Page 611 of 2741
1 609 610 611 612 613 2.741

¿Cómo migrar tu curso presencial al mundo digital?

Por: Rubí Román

“La planeación educativa en un formato presencial o en línea, debe tener bases sólidas fundamentadas en las teorías pedagógicas y epistemológicas”.

Antes de la pandemia la educación virtual o en línea era opcional, ahora es prácticamente obligatoria. En nuestro webinar del mes de octubre el Dr. Rodrigo Ponce nos compartió una metodología sencilla e intuitiva para migrar tu curso presencial al mundo digital. Esta guía te será de gran utilidad aún y cuando ya estés impartiendo clases virtuales, con ello, podrás ajustar los cambios necesarios para mejorar la experiencia virtual en tu curso.

En esta sesión revisamos con el profesor Rodrigo la relevancia de considerar siempre las bases pedagógicas en la planeación escolar, ya sea en un contexto presencial o virtual. También nos compartió una guía estructurada de cinco pasos para una migración educativa digital, cómo integrar la tecnología en cada una de estas etapas, así como también herramientas para realizar esta migración de forma ordenada y sistemática. Con estos pasos podrás hacer una comparación de tu ejercicio docente actual y mejorarlo.

“Nos enfrentamos a un problema real vigente que es replantear y resolver la educación en un nuevo contexto a distancia, en línea o remota, para salir adelante de la contingencia de salud que vivimos”.

Nos enfrentamos a un conflicto cognitivo real

De un día a otro tuvimos que encarar el reto de no poder asistir presencialmente al salón de clase debido a la pandemia por COVID-19 y de tener que continuar el ciclo escolar, cerrarlo e iniciar el nuevo ciclo. A la fecha, no sabemos cuándo podremos regresar a las aulas físicamente. Nos dimos cuenta en ese momento que las actividades que habíamos diseñado y enseñado por años presencialmente ya no eran aplicables. Tuvimos que replantear la situación dentro de un nuevo contexto educativo y migrar todo a un ambiente digital. Con ello, nos enfrentamos a un problema real vigente que es resolver la educación a distancia, en línea o remota para salir adelante de esta contingencia de salud. Así lo explicó el doctor Rodrigo en el webinar del Observatorio de Innovación Educativa.

A continuación, te comparto un resumen de los cinco pasos para lograr una migración educativa digital. Para más detalle te invito a que veas la grabación en nuestra página de Facebook o YouTube ¡No te la pierdas!

Los 5 pasos para una migración educativa digital

Paso 1: Planeación digital del aprendizaje

El primer paso es determinar, ¿qué voy a enseñar a los estudiantes en la sesión en línea?, ¿cuál es el producto final? así sabremos por dónde empezar. Por ejemplo, 1) vamos a transmitir un conocimiento o queremos que conozcan un concepto, 2) que desarrollen cierta habilidad para construir o hacer algo, 3) que tenga una actitud frente a una situación problemática concreta o 4) queremos desarrollar en ellos un valor referente a todo lo que hicimos en clase para hacer una resolución.

Paso 2: Tiempo de sesión sincrónica

Este es el momento donde interactuamos directamente con los estudiantes a través de una aplicación como Zoom o similar. Por otro lado, una sesión asíncrona es cuando dejamos una actividad para que el estudiante trabaje por su cuenta propia desarrollando una actividad para un fin específico. El manejo y administración del tiempo sobre todo en una sesión sincrónica es fundamental. De ahí es que tenemos que considerar el siguiente punto.

El tiempo del docente vs. el tiempo del estudiante

Debemos estar conscientes de que los estudiantes procesan y desarrollan sus análisis a un ritmo diferente que el docente. Por lo general, es común que el maestro aplique en otras clases o semestres el mismo problema, reto o caso. En este punto, el maestro ya conoce el problema y lo ha estudiado desde diversas perspectivas, mientras que para los estudiantes es totalmente nuevo. Por esta razón, no debemos suponer que el tiempo para solucionarlo es el mismo, no es igual que enfrentarse al mismo dilema o problema por primera vez. Por ello, debemos considerar el proceso cognitivo que desarrollarán los alumnos y estimar tiempos adecuados para cada momento.

Paso 3: Interacción con los alumnos

Considera los contextos de los estudiantes y los docentes como son los dispositivos con los que cuentan y la estabilidad de su conexión de Internet. Acorde a las necesidades de cada uno determina la forma y los medios de interacción más adecuados. ¿Qué tipo de interacción podemos llevar a cabo? Podemos interactuar de muchas formas en una clase en línea. Estas son algunas opciones para tener una clase más dinámica y las aplicaciones que podemos utilizar:

  • Sincrónica (Zoom, Google Meet, Microsoft Teams)

  • Asincrónica (Google Classroom, Canvas, Blackboard, Edmodo)

  • Estudiante-Estudiante (Email, Grupos de Facebook, Messenger, WhatsApp, Remid)

  • Estudiante-Docente (La que el maestro considere oficial para la clase, puede ser alguna de las mencionadas arriba)

Paso 4: El estímulo digital no lo es todo

Lograr un balance entre la pedagogía y tecnología es la clave. Por sí sola la tecnología no desarrolla conocimiento ya que es solo un medio. Entonces, ¿cómo se desarrolla el aprendizaje? Tenemos que revisar las bases teóricas y epistemológicas del aprendizaje para posteriormente revisar con qué tecnologías nos podemos apoyar para lograrlo.

Selecciona un estímulo no digital porque también son muy importantes y nunca pasarán de moda como son: manualidades, experimentos caseros, diálogos entre pares, observaciones de campo, investigaciones bibliográficas. Para la parte digital, en el video de este webinar podrías conocer las 10 tecnologías más utilizadas por la comunidad académica.

Paso 5: Evaluación más allá de los exámenes en línea

Existen muchas aplicaciones digitales que replican los exámenes presenciales en un formato digital. Sin embargo, la intención es ir más allá no quedarse con los exámenes tradicionales y agregar otro tipo de evidencias del aprendizaje, por ejemplo: tareas o proyectos, usar rúbricas, check list o checkbricas. El proceso de planeación de la evaluación debe considerar los siguientes elementos:

  • Elemento para evaluar

  • Plataforma o herramienta que se utilizará

  • Tiempo destinado a la evaluación

Para conocer más a detalle sobre cada uno los puntos abordados en este artículo te invito a revivir el webinar disponible en cualquier momento, estudiarlo a fondo y compartirlo con tus colegas.

Rodrigo Ponce Díaz (rponce@tec.mx) es director de la Prepa Tec Eugenio Garza Lagüera donde también imparte la clase de Física de Bachillerato Internacional. Tiene un doctorado en Tecnologías de la Información y Comunicaciones por el Tecnológico de Monterrey. En esta misma institución ha dirigido diversos proyectos de Innovación Educativa.

Si tu idioma nativo no es el español puedes activar la traducción instantánea subtitulada de YouTube incluido en este artículo. Para activar esta opción selecciona en YouTube la opción Subtítulos (aparecerán los subtítulos en español) posteriormente selecciona la opción Configuración ->Subtitulos -> Traducir automáticamente y selecciona el idioma que prefieras.

Comparte este contenido:

¿De qué democracia están hablando?

Por: Aram Aharonian

Las mayores barbaridades, fraudes, golpes de Estado y genocidios de los últimos 200 años se han realizado en nombre de la sacrosanta democracia, que pareciera ser el escudo protector de las intereses de las grandes empresas trasnacionales y su cohorte de políticos y gobernantes de nuestro mundo tan poco occidental como cristiano.

En cada pantalla de televisión del mundo, en todos los idiomas, uno puede ver al aún presidente estadounidense Donald Trump desarrollando su plan lleno de mentiras y amenazas (fakes) en vivo y en directo en nombre de la democracia.

Se proclama vencedor sin serlo y denuncia fraude electoral por si el voto por correo le da la victoria a Joe Biden, impugna las elecciones en los estados donde pierde y si los tribunales estatales aceptan, apela al Supremo, donde acaba de asegurarse amplia mayoría y completa su golpe mientras envía a su masa fascistoide a intimidar a  quienes protesten.

Desde el gabinete presidencial se ha difundido el bulo, la mentira, de que la izquierda quiere derrocarlo con un golpe de Estado en las calles, construyendo el relato para justificar su maniobra y su previsible represión. Pero hay que entender el sistema deductivo: en realidad no existe tal izquierda, pero para ellos todo el que no vote a Trump es de izquierda o terrorista.

Trump y los republicanos entienden que su mejor respuesta es suprimir el voto en una democracia que gobiernan sin gozar del apoyo de una mayoría. Esta no es una contienda normal, sino un referendo sobre el ocupante de la Casa Blanca. O como repite el senador demócrata Bernie Sanders, sacado de la contienda antes que se volviera demasiado peligroso, es una elección entre la democracia y Trump.

Sólo un presidente republicano ha ganado el voto popular desde 1988. Trump ganó con 46 por ciento en 2016 y nunca ha logrado obtener 50 por ciento de apoyo durante su gestión. No sería la primera vez que los republicanos y el poder militar y empresarial impidan asumir al ganador de unas elecciones (Gorge Bush contra Al Gore, Trump contra Hillary Clinton). Nadie descarta el fraude trumpiano: para ganar hace cuatro años requirió la ayuda de los rusos.

Pero llamar progresista de centro-izquierda a Biden y sus huestes demócratas es una atropello a la inteligencia. Las grandes empresas que apostaron por cualquiera de los dos candidatos asisten con nervios a ver cuál de sus mandados será el presidente en un escenario difuso, electoralmente hablando. El que está ganando y ganará es el gran capital.

Ambos (Trump y Biden) se proclaman presidente en un sistema electoral complejo, hecho a medida para que las minorías o cualquier movimiento social y político que nazca de las raíces del pueblo, sea abortado, ahogado, sin posibilidad alguna de acceder a las instituciones que están perfectamente acorazadas y armadas por un capitalismo imperialista que ambos, demócratas» y republicanos practican desde hace un siglo.

Más allá de todo, queda la reflexión de los más de 65 millones de personas que votaron a Trump aún sabiendo de su ideario y prácticas fascistas. No solo es la  América profunda, sino también la superficial. Trump, el presidente más antidemocrático de la historia estadounidense, conecta con las clases populares más que los expertos, encuestas y los liberales.

El fascismo vuelve a ser la respuesta a la incertidumbre de mucha gente como ocurrió en los años 1930 en Europa. “Te vendo miedo al otro para que compres mi seguridad. Por eso aunque pierda, el trumpismo seguirá, porque él es el síntoma, la enfermedad es el neoliberalismo que provoca las desigualdades”, nos recuerda Javier Gallego en eldiario.es.

Y aunque pierda y Biden logre asumir, deja un tsunami global, basado en la legitimización del odio –machismo, homofobia, racismo, clasismo-. Es una guerra contra el progreso y la igualdad en la que la clase dominante lanza a la clase trabajadora contra sí misma para mantener el orden vigente. Tu enemigo es el pobre, el inmigrante, el okupa, las feministas, los homosexuales, no el empresario que los explota y explota el planeta.

Impuso en estos cuatro años de gobierno, la cultura del matonismo fascista en su discurso político hacia dentro y hacia afuera y le dio carta blanca a los violentos y fascistas del mundo para intimidar no sólo a sus oponentes sino también a los diferentes. Es el niño abusador del colegio, el matón que desaloja a los pobres de los pisos de su padre, el histrión mussoliniano que triunfa en la tele.

Ha banalizado el mal. No ha tenido empacho en lanzar a las masas contra la prensa, contra las mujeres, contra los supuestamente rojos, contra los negros, contra los progres. Incendia las calles para expulsar al disidente, limitar las libertades, imponerse. Y, lamentablemente, su modelo “democrático” es imitado en muchos países europeos y, también  latinoamericanos.

Ha popularizado la hegemonía de la mentira, con falsedades, bulos o bolas, (fake-news al por mayor), en una propaganda fascista multiplicada por medios de comunicación y redes sociales, en manos de pocos grandes empresarios. Al igual que en la época del nazifascismo, creó hegemonía engañando, enfrentando, polarizando.

David Sherfinsky señala en el Washington Times, que se trata de un demagogo desatado, poseído por una nietzschiana voluntad de poder que exalta como patriotas a los automovilistas que acosaron y bloquearon al bus en que viajaba Joe Biden por Texas; que desafía la legislación electoral y cualquier otra, incluida la tributaria; que se burla de la “corrección política” tan cultivada por sus rivales.

Indica que maneja con perversa maestría las redes sociales, que se enfrenta e insulta a los medios concentrados (CNN, el New York Times, el Washington Post y toda la prensa “culta”), que se construye como el gran defensor del “little guy”, de la gente común, olvidada por el elitismo gerencial de los republicanos tradicionales y el globalismo neoliberal de los demócratas y que cristaliza el apoyo de un imponente bloque social pulsando las potentes cuerdas del resentimiento, el odio, el temor que abren la Caja de Pandora del racismo y la xenofobia.

El discurso de Trump exalta la perdida grandeza de su país amenazada por los pérfidos chinos que “inventaron al coronavirus para poner a Estados Unidos de rodillas”, grandeza que él se propone recuperar a cualquier precio.

Sí, fue capaz de negar el coronavirus aunque haya matado “apenas” haya contagiado a 10 millones de personas y matado a 235 mil en su propio país. Impunemente denigra la ciencia y la verdad científica para imponer sus “verdades alternativas”. Mentir sirve para conseguir –y mantener- el poder. De eso se trata.

Lamentablemente, el trumpismo no se acaba con Trump. Se ha convertido en una fuerza traslocal, en el símbolo del ultranacionalismo de derecha, del negacionismo científico y climático, numen de los conspiranoicos.

El escenario de la crisis del coronavirus ha sido propicio para los populismos ultraconservadores. La que estamos librando –aunque nuestros “grandes pensadores” ni se hayan dado cuenta- es una batalla cultural que evite el retroceso al pasado, en un mundo que gracias a Trump y al coronavirus, no es ya ni será el mismo..

Hace 15 años, en Mar del Plata, cinco presidentes latinoanericanos (de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela) gritaron “ALCArajo”, haciendo trizas el patoteo de Bush y el proyecto del Área Económica de las Américas, de Miami a Tierra del Fuego. Vale la pena recordarlo.

*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

http://estrategia.la/2020/11/

Fuente: https://rebelion.org/de-que-democracia-estan-hablando/

Comparte este contenido:

¿Se puede enseñar a ser feliz en tiempos de COVID-19?

Por: José Carlos Vázquez Parra*


“Los alumnos necesitan competencias que les permitan disfrutar de una vida plena, afrontar su entorno desde su propia realidad a partir de múltiples actividades de reflexión, análisis y pensamiento positivo”.

El estado emocional de los estudiantes es una pieza clave en su proceso de formación. Nuestras aulas presenciales o virtuales son espacios de aprendizaje vivo donde los estudiantes se preparan para enfrentar la nueva realidad y comprender el mundo incierto que nos ha tocado vivir. A raíz de la pandemia por COVID-19 y el confinamiento, las búsquedas en Internet relacionadas con sintomatología de enfermedades mentales han repuntado significativamente (Ayers et al., 2020). Conocer qué piensan los alumnos y cómo se sienten es fundamental para propiciar una vivencia estudiantil exitosa dentro y fuera de las aulas.

Según un estudio realizado por el Instituto de Modelización de Enfermedades en los Estados Unidos, durante el transcurso de la pandemia, las búsquedas en Internet relacionadas con la ansiedad alcanzaron un pico alarmante el día 28 de marzo de este año, elevándose un 54 % arriba de todos los años anteriores. Cuestionamientos como “¿estoy teniendo un ataque de pánico?”, “signos de ansiedad” y “síntomas de un ataque de ansiedad”, son las combinaciones de búsquedas más recurrentes, dando muestra de una necesidad de salud pública difícil de negar durante esta crisis sanitaria. En general, el estudio plantea que 1 de cada 4 personas de entre 18 a 24 años, ha tenido sintomatología de ansiedad, estrés o incluso pensamientos suicidas durante el estado de aislamiento. De acuerdo con Benjamin Althouse, líder de esta investigación, esta es la cifra más alta que jamás se haya tenido, siendo una muestra de que las personas se sienten ansiosas, nerviosas, estresadas y por consecuencia, infelices (Rius, 2020).

“A través de actividades de autoconocimiento e interacción con el resto del grupo, los alumnos desarrollan competencias de bienestar, autorregulación y pensamiento sistémico”.

La psicología positiva se define como el conjunto de estudios científicos de las experiencias positivas, los rasgos personales y las instituciones y programas que ayudan a mejorar la calidad de vida de los individuos, lo que permite prevenir la presencia de malestares psicológicos o alteraciones emocionales a causa de factores internos o externos a las personas. Tanto la psicología positiva, como las ciencias de la felicidad, pretenden identificar las fortalezas y virtudes humanas, pudiendo así adoptar una perspectiva más abierta respecto al potencial humano, sus motivaciones y capacidades (Contreras & Esguerra, 2006).

Desde la perspectiva de la psicología positiva y de las ciencias de la felicidad, el mundo contemporáneo significa un reto para la mayoría de los seres humanos (Blasco, 2020). Los cambios tecnológicos, políticos, sociales, ambientales y de salud, han llevado a generaciones como los Millennials, la generación Z y la temprana generación Alpha, a enfrentarse al reto de aprender a vivir en un estado de constante cambio. Esta realidad implica tener que adaptarse ante un entorno histórico y social lleno de incertidumbre, y como consecuencia, la necesidad de desarrollar y adquirir habilidades emocionales que les permitan hacer frente a un estado fluido y en movimiento (Deloitte, 2017) (Aparicio, 2016).

El rol de las universidades ante el desarrollo emocional de sus estudiantes

Las universidades tienen que ampliar su oferta de cursos más allá de lo disciplinar. No basta con formar futuros profesionistas si no tienen las competencias que les permitan disfrutar de una vida plena. Los jóvenes llegan a las aulas buscando adquirir conocimientos teóricos y prácticos, así como también responder a preguntas relacionadas con su vida y los procesos de socialización que les implica incursionar en el mundo adulto.

“En palabras de mis estudiantes: el bienestar emocional es algo que pocas instituciones ponen atención, salvo que se vuelva un problema”.

En respuesta a esta situación, el Tecnológico de Monterrey (2019) ofrece un conjunto de unidades de formación denominadas de educación general, las cuales se enfocan en desarrollar competencias sociales y emocionales para complementar la formación universitaria desde un enfoque más integral. Claves de la Felicidad para el Florecimiento Humano es una asignatura sustentada en la reflexión y el análisis filosófico, que tiene por objetivo que los estudiantes descubran una visión más amplia de su vida, su entorno y sus emociones.

A través de actividades de autoconocimiento e interacción con el resto del grupo desarrollan competencias de bienestar, autorregulación y pensamiento sistémico, así como técnicas de relajación y de pensamiento positivo. Estos conocimientos brindan a los jóvenes, herramientas para poder hacer frente a los desafíos de su actual etapa de vida y en general, del mundo incierto.

Acciones ante las emociones negativas

En palabras de mis estudiantes, “el bienestar emocional es algo que pocas instituciones ponen atención, salvo que se vuelva un problema”. Algunos de ellos perciben esta materia Claves de la Felicidad para el Florecimiento Humano como la mejor selección que pudieron hacer en este momento concreto, pues les ha dado la oportunidad de afrontar su entorno desde su propia realidad, a partir de múltiples actividades de reflexión, análisis y pensamiento positivo.

A continuación, les comparto un ‘botiquín’ de primeros auxilios emocionales que puede ayudarles a afrontar situaciones como la angustia del encierro, las dificultades económicas del hogar, o incluso, la pérdida de un ser querido. Con este botiquín podemos equilibrar el estado emocional cuando presentamos pensamientos negativos, que, aunque no son del todo malos, es necesario neutralizar para que no se vuelvan demasiado profundos.

  • Identifica tus emociones. Desarrolla la capacidad de identificar cuando se despierta una emoción negativa, para poder afrontarla. Pregúntate, ¿cómo me siento el día de hoy?

  • Construye una red de apoyo. Estructura una red de apoyo que pueda acompañarte en momentos difíciles.

  • Busca un consejo. Identifica a alguna persona que pueda darte un buen consejo en situaciones de incertidumbre.

  • Equilibra lo que sientes. Reconoce detonadores de emociones positivas (como la música, el arte, algún pasatiempo o lugar) que te ayuden a neutralizar sentimientos negativos.

  • Pide ayuda. Ten a la mano información de atención psicológica u orientación emocional para aquellas situaciones que no podamos afrontar de manera personal, como sería la línea de ayuda que nos ofrece la institución.

Es importante recordar que para sentirnos bien es necesario saber identificar y reconocer las emociones que tenemos, así como los factores que detonan el bien o malestar en nuestras vidas. También debemos recordar que no estamos solos, y que siempre habrá alguien que puede apoyarnos en este proceso de equilibrio emocional.

Una materia flexible ante el COVID-19

La asignatura Claves de la Felicidad para el Florecimiento Humano es relativamente nueva y forma parte de la oferta del Modelo Tec21 que arrancó su implementación en agosto del 2019. Se ha perfilado como una materia en constante evolución que se adapta al entorno y se configura como una unidad de formación viva que, aunque respeta su esencia pedagógica, se mantiene actualizada sobre el perfil, realidad y necesidades de sus participantes.

La crisis sanitaria de COVID-19 nos hace voltear al desarrollo del autoconocimiento y la reflexión personal como elementos fundamentales de la formación de nuestros estudiantes. Paralelamente al desarrollo profesional, todas las personas debemos comprender el rol que desempeñamos ante la nueva realidad, y lo que va a significar en nuestras vidas el mundo pos-COVID. Por ello, es que este tipo de espacios académicos responde a esta necesidad de incluir el desarrollo de herramientas emocionales para afrontar el aislamiento y de forma colaborativa, trabajar en la sensibilización que debemos tener como individuos ante las nuevas formas de convivencia social.

La flexibilidad de los cursos no solo recae en la incursión de modelos de impartición y convivencia digital, sino también en la capacidad que se tiene para adaptarnos ante el mundo y la información incierta y cambiante que reciben nuestros estudiantes. Como universidad, se debe promover el desarrollo de competencias de pensamiento analítico y crítico, que se configuren como herramientas útiles para que los estudiantes consigan afrontar su realidad y las decisiones que deban tomar al respecto.

Este artículo plantea un ejemplo de lo que se puede hacer en una unidad de formación, asimismo, nos permite apreciar la amplitud de posibilidades que tenemos para hacer de cada materia una oportunidad de reflexión sobre la vida de nuestros estudiantes que vaya más allá de su exclusiva formación disciplinar.

Acerca del autor

El Dr. José Carlos Vázquez Parra es Licenciado en Psicología, Maestro en Educación y Doctor en Estudios Humanísticos. Cuenta con más de cien publicaciones sobre temas de ética, racionalidad humana y estudios de género. Es Profesor-investigador de la Escuela de Humanidades y Educación.

Referencias

Aparicio, P. (2016). La inclusión de las nuevas generaciones en contextos de desigualdad e incertidumbre: Perspectivas educativas y laborales en América Latina y el Caribe. Revista Histedbr On-line, 16(70). doi:https://doi.org/10.20396/rho.v16i70.8649167

Ayers, J., Leas, E., Johnson, D., Poliak, A., Althouse, B., Dredze, M., & Nobles, A. (2020). Internet Searches for Acute Anxiety During the Early Stages of the COVID-19 Pandemic. JAMA Internal Medicine. doi:10.1001/jamainternmed.2020.3305

Blasco, L. (28 de mayo de 2020). Coronavirus. Entrevista con Laura Rojas-Marcos: «Estamos aprendiendo a gestionar la incertidumbre». BBC News Mundo. Obtenido de https://www.bbc.com/mundo/noticias-52676383

Contreras, F. & Esguerra, G. (2006). Psicología positiva: una nueva perspectiva en psicología. Revista Diversitas. Vol. 2, No. 2.

Deloitte. (Mayo de 2017). Las 6 mayores preocupaciones de los Millennials. Encuesta Millennials 2017: buscando estabilidad y oportunidades en un mundo de incertidumbres. Deloitte. Obtenido de https://www2.deloitte.com/es/es/pages/human-capital/articles/6-mayores-preocupaciones-millennials.html

Rius, M. (12 de marzo de 2020). Consejos para lidiar con la incertidumbre personal y laboral que ocasiona la crisis del COVID-19. La Vanguardia. Obtenido de https://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20200311/474087418640/coronavirus-gestionar-incertidumbre-miedo.html

Tecnológico de Monterrey. (20 de marzo de 2019). Educación general y soporte a la visión. Obtenido de Vicerrectoría Académica y de Innovación Educativa: http://sitios.itesm.mx/va/planes_de_estudio/2_7ES.htm

Edición por Rubí Román (rubi.roman@tec.mx) – Observatorio de Innovación Educativa

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-bits-blog/estudiantes-felices-en-tiempos-de-covid-19

Comparte este contenido:

Expectativas y realidades que encierra la evaluación educativa

 María de Lourdes González Peña

CoautoraDra. Eilén Oviedo González*

Las autoridades educativas estatales y federales coinciden en hacer hincapié que la prioridad es cuidar la buena salud de las comunidades escolares, por tal motivo la formación académica se ofrece a distancia en el ciclo 2020 -2021 y de cambiar el semáforo sanitario a color verde, la modalidad educativa también se modifica porque será híbrida, así lo han anunciado las autoridades educativas.

Cabe destacar, que las condiciones de contingencia sanitaria llevaron a reestructurar la forma en que las y los docentes aplicaban las evaluaciones, las cuales ahora en mayor medida son distancia (Flores, 2020; Milenio Digital, 2020; SEP, 2020; Senado, 2020). Lo cierto, es que la aplicación de las evaluaciones en una nueva normalidad, es y será distinta, así lo acentuó el Secretario de Educación Pública en México, Esteban Moctezuma durante su comparecencia ante el Senado, el 14 de Octubre de 2020 (Senado, 2020).

Particularmente, ahora que se aproxima el cierre del primer corte, paralelamente también se avecinan algunos desafíos para la evaluación que van en la vía de considerar que no todas o todos los estudiantes gozaron de las mismas oportunidades en términos de conectividad, o de equipo o de acceso a los contenidos o para realizar las actividades escolares propuestas o para la comprensión. Así también, reconocer que gran parte del profesorado es consciente de que las evaluaciones no son un mero procedimiento administrativo, que no es deseable regalar notas, como tampoco lo es hacer la vida académica insoportable, que las evaluaciones se diseñan y se trabajar con un grupo, pero que también atienden a la individualidad y que en el tema de las evaluaciones, lo conveniente es orientarlas a dar servicios a la humanidad.

Es así, en torno a las evaluaciones se tiene la expectativa de que no las relacionen con alcanzar notas aprobatorias. Porque de lo contrario, sería una muestra de que las evaluaciones, al menos en mayor medida, se colocan al servicio de la ciencia (Santos, 1994). Las expectativas que se tienen de las evaluaciones es que contribuyan a proporcionar que hubo mejoras en uno mismo, en su relación con los demás y con el medio. Por ello, lo deseable de que las evaluaciones sean para contribuir a la humanidad (Santos, 1999, 2014).

Las evaluaciones educativas pese a los nobles propósitos de mejora que persiguen, llegan a veces a despertar efectos contrarios que conviene detener en tiempos oportunos, para evitar abrir la puerta a cuestionamientos, tales como: ¿Se alcanzaron otras finalidades que no se pretendían? ¿Es razonable este costo…?” (Santos, 1999, p. 42).  ¿A qué le llamamos progreso? Afortunadamente muchos/as académicos/as están de acuerdo en que las evaluaciones son para demostrar que la escuela se ha transformado en un sistema mejor.

Sin duda, evaluar es complejo porque involucra un sin fin de elementos. De igual manera, hablando de realidades, las autoridades educativas continuamente sugieren el empleo de las evaluaciones diagnósticas y también, vale pena aclarar que no se trata de un tema nuevo. Y por supuesto, que son importantes las evaluaciones diagnósticas y usuales en la educación, y conviene que sus resultados ofrezcan alertas tempranas que favorezcan a determinar la pertinencia o las dificultades se tienen para alcanzar los logros que se esperan con las actividades propuestas y con el potencial para ajustar lo que se tenía planeado a manera de no poner fuera del juego a las y los estudiantes o evaluados/as, porque al final son quienes esperan alcanzar los aprendizajes comprometidos. De ahí, la importancia, de que las evaluaciones diagnósticas posean el potencial para advertir previamente posibles riesgos, incumplimientos, preocupaciones e incluso desencantos.

Dicho lo anterior, se desprende el desafío de que las evaluaciones se trabajen con la visión a largo plazo para el logro de metas, porque responder a tomas instantáneas es lo que ha dificultado y distorsionado el advertir mejoras para la realidad escolar (Santos, 1995). ¿Cómo serán las evaluaciones del primer corte? Esta es una oportunidad para reflexionar en torno al propósito de las evaluaciones.

De igual manera, una sugerencia que ofrecen muchos o muchas profesoras investigadoras es que si las evaluaciones se realizan al final se pierde la posibilidad de generar la comprensión de lo que realmente va sucediendo. Es necesario, pues desarrollar formas de evaluar que posibiliten a las y a los docentes alcanzar una mejor comprensión del aprendizaje de sus alumnos o alumnas de forma tal que también les puedan ofrecer un mejor acompañamiento. Porque no se trata de aplicar las evaluaciones como meros cumplimientos y porque la escuela es la formadora de modelos sostenibles, así que conviene que esté atenta para dar pasos firmes para el logro de estas realidades.


*Es Doctora en gerencia y política educativa y maestra en educación con especialidad en formación de docentes, especialista en el área de competencias. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Miembro del Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), pertenece a la Red de Investigadores de Chihuahua y a la Sociedad Mexicana de Educación Comparada SOMEC, así como a la Red de Capacidades y Desarrollo Regional del Colegio de la Frontera Norte. Docente de tiempo completo de licenciatura y Posgrado en Universidad Pedagógica Nacional y responsable de posgrados de educación online en Cesun Universidad. Líder del cuerpo académico políticas, formación y actualización en centros escolares. Autor de 18 artículos arbitrados e indizados, así como participación en la publicación como autor de 4 libros. Evaluadora desde 2010 de competencias docentes en el nivel Medio Superior. Sus líneas de investigación son: formación docente y uso de TIC, así como formación, actualización y evaluación del desempeño docente en el nivel medio superior. Es árbitro de algunas revistas nacionales.


Flores, A. [Adolfo Napoleón Flores Martínez Jefe de Enseñanza]. (2020, septiembre 27). Conferencia de prensa 26 de sept. 2020. Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán  [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=IYNU4MvxOWk

González, L. (2018). Análisis de caso: exámenes que se transforman de preguntas de conocimiento a la actuación ante problemas del contexto. México: Redie.

Milenio Digital (2020, octubre 1).  Postergan regreso a clases presenciales en Campeche; SSA evaluará avance de covid-19. MILENIO 2020https://www.milenio.com/politica/campeche-postergan-regreso-clases-ssa-evaluara-avance-covid

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) (S/F) ¿Cómo estás aprendiendo durante la pandemia de COVID- 19?. UNESCO
https://es.unesco.org/covid19/educationresponse

Santos, M. (2006). La escuela que aprende. España: Morata.

Santos, M. (1999). Sentido y finalidad de la evaluación de la Universidad. Revista Interuniversitaria de formación del profesorado, (34), 39-59.

Santos, M. (1995). Entre bastidores. El lado oculto de la organización escolar. España: Aljibre.

Senado de México [Senado de México]. (2020, octubre 14).  Comparecencia de Esteban Moctezuma Barragán, secretario de Educación, del 14 de octubre de 2020. [Archivo de video]. https://www.youtube.com/watch?v=7pioxdby10w

Secretaría de Educación Pública (SEP) (2020, julio 22). Boletín No.196 Convivirán, en el futuro, modelo de educación presencial y a distancia: Esteban Moctezuma Barragán  [Mensaje en un blog]. https://www.gob.mx/sep/articulos/boletin-no-196-conviviran-en-el-futuro-modelo-de-educacion-presencial-y-a-distancia-esteban-moctezuma-barragan?idiom=es

Fuente:  https://profelandia.com/expectativas-y-realidades-que-encierra-la-evaluacion-educativa/

Comparte este contenido:

Colapso por Covid en las fábricas textiles de Asia y el Pacífico repercute en todo el mundo

Eduardo Camin*

El sector industrial de la confección en la región Asia-Pacífico padece los efectos adversos de la Covid-19 en las cadenas de suministro. El colapso de la demanda de los consumidores, las medidas de confinamiento de los gobiernos y las disrupciones en las importaciones de materias primas han hecho estragos en la industria de la confección de Asia y el Pacífico, según un nuevo informe de la Organización Mundial del Trabajo (OIT).

El estudio se basa en un pormenorizado examen documental y en el análisis de información pública o empresarial, así como en entrevistas realizadas a destacadas partes interesadas del sector en Asia. La elaboración del estudio fue dirigida por la Universidad de Cornell y un equipo de la OIT que abarcó la Unidad de análisis económicos y sociales a nivel regional, el programa Better Work y el proyecto OIT-OSDI sobre trabajo decente en las cadenas de suministro del sector de la confección en Asia.Explotación laboral en la industria textil, ¿qué va a pasar?

Sin dudas que la crisis de la Covid-19 está golpeando muy duramente al sector de la confección en Asia y el Pacífico, pero no solo ha afectado a los millones de trabajadores y empresas que forman parte de las cadenas de suministro, sino que ha provocado un efecto dominó a varios niveles.

En septiembre de 2020, aproximadamente uno de cada dos trabajadores de la confección en esa región vivía en países donde regía el cierre obligatorio de todos los lugares de trabajo excepto los esenciales, incluidas las fábricas textiles. Cerca de la mitad del total de los empleos en las cadenas de suministro del sector de la confección en la región dependían de la demanda de consumo interna o de la demanda externa de países con medidas de confinamiento muy rigurosas, en los que también se observaron caídas drásticas de las ventas al por menor.

El comercio mundial de prendas de vestir prácticamente se vino abajo en el primer semestre de 2020. En algunos casos, las importaciones procedentes de los productores asiáticos en los principales países compradores descendieron hasta un 70 por ciento.
Al principio de la crisis abundaron las cancelaciones de pedidos por parte de los compradores. Los fabricantes de prendas de vestir también experimentaron perturbaciones de la oferta de sus insumos importados de hasta el 60 por ciento. El cierre temporal o permanente de miles de fábricas proveedoras hizo que se multiplicasen los casos de despido y cese de trabajadores.

No obstante, las fábricas que posteriormente han reabierto sus puertas también han visto menguada la capacidad de su fuerza de trabajo. El trabajador medio perdió entre dos y cuatro semanas de trabajo y solo tres de cada cinco trabajadores han sido reintegrados en las fábricas. Entre quienes han seguido trabajando durante el segundo trimestre de 2020 tampoco han sido raras las rebajas salariales y los retrasos en la liquidación de los pagos.

Con respecto a los resultados del estudio, Chihoko Asada Miyakawa, Directora Regional de la OIT para Asia-Pacífico, señaló que: «Es fundamental que los gobiernos, los trabajadores y los empleadores, entre otras partes interesadas del sector, aúnen esfuerzos para afrontar esta coyuntura sin precedentes y contribuir a forjar un futuro del sector que se centre más en el ser humano».

El otro informe un gran… descosido

La epidemia del coronavirus ha conllevado el cierre de fábricas en China para evitar el contagio entre los trabajadores de los centros de producción e, incluso, como hemos visto a medida que abren, su ritmo productivo es menor. La medida ha dejado en un limbo a las cadenas de suministro de las empresas del sector de la moda y es que el país es proveedor de muchas las materias primas con las que se fabrican las prendas de ropa en todo el mundo.

Era obvio que el mismo día que las fábricas chinas comenzaron a bajar sus persianas por la crisis del coronavirus, las empresas del sector textil en todo el mundo comenzaron a mirarse de reojo, sabedoras del riesgo que las envolvía. A medida que se extendía la pandemia, su sombra se agrandaba sobre las compañías de moda. Y, justamente, eran Inditex y H&M, las que podrían ser especialmente vulnerables a las consecuencias de esta epidemia, así lo advertían algunos expertos.Inditex y H&M caen en bolsa tras rebaja de estimación de Morgan Stanley | Estrategias de Inversión

Un informe de la Unión de Bancos Suizos (UBS) señalaba que H&M, Inditex y la empresa de distribución británica de muebles Dunelm, se sitúan a la cabeza del ránking de las compañías del sector más vulnerables a esta epidemia.

No es menor, tampoco, que la Organización de Naciones Unidas (ONU) haya cifrado en más de 1.500 millones de dólares el impacto que la crisis del coronavirus tendrá en el sector textil y de confección a nivel mundial.  Además se resentirán, en paralelo, las exportaciones del sector con un desplome cuantificado en más de 50.000 millones de dólares.

Bien conocido es el arraigo de la industria textil en China, país que concentra hasta el 54% de la producción mundial, por delante del 46% que supone la producción tecnológica. Así que, trasladadas estas cifras a la práctica, la UBS estima que el 8,7% de las ventas de Inditex procede del gigante asiático mientras que, en el caso de H&M, es del 6,1%.

Teniendo en cuenta esta exposición, la ONU pronostica que la industria textil europea será una de las más afectadas por esta crisis y registrará pérdidas récords en millones de dólares.

España, Italia y Francia son los países más sensibles a esta crisis, con mercados en los que el sector de la moda está muy integrado con los proveedores chinos.  De hecho, el grupo Zara, de Amancio Ortega se aprovisiona con un 10% de productos procedentes de China y el país tiene un gran peso en su inventario, apuntan los datos de UBS.

Inditex marca distancia con Uniqlo, H&M y GAP, sus grandes rivales del textil mundial - La Opinión A CoruñaLa rapidez con la que Zara, y todas las cadenas del grupo de Amancio Ortega, renuevan sus colecciones en tienda puede ser un arma de doble filo para el multimillonario gallego y es que responde, precisamente, a la rápida capacidad de producción del gigante asiático. Parece que los “retailers” con elevadas rotaciones en sus colecciones “se verán más afectados que aquellos con baja rotación de existencias”, apunta en su análisis UBS. Esto supone un balón de oxígeno para H&M cuya rotación de colecciones es, sin duda, menor que la de Zara.

Aún así, como contrapartida, resulta que China representa el 50% del aprovisionamiento de prendas de H&M, una ratio sólo superado por la británica Dunelm. Las compañías del sector producen las prendas de mayor coste en el gigante asiático, en donde las fábricas están preparadas para elaborar las piezas más complejas, como chaquetas, a la par que productos de bajo coste como camisetas.

En su análisis, UBS destaca a las firmas deportivas entre las más vulnerables ya que no cuentan con alternativas donde producir los tejidos técnicos. Y esta falta de materias primas podría, de paso, llevar al cierre de otros centros de producción en diez destacados países productores en el sector de la confección de la región como Bangladesh, Camboya, China, Filipinas, India, Indonesia, Myanmar, Pakistán, Sri Lanka y Viet Nam.

Una reflexión más profunda

Esta crisis sanitaria ha obligado a la moda a parar y replantear por completo el actual sistema de una industria que sExplotación infantil en Bangladesh en prostíbulos y talleres - Humaniume ha consolidado como la segunda más contaminante del mundo. En los últimos años hemos visto como el cambio climático influye de manera directa en las ventas. Las temporadas han dejado de estar acompasadas con las condiciones climáticas.

En el hemisferio norte se comenzó a ver abrigos en los escaparates desde el mes de septiembre, cuando el frío realmente no llega hasta finales de noviembre. De esta manera, acumulan mercancía durante meses, lo que obliga a las tiendas a poner en marcha, en mitad de temporada, campañas de promoción para poner en circulación este stock.

Es decir, venden productos a un precio inferior a su valor para recuperar al menos parte de la inversión inicial. Estos periodos de bajadas de precios terminan por condicionar las compras de los clientes, quienes esperan a este tipo de promociones para realizar sus compras, entrando en el círculo vicioso del consumo que termina por afectar directamente a las ventas.

En comparación con los últimos años, el precio de las prendas de ropa ha bajado tanto que uno puede permitirse comprar y tirar constantemente. A partir de aquí surgió el concepto “Moda Rápida”: producción y consumo masivo. Pero ¿Por qué ahora pagamos menos por las prendas? ¿Por qué sale más barato producir una prenda a más de 10.000 ilómetros que en el propio país?

La respuesta es muy simple: porque las prendas se producen en países donde los derechos humanos se vulneran constantemente, dónde eDrescher: “Hay que hacer un futuro sin trabajo infantil”l salario mínimo es un insulto a la supervivencia, dónde el trabajo infantil no es perseguido y dónde se hacen recortes en seguridad para poder abaratar aún más la producción. No se debe olvidar que detrás de esta industria hay una explotación sin precedentes, especialmente entre los niños.

Todo esto pasaba sin la Covid-19. Por ejemplo, el algodón de una de las camisetas que llega para su venta en la Unión Europea se recoge en Etiopía, la tela se elabora en Pakistán, se cose en China y los botones se ponen en Hong-Kong, y en todos esos países, hay niños esclavizados trabajando para hacer esa camiseta.

Y es que, detrás de esa blusa, esos yins o vaqueros o esa chaqueta que te acabas de comprar, hay un largo proceso de producción que se desarrolla a miles de kilómetros, en aquellos países donde los derechos humanos se vulneran cada día. Donde hay niños trabajando 12 horas diarias y su salario es del equivalente a un euro al día.  Sin jugar, ni aprender ….Y ahora sin empleo.

*Periodista uruguayo, acreditado en ONU-Ginebra. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Fuente e imagen: http://estrategia.la/2020/11/04/colapso-por-covid-en-las-fabricas-textiles-de-asia-y-el-pacifico-repercute-en-todo-el-mundo/

Comparte este contenido:

Elecciones en Estados Unidos: «pueblo de brutos»

«Si pierden el camino de la libertad, miren hacia el Sur»

«La condición de un pueblo embrutecido es peor que la condición de un pueblo de brutos «. 257 años separan esta frase escrita en 1763 por el filosofo francés y creador de la Enciclopedia Denis Diderot de este final de 2020. Lo que está ocurriendo en Estados Unidos en este momento respira en cada palabra de esa frase. Un pueblo embrutecido elige a un déspota y regala su libertad. La brevedad lapidaria de Diderot retrata magistralmente, más allá de los tiempos, la involución dramática de una sociedad y de una cultura que representó lo más avanzado de la modernidad democrática, muy por encima del cínico almidón europeo.

Donald Trump boicotea su propio país con la misma filosofía con la que los esbirros de Washington boicotearon nuestras democracias durante un largo periodo del Siglo XX. Sus sicarios se llamaron Pinochet, Videla, Duarte, Bordaberry o Stroessner y diseminaron en los años 70 un tendal de horrores que la memoria colectiva guarda como actos de barbarie encubiertos por la impunidad y la fuerza. De Siglo a Siglo, de Pinochet y Videla a Donald Trump, se derrumba una ficción alimentada por el imperio y surge, potente e íntegra, una fuerza que dio vuelta la historia y puso al Sur de América en el camino de su resurrección soberana y al exportador de crímenes ante los mismos extremos que el expandió. La víctima de esos crímenes tiene las manos en las riendas de su destino. Chile, con el plebiscito para la reforma de la Constitución, se sacó de encima la herencia del autoritarismo, de la violación de la ley y la contaminación de las instituciones con la que Trump ha gobernado e intenta seguir en el poder. La historia vuelve a ser nuestra y respira en el Sur.

Los procesos son simultáneosChile se libera y nos libera en lo real y lo simbólico de ese pasado de sicariato, de una Constitución diseñada en Washington, mientras Estados Unidos ingresa en el túnel del tiempo del que Chile acaba de salir: el imperio que exportó muertes, torturas y dictaduras se fabricó un autócrata mentiroso y corrupto que pisoteó todas las leyes y dejará un legado mucho más arraigado de lo que se sospecha: el trumpismo no se acaba con Donald Trump sino que recién empieza.

En 2020, Donald Trump le agregó 5 millones de votos (68 millones) a los que había obtenido en 2016. Instituciones vaciadas o corrompidas, un Partido Republicano aliado a lo más nefasto que haya existido y orientado hacia la confrontación y la trampa, servicios secretos y organismos de seguridad en el fango y una Corte Suprema cautiva del trumpismo se han instalado por unas cuántas décadas en el corazón de esa democracia degradada. Mientras Chile despedía el legado de la dictadura-cultura que Washington exportó, Estados Unidos entraba de lleno en la era del autoritarismo mesiánico. El renacido espectro de Augusto Pinochet se mudó al Capitolio y allí permanecerá por un tiempo. En el discurso que pronunció cuando prestó juramento (27 de enero de 2017), Trump saludó a aquellos norteamericanos que habían votado por él “para formar un movimiento histórico como el mundo jamás ha visto hasta el momento”. Y allí está, lejos, muy lejos de la “majestad de la democracia norteamericana” con la que el ex presidente Georges Bush saludó la victoria de Bill Clinton en las elecciones de 1993.

La “majestad” es un trapo pisoteado por un demente en quien millones de votantes siguen viendo un Mesías. Trump es más que Trump: es el interciso a través del cual se ve el derrumbe moral de una sociedad que se cansó de fabricar en el cine héroes morales para terminar eligiendo al actor más acabado de la inmoralidad. El sueño americano se transmutó en pesadilla planetaria. En el abismo entre uno y otro, del sueño a la pesadilla, no sólo cae la puerilidad del mito. En esa caída también se desnuda nuestra mansa y constante rendición a los pies de un modelo cultural, financiero y tecnológico que ha hipnotizado a todo el planeta. Los años durante los cuales, en América Latina y en Europa, se exploraban y realizaban intentos de estéticas soberanas en muchos campos culturales se esfumaron o reciclaron en una dependencia cultural y tecnológica que no tiene precedentes en la historia humana. Jamás hubo tantos millones de seres humanos, oriundos de culturas y geografías tan diferentes como distantes, usando o mirando embobados los productos confeccionados por un mismo imperio.

La dependencia mental con respecto a Estados Unidos ha sido una abdicación global. Ni siquiera el imperio ha podido controlar sus propias invenciones. Ha acumulado una fuerza imperial tan destructora que ya no tiene armas para protegerse a sí mismo. Una vez más, Facebook, Twitter o YouTube fueron incapaces de frenar o gestionar el flujo de informaciones falsas generado por las elecciones en Estados Unidos y el posterior diluvio de aberraciones difundidas por Donald Trump y sus partidarios. En inglés –únicamente en inglés– Twitter colgó una advertencia sobre los dudosos mensajes de Trump, pero no evitó su propagación. En cuanto a Facebook, la totalidad de los mensajes mentirosos del mandatario denunciando supuestos “fraudes masivos” están en acceso libre. En español o en francés no hay freno alguno: los repetidores conspiracionistas los traducen y los retwittean con plena holgura. Así aparecieron en español mensajes vistos por millones de personas que hablaban de fraudes en Arizona o denunciaban la presencia imaginaria de milicias de ultra izquierda desplegándose en el territorio norteamericano. Ni hablar de YouTube y sus canales alternativos.

Las mal llamadas redes sociales han vuelto a probar que son Armas de embrutecimiento masivo (AEM). De esa subcultura surgió Qanon. Este grupo de extrema derecha radical, adepto a la violencia, híper trumpista, antisemita, islamofóbico, anti latino y anti afroamericano funciona mediante mensajes encriptados propagados en la red y cree que existe un Estado profundo manejado por una elite de pedófilos que conspira contra quien es, para ellos, el salvador del mundo, Donald Trump. Ese delirio violento presentó 20 candidatos y uno de ellos ingresó hace unos días a la Cámara baja: la hoy senadora Marjorie Greene (Georgia). Es rubia, racista, pro Qanon, armada hasta los dientes, promotora de una campaña bélica contra los “pedosatánicos” del supuesto “Deep State” y los socialistas. El FBI considera a Qanon como una amenaza terrorista con “capacidades de motivar a extremistas nacionales a llevar a cabo actividades criminales y violentas”. El más perfecto y expandido útil tecnológico engendró un monstruo que se come su propia democracia.

A los verdaderos demócratas de Occidente les vendría muy bien mirar hacia nuestro Sur para reinventarse. Hemos resistido dictaduras asesinas, a las desapariciones, las torturas, al terrorismo de Estado, a las privatizaciones, al colonialismo interior, a los evangelistas liberales, a la expoliación de nuestros recursos naturales, a la deslealtad de nuestras burguesías, a la manipulación de las instituciones, a la corrupción, la impunidad, el subdesarrollo, la desigualdad como filosofía política y a la guerra permanente que, desde el inicio, Estados Unidos le declaró a América Latina. Siempre han estado en guerra contra nosotros. No ha habido presidente norteamericano que no nos haya legado una dictadura. Obama nos dejó el golpe de Estado en Honduras (Manuel Zelaya) y Trump y la OEA la mascarada patética del golpe en Bolivia contra Evo Morales.

Hemos mirado a los ojos y respirado el aliento de la barbarie durante décadas. Nunca dejamos de ser el sueño colectivo de libertad con la que se forjaron nuestras historias americanas. ¡Qué enorme y sórdida paradoja ! Hoy le toca a la primera potencia mundial y a la democracia piloto luchar por su propia libertad. Y los demás imperios coloniales de Europa están sacudido e invadidos por una extrema derecha violenta y xenófoba que corroe todo lo que roza. La Argentina le está diciendo al mundo mucho más de lo que la confrontación interna y la basura mediática permite escuchar. Bolivia regresó a los tiempos modernos democráticos después de una pausa en el Siglo XIX y Chile desterró los suspiros moribundos de una infamia institucional. Los medios globales miran el Brasil de Bolsonaro, pero la epifanía somos nosotros. Late en ese triángulo mágico del Sur acechado y violentado que ha sabido restaurar y creer en lo que Occidente no cree más. El autoritarismo galopante que se extiende en Occidente contrasta con la lenta pero firme conquista de nuestras libertades.

El Siglo de las Luces que preside el nacimiento de la democracia occidental se dejó envolver por el sigilo de las sombras. ¿Quién nos hubiese dicho que un fantoche grosero convertiría la Casa Blanca en el Castillo sombrío de una autocracia naciente? El trumpismo nos revela mucho de nosotros porque enfoca, en su fatal contradicción, nuestra potencia emancipadora, los horrores que padecimos por la libertad y la forma irrenunciable en que la fuimos consolidando. También nos demuestra la futilidad de la dependencia y el costo que aún acarrea.

Hoy es el Sur quien puede ayudar, con las manos abiertas y la memoria sin rencores, al pueblo estadounidense a liberarse. Tenemos mucha experiencia en autócratas formados en Washington. Sabemos, mejor que ellos, cómo salir vivos y libres de la sumisión. No hemos levantado una Escuela de las Américas para capacitar dictadores como lo hizo Estados Unidos, sino desarrollado una práctica democrática con identidad nueva.

Empieza ya un viaje al revés. El Sur le puede transmitir al Norte la ética de la emancipación y la libertad que ese mismo Norte tantas y tantas veces interceptó para su conveniencia. Pueden contar con nosotros. Tal vez, nuestras debilidades e imperfecciones institucionales no nos legitimen ante Occidente. Pero somos hoy un halo de luz. Las sombras que proyecta el imperio iluminan nuestra propia grandeza colectiva, nuestro hondo pasado de violencia importada y nuestra resurrección soberana. Pueblo norteamericano, nuestras fosas comunes, nuestros vuelos de la muerte, nuestros desaparecidos, nuestros hijos robados, nuestros escuadrones de la muerte, nuestros pueblos originarios despojados, nuestras democracias vendidas son parte de la guerra encubierta que las sucesivas administraciones norteamericanas fueron implementando con los lacayos nacionales. Hemos vencido esas vicisitudes sangrientas. En la Argentina hemos hecho justicia y condenado a los criminales contra la humanidad. Tenemos mucha sabiduría acumulada para compartir. Si pierden el camino de la libertad, miren hacia el Sur.

Fuente e imagen: https://www.pagina12.com.ar/304212-elecciones-en-estados-unidos-pueblo-de-brutos

Comparte este contenido:

De alumnos a estudiantes: UAM

Por: Hugo Aboites*


A lo largo de 100 años, se ha dado una sorda lucha de palabras y significados en torno a qué nombre dar a los/las jóvenes universitarias. Es común que en las leyes orgánicas y reglamentos generados por la institucionalidad se les nombre (y considere) como alumnos (del verbo alere, alimentar, cuidar, educar a alguien), pero cuando las y los jóvenes se organizan y luchan contra alzas de colegiaturas, evaluaciones, pésimas condiciones y programas de estudio, inseguridad, entonces se llaman a sí mismos estudiantes (de studeo, que significa desear y conocer intensamente). Y, en colectivo, movimiento estudiantil.

Como siempre, las palabras nunca son una mera cuestión de tales y la historia de más de un siglo se ha encargado de dar al término estudiante un sentido muy lejano a la pasividad de dócil educando. En 1918, los estudiantes de la conservadora Universidad de Córdoba, gracias al autoritario cierre del hospital universitario, descubrieron a su institución como aliada al clero y el gobierno, burocrática y autoritaria y, por eso, lejana a la ciencia en el trabajo de profesores y estudiantes. Las universidades han sido hasta aquí el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes… por eso es que la ciencia frente a estas casas mudas y cerradas, pasa silenciosa o entra mutilada y grotesca al servicio burocrático (y) cuando en un rapto fugaz abre sus puertas a los altos espíritus es para arrepentirse luego y hacerles imposible la vida en su recinto. Y, por eso, “la federación universitaria de Córdoba se alza para luchar y entiende que en ello le va la vida. Reclama un gobierno estrictamente democrático y sostiene que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse un gobierno propio radica principalmente en los estudiantes” (La juventud argentina de Córdoba a los hombres libres de Sudamérica, junio de 1918).

Aunque fueron militarmente reprimidos, la pasión ya estaba sembrada y en México (en la década de los 20), la autonomía se convirtió en demanda y, muy a medias, en realidad: la universidad debía ser no sólo independiente del poder clerical, político y económico, sino sobre todo, gobernada por y desde las necesidades y aspiraciones de los estudiantes.

Por eso en México fueron estudiantes y no alumnos los que lucharon en 1929, 1933, 1968 y, recientemente, en 1999, 2014 y, en la UAM, en 1998 y 2016. Pero las y los estudiantes siguen lejos de estar en el centro del gobierno universitario. Esa vena fresca ya no alimenta a las instituciones y, por eso, hay un deterioro profundo de la inspiración original de una institución estudiosa y solidaria con las necesidades sociales; horizontal, comunitaria y centrada en las y los estudiantes. Prevalecen los bonos a mandos medios y superiores, la aristocracia académica, la ampliación de la burocracia, el apoyo a grandes empresas y la tendencia a decisiones verticales, sin consenso, que afectan directamente la formación de los estudiantes. Así, en la UAM-Xochimilco, la mayoría de profesoras y profesores del trimestre inicial, llamado Tronco Interdivisional, abiertamente nos oponemos a que se imponga el programa que impulsa una comisión del rector y que afectará directamente la formación profesional de los estudiantes. En lugar de actualizar y mejorar el vigente, donde estudiantes y profesores –con base en textos críticos– analizan el contexto nacional y mundial para que la formación profesional se haga de cara a las necesidades y problemas del país, se le desecha y al amparo de la pandemia, se busca imponer la agenda de sustentabilidad (2030) del Banco Mundial-Unesco. Al contrario de nuestro programa que enfatiza la pluralidad de visiones, el del Banco Mundial reduce la problemática social y de las profesiones a la sustentabilidad y aún eso con una visión interesadamente corta, que oculta/niega la responsabilidad de corporaciones y gobiernos en el desastre ecológico mundial. Y así, el trabajo de formación estudiantes-profesores, que siempre ha luchado por ser de avanzada, con la propuesta del BM reduce su visión al nivel de una escuela patito y se impide así una formación de profesionales e investigadores fuertes y socialmente comprometidos. Por momentos, hasta retrocesos, como el texto de metodología del trabajo académico-científico (de escuela privada) está dedicado –a Dios, el supremo investigador”, pues –adiós evolución– ha concedido a la humanidad la capacidad de investigar. El BM impulsa la idea de una sociedad donde hay individuos, grupos de calidad, ONG, pero no existen procesos de colonización, patriarcado, intereses de clase, poderes hegemónicos ni un desarrollo económico que sistemáticamente destruye la naturaleza. Y porque en la visión institucional son sólo alumnos, ni siquiera se piensa en un foro amplio de consulta y discusión para los que serán más afectados, los estudiantes. Ha pasado un siglo y cada vez son menos primordiales en el gobierno universitario.

UAM-Xochimilco

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2020/11/07/opinion/017a2pol

Comparte este contenido:
Page 611 of 2741
1 609 610 611 612 613 2.741