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Salud Mental: el verdadero reto del trabajo a distancia

Por: Sofía García-Bullé

La contingencia no solo se trata de detectar y atacar los aspectos que afectan nuestra salud física, la mental también importa.

Cuando pensamos en la eventualidad de trabajar desde casa, las primeras dificultades que consideramos son las técnicas, si tenemos los recursos tecnológicos para realizar teletrabajo; luego las logísticas, si podemos organizar el tiempo y las tareas para cumplir los objetivos, luego tal vez pensamos en los retos que implicaría trabajar en equipo con personas en otras locaciones y cómo lidiar el teletrabajo cuando tenemos roomates o familiares en casa.

Pero usualmente, cuando nos preguntamos cómo y cuándo el teletrabajo puede afectar nuestra salud mental, es porque ya lo hizo. La primera regla para la auto-conservación durante una situación de aislamiento, es mantenerse ocupado. Aquellos con la posibilidad de realizar sus labores desde la comodidad de sus casas ya tienen ese objetivo cubierto, pero a largo plazo, ¿será suficiente?

Los efectos psicológicos de trabajar en casa durante una cuarentena van más allá de una facilidad mayor para distraerse y la necesidad de cambiar de hábitos para cumplir las metas laborales. Entre las consecuencias de trabajar en un ambiente de aislamiento están: un sentimiento de soledad, estrés y ansiedad. Todos estos son elementos que pueden afectar la productividad de cualquiera a la larga, por no decir su salud mental.

Si estás en casa y ya comenzaste a experimentar algunos de estos efectos, te compartimos algunos consejos para mitigarlos.

1. Establece límites claros entre el tiempo dedicado al trabajo y el tiempo personal

Esta es una de las medidas más básicas para asegurar una jornada laboral eficiente, aún fuera de una situación de contingencia. El trabajo a distancia ofrece la oportunidad de ser más flexible con tus horarios, en algunos casos te da completa libertad para trazarlos, esto es una ventaja, y un problema. El 42% de los profesionales del sector público en Reino Unido han usado una instancia de flexibilidad sobre sus horas de trabajo. En Estados Unidos, 57% de la compañías ofrecen horas flexibles. A pesar de estas ventajas, la mayoría está trabajando más horas. Esto es porque la gente tiene la tendencia de trabajar más tiempo cuando se les permite flexibilidad en su horario, a diferencia de cuando no tienen la opción. El peligro de no monitorear las horas de trabajo aumenta cuando se tiene total autonomía sobre el horario laboral y se trabaja desde casa.

Establecer un horario definido y respetarlo ayuda a marcar los límites del recurso que representa nuestro tiempo como profesionales. Entender este tiempo como un recurso limitado y no como una manera de probar nuestra entrega al trabajo o de distraernos de una situación de aislamiento, es crucial para mantenernos concentrados y productivos dentro del horario laboral, así como relajados y con menos estrés fuera del mismo.

2. El trabajo en equipo no es solo “trabajo”

El trabajo a distancia por elección no es lo mismo que el que se hace en casa ante la contingencia de una crisis de salud. La mayoría de los artículos que aconsejan cómo ser más productivo trabajando desde casa coinciden en una indicación: salir de casa. En el necesario estado de cuarentena no podemos hacer eso, sin arriesgarnos a favorecer el avance de la pandemia. En parte, uno de los aspectos más pesados del aislamiento es la imposibilidad de procurar contacto humano presencial, especialmente cuando las interacciones laborales durante el trabajo a distancia se vuelven más concisas y transaccionales. Podemos enviarnos correos o hacer juntas en línea, pero ya no se da esa pausa para el café o esa comida en grupo.

“Cuando nos comunicamos con la gente, cara a cara, esto puede ayudar a hacernos más resistentes a los efectos del estrés a largo plazo”.

Hacerlo personal también es parte del trabajo, si procuramos un tiempo en la oficina para socializar y empatizar con nuestros compañeros. La socialización es algo que también podríamos seguir haciendo en línea en los momentos que tomamos nuestras pausas o descansos. Un sistema de soporte es crucial para mantenerse saludable y concentrado, atributos necesarios para realizar un buen trabajo, sin importar en qué ramo se labore. La comunicación es la base, y gracias a la tecnología digital, esta puede ser visual sin la necesidad de ser presencial.

“Cuando nos comunicamos con la gente, cara a cara, esto puede ayudar a hacernos más resistentes a los efectos del estrés a largo plazo”, señala la Dra. Maria Cohut, en un artículo para Medical News Today. Cohut sostiene que apelar a nuestra naturaleza social, es la mejor forma de lidiar con los aspectos psicológicos negativos de aspectos como el estrés laboral y el envejecimiento. Muchos profesionales trabajando en casa están pasando por las mismas experiencias debido al aislamiento, la comunicación personal y empática con ellos es tan importante como la laboral para mantener un nivel adecuado de salud mental, a pesar del encierro.

3. Rutina y self-care: lo más básico

La incertidumbre ante una contingencia por crisis sanitaria es uno de los aspectos más complicados de procesar a nivel emocional para todos. El aislamiento no solo nos adormece, sino que vuelve más difícil encontrar los reforzamientos positivos consecuentes de la interacción social. Haciendo más fácil la llegada de problemas como la ansiedad y la depresión. La situación se agrava cuando estamos ante una fase de cuarentena, en la que no hay un tiempo definido de encierro, y generar mecanismos que nos ayuden a adaptarnos se vuelve más difícil.

“Frecuentemente, si tienes un periodo definido de tiempo en el que te vas a aislar, a la gente le va bien, hasta la mitad del mismo”, explica Lawrence Palinkas, investigador de adaptación psicosocial a ambientes extremos para la Universidad del Sur de California. “Luego experimentan decepción. Pero cuando estás en una situación como la que tenemos ahora, en la que no estas seguro cuánto te pedirán mantener esa distancia social, esto también produce ansiedad”, agrega el especialista, generando la pregunta base: ¿cómo hacer frente a esta ansiedad?

La Dra. Maurya Glaude, profesora asociada en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Tulane en Nueva Orleans, EE. UU., recomienda centrarse en situaciones que se puedan controlar, como la ejecución de una agenda creada para cumplir con las tareas laborales y realizar tareas de cuidado personal. Este ejercicio nos ayudará no solamente a organizar nuestro tiempo, sino a concentrarnos en lo que nos es importante y está dentro de nuestras posibilidades. Cosas tan simples como programar el despertador, delimitar metas de trabajo, además del tiempo para obtenerlas, cocinar en casa, hacer ejercicio, dedicar un momento determinado del día para revisar objetivos con el equipo de trabajo y otro para ayudar a los hijos con su tarea, forman parte de un sistema de acciones hacia el cuidado de la  salud física, mental y emocional que necesitamos para vivir bien y trabajar, aún en tiempos de crisis.

Estas medidas en conjunto son tan importantes como revisar que tengamos los recursos técnicos y la estructura logística para trabajar a distancia. El bienestar personal es un recurso tan importante como los anteriores, es necesario cuidarlo hoy, y lo será también en un futuro próximo en el que no haya contingencia que observar.

Fuente e Imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/teletrabajo-bienestar

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En Venezuela: educación a distancia en tiempos de coronavirus

América del Sur/ 02.04.2020/ Fuente: www.voanoticias.com.

Estudiantes venezolanos de todos los niveles educativos se han visto obligados a seguir con su formación desde casa tras decretarse el estado de alarma por el coronavirus.

Se cumplen tres semanas de cuarentena nacional y los alumnos de escuelas y liceos siguen realizando sus actividades académicas, ahora de manera virtual.

Esta medida tomó por sorpresa a colegios públicos y privados de Venezuela, que debieron definir una estrategia de contingencia de emergencia para acatar el decreto nacional, sin perder su cronograma escolar.

La rutina sigue para todos aunque la situación ha obligado a adaptarse, tanto a los profesores como a los alumnos y también a los padres, que han tenido que adaptar su propio trabajo o teletrabajo a la formación de sus hijos intentando que el caos no se adueñe del hogar.

Es por eso que la Voz de América entrevistó a 3 madres venezolanas para conocer de cerca cómo hacen para continuar con la educación de sus hijos desde casa.

El pequeñito de Gianinna hace su tarea. Caracas, Venezuela. Foto: Cortesía.
El pequeñito de Gianinna hace su tarea. Caracas, Venezuela. Foto: Cortesía.

Gianinna Bruschi, madre de tres hijos que cursan estudios de preescolar y primer grado, cuenta a la VOA cómo es su experiencia.

Es licenciada en educación inicial, gracias a esto, cuenta que se le hace mucho más fácil ayudar a los niños con las actividades, pero afirma que conoce muchos casos de padres que esta situación se les torna muy complicada, pues no es a lo que están acostumbrados. “No es lo mismo ayudarlos en una tarea, que tener que hacer todo con ellos”, agrega.

Dice que tiene dos niños en preescolar a los que les mandaron todos los libros a la casa y asignaron tareas. “Generalmente se tardan 30 minutos, máximo una hora al día para las actividades y de esas tareas, hacen tres o cuatro, y leen una página de algún libro”.

“El de primer grado sí pasa de dos a tres horas haciendo tareas, estudiando. Tiene todos los libros en casa, mandaron cronograma, y tiene actividades en linea para español y otra plataforma para las clases de inglés, en donde les hacen exámenes”, explicó Gianinna.

Para hacerlo de forma más funcional y didáctica posible, desde el primer día las madres tratan de que los niños sigan un horario y, aunque no se levantan temprano como para ir a la escuela, por las mañanas estudian y hacen las tareas que los profesores les mandan por correo o por las plataformas virtuales, y luego de hacerlo pueden jugar el resto del día o aprovechar para aprender cosas nuevas.

Maria Ponte es otra de madres a las que ha tocado ver a sus dos hijos estudiar desde casa. Mariana que está en cuarto año de bachillerato, y Mario, que está por comenzar la universidad.

Cuenta que para Mariana ha sido un poco difícil, pues es bastante la cantidad de tarea que le mandan y a veces se siente y se ve muy saturada. Pero agradece que sea así, de lo contrario piensa que ella pudiera pasar todo el día en redes sociales, confiesa la madre.

“Ella ha estado ‘fajada’ [ocupada] desde el primer día haciendo tareas. Es muy aplicada con las asignaciones que les han mandado. Han hecho tareas de matemática, física, exámenes, trabajos en grupo y hasta diálogos en francés online han tenido. Cada profesora manda sus ejercicios», expone Ponte.

Las tareas llegan de todas las materias para que no se pierdan nada en la medida de lo posible, explica esta madre, quien agrega que los contenidos que recibe su hija ocupan prácticamente una jornada normal de colegio.

Maria también explica que su hijo mayor estaba por comenzar la universidad y que se siente desesperado al no saber cuándo todo volverá a la normalidad.

“Él pasa el día en la casa tocando guitarra y en sus clases online de inglés con eso se distrae un poco, pero dice que está loco por salir, por ver a sus amigos, y por supuesto, por comenzar su nueva etapa académica”.

La gran mayoría de los niños y adolescentes están encantados de pasar el día en pijama y estudiar con sus padres porque les puede resultar más fácil hacerlo desde casa. Sin embargo, otros prefieren la rutina del colegio porque, ante cualquier duda, las maestras lo aclaran todo.

La pequeña de Carolina dibuja durante el aislamiento. Foto: Cortesía.
La pequeña de Carolina dibuja durante el aislamiento. Foto: Cortesía.

Carolina Alcalde, madre de Amanda de 3 años, cuenta cómo hace para continuar con la educación de su niña en casa, que a pesar de ser pequeña, entiende y también le afecta todo lo que pasa.

“Para continuar con los hábitos de Amanda seguimos la rutina que mandaron sus profesoras del colegio. Tenemos un cronograma de actividades y tareas semanales. Estas dos últimas semanas han mandado la guía de instrucciones.”

Carolina comenta que para ella es muy difícil ser rigurosos con la rutina en la casa, ya que no es lo mismo que cuando están en el colegio.

“En mi caso tengo que estar teletrabajando todo el día y ella demanda mucha atención entonces no es nada fácil llevar las dos cosas en paralelo.”

El teletrabajo se ha convertido en rutina para muchos padres, lo que requiere de la mayor parte de su tiempo y no puedes estar al cien por ciento dedicados a sus hijos.

«Llevar los oficios de la casa, mi trabajo y los estudios de Amanda es duro. El colegio también manda actividades extra curriculares para que la niña no se aburra y no pierda tanto su rutina educativa”, comenta Carolina, sin dejar de mencionar que el papel de las profesoras también es una tarea retadora.

Fuente de la noticia: https://www.voanoticias.com/a/educacion-venezolana-a-distancia-en-tiempos-de-coronavirus/5352544.html

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Y cuando vuelvan a clase ¿qué?

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STERM pide que se movilicen todos los recursos posibles para la educación pública

Europa/España/25/03/2020/Autor y fuente:  tercerainformacion.es

El sindicato pide a Educación que atienda a las nuevas condiciones laborales del profesorado y que implemente medidas para garantizar que ningún estudiante se queda atrás.

Aunque para STERM Intersindical la prioridad en estos momentos es controlar la emergencia sanitaria en la que nos encontramos debido al Covid-19, la situación de confinamiento de la población ha puesto en evidencia las deficiencias que llevamos años denunciando por parte de la Consejería de Educación.

En estos momentos, la ausencia de un repositorio virtual de contenidos educativos y las limitaciones de las propias plataformas digitales provocan que en algunos casos se lleguen a utilizar un gran número de plataformas o recursos digitales con un mismo grupo de estudiantes que no siempre están al alcance del alumnado o de las familias.

José Manuel Fernández, co-portavoz de STERM Intersindical, señala que «nuestra gran preocupación durante es periodo se centra en dos cuestiones fundamentales. Por un lado, defender que el teletrabajo docente no esconda un empeoramiento de las condiciones laborales del profesorado: sobrecargas de trabajo debidas a la aplicación de nuevas herramientas o metodologías, aumento innecesario de la burocracia, control del profesorado cómo si siguiese dando clases en formato presencial, elevados niveles de presión ante una situación excepcional como la que vivimos, o la flexibilización de las jornadas de trabajo,… Y, por otro lado, no queremos que ningún estudiante se quede atrás durante este periodo».

Por ello, desde el sindicato STERM apuntan como un elemento de preocupación la brecha digital entre el alumnado -pues no todos tienen las mismas posibilidades de acceder a los recursos digitales- así como la atención a la diversidad que se ha visto mermada en estas circunstancias y sobre la que apenas han existido indicaciones por parte de la Consejería de Educación.

Por último, el sindicato apunta a que las indicaciones dadas al profesorado para realizar el teletrabajo han sido casi telegráficas y han terminado por poner gran parte de la responsabilidad de adaptarse a la nueva situación sobre el profesorado y los equipos directivos. Las exigencias de la Administración para que la adaptación sea rápida han sido desmesuradas, dificultando más la labor docente por la carga burocrática en la que se ha visto inmersa.

Desde STERM Intersindical aprovechamos para instar a la Administración regional a que movilice todos los recursos existentes para abordar esta situación y que reanude los actos de adjudicación para cubrir las bajas que se generen durante el periodo de cierre de los centros educativos puesto que el trabajo del profesorado y de atención al alumnado continúa.

Secretariado de STERM Intersindical.

Fuente e imagen: https://www.tercerainformacion.es/articulo/actualidad/2020/03/24/sterm-pide-que-se-movilicen-todos-los-recursos-posibles-para-la-educacion-publica

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Promulgan ley de teletrabajo en Chile

América del Sur/ Chile/ 24.03.2020/ Fuente: mba.americaeconomia.com.

La iniciativa establece que el trabajo a distancia estará regulado por el Código del Trabajo, por lo que se deberá suscribir un contrato o un anexo entre empleador y empleado.

La Cámara de Diputados despachó a ley el proyecto que regula el teletrabajo y trabajo a distancia, en el contexto de crisis como las que actualmente enfrenta el país a causa del Covid-19.

El proyecto había sido aprobado la semana pasada en el Senado, por lo que con su aprobación en la Sala de la Cámara Baja (por 88 votos a favor 22 en contra y 1 abstención) quedó listo para ser promulgado y con ello convertirse en Ley de la República.

En concreto, la iniciativa establece que el trabajo a distancia y el teletrabajo estarán regulados por el Código del Trabajo, por lo que se deberá suscribir un contrato de trabajo o un anexo entre empleador y empleado.

Además, instaura que el trabajador tendrá los mismos derechos laborales que cualquier otro trabajador. Otro punto importante es que el trabajador, en caso que sus funciones lo permitan, podrá pactar la distribución libre de la jornada de trabajo.

En paralelo, la ley señala que el empleador deberá proveer de los equipos, materiales y herramientas para que se lleve a cabo el teletrabajo o trabajo a distancia.

La ministra del Trabajo y Previsión Social, María José Zaldívar, agradeció el compromiso de los parlamentarios en respaldar esta iniciativa que había sido ingresada en agosto de 2018.

“Mientras más trabajadores puedan seguir cumpliendo con sus labores desde sus domicilios, menos expuestos estaremos los chilenos al Coronavirus, entonces no solo apoyaron una ley que permitirá generar más empleo, sino que también una norma que permitirá al país superar de manera más eficiente y rápida la crisis sanitaria que vivimos”, señaló.

Por su parte, el subsecretario del Trabajo, Fernando Arab, dijo que como Gobierno “estamos muy contentos de la aprobación como Ley de la República del proyecto de Trabajo a Distancia y Teletrabajo que va a regular un tipo de empleo moderno, inclusivo y sustentable otorgando certeza jurídica a las partes y especialmente a los trabajadores, quienes a partir de ahora dispondrán de un catálogo de derechos respecto de los cuales pueden ejercer el Trabajo a Distancia de manera protegida, segura y sin menoscabo”.

Las autoridades destacaron que la nueva ley permite al trabajador prestar sus servicios total o parcialmente, desde un lugar o lugares distintos al de la empresa, permitiendo distribuir de mejor manera la jornada laboral, pero respetando los límites que actualmente impone la Ley y, sobre todo, resguardando todos los derechos laborales, tanto individuales y colectivos de los trabajadores.

Además, establece nuevas garantías de vanguardia en la legislación nacional y regional, como es el derecho a la desconexión.

Para resguardar tanto al trabajador como al empleador, se deberá registrar el contrato con dicho cumplimiento en el sitio web de la Dirección del Trabajo dentro de los 15 días siguientes a su suscripción, y la DT remitirá copia de dicho registro a la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) y a la mutualidad a que se encuentre adherida la entidad empleadora.

Asimismo, la DT será el organismo, previa autorización del trabajador, que deberá fiscalizar el cumplimiento a la normativa laboral en el puesto de trabajo a distancia.

Fuente de la noticia: https://mba.americaeconomia.com/articulos/notas/promulgan-ley-de-teletrabajo-en-chile

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Martina en línea, Lucía desconectada: la brecha escolar que marca el coronavirus

Martina en línea, Lucía desconectada: la brecha escolar que marca el coronavirus

Uno de cada tres alumnos no puede seguir las clases virtuales porque no tiene ordenador o Internet en casa, según datos de CC OO

Son las nueve de la mañana y empieza el día de la marmota en casa de Martina González, en Soto del Real. Los madrugones se han paralizado porque, ahora, si algo sobra es tiempo. O no tanto. Porque Martina, de 15 años, no está de vacaciones, como tanto le han recalcado desde que dejó de ir al instituto el 11 de marzo. Por eso intenta mantener su rutina, desayuna junto a su hermana Clara, de 12 años, y su madre y a las 10.00 en punto se conecta al ordenador, un agujero negro del que ahora, en tiempos de coronavirus, le cuesta salir a lo largo del día. Las clases se concentran ahí. Las dudas. Las respuestas de sus profesores. Y los deberes. Muchos deberes. Todo pasa dentro de ese rectángulo, aunque de una manera más lenta de lo normal porque los docentes, al otro lado, sufren la ley del embudo y no pueden responder de forma instantánea.

Martina, dentro de lo que cabe, tiene suerte. Vive en una familia de clase media que cuenta con tres ordenadores en el hogar, con un padre bombero y una madre orientadora escolar de excedencia, por lo que puede estar con ella para apoyarla en este trance escolar desconocido al que un millón y medio de alumnos en la Comunidad de Madrid se tiene que adaptar.

A 35 kilómetros y medio de la casa de Martina, se encuentra la de Lucía Reguero, de 13 años, en San Sebastián de los Reyes. También intenta mantener una rutina, pero con dificultades añadidas. Se levanta a la vez que su hermano, Mario, desayuna y rellena el tiempo con lo que puede hasta que llega su madre, a mediodía. No tienen ordenador en casa, así que solo puede conectar con el mundo académico cuando el único móvil de esta familia de tres llega a casa.

Adela Reguero, madre soltera, se va todas las mañanas a limpiar los portales de su barrio. Lo hace porque no puede perder el único sustento de su familia. En estos tiempos, además, su trabajo se ha convertido en uno de los más preciados, por lo que Adela se va cada mañana con su teléfono en el bolsillo, la única herramienta con la que cuentan Lucía y Marío para mantener la tensión escolar. La esperan y, cuando llega, comienzan una carrera contra reloj para no perder comba con sus compañeros de clase.

El antagonismo de Martina y Lucía para seguir las clases virtuales se repite una de cada tres veces. Según datos de CC OO basados en el último informe PISA, un tercio de los estudiantes madrileños sufre de pobreza y esto, entre otras cosas, se ve reflejado en la falta de medios: sin ordenador o Internet, la asistencia a clase se complica.

En una entrevista con Onda Madrid esta mañana, el consejero de Educación y Juventud, Enrique Ossorio, ha admitido que un 3,5% de los alumnos madrileños no puede seguir las clases impartidas a distancia “por falta de medios”. No obstante ha tildado de “positivo” el balance de la primera semana y media de cierre de los centros escolares a causa del coronavirus.

Lucía Reguero se conecta a las clases online por la tarde y a través de un móvil, en su casa en San Sebastián de los Reyes.

“Mi hija se deja los ojos todas las tardes para ver a través del móvil lo que le mandan sus profesores”, cuenta Adela Reguero, madre de Lucía, preocupada porque su hija, “una niña muy responsable”, sufre por no poder mantener el ritmo. Cuando llega a casa, a mediodía, le quita el teléfono de las manos e intenta descifrar esquemas, notas, problemas… “Se desespera y yo le digo que ya se pondrá al día, que no pasa nada. Pero se agobia mucho”. Tanto, que cada noche se le hacen las tantas sentada en su escritorio con el móvil en la mano. Algo que, además, cuesta dinero.

Al problema tecnológico de Lucía, se le une el aluvión de tareas que los alumnos han recibido durante el confinamiento. Los datos son contundentes. El consejero de educación, Enrique Ossorio, los puso este domingo sobre la mesa: El 93% de los centros educativos utilizan ya el Teletrabajo. 25.000 profesores usan la plataforma Educamadrid y 23.000 docentes las aulas virtuales. Y lo más llamativo: al día, profesores y alumnos se intercambian 2.064.000 correos.

El ritmo es frenético. Pero no todos lo pueden seguir. “Si la familia al completo está confinada y teletrabajando hay que tener en cuenta el número de dispositivos para poder saber si se está garantizando la igualdad de oportunidades y el derecho a la educación de todos”, argumenta Isabel Galvín, de CC OO. De hecho, asegura, el profesorado está apoyando al alumnado con dificultades mediante llamadas telefónicas o a través de Whatsapp, pero dar clases así es complicado. “Se lo dijimos al Consejero, es necesario que en las medidas de apoyo a las familias en esta crisis se garantice la conectividad de todas las familias, sin exclusión, con un bono social para wifi y facilitando un soporte donde puedan hacer las tareas. Es el equivalente a sus libros de texto”.

Los docentes no dan abasto. Con la plataforma Educamadrid algo saturada, se las han ingeniado para llegar a sus alumnos por cualquier vía, hasta el punto de que su jornada laboral se ha extendido tanto, que a veces responden a horas intempestivas. Tanto, que hasta los alumnos que sí tienen los medios adecuados acaban frustrados. “Hay que encontrar el equilibrio. Los docentes se sienten responsables y no quieren que pierdan coba”, explica Elena Hernández, madre de Martina. “Pero es imposible intentar mantener el mismo ritmo de antes. Yo a mis hijas les digo que paren un poco. Porque no les da casi tiempo a hacer algo de ejercicio, a aburrirse o a jugar… En las familias ahora hay una carga de estrés importante con lo que está pasando y si los chicos siguen así no será bueno”.

Esteban Álvarez, presidente de la Asociación de directores de institutos de la Comunidad de Madrid (Adimad) confirma esa inquietud. “Los padres nos han hecho un llamamiento de socorro. Y los directores hemos pedido a los docentes que nos relajemos todos. Si no se puede dar todo, no pasa nada, el año que viene se reajusta. Ya lo hemos hecho con alumnos que han estado temporadas sin clases por enfermedad. Por otro camino se llega a donde hay que llegar”.

Ossorio, por lo pronto, ya ha reconocido que la administración ha tenido que comprar más servidores para que EducaMadrid pueda hacer frente a tanta actividad. El tráfico que había antes de que se suspendieran las clases en la plataforma era de 748.000 gigabytes y ahora alcanza los 2,4 terabytes. “Se ha multiplicado por tres”. También hay empresas como Microsoft que han ofrecido ayuda gratuita y la administración ha dado autonomía a los centros para que utilicen la herramienta que más cómoda les resulte. Lo que está claro es que algo ha cambiado. “Yo creo que va a ser una experiencia sin retorno. Nos hemos acostumbrado a utilizar métodos a distancia, videoconferencias, y esto no tiene marcha atrás”, augura el consejero. Sin embargo, un tercio de los estudiantes no puede seguir ese ritmo. Lo sufre ahora. Y lo sufrirá.

Fuente de la Información: https://elpais.com/espana/madrid/2020-03-22/martina-en-linea-lucia-desconectada-la-brecha-escolar-que-marca-el-coronavirus.html

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Impulsando el Teletrabajo

25 de noviembre de 2016 / Fuente: http://pcnpost.com/

Por: Cesar Augusto Viloria

Cuando escuchamos la palabra “teletrabajo” se nos vienen a la mente aquellas personas que están contratadas por una empresa para desarrollar alguna labor específica y que cobran por trabajo realizado mas no por tiempo laborado: los llamados “freelance”.

En Colombia, está regulada ya la modalidad de teletrabajo para personal de nómina en una empresa, en la que los empleados pueden trabajar desde sus casas, ya sea por la totalidad del tiempo o por algunos días de la semana. En esta regulación se determinan algunas especificaciones que se deben cumplir en el lugar de trabajo del teletrabajador para que sus labores se realicen de manera adecuada. Por ejemplo, la empresa debe definir la conexión que debe tener el trabajador, debe verificar que el escritorio y la silla a utilizar cumplan con las condiciones ergonómicas necesarias, puede definirse un subsidio por conexión a Internet o por utilización de los equipos, o si la empresa le suministra el equipo al trabajador, entre otras cosas.

El teletrabajo, según diversos estudios conlleva a un aumento en la productividad tanto para la empresa como para el empleado. Empecemos a enumerar los beneficios que a simple vista conlleva la aplicación del teletrabajo: ahorro en dinero y tiempos de desplazamiento del empleado hasta la empresa y regreso, menor daño al medio ambiente al disminuir el uso de transporte, disminución del estrés por causa de trancones en la vía, ahorro de espacio de planta física en la empresa, ahorro en algunos casos de costos de alimentación y muchos más.

Sin embargo, estos mismos beneficios y muchos más presentan un mayor impacto cuando hablamos de largas distancias entre la empresa y el domicilio del empleado o cuando hablamos de ciertas características que pueda tener el empleado.

Consideremos primero una persona en condición de discapacidad que tenga dificultades para movilizarse en transporte público y no tenga los recursos para tener su vehículo propio. El poder trabajar desde su casa le brindaría la posibilidad de tener acceso a un empleo a justado a sus limitaciones de movilidad.

Como segundo ejemplo, consideremos ahora el caso de una persona que trabaje en una empresa en Barranquilla y tenga su domicilio el algún municipio del departamento del Atlántico: Juan de Acosta, Santo Tomás, Sabanalarga o cualquier otro. Esta persona debe despertarse por tarde a las 4:00 am, costear por lo menos unos $10.000 diarios solo en transporte, costear además el almuerzo y regresar a su casa a las 8:00 pm o 9:00 pm, en muchos casos, para trabajar sentado en un escritorio y en frente de un computador, realizando tareas que muy bien puede realizar desde su casa.

Sumémosle ahora algunos agravantes al caso. Supongamos que esta persona es una madre cabeza de familia, con niños pequeños. Muchas veces no tendrá con quién dejar a sus hijos, algunas veces le tocará pagar a alguien que los cuide. En muchas ocasiones algunas tendrán que renunciar a su trabajo porque no tienen con quién dejar a sus niños.

Vemos entonces cómo la aplicación del teletrabajo se empieza convertir en una gran estrategia social y a traducir en una mejora en la calidad de vida de las personas. Ya sea que el empleado sea asignado a una modalidad de teletrabajo el 100% del tiempo o algunos días de la semana. Por estos motivos, debemos academia, estado y sector productivo deben estar comprometidos en promover la aplicación del teletrabajo en busca de un aumento en la productividad y del desarrollo humano en la sociedad.

Fuente artículo: http://pcnpost.com/impulsando-el-teletrabajo/

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