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Jóvenes engrosan filas de desempleados en Guatemala

Centro América/Guatemala/02 Diciembre 2017/Fuente: Prensa Latina

 Los jóvenes guatemaltecos tienen hoy las menores oportunidades para optar por un puesto de trabajo y engrosan mayoritariamente las filas de desempleados de este país, donde las mujeres continúan siendo las más excluidas.
Según los datos recogidos por la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos 2017 (Enei), la tasa de desempleo a nivel nacional es del 2,3 por ciento, casi invariable si se compara con el 2,5 del año anterior, y afecta principalmente el área urbana metropolitana.

En tanto, el subempleo ronda el 12 por ciento, abarca el área rural e incluye a quienes laboran menos del tiempo establecido de 40 horas semanales en el sector público y 48 en el sector privado.

La Enei ratifica una tendencia predominante en los últimos años en Guatemala, donde factores como la edad, insuficiente preparación académica y falta de experiencia de los nuevos egresados hace que esa fuerza laboral esté en condiciones desventajosas ante los requisitos demandados por las empresas.

El 81 por ciento de los jóvenes que laboran no cuentan con acceso a la seguridad social y el 71.3 por ciento carece de un contrato de trabajo, especifica el estudio.

Quince y 24 años son las edades consideradas dentro de ese grupo que dispara las alertas, pero personas de 25 años en adelante también se encuentran en similar situación, de acuerdo con los resultados.

Encuestados en ese rango confirmaron que por más de 15 semanas buscaron un trabajo formal y ninguna empresa quiso darles un contrato, a pesar de las ferias de empleo promovidas recientemente por el gobierno.

El desempleo ocasiona la migración desde la provincia hacia la capital o al extranjero, específicamente a Estados Unidos, corrobora la encuesta.

La Población Económicamente Activa (PEA) se situó en 6,7 millones de personas, un ligero aumento con relación a 2016 que fijó 6,5 millones, confirmó Nelson Santacruz, jefe del departamento de Análisis del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

El monitoreo también establece que la población en edad de trabajar es de 11,2 millones contra 10,7 millones un año atrás, sin embargo los ocupados suman solo 6,5 millones.

El sector informal de la economía se mantiene en un 69 por ciento, en tanto la agricultura es la que más personas emplea, con un 31,4 por ciento del total, seguido del comercio (28,6) y la industria manufacturera (12,8).

La administración pública y la construcción completan la lista de actividades más importantes.

En el caso de los salarios, las remuneraciones mayores son las de empleados en el área metropolitana con promedios mensuales entre los dos mil y tres mil quetzales (de 277 a 415 dólares).

El área rural sigue estando en situación precaria, con ingresos más bajos que el mínimo, en el orden de hasta mil 74 por mes (148 dólares).

Para el primer trimestre del año, el INE indicaba que cuatro de cada 10 jóvenes abandonaba sus estudios y que solo uno de los que continuó en el sistema educativo, logró llegar a la universidad.

De mayo a junio, la situación empeora pues el seis por ciento carece de educación, el 16,3 tiene primaria incompleta y el 20 por ciento logró completar ese nivel

Aunque en los resultados de la Encuesta influye la temporalidad y la muestra seleccionada, constituye un termómetro en tiempo real de lo que sucede en Guatemala, uno de los países más desiguales de la región.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=135474&SEO=jovenes-engrosan-filas-de-desempleados-en-guatemala
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Evo Morales resalta importancia de educación para una nueva Bolivia

América del sur/Bolivia/02 Diciembre 2017/Fuente: Prensa Latina

El presidente de Bolivia, Evo Morales, resaltó hoy la importancia de la educación del pueblo para lograr el cumplimiento total de los proyectos sociales, puestos en marcha por el gobierno del Movimiento Al Socialismo.
En un acto de entrega de la Unidad Educativa Técnico Humanística Roberto Cuadros en Tiquipaya, departamento de Cochabamba, Morales precisó la necesidad de un mayor conocimiento científico para obtener finalmente la liberación tecnológica deseada.

Con el programa Bolivia Cambia, se ha priorizado la educación del pueblo con el objetivo de lograr la liberación y el desarrollo en materia política, económica, cultural y social, aunque solo falta la tecnológica, lo cual es una gran responsabilidad del gobierno, aseveró el mandatario.

Para ello -prosiguió-, hacen falta nuevos talentos humanos con conocimiento científico y, por eso, en el ministerio de educación se decidió buscar a estudiantes, desde edades tempranas, con inclinaciones hacia esa esfera.

Precisó, que mantener la actual categoría de segunda potencia latinoamericana en materia de educación, después de Cuba, solo es posible con un crecimiento estable de la economía.

De esta manera, se garantizarían todo tipo de obras, como la entregada esta jornada, gracias a la lucha del pueblo boliviano y a la nacionalización de los recursos naturales y el recate de las empresas públicas.

Asimismo, destacó los avances alcanzados en la educación durante sus 11 años de gestión en el gobierno, puesto que se ha logrado superar al sector privado en cuanto al pago de los profesores y mantener abiertas y funcionales todas las unidades de enseñanza.

Argumentó que, ahora está mejor la educación también desde el punto de vista de infraestructura, fiscal, estatal y pública, la cual podría mejorar aún más con la ayuda y la compañía de todos los profesores.

Acerca de los resultados alcanzados, puso como ejemplo la equiparación entre el sector público y privado en cuanto a las medallas conquistadas en las Olimpiadas Científicas efectuadas en el país.

Antes, el apenas 20 por ciento de los participantes del sector privado se agenciaba del 70 al 80 por ciento de los títulos en este tipo de eventos, lo cual ahora se traduce en mitad y mitad, añadió Morales.

En su alocución comentó también acerca de lo provechoso que resultó para la nación la celebración del IV Foro de Países Exportadores de Gas, toda vez que el gobierno prevé convertir a Bolivia en el principal eje articulador de energía del siglo XXI en América Latina, por las enormes reservas de gas y litio que posee, fundamentalmente.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=134981&SEO=evo-morales-resalta-importancia-de-educacion-para-una-nueva-bolivia

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Investigación educativa, ¿para qué?

Por: Pluma Invitada

El XIV Congreso Nacional de Investigación Educativa (CNIE) se lleva a cabo en la Ciudad de San Luis Potosí, del 20 al 24 de noviembre. El congreso es organizado por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), que es la asociación más importante de investigadores en educación del país, y se realiza de forma bienal desde el 1993. Se trata de un espacio de encuentro y diálogo en torno a la investigación educativa, donde concurren investigadores, profesores, estudiantes, servidores públicos y todo aquel interesado en la producción de conocimiento en materia de educación. Este año contamos con la asistencia de casi 2,700 congresistas.

Si bien la investigación educativa no parece tener influencia lineal e inmediata sobre decisiones, prácticas y fines, sí que contribuye a la creación de una “atmósfera” que penetra, quizá parsimoniosamente, en el universo educativo. Los conceptos afinados, los análisis minuciosos, vigorosos y articulados, los debates informados, los hallazgos relevantes resignifican la educación, si bien, a veces, sólo poco a poco. De ahí que los investigadores estén impelidos del disfrute del uso de la duda; de ahí que transformen la incertidumbre en materia de indagación, de ahí que la recreen en crítica, siempre como expresión de inteligencia reflexiva.

En los lustros avanzados por éste, nuestro siglo XXI, se han exhibido nuevos conflictos, se han desplegado nuevos problemas, que requieren de producción de nuevo conocimiento. La construcción de la sociedad de derechos, entre ellos los educativos, ha hecho más visibles las condiciones de vulnerabilidad de ciertos grupos: de indígenas, de mujeres, de migrantes, de jóvenes. Se ha acentuado la evidencia palmaria de la discriminación que genera la desigualdad. En este siglo, como nunca antes, se han elevado los niveles de concentración de riqueza, de poder y de prestigio y se han incrementado sus contrastes con los más escandalosos índices de desposesión.  Se ha profundizado la segmentación de la estructura social y se han fortalecido las divisiones de clase y estatus, con su consecuente escalada de diferenciación en la estructura de oportunidades.

El eje del debate en este congreso es “Aportes y desafíos de la investigación educativa para la transformación y la justicia social”, el cual reafirma los valores democráticos y repudia la injusticia. Así, este congreso no sólo posiciona la relevancia de la transformación y la búsqueda de justicia social para la producción de conocimiento; sino que, a la par, da cuenta de la importancia de la producción de conocimiento para incitar las transformaciones y cooperar en favor de la justicia. Lo hace en el entendido de que el conocimiento es fuente de poder (que, si bien, puede ser usado para el bien o para el mal) conviene hacerse de él como herramienta de comprensión, como instrumento para el análisis crítico de la complejidad social.

Sabemos que no somos espectadores de los acontecimientos de nuestro tiempo; en tanto que investigadores, somos interpelados por la sociedad para pensar el tipo de paradigmas que orientan nuestro trabajo y para comprender las bases científicas y morales que sostienen nuestra acción. La toma de conciencia de los investigadores parece atravesada por ser parte de y por la necesidad de desplegar pensamiento en la región más desigual del mundo, América Latina. Todo apunta a que la producción de conocimiento deberá preocuparse por las consecuencias de la desigualdad, porque ésta actúa en el orden de la vida, la existencia y los recursos de los ciudadanos.

En la actualidad, hablar de educación es un imperativo, se necesita un alto compromiso y responsabilidad para consolidar los derechos básicos, para no olvidar que el problema medular de la desigualdad está en sus efectos de desolación social, dilapidación económica y tergiversación del ejercicio político.

Los investigadores estamos forzados a reflexionar sobre las opciones y estrategias en pro o en contra de la justicia social. Es por ello que, en las formas de participación en el congreso, queda patente que, en educación, la preeminencia de la transformación y la justicia son valores centrales, y por tanto comprometen a tener una particular vigilancia de los procesos mediante los cuales se producen determinados resultados en una sociedad diversa, donde coexisten escenarios del pasado y retos del futuro que será preciso elucidar correctamente. Se espera que el debate en el congreso ayude a generar adhesión a la justicia como patrón cultural de la sociedad, porque es ahí donde los investigadores tenemos nuestro más grande desafío.

En un país con desigualdad y creciente parsimonia para disminuirla; con una percepción negativa y confianza erosionada en las instituciones; con feminicidios y desapariciones forzadas; con adoloridos damnificados que demandan respuestas y atención, quienes hacemos investigación tenemos, no sólo el derecho, sino la obligación, de preguntarnos ¿cuáles son, en el campo educativo, las batallas que serían decisivas para mejorar las condiciones de justicia social?

Recordar y hacer patente nuestros infortunios no es pesimismo o regodeo en la desgracia, es deliberación inteligente de las situaciones que requieren de acción inmediata. Así lo señaló Pablo Latapí cuando preguntó: “¿es posible recuperar la esperanza, en el México de aquí y ahora? [Dijo] Ésta es la pregunta en la que desemboca el examen de nuestras desventuras. Por esto respondo con un rotundo “sí” a la pregunta de si es posible hoy recuperar la esperanza. Cumplamos nuestra misión de investigadores comprometidos, con sentido de urgencia. La eternidad se vuelve finita, se consume; se extingue en cada niño que se queda sin escuela, en cada generación perdida, en el desperdicio irreversible del tiempo, recurso no renovable; el tiempo, que es el principal activo de las personas y las sociedades. El tiempo de México, y también el de cada uno de nosotros, se agotan.

Para el presente congreso se presentaron 2,885 propuestas. La  organización del congreso sería imposible sin el apoyo del comité local de San Luis Potosí que participó desde la emisión de la convocatoria para la postulación de la sede en el año 2016. Dicho comité obtuvo la sede por mostrar en su propuesta participación interinstitucional, amplio conocimiento de los fines académicos del COMIE, condiciones para gestionar un evento de amplia magnitud y la posibilidad de contar con un comité local que está dando garantía para el desarrollo de nuestro congreso.

Los tipos de contribuciones que se presentaron son seis: ponencias, simposios, carteles, material videográfico, presentaciones de libro, incluyendo las que se presentaron a la cuarta edición del Encuentro Nacional de Estudiantes de Posgrado en Educación (ENEPE) (tabla 1).

Tabla 1. Contribuciones en el XIV CNIE

Tipo de contribución Contribuciones registradas Dictaminadas Descartadas
Ponencias 2,337 2,181 156
Simposios 75 72 3
Carteles 101 89 12
Material videográfico 14 12 2
Presentaciones de libros 165 142 23
Ponencia ENEPE 193 184 9
Total 2,885 2,680 205

El promedio de aceptación de las contribuciones es de casi un 50%. La creciente participación en el congreso del COMIE refleja un campo que continúa desarrollándose y una comunidad participativa. El congreso significa un espacio de encuentro entre investigadores de diferentes generaciones y actores que participan en el sistema educativo. Así mismo, el congreso ofrece un momento para reflexionar en el papel de la investigación educativa y su relevancia en México.

Finalmente, la producción de saberes tendría que orientar nuestras elecciones, decisiones y acciones; a partir de un papel crítico del conocimiento que perturbe las bases sobre las cuales se abordan los problemas educativos. Y de la misma manera, sostener la reflexión sobre las formas de hacer y pensar de la comunidad  de investigadores. El congreso que terminó este 24 de noviembre representa una apuesta por la inteligencia social para el logro de la democracia, por una inteligencia responsable de base científica, pero también moral.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/42684-2/

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“Se ha querido culpar a los ni-nis de su situación” Entrevista a Isaac Rosa. Escritor y articulista

Europa/España/02 Diciembre 2017/Autor: Daniel Caballero Sánchez/Fuente: El diario la educación

Isaac Rosa vuelve al cómic para hablar, esta vez, de los «ni-nis» y de cómo la situación económica, social y educativa no ha dejado muchas alternativas a buena parte de la juventud.

Escritor y articulista, entre otras cosas, Isaac Rosa (Sevilla, 1974) le está cogiendo el gusto al cómic. “Cada historia pide un lenguaje y el cómic establece una empatía muy especial con la historia y el lector”, explica. Junto al ilustrador Mikko acaba de publicar su segunda historia, Tu futuro empieza aquí (Nube de Tinta). Como hizo en su primera incursión en este formato (Aquí vivió. Historia de un desahucio, con dibujos de Cristina Bueno), Rosa escoge un colectivo maltratado por la crisis, en este caso los mal llamados ninis, para “mirar más allá” y reflexionar sobre sus temas habituales: la sociedad, la crisis educativa, la juventud y su futuro o el mercado laboral.

Siempre escribe sobre temas sociales de actualidad. ¿Concibe escribir cosas no sociales?

Cualquier cosa que escribo me acaba saliendo por un lado social, es inevitable. Todo lo que escribo está atravesado por el momento que vivimos, con sus tensiones y momentos. Ahora mismo estoy escribiendo una novela que podríamos decir que es de amor, pero según la estoy escribiendo me doy cuenta de que el terreno de las relaciones sentimentales está tanto o más atravesado por estas situaciones que el mundo del trabajo o la vivienda.

¿Por qué ha decidido hacer este cómic, qué quería contar?

El cómic no es una segunda parte, pero tiene muchas líneas de continuidad con el anterior. Queríamos seguir en esa línea de mirar desde la novela gráfica lo que está pasando en España. Si en aquel caso escogíamos un colectivo desde el que creo que se veía muy bien lo que está pasando —la crisis desde los desahucios hasta el empobrecimiento, la desigualdad, las políticas públicas, el modelo bancario o la vivienda—, ahora hemos escogido un colectivo en el que también se puede mirar más allá. No son solo los ninis. Son los jóvenes con problemas de empleo, de educación, los jóvenes precarios, parados, emigrados también.

Centrándonos en el arranque del libro en los mal llamados ninis, nos encontramos con un colectivo que comparte con los afectados por los desahucios cierta invisibilidad social, al menos, la que sufrían los desahuciados antes de organizarse y ganar visibilidad. Los ninis comparten la invisibilidad y que se les ha querido hacer culpables de su situación. Si a los hipotecados y afectados por el problema de la vivienda se les consideraba responsables de las decisiones que habían tomado, de haberse hipotecado o vivido por encima de sus posibilidades y se veía como un fracaso personal, en el caso de los jóvenes ocurre más o menos lo mismo. Se les acaba culpando, considerando responsables de haber tomado malas decisiones. Por haber dejado los estudios, por no haberse esforzado lo suficiente o por no haber aceptado cualquier tipo de trabajo. Lo que es un fracaso social se convierte, o así nos lo hacen ver, como un fracaso personal de cada uno de estos jóvenes.

“Hemos culpado a los llamados ‘ninis’ de su situación”. ¿En qué momento se estableció esta narrativa?

Creo que forma parte de una narrativa más general, más global, que no solo se aplica a los ninis. Es esa idea de que cada uno es responsable de su suerte, de sus decisiones, y por tanto es responsable de su éxito o fracaso. Si no triunfas es porque no te has esforzado lo suficiente y si fracasas es porque has dejado pasar las oportunidades. Forma parte de este pensamiento dominante en nuestro tiempo, que nos hace dejar de ver las responsabilidades colectivas y que lleva a la culpabilización y a la frustración, al sentimiento de fracaso del desahuciado, del parado, del joven.

En el caso de los jóvenes, si arrancamos mirando solamente a los que en un momento inicial se les llamó ninis, que es despectivo en un origen, era para hacer una caricatura de un grupo social, los jóvenes que no estudiaban ni trabajaban porque más o menos no querían, habían dejado los estudios y se quedaban en casa de sus padres. A partir de ahí, lo de nini se ha hecho extensivo a todo joven que ni estudia ni trabaja independientemente de sus circunstancias y condiciones, de por qué no lo hace. Creo que ha habido una intención de convertirlo en fracasos personales y en caricaturizar a los ninis, a los que se retrata con los mismos lugares comunes y clichés. Cada vez que sale en prensa o un telediario una noticia sobre ninis en el sentido amplio siempre los ilustran con la misma imagen: jóvenes haciendo botellón, en un banco en el parque, o en su casa jugando a la Play (Station, una videoconsola). Se va alimentando un estereotipo que se aplica a todos los jóvenes.

Da la sensación de que no se habla mucho de este problema, al menos no se profundiza. Se dan los datos, se dice “España tiene un problema”, y ahí acaba la cosa. Hasta la siguiente EPA.

Partimos de que tenemos en España una crisis social enorme, que la están tapando otras crisis. Los últimos dos-tres años la ha tapado la crisis institucional, política, de los partidos. Nos hemos pasado dos-tres años hablando de política, elecciones, primarias, y no hablando de la crisis social sin resolver. Ahora, cuando parecía que hemos pasado el ciclo electoral y podíamos hablar de derechos laborales, veíamos colectivos sociales haciendo huelga y estábamos hablando de derechos sociales otra vez, la crisis territorial catalana, de modelo de país lo vuelve a parar otra vez. Pero lo que tenemos de fondo una crisis social enorme, y eso incluye la crisis laboral, el problema de empleo, no solo de los jóvenes, y por supuesto el problema educativo que seguimos teniendo.

¿El problema educativo se refiere a la falta de formación de muchos jóvenes o a que el sistema educativo no acaba de funcionar?

Son muchos frentes. Aunque parece que es un lugar común en todo debate hablar de las reformas educativas y todo el mundo propone soluciones, seguimos teniendo una serie de problemas, algunos estructurales y otros agravados por los recortes. Ahora te hablo como padre con hijas en centros públicos, que he visto cómo en la Comunidad de Madrid se ha deteriorado mucho la educación pública.

Igual esto se sale un poco de la entrevista, pero usted es muy crítico con el sistema bilingüe de la Comunidad de Madrid.

Mi hija mayor viene de una de las primeras promociones que hizo toda la primaria en un colegio bilingüe y las pequeñas no están en colegios bilingües porque no queríamos. Es un sistema falto de una verdadera evaluación. Se lleva aplicando desde hace años y lo único que hemos evaluado son las competencias en inglés. Oímos que el sistema funciona porque mejora el inglés (estaría bueno que no mejorara el inglés en un sistema bilingüe). Pero a mí, y creo que a muchos padres, nos preocupan otras cosas que no tienen nada que ver con el aprendizaje del inglés: cómo se favorece a colegios bilingues frente a otros que no lo son y tienen sus propios modelos, la presión que hay para que las familias opten al modelo bilingüe. Pero, sobre todo, la ideología de fondo del modelo: es un bilingüismo que ni siquiera es un bilinguismo, es tramposo. Se llama así y dan asignaturas en inglés, pero no es real. Lo que tiene de fondo es que se están tapando otras urgencias del sistema educativo. Se está desplazando una parte importante de recursos, energía y dinero al desarrollo del modelo bilingüe, un modelo de educación que tiene que ver poco con lo educativo y sí con otras cosas. Por ejemplo, esa idea que hemos acabado aceptando las familias de que gracias a que nuestros hijos estudian inglés van a tener mejores salidas laborales. Estamos pensando ya desde el colegio en las salidas laborales y ahí es donde nos han colado el bilingüismo.

Vuelvo al tema de la entrevista…

[Interrumpe] Es que es todo lo mismo. El problema de los ninis, del fracaso escolar, de los jóvenes que se quedan descolgados del sistema, pero también de los que completan su ciclo educativo y luego no tienen trabajo, es la realidad de un sistema educativo que en los últimos tiempos se ha volcado a las salidas laborales, en el futuro de las empresas. Todo se orienta al futuro laboral, a que nuestros hijos tengan más posibilidades de salida al mercado. Todos los itinerarios, los currículos, priman esas asignaturas sacrificando las humanidades, las artísticas, la música y la filosofía, porque todo tiene que ir a la enseñanza con salida laboral. Pero lo que se encuentran los jóvenes es un sistema laboral en el que no caben porque no hay empleo. Si tenemos un sistema educativo que lo vuelca todo a la salida laboral, pero luego no la hay, obviamente algo está fallando. Incluyo aquí el bilingüismo y la idea de que es una oportunidad de futuro.

Le he leído que “ha habido un cambio cultural laboral entre padres e hijos” y que ese cambio abre una brecha entre generaciones. ¿Puede explicarse?

No es solo una cuestión de la llamada crisis de la última década, aunque la crisis lo ha acelerado y profundizado. Es un cambio de fondo, cultural, que viene de más atrás. En nuestro libro lo hemos querido mostrar en términos de brecha generacional entre el padre y el hijo. El padre, que pertenece a un mundo que está en vías de desaparición, y el hijo, que está en un punto nuevo, que es el que tenemos hoy y apunta al futuro. Cada uno está a un lado de la brecha y eso hace que cuando hablan entre ellos no se entiendan. El padre le habla al hijo con el lenguaje del tiempo pasado. El hijo no lo entiende porque no se corresponde ese lenguaje con la realidad que vive. El padre viene de un tiempo del mundo laboral fordista, en el que había una serie de elementos de seguridad y cohesión social que, con todas las carencias que había, permitían un trayecto de vida más o menos previsible. Si uno estudiaba o se esforzaba podía encontrar un trabajo, ascender, aspirar a unas mejoras condiciones de vida, montar un proyecto y tener una familia. Había una linealidad que se iba cumpliendo, que tenía como fondo la cultura del esfuerzo y el mérito, que es lo que el padre trata de transmitir al hijo. Pero lo que se encuentra el hijo, y cada vez más jóvenes hoy, es un mundo en el que eso ya no se cumple, o no necesariamente. Uno puede estudiar, y estudiar mucho, pero no tener trabajo. O aceptar todo tipo de empleos y no por eso tener claro que va a seguir trabajando. Incluso puedes tener un trabajo, un sueldo y unos derechos y no ser capaz de montar una familia y tener un proyecto de vida. Cáritas Europa habla de una nueva categoría, los sinkies (de sink, “hundir” en inglés), siglas de single income no kids. Son parejas jóvenes, hogares de dos personas, con dos ingresos, dos trabajos, pero que entre ambos no consiguen sumar un salario suficiente y no pueden tener hijos.

Es pesimista declarado. ¿Cree que tiene solución esta situación?

Soy pesimista, o pesimista de la razón. Pero desde hace un tiempo pienso, y en esto tiene que ver mi condición personal de padre de hijas pequeñas, que no nos podemos permitir el pesimismo, aunque haya muchos elementos racionales para serlo. Tenemos que practicar el optimismo de la voluntad. Aunque es verdad que buena parte de mis escritos, mis novelas sobre todo, transmiten es una visión pesimista, deseperanzada, intento no extender el pesimismo.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/11/28/se-ha-querido-culpar-los-ni-nis-de-su-situacion/

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Libro: La enseñanza de la investigación

Fuente: Open Libra

Como docentes de la materia de grado Investigación Social en la carrera de Trabajo Social y en carreras de posgrados, guía la organización de este libro el propósito de poner en diálogo los contenidos teóricos y metodológicos del proceso de investigación, a partir de socializar las experiencias concretas de investigación de los diferentes autores. En su totalidad, somos integrantes de la cátedra.

Este libro, entonces, es un producto colectivo y el resultado de continuas discusiones y reflexiones sobre temas, autores, investigaciones, fuentes y las modalidades pedagógicas de organización de las clases de la materia Investigación Social I, de la Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad Nacional de La Plata.

Sin lugar a dudas, la formación de posgrado de los autores, conjugada con los trayectos laborales en el campo social, con la docencia universitaria y con la investigación, le imprime a la obra una riqueza y diversidad importante y fundamental en los relatos de las investigaciones.

Nuestro punto de partida es concebir la investigación como un proceso de construcción de conocimiento dinámico que supone una posición de interdependencia en la relación entre el sujeto que conoce y el sujeto a conocer. Esta perspectiva se distingue de una visión instrumental y técnica que centra sus preocupaciones solo en aspectos metodológicos y despoja la investigación de marcos referenciales y de reflexión epistemológica.

En este sentido, la tarea de enseñar a investigar implica un proceso complejo que incluye la trasmisión de una lógica, un lenguaje y las destrezas y habilidades que pueda desarrollar el estudiante.

Desde esta aproximación, las contribuciones de los autores apuntan a propiciar la reflexión sobre el oficio de hacer y enseñar investigación social a partir del análisis de las propias experiencias de investigación, contribuyendo así al campo de la formación profesional y propiciando la investigación como una herramienta fundamental para el oficio del trabajador social.

Para leer, descargue aquí: https://openlibra.com/es/book/download/la-ensenanza-de-la-investigacion

Fuente: https://openlibra.com/es/book/la-ensenanza-de-la-investigacion

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Nueva carpeta de materiales para que los colegios se hagan amigos de los derechos humanos

Por: Amnistía Internacional/01-12-2017

Amnistía Internacional ha publicado un nuevo paquete de materiales para que los colegios creen un entorno en el que el alumnado disfrute de sus derechos humanos. El nuevo paquete ayuda a los colegios, las comunidades y el alumnado a enseñar sobre los derechos humanos y a disfrutar de ellos paso a paso.

Los Colegios Amigos de los Derechos Humanos se basan en los principios de igualdad, dignidad, respeto, participación y no discriminación. Son comunidades en la que los derechos humanos se aprenden, se enseñan, se practican, se respetan, se protegen y se promueven.

El paquete de Colegios Amigos de los Derechos Humanos incluye una carpeta de materiales, folletos para el alumnado, el profesorado, las comunidades y las familias, así como un cartel.

 

El cambio más importante que he vivido o he visto producirse a consecuencia del proyecto Colegios Amigos de los Derechos Humanos es que los colegios se toman muy en serio el acoso escolar, la violencia y las burlas. Casi nadie se porta mal y, si eso ocurre, el problema se soluciona de inmediato.
Estudiante de 11 años, Bermudas

 

La red de 238 colegios que desean hacerse amigos de los derechos humanos crece constantemente, y desde 2009 se han unido al proyecto colegios de 22 países de todo el mundo. Hay muchas maneras de hacerse un Colegio Amigo de los Derechos Humanos. Cada colegio tiene sus propias fortalezas, que puede aprovechar, y su propio contexto local, que ha de tener en cuenta. Los mejores resultados se obtienen cuando los colegios adoptan un enfoque progresivo y establecen las metas para cada año en consulta con el alumnado, las familias y el personal administrativo. Tener un planteamiento a largo plazo permite a los colegios obtener los mayores avances y percibir cambios sostenibles en la vida cotidiana del alumnado y en todo su entorno de aprendizaje.

El conjunto de nuevos materiales respalda la implementación del proyecto Colegios Amigos de los Derechos Humanos. Proporciona apoyo preciso, práctico e integral a los colegios que implementan el proyecto.

La carpeta de materiales puede descargarse aquí.

Entre los elementos clave de este paquete figuran:

  • una carpeta de materiales para proporcionar al profesorado la información sobre el enfoque escolar integral, los diez principios globales y los estándares globales a los que tratan de llegar los colegios para ser amigos de los derechos humanos, así como actividades de derechos humanos que pueden incluir en el aprendizaje diario;
  • cuatro folletos para explicar el concepto de Colegios Amigos de los Derechos Humanos al alumnado, elprofesorado, la administración escolar y las familias y comunidades, para que puedan implicarse;
  • un cartel para sensibilizar sobre la iniciativa en los colegios participantes.

 

El contenido del material es fácil de entender y espero que eso facilite la implementación. Los nuevos materiales explican de forma precisa y concreta todos los aspectos del proyecto Colegios Amigos de los Derechos Humanos.
Comentario de un profesor sobre el paquete de materiales del proyecto Colegio Amigo de los Derechos Humanos

El primer colegio amigo de los derechos humanos

Amnistía Internacional Ghana es una de las Secciones pioneras del proyecto Colegios Amigos de los Derechos Humanos, tras incorporarse al proyecto piloto en 2009.

El colegio de enseñanza secundaria de Accra se sumó al proyecto en calidad de primer colegio piloto. Desde entonces, el proyecto se ha expandido a 20 colegios de todo el país y ha ganado fuerza dentro del sector educativo de Ghana como forma de difundir conocimientos sobre derechos humanos entre las personas jóvenes.

*Fuente:https://www.amnesty.org/es/latest/education/2017/10/new-toolkit-for-schools-to-become-human-rights-friendly/

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México: Una Escuela contra la Dominación

Por:  Daniela Rea. Pie de Página. 01/12/2018

Manuel Amador ha dedicado 10 años de su vida a trabajar contra la violencia de género con estudiantes de una preparatoria en Ecatepec, uno de los municipios más violentos del país y donde la precarización cruza todos los espacios. A través de investigaciones y performance, con los que se apropian de las calles, el maestro induce a sus alumnas y alumnos a encontrar una significación para la vida

Cuando aún no amanece, Manuel Amador llega al paradero norte del metro Indios Verdes de la Ciudad de México. Con la misma prisa que el resto de los transeúntes, pero a contracorriente, camina por los pasillos entre puestos de ambulantes, fierros viejos y restos del día anterior para llegar al final del pasillo a esperar la combi que lo lleve a la colonia Hank González, en Ecatepec.

El paradero norte es un punto nodal en el traslado que cotidianamente hacen cientos de miles de personas para llegar a la ciudad a trabajar –desde sus casas en el Estado de México–, la mayoría en empleos precarios; además de la jornada, deben aumentar unas 3 o 4 horas para el traslado. Mientras todos ellos vienen, Amador va.

Amador recorre unos 20 minutos en una combi vacía, se baja al pie de la carretera a la altura del frontón, una de las paradas más peligrosas de la ruta, pues el acceso a dos vialidades de alta velocidad ofrece salidas rápidas a asaltantes y secuestradores. Después trepa una barda, cruza un puente sobre la autopista y se interna en unas callejuelas esquivando microbuses y motonetas.

Esta mañana de junio, mientras camina a paso acelerado, llama por teléfono a un amigo y le pide que vaya a su casa porque su llave se atoró en la chapa al cerrar y él no quiso esperar a un cerrajero, pues hoy se presenta los proyectos finales de la materia “Métodos y Pensamiento crítico”, en la que ha estado trabajando seis meses. Amador es maestro de la preparatoria 128 Francisco Villa y acaba de llegar a su clase 3 minutos después de las 7 de la mañana.

Llegó aquí hace casi 10 años, por invitación de Joao Arriaga, con quien había coincidido en la carrera de sociología en la Universidad Autónoma Metropolitana. Amador no tenía trabajo. Había pasado una temporada intensa como candidato a la diputación local del partido Alternativa Socialdemócrata, como activista por los derechos de las personas LGBTTTI y dentro de las oficinas del gobierno del Distrito Federal, “ahí mi trabajo no trascendió, era sólo un burócrata”. Cuando Joao lo invitó, no tuvo nada que perder.

Amador debía imaginar cómo llenar las horas de clase de Etimología, su primera materia asignada, pues por sí misma resultaba aburrida e inservible para los alumnos de Ecatepec. Después le tocó educación física. Como no había ni cancha, se le ocurrió dar clases de baile. Pero el baile se convirtió en algo más que mero mover de cuerpos. Influido por su formación sociológica y las enseñanzas de pensamiento crítico de su mentor, Hugo Zemelman, fue convirtiendo las clases en talleres de expresión que ayudan a las jóvenes a entender los problemas de su vida, no como una desgracia personal, sino como resultado de la precarización de la vida en el Valle de México.

Ser maestro en Ecatepec

Amador había leído, como varios de nosotros, las historias de Ecatepec en la prensa: pobreza, corrupción, mujeres desaparecidas, mujeres asesinadas, cuerpos encontrados en baldíos, en barrancas, desnudos, lastimados, en sus casas frente a sus hijos. Las historias que escuchó en el salón de clases no fueron –no han sido- más sencillas y él se esforzó por generar un espacio seguro para nombrarlas.

“Quería construir pedagogías que pudieran responder a esos contextos –cuenta el maestro-. Que pudieran contribuir a regresar la sonrisa, la dignidad a estas personas, la posibilidad de entender que estudiar valía la pena, importaba. Me interesaba sobre todo que estas materias tuvieran una significación para su vida aquí”.

Ecatepec es el municipio con mayor número de pobres de todo el país, casi 500 mil personas viven en esa condición, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social. Es además el municipio donde los habitantes se sienten inseguros, 7 de cada 10, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Quienes aquí habitan son los migrantes (y sus descendientes) que llegaron en las décadas de los 80 y 90 como consecuencia del desmantelamiento de la Reforma Agraria que emprendieron Carlos Salinas y Ernesto Zedillo. Llegaron expulsados del campo y encontraron un espacio sin oportunidades laborales dignas. En Ecatepec, el empleo formal escasea y cuando lo hay es precario, por ello la mayoría sobrevive de la economía informal e ilegal, relatan Héctor Domínguez y Amador en el estudio “Diálogos interdisciplinarios sobre violencia sexual”; muchos jóvenes aspiran a ser narcomenudistas, comprar un carro para ser taxistas o vender mercancía de fayuca. Consecuencia, también, ha sido el borramiento de la identidad campesina e indígena como una forma de sobrevivencia ante el racismo. Es común, dice el estudio, que los hablantes de alguna lengua indígena no la hablen en los espacios públicos o no lo enseñen a sus hijos. En una de las clases de Amador, un grupo de alumnas expuso sobre el racismo y ellas mismas con marcados rasgos indígenas, se referían a los indígenas como los otros.

El salón de clases lo ocupan entre 55 y 60 alumnos que llegan en su mayoría sin desayunar, no sólo por falta de dinero, sino porque muchas mamás salen de madrugada a trabajar como obreras, empleadas de comercios o casas particulares; otros no viven con sus papás o tienen a su cargo a los hermanos menores a quienes hay que despertar, vestir, llevar a la escuela. A la mitad de la clase, el maestro les permite salir por café y pan.

La materia de Métodos y Pensamiento Crítico es el pretexto para que ellos hagan análisis, entrevistas, encuestas e historia de vida. Amador toma algunas estrategias de psicomagia para que alumnas y alumnos nombren las distintas experiencias de violencia. Por ejemplo, les hace formar escenas congeladas de momentos de violencia intrafamiliar o escribir en una hoja un momento triste o doloroso para luego quemarlo. Estas actividades se convierten en los performances que llevarán más tarde al espacio público. “Esto es más que una estrategia pedagógica, llevar los terrores íntimos, es más bien articular el conocimiento del espacio íntimo donde hay violencia y sacar a la luz estrategias de control del patriarcado que se han tratado de invisibilizar. Trasgredir lo público-privado y llamar a la intervención ciudadana”, comenta.

Otra de las estrategias educativas es el proyecto de investigación. Cada semestre los alumnos eligen temas que les preocupan en su vida cotidiana, los cuales han sido recurrentes en los años de clase: machismo, feminicidio, violencia en el noviazgo, discriminación indígena, embarazo adolescente, suicidio, drogas y bullying. Casi todos los temas salen de la experiencia personal.

Esta mañana, los alumnos presentan los avances de su investigación. Un equipo habla de “las formas y causas de abandono y de violencia.”

“Elegimos el tema porque yo había pensado en los perros callejeros, de ahí derivamos el tema, de las formas de abandono. Vimos un perro y no le dimos importancia y luego nos dimos cuenta que estaba muerto, días después, nadie se dio cuenta, nadie lo levantó. Pensamos que no sólo se sentía dolor por los animales sino también por las personas, por donde vivimos hay un viejito que esta en la calle todo el tiempo, también nos derivamos de eso”, expone una alumna.

Otro equipo habla del machismo. Su tema es “¿Cuáles son las motivaciones de los hombres que violentan a la mujer?” y según explica Rebeca, “este tema lo elegimos porque en mi casa se vive violencia. Quien practica esto es mi tío, él es militar y de ahí nos derivamos a todo esto. Lo que yo veo en mi casa diario es que un hombre se siente mayoritario a una mujer porque dicen ser más fuertes, nosotros como mujer debemos respetarlo, nosotros nos sentimos menor que él, nos hace sentir menos”. Una compañera agrega: “también llegamos a una conclusión que esto se ha dado desde antes, entonces tenemos que dejar de decirles a los niños no llores porque tú eres hombre. También como ellos dañan, ellos también fueron dañados y siguen ese mismo patrón y todos salimos mal, con una cicatriz en la corazón”.

— Como mujeres, ¿qué les aporta esta investigación?- interviene el maestro.

— A que cuando crezcamos y tengamos nuestras familias ya no hacer eso- responde una alumna.

— Desde el momento que estableces un noviazgo también- dice el maestro.

— El machismo se va dando desde que los padres de un niño lo maltratan, le dicen que no pueden llorar, eres el hombre de la casa, y el niño va creciendo con esas ideas, él lo va aplicando cuando se casa con su pareja va maltratando a su esposa- participan más estudiantes.

— Muy bien, gracias por involucrarse. Recuerden que ustedes están haciendo ciencia, están generando conocimiento. Con las entrevistas, con su observación, están generando conocimiento- concluye Amador.

En los cuadernos de los estudiantes se pueden leer citas de Judith Butler, Boaventura do Santos, Paulo Freire. Los términos de la filósofa norteamericana son retomados en las tareas, como una que habla de la vida precaria: pobreza, desempleo, explotación, violencia, machismo, falta de vínculos, indolencia, carencia, depresión constante, ansiedad, soledad, hostilidad, odio, resentimiento, baja autoestima. La alumna que enlistó esas palabras en su libreta escribe después: “a estos humanos se les debe regresar su dignidad”.

Ser hombre en Ecatepec

En el Estado de México, según datos de la Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, cada día 6 mujeres son asesinadas. Durante los años en que Enrique Peña Nieto fue gobernador, los feminicidios aumentaron 133 por ciento, según datos de la misma Procuraduría estatal. Esta es la realidad que enmarca la vida de las estudiantes de La Panchito, una violencia que cruza los espacios privados y públicos. Pero para entender qué es ser mujer aquí, Amador plantea primero lo que es ser hombre aquí.

“En estos lugares de exclusión y de marginación, hay hombres que se construyen a partir de elementos de exclusión. Son hombres excluidos, que yo les llamo ‘los hombres machos marginados’. Entonces, no hay oportunidades de trabajo, son explotados, hay desempleo, hay salario que no alcanza suficientemente y buscan otras formas de conseguir el dinero en los espacios de lo ilegal, lo que le llaman hacer los bisnes o la bisneada. Vemos hombres que ven en el crimen la oportunidad para subsistir, robar, vender cosas robadas en los tianguis, ingresar al crimen organizado. Eso, por una parte. Por otra, vemos hombres con carencias, sin educación, sin empleo, sin reconocimiento, sin un espacio, sin oportunidad, que fueron criados con padres autoritarios, intolerantes, porque son hombres frustrados, desesperanzados. Hay una frustración y un odio que se va naturalizando. Y cuando entran a situaciones de noviazgo, brotan las dificultades para relacionarse, para platicar con una chica, entonces se ven esas situaciones de control. Si entendemos estos espacios como esos lugares de precarización de la vida, pues bueno, ¿cómo entonces podemos entender ahí a las mujeres?”.

Ser mujer en Ecatepec

Joselin tiene 18 años recién cumplidos. Llegó a La Panchito -como le llaman de cariño a la prepa- después de dejar varias escuelas porque tenía que cuidar a su hermana, diez años menor. Joselin se hace cargo de su hermana porque su mamá no puede. No es que trabaje de sol a sol, o sí, pero está saliendo de una condición de violencia a la que estuvo sometida por su esposo desde hace casi 30 años. Entonces, Joselin es la tutora de su hermana y su novio es su tutor ante la escuela. Joselin es una joven de piel morena, cabello largo y negro, ojos negros rasgados y labios gruesos. Tiene la estatura y la complexión de una niña, quizá un poco menos niña que cuando tenía 12 años y le arrojó una cazuela con aceite hirviendo a su padre al ver que estaba abusando de su mamá. La cazuela le rebotó en la espalda y ambas cicatrices permanecen: la que dejó el aceite en el cuerpo del hombre y la que quedó en la memoria de la niña. Muy chica, Joselin entendió que si ella no salvaba a su hermana menor, la perdería de una u otra forma. Y decidió salvarla y salvar también a su madre, aunque eso implique postergarse. Ahora, estudia y trabaja para pagar la renta del cuartito a donde viven las tres.

Betsy va en segundo semestre de preparatoria, tiene 16 años. Ella y sus compañeras de equipo eligieron hablar sobre feminicidios en la exposición frente al grupo. Ella no quiere hablar y sus compañeras la protegen. Después, contará que su tía fue asesinada apenas hace unos meses. “Ella se salvó antes dos veces, pero la tercera fue cuando nos avisan y nos cayó de sorpresa, a mi como mujer nos afecta porque me quede con ese miedo de que él sigue libre, con ese miedo de que nos pueda hacer algo. Esta persona una vez estuvo en el reclusorio y quedó de cambiar, la primera vez sucedió en su casa porque estaba borracho, lo hizo frente a sus hijos y una de sus hermanas, hubo orden de alejamiento, pero el insistía e insistía. Ella no quería estar con él, pero él el no entendía, decía que se acercaba por sus hijos, pero tenía miedo de que mi tía lo dejara, ella metía denuncias y el escapaba. Aquí se crece con miedo, con miedo a salir a la calle, porque ya no estamos seguras, aquí pasan muchas, muchas cosas. Mi tía tenía 25 años y cuatro hijos de 9, 5, 4 y 3 años”.

Amador trae a colación otras historias de sus alumnas. Una de ellas le contó que su vecina se suicidó a los 18 años. “Ella estaba embarazada… dejó una carta diciendo que se suicidaba porque no quería engañar y mentirle al novio, porque había sido violada por un familiar y que ese hijo no era de él”. Otra sufrió abuso sexual de su padre cuando tenía 10 años, en revancha porque la mamá se había ido con otro; su mamá la ve como rival. En este caso, dice Amador, los lazos de parentesco y lógica del patriarcado tradicional se ha desvanecido al punto de que los miembros de la familia se convierten en enemigos.

En su estudio, Amador y Domínguez dicen que ese maltrato a las mujeres, esa misoginia “debe entenderse no solo como una fobia incubada en el plano de la frustración de los hombres marginados”, que son producto de la participación femenina en espacios de poder, sino también como resultado de esa precariedad de la vida que parte de los discursos institucionales y mediáticos, como consecuencia de una crisis social, económica y de valores.

Tomar las calles

Amador, La Panchito y las estudiantes, se hicieron famosos cuando algunos medios locales publicaron una fotografía aérea de la frase “no más feminicidios” que 120 alumnas vestidas de blanco formaron en el cerro de Guadalupe. Era el año 2011 y fue ésta la primera actividad que hicieron fuera del salón de clase. Amador lo recuerda como una hazaña, pues la violencia tenía las calles de Ecatepec convertidas en un campo de batalla. Dos años después, hicieron el performance de “Las quinceañeras”: consiguieron vestidos de gala y salieron a las calles maquilladas con golpes y heridas. La imagen es impactante: sus vestidos brillantes contrastan con el color gris de la periferia y sus rostros toman el espacio público con historias de secuestros y feminicidios.

“Las imágenes que se construyen desde ahí, son imágenes que interpelan a todos, a la sociedad, al gobierno y eso es interesante de los performance. Es decir, que se hacen imágenes que pueden lograr interpelar a la sociedad, desestabilizar y esto es lo interesante de estas imágenes”, dice Amador.

El performance de “Las quinceañeras” lo hicieron dos meses antes de que Gabriela Faustino Berenice fuera asesinada, el 16 de junio de 2015. La joven tenía 25 años y un hijo de 8. Trabajaba en una abarrotería. Salió a recoger leche subsidiada y no volvió a casa, su cuerpo quemado se encontró en un baldío. Las noticias dijeron que todavía estaba viva cuando la encontraron.

“Entonces una alumna me dice, ‘¿qué pasó, profesor? No sirve de nada las cosas que hacemos, ¿verdad?. Imagínese con qué facilidad la mataron, yo la conocía, maestro’. En ese momento dices: ‘sí, sí, sí, creo que vale la pena, hija, creo que vale la pena porque para ti y para tus compañeras que están aquí escuchando, esta realidad no les es indiferente, no nos queda de otra, debemos seguir analizando y cuestionando para que no se normalice’, les dije. Mientras hablaba pensaba ¡qué absurdo me siento diciendo esto! no era la respuesta seguramente que querían escuchar, pero ¿qué respuesta tenía en ese momento?, ¿qué respuesta tengo ahora?, no tengo respuestas”.

O quizá la respuesta fueron más performances.

Como el de “La Barbi”: las alumnas llevaron al salón una muñeca a que intervinieron con las palabras que les han gritado a lo largo de su vida. Zorra, puta, pendeja, no sirves para nada, mensa, zonza, suata, estúpida, piruja, fácil, culo fácil. Después, salieron del salón a las calles y llegaron a un lugar donde 15 días antes habían tirado el cuerpo de una joven asesinada y gritaron las palabras que les pertenecían, no las que otros querían colocar sobre sus vidas: Con falda o pantalón, respétame cabrón, ni una más, ni una más, no más violencia a las mujeres, ni objetos ni desechos, mujeres con derechos. Amador aún recuerda el diálogo con una de sus alumnas: “ay profe yo iba caminando y sentía que mis piecitos, mis piernitas se me caían, pero como vi a mis demás compañeras gritando, yo gritaba, yo gritaba”.

O el de los “Daños humanos”, que hicieron para cerrar el ciclo escolar 2016-2017: una serie de postales vivas en donde los estudiantes representaron esos daños que el capitalismo ha dejado en la vida humana: maltrato, soledad, depresión, suicidio. Eligieron hacerlo en el Deportivo, donde fue encontrado el cuerpo de una joven.

“Daños humanos”

El performance, considera Amador, permite a sus alumnas y alumnos desarticular una ideología de dominación: salir a las calles de Ecatepec, específicamente al espacio en el que son encontrados cuerpos de mujeres asesinadas (los espacios y los temas son elegidos por los estudiantes) a mostrar la violencia que viven cotidianamente en las calles y las casas, rompe con esa idea de que el espacio privado o el cuerpo es impermeable a la intervención de las instituciones o la sociedad y por tanto no se debe denunciar. Y por tanto es culpa de la víctima. Y por tanto se debe silenciar.

El hombre que va

Amador ha sido entrevistado varias veces por periodistas y académicos. Un estudiante del CIDE hizo una tesis de maestría sobre su proyecto; otra joven vino desde Francia a conocer el trabajo; otra, de la Universidad de Nueva York, se acercó a conocer la escuela en su estudio de feminicidios. Un grupo de estudiantes coordinado por el maestro Rafael Mondragón de la UNAM prepara un libro sobre la experiencia alrededor del proyecto. Las entrevistas y conversaciones con otros le han permitido conocerse un poco más. Por ejemplo, ese estudiante del CIDE trató de indagar por qué Amador escogió Ecatepec y las mujeres de Ecatepec para dedicar su vida profesional, escarbó en sus antecedentes y trató de explicarlo en la violencia que la madre del maestro sufrió de su padre, aunque él no la atestiguó. “Puede ser… mi mamá fue una mujer trabajadora que vivió violencia de mi padre, ella sufrió discriminación, crueldad. Yo no lo recuerdo porque cuando crecí nos salimos del rancho, crecí en Piedras Negras, Puebla, en el monte. A los cinco años nos fuimos de ahí”.

Pero, según él mismo, son otras las violencias que lo han cruzado. “Homofobia, intolerancia, asaltos… en el 2005 sufrí una agresión por parte de unos policías, eran como diez, me golpearon, me agarraron y otros me golpearon en la cara y fue homofobia. Yo denuncié, no pude pegarles. Decía un amigo que los crímenes de odio por homofobia en el fondo son feminicidios”.

¿Por qué Amador va todas las mañanas antes de que amanezca a contracorriente, desde su casa en el centro de la Ciudad de México a Ecatepec, para trabajar con sus alumnas, sus alumnos, para aprender a nombrar lo que les daña?

“No me es indiferente lo que pasa, me sorprendió, me impactó ver esas imágenes de mujeres que pueden ser llevadas, asesinadas. Recuerdo que una ocasión una niña me dijo ‘es que allá arriba hay un tiradero de mujeres, allá las van a tirar y yo no quiero pasar por ahí’. Me sorprendió que dijera ‘un tiradero’ y fui a ver y efectivamente era un lugar donde había cuatro cruces, de varios años que iban y tiraban ahí… Ver el miedo, el terror, el que puedan ser violentadas, ultrajadas, asesinadas y tiradas a los canales, a los bordos como si fueran una basura. Mujeres, pero también animales, hombres ancianos. ¿Qué somos nosotros, qué dice esto, estos cuerpos abandonados, de lo que somos quienes vivimos aquí ahora?”.

Amador se hace preguntas directo al cuerpo. Y las responde con el cuerpo. Por eso, pensar en él es regresar a esa imagen del paradero norte, cuando aún no amanece y él corre a contracorriente para alcanzar la combi que lo lleve a la colonia Hank González en Ecatepec, y acompañar a esas adolescentes, a esos adolescentes, al lugar del que muchos intentan escapar.

Fuente: piedepagina.mx/una-escuela-contra-la-dominacion.php

Fotografía:piedepagina

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