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Debaten sobre el futuro de la Educación Digital en Nicaragua

Por: www.el19digital.com/28-07-2017

Docentes y estudiantes del Ministerio de Educación (Mined) y la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), debatieron este martes sobre el futuro de la Educación Digital en Nicaragua.

Durante el Foro de Educación Digital, celebrado en el Auditorio “Fernando Gordillo” (Auditorio 12 de la UNAN), los docentes presentaron proyectos interesantes, en los que aplican la tecnología para fortalecer su pedagogía.

La Fundación Zamora Terán, demostró el uso de las tabletas XO, y expertos en informática presentaron las NicaTablet, para integrar tecnología en las escuelas, así como los llamativos robots legos.

El docente Luis Armando Genet, Responsable del Departamento de Tecnología Educativa de la UNAN-Managua, explicó que el foro ha tenido como objetivo que los docentes TICS de las escuelas primarias y secundarias, puedan exponer los trabajos de innovación educativa utilizando tecnología.

La asesora pedagógica departamental-Managua del Mined, Gabriela Solís, expresó que lo más importante es poder intercambiar con los docentes las nuevas prácticas y conocimientos adquiridos en el tema de tecnología educativa.

El estudiante del Colegio República de Argentina, Michael Mejía, dijo sentirse muy satisfecho con los nuevos conocimientos obtenidos durante el foro, los cuales son realmente innovadores, interesantes y productivos.

Durante el foro, los estudiantes tuvieron la oportunidad de realizar un intercambio sobre habilidades aplicadas en la robótica moderna, creación inteligente de plataformas web y efectividad comunicativa.

*Fuente: https://www.el19digital.com/articulos/ver/titulo:59640-debaten-sobre-el-futuro-de-la-educacion-digital-en-nicaragua

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Película LGBTQ producida por estudiantes de secundaria suscita controversia en China

China/27 julio 2017/Fuente: Spanish People Daily

Una película producida por estudiantes de secundaria en Beijing ha recibido opiniones encontradas del público, ya que el programa muestra a la comunidad adolescente LGBTQ, algo sin precedentes y un tema tabú en China.

Escape, una película de 75 minutos, fue producida conjuntamente por 37 estudiantes de la Escuela Secundaria Afiliada a la prestigiosa Universidad Renmin de China. La película, que trata sobre la vida de un transexual de secundaria, lleva a cabo una exploración en profundidad de la comunidad LGBTQ en las escuelas chinas, cuestionando los defectos de la educación sexual del país.

«Gracias a la educación moderna, [hemos] adquirido abundante conocimiento sobre las comunidades LGBTQ. Pero desafortunadamente, todavía hay mucha gente en China que no es consciente de la existencia de tal grupo minoritario, mientras que algunos son indiferentes, o incluso van en contra de ellos «, dijo Hu Ranran, director de la película, al Beijing Youth Daily una entrevista.

La película se ha mostrado en las últimas semanas a los estudiantes de secundaria en Beijing. Muchos han apoyado al equipo y alabado a los adolescentes por «tener una responsabilidad social que los adultos deberían tener».

«Mi hija es transexual. He venido a ver la película con ella y creo que es muy buena. Me ayuda a entender la comunidad LGBTQ y muestra algunos problemas que podría encontrarme en el futuro «, dijo un padre que vio el programa.

A pesar dela buena acogida del público, la película no pudo presentarse en el festival anual de cine de la escuela, ya que contiene «contenido sensible».

«Nuestros profesores dijeron que el programa es demasiado vanguardista y no es adecuado para mostrarlo en público, mientras que nuestros padres, que consideran que el LGBTQ es un tema tabú, son reacios a hablar de la película con nosotros», dijo Hu.

Muchos de los padres de los estudiantes dijeron a Beijing Youth Daily que las personas LGBTQ están «mentalmente distorsionadas» y son «anormales», y muchos sugieren terapia mental para este grupo minoritario.

«Espero que mi película pueda despertar la preocupación pública sobre un grupo tan descuidado. He contactado a muchas personas LGBTQ, que han superado muchas dificultades, en un esfuerzo por convertirse en quienes realmente son. Cada uno de nosotros puede llegar a ser miembro de un grupo minoritario en alguno aspecto, y nadie debe avergonzarse por ello «,

Fuente: http://spanish.peopledaily.com.cn/n3/2017/0725/c92122-9246165.html

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Como un salto al vacío

Por: Carolina Vásquez Araya

Al salir de la niñez, los seres humanos ingresan en un mundo tan plagado de amenazas como de posibilidades. El color del espectro dependerá, entonces, no solo del nuevo entorno sino de cómo se ha vivido la niñez desde el momento del nacimiento; si fue una feliz llegada al mundo o estuvo rodeada de pobreza, amenazas y violencia. Si durante el transcurso de los primeros años hubo amor  o una carencia profunda de nutrición emocional y física, elementos indispensables para garantizar el desarrollo adecuado del nuevo ser. De acuerdo con los Informes de Desarrollo Humano de los años recientes, en Guatemala la niñez es uno de los segmentos poblacionales más castigados por la pobreza y el abandono. Del universo infantil, las niñas son quienes sufren mayores carencias y abusos.

La idea de una adolescencia feliz es -en los países con mayores deficiencias en su manejo de los asuntos públicos, como Guatemala- una burla desde todo punto de vista. Las políticas educativas dependen de la voluntad de sectores opuestos al desarrollo humano, porque su atención y esfuerzos están centrados en obtener los mayores beneficios posibles del manejo de los haberes del Estado y de las riquezas nacionales. Una sociedad educada, preparada y potencialmente fuerte en términos de ciudadanía representa una amenaza que no figura en los planes de quienes detentan el poder.

Lo anterior, deslizado muy hábilmente como política de Estado, ha representado la eliminación de institutos vocacionales para jóvenes que emergen de una niñez con baja cobertura educativa y programas inadecuados para enfrentar los desafíos de un mundo cambiante. De ese modo, sus aspiraciones de alcanzar sueños de vida capaces de eximirlos del triste destino de integrar huestes de desempleados, se ven aniquiladas incluso antes del intento.

Las cantidades obscenas de dinero de las arcas públicas desviadas hacia los bolsillos de quienes han hecho feria del presupuesto de la nación revela de manera inequívoca que esa estrategia de oscurantismo educativo es efectiva, porque produce una especie de vacío entre los operadores político/económicos y el resto de la población cuya capacidad de reacción ha sido prácticamente abolida, incluso entre sus estratos más privilegiados. Ante la cruda realidad de la corrupción y el crimen organizado, la ciudadanía parece preferir el estatus a un cambio radical cuyas consecuencias son impredecibles. Y los tiburones, satisfechos, aprovechan el temor de sus víctimas nutriéndose de su sangre.

De ahí que sea conveniente apagar el fuego juvenil incluso antes de prender. Quitarles la savia, rodearlos de obstáculos para su desarrollo y mantenerlos en un estado de perenne frustración en donde cualquier oferta de trabajo mal pagado les parezca una puerta al paraíso, son estrategias puntuales sacadas de un tratado de la más vil ideología de la explotación. La juventud se debate, entonces, entre lo poco legítimo a lo cual tiene acceso y la abundante oferta de organizaciones criminales, cuyos intereses prevalecen por encima de los objetivos comunes de una población abandonada.

Surgir de una niñez plagada de carencias -para el 60 por ciento de la ciudadanía- malnutrida, violentada y sin perspectivas, para ingresar de golpe en una etapa de adolescencia y juventud más amenazante aún, es la vida diaria de miles de guatemaltecos. Niñas madres a los 12 años, niños sicarios capaces de asesinar por dinero, jóvenes transformados en monstruos por una sociedad que prefiere aplicarles la pena de muerte a luchar por ofrecerles educación y trabajo, es la fórmula perfecta para el fracaso.

ROMPETEXTO: Jóvenes enfrentados a un mundo que los rechaza y los margina, es componente toral de la crisis.

Blog: http://www.carolinavasquezaraya.com
@carvasar

Fuente: http://iberoamericasocial.com/salto-al-vacio/

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Una segunda oportunidad: cómo sacan a los adolescentes del delito

Por:  Silvina Heguy

“Ella, Juli, me convenció. Me hizo cambiar de idea. Me hizo entender que había una oportunidad para mí. Que podía salir adelante. Antes me drogaba, andaba robando, hacía mil maldades. Acepté internarme y salí para adelante. Entendí que tenía opciones. Ahora estoy acá”.

“Acá” es el barrio de siempre, el Salamanca al fondo de González Catán; la misma esquina con los mismos pibes que siguen consumiendo paco y robando. Pero para Walter, 16 años, ya no es lo mismo. “Juli” es Juliana Lombardi, de 26 años, una operadora territorial. Se podría decir que es una de los 15 “rescatistas” que andan por La Matanza para trabajar con chicos que cometieron delitos, fueron detenidos y la Justicia los declaró inimputables por ser menores de 16 años. Ella, como el resto de sus compañeros, tiene la misión de hacerlos comprender que el delito no es la única opción, que ellos tienen una segunda oportunidad en la vida.

En la Argentina existen programas estatales que muestran buenos resultados al trabajar cuerpo a cuerpo con adolescentes que tuvieron problemas con la ley penal. En La Matanza, en la Provincia de Buenos Aires; en Mendoza y en Neuquén se aplican políticas públicas que apuntan a terminar con la reincidencia. Ejemplos que suelen dejarse de lado cuando ante un crimen cometido por un menor se plantea qué hacer con los adolescentes y la violencia.

Walter, su nombre es falso para proteger su identidad, llegó por una de las dos vías que tiene el programa Propiciar de La Matanza. Una organización barrial dio aviso de su situación. En el último robo la carátula fue también la de intento de homicidio. “Casi lo matamos”, cuenta un año y medio después. Fue declarado inimputable y volvió a su casa.

“Superman” hace un día que cumplió 16 años y tiene unos ojos negros que parecen ir a la velocidad de la luz debajo de la gorra que se niega a sacar. El llegó al programa derivado por la Justicia, la segunda vía para llegar al programa, y después de haber cometido varios robos. Pero al comienzo nada fue tan fácil.

“Estaba detonado en mi casa”, cuenta. “Superman” consumía pasta base y al escuchar que los asistentes sociales tocaban la puerta respondió con piedras. Ellos insistieron, fueron varias veces, hasta que un día los estaba esperando con mate y galletitas. Ese fue el inicio.

“Nuestro trabajo es consolidar un vínculo de confianza con ellos. A partir de eso se hace todo más fácil. Podemos pensar juntos que hay otra chance, otra posibilidad, otro proyecto de vida superador”, explica Juliana, que estudió trabajo social. Ella con un compañero, siempre se trabaja en dupla, tienen a su cargo a 35 chicos. Su tarea es acompañarlos para que estudien, les consiguen vacantes si no las tienen; los ayudan a internarse en comunidades terapéuticas cuando lo piden. El programa va recurriendo a otros organismos o planes del Estado. Walter cuenta que le gustaría ser peluquero. Lo descubrió en un taller ocupacional en su barrio. “Superman” es bueno rapeando, también lo supo en una actividad estatal.

Una segunda oportunidad: cómo sacan a los adolescentes del delito

Confianza. Los operadores establecen con los chicos que tuvieron problemas con la ley un lazo de confianza que es clave para cambiar de vida. Foto: Lucía Merle

El programa Propiciar es municipal, surgió en 2009 y tiene a 230 adolescentes. Está dentro del Envión, que pertenece a la Provincia y sólo en La Matanza contiene a 7.000 chicos con actividades de todo tipo que también funcionan como prevención. En ese municipio, por ejemplo, hay 670.000 menores de 17 años; solo 17 de ellos están encerrados por delitos.

El mapa de la Provincia mantiene esa proporción de jóvenes y delito. Según los últimos datos de la Corte Suprema provincial, en 2015 el 3,59% de los casos investigados en las fiscalías bonaerenses involucraron a menores de 18 años. Este porcentaje se mantiene estable desde 2009. El 7,13% de las causas fue por robo agravado por uso de armas y el 1,1% a homicidios, más de la mitad en grado de tentativa. La mayoría (87,88%) fue por amenazas, delitos contra la propiedad y lesiones.

En Neuquén, los chicos que llegan al programa provincial es por una derivación de la Asesoría Penal Juvenil por un delito grave o por reiteraciones. Un equipo técnico -formado por un psicólogo, un trabajador social y un operador de calle- analizan el hecho, cuáles son las vulnerabilidades del adolescente y deciden una estrategia. “Siempre hay dos ejes: la responsabilidad subjetiva ante el delito y la restitución de derechos. Porque no necesariamente todos los chicos menores de 16 años que cometieron delitos han sido vulnerados en sus derechos, pero sí la mayoría. Con esto me refiero a derecho a la educación, a la salud”, explica la psicóloga Adriana Belarra. del Programa que depende del Ministerio de Acción Social neuquino.

La iniciativa comenzó con un programa piloto hace tres años y la experiencia también les demostró que debían trabajar con los adolescentes y su entorno familiar . Actualmente tienen 8 chicos y, a lo largo de los tres años, pasaron 65. Los resultados dicen que 50 de ellos no reincidieron. Para Belarra, son varios los factores de éxito. “Es la primera vez, tanto para los adolescentes como para los adultos vinculados a ellos que encuentran un espacio para hablar, para trabajar sobre situaciones concretas. Los padres no saben cuáles son los límites favorables para ponerles”. El desafío es que el programa se extienda más allá de la capital.

En los últimos dos años, hubo dos casos que conmocionaron a los mendocinos: un chico de 15 mató a un hombre de 72 y otro de 11 acuchilló a sus padres, no los mató. “Más allá del debate que surgió, al Poder Ejecutivo le cabe la posibilidad del abordaje y la protección de los derechos de los menores de 16 en conflicto con la ley”, explica la subsecretaria de Desarrollo Social provincial. Y asegura que así lo hicieron.

“En el primer caso tuvimos que actuar sobre la urgencia, después creamos un programa que es una guardia permanente interdisciplinaria. Estamos en condiciones de decir que esas medidas sí funcionan y que no son necesarias medidas drásticas”, explica la funcionaria. “Las estrategias son individuales, dependen de cada caso y son efectivas porque los adolescentes superaron la situación, van a la escuela. Fueron también importantes los talleres para los padres”.

La pregunta que surge es si ese trabajo artesanal puede funcionar a gran escala. “Cuando hablamos de adolescentes en conflicto con la ley no son números tan grandes, en Mendoza ha habido dos en dos años. Por eso amerita una intervención personalizada, si fuera mucho más quizás se necesitarían acciones colectivas. La responsablidad del Estado es elaborar estrategia para no vulnerar los derechos adolescentes y que no lleguen a situaciones de delito”.

Rocío Rodríguez tiene 24 años, es de Isidro Casanova, estudió como Juliana asistencia social y todos los lunes arma su rutina laboral junto a otro de sus compañeros. Es un itinerario que la lleva por La Plata, Mercedes y Azul a visitar a los chicos encerrados en institutos. “Obviamente la situación de encierro deja huellas, sobre todo en los más chicos. Con ellos intentamos mostrarles otras situaciones. Lo que pasó ya está, pensar a partir de ahora cómo seguir.” “Una de las propuestas, para chicos con medidas de seguridad, es priorizar la salud porque muchos tienen un gran problema de consumo. Entonces ¿el encierro es la solución? Walter y “Superman” estuvieron en una comunidad terapéutica y hoy están en sus barrios, hacen actividades en la comunidad. Siguen el tratamiento de otra manera”, explica Agustín García, coordinador de Propiciar.

Una segunda oportunidad: cómo sacan a los adolescentes del delito

En la esquina. La reincidencia de los delitos en los adolescentes baja con programas de seguimiento y de restitución de derechos como la educación y la salud. Foto: Lucía Merle

“Me veía mal, arruinado. Me sentía solo. Vivía en la esquina. Después me invitaron a una comunidad y dije que “sí”, recuerda “Superman”. “Cuando él se internó por primera vez, pensé qué estaba haciendo yo. Pensé y pensé. Le dije a mi mamá. Pedí ir. Te entretenés y no estás en la esquina robando. Después mi hermano pidió ir. El estaba peor y cambió. Ahora está bien”, dice Walter y se acuerda exactamente cuando Superman volvió y todo cambió. “Estaba re bien, lo felicité. Yo andaba re mal”.

“Le dije: rescatate -recuerda “Superman”-. Después me invitó a drogarme y le respondí que mejor me iba a mi casa”. Mientras él se alejaba, Walter dice que pensó que si él pudo, él también podría. Ahora los dos están en la misma esquina, pero van a la escuela y no roban ni se drogan. “No estamos bien, bien”, dice Walter, “Pero cambiamos muchas cosas”.

RECUADRO: El debate

A principio de año, en la Argentina, se abrió el debate sobre la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil. Una reforma de ley que muchas veces solo gira en torno a la baja de la ley de imputabilidad. Desde Unicef, su directora Florence Bauer explica que apoyan la reforma porque la ley actual no respeta los standares internacionales. “Recomendamos que tenga como objetivo la recuperación y reinserción del joven no desde la perspectiva punitiva. La baja de la edad es una medida excepcional. Son muchos los estudios que muestran que cuando un chico está privado de la libertad la probabilidad de reincidencia es muy alta. Hay que fortalecer los programas de intervención que se combinan con la ley de protección integral a los niños y adolescentes. La privación de la libertad debe ser un último recurso para los más graves”.

Fuente: https://www.clarin.com/suplementos/zona/segunda-oportunidad-sacan-adolescentes-delito_0_B1eAj_SEW.html

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Adultos con autismo y muy altas necesidades de apoyo, los grandes olvidados

Por: Daniel Comin

Tener un hijo con autismo y muy altas necesidades de apoyo puede ser algo muy complejo, pero si además es un adulto, las cosas son aún más complicadas. Cuando hablas con las familias y te cuentan su periplo vital, de cómo empezaron hace 20, 30 o 40 años atrás, descubres que hay muchas más realidades de las que uno puede pensar a priori, escuchando cómo éstas familias tuvieron que vivir una realidad muy diferente a la que tenemos hoy. Una realidad muy difícil.

Haciendo un poco de memoria, el autismo en el siglo pasado se veía como una enfermedad mental, y si además hablamos de casos gravemente afectados, con necesidades de apoyo continuadas, pues peor aún. Hombres y mujeres que, a día de hoy, son grandes dependientes. Y que además generan situaciones altamente complejas en sus familias.

En diversas ocasiones he abordado las diferentes visiones que hay sobre el autismo, en función de edades, necesidades de apoyo, …, pero quizá faltaba hacer especial hincapié en una generación entera de personas, ya adultas, que vivieron otra realidad diferente, y que incluso, hoy en día, siguen viviendo una realidad diferente. Cuando tu hijo se convierte en un “problema”, y siempre visto desde la visión más “amable” de la palabra problema.

Cuando vas a centros donde puedes compartir tiempo y espacio con chicos y chicas gravemente afectados, donde el autismo acaba siendo lo de menos, ya que la manifestación suelen ser efecto de discapacidad intelectual grave, lesiones cerebrales, epilepsias, alteraciones genéticas, o cualquier otra condición altamente discapacitante a nivel cerebral. Realmente da igual como se llame, autismo, discapacidad intelectual o lo que sea, al final, lo que de verdad cuenta es el efecto en la persona y su entorno.

Hoy, ante niños con este tipo de cuadros, disponemos de bastantes metodologías para poder trabajar con ellos, y enfocar el modelo hacia la calidad de vida, tanto la del niño como la de su familia, hay modelos de atención temprana e intervención bastante efectivos, tenemos tecnología para comunicación, integración sensorial y un largo etcétera de conocimientos que nos permiten abordar, incluso, casos complejos.

Hace 20 años o más, a nivel profesional les daban fármacos, cuidado, y … poco más. Acudían a centros de educación especial o a centros de internamiento psiquiátrico, donde lo normal es que nunca aprendieran muchas cosas, algo lógico por otra parte, ya que confluían diversos factores: Muy altas necesidades de apoyo, muchos fármacos psiquiátricos, y una atención basada en los conocimientos de hace 20 o 30 años. Había una visión puramente médica en la atención a este colectivo. Y la atención médica solo podía dar fármacos, normalmente destinados a reducir -o enmascarar- sus conductas, generalmente problemáticas. No es un juicio hacia lo que se hacía hace 20 años o más, es más una descripción objetiva de lo que había, que no era mucho.

Pero, y en honor a la verdad, es gracias a los profesionales de hace 20 o 30 años que hoy hemos avanzado, y mucho. Y es porque hace 20 o 30 años hubo gente que se empezó a cuestionar muchas cosas, las cuales, hoy son el beneficio de los niños pequeños.

Pero cuestiones de revisionismo histórico aparte, la realidad actual es difícil y complicada. Pero nada mejor que hacer un sencillo ejercicio de imaginación para intentar empaparnos de realidad:

Imaginen que tienen 60 años, o incluso más. Que los últimos 20 o 30 años se los ha pasado viviendo una realidad plagada de cansancio físico y anímico. Que -además- han sufrido una sensación permanente de desamparo, ansiedad y estrés permanente. Que su capacidad de enfrentar las situaciones cotidianas de la vida, parece orbitar siempre alrededor de un único y doloroso tema, su hijo. Imaginen también que, un día, descubrieron que no podían controlar físicamente a su hijo, el cual, se agredía, o agredía el entorno, o a usted, o a todo. Imaginen también que sienten una pesada carga llamada fracaso, a pesar de que se han dejado la piel a tiras en el día a día. Imaginen todo eso y un poco más. Y ahora ven, que con su edad, las fuerzas físicas y mentales ya algo decaídas, y que su hijo, que es más grande que usted, sigue exactamente igual, o peor, que hace 10, o 20, o 30 años, y que sigue teniendo una necesidad de atención perpetua, a la que usted, consciente de sus limitaciones, sabe que no puede resolver, ya no.

¿Se imaginan sentirse así? O incluso peor ¿Saben lo que desgasta años y años, 24 horas al día, 365 inacabables días al año, el tener que contender con unas necesidades a las que llega un momento, que sencillamente, ves que no puedes? Y al final, descubres que tu hijo es un problema, en tu vida, y en la vida de él mismo. Y no has sido capaz nunca de resolver ese problema. Sobre todo, porque crees formar parte del problema, o peor aún, piensas que eres tú el problema.

Y eso además te ha creado un miedo permanente, te has hecho mil y una veces la pregunta de ¿Qué será de mi hijo cuando yo no esté? Y por ese motivo, muchas familias iniciaron hace años un camino con un destino: Un lugar que acoja a mi hijo cuando no esté. Y ahí nacen las residencias para personas adultas con autismo y muy altas necesidades de apoyo. Y aún a día de hoy, conseguir que tu hijo entre en una es todo un reto, es como una especie de lotería. Sobre todo por que el costo es elevado, y no todo el mundo se lo puede permitir. Bueno, en realidad, casi nadie se lo puede permitir.

Y así empezó la lucha por obtener subvenciones, dinero público que sufragara esos altos costos mensuales y permanentes. Y es que es más fácil que te caiga un rayo a conseguir una plaza subvencionada.

Y todo esto, que a algunas personas les va a sonar a chino, está pasando. La persona entra en educación especial, y a los 21, sencillamente se acabó. Con suerte puedes acceder a algún centro de día, y eso con suerte. Pero claro, las tardes, las noches, los fines de semana, las vacaciones, …, esas te las has de apañar tú, sí o sí, puedas o no puedas.

Ahora la idea es que vayan a pisos tutelados, porque si están en un piso tutelado, con asistencia 24 horas al día, pues es menos segregador, y si lo haces bien, mejoras la calidad de vida. En realidad es casi lo mismo que una residencia, pero más caro, ya que con un nivel tan alto de necesidades de apoyo, deben tener atención permanente y un ratio bajo aumenta el costo. Muchos de ellos llevan una gran carga de fármacos, otros por contra tienen una gran afectación a nivel cerebral, otros tienen ambas cosas, algunos quizá tengan una mejor capacidad de comprensión, pero al final parece ser que realmente da igual donde estén, la cosa es que sean tratados con respeto, afecto y dignidad.

Porque eso es lo que las familias desean para sus hijos. Un trato digno, y que además alguien contienda de forma real y efectiva con la entrada en la vejez de sus propios hijos. Y más si hacemos caso a la maldita estadística, esa que dice que su esperanza de vida es más corta. Han sido polimedicados toda su vida, su desgaste vital en muchas ocasiones ha sido muy elevado, y en otras, sencillamente alteraciones genéticas o físicas les dan una menor esperanza de vida. O si quieren, pues las combinan todas. Pero es que, a pesar de la estadística, muchos llegarán a los 60, 70 u 80 años, ¿por qué no?, y deberán estar en un lugar que los atienda de forma adecuada a sus necesidades.

Pero estas personas apenas existen para la sociedad, es más, sus familias son mal vistas por otras familias que tienen niños pequeños, o hijos con mayores capacidades. Y a lo mejor se preguntan ¿Por qué otras familias los ven mal? Pues por el miedo atroz que tienen esas familias de esos niños de “mejor pronostico” a verse en la misma situación. Porque les da un miedo atroz tan solo pensar por un segundo que a lo mejor llega un día en que sus hijos puedan acabar “internados”. Y el miedo los hace juzgar a la ligera. Y es que a nadie le apetece ponerse ni 10 minutos en sus zapatos. Así que mejor los “apartamos” de forma delicada, nos olvidamos también de ellos, y peleamos por lo nuestro, que es sobre todo pelearnos por eso que algunos llaman inclusión social y otras lindezas del lenguaje, pero que son solo eso, lindas palabras que tampoco se parecen a nuestra realidad.

Y por eso ves que, en muchas ocasiones cuando un chaval con muy altas necesidades de apoyo la lía parda en algún lugar, solo recibe emociones de lástima, pero lástima revestida de látex negro. Lástima del tipo de: Pobre familia, menos mal que el mío no estará jamás así, pero por si acaso, que no se acerque a mi hijo, no sea que le pegue. O lástima del tipo: ¡Madre mía! ¡Así acabará mi hijo! ¡Me niego a aceptar eso! Y ya de paso, si puedo y tengo oportunidad voy a liarla parda para que cualquier cosa que tenga que ver con esas “pobres”personas, sea algo horrible, malo, y denunciable.

Puro miedo, puro rechazo, pura exclusión. Es la paradoja que conlleva esto. No quiero que mi hijo vaya a un centro de educación especial, ya que los que van ahí están fatal, o de ahí no se sale, o lo que sea. Es decir, pedimos algo que nos negamos a ejercer, pedimos que incluyan a nuestros lindos y hermosos hijos junto a otros lindos y hermosos -y sobre todo normales- hijos. Y si pides eso por miedo, date por bien jodido.

Pero no voy a entrar en un debate sobre la necesidad de la transformación radical de la educación especial, de la necesidad de que tengamos un mejor modelo educativo basado en un modelo inclusivo, y no voy a entrar en ese debate, sencillamente porque yo creo que es lo que debemos conseguir. Pero sí creo que se nos olvida debatir algo básico: ¿Y cómo ayudamos entre todos a quienes tienen hijos adultos con muy altas necesidades de apoyo? Porque de momento, yo de eso he visto muy poco.

Y es que para que nuestro presente sea mejor y el futuro cumpla con nuestras expectativas, a veces deberemos resolver los errores del pasado. Cosa que parece ser no está en la agenda de casi nadie.

Hay muchas mujeres y hombres con muy altas necesidades de apoyo, que, no nos engañemos, van a ser grandes dependientes hasta el último día de su vida. Pero tras esos hombres y mujeres hay familias, que en muchos casos, sencillamente no son capaces de contender con esas situaciones.

No hace mucho veía como una persona había decidido ingresar a su madre en una residencia, el Alzheimer le había afectado mucho, y la necesidad de atención era permanente, 24 horas al día, 7 días por semana. Poco después, la misma persona, juzgaba duramente a una madre que decidía ingresar a su hijo en un centro de educación especial, al parecer lo estaba llevando a un centro segregador y estaba violando los derechos de su hijo ¡Vaya, al parecer las residencias de ancianos son resorts de lujo donde los enfermos de Alzheimer acuden por voluntad propia y se pasan el día bailando y cantando!

Estoy total, y absolutamente convencido que, hay mucho aún que podemos hacer para mejorar la calidad de vida de este colectivo, que hay que respetar su dignidad y todo eso, pero es que además, tenemos una deuda no pagada con esas madres y padres que décadas atrás, sin leyes, sin medios y con muchos problemas, iniciaron un complicado recorrido, de derechos, atención, apoyos públicos,…, y que hoy parece que se nos ha olvidado a todos, a pesar de que si nos están ofreciendo su legado, el cual nos ha salido gratis. Dicen que ««es de bien nacido ser agradecido», quizá debamos hacer algo útil para que esas personas ya adultas y sus familias puedan tener algo de apoyo, de soporte, de medios, porque no se olviden, nuestros hijos se harán adultos, y uno nunca puede predecir las vueltas de la vida, a lo mejor dentro de 20 años, tú, que lees esto ahora, estás como en la situación imaginaria que propuse al inicio. Y a lo mejor, eres tú quién anda buscando el mejor recurso posible para tu hijo.

Y es que si defendemos dinero, pero no defendemos derechos estamos bien fastidiados, porque e dinero va y viene, pero si el derecho se consolida, las partidas presupuestarias que están ligadas al derecho, también.

Debemos ser conscientes de que en el autismo hay muchas realidades, pero las familias que tienen hijos con muy altas necesidades de apoyo, viven la misma realidad que hace 5, o 10, o 15, o 20 años. Y que no es justo que tengan que seguir en exactamente la misma situación, y es totalmente absurdo, que otras familias que también tienen hijos con autismo, se permitan la licencia de juzgarlos, de pensar el: “A mi no me va a pasar lo mismo que a ti”, sobre todo por que si los que vienen detrás, se comportan como lo estamos haciendo ahora nosotros, dentro de 10, o 15, o 20 años, no van a mover un dedo por nosotros.

¿Y tú, crees que puedes liberar tus prejuicios y ayudar de forma real a estas familias? Porque posiblemente su visión sobre el autismo sea diferente a la tuya, pero eso no hace que tu visión sea la correcta. Porque posiblemente, sus peticiones sean diferentes a las tuyas, pero eso no convierte a las tuyas en mejores o más urgentes.

Lo normal es que mucha gente lea esto, y la mayoría diga: ¡oh, cierto, hay que hacer algo!, y a los 3 minutos estén nuevamente pensando es sus propios problemas, que son los realmente importantes, sin caer en la cuenta de que, los problemas de hoy de los demás, serán los tuyos mañana.

Fuente: https://autismodiario.org/2017/07/17/adultos-autismo-altas-necesidades-apoyo-los-grandes-olvidados/

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Uruguay: Reflexiones sobre el objetivo del sistema educativo público

Uruguay/24 julio 2017/Fuente: Republica

La actividad realizada en el Liceo Nº 1 de Salto, bajo el nombre de “Taller de Afectividad, Responsabilidad y Sexualidad“, tiene trascendencia por su proyección sobre el objetivo fundamental del sistema educativo público: la formación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.

La autora de la nota que sigue, involucrada en tres intentos de incorporar la educación sexual  en ese sistema (los descontinuados de 1987 y 1991 y el de 2006, cuando se aprobó como una de las cinco políticas estratégicas del gobierno) y referente en la materia, brinda un análisis crítico desde esa óptica.

En la última semana de junio se llevó a cabo en el Liceo No. 1 de Salto una intervención de carácter obligatorio (según consta por efectuarse en horas de clase) dirigida a estudiantes de quintos y sextos  y  años de orientación Biológica, ofrecida por personas no pertenecientes al cuerpo docente de la institución y cuya pertenencia a la comunidad educativa no ha sido aún comprobada. La misma contó con la autorización y presencia de la directora del liceo durante todo el transcurso de la actividad, lo que se visualiza en la filmación efectuada y difundida por las redes sociales.

La referente de Educación Sexual Regional manifestó que en ningún momento fue informada sobre la actividad a efectuar (tal como está establecido para cuando se abordan temas vinculados a la educación sexual), por lo que no hubo valoración previa del planteo pedagógico a desarrollar ni de los materiales didácticos a utilizar en ese ̈espacio docente”.

Valor pedagógico- formativo

En el debate existente acerca de la actividad, se ha enfatizado en la posible transgresión del principio de laicidad, cuestión no menor por sus alcances legales, cuya dilucidación está en manos del Departamento Jurídico de Educación Secundaria. Del mismo modo, tampoco se abordarán ahora los aspectos éticos vinculados al desempeño docente de la directora del Liceo No. 1, que por supuesto ameritan una impostergable reflexión.

Propongo realizar el análisis de lo ocurrido con una mirada centrada exclusivamente en el valor pedagógico- formativo que debiera tener una actividad ubicada en las horas de clase de un espacio educativo formal, cuyos aportes justificaran por sí mismos, la sustitución de las clases establecidas y, en particular, dirigida a estudiantes de orientación biológica. Es decir, focalizar en la calidad educativa/formativa que ofreció esta “actividad sustitutiva”, la información y los mensajes aportados a un “alumnado cautivo”.

Dada la orientación elegida por las y los estudiantes en cuestión, una actividad pedagógicamente sólida y enriquecedora debería haber abundado en materiales científicos actualizados, basados en la evidencia científica, que con sus aportes enriquecieran su acerbo intelectual, los motivaran para profundizar su estudio y que se complementaran con una discusión acerca de las distintas perspectivas y miradas biológicas, psicológicas, sociales, culturales, legales, éticas y religiosas que temas candentes de la Biología pueden presentar, como son los relativos al inicio y fin de la vida.

De acuerdo con los relatos existentes, nada de esto existió… El sustento teórico/científico/conceptual del taller estuvo sustentado en un video que exclusivamente presenta el testimonio de una mujer que había abortado. Y que relata detalladamente las consecuencias que esta intervención tuvo en su vida posterior, tanto en términos biológicos, como psicológicos y espirituales. Se distribuyeron además otros materiales entre los que se destacan pequeñas reproducciones de fetos y elementos  gráficos, lo que indica que la presentación había sido cuidadosamente preparada en cuanto a aportes “didácticos“.

A la vez, según relataron a la prensa algunos participantes, “ no se permitió el diálogo y se impuso el silencio, por lo que algunos estudiantes optaron por grabar lo sucedido y subirlo a las redes para su difusión” (“El Pais“, 9 de julio de 2017).

Compromiso educativo

He podido acceder al video a través de las redes sociales y sin duda, constituye un alegato doloroso de la vida de la persona que lo protagoniza, según consta una ciudadana colombiana de 42 años que da su testimonio en algún lugar de Estados Unidos, siendo el mismo  utilizado por los Grupos Pro Vida para su campaña contra el aborto.

La utilización de este recurso audiovisual como  ̈única propuesta pedagógica ̈, intentando generalizar y validar situaciones como las aquí narradas, además de las falacias que acarrea, constituye una grave transgresión del principio de veracidad y del compromiso formativo que tiene el Sistema Educativo en cuanto a aportar la información científica actualizada y basada en evidencias.

Qué pasaría si en este momento en Educación Secundaria se sustituyera una clase de Astronomía por un audiovisual que transmitiera exclusivamente como ciencia constituida (no como referencia histórica), las teorías geocéntricas con que se pretendió acallar a Copérnico y rebatir los avances científicos de Galileo?

¿Y si al abordar la temática de la sangre solamente se ofreciera un video con las posturas -muy legítimas pero no generalizables- de las personas que en el ejercicio de sus derechos son Testigos de Jehova y se oponen a las

transfusiones? ¿O si tratáramos el tema de las afecciones infecciosas y su prevención por medio de vacunas, sustituyéndolo exclusivamente por los alegatos de quienes, en el ejercicio de sus derechos se oponen a la vacunación negando su valor para la salud de la población?

Información basada en ciencia y evidencia

Desde mi praxis como ginecotocóloga, podría aseverar que es absolutamente falsa la afirmación de que todas las personas que han debido acudir a una interrupción de la gestación, presentan situaciones como las que menciona el video. Del mismo modo, ningún trabajo de investigación sólidamente sustentado en la materia, realizado desde distintos ámbitos científicos de medicina, psicología, ciencias sociales, antropología entre otras, avalan semejante afirmación.

Se ha informado que se invoca la “libertad de cátedra” para justificar lo que en mi opinión constituye una grave transgresión del proceso formativo ofrecido en el taller realizado en Salto. Resulta imposible validar ese argumento y lo que no ha sucedido en el transcurso de una clase regular que no fue llevada a cabo por los docentes correspondientes. En el caso habría que valorar lo establecido por el Estatuto del Funcionario Docente, en especial su artículo 3.

No puede ser invocado ni validado este recurso cuando lo que se brinda como material educativo erosiona el bien supremo a tutelar, en este caso, el derecho a la educación integral, sustentando en una información científica, veraz y basada en la evidencia que abra la reflexión sobre las distintas cosmovisiones implicadas.

En resumen, lo que se desea poner de manifiesto es el hecho de que se atentara de modo flagrante contra la dignidad del  ̈estudiantado cautivo ̈, intentando manipular el proceso formativo ofreciendo materiales carentes de valor científico, que sólo contribuyen a distorsionar, confundir y obstruir el proceso fundamental de establecer un pensamiento crítico, autónomo, que favorezca el proceso de construirse sujetos morales, impidiendo confrontar las distintas perspectivas y cosmovisiones al una ley de vigencia nacional.

En este sentido no existió proceso de validez educativa, dado que  ninguna autonomía moral se construye a partir de la ignorancia y la tergiversación, impidiendo cualquier espacio reflexivo posterior .

Responsabilidades

Finalmente, deseo formular algunas interrogantes para valorar las responsabilidades de quienes autorizaron y llevaron a cabo el taller.

¿Las expositoras pensaron en las consecuencias que estos mensajes podrían tener en el futuro para las y los estudiantes? ¿Consideraron que quienes participaban podrían tener familiares, amigos, conocidos que hubieran recurrido a una interrupción del embarazo y qué actitud, sentimientos o conflictos podrían despertar en ellos?

¿Cómo la directora del Centro Educativo presente en la

actividad permitió que se arrasara de ese modo la dignidad de las y los estudiantes, aceptando como “pedagógicamente válidas” las falacias de la información aportada e impidiendo todo diálogo al respecto? ¿Como docente y directora del liceo considera que la culpabilización y el miedo son recursos pedagógicos para el desarrollo y crecimiento humano actual y futuro de sus estudiantes? ¿Ha valorado la categoría de agentes morales en construcción del alumnado, posibilitando el diálogo e intercambio de perspectivas?

Sostengo que el abordaje pedagógico de temas que constituyen áreas controversiales en la sociedad, como los que motivaron esta actividad y se vinculan tan estrechamente con la educación de la sexualidad de las jóvenes generaciones, debiera ser cuidadosamente planificado y protegido de posible manipulación, tergiversación y distorsión y donde los derechos humanos de los estudiantes fueran rigurosamente resguardados.

Es momento de considerar el rol de las autoridades en la preservación de estos objetivos, en la custodia del estricto cumplimiento de la ley, valorando los compromisos que su función apareja, conociendo los alcances y límites de su rol, manteniendo un diálogo permanente y fecundo con estudiantes y comunidad educativa.

Marco conceptual de la educación sexual

Stella Cerrutti Basso

Tuve la oportunidad de escuchar las declaraciones del Cardenal Héctor Sturla, reproducidas en el Informativo Sarandí en la mañana del pasado 9 de julio y considero que ameritan clarificación al respecto de la filosofía y marco conceptual de dicho programa desde su instalación.

Algunas de sus  aseveraciones acerca de la  ̈forma en que se acepta hablar de la sexualidad ̈ , podrían contribuir a distorsionar la apreciación de la población sobre las bases formativas con que se ha incorporado la educación sexual en la educación formal.

El Programa de Educación Sexual de Codicen, que tuve el  honor de coordinar desde sus inicios hasta 2010, fue construido de modo participativo por todos los integrantes de la comunidad educativa y distintos sectores de la sociedad con interés en la temática en el año 2006. Su marco conceptual fue colocado para conocimiento y discusión de los interesados en las páginas del Debate Educativo efectuado en aquel momento.

Los objetivos y lineamientos generales de ese programa, que se supone vigente en el momento actual, están al alcance de toda la población en los documentos correspondientes que son públicos y de acceso para la población. En ellos de establecen claramente las bases desde donde encarar el proceso educativo, con su obligatorio sentido formativo en el más irrestricto respeto a todas las cosmovisiones relativas a la sexualidad, así como el ámbito de derechos humanos y los aspectos éticos con que debiera el docente llevar a cabo su rol educador. Se menciona expresamente que el programa se instala en la confluencia de tres vertientes conceptuales: educación como proceso de construcción de ciudadanía y democracia, salud entendida como el ámbito de desarrollo y bienestar de los seres humanos y la sexualidad, entendida como elemento inherente a los seres humanos, con resonancia en la construcción de la identidad y vínculos entre las personas.

El programa se instala en el escenario de los derechos humanos  y de la Bioética, donde la consideración del ámbito valórico constituye un aspecto sustantivo, destacando la importancia del respeto a la libertad de conciencia como aspectos sustantivos de la construcción de la democracia. Se enfatiza hasta el cansancio que es una educación orientada al ser y no al  ̈hacer o tener ̈, por lo que la crítica  efectuada al programa de que sólo se enfatiza en el placer, los vínculos eróticos, los métodos anticonceptivos o las infecciones de transmisión sexual constituye una dolorosa banalización de los objetivos educativos propuestos y está muy alejada del real sentido con que fue construido el programa.

Por otra parte, una vez aprobado y puesto en marcha el mismo en 2007, hemos presentado este marco a todas las instituciones públicas y privadas del país y yo personalmente, presenté su marco conceptual en una reunión a la que fui invitada, organizada por las instituciones religiosas católicas del país.

Demás está decir que la educación de la sexualidad ha sido y es un tema de permanente confrontación, no solamente en Uruguay sino en la región y en el mundo, y que permanentemente surgen cuestionamientos que hacen que las políticas educativas al respecto aparezcan espasmódicas y llenas de idas y venidas.

Pionera y referente

Stella Cerrutti Basso es doctora en Medicina, especialista en Ginecotocología y magister en Bioética. Ejerció profesionalmente en varios países de la región, además de desempeñarse como docente a nivel universitario en educación terciaria y secundaria.

Durante casi 40 años trabajó en programas de Educación para la Salud, Educación de la Sexualidad, Salud de Adolescentes y Salud Sexual y Reproductiva. Fue consultora de diversos organismos internacionales, como OPS/OMS, GTZ, Unfpa.

En Uruguay estuvo involucrada en tres intentos de incorporar la educación sexual en el sistema educativo público: en 1987 y 1991 (descontinuados) y en 2006, cuando la iniciativa fue aprobada como una de las cinco políticas estratégicas del gobierno.

Es coautora de diversos libros y textos utilizados en el sistema educativo, dirigidos a docentes y estudiantes, alguno de los cuales mereció premios del Ministerio de Educación  y Cultura (MEC) y otros fueron publicados y distribuídos por OPS en la región.

Fuente: http://www.republica.com.uy/reflexiones-objetivo-del-sistema-educativo-publico/

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Niños obesos, con menor esperanza de vida: UNAM

Por: Erick Juárez Pineda

Comúnmente la obesidad comienza en la infancia, entre los cinco y los seis años, o durante la adolescencia. Estudios han demostrado que quien padece esta condición entre los 10 y 13 años tiene un 80 por ciento de probabilidad de convertirse en un adulto obeso, señaló Gilda Gómez Peresmitré, profesora de posgrado de la Facultad de Psicología de la UNAM.

En los últimos años, esta condición ha aumentado de forma alarmante en México, a tal grado que la UNICEF establece que actualmente ocupamos el primer lugar mundial en obesidad infantil y el segundo en adultos, precedidos sólo por Estados Unidos, refirió.

Algunos especialistas afirman que la morbilidad (proporción de personas que enferman en un lugar y tiempo determinado) temprana por obesidad afecta el desarrollo normal de los niños, a tal grado que se ha pronosticado que la actual generación de infantes será la primera en la historia moderna que verá una esperanza de vida más corta (reducida hasta en siete años) que la de sus padres, apuntó.

Epidemia del siglo XXI

La también responsable del Laboratorio de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria de la FP indicó que en la antigüedad estar obeso se relacionaba con el atractivo físico, la fuerza y la fertilidad. Pero hoy esta condición es vista como la epidemia del siglo XXI.

Las personas obesas no sólo se exponen a una larga lista de enfermedades como cardiopatías, hipertensión arterial y diabetes, sino también a psicopatías como depresión y ansiedad, que en estos casos están asociadas con trastornos de la conducta alimentaria (TCA) o distorsión de la imagen corporal.

Además, tienen dificultades para identificar sus propias sensaciones y no pueden distinguir entre el hambre y la saciedad, u otras emociones cotidianas, así que la respuesta es comer.

Aunado a ello están las consecuencias psicopatológicas, como el nerviosismo, debilidad e irritabilidad, resultado del seguimiento de dietas hipocalóricas estrictas y de los ciclos de pérdida–recuperación de peso, que los hace sentir culpabilidad y vergüenza al ser criticados por su fracaso.

Lo anterior deriva en el desarrollo de nuevas patologías, como la depresión, ansiedad, angustia y hasta el trastorno alimentario compulsivo, convirtiendo la situación en un círculo vicioso que impide la prevención y contribuye al mantenimiento de la obesidad, pues buscan calmar cualquier reclamo con una ingesta inadecuada.

La obesidad es una enfermedad multifactorial, en la que interactúan múltiples variables predisponentes como las genéticas, metabólicas, fisiológicas, psicológicas, sociales y culturales.

Por ello, el tratamiento debe ser multidisciplinario (médico, nutricional y psicológico) y estar conformado por diversos tipos de intervenciones dirigidas al incremento de la actividad física y a mejorar la conducta alimentaria, concluyó.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/ninos-obesos-con-menor-eperanza-de-vida-unam/

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