cuidados, deben ser rectores de la vida social en un modelo civilizatorio no patriarcal. Proponemos una sociedad feminista, es decir, sociedades y comunidades cuidadoras, que acompañen y sostengan para vivir vidas vivibles, y por esto -como dice Verónica Gago-, en la potencia feminista está el deseo de cambiarlo todo.

Derecho a una vida libre de violencia

Cuidar la vida significa vivir sin miedo y sin violencia; para gran cantidad de mujeres y otras personas negadas y discriminadas esto es imposible. La civilización patriarcal es violenta de manera constitutiva, se ejerce el poder con base en la capacidad de controlar y/o arrebatar la vida. En ese horizonte, siempre está la posibilidad de la violencia que impone dolor y muerte. Se ejerce violencia para expresar dominio y demostrar posesión.

A fines del siglo XX los feminismos latinoamericanos y caribeños comenzaron a dimensionar la magnitud de la violencia contra las mujeres, pero es en nuestro siglo cuando las violencias machistas se logran hacer visibles, aunque todavía de manera bastante incomprendida. Nuestras sociedades siguen estando ganadas por la misoginia, que culpabiliza a las propias mujeres por la violencia que se ejerce contra ellas.

La culpabilización evita la solidaridad con las víctimas, las humilla y encubre todas las formas de dominación, abuso y crueldad. Y así se va estableciendo la tolerancia social hacia la violencia contra las mujeres, que da base a la violencia social general. Asesinar es legal si quien mata tiene el poder suficiente para tener de su lado a la ley. El dominio sobre determinadas personas habilita condiciones para que aumente la disposición a la agresión y a la crueldad.

La violencia no nos afecta a todas las personas por igual, los feminicidios ocurren en mayor medida a mujeres jóvenes más pobres. La violencia no ataca por igual a los estratos sociales. En nuestra América, la historia de la desigualdad, imperialismo y colonialismo se inscribe en el cuerpo de las mujeres. El cuerpo femenino cuenta la historia de desigualdad y refleja un sistema jerárquico de género, edad, raza. A partir de la cosificación y la desvalorización, el escenario está listo para cualquier tipo de violencia directa, que se legitima y se culpa a la víctima. Si una mujer/adolescente/niña es violada, se pregunta qué hacía en ese lugar. Si es víctima de trata, por qué fue tan confiada. Si su pareja la mató, por qué aceptó su presencia y no tomó medidas antes.

En sociedades altamente desiguales, se va generando una crueldad sistémica que se manifiesta en la indiferencia y falta de atención a las víctimas. En la violencia de género es evidente la apatía e indolencia de las instituciones y las comunidades, y en esto está la base y puerta de entrada a la violencia social generalizada. En el abuso del cuerpo de las mujeres se demuestra el disciplinamiento a que puede someterse a quienes son descartables.

La violencia contra las mujeres, las niñas y los cuerpos feminizados se basa en el mandato de la masculinidad que impone el sistema patriarcal. Las identidades masculinas normativamente “exitosas” abarcan los atributos de estatus social, riqueza material, potencia sexual, agresividad y uso de la violencia como mecanismo para expresar e imponer poder. La masculinidad en los contextos patriarcales son procesos que necesitan constantemente actualizarse y demostrarse, la violencia es así un acto simbólico masculino demostrativo que resulta legítimo y ampara a quienes lo ponen en práctica. Este fenómeno es claro en la producción de fratrías pandillescas que son espacios de acumulación de capital masculino, y también en espacios legales como las fuerzas armadas y policiales. El control sobre las mujeres se vuelve parte demostrativa indispensable del dominio sobre quienes están en posiciones inferiores.

En el modelo capitalista tardío globalizado, la violencia en general y la violencia de género, son negocios muy rentables. El tráfico de armas, de drogas y de personas son negocios en crecimiento constante, interrelacionados entre sí, hay estimaciones que indican que mueven casi el 10% del PIB mundial. La trata de personas y el tráfico de migrantes tienen diferentes fines: la prostitución, trabajos forzados o serviles, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, servidumbre, explotación de la mendicidad ajena, matrimonio servil, extracción de órganos, producción de pornografía infantil y adulta, turismo sexual, procreación obligada para la venta de menores de edad, extracción obligada de óvulos, venta de niñas y niños o cualquier otra forma de explotación. Según el UNODC, Global Reporton Trafficking in Persons 2018 (United Nations publication), 49% de las víctimas de trata son mujeres a lo que se suma un 23% de niñas. Más del 70% de las víctimas de trata son femeninas. La explotación sexual (59%) sigue siendo el delito más frecuente. América Central y el Caribe son las regiones con un mayor porcentaje (66%) de niños, niñas y adolescentes entre las víctimas.

La prostitución es una práctica social que garantiza al conjunto de los varones el libre acceso al cuerpo de las mujeres, y esto ocurre en la casi totalidad del planeta. La prostitución como institución internacional y globalizada se basa en sostener que todo hombre tiene derecho a satisfacer su deseo sexual por una cantidad variable de dinero. No es motivo de reflexión para los consumidores cómo llegaron esas niñas o mujeres a esta situación, ni tampoco cuáles son los orígenes de miseria y explotación que desde determinados lugares del planeta alimentan los mercados del sexo lúdico pasando por las redes mafiosas. La prostitución es una gran escuela de desigualdad humana, violencia y violación de derechos humanos. Aunque la prostitución ha existido desde siglos, es en el desarrollo del capitalismo, del primer capitalismo industrial, cuando adquiere proporciones importantes e infames, como lo describe Flora Tristán en Paseos por Londres: “La prostitución es la más horrorosa de las plagas que produce la desigual repartición de los bienes de este mundo” (1840).

La teoría y práctica feminista no solamente llama la atención sobre estas crueles formas de relación humana, para que el derecho de las mujeres y las niñas sea parte real de los derechos humanos, sino también para que mediante la visibilidad, denuncia, demostración y desnaturalización de las explotaciones más consuetudinarias y habituales, pueda prefigurarse una radical transformación social y emancipación real. Para pensar una sociedad sin violencia es indispensable pensar un modelo de convivencia donde mujeres y niñas vivan sin peligro de muerte, dolor y esclavitud, permitiendo que la interconexión con la violencia social general coopere desde la base con una sociedad de paz. Este tipo de sociedad de paz implica nuevos tipos de masculinidad, femineidad y diversidades, en libertad y sin jerarquías.

Apostamos a valorizar y jerarquizar los vínculos de afecto, cercanía, las maneras de contención, los ensayos de crianza de infancias libres, los espacios de cuidado a los que podemos remitirnos para combatir la violencia. Los feminismos en la actualidad constituyen una propuesta política, civilizatoria, de proyección de un mundo radicalmente diferente y en paz.

Transformar la democracia

La democracia, como la clásica identificación como gobierno del pueblo, lo ha sido en masculino. Los movimientos feministas, mundiales y latinoamericano-caribeños interpelan a las democracias en sus bases. Se piensa quién es el sujeto político de la democracia, y cómo y para quienes se toman decisiones. El espacio público-político de la democracia sigue siendo patriarcal, las voces que suenan y se oyen son de los liderazgos masculinos poderosos, que tienen bases organizativas. Pero las mujeres latinoamericanas y caribeñas tienen presencia pública y organización, y desde allí han venido participando y disputando resonancias. Se ha gestado un proceso de construcción del pueblo feminista, como lo llama Graciela Di Marco.

En nuestra región, desde el siglo XVI, resistiendo en contra de la colonización que se expandió sobre el cuerpo violado de las hermanas originarias y de las negras secuestradas y esclavizadas, pioneras feministas reclamaron el derecho de las mujeres de ser consideradas sujetos racionales y tener derecho al despliegue espiritual de la lectura y la educación. Así se marcó la parcialidad de la razón iluminista colonial pretendidamente universal, y fue por las luchas de las mujeres en el siglo XIX que se abrieron las puertas de las aulas para las niñas en nuestras nacientes repúblicas independientes. A principios del siglo XX, se exigió el estatus de sujetas políticas, articulando la lucha en base al derecho al sufragio femenino, se mostraron los límites de una democracia que no podía ser tal sin contemplar a las mujeres. Y ya en la segunda mitad del siglo XX, en plena radicalización estudiantil, antibélica y antirracista, libertaria y en busca de la transformación social, los feminismos volvieron a irrumpir con más potencia que nunca. “Lo personal es político” y “Democracia en la calle, en la casa y en la cama” fueron consignas que mostraban y apuntaban a la dominación patriarcal en todos los ámbitos de la vida como una de las enormes opresiones a combatir. Con su acción y reflexión, ampliaron el concepto de lo político frente a aquello que todas las corrientes de pensamiento hasta ese momento habían dejado de lado. En 1982, el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe decía en su declaración final: “El Movimiento de Liberación de la Mujer es un movimiento político que busca la transformación económica, política y social de nuestra sociedad, de una manera radical y absoluta” y afirmaba que el Movimiento de Liberación de la Mujer garantiza que el proceso de transformación y cambio sea verdaderamente irreversible y toque todos los grupos y sectores sociales, transformando la vida por dentro y por fuera, como una sola unidad y en una forma radical.

A partir de estas luchas se fueron generando instituciones, mecanismos internacionales y nacionales y marcos normativos, para promover la igualdad de género, sin embargo, con poco alcance y bajas condiciones de operatividad. Los estados son completamente reacios a reconocer las condiciones de desigualdad, siguen siendo instituciones estructuralmente patriarcales. En la década de 1990, “Autonomía” e “igualdad” se redefinieron mediante un discurso liberal de derechos individuales, y en la región se consolidó un “feminismo de lo posible”, sin referencias a transformaciones globales.

En la primera década el siglo XXI, se elaboraron constituciones (Venezuela, Ecuador y Bolivia) en las que participaron feministas y organizaciones de mujeres, que impulsaron nuevas concepciones de igualdad más inclusiva y perspectivas más amplias de la democracia, nuevos pactos sociales y reconfiguraciones del Estado. Los nuevos marcos de convivencia trajeron el reconocimiento de la diversidad social, a partir de la visibilización de la intersección de discriminaciones y opresiones de género, etnia y clase. En resumen, se impulsó la ampliación de la democracia. Hoy, se plantea como horizonte alcanzar la representación paritaria, hacer realidad la Democracia Paritaria, como una propuesta que aporta a la construcción de sociedades más justas, igualitarias y democráticas, por lo cual es posible afirmar que cuanto más feminista sea la democracia, más democrática será. La democracia debe ensanchar constantemente sus fronteras, creando métodos que en lugar de constreñir u homogeneizar habiliten las diferencias.

Lo que se hace evidente, sin embargo, es que a pesar de marcos normativos y reestructuraciones, las instituciones no han cambiado sus prácticas, costumbres y comportamientos machistas y persisten los tratos desiguales, discriminatorios y opresivos. La mayoría de los estados latinoamericanos siguen manteniendo el control sobre la soberanía del cuerpo, la reproducción y el trabajo de las mujeres. Siguen los sesgos en las políticas públicas de género, pero también de clase, de etnia, de edad y muchos otros. Y aún más, se ha producido violencia política contra las mujeres. La violencia y el hostigamiento contra las mujeres por motivos políticos llevan implícito el mensaje de que las mujeres no pertenecen a lo político, hay límites a su participación social. Hay montones de declaraciones institucionales contra la violencia hacia las mujeres, pero no hay medidas reales.

Los movimientos feministas no solo han traído otras voces a las discusiones sociales, sino que también en sus formas organizativas prefiguran nuevos modelos de acción colectiva. Se ejercita un constante diálogo en red, con la mayor horizontalidad posible, el concepto de sororidad es una regla de convivencia que implica cuidado mutuo y afecto. Se ha venido construyendo y consolidando un feminismo popular, que establece alianza con otros movimientos: sindical, campesino, indígenas, pobladores, etc. En toda esta red, las feministas plantean alternativas que pasan por “el total reordenamiento social del poder y de sus expresiones objetivas y simbólicas, anidados en nuestras subjetividades, relaciones e instituciones, desde la familia hasta el ordenamiento nacional e internacional” (Olivera, Mercedes, 2019).

Los feminismos actuales salieron de la marginalidad confinada a ciertos sectores de la militancia y se convirtieron en movimiento de masas. El pensamiento feminista está comenzando a ser parte de las tradiciones de lucha de los movimientos y organizaciones populares, no sin contradicciones y obstáculos. Prejuicios y posicionamientos políticos que lo siguen ubicando como algo secundario y, más que nada, la resistencia de los varones a democratizar el poder y abandonar sus privilegios sigue estando presente.

Sin embargo, América Latina y el Caribe están viviendo un período en el que se ha venido produciendo una nueva imbricación entre lo político y lo religioso, dando lugar a procesos de des-democratización, con fuertes implicaciones antiderechos centrados en discursos antigénero, de restauración de la familia patriarcal tradicional y retoma de la disciplina sexual y social. La fórmula y calificativo “ideología de género”, que actúa como aglutinante simbólico, fue inventada para desvalorizar y crear temor por una posible disolución moral y caos, ocasionado por la legitimación de los derechos humanos de las mujeres, en especial de los derechos sexuales y reproductivos, y la aceptación de la diversidad sexual. Los Estados se cierran, ajustan, recortan políticas sociales y van contra los derechos conquistados; se persigue a migrantes; las derechas son gobierno y avanzan, criminalizando a los sectores populares.

La compenetración entre política, moral y religión, divide la realidad entre el bien absoluto y el mal absoluto, permite generar lealtades y viabilizar justificaciones dogmáticas para las decisiones y lógicas autoritarias en el ejercicio del poder. Los valores fundamentalistas han hecho converger a un catolicismo neo integrista con el evangelismo conservador pentecostal y mormón, e incluso en ciertas ocasiones con ortodoxos y musulmanes. Se han creado alianzas y coaliciones transnacionales con ideología religiosa ultraconservadora, con una fuerte voluntad de influencia directa en la política.

Ya desde los años 70, la derecha cristiana estadounidense promovió la circulación de su discurso en América Latina. En los años 90, se fortaleció el neointegrismo católico. En la actualidad, la presencia de las Iglesias evangélicas pentecostales es evidente en todos los barrios de nuestra región, especialmente en los sectores más pobres, su propagación fue acelerada en los últimos 30 años, con acción social directa y fuerte presencia propagandística en medios radiales y televisivos. Hay quienes afirman que en América Latina hay más de 19 mil denominaciones pentecostales que organizan a más de 100 millones de personas, que participan directamente en política, ocupan posiciones legislativas y de poder ejecutivo.

En la segunda década de nuestro siglo XXI, frente a las olas restauradoras-conservadoras que se han venido instalando en los gobiernos y en las sociedades latinoamericanas, las ideas feministas son un impulso indispensable para continuar las luchas. Por este motivo, son presentadas por las derechas como un enemigo a extirpar y por algunas izquierdas como rebeldías infantiles; lo cierto es que los feminismos son de las resistencias más fuertes y más acostumbradas a combatir en la adversidad. A pesar de la instrumentalización de las demandas en una igualdad formal, conveniente y disciplinada, los feminismos en su radicalidad continúan en nuestra América. Desde los feminismos, lejos de limitarnos a resistir en defensa de lo conquistado, hoy estamos asumiendo tareas de ofensiva, algo que puede ser motivo de inspiración y de influencia para otros movimientos sociales.

Feminizar la política

No se trata solamente de incluir mujeres en forma igualitaria en todos los lugares de participación y decisión, con toda la importancia simbólica que la paridad tiene; se trata de que las perspectivas de las mujeres, con el privilegio epistémico que da el mirar desde la subordinación y subalternidad, sean parte de la política. Se trata de cambiar el orden de prioridades. La feminización de la política se entiende como una tarea generacional, desterrando una masculinidad ejercitada como dispositivo de poder. Y con una agenda feminista que hoy se propone discutirlo todo: la economía de cuidados, la política, la forma de los vínculos sexo-afectivos, la educación, las características de los espacios donde habitamos, entre otras cosas. Y cambiarlo todo.

Las políticas públicas se han centrado en una concepción de la vida humana, en la que la autosuficiencia y la independencia personal son el ideal. Por eso, las políticas de protección social se consideran una compensación, siempre transitoria, frente a los eventos o situaciones catastróficas sobrevenidas, o una ayuda temporal a pobres y vulnerables para salir de la situación de pobreza. No se asume para nada la protección social como la necesaria seguridad social que el Estado debería brindar a todas y todos, el acompañamiento de la sociedad a todos los seres humanos que viven, es decir el cuidado de la vida humana, que también debe extenderse a la vida natural como bien común y gran casa viva en la que habitamos.

Feminizar la política significa también priorizar los vínculos, generar comunidad y una comunidad que cuide, basado en el ideal de interdependencia corresponsable, de manera que acompañamiento y crianza sean prioridades que se compartan entre estado-comunidades y sexos. Los saberes y prácticas de cuidado y vínculo, que históricamente han ejercido las mujeres, deberían convertirse en el centro de la gestión y servir de modelo para la formulación de políticas. Se trata de la extensión de las prácticas feministas al conjunto de lo político y lo social. Y este uso debe entenderse como histórico y no como esencial inmutable, natural y fuera de la historia. Se trata de poner a circular los valores de la ética feminista (no violencia, corresponsabilidad, contextualidad, relaciones, compasión) para pensar lo político y las políticas.

Los feminismos plantean un cambio transformador no heroico en lugar de impulsar proyectos de emancipación totalizantes, que se plantean desde posiciones desencarnadas y abstractas, que subordinan la cotidianeidad a un mundo ideal. Los feminismos priorizan la vida en su enraizamiento relacional y concreto, con pasos situados y vividos en lo subjetivo y en lo objetivo. Esto significa preferir las utopías con manifestaciones provisionales, que indiquen la ruta en lo presente, sin postergar transformaciones en aras de una radicalidad impalpable. Es un movimiento que propone construir la vida en común desde otros criterios éticos políticos.

Pensamos en “domesticar la política”, desburocratizarla, humanizarla en clave doméstica, de una domesticidad repolitizada. Las mujeres están llamadas a reformular la politicidad en clave femenina, y los hombres pueden sumarse y aprender a pensar la política de otra forma. Una política de los vínculos, una gestión vincular, de cercanías, y no de distancias protocolares y de abstracción burocrática. (Segato, Rita, 2019)

El colapso civilizatorio es también el fracaso de valores masculinizados, de la política pensada desde una masculinidad competitiva que fue generando una necropolítica, originada por la ideología salvaje del mercado, donde predomina el que compite con más fuerza; por una democracia concebida como instrumento para los negocios; y por una relación de extracción sin límites con una naturaleza. Guerra y violencia son instrumentos de la política patriarcal que han creado un mundo invivible.

Ampliar los horizontes culturales, desterrar el patriarcado

La historia de los hombres es audible, la historia de las mujeres ha sido cancelada, censurada y perdida en la transición del mundo-aldea a la colonial-modernidad. Los aportes de trabajo, producción, luchas y emancipaciones de las mujeres como colectivo han sido borrados, son invisibles. Por eso es una acción militante fundamental recuperar la participación de las mujeres en los fenómenos y cambios sociales. Hacer visibles las marcas de las acciones de las mujeres, pero no reduciéndolas a una historia de los hechos, sino también incluyendo a aquellas huellas silenciosas, invisibles, generalmente expropiadas de su carácter político y epistémico.

La feminización de la pobreza, extendida en nuestra región tan desigual, tiene su contrapartida en la masculinización de la riqueza y el poder político, el derecho a la palabra y a la memoria, status quo avalado por la cultura patriarcal. El patriarcado ha mantenido el pensamiento y la reflexión en los estrechos límites postulados por el sexismo y la misoginia, que construyó la “otredad” femenina inferiorizada, expulsándola de los límites de lo valioso humano. Y aún más en nuestra región, donde se le superpuso la colonización, con sus dispositivos de racialización y esclavización.

Propuesta feminista de nuestra región es la relación de doble vía entre la despatriarcalización y la descolonización. El cuerpo de las mujeres originarias fue parte fundamental del botín colonial. El colonialismo produjo una combinación particular de la jerarquía varón-mujer, con la jerarquía racial étnica. El molde “patriarcado más colonización” estructuró todas las relaciones sociales en nuestra América. El hombre blanco estaba habilitado para tener acceso sexual al cuerpo de las españolas y también de las indígenas, bajo reglas diferenciadas. En el contexto del patriarcado colonial, el mestizaje es así un lugar social muy conflictivo, que produce seres ilegítimos. Por esto no se puede descolonizar sin despatriarcalizar.

Presenciamos en este momento histórico un retroceso impulsado por las derechas mundiales y latinoamericanas. Se manifiestan claramente antifeministas, retoman el papel central de la familia que trae el retorno de las costumbres patriarcales con eje en el rol tradicional de las mujeres, y el recorte en sus derechos en especial, sexuales y reproductivos. El patriarcado también es una dimensión central en las dinámicas destructoras de la vida, hay una repatriarcalización de los territorios dedicados a la extracción. El ataque a la llamada “ideología de género” se ha convertido en un factor de cohesión importante para las nuevas derechas. Con estos argumentos, se viene expandiendo un discurso conservador, que apela al orden social frente a un posible caos que impulsan los movimientos sociales. Para apuntalarlo es imprescindible el patriarcado. El mérito de los valores patriarcales es que educan en la desigualdad y ayudan a mantener el orden jerárquico, y la posesión/desposesión.

Por todo esto, eliminar el patriarcado es una tarea revolucionaria de primer orden.


BIBLIOGRAFÍA
Barrancos, Dora. Los caminos del feminismo en la Argentina: historia y derivas. En youtube.com publicado el 15 de mayo de 2014 por el canal Voces en el Fénix. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=HhXvfui6vJI, consultado 24/2/2020.
Di Marco, Graciela (2011) El pueblo feminista. Buenos Aires: Editorial Biblos.
Freire,Victoria… [et al.] (2018) La cuarta ola feminista. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Emilio Ulises Bosia.
Gago, Verónica (2019) La Potencia Feminista o el deseo de cambiarlo todo. Madrid: Traficantes de Sueños.
Galindo, María y Ochy Curiel (2015) Descolonización y despatriarcalización de y desde los feminismos de AbyaYala. Acsur: Las Segovias.
Olivera, Mercedes. (2019) Feminismo popular y revolución: entre la militancia y la antropología. Antología esencial/ Mercedes Olivera; contribuciones de Alain Basail Rodríguez; editado por Montserrat Bosch Heras. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO.
Segato, Rita. Ningún patriarcón hará la revolución. En Gabbert, Karin y Lang, Miriam (2019) ¿Cómo se sostiene la vida en América Latina? Feminismos y re-existencias en tiempos de oscuridad. Fundación Rosa Luxemburg/Ediciones Abya-Yala.
Tristán, Flora (1840) Mujeres públicas en Paseos por Londres. Disponible en https://www.marxists.org/espanol/tristan/1840/londres/viii.htm, consultado 29/2/2020.


Fuente: https://www.clacso.org/la-emancipacion-desde-los-feminismos-latinoamericanos-y-cariben%cc%83os/
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