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Condena del ataque a una escuela por el ejército de Myanmar

El Secretario General de la ONU, António Guterres, critica los ataques aéreos contra Let Yet Kone, que la junta militar afirma estaban dirigidos a rebeldes escondidos en la zona.

Al menos 11 escolares han muerto tras un ataque aéreo contra una aldea en Myanmar, según la agencia de Naciones Unidas para la infancia, en lo que podría ser el ataque más mortífero contra menores desde que la junta militar tomó el poder el año pasado.

El Secretario General de la ONU, António Guterres condenó el ataque el martes, según su oficina, que afirmó que el número de víctimas mortales se había elevado a al menos 13 personas fallecidas, incluyendo a los 11 niños cuya escuela fue atacada.

El país del sudeste asiático está sumido en el caos desde que los militares tomaron el poder en un golpe de estado en febrero de 2021, con cerca de 2.300 civiles asesinados en la represión de la disidencia, según un grupo local de monitoreo. La junta afirma que el ataque mortal del viernes tenía como objetivo a rebeldes escondidos en la zona.

La región de Sagaing, en el noroeste del país, ha experimentado algunos de los combates más intensos, y los enfrentamientos entre combatientes antigolpistas y los militares han provocado la destrucción de pueblos enteros.

La agencia de la ONU para la infancia, UNICEF, condenó la violencia del viernes en el municipio de Depeyin, en Sagaing.

«El 16 de septiembre, al menos 11 menores murieron en un ataque aéreo y por fuego indiscriminado en zonas civiles», informó UNICEF en un comunicado emitido el lunes.

Añadió que las escuelas deben ser seguras y nunca deben ser un objetivo.

«Al menos 15 menores de la misma escuela siguen desaparecidos», dijo UNICEF, pidiendo su inmediata y segura liberación.

Guterres, que el martes recibía a los líderes mundiales en la Asamblea General de la ONU, «condena enérgicamente los ataques de las fuerzas del ejército de Myanmar contra una escuela en Let Yet Kone» y ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas, informó en un comunicado su portavoz Stéphane Dujarric.

Este tipo de ataques a escuelas, que contravienen el derecho internacional humanitario, constituyen «graves violaciones contra la infancia en tiempos de conflicto armado que el Consejo de Seguridad condena de forma enérgica», declaró la portavoz de Guterres, quien pidió que los autores rindieran cuentas.

Un video obtenido de un grupo comunitario local muestra un aula con sangre en el suelo, daños en el techo y una madre llorando sobre el cadáver de su hijo.

La junta militar dijo que había enviado tropas en helicópteros a Let Yet Kone tras recibir un aviso de que combatientes de un grupo rebelde de las minorías étnicas, el Ejército para la Independencia Kachin (KIA, por sus siglas en inglés), y una milicia antigolpista local estaban transportando armamento en la zona.

El ejército acusó a la resistencia rebelde de utilizar a civiles como escudos humanos, y dijo que había incautado minas y explosivos en la aldea.

«Los miembros de seguridad dieron el tratamiento médico necesario y se encargaron de enviar a los pacientes a un hospital cercano», dijo el ejército en un comunicado.

El portavoz de la junta, Zaw Min Tun, acusó el martes al KIA de llevar a la población local a un monasterio y disparar desde allí a las tropas.

Una persona de la aldea contactada por la Agencia France Press rechazó las insinuaciones de los militares de que había combatientes en la zona.

«Acaban de atacar la escuela. Dicen que alguien les atacó y que luego se defendieron, pero eso no es cierto», dijo, hablando bajo condición de anonimato por su propia seguridad.

También comentó que los militares se habían llevado algunos de los cuerpos y detenido a varias personas, entre ellas menores y profesores.

El director regional de Save the Children en Asia, Hassan Noor, señaló que nunca se debe atacar escuelas durante conflictos.

«¿Cuántos incidentes más como éste tienen que producirse para que se tomen medidas?» pregunta Noor, instando al Consejo de Seguridad de la ONU y a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) a tomar medidas con rapidez.

Hasta el momento, los esfuerzos diplomáticos de la ASEAN han sido infructuosos para resolver la crisis de Myanmar. Los líderes de la agrupación regional se reunirán en Phnom Penh en noviembre.

Fuente original en inglés: https://www.theguardian.com/world/2022/sep/21/myanmar-junta-attack-on-school-condemned-as-child-death-toll-rises-to-11

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Argentina: Dos menores de una escuela de Santa Lucía se trenzaron a los golpes: una terminó sangrando

América del Sur/Argentina/19-08-2022/Autor(a) y Fuente: www.diariodecuyo.com.ar

En el video de la gresca se escucha cómo los testigos les advierte sobre un portero por lo que frenan el ataque.

Hace algunos minutos se viralizó un video sobre una feroz pelea entre alumnas de una escuela de Santa Lucía. Se trata de dos adolescentes que, tal como se ve en las imágenes, se trenzan a los golpes y los testigos, lejos de separarlas, se alejaban y las arengaban.

Según las fuentes, el violento episodio ocurrió en las inmediaciones de la escuela General Antonio González Balcarce y por el video que proporcionaron, una de las jóvenes terminó con la nariz ensangrentada y el rostro marcado.

Además, entre los gritos de las personas que estaban alrededor de la pelea, se escucha que alguien alerta sobre la presencia de un supuesto adulto. «Corran, el portero», fue la frase que logró separar a las adolescentes.

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Algunos libros para un verano «educativo»

Neuroeducador. Una nueva profesión

Francisco Mora
Alianza Editorial

Francisco Mora es, por derecho propio, uno de los más importantes divulgadores de la neurociencia en el campo de la educación. En este último libro explora la posibilidad de que en ese cruzarse disciplinas y campos del conocimiento sea posible el surgimiento de las y los neuroeducadores.

 

 

 

 

Mimosa y Sam. Un festín en el jardín

Cathon
Ed. La Finestra Lectora

Mimosa y Sam son dos buenos amigos que se dedican a resolver misterios en el jardín… Esta vez toca averiguar quién se está comiendo las horas de albahaca. El libro, un cómic escrito e ilustrado por Cathon, está pensado para público prelector a partir de los tres años y para hacer lecturas compartidas.

 

 

Schola delenda est?

Pascual Gil
Apostroph

Pascual Gil es una de las voces más jóvenes y críticas del panorama educativo actual. Es profesor de Geografía e Historia en un centro de secundaria. Desde la más absoluta cercanía con el aula, critica en este volumen la entrada de intereses más o menos mercantiles, neoliberales y desreguladores en la escuela. Intereses que utilizan, por ejemplo, conceptos como las competencias clave como puntas de lanza. Un ensayo crítico de rápida lectura que da que pensar.

 

 

La evaluación formativa.

Estrategias eficaces para regular el aprendizaje

Mariana Morales y Juan Fernández
SM

La evaluación formativa puede ser una de las más poderosas herramientas para modificar la actuación en el aula. Tanto la del docente como la del alumnado. Evitar la nota numérica y multiplicar el feedback que se ofrece a chicas y chicas; permitir que corrijan y repitan sus trabajos para que los mejoren. Medir la evolución del aprendizaje y no del aprobado. Este libro de Mariana Morales y Juan Fernández te permitirá, al menos, dar algunos primeros pasos en este campo.

 

Ni musas ni sumisas

Helena Sotoca
Editorial Bruguera

Ni musas ni sumisas no es un libro sobre educación, pero sí. Habla del papel de las mujeres a lo largo de la historia del arte; de qué puesto ocupan y han ocupado a lo largo de los siglos. El feminismo vuelve a servir para analizar de forma crítica no solo la historia, sino el papel del arte y la cultura, de los valores que transmite, de la sexualidad o los cánones de belleza.

 

 

 

Algunas lecturas educativas para el día del libro 2022

 

Profe y enano. El orgullo de la diferencia

Josep María Alaña
Editorial Octaedro

Ser enano no es especialmente fácil. Ser diferente no lo es. Y no lo es especialmente en las aulas, ya se sea alumno o profesor. Josep María Alaña explica en este volumen cómo ha vivido todas estas experiencias. En definitiva, es una reflexión sobre la diferencia y su aceptación.

 

 

Hacia una escuela para lo común. Debates, luchas y propuestas

Jordi Collet y Silvia Grinberg
Morata

La educación y la escuela están atrapadas en un momento complicado, manejadas con la lógica utilitarista e individualista, enfocadas al mercado de trabajo, a la supervivencia. Collet y Grinberg eligen pensar en ellas como posibilidad de acercamiento y construcción del bien común. Se trata de una búsqueda de alternativas a esa educación «técnica y neutral» que tanto se vende.

 

 

Cuentos de casa

Salvador Comelles
Anaya

Los objetos cotidianos que puede cualquiera encontrar en su casa, qué se yo, el sofá, un espejo, el ratón del ordenador o un rotulador… Todos tienen vida popia. Es mejor no despistarse. En este libro encontrarás algunas historias que nos hablan de esas cosas que hacen las cosas en casa cuando no nos damos cuenta.

 

 

100 actividades de ámbito artístico para primaria

Josué García García
Editorial Graó

Cual libro de recetas, en 100 actividades… encontrarás un centenar de actividades que poder desarrollar con las chicas y chicos de tu clase (no solo). La idea es trabajar la creatividad, la interpretación y la percepción del alumnado. Además de la larga lista de posibilidades, el libro está pensado casi como un recetario, y en cada una encontrarás lo siguiente: materiales necesarios para llevarlas a cabo; descripción de la propuesta; desarrollo y actividades alternativas.

 

 

Los Forasteros del Tiempo 12: La aventura de los Balbuena: objetivo la Luna

Roberto Santiago y Pablo Fernández
SM

Los Balbuena están en 1969 metidos en el módula lunar Eagle, en la misión espacial Apolo 11… a punto de pisar la Luna. Seguramente, la mayor aventura de las que han vivido hasta la fecha.

 

 

Territorios de juego y exploración. Derecho a jugar

Alejandra Dubovik, Alejandra Cippitelli
Editorial Octaedro

Este libro habla de territorios de juego y de experimentación entendidos como espacios que ofrecen las condiciones óptimas a los niños para que los conquisten y los construyan desde su creatividad. A partir de la manipulación del material, en colaboración y comunicación con sus compañeros y compañeras, y mediante el imaginario colectivo y participativo, los pequeños van construyendo el conocimiento.

 

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Argentina: «Educación sexual, o espacios para hablar de la sexualidad en las instituciones»

Diario Andino 

Buenos días, hoy quiero comentarles cuestiones en relación a una serie que me nombran analizantes de variadas edades, “Sex education”, más allá de detalles técnicos, si hablamos propiamente desde el Psicoanálisis, como es el caso del personaje de la madre del protagonista, es una sexóloga, no psicóloga supongo, pero de todas maneras, la trama y las situaciones que se muestran allí, desde los docentes de la escuela, las relaciones entre lxs adolescentes y las posiciones que van tomando durante el desenvolvimiento de la historia, creo que está bien tomada.

Hay no sólo la cuestión de la pulsión, o goce que se presenta en lxs chicxs, alumnos, sino también la amistad, la responsabilidad afectiva, el amor, el maltrato, las adicciones, el tema del IVE, la segregación, las preguntas sobre lo que sienten, la autoridad, los roles y funciones de los adultos, la creencia en ellos mismos, o no, las inseguridades, lo humano.

Tanto jóvenes como adultos se plantean interrogantes sobre sus vidas, y lo más interesante es la posición de Otis, un joven que se predispone a escuchar a sus pares, inspirado por una chica, como no podía ser de otra manera, a partir de sus propias preguntas.

Pensaba en la importancia de la ESI en las en las escuelas secundarias, que además de atravesar las materias, con sus puntos de atención, el hecho fundamental de que lxs alumnos sean escuchadxs,   también los adultos y adultas en juego puedan  formarse en relación a algún tipo de forma de trabajo que incluya invitar a profesionales, hacer talleres con médicos, psicólogos, docentes, en fin, tarea nada sencilla pero necesaria, de modo de abordar las problemáticas que llegan a la clínica luego. Realmente se da por sabido conocimientos de prevención y asistencia a nivel biológico, no sólo emocional, que se desconocen por completo., dados los casos de maltrato verbal y físico entre pares.

La vez pasada preguntaban algo acerca de cómo tratar la violencia en las escuelas y se me ocurre que tal vez se pueda articular con eso además.

Lxs esperamos para conversar en la radio, muchas gracias!

Violeta Paolini, Psicoanalista, Miembro de la EOL y AMP.

https://www.diarioandino.com.ar/noticias/2022/06/08/222452-educacion-sexual-o-espacios-para-hablar-de-la-sexualidad-en-las-instituciones

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Beristain: “La escuela debe poner el foco en cada niño, respetar su ritmo y darle lo que necesita». País Vasco

Analizamos con el docente en educación, Iñigo Beristain, los retos del sistema educativo vasco.

Con el debate sobre la nueva Ley de Educación sobre la mesa y la ponencia que se está llevando a cabo en el seno del Parlamento vasco para definir las bases del acuerdo sobre el sistema educativo vasco, `Crónica Vasca´ ha querido analizar las claves y los retos que debe acometer la futura Ley de mano de Iñigo Beristain, docente con 24 años de experiencia en la educación, asesor en el centro de innovación educativa del gobierno de La Rioja, ex director del CEIP Labastida de Álava y participante de la ponencia en la cámara vasca.

Lengua

Beristain es consciente de que es un tema difícil de abordar al estar asociado a «asuntos políticos y muy emocionales» por lo que se hace «complicado» poner a todas las partes de acuerdo. «Es evidente que el euskera es una lengua propia de nuestra tierra que hay que mantener, pero creo que para cuidarlo no nos podemos basar exclusivamente en el ámbito escolar, ya que se queda corto».

«Hay que afrontar el tema de las lenguas como cualquier otro aspecto educativo, poniendo el foco en cada niño y entendiendo sus particularidades. Es un tema complicadísimo de abordar, pero creo que el foco hay que ponerlo en el alumnado y luego, más allá de los modelos lingüísticos, es el contexto el que te marca las dinámicas de lo que sucede en los centros. Por mucho que insistamos en que queremos algo, si el niño, por lo que sea, no es capaz, no va a ser posible. Nos tenemos que adaptar a cada alumno. El euskera nos da una riqueza cultural que hay que mantener, pero, ojo, porque puede ser un muro infranqueable para muchas personas«.

Segregación:

«Es un tema muy difícil de solucionar. Es verdad que hay centros públicos con mucha cantidad de inmigrantes, pero es normal que la gente que viene de fuera se quiera juntar con personas que tienen su misma cultura. Tenemos que saber aprovechar la diversidad que ofrecen, ya que son mucho más interesantes que un centro homogéneo, pero, a la vez, surgen conflictos de convivencia que hay que abordar».

«El problema de la segregación hay que afrontarlo conjuntamente de mano de la escuela concertada, ya que no sólo depende de la escuela pública vasca, además de abordar también cómo se gestionan las plazas. Hay que apostar por proyectos educativos potentes, interesantes y transformadores en la educación pública para que las familias opten por esa educación. Para ello, tenemos que poder contar con claustros y direcciones estables que trabajen codo con codo con el departamento de Educación para poderlo posibilitar».

«El tema de la segregación, la lengua y la atención a la diversidad se puede resumir en un concepto: la equidad. Si toda actuación que llevemos a cabo pasa por ese filtro, todo lo que sucede en el sistema educativo funcionará como un dominó. No es fácil, pero al menos debe ser nuestro reto».

Cambio de cultura educativa

«Imagino el sistema educativo como un gran barco similar al que se quedó atrancado en el canal de Suez. Un barco muy grande, con muchas capacidades, pero con dificultad de maniobrar. Habría que transformar el sistema educativo en barcos más pequeños y ágiles para afrontar los diferentes retos educativos. Pequeños barcos que son enviados desde el gran carguero y navegan de forma coordinada para evitar que se puedan dispersar y no navegar para un fin común».

Para ello, Beristain apuesta por «promover centros que sean punta de lanza de las transformaciones y darles cierta flexibilidad a la hora de seleccionar al personal y conformar los claustros». Pide que haya centros que «sirvan de laboratorio para probar planteamientos interesantes que están funcionando» en otros lugares. En este sentido, ve fundamental que «se mantengan los claustros», ya que «sin estabilidad en dicho claustros es prácticamente imposible desarrollar proyectos interesantes» en las escuelas. «Hay que darle una vuelta a cómo se crean los claustros, a la formación del personal y a poder contar con perfiles concretos para cada tipo de centros», reclama.

«Los problemas de estabilidad en los claustros y equipos directivos se acrecientan en el entorno rural, fundamentalmente en aquellos pueblos alejados de las capitales»

Además de pedir una mayor estabilidad en el personal laboral de cada centro, Beristain hace hincapié en la necesidad de formar a los equipos directivos de los centros. «Las direcciones no están profesionalizadas y, al final, cualquier profesor llega a la dirección sin tener una formación específica. Está mal visto que los directores no den clase y se centren en la labor de gestión del colegio cuando la carga de trabajo que requiere estar en una dirección es mucha y complicada».

«Nos tienen que dejar probar otras maneras de seleccionar al personal para que se adecúe al proyecto. Si pudiéramos mantener al claustro de manera estable se pueden llevar adelante los proyectos educativos, pero si año a año hay cambios por las propias dinámicas de cómo se adjudica al profesorado se dificultan mucho los procesos». Por ejemplo, «no todos los profesores quieren trabajar en un centro complicado, pero otros sí. Y esas personas que trabajan en colegios con dificultades deberían contar con incentivos», expone.

Beristain apuesta para que los centros escolares sirvan para probar iniciativas a todos los niveles con el objetivo de «generar un sistema inteligente con inercias positivas» que posibilite que la escuela tenga «muy claro» su proyecto.

 «Hablamos de un cambio de cultura en la educación. Toda transformación educativa es lenta y requiere de un tiempo. Si alguien lo hace de forma rápida, tenemos que sospechar de ella».

Modelo de Labastida

El colegio público de Labastida en Álava inició, bajo su dirección, un cambio de proyecto educativo basado en dos conceptos: «Cada persona aprende a su ritmo y es el sistema el que se adapta a cada alumno». Es un concepto de educación basado en la «personalización e individualización» de los aprendizajes. «Normalmente es el alumnado el que se tiene que adaptar al centro y no al revés, cuando cada persona aprende a un ritmo determinado y tiene que ser el sistema el que se adapte a cada niño«. «Si ponemos el foco en cada uno de los críos les vamos dando todo aquello que necesitan para seguir creciendo como personas», explica.

Para ello, Beristain insta a dejar atrás el vigente concepto de evaluación que se basa, casi exclusivamente, «en una visión muy competitiva de las notas» para ir con más calma, a una evaluación formativa que promueva la profundidad de los aprendizajes que se dan en el colegio.

«La escuela tiene que dar a cada niño/a lo que necesita»

«Se trabaja en grupos heterogéneos y cada persona aporta al proyecto cooperativo desde el punto en el que está, pero luego asociado a esto tiene que haber una individualización de aprendizajes. Hay que focalizar muy bien a través de la evaluación en que punto está cada crío y darle todo lo que necesite, adaptándose a su ritmo. Si tiene dificultades ayudarle con todo y a los que van mas rápido, incentivarles y dejarles volar sin límites por arriba».

También alega por «no encorsetar a los alumnos en la distribución por edades» que se da en las escuelas, las cuales se organizan tradicionalmente  por edad de nacimiento. «Al mezclar edades se promueve mucho el aprendizaje entre iguales sin asociarlo a una edad concreta». «Sobretodo en edades tempranas de infantil y primaria hay procesos madurativos claves para que aprendan conceptos matemáticos, a leer y a escribir, y nos entrán las prisas para que lo aprendan a una edad concreta cuando es una cuestión de respetar los ritmos madurativos del alumnado»

Para afrontar las necesidades especiales que puedan requerir algunos alumnos, el CEIP Labastida apostó por mezclar grupos y así fomentar que haya más de un profesor en el aula. «Los apoyos a los críos con más dificultades no se hacían fuera del aula con clases particulares, sino con mayor presencia de profesores dentro de la clase» y bajo la premisa de que «todo el alumnado es de todos».»No hablo de de dejarles solos ante el peligro sino de ofrecerles unas posibilidades de aprendizaje, motivarles e incentivarles», añade.

Digitalización

A juicio de Beristain, en muchas ocasiones sucede que se implanta primero la tecnología en los colegios y luego se piensa qué hacer con ella. Por ello, pide «definir primero los proyectos a llevar a cabo y, a partir de ahí, utilizar la tecnología como medio». Los proyectos deben contar con «una visión crítica y humanista de la tecnología», ya que «no tiene ningún sentido implantar dispositivos para trabajar de forma individual». La tecnología tiene que servir para fomentar «la colectividad, el trabajo en equipo y el apoyo mutuo».

Escuela concertada versus pública

Iñigo Beristain ha trabajado tanto en la escuela concertada como en la pública y por su experiencia profesional defiende crear sinergias entre los dos modelos educativos. «Creo que la concertada tiene que aprender muchas cosas de la pública y viceversa. Sería muy interesante juntar direcciones de ambas redes para que aprendan unas de otras. La pública tiene mucho que aportar y la concertada hace cosas muy bien que desde la pública debiéramos de copiar y adaptar».

«Tenemos que generar un sistema. Normalmente lo que sucede es que la educación es de calidad dependiendo del docente que te dé las clases y así, evidentemente, no se sustenta un sistema»

Trabajar con visión de 360 grados

«Normalmente los recursos alrededor de las escuela están muy atomizados y una experiencia interesante a indagar es la de generar una red con personas técnicas que aúne engranajes entre diferentes entidades como educación, sanidad o bienestar social para trabajar de manera coordinada y abordar todos los asuntos que hay que afrontar en un centro escolar y más si es un centro con dificultades».

Dentro de esta visión, Beristain plantea la necesidad de gestionar los asuntos de gobernanza a nivel local o comarcal para «generar más agilidad en el sistema educativo y poder transformarlo más rápida y eficientemente», además de evitar duplicidades de gastos y acciones en la gestión de los proyectos educativos.

Fuente: https://www.cronicavasca.com/sociedad/inigo-beristain-escuela-tiene-adaptarse-ritmo-cada-alumno-darle-necesita_572679_102.html

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Pilar Tormo: «La escuela tiene vida propia y hemos de saber mimarla, atenderla y vivirla»

Por: 

  • Entrevistamos Pilar Tormo Saenz, una referente en la educación valenciana con 41 años de experiencia y evolución en ella. Hacer escuela, nos dice, «ha sido la oportunidad constante de preguntarse qué es aprender, cómo lo hacemos las personas, en este sentido relacional de la educación que hace aproximarse a la vida de otro ser humano que no eres tú».

La huella de Pilar Tormo se observa desde Novelé, en La Costera, hasta Valencia y la Horta Sud; está patente en la palabra y las experiencias de sus alumnos, que recuerdan con gran estima y devoción su paso. Tormo escribió en Històries que he viscut (Rosa Sensat, de momento solo en catalán), y bajo petición, como dice ella, sus vivencias como maestra y como persona durante cuatro décadas, en una España acabada de salir del franquismo, retrasada y oscura, y en una Comunitat Valenciana donde la lengua se abría paso, donde la alegría se vive en las escuelas y el cuidado se vuelve sagrado entre las cuatro paredes de un edificio; un edificio que, como afirma en su libro, «cambia el mundo».

Tengo que empezar preguntándole lo siguiente ¿La escuela cambia el mundo, o el mundo cambia a la escuela?

Seguramente las dos afirmaciones son verdaderas. Cuando la realidad del mundo fuera de la escuela es cruel, punzante, dura… La escuela sufre. En situaciones como en los campos de refugiados, en una guerra, donde la realidad del mundo es muy dura, la repercusión que tiene la escuela en la vida de las criaturas se nota. Por lo tanto, es evidente que la realidad del mundo cambia en la escuela. Pero la escuela es muy sanadora. Es decir, tiene un microclima y una vida propia que hace posible mejorar el mundo. Abre un espacio dedicado a pensar y aprender, mejora indudablemente la vida de las criaturas y, por tanto, del mundo, en este mundo que es excesivamente individualista y competitivo. Una buena escuela hace posible que haya cambios.

Para mí, con la distancia de los años, lo que me parece muy importante, y más en este momento, es que los maestros crean que la escuela genera vida, que tiene vida propia; es decir, que las criaturas con circunstancias y experiencias duras pueden contar con esta experiencia escolar y que, como dice Marina Garcés, pueden salvar o hundir la experiencia humana. Es así. La escuela tiene vida propia y debemos saber mimarla, cuidarla, atenderla y vivirla. En paralelo a como la influencia del resto de lo que vivimos se convierte en una realidad que penetra. Por lo tanto, de alguna manera, hay pizcas de verdad en cada una de estas afirmaciones.

¿En una sociedad que tiende a ser individualista, cómo se plantea en la escuela la idea de la compañía, la colaboración y la ayuda mutua?

La sociedad, el mundo, somos nosotros también. Y es curioso que sea individualista. El poder, una parte minoritaria de la sociedad pero dominante, trata de que esta sea la única manera de vivir. Sin embargo, los libros de autoayuda y de investigación de otra manera de vivir, crecen. El mismo mundo es múltiple y manifiesta permanentemente que el poder no lo domina todo, que las necesidades de humanidad las sentimos, aunque no las podamos satisfacer. Por lo tanto, hay momentos de mucha confusión o momentos de muchos cambios, como el de ahora mismo, en los que sentimos que no obstante el poder no lo ocupa todo, no es capaz de cubrir esta necesidad de humanidad. Y debemos saber buscarla porque, como no tiene poder, tiene menos voz. Entonces, yo creo mucho que la relación es el centro de la vida humana, que somos interdependientes, que esta idea de la autosuficiencia es muy masculina, muy insatisfactoria, irreal y mentirosa. Debemos hacer que esta relación no sea de dominio, sino de reconocimiento, de autoridad, de investigación, de intercambio humano…

Pilar Tormo, tercera por la izquierda, en la mesa redonda de presentación de ‘Històries que he viscut’ | Foto: Ana Bisquert

¿Cuáles son los mecanismos que pueden aplicarse en la escuela para lograr esto que dice?

Saberlo como maestra te da la capacidad de dejarte tocar por la realidad que tienes delante. Marina Zambrano dice que debe ser como un cristal, donde el otro se nos debe mostrar en toda su plenitud y, por tanto, dejarnos tocar por el otro, por sus necesidades, por sus inquietudes. Algunas experiencias en la escuela hablan de esta forma de estar. Yo recuerdo cuando estaba en el instituto y las criaturas me decían: «Aquí no haremos asambleas, ¿no?», algo sagrado para mí, que he mamado de las pedagogías, el lugar de escucharnos, de hablar… En vez de intentar convencerles, dije: «Aquí hay algo muy fuerte que me ha de hacer pensar». ¿Qué les pedí? Tiempo. Siendo maestra, cada una de las dificultades y experiencias te abre a otras, a la busca ideal. A mí este momento no se me olvida, porque parar y pensar qué hay detrás de las propuestas pedagógicas que hacemos me parece que abre el camino al encuentro, a la creación, a la no repetición. La vida de la escuela no puede repetirse, no hay una pedagogía cerrada, enlazada, que sirve para siempre; sino que tenemos que estar de manera permanente a la altura de las nuevas necesidades.

¿Entiende entonces que no se debe aplicar una única pedagogía y que debe adaptarse a las condiciones de las criaturas?

Yo lo que diría es: haz lo que te funciona. La táctica de la pluma y el tintero no pasaría ningún examen ni filtro de nuevas pedagogías, pero resultó revulsivo porque me di cuenta de que aquellas criaturas, mayores pero que no sabían escribir, lo que estaban pidiendo era una situación que les provocara. Yo creo que se trata de eso: que permanentemente tu mirada se fije en el mundo de las criaturas, y las pedagogías que han construido los maestros anteriores a nuestros te obligan a escuchar lo que tienes delante. Entender que no es un paquete cerrado. Yo creo que este es el misterio de que haya diferencias tan grandes de género y de edad en la escuela, no tanto de capacidades, y que enriquecen el encuentro; porque este es el mundo real y este no es un mundo de iguales. En este mundo hay diferencias, incomprensiones, pero también afinidades, y todo ello configura la escuela. Este para mí es un aprendizaje de humanidad y se necesitan maestros que también lo consideren de esta manera.

Hablando de la diferencia y de la igualdad, en tus escritos recoges la idea del feminismo de la diferencia. ¿Cómo se adapta esta manera de educar?

Yo siempre me he sentido cercana al feminismo, un feminismo que abría el mundo a las mujeres, a lo que querían ser. Pero, de alguna forma, siempre dentro de la reivindicación, las situaba como uno menos, como que su trayectoria por el mundo era de carencia. Antes, la lectura que hacía era desde la debilidad, desde lo que no son, desde lo que no tienen… Y ahora me parece una visión tremenda. Hay un momento en que descubro otra mirada: las mujeres han ido construyendo las piezas fundamentales, la atención de la vida: desde parir, hasta tener cuidado. Por lo tanto, este desplazamiento para colocar en el centro la vida, como dice Yayo Herrero, es todo lo que las mujeres podemos aportar. No somos omnipotentes, no podemos con todo; esto es una mentira, una coraza para sentirse fuerte frente al otro. La historia de las mujeres es justamente esta otra manera de estar y me parece muy interesante y sanadora, porque siempre ha estado presente en la vida de la escuela: el cuidado, el cariño…

De hecho, a mí como alumna me gustaban las matemáticas porque me enamoré del profesor. ¡Me encantaban las matemáticas porque venían de su mano! Yo iba a las clases de biología con una alegría que me moría, ¡pero es que la maestra me encantaba! Todo el mundo tenemos experiencia de ello, es fundamental, es un vínculo de humanidad que hace posible que se descubran intereses. Por ello, la mejor experiencia de formación que pueden tener los maestros en la universidad es vivir experiencias de aprendizaje. Que piensan sobre las que hayan vivido y que vayan tirando del hilo.

A raíz de esto, muy de la juventud, especialmente universitario, critica que haya demasiada competencia entre el alumnado y demasiado estudio de mesa y no tanta reflexión o filosofía.

Yo creo mucho en la universidad, y eso que pienso que está muy desfasada porque la mayoría de veces está fundamentada en la información. Ahora la información ya la tenemos por vías tecnológicas, y esto pertenece a la era pasada. Hay mucha información y poca reflexión. La universidad debe hacer posible que cada uno pueda extraer pensamientos en contacto con otras reflexiones, lecturas, etc. Además, para mí es importante distinguir entre competencia y competitividad. Hay que ser muy exigente, es importante para el crecimiento. La escuela es, y debe ser, muy competente. Hoy en día es muy permisiva, al contrario de lo que se piensa, y a mí eso me disgusta mucho porque cada vez que renunciamos a que el otro se ponga en relación con un aprendizaje que le haga crecer, es una pérdida.

Cada vez que renunciamos a que el otro se ponga en relación con un aprendizaje que le haga crecer, es una pérdida

Cuenta en su libro que tuvo alumnos conflictivos que no iban a clase, y que intentó poner de su parte para que se animaron a ir, a participar…

¡Es que me iba la vida! ¡Me la vida! Yo lo recuerdo con un sufrimiento… Esta función de ir por ellos, decir «bueno, estos son unos descreídos, llevan una vida que yo me la sé dominada, absolutamente el sistema los expulsa de la vida» y yo creía que tenía una posibilidad, una. No la varita mágica, claro; pero que no podían renunciar, y convertir lo que vas viviendo en una oportunidad. Yo recuerdo sufrir y adoptar la posición de salir adelante, de creer que esto es posible, que tu presencia lo hace posible y que ya aprenderás si no sabes. Aprendes haciendo.

Ha estado muy vinculada a movimientos sociales, políticos, que favorecen que no haya esa exclusión, dedicada a asambleas… ¿Cómo expone esta manera suya de vivir dentro de la escuela?

Yo creo que no nacemos solos, porque nacemos en relación con una madre, ni nos hacemos en solitario. A raíz de esto, he tenido la necesidad de rodearme de gente de la que quería aprender. Además, considero que el capitalismo destruye el mundo. De hecho, muchos de los capitalistas actuales no piensan en salvar el planeta, sino que están creando una fantasía fuera. Yo estoy convencida de que el capitalismo es un destructor y un devorador, pero no sólo para el planeta, sino también para nosotros mismos. Esta manera de ver la situación genera insatisfacción, pero yo he tenido la suerte de que siempre me he encontrado próxima a movimientos de renovación en la escuela, en la búsqueda de nuevas formas de estar a la educación que posibilitaran el crecimiento humano, que han sido imprescindibles en mi vida. Formar parte de estos movimientos es pensar junto con otros para intercambiar experiencia, para dar pasos adelante y es otra manera de entender no sólo la escuela, sino el mundo, así como el mundo fuera de la escuela, porque si el mundo se va destruyendo, este elemento destructor te erosiona y te hace sufrir. Una maestra que hace todo esto fuera, también lo hace dentro de la escuela y no domina a las criaturas, sino que establece una relación con ellas y enriquece el mundo.

¿Cree que la virtualidad actual debida a la pandemia ha empeorado la relación entre profesorado y alumnado y entre personas en general?

Yo lo que creo es que el capitalismo, desde hace muchos años, preparaba el asalto tecnológico a la vida privada, a lo más sensible de los seres humanos como la educación, la sanidad… Y no sabía cómo hacerlo, iba a poco a poco. De repente, la pandemia lo posibilitó. Durante 2019-2020 los maestros habían podido crear una relación con los alumnos y, aunque lo que ocurrió fue de repente y muy bestia, como que la relación estaba creada, la pandemia no la cortó. Pero ahora es diferente porque viene para instalarse y sustituirla. Ya no es un recurso más. El problema es que la comunicación virtual no es la real; necesitamos un cuerpo, necesitamos la mirada de quien tenemos delante; estamos en la mirada del otro, y esto es lo que nos hace humanos. En la sanidad la sustitución entra a lo bestia, y el titular será «por tu bien», siempre, porque es más eficaz, más rápido… Pero perdemos mucho. En el ámbito laboral se abre la disgregación, la atomización de la vida laboral que hace que volvamos a etapas esclavistas de usar y tirar al trabajador, como se ha hecho virtual, o tecnológicamente, sin establecer una relación y sin presencia, poco a poco va invadiendo la esfera de lo personal y familiar. A cambio no sabes a quién tienes detrás.

Ante este cambio, la sociedad pide que no se renuncie a este espacio de lo común que es la escuela. Este espacio donde nos humanizamos, donde nos peleamos y buscamos después la manera de llegar a acuerdos, este espacio de vida. La escuela, hoy en día más que nunca, tiene que luchar por ser este espacio, y trabajar las percepciones, lo que vemos.

El capitalismo hace muchos años que preparaba el asalto tecnológico a la vida privada, a lo más sensible de los seres humanos, no sabía cómo hacerlo y de repente la pandemia lo posibilitó

También le gusta acercarse a la gente, vivir en los pueblos donde está su escuela… El ejemplo de Gúdar. ¿Por qué es tan importante para usted vivir en el mismo pueblo donde hace escuela?

Si mi percepción de la realidad es la realidad en la que vivo, yo puedo pensarla, no me la han de contar, y vivirla a mi manera. Y yo, de una forma natural, siempre he vivido en los pueblos donde he trabajado. ¡Y ha sido fantástico! Me ha hecho tomar contacto con esta realidad y siempre he salido ganando, aunque de entrada haya sido hostil, como la de Gúdar. Yo en la vida había llorado al entrar en un pueblo, y lo hice. En el libro no cuento ni un centésima parte. Cuando subo al pueblo lo hago llorando, pensando: «¿Qué he hecho yo para estar aquí?». Era la primera maestra que vivía en el pueblo desde antes de la guerra civil y, además, todos convenciéndome de que los maestros se quedaban en el pueblo de abajo porque, de esta manera, cuando llegaba la nieve ya no tenían escuela y así tendría más vacaciones. ¡La casa de los maestros era un almacén lleno de trastos! La realidad, a veces, se te presenta de una manera hostil, pero vivir allí donde me ha llevado la escuela ha sido muy enriquecedor porque vives la realidad del lugar.

¿Como vivió en la escuela el postfranquismo?

Yo entreé en un postfranquismo que tenía miedo a la democracia y lo que pasaría. Lo peor de cualquier dictadura es cuando incorporas la autocensura y reconoces el poder del otro. Y en este reconocimiento tú te haces pequeño y desapareces. Suerte que los maestros que yo me encontré a partir del 72 querían cambiar esta escuela triste, mala, oscura… Oscura incluso en la pintura, en los materiales… Yo no tenía ni idea de lo que había significado la República, fue Carmen Agulló quien me la rescató: unas escuelas imponentes, de luz, de contacto en la naturaleza… Y el franquismo cierra todo esto. Los edificios de las escuelas franquistas, las primeras a las que fui, Novelé y Algemesí, eran tétricos, apenas una ventanita allá arriba. Pero yo me encontré enseguida con muchos maestros que cambiábamos esta situación sin pedir permiso, sentíamos que era necesario. Gonçal Anaya decía que la única fidelidad del maestro es su alumno, y esto lo encontré en estos maestros, que a pesar de tener unas leyes y un sistema educativo horrible, introdujeron en la escuela la alegría. Los problemas, el tiempo libre, cantar, aprender… Era un gozo. Todo pasaba por el maestro. Era quien creaba esta manera, y yo creo que se producía un contraste entre un sistema muy autoritario y unas experiencias muy locales, es verdad, muy particulares, pero que abrían otra manera de ser maestro y vivir nuestro oficio.

Pilar Tormo firma ejemplares de su libro | Foto: Ana Bisquert

¿Tiene la huella de su madre alguna relación con el proyecto ‘Aprendemos entre mujeres’?

Aprender entre mujeres es un proyecto gracias al cual pude experimentar mucho con esta actitud de madres: ayudar a que le vaya bien al hijo en la escuela. Para mí el valenciano es sagrado y donde yo me encontraba haciendo escuela en valenciano eran zonas con mucha inmigración. Las madres me decían siempre que no podían ayudar a sus hijos porque no sabían la lengua. Entonces, cuando me jubilé, pensé que era el momento de llevar a cabo un proyecto como este. Fue precioso y he aprendido… ¡pero muchísimo! Para ellas era el momento de aprender una lengua y también aprender a hablar de otra manera, desde cada una.

Por otra parte, pienso que entre las madres y las hijas hay una relación distinta de la que hay entre hijos y madres. Entre la madre y la hija se da la tensión generacional normal, y otra tensión, la demanda de la madre, mujer, por qué la hija no renuncia a ser hija, mujer. Para la hija esto es complejo, porque debe saber distinguir lo que queda en ella de su madre, y lo que emana de ella misma. Mi madre fue una mujer de estudios y he tenido un padre exquisito. Recuerdo que cuando tocaban el timbre de casa, yo iba corriendo porque me daba vergüenza que vieran a mi padre con un delantal. Esto te hace pensar en la suerte que tuve. En mi casa se daba por descontado que debía estudiar igual que mis hermanos y mi madre nos decía: «No es necesario para una mujer casarse ni tener hijos». Este término, «no es necesario», me da la medida. Es precioso. Ella no dice que sea malo, al contrario, está satisfecha porque tiene cuatro criaturas, pero debe ser una experiencia libre. Cuando la madre no está porque no ejerce, se nota. Se ve en nuestro vocabulario, con las frases hechas castellanas «se te ha ido de madre» o «esto es un desmadre». Es decir, la madre sitúa un camino de relación humana que hay que rescatar y revisitar.

Para terminar, ¿qué es para usted ser y hacer escuela?

La escuela es un espacio que da posibilidades de humanidad en todo el que accede a ella, tanto las criaturas como los maestros compartimos un espacio privilegiado. Para los maestros, y para mí, ha sido la oportunidad constante de preguntarse qué es aprender, cómo aprendemos las personas… en este sentido relacional de la educación que hace aproximarse a la vida de otro ser humano que no eres tú. En este entramado de la educación siempre tienes la carpeta abierta de la investigación, de buscar nuevas formas de aproximarte a una forma de estar en la cual estás aprendiendo, porque siempre hay cosas y respuestas que no entiendes, y preguntas que te haces de manera continua, al igual que en la vida. Y yo creo que esto es un privilegio que tiene nuestro oficio respecto de otros. Además, independientemente, creo que el ser humano no puede renunciar a que el trabajo forme parte de nuestra vida.

Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2021/10/18/pilar-tormo-la-escuela-tiene-vida-propia-y-hemos-de-saber-mimarla-atenderla-y-vivirla/

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