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Semiótica de los feminicidios

Por: Fernando Buen Abad Domínguez

En el comportamiento hacia la mujer, botín y esclava de la voluptuosidad común, se manifiesta la infinita degradación en que el hombre existe para sí mismo… Del carácter de esta relación se desprende en qué medida el hombre ha llegado a ser y se concibe como ser genérico, como ser humano: la relación entre hombre y mujer es la más natural de las relaciones entre uno y otro ser humano”. C. Marx

Pocas formas del asesinato poseen más carga simbólica que los feminicidios. En ellos se coagula un poliedro de fenómenos  históricos degradantes, cocinados en las entrañas del poder hegemónico más podrido. Lo ya de suyo macabro, en lo particular, trasciende y salpica al contexto mientras destruye los mejores valores colectivos amasados durante milenios. En el asesinato alevoso de mujeres, niñas o adultas, reina una moraleja pútrida que se ha dejado macerar para que haga metástasis en todo el cuerpo social y nos deprima, nos agobie, nos cancele todo futuro. No es un problema nuevo ni ingenuo. Se lo ha dejado progresar para hacernos sucumbir en los pantanos del pesimismo donde no hay salida porque convence al mundo de que las mujeres nada valen.

Hay geopolíticas macabras emblemáticas, como las “Muertas de Juarez”, y también hay paradigmáticos, como los crímenes incontables silenciados en la intimidad de la gente “pudiente”, abrigada con impunidad mediática a fuego. Violencia de género que siempre ha sido tolerada como un derecho de machos, cultivado en la nervadura ideológica de la burguesía que fue siempre permisiva y siempre impune. La violencia contra las mujeres en los hogares, en las parejas o en cualquier forma de las relaciones de producción, no es otra cosa que un crimen social tolerado largamente. No hay seguridad para las mujeres que conviven con hombres orgullosos de ser violentos. Hay muchas patologías fúnebres en el “sistema patriarcal” que se repite en las casas, las empresas, las oficinas, las iglesias, las calles y en todo lugar. La mitad de los asesinatos de mujeres, por razones de género, no se esclarece. ¿Hay que llamar a la palestra a Henri Désiré Landru? ¿A Thomas De Quincey con su “On murder considered as One of the Fine arts” (Sobre el asesinato considerado como una de las bellas artes)?

Si alguien pretende reducir lo macabro del feminicidio a “episodios aislados”, de “locura individual”; reducirlo a un tema de debate en sesudas “sobremesas” a propósito de la violencia “de unos cuantos”, en vez de abrir el cuestionamiento al capitalismo todo. Si alguien pretende tal reduccionismo, debe saber que muchas mujeres morirán mientras nosotros discutimos porque, para ellas, la vida depende de la comunidad, de la defensa colectiva de su integridad, de su cuerpo y su dignidad. Y tal defensa depende de destruir el poder patriarcal hegemónico desde sus fuentes ideológicas, en sus fuerzas opresoras concretas y en el consenso ético y jurídico que lo protege; desde la familia y en su forma más horrorosa del Estado Nacional que perpetúa la supremacía machista para, a través de la violencia, lograr la posesión, la colonización y la destrucción de las mujeres. Buñuel lo retrató muy bien en más de una de sus películas.

La violencia que asesina mujeres es un producto más de la ideología de la clase dominante infestada con mentiras y perogrulladas. Se trata de violencia basada, incluso, en el miedo a que las mujeres sean “superiores”. Eso es intolerable para el poder machista. El asesinato de mujeres tiene relación íntima con un sistema social basado en desigualdades por el hecho, incluso, de pertenecer al “sexo débil”. Es un problema creciente. Históricamente se aceptó que el vínculo entre hombres y mujeres conlleva una licencia para abusar. Fueron silenciados miles de episodios de violencia real, plenamente asimilada en la vida cotidiana. El extremo de esa pedagogía de la violencia es el permiso reservado para la industria de la pornografía que vende la imagen de mujeres dispuestas siempre a soportar, una y otra vez y para siempre, cientos y cientos de vejaciones. Estímulo audiovisual para la violencia sexual, la violación y el asesinato perpetrado, en el fondo, por los valores morales del establishment retrógrado que mercantiliza a las mujeres y las somete al absolutismo lujurioso del placer machista… hasta el asesinato. Un placer de la carne humana en su forma más deshumanizada. Como ocurre en muchos matrimonios.

No es ilógico que, en cada feminicidio, esté anidada una moraleja y una simbología contra la sociedad condenada a ser esclava de la supremacía conservadora que es, a su vez, un campo de concentración ideológico lleno de víctimas muertas. Y nadie parece poder frenarlo. Falta mucha investigación sobre las causas, de manera fundamentada y rigurosa. Investigaciones históricas en torno al feminicidio sobre un escenario histórico de desigualdad genérica. Son asesinatos que simbolizan la misógina extrema, e histórica, orientada a producir más explotación y más subordinación de las mujeres. El significado es tan terrible por lo complejo como por lo macabro. Simboliza la moral de los cuchillos, las pistolas y las trompadas destinadas a la piel de las mujeres reducidas a un genital despreciado que puede herirse bajo la complicidad cultural del establishment. El mensaje lumpen del feminicidio es “que no importa lo que le hagan a una mujer y de cuántas maneras la lastimen, a ella le va a gustar” (Andrea Dworkin). Hay un cancionero amplísimo que lo avala y lo repite hasta el hartazgo. Con tríos, mariachis, regetones o bandas de rock.

He aquí el tiempo de los asesinos. Es una atrocidad histórica como las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki, como Vietnam o como Irak. Son crímenes de lesa humanidad que simbolizan violación, mutilación y humillación, usadas con placer de clase incluso promovidos por los “mass media”. Es la industria de una semiótica fúnebre generada como insulto de clase contra la conciencia humana. Las muertas se reducen a estadísticas que nadie quiere conocer y se apilan en una zona oscura de la memoria colectiva para que no estorben antes, durante y después del asesinato próximo. Por cierto la palabra “feminicidio” también sirve, paradójicamente, para esconder el horror parido por el capitalismo. Por eso la difunden con furor algunos moralistas conservadores que se escandalizan, sólo, mientras llega la publicidad de turno. En los feminicidios habita la violencia como solución final que evidencia el anhelo de dominar al otro aniquilarlo. Ejercicio de un poder auto conferido para conducir a la víctima a la totalización de la negación. Poder enano pero poder omnipotente cuya violencia es siempre respuesta aterradora ante el exhibicionismo del poder así sea efímero y robado.

¿Qué significa esto? Una sociedad que tolera y no combate, decididamente, la degradación humana, la violencia y el asesinato, fomenta lo macabro y lo hace crecer. Nos acostumbra a que nada de esto es “grave”, que es parte del “paisaje”, que es una calamidad con la que vivir sin escandalizarse. Que ya nada importa, ni el saqueo, ni la explotación, ni la corrupción. Es el marco perfecto para toda degradación imaginable. Pero la vida es otra cosa y no se debe bajar la guardia, hay que identificar el dolor de la brutalidad sistematizada y luchar organizadamente en su contra. Gran parte de ese dolor es ocasionado por un sistema económico e ideológico diseñado para someternos a todas las patologías del poder. En lo general y en los casos específicos. Es vital luchar contra los feminicidios antes de que la indolencia nos haga cómplices de la lógica que asesina a mujeres. Y pueblos.

Todos los asesinatos de mujeres dejan una marca indeleble en la memoria de los pueblos, dejan tatuada una referencia que desnuda a la cultura y a los valores dominantes. Los asesinos actúan impregnados con los tufos más fétidos y complejos de la ideología del poder dominante y son criaturas dolidas de ser “la gente normal”, de ser humanos de carne y hueso pero hambrientos de poder. Los feminicidios son intentos de dominación monstruosa cuya empatía mediocre conduce a la nada del otro, a la condición de víctima irremediable ahogada con el carisma ideológico del verdugo. La víctima es la realización del exterminio pletórico de un rol macabro en el proceso morboso del homicida y cierta fascinación insólita de origen social siempre en la lógica criminal. Funciona como alegoría amarga de la realidad política, su cultura y valores. Es un poderoso tufo de brutalidad a veces  disfrazado de amor.

Es urgente desarrollar la investigación, el interés semiótico por el homicidio de mujeres. Desarrollar la crítica de cuanto signifique para ser intervenido semióticamente. Cuando un feminicidio está en desarrollo (antes, durante y después de cometido) llega a nosotros inyectado semánticamente con todos los medios. Necesitamos una teoría de acción semiótica que identifique que el asesinato como “sentido” destinado a causar golpes de azoro ¿de qué, a quién? A la víctima al victimario, a quien analice los hechos y sienta compasión por el dolor ajeno y el temor por sufrir lo que lo conduzca a cierto estado de miedo. La representación del asesinato y su realización verdadera deben conocerse desde sus entrañas semánticas. En el alma de las primeras expresiones de pena por quienes han perecido, en el epicentro del tiempo, en la vehemencia de la pasión donde es inevitable examinar y evaluar los aspectos textuales y contextuales, su estética, sus valores comparativos, los móviles y fuentes. Semiótica del feminicidio en las circunstancias que lo hacen índice de efectos  sociales, misterio, venganza…dominio.

Semiótica de los actos secuencias en un feminicidio como plan de horror sobre un plano de las ideas que se ha hecho “natural” porque aniquila y degrada la grandeza de los seres humanos, porque exhibe cierta naturaleza humana abyecta y humillante. Semiótica de la víctima que no lo es sólo del asesinato sino de la cultura, también, de sus sentimientos, del pensamiento, del flujo y reflujo de la pasión criminal sistémica encarnada en un asesino que, también, es víctima del proceso de la muerte generada y que lo aplasta todo con su mazo ideológico. En el asesino habita una semiosis violenta como tormenta de pasión, celos, ambición, venganza, odio… un infierno en él;  y donde nosotros todos habitamos Sale por la tele.

Nos urge una mayor sensibilidad científica ante el horror. ¿Cómo enfrentar semióticamente algo que condenamos moralmente? ¿Todos podríamos sentir impulsos homicidas en algún momento? Nos urge una semiótica detective, crítica que intervenga y transforme. No aceptemos ser superficiales, semiótica como instrumental para desactivar las emboscadas ideológicas burguesas y los fines que fomenta, la cultura, las facultades del espíritu feminicida capitalista que se infiltra en la poesía, la pintura, la música, el cine, que representan el asesinato y crean un placer -y no un rechazo- por tantos crímenes a destajo exhibidos como entretenimiento en todos partes. Placer por el espectáculo mismo de matar, que sea perfecto e impune, el crimen perfecto. Cuando alguien asesina a una mujer, muere su racionalidad íntegramente, su racionalidad creativa, interactiva, plural, dialéctica. Aunque pase en las películas o en las series de Netflix o de Amazon.

Por ejemplo: Los niños que se exponen excesivamente a la violencia en la televisión tienden a ser más agresivos. Algunas veces, el mirar un sólo programa violento puede aumentar la agresividad. Los niños que miran espectáculos en los que la violencia es muy realista, se repite con frecuencia o no recibe castigo, son los que más tratarán de imitar lo que ven. Los niños con problemas emocionales, de comportamiento, de aprendizaje o del control de sus impulsos puede que sean más fácilmente influenciados por la violencia en la TV. El impacto de la violencia en la televisión puede ser evidente de inmediato en el comportamiento del niño o puede surgir años más tarde y la gente joven puede verse afectada aun cuando la atmósfera familiar no muestre tendencias violentas. Esto no indica que la violencia en la televisión sea la única fuente de agresividad o de comportamiento violento, pero es ciertamente un factor contribuyente significativo. (American Academy of Child and Adolescent Psychiatry)

La esencia humana reclama su emancipación revolucionando las relaciones sociales. Eso requiere un humanismo producto de su propia praxis transformándose también en sus propias circunstancias. Humanismo pleno, histórico y creador. Tal humanismo no pudo nacer sino en el corazón mismo de la barbarie capitalista, es su contradicción más aguda. Está llamado a ser fuerza emergente superadora de una etapa histórica mayormente “deshumanizada”, vergonzosa y macabra. Humanismo que debe recoger lo mejor de los seres humanos para hacerse nuevo en nosotros y con nosotros. Humanismo como una concepción lógica de la política y como ética de lo colectivo. Una idea de lo humano que, por tanto, al no echar la filosofía por la borda, permite distinguir con claridad los territorios de sus luchas más concretas e inmediatas. De lo que se trata es de acrisolarlo en la praxis. Estamos a tiempo. Lo peor que puede pasarnos es ser derrotados por la irresponsabilidad, propia y ajena. Ya tenemos suficientes diagnósticos sobre la guerra mediática burguesa; ya tenemos suficientes consecuencias deleznables y excesiva mediocridad y miseria comunicacional. Ya sabemos cómo se entrena, se organiza, se financia y celebra los triunfos la clase que domina las riquezas, el trabajo y las cabezas de la inmensa mayoría de los seres humanos. Ya sabemos de qué es capaz, en lo objetivo y en lo subjetivo, la ideología de la clase dominante para garantizar la enajenación, el saqueo y la explotación.

Urge una guerra abierta contra los prostituyentes, proxenetas y puteros (disfrazados de lo que se disfracen) que reducen a las mujeres a objetos de posesión para cumplir fantasías y placeres que las convierte en “bienes y servicios”. En las sociedades capitalistas hay emboscadas simbólicas (juzgados, fiscalías, academias, iglesias…) que disfrazan al asesino y lo convierten en derecho de dueños o “clientes” de mujeres que en realidad son cómplices activos de la “industria” del odio que crece y se multiplica en feminicidios. Un sistema de “consumidores” de mujeres. Aunque asesinen.

Fuente e imagen tomadas de: https://rebelion.org/semiotica-de-los-feminicidios/

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A Maradona lo que es de Maradona

 Por: Ilka Oliva Corado

El balompié es del pueblo, del arrabal. Como lo son las flores silvestres, la hiedra, los zacatales y las calles enlodadas. Las casitas de adobe, de champas de lámina, el hambre, los sueños inalcanzables, el lomo macizo y curtido, la frente en alto, la mano amiga, el hombro que apoya, la mirada que lleva el alma en las pupilas. Los turnos de trabajo a deshoras, el sol  y el frío pegados en la piel.   Y los pueblos no tienen fronteras, ni idiomas, religión, ni nacionalidad, se compactan en uno solo, todos los pueblos son uno solo cuando se trata del fútbol.

Porque el fútbol es como el oxígeno, como el agua de lluvia que embellece las plantas y los campos baldíos donde juegan chamuscas los cipotes,  en el arrabal es el sustento, porque el fútbol nutre el alma. El balompié es el catalizador por excelencia de la periferia, el que provoca la mayor de las alegrías y el  mayor de los dolores compartidos cuando pierde o gana un equipo. Y no es por lo que han hecho las mafias con él, que eso es aparte.

Es la pasión de pasiones, el que hace hervir la sangre, el que eleva a los cielos a quien anota un gol,  el que baja a los infiernos a quien falla un penal, ni la droga más potente, ni la tortura más cruel  ha podido con la efervescencia que provoca el balompié en el alma humana. Sino hay que preguntarle a Mujica, cómo se vivió el fútbol en sus 12 años encarcelado.  Entonces, para comprender que los pueblos del mundo lloran la muerte de Maradona hay que entender lo que significa el fútbol en los lugares marginados, donde una de las pocas alegrías la da el deporte más hermoso del mundo.

Analizando primero esto, después es muy fácil comprender por qué Maradona fue tan querido por el pueblo que no le da su corazón a cualquier dios. El corazón del pueblo no se vende, se gana, el amor del pueblo nace solito. Y cómo no iba a amar a Maradona que pudo olvidarse del lodo del arrabal, del hambre de la miseria, del abrazo cálido de los que no tienen más que su dignidad  para afrontar la vida, que como Evita se codeó con los poderosos pero jamás vendió su alma llanera, pueblerina, de alcantarilla y que se dio a los suyos, aún con las consecuencias que esto trajera.

Porque a Maradona no lo expulsaron del fútbol de élite por las drogas, lo sacaron por su irreverencia de arrabal, por esa prestancia suya de pararse con la frente en alto y hablar cuando otros callaban o se ponían de alfombra o de rodillas, por los dos goles contra Inglaterra que jamás se los perdonaron. Por el orgullo de alcantarilla, por hacer lo que se le venía en gana cuando otros doble cara guardaban las apariencias. Qué bueno que pudo, que intentó ser libre a su manera, en este mundo que nos esclaviza de una u otra forma. Por lo menos uno de nosotros intentó volar sin olvidarse llevar en sus alas la honra del arrabal.

Se extravió en el camino tal vez, ¿pero ¿quién no lo hace?, solo que él por ser el Dios del fútbol cualquier suspiro era público. Y quienes lo odiaban por su origen, por sus arrestos de identidad de clase, lo dimensionaban más.  De ahí mundanos somos todos, unos más que otros pero al final también chapoteamos en el mismo lodazal. ¿Por qué él tenía que librarse del machismo y del patriarcado? ¿Acaso nos hemos librado nosotros? ¿Por qué poner sobre sus hombros el peso milenario de la misoginia  y no  tomar la parte que nos toca? ¿Por qué lapidarlo cuando somos todos parte de este sistema que violenta a las mujeres? ¿Y por qué no pensar en lo que hace la exclusión  y los golpes (físicos y emocionales)  en la mente y el alma de un niño de arrabal? ¿Por qué él tenía que librarse de sus infiernos, solo porque era el Dios del fútbol? ¿Y nosotros nos hemos librado de los nuestros? ¿Por qué tenía que librarse él de los encantos que brinda el patriarcado en el mundo del fútbol a los hombres? ¿Acaso no era humano también? ¿Acaso tuvo guía alguna en la vida? ¿Acaso no fue solo a enterrarse de narices desde la miseria al mundo millonario del fútbol de élite? ¿Por qué tenía que ser ejemplo y tener equilibrio en su vida? ¿Y el sistema, qué decimos del sistema y el entorno?  Es cierto, uno debe ser en los deportes lo que es en la vida misma. Pero eso aplica para todos, no solo para un ser humano. ¿Lo hemos logrado nosotros? ¿Y si lo hemos logrado qué nos da el derecho  derecho para señalar  a los demás?

Lo que sucede con Maradona es que el odio que le tienen es tanto porque jamás le perdonaron que no olvidara su origen, que no vendiera su alma de arrabal ante el lujo de la opulencia, de los que violentan a los pueblos. Y que por el contrario, en lugar de buscar la sombra y el acomodo de los fascistas se fuera del lado de los que llevan palo y metralla cuando no tenía necesidad alguna. Cuando pudo olvidarse  de ellos.

No era solo su habilidad deportiva, su técnica de domino de balón, su genialidad con las fintas, sus goles espectaculares, lo que hace inmenso a Maradona es su identidad de clase y su memoria histórica. Decidir de qué lado de la vida estar, aunque eso le valió el flagelo de los que le contaron las costillas cada vez que pudieron.

Por eso lo lloran los pueblos, porque pudo venderse, ponerse de alfombra o de rodillas ante los oligarcas y las grandes mafias del fútbol y del capital,  pero  decidió tragar tierra con los que chapotean entre el lodo, de ahí que su piernas crearan arte  dentro del campo de fútbol  con la arcilla y sus actos rebeldes enamoraran el alma de los arrabales. Y desde los arrabales del mundo le decimos gracias, por habernos dejado soñar y disfrutar con la pasión de pasiones, pero por levantar la voz cuando pudo callar y olvidar su origen y a los suyos.

Por mi parte la selección de mis amores es y será Brasil y mi jugador favorito Pelé, pero a Maradona lo que es de Maradona.

Fuente:  https://cronicasdeunainquilina.com

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La lectura, el ingrediente principal para el desarrollo de la mente y el alma

La educación podría definirse como un mecanismo ingenioso de creación de libertad. Una puerta abierta a la imaginación y a la creatividad originada, entre muchos otros aspectos, por la lectura, que navega en una sociedad de comunicación y de cultura.

La lectura nunca pasa de moda, nunca se deja a un lado. Estamos rodeados de palabras escritas en verso, en prosa, en retahílas, en conversaciones de juegos, en canciones de antes y ahora, en forma de arte, en forma de publicación… Siempre con el objetivo de hacer llegar un mensaje que filtramos bajo nuestra perspectiva, es decir, nuestra manera de «mirar» hacia la vida. El célebre escritor y conferenciante, Ken Robinson decía que «la educación eficaz siempre es un equilibrio entre rigor y libertad, tradición e innovación, el individuo y el grupo, la teoría y la práctica, el mundo interior y el que nos rodea».

Los niños crean sus propios espacios de lectura desde las más tempranas edades. Explorando a través del tacto de las pastas y las hojas; desarrollando el oído con la narración de los cuentos; contemplando con la vista las bonitas formas que crean las letras cuando componen palabras; descubriendo el aroma del ir y venir de las páginas; y saboreando las ganas de continuar leyendo hasta conocer el final de cada historia.

El funcionamiento ejecutivo juega un papel muy importante en diferentes aspectos del aprendizaje de la lectura. Es esencial para el desarrollo de la alfabetización e influye en el proceso de comprensión del significado de las palabras. Las funciones ejecutivas permiten el control cognitivo y conductual necesarios para planificar y tomar decisiones adecuadas. También facilitan la realización eficiente de las tareas, sobre todo, si son novedosas o presentan alguna complejidad. Resultan imprescindibles en el proceso académico y el bienestar personal del alumnado.

En palabras de Rousseau: «La infancia tiene su propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras». Esta frase nos conduce directamente a pensar en la libertad de elección. El niño desarrolla su propia capacidad crítica y estrategias de elección en función de sus necesidades y prioridades. Por ello, es importante proponer, y no imponer. Invitarle a descubrir el entorno y educarle sacando a la luz algo que todavía no existe y que influirá en su manera de ser y sentir el día de mañana.

Los espacios llenos de lectura son casa. Una ventana de libertad y conocimiento que hace que el mundo nos parezca más interesante a través de la creación de historias llenas de realidad y fantasía, que conforman nuestra manera de ver la vida. Como dijo el célebre escritor Ramón Gómez de la Serna, «una librería es un andamiaje que se adquiere para edificar el futuro».

En esta actualidad de repentinos cambios, la enseñanza a distancia puede convertirse en presente. Eso depende de los medios y las formas de traspasar la información así como de la motivación para adquirirla. De ahí que busquemos diferentes ingeniosas maneras de incluir la lectura en nuestro día a día y, sobre todo, en la rutina de los más pequeños. ¿Cómo podríamos favorecer la lectura en los niños? A través de dos premisas claves:

  • Creando hábitos diarios de lectura. Desde los primeros años de vida, los niños aun están explorando el mundo que les rodea. Interactúan con un entorno alfabetizado en el que la escritura está presente en diferentes formas y medios. Los menores empiezan a tener un leve conocimiento de las vocales en su primer contacto con la palabra escrita, por lo que resulta interesante acercarles a los cuentos leyendo las imágenes. Es decir, describiendo lo que aparece en las páginas, construyendo frases que formen una historia cercana a la del libro. Esto favorece el desarrollo de las habilidades lingüísticas aprendiendo vocabulario y utilizando correctamente el lenguaje. Dejar volar su imaginación es realmente importante, les permite descubrir el mundo que les rodea: exploran, aprenden y se desarrollan. A través de estas experiencias, adquieren un sistema funcional del sistema de escritura.
  • La lectura como un juego. Esta forma recreativa, aumenta la interacción del niño con el medio que le rodea. Entre sus numerosos beneficios encontramos un notable aumento de la autoestima, un incentivo en la imaginación, así como favorecer su inteligencia social y potenciar sus capacidades ejecutivas. En entornos lúdicos se ha observado que se activa el núcleo accumbens del sistema de recompensa cerebral que nos hace sentirnos bien. El juego constituye un mecanismo natural que despierta la curiosidad y nos permite adquirir una serie de competencias básicas para la vida que están en plena consonancia con la naturaleza social del ser humano. Por ello, la combinación de lectura y juego, crea un efecto placentero en las personas; estimula la curiosidad y la creatividad, favorece la autoconfianza; y estimula el desarrollo físico, cognitivo y socioemocional especialmente en las primeras etapas del aprendizaje.

Por último, destacar también, la importancia de la lectura para la gestión y expresión emocional. Cuando despertamos la emoción podemos facilitar la atención y así hacer un uso adecuado de la memoria y aprender. El pensamiento creativo hace participar a diferentes redes neurales que están interactuando que forman parte de los dos hemisferios. Las emociones positivas activan ese insight y tenemos mayor tendencia a desarrollar estas ideas creativas. Sin embargo, cuando estamos cansados o fatigados tenemos mayor tendencia a huir del pensamiento analítico.

«…cuando la luz parece detenerse en todas las cosas y se demora, sobre todo, en el verdor apenas apuntado de los jardines, he bajado a la ciudad para ver jugar a los niños. Me gusta la esperanza que encierran su voces, la inquietud permanente de sus manos, su incasable manera de contemplar el mundo que les rodea para entenderlo, los gestos espontáneos y ágiles de sus pies, sus ojos escrutadores y minuciosos». Mariluz Escribano Pueo, 2010

Fuente e imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/11/30/la-lectura-el-ingrediente-principal-para-el-desarrollo-de-la-mente-y-el-alma/

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Política visceral

Por: Leonardo Díaz

Tsakiris acuña el concepto de “política visceral” para referirse al fenómeno de la conducta humana como resultado de la experiencia emocional emergente de la interacción entre nuestra fisiología y un entorno cambiante, que afecta nuestras elecciones y acciones políticas, mientras estas afectan también a nuestras emociones.

“¿Qué significa ser un animal político en el siglo XXI?” La pregunta es formulada por el psicólogo cognitivo de la Universidad de Londres, Manos Tsakiris. Con esta interrogante, nos estimula a replantearnos la mirada intelectualista de la acción política realizada desde una interpretación de la tradición aristotélica.

Desde esa influyente interpretación, hemos entendido la conducta ética y política regida por una racionalidad en permanente conflicto con las emociones, a las que debe enfrentar y someter para organizar la sociedad con el propósito de lograr “la buena vida”.

Sin embargo, desde el pasado siglo, el desarrollo de la investigación cognitiva ha recuperado una tradición filosófica marginada en Occidente que, recuperando el rol de las emociones en nuestra condición antropológica, invierte el modelo racionalista de la ética y la política. En las palabras de Hume, recordadas por Tsakiris: “la razón es, y solo debe ser esclava de las pasiones, y nunca puede pretender otro oficio que el de servirlas y obedecerlas”. (https://aeon.co/essays/politics-is-in-peril-if-it-ignores-how-humans-regulate-the-body).

¿Significa esta mirada una apología de la irracionalidad, entregar la acción ética y política al capricho desenfrenado de la naturaleza? En modo alguno. Significa entender que nuestras acciones, aún aquellas que atribuimos al cálculo de la razón, están cargadas de emociones. Por tanto, si no le otorgamos a las mismas la jerarquía que poseen, nuestro marco comprensivo de los actos éticos y políticos quedará sensiblemente empobrecido.

Desde esta óptica, las emociones no juegan un papel marginal o excepcional en la vida política, sino que constituyen su epicentro. Tsakiris acuña el concepto de “política visceral” para referirse al fenómeno de la conducta humana como resultado de la experiencia emocional emergente de la interacción entre nuestra fisiología y un entorno cambiante, que afecta nuestras elecciones y acciones políticas, mientras estas afectan también a nuestras emociones.

Desde esta perspectiva, la comprensión de la vida política implica la asunción de nuestra corporalidad como fundamento de nuestras acciones. Con ello, nuestra mirada se encauza hacia los estados fisiológicos y psicológicos que condicionan la vida pública, y hacia cómo los mismos pueden favorecer determinados procesos sociales en función de su orientación.

Se trata de un enfoque transdiciplinar y naturalista, con importantes precedentes en la filosofía contemporánea. De este modelo teórico derivaremos consecuencias para la filosofía y las ciencias políticas en los próximos artículos de esta columna. Incorporaremos su perspectiva biológica, psicológica y humanística para un análisis integral de nuestras acciones en el espacio público y los móviles que las incitan

Fuente: https://acento.com.do/opinion/politica-visceral-8887184.html

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Y a ti, maestro; ¿cómo te fue con la evaluación?

 Patricia Escobedo Guzmán

Maestro, a ti, ¿cómo te fue con la evaluación? Y no me refiero a la numérica, a la cuantitativa, a aquella que tuviste que hacer tú con una pasión y una gran entrega para darla a conocer a tus alumnos y sus papás en estos días.

Me refiero y enfoco más en tu evaluación; en la personal, la que sale de tu corazón y que tú solo conoces; a la evaluación de la virtualidad y la fatiga que va generando el paso de los días, la evaluación de corazón a corazón, la visualización de lo realzado y lo vivido.

Cuántos dieces obtuviste por tu invaluable apoyo durante este primer trimestre virtual; cuántas menciones honoríficas por el espléndido camino andado; cuántos reconocimientos por las tardes y noches en vela preparando los materiales, las planeaciones, las clases virtuales, los ejercicios de Classroom, las evaluaciones especiales, el audiocuento, la presentación especial, las frases bonitas, los videos animados y con sonido, los ejercicios divertidos, las explicaciones breves pero fáciles de entender, las operaciones matemáticas, los juegos compartidos, etcétera, etcétera…

Cuántas sonrisas has recibido por el conocimiento entendido a distancia, cuántas frases bonitas traducidas en agradecimiento por todos tus esfuerzos y cansancios acumulados; cuántos ¡Hola maestro! ¿Cómo amaneció? de tus alumnos al inicio de la clase virtual?; ¡cuántos y cuántos reconocimientos acumulados!

Y es que la verdad, al término de este primer trimestre virtual no queda nada por decir más que ¡GRACIAS! Y en ese vocablo se engloban todos los dieces, menciones honoríficas y deseos buenos que se pueda imaginar, pues lo que estás haciendo maestro, es para celebrarse hoy y siempre.

Así que si no te has tomado un momento para recapitular la valía de la evaluación, de tu evaluación, te invito a que lo hagas y que te dediques unos instantes para ti y te felicites, pues créeme que todo ha valido la pena.

Y a ti, maestro; ¿cómo te fue con la evaluación?

Fuente e imagen: https://profelandia.com/y-a-ti-maestro-como-te-fue-con-la-evaluacion/

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Actividades para fortalecer el pensamiento creativo en una clase virtual

Por: Rubí Román

“La experiencia de las clases en línea se ve afectada por numerosas causas, entre ellas, el agobio de los profesores y el tedio de los estudiantes”.

¿Por qué es tan difícil hacer que los alumnos participen en clase y desarrollen soluciones creativas a los retos planteados por el maestro? Para responder este cuestionamiento, la Dra. Patricia Caratozzolo compartió en nuestro webinar de octubre, la relevancia de conocer a nuestros estudiantes, específicamente a los jóvenes de la Generación Z. ¿Quiénes son? ¿Cómo se comunican? ¿Qué actividades realizan en su tiempo libre? ¿Cómo podemos desarrollar su creatividad? ¿Qué actividades podemos implementar en clase para lograrlo? Si no tuviste oportunidad de acompañarnos en esta sesión en vivo puedes consultar la grabación disponible en cualquier momento.

A raíz de un estudio realizado por la Dra. Caratozzolo, la profesora detectó que entre los estudiantes existe una especie de abulia para desarrollar su potencial creador, ¿qué sucede que los estudiantes no encuentran interesante o divertido los retos que proponen los maestros? ¿Cómo lograr que se involucren de manera genuina en la solución de estos? La profesora Carattozzolo analizó el efecto de lo que ella denomina un súper consumo de entretenimiento chatarra, como uno de los síntomas que podrían limitar la creatividad de los estudiantes, aunque no sea el único ni tampoco la raíz del problema principal. Este tipo de entretenimiento por sí solo no es malo, pero tampoco exige nada creativo de quien lo consume.

“Cuando los alumnos tienen una riqueza léxica y cultural pueden conocerse mejor así mismos, lo que piensan y sienten. La tabla periódica de las emociones es una herramienta que te puede ayudar a comunicarte y expresarte mejor”.

A continuación, te comparto algunas características de los alumnos de la generación Z de acuerdo con Seemiller y Grace (2016):

  • Prefieren utilizar plataformas visuales pasivas como YouTube e Instagram

  • Generalmente consultan textos breves pre-dirigidos

  • Tienen poca concentración en periodos largos

  • Sus redes sociales son virtuales

  • Utilizan textos cortos en WhatsApp

  • Emiten sus opiniones a través memes y emojis

Desarrollar la creatividad en los estudiantes no solo se relaciona con ellos únicamente. Como docentes debemos preguntarnos si nosotros estamos siendo creativos también. Después de meses de contingencia, la experiencia online del salón de clase sigue viéndose afectada por numerosos factores, entre ellos, el agobio de los profesores y el tedio de los estudiantes. Los docentes han tenido que adaptar y ajustar los temarios y actividades para compensar la falta de contacto presencial con los estudiantes, así lo explicó la Dra. Patricia Caratozzolo en esta sesión.

A continuación, te comparto algunas ideas para combatir un ambiente escolar de agobio o tedio debido al estrés que generó la pandemia y los cambios que vivimos.

  • Implementa el Serious-Storytelling

  • Lectura crítica

  • Mirada Creativa

  • Metacognición

  • Flexibilidad cognitiva

  • Imágenes significantes

  • Andamiajes de seguridad

  • El juego de roles

También puedes integrar en clase aquellas actividades que de manera personal te gusta realizar como un hobby. Si te gusta el arte integra esta pasión en tus clases o si te gusta el deporte, la literatura, la lucha libre, cocinar, la decoración, etc.

“Para cambiar una clase debemos empezar por nosotros mismos”.

En este webinar, la doctora Patricia Caratozzolo compartió ideas y actividades de reflexión creativa integrando el arte en su clase virtual, sin perder de vista los aspectos pedagógicos y didácticos fundamentales del proceso de enseñanza-aprendizaje. Si quieres conocer más al respecto consulta el webinar completo en nuestra página de Facebook o Youtube del Observatorio de Innovación Educativa.

La Dra. Patricia Caratozzolo (pcaratozzolo@tec.mx) es profesora asistente e investigadora del Departamento de Mecatrónica de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del campus Santa Fe, Tecnológico de Monterrey. Líder de proyectos en Innovación Educativa. Senior Member de la IEEE, miembro de IAS, PES, Women in Engineering Association y de la International Association for Continuing Engineering Education.

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Libro (PDF): Saberes compartidos y saberes comparados: experiencias de investigación en ciencias sociales y humanidades

Reseña: CLACSO

El desarrollo de las Jornadas de estudiantes y tesistas se enmarca en las políticas institucionales de fomento y apoyo a la investigación del Centro de Estudios Avanzados. Desde sus orígenes, hace ya 25 años, el CEA se proyecta como una institución de posgrado que desarrolla actividades de docencia e investigación de carácter multidisciplinario y, en este sentido, la consolidación de espacios de trabajo académico con estudiantes de posgrado constituye un compromiso institucional con la formación de investigadores en ciencias sociales capaces de descifrar los problemas de las sociedades actuales y pensar críticamente su relación con ellas.

  

Autor/a:                               Zanotti, Juan Martín – Tcach, Iván – Siles, Matías – Salamanca Agudelo, Katherine – Ruffini, María Luz – Roqué López, Camila – Rivero, Patricia – Pereira, Andrés – Rivero, Karem – Moreiras, Diego – Autor/a  Montes, María de los Ángeles – Llimós, Ana Gabriela – Falvo, Marina – Decándido, Érica – Coppari, Lucía – Casali, Carolina – Ambort, Matilde – Anastasía, Pilar – Alvites Baiadera, Angélica – Almada, Luciana – Molina, Guadalupe – Compilador/a o Editor/a 
Editorial/Editor: Centro de Estudios Avanzados
Año de publicación:  2016
País (es): Argentina
Idioma: Español
ISBN :  978‐987‐1751‐29‐7
Descarga:   Libro (PDF): Saberes compartidos y saberes comparados : experiencias de investigación en ciencias sociales y humanidades
Fuente e imagen:

 

http://biblioteca.clacso.edu.ar/
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