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Venezuela y el choque del siglo XXI

Venezuela y el choque del siglo XXI

Traducido del neerlandés por el autor

El mundo se desplaza y Washington golpea a su alrededor: de las sanciones a las guerras por delegación, de Venezuela a Irán, de Ucrania a Taiwán. No se trata de una serie de crisis aisladas, sino de una gran lucha por el poder, los beneficios y el orden mundial. Este es el choque del siglo XXI.

Los bombardeos sobre Venezuela del 3 de enero solo pueden entenderse si se analiza el panorama general. El secuestro del presidente venezolano, el derrocamiento del gobierno sirio, los bombardeos sobre Irán, Yemen y otros países de la región, la guerra por delegación contra Rusia, la amenaza de sanciones de EE. UU. dirigida a los países BRICS y el revuelo en torno a Groenlandia no son hechos aislados, sino aspectos de una gran estrategia.

Vivimos en una época en la que la dominación histórica de una sola superpotencia, Estados Unidos, se está desmoronando visiblemente. Al mismo tiempo, Washington y sus aliados occidentales intentan revertir esa tendencia de manera desesperada para salvar un statu quo que asegure su hegemonía, su control y las ganancias sobre la riqueza creada en otros lugares.

Este es el choque del siglo XXI, cuyo comienzo apenas hemos empezado a vislumbrar.

Un mundo en vuelco

Empecemos por la economía, donde el equilibrio de poder mundial se está desplazando rápidamente. El G7, el club de las siete naciones occidentales más ricas, cayó del 45 % del PIB mundial en el año 2000 a cerca del 30 % en la actualidad, mientras que el BRICS+ ya se sitúa en torno al 37 %.i

Mientras tanto, el Sur Global desarrolla su propia industria y tecnología, con China como líder en vehículos eléctricos, energía solar, eólica e infraestructura digital. Esto permite que los países dejen de ser meros proveedores de materias primas y conserven una mayor parte de su propia riqueza.

Dicha evolución erosiona las ganancias extranjeras de las multinacionales occidentales y socava dos pilares del imperialismo clásico: las transferencias de beneficios del Sur al Norte y el dominio del dólar. El dólar pierde terreno en las reservas de los bancos centrales y cada vez más países comercian en sus propias monedas. El objetivo del banco de los BRICS es que para 2030 al menos el 30 % de sus préstamos se realice en monedas locales.

Así, el BRICS+ se perfila como la primera alternativa multilateral real desde el declive de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Se dibuja un «mundo posdólar», lo que provoca estrés en Washington y Bruselas.

El desplazamiento económico se traduce al plano político-ideológico. A escala mundial somos testigos casi simultáneos de dos «levantamientos». En los últimos dos años hubo un amplio y sostenido movimiento popular contra el genocidio en Palestina y contra la complicidad de los Estados occidentales con los métodos fascistas que utiliza el Estado sionista.

Además, los Estados del Sur Global se negaron a sumarse a las sanciones occidentales, a la presión económica y a la retórica bélica contra Rusia. Países como China, Irán, India y Corea del Norte buscaron incluso una cooperación más estrecha con Rusia, motivada en parte por los aranceles de Trump y su agresiva política comercial.

Los países del Sur están hartos de la doble moral de Occidente, que justifica sus propias guerras, pero condena las de los demás. También están cansados de la explotación por parte del «Norte Global», que hasta el día de hoy sigue drenando la riqueza del Sur.

Ambos levantamientos aceleran la conciencia de que el orden neoliberal dominado por Occidente es insostenible. El Sur reivindica su soberanía. Ya no quiere ser un juguete en manos de Occidente, sino seguir su propio rumbo en la política y la economía mundiales.

Amenaza existencial

Entre 1990 y 2008 las multinacionales de Europa y Estados Unidos multiplicaron por seis sus beneficios procedentes de inversiones en el extranjero. Como muestra el gráfico, esos ingresos se han estancado a partir de 2011. Siguiendo la senda de crecimiento basada en el periodo 1990-2011, esto supone que en 2024 dejen de percibir anualmente más de 20 billones de dólares.

Se trata de una cantidad gigantesca y representa algo más que un serio golpe a las cuentas de esos poderosos grupos de capital. En el Foro Económico Mundial de Davos en 2025 Ursula von der Leyen expresó con fuerza la situación actual de la siguiente manera: «Hemos entrado en una nueva era de intensa competencia geopolítica. Las mayores economías del mundo compiten por el acceso a materias primas, nuevas tecnologías y rutas comerciales globales. De la inteligencia artificial a la tecnología limpia, de los ordenadores cuánticos al espacio, del Ártico al mar de China Meridional: la carrera ha comenzado».

La fuerza impulsora tras esta carrera es el máximo beneficio y el mantenimiento o la expansión de las multinacionales occidentales, las empresas tecnológicas y las instituciones financieras. Eso es lo que está en juego y, en última instancia, es de lo que se trata.

El desplazamiento del equilibrio de poder a favor del Sur es una amenaza existencial para la élite occidental. No solo amenaza con socavar su ventaja económica, sino también el control político e ideológico sobre el orden mundial.

Tambores de guerra

La élite occidental no está dispuesta a ceder esa posición lucrativa y dominante, que se debe seguir garantizado para asegurar esas ganancias, las inversiones y los mercados de venta en el extranjero, así como el suministro de materias primas baratas-.

Bajo esa lógica, la clave es un fuerte aparato militar: si hay que cubrir intereses económicos a escala mundial, según los centros de poder, eso implica también capacidad militar. O como dijo en su día el excanciller alemán Gerhard Schröder: «Un país solo cuenta de verdad en el plano internacional si también está dispuesto a hacer la guerra».ii

Para seguir garantizando su supremacía, Occidente elige una estrategia ofensiva – del caos bélico al sometimiento político – que vende como una lucha por la «democracia», pero que en realidad busca proteger el orden de poder existente.

En última instancia, la fuerte militarización y la preparación bélica que vivimos hoy está arraigadas en el afán del capital monopolista occidental por el máximo beneficio y la expansión.

En la última década los países europeos de la OTAN han aumentado sus presupuestos de defensa en un tercio y desde febrero de 2022 los han incrementado de nuevo de forma considerable. En conjunto, la OTAN ya representa más de la mitad de todo el gasto mundial y planea duplicar con creces el gasto en defensa en Europa.iii

En Estados Unidos Trump lanza un nuevo sistema de defensa antimisiles con el objetivo de aumentar considerablemente las capacidades nucleares. También anunció la reanudación de las pruebas nucleares y para 2027 pretende aumentar un 50 % el presupuesto de defensa de EE. UU.

Hoy asistimos a suministros de armas sin precedentes a Ucrania y también se provee a Taiwán de armamento pesado. En Europa el servicio militar obligatorio y el paraguas nuclear vuelven a ser temas de debate. El exministro de Defensa alemán ha declarado que su país estará «preparado para la guerra» en 2029, y en Francia el jefe del Estado Mayor del ejército afirmó que el país «debe estar dispuesto a perder a sus hijos».

Estados Unidos dirige su lucha geopolítica principalmente contra China y Rusia. Intenta debilitar a ambos mediante presión e intervenciones en países circundantes o aliados, entre ellos Serbia, Irak, Libia, Venezuela, Irán, Corea del Norte, Georgia, Bielorrusia, Kazajistán y Siria.

Ucrania fue utilizada como avanzadilla contra Rusia con el objetivo de debilitar a este último país lo máximo posible. Esa estrategia ha fracasado en gran medida. Sobre todo Europa se ha debilitado, al no poder importar ya energía barata de Rusia.

Washington juega frente a China la carta de Taiwán e intenta movilizar a sus aliados asiáticos. Australia está construyendo una marina gigantesca y recibirá submarinos nucleares estadounidenses. Japón casi ha duplicado su presupuesto militar. En Corea del Sur volverán a atracar pronto submarinos nucleares de EE. UU. En 2024 Estados Unidos desplegó un sistema de misiles Typhon en el norte de Filipinas, gracias al cual tiene a su alcance grandes ciudades chinas.

Como muestra el mapa, China está rodeada por bases militares de Estados Unidos. Pese a las promesas, la OTAN también ha avanzado cada vez más hacia Rusia desde la caída de la Unión Soviética.

Rodeo militar de China. Los puntos representan bases militares de Estados Unidos. Los misiles en rojo indican los misiles de largo alcance previstos.

Cerco militar de China. Los puntos representan bases militares de Estados Unidos. Los misiles en rojo indican los misiles de largo alcance previstos.

Hace tiempo que la OTAN dejó de ser una alianza defensiva limitada a Europa. Cada vez hay más presencia de la organización en África y en los países del Golfo. Los aliados patrullan en el mar de China Meridional y presionan a sus socios en Asia para aislar a Pekín. Lo que vemos es la creación de una «OTAN global», un cinturón militar que se extiende de Noruega a Nueva Zelanda, y de Canadá a Corea del Sur.

En este plan más amplio encajan la guerra en Siria desde 2011, la guerra en Libia en 2011 y los bombardeos sobre Yemen en los últimos años. No es casualidad que Trump haya bombardeado siete países desde el inicio de su segundo mandato: Irak, Nigeria, Somalia, Siria, Yemen, Irán y Venezuela.

Guerra económica

Además de la carta militar, Trump también hace uso de la fuerte posición económica de su país. Para ello, sigue una doble vía. Por un lado, castiga a los países «renuentes» con sanciones económicas y presión. En este momento, Estados Unidos mantiene sanciones contra un tercio de todos los países, incluido el 60 % de las naciones pobres.

Estas sanciones resultaron extremadamente mortíferas en el pasado: la prestigiosa revista médica The Lancet afirmó que las sanciones de EE. UU. y sus aliados occidentales causaron, entre 1971 y 2021, más de 550.000 muertes al año.

Además, Trump está presionando a muchos países desde el inicio de su segundo mandato para que acepten aranceles de importación más altos y restricciones a la exportación y a la tecnología. Con ello busca obligar a las naciones a cambiar de rumbo, por ejemplo, dejando de comprar petróleo a Rusia y manteniéndose vinculadas al dólar en el tráfico de pagos internacional.

Por otro lado, utiliza el dinero y el crédito para arrancar a los países de la esfera de influencia china. Ejemplos de ello son la financiación de telecomunicaciones en el Sudeste Asiático, la pesca de atún en el Pacífico Sur y préstamos a América Latina para bloquear el acceso chino a minerales críticos.

El objetivo final sigue siendo contener a China y Rusia, los dos polos de resistencia más importantes a la hegemonía de Estados Unidos. Aferrarse al orden mundial unipolar – respaldado por la guerra, la presión y las sanciones – sigue siendo el rasgo característico del imperialismo occidental.

Doctrina Donroeiv

Pero la lucha por mantener la supremacía no transcurre de forma tan fluida como se pensaba. Tras un año de gobierno Trump tuvo que comprobarlo dolorosamente con la guerra comercial contra China. Los aranceles comerciales superiores al 140 % que Trump quería imponer a China estaban destinados a poner a Pekín de rodillas.

El secretario del Tesoro, el multimillonario de fondos de cobertura Scott Bessent, afirmó que Estados Unidos llevaba la ventaja y que China «tenía las peores cartas». Pero la partida de póker le salió cara a Estados Unidos. China contraatacó y restringió la exportación de tierras raras, cruciales para la alta tecnología, las armas y el complejo militar-industrial estadounidense. De repente quedó claro quién depende de quién.

También en el plano militar Estados Unidos no es, en las circunstancias actuales, directamente superior. Las simulaciones de guerra sobre un conflicto en torno a Taiwán, desarrolladas por think tanks estadounidenses, no auguran nada bueno. El ejército estadounidense pierde muchos escenarios o solo obtiene una victoria pírrica en la que ambos bandos quedan devastados.

Washington llegó a la conclusión de que iniciar una gran guerra con China es demasiado arriesgado en estos momentos. Así se lee en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) presentada a finales de 2025. La parte fundamental del informe sostiene que Estados Unidos debe seguir siendo «la nación más fuerte, más rica y más poderosa de la historia humana», con «las fuerzas armadas más letales y tecnológicamente más avanzadas».

En otras palabras, Washington pretende mantener a toda costa su dominio económico y militar mundial. En este marco se considera a China «el desafío geopolítico más importante de Estados Unidos»; es decir, el único adversario que se le aproxima en términos económicos, tecnológicos y militares. Pero antes que nada es necesario reducir la dependencia económica respecto a Pekín. Estados Unidos difícilmente puede confiar en las cadenas de suministro chinas para producir armas destinadas a una futura guerra contra la propia China. Por ello, el control sobre América Latina y, por extensión, sobre todo el hemisferio occidental, resulta esencial.

El eje de la nueva estrategia es el desacoplamiento económico de China. Dado que los empleos manufactureros no regresan al territorio estadounidense, Washington busca trasladar las cadenas de suministro a su «propio» hemisferio: Norteamérica y, sobre todo, América Latina.

Nearshoring y friendshoring son las palabras de moda. Las fábricas se trasladan de China y el sudeste asiático a México, Brasil, Argentina o Colombia. El objetivo no es crear empleos dignos, sino explotar mano de obra barata y materias primas bajo el control de empresas estadounidenses.

Esta estrategia reduce a América Latina a un simple proveedor de materias primas (petróleo, tierras raras) a beneficio de Estados Unidos, como preparación para un futuro conflicto con China. El propósito es eliminar de la región cualquier influencia de otras potencias (como China, Rusia o Europa) y bloquear su comercio con otros países.

En este contexto es en el que debemos situar la escalada bélica contra Venezuela de los últimos meses. Estados Unidos desplegó una enorme fuerza militar frente a las costas del país caribeño. Contraviniendo todas las normas del derecho internacional, se produjeron decenas de ataques mortales contra barcos en la región y se impuso un bloqueo total a la exportación de petróleo venezolano.

Trump no ocultó que su objetivo era el petróleo venezolano. Por esa razón, tras la incursión en Caracas y el secuestro del presidente se mostró satisfecho con que la dirección bolivariana perdiera el control operativo del poder. Además de Venezuela, otros países están en la mira: Trump pretende colonizar Groenlandia, con sus ingentes reservas de materias primas, y anexionarse el canal de Panamá. Incluso ha puesto sus ojos en Canadá.

Todo esto recibe un envoltorio ideológico: el relanzamiento de la Doctrina Monroe, de hace 200 años. Se vueove a calificar América Latina de «nuestro hemisferio».

Concretamente eso significa dos cosas. En primer lugar, Washington quiere trabajar con vasallos regionales. Pensemos en líderes de extrema derecha dispuestos a abrir sus propias economías a las empresas estadounidenses. El informe dice abiertamente que esos gobiernos, partidos y movimientos serán «recompensados y alentados».

A la inversa, se socava en la medida de lo posible a los gobiernos de izquierda, con Venezuela, Cuba y Nicaragua en primera fila.

En segundo lugar, la CIA y el resto de los servicios de inteligencia deben cartografiar «puntos estratégicos y materias primas» en la región. Petróleo en Venezuela, mineral de hierro en Brasil, litio en Argentina y Bolivia, agricultura y reservas de agua: todo ello se consideran recursos que «no deben caer en manos de potencias competidoras».

El mensaje es claro: Estados Unidos reclama las riquezas naturales del continente en su condición de su propio patio trasero económico.

Un actor fundamental en esta trama es el secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, Marco Rubio. Originario de Miami, ha dedicado su carrera a combatir a los gobiernos de izquierda en América Latina, con una obsesión particular por Cuba, Nicaragua y Venezuela. Durante el primer mandato de Trump presionó a favor de una invasión militar en Venezuela; esta vez ha logrado imponer su criterio.

Al ocupar simultáneamente los dos cargos más altos – Secretario de Estado y Asesor de Seguridad Nacional, una combinación que solo ostentó Henry Kissinger bajo Nixon –, Rubio se convierte en la segunda figura más poderosa de Washington. Además, es un conocido «halcón» contra China. A su juicio, el Partido Comunista de China es «el adversario más peligroso que Estados Unidos ha tenido jamás» y la lucha de poder entre ambos determinará la historia del siglo XXI.

La Estrategia de Seguridad Nacional de 2025 no rompe con el pasado, sino que es una versión extrema de lo iniciado bajo Obama y Biden: el pivot to Asia, la reafirmación de la hegemonía mundial estadounidense y la guerra económica abierta contra países que buscan un rumbo propio.

Lo novedoso es la desfachatez con la que se plasma por escrito. Ya no se recurre a palabras amables sobre «difundir la democracia», sino a una agenda sin tapujos: dividir el mundo en esferas de influencia, tratar a América Latina y África como reservas de materias primas y mano de obra, reducir a Europa a un mercado de consumo, aislar a China y, si es necesario, atraer a Rusia como socio menor.

La estrategia es una visión omnicomprensiva donde todo el mundo queda subordinado a los intereses estadounidenses (MAGA).

Hipocresía y servilismo de Europa

El secuestro del presidente Maduro y su esposa, junto al intento de tomar el control del gobierno en Venezuela bajo la amenaza de una nueva invasión, es sencillamente impactante. No solo es una flagrante violación del derecho internacional; significa que, de ahora en adelante, ningún dirigente mundial estará a salvo si no baila al son de Washington.

Normalmente, una agresión tan abierta – con bombardeos sobre una capital y el secuestro de un jefe de Estado en ejercicio – debería provocar condenas inmediatas de los gobiernos occidentales, apelaciones a la Carta de la ONU y amenazas de sanciones. Sin embargo, ocurrió lo contrario.

En lugar de mantener un rumbo independiente, la Unión Europea actuó una vez más como una extensión servil de la geopolítica estadounidense. Kaja Kallas, Alta Representante de la UE, no solo se negó a condenar la intervención, sino que legitimó la agresión al repetir que Maduro «ya no tenía legitimidad». Mientras el humo se elevaba sobre Caracas, Bruselas repetía obedientemente los guiones de la Casa Blanca. Fue un espectáculo penoso: Europa sacrificó su brújula moral para no perder el favor del «Gran Hermano» estadounidense.

Tras los escandalosos dobles raseros en Ucrania y Gaza, la agresión contra Venezuela supone el golpe de gracia al llamado «orden basado en reglas». La hipocresía es total y la máscara ha caído definitivamente: no queda nada del supuesto orden jurídico internacional.

Señal de debilidad

No obstante, el ataque contra Venezuela no fue una demostración de poder, sino una expresión de debilidad. Según el economista Richard Wolff, una potencia mundial solo recurre a invasiones brutales cuando la diplomacia y la manipulación fracasan. El secuestro de presidentes demuestra que los mecanismos de control «civilizados» del imperio están agotados.

América Latina fue durante décadas el patio trasero de EE. UU., pero esa hegemonía se desmorona a gran velocidad. Países como Brasil, México y Colombia siguen sus propios planes y buscan alianzas con China y Rusia. La agresión de Trump, además, genera el efecto contrario: refuerza la unidad y la independencia regional. Ante la falta de fiabilidad de Washington y la amenaza de aranceles, los países latinoamericanos buscan alternativas. Incluso el presidente Milei de Argentina, fiel aliado de EE. UU., ha declarado que no romperá sus relaciones económicas con China.

El mundo ya no es el de hace veinte años. Mientras Washington aprieta el puño, China ofrece miles de millones en inversiones sin dictados políticos. Por primera vez en la historia, decir «no» a Estados Unidos no implica caer en un abismo económico. América Latina tiene alternativas reales; el chantaje estadounidense pierde fuerza paso a paso.

Una elección histórica para Europa

Asistimos a los últimos estertores de un sistema que ya no se sostiene por sí solo. Pero la historia enseña que las potencias dominantes rara vez aceptan su declive pacíficamente. Estados Unidos ha demostrado ser un imperio excepcionalmente violento y cabe esperar que actúe de manera brutal, como evidencia el actual bloqueo petrolero contra Cuba.

Por lo tanto, cabe esperar que no ceda su poder sin lucha y que aún pueda, y probablemente lo hará, actuar de manera muy brutal, como nos enseña el actual bloqueo petrolero contra Cuba.

¿Y Europa? El continente también vacila en esta crisis del imperialismo. Después de 1945 Europa mantuvo su agenda imperialista bajo el paraguas de EE. UU. y la OTAN, pero la correlación de fuerzas ha cambiado. El centro económico se ha desplazado a Asia y el Sur Global ya no acepta tutelajes; exige un lugar igualitario.

Europa se ha recluido en un aislamiento histórico al aferrarse a la confrontación con Rusia y apoyar incondicionalmente a Israel. La transición a un nuevo orden mundial es peligrosa, pero también liberadora. La época en que una sola potencia decidía sobre continentes enteros ha terminado.

Europa se enfrenta a una elección histórica: ¿Seguirá a remolque de EE. UU., y elegirá la lógica imperialista, la militarización extrema y el riesgo de escalada? ¿O romperá con esa lógica para construir relaciones respetuosas con el Sur?

Jeffrey Sachs propone que Europa coopere con China en comercio y clima, se asocie con la Unión Africana y dialogue con los BRICS. Europa puede ayudar a construir un orden multilateral basado en la Carta de la ONU y no en la hegemonía. El camino hacia la credibilidad europea no pasa por Washington, sino por una reevaluación de sus propios principios.

Es imperativo dejar atrás la hipocresía de las «dos varas de medir»., lo que solo es posible si los países europeos rompen con la lógica de la OTAN y trazan una política exterior propia. Eso comienza con la diplomacia directa con Moscú y la búsqueda de una paz negociada en Ucrania que excluya la expansión de la OTAN.

Asimismo, Europa debe cesar su apoyo incondicional a Israel y aplicar sanciones económicas para demostrar que el derecho internacional es universal. Finalmente, debe condenar la política imperialista de EE. UU. en América Latina. Mantener bloqueos y socavar estados soberanos es un vestigio del pasado. En este sentido, Europa debería exigir el respeto a la autodeterminación de Venezuela frente a la injerencia desestabilizadora del imperio.

Solo así Europa podrá transformarse de un apéndice de un imperio en declive en un socio respetado en un mundo multilateral. La transición ya ha comenzado; corresponde a Europa decidir si quiere estar en el lado correcto de la historia o hundirse con las viejas potencias.

Notas:

i Esto se calcula sobre la base de la paridad de poder adquisitivo (PPA). Este cálculo tiene en cuenta las diferencias de precios entre países, que ofrece una imagen fiel del volumen real de bienes y servicios, y expresa cuánto se puede comprar localmente con un dólar. Instituciones como el Banco Mundial y el FMI utilizan cada vez más este método.

ii NRC Handelsblad, 15 de enero 2001, citado en Collon M., La guerre globale a commencé, en Herrera, R. (ed.), L’empire en guerre. Berchem 2001 [En castellano, La guerra global ha comenzado, Hondarribia, Hiru].

iii Fuentes de gastos militares: Wikipedia y Worldometers.

iv Doctrina Donroe: Neologismo para la política exterior de Trump en las Américas (Monroe + Don). Considera a toda América como esfera de influencia exclusiva de EE. UU. Justifica medios coercitivos – intervenciones, bloqueos y presión económica – para frenar la migración y, sobre todo, la influencia china y rusa. A diferencia de la Doctrina Monroe original (1823), que pedía a Europa mantenerse fuera, la «Donroe» trata a la región como una retaguardia estratégica estadounidense ampliada.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Fuente de la Información: https://rebelion.org/venezuela-y-el-choque-del-siglo-xxi/

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UNESCO – Promoviendo la igualdad de género en la educación STEM: Inspirando a las niñas a dedicarse a la ciencia

Promoviendo la igualdad de género en la educación STEM: Inspirando a las niñas a dedicarse a la ciencia

Las mujeres y las niñas siguen estando subrepresentadas en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM), a menudo debido a la persistencia de estereotipos y al acceso limitado a oportunidades. Mediante la educación, la mentoría y modelos de conducta visibles, la UNESCO apoya a las niñas para que desarrollen su confianza y sigan carreras científicas.

La ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas ( STEM ) son fundamentales para el desarrollo sostenible; sin embargo, las mujeres y las niñas siguen enfrentándose a barreras que limitan su participación en estos campos, desde estereotipos de género hasta acceso limitado a una educación de calidad. Hoy en día, las mujeres representan solo el 35 % de los graduados en STEM 

Mediante iniciativas que promueven  la igualdad de género en la educación , la UNESCO apoya el acceso de las niñas a un aprendizaje STEM de calidad, fortalece la formación docente e impulsa programas de mentoría y modelos a seguir que visibilizan a las mujeres en la ciencia. Al promover políticas educativas inclusivas, apoyar intervenciones comunitarias y reconocer a las científicas, la UNESCO contribuye a combatir los estereotipos y a eliminar las barreras sistémicas que impiden a las niñas dedicarse a la ciencia, en línea con las áreas prioritarias establecidas en el Llamamiento a la Acción de la UNESCO «Cerrar la brecha de género en la ciencia «.

El  Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia , que se celebra anualmente el 11 de febrero, es una oportunidad para concienciar sobre estos temas. La profesora de biología y química, Edinah Nyakondi, y sus alumnas Bethsebah Jeberio y Clarice Anyango, de la Escuela Secundaria Femenina St. Clare del condado de Nyamira, Kenia, compartieron su experiencia y aportes para inspirar a todas las niñas a seguir sus sueños. 

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Hacer que la ciencia sea accesible, no intimidante

El camino de Edinah hacia la ciencia comenzó con inspiración desde muy joven. «Mis maestros fueron un modelo a seguir para mí, lo que me motivó a unirme a la profesión y seguir sus pasos». Hoy, ella es ese modelo a seguir para una nueva generación de niñas, enseñando ciencias y trabajando a diario para desmantelar los estereotipos profundamente arraigados en la sociedad.

Uno de los mayores obstáculos que enfrenta entre sus alumnos no es la falta de habilidad, sino la falta de confianza. En el caso particular de las niñas, estas percepciones suelen verse reforzadas por expectativas sociales que, discretamente, sugieren que la ciencia no es para ellas.

Muchos estudiantes perciben la ciencia como algo difícil y no se sienten motivados ni motivados para dedicarse a ella. Hablo con ellos, los animo y les doy ejemplos de mujeres —incluyéndome a mí— que han tenido éxito en la ciencia.

Edinah Nyakondi

Al formar grupos de aprendizaje de apoyo y simplificar conceptos complejos, ayuda a los estudiantes a ver la ciencia como algo accesible en lugar de intimidante. Está convencida de que, a menudo, la lección más poderosa es simplemente usar su propio camino como ejemplo. «Muestro a mis estudiantes mis resultados y logros académicos para demostrar que el éxito en la ciencia es posible».

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Clarice Anyango, de dieciocho años, siente pasión por la biología y sueña con ser doctora. Su interés se cultivó desde pequeña, gracias al apoyo de su abuelo, profesor, quien veía la ciencia como una puerta de oportunidades. «Él cree que, para una chica, dedicarse a la ciencia facilita encontrar empleo en comparación con otros campos», explica.

Clarice entiende las implicaciones más amplias que tiene el hecho de que un mayor número de niñas se incorporen a la ciencia.

Las mujeres tendrían igualdad de oportunidades e incluso podrían reemplazar a los hombres en ciertos puestos, lo que aportaría más equilibrio a la fuerza laboral. Sería un sueño hecho realidad.

Clarice Anyango

Edinah está igualmente convencida de esa visión y la considera esencial. «El mundo sería un lugar mejor», dice, «si más mujeres participaran en la ciencia. Cuando mostramos a las estudiantes que las mujeres pueden tener éxito en las carreras científicas, se sienten más inspiradas a seguir el ejemplo». 

Fuente de la Información: https://www.unesco.org/en/articles/advancing-gender-equality-stem-education-inspiring-girls-pursue-science

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Ecuador: crisis y derechos humanos

Por: Edgar Isch L.

Ecuador es un país andino ubicado en pleno trópico del planeta, lo que le genera una amplia variación de climas, regiones y recursos. El PIB nominal proyectado para 2026 es de unos 133,7 mil millones de dólares, impulsado por exportaciones de petróleo, banano, flores, camarones y cacao. (1) Sus 18 millones de habitantes representan igualmente una gran riqueza cultural: oficialmente se reconoce 14 nacionalidades y 18 pueblos indígenas, con 14 lenguas maternas, varias en riesgo.

Crisis en Ecuador 2024: operativos del Ejército dejan más de 2 mil ...
Noboa y los operativos represivos del Ejercito

En lo económico, se mantiene una producción extractivista centrada en materias primas de exportación, principalmente de petróleo, banano, flores, camarones y cacao. Hay también una economía oculta con la presencia del narcotráfico. Según análisis internacionales, hoy el 70% de la cocaína que circula en el mundo sale desde puertos ecuatorianos, aunque el producto llega desde los países vecinos. (2)

El crimen organizado, principalmente en torno a la droga, trae también un muy grave efecto en la seguridad ciudadana. Los homicidios intencionales alcanzaron 9.216 en 2025, un récord histórico con un aumento del 31% frente a 2024, posicionando a Ecuador como el país más violento de América Latina (52 por 100,000 habitantes). El 66% de la población (11.5 millones) vive en 256 parroquias de alto riesgo por consumo y tráfico de drogas. (3)

a minerìa ilegal crece año a año y sigue contaminando

Las numerosas bandas han ingresado también en la minería ilegal que, sin embargo, es una puerta de entrada a la llamada minería legal con enormes efectos socio-ambientales. Este es un rubro económico privilegiado por el gobierno, provocando cambios legales favorables al extractivismo y protestas sociales que han alcanzado el nivel de levantamientos indígenas y populares que han enfrentado la represión denunciada por violación de derechos humanos. Para el control social, el gobierno ha utilizado reiterativamente los estados de excepción.

El saldo de la deuda pública del Sector Público No Financiero alcanzó unos 62.622 millones de dólares a julio de 2025, equivalente al 46% del PIB. La deuda externa ha crecido con los bancos multilaterales y principalmente con el FMI. Se estima que los pagos de deuda en 2026 casi duplicarán los del año anterior y a inicios de año. Para aliviar presiones inmediatas y reducir el riesgo país, en enero de este año el gobierno recompra bonos por 3.000 millones de dólares, financiados con nueva emisión de 4.000 millones pagaderos a 2034. (4)

En lo sociopolítico el país agudiza las contradicciones y el descontento por la falta a soluciones a problemas deseguridad, salud y empleo, principalmente. Por ello, a pesar de tener control sobre la mayoría legislativa y la mayor parte de organismos del Estado, el gobierno fue derrotado en los cuatro puntos de la última consulta popular de noviembre 2025, que rechazó nuevas bases militares extranjeras (una de las intenciones del gobierno en su relación sumisa ante los intereses norteamericanos) y cambios constitucionales regresivos.

En término de derechos humanos, la situación es crítica. Las cárceles sufren hacinamiento extremo, torturas demostradas, falta de atención médica y muertes violentas. Se reportan múltiples detenciones arbitrarias y Amnistía Internacional documenta al menos 10 desapariciones forzadas ligadas a operativos militares en 2024 y
la Fiscalía acumuló 31 denuncias de desapariciones forzadas atribuibles directamente a militares hasta julio de 2025. Existen además posibles ejecuciones extrajudiciales y de acuerdo con Human Rights Watch los abusos de las fuerzas de seguridad tras haberse declarado el «conflicto armado interno».

En 2024, se evidencian en al menos 27 denuncias de ejecuciones en el primer semestre de ese año, cifra que persiste en 2025 sin fiscalización adecuada (5%) . El caso más analizado ha sido el caso de 4 niños afrodescendientes de Las Malvinas (sector de Guayaquil), que tras ser detenidos por una patrulla militar fueron hallados con impactos de bala.

El Popular - El juicio de esclavitud moderna de Ecuador contra Furukawa ...Se destaca también el caso de esclavitud moderna como forma de explotación laboral en las haciendas de la empresa Furukawa Plantaciones C.A., una compañía japonesa dedicada al cultivo de abacá en Santo Domingo de los Tsáchilas. Desde 1963, Furukawa empleó a unas 244 personas (mayormente afrodescendientes analfabetas) en condiciones de servidumbre de la gleba: trabajo forzoso sin salario justo, vivienda precaria, falta de acceso a salud y educación, y retención de documentos para impedir la libertad de movimiento.

Un tribunal provincial sentenció a la empresa en 2023 por trata laboral, ordenando compensaciones. En diciembre 2024, la Corte Constitucional emitió la Sentencia 1072-21-JP/24, reconociendo violaciones graves a 342 víctimas (incluyendo trabajo infantil) y responsabilizando al Estado por omisión del Ministerio de Trabajo. Hoy, se alerta que
la empresa no acepta los fallos judiciales, despidió demandantes, acosó víctimas y continúa operando sin reparaciones integrales que suman 42 millones de dólares. Esto deja a sobrevivientes en precariedad extrema, con riesgo de revictimización. (6)

En suma, la situación de crisis nacional y la polarización social, hace prever nuevos y más fuertes conflictos en el país.

Notas

1.- Ecuador, Ministerio de Economía y Finanzas. Recuperado de: https://www.finanzas.gob.ec/wp-
content/uploads/2025/10/Documento-Programacion-Fiscal-2026-2029.pdf
2.- Ecuador, Ministerio del Interior, 18 de diciembre 2025, recuperado de:
https://www.ministeriodelinterior.gob.ec/policia-nacional-desarticula-organizacion-criminal-dedicada-al-
narcotrafico-internacional-desde-puertos-ecuatorianos-hacia-europa/ prensa: https://vocesdelsur.prensa-
latina.cu/narcotrafico-en-ecuador-la-cocaina-que-sale-de-los-puertos-llega-a-28-paises/
https://www.eleconomista.com.mx/internacionales/Ecuador-surte-el-70-de-cocaina-que-consume-Europa-
20240116-0004.html  https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-58829554
3.- Prensa, recuperado de: https://cnnespanol.cnn.com/2026/01/21/latinoamerica/ecuador-2025-anio-mas-
violento-homicidios-orix, https://www.primicias.ec/seguridad/ecuador-homicidios-asesinatos-violencia-crimen-organizado-2025-114304/ análisis estadístico https://oeco.padf.org/wp-content/uploads/2025/06/Boletin-anual-de-homicidios-intencionales-en-Ecuador-ajustado_compressed.pdf
4.-  https://www.primicias.ec/economia/deuda-externa-aumento-2026-plan-gobierno-sariha-moya-daniel-
noboa-108133/?utm_source=chatgpt.com
5.- Declaración de “Conflicto armado” por Decreto 111/2024 del Presidente de Ecuador, recuperado de
https://www.comunicacion.gob.ec/wp-content/uploads/2024/01/Decreto_Ejecutivo No._111_20240009145200_20240009145207.pdf
https://www.hrw.org/es/news/2024/05/22/ecuador-abusos-luego-del-anuncio-de-un-conflicto-armado https://www.amnesty.org/es/latest/news/2025/09/ecuador-desapariciones-forzadas-cometidas-por-
militares-evidencian-la-fallida-estrategia-de-seguridad/
https://www.hrw.org/es/world-report/2025/country-chapters/ecuador
6.- Naciones Unidas, recuperado de: https://www.ungeneva.org/es/news-media/news/2026/01/114845/victimas-de-esclavitud-moderna-en-ecuador-siguen-sin-recibir

*  Académico y ex ministro de Medioambiente de Ecuador. Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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La inhumanidad de los dueños de esclavos de ayer y de hoy

Por: Leonardo Boff

La esclavitud brasileña no fue suave, más bien fue un proyecto de deshumanización metódica, en el cual la crueldad era pedagógica y la fe cristiana sirvió para legitimar el horror.

La palabra ‘esclavo’ deriva de slavus en latín, un nombre genérico para designar a los habitantes de Eslavia, la región balcánica situada al sur de Rusia y en las orillas del Mar Negro, gran proveedora de personas esclavas para todo el Mediterráneo. Eran blancos, rubios y con los ojos azules. Solo los turcos otomanos de Estambul importaron entre los años 1450 y 1700 unos 2,5 millones de esas personas blancas y esclavizadas.

En nuestra época, América fue la gran importadora de personas africanas que fueron esclavizadas. Entre los años 1500 y 1867 la cifra total es espantosa: 12.521.337 personas realizaron la travesía transatlántica, de los cuales 1.818.680 murieron en el camino y fueron arrojados por la borda. Brasil fue el campeón de la esclavitud. Ese único país importó, a partir de 1538, unos 4,9 millones de africanos que fueron esclavizados. De los 36.000 viajes transatlánticos, 14.910 estaban destinados a puertos brasileños.

Estas personas esclavizadas eran tratadas como mercancías, llamadas «piezas». Lo primero que hacía el comprador para «dejarlos bien domados y disciplinados» era castigarlos: «azótenlos, encadénenlos y pónganles grilletes». Los historiadores de la esclavitud brasileña se inventaron la leyenda de que la esclavitud brasileña era suave, cuando era muy cruel. Doy dos ejemplos aterradores:

El primero. El holandés, Dierick Ruiters, que en 1618 pasó por Río, ofrece la siguiente información: «Un hombre negro hambriento robó dos barras de azúcar. El amo, sabiendo esto, lo ató boca abajo a una tabla y ordenó a un hombre negro que le golpeara con un látigo de cuero; su cuerpo permaneció cabeza abajo, se abrió una llaga y los lugares que no habían sido dañados por el látigo fueron lacerados con un cuchillo; cuando terminó el castigo, otro hombre negro vertió una olla con vinagre y sal sobre sus heridas… Tuve que presenciar —informa el holandés— la transformación de un hombre en carne de buey salada; pero por si eso no hubiese sido suficiente, vertieron alquitrán derretido sobre sus heridas; le dejaron toda la noche, de rodillas, atado por el cuello a un bloque, como un miserable animal«[1]. Bajo tales castigos. La esperanza de vida de una persona esclavizada en 1872 era de 18,3 años.

El segundo, no menos aterrador, proviene del antropólogo Darcy Ribeiro, que describe la situación general de las personas esclavizadas: «Sin el amor de nadie, sin familia, sin sexo más que la masturbación, sin ninguna posible identificación con nadie –su capataz podría ser un hombre negro, sus compañeros en la desgracia, enemigos–, desaliñado y sucio, feo y apestoso, lastimado y enfermo, sin ningún placer ni orgullo por su cuerpo, la persona esclavizada vivía su rutina. Una rutina que consistía en sufrir cada día el castigo diario de azotes sueltos, para trabajar con atención y en tensión. Cada semana sufría un castigo preventivo y pedagógico, para no pensar en la fuga, y, cuando llamaba la atención, caía sobre él un castigo ejemplar: mutilaciones de dedos, perforación de pechos, quemaduras con fuego, que le rompieran los dientes a conciencia o latigazos en el cepo, por debajo de trescientos, para matar, cincuenta latigazos al día, para mantenerlo vivo. Si huía y era capturado, podía ser marcado con un hierro o quemado vivo a lo largo de varios días de agonía, en la boca del horno, o, de golpe, arrojado dentro para que ardiera como un palo aceitoso«[2].

El jesuita André João Antonil dijo: «para el esclavo se necesitan tres P, a saber: palo, pan y tela [N. del ed.: pano en por portugués]». Palo para pegarle, Pan para que no muera de hambre y Tela para ocultar sus vergüenzas. En general, la historia de las personas negras esclavizadas fue escrita por la mano blanca.

El amargo grito de Castro Alves en «Vozes d’Africa» siempre está de actualidad: «Oh Dios, ¿dónde estás que no respondes? ¿En qué mundo, en qué estrella te escondes / ¿Oculto en los cielos? Hace dos mil años te envié mi grito / que en vano, desde entonces, corre hacia el infinito… / ¿Dónde estás, Señor Dios?» ¡Cómo duele!

Jessé de Souza, en su obra, demostró que lo que los dueños de los esclavos hicieron a los negros, se transfirió a la mayoría de la actual clase dirigente, que lo transformó en forma de desprecio y odio hacia los negros actuales.

Hablo como teólogo: misteriosamente, Dios guardó silencio, como se mantuvo en silencio en el campo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau, lo que hizo que el papa Benedicto XVI, estando allí, se preguntara: «¿Dónde estaba Dios en aquellos días? ¿Por qué permaneció en silencio? ¿Cómo pudo permitir tanto mal?«

Y pensar que los cristianos eran los principales dueños de esclavos. La fe no les ayudó a ver en esas personas a hombres y mujeres hechas «a imagen y semejanza de Dios» y, mucho menos, a «hijos e hijas de Dios», nuestros hermanos y hermanas. ¿Cómo fue posible tanta crueldad en los sótanos de tortura y muerte bajo las distintas dictaduras militares de Brasil, Argentina, Chile, Uruguay y El Salvador, cuyos dictadores se llamaban cristianos o católicos? Y el expresidente, condenado por un intento de golpe de Estado, Jair Bolsonaro, defendió públicamente la tortura como una forma de enfrentarse a los opositores.

Cuando la contradicción es tan grande que va más allá de cualquier racionalidad, que aquí encuentra su límite, simplemente permanecemos en silencio. Es el mysterium iniquitatis, el misterio de la iniquidad al que hasta hoy ningún filósofo, teólogo o pensador ha encontrado respuesta. Cristo en la cruz también clamó y sintió la «muerte» de Dios. Aun así, vale la pena apostar a que toda oscuridad junta no puede apagar una pequeña luz de bondad que brilla en la noche humana. Es nuestra esperanza contra toda esperanza.

Traducido del portugués para Rebelión por Alfredo Iglesias Diéguez.


Notas

[1] Cf. Laurentino Gomes. Escravidão, vol. I, 2019, p. 304.

[2] Darcy Ribeiro. O Povo Brasileiro, 1995, p. 119-120.

Leonardo Boff es ecoteólogo, filósofo y escritor.

Fuente: https://aterraeredonda.com.br/a-desumanidade-dos-escravocratas/

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UNESCO: Empoderando a los jóvenes para dar forma a las políticas educativas

Los jóvenes menores de 30 años constituyen más de la mitad de la población mundial. Son una fuerza impulsora del desarrollo sostenible, la innovación y la transformación social, por lo que la UNESCO apoya el liderazgo juvenil y obtiene resultados no solo para los jóvenes, sino también con ellos

Como organismo líder en materia de educación en el sistema de las Naciones Unidas, la UNESCO está trazando nuevas fronteras en el avance de las políticas educativas mundiales y la participación de los jóvenes. Guiados por el principio de «La UNESCO para el Pueblo», apoyamos importantes reformas educativas en los países que más las necesitan, promoviendo las habilidades y el aprendizaje para el trabajo y la vida, y facilitando el acceso a la educación para los estudiantes refugiados

Dado que los sistemas educativos son más sólidos cuando se construyen con la colaboración de quienes los apoyan, la UNESCO insta a la inclusión de los jóvenes en la formulación de políticas educativas. Sus voces importan, no como beneficiarios pasivos, sino como verdaderos socios. A partir de este año, estamos aprovechando las Redes de Jóvenes y Estudiantes de la UNESCO para forjar el futuro de la educación.

Directora General de la UNESCO
Khaled El-EnanyDirectora General de la UNESCO

Las políticas educativas tienen un profundo impacto en los jóvenes, quienes también se ven afectados de manera desproporcionada por la pobreza, la desigualdad y el acceso limitado a una educación de calidad y a oportunidades de trabajo decente. Si bien se han logrado avances en la participación de los jóvenes y estudiantes en la toma de decisiones globales en materia de educación, con demasiada frecuencia siguen excluidos 

Reconocer a los jóvenes como cocreadores de la educación promueve una realidad más equitativa, innovadora y sostenible.

La UNESCO trabaja para aumentar la participación de los jóvenes en la educación de diversas maneras, entre ellas, a través de  la Red de Jóvenes y Estudiantes del ODS 4 , donde los jóvenes contribuyen a la política educativa global, la promoción y la innovación, y son miembros del Comité Directivo de Alto Nivel del ODS 4. Otras iniciativas incluyen la amplificación de la voz de los jóvenes en  las escuelas de la RedPEA y el apoyo a los jóvenes para que colaboren con los Estados Miembros en la elaboración de marcos de políticas internacionales durante el  Foro de la Juventud .

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En Chad, la UNESCO utiliza la financiación de la Alianza Mundial para la Educación para ampliar las vías de educación de segunda oportunidad y vinculadas al desarrollo de competencias que empoderan a los jóvenes que no asisten a la escuela o se encuentran en riesgo, especialmente en zonas frágiles y afectadas por el desplazamiento. A través del programa de educación básica no formal y alfabetización, la UNESCO brindó oportunidades de formación a unos 43.000 niños, niñas y adolescentes (aproximadamente la mitad niñas) en educación básica no formal vinculada a oficios prácticos, y llegó a unos 58.000 alumnos en programas de alfabetización, la gran mayoría mujeres, apoyando el aprendizaje, las competencias y la reintegración. Estos resultados se obtienen junto con el fortalecimiento del sistema (SIG, planificación, desarrollo profesional docente), de modo que el apoyo a la juventud no sea un elemento aislado, sino que se integre en los sistemas nacionales de prestación y seguimiento.

Involucrar a los jóvenes en la formulación de políticas es especialmente crucial, ya que los sistemas educativos se encuentran en una encrucijada de transformación radical impulsada por la creciente influencia de la inteligencia artificial. Estos nuevos avances exigen marcos y respuestas de políticas educativas innovadoras. En un momento en que las cifras de personas sin escolarizar vuelven a aumentar (272 millones en todo el mundo), es más urgente que nunca realizar fuertes inversiones políticas y financieras en educación.

Nuevo informe de la UNESCO sobre cómo liderar con los jóvenes

Reconociendo la importancia intrínseca de la participación juvenil, el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (GEM) 2026, »  Liderar con la Juventud» , destaca el poder de los jóvenes como cocreadores de la educación, un tema que también resuena con el  Día Internacional de la Educación de este año . El informe, en colaboración con la Oficina de la Juventud de las Naciones Unidas, también presenta una nueva medición global que evalúa la participación de estudiantes y jóvenes en la legislación y la formulación de políticas educativas.

Si realmente queremos construir sociedades inclusivas, resilientes y justas, liderar con los jóvenes debe convertirse en la norma, ahora y más allá de 2030. El futuro de la educación —y de nuestro mundo— depende de ello.

Felipe PaullierSubsecretario General de Asuntos de la Juventud, Naciones Unidas

Como se revela en el nuevo informe, solo uno de cada tres gobiernos está obligado por ley o política a involucrar a los jóvenes en la elaboración de políticas educativas, e incluso cuando se produce la participación, los estudiantes suelen percibir sus contribuciones como insignificantes. La Unión Nacional Sueca de Estudiantes reflexionó que «Quienes están en el poder no nos toman en serio, sentimos que estamos marcando una casilla cuando se nos invita».

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Este compromiso refleja la gran consideración de la UNESCO por la juventud y su ambición de fortalecer su influencia en el escenario mundial. La UNESCO lidera el camino hacia la consecución de este objetivo al empoderar a los jóvenes como líderes y agentes de cambio a través de diversos programas. 

La educación  debe diseñarse no para los jóvenes, sino con ellos. 

Fuente de la Información: https://www.unesco.org/en/articles/empowering-youth-shape-education-policy

 

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Una crítica al pensamiento decolonial: hacia un giro descivilizador

No es ninguna novedad que el giro decolonial sigue siendo una de las corrientes intelectuales más importantes en América Latina y el Caribe, ofreciendo una crítica a la colonialidad del poder, el saber y el ser, tal como lo han planteado pensadores como Aníbal Quijano, Catherine Walsh, Walter Mignolo, Enrique Dussel y María Lugones. Su enfoque en la modernidad colonial, iniciada con la conquista de América en 1492 y el predominio de Occidente, ha sido fundamental para desmontar el eurocentrismo y visibilizar las epistemologías del Sur.

Sin embargo, el pensamiento decolonial tiene una limitación profunda: su centralidad casi exclusiva en la colonialidad moderna occidental, ignorando las raíces mucho más antiguas de las estructuras de poder existentes. Me refiero específicamente a la Revolución Neolítica, ese punto de inflexión alrededor del 10.000 a.C., cuando las sociedades humanas pasaron del nomadismo cazador-recolector a la sedentarización agrícola. Este cambio no fue solo tecnológico o económico; trajo consigo la formación de las grandes civilizaciones y de los grandes Estados que emergieron en Mesopotamia, el Valle del Indo, Egipto, China y Mesoamérica.

Con la agricultura surge la acumulación de excedentes, y con ella, las primeras formas de poder jerárquico: la propiedad privada de la tierra, las religiones institucionalizadas para legitimar el control, las clases sociales diferenciadas, las jerarquías rígidas, la esclavitud como mano de obra forzada y el patriarcado como sistema de dominación de género. Estas no son invenciones exclusivas de Occidente; son patrones civilizatorios universales que preceden por milenios a la expansión europea.

Al centrarse únicamente en la colonialidad moderna y el predominio de Occidente, el giro decolonial comete un error de miopía histórica. Reduce la opresión a un fenómeno reciente y geográficamente localizado, como si antes de Colón el mundo fuera un paraíso igualitario. Esto no solo invisibiliza las violencias precoloniales en nuestras propias regiones —piénsese en los imperios azteca o inca, con sus tributos, sacrificios y estratificaciones sociales—, sino que también deja fuera a otras civilizaciones no occidentales. Es como si la crítica al poder solo valiera cuando viene de Europa o Estados Unidos.

Esta limitación se hace evidente en cómo muchos pensadores decoloniales abordan el actual escenario geopolítico. En su afán por desafiar el unipolarismo occidental, omiten —e incluso celebran— la emergencia de un mundo multipolar liderado por potencias como Rusia y China. Se habla de ellos como si estos actores representaran una ruptura radical con la colonialidad, llegando algunos al extremo de validar gobiernos autoritarios y dictaduras, como es el caso de Ramón Grosfoguel. Pero ¿acaso no reproducen patrones civilizatorios milenarios? Rusia, con su autoritarismo estatal heredado de imperios zaristas y soviéticos, perpetúa jerarquías, control religioso (ortodoxo) y expansionismo territorial que remiten a las dinastías mesopotámicas.

China, por su parte, bajo el Partido Comunista, encarna una modernización autoritaria que combina propiedad estatal, confucianismo como ideología legitimadora, clases sociales marcadas por la desigualdad extrema, y un patriarcado que, pese a avances, sigue arraigado en tradiciones milenarias. Sus proyectos como la Nueva Ruta de la Seda no son más que una actualización de antiguas redes de dominación, con deudas y dependencias que recuerdan a los tributos de los antiguos imperios.

El pensamiento decolonial podrá argumentar que países como China y Rusia también fueron colonizados por la modernidad occidental, ya que esta colonizó todo el planeta imponiendo su lógica de poder, saber y ser. Sin embargo, esta respuesta igual omite que el origen de esas estructuras jerárquicas, acumulativas y dominantes no radica en la modernidad misma, sino en la formación de las grandes civilizaciones neolíticas miles de años antes; la modernidad no es más que un resultado y una continuación de esos patrones civilizatorios profundos, adaptados a nuevas escalas y tecnologías.

Al ignorar la Revolución Neolítica y las grandes civilizaciones como fundadoras de estas estructuras de poder, el pensamiento decolonial corre el riesgo de convertirse en una ideología selectiva: antioccidental pero acrítica con el resto. Celebrar a Rusia y China como contrapesos sin cuestionar cómo reproducen esclavitudes modernas o jerarquías globales es, en el fondo, una forma de esencialismo invertido. No se trata de defender el Occidente —cuya colonialidad es innegable—, sino de ampliar la crítica a un nivel civilizatorio más profundo. Solo así podremos imaginar alternativas verdaderamente liberadoras, que no se limiten a cambiar de amo, sino a desmantelar las raíces mismas del poder jerárquico.

Dicho todo lo anterior, el pensamiento decolonial necesita un «giro descivilizador» para no caer en la trampa de la multipolaridad acrítica y de miradas que terminan validando autoritarismo en nombre de la crítica al eurocentrismo. De lo contrario, seguiremos reproduciendo sistemas de opresión desde Mesopotamia, disfrazados de descolonización.

Andrés Kogan Valderrama es sociólogo. Magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea. Diplomado en Masculinidades y Cambio Social.

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Palestina El sionismo expulsó a dirigentes docentes, en pleno “colapso” educativo

Con motivo del Día Internacional de la Educación, celebrado el 24 de enero, una delegación de la Internacional de la Educación (IE), integrada por representantes de sindicatos docentes de 15 países, intentó ingresar a Palestina. Las autoridades de ocupación israelíes impidieron su ingreso, tal como denunciaron organizaciones sindicales integrantes de la IE, entre ellas la CTERA (Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina).

En ese mismo marco, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) difundió un nuevo informe en el que advierte que el sistema educativo de Gaza enfrenta un “colapso” que compromete gravemente el desarrollo de toda una generación. Según el organismo, “alrededor de 658.000 niñas y niños palestinos han quedado excluidos de la educación presencial durante dos años escolares consecutivos”, mientras que “más de 71.000 jóvenes no han podido rendir los exámenes de acceso a la universidad” (UNRWA, 2026). El informe subraya además que el trauma psicológico, la inseguridad constante, el desplazamiento forzado y la pérdida de familiares afectan de manera persistente a las infancias, en un contexto marcado por la ausencia de entornos educativos seguros.

Repudio a la expulsión de delegación docente de Palestina por el sionismo

Frente a esta situación, desde Alternativa Docente, ANCLA (MST–FIT Unidad) expresamos nuestro repudio a la decisión del Estado sionista de Israel de expulsar a la delegación de la Internacional de la Educación (IE) que incluía a representantes sindicales docentes de CTERA (Argentina), de Comisiones Obreras – Enseñanza (España), de SNES-FSU (Francia), del Sindicato Sudafricano de Docentes Democráticos (SADTU) y de otras naciones. De acuerdo a la denuncia difundida por CTERA, fueron detenidos durante varias horas, sometidos a interrogatorios, se les confiscaron los pasaportes y finalmente fueron expulsados por la fuerza hacia Jordania, lo que impidió el encuentro con docentes palestinos en Ramállah (Internacional de la Educación, 2025).

La delegación había sido invitada por el Sindicato General de Maestros Palestinos (General Union of Palestinian Teachers, GUPT) con el objetivo de expresar su solidaridad con las y los educadores palestinos que continúan defendiendo el derecho a la educación en condiciones extremas. Asimismo, buscaban acompañar a docentes recientemente graduados de un programa de formación apoyado por la Internacional de la Educación. Estas acciones resultan inaceptables para las autoridades sionistas israelíes porque podrían contribuir a visibilizar lo que la ONU ha definido como un verdadero “escolasticidio” que concretan en Palestina, causando efectos devastadores en su educación pública y su patrimonio cultural.

La delegación de la Internacional de la Educación que quiso ingresar a Palestina

Condenamos este accionar violento y el intento de intimidar, aislar y silenciar a las y los educadores de la IE, así como a todos los sectores que expresamos solidaridad con las infancias, las adolescencias, las y los docentes, el personal de la salud, periodistas y el conjunto de la población palestina. Todo ello ocurre mientras el pueblo palestino continúa siendo perseguido, sometido a torturas, privado de ayuda humanitaria, bombardeado y asesinado en el marco de un genocidio sistemático impulsado por el gobierno de Netanyahu y el sionismo, con el aval cómplice del imperialismo.

Tal como ha ocurrido con la Flotilla Sumud Global y con las expresiones de solidaridad impulsadas por nuestro dirigente Alejandro Bodart —quien enfrenta un nuevo intento de condena por parte del sionismo, a través de la DAIA en Argentina, por denunciar el genocidio en curso—, así como con las expresiones de otros dirigentes y sectores, por lo que reafirmamos nuestro compromiso en defensa de quienes alzan su voz crítica porque denunciar un genocidio no es delito.

Por todo ello, compartimos las expresiones de solidaridad con las y los dirigentes docentes expulsados por el Estado genocida de Israel en el marco de su accionar represivo, y redoblamos nuestro apoyo a las y los docentes palestinos, a sus infancias, adolescencias y a todo el pueblo que lucha por su autodeterminación. Por una Palestina libre, desde el río hasta el mar.

Sistemática destrucción de escuelas y asesinato de estudiantes y docentes en Palestina

En relación con la educación, expertos de las Naciones Unidas señalaron que existe “un esfuerzo intencional para destruir por completo el sistema educativo palestino”, al que definen como escolasticidioy precisaron que el término “se refiere a la destrucción sistemática de la educación a través del arresto, la detención o el asesinato de docentes, estudiantes y personal educativo, así como mediante la destrucción de la infraestructura educativa” (Naciones Unidas, 2024). Entre estos expertos se encuentra Francesca Albanese, Relatora Especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en el territorio palestino ocupado desde 1967.

Este Comité de expertos es parte de los llamados Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos, el mayor órgano de expertos del sistema de DDHH de la ONU. Y en sus informes han sido categóricos al denunciar la destrucción de escuelas, bibliotecas y sitios patrimoniales, así como el asesinato de miles de estudiantes y centenares de docentes palestinos, junto a miles de heridos por la agresión militar de Israel. En ese sentido, los expertos advirtieron que “estos ataques persistentes e insensibles contra la infraestructura educativa en Gaza tienen un impacto devastador a largo plazo en los derechos fundamentales a la educación y a la libertad de expresión” y remarcaron que “no se trata de Incidentes aislados, sino de un patrón sistemático de violencia destinado a desmantelar los cimientos mismos de la sociedad palestina” (Naciones Unidas, 2024).

Datos actualizados del reciente 23 de enero del 2026 por el informe de la UNRWA indican que, entre octubre de 2023 y septiembre de 2025, más de 17.000 estudiantes y alrededor de 600 docentes palestinos fueron asesinados como consecuencia de la ofensiva israelí, mientras que resultaron heridos más de 25.000 estudiantes y 3.000 docentes (UNRWA, 2026). Otras fuentes oficiales palestinas elevan aún más estas cifras, señalando que ya superan los 20.000 estudiantes y los 1.000 docentes asesinados en los últimos dos años (Embajada del Estado de Palestina en Chile, 2026). Mientras que la Embajada Palestina en Uruguay publicó que, desde la firma del acuerdo de Alto al Fuego, Israel ha asesinado a más de 486 palestinos en la Franja asediada de Gaza.

En cuanto a la destrucción material, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado informó que aproximadamente el 97 % de las escuelas de Gaza requiere rehabilitación o reconstrucción total, que centenares de instalaciones universitarias han sido dañadas, y que al menos 57 edificios universitarios habían quedado completamente destruidos hacia marzo de 2025, afectando a más de 87.000 estudiantes (UNRWA, 2025).

Las conclusiones de estos informes son contundentes: la crisis del sistema educativo, debido a la interrupción de las clases y de la formación de docentes, así como la suspensión de los exámenes y de la aplicación de los planes de estudio, amenaza con borrar décadas de avances y retrasar el aprendizaje de toda una generación.

Actividades artísticas y deportivas en una escuela dañada de Nuseirat, Gaza

Enfermedades por frío, crisis de salud y bloqueo afectan a las infancias

Por otra parte, la Agencia UNRWA de la ONU señaló el aumento de casos de miedo, ansiedad y dificultades de concentración entre niñas y niños de Gaza, asociados al entorno permanente de peligro y a la profunda desestructuración familiar provocada por la ofensiva israelí (UNRWA, 2025). El organismo advirtió además sobre los obstáculos derivados de las condiciones climáticas adversas, como las lluvias intensas y las bajas temperaturas, que agravan la situación de los espacios de aprendizaje temporales establecidos tras la destrucción de las infraestructuras educativas. En este sentido, la UNRWA alertó que las inundaciones y el frío “dificultan el funcionamiento de los espacios de aprendizaje temporal”, dado que los sistemas de drenaje han sido destruidos, y precisó que al menos 13 escuelas temporales —que atienden a más de 7.800 estudiantes— se encuentran en zonas de inundaciones, mientras que otras 24 están ubicadas en áreas de alto riesgo (UNRWA, 2025). En la misma línea, el comisionado general de la UNRWA, Philippe Lazzarini, advirtió en un comunicado difundido el 19 de enero que, como consecuencia de la agresión israelí, “a los niños se les han negado repetidamente las vacunas necesarias para protegerlos de enfermedades prevenibles”. Asimismo, señaló que las deficientes condiciones de acceso al agua potable y al saneamiento en albergues superpoblados, junto con el colapso del sistema de salud, constituyen factores determinantes que profundizan la crisis humanitaria en la Franja de Gaza (TeleSur, 2026).

Gaza atraviesa actualmente niveles récord de enfermedades como consecuencia de la temporada invernal y de la privación sistemática de vacunas a niñas y niños, en un contexto de colapso del sistema de salud provocado por el bloqueo israelí sostenido. En este escenario, el denominado “síndrome de la tienda mojada” está provocando la muerte de bebés en la Franja: no se trata de una enfermedad específica, sino de una afección derivada de las extremas condiciones de vida, caracterizadas por el frío intenso, la humedad persistente y la falta de ventilación propias de la vida en tiendas de campaña. Las restricciones impuestas por Israel al acceso a alojamiento adecuado y a medicamentos dejan a las familias desplazadas en una situación de absoluta indefensión, mientras recién nacidos y niños pequeños mueren por exposición y por enfermedades prevenibles. Se trata de una política deliberada de apartheid, exterminio y limpieza étnica que debemos denunciar y condenar.

Palestina: ¿guerra o genocidio?

Si bien la Internacional de la Educación (IE) ha denunciado a las autoridades de ocupación israelíes por impedir el ingreso de su delegación sindical a Palestina y ha condenado la destrucción de escuelas y universidades, así como la interrupción sistemática del proceso educativo mediante redadas, cierres e intimidaciones contra el estudiantado y el profesorado palestino —acciones que constituyen una negación directa del derecho fundamental a la educación—, lo cierto es que en sus comunicados y declaraciones la IE evita sistemáticamente hablar de “genocidio”. En su lugar, se refiere a un supuesto “conflicto” o, en el mejor de los casos, a una “guerra”, diluyendo lo que ocurre realmente.

Esta posición contrasta de manera contundente con las denuncias reiteradas de Francesca Albanese, la Relatora Especial de la ONU sobre los derechos humanos en Palestina, quien en informes como Anatomía de un genocidio (Albanese, 2024) demuestra y fundamenta que no existe ninguna “guerra”, sino que se está perpetrando “el crimen de genocidio por parte del Estado de Israel”.

En un informe mas reciente, en julio de 2025, Albanese amplía su denuncia a lo que “se ha transformado en una economía de genocidio”, señalando que muchas empresas se benefician con la destrucción de la vida palestina. La Relatora de la ONU es categórica: “lo que ocurre en Gaza es un genocidio sustentado en un sistema de ocupación explotadora y lucro”, donde “los actores corporativos están profundamente entrelazados con el sistema de ocupación, apartheid y genocidio en el territorio palestino ocupado”. Y en su informe, identifica a 48 empresas, entre ellas fabricantes de armas, tecnológicas, financieras, de construcción y energía; involucradas incluso en el lanzamiento de 85.000 toneladas de bombas —seis veces la cantidad de Hiroshima— sobre Gaza (Naciones Unidas, 2025).

Esta caracterización de genocidio ha sido compartida por figuras alejadas de cualquier tradición socialista, como el Papa Francisco, y se ve reforzada por la condena internacional a Benjamin Netanyahu como criminal de guerra, con pedido de captura por genocidio y crímenes de lesa humanidad por la Corte Penal Internacional. Estos hechos desmontan el intento cínico del sionismo de Israel de presentar su accionar como de “legítima defensa” o una supuesta “guerra”, cuando lo que se desarrolla ante los ojos del mundo es un genocidio que debe ser nombrado, denunciado y enfrentado como tal.

Esta diferencia política no es menor y marca un límite claro con la Internacional de la Educación, organización de la que forma parte la CTERA, conducida por la Lista Celeste como su mayor agrupación gremial docente. Roberto Baradel, actual Secretario Adjunto de CTERA, también Secretario General de la CTA de los Trabajadores de la provincia de Buenos Aires y figura estrechamente ligada al peronismo y al gobierno de Kicillof, integra el Consejo Mundial de la IE y formó parte de la delegación expulsada por el sionismo de Palestina (ver foto). Sin embargo, la negativa de la IE a caracterizar el accionar de Israel como genocidio la coloca en esto, a la derecha incluso de la ONU, un organismo del orden mundial imperialista. Negarse a nombrar el genocidio implica encubrirlo políticamente. Israel es un Estado racista y genocida, sostenido por el imperialismo estadounidense y armado hasta los dientes, y solo podrá ser derrotado mediante la movilización internacional de los pueblos.

¿Dos Estados o una Palestina única, como hasta 1948?

Otro de los debates estratégicos con la Internacional de la Educación (IE) y con sus organizaciones sindicales afiliadas, como la CTERA, se vincula con la salida política para Palestina y su derecho a la autodeterminación. La posición sostenida por la IE es la defensa de la reaccionaria política de los “dos Estados”, al afirmar que “mantenemos nuestro compromiso con una solución de dos Estados, donde una Palestina democrática y soberana viva con una paz y seguridad justas y sostenidas, junto a un Estado de Israel seguro” (Internacional de la Educación, 2025).

Sin embargo, como ya señalara en Alternativa Socialista, la publicación mensual del MST, los intentos de imponer la denominada solución de los “dos Estados” han fracasado de manera sistemática. El Estado sionista de Israel jamás ha permitido —ni permitirá— la existencia de un Estado palestino soberano, a la par o como parte de lo que considera su territorio. La realidad actual, profundizada tras el plan de “paz” tramposo impulsado por Donald Trump, que ni siquiera reconoce ni menciona la existencia de un Estado palestino, vuelve a demostrar la inviabilidad de esta propuesta. Esta supuesta “salida” no resuelve la relación estructural de poder desigual: un pueblo mayoritariamente desplazado, sitiado y empobrecido no puede convivir en condiciones de igualdad con un Estado y una sociedad organizados sobre la base de su expulsión o aniquilamiento. Mucho menos bajo la consigna de garantizar “un Estado de Israel seguro”, como plantea la IE.

En este marco, el escueto video de Baradel, difundido por la Internacional de la Educación, muestra los límites de esta política: se limita a reclamar una genérica “Palestina libre”, sin plantear el histórico reclamo “desde el río hasta el mar”, sin denunciar el genocidio en curso, sin nombrar al sionismo y sin condenar explícitamente la destrucción del sistema educativo ni el asesinato de miles de estudiantes y docentes en la Franja de Gaza (IE, 2026).

Desde el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST–FIT Unidad) y la Liga Internacional Socialista (LIS) sostenemos que no habrá una paz justa mientras no se derrote al Estado racista y genocida de Israel. La única salida progresiva es la construcción de una Palestina única, libre, laica y socialista, desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo, que garantice el derecho al retorno de los millones de palestinos exiliados y restituya las fronteras previas a 1948, donde convivían musulmanes, judíos y cristianos con plenos e iguales derechos políticos, civiles, sociales y democráticos.

Por ello, llamamos a intensificar la solidaridad internacional, coordinar acciones comunes, exigir el cese inmediato del genocidio y del bloqueo, y reclamar la ruptura de relaciones con el Estado sionista. Al mismo tiempo, resulta imprescindible debatir y superar las posiciones de las burocracias sindicales, los partidos reformistas y fuerzas como el peronismo, que se niegan a denunciar el genocidio, al sionismo y la complicidad imperialista, contribuyendo así a la desmovilización. Frente al “escolasticidio” y la masacre de infancias, adolescencias, estudiantes, docentes y profesores, se impone una solidaridad activa, consciente y efectiva por una Palestina libre desde el río hasta el mar.

Referencias

Albanese, F. (2024). Anatomía de un genocidio. Relatoría Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en el territorio palestino ocupado desde 1967.

Embajada del Estado de Palestina en Chile. (2026). Reporte 105-2026 de los efectos de las agresiones israelíes en Palestina. https://embajadapalestina.cl/reporte-105-2026-de-los-efectos-de-las-agresiones-israelies-en-palestina-2/

Infobae. (2026). UNRWA alerta del colapso del sistema educativo en Gaza, con más de 650.000 niños afectados. https://www.infobae.com/america/agencias/2026/01/22/unrwa-alerta-del-colapso-del-sistema-educativo-en-gaza-con-mas-de-650000-ninos-afectados/

Internacional de la Educación. (2025). La Internacional de la Educación denuncia la destrucción masiva de vidas y el sufrimiento generalizado provocados por la actual guerra en Gaza y los territorios palestinos ocupados. https://www.ei-ie.org/es/item/29881:la-internacional-de-la-educacion-denuncia-la-destruccion-masiva-de-vidas-y-el-sufrimiento-generalizado-provocados-por-la-actual-guerra-en-gaza-y-los-territorios-palestinos-ocupados

Internacional de la Educación. (2026). Internacional de la Educación denuncia el bloqueo de una delegación de alto nivel a Palestina. https://www.ei-ie-al.org/noticias/internacional-de-la-educacion-denuncia-el-bloqueo-de-una-delegacion-de-alto-nivel

Naciones Unidas. (2024). Expertos de la ONU profundamente preocupados por el “escolasticidio” en Gaza. Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Naciones Unidas. (2025). Gaza: el estrés y la ansiedad aumentan entre la población con sólo dos psiquiatras en el norte de la franja. UN News. https://news.un.org/es/story/2025/02/1536311

Naciones Unidas. (2024). Gaza: Muchas empresas se benefician con la destrucción de la vida palestina. https://news.un.org/es/story/2025/07/1540081

teleSUR. (2026). UNRWA alerta sobre brotes récord de enfermedades en Gaza. https://www.telesurtv.net/unrwa-alerta-brotes-record-enfermedades-gaza

UNRWA España. (2026). Informe actualizado de la situación en Gaza. https://unrwa.es/actualidad/noticias/informe-actualizado-de-la-situacion-en-gaza-28/

Palestina. El sionismo expulsó a dirigentes docentes, en pleno “colapso” educativo

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