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Las escuelas sin paredes

Las escuelas sin paredes

Manuel Gil Antón

¿Quién lo iba a decir? En estos días, sin poder ir a las escuelas, nos ha sido dado entrar a conocerlas. Hoy, cuando están cerradas, vaya paradoja, han quedado abiertas a la mirada de millones. Ingresamos al sitio secreto, ese espacio que al cerrar la puerta es caja negra, territorio incógnito, lugar sin ventanas donde rige, manda y ordena una persona. Ella, en el rol que ocupa la silla del saber, dice lo que hay que hacer y dicta el deber. El aula tradicional perdió los tabiques o el adobe que impiden asomarnos. Amaneció traslúcida. ¿Vemos lo que pasa adentro, el misterio se revela?

Ocurre sin querer. Los actores principales de conducir el proceso escolar están a la vista. A través de su voz, movimientos y acciones paridas por instrucciones superiores, muestran, a las claras, lo que la autoridad educativa concibe como lo que ha de ser una clase: pantomima.

El programa Aprende en Casa II, al no poder (ni tratar de evitar) la estructura de “la clase”, sino recargarse en ella (enseñar un tema específico de equis materia, de tal hora a tal hora para cada uno de los grados en todo el país) hace visible lo que, se supone, acontece por parte de quienes somos maestras o maestros todos los días en millones de espacios escolares. Según ellos, los meros jefes, nos retrata de cuerpo entero.

Desde este punto de vista, no son vehículo de información que llega, sino espejo en que nos reflejan, como creen que somos y hemos de ser, los que mandan. Es representación de lo cotidiano que imaginan para las y los niños, con el único cambio que no se puede preguntarle a la tele ni tiene botón de pausa: ¿no entendiste? ¿No te dio tiempo de hallar en tu casa una caja de cartón? ¿Buscaste una goma de borrar y al regresar ya estaban en otro tema? Lástima.

Estos días, enciendo el espejo (perdón, la tele) y veo, filmado, lo que “ocurre” cada día en miles de salones de los primeros grados de primaria, según los expertos hacedores de la farsa: una señora, o dos; a veces un señor y una señora hacen las veces de maestros. Saludan con afecto afectado por lo cursi a las niñas y los niños que suponen están atentos a sus palabras y gestos más allá de las cámaras. Siempre me ha dado coraje que a las criaturas pequeñas les hablen como si fuesen tontos, con un tonito que, en sí mismo, los coloca en la galería de los infelices inferiores infantes carentes de voz. Me imagino a la niña pensado: ¿por qué me hablará como tarada la maestra de la tele de tercero? Chorrean miel y falso aprecio: les abunda la soberbia, la superioridad del adulto que condesciende a hablar con animalitos del señor.

Lo peor es cuando se hacen los graciosos: aprendices malos de payasos de fiesta infantil, creen que impostar la voz y dar saltitos de alegría mientras dicen que aprendieron mucho es educativo. No se dan cuenta que es ridículo, sí, penoso a secas. Hablar claro no es lo mismo que fingir que la comunicación tiene que ser lenta y la voz lo más aguda posible, so pena que no me entiendan quienes ignoran todo.

“Pongan atención. Hay dos características de los sonidos: tono y duración. TO-NO. Hay dos tipos de tono: GRA-VE y A-GU-DO, escribe el maestro en el pizarrón, aunque la lección sea para quienes no saben aún leer. Y el del suéter verde brinca de emoción más falsa que un sábado que se cree martes. ¡YU-PI! Ya aprendí”.

Circo pedagógico, espejo de la idea dominante de enseñanza, forma segura de no aprender. Espejo de la idea educativa de los que no han pisado un salón. O, ¿así es? Sería terrible.

Autor: Manuel Gil Antón

Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/las-escuelas-sin-paredes/

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Argentina: Las «fake news» como pandemia

Las «fake news» como pandemia

Atilio A. Boron

Los publicistas y opinólogos de la BNC (Bullshit News Corporation) siguen diciendo (hoy 24 de septiembre de 2020) que Argentina está en el 10º lugar por el número de casos de COVID-19. Es falso.

Como ya expliqué varias veces el número de casos es un dato muy poco confiable, porque depende, entre otras cosas, del número de tests realizados y la calidad de sus resultados. El dato “duro”, irrefutable, es el NÚMERO DE MUERTOS POR MILLÓN DE HABITANTES, y en este caso Argentina ocupa el puesto número 23º. Sería preferible que estuviéramos como Cuba, en el puesto 147º, Nicaragua o Venezuela, ambos en el puesto 120º, Uruguay en el 139º, China en el 174º o Vietnam en el 188. Pero, podríamos estar peor, como varios de nuestros vecinos. Vean la tabla que informa quiénes ocupan los primeros 25 puestos y la tasa de muertos por millón y saquen sus propias conclusiones acerca del talante moral de quienes dicen que “informan” a la población.

Como ya expliqué varias veces el número de casos es un dato muy poco confiable, porque depende, entre otras cosas, del número de tests realizados y la calidad de sus resultados. El dato “duro”, irrefutable, es el NÚMERO DE MUERTOS POR MILLÓN DE HABITANTES, y en este caso Argentina ocupa el puesto número 23º. Sería preferible que estuviéramos como Cuba, en el puesto 147º, Nicaragua o Venezuela, ambos en el puesto 120º, Uruguay en el 139º, China en el 174º o Vietnam en el 188. Pero, podríamos estar peor, como varios de nuestros vecinos. Vean la tabla que informa quiénes ocupan los primeros 25 puestos y la tasa de muertos por millón y saquen sus propias conclusiones acerca del talante moral de quienes dicen que “informan” a la población.

 

1. San Marino 1,237

2. Perú 964

3. Bélgica 858

4. Andorra 686

5. España 665

6. Bolivia 660

7. Brasil 653

8. Chile 651

9. Ecuador 631

10. EEUU 625

11. Reino Unido 616

12. Italia 592

13. Suecia 581

14. México 580

15. Panamá 529

16. Saint Marteen 489

17. Colombia 485

18. Francia 482

19. Países Bajos 368

20. Irlanda 363

21. Macedonia del Norte 342

22. Armenia 319

23. Argentina 317

24. Moldavia 311

25. Irán 297

Sería estúpido congratularse por estar en el 23º lugar en medio de una tragedia como esta, pero no es un dato menor que pese al aluvión de críticas que ha despertado la política sanitaria del actual gobierno y la mentira de decir que estamos entre los diez peores del mundo en cuanto a combate al Covid-19 los datos duros muestran que estamos mejor que nueve países de la región y varios de los más avanzados de Europa y el propio Estados Unidos, objetos permanente de admiración por parte de los empleados de la BNC.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/294430-las-fake-news-como-pandemia

Fuente de la Información: https://rebelion.org/las-fake-news-como-pandemia/

 

 

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Bolivia: El silencio de indianistas, indigenistas, ambientalistas, feministas… en la Bolivia actual

El silencio de indianistas, indigenistas, ambientalistas, feministas… en la Bolivia actual

Por Ollantay Itzamná

A casi un año de la consumación del Golpe de Estado, y la instauración del letal régimen dictatorial en Bolivia, seguimos preguntándonos ¿dónde están los prolijos indianistas, indigenistas, feministas, ambientalistas… que fustigaron duramente contra el indio dictador de Evo Morales?

Sus discursos incendiarios abonaron/promovieron el Golpe de Estado el 10 de noviembre pasado. Pero, una vez que el “indio Presidente” fue “defenestrado”, y asumió el poder de facto Jeanine Áñez, por voluntad del Gobierno norteamericano, indianistas, indigenistas, ambientalistas, y muchas feministas, guardaron y guardan un cómplice silencio sepulcral.

Arengaron en las calles y redes sociodigitales contra Evo Morales por la muerte de pájaros en los incendios de Chiquitania (que Morales ejemplarmente apagó), pero negaron la existencia del Golpe de Estado. No dijeron nada ante las dos masacres de indígenas que se resistían al Gobierno de facto. Mucho menos, ante la persecución/criminalización/encarcelamiento de defensores indígenas. La Amazonía boliviana continúa ardiendo, y los narco aviones despegan incluso de aeropuertos estatales, pero Solón, Cusicanqui, Portugal, Zibechi, Gutiérrez… y el ejército de oenegeros guardan silencio sepulcral. ¿Por qué?

La dictadura boliviana hizo del país un escarnio. Bolivia, ahora, en la comunidad internacional es sinónimo de corrupción, narcoestado, improvisación, endeudamiento, nepotismo, racismo… Pero, por ningún lado se asoman indianistas, indigenistas, ambientalistas, moralistas… para llamar a “buen recaudo” al monstruo político que directamente o indirectamente ellos pergeñaron.

A las feministas pro movimientos indígenas les incomodaba los micromachismos de Evo Morales. Por eso hicieron de éste la materialización del patriarcado en Bolivia, y lo apabullaron sin clemencia. Pero, el machismo de Camacho – Añez – Murillo, y de los sables militares, fueron y son demasiado letales incluso para ellas. ¿Por qué callan ahora?

A los indianistas les ofendió de sobremanera que los cuadros dirigenciales del Gobierno de Morales “monopolizasen” la narrativa indianista, dejándolos huérfanos de discurso, o por lo menos de audiencia. Por eso fustigaron duramente a Morales como dictador “pachamamista”, “indígena falso”… Pero, el Golpe y el gobierno de facto les mostró lo que es la dictadura y un gobierno etnófagico. Ahora, a los indianistas los llaman “bestias humanas” “salvajes”, desde la institucionalidad estatal. ¿Por qué aguantan tanta afrenta en silencio?

A los indigenistas, en especial afincadas en las ONG, les sacaba roncha que el indio Presidente, mediante políticas públicas, haya sacado a millones de bolivianos de la situación de empobrecimiento hacia la nueva clase media. Eso les afectaba porque así el país dejó de ser una prioridad de la cooperación financiera internacional. El indigenismo subsiste en la medida que hay bolsones de folclorizados indígenas en la indigencia…. Pero, con la pandemia el chorro de la cooperación financiera se agotó. ¿Por qué callan, ahora, en tiempos de hambre?

A  las y los ambientalistas les enfadó de sobre manera que Morales se haya negado declarar “emergencia nacional” ante los incendios en la Chiquitanía. Dicha declaratoria les posibilitaba acceder a cooperación internacional de emergencia. Pero, Morales optó por apagar dicho incendio por propia cuenta. Este sector ya venía molesto con García Linera, quien con su verba venía “maltratando” a las ONG ambientalistas… Durante el gobierno de facto los incendios forestales continuaron, las semillas transgénicas adquirieron carta de ciudadanía… Pero, Fundación Solón, Fundación Jubileo, Lidema… todos callaítos ¿Por qué? ¿Será porque las migajas que, ahora, les reparte la USAID, les tranquiliza su hambre?

Quizás sea su sentimiento de culpa que los obliga al actual silencio sepulcral. Quizás sea el miedo al bulliyng que les limita opinar sobre su engendro. Quién sabe.

Lo único cierto es que las y los indígenas, campesinos, mujeres, jóvenes. En especial las y los sobrevivientes a las masacres y encarcelamientos no olvidaremos el daño que nos infringieron a los pueblos. Y el repudio contra ellos y sus patrones no terminará el próximo 18 de octubre.

Ollantay Itzamná. Defensor latinoamericano de los Derechos de la Madre Tierra y Derechos Humanos

Autor: Ollantay Itzamná

Fuente de la Información: https://rebelion.org/el-silencio-de-indianistas-indigenistas-ambientalistas-feministas-en-la-bolivia-actual/

 

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México: Ayotzinapa seis años

Ayotzinapa seis años

Cristóbal León Campos

Seis años transcurridos desde aquella fatídica noche del 26 de septiembre de 2014, la búsqueda sigue y el reclamo popular se mantiene, en lo profundo de la nación las venas persiguen abiertas latiendo por la herida constante, los vientos del llamado cambio soplan sin dirección fija, hay avances sí, ciertas nuevas formas ¿pero y el fondo? Apariencias de voluntad mientras la estructura queda intacta, la esperanza de justicia es fuerte, sin importar el cansancio, los tiempos de inmundicia vividos y las puertas cerradas con candados flagelantes del capitalismo y su desdén.

Las familias, los amigos y compañeros, la nación y la solidaridad internacional permanecen, algunas voces ciertamente se acomodan y apartan, pero quienes hacen suyo el dolor ajeno continúan con el clamor por los 43 estudiantes de Ayotzinapa violentados, desaparecidos, seis asesinados y un manto de impunidad que cubre muchas huellas, borra nombres de implicados, libera presos sin ser enjuiciados, simula preocupación ejerciendo la influencia mediática de los intereses ocultos.

Los años pasan y se acumulan, seis se escribe con cuatro letras pero se pronuncia en este contexto como una eternidad, nunca se podrá restituir la musicalidad al número revestido de dolor, incluso cuando los hechos queden todos al descubierto, no se borrará la asociación trágica entre verdad, crimen de Estado, desaparecidos, impunidad, Ayotzinapa y las largas noches reiteradas como un constante malestar, septiembre marcado en nuestra historia mexicana y latinoamericana por tanta carga de inhumanidad, pues no es para menos la cercanía que hay entre Tlatelolco y Ayotzinapa, sin importar los kilómetros de distancia física, en la geografía de impunidad, las palabras guerra sucia, genocidio, represión y lucha popular, se entrelazan en la continuidad cómplice de la bota militar que pisa hasta el fondo en cada una de las venas abiertas de nuestros pueblos lacerados.

La ausencia está presente en cada rincón despojado del ser pero jamás de la esencia, 43 desaparecidos, seis asesinados, cientos y miles a lo largo del continente, tantos y tantas en el México nuestro, en el profundo sentimiento hecho humano que produce la conciencia y la organización proletaria y popular, en Ayotzinapa la principal enseñanza es justamente la solidaridad-pertenecía comunitaria y de clase, el apego a las raíces y la reflexión puesta al servicio de la transformación, los vínculos humanos entre camaradas-compañeros indisolubles por el individualismo burgués y la codicia sistémica del capitalismo.

Ayotzinapa es cuna de compromiso, por eso se atenta contra la vida emanada de sus aulas, no se trata nada más de los efectos del narco-estado implantado décadas atrás, ni de un incidente circunstancial por la conjugación de la mala fortuna, las acciones perpetradas con alevosa organización responden a la planificación perversa de las estructuras sistémicas gobernadas por seres creyentes de su inagotable impunidad, aquellos que forman parte de la “verdad histórica”, ya sea por qué efectuaron los actos o los planearon, ya sea por qué los encubrieron y divulgaron las mentiras convenientes para asegurar el crimen y su olvido, todos esos seres carentes de la mínima peculiaridad humana, serán condenados tarde o temprano por la historia y la verdad que abra de surgir de la misma perseverancia que aún sostiene el grito por la justicia y la aparición de los 43. Sin importar el paso del tiempo, superando los seis años de dolor y ausencia, Ayotzinapa sigue siendo esperanza y ejemplo.

Fuente de la Información: https://rebelion.org/ayotzinapa-seis-anos/

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La escuela no es una puesta en escena

 Abelardo Carro Nava

Desde el mes de agosto de este año y aún, antes de ello, la Secretaría de Educación Pública (SEP), ha venido construyendo la idea de que la escuela es una puesta en escena, y esto no es cierto. Ningún maestro llega con un guion preparado para dar clases y, mucho menos, para abordar un contenido de español, matemáticas o de exploración y conocimiento del medio. Si es cierto, toma como referente los resultados que obtuvo del diagnóstico que elaboró y aplicó al inicio del ciclo escolar para estructurar su planeación. Con base en esto, considera las estrategias didácticas que puede emplear a lo largo del bimestre o trimestre para propiciar la generación de conocimiento en sus estudiantes; sin embargo, éstas cambian. Sí, siempre están en constante movimiento.

Y es cierto, la planificación no es rígida, es flexible; se modifica de acuerdo a las condiciones del contexto, de la escuela, del aula, o de las emocionales que, en un momento determinado, el profesor percibe en sus alumnos. No es, ni por un instante, un instrumento que no sufra cambios cuando comienza una sesión relacionada con las letras, los números o los efectos de la naturaleza y del cambio climático.

Luego de esto, el arte de comunicar entra en juego. Sí, ese cúmulo de habilidades docentes que el profesor pone en marcha para lograr que sus estudiantes comprendan el mensaje, reflexionen sobre tal o cual hecho y, con base en ello, tomen las decisiones más pertinentes. Todo se traduce en una adecuación de actividades de acuerdo a las circunstancias; en una conducción del proceso de enseñanza y de aprendizaje de acuerdo al grado y nivel cognitivo de los chicos; en un auxilio constante para lograr que ese proceso siga el curso esperado; en una utilización de estrategias didácticas que, de acuerdo a los canales de aprendizaje de los educandos, el maestro emplea sin mayor problema; en un constante manejo de técnicas para que los niños, sean sus propios agentes formativos. Y en el centro de esto, más habilidades docentes: cognitivas/cognoscitivas, discursivas, metodológicas; en fin, esas habilidades que permiten el desarrollo de la acción formadora. Nada es unidireccional, todo se corresponde; la interacción así lo favorece.

Por su parte el alumno inquiere, observa y vuelve a inquirir; se sienta, traza algunas líneas, habla consigo mismo, vuelve a trazar más líneas y las acompaña con un dibujo, y luego viene la irrefutable pregunta que encierra una gran sabiduría: ¿así voy bien maestra? Desde luego, la profesora con ese cúmulo de conocimientos sobre sus hombros da una respuesta. La acción formadora sigue; no se detiene ni por un instante.

¿Y el libro de texto? Es un complemento. No es centro del aprendizaje. Su función se halla entre el conocimiento y la capacidad de los infantes para responder sus actividades. ¿No acaso el maestro emplea éste y otros recursos para generar un aprendizaje?, ¿no acaso el contexto o las situaciones vividas son parte de ese andamiaje? Desde luego. Unas piedritas, unos palitos, las nubes, la lluvia, el sol, la noche, las estrellas, en fin, todo lo que conocemos y que gira a nuestro rededor genera un aprendizaje; de ahí la importancia mediadora de maestro. Él, con su gran capacidad derivada de su formación pedagógica, logra poner en centro aquella cuestión que, por principio de cuentas, propicia la reflexión. ¿Por qué llueve?, ¿han visto cómo viajan las nubes en el cielo?, ¿qué es lo que pasa cuando soplan vientos del norte? Son algunos cuestionamientos que inician la búsqueda del conocimiento.

No, nada es unidireccional y la SEP debería saberlo.

Debería saber que el proceso de enseñanza y aprendizaje va más allá de lo que puede proyectarse a través de un televisor.

Cierto, habrá quien me diga que en nuestro país no existía otra opción más que la que el gobierno federal, y la propia SEP, diseñaron para que cuatro televisoras trasmitieran los programas de Aprende en Casa II, y hay cierta razón en ello. Sin embargo, desde que inicio la contingencia sanitaria hasta estos días, he venido insistiendo y sosteniendo, que hay cientos de propuestas que pudieron haberse implementado si, un poco de humildad, hubiese reinado en el edificio ubicado en República de Argentina de la Ciudad de México. Sí, esas propuestas, tienen su base en las diversas estrategias que han echado andar los maestros y maestras de los distintos niveles del Sistema Educativo Nacional; no obstante, y a pesar de que conocemos esas propuestas, la SEP decidió montar un teatro, una puesta en escena, como las que las grandes televisoras están acostumbradas a montar, sin mayor respeto a la inteligencia humana y sin mayor respeto por lo que ocurre en cada una de las aulas.

En suma, la incapacidad de reaccionar de la SEP es inmensa porque, parafraseando a Gil Antón, al autobús solo le pusieron televisión.

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Una tríada que no se puede esquivar

Por: Dinorah García Romero

Esta tríada, si se asume con responsabilidad y fundamentación científica, en Educación Inicial, Primaria, Secundaria y Educación Superior, sí que generará cambios significativos en la vida de las adolescentes, de las familias y de la sociedad en general.

La República Dominicana lleva varios años escuchando y repitiendo la palabra cambio. Este es un vocablo que se canta, se explica y se declama por doquier. Mientras unos repiten hasta la saciedad este término, diversas personas, colectivos e instituciones del país no solo esperan cambio, sino que están tratando de aportar para que se produzcan transformaciones pertinentes y concretas. Compartimos los deseos que hay en la población de que no se repitan las mismas prácticas y se pueda avanzar en todos los órdenes. En este contexto, hemos escuchado con frecuencia al Ministro de Educación, Profesor Roberto Fulcar, indicando que la propuesta curricular vigente hay que repensarla. La pandemia que nos afecta en estos momentos, demanda una adecuación curricular para reorientar una educación pensada con un peso esencialmente presencial y que ahora requiere una articulación con la educación virtual y la educación a distancia.

Una revisión curricular no se improvisa; requiere una preparación seria y, sobre todo, ha de ser pensada no solo para respuestas inmediatas. Ha de asumirse con una visión a más largo plazo. Antes de idear una revisión curricular, se impone una evaluación de lo realizado. Es necesario identificar qué es lo bueno e interesante que se ha hecho, además de explorar todas las acciones y prácticas que han de transformarse. Reconocemos que la calidad de la educación dominicana, tanto en el ámbito preuniversitario como en el nivel de la educación superior, es crítica. Esta realidad no la podemos eludir. Pero hemos de cuidarnos de cualquier generalización peligrosa, al asumir como punto de partida en una gestión determinada que nada sirve, que nada funciona. No compartimos posiciones extremas. Consideramos que, aunque sean mínimos, hay procesos, prácticas y culturas institucionales que aportan; y, que, a su vez, activan nuevas maneras de hacer y de aprender en los funcionarios que salen y en los que llegan.

Nos interesa recordarles a los nuevos gestores del Ministerio de Educación de la República Dominicana que cuando determinen los procesos de adecuación curricular en el contexto de la pandemia, han de tener en cuenta, con las modalidades que consideren plausibles, una tríada que tiene carácter de urgencia en nuestro país: educación sexual, educación ambiental y educación en género. El énfasis que hemos de hacer en la educación virtual no puede obviar áreas que constituyen tareas pendientes y que ya no se debe relegarlas más. Ha llegado la hora de enfrentar todos los obstáculos que bloquean intencionalmente la educación en estas tres perspectivas. En diversas ocasiones planteamos la necesidad de erradicar el lamento por embarazos de adolescentes, la histeria por los feminicidios y la neurosis por el descalabro del medio ambiente.

Esta tríada, si se asume con responsabilidad y fundamentación científica, en Educación Inicial, Primaria, Secundaria y Educación Superior, sí que generará cambios significativos en la vida de las adolescentes, de las familias y de la sociedad en general. Es una tríada que, de ser trabajada con sistematicidad, le ahorrará muchos problemas y gastos a la República Dominicana; pero, sobre todo, impulsará un desarrollo integral en las personas y en la sociedad. Las nuevas autoridades han de ser valientes y trabajar con empeño e innovación estas tres ramas del saber. Optamos por un saber que conecte con las necesidades de las personas y del tejido social.

No es recomendable formar a los estudiantes ignorando su cuerpo y escondiéndole sus funciones; no tiene sentido negar la educación en género, mientras la Ley General de Educación  N° 66-97 habla de igualdad y de equidad. Mucho menos es plausible desconocer la Educación Ambiental mientras desaparecen con celeridad ríos, bosques, se reduce la biodiversidad y la Ley 94-20 de Educación y Comunicación Ambiental es una perfecta desconocida.  Esta tríada no resiste más discurso ni más miedo a compromisos electorales, religiosos y empresariales. Estamos ante una tríada que no se debe esquivar.

Fuente e Imagen: https://acento.com.do/opinion/una-triada-que-no-se-puede-esquivar-8862973.html

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I Congreso Mundial de Educación 2020. Luis Miguel A. Dorry: «En nuestras diversidades se encuentran nuestras riquezas y en nuestras alianzas las fortalezas». México

Panel: Gremialismo, sindicalismo y transformación Educativa.

Ponente: Luis Miguel Alvarado Dorry. Investigador y editor del Centro Internacional de Investigaciones «Otras Voces en Educación» (CII-OVE)/México.

Título: En nuestras diversidades se encuentran nuestras riquezas y en nuestras alianzas las fortalezas.

¡Hola a todes!

“Es inherente la reivindicación democrática participativa de los sindicatos”

(LMAD, septiembre 2020).

La negación de la negación, para Lenin <la dialéctica “exige que sea indicada la ‘unidad’, es decir, la conexión de lo negativo con lo positivo; hallar lo positivo en lo negativo”> (Rosental & Iudin, 1946, pág. 231).

En este marco, centraré mi participación.

El neoliberalismo educativo no solo ataca a las escuelas y a las educaciones, también a los gremios y sindicatos, por ello, es inherente una permanente crítica y autocrítica desde y hacia el interior de los gremios y sindicatos, con el hito de develar las distintas tensiones y contradicciones que en ellos se generan a partir del empoderamiento y construcción de monopolios que, poco a poco, germinan en formas de poder opresoras hacia les propies agremiades y sindicalizades.

 

Aquí algunas de muchas tensiones y contradicciones:

  1. La democracia representativa-democracia participativa; la primera se empodera a una o un pequeño grupo de personas a partir de la elección que las bases hacen, en su mayoría, se vuelve jerárquica y vertical, en muchas ocasiones, les representantes detentan puestos superiores para la adquisición de mayor poder y confort, estes son cooptades y seducides por el sistema imperante ofreciendo puestos políticos en las estructuras gubernamentales perdiendo con ello la pasión, el amor y el compromiso para con sus representades formando monopolios y corporativos de poder. La segunda empodera al colectivo compartiendo el poder entre todes de manera horizontal para el bien común, cada une se convierte en una célula que, al unirse a otres, forman sistemas cooperativos más complejos y resistentes.
  1. La despolitización-concienciación ética, la primera surge a partir de distintas formas de dominación y control con base en actos coercitivos tales como: manipulación, amenazas, estigmas, entre otras no menos importantes, ejercidas hacia les agremiades y sindicalizades dogmatizando y alienando las subjetividades de estes bajo los intereses de les dirigentes; por el contrario, la concienciación ética conlleva politización entre todes, en este proceso, dan cuenta de las distintas injusticias provocadas no solo por el sistema imperante, sino que también desde las propias representaciones hacia les agremiades y sindicalizades, asimismo se lucha con pasión, amor y compromiso en contra de estas.
  1. Patriarcado-machismo – los feminismos, la mayoría de los gremios y sindicatos figuran únicamente hombres en las dirigencias polarizando así a las mujeres y demás diversidades sexuales, diversidades que “normalizan” estos hechos callando consciente e inconscientemente, solo son utilizadas para levantar la mano y votar por su representante. En gremios y sindicatos corrompidos por el mismo sistema neoliberal, a los hombres, les piden dineros por favores o bien por algunos trámites que por derecho se tiene, mientras que, las mujeres y demás diversidades sexuales, son acosadas y violentadas sexualmente. Diversidades sexuales que “normalizamos” y “legitimamos” estos hechos con expresiones como “él consiguió su préstamo o su cambio porque dio dinero”, o bien, “ella consiguió su crédito hipotecario, su cambio de escuela o un cargo en el sindicato porque dio las nalgas”. Debemos pues, todes, reivindicar y empoderar a todas las diversidades sexuales y no solo a hombres en los gremios y sindicatos, no como entes pasivos, sino como sujetas con férrea participación y compromiso.
  1. Opresión-Liberación, en la primera se encuentran implícitas las relaciones opresores-oprimides generadas por la construcción de monopolios de poder con base en la subjetividad neoliberal, conservadora, patriarcal y neocolonial que ostentamos y que, por lo general, lo polarizamos en nuestros discursos progresistas. Discursos que distan de la cotidianidad vivencial, es decir, pregonamos ser de izquierda compitiendo con nuestres compañeres, en el sentido de quién es más o quién hace más o mejor las cosas, invisibilizando con ello el conocimiento y reconocimiento de les otres, es decir, otredad. No quiero decir con esto que los gremios, sindicatos, pedagogías y teorías críticas, contrahegemónicas y contestatarias sean varitas mágicas que usemos para transformar a les otres, por el contrario, esta transformación, conlleva un proceso vivencial permanente de desconstrucción dialéctico, dialógico y doloroso en y desde nosotres mismes.

 

En este contexto, si no llevamos a cabo una exhaustiva reflexión, crítica, autocrítica y proceso de transformación propia, oscilaremos siempre en la oposición y nunca nos consolidaremos como resistencias, en tanto que, las fuerzas y seducciones del neoliberalismo nos cooptarán y, en palabras de Luis Hernández Navarro, “nos convertiremos en aquello que tanto hemos criticado”.

De lo anterior, no me refiero a la construcción de otros sindicatos y caer en el divisionismo y fragmentación, sino que, de los que son y están, reivindicarlos en el marco de la democracia participativa a partir de la formación de subjetividades críticas.

Si bien es cierto que muchos gremios y sindicatos han servido de muros de contención contra los embates del neoliberalismo, sin embargo, es importante develar las tensiones y contradicciones en su interior, por lo tanto, es necesario reflexionar-nos, desconstruir-nos y constuir-nos a partir de la negación de la negación de nuestra subjetividad, de nuestros gremios y sindicatos, hallemos pues, lo positivo de lo negativo. Esto puede ser el inicio de un proceso de transformación gremial, sindical y, por tanto, educativa, y el devenir de la liberación de les seres humanes.

Si nuestras luchas siguen siendo pequeñas islas, el tsunami capitalista nos sumergirá junto con todas nuestras esperanzas, por eso es importante esta alianza mundial que hoy congregamos en defensa de la educación pública y contra el neoliberalismo educativo, retomamos una de las categorías o máximas que nos dejó Marx referida a “la unión de trabajadoras y trabajadores” no solo para protestar, sino que también para proponer alternativas que contrarresten al neoliberalismo educativo.

Es por ello que, “Es inherente la reivindicación democrática participativa de los diversos grupos gremiales y sindicales, porque en nuestras diversidades se encuentran nuestras riquezas y en nuestras alianzas las fortalezas.

Muchas gracias.

 

Referencias

Rosental, M., & Iudin, P. (1946). Diccionario filosófico marxista. Montevideo: Ediciones Pueblos Unidos.

Fuente e Imagen: I Congreso Mundial de Educación 2020.

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