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Informe: Voces y experiencias de la niñez y adolescencia venezolana migrante en Brasil, Colombia, Ecuador y Perú

Por: CLACSO.

Alrededor de 3 millones de venezolanos y venezolanas han salido de su país en los últimos años, de los cuales 2 millones se han asentado en América Latina y el Caribe. Un 25% de ellos son niños, niñas y adolescentes. Para focalizar en esta población, conocer y comprender sus necesidades comunes de protección, cuidado y resguardo, CLACSO encaró un proceso de investigación y estudio de corte cualitativo y etnográfico, incorporando las voces y contextos de niños, niñas y adolescentes migrantes de Venezuela en Brasil, Ecuador, Colombia y Perú, centrándose en tres momentos del proceso migratorio: la salida desde Venezuela; el viaje y tránsito hasta alguno de los países de destino; el proceso de instalación e integración en las ciudades de acogida.


Para hablar de la investigación, CLACSO Radio consultó a la experta en migraciones, la ecuatoriana Gioconda Herrera, quien coordinó el estudio.



Desde el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, la Secretaria Ejecutiva Karina Batthyány, Pablo Vommaro, Director de Investigación, y Teresa Arteaga, integrante del Equipo de Investigación y de Grupos de Trabajo, explican que “la publicación es parte del esfuerzo institucional de CLACSO por comprender y transformar estas realidades”.

Sostienen que “las migraciones contemporáneas traspasan fronteras de diverso tipo, nivel y ámbito (psicológicas, culturales, demográficas, económicas, políticas, sociales e institucionales), planteando desafíos que requieren profundizar las reflexiones académicas, pero sobre todo promover una mayor articulación entre la academia y la gestión pública y social de las migraciones.

El documento se nutre de testimonios que rescatan las narrativas de niños, niñas y adolescentes reflejando la dura realidad a la cual se enfrentan, siempre interseccionalizada por el género, la pertenencia étnica, la clase y las formas de vida, entre otras dimensiones. El estudio identifica los factores de riesgo y las múltiples formas de violencia a los que muchos deben hacer frente en la ruta que transitan y en su vida cotidiana, además de poner en evidencia e identificar la debilidad de las medidas de protección impulsadas desde los Estados.

Atender y generar mecanismos de protección se ha vuelto recientemente un tema clave en la agenda estatal y social, por ello es urgente que se implementen acciones para atender las necesidades sociales, económicas, emocionales de los niños, niñas y adolescentes venezolanos migrantes, para garantizar así el cumplimiento de sus derechos, pero esto solo será posible a partir de una sinergia cuádruple entre Estados, gobiernos nacionales y locales, diversas organizaciones sociales que trabajan temas de niñez, adolescencia y migración, cooperación internacional, y academia.”

La investigación produjo también una serie de recomendaciones que promueven una sinergia cuádruple entre los Estados, sus gobiernos nacionales y locales, las diversas organizaciones sociales que trabajan temas de niñez, adolescencia y migración en esos países, la cooperación internacional y la academia. Estas recomendaciones buscan garantizar derechos y mejorar las condiciones de vida de las niñas, los niños y los adolescentes migrantes.



Voces y experiencias de la niñez y adolescencia venezolana migrante en Brasil, Colombia, Ecuador y Perú” condensa el estudio realizado por un grupo de investigadoras/es vinculadas/os a la red CLACSO, y apoyado desde la Dirección de Investigación. El equipo estuvo organizado por país. En Brasil trabajaron Iréri Ceja Cárdenas, María Villarreal, Ángela Fonseca y Luisina Avetta; en Colombia Tania Correa Bohórquez, Liliana Fernández Price; en Ecuador, además de Gioconda Herrera, participaron Lucía Pérez, Carmen Bolívar; y en Perú, Robin Cavagnoud y Alejandra Céspedes Ormachea. En la coordinación regional estuvieron Gioconda Herrera, Soledad Álvarez y Gabriela Cabezas.

 

 

Link para el informe: https://www.clacso.org/informe-voces-y-experiencias-de-la-ninez-y-adolescencia-venezolana-migrante-en-brasil-colombia-ecuador-y-peru/

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Cristian Olivé: “Ser un profe rebelde significa situar al alumno en el lugar que merece”

Por: Educación 3.0. 

En su nuevo libro, Cristian Olivé reivindica la ‘rebeldía’ en los docentes con el fin de atraer el interés de los estudiantes. Para este profesor de Lengua y Literatura no es otra cosa que dar respuesta a lo que los estudiantes necesitan

Cristián Olivé

“Cristian, ¿hoy qué vamos a hacer? Esa pregunta, como docente, genera adicción”. Así de contundente responde Cristian Olivé, docente de Lengua y Literatura, cuando se le pregunta por la reacción de sus estudiantes a los contenidos que plantea en el aula. Y es que es capaz de analizar el amor tóxico a través de las canciones de Rosalía o profundizar en los mensajes de las pancartas del 8M para introducir el debate de la desigualdad con el alumnado.

En su nuevo libro, ‘Profes rebeldes. El reto de educar a partir de la realidad de los jóvenes’, Olivé muestra la importancia de educar a través de las propias vivencias de los estudiantes, además de plantear cuáles son los retos a los que se enfrenta el profesorado en la actualidad y también en la educación que vendrá.

Pregunta: ¿Hay razones para ser rebeldes en la educación actual?

Respuesta: Hay razones para ser rebeldes porque nuestros alumnos lo merecen. Como docentes, nos encontramos con contenidos curriculares que se alejan de los intereses de los estudiantes y de lo que de verdad les va a servir en el futuro. Las instituciones no siempre están a la altura y, por ello, los que estamos a pie de aula debemos dar respuesta a aquello que necesitan nuestros alumnos. Defiendo una actitud activa por parte de los docentes para situar al alumno en el centro de su propio aprendizaje.

Se trata de saber seleccionar aquello que en realidad importa y potenciar lo que no está previsto en la programación pero que en realidad es esencial para el alumnado. Mi objetivo como profesor de Lengua y Literatura no es que todos acaben siendo filólogos. Mi intención, de hecho, es utilizar la lengua y la literatura para que mis alumnos se conozcan mejor, se descubran a sí mismos y acaben siendo ciudadanos responsables, tolerantes y felices. Para mí, eso es ser un profe rebelde.

P: En sus clases de Lengua y Literatura incluye canciones de Rosalía, series como Juegos de Tronos y hasta el contenido de las pancartas de la última manifestación el 8M, ¿cuándo empezó a introducir ese tipo de contenido en el aula? ¿por qué?

R: Siempre he intentado que mi materia vaya más allá de los contenidos más básicos. De hecho, actividades como el análisis de las canciones de Rosalía, que critican el amor tóxico, o de las pancartas del 8M, que evidencian la situación de desigualdad de la mujer en la sociedad actual, me permiten trabajar aspectos de lengua, literatura, pero también valores. No debemos reservar este último aspecto sólo para talleres o sesiones de Tutoría: tienen que estar presentes en cada momento y en todas las disciplinas para que nuestros alumnos crezcan como personas críticas y tolerantes.

P: ¿Qué objetivos persigue?

R: Siempre que planteo una actividad en clase, me pregunto qué pueden obtener mis alumnos al realizarla. ¿Les va a servir para descubrir un talento oculto que ni se habían planteado? ¿Para desarrollar un aspecto crítico sobre un tema que no se habían cuestionado? ¿O para entender mi materia de un modo más vivencial y auténtico? Cuando la respuesta a todas estas preguntas es afirmativa, me lanzo a la piscina y propongo la actividad en clase. En muchas ocasiones, los objetivos que me había marcado desde un inicio se amplían en el transcurso de la actividad a partir de las sugerencias de los alumnos. Cuando eso ocurre y el ejercicio se engrandece con las propuestas de los propios estudiantes no puedo sentirme más satisfecho. ¡Acabo aprendiendo de ellos más de lo que esperaba que aprendieran de mí!

“Cristian, ¿hoy qué vamos a hacer? Esa pregunta, como docente, genera adicción”

P: ¿Cómo responden los alumnos ante estos contenidos? ¿y las familias?

R: Me hace mucha gracia porque los alumnos al principio se sorprenden ya que no se habían planteado que podrían aprender tanto con intereses de su día a día. Tras la sorpresa, llega la emoción. Suelen recordar aquellas actividades que les han hecho vibrar. Después, llegan las ganas de más. “Cristian, ¿hoy qué vamos a hacer?” Esa pregunta, como docente, genera adicción. Al utilizar algún elemento de su entorno, les estoy lanzando un mensaje muy claro: no juzgo lo que les gusta, sino que les demuestro que lo que hacemos en clase tiene una aplicación en la realidad. Aprenden de forma sincera. Por otra parte, las familias se muestran muy agradecidas porque entienden que esta metodología es para extraer el máximo potencial de sus hijos.

P: En su libro expone algunos de los retos a los que se enfrenta la educación, ¿qué papel tienen en ellos los estudiantes? ¿y los docentes y familias?

R: Los retos a los que se enfrenta la educación son los mismos retos que plantea el siglo XXI. Siempre hablo de una educación actual para dar respuestas a los problemas actuales. El mundo digital debe estar presente en el aula. Los docentes, como educadores que somos, debemos educar en el uso saludable de las redes sociales. Siempre digo que mirar hacia otro lado con el tema de los teléfonos móviles es dejar fuera también los conflictos que surgen del mundo digital. También es importante que desarrollen el espíritu crítico con el entorno natural y social. Para que sean ciudadanos libres, primero tenemos que enseñarles a ser tolerantes. Las familias, por su parte, deben caminar junto a los profesores. Cuando escuela y familia van de la mano, todo se vuelve más satisfactorio porque los alumnos ven que existe una comunicación plena.

“La sociedad no para de evolucionar y, por tanto, la escuela tiene que avanzar al mismo ritmo”

P: Además de ser un profe rebelde, en su libro reivindica la educación valiente, ¿qué significa eso?

R: Como decía antes, ser rebelde implica saber seleccionar lo que de verdad va a servir a nuestros alumnos. En Secundaria, los docentes somos especialistas de una disciplina y creo que es bastante valiente asumir que no todo lo que tiene que ver con nuestro ámbito lo tienen que saber nuestros alumnos. Para mí, es valiente saber dejar de lado algunos aspectos del currículum para potenciar aquellos que no están y que afectan al crecimiento personal y al autoconocimiento del alumno.

P: ¿Qué le sugieren las siguientes palabras? Rebeldía, escuela y vocación

R: La palabra rebeldía es una convicción; no una actitud. Ser un profe rebelde significa situar al alumno en el lugar que se merece, que es el centro. La palabra escuela me hace pensar en la sociedad. La escuela debe ser el reflejo de la sociedad; la sociedad no para de evolucionar y, por tanto, la escuela tiene que avanzar al mismo ritmo. Y la vocación es una palabra divinizada que no resume lo más importante: se puede ser profe por vocación, pero también conozco a colegas que no se habían planteado que acabarían dando clases y, sin embargo, son unos profesionales de los pies a la cabeza. Ser profesor es una filosofía de vida y, cuando uno ama lo que hace, se contagia esa pasión.

Fuente de la entrevista: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/cristian-olive-ser-profe-rebelde-significa-situar-alumno-lugar-merece/

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Two-thirds of Australia’s Chinese students ‘stuck at home’

Asia/ China/ 04.02.2020/ Source: www.timeshighereducation.com.

Almost two-thirds of Australian universities’ Chinese students are currently abroad, new government data show, in an indication of the scale of the financial hit confronting the sector if the coronavirus crisis persists.

Education minister Dan Tehan released statistics showing that of the almost 190,000 Chinese residents with valid Australian student visas on 1 February – when the government banned foreign nationals entering from China, in a bid to curb the outbreak’s spread – about 157,000 were higher education students.

Of these, 62 per cent were overseas and faced a wait of at least two weeks – and possibly much longer – before being allowed into Australia.

The figures suggest that Australian universities may be about to experience the worst fears of those who have warned against their financial reliance on Chinese students’ fees.

A paper released last year by University of Sydney sociologist Salvatore Babones, who focused his research on seven Australian universities, found that they had derived between 13 per cent and 23 per cent of their income from Chinese students in 2017. Since then, the number of visas granted to Chinese higher education students has increased by about 6 per cent.

Institutional and auditor-general’s reports released since Dr Babones conducted his analysis suggest that the two universities most financially exposed to Chinese students – the University of Sydney and UNSW Sydney – respectively obtained 26 per cent and 27 per cent of their revenue from this source in 2018.

UNSW’s main campus is unusually quiet for this time of year, devoid of the groups of orienting Chinese students that normally circulate in February – a scene replicated at universities across the country.

UNSW vice-chancellor Ian Jacobs last year said that his university had set up a contingency fund to “buy…an extra few months” in the event of a sudden loss of Chinese students, but said he would have to rapidly decrease spending on staff and infrastructure if the crisis lasted longer.

In a 4 February press conference, Mr Tehan said the government and universities had committed to “maximum flexibility” to help Chinese students stranded overseas.

He brushed off questions over whether Chinese students would be entitled to refunds if they could not study in Australia, and whether the government would consider helping universities meet the consequent “shortfall”.

“Let’s wait and see what the impact is of the coronavirus over the next fortnight, the next month, the next quarter, before we start looking at things like that,” he said.

“Let’s deal with getting in place the online learning, the remote learning. Let’s make sure we’re dealing with all those students who are already here in Australia and making sure their welfare is being looked after.”

Some Chinese students have scoffed at online learning as a viable solution, citing internet restrictions at home.

Mr Tehan also declined to estimate the dollar cost of the crisis while acknowledging international education as a “key” export for Australia. “We have to wait and see the extent of the virus…before we can examine this data and get a true understanding.

“What we’ve seen from Sars [severe acute respiratory syndrome] was that the bounce back in the international education sector was quick and immediate. Things have changed since Sars, but that is the information that we can go on historically.”

Source of the notice: https://www.timeshighereducation.com/news/two-thirds-australias-chinese-students-stuck-home

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Panamá: La desigualdad y la mala educación paralizan el progreso

Centro América/ Panamá/ 04.02.2020/ Fuente: www.laestrella.com.pa.

 

Panamá está entre los países con menos oportunidades de que su población alcance niveles de prosperidad. En un ‘ranking’ global ocupó la 63 posición entre 82 países

Panamá está entre los países con menores posibilidades de mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La tendencia demuestra que los panameños, que vienen al mundo en áreas que no cuentan con recursos y servicios básicos, tienen pocas oportunidades de superación social y económica. El problema estaría asociado con la mala calidad de la educación, la desigualdad de los ingresos y el escaso desarrollo de las áreas rurales, establecen economistas consultados por La Estrella de Panamá.

El Índice de Movilidad Social Global del Foro Económico Mundial, que establece la capacidad de los ciudadanos para alcanzar su mayor potencial, coloca al país en el puesto 63 de 82 países. En América Latina, Panamá está por debajo de Uruguay (35), Costa Rica (44), Chile (47), Ecuador (57), México (58) y Brasil (60).

El estudio evalúa el estado actual de la movilidad social (ascenso en la sociedad) considerando factores como acceso a la educación, a la salud, a la protección social, a la tecnología, los salarios y las oportunidades de empleo.

Pasado y presente

Entre las décadas del sesenta y setenta hubo una gran movilidad social en el istmo producto de la educación. A medida que los panameños concluían sus estudios, encontraban trabajo y su condición social mejoraba. Eso originó un gran movimiento denominado “clase media”. Los pobres subían a clase media, explicó Rolando Gordón, exdecano y docente de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá.

Pero en los años ochenta, se estancó la reforma educativa que pretendía modernizar la educación panameña. A principios del siglo XXI, la educación no estaba a tono con los avances tecnológicos. Los graduandos de la secundaria y de la universidad no dominaban las herramientas tecnológicas del mundo moderno. Los trabajos que conseguían eran mal pagados. El mercado laboral panameño empezó a llenarse de extranjeros especializados en diferentes tecnologías. “La educación dejó de jugar ese papel fundamental que tuvo en el pasado, como instrumento de movilidad social”, reconoció el docente universitario.

Otra parte del problema que ha paralizado los ascensos sociales en el país es la desigualdad de los ingresos y la territorial. Los panameños que viven en áreas de difícil acceso tienen menos oportunidad de tener empleos mejor remunerados, agregó Gordón.

Panamá ha sido uno de los países de mayor crecimiento. En el último quinquenio, el crecimiento estimado es de un 4.6%. Sin embargo, ese crecimiento no se traduce en desarrollo. Adicionalmente, se concentra en pocas actividades económicas (sector servicios) dejando rezagadas las productivas.

Las regiones de Panamá y Colón concentran la mayor parte de las actividades económicas. El resto del país (8 provincias y 5 comarcas) está sumergido en el abandono, que genera exclusión.

En las comarcas es donde la pobreza muestra su peor rostro. Afecta al 82% de la población, mientras que la pobreza extrema alcanza a 6 de cada 10 personas. Pero no hay que llegar hasta las comarcas para observar los rasgos de la pobreza, en la misma ciudad son visibles.

“La mayor desigualdad de este país al resto de América Latina no es solo consecuencia de la elevada pobreza en las comarcas indígenas”, acota Carlos Garcimartín, economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el país centroamericano, citado por el diario español El País, en mayo de 2019. “Es una cuestión de desequilibrios territoriales, que van en aumento”, agrega Garcimartín. La diferencia entre la capital y el resto del país es abismal, añadió el experto del BID.

Las riquezas se concentran en pocas manos y en una pequeña franja del territorio, establece la economista Maribel Gordón. Los ingresos del 10% de la población más acaudalada son hasta 35 veces superiores que los del 10% menos agraciado. El país ocupa la sexta posición con la peor distribución de las riquezas.

“Es necesario señalar que un modelo económico como el neoliberalismo no funciona para todos los seres humanos. Por el contrario, es excluyente, discriminatorio, marginal, y genera pobreza”, dijo la economista Gordón. A nivel mundial, se habla de que el 1% o 2% de la población concentra la mayor parte de las riquezas. En el caso de Panamá, son 115 ultramillonarios, concluyó.

La ciudad más cara

El economista Felipe Argote coincide con sus colegas. A su juicio, la concentración de las riquezas está estrangulando a la clase media.

Panamá es, además, la ciudad más cara de Latinoamérica, agrega Argote.

Un estudio del banco suizo UBS sitúa a la capital panameña entre las 21 del mundo en donde es más onerosa la vida, por delante de urbes europeas como Francfurt, Viena, Montreal o Madrid, donde el ingreso anual de un trabajador está en $50 mil anuales. Mientras que el mínimo de un panameño está por debajo de los $12 mil anuales, plantea Argote. Además, en la última década se han encarecido los alimentos, los medicamentos y el transporte, lo que ensancha la brecha entre salario y costo de vida.

Estas situaciones han impedido que el istmo centroamericano reúna las condiciones para que su población ascienda en la escala socioeconómica, concluyen los especialistas consultados por este diario.

Fuente de la noticia: https://www.laestrella.com.pa/nacional/200203/desigualdad-mala-educacion-paralizan-progreso

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OVE celebra su 4to aniversario «Hemos aprendido haciendo» (Vídeo)

Otras Voces en Educación 

Hace cuatro años dijimos partida y decidimos lanzarnos a esta maravillosa aventura muy comprometida con las maestras y los maestros a nivel regional y mundial.

Cumplimos 4 años de actividades ininterrumpida en defensa de la educación pública, gratuita, científica y de calidad, mas de 55.000 documentos, informaciones, entrevistas, artículos, libros… así lo evidencian y más de 25 millones de visitan muestran la utilidad de este espacio.

Hoy en día destacamos la tarea de construir la más potente base de datos sobre reformas educativas a nivel mundial.

Hemos tejido una red con maestras y maestros a nivel regional, somos un punto de coincidencia de hombres, mujeres, maestros y maestras que trabajan en las aulas, que estudian y se actualizan permanentemente, y que luchan en las calles.

En este cuarto año estamos decididos a internacionalizar el equipo para hacer más efectiva las tareas. Hemos propuesto lanzar en las próximas semanas una convocatoria para 100 reporteros de Ove en América Latina y el Caribe y así poder sembrar raíces en distintos territorios.

Seguimos creciendo con los aportes, ideas y colaboraciones de educadores de todo el mundo. El futuro de una educación auténticamente inclusiva vale este esfuerzo de un colectivo voluntario abnegado y comprometido.

Ayúdanos a seguir contando con más lectores y colaboradores del portal de los y las maestras.

Gracias a todas y todos nuestros seguidores y lectores por su confianza en OVE.

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Educación popular y “buen vivir”: Interacciones en lo pedagógico

Por: Benito Fernández Fernández. 

Resumen

El artículo nos propone pensar de qué forma la Educación popular y el paradigma del Buen Vivir hacen aportes al debate actual sobre la “calidad educativa”, enriqueciendo el enfoque de la “educación como derecho” y contribuyendo a innovar el campo de la pedagogía. El texto parte de dos grandes discusiones, por un lado el contexto de debate
sobre la “calidad educativa”, donde se disputan dos posiciones: “la educación como excelencia” versus la “educación como derecho”, y por otro el debate por el sentido global de nuestro ser en el mundo, en un contexto de globalización y de crisis planetaria. Frente a estos escenarios, la Educación Popular encuentra en el “Buen Vivir” un sentido ético y político que enriquece su comprometida trayectoria a favor de la liberación de los pueblos y en la que se destaca en la dimensión pedagógica el papel del educador popular en la construcción de sujetos autónomos y en la “calidad educativa” como un derecho universal en función de las necesidades educativas de las personas.

EGR10-01-Fernández-Castellano

Fuente del artículo: http://educacionglobalresearch.net/wp-content/uploads/EGR10-01-Fern%C3%A1ndez-Castellano.pdf

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