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España: Educación revisa al alza el seguimiento de la huelga de docentes, que pasa del 41% al 55%

Por: Ivanna Vallespín
El Departamento de Educación ha revisado al alza el seguimiento de la huelga educativa del pasado 11 de febrero y del 40,94% inicial lo sitúa ahora en el 54,73%. El Departamento indica que la actualización de la cifra se ha hecho tras una serie de días sin normalidad en las aulas, debido a la suspensión de clases por el temporal o por los días de libre disposición. La cifra de participación cambia, pero apenas varía el porcentaje de centros que han comunicado las cifras: del 39,42 pasa al 39,99%.

El cálculo del impacto de la huelga -que vació aulas de la pública y llenó las calles- ya generó controversia el mismo día 11: mientras los sindicatos cifraban el seguimiento en un 85%, el Departamento lo reducía casi a la mitad. Uno de los elementos chocantes de las cifras oficiales era el bajo porcentaje de centros que habían comunicado las cifras, solo el 40%, cuando en otras convocatorias se llegaba al 80%. Además, Educación mezcló cifras de pública y concertada y declinó ofrecerlas de forma segregada, algo que se había hecho en la otra gran huelga, la del calendario escolar, en contra del consejero Josep Gonzàlez Cambray en 2022.

Fuentes de Educació achacan estas grandes diferencias, en parte, al hecho de que la convocatoria –impulsada por Ustec, Aspepc, CC OO, CGT y UGT– era mayúscula, afectando a una gran diversidad de sectores. Y es que, en la huelga del pasado día 11 estaba convocado todo el sistema educativo: desde guarderías a colegios e institutos hasta escuelas de adultos y de educación especial, tanto públicas como privadas. La convocatoria afectaba a funcionarios, interinos de centros educativos de la Generalitat, municipales o dependientes de Justicia, pero iba más allá e incluía personal laboral de las oficinas del Departamento en Via Augusta y el personal de ocio educativo (desde extraescolares, vetlladores, comedores escolares y casas de colonias).

Ustec critica el método de cálculo del Departamento, porque asegura que simplemente se divide el número de huelguistas por el total de plantilla. El problema es que, en ese total, también se incluyen los docentes de baja o los que cumplen los servicios mínimos. “Ello puede inflar artificialmente el número de no huelguistas”, critica Ustec. El sindicato también deplora la “poca claridad” en los datos del Departamento, porque no discriminan entre escuelas públicas y concertadas.

Las direcciones consultadas por este diario también admiten disfunciones en la aplicación VAGA, que es la se usa para comunicar los datos de seguimiento en las huelgas. Explican que en el programa aparecen todos los docentes en plantilla, incluyendo los servicios mínimos y los que estaban de baja. “Yo tengo un docente haciendo dos medias jornadas con dos asignaturas diferentes y lo han contado como dos profesores. Todo lo que han podido sumar lo han puesto, han inflado el total”, se queja un director. Otra directora ha detectado incluso que un mismo docente aparecía varias veces repetido en la aplicación. Una dirección habla también de problemas a la hora de fijar los servicios mínimos en las escuelas de adultos. “Un centro tenía destinados 16 docentes en servicios mínimos cuando solo tiene 15 en plantilla. El problema es que la orden fijaba las dotaciones según el número de aulas, pero esto en estos centros no funciona porque tienes pocos profesores para muchas aulas”.

El Departamento admite como disfunción que se cuente en el total el personal en servicios mínimos. Asimismo, detalla que el porcentaje de comunicación de centros se realiza teniendo en cuenta todos los convocados, incluyendo los que no dependen de la Generalitat, como las guarderías municipales, además de las unidades de la sede de Via Augusta: en total, unos 7.500. Y en el porcentaje de seguimiento se tiene en cuenta todo el personal de la pública, mientras que de la concertada solo se contabiliza la plantilla de aquellas escuelas que comunican los datos, “ya que la concertada usa otro aplicativo y el Departamento no conoce la plantilla total de estos centros”, justifican desde Educación. A estos hay que añadir también todo el personal laboral del mismo Departamento, además de los administrativos y profesionales de apoyo educativo de los centros educativos.

Los cálculos sindicales

El sindicato Ustec elevó el seguimiento a un 85% en la pública. La organización defiende que el cálculo lo realiza a través de “datos obtenidos por canales propios, mediante encuestas y comunicaciones con centros y docentes de diferentes territorios”. Ustec asegura que trabaja “con una muestra amplia y territorialmente distribuida” -un tercio de los centros- y calcula el porcentaje, obviando los servicios mínimos “para evitar distorsiones”.

https://elpais.com/espana/catalunya/2026-02-19/educacion-revisa-al-alza-el-seguimiento-de-la-huelga-de-docentes-que-pasa-del-41-al-55.html

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China cambia las reglas de la educación: Menos estudios científicos, más inventos.

Mientras la mayoría mide la excelencia académica por artículos publicados, el gigante asiático ha decidido otorgar doctorados por construir puentes, diseñar tecnologías y resolver problemas reales.

En un mundo en el que la ciencia y la tecnología son motores críticos del desarrollo económico y social, China está cambiando la manera en que forma a sus doctorandos. Recientemente, el país ha introducido lo que se ha denominado como PhDs prácticos: doctorados que se otorgan no por una tesis tradicional publicada como artículo académico, sino por logros tecnológicos y productos concretos que resuelven problemas reales del sector industrial y de ingeniería.

Tradicionalmente, el doctorado, en la mayoría de los sistemas educativos del mundo, ha sido sinónimo de investigación original y de producción de artículos científicos en revistas especializadas. Sin embargo, el nuevo enfoque chino pone énfasis en la creación de soluciones y desarrollos tecnológicos directamente aplicables, tales como prototipos, técnicas industriales o sistemas empleados en grandes proyectos de infraestructura.

Por ejemplo, uno de los primeros graduados con este nuevo tipo de doctorado fue un ingeniero civil, Zheng Hehui, cuya “tesis” se basó en bloques modulares, tipo Lego, que se utilizaron en la construcción de un puente colgante sobre el río Yangtsé. Gracias a ello, obtuvo su doctorado sin necesidad de una tesis escrita tradicional.

“(El enfoque) puede guiar a los estudiantes a resolver problemas reales que nuestra sociedad necesita, especialmente en industrias estratégicas con cuellos de botella tecnológicos”, según explica en una entrevista, Sun Yutao, experto en políticas de innovación en China.

Este cambio forma parte de reformas educativas impulsadas desde 2010 por el gobierno chino, con leyes aprobadas en 2024 que permiten a las universidades evaluar y otorgar grados doctorales basados en logros prácticos más que académicos convencionales. Eso sí, por ahora solo está disponible en carreras vinculadas a la ingeniería.

Este nuevo enfoque no surge en el vacío. China ha intensificado su inversión en ciencia y tecnología durante décadas, con un crecimiento sostenido del ecosistema de innovación nacional. Por ejemplo, el índice de innovación del país (una medida que combina entorno, inversión, producción y eficacia de la innovación) pasó de 100 en 2015 a 174,2 en 2024, con aumentos notables en la producción de patentes y en la educación en ciencia y tecnología.

Del mismo modo, China ha escalado posiciones en indicadores globales de innovación, llegando al top 10 del Índice Global de Innovación, desplazando a economías hasta ahora más dominantes como Alemania.

Este avance se ha acompañado de una proliferación de talentos en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Datos recientes muestran que China ha producido más doctorados en campos STEM que los Estados Unidos: en el año 2000, China otorgó 7.500 doctorados, mientras que Estados Unidos más que duplicaba las cifras: 17.800. Ahora la tendencia se ha revertido y China alcanzó los 51.000 doctorados, mientras que EEUU apenas llegó a 34.000 doctorados.

Además, el país tiene una enorme base de graduados en general: alrededor de 5,8 millones de titulados, con más del 40 % optando por carreras STEM, lo que alimenta una vasta fuerza de trabajo cualificada para investigación y desarrollo. Aunque China no participa oficialmente en el informe PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) como país entero, regiones educativas como Macao, Beijing y Shanghai han demostrado resultados muy superiores a la media de la OCDE en matemáticas, lectura y ciencias, con puntuaciones que compiten incluso con los países mejor posicionados.

Los cambios en el modelo de formación doctoral en China pueden empujar a otros países a replantearse qué significa realmente “investigación de alto impacto”. Desde lo académico, ¿se debe seguir valorando principalmente artículos técnicos publicados o se debe premiar también resultados importantes para la industria y la sociedad?

Si a esto le sumamos la “industria de la publicación”, donde se cobra miles de euros por publicar un estudio, que no todos ellos son fiables y que hasta se paga por poner el nombre en el estudio, como si se hubiera participado del mismo, esta nueva vertiente china, puede resolver de un plumazo el conflicto. Y, en el camino, impulsar la innovación.

https://www.larazon.es/tecnologia/china-cambia-reglas-educacion-menos-estudios-cientificos-mas-inventos_2026020869889b3a9243cc133c3b0c8e.html
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Chile: Control en las salas, recortes en los SLEP, prohíben celulares y descargan la crisis educativa sobre docentes.

Bajo el anuncio del ministro de Educación, Nicolás Cataldo, se instala una política que no viene acompañada de recursos adicionales ni de fortalecimiento de equipos de apoyo, pero sí de nuevas obligaciones de fiscalización y control dentro del aula. En vez de asumir estructuralmente la falta de financiamiento, la sobrecarga laboral y la carencia de profesionales en los establecimientos, el ministerio opta por una señal normativa que, en la práctica, recae sobre quienes ya sostienen el sistema en condiciones precarias.

Por: Teresa Melipal/Santiago de Chile

La entrada en vigencia de la Ley 21.801, publicada en el Diario Oficial y que prohíbe el uso de celulares en todos los establecimientos educacionales desde el inicio del año escolar 2026, marca un nuevo capítulo en la gestión educativa del país. A través del lanzamiento de la campaña gubernamental “Modo Aula”, el ministro de Educación, Nicolás Cataldo ha defendido esta normativa como un intento por “fortalecer la convivencia, el aprendizaje y el uso responsable de la tecnología”.

Pero más allá del discurso oficial, la medida se implementa en un sistema educativo asfixiado presupuestariamente y con una sobrecarga laboral creciente para las y los docentes.

El Partido Comunista y la administración del modelo

No es un dato menor que Cataldo sea militante del Partido Comunista de Chile. Un partido que históricamente levantó banderas contra la mercantilización de la educación hoy administra, desde el ministerio, el mismo modelo de financiamiento vía subvención por asistencia heredado de la dictadura.

El actual gobierno decidió no tocar el corazón del sistema: la lógica de que los recursos dependen de la matrícula y la asistencia. Es decir, si un establecimiento “no tiene buena matrícula, no hay plata”. Este esquema, impuesto en los años 80, fue mantenido por los gobiernos de la ex Concertación, de la derecha y ahora también por una administración que se reivindica transformadora.

Durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet se avanzó en reformas como la eliminación del copago y el Sistema de Admisión Escolar, pero el mecanismo central de financiamiento no fue modificado. Y hoy, bajo un ministerio encabezado por un dirigente comunista, tampoco.

La consecuencia es clara: faltan profesores, faltan psicólogos, trabajadores sociales, equipos de apoyo a la inclusión. Mientras tanto, se imponen nuevas exigencias y regulaciones.

Más exigencias, menos recursos

En este marco, la Ley 21.801 amplía responsabilidades sin resolver carencias estructurales. La prohibición no solo alcanza a estudiantes: incluye a docentes, asistentes y directivos dentro de la sala de clases. Serán los propios profesores quienes deban fiscalizar el cumplimiento, modificar reglamentos internos y enfrentar los conflictos derivados de la medida.

Todo esto ocurre en un contexto de recortes y ajustes.

La creación de los Servicios Locales de Educación Pública fue presentada como el fin de la municipalización. Sin embargo, sin modificar el modelo de financiamiento, el cambio resulta más administrativo que estructural.

El caso del Servicio Local de Educación Pública Del Pino es ilustrativo: tras un primer año respetando las condiciones heredadas, ahora —en medio de una reducción presupuestaria asociada a la política de subvenciones— se proyecta el recorte de 5.000 horas docentes. Eso significa menos profesores, más estudiantes por sala y menor acompañamiento profesional.

¿Dónde queda la “prioridad por la educación pública” cuando se recortan horas en establecimientos que atienden principalmente a familias trabajadoras?

Entre la continuidad y la profundización del ajuste

El desfinanciamiento sostenido de la educación pública no comenzó con este gobierno, pero sí continúa bajo su administración. Y mientras tanto, la ultraderecha de José Antonio Kast ya anuncia que buscará profundizar esta orientación, avanzando aún más en la lógica de mercado.

La paradoja es que hoy es un ministro del Partido Comunista quien aplica políticas de ajuste indirecto al mantener intacto el sistema de subvención y al priorizar medidas de control antes que inversión estructural.

Control sin transformación

Se habla de recuperar la concentración y mejorar la convivencia, pero no se garantiza financiamiento basal suficiente, estabilidad laboral ni dotación adecuada de profesionales. Se exige educar en ciudadanía digital mientras se restringen herramientas y no se entregan recursos tecnológicos públicos suficientes.

La discusión de fondo no es solo sobre celulares. Es sobre quién paga la crisis de la educación pública y qué modelo la organiza.

Mientras no se rompa con el sistema de subvención por asistencia y no se garantice financiamiento estable, cualquier normativa —por bien intencionada que se presente— seguirá descargando la crisis sobre docentes y comunidades educativas.

Y eso no es un problema técnico. Es una decisión política.

Preparar la resistencia desde las comunidades educativas

Frente a este escenario de más control y menos presupuesto, la pregunta no puede ser solo cómo se implementa la ley, sino cómo respondemos colectivamente a un modelo que sigue deteriorando la educación pública.

Las y los profesores en Chile han sido protagonistas de una historia de lucha. Las y los docentes históricamente han salido a las calles contra la municipalización, por el fin del lucro, por el pago de la deuda histórica, por mejores condiciones laborales y por el derecho social a la educación. Si hoy la educación pública no está aún peor, es en gran medida gracias a esa organización y movilización sostenida desde abajo.

No se trata únicamente de defender nuestras condiciones de trabajo, que ya son precarias, sino también de defender el derecho a la educación de cientos de miles de niñas, niños y jóvenes de familias trabajadoras que estudian en el sistema público. La educación pública importa, y mucho, en los barrios populares.

Por eso no podemos desentendernos del rol que históricamente que han jugado los docentes. Son parte de las comunidades educativas y somos, también, trabajadores que conocemos desde dentro las necesidades reales de nuestras escuelas y liceos. Son los primeros que debemos proteger las necesidades educativas de nuestras comunidades frente a recortes, sobrecarga laboral y políticas que eluden el problema estructural del financiamiento.

Preparar la resistencia no significa solo rechazar una ley puntual. Significa abrir espacios de deliberación en los establecimientos, fortalecer la organización docente, articularnos con asistentes de la educación, estudiantes y apoderados, y exigir un financiamiento basal suficiente que rompa con la lógica de competencia por matrícula.

Porque si el ajuste continúa, y si sectores como la ultraderecha buscan profundizarlo, la defensa de la educación pública dependerá, una vez más, de la fuerza organizada de quienes la sostenemos día a día.

La crisis no la provocamos docentes ni estudiantes. Pero sí podemos ser quienes la enfrentemos colectivamente.

https://www.laizquierdadiario.cl/Control-en-las-salas-recortes-en-los-SLEP-prohiben-celulares-y-descargan-la-crisis-educativa-sobre

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La silenciosa reescritura de la educación palestina

Fuentes: Qunds News Network.
Documentos filtrados obtenidos por la Red Quds detallan revisiones generalizadas de los libros de texto palestinos tras demandas vinculadas a la UE.

Puntos clave

  • La Red Quds obtuvo documentos oficiales que muestran revisiones extensas al currículo escolar palestino.
  • Los cambios afectaron a los libros de texto desde primero hasta décimo curso en varias asignaturas.
  • Las revisiones siguieron a solicitudes vinculadas a la Unión Europea y a objeciones vinculadas a Israel.
  • Se retiraron o alteraron símbolos nacionales, términos históricos y referencias a prisioneros, refugiados y Jerusalén.
  • Los informes internos documentan más de 300 cambios curriculares con motivación política.
  • Algunos libros de texto vieron revisiones superiores al 30 por ciento de su contenido original.
  • Los cambios plantean dudas sobre la influencia externa en la política educativa palestina.

Documentos obtenidos por la Red Quds

Documentos oficiales filtrados y correspondencia interna obtenida por la Quds News Network (QNN) revelan que el Ministerio de Educación palestino introdujo revisiones profundas al currículo escolar nacional tras solicitudes externas vinculadas a la Unión Europea y objeciones asociadas a Israel.

Según los documentos, las revisiones se implementaron en decenas de libros de texto, desde primero hasta décimo curso, y afectaron a asignaturas troncales como la lengua árabe, la educación nacional, los estudios cívicos y las matemáticas.

El material muestra que los cambios fueron mucho más allá de simples revisiones aisladas, sino que se redujeron a una reestructuración sistemática del contenido educativo relacionado con la historia, identidad, geografía y experiencia vivida palestinas.

Los documentos incluyen cartas oficiales, informes internos y revisiones anotadas de libros de texto, todos ellos revisados por QNN.

Solicitudes externas

Entre los documentos obtenidos se encuentra una carta oficial fechada el 19 de enero, enviada por el ministro palestino de Educación, Amjad Barham al ministro de Finanzas y Planificación, Stephan Salameh. La carta hace referencia a notas adicionales relacionadas con la respuesta del Ministerio de Educación a los recientes requisitos de la Unión Europea respecto al currículo palestino.

Según la correspondencia, estos requisitos se discutieron durante una reunión entre funcionarios palestinos y representantes de la UE celebrada más tarde ese mismo mes, el 27 de enero. Las notas detallaban eliminaciones y enmiendas solicitadas específicas, muchas de las cuales fueron posteriormente confirmadas por el ministerio como implementadas.

Los documentos indican que los cambios solicitados se centraron en eliminar o revisar contenido considerado de carácter nacional o político.

Eliminación de símbolos nacionales

El material filtrado muestra que algunos de los primeros cambios se dirigieron a símbolos nacionales en los libros de texto de menor grado.

Según QNN, la Unión Europea solicitó la retirada del himno nacional palestino del libro de educación cívica de primer curso. El ministerio confirmó que el himno fue posteriormente eliminado.

En los libros de texto de segundo curso, se eliminó una lección que contenía una ilustración de una prisión y una actividad que pedía a los estudiantes que nombraran a los presos palestinos detenidos en cárceles israelíes. El ministerio reconoció que este contenido había sido eliminado en respuesta a la solicitud.

También se eliminaron mapas que representaban Palestina e identificaban Jerusalén como su capital de varios libros de texto, tras objeciones planteadas durante las consultas mencionadas en los documentos.

Cambios en el contenido sobre Jerusalén

Los documentos detallan múltiples revisiones relacionadas con Jerusalén y otras ciudades palestinas.

En los libros de texto nacionales de educación de tercer curso, la frase «Jerusalén es la capital de Palestina» fue modificada para decir «Jerusalén es la capital de las religiones celestiales y la capital de Palestina.» Otras referencias que describían Jerusalén como una ciudad palestina fueron sustituidas por un lenguaje que enfatizaba su significado religioso para musulmanes y cristianos.

Se eliminaron o modificaron las referencias a la ciudad costera de Yafa (Jaffa). En una lección, se eliminó la frase «Soy una ciudad palestina», y se eliminó por completo una pregunta que preguntaba a los estudiantes dónde se encuentra Yaffa.

En varios ejercicios, la ciudad de Yafa fue reemplazada por otras ciudades palestinas, como Hebrón (Al-Khalil), tras objeciones a identificar a Yaffa como ciudad palestina.

Alteraciones en múltiples materias

Las revisiones se extendieron más allá de la educación cívica hacia otras materias troncales.

En un libro de texto de matemáticas de tercer curso, se eliminó la frase «construyendo el muro de anexión y ampliación». El Ministerio de Educación confirmó en su respuesta que se habían eliminado las referencias al muro.

En los libros de texto de árabe de cuarto curso, se eliminó un ejemplo que contenía la frase «qué fea es la ocupación». La palabra «muyahid» fue reemplazada por «defensor», mientras que «prisionero» fue sustituida por «los oprimidos». Se eliminaron las preguntas que animaban a los estudiantes a escribir mensajes de apoyo a los palestinos en Jerusalén.

En varios libros de texto, el término «sionista» fue eliminado dondequiera que apareciera.

Cientos de revisiones

Un informe interno preparado por el Centro Nacional de Currículo Palestino, obtenido por QNN, ofrece una visión cuantitativa del alcance de los cambios.

Según el informe, se introdujeron aproximadamente 300 revisiones en los libros de texto desde primero hasta décimo curso por lo que el informe describe como razones políticas.

El informe detalla el porcentaje de contenido revisado en cada nivel educativo, incluyendo:

  • Los libros de texto de quinto curso fueron revisados en más del 30 por ciento.
  • Los libros de texto de séptimo curso fueron revisados en más de un 25 por ciento.
  • Revisiones significativas en los libros de texto de árabe para los cursos de sexto a décimo.
  • En algunos casos, se eliminaron lecciones enteras y se reemplazaron por material no relacionado.

Reescritura del contenido histórico

Los documentos muestran que las lecciones relacionadas con la historia palestina, el desplazamiento y la condición de refugiados fueron de las que más se han alterado.

Términos como «desplazamiento forzado» fueron reemplazados por «migración», mientras que las declaraciones que describían la condición de refugiado como una injusticia fueron reescritas para enmarcarlo como un problema regional más amplio.

Las referencias a ciudades y pueblos palestinos históricos —incluyendo Safad, Ramla, Majdal y Deir Yassin— fueron alteradas para enfatizar narrativas históricas alternativas o eliminadas por completo.

Poemas, canciones y textos literarios que hacían referencia al retorno, la resistencia, el exilio y la memoria nacional fueron eliminados en varios niveles escolares.

Primeros cursos más afectados

Según los documentos revisados por QNN, los libros de texto de los cursos tempranos se vieron especialmente afectados.

En los libros de texto de árabe de primer curso se eliminaron las referencias al Estado de Palestina, los símbolos nacionales y las canciones patrióticas. Se reemplazaron imágenes de la bandera palestina y se sustituyeron las lecciones sobre la patria por temas neutrales.

En los materiales de segundo y tercer curso, las lecciones sobre libertad, patria y ciudades palestinas fueron sustituidas por contenidos que enfatizaban la convivencia, la amistad y los conceptos abstractos de paz, sin referencia a la ocupación ni al contexto histórico.

Los ejercicios que representaban presencia militar israelí o imágenes relacionadas con la ocupación fueron eliminados y reemplazados por ilustraciones neutrales.

Preguntas sobre la política educativa

Los documentos indican que las revisiones curriculares se implementaron en múltiples asignaturas y niveles escolares, transformando la forma en que los estudiantes palestinos se enfrentan a la historia, la geografía y la identidad nacional en el aula.

Aunque el Ministerio de Educación reconoció la implementación de los cambios mencionados en la correspondencia, ni el ministerio ni la Unión Europea han publicado públicamente una explicación exhaustiva que aborde el alcance completo de las revisiones documentadas.

El material filtrado plantea preguntas continuas sobre el grado de influencia externa sobre el contenido educativo palestino y los mecanismos que regulan la aprobación curricular y la supervisión de los donantes.

Editado y traducido del inglés por Marwan Pérez para Rebelión

(Qunds News Network)

Fuente: https://www.defenddemocracy.press/the-quiet-rewrite-of-palestinian-education-what-the-leaked-documents-show/

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Trump exige 1.000 millones de dólares a Harvard mientras el enfrentamiento se intensifica

El arrebato de Trump parece dejar a ambas partes firmemente atrincheradas en un conflicto que Trump había dicho anteriormente que estaba llegando a su fin.

El presidente Donald Trump está exigiendo un pago de 1.000 millones de dólares a la Universidad de Harvard para poner fin a su prolongado enfrentamiento con esa institución académica, duplicando la cantidad que había solicitado anteriormente mientras las partes parecen estar alejándose de un acuerdo.

El presidente elevó el monto en un mensaje en las redes sociales el lunes por la noche, diciendo que Harvard ha estado “comportándose muy mal”. Afirmó que la universidad debe pagar al gobierno directamente como parte de cualquier acuerdo, algo a lo que Harvard se ha opuesto, y que su administración no quiere “nada más que ver” con esa casa de estudios en el futuro.

Los comentarios de Trump en Truth Social fueron en respuesta a un informe del New York Times según el cual el mandatario retiró su demanda de un pago financiero. Trump negó que estuviera retrocediendo

Los funcionarios de Harvard no han comentado al respecto.

El arrebato de Trump parece dejar a ambas partes firmemente atrincheradas en un conflicto que Trump había dicho anteriormente que estaba llegando a su fin.

En junio pasado, Trump declaró que un acuerdo estaba a solo días de concretarse y que Harvard había actuado “muy apropiadamente” durante las negociaciones. Más tarde dijo que se estaba finalizando un acuerdo que requeriría que Harvard destinara 500 millones de dólares a la creación de una “serie de escuelas de oficios” en lugar de un pago al gobierno.

Ese acuerdo parece haberse desmoronado por completo. En su publicación en redes sociales, Trump declaró que la propuesta de la escuela de oficios había sido rechazada porque era “complicada” y “totalmente inadecuada”.

Harvard ha sido durante mucho tiempo el principal objetivo de Trump en su campaña para obligar a las universidades a obedecer sus órdenes. El gobierno le ha quitado a Harvard miles de millones de dólares en fondos de investigación e intentaron bloquear su inscripción de estudiantes extranjeros después de que el campus rechazara una serie de demandas del gobierno el pasado abril.

La Casa Blanca sostiene que está castigando a Harvard por tolerar el sesgo antijudío en el campus.

En un par de demandas, Harvard denunció que está siendo penalizada injustamente por negarse a adoptar las opiniones de la administración. Un juez federal coincidió con eso en diciembre, revirtiendo los recortes de fondos y calificando el argumento del antisemitismo como una “cortina de humo”.

La última escalada de Trump se produce mientras otros intentos suyos de controlar la educación superior están tambaleándose.

El otoño pasado, la Casa Blanca invitó a nueve universidades a unirse a un “pacto” que ofrecía prioridad de financiamiento a cambio de adoptar la agenda de Trump. Ninguna de las escuelas aceptó. En enero, la administración abandonó su defensa de un documento del Departamento de Educación que amenazaba con recortar el financiamiento de las escuelas por políticas de diversidad, equidad e inclusión.

Cuando asumió el cargo para su segundo mandato, Trump prometió arremeter contra las universidades de élite que, según él, habían sido invadidas por el pensamiento liberal y el sesgo antijudío. Sus funcionarios han congelado enormes sumas de fondos de investigación, de los cuales las universidades han llegado a depender para la investigación científica y médica.

Varias universidades han llegado a acuerdos con la Casa Blanca para restaurar el financiamiento. Algunos acuerdos han incluido pagos directos al gobierno, incluyendo 200 millones de dólares de la Universidad de Columbia. La Universidad de Brown acordó pagar 50 millones de dólares a grupos de desarrollo de la fuerza laboral estatal.

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La cobertura educativa de The Associated Press recibe el apoyo de varias fundaciones privadas. La AP es la única responsable del contenido. Encuentra los estándares de la AP para trabajar con organizaciones filantrópicas, una lista de las fundaciones y las áreas de cobertura que financian en AP.org.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

https://www.latimes.com/espanol/eeuu/articulo/2026-02-03/trump-exige-1-000-millones-de-dolares-harvard-mientras-el-enfrentamiento-se-intensifica

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Entrevista: La lucha de la comunidad educativa, es la misma de todos los servicios públicos.

“La lucha de la comunidad educativa, es la misma de todos los servicios públicos: nos tenemos que coordinar al grito de ‘Presupuestos militares, para escuelas y hospitales’”

Verónica Landa, docente de secundaria de Ciencias Sociales en un instituto de Badalona, militante de la CRT y de Pan y Rosas. Nos habla de cómo se está preparando la jornada de huelga de la comunidad educativa de Catalunya, los debates que se desarrollan sobre las reivindicaciones, el papel de los sindicatos y la coordinación de las luchas con otros sectores del servicios públicos también en lucha.

El ciclo de huelgas que empieza el 11 de febrero pone sobre la mesa la crisis de la educación pública. ¿Por qué habéis ampliado vuestras reivindicaciones, más allá del incremento salarial?

El trasfondo de la convocatoria es que aunque la Ley de Educación exige destinar un 6% del PIB en educación no se llega al 3%. Todo esto comporta problemas graves de un sistema educativo en crisis en Catalunya y todo el Estado.

Como docentes, cuando salimos a luchar y explicamos los motivos, nos vemos obligadas a romper los prejuicios que se promueven, sobre todo desde los medios de comunicación, como por ejemplo que nuestros sueldos son demasiado altos. Lo que no se dice es que durante años hemos perdido entre un 20% y un 25% de poder adquisitivo, con recortes y presupuestos esqueléticos. Además, en los centros públicos el Personal de Atención Educativa (PAE) apenas llegan al salario mínimo. O todo el personal externalizado y que sufre el convenio del lleure como las monitoras de comedor o las vetlladores, como fue mi caso hace años, que también se han añadido a la huelga y que al ser personal externalizado cobran sueldos de miseria. Por lo tanto, la subida del salario es una de las reivindicaciones de la huelga que atraviesa todos los sectores de educación.

Ahora bien, desde el curso pasado, un sector de docentes planteó luchar por esta reivindicación salarial únicamente. Por el contrario, en varias plataformas y espacios de organización de la comunidad educativa, se debatió sobre la necesidad de luchar por otras reivindicaciones también por qué, aunque nos suban los salarios, los graves problemas que atraviesa la educación pública continuarán si no se cambian las condiciones laborales de precariedad y la carencia de recursos.

Creo que si solo luchamos por la subida de salarios y no luchamos por el incremento de recursos por la pública, dejamos de lado a sectores como el PAE o los sectores externalizados de la educación. Además, la subida salarial no soluciona unos problemas insostenibles de la educación como son las ratios o la carencia de infraestructuras.

No podemos caer en una lucha para mejorar condiciones solo de un sector específico de la educación y tenemos que plantear medidas y reivindicaciones que den solución a los problemas estructurales que afectan a toda la comunidad educativa.

Por lo tanto, ¿cuáles son vuestras reivindicaciones, además de la subida de los salarios?

Tenemos un número de alumnos en cada clase que, con suerte, va de los 25 a los 30. Estas son las ratios. Continúan siendo excesivas, desde infantil hasta bachillerato. Además, según datos del mismo Departament, un 34% del alumnado presenta necesidades específicas de apoyo educativo sin que se hayan previsto las medidas y apoyos para garantizar una atención de calidad. Es imposible atender a todo el alumnado y hacerlo con calidad cuando tienes clases de 30 o 35 alumnos. Por eso una reivindicación clave de la huelga, sobre todo para centros como el mío, es la bajada de ratios.

Ligado a esto, pedimos más recursos y el aumento estructural de plantillas de equipos de apoyo especializado, tanto psicosociales, como psicopedagógicos y también sanitarios. Es decir, que aumente el personal educativo necesario para atender todas las necesidades que el alumnado se encuentra a lo largo de su educación. Que estas plantillas sean además estables, porque hay mucha rotación e inestabilidad laboral que hace que las compañeras que son interinas no sepan donde trabajarán -o si trabajarán- el curso siguiente. Además, que los servicios de las auxiliares de educación especial (las vetlladores) dejen de estar externalizados y pasen a formar parte directamente del Departament d’Educació porque bajo empresas privadas se precarizan sus condiciones de trabajo y hacen un trabajo clave para poder atender los alumnos con necesidades educativas. Otra cosa que ha afectado mucho, por ejemplo en mi centro, ha sido el recorte de integradores y educadores sociales. Mi centro vio como de repente perdía un integrador social sin ningún tipo de explicación; estas figuras educativas también son claves en centros y barrios con tantos problemas sociales. Hablar de inclusión sin reducir ratios ni reforzar equipos es un ejercicio de cinismo institucional. También hay que invertir en infraestructuras, todavía muy precarias como el mantenimiento de las instalaciones y edificios, cocinas o la climatización de los centros.

Y por otro lado, luchamos por menos burocracia. A pesar de que dicen que trabajamos poco o que tenemos muchos días de fiesta, tenemos una sobrecarga laboral insostenible: hacemos de media 8 horas semanales extra de manera gratuita; somos el colectivo de trabajadores que más horas extra sin remunerar hace al año. El Departament nos carga cada vez más con más funciones administrativas, cargos que comportan trabajo pero no sueldo, elaboración de informes, etc.

Cuál es la respuesta del Departament d’Educació y de las instituciones?

El Departament nos da la espalda y no muestra mucha voluntad de solucionar nada, como no lo ha hecho nunca. Si se ha conseguido algo en la educación ha sido gracias a la lucha y la coordinación del personal educativo. Las políticas para educación del PSC de Salvador Illa y Esther Niubó no se alejan mucho de las aplicadas por Esquerra Republicana con el ex conseller Cambray o los gobiernos de Junts y los convergentes. Con décadas de recortes, de carencia de inversión, de incrementos de presupuestos y de financiar la escuela concertada, la crisis de educación se ha profundizado.

Y a la vez siempre nos culpan de todos los problemas en educación: si los resultados de las pruebas PISA son malos, es culpa nuestra porque no estamos suficientemente capacitadas y no damos clases bastante innovadoras. Si el alumnado no logra un buen nivel de catalán, es culpa nuestra y nos quieren obligar a sacarnos el C2, pero a la vez los recursos de aula de acogida para los alumnos que acaban de llegar a Catalunya dan risa. Nos han llevado a un punto en el cual no podemos más, por eso vamos a la huelga e iremos hasta el final.

Y además, los presupuestos dedicados a la educación son todavía bastante bajos, ¿no?

Exacto, los presupuestos en la educación son esqueléticos. Tal como señalan los sindicatos convocantes de la huelga, el Departament justifica su propuesta económica en el acondicionamiento establecido desde el Departament d’Economía que determina, vista la situación presupuestaria actual y el tope de endeudamiento de la Administración pública, que el incremento presupuestario para Educació no puede superar el 1% del actual. Esto sitúa una inversión total de 50 millones de euros para hacer frente a las demandas prioritarias de la comunidad educativa: aumento salarial de todo el personal docente; incremento de plantillas para bajar ratios y mejorar la atención educativa. Una compañera lo describió como los juegos del hambre: quieren que nos peleemos por las migajas de este presupuesto.

Con esta propuesta, del todo inadmisible, es evidente que el Departament no puede hacer frente a ninguna de las demandas de la comunidad educativa. Mientras tanto el gobierno central sube los presupuestos militares ante la carrera armamentística de los gobiernos imperialistas del mundo. PSOE y Sumar, han comprometido más de 60.000 millones de euros en gasto militar para cumplir con la agenda de la OTAN.

Por eso, nuestra lucha por el incremento de los presupuestos de los servicios públicos, tendría que implicar una lucha política contra estos gobiernos. ¿Cómo puede ser que se aumente el presupuesto en gasto militar por la “defensa de Europa” mientras los servicios públicos nos estamos ahogando y no podemos más? Solo tenemos que mirar como está el personal sanitario, la situación de los maquinistas, la educación, los servicios sociales. Es hora de volver a gritar eso de “presupuestos militares por escuelas y hospitales”.

Por eso, me ha sorprendido muy negativamente el acuerdo que acaban de firmar todos los sindicatos docentes de Aragón con el PSOE. Un compromiso de campaña electoral, es decir de estos que no se cumplen nunca, con el partido de la guerra y la carrera militarista, y el mismo partido que aquí en Catalunya -o en el mismo Aragón hasta 2023- es el resposnable del estado de la educación pública. Todo después de una huelga histórica de 3 días. Este no puede ser el camino, necesitamos construir un movimiento que parta de una idea elemental, la total independencia de los partidos que gobiernan por los de siempre y que son parte, aunque lo hagan con discursos “progresistas”, de una escalada que promete destruïr los servicios públicos y los derechos sociales y democráticos, en favor de la preparación de nuevas guerras.

El ciclo de huelgas está convocado por todos los sindicatos educativos. ¿Cómo se ha llegado a esta unidad sindical y con qué debates sobre el rol de los sindicatos?

Cuando empezamos a organizarnos, un amplio sector, sobre todo de docentes, plantearon organizarse sin los sindicatos. De hecho, a pesar de que los sindicatos educativos están convocando el ciclo de huelgas de manera unitaria, todavía hay debates en algunas asambleas sobre la participación o no de los sindicatos. Por un lado, es totalmente comprensible este malestar, sobre todo respecto a las direcciones de los sindicatos más burocráticos como CCOO y UGT que hicieron negociaciones vergonzosas a nuestra espalda con el Departament, que a escala estatal no convocan huelgas generales desde el año 2012 y que pactaron con los gobiernos reformas laborales o de pensiones que empobrecieron al conjunto de la clase trabajadora.

Ahora bien, como docente militante, de la izquierda revolucionaria, y afiliada a la CGT, creo que también hay fuerzas políticas de derechas -incluso de extrema derecha- que se aprovechan de este descontento para promover una perspectiva antisindical, directamente de liquidar los sindicatos como herramienta de lucha. Esta ha sido históricamente una posición de la derecha para echar a las organizaciones obreras. Por el contrario, yo creo que los sindicatos, como conquista democrática desde hace décadas son una herramienta importante de la clase trabajadora que tenemos que recuperar -los grandes sindicatos- de manos de quienes no quiere que se llenen de trabajadores y trabajadoras y que los utilizan con el fin contrario al que tendrían que servir.

Al mismo tiempo tenemos que fortalecer los sindicatos combativos y convertirlos en herramientas que potencien la autoorganización y el control democrático, desde abajo, de nuestras luchas y reivindicaciones. Por eso tenemos que ser críticos también, por ejemplo, con el apoyo de CGT y STEA al acuerdo con el PSOE en Aragón, que apunta en un sentido totalmente contrario a esto.

Hace falta una transformación profunda del modelo sindical, contra la burocratización de los grandes sindicatos que actúan como línea directa de los partidos políticos de los gobiernos. Y a veces, existe la presión en el corporativismo y el abandono de los sectores más precarios de la educación en prácticamente todos los sindicatos y esto también lo tenemos que combatir porque cuando más divididos estemos, más fuerza perdemos.

La actual unidad sindical con los sindicatos alternativos y de izquierda es un paso adelante contra la fragmentación sindical. Pero solo la organización democrática desde abajo puede impedir cualquier maniobra burocrática que vaya en contra de nuestros intereses como comunidad educativa. Hay que estar organizados en asambleas de centro, en asambleas unitarias de zonas, y donde todo el mundo pueda decidir, debatir y votar las decisiones. Solo así podemos controlar el rumbo de nuestra lucha.

¿Cómo os estáis organizando en los centros educativos?

Pues estamos haciendo asambleas de trabajadores y trabajadoras de centro, participando a las asambleas unitarias de nuestra zona para poder coordinarnos con otros centros. Estamos haciendo difusión en el barrio sobre los motivos de la huelga, y por eso, hemos tenido en cuenta que estamos en un lugar donde muchas familias son migrantes y no hablan ni catalán ni castellano y para llegar a ellas y que vean que también son parte de esta lucha hemos hecho carteles explicando la huelga traducidos a sus idiomas. Además, estamos intentando implicar organizaciones del barrio para tejer alianzas entre estas y la comunidad educativa.

Se acerca un mes de febrero con muchas huelgas en el sector público como maquinistas, sector social, ayuntamientos, sanidad: ¿pensáis que es posible coordinarse?

Está claro que es posible. Incluso, en muchas asambleas o espacios de debate se está planteando como una idea de sentido común. Es inexplicable porque los sindicatos convocantes de las huelgas de maquinistas o de médicos, no proponen coordinarse con la huelga educativa.

Coordinar las luchas, las huelgas y los procesos de movilizaciones es una necesidad y daría mucha más fuerza en la lucha por la defensa de los servicios públicos. Para empezar, hacia el 11 de febrero los sindicatos podrían convocar asambleas para debatir como coordinar la huelga educativa con la huelga de maquinistas, con acciones conjuntas para garantizar una huelga eficaz en toda Catalunya, con cortes de carreteras y calles principales, por ejemplo. Imagináis el impacto de toda Catalunya bloqueada por estas acciones conjuntas!

Todo esto marcaría el camino a seguir para coordinar un plan de lucha conjunto hacia una huelga general de todos los servicios públicos, organizada democráticamente en asambleas.

De hecho, los sindicatos y colectivos de estudiantes hacen un llamamiento a la huelga el 11 de febrero, ¿como piensas que os deberíais de coordinar?

Exacto, hacia el 11 de febrero el Sindicato de Estudiantes convoca huelga estudiantil y otras agrupaciones juveniles, como Contracorrent se han sumado también. La participación de los estudiantes es clave, aunque hay profesoras que plantean que no hace falta. Pero la realidad es que son los jóvenes, los mismos estudiantes, los primeros afectados por la crisis de la educación pública. Además, es gracioso porque el Departament en su currículum educativo plantea que se tiene que educar y formar al alumnado en un pensamiento crítico. ¿Qué hay más educativo que transmitir la defensa de los servicios públicos? Educar también en los valores de la solidaridad con el profesorado que sufre la precariedad laboral, lo cual afecta a la educación de calidad.

Los ataques en la educación pública son un ataque contra los hijos e hijas de la clase trabajadora para conseguir una mano de obra subordinada a la voluntad de las empresas, preparándola y disciplinándola para ser carne de cañón en las nuevas guerras. La educación no puede ser una educación para situaciones de crisis y para que las nuevas generaciones estén preparadas por un mundo convulso como este. La educación nos tiene que permitir pensar y plantear otra sociedad y por eso, que el movimiento estudiantil sea partícipe y organice la huelga, es un paso importante.

En síntesis, creo que la lucha por unos servicios 100% públicos, de calidad y al servicio de la clase trabajadora solo es posible con la unidad y coordinación de todos los sectores públicos, junto a otros sectores organizados como los de la lucha de la vivienda y de la juventud.

EsquerraDiari.cat

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Malasia presentó un plan de desarrollo de la educación a 10 años con énfasis en la igualdad de oportunidades

El Gobierno de Malasia presentó el Plan Nacional de Desarrollo de la Educación para los años 2026–2035. Su objetivo principal es hacer que el sistema educativo sea más inclusivo y acorde con los requisitos modernos. Así lo informa Bernama, socio de TV BRICS.

En la base del plan se encuentra el principio de “no dejar a nadie sin atención”. Para ello, se amplía el acceso a la educación superior gratuita y a las becas, y los estudiantes con discapacidades podrán estudiar gratuitamente en universidades, politécnicos y colegios.

En las escuelas comenzará una reforma a gran escala. En cada distrito aparecerán escuelas que servirán de ejemplo para mejorar la calidad de la gestión y la enseñanza. Se hará obligatorio el estudio del idioma malasio y de la historia según un programa único para todos los tipos de escuelas. La evaluación de los conocimientos de los alumnos será más integral y dejará de depender únicamente de los exámenes. El nuevo sistema se implementará de forma gradual a partir de 2026.

Asimismo, se prevé ampliar la educación técnica y profesional, introduciendo sus elementos ya en la escuela primaria. Para la formación de los cuadros del futuro, en las universidades públicas en 2026 se añadirán 3.000 plazas para los mejores estudiantes que hayan cursado estudios preuniversitarios en los ámbitos del derecho, la economía, la inteligencia artificial y la ciencia de datos.

A los padres se les ofrecerán más opciones: a partir de 2027 podrán, de forma voluntaria, enviar a sus hijos al primer grado a los seis años. Para la modernización de la infraestructura para los docentes se destinarán 100 millones de ringgit (unos 25,3 millones de dólares).

Se señala que el plan está diseñado para 10 años y tiene como objetivo llevar a cabo reformas profundas. La educación se considera la base del desarrollo del capital humano, la movilidad social y la unidad nacional.

Autor: teleSUR – TV BRICS

Fuente: TV BRICS

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