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Yo ya creia que el estado era asesino antes de Ayotzinapa y lo seguiré creyendo.

América del Norte/México/01.11.2016/Autor:Demian Paredes. Rebelión/ Fuente:http://insurgenciamagisterial.com/

Entrevista al poeta mexicano Óscar de Pablo

Segunda parte de un extenso diálogo con el poeta y escritor mexicano Óscar de Pablo (en el café La Paz), invitado a la Argentina por la editorial Audisea para presentar su libro El baile de las condiciones. La charla discurre sobre el escritor Gerardo Deniz y las jóvenes generaciones de poetas, sobre la escena contemporánea cultural y política mexicana, y sobre los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.

-Óscar, te pregunto por Gerardo Deniz [poeta y escritor mexicano, 1934-2014], si tuvo influencia en vos y en otros poetas más jóvenes.

-Es curioso que con Gerardo Deniz fuera un encuentro maduro –en mi caso–. Para nada fue una influencia. Ya había publicado este libro del que estamos hablando [El baile de las condiciones], y fue una gratísima sorpresa darnos cuenta de que –aunque fuera tardíamente– había en la literatura mexicana anterior fuentes inexploradas con las que teníamos mucha más afinidad que la conocida. Pero la verdad, en mi caso al menos, sería injusto decir que fue una influencia –porque también sería injusto decir que yo de joven hubiera entendido a Gerardo Deniz, que es bien complejo–. Incluso ahora es una influencia muy grande para mí, a través de su prosa que salió este año, y de su conversación. Paula Abramo y yo fuimos muy cercanos a Gerardo Deniz el último año y medio de su vida, era un conversador fascinante… Y es muy paradójico: odiaba a los escritores “progresistas”, bienpensantes. (En su mente, comandados por José Emilio Pacheco.) Odiaba a los escritores como “izquierdosos”, que siempre estaban a favor de las “causas nobles”, por su hipocresía. Y no es que él fuera un izquierdista real; era furiosamente apolítico; pero –digamos– por muy buenas razones. Detestaba el progresismo del medio intelectual en uso (que sigue existiendo); el que yo también odio, por mis propias razones.

Tengo muy poco en común con los escritores normales que escriben poemas de coyuntura, o cuando algo pasa: “Bombardearon tal país”; “Pobres los serbios…”, etc. Lo políticamente correcto. Las modas. Y él tenía una actitud ética, propia –ahora sí– de un trosko o de un anarquista, de integridad: “yo voy a decir la verdad, no me importa quien se ofenda”. Y entonces, por ejemplo, destruyó en un texto crítico un poema de José Emilio Pacheco, y eso lo aisló mucho. No es que Pacheco le respondiera, jamás le respondió.

Si tú le dices tonto al ídolo de las masas, le estás diciendo tontas a las masas, y entonces eso lo alienó mucho del medio literario. Para mí, murió aislado del medio literario, con algunos reconocimientos. Y era un genio. Era un químico destacadísimo, un tipo que autodidactamente estudiaba unos veinte idiomas –no indoeuropeos–, por hobby, y a eso no le daba salida, no publicaba nada… así era. Te decía: “Tú qué estás haciendo; yo me saqué una gramática del turco y ahora lo estoy estudiando ¿Tú no?”. (Risas.) Le parecía que eso era normal, y a la gente le parecía que era muy arrogante, cuando en realidad era lo contrario: jamás presumía de eso. Y eso que las lenguas eran para él muy-muy secundarias. La onda era para él era la química orgánica. Pero aun así, aun siendo un genio –el único genio que conocí en mi vida–, tuvo muy poco reconocimiento, pero me parece que fue una decisión de integridad… Cada quien decidirá si estuvo bien o no. Quizás sufrió bastante, pero me parece que –como decía al principio– su trabajo fue libre. Su trabajo poético, intelectual, incluso diría su conversación, fue un acto de libertad en el sentido de que fue dueño de su trabajo. No tenía nada alienado, concesión a la moda y la corrección política. Y creo que, aunque murió aislado y solo, fue una persona fantástica. De todos modos la ancianidad siempre te agarrará solo. (Risas.)

-Y más en general ¿cómo ves la escena literaria contemporánea en México?

-Procuro no volverme ningún tipo de especialista aunque, desde luego, algo sé. Y ver más allá. Soy muy patriota de mi generación, en el sentido de que, cuando yo empecé a escribir, varios empezaron a cambiar su manera de escribir –no sé si es eso bueno o malo–, y a mí me gustó mucho lo que empezaron a hacer algunos colegas, aproximadamente de mi edad, empezando por Luis Felipe Fabre, que escribió un libro que se llama La sodomía en la nueva España [publicado en 2010], que se me hace una incorporación de la historia a la poesía, fabulosa. Alejandro Barrán, Paula Abramo, Marisela Guerrero, Minerva Reinosa, son una generación que a mí me parece mucho más interesante que la poesía mexicana anterior.

-Hablamos de autores que han publicado desde el año 2000 a la actualidad?

-Sí. Incluso del 2010 para acá.

-Sería “literatura reciente”.

-Sí, pero no tanto… Hay gente que nació en los 90 ya está publicando, y eso me aterroriza, pero no voy a opinar. (Risas.) Algunos me gustan; pero bien, conozco a muy pocos. Algunos me gustan, pero no opinaría sobre esa generación. Sé que existe, que es pujante, y espero a ver qué sale de ahí. Y veo que la disidencia se puso de moda ¡y qué bueno! entre la intelectualidad. Cuando yo comencé a publicar era anti-moda (y no hablemos del marxismo) toda la política disidente –la indignación contra lo que estaba pasando–, incluso la corrección política. O sea: incluso ser consciente de la cuestión de la mujer era “fuera de moda”. Y ahora, afortunadamente, hay mucha más conciencia en el medio intelectual de esas cosas.

-Aunque sé que estuviste pocos días acá, te pregunto si pudiste hacer alguna comparación entre la escena literaria mexicana y la argentina. ¿Hay –por ejemplo– proyectos de editoriales “independientes” y “autogestivas”? Leí hace poco una entrevista a Diego Rabasa, de la editorial mexicana Sexto Piso, donde le dijo a un diario argentino que no se compara en nada en toda Latinoamérica la cantidad de proyectos editoriales que existen en Argentina.

-En México hay muchísimas editoriales, y muchísimos poetas, y acá también; y quien dice que no, es porque no sabe buscar. Y es curiosísimo: en todo pueblo, del mundo, hay un poeta. (Risas.) Y en muchos pueblos hay muchos poetas. (Que te gusten es otra cosa.) En todos lados hay muchísimos. Y quien dice: “Pero yo publiqué puros hombres porque no hay mujeres”… No. Es porque no saben buscar. Que hay, hay.

La intervención del Estado hace en México a una cultura muy extraordinaria. Y eso tiene un efecto para bien y para mal, aunque es un lugar común decir que “te cooptan”, pese a que las autoridades estatales de México jamás han leído unpinche libro. (Risas.) No es Peña Nieto quien te va a juzgar, pero son tus colegas: y eso hace que la crítica sea vea muy castrada, porque, lo que ocurre, no es que te vuelvas pro-gobierno. No hay poetas mexicanos pro-gobierno.

Es rarísimo, cuando hay un gobierno progresistón en América Latina, como hubo aquí, que haya muchos colegas a favor del partido del gobierno. ¡En México eso nunca ha pasado en la memoria viva…! (Risas.) Los que están a favor del gobierno no lo dicen. Porque es súper-mal visto. Son los “apolíticos” versus los “disidentes”. Nunca los pro-oficialistas. Los oficialistas son “apolíticos”. O “políticamente correctos”. En fin… Lo que quería decir es que el efecto no es tanto que se vuelven oficialistas como que se vuelvan tímidos en la crítica porque quienes sí te van a juzgar son tus colegas. Entonces eso en el caso de Deniz es muy claro: ninguno de los dos hubiera dicho “Viva el partido gobernante” (si alguno de los dos lo hubiera dicho ¡hubiera sido Deniz! pero como un “gesto loco”), pero, que Deniz hiciera una crítica puntual (literaria) a un poema de Pachecho, lo condenó a algo grave…¡La pobreza es una cosa bastante fuerte! No es poco decir que un poeta que sabes que nunca va a vender para vivir –ni aquí, ni en México, ni en ningún lado– lo dejan sin lo que viven los poetas en México, que son los “apoyos públicos”. No diría necesariamente estatales, sino públicos, incluyendo fundaciones privadas o lo que sea; pero no es el mercado, sino los colegas que dicen: “Ah, fulanito es poeta, y merece nuestro reconocimiento. Entonces démosle el premio Xavier Villaurrutia”. Y Deniz se quedó sin eso por decir la verdad. Pero es la lección… en México eso ha inhibido mucho la crítica literaria… Pero, al mismo tiempo, en una sociedad tan jerárquica, tan clasista y –por decirlo así– castista como en México (donde hay muy poca movilidad social), sin la intervención pública la cultura sería una cosa horriblemente elitista, porque la gente o trabaja, o escribe.

Lo que logra la intervención del Estado es un efecto contradictorio. Y además –por cierto–, como todo lo que hace el Estado, no es una concesión, sino una conquista histórica: ese “gasto cultural”, incluyendo a la Universidad pública, es una conquista de masas, que hay que defender. En la medida en que la quieran quitar, hay que defenderla. En la medida que te censures por ella, hay que atacarla –entre los escritores–.

-La última pregunta tiene que ver con los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala, acontecimiento que acaba de cumplir dos años. ¿Cómo está la situación hoy?

-Ni siquiera los hechos son una obviedad. Hay quien ha tomado esto como un caso de delincuencia (“Hay mucha delincuencia en México, por eso los han matado”), incluso la prensa internacional –no sé aquí, pero por ejemplo sí la de los Estados Unidos–. O sea: “Los narcotraficantes mataron a unos estudiantes, y el Estado pecó de omisión” (o “y el Estado lo permitió”). Un actor “que no intervino”. No fue así. Fue un acto de represión política, donde el Estado operó coaligado con el narco. Incluso si reconociéramos que fue el narco, el narco cumplió una función –es así– estatal. Digamos: la función básica del Estado es la represión. Y además fue un crimen de clase. No solo eran chicos de un sector muy pobre de México, sino que no eran cualesquiera pobres. Eran militantes populares de los pobres –por decirlo de alguna manera, en términos más generales–. Normalistas que se consideraban comunistas revolucionarios, y por eso fueron atacados en una forma de asesinato que es… la desaparición. No los asesinaron: los desaparecieron. No estoy diciendo que necesariamente estén vivos.

Al crimen que cometieron se añade la cobardía; no sabemos si están muertos, y es importante aclarar eso. Hicieron algo peor que matarlos, que fue desaparecerlos. Ojalá estén vivos –no lo descarto, no se descarta–, pero aun si no están vivos es importante decir que no los mataron, los desaparecieron, que es un agravante.

Y creo que porque no eran cualesquiera muertos, esto juntó varias indignaciones: el intelectual de clase media se juntó con el militante de los trabajadores, con la persona que simplemente se conmueve con la juventud, y por eso creo que fue un movimiento tan grande. Juntó muchos agravantes. Y a mí eso hasta la fecha me conmueve muchísimo, y que aquí se sepa y se discuta esto, también.

No me parece un tema coyuntural. También por eso no escribí un poema concretamente, como muchos ya hicieron, sobre Ayotzinapa. Yo ya creía que el Estado era asesino antes de Ayotzinapa y lo seguiré creyendo cuando haya nuevos casos. Pero me parece fantástico que se sepa, que haya caído esa cortina. Ahora Peña Nieto tiene muy poca popularidad. Mucha gente, dado el idiota tipo que es, enfoca todo el problema de México en su persona. Pero la estructura de clases mexicana fue la causante de este crimen. Digo: fue un crimen de clase; no fue Peña Nieto. Peña Nieto fue un representante de una clase dominante asesina, racista, que desprecia totalmente a su propia población… pero si no hubiera sido Peña Nieto [del PRI] hubiera sido el del otro partido, el del PAN. Entonces, para mí sí es una cuestión de solidaridad social, no solo política, o de condena social, contra una clase dominante asesina que desprecia a la nación que domina (me refiero a la burguesía; no solo a la casta política –que, claro, está podrida también. Correspondientemente también está podrida y es asesina–). Pero no solo a los políticos, sino a la estructura de clase que esos políticos defienden.

Y además hay muchas cosas que lo hacen –y perdón por la palabra, que suena un poco terrible– interesante. El hecho de quién los mató: fue un gobierno local –con complicidad federal–, un partido nacionalista burgués “de izquierda”, que se llama PRD, mostrando que no es tal. El gobierno federal también estuvo implicado; ha hecho horribles crímenes de encubrimiento. No le estoy lavando en lo más mínimo las manos al gobierno federal, pero es interesante ver que el nacionalismo burgués está totalmente implicado en este crimen. Y ahora este nacionalismo burgués se ha escindido recientemente: los menos indecentes se salieron del PRD para formar MORENA.

Fuente:

http://insurgenciamagisterial.com/yo-ya-creia-que-el-estado-era-asesino-antes-de-ayotzinapa-y-lo-seguire-creyendo/

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Ayotzinapa: padres de los 43 normalistas exigen al gobierno facilitar labores de la CIDH.

América del Norte/México/01.11.2016/Autor y Fuente:http://www.nodal.am/

Padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos desde hace 25 meses, emplazaron a la Cámara de Diputados a emitir un exhorto al Gobierno federal para permitir las labores de los integrantes del Mecanismo de Seguimiento, implementado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para supervisar las indagatorias abiertas por este caso.

“Pedimos que la Cámara de Diputados pueda exigir al Gobierno Federal y a la PGR que brinden las facilidades para que el Mecanismo de Seguimiento pueda de una vez por todas realizar su trabajo”, indicó Vidulfo Rosales, abogado de los familiares.

El litigante resaltó que el protocolo, diseñado por la CIDH, es una aportación de los padres para “revertir la impunidad histórica, que prevalece en nuestro país”.

Durante su discurso pronunciado durante un mitin en el Antimonumento a las más de 43 víctimas de desaparición forzada, Rosales Sierra adelantó que el próximo 23 de noviembre los padres asistirán al salón Verde de la Cámara de Diputados para externar sus propuestas.

Por último resaltó que el cambio en la titularidad de la Procuraduría General de la República es un intento por ocultar la verdad, no obstante, dijo “esta llegará más tarde que temprano”.

Fuente: http://www.nodal.am/2016/10/ayotzinapa-padres-de-los-43-normalistas-exigen-al-gobierno-facilitar-labores-de-la-cidh/

Imagen: http://www.nodal.am/wp-content/uploads/2016/10/5451869fa205416e1704a662-600×350.jpg

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De Tlatelolco a Ayotzinapa: Los estudiantes en la mira del poder en Latinoamerica.

Nuestro continente puede leerse de norte a sur y de sur a norte a través de un mapa donde las luchas estudiantiles marcan mojones de transformación social. Es una ruta también cargada de mártires que han puesto el pecho a las balas emanadas de un poder que no suele ser tolerante ni dialoguista con los jóvenes. Sin embargo, allí donde exista una casa de estudios, habrá un alumno para protestar en contra de las injusticias y a favor de un sistema inclusivo que permita el desarrollo intelectual y espiritual de las personas, más allá de la clase social que les ha tocado en suerte. Esa constatación es hoy, en esta fecha tan significativa, obligada reflexión. Y como supo cantar la chilena Violeta Parra: ¡Que vivan los estudiantes!

Por: Mónica Maristain.

El 2 de octubre de 1968 sangra todavía. Es una herida abierta en la memoria colectiva mexicana y duele en cada fecha conmemorativa con la fuerza de un debate que continúa a lo largo y ancho de la historia.

“El 2 de octubre no se olvida” es más que un eslogan: propone en todo caso voltear la mirada a la lucha estudiantil en el continente, expresión de una savia joven que con ánimos de cambiar el mundo para mejor se enfrenta al poder poniendo el pecho a las balas y sin bajar las banderas de reivindicación que los motiva.

“Aquí vienen los muchachos, vienen hacia mí, son muchos, ninguno lleva las manos en alto, ninguno trae los pantalones caídos entre los pies mientras los desnudan para cachearlos, no hay puñetazos sorpresivos ni macanazos, ni vejaciones, ni vómitos por las torturas, ni zapatos amontonados, respiran hondo, caminan seguros, pisando fuerte, obstinados; vienen cercando la Plaza de las Tres Culturas y se detienen junto al borde donde la Plaza cae a pico dos o tres metros para que se vean las ruinas pe-hispánicas; reanudan la marcha, son muchos, vienen hacia mí con sus manos que levantan la pancarta, manos aniñadas porque la muerte aniña las manos; todos vienen en filas apretadas…”

Las primeras líneas de La noche de Tlatelolco, de Elena Poniatowska, siguen allí, con la misma fuerza y conmoción con que fueron escritos por la periodista, quien luego de la matanza en la Plaza de las tres Culturas, armó un testimonio colectivo con las voces de protagonistas y testigos, estudiantes, obreros, padres y madres de familia, profesores y empleados que relatan los acontecimientos en un libro de referencia siempre obligada.

“En 1968, los jóvenes de Europa, los de Estados Unidos, los de América Latina tenían mucho que reclamarle a la sociedad. ¿Qué mundo les legaban sus padres? ¿Qué harían al graduarse? ¿Qué les ofrecía la sociedad de consumo? ¿Qué les brindaba su país? ¿Deseaban realmente ser parte de un engranaje de producción masiva? Charles de Gaulle declaró que no entendía por qué los jóvenes seguían al líder judío alemán Daniel Cohn-Bendit, apodado Danny el Rojo, y al día siguiente los muchachos salieron a la calle repitiendo mientras marchaban: Nous sommes tous des juifs allemands, nous sommes tous des juifs allemands”, escribió Poniatowska en una columna publicada por El País en 2008.

“También en México, aunque solapado, se gestaba, en la Universidad y el Politécnico, un rechazo al orden establecido, al status quo, al PRI (Partido Revolucionario Institucional) y al Gobierno emanado de él. Si en Francia la falta de oportunidades fue el objetivo estudiantil, en México, los factores que detonaron las movilizaciones del 68 fueron la corrupción del poder y el autoritarismo”, afirma la también escritora, Premio Cervantes 2013.

“El ejército tomó la plaza y hombres vestidos de civil que llevaban un guante blanco o un pañuelo para identificarse desataron la balacera. La desbandada fue general y el fuego cerrado y el tableteo de las ametralladoras convirtieron el lugar en un infierno”, evoca.

REPRIMIR A LOS ESTUDIANTES: UN DEPORTE DEL PODER

Decir que los estudiantes son el motor de cambio en las luchas políticas del mundo resulta una verdad de Perogrullo. Lo más triste es que sea común encontrar casos en la historia que como en aquella matanza ignominiosa de la Plaza de las Tres Culturas, la afrenta al poder por parte de los jóvenes universitarios termine en muerte y represión institucionales, generalmente sin castigo a los culpables.

Efectivamente, la tragedia del 2 de octubre de 1968 “no se ha aclarado totalmente y tampoco hay acuerdo sobre las cifras de muertos”, ha sabido decir el historiador Jean Meyer, para quien desde 1966, cuando se llevara a cabo en La Habana el Cuarto Congreso de Estudiantes Latinoamericanos, “el mito de la juventud incorruptible no ha dejado de agitar al continente: La juventud vive siempre en trance de heroísmo.”

Caracterizada como uno de los movimientos políticos más poderosos del mundo, la lucha estudiantil latinoamericana ha sido gran fabricante de mártires y héroes ardidos por el fuego del establishment, sin que llegue a ser del todo clara la efectiva capacidad de transformación que estas batallas otorgan a sus protagonistas.

LA NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS

Antes de La matanza de Tlatelolco, tuvo lugar en Buenos Aires lo que hoy se conoce como “La noche de los bastones largos” y que el historiador Felipe Pigna cuenta en su sitio (elhistoriador.com.ar) de la siguiente manera: “El 29 de julio de 1966, las universidades nacionales fueron intervenidas y ocupadas militarmente. Cientos de profesores, alumnos y no docentes que ocupaban varios de los edificios de las facultades de Buenos Aires en defensa de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra fueron salvajemente golpeados por miembros de la Guardia de Infantería de la Policía Federal, enviados por Onganía, quien decretó la intervención a las universidades nacionales y la ‘depuración’ académica, es decir, la expulsión de las casas de altos estudios a los profesores opositores, sin importar su nivel académico.

La consecuencia de esta noche negra para la cultura nacional fue el despido y la renuncia de 700 de los mejores profesores de las universidades argentinas, que continuaron sus brillantes carreras en el exterior”, cuenta Pigna.

LA NOCHE DE LOS LÁPICES

Mucho más acá en el tiempo, también en Argentina, tuvo lugar “La noche de los lápices”, acontecida el 16 de septiembre de 1976, ataque directo en tiempos de la Dictadura Militar a  un grupo de estudiantes que había conseguido, después de una larga lucha, el descuento en el pasaje de autobús.

Fuerzas del ejército secuestraron a diez estudiantes (todos menores de 18 años), a los que torturaron y asesinaron. Cuatro de ellos sobrevivieron y dieron testimonio en el juicio el 2011 que condenó a los culpables.

LA LUCHA ESTUDIANTIL CHILENA

La lucha estudiantil es en Chile una tradición que inició a principios del siglo XX y que continúa en nuestros días reivindicando la gratuidad en la educación y la autonomía universitaria. Durante la Dictadura Militar de Augusto Pinochet (1915-2006), que dejó 40 mil muertos y transcurrió entre 1973 y 1990, fueron los estudiantes los que primero se pronunciaron contra el poder de facto y lo pagaron con persecuciones, torturas y desapariciones.

Luego de derrocar a Salvador Allende (1908-1973) e iniciar la larga noche de la muerte en el país donde nacieron poetas y escritores de fama mundial como Pablo Neruda, Gabriela Mistral y el más actual Roberto Bolaño, Pinochet se dio a la tarea de elaborar una reforma universitaria caracterizada por la intervención militar en las altas casas de estudio y la represión contra los jóvenes opositores al poder militar.

LA REVOLUCIÓN DE LOS PINGÜINOS

Es Chile el país de la célebre luchadora estudiantil Camila Vallejo, militante de las Juventudes Comunistas y símbolo de la batalla de los universitarios por la gratuidad educativa que tuvo un punto álgido en 2006, durante el gobierno democrático de izquierda de Michelle Bachelet (actual mandataria chilena, reelegida para ocupar el sillón presidencial).

A los hechos de entonces se los llamó La revolución de los pingüinos y consistió en una masiva protesta estudiantil protagonizada por los alumnos de las escuelas secundarias (un mote que alude al color de los uniformes) y que reivindicaba la gratuidad del boleto de transporte y los exámenes de ingreso a la universidad, entre otras demandas.

Los estudiantes, entre 14 y 17 años de edad, buscaban una mejor educación y cerrar un poco la enorme brecha de desigualdad en la sociedad chilena. Lograron poner el debate educativo en el centro, revalorar el movimiento a nivel de escuelas secundarias y dar sustancia al agitado universo estudiantil que no levanta el dedo del renglón hoy en Chile, reivindicando la gratuidad de la educación y con ello promover la movilidad social.

LA LUCHA ESTUDIANTIL EN MÉXICO

Con el inicio del siglo XXI no sólo no se acabaría el mundo –según una falsa predicción maya en esos tiempos-, sino que en México iniciaría la democracia. Entre 1999 y 2000, en esos días que el escritor Jorge Volpi caracterizó recientemente como “una breve fiesta democrática”, que los estudiantes del CGH (Consejo General de Huelga) paralizó la Universidad Autónoma de México (UNAM).

Fue la época en que se hizo célebre el líder estudiantil Alejandro Echeverría, conocido como “El Mosh”, hoy uno de los 300 expulsados por motivos políticos de la alta casa de estudios.

La protesta era por el sistema de pagos y en esencia una defensa de la educación pública y gratuita en nuestro país. Fue tema obligado de debate en la época y se cerró con el ingreso de la Policía Federal Preventiva en febrero del 2000, por orden del Presidente Ernesto Zedillo, una acción que dejó a 700 estudiantes detenidos y la disolución del movimiento.

Hoy la UNAM es pública y gratuita y un ejemplo de la lucha estudiantil para los jóvenes de todo el continente.

En un balance sobre aquella lucha, el sociólogo Roberto Josué Bermúdez Olivos, Maestro en Defensa y Promoción en Derechos Humanos de la UACM, reflexiona en el periódico Somos el medio: “Los jóvenes deben reforzar los valores del diálogo, la argumentación, del saber escuchar y proponer, pero sobre todo del saber hacer, de romper esa apatía como lo hizo la juventud de 1999 en la UNAM que se comprometió con la noble causa por la defensa de la educación pública y gratuita para las generaciones venideras, que luchó y apoyó a los compañeros zapatistas contra el militarismo, que se hizo sentir y buscó alternativas de lucha y organización y que, finalmente, nunca se doblegó”.

AYOTZINAPA, LA HERIDA ACTUAL

Ayotzinapa es para muchos teóricos e intelectuales una réplica de aquel ominoso 2 de octubre de 1968. De hecho, los estudiantes atacados y hoy desaparecidos de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos realizaban actividades de colecta y secuestro de autobuses para reunir fondos que les permitiera participar en la marcha del 2 de octubre en Ciudad de México.

En esa zona pobre de Guerrero, los hijos de campesinos, estudian para ser maestros y con ello propiciar una movilización social que no procuran ni estimulan las autoridades gubernamentales.

La lucha estudiantil en la zona es de larga data y construye una tradición de movilización a cargo de las nueve escuelas normalistas que existen en Ayotzinapa, donde estudió el célebre luchador social Lucio Cabañas (1938-1974).

Para poder ser alumno de la Normal hace falta no tener medios económicos en principio, pero también una firme voluntad de estudiar, trabajar y salir adelante. Los estudiantes reciben hospedaje, alimentación y enseñanza.

Una profusa bibliografía, varias películas documentales, canciones, obras de arte, hacen presentes cada día a los 43 estudiantes desaparecidos en Guerrero. Se trata de una reivindicación perenne que tuvo el pasado 26 de septiembre, a dos años de la tragedia, un testimonio de alto compromiso por parte de las organizaciones de derechos humanos tanto nacionales como internacionales y, por supuesto, de los padres de los muchachos, cuyo destino se desconoce todavía.

Ecuador, Paraguay, Brasil, Guatemala…la lista incluye a todos los países de nuestro continente. Latinoamérica puede ser leído también como un mapa estudiantil que refleja una historia de lucha que no cesa: allí donde exista una casa de estudios, habrá un alumno para protestar en contra de las injusticias y a favor de un sistema inclusivo que permita el desarrollo intelectual y espiritual de las personas, más allá de la clase social que les ha tocado en suerte. Esa constatación es hoy, en esta fecha tan significativa, obligada reflexión. Y como supo cantar la chilena Violeta Parra: ¡Que vivan los estudiantes!

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/de-tlatelolco-a-ayotzinapa-los-estudiantes-en-la-mira-del-poder-en-latinoamerica/

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El pueblo mexicano está tomando conciencia que el crimen de Ayotzinapa no fue un error policial sino una política de Estado» Entrevista a Guillermo Almeyra, columnista internacional de La Jornada (México)

América del Norte/México/8 Octubre 2016/Autor: Mario Hernández/Fuente: Rebelión

M.H.: Uno de los temas que vamos a abordar hoy es la Masacre de Iguala. El pasado lunes 26 tuve la oportunidad de ir a una conferencia de prensa y compartir con Cristina Bautista, madre de Benjamín Asencio Bautista, uno de los 43, quien se encuentra en Buenos Aires desarrollando una serie de actividades. Ese día a la tarde se hizo una movilización desde el Obelisco hasta la Cancillería y hoy (28/9) a las 19:00 en Morón 2453 habrá una charla sobre la no disposición a obedecer, qué pasa hoy en México, con Raquel Gutiérrez Aguilar. La presencia de Cristina Bautista ha permitido desarrollar e instalar una gran actividad reclamando que el gobierno argentino exija el esclarecimiento de estos hechos, de los cuales se han cumplido dos años. ¿Qué comentario nos podría hacer al respecto Guillermo?

G.A.: Primero la total impunidad en México. Pasaron dos años y no hubo la menor investigación real. Es más, hubo intenciones que fueron rechazadas sucesivamente presentadas por forenses argentinos, por la Comisión de DD HH y siguieron inventando con tal de no destapar la realidad que fue que los tuvieron detenidos en un cuartel del ejército y éste fue cómplice de esa desaparición, de la masacre y de todo lo sucedido, incluso encontraron a uno de ellos desollado, es decir, de las peores atrocidades.

El gobierno mexicano está dispuesto a hacer las peores atrocidades y el gobierno argentino está muy contento con Peña Nieto porque es un modelo neoliberal de acatamiento a lo que dice EE. UU. igual que el gobierno de Macri. Entonces, si depende del gobierno argentino, este no va a hacer nada. Tampoco hizo demasiado el gobierno anterior, porque no hubo una protesta ni ninguna de las cosas que se podrían haber hecho pero, por lo menos, no hubo complicidad abierta y saludos a Peña Nieto.

Es el pueblo argentino el que tiene que asumir una visión mundial y apoyar a los de Ayotzinapa porque lo que le pasa a un compañero mexicano, como lo que le pasa a los maestros en México, va a pasar también en Argentina.

M.H.: Ya hay algo de eso en el intento de implementar para el próximo 18/19 de octubre un operativo nacional de evaluación a estudiantes denominado “Aprender”.

Quiero referirme a otro hecho que se dio en México hace diez años, en 2006, cuando más de 20 mujeres fueron detenidas y torturadas sexualmente por policías en un operativo en San Salvador Atenco en el Estado de México, que era gobernado por Enrique Peña Nieto, actual Presidente de México, que fue quien ordenó el operativo para reprimir a un grupo de manifestantes, contra la instalación de un nuevo aeropuerto, pero que de alguna manera se había convertido en un catalizador de otras luchas. Ha habido una resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que tras una investigación de años, dictaminó que el gobierno mexicano no solamente fue incapaz de otorgar justicia a esas mujeres, sino que además ese mismo sistema de justicia persigue a sus propias víctimas. En su dictamen, la CIDH también exhortó a realizar una investigación completa para determinar a todos los responsables y un posible encubrimiento de los hechos. ¿Qué expectativa se puede tener respecto de esta resolución de la CIDH y la reacción del gobierno mexicano que está encabezado por la misma persona que era Gobernador cuando los hechos sucedieron?

G.A.: Y que felicitó a la policía por la violación de esas mujeres, entre ellas varias extranjeras, y de hombres también. Además causaron muertes y graves heridas a muchos. Condenaron al dirigente del movimiento que simplemente defendió sus tierras a 116 años de cárcel. Después lo tuvieron que soltar. Hay una violación permanente. Peña Nieto con esa represión brutal y espantosa consiguió un pergamino por el cual fue elegido Presidente. Fue elegido precisamente por eso y para que volviera a repetirlo en otra escala mayor.

Al gobierno las resoluciones de la ONU y de las Comisiones por los DD HH se las pasa por el “arco del triunfo”, le importan un rábano. No las va a acatar, no va a investigar nada porque el propio Peña Nieto, que es el responsable en la cadena de mando, tendría que ir a la cárcel, incluso por homicidio. Eso no lo van a hacer. Sin embargo, el pueblo mexicano está tomando conciencia cada vez más, con las movilizaciones, de que no fue un error policial sino una política de Estado dentro de una política internacional.

Elecciones para todos los gustos: EE. UU., País Vasco, Galicia, Rusia, Berlín

M.H.: En otro orden de cosas, ¿pudo ver el debate Clinton-Trump?

G.A.: No. Los dos son realmente intragables, el pueblo norteamericano se ve obligado a elegir entre el sida y el cáncer. Según los comentaristas, Clinton consiguió algunos puntos más, lo cual no cuesta mucho frente a un tipo como Trump que aparte de fascista es directamente imbécil.

En el momento de la decisión EE. UU. no se guía por los debates ni por la racionalidad, la fuerza de Trump está justamente en la irracionalidad y hay muchos que lo van a votar precisamente porque coinciden con las monstruosidades que dice que son totalmente irracionales.

M.H.: Hoy lo estamos viendo en el accionar de la policía que asesina impunemente afroamericanos.

G.A.: Asesina impunemente a niños, a gente desarmada y no pasa nada, con un Presidente negro que lo único que hace es lamentar, pero no toma ni una medida en contra. Es una cosa atroz. El sindicato de policías llama a votar por Trump. A mi juicio va a ganar, porque se potencia con que hay gente que piensa como él y porque hay muchísimos que no van a votar, va a haber una abstención importante y eso favorece a Trump.

M.H.: Ya que estamos en el tema electoral, en el último contacto hablamos de la situación de España y usted había mencionado que la elección en el País Vasco y Galicia, que fueron el domingo pasado, podían variar en algo el panorama de la conformación del gobierno en ese país. ¿Qué ha sucedido?

G.A.: En Galicia volvió a ganar la mayoría un hombre del Partido Popular, más hábil que Rajoy sin dudas y menos comprometido con la corrupción. Pero la novedad es que en Galicia aumentaron los nacionalistas y que Podemos unido a una serie de grupos de izquierda gallega en Marea sacó más votos que el Partido Socialista Español, que tenía históricamente grandes líderes gallegos como Prieto, entre otros. Eso es un cambio porque debilita al Partido Socialista a escala nacional. En Galicia el Partido Popular ganó porque recuperó los votos de otro sector de la derecha, Ciudadanos, que prácticamente desapareció.

En el país Vasco ganó el conservadurismo del Partido Nacionalista Vasco que es mayoría desde antes de la guerra civil, pero nuevamente Podemos superó al Partido socialista Español y junto a otras formaciones nacionalistas tiene un total de 28 bancas que es una fuerza importante para pesar en el Parlamento regional.

Las elecciones ahí no impidieron el proceso de deterioro del gobierno nacional que no alcanza a formarse nunca porque depende en realidad de una abstención del Partido Socialista o de su apoyo. Pero éste salió debilitado y ahora hay toda una campaña para echar a su Secretario general porque lo acusan de haberle dado muchos votos a Podemos y depende de lo que haga frente al gobierno de Rajoy, si lo apoya o si se mantiene en contra, con lo cual se iría a nuevas elecciones.

M.H.: También hubo elecciones en Rusia, donde ganó claramente el Presidente Vladimir Putin superando el 76% de los votos y obteniendo 346 escaños sobre 450 en el Parlamento ruso.

G.A.: Son las carreras cuadreras donde corre el caballo del comisario. Estaba el partido de Putin, el Partido Comunista Ruso que es aliado de Putin, que no solo es estalinista sino también nacionalista gran ruso como Putin y otro partido también de derecha. Los demás no contaban porque no eran verdaderas elecciones, no hay discusión, no hay libertad de decisión. Hay un proceso formal de elecciones donde ganó el que ya estaba en el gobierno.

M.H.: ¿Qué me puede comentar sobre la derrota de Angela Merkel en Berlín?

G.A.: Como en toda Europa la derecha xenófoba sigue creciendo. Angela Merkel actúa en nombre del capitalismo y de sus intereses pero a los imbéciles seminazis o xenófobos no les importan esos problemas generales del sistema, de la marcha de la economía, simplemente actúan por odios viscerales y por una visión absolutamente falsa, según la cual los inmigrantes le sacarían el trabajo a los alemanes, que no es así porque lo que hacen los inmigrantes es suplir la mano de obra en las tareas menos calificadas donde no hay alemanes que las hagan. Es lo mismo que sucede en Francia con los inmigrantes. En Alemania hay mayor proporción de inmigrantes que en Francia y eso causa problemas. En los dos países los inmigrantes son los encargados de esas tareas, basta mirar quiénes son los barrenderos en las calles de Francia, por ejemplo, es un negro no un francés. O en las obras en construcción, trabajan árabes no franceses, en todo caso el francés es el capataz o el ingeniero. En Alemania pasa lo mismo, no le quitan trabajo a ningún alemán, por el contrario, realizan trabajos mal pagados, de mano de obra y además transitorios.

India: la mayor huelga general en la historia

M.H.: Se ha producido y no ha tenido mucha difusión, la que tal vez haya sido la mayor huelga general en la historia. Esto sucedió en la India el 2 de septiembre cuando fueron a la huelga, según qué medio lo mencione, entre 150 y 180 millones de trabajadores. ¿Usted tuvo oportunidad de analizar este hecho?

G.A.: Sí, escribí incluso, que un pueblo madurará cuando vea que 150 millones de personas en huelga contra el capitalismo son parte de su propia lucha y al menos sientan la necesidad de un paro solidario, cosa que no ha sucedido en ninguna parte, no ha habido saludos sindicales, no ha habido coordinación, cuando en realidad es histórico que en un país de mil millones de habitantes, casi el 20% vaya a una huelga general. No tuvo repercusión en ningún lado, los sindicatos chinos no dijeron nada porque son del gobierno, los rusos tampoco, y los otros, que no son de los gobiernos, pero que coinciden con ellos, tampoco se dignaron a mirar hacia la India. Porque la India no existe en la visión eurocéntrica que comparten los latinoamericanos también, así como no existe Pakistán, ni otros lugares.

Ha habido una tremenda demostración de ceguera por parte de los hermanos de clase, de los directamente interesados. Cuando mataron a Sacco y Vanzetti en EE. UU. hubo un movimiento internacional, paros por todos lados, solidaridad, etc. Cuando en España mataron a otro anarquista, educador y científico, también hubo paros en España y en escala internacional. Pero no hay ningún paro, ni siquiera se discute en los movimientos sociales lo de la India como una demostración de que es posible hacer huelgas generales.

En Argentina depende de que cuatro señores millonarios que según ellos representan a los gremios, decidan no hacer paro para que todavía no haya una huelga general. Cuando en realidad esa gente tendría que ser echada a patadas de sus sindicatos que deberían ser democratizados y los trabajadores mismos deberían organizar paros por sus reivindicaciones.

Es todavía muy limitado. La derrota ha sido muy importante a nivel mundial y esto se refleja en el caso de la India. Lo que sí me alegra es el paro de los estatales y docentes argentinos de ayer (27/9).

M.H.: Sí, lamentablemente mientras los docentes marchaban al Palacio Pizzurno, los estatales lo hacían desde 9 de julio y Av. de Mayo hacia el Congreso y, por otro lado, desde el día anterior había un acampe de organizaciones sociales en Plaza de Mayo, si todo esto se hubiera juntado la expresión hubiera sido multitudinaria. Eran dos marchas muy masivas, me sorprendió la cantidad de docentes del interior del país que participaron y la cantidad de estatales, eran miles y miles de personas.

G.A.: Eso es muy importante.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=217535&titular=%22el-pueblo-mexicano-est%E1-tomando-conciencia-que-el-crimen-de-ayotzinapa-no-fue-un-error-

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México: Mata comando a 3 en Guerrero; 2 eran alumnos de Ayotzinapa

Chilpancingo / 05 de octubre de 2016 / Por: Sergio Ocampo Arista / Fuente: http://www.jornada.unam.mx/

Tres personas fueron asesinadas a balazos, entre ellas John Morales Hernández y Filemón Tacuba Castro, estudiantes de cuarto año de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, y tres resultaron heridas, cuando un comando interceptó una camioneta de pasajeros que iba de Chilpancingo a Tixtla, informó el abogado del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra.

De acuerdo con testigos de la agresión, alrededor de las 17:30 horas de este martes al menos tres pistoleros marcaron el alto al chofer de la unidad de transporte público cuando circulaba a la altura del punto conocido como El Basurero, ubicado a unos cuatro kilómetros de Chilpancingo.

Enseguida, los atacantes ordenaron a los pasajeros que se bajaran. Mataron a tres, entre ellos a Morales Hernández y Tacuba Castro, e hirieron de bala a tres más, entre ellas una mujer adulta, una joven y un niño de ocho años. Los agresores abordaron un vehículo compacto y huyeron.

Rosales Sierra explicó que Morales Hernández era oriundo de Saucito, municipio de Tecoanapa. Regresaba junto con Filemón Tacuba a Tixtla, proveniente de Chilpancingo, después de realizar unas prácticas.

Fuente noticia: http://www.jornada.unam.mx/2016/10/05/sociedad/035n2soc

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De la patria, nacionalismos y otros gritos patriteros

Miguel Ángel Pérez

Aún con el obsesivo afán del actual gobierno de extranjerizarnos en nuestro propio territorio, nosotros seguimos siendo de México y por lo tanto mexicanos. Pero ser mexicanos y vivir en la patria nuestra, dicho fenómeno tiene muchos significados. Viene siendo el nacionalismo manipulado del que se han apoderado las televisoras como televisa y tv azteca, los empresarios apátridas cuyo único interés es el capital, junto a los gobernantes oportunistas y vende patrias.

Sin embargo la idea de México debe ponerse por encima, la del otro México, la del México, de los jodidos y desarrapados, las que no tienen tierra pero si derechos para exigirla, la del México de hombres y mujeres que han estado en la trinchera de las guerras internas o en contra de las invasiones extranjeras.

El grito de independencia del 15 de septiembre en donde recordamos a algunos personajes como Miguel Hidalgo, José María Morelos, José Ortiz de Domínguez, y otros muchos otros, es una serie de acontecimientos icónicos que marcan una parte de nuestra historia, quizás la mas ideologizada, en donde producto de la guerra de independencia nacimos como nación independiente, con una bandera, un himno, un escudo y colores propios.

Sin embrago el grito de independencia se grita diferente en cada rincón de la patria, es la consigna de lucha de los maestros de la CNTE, es el reclamo de estudiantes rechazados por un lugar en la escuela pública, es el grito de reclamo de muchas madres y padres por encontrar a sus hijos desaparecidos, es la sociedad entera que exige el cese a la violencia pública y la violencia de estado, es el grito de la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos de la normal rural de Ayotzinapa, es el viejo grito zapatista por paz, tierra, justicia y libertad.

Paradójicamente el grito desde el poder es débil, ambiguo, inseguro, contradictorio, es un grito de duda del propio poder, que ha perdido la brújula de la historia y de los significados ligados a la nación y a la patria.

En estos días estuvieron llegando mensajes invitando al silencio como forma de protesta, que contraste los excesos autoritarios de un gobierno que al perder la brújula sólo grita para violentar o reprimir a los hijos de México y de la patria mexicana.

Es lamentable como el grito de independencia se confunda con una festividad absurda, llena de excesos y de sinsentidos, sobre todo en las capas medias y altas de la sociedad.

El grito de Dolores, merece ser gritado desde los problemas del presente con convicción y con fuerza por una patria libre y en contra de los malos gobiernos. Por eso al gritar ¡VIVA MÉXICO!, también hay que gritar: ¡VIVA LA LUCHA DEL MAGISTERIO DISIDENTE!, ¡VIVAN LOS MAESTROS QUE MARCHAN POR UNA PATRIA LIBRE!, ¡VIVAN LOS NORMALITSAS QUE RECLAMAN UN ESPACIO DE TRABAJO!, ¡VIVA EL MÉXICO QUE ELLOS Y ELLAS REPRESENTAN Y POR EL QUE LUCHAN! ¡VIVA MÉXICO!

Fuente del articulo: http://www.educacionfutura.org/de-la-patria-nacionalismos-y-otros-gritos-patriteros/

Fuente de la imagen: http://www.educacionfutura.org/wp-content/uploads/2016/09/Protesta-Grito-2015.jpg

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