América del Sur / Argentina / 4 de septiembre de 2016 / Por: Izquierda Diario
Un grupo de fundamentalistas católicos movilizó para exigir al intendente que “no vuelva a cometer el mismo error” en referencia a una obra de teatro escolar sobre diversidad sexual.
El sur mendocino -un reducto de la medieval orden católica del Verbo Encarnado-, fue noticia días atrás cuando curas militantes de esa congregación en General Alvear, acompañados por pastores evangélicos, le exigió al gobierno del Frente Cambiemos que levantara una charla sobre diversidad sexual a cargo de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Cuestión a la que el municipio cedió.
Nuevamente, el oscurantismo sureño de la mano de los curas de la parroquia Nuestra Señora del Rosario y el Movimiento Pro Vida del Sur Mendocino, reeditó esa avanzada clerical en una marcha por las calles de Malargüe. Tal como lo hacen todos los primeros viernes de cada mes, en oposición al aborto, pero esta vez además repudiaron la puesta en escena el pasado miércoles de una obra teatral escolar denominada “Así me amas” que aborda la temática de la violencia en el noviazgo.
El fastidio de la militancia católica malargüina apuntó puntualmente a una de las escenas de la pieza teatral donde una madre acompaña a su hijo en la elección de su sexualidad. Embanderados en una agrupación autodenominada “Asociación Combatientes Testigos de la Única Argentina Conquistada”, han decidido interpelar al intendente Jorge Vergara (Cambiemos) exigiendo que nunca más pise Malargüe una charla sobre diversidad sexual.
“Muchos católicos se han reunido, han elevado esta nota al señor intendente y les pedimos que quienes quieran arrimarse pueden firmar estas planillas que tengo en mi mano para que no vuelva a cometer este error. No es un desliz, no se le pasó sin querer al intendente. Sino que venga, de la cara y diga qué pasó (…) El gobierno anterior nos aprobó; tenemos una placa que indica que muchos malargüinos queremos una cultura de la vida. Queremos una cultura de la vida, queremos una familia como dios la creó; de hombre y mujer, abierta a los hijos, no una cultura de la muerte”, afirmaba Alejandra Monroig, militante Pro Vida y la principal oradora de la marcha.
En una extraña, confusa y acientífica definición entre identidad de género y orientación sexual, Monroig, al finalizar la marcha abordó también el tema de la orientación sexual con una mirada nada envidiable por el sacerdote medieval Marcel Lefebvre. “Los jóvenes no van a encontrar la felicidad amándose corruptamente, perversamente, cayendo en el lesbianismo o en las distintas falsas sexualidades. Se nace varón o mujer; esto es ciencia, no es religión”, insistió.
En su alocución, con el mismo ímpetu se tomó el tiempo para exhortar a la comunidad homosexual “comprueben los homosexuales si existe científicamente su sexualidad; no existe, es una pequeña, grande y terrible enfermedad psicológica y seremos nosotros los primeros en ayudarles. La iglesia católica es la primera en estrechar la misericordia a los homosexuales”.
Fiel a “su estilo”, con el que censuró el filme Ángeles y Demonios en su momento, o a Lutherieces también en el escenario de la Fiesta del Chivo, la iglesia de Malargüe lanzó un claro mensaje al intendente “en Malargüe somos pro vida y el señor intendente Jorge Vergara sabe muy bien esto. Parece que otra vez habrá que llenarle la intendencia de firmas. Nosotros defendemos una verdad que no es nuestra; dios creo varones y mujeres, eso es lo que defendemos cada viernes. A nosotros no nos dejan quejarnos; si nos quejamos contra esa charla en vivo, nos tratan de discriminadores y ellos nos discriminan a nosotros”.
El 14 de agosto la páginadesinformemonos.orgadvertía sobre los 31 feminicidios registrados en Querétaro desde enero de 2015, con un breve y estremecedor relato.
«Los juegos, los sueños, la escuela, los amigos, la familia, los cumpleaños, los viajes, la seguridad, la libertad, la dignidad y la vida han dejado de ser derechos para convertirse, vergonzosa, intolerable y lamentablemente en beneficios que se adquieren cuando ‘moderas’ tu manera de hablar, cuando ‘cuidas’ la manera en que vistes, los horarios en que sales, lugares que frecuentas, cuando dejas de confiar en las personas y cuando tu vida deja de ser tu vida.»
El artículo destaca que los feminicidios son a todas luces violencia de Estado; denuncia la impunidad que los arropa y propicia la repetición del daño, y destaca que la mayoría de las víctimas suelen ser mujeres indígenas y pobres.
La información remite directamente al libro de Silvia Federici, Calibán y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulación originaria(Traficantes de Sueños, 2010). Un trabajo de duradera influencia, que contribuye a iluminar la realidad permitiendo una mejor comprensión de un conflicto social. Analiza la caza de brujas en la sociedad medieval, y a la vez contribuye a la comprensión de lo que sucede en este periodo de la historia.
Federici sostiene que el feudalismo fue erosionado por el poder y la autonomía conseguidas por las clases populares, y que la respuesta de las clases dominantes fue una violenta ofensiva que sentó las bases del capitalismo. La esclavitud y el colonialismo, el sometimiento de los trabajadores en la producción y el confinamiento de las mujeres en la reproducción, la creación de jerarquías de raza, género y edad, formaron parte de esta nueva dominación.
El capitalismo no sólo llegó chorreando sangre y lodo desde los pies a la cabeza (Marx), sino creandoun inmenso campo de concentración, donde la esclavitud en las plantaciones y la mita en las minas impulsaron la acumulación de capital (Federici, p. 91). El poder de las mujeres fue destruido con la caza de brujas, y los varones (y las mujeres, niños y niñas) fueron sometidos mediante la esclavitud asalariada y la esclavitud, para apropiarse de los bienes comunes.
Hoy atravesamos la crisis del capitalismo y la clase dominante vuelve a utilizar la violencia para perpetuarse. En la base de esta crisis está el poder adquirido por los sectores populares organizados en movimientos, en particular desde la década de 1960, cuando obreros fabriles desarticularon el poder patronal al desbordar la disciplina fordista.
La ofensiva en curso del capital busca destruir esa capacidad de organización y de lucha de los de abajo. Pero el mundo popular es hoy bien diferente al de antaño, en particular por la crisis del viejo patriarcado. Cualquiera que conozca los movimientos antisistémicos sabe que las mujeres juegan un papel central, aun cuando no sean tan visibles como los varones. Ellas son la argamasa de la vida colectiva, son las encargadas de la reproducción de la vida y de los movimientos. Además de cocinar, tejer y cuidar los animales en sus hogares, se juntan con otras mujeres para hacer lo mismo, pero en colectivo. Son las guardianas de los bienes comunes, materiales e inmateriales.
Save the Children ha lanzado hoy 423 globos de color rojo frente al Congreso de los Diputados para recordar a los niños que han muerto ahogados en el mar Mediterráneo en el último año cuando intentaban encontrar un lugar seguro huyendo de la violencia, la guerra y la persecución en sus países de origen.
La organización ha promovido este acto cuando mañana se cumple el primer aniversario de la muerte de Aylan Kurdi, el niño sirio cuyo cuerpo sin vida fue encontrado en una playa de Turquía y cuya fotografía se ha convertido en símbolo de la crisis de refugiados en Europa.
En medio de los globos, un niño portaba un cartel en el que se podía leer «Yo sobreviví, otros 423 niños no», según una nota de la entidad.
Entre los niños refugiados que han logrado sobrevivir al peligroso viaje, la organización ha dado voz a Mohammed, de 17 años, y Said, de 8 años, dos hermanos sirios que viven en Getafe (Madrid) con su padre desde hace un año.
Los menores han explicado las dificultades de integración que están teniendo en España, cómo su madre y otros dos hermanos permanecen en Turquía desde hace un año sin que las autoridades les permitan la reagrupación familiar y han descrito cómo fue el duro viaje hasta llegar a Europa.
Osama Abdul Mohsen es el padre de Mohammed y de Zaid y es el refugiado sirio cuya imagen cayendo al suelo porque una periodista le puso la zancadilla en la frontera de Hungría dio la vuelta al mundo.
Antes, él y su familia sufrieron la guerra de Siria y tuvieron que tomar la decisión de salir del país y fueron a Turquía, desde donde decidieron poner rumbo a Europa.
Primero lo hizo Mohammed, en compañía de un amigo de Osama, que siendo menor viajó sin su familia. El viaje que este adolescente hizo por mar hasta llegar a Italia duró quince días y lo recuerda como algo horrible: la embarcación se quedó sin agua y él y sus compañeros de viaje solo tenían patatas para comer.
Zaid viajó después con su padre hasta llegar a Getafe (Madrid). Ahora están los tres juntos, pero no tienen a su lado a su madre ni a sus otros dos hermanos, que permanecen en Turquía.
Save the Children ha instado por escrito a los grupos políticos a que se comprometan, de cara a la próxima legislatura, a proteger a los niños refugiados promoviendo vías seguras y legales para que puedan llegar a Europa.
El número de niños migrantes y refugiados que llegan a Europa ha ido creciendo en los últimos meses, y en la actualidad representan el 40 por ciento de las personas que cruzan el Mediterráneo.
El acuerdo entre la Unión Europea y Turquía no ha frenado el número de llegadas de refugiados a Grecia, lo que está provocando que cientos de niños estén viviendo en campos hacinados, sufriendo escasez de agua y servicios básicos, según la organización.
El director general de Save thec Children, Andrés Conde, destaca que «si existieran canales para que los refugiados pudieran llegar de una manera segura a Europa, se evitaría que los menores, para alcanzar su destino, intenten sustraerse al control de las autoridades desapareciendo en los circuitos irregulares».
La escuela, y por lo tanto también el nivel inicial, se propone facilitar la reconstrucción del conocimiento individual a partir de la apropiación y de la reinvención de la cultura; se constituye en organizadora de la experiencia de los sujetos que por ella transitan.
La función pedagógica del nivel inicial se fundamenta en una visión sociohistórica del niño y de la educación, y puede ser entendida como aquella que se refiere a una práctica que tiene como punto de partida la práctica social de los niños y que se propone ampliar sus experiencias y conocimientos, a través de actividades que procuren nuevos aprendizajes.
Es función de la enseñanza crear condiciones para el desarrollo de las capacidades de convivencia, de ser y estar con los otros en una actitud básica de aceptación y autoaceptación, de respeto y autorespeto, de confianza y autoconfianza que permitirán que los niños accedan al conocimiento de la realidad social y cultural.
El nivel inicial representa una propuesta y una oportunidad para la necesidad de la sociedad de tener sujetos educados, amparados afectiva y pedagógicamente, desde la más temprana edad. Pero es, sobre todo, condición fundamental para la concreción de los Derechos del Niño, en tanto sujetos educables desde temprano, donde se conjugan el afecto, la contención, el cuidado, con la oferta pedagógica.
La educación inicial no es en absoluto una etapa únicamente “preparatoria” para las etapas o niveles subsiguientes, aunque no hay ninguna duda de que forma parte de las trayectorias escolares y que produce un fuerte impacto en las reales condiciones y posibilidades de aprendizajes posteriores.
La atención a este nivel educativo resulta clave para abordar una formación asentada en el ejercicio de los derechos humanos, que asegure una educación de calidad inclusiva, y que ha de empezar en la etapa inicial del ciclo vital.
En este nivel se atiende al individuo desde una concepción que lo entiende como una totalidad integrada e indivisible, dentro de su contexto sociocultural inmediato, como un individuo social, como una totalidad sujeto-medio, sujeto-circunstancia.
El nivel inicial resignifica la idea de “socialización”: no hace referencia, como pensábamos antes, a que los niños aprendan a estar con otros sin “lastimarse”, sino que es un proceso más profundo, de mayor envergadura, que se propone como tarea que las nuevas generaciones accedan y se apropien de los contenidos de la cultura y adquieran las competencias necesarias para ser miembros activos en la misma.
Ahmed ben Tahar Galai, sin embargo, está dispuesto a seguir dando batalla.
Y a eso va al Hay Festival de Querétaro, que se celebra en México esta semana.
Aunque el vicepresidente de la Liga Tunecina de Derechos Humanos –una de las cuatro organizaciones del Cuarteto para el Diálogo Nacional en Túnez reconocidas el año pasado con el nobel de la Paz– asegura que no va a darle lecciones a nadie.
Image copyrightAFPImage captionLa Liga Tunecina de los Derechos Humanos, a la que pertenece Galai, fue galardonada con el Nobel de la paz el año pasado junto a los otros tres miembros del Cuarteto para el Diálogo Nacional en Túnez.
Al Cuarteto se le acredita haber evitado que Túnez se precipitara en el mismo abismo que Libia,Yemen o Siria luego de lo que se conoció como «la primavera árabe», y para Galai su trabajo es un buen ejemplo de la importancia del diálogo y el consenso.
«Pero no me gusta usar la palabra lecciones. Se puede sensibilizar sobre una experiencia, pero no se pueden exportar lecciones», le dice a BBC Mundo en vísperas del festival.
Lo que no significa que el activista tunecino se muerda la lengua al abordar el tema de los migrantes.
Image copyrightCORTESÍA AHMED BEN TAHAR GALAIImage captionTahar Galai es uno de los invitados a la primera edición del Hay festival de Querétaro.
–Usted va al Hay Querétaro para hablar de migración en general y de la crisis de los migrantes de Medio Oriente que tratan de entrar a la Unión Europea. ¿Qué tiene que decirle a los latinoamericanos sobre el tema?
Hay mucho que decir sobre el tema, porque hay que sensibilizar a todo el mundo sobre este problema, que es muy actual, muy urgente y muy dramático: por causa de lo que pasa en el mundo -de las guerras, las privaciones y la pobreza- hay mucha gente que se está viendo obligada a abandonar sus países. Y la mayoría lo hace por vías anormales, como inmigrantes clandestinos, lo que implica mucho drama y mucho sufrimiento.
Image copyrightAFPImage caption«Hay mucha gente que se está viendo obligada a abandonar sus países», dice Galai.
Por eso, una de las cosas que voy a decir es que ese es un problema que hay que abordar desde una óptica de derechos humanos, no desde la seguridad o desde el rechazo. Porque incluso si uno rechaza a esas pobres gentes, que están muriendo en las costas o están siendo colocados en centros de detención, eso no resuelve los problemas, solamente los agrava.
Y también voy a denunciar la política de hipocresía de ciertos países, especialmente de la Unión Europea: hay muchos tunecinos, libio, sirios, mucha gente que tiene que emigrar contra su voluntad y están encontrando las puertas de Europa cerradas, muriendo a las puertas de Europa. Y, para mientras, la UE tiene un acuerdo con Turquía que es un verdadero regateo de los derechos humanos.
En resumen voy a insistir sobe la necesidad de un enfoque humanitario y no de seguridad, de políticas más humanas y más transparentes por parte de países que en realidad tienen la posibilidad de atender a esos migrantes. Porque si uno compara el costo social e incluso financiero, el número de migrantes a Europa no es un número extraordinario que no sería difícil de manejar.
Nosotros en Túnez, después de la revolución, cuando estábamos en una situación muy difícil, recibimos más de un millón de migrantes y refugiados subsaharianos que huían de la guerra en Libia. La misma población les abrió las puertas a pesar de los problemas económicos. Así que lo que hace falta (en Europa) es voluntad política, un enfoque basado en los derechos humanos.
–¿Y qué cree que explica la actitud europea?
Europa está muy condicionada por sus intereses económicos. Es fundamentalmente por causa de la economía, aunque también por el tema de la seguridad.
Image copyrightAFPImage captionPara Galai, el cierre de las fronteras europeas no es la solución.
Es verdad que los estados tienen también la necesidad, y el derecho, de pensar en la seguridad de su población, especialmente ahora con el aumento del terrorismo y los actos violentos en todo el mundo. Y nosotros no estamos en contra de eso: por supuesto que los estados deben protegerse de ese mal, de ese terrible fantasma que ataca no se sabe cuándo y no se sabe dónde.
Europa, sin embargo, tiene una agencia de seguridad militar y policial para proteger las fronteras de Europa -Frontex- que agrava las cosas, que está armada pero no resuelve el problema, porque a pesar de las barreras la gente igual tiene que abandonar sus países.
Además Europa podría repartirse a esa gente, a repartir el esfuerzo y el costo entre sus miembros, y buscar soluciones con otros países, en lugar de obligar a estados como Túnez, por ejemplo, o antes Libia, en la época de Gadafi, a jugar a los policías y a hacer su propio trabajo militar, mientras ella se presenta como un adalid de los derechos humanos.
No son sino lágrimas de cocodrilo, de hipocresía social, de hipocresía política».
Ahmed ben Tahar Galai
Como yo digo en mis conferencias y seminarios en Europa, incluso delante de dirigentes europeos, cuando miles de personas que van en busca del edén europeo mueren a las puertas de ese edén, y ellos lloran por esas muertes, las suyas no son sino lágrimas de cocodrilo, de hipocresía social, hipocresía política.
Hay que acabar con esa hipocresía.
–¿Y en qué consiste exactamente esa hipocresía?
¿Qué es la hipocresía? Hipocresía es mostrarse como uno no es de verdad, es actuar de una forma y decir lo contrario. Y la Unión Europea es la gran proponente de los derechos humanos: ahí está la Corte Europea de Derechos Humanos, la Convención Europea de los Derechos Humanos, los grandes textos europeos, los filósofos de la ilustración, Rousseau, Montesquieu, Hobbes… Europa tiene una gran historia en materia de derechos humanos y una gran cultura humanista y de derechos humanos que es verdadera y a la que uno se apega, pues se trata de valores universales.
Image copyrightAFPImage captionGalai dice que va a denunciar la política de hipocresía de ciertos países, especialmente de la Unión Europea, en contra de los migrantes.
Ahora, Europa se presenta como humanitaria, pero no lo es en los hechos, pues la política que aplica actualmente en el caso de la migración -con el pretexto de su seguridad interna, de su tranquilidad interna- va contra los mismo principios de Europa. Y por eso que yo digo que se trata de un discurso hipócrita.
Hay, por ejemplo, declaraciones documentadas como las de un comisario europeo que dijo «Vamos a cerrar las puertas de Europa a los refugiados, a los migrantes». Y yo digo: no. No pueden cerrar las puertas, porque incluso si las cierran la gente las va a saltar, y eso sólo va a causar más muertos. Es mejor adaptar la política hacia una política social, pensar en cómo administrar ese flujo.
Además la migración le ha aportado muchas cosas positivas a Europa y al mundo. El ser humano ha migrado siempre, es un movimiento inevitable, el hombre es un gran migrante que desde que esta sobre tierra migra en la búsqueda de otras culturas, de otras gentes y de otros horizontes: de trabajo, de ocio, de placer…
Entonces convirtamos eso en una oportunidad para crecer, para el enriquecimiento mutuo y no construyamos muros, construyamos puentes y pasarelas que permitan a nuestros jóvenes partir y conocer al mundo.
El ser humano ha migrado siempre, es un movimiento inevitable».
Ahmed ben Tahar Galai
Además, yo creo que eso, la educación la interculturalidad, es lo único que puede ayudarnos a superar los peores males a los que estamos enfrentados hoy, y en particular el terrorismo, porque es algo que parte de la falta de confianza en el otro, de la intolerancia. Y la intolerancia parte de esa política que mete a toda la gente en la misma casilla restringida.
Ahora, no estoy ofreciendo excusas para los terroristas, al contrario, creo que hay que combatirlos todos juntos. Pero creo que una política intercultural, educativa, abierta, integrada y humanista es lo que nos puede salvar y salvar al hombre del marasmo en el que estamos.
–Pero ¿comprende usted la ansiedad que existe en las capitales europeas por causa de este tema? ¿La sensación de que esta ola migratoria está fortaleciendo a la extrema derecha y puede explicar fenómenos como el Brexit?
Es verdad que es un dilema bastante importante, y que Europa hoy necesita urgentemente luchar contra el terrorismo y encontrar soluciones. Pero las verdaderas soluciones no son inmediatas: las verdaderas soluciones son a largo plazo y tampoco pueden ser unilaterales.
Image copyrightAFPImage captionLos ataques terroristas han llevado a muchos a pedir el cierre de las fronteras.
Para empezar, hay que detener todo lo que suena a guerra. Y estoy consciente de que lo digo puede sonar idealista, porque desgraciadamente estamos atrapados en una dinámica infernal de violencia, guerra y sangre. Pero creo que hay que pensar y reflexionar sobre varios ejes: cómo detener las fuentes de la guerra, cómo detener las fuentes del armamento…
Y también hay que pensar en cómo enfrentar la crisis económica, reconocer que actualmente hay muchos intercambios desiguales entre los países. Es por eso es que hay migrantes económicos que, por ejemplo, en el caso de Túnez, abandonan el país en los barcos de la muerte para morir en la ruta a Lampedusa, en las costas italianas.
Sobre ese tema hay posibles soluciones concertadas entre el norte y el sur, sobre como permitir a los países del sur de salir de sus crisis, conseguir un desarrollo. Porque la pobreza se explica también por el pasado, que también explica la actual prosperidad europea. La pobreza actual no sólo se explica por las malas políticas actuales. La colonización francesa en Túnez, en Argelia, la colonización italiana en Libia, por ejemplo, también ayudaron a que el mundo desarrollado sea más desarrollado, y a que los países pobres sean pobres.
Para mí lo de Irak es un crimen de guerra, un crimen contra la humanidad».
Ahmed ben Tahar Galai
Y ahí está también el caso de Irak, que es un buen ejemplo de cómo una política internacional impulsada por las grandes potencias -una política a corto plazo, una política basada sobre intereses económicos como el petróleo- convirtió a esa cuna de la civilización que era Irak y Mesopotamia en un infierno de violencia.
Tony Blair admitió recientemente que eso había sido un error, aunque para mí es realmente un crimen de guerra, un crimen contra la humanidad. Y yo no digo que el terrorismo venga exclusivamente de ahí, pero ciertamente un vínculo entre ese crimen, ese «error» de la política internacional de EE.UU. y sus aliados, con lo que está pasando hoy en el mundo.
–Pero más allá de las causas y responsabilidades originales, hay mucha gente que siente que actores como el auto denominado Estado Islámico no son actores racionales, que con ellos no se puede negociar. ¿Qué le diría esa gente?
Efectivamente, no son racionales. Y lo primero sería hacer patente toda mi solidaridad para las víctimas de su violencia, sean quien sean, estén donde estén. Todos todos seres humanos y tenemos derechos a vivir en paz. Pero también les diría: pónganse en el lugar de…
Image copyrightAFPImage caption¿Es posible dialogar con entidades como el autodenominado Estado Islámico?
Es verdad que es difícil argumentar en este contexto de miedo, violencia, sufrimiento y muerte, pero les diría que la política de encerramiento solo va a agravar la situación. Y les diría que es verdad que las políticas internas deben privilegiar la paz interna, pero que no pueden perder de vista la paz internacional.
Las políticas belicosas no son las que van a salvar el mundo. Hay que pensar de forma global, darse cuenta de que todos estamos en el mismo barco, que si hay un problema aquí se va a reflejar también en otras partes. Y no hay que pensar solo en la propia pequeña comodidad, que es por supuesto legítima, ni pensar que el encerramiento es la solución.
También les diría que si la gente emigra no es porque quieren quitarle comodidad a los europeos, sino porque la situación los obliga. Y que los mismo europeos también migraron: acuérdense de los momentos de guerra y sufrimiento después de las guerras mundiales, que esperemos no regresen nunca, cuando hubo un gran movimiento migratorio de europeos. No fueron las puertas cerradas las que trajeron la solución, sino el Plan Marshall, la apertura misma de las fronteras europeas.
Y les diría que si construyen muros solamente van a agravar el sufrimiento de otros, y eso, lamentablemente, va a tener repercusiones también para ellos. Hay que pensar de forma global, de forma universal; ponerse en los pies de la gente que sufre y no darles más excusas a la gente que viene a hacer daño, que además son la minoría, individuos vinculados a una dinámica particular.
No hay que castigar a toda la población musulmana, o árabe, o africana o del mundo en desarrollo y hacerlos a todos responsables de ese tipo de acto. Nosotros somos los primeros a condenarlos y en hacer patente nuestra solidaridad, pero también condenamos la política de encerramiento que no hace sino agravar la situación a escala mundial.
–¿Pero qué pueden hacer los latinoamericanos, que tal vez se sienten alejados de esos debates y por lo tanto de la posibilidad de ser parte de la solución?
En realidad no están tan alejados, todos somos partes de la aldea global. Nosotros conocemos y leemos a Borges, a Fuentes, a García Márquez, conocemos a Zapata y ellos conocen a nuestros autores. Y hay una fibra que nos une que es la del humanismo, la humanidad.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionLa migración también es un problema de América Latina.
Todos somos seres humanos. Y yo siempre digo que los seres humanos somos como los huevos de Pascua: sin importar los colores diferentes de su cáscara -que serían las diferentes culturas- si uno quiebra un huevo de Pascua por dentro siempre va a encontrar la misma yema de huevo, que es el ser humano en su indivisibilidad.
Nuestros hermanos y camaradas latinoamericanos, ya seas de México, Chile, Perú o Guatemala, en realidad no están tan lejos. Es verdad que no tenemos lazos económicos o diplomáticos particularmente estrechos, pero tenemos vínculos humanos, vínculos universales.
–¿Pueden hacer más allá de sentirse solidarios?
Los gobiernos pueden presionar diplomáticamente o impulsar políticas que sirvan de ejemplo a otros países. Y la población misma, a través de las organizaciones humanitarias y de la sociedad civil, también puede tomar posiciones y fortalecer la solidaridad internacional. Incluso un pequeño comunicado de apoyo puede resultar muy útil.
Image copyrightCORTESÍA AHMED BEN TAHAR GALAIImage captionAhmed ben Tahar Galai se declara «optisimista».
Nosotros, por ejemplo, siempre nos mostramos solidarios con las víctimas de violencia política, con las victimas de la represión a la libertad de expresión. Eso hace bien y demuestra que los seres humanos somos más fuerte que el oscurantismo, que el encerramiento.
Pero, además, no hay que olvidar que allá también hay migrantes, que el problema que existe entre Europa y África es el mismo problema que existe entre México y Estados Unidos. Es verdad que a veces se manifiesta de forma diferente, pero el sufrimiento del mexicano que migra clandestinamente a EE.UU. y enfrenta los problemas de la política migratoria de EE.UU., en esencia es el mismo problema que enfrentan los libios, los somalíes, los congoleses que van a Europa y tienen que lidiar con su política migratoria.
Estamos unidos por ese sufrimiento, deberíamos unirnos en la solidaridad.
–¿Y es usted optimista, ve el futuro con optimismo?
No puedo sino ser optimista, como corresponde a un activista de los derechos humanos. Para ser revolucionario, luchar a favor de la reforma y de la justicia hay que ser optimista, hay que creer en el futuro. Porque si uno no cree en el futuro no tiene sentido luchar.
Se pueden encontrar soluciones. Ese es el mensaje que hay que darle al mundo entero. Cómo dice un poema árabe, si no hubiera esperanza, ninguna mujer criaría a sus hijos. Entonces, soy optimista, aunque tal vez debería decir mejor que soy «optisimista», una hermosa metáfora que mezcla los términos optimismo y pesimismo, que tomo prestada del escritor palestino Emile Habibi.
Este artículo es parte de la versión digital del Hay Festival Querétaro, un encuentro deescritores y pensadores que se realiza en esa ciudad mexicana entre el 1 y 4 de septiembre de 2016.
Las autoridades de París abrirán próximamente dos centros de acogida de refugiados, uno de los cuales estará listo para finales de septiembre, anunció hoy la alcaldesa de la capital de Francia, Anne Hidalgo.
En declaraciones a la emisora France Inter, Hidalgo precisó que uno de los inmuebles estará dedicado a hombres, y otro a mujeres y niños, incluidos los menores no acompañados.
Las instalaciones contarán con las condiciones adecuadas para recibir a los foráneos y en ellos se les brindará asesoría con vistas a su regularización en esta nación.
Asimismo, la alcaldesa enfatizó la importancia de dar respuesta al ‘drama humanitario’ que significan los movimientos migratorios.
La llegada de indocumentados a París es un fenómeno cada vez más perceptible pues los foráneos instalan campamentos irregulares en algunos puntos de la ciudad, en los que permanecen en condiciones muy precarias.
Las autoridades locales evacuan con frecuencia esas concentraciones, pero poco después los migrantes vuelven a instalarlas, mientras el Estado no dispone de sitios suficientes para darles acogida.
Este fin de semana la ministra de Vivienda, Emmanuelle Cosse, anunció que el gobierno de Francia podría confiscar lugares públicos para dedicarlos a la acogida de migrantes.
‘Estamos frente a un fenómeno migratorio sin precedentes, en los últimos tiempos cada día alrededor de 70 migrantes llegan a la ciudad’, indicó la titular en declaraciones al Journal de Dimanche.
Frente a la situación, agregó, el Estado asume sus responsabilidades, pero tales esfuerzos no cubren todas las necesidades y por ello ‘debemos organizar una movilización general’, señaló.
La nueva fase de la campaña de vacunación que transcurre hoy en Angola registra 81 por ciento de cobertura en la población de 22 municipios de 12 de las 18 provincias, según informó el Ministerio de Salud.
Según un comunicado de la cartera, la operación, iniciada el día 15, podría extenderse por más de dos semanas, pese a la cobertura de 81 por ciento en 10 jornadas, en las que fueron inmunizadas más de 2,4 millones de los 2,9 millones de personas pronosticadas.
La nota pondera la buena respuesta de la familia angoleña a la campaña, durante la cual los equipos de vacunación inoculan una media de más de 150 mil personas diariamente.
Tal cruzada abarca a las provincias de Cabinda, Benguela, Cuanza Sur, Huambo, Cuando Cubango, Huila, Lunda Norte, Lunda Sur, Malange, Uige y Zaire.
En la nueva fase se pretende aumentar la cobertura de 51 a 73 municipios, al igual que se desea elevar la población inmunizada de 13 millones hasta más de 16 millones.
De esta forma se procura contribuir a la prevención del surgimiento de nuevos casos de la enfermedad en el país.
Las áreas a vacunar durante la campaña prioriza municipios con alto riesgo de transmisión local y zonas fronterizas.
Una comunicación anterior asegura que todo este esfuerzo hizo que Angola dejase de registrar casos nuevos del contagio desde el 23 de junio y, para mantener este buen resultado, resulta fundamental que todos estén protegidos con una dosis única de la vacuna.
El ministro angoleño de Salud, Luis Gomes, apeló a los ciudadanos, a las familias y a las comunidades para que respalden la campaña y cada uno se dirija al puesto de inoculación más próximo de su residencia y certificar que recibe el cartón de vacunado.
Para la realización de esta campaña fueron adquiridas tres millones de dosis de vacuna y está apoyada por técnicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, CDC-Atlanta, la Cruz Roja y Médicos Sin Fronteras.
Un reciente informe de la OMS indicó que la epidemia en Angola, que desde diciembre registra 369 muertes, tiende a disminuir en el país, donde hace ocho semanas paralizó la confirmación de nuevos casos.
Hasta el 28 de julio se reconocieron tres mil 818 casos sospechosos de la dolencia, de los cuales 879 fueron confirmados en laboratorio y se apuntaron 119 pérdidas humanas, de acuerdo con la fuente.
La epidemia, que rebrotó el 5 de diciembre en el capitalino municipio de Viana, se expandió hacia la vecina República Democrática del Congo, donde se confirmaron dos mil 51 casos sospechosos del padecimiento y 95 víctimas mortales hasta el 27 de julio.
Se espera una vacunación adicional de más de 17 millones de personas en campañas que se realizarán en los dos países antes del inicio de la época de lluvias, prevista para septiembre en la región, alertó la OMS.
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