La Habana / 05 de abril de 2017 / Por: Iris de Armas Padrino / Fuente: http://www.radionuevitas.icrt.cu
Un taller sobre la formación e información de los adultos mayores: el voluntariado, y la educación a lo largo de toda la vida, tendrá lugar hoy en esta capital en una cita mundial que reúne a más de 200 delegados e invitados de unos 15 países.
En el Coloquio Internacional «Los derechos de las personas mayores en el mundo», que concluye mañana, Teresa Orosa, Presidenta de la Cátedra del Adulto Mayor de la Universidad de La Habana abundará sobre la educación, mediante el programa que cuenta con miles de profesores, en su mayoría personas jubiladas que de manera voluntaria laboran a favor de la educación y el bienestar de sus coetáneos.
Mediante ese modelo de formación miles de adultos mayores se siguen educando para continuar siendo útiles a la sociedad, remarcó Orosa este lunes en su intervención durante la apertura del coloquio que se desarrolla en el Centro de Convenciones de Cojímar.
Hace muchos años el Héroe Nacional de Cuba José Martí dijo que «la educación ha de ir adónde va la vida», por lo tanto si la vida por suerte nos lleva a la vejez debemos seguir siendo personas activas y actualizadas, remarcó.
En una de sus habituales reuniones con maestros cubanos el Líder de la Revolución Fidel Castro Ruz expresó: «Educar es buscar todo lo bueno que puede estar en el alma de un ser humano», por ello ¡cuánto de bueno tenemos en nuestras almas las personas mayores. ¡ Cuánto podemos aun seguir aprendiendo para ser mejores personas ¡, enfatizó.
Todos los seres humanos poseemos capacidades, talentos, anhelos, frustraciones, proyectos y muchas buenas cualidades que las seguimos teniendo cuando somos mayores, según lo que hayamos logrado ser y aprender, recalcó la experta.
Las personas mayores constituimos la memoria histórica viva de nuestros pueblos, y es nuestro derecho y deber contribuir y aportar también a ese mundo mejor, acotó.
Este encuentro de las voces de los mayores no es un espacio para la queja, sino para el aporte y propuestas de soluciones, significó.
En exclusiva con la Agencia Cubana de Noticias, la renombrada psicóloga dijo que según datos de la Central de Trabajadores de Cuba, de la Cátedra del Adulto Mayor han egresado unas 119 mil personas desde el año 2000 cuando comenzó este programa, rectorado por la Universidad de La Habana, la CTC y la Asociación de Pedagogos de Cuba.
Actualmente en La provincia de La Habana hay matriculadas 574 personas adultas en 44 aulas y han egresado 16 mil 851, concluyó.
San Juan / 05 de abril de 2017 / Fuente: http://www.hoylosangeles.com
El secretario de Asuntos Públicos del Gobierno de Puerto Rico, Ramón Rosario, se reunió hoy con miembros de la comunidad universitaria con el propósito de identificar oportunidades para que la Universidad de Puerto Rico (UPR) pueda generar fondos propios.
El Ejecutivo puertorriqueño informó a través de un comunicado de que Rosario conversó con los representantes estudiantiles ante la Junta de Gobierno de la UPR, Pedro D Rodríguez y Gilberto Domínguez, encuentro en el que se acordó impulsar medidas legislativas para crear ‘tablillas’ (matrículas de identificación de automóviles) conmemorativas a beneficio del centro educativo.
Además, se valoró la puesta en marcha de un programa de donación voluntaria para que empresas privadas puedan ofrecer a sus clientes la opción de donar el cambio de cada compra a beneficio del centro universitario.
Sobre la medida para incluir a la UPR en el proyecto de ley que busca reglamentar la industria del cannabis medicinal, el secretario de Asuntos Públicos dijo que se evaluará cómo se ha trabajado en otras jurisdicciones con instituciones educativas para evitar que la institución pueda ver afectados los fondos federales que recibe.
La sede del Ejecutivo fue también escenario de una reunión con el director ejecutivo del Centro de Investigación en Ciencias Moleculares, José Lasalde, para discutir este tema.
«El gobernador, Ricardo Rosselló, está comprometido a impulsar medidas que ayuden a la UPR a generar sus propios fondos y así mitigar el impacto fiscal propuesto por la Junta de Supervisión Fiscal», resaltó Rosario.
Dijo que desde el Gobierno se sigue trabajando con la comunidad universitaria para aumentar los 200 millones de dólares que el Ejecutivo ya identificó para ayudar a la UPR a sumar fondos a sus arcas mediante ingresos propios.
Además, Rosario recibió a la vicepresidenta interina de Investigación e Innovación, Gladys Escalona, y al director de la Oficina de Transferencia de Tecnología e Innovación, Salvatore Casale Villani, para poner a la disposición de la UPR cualquier ayuda que el Gobierno central pueda ofrecer para desarrollar una estructura que genere ingresos por patentes e investigación universitaria.
Tras la reunión, se acordó revisar los procesos para hacer posible la comercialización de las patentes y establecer los mecanismos que pudieran generar ingresos importantes para la institución universitaria, incluyendo un acuerdo de cooperación con el Fideicomiso de Ciencias y Tecnología.
Desde la vicepresidencia de Investigación e Innovación se identificó un grupo de profesionales que pueden ayudar a la UPR a analizar las propuestas y adelantar procesos como el estudio de mercado para posibles inversionistas de esas patentes.
Estas iniciativas se unirían a las ya presentadas por la Administración Rosselló como la Orden Ejecutiva 2017-021 que establece como política pública el promover alianzas entre agencias para obtener mayores recursos económicos a la UPR a fin de fortalecer sus finanzas.
Rosario informó que ya veinte agencias del Ejecutivo trabajan en acuerdos de entendimiento para solicitar servicios a la UPR.
El pasado 29 de marzo, el gobernador sostuvo una reunión con líderes estudiantiles que representan a los 11 recintos y en la Junta de Gobierno en La Fortaleza (sede del Ejecutivo), donde se acordó analizar varias medidas para sumar más ingresos a la UPR.
Por otro lado, estudiantes del Departamento de Música de la UPR se unieron para defender el Programa de Música, ante el anuncio de un posible cierre de siete programas académicos en las facultades de Humanidades y Educación.
Entre los Programas que podría verse afectados está el Programa de Arte con concentración en Música.
Aprovechándose de la indefensión de industrias ineficaces, los negocios de compañías como Amazon o Uber derivan en monopolios que se apropian de una parte sustancial de la riqueza. Comparten con otras corporaciones un afán desproporcionado de crecimiento y la práctica común de no devolverle a la sociedad casi nada de lo que le quitan. Estos son, según Douglas Rushkoff, los mayores problemas de la economía digital.
Una mañana de diciembre de 2013 un grupo de residentes de Mission District, un barrio de San Francisco, se paró delante del autobús de Google, el vehículo que transporta a los empleados hasta la sede de la compañía en Mountain View. El bloqueo era su forma de protesta contra la gentrificación del área: la presencia de los trabajadores del gigante tecnológico estaba haciendo aumentar el precio de los alquileres hasta tal punto que muchos antiguos residentes se veían obligados a abandonar sus hogares y muchos pequeños negocios a colgar el cartel de cerrado. Unas semanas después, las protestas subían el tono y los manifestantes llegaban a lanzar pedradas al autobús.
Douglas Rushkoff, escritor y profesor de cultura virtual en la Universidad de Nueva York, comienza su libro ‘Throwing Rocks to the Google Bus’con esta anécdota que retrata cómo las grandes compañías tecnológicas están comenzando a parecerse demasiado a los antiguos imperios que extraían la riqueza de la sociedad hasta agotarla, en un perpetuo acto de crecimiento egoísta insostenible. “Estamos atrapados en la trampa del crecimiento”, afirma el autor.
Como ejemplo claro de ese acaparamiento interminable, Rushkoff apunta directamente a la creación de grandes monopolios que practican empresas como Amazon o Uber, que se aprovechan de la miseria de industrias poco eficientes para hacerse con todo el pastel y echarlos del negocio.
“¿Por qué eligió Uber a los taxis? ¿Porque quería quedarse en el negocio del taxi porque es una industria genial que le iba a permitir crear una compañía multimillonaria?”, se pregunta. “No, es porque los taxis son una industria ineficiente, terrible, de crecimiento lento y casi insostenible, lo que quiere decir que puedes tomar el control si tienes el capital suficiente”, se responde.
Para ilustrarlo, en su libro el experto cita una de las campañas de Uber en la que la compañía proclamaba que los precios de su aplicación «eran más baratos que los de un taxi en la ciudad de Nueva York». Eso sí, solo por un tiempo limitado. “Es como si la compañía avisara de que su estrategia depredadora de precios solo es una medida temporal para echar a los taxis amarillos del negocio, de la misma forma que Walmart [una cadena de grandes almacenes] socava a los minoristas locales”, detalla.
Douglas Ruskhnoff explora los problemas del sistema económico digital
Operando en un área gris en la que no tienen que pagar ni por licencias ni por determinados impuestos asociados al ejercicio de la actividad, según Rushkoff, Uber se aprovecha de gente desempleada o con algunas horas libres y, sin preocuparse por la competencia desleal, empeora aún más la situación de una ya de por sí frágil industria del taxi.
“No es simplemente una situación en la que la tecnología haga algo mejor y de forma más barata”, explica el experto. “ El poder de precios de Uber no es el resultado de magia digital, sino de la inmunidad de la compañía, que no tiene que pagar licencias, y de sus 3.300 millones de dólares [3.037 millones de euros] de financiación”. Gracias a estas circunstancias, Uber tiene dinero para fijar precios bajos y, borrada la competencia, ser el único superviviente en pie.
“Si estás conduciendo un coche para Uber, ¿qué es lo que estás haciendo realmente? Estás haciendo I+D para una compañía de vehículos robóticos que ni siquiera posees”, se lamenta. De hecho, Rushkoff cree que la humillación final la sufrirán los conductores ‘freelance’ de esta herramienta cuando sean sustituidos por los coches sin conductor que la compañía ya prueba en San Francisco. De esta forma, y si todo saliera según los planes de la vapuleada firma, la ‘app’ organizaría los trayectos de los vehículos robot incluso más fácilmente que los de aquellos conducidos por humanos. “Y a los accionistas les iría tan bien —e incluso mejor — en este futuro automatizado”, censura.
Sin embargo, Uber no es la única empresa que sigue este sistema, que consiste en atacar a industrias poco eficientes para hacerse con un monopolio destinado a expandirse perpetuamente. Netflix, que en un principio comenzó su negocio ofreciendo títulos en DVD, o Amazon, que se convirtió en imprescindible para la industria del libro, son según Rushkoff otros dos buenos ejemplos.
“Todo empezó de forma tan inocente”, explica el analista al cuando se refiere al gigante del comercio electrónico de Bezos. “Con Amazon todo el mundo estaba en las mismas condiciones, así que las editoriales más pequeñas podían competir con las más grandes”, explica. Sin embargo, con el paso de los años, la tienda virtual se convirtió en el centro del universo de las publicaciones y todos los jugadores tenían el mismo tamaño —diminuto— al compararlos con la plataforma. “Amazon fija los precios, los términos, las tecnologías, la protección frente a la posible copia, la privacidad de los lectores… Todo”.
La industria de los libros fue solo la primera parada en la escalada monopolística de Amazon
“¿Y por qué eligieron esta industria? ¿Porque Bezos ama los libros?”, se pregunta una vez más. “No, porque era fácil tomar el control. No era para hacer dinero con libros, sino para conseguir un monopolio que pudiera llevar a otros”, defiende apasionadamente el teórico. Así, el monopolio de los libros fue solo el primero, y ahora Amazon ha saltado a otras industrias y trabaja para convertirse, poco a poco, en el centro de la venta de electrónica para el hogar, de comida, de música, de vídeos e incluso de ropa y zapatos.
“Amazon no es un nuevo tipo de compañía, sino un tipo de compañía muy antiguo. Emplea las plataformas digitales de la misma forma que las potencias coloniales explotaban sus rutas marítimas exclusivas hacia el Nuevo Mundo”, defiende Rushkoff. Así, la digitalización de las corporaciones permite explotar la riqueza de formas todavía más eficientes, pero empleando modelos que tienen cientos de años.
En su libro, el sexto que publica este teórico de la comunicación, Rushkoff reconoce que las tecnologías digitales han creado nuevas vías de crecimiento y que Apple, Google, Facebook, Amazon, Microsoft y muchos otros han supuesto nuevas oportunidades y una nueva generación de millonarios. Sin embargo, el resultado de sus prácticas monopolísticas y extractivas es un panorama con mucho menos potencial del crecimiento. “El pastel es más pequeño o, si sigue siendo del mismo tamaño, los negocios digitales han conseguido apropiarse de partes más grandes, haciendo todo más difícil para otros jugadores e incluso para sí mismos”, afirma.
EL CRECIMIENTO DESMESURADO: EL CASO DE TWITTER
Más allá de las explotación de determinadas industrias, e incluso en el caso de las grandes empresas que crean sus fortunas a partir de nuevos productos, este teórico considera que el mayor problema de este sistema económico protagonizado por las grandes corporaciones es el afán desmedido de crecimiento. Según Rushkoff, las empresas deberían poder llegar a un tamaño apropiado para su actividad y mantenerse en él, e incluso reducirse si la situación cambia. Pero las corporaciones basan su éxito en un crecimiento constante en el que, además, no importan tanto los beneficios como el valor de las acciones —Snapchat o Amazon son dos buenos ejemplos—.
En este ecosistema, incluso los aparentes ganadores operan contrarreloj, con un tiempo y un dinero prestados. “Muchas compañías de internet no tienen beneficios, o al menos beneficios comparables a sus valores de mercado. Y solo se convierten en historias de éxito el día en que sus fundadores hacen su ‘exit’, es decir, el día que cambian sus acciones por algo más real como otra compañía o una cantidad ingente de dinero”, detalla el experto.
El caso de Twitter ilustra el crecimiento insostenible de una compañía
Como ejemplo, Twitter. Un supuesto caso de éxito que ahora sufre para conseguir rentabilizar su enorme masa de usuarios. “No es que Twitter no tenga éxito, lo que ocurre es que no es lo suficientemente exitoso para justificar todo el dinero que los inversores han inyectado”, defiende en su obra. “Había suficientes beneficios para que los trabajadores fueran felices, para que los usuarios tuvieran un servicio e incluso para que los inversores originales pudieran ser compensados de forma progresiva. Pero eso no es suficiente para satisfacer a unos accionistas que quieren lograr una cifra cien veces más alta que sus 20.000 millones de dólares iniciales [18.300 millones de euros]”, lamenta una vez más.
Sin embargo, para lograr ese objetivo, Twitter tendría que convertirse en una corporación más grande que la economía de algunas naciones. “¿No es eso mucho pedir para una ‘app’ que manda mensajes de 140 caracteres?”, reflexiona.
Aún así, Rushkoff no cree que todo esté perdido. Defiende que hay mejores formas de alcanzar prosperidad en el panorama de los negocios digitales. El primer paso, frenar el crecimiento desmedido: “Si podemos superar nuestra adicción al crecimiento, tendremos el potencial para avanzar hacia un sistema económico mucho más funcional e incluso compasivo que favorezca el flujo de dinero frente a la acumulación», fantasea el autor, «y que recompense a la gente por crear valor en vez de extraerlo”.
Puerto Rico / www.elnuevodia.com / 5 de Abril de 2017
Analizan el futuro de la oferta académica
Músicos de calibre nacional e internacional –como el guitarrista Jorge Laboy o el bajista John Benítez- se han formado en sus aulas. Día tras día, se gesta entre sus paredes una nueva generación de compositores y músicos.
Sin embargo, en días recientes, el Programa de Bachillerato de Artes, con concentración en Música, del recinto riopedrense de la Universidad de Puerto Rico (UPR) cayó en la lista de ofertas académicas “en incumplimiento” con las expectativas de retención y graduación, colocando en jaque su existencia.
Fueron precisamente los estudiantes del Departamento de Música –agrupados en el Coro, la Coralia, la Orquesta de Cámara y el Taller de Jazz- quienes protagonizaron la jornada del séptimo día de paro estudiantil en el campus de Río Piedras. Ello con el propósito de poner sobre la mesa su rol en la universidad y la sociedad.
“Tanto la música como todo arte es vehículo, no tan solo de expresión, sino de vehículo de educación y sensibilización del pueblo y la comunidad. Además, las artes unen masas y unen comunidades. Esta manifestación es importante porque precisamente expresa la importancia de educar al pueblo dentro de las artes”, manifestó Christian Tonos Vega, cantante, músico y estudiante del programa.
Entre las iniciativas ponderadas por la administración universitaria para enfrentar los dramáticos recortes, se encuentra la posible reducción en la oferta académica.
En esa dirección, una carta titulada “Análisis y Reflexión de la Oferta Académica”, suscrita por Sunny A. Cabrera Salcedo, decana interina de Asuntos Académicos, y a la cual este medio tuvo acceso, enumera siete programas que “no cumplen con los indicadores de retención y graduación”. Estos son: bachillerato en Artes en Educación, con concentración en Educación Comercial, Programa Secretarial; bachillerato en Artes en Educación, con concentración en Educación Comercial General; bachillerato en Artes en Educación, con concentración en Enseñanza de Inglés Hispanoparlantes; bachillerato en Artes y Educación, con concentración en Educación de la Familia y Comunidad; bachillerato en Artes en Inglés, con concentración en Lingüística y Comunicación; bachillerato en Artes en Inglés, con concentración en Literatura; y el bachillerato en Artes, con concentración en Música.
En entrevista con El Nuevo Día, Cabrera Salcedo explicó que los decanos a cargo de los programas señalados tienen oportunidad de presentar sus argumentos a favor de la relevancia de la oferta, lo que permitiría que se les excluya de la lista de programas en incumplimiento. Dijo que no ha se ha definido una fecha límite para la presentación de estos nuevos datos.
“Esto no es final. La información que recibamos pudiera sacarlos de la lista de programas que no están en incumplimiento”, afirmó.
Una vez se complete la recopilación de datos sobre la relevancia de los programas en peligro, el Decanato de Asuntos Académicos trazará la ruta a seguir; es decir, fortalecerlos, colocarlos en moratoria, inactivarlos o cerrarlos.
El fortalecimiento del programa conllevaría el reconocimiento de que, aunque hay unas áreas que requieren atención y mejoramiento, este sigue siendo pertinente y vale la pena mejorarlo, explicó la funcionaria universitaria. Un programa en moratoria, por su parte, es definido como uno que no admite estudiantes y figura oficialmente como tal mediante Certificación de la Junta de Gobierno.
La inactivación, entretanto, es un proceso interno en el que se cierra provisionalmente las admisiones en lo que se determina el futuro del programa, precisó, por su parte, Gladys Capella, decana asociada interina de Asuntos Académicos.
Finalmente, el cierre de un programa tendría un efecto prospectivo, aclaró la decana asociada interina. “Hay que honrarle y ofrecerle al estudiante las experiencias académicas para que completen el grado… No vamos a dejar a un estudiante, jamás en la vida, en la calle”, agregó.
En cuanto a la inclusión del Programa de Artes, con Concentración en Música en la lista de oferta en incumplimiento, el director del Departamento de Música, Ernesto Alonso, afirmó que no le sorprende.
“Cuando yo llegué en el 2012… hicimos un análisis serio de cómo estaba funcionando el Departamento de Música y tenía muchísimas deficiencias y esas son las que hemos ido abordando poco a poco. Eso es algo que no se ve de un día para otro”, expresó.
Llamado colectivo
El séptimo día de paro estudiantil coincidió con la manifestación pública de un grupo de profesionales y académicos vinculados al derecho puertorriqueño en contra los recortes millonarios requeridos a la UPR.
Los suscribientes del “pronunciamiento” manifestaron su apoyo al reclamo estudiantil a favor de acciones ciudadanas para enfrentar las propuestas que resulten en un “daño irreparable” a la UPR, además de favorecer la auditoría de la deuda.
Aunque reconocieron la necesidad de cambios en la operación y organización de la UPR, los juristas opinaron que el criterio para su implementación no pueden estar basado exclusivamente en la “necesidad del pago de deudas a acreedores”.
Los recortes millonarios requeridos a la UPR han provocado las críticas de la comunidad universitaria, incluyendo los estudiantes, quienes entraron ayer en su séptimo día de paro y se preparan para el inicio de una huelga indefinida a partir del jueves. Directivos de la universidad –incluyendo la presidenta interina, Nivia Fernández- han planteado que este paro estudiantil podría colocar en riesgo la acreditación de la Middle States que recibe el sistema universitario.
Finalmente, los juristas –entre los que destacan los profesores de Derecho Efrén Rivera Ramos y Julio Fontanet y la expresidenta del Colegio de Abogados, Ana Irma Rivera Lassén- opinaron que el estado jurídico en Puerto Rico, alterado por la imposición de una Junta de Supervisión Fiscal, en virtud de la Ley PROMESA, no es uno legítimo y el mismo deber ser cuestionado.
En una sociedad con alta concentración de la riqueza, es difícil que la población más pobre tenga acceso a educación superior de calidad que le permita ganar mayores ingresos.
En 2013, el economista francés Thomas Piketty publicó El capital en el siglo XXI, donde describe la distribución del ingreso y la riqueza en Europa y Estados Unidos a partir del siglo XVIII. También analiza la manera en que su evolución se ha visto afectada por el crecimiento económico y la tasa de retorno de los activos. Una implicación directa del trabajo de Piketty involucra el acceso a la educación superior, que frecuentemente se considera una herramienta de movilidad social. En una sociedad con alta concentración de la riqueza, sería difícil pensar que la población más pobre tiene acceso a educación superior de calidad que le permita ganar mayores ingresos.
Recientemente se publicó un estudio descriptivo sobre el papel de la educación superior en la movilidad social de Estados Unidos. Entre sus autores se encuentra Emmanuel Sáez, coautor de Piketty en diversos artículos. La principal novedad de esta investigación consiste en los datos utilizados, dado a que nadie a la fecha había asociado bases de datos sobre acceso a la universidad con treinta millones de declaraciones de impuestos de hogares y estudiantes años después de graduarse. Las conclusiones de la investigación pueden resumirse en cuatro grupos de resultados.
En primer lugar, los autores encuentran que el acceso a la educación superior varía considerablemente con el ingreso. En las universidades con mayor prestigio de Estados Unidos, 14.5 % de los estudiantes proviene del 1 % de las familias con mayor ingreso, mientras que 13.5 % proviene de la mitad más pobre de las familias. El estudio, aunque no establece una relación causal entre ingreso y educación, sugiere que el ingreso familiar tiene un peso considerable en la capacidad de acceder a las universidades más prestigiosas de Estados Unidos (definidas por los autores como el grupo Ivy-Plus: las ocho universidades Ivy League más Duke, MIT, Stanford y la Universidad de Chicago).
En segundo lugar, independientemente del nivel de ingreso reportado por los hogares, los estudiantes que asisten a la misma universidad tienden a reportar ingresos similares durante sus carreras profesionales. Estos resultados sugieren que las universidades sí reducen la brecha salarial entre estudiantes con características socioeconómicas distintas.
En tercer lugar, los autores calculan una métrica de movilidad social para cada universidad. Definen la tasa de movilidad como el producto de la tasa de alumnos que provienen del 20 % más pobre de la población y la tasa de esos mismos alumnos que terminan en el 20 % más rico. En las universidades Ivy-Plus, 60 % de los estudiantes del 20 % más pobre alcanza el 20 % más rico, pero solo 4 % de los alumnos en estas instituciones viene del 20 % más pobre. En contraste, algunas universidades de menor prestigio aceptan a muchos más estudiantes del 20 % más pobre que asimismo consiguen posicionarse en el 20 % más rico.
En cuarto lugar, se analiza cómo ha cambiado el acceso a la educación superior y la tasa de movilidad desde el año 2000. Los resultados muestran que la proporción de los estudiantes del 20 % más pobre inscritos en universidades de renombre no ha cambiado significativamente desde entonces. Al mismo tiempo, en las universidades con menor prestigio, pero con las tasas de movilidad más altas, se redujo de manera significativa la fracción de estudiantes que provienen del 20 % más pobre. Como resultado de estos dos fenómenos, ha disminuido la probabilidad de que un estudiante promedio de bajos recursos se coloque en el 20 % de mayor ingreso, en comparación con el año 2000.
Por último, esta investigación aporta sugerencias de política pública para incrementar la movilidad social. El gobierno podría enfocar el otorgamiento de becas en aquellas universidades con mayores tasas de movilidad social, en lugar de las más prestigiosas. Efectivamente, esto resultaría más barato: la mediana de gasto por alumno en el 10 % de las universidades con las tasas de movilidad más altas es de $ 6,500 dólares al año, mientras que en las universidades más prestigiosas es de $ 87,500. Si se promueve el acceso de los más pobres a universidades con mayores tasas de movilidad social, se contribuye a una mejor distribución del ingreso en el futuro.
La gran cantidad de información presentada en este trabajo contribuye a un diagnóstico más robusto de los retos del sistema educativo y la distribución del ingreso en Estados Unidos. Para el resto del mundo, muestra una metodología que no es técnicamente compleja para diagnosticar esta dimensión de la desigualdad social.
Una movilización se lleva a cabo hoy por parte de estudiantes de las diferentes sedes del instituto Fe y Alegría, para conmemorar 41 años de labor en Guatemala.
Decenas de niños y jóvenes del instituto Fe y Alegría llevan a cabo este martes una caminata en calles y avenidas de la ciudad capital para conmemorar los 41 años de labor de esa entidad en Guatemala.
La movilización salió del parque Morazán, ubicado en la zona 2 capitalina, y finalizará en la Plaza de la Constitución.
“Juntos educamos mejor”, “Derecho a la educación de calidad”, y “Fe y Alegría, comprometidos en la educación de calidad”, son algunas de las frases que se leen en las pancartas que llevan los participantes.
Además de celebrar el aniversario, el objetivo de la marcha es promover y defender el derecho a la enseñanza.
La entidad
Fe y Alegría es un movimiento internacional de educación, enfocado en apoyar a sectores en situación de pobreza para promover el desarrollo personal y participación social de sus habitantes.
Ofrece educación gratuita a niños, niñas y adolescentes, y en Guatemala lleva 41 años de labor.
“Formamos hombres y mujeres nuevos, conscientes de sus potencialidades y de la realidad que los rodea, abiertos a la trascendencia, agentes de cambio y protagonistas de su propio desarrollo”, explica la organización en su sitio de internet.
Actualmente tiene 52 centros educativos ubicados en 20 municipios de nueve departamentos del país, en los cuales atiende a 15 mil 300 infantes.
Como parte de sus acciones a favor de los guatemaltecos, Fe y Alegría firmó el pasado 30 de marzo un convenio con el Ministerio de Educación por medio del cual se acordaron acciones para asegurar una educación gratuita para la niñez y juventud.
Centroamérica/Cuba/04.04.2017/Autor y Fuente:http://www.prensa-latina.cu
Una actividad cultural con niños autistas, sus padres y educadores se desarrolló hoy en el parque José Martí de esta central ciudad cubana para socializar a esos infantes con la comunidad.
Durante la jornada los niños vestidos de azules, color que identifica el autismo, dibujaron, cantaron y jugaron con globos y juguetes en unión de sus educadoras y familiares para emitir un mensaje de igualdad y solidaridad hacia sus semejantes.
Sulay de las Mercedes Monzón, metodóloga educacional que atiende esa discapacidad en Ciego de Avila, señaló a Prensa Latina, que el encuentro está dirigido a celebrar el 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo.
Según la especialista en la provincia avileña, distante a unos 430 kilómetros de La Habana, hay diagnosticados con ese trastorno mental 29 niños y adolescentes, quienes en su mayoría estudian en la Escuela Enseñanza Especial Aguedo Morales, del territorio.
Agregó que existen otros niños en zonas apartadas, que también reciben educación especializada en escuelas primarias de sus respectivas comunidades.
Manifestó que como son niños que tienen pocas habilidades para comunicarse y relacionarse con otros infantes, las educadoras les dan una preparación para que puedan interactuar con el entorno y se incorporen a la sociedad.
El autismo es un trastorno de larga evolución y resulta muy importante que los padres aprendan a convivir, tratar y educar a un hijo con estas características, precisó.
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