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Perdón Guatemala, te fallamos

Crónicas de una inquilina
Inquilina peregrina con una maleta de paso, cargada de añejas querencias, una hoja en blanco y lápiz. Una bicicleta con la que recorro galaxias, un morral donde atesoro quimeras, concierto de grillos y fulgor de luciérnagas. Soy Ilka, dividida entre las fronteras de reminiscencias e imaginación, nadando en el mar bravío de la migración. Entre otras faenas, indocumentada con maestría en discriminación y racismo

Ríos secos a causa de la extracción minera y del robo de agua para riegos masivos de palma africana. Guatemala ocupa el cuarto lugar en la  tala ilegal de árboles a nivel mundial, un país deforestado hasta la raíz; se acabaron la selva Lacandona para cuartear terrenos para fincas ganaderas y de siembra de palma africana. Un ecocidio tras otro dejando a comunidades enteras sin los recursos básicos de subsistencia;  por ende esta gente  se ha visto obligada a emigrar de forma indocumentada.

Defensores del medio ambiente asesinados por defender el derecho a la vida, porque defender los ecosistemas es defender la vida de todos. Líderes comunitarios asesinados y encarcelados por negarse a abandonar sus tierras, tierras que las turbas de contrabandistas que han tomado el Estado hacen trato con transnacionales que buscan perforarlas en busca de minerales que se llevan  al extranjero a cambio de una limosna al traidor que las vendió. Mismo traidor que cuando no les sirve más, le terminan dando una patada en el culo.

Corredores secos por doquier,  no solo en Jutiapa y Chiquimula, la hambruna se instaló en el país y los niños en estado de desnutrición se cuentan por miles, también adultos mayores a los que el Estado violentó desde su nacimiento: abandonándolos, robándoles los recursos, las tierras,  negándoles el derecho a la educación, a la salud, a una pensión justa, a una vejez digna; una violencia circular que pasa de generación en generación, una violencia sistemática.

Ciudades enteras inundadas por el desfalco millonario  de quienes nunca movieron un dedo para arreglar alcantarillas ni el sistema de drenajes, de quienes mintieron haciendo planchas de carreteras que a la primera lluvia se han desmoronado pero eso sí, cobradas en dólares.  Avionetas  cargadas con droga quemadas por doquier, descaro de un narco Estado que nos escupe en la cara y se burla de nosotros sin que tengamos las suficientes agallas para reaccionar porque lo mejor es voltear hacia otro lugar, porque al final del día, nos ha enseñado la historia (la de ellos no la nuestra) que en boca cerrada no entran moscas y con esta actitud pasiva, de derrota, de pesimismo, de insensibilidad les abrimos las puertas del país para que se roben nuestros recursos y también pisoteen nuestra dignidad.  Estados de sitio que es como atar de manos y pies a los únicos que pueden defender su propia tierra; nosotros a lo lejos en la ciudad, en el gran pueblón de cemento los vemos haciendo como que hacemos pero sin mosquearnos.  Eso sí, grandes pensadores, analistas políticos, humanistas, de las redes sociales. Mediocres, eso somos y  unos grandes cobardes.

41 niñas quemadas vivas en un Hogar Seguro del Gobierno, ¿qué sociedad del mundo no se levantaría enardecida exigiendo justicia? Pero primero, estas niñas fueron violadas en infinidad de ocasiones, expuestas a la trata del tráfico sexual por gente del Gobierno del país y lo denunciaron públicamente,  ¿en dónde están estas personas enfrentando la justicia? ¿En dónde está la sociedad exigiendo sus nombres? ¿Cuántas niñas y niños siguen siendo violados en los hogares seguros del Estado? Les hemos fallado terriblemente a nuestros hijos,   porque son nuestros niños, cada niño debe ser visto como hijo propio. Quien lea entienda.

¿Cómo es posible que podamos dormir habiendo niños que viven en la calle? ¿Qué clase de seres humanos somos? Cómo es posible que permitamos con el pretexto de ser un mal necesario, que existan los bares, casas de citas y tanto lugar donde prevalece la trata sexual y todo porque un hombre por macho debe asistir a estos lugares; esa no es hombría. Y que nosotras mujeres digamos quitadas de la pena que; mejor que se desahoguen ahí y no que violen mujeres. ¿A qué creen que van los hombres a las casas de citas? ¿Cómo creen que llegaron las niñas, adolescentes y mujeres que tienen en esos lugares?  Somos tan ruines, tan inhumanos, tan descarados…

Vemos los basureros llenos de gente comiendo y viviendo ahí y no nos inmutamos, al contrario los señalamos sintiéndonos superiores por vivir en otras condiciones, creyendo que ha sido fruto de nuestro propio esfuerzo y quitándole responsabilidad al Estado y quitándonos responsabilidad como sociedad. ¿Cómo podemos sentarnos un domingo a comer en familia sabiendo que hay miles de familias comiendo y viviendo en los basureros?

¿De qué nos ha servido el estudio entonces? ¿Decir que fuimos a la universidad y que logramos conquistar la cima de la montaña? ¿De qué nos sirve un automóvil cuando un hermano camina descalzo entre zarzas? ¿De qué nos sirve un techo con terraza si miles de niños duermen en las calles? ¿De qué nos sirven los cartones de diplomas,  maestrías y doctorados si todos los días aparecen niñas violadas y embarazas? ¿De qué nos sirven los centros comerciales de lujo imitando a los de países europeos si miles de niños se mueren de hambre al otro lado de la calle? ¿En dónde dejamos nuestro sentido común?¿En dónde está nuestra ética y moral? ¿Nuestro sentido humano? ¿En dónde extraviamos la sensibilidad y las agallas?

El arrabal más violentado día a día y nosotros jampones desde nuestro pupitre de oficina, de salón de universidad, desde la sala cómoda de nuestra casa le llamamos zona roja, nacimiento de clicas, cuando las clicas criminales somos nosotros que no tenemos capacidad de reacción y que solapamos con nuestra actitud racista los desmanes de un gobierno de corruptos, asesinos, violadores y narcotraficantes.  Niños y adolescentes que terminan en la cárcel, niños que desde que nacen les han quitado todo,  a sus padres: a los que les mataron o los hacen trabajar tres turnos al día, niños a los que les niegan el derecho a los tres tiempos de comida, al vestido y calzado, a la  educación y a la salud.

Niños a los que les meten telenovelas y series de narcos todo el día, porque eso reproduce la televisión nacional y extranjera,  a los que les revientan los tímpanos con la música de letras que repiten de memoria. Una violencia inducida, porque luego de tratarlos como despojos, de excluirlos, de repetirles que no son nada, que no valen nada, de destruirles su autoestima, su amor propio, les envían a los seres iluminados que les ofrecen salvarlos y sacarlos del olvido. Por esa razón los cabecillas de las maras son militares, por eso se pierden granadas y armamento de uso exclusivo del ejército y la policía. ¿Quiénes  creen que les dan las armas? Los jefes de esas maras que ven robado celulares en las calles, bolsas, billeteras viven en zonas exclusivas del país y se visten de saco y corbata o son esos niños bien que por caritas están en televisión nacional.

Pero ninguna violencia y ningún dolor tan grande como el del hermano que lo ignora y eso hacemos nosotros  no solo los ignoramos sino que los violentamos doblemente al restregarles la yaga del estigma. Somos los causantes y los únicos responsables por elegir los gobiernos que elegimos y por no tener las agallas de sacarlos cuando nos fallan; por mantener un sistema de violencia institucionalizada con las capas de la sociedad que menos recursos tienen para optar por una vida integral que debe ser un derecho de todo ser humano.

Los pueblos originarios más maltratados día a día, viviendo la violencia más atroz del gobierno neoliberal y lo que hacemos es señalarlos con nuestro temple racista con nuestro aire de superioridad: pobres marionetas,  unos peleles somos.

¿No nos duele verlos de sol a sol cortando caña? ¿Cortando los granos de café que luego se van al extranjero? ¿Cargando los racimos de banano que no se quedan en el país? El mejor  banano de Guatemala se va al extranjero y nos dejan las sobras. Guatemala lleva décadas comiendo las sobras siendo un país de una inmensa riqueza natural.  ¿No nos revienta la cólera cuando vemos a tanto niño cortando sandías y hojas de tabaco? ¿Cortando verduras en las fincas de los adinerados que nunca les pagarán un salario justo a los adultos y que explotan niños? ¿No nos despierta por lo menos un aire de indignación ver a tanta adolescente y mujer pudriéndose en las maquiladoras de los oligarcas que no pagan impuestos? ¿Los hospitales sin medicina ni infraestructura? ¿Los bomberos sin recursos?

Hay tanto por lo que debemos indignarnos y reventar en una manifestación multitudinaria de tiempo indefinido, hay tanto que nos llama a una Asamblea Nacional Constituyente Plurinacional, el escarnio nos ve a los ojos, la mancilla de los traidores merece que la justicia los encarcele y que se pudran en una mazmorra. El país debe ser reconstruido, las montañas deben ser reforestadas, las carreteras reconstruidas, se le debe asegurar a cada niño el derecho al desarrollo integral y a cada adulto mayor el derecho a una vejez digna. Y lo tenemos que hacer nosotros, nadie más. Somos nosotros los de ahora, los de ayer ya lucharon y nos dejaron su legado, su ejemplo de dignidad, de coraje, de amor. Porque todos los mártires que la historia oficial ha olvidado lucharon en un acto de amor leal, de amor puro, por nosotros las generaciones de la desmemoria.  Para dejarnos un país con derechos, con recursos, de arboledas y lagos y neblinas y musgos…

El tiempo de levantarnos es hoy, pero qué va, somos unos cobardes, haraganes, cómodos, insensibles y desmemoriados. Somos la generación que dejará como legado a las siguientes un país en ruinas. Perdón Guatemala, perdón, te fallamos.

Autor: Ilka Oliva Corado

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Un misterioso derrame petrolero hunde la pesca costera en Brasil

Un misterioso derrame petrolero hunde la pesca costera en Brasil

 

Mario Osava

Voluntarios, funcionarios y miembros de la Marina participan en la limpieza de una de las playas ennegrecidas por los residuos de un derrame de petróleo, procedente de alta mar y de origen desconocido, que llegó a las costas de la región del nordeste de Brasil. El Gobierno de Jair Bolsonaro ha atendido tarde y mal al mayor desastre de su tipo ocurrido en el país. Crédito: Heudes Regis/SEI-Fotos Públicas

RÍO DE JANEIRO, 25 oct 2019 (IPS) – “Nunca he visto, ni oído a mi padre o abuelo hablar de un desastre tan grande, cuyo impacto durará décadas y en que los pescadores seremos los más afectados”, lamentó Lailson Evangelista de Souza, de 55 años y “pescador desde los 11”.

Misterio y una tragedia de dimensiones aún poco comprensibles envuelven el derrame de petróleo cuyos daños ya se extienden por más de 2 000 kilómetros de la costa noreste de Brasil.

El hidrocarburo “penetró en los estuarios y en los manglares que son cunas de la fauna marítima”, hecho que agrava el envenenamiento del pescado y la reducción futura de la pesca, dijo a IPS el pescador de langostas y peces en el litoral de Pernambuco, un estado de la región del Nordeste.

De Souza es también dirigente del nacional Movimiento de Pescadores y Pescadoras, una articulación de colectivos de los 27 estados de este país de 9 198 kilómetros de costa al océano Atlántico, el 15 litoral más largo del mundo, a los que se suman las riberas de sus grandes y abundantes ríos.

“Ya la población no quiere comprar nuestro pescado y mariscos” por temor a su contaminación, se preocupó Marizelha Lopes, pescadora de camarones y cangrejos en una isla cercana a Salvador, capital de Bahia, otro estado nordestino.

Hay autoridades sanitarias recomendando que se suspenda el consumo de frutos del mar, pero sin aclarar los riesgos y los venenos identificados en los exámenes, se quejó a IPS desde su localidad.

“Vivimos una agonía, porque seguimos pescando, lo único que sabemos hacer, y no tenemos estructuras para almacenar el pescado hasta que reaparezcan compradores”, acotó.

“Además no pasamos dos días sin comer pescado, así que comemos lo que no logramos vender, es una cuestión de seguridad alimentaria”, realzó Lopes.

Reconoció, sin embargo, que ya “aparecen peces y tortugas muertas, que vienen del mar, y la contaminación del petróleo ya llegó a los manglares”.

“Las mujeres somos las más expuestas a la contaminación, pasamos horas en el agua a buscar mariscos”, ya que ellas son mayoría en actividad en los manglares, señaló esta marisquera de 49 años. “Pesco desde que me entiendo como gente”, dijo con orgullo.

En la zona costera del Nordeste hay 144.000 pescadores, según datos oficiales. Pero “para cada uno de ellos hay otros tres informales, sin registro”, estimó Severino Santos, educador social del Consejo Pastoral de los Pescadores , órgano vinculado al católico Consejo Episcopal.

“Solo Pernambuco tiene 30 000 pescadores con y sin registro”, y no se trata del estado con mayor litoral entre los nueve del Nordeste, ejemplificó a IPS desde Recife, capital del estado.

El derrame petrolero es ya el más grave registrado en Brasil, pero aún se ignora dónde y porqué empezó, ni su volumen, pese a haber transcurrido ocho semanas desde que sus primeros vestigios aparecieron el 30 de agosto en las playas del Nordeste.

  

Una capa de chapapote sofoca la vegetación de un manglar en Pernambuco, el estado del Nordeste de Brasil más afectado por la llegada a las costas atlánticas de Brasil de un enorme derrame de petróleo de origen sin identificar. El desastre se hizo visible el 30 de agosto contaminando las playas, perjudicando gravemente a los pescadores y dañando estuarios, manglares y arrecifes, cunas de fauna. Crédito: Cortesía de Clemente Coelho Junior

Los chapapotes se hicieron visibles en más de 200 playas, donde miles de voluntarios, funcionarios del sector ambiental y efectivos de la Marina recogen esos trozos del petróleo, que por su pesadez y viscosidad, suele mantenerse pastoso, en fragmentos no diluidos en el agua.

Se estima que ya recogieron por lo menos mil toneladas de esos residuos de marea negra.

“Es preocupante el riesgo para la salud de los voluntarios y pescadores que limpian las playas y manglares sin equipos de seguridad”, señaló Santos.

Pero la contaminación menos aparente y “prácticamente imposible de limpiar” penetró en manglares, estuarios de los ríos, corales y arrecifes, donde la fauna marítima se aloja y se reproduce, destacó Clemente Coelho Junior, oceanógrafo y profesor de la Universidad de Pernambuco .

“El pasivo ambiental allí persistirá por décadas. Manchas de petróleo quedan incrustadas en las rocas, arrecifes, árboles y raíces de los manglares, donde no se logra limpiar cien por ciento, siempre sobra algo”, explicó a IPS también desde Recife.

“La descomposición de ese material es lenta y libera benceno, metales pesados y otros tóxicos”, que amenazan la fauna y la salud humana, acotó.

Pernambuco, uno de los nueve estados del Nordeste brasileño, sufre el mayor aflujo del petróleo derramado, cerca de mitad del total.

Análisis de la Universidad Federal de Bahia , otro estado afectado, de la fuerza de la Marina y de la empresa petrolera estatal, Petrobras , indican que se trata de crudo venezolano, pero el gran misterio es cómo llegó a la costa brasileña.

Un estudio del Instituto de posgrado en ingeniería de la Universidad Federal de Río de Janeiro apuntó que el derrame pudo haber ocurrido entre 600 y 700 kilómetros a este de la costa, fuera del mar territorial brasileño.

“Son aguas internacionales en la principal ruta de navíos clandestinos, sin bandera y no rastreados”, observó Coelho. Y, sin confirmación al respecto, se presupone que Venezuela, bajo sanciones económicas de Estados Unidos, sea el mayor proveedor de hidrocarburos vendidos irregularmente.

Corrientes marítimas se habrían encargado de conducir el petróleo derramado al Nordeste brasileño y de dispersarlo por los 2 000 kilómetros de litoral hacia el norte y hacia el sur.

El gobierno brasileño informó el 23 de octubre que había pedido, a través de la Organización de los Estados Americanos (OEA), explicaciones a Caracas sobre ese petróleo, aunque la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) negó cualquier relación con el hecho en un comunicado del 10 de octubre.

Toneladas de petróleo estacionadas en la playa de Forte, en el estado de Bahia, en el Nordeste de Brasil, el 21 de octubre, que dan muestra del tamaño del desastre ambiental en el litoral atlántico del país. Crédito: Instituto Bioma/Fotos Públicas

Brasilia busca reaccionar a las críticas al atraso de sus medidas en relación al desastre y a su política considerada antiambientalista.

“El gobierno no es el autor del crimen, pero peca por omisión”, resumió el pescador De Souza desde la capital pernambucana.

Una de las primeras medidas del presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, tras tomar posesión el 1 de enero, fue el extinguir dos comités claves del Plan Nacional de Contingencia para enfrentar accidentes con hidrocarburos en aguas nacionales, creado en 2013.

Una división del Ministerio de Medio Ambiente encargada de casos de emergencia estuvo sin responsable desde abril. Su nuevo director solo fue nombrado el 4 de octubre, 35 días después de empezar el derrame petrolero en el Nordeste.

Solo el 21 de octubre el gobierno anunció la movilización de 5 000 soldados del Ejército para ayudar en la limpieza de las playas, que se sumaron a efectivos que antes destacó la Marina.

Con este ya son tres desastres ambientales que actúan como una condena para Bolsonaro y su ministro del Medio Ambiente, Ricardo Salles, tras sus acciones tendientes a desmovilizar los organismos de control y leyes de protección a la naturaleza.

El 25 de enero se rompió la represa de residuos de la empresa minera Vale en Brumadinho, municipio del estado suroriental de Minas Gerais, en que murieron 252 personas y aún quedan 18 desaparecidos bajo el fango.

En agosto se produjo la peor ola de incendios forestales amazónicos en los siete últimos años que provocó protestas en todo el mundo y también la movilización de militares para contener las llamas y las críticas.

A los pescadores del Nordeste el gobierno prometió ahora ampliarles en dos meses el Seguro Defeso, el pago de un salario mínimo (equivalente a 250 dólares mensuales) para que no pesquen en el período de reproducción de los peces.

La medida suena a burla, ya que muchos pescadores no reciben ese seguro desde 2016, según la marisquera Lopes. Además “casi 400 000 jóvenes no tienen acceso al registro de pescador desde 2012 y más de 600 000 pescadores tuvieron suspendidos o anulados sus registros”, acusó.

En el Nordeste se limpian principalmente las playas, para defender el turismo, pero el turista “puede ir a otro lado, nosotros no, la pesca es nuestro modo de vida”, que depende de su territorio, concluyó esta mariscadora que ve amenazada su actividad de toda la vida.

Edición: Estrella Gutiérrez

Autor: Mario Osava
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Brevísimo Comentario Sobre La Crisis de las Ciencias Sociales Desde el Levantamiento Popular en Chile

BREVÍSIMO COMENTARIO SOBRE LA CRISIS DE LAS CIENCIAS SOCIALES DESDE EL LEVANTAMIENTO POPULAR EN CHILE

Miguel Andrés Brenner

Buenos Aires, Argentina

Octubre 2019

 

El levantamiento popular en Chile contra el régimen de expoliación capitalista, cuya cabeza visible ocasionalmente es la del presidente Sebastián Piñera, no se genera de la noche a la mañana. Luego del sangriento derrocamiento de Salvador Allende, la “privatización de la vida humana” fue una constante y en aumento desde la Chile de Pinochet. Ello acontece no solamente con la desigual distribución de las riquezas, sino también con el injusto tipo de producción de riquezas que no atiende las necesidades del pueblo chileno.

Hoy día, la misma televisión chilena oculta los sucesos que mantienen al país en vilo difundiendo la misma programación “como si nada pasara”. Chile es un país donde es escasa la participación en los procesos eleccionarios (a pesar de que ese hecho se oculta en los medios informativos mundiales), donde en general quienes más participan no son las camadas jóvenes. Chile es un país donde quienes manifiestan justamente no se sienten representados por organización alguna, con lo que acontece un final abierto y, a su vez, el mismo régimen expoliador no tiene referente alguno con quien negociar. Chile es un país donde el terrorismo de Estado no ha sido juzgado por las instituciones, por lo que pretendidamente ocultada bajo la fachada de una democracia espuria, se visibiliza con fuerza.

A ello se suma la “responsabilidad de una academia” que no ha sabido prever que, al menos, se daban las condiciones de posibilidad de un levantamiento popular, cuestión que no se reduce a Chile, tampoco ha alertado que se daban las condiciones de posibilidad de un Lula reemplazado en poco tiempo por un fascista (en este caso Bolsonaro), que tampoco han alertado de la posibilidad de los recientes sucesos de movilización popular en El Ecuador. La crisis de las ciencias sociales se manifiesta en que siempre, en estos casos, analizan e interpretan “detrás de las noticias”.

¿Y por qué esa falta de previsión? ¿Acaso no será por cuanto, tendencialmente, la academia se encierra en sí misma, donde cada uno de sus integrantes busca el propio ascenso dentro de la puja en la carrera de la mercantilización de los títulos? ¿Acaso no será en la medida en que haya una “academia militante” que no puede trascender los límites de las reglas impuestas por quienes ejercen el poder dedecidir qué debe ser escuchado y qué no?

Entre tanto, los gobiernos no se pronuncian acerca del sufrimiento manifestado por el pueblo chileno, los medios masivos de comunicación desinforman y tergiversan la cuestión, especialmente los que responden a los grupos más concentrados que acusan a Rusia, Cuba y Maduro de originar las protestas sociales en Chile, lo que resulta funcional quienes odian a Rusia, Cuba y Maduro.

Autor: Miguel Andrés Brenner

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Educación popular, pedagogía en la formación de escuelas

Educación popular, pedagogía en la formación de escuelas
Mario Hernández
Rebelión

 

Ponencia presentada en el VII Encuentro Internacional de la Economía de los trabajadores/as realizado entre el 25 y 29 de setiembre de 2019

La educación popular (EP) surge a fines de los 60 como un movimiento de renovación y luego de transformación del mundo a través del poder de un saber popular. La educación popular ha pretendido ser un movimiento pedagógico que pretende fundar una educación liberadora, luego un movimiento popular que incorpora un movimiento pedagógico y finalmente una propuesta política a través de la educación al servicio de proyectos, sujetos y movimientos populares de construcción de una nueva hegemonía en el interior de la sociedad capitalista. El pasaje de una educación para el pueblo hacia una educación que el pueblo crea al interior de los movimientos sociales de orientación popular y de los movimientos populares de liberación. La forma propia de la educación popular es el movimiento emergente contestatario que se orienta hacia la realización de su proyecto, sin descuidar la confrontación con la institución consagrada. Para la educación popular el sentido del trabajo pedagógico es convertir el trabajo social de la comunidad local en movimiento popular de dimensión política. Es la posibilidad de la educación de ser no solo comprometida y militante, sino una anticipación de la liberación.

En Pedagogía del oprimido, Paulo Freire desarrolla su propuesta de principios y metodológica.

Allí cuestiona la relación educador-educando dominante en la escuela actual a la que califica de narrativa de contenidos, que implica un sujeto que narra y objetos oyentes (los educandos). El educador se refiere a una realidad estática y compartimentada ajena a la experiencia existencial de los educandos donde aparece como su agente indiscutible cuya tarea es llenar a los educandos con los contenidos de su narración. Estos deben memorizar mecánicamente el contenido narrado y cuanto más y mejor se dejen llenar dócilmente, tanto mejor educados serán. Tal es la concepción “bancaria” de la educación donde el saber es una donación de aquéllos que se juzgan sabios a los que juzgan ignorantes. Estas posiciones serán siempre rígidas negando a la educación y al conocimiento como procesos de búsqueda.

Al contrario, Freire propone que la educación debe comenzar por la superación de la contradicción educador-educando, de manera tal que ambos se hagan, simultáneamente, educadores y educandos. Cuanto más se conviertan los educandos en depósitos, tanto menos desarrollarán la conciencia crítica de la que resultaría su inserción en el mundo como sujetos transformadores de la situación que los oprime, que es lo que pretenden evitar los opresores.

La acción del educador revolucionario debe estar imbuida de una profunda creencia en los hombres y su poder creador, lo cual exige en su relación con los educandos que sea un compañero de éstos. Mientras la concepción “bancaria” que sirve a la dominación, mantiene la contradicción educador-educandos.

La pedagogía crítica se propone convertir la educación en una herramienta al servicio del cambio y la transformación de las sociedades latinoamericanas. En esto consiste la educación popular que desarrolló Paulo Freire. El sujeto oprimido no solo debe liberarse de la opresión mediante el proceso educativo, sino promover cambios en las estructuras existentes y en las relaciones de poder. Así la pedagogía de Freire se convierte en una pedagogía crítica, liberadora y problematizadora del ámbito educativo y social y ofrece una propuesta revolucionaria en tanto el sujeto educando, mediante su participación, se convierte en actor indispensable al redimensionar la realidad social que le es propia. La responsabilidad, percepción, comprensión y conocimiento de la realidad se convierten en un hecho compartido, no obstante, como sostiene Freire: “Esta enseñanza y este aprendizaje tienen que partir, sin embargo, de los ‘condenados de la tierra’, de los oprimidos, de los desarrapados del mundo y de los que con ellos realmente se solidaricen”.

Cuanto más articulada esté la práctica pedagógica con la experiencia y la vivencia de los ámbitos en que los sujetos se forman -es decir, familia, barrio, comunidad, instituciones, espacios, grupos humanos formales e informales, etc.-, mayores posibilidades encontrará el reconocimiento de la identidad cultural y popular de cada individuo, grupo social o comunidad.

En ello juegan un papel fundamental los métodos educativos que rescaten y revaloricen las tradiciones populares y culturales de los educandos, en estrecho vínculo con las prácticas culturales que garantizan el proceso de formación e integración de sus identidades culturales.

El proceso educativo no solo debe consolidar un espacio de aprendizaje cognoscitivo, sino que debe propiciar una experiencia cultural, política, ideológica, estética y ética, en la que los sujetos puedan percibir, problematizar, re-significar y transformar críticamente su realidad social. Desde la articulación de los saberes con las prácticas y vivencias culturales, desde la cotidianidad y los diferentes ámbitos de socialización en los que educando/educador participan, se aportará un aprendizaje diverso y comprometido con las problemáticas y realidades de sus espacios sociales.

La mayoría entiende que la Educación Popular se define por el público hacia el cual va dirigido el esfuerzo educativo, que con tal de ser realizado al interior de los sectores populares corresponde a la Educación Popular. Evidentemente, esta conceptualización tan amplia no es suficiente. Aunque va dirigida hacia los sectores populares, tiene proyectos estructurados en base a un profundo cuestionamiento al sistema educativo tradicional en cuanto estructura reproductora de las desigualdades sociales. Dentro de esta corriente, el cuestionamiento radical apunta a la jerarquía del conocimiento en el sistema formal de educación, a la forma en que éste se aborda en la relación asimétrica entre “el que sabe” y el que “carece” de dicho conocimiento. El esfuerzo educativo se centra en una modificación de la forma en la que se estructuran las clases, colocando el énfasis en la horizontalidad y la desaparición del educador en la figura de un acompañante. Aunque debemos alertar sobre la concepción que pone énfasis en la forma desdibujando la intencionalidad transformadora que debe poseer todo proyecto de Educación Popular. Muchas veces se oculta la evidente asimetría existente entre quienes dominan determinados conocimientos y quienes los desconocen. El extremo son quienes no conducen ni guían, inspirados en definiciones de un Paulo Freire tardío, de Educar con Libertad, por ejemplo, o en posicionamientos teóricos posmodernos.

Entendemos que la Educación Popular es todo proceso educativo intencionado y orientado hacia el campo popular, que tiene por finalidad elevar la conciencia social a un plano político, desde una mirada radicalmente crítica del orden de dominación imperante, y con una perspectiva transformadora revolucionaria de la sociedad.  

¿Por qué una fábrica recuperada o un movimiento social han decidido construir sus propias escuelas?  

El surgimiento de los Bachilleratos Populares (BP) se presenta como una opción educativa en el campo de la educación de jóvenes y adultos, campo totalmente abandonado por las políticas públicas estatales de las últimas décadas en Argentina.

La creación de escuelas desde el campo de lo popular, gestionadas en y desde los movimientos sociales y fábricas recuperadas propone una alternativa pedagógica que rompa con la lógica piramidal y el discurso monolítico de la escuela estatal. A su vez pone en debate la existencia de lo público no estatal, ya que los BP son experiencias educativas, es decir, escuelas públicas populares, no estatales, gestionadas desde movimientos, organizaciones sociales y fábricas recuperadas.

Los BP se constituyen durante la última década y media como reacción y en oposición al modelo neoliberal, como respuesta al abandono por parte del Estado en el campo de la educación de jóvenes y adultos. Sus protagonistas buscan generar nuevos procesos sociales, que tienen como base la democracia y la participación. Desde estas experiencias sostienen una concepción de escuelas como organizaciones sociales, remarcando una nueva forma de desarrollar estas escuelas, pensadas desde la gestión social y enmarcadas en movimientos y organizaciones sociales que tienen como uno de sus objetivos la transformación social y la educación en clave de educación popular, como una de las herramientas para lograrla.

La idea de toda actividad educativa es política, por más pretensión que haya de una educación única, neutra y universal, no existe práctica pedagógica que no sea a su vez una práctica política. La escuela es un ámbito donde se desarrolla un trabajo político pedagógico que parte de una práctica política pedagógica.

Los BP responden a las formas y a los principios políticos de su movimiento y organización y no a normas, reglamentos y estatutos elaborados desde el Estado . A su vez, van generando formas de funcionamiento propias como bachillerato, a partir del trabajo que tienen en asambleas con docentes y estudiantes que se realizan en el horario de clase y en días rotativos para que puedan participar todos los profesores. Las asambleas de profesores también se realizan mensualmente.

Una primera diferencia que podemos establecer entre la propuesta político-pedagógica de los BP en relación a la escuela tradicional, es que ésta funciona en el Estado o desde el ámbito privado y los BP son escuelas gestionadas desde organizaciones y movimientos sociales y no obedecen a los patrones políticos pedagógicos hegemónicos sino que intentan construir un proyecto propio, teniendo en cuenta los objetivos de la organización . No significa que los BP se conviertan en asistencialistas o paternalistas. Quienes llevan adelante esta tarea educativa parten de reconocer la situación de clase de los y las educandos. Es a partir de este reconocimiento y de este reconocerse que se trabaja desde una educación clasista, que no reproduzca las injusticias sociales sino que sea crítica, transformadora y reveladora de las relaciones de opresión. Cada estudiante, docente o integrante de los BP y del movimiento, son fundamentales para lograr el proyecto político pedagógico que se construye.

No creemos que sean la respuesta al capitalismo, ni la alternativa pedagógica por excelencia, pero entendemos que es necesario construir proyectos políticos pedagógicos que apunten a formar sujetos políticos activos para el campo popular. En este sentido, los BP tiene lógicas diferentes no solo desde sus contenidos y objetivos, sino también desde sus prácticas y formas de organización.

En los BP trabajamos con sectores de la clase trabajadora para los que el Estado tiene destinada una educación de baja calidad. En el sistema educativo argentino existe una diferenciación clasista. Desde la reforma educativa de la década del 90 hasta hoy, la avanzada del capital sobre la educación ha sido feroz. La reforma educativa menemista siguió la concepción neoliberal de entender el presupuesto del Estado en educación como un gasto y parándose en el concepto progresista de descentralización educativa, inició el desmantelamiento más profundo que el sistema educativo argentino haya visto jamás. La educación pasó de ser una necesidad a ser un gasto y de ser un derecho a ser un bien de consumo. Por otro lado, los empresarios aprovecharon los agujeros que iba dejando el Estado para acercar a la sociedad sus ofertas educativas financiadas por el propio Estado mediante subsidios. Las escuelas públicas quedaron para los sectores populares, los hijos de la clase trabajadora y algún sector de la clase media y la escuela privada destinada a los sectores medios y más acomodados de la sociedad.

Los BP se presentan como una posibilidad concreta de dar educación de calidad a estos sectores de clase para los que el Estado reserva una educación de bajísimo nivel. Trabajan con jóvenes y adultos expulsados del sistema educativo tradicional.

En todos los BP hay talleres culturales, de oficio, comunicacionales, dentro de la currícula, pero la diferencia no es solo de contenido, los estudiantes también son participantes activos formando parte central en la toma de decisiones en igualdad de posibilidades con los docentes. Vamos reevaluando los programas en forma conjunta, por lo tanto, los estudiantes también definen la didáctica participativamente y no de manera normativa. Somos los docentes quienes ejecutamos y diseñamos el planeamiento de manera colectiva, pero al mismo tiempo lo vamos poniendo a consideración de los estudiantes. Las asambleas, las discusiones, los talleres de formación y los planes de lucha de los que participamos siguen siendo el motor de nuestras experiencias y son parte de nuestra currícula. Entendemos que educar es un acto político y tomamos partido a favor de los intereses históricos del pueblo trabajador. Somos la contracara de la educación privada empresarial que forma un sujeto individualista, aislado de las luchas populares e incapaz de pensarse colectivamente. También ponemos en cuestionamiento la supuesta neutralidad del Estado y de la educación estatal/pública.

Esto no implica desconocer la discusión en torno a la defensa de la asignación de cargos docentes vía acto público, mecanismo que democratiza el acceso al trabajo, pero que no impide que los contenidos políticos e ideológicos de la educación y las decisiones estratégicas las sigan tomando las clases dominantes por medio de sus funcionarios. Intentamos poner de relieve que el Estado es un Estado de clase, y que si bien debe ser el garante de la educación, las organizaciones populares debemos conservar nuestra autonomía política a la hora de desarrollar nuestras experiencias político-pedagógicas.

Creemos que para constituir una Educación Popular, es el Estado quien debe financiar los espacios educativos, mediante un financiamiento directo, que garantice la cobertura de todos los gastos tanto materiales como pedagógicos (salarios, alimentación, infraestructura, libros, computadoras, insumos educativos y servicios como agua, luz, gas, etc.). Los recursos estatales son nuestros, por tanto, tenemos derecho a autogestionar la educación y ser financiados con los recursos que legítimamente nos pertenecen.

Debemos lograr que el trabajo docente no sea realizado únicamente en nuestro tiempo libre sino que sea parte de la producción social, el lugar donde recibimos nuestros ingresos para vivir, permitiendo la sustentabilidad del proyecto de educación transformadora. Planteamos la autogestión como un proceso de autonomía de los trabajadores de la educación, en el que somos los trabajadores en conjunto con la comunidad educativa, quienes gestionamos las escuelas, logrando reproducir nuestra existencia.

Renunciamos a ver al Estado como única fuente de soluciones a la educación, por el contrario, podemos utilizar recursos del Estado para administrarlos y en proyectos político-pedagógicos que construyan relaciones cooperativas, autogestivas y emancipatorias.

El desarrollo de la Educación Popular debiera apoyarse fundamentalmente en los movimientos sociales, pueblo organizado o sociedad civil.

Uno de los problemas más graves que atraviesan las escuelas estatales es la relación con la comunidad, en este plano, al estar insertos en organizaciones barriales, los BP y la comunidad están unidos por lazos estrechos de solidaridad y pertenencia mutua.

Autor: Mario Hernández

 

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Fantastic Flying Books – Un cortometraje para amar la lectura y los libros

Por: ayudaparamaestros.

Un corto increíble que nos muestra el poder y la importancia de los libros. En él veremos como la lectura y los libros llenan nuestro mundo de conocimientos, color, creatividad y sueños. Una historia que te emocionará, una historia para amar los libros.

Fuente del documento: http://www.ayudaparamaestros.com/2019/10/fantastic-flying-books-un-cortometraje.html#more

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«América Latina en ebullición»

Por: Alejo Vargas Velásquez.

En las últimas semanas las democracias liberales latinoamericanas han estado en la picota pública; no precisamente por sus grandes logros en crecimiento económico, en disminuir la inequidad, o por ser modelos de estímulo a la participación de los ciudadanos. No. Desafortunadamente, para ellas, ha sido, en la mayoría de los casos, por la irrupción en la escena pública de millones de protestantes, provenientes de los sectores sociales populares y especialmente de jóvenes, que han considerado que medidas de política económica de sus gobiernos los afectan de manera grave y han salido a protestar bulliciosa y masivamente.

Es lo que sucedió en Ecuador con la eliminación del subsidio a los combustibles, que llevó a reactivar las históricas manifestaciones hacia Quito de los indígenas, liderados por la CONAIE, a la cual se sumaron otros sectores populares, que obligaron al gobierno de Lenin Moreno, no sólo a refugiarse inicialmente en Guayaquil, sino finalmente a aceptar derogar estas medidas e instaurar una Mesa de Diálogo con los sectores sociales.

En Chile, considerado por algunos como el ‘modelo’ a mostrar, del país que había instaurado el llamado paquete macroeconómico neoliberal, con el pretexto de un aumento en el valor del pasaje del metro de Santiago, termino explotando, como una olla a presión, toda una inconformidad larvada, por un modelo económico que había profundizado la inequidad social y que aparentemente, por herencia perversa del modelo represivo de la dictadura pinochetista, había aceptado pasivamente todos esos ajustes, que implicaron privatización de la educación, la salud, las pensiones y finalmente que los beneficios del crecimiento económico solo acrecentarán la desigualdad y la inequidad.

En Haití hemos visto a los sectores populares manifestarse por varias semanas seguidas pidiendo la salida de su Presidente Jovenel Moise por la incapacidad mostrada para el manejo de la situación económica y política que tiene a este pequeño y pobre país más empobrecido que nunca. Pero igualmente en Uruguay se han dado masivas manifestaciones para protestar contra un eventual mayor protagonismo de los militares en la vida pública de este pequeño país. Y siguen a la espera otros países del vecindario.

Todo lo anterior, sumado a lo que hemos visto en otras latitudes, Cataluña en España, Hong Kong, Inglaterra, Libano, donde igualmente los ciudadanos parecen considerar como totalmente insuficientes los mecanismos de que dispone la democracia liberal y cada vez más consideran que la manera más eficaz para afrontar situaciones de crisis, de diverso tipo –incapacidad de los gobiernos para gestionar la economía y la política social, responder a demandas ciudadanas, o dar salidas a problemas políticos críticos-, es con su presencia protagónica y masiva en los espacios públicos, lo que sin duda le plantea un verdadero desafío a esta forma de gobierno, por cuanto está colocándose en cuestión los procedimientos, canales y sistemas de representación, los mecanismos formales de toma de decisiones y en últimas, la propia legitimidad de dichas democracias liberales.

Y por supuesto el tema va más allá de los estribillos de ‘que es la economía estúpido’, o contra el viejo o el nuevo populismo, el renacer del caudillismo, las nostalgias de la llamada vieja izquierda. Es evidente que se requieren nuevas y complejas preguntas, creativas reflexiones y respuestas mucho más audaces. Sino, la democracia liberal, especialmente la latinoamericana, seguramente seguirá por el despeñadero en que se encuentra.

Fuente del artículo: https://www.tercerainformacion.es/opinion/opinion/2019/10/28/america-latina-en-ebullicion

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