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Hacia un modo libertario de vivir

Por Facundo Ferreirós

I.

Hace un tiempo vi un documental sobre los procesos de autonomía de campesinos del Valle del Cauca, Colombia, en el que un joven campesino establecía categóricamente que “el campesino debe ser un campesino integral (…) debe producir hortalizas, debe producir frutas, debe producir los lácteos, procesarlos, inclusive las frutas, procesarlas, hacer sus mermeladas, sus vinos, producir café, transformarlo, comercializarlo. El campesino que va a poder sobrevivir a esta arremetida es el campesino que es integral, el que piensa, el que vive esa economía para ganar autonomía”[1]

¿Y en las ciudades? ¿Cómo recuperar la integralidad y ganar autonomía? ¿Cómo volver a reunir los múltiples pedacitos en los que fragmentaron, individualizaron, y corrompieron nuestras subjetividades, para controlarnos, homogeneizarnos y normalizarnos? ¿Cómo hacer de esto un proyecto político?

Me acordaba entonces de la apuesta del Movimiento Nacional Campesino Indígena de Argentina para promover la “vuelta al campo” de familias que habían emigrado a las ciudades. Pensé esta idea de “volver al campo” como una metáfora para quienes vivimos en las ciudades y no tenemos ni intensión de -ni voluntad para- ir a vivir a una zona rural. Metáfora que nos abre a la posibilidad de recuperar y recrear la vida humana.

Hace unas noches volví sobre esta idea y me acordé de Francisca Fernández quien, en su artículo “A ruralizar la ciudad: resistencia y comunalidad en la urbe” propone la “ruralización” como una manera de construir alternativas que nos permitan experimentar “cómo quienes habitamos en la ciudad podemos integrar elementos de la vida rural para nuestra sustentabilidad, pero sobre todo para vivir en armonía con los seres que nos rodean, en tanto sujetos de la naturaleza (y no sobre ésta)”[2].

Vovler al campo, ruralizar la urbe. ¿Qué hay en el campesino, en el indígena, que no hay en la ciudad? ¿Qué se nos perdió? Traigo presente al músico santiagueño Jacinto Piedra: “Dicen que en la ciudad perdido/ dicen que se enterró/ entre cemento y fierro/ dicen que el hombre ya se murió”.

Y traigo a Jairo Restrepo, con su dedicatoria/poema: “A los campesinos del mundo”[3]: “Los legítimos profesores, los que enseñan sin títulos, pupitres y malicias académicas. A los campesinos, que sin burocracia y sin hipocresía permiten el aprendizaje y su reproducción del saber sin derechos de autor. A los campesinos, que sin publicaciones técnicas brindan herramientas prácticas y saben perdonar la deformación académica, la traición y la inexperiencia de las universidades agrarias. A los campesinos, que sin medir esfuerzos son solidarios en cualquier momento que se necesiten. A los campesinos, que todavía resisten para no dejarse quitar y expulsar de su tierra. A los campesinos, que con valor y gallardía todavía no se dejan joder del Estado y de los burócratas del agro. A ellos, los campesinos, a los que no se les conoce la corrupción, los que construyen patria sin raponerías y sin ser politiqueros. A los que el silencio los premia con la sabiduría para producir lo más sagrado, los alimentos. A los que construyen la esperanza de una nación libre y soberana para las generaciones futuras, sin robarles nada, a cambio del olvido. A los que todavía creen, sueñan y construyen utopías de ojos abiertos desde el campo. A los que construyen el canto de la libertad cuando siembran y cosechan. A los que con sus propias manos desde los cultivos, construyen las estrofas del himno de la independencia. A todos ellos, los campesinos del mundo, fuentes de inspiración y solidaridad en los momentos más difíciles de peregrinación de pueblo en pueblo. A ellos, los escogidos para reproducir el milagro y la perpetuación de la vida, a través de sus manos y semillas nativas, todavía no mutiladas y secuestradas. A ellos, que con su silencio y arte, recrean y cuidan la vida, preparando la tierra para regresar a ella”.

Pensé entonces en el anarquismo, en los movimientos campesinos, en la coyuntura política actual, en la cultura fetichizada, y en mi propia vida y mis gestos descolonizadores como el amasar pan, cocinar para mi familia, tocar en una banda de sikuris, criar cactus y suculentas, y cuidar mi pequeña huerta de hierbas aromáticas y medicinales. Así, fui desovillando hasta dejar los hilos sueltos. Hilos que tejo ahora en estas palabras que buscan formar un tapiz que dé cuenta del proceso subjetivo de descolonizar la conciencia propia -como nos propone Silvia Rivera Cusicanqui-, liberar el cuerpo de las ataduras del servilismo corporal al capitalismo que reduce todas nuestras funciones a “mano de obra”, atender y conocer con las emociones siguiendo los pasos de Humberto Maturana, y la apuesta de construir comunidad, donde sea que uno esté, como espacio de resistencia macropolítica pero también de experimentación micropolítica.

II.

Paul Goodman, anarquista estadounidense ha dicho: “Supongamos que la revolución de la que hemos estado soñando y hablando haya ocurrido ya. Supongamos que nuestro lado ganó y que tenemos el tipo de sociedad que deseábamos. ¿Cómo viviría cada uno de nosotros, personalmente, en esa sociedad? ¡Empecemos a vivir así ahora! Y cuando nos topemos con obstáculos, cosas o personas que no nos permitan vivir de esa manera, entonces busquemos formas de pasar por encima o por debajo de esos obstáculos, o de hacerlos a un lado, y así nuestra política será concreta y práctica.” Esto que Luis Tapia denomina “factualización de alternativas”, Mariátegui llama “Prefiguración” y Freire “Inédito viable”, como manera de anticipar, en nuestras prácticas cotidianas, el mundo que soñamos, aún inmersos en las contradicciones que esto supone en sociedades capitalistas, patriarcales y colonizadas como las nuestras.

Un maravilloso libro que se llama “Rebelarse dese el nosotrxs”[4], contiene un artículo de Jérôme Baschet, denominado “Ya estamos en camino, haciendo otros mundos”, en el que plantea: “vivimos en el sistema capitalista, pero nuestros vínculos de compañerismo, de amistad, de amor, nuestra intimidad y nuestros sueños, no se rigen, por lo menos enteramente, por normas capitalistas. De no ser así, la vida en el mundo capitalista, que de por sí es insoportable, se volvería literalmente imposible. Si tomamos consciencia de eso, podemos identificar los lugares y tiempos en donde se dan estas relaciones no (totalmente) capitalistas para colocar ahí mentalmente la bandera “espacios libres”. Este gesto puede ayudarnos a tomar conciencia de la existencia de estos espacios, de su importancia, y así defenderlos con más energía, pues están en proceso de ser invadidos y colonizados por las categorías de la sociedad de la mercancía, por la angustia del trabajo (o de la falta de trabajo), por la preocupación del dinero (en este mundo, uno vale lo que gana), por las incitaciones a consumir, por las pantallas de la des- comunicación, por las reglas mortíferas de la competencia (adaptarse o desaparecer), por los estereotipos de vida, por el egocentrismo, la falta de atención a los demás, etc…

”La creación-defensa-expansión de nuestros espacios liberados inicia desde lo más pequeño y puede ampliarse a todos las formas de organización tal como las que ya existen en las comunidades, colonias, barrios, casas ocupadas, colectivos de medios libres, movimientos de resistencia para el uso de la luz, así como en muchas otras luchas que se están haciendo presentes a lo largo de este Seminario internacional. Y también podemos tejer redes más amplias, para compartir experiencias y aprender entre muchos, para conocernos mejor. Se trata también de prepararnos – es decir de ponernos bien listos, en todos los sentidos – para esos momentos en los cuales las dignas rabias contenidas se encuentran y se liberan, desmultiplicando la capacidad de acción colectiva y haciendo posible ganar o recuperar espacios liberados mucho más amplios.

”No se trata de crear islitas en donde se podría esperar vivir tranquilos, protegidos de los horrores del mundo actual. Hay experiencias de desapego al sistema que parecen ir en esta dirección, y pueden tener sus virtudes. Pero no se trata de crear refugios de vida cómoda (para quienes tienen los recursos necesarios) o nichos de supervivencia (para quienes no los tienen). Si no quieren perder su dimensión anticapitalista, los espacios liberados no pueden preocuparse únicamente por su propia construcción, sin ver que, en sus alrededores, la ofensiva de despojo y desposesión del capitalismo – la guerra contra la subsistencia – sigue avanzando, adueñándose de cada vez más territorios y recursos, para difundir los cultivos transgénicos, para ampliar la explotación minera, para desarrollar megaproyectos contra los cuales la resistencia va creciendo, con la conciencia de que no se trata solamente de defender un lugar de vida sino también de frenar la lógica productivista que el sistema capitalista necesita para reproducirse pero que resulta sin sentido (más allá de la mera búsqueda de ganancia).

”Construir (otra cosa) es intrínsecamente oponerse a, luchar en contra. La opción del “construir desde ya” mueve el tablero y abre nuevas opciones, pero no nos libra de la cuestión de la conflictividad. Pueden configurarse de diferentes maneras pero no pueden separarse las tres puntas del triángulo: resistir, enfrentar, construir.

Pero “nuestros espacios liberados no son del todo liberados. Sufren hostigamiento y represión. Se debilitan por los conflictos que aviva la reproducción de formas de ser propias de la sociedad de la mercancía, tal como el individualismo posesivo, las actitudes competitivas, la incapacidad de escuchar, etc. Y, sobre todo, se enfrentan a la falta de recursos: falta de dinero para cubrir las necesidades, falta de producción para acceder a los mercados, falta de acceso a los mercados para los productos… Significa que los esfuerzos para crear, defender y dilatar espacios liberados tienen que luchar en permanencia en contra de la presión que ejerce sobre ellos, y adentro de ellos, la fuerza de la síntesis capitalista. En muchos casos, esta presión lleva al debilitamiento, al desánimo, a la implosión”.

III.

Entonces, de vuelta Francisca Fernández: “la ruralización se convierte en un gesto político, para la recuperación de nuestras soberanías (alimentaria, corporal, habitacional, entre otras). Es una vía para entretejer redes y relaciones, para revitalizar lo comunalitario, y también para descolonizar y despatriarcalizarnos.

”Podemos partir con simples gestos, con una huerta en casa, en el barrio, intercambiando y reviviendo el trueque de productos, creando cooperativas de “comprando juntos”, cuidando, almacenando y reproduciendo semillas, y también yendo más allá, recuperando territorios, organizándonos desde la autogestión, construyendo relaciones horizontales desde la ayuda mutua, rompiendo estereotipos que vinculan el trabajo de la tierra con lo femenino. No hay nada más transgresor y desafiante al capitalismo que la autodeterminación de nuestras vidas cotidianas.

”La ruralización de la ciudad también es un gesto de valoración de los saberes populares, de los abuelos y las abuelas, de los pueblos indígenas, de las organizaciones que históricamente vivieron y lucharon recreando otro mundo posible, en comunidades y barrios, como las tomas de terreno y las actuales huertas comunitarias, que se han ido multiplicando. Es sembrar en patios, balcones y techos, es juntarnos y danzar en plazas y calles, organizando y celebrando la vida. Es gritar NO ALTO MAIPO[5], es decir NO AL TPP, es recuperar la gestión comunitaria del agua. Es la ciudad inundada y renacida en La Abuela Grillo[6]. Es recrear el lugar donde queremos vivir. O simplemente es escuchar, o más bien aprender a escuchar a los cerros, a las aguas, a las plantas, que susurran ‘¡Luksic[7], ladrón, fuera del Cajón!’.”

Todo esto que expresan las citas extraídas de diversos autores y activistas políticos, me lleva a pensar en un modo libertario de vivir, de conocerse, de vincularse con lxs otrxs, y de habitar el cosmos, recueperando las emociones y los cuerpos, con sus sentidos y movimientos, y también la palabra, el silencio, el pensamiento, no atado a parámetros, modas, o chlichés teórico-políticos, sino liberado gracias a la “torpeza de nuestra irreverente creatividad” y la praxis política, que no es otra cosa que “contribuir día a día a la belleza ch’ixi[8] y anarquista de la vida”[9].

[2]http://www.biodiversidadla.org/Prin…

[3] Dedicatoria de Jairo Restrepo Rivera en su Libro “ABC de la Agricultura Orgánica”.

[4] http://www.librerialalibre.org/site…

[5] Proyecto hidroeléctrico en Chile que pretende controlar el Río Maipo para producir energía para el sector privado.

[6] Corto de animación: https://www.youtube.com/watch?v=AXz…

[7] consorcio empresarial chileno con la mayor fortuna de su país.

[8] Concepto de origen aymara que significa “jaspeado”, utilizado por Silvia Rivera Cusicanqui para establecer su propuesta epistémica que implica abrir y ensanchar un tercer espacio donde los opuestos antagónicos se encuentran, chocan, sin fundirse. Se trata de la coexistencia de opuestos, la posibilidad de habitar dos mundos antagónicos, como pueden ser el eurocéntrico colonizador y el indígena colonizado. Es una dialéctica sin síntesis.

[9] Revista El Colectivo 2, N° 6. Contratapa.

Fuente: http://descolonizarlapedagogia.blogspot.com.es/2016/07/hacia-un-modo-libertario-de-vivir.html

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Gestión de paisajes forestales sostenibles desde la complejidad

30 de julio de 2016/ Por: Rodrigo Arce Rojas / Fuente: http://pcnpost.com

Uno de los grandes retos que tenemos como países megadiversos es gestionar los paisajes forestales más allá de miradas fragmentarias desde los recursos (bosques, aguas, suelos, aire) o desde las dimensiones sociales, culturales, institucionales, legales, económicas o ambientales (entendida fundamentalmente como relativo a lo biofísico). En esta perspectiva se requiere avanzar desde los enfoques disciplinarios, a los enfoques interdisciplinarios, transdisciplinarios e incluso indisciplinarios.

La indisciplinariedad implica un nuevo paradigma del conocimiento que hace frente a la complejidad abordando la realidad no desde objetos de estudio sino trabajando con problemas de frontera. Esto significa trabajar con las totalidades, reconocer y gestionar la diversidad y realizar procesos de síntesis y sinergias de los enfoques empíricos analíticos e interpretativos (Hincapié, 2015).

Los paisajes forestales podrían ser catalogados como sistemas dinámicos no lineales, sistemas complejos no-lineales o sistemas complejos adaptativos (Maldonado, 2011) lo que da cuenta de su complejidad. En ellos se verifican una serie de características de la complejidad tales como auto organización, rupturas, inestabilidades, fluctuaciones, irreversibilidad, caos, evolución, sinergias, emergencias, recursividad, entre otras (Maldonado, 2011; Segura, 2009; Maldonado, 2003). Ello implica entonces superar visiones lineales y determinísticas de la gestión.

Queda corto entonces contentarse con la visión del árbol, con la visión del bosque, aunque siendo necesarios, se tiene que avanzar hacia una visión de las totalidades de los paisajes forestales que no significa verlo absolutamente todo sino tener la capacidad de identificar los fenómenos que atraen o convocan los fenómenos críticos. No es gratuito entonces la mirada de socioecosistemas y el reconocimiento de la ecología de paisajes y la biología de poblaciones como sistemas sociales naturales (Maldonado, 2009).

Un enfoque central de la gestión de paisajes forestales corresponde a los sistemas entendidos como conjunto de elementos interconectados o interrelacionados con un objetivo concreto (Segura, 2009). Específicamente estamos hablando de sistemas abiertos que importan y procesan elementos (energía, materia, información) de sus ambientes. Que un sistema sea abierto significa que establece intercambios permanentes con su ambiente, intercambios que determinan su equilibrio, capacidad reproductiva o continuidad, es decir, su viabilidad (entropía negativa, teleología, morfogénesis, equifinalidad) (Arnold y Osorio, 1998).

Como sistema abierto los paisajes forestales presentan algunas características como la no linealidad, interconexión estrecha, la auto organización, el cambio constante, la retroalimentación, la emergencia, entre otros. Asimismo, se resalta el hecho de ser contra intuitivos, no todo tiene necesariamente explicación causal e irrumpen hechos aparentemente sin conexión alguna. Así es que no solamente estamos hablando que no siempre existe una relación lineal de causa y efecto sino que las causas pueden convertirse en efectos y viceversa. 

En los paisajes forestales podemos apreciar una serie de dilemas o tensiones tales como orden-desorden, estabilidad-inestabilidad, equilibrio-no equilibrio, razón-emoción, producción-conservación, vida humana-vida silvestre, ingeniería-poesía, pasado-futuro, convivencia-conquista, formalidad-informalidad, legalidad-ilegalidad, entre otros. Desde la perspectiva del principio dialógico de la complejidad estos temas no se abordan como campos polarizados sino se les reconoce como términos complementarios y permite mantener la dualidad en el seno de la unidad (Castellanos, 2003). Estamos hablando entonces tanto desde la perspectiva del reconocimiento de diferentes lógicas que interactúan como la capacidad que tienen estos elementos para entrar en un proceso de encuentro dialógico. 

Con el principio Hologramático se concibe a la parte en el todo y al todo en cada parte (Castellanos, 2003). Este principio se aplica a todo nivel como por ejemplo la célula que contiene al individuo y el individuo que contiene a las células, la persona que está contenida en la sociedad y la sociedad que contiene a las personas. Así es que podemos decir que el ecosistema contiene al paisaje y el paisaje contiene al ecosistema. En buena cuenta este principio nos describe la estrecha interrelación que existe entre el micro mundo y el macro mundo. 

El principio de recursividad considera que los productos y los efectos son al mismo tiempo causa y productores de aquello que los produce. Esta tesis derrumba la causalidad lineal propia del positivismo (Castellanos, 2003). Ello nos da cuenta de los límites del marco lógico como herramienta de gestión. Necesitamos marcos metodológicos que den cuenta de las estrechas interrelaciones de los factores presentes en un problema.  Este principio es de especial consideración cuando hablamos de los grandes problemas que enfrentamos como la tala ilegal, la minería ilegal, los cultivos ilícitos, entre otros. 

Por todo ello, la gestión de paisajes forestales requiere fortalecer las capacidades de pensamiento sistémico y pensamiento crítico. El pensamiento sistémico alude a la capacidad de comprender las relaciones entre los diversos componentes de un sistema organizacional que obtiene resultados deseados e indeseados (Aljure, 2007). Es una disciplina para ver totalidades, un marco para ver interrelaciones en vez de cosas aisladas. Es la habilidad de encontrar patrones de cambio y de entender cómo las partes afectan al todo (Senge, 1999). El pensamiento crítico alude a la capacidad de irse más allá de las explicaciones hegemónicas.  

La forma cómo abordamos la gestión de paisajes forestales está muy influenciado por los marcos epistemológicos de la dominación del hombre a la naturaleza.  Latinoamérica necesita definir con qué marco epistemológico va a gestionar sus paisajes forestales para una relación de convivencia antes que de explotación. Se precisa entonces enfoques de descolonización epistemológica para construir alternativas al desarrollo y no seguir únicamente en la senda del progreso que se realiza a costa del ambiente y de las culturas. Requerimos que la construcción del conocimiento para la gestión sostenible de los paisajes implique la construcción participativa de un discurso y prácticas comunes de solidaridad y reciprocidad. No se trata de negar la economía sino de sincerarla, humanizarla a la vez dialogante con la naturaleza y el cosmos. 


Bibliografía revisada:

Aljure, J. (2007). Pensamiento sistémico: la clave para la creación de futuros realmente deseados. ELEGIR (9).

Arnold, M. y Osorio, F. (1998). Introducción a los Conceptos Básicos de la Teoría General de Sistemas. Cinta de Moebio [en linea]  [Fecha de consulta: 10 de mayo de 2016]

Castellanos, R. (2003). Metodología sobre el desarrollo del ser como personalidad. Caracas: Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG).

Maldonado, C. (2011). Termodinámica y complejidad. Una introducción para las ciencias sociales y humanas. Bogotá: Ediciones desde abajo.

Maldonado, C. (2009). Complejidad de los Sistemas Sociales: Un reto para las ciencias sociales Cinta Moebio 36:146-157

Maldonado, C. (diciembre 2003). El problema de la filosofía del conocimiento y el estudio de los sistemas complejos. En: Praxis Filosófica, Universidad del Valle, No. 17, págs. 103-120

Segura, F. (2009). ¿Puede gestionarse la complejidad de los problemas sociales? Aportaciones desde la teoría de la complejidad en la formulación de políticas públicas. Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas. Instituto Tecnológico de San Luis – Potosí, México.  23 (2009.3)

Senge, P. (1999). La Quinta Disciplina El Arte y la Práctica de las Organizaciones que Aprenden. Barcelona: Editorial Granica (Grupo Editorial Norma), Colección Management y contexto, 1999, pp. 494.

Fuente artículo: http://pcnpost.com/profile/rodrigoarcerojas/

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Carta al presidente Peña Nieto

Por Enrique Calderón Alzati

Distinguido señor Presidente: dos días después de las elecciones del 5 de junio, usted expresó en una conferencia de prensa: Los gobernantes deben escuchar y atender el mensaje de los ciudadanos, (La Jornada 7/6/16)); sin embargo, a partir de esa fecha su comportamiento y el de los funcionarios de su gobierno ha sido el opuesto.

En el diario La Jornada hemos estado realizando una consulta nacional, en la que al día de hoy han participado más de 29 mil personas en virtud al apoyo de las redes sociales. Son mexicanos que llevan a cabo todo tipo de actividades, tienen educación superior o al menos educación básica terminada y radican en todas las entidades del país y muchos en el extranjero, y, como usted lo podría constatar en consultas.jornada.com.mx, más de 93 por ciento de esta comunidad de mexicanos rechaza la reforma educativa impuesta por su gobierno, por considerarla inútil y lesiva para los maestros, en cuanto que viola sus derechos laborales (54.8 por ciento) o los hace responsables de la actual crisis en ese sector (36.3 por ciento); asimismo, para los niños y jóvenes que estudian (91 por ciento). Más aún, 93.6 por ciento piensa que su gobierno no ha hecho nada concreto para mejorar la enseñanza, y que su objetivo no es otro que privatizarla (84.9 por ciento).

Luego del asesinato de docentes y pobladores indefensos de Nochixtlán, en una de las regiones más pobres de Oaxaca, los funcionarios de su gobierno, incluidos los secretarios de Gobernación y de Educación, así como usted, han dado como argumento legal para mantener su imposición autoritaria, que sólo están cumpliendo con la ley, lo cual es ilegítimo en la medida que esa ley propuesta como iniciativa suya –como muchas otras que han sido, son y seguirán siendo lesivas al pueblo de México, al patrimonio nacional y a nuestra soberanía– fueron impuestas a espaldas de la nación y aprobadas por el Congreso de la Unión, siguiendo un proceso abiertamente violatorio de la Constitución, la cual en sus artículos 39 y 40 menciona claramente que la voluntad dimana del pueblo y se ejerce a través del Congreso, que debe actuar en su representación e interés, siendo claro que los miembros del Congreso avalaron esas reformas sin el consentimiento ni el conocimiento del pueblo.

Las acciones de esta reforma han generado una profunda crisis educativa, (opina 93.8 por ciento) percibida de manera clara por la mayor parte de la población instruida y comprobada por los hechos mismos, tal como las respuestas de la consulta lo indican: la prueba Planea aplicada a escala nacional en 2015, siguiendo la pauta de las evaluaciones realizadas anteriormente como pruebas Enlace, muestra un retroceso en el desempeño de los estudiantes, a los niveles alcanzados en 2009 (dato que la Secretaría de Educación ha intentado ocultar), en virtud de la desatención de los estudiantes, consecuencia del entorno amenazante en que han vivido los maestros, de la posible pérdida de su trabajo, a partir de evaluaciones, que nada tienen que ver con los procesos de enseñanza-aprendizaje, que constituyen la responsabilidad fundamental de ser maestros (95.7 por ciento, de acuerdo con la opinión de los participantes en la consulta).

Señor Presidente: una de sus facultades constitucionales es nombrar a los funcionarios que deben coordinar las funciones esenciales de su gobierno, para dar cumplimiento de los programas que inciden en el bienestar y el futuro de la nación, entendiéndose que deben ser personas idóneas para ello; la realidad ha demostrado que el señor Aurelio Nuño no cuenta con el conocimiento, la experiencia, ni las cualidades básicas para ocupar el puesto de secretario de Educación Pública, requisitos que tampoco cumplía el primer secretario nombrado por usted, en virtud de su propensión al alcoholismo y el conocido incumplimiento de sus compromisos. Todo ello se refleja en la opinión de los participantes de la consulta, que indican que su gobierno poco ha aportado a resolver la problemática educativa del país.

Luego de que la arrogancia del secretario de Educación diera lugar a la tragedia de Nochixtlán en Oaxaca, y antes que a ella se sumen otras en el país, en virtud del creciente enojo social contra su gobierno, es tiempo de que usted reflexione sobre su propia responsabilidad de lo que está sucediendo. En días pasados, Andrés Manuel López Obrador, quien es hoy una figura de relevancia nacional, le planteó de manera respetuosa la conveniencia y necesidad de dirigir su gobierno a una transición pacífica que le permita terminar su mandato con la tranquilidad de no haber llevado al país a un enfrentamiento trágico y estéril.

Nos queda a todos claro que Andrés Manuel López Obrador no es una persona de su agrado, como tampoco parecen ser los maestros disidentes, ni los más humildes de nuestro país; sin embargo, su alta investidura como primer mandatario de la nación, lo obliga a velar por el bienestar de la sociedad toda y a respetar las opiniones que difieren de sus particulares puntos de vista. Para la nación entera ha sido motivo de vergüenza que dos jefes de Estado, con los que nuestro país mantiene relaciones diplomáticas, le hayan hecho ver tales faltas de su parte; el primero, al decirle que él es populista en cuanto que está preocupado por el bienestar de la población, y el segundo, señalándole que es maestro, algo que usted desafortunadamente no podría afirmar, sin el riesgo de nuevas descalificaciones de la sociedad mexicana. Por mi parte, le ofrezco dedicar un artículo próximamente, para plantearle algunos de los temas que debieran ser revisados tanto en los planes de estudio, como para la actualización de los maestros.

Termino este articulo dirigiéndome ahora a quienes no han participado en esta consulta, a expresar en ella su opinión libre y voluntaria, con la seguridad de que este tipo de mecanismos, además de permitirnos conocer el sentir de un sector cada vez más importante de la población, habrán de constituir un recurso para que los gobernantes y congresistas tengan la oportunidad de actuar debidamente, conociendo la voluntad del pueblo.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/07/09/opinion/017a2pol

Imagen tomada de: https://arteyculturaenrebeldia.files.wordpress.com/2016/07/perdon-mexico.jpg?w=700

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Repensar la inteligencia para una revolución educativa que utilice todos los talentos (2)

Por: Edmundo Vera Manzo

Se ha hecho creer que es ‘inteligente’ quien contesta muchas preguntas, supera un examen, obtiene muy buenas notas, como un producto exclusivamente psicológico aislado, sin tomar en cuenta la influencia de la interacción con los medios de información, conocimientos, experiencias grupales, familiares, amigos, compañeros de estudio, trabajo y el contexto social, económico y político de las comunidades de las que forma parte. Lamentablemente, la educación de los dos últimos siglos, en gran parte del mundo impregnada por la modernidad, no ayudó a un desarrollo superior de la inteligencia. Fragmentó el conocimiento en materias aisladas. No aprovechó las mayores aptitudes y talentos de los compañeros en el aprendizaje grupal.

Transmitió hasta el presente información descontextualizada de la realidad personal y social de los estudiantes. Con los sistemas de enseñanzas actuales, los límites de la inteligencia de cada persona terminan rindiendo por debajo de sus posibilidades por el aislamiento y la falta de intercomunicación con los demás. La inteligencia, las aptitudes y los talentos tienen un sustento genético y siempre se va construyendo con la ejercitación y la interrelación con las demás personas. Siempre se debe cultivar la aptitud y talento más desarrollados. El máximo desarrollo de la inteligencia se da cuando se practican los talentos más desarrollados junto con la inteligencia global de cada persona. Todo ser humano es irrepetible, no calza en ningún molde. La educación debe ser personalizada, permitir que todos los seres humanos sean orientados para desarrollar y estudiar hasta el límite superior sus aptitudes, inteligencias y talentos y poder trabajar en lo que le produzca mayor satisfacción personal, en el contexto de su realidad económica, social, cultural y política. La inteligencia en realidad se construye y se enriquece en contacto con la diversidad de personas, sus conocimientos y experiencias y de las otras personas con las que establece comunicación y diálogo. La educación debe repensar el machismo, el feminismo, el racismo, el clasismo y el poder que afectan a las personas.

El gran problema de la educación mundial es que en la inteligencia de cada persona todavía no se toma en cuenta la riqueza de la diversidad de dimensiones que han sido detectadas, sin considerar las no descubiertas, como son la analítica, práctica, global, matemática, verbal, espacial, musical, corporal, intrapersonal, interpersonal, ecológica, estratégica y espiritual, que no son utilizadas en su límite superior, las de mayor desarrollo real y potencial. Si una persona tiene un solo talento muy desarrollado y el resto de sus aptitudes es mediocre y hasta deficiente o todas sus aptitudes son deficientes a excepción de un talento muy desarrollado, debe tener derecho a recibir la mejor educación hasta el límite, no de su inferior aptitud, sino de su mayor talento. No debe darse el error que acontece en la mayoría de los sistemas educativos del mundo, incluido el nuestro, que por un rendimiento insuficiente en una asignatura le prohíben seguir estudiando en las otras materias que aprobó y más absurdo todavía si obtuvo excelentes calificaciones. Es un error examinar los problemas de la educación y de cada estudiante desde una sola perspectiva profesional, escuela científica, disciplina o asignatura. Desde esos ángulos observan y comprenden algo muy limitado, muy sesgado y pobre. Por otro lado, no se asocia la importancia del desarrollo cognitivo con la inteligencia emocional. Tampoco se explota la importancia de las actividades artísticas como parte del desarrollo intelectual, en particular la música con la creatividad intelectual. Se requiere una revolución educacional en la que todas las personas, sin excepción, cultiven sus mayores aptitudes, inteligencias y talentos durante toda la vida. (O)

Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/1/repensar-la-inteligencia-para-una-revolucion-educativa-que-utilice-todos-los-talentos-2
Si va a hacer uso de la misma, por favor, cite nuestra fuente y coloque un enlace hacia la nota original. www.eltelegrafo.com.ec
Tomado de: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/1/repensar-la-inteligencia-para-una-revolucion-educativa-que-utilice-todos-los-talentos-2
Imagen: https://www.google.com/search?q=inteligencia&espv=2&biw=1366&bih=623&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjy1__I5ZjOAhWJKh4KHTLGBZUQ_AUIBigB#imgrc=mXcYDNjcNAlsrM%3A

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Mi hijo no come berenjenas

Por Alejandra Laprea

Es raro que en una página feminista se traten temas de alimentación, hijos o recetas, y para quienes conocen mi posición “anti-super-madre de la Revolución”, en que a veces se convierte a las mujeres desde el discurso oficialista, les parecerá que este artículo es un caso de usurpación de identidad. Pero, no. Nada de eso.

La verdad es que la guerra contrarrevolucionaria se está dando en lo económico tanto en la macroeconomía, como en la doméstica. El campo de batalla está en nuestras casas y premisas culturales que rigen nuestro abastecimiento de alimentos.

Bueno, la cosa empezó así. Mi amiga Olga un día desesperada me dice que no haya qué hacer con su hijo y la comida y como una gran desgracia me soltó: “…imagínate hoy para desayunar solo tenía huevo con yuca”. Me quedé viéndola fijamente y me encogí de hombros. Olga no entiende y la verdad que yo tampoco. Y no nos entendemos porque según mi experiencia no hay cosa mas rica que un huevo con la yema aguadita y unos palitos de yuca tostaditos. En cambio para Olga eso ni siquiera clasificaba como desayuno… y no les cuento Diego su hijo… porque esos guarichos saben como tomar el poder con eso de la comida.

Y así, empezó mi investigación sobre lo que ella considera un desayuno y cómo lo que consideramos comida y cómo lo comemos varía de región a región, de familia a familia.

Por ejemplo para Olga un plato de atol de avena es una merienda, para mi es lo mejor que le puedo dar a mis hijos de desayuno. Para Olga la avena solo se puede hacer con leche, para mi, que hace años deseché los lácteos por dañinos es perfecta con un agua bien aliñada con una ramita de canela, anís y papelón.

En mi casa, mis chamos son dos adolescente insaciables, hemos tenido una ventaja estratégica porque siempre hemos cultivado la flexibilidad en lo que comemos. La norma siempre ha sido “…tenemos derecho a tener nuestros gustos pero, hay que probar primero”.

Pero, a mi hijo menor la berenjena no le hacía gracia y este año tenemos una cosecha fantástica de berenjena y están baratas.

Intentamos primero pelando las berenjenas asándolas en una plancha caliente o en el horno y sazonándolas con sal, ajo y aceite para luego usarla como acompañante, un clásico que no tuvo éxito en el paladar del chamo.

Luego probamos haciéndolas como hamburguesas. Asamos las berenjenas, sacamos la carne, cortamos en cuadritos pequeños, aliñamos como si fuéramos a hacer una hamburguesa, añadimos huevo y algún aglutinante (pan rayado, maicena, harina de trigo o maíz e incluso avena molida como harina) y nada, a él no le gustó. Finalmente… pasticho… y ¡Eureka! Pelamos las berenjenas, las rebanamos y asamos. Hacemos un guiso de pasticho, que en mi casa va desde el clásico de carne molida hasta uno de gallina pasando por uno absolutamente vegetariano con carne de soja. Como los lácteos están en el destierro, la bechamel la hacemos con caldo de verduras, y el tostadito que da el queso lo hacemos con boronas de casabe o mañoco, (cuando consigo esta maravilla amazonense) o pan rayado rociado con un chorrito de aceite para que tueste.

Y aparte de querer pasarles mis recetas lo que quiero decirles es que el hacer nuestras comidas es también una construcción social y cultural en la cual podemos innovar y liberarnos de patrones de consumos que han sido impuestos para beneficio de la agroindustria, empresas empaquetadoras de alimentos como la Polar, trasnacionales de la comida rápida o procesada, toda una cadena de dominación capitalista en la que la tan querida berenjena no tiene cabida por su nobleza, facilidades para cultivar y versatilidad en la cocina. Y ella entre un montón de productos que florecen en nuestros conucos y patios.

Fuente: http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/mi-hijo-no-come-berenjenas-opinion/

Imagen tomada de: https://4.bp.blogspot.com/-k_O0IrcuJ6A/V2GiSisFfII/AAAAAAAAC7U/SKWkjJP1ceYsoGdq8YEWZsWhCDu7Ydq9QCLcB/s1600/Berenjenas-1%255B1%255D.jpg

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La subjetividad en la dominación y la emancipación contemporáneas

    Jorge Díaz Piña

          ¿Está vigente todavía la lucha por la emancipación?  Esta pregunta  parecerá impertinente a quienes dan por descontado la obviedad de la dominación y en consecuencia la lucha contra ella, pero no lo será cuando también se percaten de la magnitud de quienes siendo dominados no sean conscientes de ello, e incluso, se hayan convertido en sus propios dominadores y refuercen así los mecanismos  que bloquean la emancipación de ellos mismos y la de los demás.  ¿Qué ha pasado para que esto ocurra?

La respuesta a esa última pregunta pareciera radicar de manera general en el desarrollo de mayores y más efectivos mecanismos de dominación por parte del orden capitalista que los impone y legitima hegemónicamente, mecanismos tanto de fuerza y coacción como de alienación,  y, en los fracasos de implementación y consolidación de un orden social contrapuesto de liberación que, por tanto, han actuado  a favor del reforzamiento del orden capitalista dominante, y del surgimiento de una crisis de dirección o conducción de los movimientos emancipadores.

Siendo esto último, lo determinante en una actuación defensiva y postergadora de las fuerzas político-sociales que luchan contra la dominación capitalista y por la instauración de una sociedad liberada de la subordinación imperialista, la desigualdad e injusticia social, la explotación económica, la hegemonía ideológica, la dominación política, la indignificación étnica, la depredación ecológica, la violencia de género, la exclusión de la sexodiversidad, etcétera.

Entre las causas que destacan en la explicación de los fracasos de las fuerzas transformadoras se encuentra la incapacidad de replantearse su vínculo con los sectores sociales populares mayoritarios con base en comprender los nuevos condicionamientos que operan en la conformación de sus subjetividades, no tan solo ideológicas o representacionales,  y sus actuaciones o prácticas sociales.  En consecuencia, que les atan a la dominación capitalista con mayor profundidad que antes, y por consiguiente, formular políticas que dirigiéndose a esas nuevas subjetividades comprendidas, les articulen desde replanteamientos desalienantes y liberadores de las subjetivaciones dominantes, y que también desborden y superen los anacrónicos, dogmáticos y burocráticos planteos ideo-políticos-organizacionales. Así como las posturas reformistas y oportunistas por conciliadoras con los dominadores que entraban el avance de la transformación radical en el rediseño y las prácticas renovadoras que demandan pensar y actuar de otras maneras en todos los campos (económico, social, político, cultural, ecológico, etcétera) desde otras fundamentaciones epistemológicas, teóricas y metódicas que se deslinden de las racionalidades y lógicas que reproducen la dominación tanto del capitalismo como  del “socialismo” o capitalismo de estado, el socialismo realmente existente.

En la dirección de contribuir al despeje de otras trayectorias transformadoras, haremos un conjunto de reflexiones con el interés y el compromiso ético-político de contribuir a reconocer algunos efectos enajenantes  en las subjetividades dominadas por el capital y, a la vez, en las posibilidades de reconvertirlas a favor de los cambios revolucionarios que encierran los procesos de des-subjetivación y resubjetivación liberadores.  Esto lo llevaremos a cabo desde recuperaciones y reactualizaciones de contribuciones críticas desarrolladas principalmente por críticos anticapitalistas e investigadores militantes revolucionarios.

Respecto del desarrollo de mayores y más eficaces dispositivos de dominación capitalistas, hay que señalar que con el derrumbe de las Torres Gemelas en EE.UU. so pretexto de un ataque del “eje del mal sobre el país norteamericano”, se desplegó una masiva cruzada mediática planetaria de connotaciones cuasi-religiosas junto con una estrategia guerrerista hacia el oriente árabe principalmente ya que incluyó a todo pueblo o nación que interesadamente para la Casa Blanca y el Pentágono  pudieran ser señalados como terroristas o cómplices de terroristas, para ser atacados.  Esas acciones político-militares fueron justificadas ideológicamente bajo la noción manipuladora de la opinión pública estadounidense como “guerra preventiva”.  Y desde entonces todos los pueblos y movimientos que luchan contra la dominación imperialista estadounidense y la de sus aliados, fueron tachados de terroristas.  Ejerciendo para ello una política de Estado Imperial de Terror Mundial  que ha generado genocidios y crímenes de lesa humanidad a lo largo y ancho de los territorios señalados y atacados como terroristas.

Una política criminal que ha violentado todos los derechos humanos de los pueblos que sufrieron y sufren esa agresión,  pero que también va dirigida a amedrentar a todas las restantes naciones,  así como pueblos y movimientos político-sociales contestatarios de la dominación,  con la soterrada amenaza atemorizante de sufrir las mismos ataques si se posicionaran contra los intereses y la supremacía del imperio yanqui. Con base en esa política terrorista del Gobierno estadounidense, se ha instaurado un nuevo régimen amenazante, que incluye a un “nuevo orden o dispositivo informativo-comunicativo con forma de red tentacular” a nivel mundial controlado por él,  que es reafirmado cotidianamente por los distintos medios de difusión noticiosa, como han sido las reiteradas declaraciones amedrentadoras  difundidas internacionalmente de la Casa Blanca y del Pentágono a través de sus funcionarios, así como por la publicitación intimidatoria de las mismas acciones militares genocidas y criminales que se acometen.

Cuando resaltamos el efecto intimidatorio por amenazante de la potencial agresión  de los EE.UU. no nos referimos tan solo al efecto inhibitorio para disuadir las acciones de resistencia o confrontación con los intereses hegemónicos de los yanquis.  Con ello queremos aludir a las consecuencias de mayor calado en la conformación de las subjetividades de  hombres y mujeres por disolutivas del reconocimiento social entre semejantes y a la sustitución del deseo de libertad o emancipación por el de protección o seguridad, ante el riesgo inducido simbólica o semióticamente por medio de las redes significantes de ese  dispositivo tecno-info-comunicante: el temor global al otro y a lo otro, “el miedo es el contenido fundamental de la información que presentan las enormes        corporaciones de la comunicación… El miedo es la garantía final de las nuevas segmentaciones” (Hardt y Negri, 2002, p. 288).

La inducción del temor inicial al pueblo árabe por asociarlo a la personificación del terrorismo, se ha trasladado a todo aquel que no responda principalmente a la tipología fenotípica del blanco  estadounidense, como es caso de los latinoamericanos en EE.UU. que son denostados e indignificados por sus características fenotípicas, pero también ha sido extendida por asociación ideológica  a aquellos que no profesen su política fe en el capitalismo neoliberal y su expansionismo imperialista, contra los que se identifiquen con cualquiera otra concepción diferente, principalmente anticapitalista o libertaria.  Conllevando esto a que sus acólitos ejerzan entre sí y sobre los diferentes una panóptica vigilancia o persecución, (una vigilancia  que se complementa con la que realizan totalitariamente  los nodos contralores  de las conexiones de internet por medio de programas de intercepción de las comunicaciones como el PRISM y XKeyscore a nivel mundial por las agencias de espionaje y seguridad gringas como lo ha denunciado internacionalmente uno de sus ex-agentes  Edward Snowden), generando la desconfianza que impide un reconocimiento y asociación entre semejantes o iguales diferentes. Sennet (2011), a propósito de la tendencia neoliberal capitalista hacia el declive del hombre público, señaló respecto a la vigilancia entre sí que  “cuando cada uno tiene al otro bajo vigilancia, la sociabilidad decrece y el silencio constituye la única forma de protección” (p. 29), reduciendo a los individuos a una opresiva privacidad o intimidad.  Por efecto de imitación, propiciado por los medios de información y comunicación instrumentalizados para la dominación global (televisión, videos, cine, internet, etcétera), hombres y mujeres de otros pueblos y naciones sometidos al bombardeo cultural mediático alienante estadounidense, han asumido inconscientemente los patrones de comportamiento inducidos con respecto a tener temor del otro, impidiéndoles también reconocerse como iguales diferentes por distinciones étnicas, socioeconómicas, etcétera, ante sus connacionales o con los “extranjeros” con quienes tienen vecindad territorial, o con  los inmigrantes de naciones más lejanas.  Se exacerban las diferencias para impedir el reconocimiento entre los iguales diferentes. Asimismo, esta desconfianza se extiende hacia todos aquellos otros que fungen como líderes  sociales o grupos de vanguardia que convocan a asociarse para luchar por demandas o reivindicaciones comunitarias.

La disolución del vínculo cohesionador del reconocimiento en el otro se refuerza con la intensificación del individualismo, en tanto centración subjetiva del ego  asocial distorsionadora de la individuación social, y el narcisismo neoliberales asociado este al consumismo  fantasiosamente autosatisfactorio y auto-realizador  por la posesión egoísta y competitiva de mercancías de moda, o sus sucedáneos imitativos sustitutivos para los sectores populares que no pueden acceder al costo de esas mercancías, que induce el mercado y el marketing, y, en consecuencia, la sociedad se entiende como una yuxtaposición de individuos atomizados o aislados sin vínculos solidarios y agrupados en alguna forma de la vida social que no sea efímera u ocasional como las que caracteriza  la condición existencial posmoderna.  Además, la asocialidad del individualismo y del narcisismo neoliberales empujan más hacia la desconfianza en los otros, o en  la sociedad, provocando con ello el aumento de la oposición individuo-sociedad e individuo-estado por cuanto el individualista ve que su libertad es obstruida o reprimida,  al ser asumida neoliberalmente como capacidad de elegir o decidir sin limitaciones bajo el criterio tan solo de su autoridad, ya que es regulada por la libertad individualista de los demás, de la sociedad, así como por la normativa coexistencial y contractualista del Estado.

No obstante, esta oposición neoliberal individuo-sociedad-estado es burocráticamente administrada por el Estado neoliberal para evitar estallidos de conflictividad, por medio de la gestión científica y tecnológica de las conductas para producir una socialidad controlada desde la manipulación mediática de sus necesidades y deseos, esto es, de su subjetividad, a partir del ofrecimiento de modos de auto-realización alienantes, y de, por ejemplo, de terapias de autoayuda, de autocontrol, de autodominio, etcétera para atenuar las angustias y patologías que aquella conflictividad provoca colectiva e individualmente. Nada que envuelva definiciones o identificaciones sustanciales o fuertes, sino superficiales o de tipo ligth, es decir, en las que prevalezca la liviandad. Siendo estos controles flexibles y operantes bajo la seducción, como lo ha destacado Lipovetsky (2000).  Todo ello encubierto bajo la restricción o represión de que la crisis libertaria de la individuación, o incluso del individualismo neoliberal, pueda ser pensada en su desalienación o superada en otro contexto social  redefiniendo la relación individuo-sociedad-estado y replantee radicalmente la satisfacción de sus necesidades y deseos, una libertad-otra, o lo otro, lo diferente: una existencia subjetiva alternativa.

Pero si bien el capitalismo neoliberal y su expansionismo imperialista ha tratado de neutralizar las propias crisis y contradicciones que le son inherentes a nivel de sus repercusiones en la subjetividad de los individuos por vía de sus dispositivos alienantes señalados, ha utilizado además los errores, desaciertos y fracasos de las experiencias históricas de transformación social liberadoras de la nueva relación dialéctica entre individuación colectiva comunalizadora-socialidad autónoma consejista  empoderadora-poder obedencial al pueblo por el estado/partido, como contrarrestantes y bloqueadores de los deseos y necesidades liberadoras en los individuos que resienten la dominación en las sociedades capitalistas y las de su hegemonía imperialista, induciendo el temor a lo otro, la libertad-otra, a lo diferente: sociedades radicalmente alternativas.  Temor asociado no tan solo a las semióticas significantes, a las significaciones y representaciones,  sino primordialmente a las semióticas asignificantes o arepresentacionales.  

La subjetivación podemos definirla, en concordancia con  lo expuesto en los apartes anteriores, como el proceso de sujeción social de  individuación, o configuración  de los individuos como sujetos, mediante la actuación compleja de las semióticas   asignificantes y significantes sobre los cuerpos en el contexto histórico-social en que tenga lugar por mediación de experiencias con agentes, instituciones, máquinas, prácticas, etcétera.  Para efectos de nuestra reflexión, se puede señalar sucintamente con relación a la subjetivación  que ontológicamente se propicia preponderantemente la conformación alienante de los cuerpos individuados para actuar de conformidad con la dominación impuesta por medio de máquinas significantes, en el contexto capitalista neoliberal de una globalización de la experiencia subjetivadora prevalecientemente mediada o mediatizada tecnológicamente.

Guattari (1996) utiliza las categorías de semiótica asignificante y semiótica significante para tratar los componentes semióticos que contribuyen a producir la subjetividad, teniendo en cuenta la obra de Stern (2005), El mundo interpersonal del infante.  En esta obra, la subjetividad pre-verbal se expresa a través de semióticas simbólicas asignificantes en una relación problemática y complicada con la máquina social lingüística o semiótica significante.  Esa subjetividad pre-verbal, pre-cognitiva o pre-individual, que subyace a todos los modos de subjetivación, es encubierta e ignorada por la teoría lingüística y la filosofía analítica.  Antes de la adquisición del lenguaje, los niños y niñas construyen activamente formas de percibir, de expresarse y de experimentarse a sí mismos en el mundo por medio de una semiotización no verbal diversificada y diferenciada. La relación consigo mismo presupone un posicionamiento que es existencial o afectivo antes de ser linguistico o cognitivo, y que es el centro de la subjetividad. Más aún, es a partir de ese núcleo asignificante que podrá haber significación y lenguaje.  Este asunto tiene implicaciones importantes para nuestros planteos políticos ya que sobre esa subjetividad asignificadora que perdura a lo largo de la vida, actúan los llamados por Guattari (ob. cit.), servidores maquínicos capitalistas, entre éstos las TICs, que explotan los afectos, las percepciones,  los ritmos, los movimientos, las duraciones, las intensidades y otras semióticas asignificantes.  Actúan controlando y modulando los efectos de subjetivación y des-subjetivación.

Una estrategia para neutralizar, ordenar y normalizar o disciplinar la acción de las semióticas simbólicas y asignificantes que exceden las significaciones dominantes, consiste en jerarquizar estas últimas por medio de las máquinas semióticas significantes.  Hay que aclarar que la palabra “máquina” la usa Guattari como sinónimo de dispositivo para sugerir que los individuos sujetos a ella son una pieza funcional más de los maquinismos sociales;  sujetos de los cuales se sirven, por ejemplo, como usuarios. Hay máquinas económicas, políticas, estéticas, etcétera, en el contexto de una megamáquina social: el capitalismo.  En este sentido, Guattari refiere el significado que atribuyó Carlos Marx a la naturaleza maquínica del capitalismo al señalar  al capital fijo (la maquinaria) como la forma general del capital más adecuada a su funcionamiento.  De aquí que el capitalismo se pueda conceptualizar como una megamáquina de subjetivación bajo la diferencialidad principal que unos son subjetivados como sujetos de enunciación significante, los capitalistas, mientras los otros son sujetos de enunciado significado por aquellos. Las máquinas tecnológicas significantes, como las  TICs, son tan solo un caso del maquinismo.

Guattari (ob. cit.) al comparar la manera como la lingüística y el psicoanálisis asumen la relación entre las semióticas verbales y las no verbales plantea un problema político.  Ambos campos teórico-disciplinarios están cruzados o informados por un modelo fundado en la oposición entre, por un lado, los deseos, las pulsiones, instintos y espontaneidad y, por el otro, un mundo de orden social, de leyes simbólicas y de prohibiciones que expresan el lenguaje y las semióticas significantes.  Por consiguiente, un modelo semiótico-linguistico significante es en la realidad  un modelo político que  justifica su dominación sociocultural en la ordenación de la supuesta anarquía de las subjetividades asignificantes. La lógica capitalista dominante de la representación y el significado buscan neutralizar y reprimir todas las demás funciones semióticas de asignificación de las subjetividades, des-subjetivando y resubjetivando a los sujetos. Por ello, el interés en instituir o imponer una significación sentidizadora, como la informacional por medio de Internet, por ejemplo,  es una función política, porque una asunción o toma del significado implica una asunción o toma de poder.  Ni la significación, ni la representación, son independientes de la dominación social del capital, por el contrario, a través de ellas se instrumentaliza la sujeción de los cuerpos en las sociedades capitalistas.

               El uso de las semióticas significantes oculta discursivamente los modos de subjetivación  afectiva  que subyace a todas aquellas.  A pesar  de ese ocultamiento en los discursos empleados, es subrepticiamente usada para soportar y hacer eficaces las significaciones semióticas en su  incidencia  o manipulación de las subjetivaciones en los individuos respecto de la realidad con la que interactúan, por ejemplo, su apego o desapego respecto de valoraciones afectivas de los tipos de gobierno, instituciones políticas, prácticas socioeconómicas, etcétera.  La actuación de los signos linguisticos reproduce las representaciones y significados dominantes manipulando soterradamente  las restantes funciones semióticas, al hacer de mediación entre los sujetos y la designación  de la realidad social primordialmente y no únicamente, aprovechando que la accesibilidad interpretativa o comprensiva  de la realidad pasa necesariamente por su significación y su representación.  De esta manera la designación significante deviene en una forma o un modo de construir esa realidad y no tan solo de nombrarla sin implicaciones performativas en el plano político. En consecuencia, la significación, la representación y lo político se vinculan inextricablemente al articular el gobierno de los signos discursivos con el gobierno de los ámbitos públicos o de “ciudadanía”.

Guattari (1996), propone que en el capitalismo la producción de subjetividad, siendo esta su esencia neoliberal actual, se realiza de dos modos que se imbrican, los dispositivos de sujeción social o molar y los de servidumbre maquínica o molecular.  La sujeción social dota segmentándolas a las subjetividades de una identidad, un género, una profesión, una nacionalidad, etcétera, así como al individuarlos según las exigencias de poder les induce una conciencia, representaciones y comportamientos. No obstante, la construcción del sujeto individuado va paralela a otro proceso de subjetivación, el de servidumbre maquínica, que es diferente ya que procede des-subjetivando a la vez, desmantelando su conciencia y sus representaciones al actuar sobre sus planos pre-individual e infrasocial: afectos, sensaciones, deseos, reacciones, actitudes, etcétera, promoviéndolos como  componentes de una máquina, como elementos de input/output, como relés que permiten o no la circulación de la información y el establecimiento o interrupción  de la comunicación.

Aunque estas semióticas son asignificantes porque sus signos no significan, son activadoras o disparadoras de acciones y movimientos, como cuando una señal perceptiva activa o dispara la sensibilidad de una respuesta refleja sin saber su causa. En la servidumbre maquínica el cuerpo hace simbiosis alienante con la máquina, no hace diferencia entre lo humano y no humano, así como entre sujeto y objeto, se conciben ambos  como complementos de funciones y flujos situados al mismo nivel.  Las funciones, los órganos-piezas y las fuerzas de ambos se agencian entre sí, por ello juntos forman un agenciamiento capitalista. Sin embargo, indica Guattari (ob. cit.), este agenciamiento maquínico encierra  factores de auto-organización o feed-back y de auto-referencialidad que pueden expresar un reservorio de posibles, unas posibilidades enunciativas o de creación y re-creación “transmaquínicas”, de producción del acontecimiento, para actuar contra la misma alienación o dominación maquínica capitalista.  El acontecimiento aparece cuando surgen las dudas cuestionadoras o preguntas impugnadoras de la relación dominante.

Si la dominación bien sea del capitalismo neoliberal o del capitalismo de estado (“socialismo”) se afirma en las segmentaciones, separaciones  o sujeciones significantes molares verticales  en que fracciona subjetivamente a los individuos clasificándolos identitariamente, y en las asociadas afectaciones asignificantes moleculares inconscientes culturalmente o reactivas afectivamente, que por un lado, impiden el reconocimiento de unos con otros para vincularse o cohesionarse sólidamente, e inducen el temor a experimentar innovadora o recreadoramente de modo libertario con la construcción de otredades o alteridades societales  contextualizadas histórico-existencialmente diferentes o alternativas  a las capitalistas dominantes, hay que comprender los actuales conflictos  individuo-sociedad-estado de tipo neoliberal y los del “socialista” capitalismo de estado para redefinirlos o traducirlos revolucionariamente en una nueva trans-subjetividad surgida y expresada experiencialmente de modo trascendente con el otro o los otros y con la anticipación de ensayos con la libertad-otra,  en la individuación colectiva comunalizadora-socialidad consejista autónoma empoderadora-poder obedencial al pueblo por el estado-partido que garantice la prevención y contraloría social de potenciales  errores, distorsiones, traiciones y fracasos por su ocurrencia en  experiencias precedentes y actuales.

           Para ello hay que transversalizar semióticamente las segmentadas identificaciones molares o macropolíticas dominantes en los discursos ideológicos y prácticas político organizacionales (yo-otro, libertad interior-otredad libertaria, sentido común-sentido crítico, expertos-empíricos, intelectuales-masa, estado-sociedad, gobierno-pueblo, vanguardia-masas, partido-base, dirigentes-dirigidos, centralismo-democracia, obreros-campesinos, frente femenino-frente masculino, revolución-reforma, etcétera), por revoluciones moleculares o micropolíticas que enlacen como multitud las alteridades libertarias trans-subjetivamente redefiniéndolas en su junción transcompleja  e innovación permanente, configurándose en otros modos relacionales y de sensibilidad autocríticos, a fin de que no se conviertan en nuevos ejes molares reproductores de las dominaciones, sino opciones confiables esperanzadoras y posibles actuales y no virtuales, de múltiples  posibilidades de desarrollo subjetivador sustentador por anticipador y afirmante de la nueva sociedad emancipada.

Referencias

Hardt, M. y Negri, A.  (2002) Imperio. Paidós, Buenos Aires

Guattari, F.  (1996)  Caosmosis. Manantial, Buenos Aires

Lipovetsky, G.  (2000) La era del vacío. Ensayos sobre el individualismo contemporáneo. Anagrama, Barcelona

Sennett, R.  (2011)  El declive del hombre público. Anagrama, Barcelona

Stern, D.  (2005) El mundo interpersonal del infante. Paidós, Buenos Aires

 

Fuente imagen: http://3.bp.blogspot.com/_8CEjp2bmRNk/SwlUMoj5S4I/AAAAAAAAAAo/ZdcxXdz8-rg/s1600/libertad.jpg

 

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Una educación de excelencia con docentes de calidad

Panamá/Julio de 2016/La Estrella de Panamá

Por: Lucas Rodríguez

Es por ello, que el desarrollo docente es fundamental y estratégico para el éxito en cualquiera ecuación educativa.

Los sistemas educativos son dinámicos, complejos y regularmente impulsan procesos de transformación dirigidos a mejorar la calidad de la formación en cada uno de sus niveles y subsistemas.

Estos cambios educativos implican una mirada reflexiva acerca del rol de los diferentes actores directos e indirectos en el proceso de enseñanza-aprendizaje que se desarrolla en el aula o desde ella.

Uno de los protagonistas principales que regularmente es consultado, es el sector docente, ya que ellos son los que deben conocer, manejar e interpretar adecuadamente las políticas y lineamientos del cambio educativo y hacerlo práctico a sus estudiante en los diferentes escenarios donde el sistema tenga presencia.

Es por ello, que el desarrollo docente es fundamental y estratégico para el éxito en cualquiera ecuación educativa.

La UNESCO, PRELAC (2015), plantea el desafío que enfrentan las políticas públicas en el sector educación para potenciar la calidad del desempeño docente, que las propuestas tradicionales ya no son suficientes para las demandas actuales en donde el mayor reto es poner en práctica la mejora de calidad del sistema educativo.

Este importante reto, es planteado de igual manera para las instituciones de educación superior universitaria, que en Panamá, a partir de los procesos de evaluación y acreditación institucional desarrollados por el Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria en el 2012, se ha impulsado de manera significativa las iniciativas dirigidas a contar con docentes cada vez mejor cualificados para desarrollar las labores formativas en las diversas ofertas académicas de las más de 25 universidades que funcionan en el país.

Ante este hecho relevante, la Universidad Especializada de las Américas ha definido como uno de sus proyectos estratégicos, la organización, estructuración, ejecución y seguimiento de un sistema de carrera docente dirigido a fomentar su desarrollo profesional de excelencia, que asegure la formación de calidad de los estudiantes que participan del proceso educativo en la universidad.

Este proyecto tiene cinco componentes específicos que conducen a fortalecer las capacidades institucionales, así como las oportunidades de formación y movilidad, tales como:

Marco Normativo: implica la revisión, actualización y elaboración de los reglamentos, procedimientos, manuales e instrumentos necesarios para el establecimiento y ejecución del sistema de carrera docente, pertinentes con las políticas, principios, misión y visión institucional.

Formación y actualización permanente: incluye planes y acciones continuas de capacitación en dos áreas fundamentales: en docencia universitaria, hacia el fomento de las capacidades pedagógicas y andragógicas; y en las áreas de especialidad, dirigidas a fortalecer las didácticas en las diversas disciplinas humanísticas, científicas y sociales.

Movilidad docente: esta iniciativa se impulsa como parte de las acciones de cooperación, que promueve la participación de docentes en pasantías, becas, intercambios y capacitación internacional.

Evaluación del desempeño: es imprescindible evaluar la gestión docente, sus aportes cualitativos y cuantitativos en la formación de los estudiantes, para lo cual se revisan, actualizan y validan los instrumentos de evaluación, que brinden insumos para la mejora continua del profesorado.

Innovación Docente: se trata de una línea de acción dirigida a reconocer e impulsar las buenas prácticas e innovación del docente en la promoción de aprendizajes de calidad, pertinentes con el modelo universitario udelista. De igual manera, se estimula el interés por la gestión de la investigación a través de la red de docentes investigadores.

Este esfuerzo se ha potenciado con la definición de una instancia administrativa encargada del desarrollo docente. La universidad es consciente que el profesorado es el principal recurso humano institucional con el que asume el compromiso de formación integral de calidad en cada una de las carreras que se imparten a nivel nacional.

Fuente: http://laestrella.com.pa/panama/nacional/educacion-excelencia-docentes-calidad/23953325

Fuente de la Imagen: https://www.google.co.ve/search?q=Una+educaci%C3%B3n+de+excelencia+con+docentes+de+calidad&biw=1024&bih=623&espv=2&tbm=isch&source=lnms&sa=X&ved=0ahUKEwiUrajGopbOAhXBNSYKHe_fBQUQ_AUIBigB&dpr=1#imgrc=W_CJtH_ZNQyZkM%3A

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