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Política y educación, ¿para qué?

 Rafael Mendoza Castillo

Enmarco esta reflexiones con el pensamiento de Manuel Pérez Rocha: “El pensamiento crítico también implica que el conocimiento se valora, se busca, se ama, no por lo que podemos obtener a cambio de él (dinero, honores, poder, “buenas calificaciones”), sino por lo que aporta para dar sentido a la vida propia y comunitaria, y para mejorarlas y enriquecerlas”. Ningún conocimiento, saber o creencia son neutrales o inocentes. Reforma Educativa prianista como máscara, para reprimir la voluntad del otro, del inconforme, del insumiso.

Este es el fondo del asunto. Por eso decimos que la Reforma Educativa que defiende no con razones, con ideas, sino con autoritarismo e irracionalidad el sargento Aurelio Nuño Mayer (practica el monólogo), como miembro de una mafia de mirreyes, no es neutral, porque afecta en lo laboral y administrativo a los trabajadores de la educación. Lo educativo, dejar sin clases a los niños, evaluar, se usan para golpear al otro, al disidente, al que protesta y descubre las mentiras del poder de dominación y explotación. Aurelio Nuño Mayer debe ser enjuiciado en lo político, moral y ético por mentirle a la sociedad y golpear a los maestros y maestras de México. No olvidemos. El discurso dogmático del político y del burócrata Aurelio Nuño Mayer apunta no al esclarecimiento del destino del pueblo mexicano, sino hacia la fundamentación del concepto vacío de autoridad (autoritarismo prianista), desde donde se descalifica, como catastrofista, la rebeldía y la crítica de las personas, clases o grupos, los cuales tienen otro proyecto de país, de cultura y de educación. Hoy el Estado mexicano, achicado y simplificado, otorga preferencia al proyecto acumulativo de capital sin importar las secuelas de hambre, miseria, desigualdad y enfermedad que van quedando en los amplios sectores de la población.

El pensamiento racionalizado, tecnocrático del prianismo en el poder, que escinde medios y fines, niega toda posibilidad de convivencia y rechaza la incorporación de la conciencia protestativa, y más bien apunta hacia el fortalecimiento del dogmatismo, de la intolerancia, donde la “verdad” única es la que emana del poder de dominación y explotación. Escuchemos al amo Aurelio Nuño: “Pedir diálogo en esas condiciones es buscar no tenerlo, y son ellos los que se están cerrando la puerta porque es una puerta que siempre ha estado abierta, pero a partir de que acepten la Reforma Educativa”. A este funcionario le importa defender a los ricos empresarios (Mexicanos Primero), la oligarquía, y no le importa la educación.

El país no sólo está atravesado por una aguda crisis económica, sino que también se presenta el derrumbe de los valores humanos y, por ende, la aceleración de la destructividad, de la violencia política y social. Todo lo anterior afecta en lo más profundo a los ciudadanos. Nos parece que los grupos hegemónicos y los poderes fácticos que manejan los asuntos públicos en el país, por alguna circunstancia o razón han perdido la orientación correcta del proceso histórico en todos los órdenes. La política desde el poder y su capitalismo corporativo, mediático, empresarial, militar y policiaco cancela todo movimiento de los trabajadores, del campo y de la ciudad (huelgas de puertas abiertas) que luchan por mejorar sus condiciones de vida.

La derecha en el poder, insensible socialmente, niega de raíz la opinión, la duda y la disidencia de los otros, de las mayorías sociales (movilización en contra de las reformas estructurales). Quienes rechazan la duda de los demás, la crítica, como Aurelio Nuño, no sólo se ubican o se encaminan hacia un pensamiento autocrático, absoluto, sino que cierran todo posible espacio democrático como única posibilidad para el reencuentro con las auténticas fuerzas sociales del cambio y de la utopía.

Todo grupo político como el prianismo, que sustenta sus prácticas en ideologías circulares, maniqueas, esquemáticas, se pone de antemano anteojeras que no le permiten observar y asimilar lo novedoso del movimiento real de la sociedad y de la historia viva del país. Aceptar la opinión del “otro” es ascender a los peldaños de una estructura social que ha alcanzado madurez política en el ejercicio de la democracia directa, y no reconocerlo es mantener a una sociedad civil ajena a la verdad y, sobre todo, provocar el aislacionismo del conjunto social en la decisiones claves que hoy reclama el país. Como decía Carlos Fuentes: “Más bien más cultura centrífuga, más heterogénea que homogénea, más empeñada en recuperar diferencias que en imponer semejanzas”. La grave problemática que vive el país ya no puede ser decidida únicamente desde la cúpula del poder o poderes, sino que el desarrollo social exige la incorporación de otros sectores sociales para que se produzca un debate nacional sobre la reorientación de la política económica neoliberal hacia la solución de las necesidades cotidianas de la población.

Es muy riesgoso para la paz social que en México se continúe, por capricho, por autoridad, con un sistema social que produce y reproduce enormes desigualdades sociales, y además se defienden esquematismos políticos que fundan relaciones sociales en el egoísmo y el individualismo. El pensamiento político que no duda, que ve la historia como dogma, como herencia lineal, en sus acciones se encamina hacia la destrucción de la inconformidad, de la protesta; estas situaciones se pueden efectuar muchos años pero jamás toda la vida, ya que las contradicciones sociales y las fuerzas actuantes buscan lo posible, las revoluciones. En las últimas décadas el tiempo histórico ha sido dirigido por un pensamiento vertical, caracterizado por el monolitismo en las acciones y por decisiones unipersonales. Estos aspectos invalidan la participación de otras fuerzas políticas que intentan dar un viraje al modelo neoliberal hacia otros proyectos de país. De continuar por el camino de la apropiación individual de lo social, de lo histórico, entonces el conflicto de lo individual y lo colectivo será inevitable.

Es necesario que se haga evidente, o al menos clarificar, las condiciones importantes para que los análisis institucionales conlleven la posibilidad de trastocar las propias instituciones, descubriendo el significado y actuación de las mismas y el campo de la ideología dominante como sustento de las relaciones entre política y educación. De acuerdo con la ideología dominante, de derecha, conservadora y fascista, se intenta ocultar lo político de todo acto educativo, y a partir de esa premisa se fetichiza todo el proceso. De esa forma la educación estaría, en cuanto a sus posibles funciones, más allá de cualquier compromiso con el cambio de las relaciones sociales en que aquella se inscribe, confirmando con esos planteamientos un marco total de “neutralidad política” en las instituciones de educación. Otro mundo es posible.

Fuente: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/columna-nc5235

Imagen: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/fotos/_7541589a87369366116ffff0a77eb203,aurelio.jpg
Este texto ha sido publicado en el sitio Cambio de Michoacán, en la dirección http://www.cambiodemichoacan.com.mx/columna-nc5235
Si lo cita por favor cite la fuente, manteniendo un enlace a la información original. Derechos Reservados, Sociedad Editora de Michoacán S.A. de C.V.

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Calculadoras en el aula: ¿herramienta o ayuda?

Estados Unidos/01 junio 2016/ Autor:Jo Craven McGinty/ Fuente: The Wall Street Journal

¿Las calculadoras son una muleta computacional que desalienta a los niños para memorizar las tablas de multiplicar? ¿O son una herramienta matemática que los ayuda a resolver problemas complejos?

El debate sobre la educación matemática moderna puede no haber terminado, pero la batalla sobre el uso de las calculadoras en el aula está en gran medida resuelto—al menos en teoría. Las calculadoras, dicen los expertos, pueden ayudar a los niños en la escuela primaria y en los primeros años de la secundaria a desarrollar habilidades que les permitan resolver problemas matemáticos complejos. Pero los estudiantes en los grados más bajos no suelen utilizar esa herramienta.

De acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Ciencia y Educación Matemática de EE.UU., realizada en 2012, el 58% de los alumnos de clases de matemática en la escuela primaria tuvo acceso a las calculadoras, pero sólo el 13% de ellos las utiliza al menos una vez a la semana. Una disparidad similar existía en el nivel de secundaria, donde el 77% de las clases de matemáticas tuvo acceso a las calculadoras, pero sólo el 40% las utiliza semanalmente.

Esto va en contra de la recomendación del Consejo Nacional de Profesores de Matemáticas, que fomenta el uso de calculadoras a todos los estudiantes en todos los grados.

“El enfoque no debe ser si se debe utilizar calculadoras, sino cómo…y cuándo deben utilizarse”, dijo el presidente del consejo Matt Larson.

En un meta análisis de cerca de 200 estudios de investigación, el Consejo encontró que el uso de calculadoras como herramienta de enseñanza, y no simplemente como un dispositivo computacional, mejora la comprensión de conceptos matemáticos por parte de los estudiantes.

El Consejo reafirmó su apoyo a estas herramientas en un documento publicado el año pasado, en donde dijo que las calculadoras promueven el pensamiento de orden superior y el razonamiento necesario para resolución de problemas y que ayudan a los estudiantes a aprender las operaciones aritméticas, algoritmos y relaciones numéricas.

Sin embargo, hay algunas advertencias.

Tom Loveless, un experto en rendimiento estudiantil de Brookings Institution, advierte que se han realizado pocas investigaciones sobre el uso de calculadoras en los primeros grados, y que al menos un estudio encontró que el uso frecuente de la calculadora puede haber obstaculizado la adquisición de destrezas de computación en algunos estudiantes de cuarto grado.

“Hay muy pocos estudios en cuarto grado o grados inferiores, y los resultados son mixtos”, dijo Loveless.

Además, algunos países limitan el uso de calculadoras y aun así sobresalen en las pruebas internacionales. En Japón, por ejemplo, las calculadoras casi nunca se utilizan en las clases de matemáticas de octavo grado, y cuando se utilizan, de acuerdo con un estudio, el rendimiento de los estudiantes parecía decaer.

La discusión filosófica de fondo sobre si calculadoras ayudan o impiden el aprendizaje persiste, pero puede estar influenciada por un debate paralelo sobre lo que debería enseñarse en los primeros grados: simplemente una aritmética enfocada en la realización de cálculos, o matemáticas más complejas, enfocadas en la resolución de problemas.

“La gente aún no ha descubierto qué es la matemática”, dijo Barbara Reys, experta en la enseñanza de esa disciplina y autora de numerosos libros sobre aprendizaje y planes de estudios de matemáticas.

“¿Son los cálculos, o es el pensamiento que va dentro de la producción de los cálculos? En los últimos 40 años, nos hemos dado cuenta que los estudiantes pueden producir una gran cantidad de cálculos en papel y lápiz y no saber cuándo utilizar esos cálculos”.

Los expertos que apoyan el uso de las calculadoras en el aula no abogan por el abandono de la aritmética de papel y lápiz, pero piensan que los niños deberían realizar menos cálculos para dejar espacio a una mayor resolución de problemas.

Shannon Guerrero, una profesora de matemáticas en la Universidad Estatal de Arizona del Norte que ha estudiado el uso de calculadoras en los grados inferiores, utiliza gráficos como ejemplo.

Ella enseña a sus alumnos a hacer cálculos con lápiz y papel antes de usar una calculadora. Las calculadoras gráficas, que se utilizan en algunas escuelas intermedias y secundarias, son capaces de trazar gráficos y resolver ecuaciones simultáneas.

“Si uno repite el proceso 20 veces en papel, se queda atrapado en el cálculo”, dijo. “El poder de la tecnología es que permite a los niños responder de manera dinámica a preguntas del tipo ‘qué pasaría si’. No tienen que sentarse y calcular 10 cosas antes de poder contestar” esas preguntas.

Reys ofrece otro ejemplo. Una vez que los estudiantes entienden cómo calcular promedios, ¿deben seguir calculando a mano, o podrían utilizar una calculadora para probar, por ejemplo, de qué manera afecta al resultado de un cálculo la inclusión de un número inusualmente grande o pequeño?

“Ese es el momento perfecto para usar una calculadora”, dijo. “Mi enfoque no era [pedirles que] hicieran una lista de 20 números de tres dígitos y luego dividieran. Quería hacerles entender qué significa obtener un promedio en relación con el conjunto de números con el que comenzaron el cálculo”.

Para que los alumnos se beneficien con el uso de calculadoras en el aula, los profesores deben saber cuándo y cómo incorporarlas en las lecciones y, una vez incorporadas, en qué medida utilizarlas.

“No se puede simplemente poner una calculadora en la mano de un alumno”, dijo Penélope Dunham, una investigadora asociada del Bryn Mawr College en Pennsylvania que ha estudiado el uso de calculadoras en la enseñanza de matemáticas. “Tienes que tener un plan de estudios que saque provecho de las calculadoras [y] proporcionar un desarrollo profesional a los maestros para que sepan cómo enseñar bien con calculadoras”.

La resultado de este enfoque, dicen estos expertos, es que cuando los maestros están capacitados para enseñar con calculadoras y equipados con un plan de estudios que incorporan la tecnología junto con la aritmética básica, la herramienta puede mejorar el aprendizaje.

Fuente:

http://lat.wsj.com/articles/SB12739813861383313909404582086891710405920

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A practicar la lectura comprensiva

Por: EducaBolivia

A propósito de la instrucción del Ministerio de Educación incentivando la lectura obligatoria durante 10 minutos diariamente, le proponemos tomar en cuenta el siguiente artículo que le da pautas al padre de familia sobre cómo realizar esta importante labor de apoyo educativo.

Existen muchos momentos en que los padres comparten más tiempo con los hijos y es ahí donde debe trabajarse o mejor dicho, intensificarse, los lazos de comunicación y confianza y que mejor que la lectura como un medio para lograr amarrar ese lazo de unión que deseamos tener con los hijos.

Se aconseja inculcar en ellos el gusto por la lectura mínima, todo para que muerdan el anzuelo del deseo por aprender, para entender mejor el mundo del conocimiento y para nadar en los mares de la fantasía. ¿Qué debemos hacer primero? Quitarles la idea de que la lectura es aburrida. ¿Cómo lograr esto? Encontrando el libro o una lectura apropiada de acuerdo al gusto que tengan y por supuesto tomando en cuenta su edad.
El Portal educabolivia aconseja aprovechar el tiempo libre, no solo en juegos y deportes, sino en compartir lecturas emocionantes que sean sentidas como tiempos de goce, como actividades lúdicas entre padres e hijos y no como una obligación.
Los consejos son puntuales y sencillos para lograr esa motivación, que muchas veces están perdidos o en algún caso dormidos, pero de ninguna manera muertos.
En primer lugar, como padres de familia, dejen que sean los pequeños quienes escojan los libros. Cuando busque libros que puedan gustarles a sus hijos, tenga en cuenta lo siguiente: su edad, sus intereses o las recientes experiencias del niño o niña (mudanza, vacaciones, visita a sus abuelos, visita al zoológico, etc.).
Niños entre los 7 y 10 años se interesaran sobre historietas, dinosaurios, superhéroes, etc. Los preadolescentes entre los 11 y los 15 años estarán interesados en lecturas sobre música, las tribus urbanas, los cambios corporales y emocionales de su edad, etc. Mientras que para los jóvenes de más de 15, los temas que les gusten para la lectura se enmarcaran plenamente en sus intereses ya definidos.
A tomar en cuenta los tipos o niveles de lectura
Lectura subsilábica: Es la lectura que realiza el niño, cuando para leer una palabra, por sencilla que sea, nombra cada letra para ir formando las sílabas, las que a su vez une para ir formando las palabras. En resumen se refiere al deletreo.
  • Lectura silábica: El niño lee sílaba a sílaba las palabras.
  • Lectura vacilante: Se caracteriza por la inseguridad del lector, el cual desatiende signos de puntuación, repite frases ya leídas y se detiene en algunas palabras para ir formando un deletreo mental.
  • Lectura corriente: Es la que posee un lector maduro el niño va leyendo con cierta rapidez y fluidez, respeta a veces la buena pronunciación de las palabras y en general atiende a los signos de puntuación.
  • Lectura expresiva: Reúne las cualidades de la lectura corriente, pero agrega la expresión al contenido de lo que se lee. Imprime a la voz los matices de entonación necesaria al texto que lee, lo que le permite a él y al oyente darse cuenta de los estados de ánimo que el otro imprimió al texto.
  • Lectura combinada: Dentro de los tipos de lectura se pueden dar características combinadas. Ej. Lectura vacilante con lectura corriente.
De acuerdo a la catalogación anterior, como padre de familia, se dará cuenta en qué nivel se encuentra su hijo o hija, por lo que le recomendamos tome en cuenta esos criterios para elegir el libro, revista o lectura adecuada.
Ni modo…a leer utilizando mímicas o efectos de sonido
Otro consejo importante es que esté dispuesto a leer y releer el cuento cuantas veces el niño o niña se lo pida. Es obvio que a ellos les da placer oír el mismo cuento o historia con sentimiento, entusiasmo y hasta mímicas o actuaciones, utilizando voces graciosas o efectos de sonido. Tómelo muy en cuenta.
No haga un monologo de la lectura, haga que el oyente participe y busque la participación del niño. Háganles consultas sorpresivas sobre lo que están leyendo y háganles adivinar o en su caso cambiar los finales de las historias. Esto no permitirá que su imaginación se encasille en lo que escribieron los autores y despertará la iniciativa creativa de la niña o niño lector.
Cómo identificar libros fáciles de leer
  • Que sean grandes y de impresión clara.
  • Son recomendables encontrar lecturas donde haya páginas con mucho espacio en blanco.
  • Tome en cuenta que las figuras, dibujos o ilustraciones proveen mucha información acerca del significado de las palabras.
Ya mencionamos que en algún momento el padre o madre deberá leerles en voz alta a los niños el libro escogido, la recomendación es que no lea estas historias demasiado cómodos. No se recueste, sino el sueño lo dominará y perderá la energía suficiente y hasta su voz no será bien escuchada o entendida.
Si ellos le interrumpen con preguntas constantes, respóndalas en el acto. Sea paciente ya que se supone que no hay apuro. Otro aspecto importante, no confunda cantidad con calidad, ya que es un hecho que por el afecto, amor y cariño, ellos recordarán mucho más ése momento de unión con la lectura compartida que varias horas de juegos electrónicos o de alguna película en la televisión.
Por último, hay otras ventajas de inculcar amor por la lectura, y están relacionadas con el futuro escolar y los trabajos de investigación. Está demostrado que los niños que pasan por lo menos 30 minutos por día leyendo algún texto tienen más posibilidad de ser buenos lectores, leen más rápido y pueden rendir mejor en la escuela secundaria y hasta en la universidad.
Propósitos del Reglamento General de Lectura y Escritura
  • Se instruye 10 minutos de lectura obligatoria en todas las materias y 30 minutos de esta actividad en los hogares.
  • El objetivo es el de incentivar el hábito de la lectura comprensiva para mejorar el desarrollo de contenidos y asimilación de conocimientos.
  • Este reglamento establece la figura de la “tarea universal” como un mecanismo de incentivo de esta actividad en los hogares.

Los estudiantes de todo el sistema educativo deben desarrollar en la familia, durante los fines de semana, 30 minutos de lectura. Está establecido que los niños deben llevar un resumen de lo leído el día lunes para incorporarlo en su cuaderno de autoevaluación.

Imagen: https://asisoymujer.files.wordpress.com/2016/01/nic3b1os-leyendo.jpg?w=798

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Tu hijo tiene sentido de la justicia a partir de los 4 años

España/01 junio 2016/Autor: Javier Sampedro/ Fuente: El País

¿Está el sentido de la justicia en la naturaleza humana, o es un producto sociocultural? La respuesta no es simple. Hay una parte más bien natural que se desarrolla espontáneamente en los niños de cuatro años de cualquier sociedad. Pero también hay otro componente que solo surge a los ocho años y que depende drásticamente del entorno cultural: se desarrolla mejor en los niños occidentales que en los de países en desarrollo. Una excepción notable es Uganda, que se agrupa con los primeros.

Son los resultados del primer estudio multicultural sobre el desarrollo del sentido de la justicia en los niños. Los psicólogos y antropólogos Peter Blake, de la Universidad de Boston; Katherine McAuliffe, de Yale y Harvard, y sus colegas de Salk Lake City, Columbia Británica y Nueva Escocia, en Canadá, y Dakar Fann, en Senegal, presentan la investigación en Nature.

Han analizado a 1.732 niños de 4 a 15 años de edad en siete sociedades de Canadá (angloparlantes de Antigonish, católicos), India (hablantes de Telugu de Andhra Pradesh, religión hindú), México (hablantes de maya de Xculoc, católicos), Perú (hablantes de español de San Pedro de Saño, católicos), Senegal (hablantes de wólof de Dakar, musulmanes), Uganda (hablantes de rutooro de Fort Portal, católicos y anglicanos) y Estados Unidos (angloparlantes de Boston, protestantes y católicos).

La forma de medir las dos partes del sentido de la justicia requiere alguna explicación técnica. El parámetro clave, muy consolidado en la psicología experimental, se llama “aversión a la injusticia” (inequity aversion), y se mide en dos tipos de experimento. En el primero, uno de los dos niños (o una de las dos niñas, nunca se mezclan sexos) tiene que aceptar o rechazar una distribución de recompensas obviamente injusta para él. Por ejemplo, a ti te toca una manzana, y al otro cuatro. Si lo rechazas, evitas la injusticia, pero pierdes tu manzana. Esta prueba mide la “aversión a la injusticia en desventaja”. Y este es el parámetro que se desarrolla espontáneamente en los niños de cuatro años, y en todas las sociedades.

El segundo experimento mide la “aversión a la injusticia en ventaja”. En este caso, a ti te tocan cuatro manzanas, y al otro una. Si lo rechazas, rechazas una situación injusta para el otro, y aun a costa de perder tus cuatro manzanas. Este es un grado superior, aparentemente altruista, de aversión a la injusticia. Y es el que solo se desarrolla alrededor de los ocho años, y preferentemente en las sociedades occidentales (Canadá y Estados Unidos), aunque también en Uganda. Los niños de India, México, Perú y Senegal no desarrollan este rasgo. Hasta aquí los datos.

Y a continuación el contexto. En primer lugar, hay que aclarar que las dos pruebas no cuantifican el egoísmo y el altruismo, respectivamente. En realidad, ambas representan una aversión a la injusticia, y tienen un sentido evolutivo en las especies sociales. La aversión a la injusticia en desventaja (la que se desarrolla a los cuatro años en todas las sociedades) implica un coste inmediato (pierdes tu única manzana), pero aporta beneficios a largo plazo: manda a los demás la señal de que no estás dispuesto a tolerar abusos similares. Y además impide que el otro se haga con beneficios excesivos. Es un rasgo que compartimos con los primates no humanos y otras especies sociales.

Por otro lado, el segundo rasgo, la aversión a la injusticia en desventaja, tampoco significa altruismo, pese a las apariencias. Es cierto que implica un sacrificio inmediato mayor (renuncias nada menos que a ¡cuatro manzanas!), pero manda una señal que puede ser muy útil a largo plazo en una especie social como la nuestra: quiere decir que eres un buen cooperador, alguien en quien se puede confiar en el futuro. Es hambre para hoy y pan para mañana. Y, por todo lo que saben los evolucionistas, parece ser un rasgo exclusivamente humano.

En cualquier caso, el primer rasgo parece estar (en buena parte) en la naturaleza humana, y es obvio que el segundo está más bien en la cultura. Sobre los fenómenos concretos del entorno que causan la diferencia entre sociedades –educación, insistencia de los padres en el comportamiento justo, ambiente con transacciones más frecuentes— solo cabe especular por el momento, y el lector es tan libre de hacerlo como los autores del trabajo. Muchos de estos detalles, eso sí, son susceptibles de investigación psicológica, y los científicos ya planean experimentos de seguimiento para intentar aclararlos. Habrá que estar al tanto.

Fuente:

http://elpais.com/elpais/2015/11/18/ciencia/1447852141_256429.html

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Profesores del siglo XX, Educando alumnos del siglo XXI

Chile/01 junio 2016/ Autor: Marcela Momberg /Fuente:MarcelaMomberg

Desde hace tres años inicie una serie de conferencias y talleres para docentes aula, con varias finalidades, la primera genera comunidad de apoyo, colaboración y reconocimiento mutuo, la segunda ayudarlos a entender el cambio radical que los niños y jóvenes han vivido en la era digital, generar estrategias de aprendizaje digital que les permita conectar la enseñanza tradicional con el mundo emergente en los alumnos 2.0. Disminuyendo su ansiedad y acercando a su realidad, el mundo de la tecnología, las redes y la web.

La recepción ha sido genial, partiendo de la base que compartir implica entregar no sólo los desafíos, sino que también aciertos y errores de una meta personal que nació hace más de 7 años.

¿Cómo generar estrategias pedagógicas, para que los alumnos de una misma sala lograron aprender del manera entretenida, motivados y conectando lo que les apasiona con la malla curricular impuesta por el Mineduc? ¿Cómo crear metas individuales y grupales, sin dejar rezagados ni condenados al fracaso? Personalmente encontré la respuesta en el mundo digital. Primero aplicando recursos digitales educativos ya creados para actualmente innovar con los propios.

Después de haber conversado con más de mil docentes, puedo compartir algunas ideas.

Primero, la formación inicial universitaria no incluyó en ningún momento estrategias para educar a este alumno crítico, informado, hiperconectado, que se aburre mortalmente en la sala de clases. Los prepararon para un escenario que ya no existe, los educaron de la misma manera que lo hicieron con sus padres y abuelos.

Segundo, el perfeccionamiento posterior o es autodidacta o está en manos de ingenieros en informática o doctos en tecnología, lo que dificulta el aprendizaje significativo, pues suele hacerse desde un espacio que poca relación tienen con el día a día de los docentes.

Tercero, una vez capacitados no hay seguimiento ni acompañamiento, pocos colegios tienen un profesional, educador con experticia digital, que apoye, coordine y permita la sinergia positiva entre un profesor innovador y la realidad escolar.

Cuarto, falta tiempo, pues los docentes cada día ven aumentada la carga burocrática en desmedro de la preparación de clases, creación de recursos y colaboración entre pares.

Quinto, están ávidos por aprender y la mayoría de manera aislada pero no coordinada, generan instancias de innovación digital en el aula, que al no ser compartida pierde la riqueza que posee una estrategia pedagógica, visada, creada y criticada por la comunidad docente.

Y el desafío es mayúsculo. Los niños y jóvenes han sufrido un cambio radical, piensan, crean comparten, se informan, investigan de una manera radicalmente diferentes. Exigen participar y cuestionan todo lo establecido. La creatividad los desborda y el trabajo gregario los aúna. Pueden hacer varias cosas a la par y suelen tener baja atención, por largo tiempo.

Exigen un nuevo trato en la sala de clases, que ya desdibujo sus límites, no acatan normas o simplemente las burlan, Comparten todos en especial trabajos, informes, evaluaciones.

Se aburren mortalmente y no encuentran significado en lo que se les enseña, son prácticos, lo que no sirve se desecha y están en continua búsqueda de nuevos desafíos.

Son los mejores aliados de un profesor, que ya debiese transformarse en un facilitador del aprendizaje, donde son los alumnos protagonistas, actores principales junto a sus padres.

Sólo puedo agradecer a los docentes aula, por la vocación, esfuerzo, trabajo diario, por el tiempo compartido. Y seguir creando una comunidad digital docente que se valora, valida y aporta, a un sueño compartido. Una Educación para la vida, donde cada niño pueda desarrollar sus talentos y habilidades personales.

A no olvidarse ni perder la fuerza, somos maestros que debemos educar para el siglo XXI. Que nuestros alumnos puedan responder a las demandas de un mundo fascinante y cambiante.

Fuente:

Profesores del siglo XX, Educando alumnos del siglo XXI

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El desafío de los chicos digitales: ¿está la Argentina preparada para las aulas del futuro?

Aregentina/01 juno 2016/Autor: Silvina Heguy/Fuente:Clarin

Fueron bautizados como “Pulgarcita”, pero son cientos de miles de pulgarcitas y pulgarcitos y ya hace mínimamente dos años que llegaron a las universidades argentinas y llenan las aulas de las escuelas. Son los chicos y chicas que tienen la cabeza en la computadora o en un dispositivo. El que descubrió lo que todos veían sin poder ponerlo en palabras fue el filósofo francés Michel Seres. Producen a coro un murmullo que ensordece al portavoz de la escritura, al maestro o profesor, porque ese saber a trasmitir ya lo tiene todo el mundo al alcance del pulgar, escribió en 2013. “Explicado, documentado, sin más errores que en las mejores enciclopedias”, siguió. “Ya nadie necesita a los portavoces de antaño, salvo si uno, original y raro, inventa”, desafió. Para concluir que “es el fin de la era del saber” y el principio de la necesidad de crear el aula del futuro.

“El fenómeno ‘Pulgarcita’ lo constatamos a diario los que estamos al frente de un aula. Ahora bien, ¿hay una salida para esto?”, se pregunta Mariana Maggio, pedagoga y directora del Posgrado en Tecnología Educativa de la UBA. Y contesta que sí, que obviamente la hay y que, incluso, hay escuelas en la Argentina que están trabajando en ese sentido.

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“Lo primero que hay que romper es la triste secuencia de la didáctica clásica, que consiste en repetir contenidos a toda velocidad. Poniendo más pruebas, verificando si los alumnos aprendieron el contenido anterior para seguir avanzando. Todo sabemos que ese esquema dejó de funcionar”, explica Maggio y es clara cuando dice: “La realidad es que los chicos no están aprendiendo. Hay un punto esencial: todos sabemos cuáles son los problemas que tiene el sistema educativo, no hay que evaluarlo. Lo que hay que hacer es reconstruir la práctica”.

Serres en ese aspecto vuelve a ser universalmente válido: los sujetos culturales que se educan en las aulas de la primaria, secundaria o de la universidad no son los mismos que antes. “Son chicos que están con un dispositivo en la mano, sobre todo en los sectores urbanos donde hay acceso de conectividad de calidad, o con una máquina del programa Conectar-Igualdad. En el dispositivo tienen resueltas muchas de las cosas que les ofrecía la escuela antes en exclusiva. Por otro lado, el conocimiento disciplinar en historia, geografía o matemática no se construye como se construía hace décadas. Se construye desde una perspectiva que está totalmente atravesada por la tecnología”, explica Maggio.

¿Por dónde empezar cuando se logra superar la discusión del tema salarial con maestros agobiados por cantidad de contenidos a dar y con poca capacidad tecnológica frente a una “pulgarcita”?

Maggio distingue tres claves esenciales. Una es un proceso de reinterpretación curricular: no se puede enseñar la cantidad de contenidos establecidos. “Tenemos que construir acuerdos sobre qué es lo relevante”. Segundo trabajar con la realidad que está fuera del aula. Dejar de dar un ejercicio como tarea, reconocer un problema que convoque a los chicos y trabajar con él, en conjunto para producir un conocimiento valioso. En ese proceso, asegura, se aprende las asignaturas tradicionales también. La última clave es la “evaluación ecológica”, es decir de manera más naturales al terminar el proyecto y poder determinar que todos saben lo que tienen que saber.

“Alivio”. Ese sería el otro concepto de un cambio hacia el aula del futuro. Se necesita un alivio de la sobrecarga curricular; otro de tiempo. En el aula del futuro la gente no debería correr para llegar a metas falsas. Y un alivio del espacio, las paredes de aula hay que llenarlas de vida, aire para que se pueda inventar y así desarrollar capacidades como la creatividad, el pensamiento crítico, las posibilidades de negociar con otro, de colaborar.

Cristóbal Cobo es chileno, director del Centro de Estudios-Fundación Ceibal e investigador asociado del Instituto de Internet de la Universidad de Oxford, Gran Bretaña. Coordina estudios sobre innovación y aprendizaje, traducción del conocimiento, cultura digital y el futuro de la educación. Para él, “el desafío de la educación de nuestros días no se limita a que los docentes utilicen mucho tiempo las tecnologías digitales en el aula sino a algo que resulta más profundo. Es decir, que favorezcan espacios de construcción de saberes que van más allá del currículum, más allá de una asignatura en particular, más allá de una calificación puntual, más allá del saber experto, y que permitan la posibilidad de articular el dominio de alfabetismos tradicionales con el desarrollo de un conjunto de habilidades socio emocionales, que hoy juegan un papel fundamental. Que las tecnologías pueden ayudar en esto no hay duda, pero la innovación pedagógica será al final del día el factor determinante”.

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“En la Argentina estamos en una conversación vieja”, dice José Luis Roces, rector del ITBA. “Si bien hay que resolver problemas serios sociales como el de los Ni-Ni (los adolescentes que no trabajan ni estudian) no se puede dejar de resolver ese aspecto sin pensar en lo que viene porque, te quedás sin futuro”, reflexiona.

Con la mirada puesta en esa dirección, Roces asegura que “casi milagrosamente estamos volviendo a una educación del pasado en el sentido en que la tecnología facilita la rutina y despeja el camino a una mayor personalización. Porque, en realidad, hay un supuesto en el modelo tradicional -el que todos aprenden al mismo ritmo y el mismo contenido- y es inválido. Una de las características de la educación del futuro para ser efectiva es que tendrá que ser más personalizada”, dice. Esto encierra a su vez un desafío estratégico porque para hacerla más personalizada “se necesitan docentes preparados para atender el caso a caso, para ser facilitadores del aprendizaje y no generadores de información”.

Como fenómeno de época, además de la aparición de Pulgarcita en el centro del aula, está la distancia entre el perfil profesional que demanda el mundo del trabajo y el que producen las aulas. Pavel Luksha es un experto ruso en tecnología educativa, uno de los creadores del Atlas de las profesiones del futuro y director de Global Education Futures, una plataforma colaborativa internacional que ayuda a desarrollar innovaciones educativas en todo el mundo. “En todas partes la pregunta es cómo cambiar la pedagogía; cómo se reconvierte el aula. Pasamos a un mundo muy complejo, que no lo puede entender una única persona ni dar respuestas. No habrá un ingeniero genio que invente el iPhone, serán 300 personas trabajando en colaboración”, explica. Para Luksha, los docentes frente al aula del futuro deberán permita a los alumnos colaborar, lograr que sean emocionalmente abiertos para formar profesionales que puedan entender los procesos de los individuos, deberán estar preparados para aprender con sus alumnos y entender su manera de pensar.

Mirá también: Aulas del futuro: «Todos sabemos que necesitamos un cambio de sistema educativo»

Las paredes imaginarias entre las asignaturas y también entre las instituciones parece que estallarán por el aire en las aulas del futuro. Roces habla de un sistema educativo con varios segmentos. Habrá a distancia por Internet; también existirán universidades más especializadas en sectores de referencia como los biotecnológicos y otras menos especializadas y más masivas, pero que deberán intercambiar sus saberes como también relacionarse con sectores de la sociedad como las empresas.

Maggio cuenta que, después de cada charla que da frente a un auditorio de maestros, siempre hay alguien que se acerca y le expone la realidad de la escuela argentina en la cara: en las condiciones en que se trabaja no es posible pensar en un aula del futuro. “Y probablemente tenga razón. Por eso lo primero que hace falta frente a los docentes es preguntarse qué práctica hacemos no cómo evaluamos, como se castiga. Hay que darles a la hora de pedir condiciones que alienten prácticas acordes con estos tiempos. Con más tiempo, sin la obligación de dar esa cantidad nefasta de contenidos”, insiste.

Entonces, en las condiciones actuales ¿cómo se puede hacer que las aulas del futuro se constituyan en un movimiento? Para Maggio, creando condiciones para que los maestros puedan volver a pensar lo que están haciendo. «En las escuelas se enseñan en condiciones muy difíciles, hay que dar alivios, reinventar prácticas porque se enseña con una didáctica clásica que no es la forma en que se construye el conocimiento en este momento. Es todo más complejo. Además en las próximas décadas habrá grandes cambios». Frente a este panorama la pregunta a responder cambia: ¿Tenemos una escuela que mira hacia atrás o hacia adelante?.

Fuente:

http://www.clarin.com/zona/desafio-chicos-digitales-Argentina-preparada_0_1580842022.html

 

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Los transgénicos retroceden en Europa y Latinoamérica, pero avanzan en Africa

Por Miguel Jara

La semana pasada se produjo el lanzamiento de un nuevo estudio sobre la comercialización de transgénicos a escala mundial patrocinado por la industria. Al mismo tiempo conocimos un nuevo informe de Amigos de la Tierra Internacional que revela que los cultivos transgénicos en Europa siguen cayendo en picado, al tiempo que aumentan el número de países que los prohíben.

El informe “¿Quién se beneficia de los cultivos transgénicos” demuestra que apenas el 0,06% de los campos europeos se cultivan con transgénicos, un descenso del 23% desde 2008. Siete estados miembro de la Unión Europea prohíben el cultivo del maíz transgénico de Monsanto por las cada vez mayores evidencias sobre sus impactos ambientales y socioeconómicos, así como sobre sus incertidumbres en la salud. Tres países han prohibido el cultivo de la patata transgénica de BASF por precauciones sanitarias inmediatamente después de ser aprobado su cultivo en la primavera de 2010, y cinco miembros más han llevado a la Comisión Europea ante los tribunales por su autorización. La oposición pública a los alimentos y cultivos transgénicos se ha incrementado hasta el 61%.

Incluso los países que más han apostado por los cultivos transgénicos en América Latina se han visto forzados a tomar pasos para mitigar sus impactos negativos sobre la agricultura, la ciudadanía y el medio ambiente. El Gobierno brasileño ha lanzado un programa de soja libre de transgénicos para facilitar a los agricultores el acceso a semillas de soja no modificadas genéticamente; en Argentina, nuevas evidencias científicas muestran los graves impactos sobre la salud del herbicida Glifosato, utilizado en la inmensa mayoría de los cultivos transgénicos del mundo, lo que ha conducido a la prohibición de la fumigación cerca de los núcleos de población, y en Uruguay, cada vez son más las administraciones locales que se declaran libres de transgénicos.

El informe de Amigos de la Tierra demuestra a su vez que:

-Una nueva generación de cultivos transgénicos diseñados para promover el uso de peligrosos pesticidas como Dicamba y el 2-4 D están listos para su liberación en EE.UU. Las multinacionales biotecnológicas los están promoviendo como la solución al fracaso de los transgénicos actuales para controlar las malas hierbas y reducir el uso de pesticidas.

-La industria de los transgénicos, con el apoyo del Gobierno de EE.UU., buscan nuevos mercados en África en un intento de subir su cuota de negocio. La Fundación Gates, que invierte miles de millones de dólares en proyectos agrícolas en África ha comprado acciones de Monsanto, manifestando su interés directo en maximizar los beneficios de la industria de los transgénicos y no en proteger los intereses del pequeño campesinado africano.

Así que por una parte las buenas noticias, y esperemos que no sea tarde, de que en Europa van prohibiéndose estos cultivos nocivos. Que América Latina comienza a despertar del mito transgénico. Y por otra que estas compañías siguen utilizando la excusa del hambre para trasladarse en este caso a África; lo que no queremos por aquí lo venden en países con menores regulaciones, con gobiernos ansiosos de nuevas inversiones (a cualquier precio) y con poblaciones menos informadas de la que se les viene encima.

Las alternativas pasan por informarse bien sobre qué productos de la cesta de compra contiene trasngénicos pues en Europa es obligatorio etiquetarlos. Pero sobre todo por pasarnos de la comida convencional (muchos alimentos, con la ley en la mano, no tienen que ser etiquetados aunque contengan trazas de transgénicos) a la ecológica, que está certificada por organismos de control. Es necesario crear cooperativas de consumo ecológico, expandir iniciativas como por ejemplo la de EnterBio (de la que ya hemos escrito en estas páginas), apoyar (apoyarnos) en el sector ecológico. Cuanto más crezca este más ganaremos en salud y en cuidado de la tierra pues la especulación con los alimentos nos pasa factura. www.ecoportal.net

Fuente: http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/Los_transgenicos_retroceden_en_Europa_y_Latinoamerica_pero_avanzan_en_Africa

Foto: http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/18503859/Tu-y-yo-ya-los-comemos-Que-son-los-transgenicos.html

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