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Decana de EGADE habla de los elementos claves para ser la mejor B-school de América Latina

Por Daniela Arce

María de Lourdes Dieck-Assad habla sobre el rediseño del MBA; de las iniciativas que se han ejecutado para seguir potenciando el emprendimiento e innovación, pero con foco en los negocios; y de las principales tendencias, problemáticas y oportunidades del mercado.

Hace tres años que EGADE se posiciona en el primer lugar del Ránking de las Mejores Escuelas de Negocios de América Latina MBA 2016, Elaborado por América Economía Intelligenc. Para ello, son varias las acciones que se han implementado, partiendo con entender lo que se necesita en el mercado y adaptando los programas a estas nuevas realidades, además de potenciar el emprendimiento y la innovación.

Y son estas mismas necesidades del mercado, las que han dado paso al rediseño del MBA de EGADE, que espera desarrollar diversas habilidades blandas en sus estudiantes.

A continuación, la entrevista con María de Lourdes Dieck-Assad, decana de la EGADE Business School, donde explica la receta para ser una escuela ejemplar.

-¿Cuál ha sido la estrategia a seguir para mejorar el nivel y mantenerse en el primer lugar del Ránking MBA?

Hecho cambios en tres áreas. Ha sido muy importante nuestra vinculación con los stakeholders, con el entorno. Hablar con los alumnos potenciales, por un lado, para saber qué requieren y le hace falta. Conversar con las organizaciones y empresas, que están queriendo enviar, capacitar y entrenar a los ejecutivos en escuelas de postgrado y negocios, para entender sus propias necesidades.

Esto es una actividad continua, en un mundo como el que vivimos, donde la competitividad es importantísima y el entorno cambia para las organizaciones, tenemos que estar muy alertas.

También es importante para nosotros poder adaptarnos, para ir cambiando conforme las empresas, organizaciones y alumnos, ven que cambian sus retos y oportunidades.

Nosotros hemos implementando nuestra vinculación con el ánimo de escuchar al cliente, al mercado. No sólo directamente, sino indirectamente, interpretando las tendencias, las diferentes problemáticas, como la brecha de las habilidades blandas para América Latina, donde hay una diferencia entre la demanda y las capacidades y competencias que tienen los egresados.

Lo segundo que hemos hecho, es que debido a lo anterior vemos la necesidad de la innovación constante. Por lo mismo siempre estamos analizando el contenido de los programas, que refleje una respuesta a las necesidades del mercado, en el modelo académico. Porque hoy el alumno que llega es diferente a lo que era hace cinco años. Usan mucho la tecnología, están muy informados y conectados. Además, no es tan fácil mantenerlos concentrado, sobre todo, si no se maneja su modelo mental y tecnológico.

Por eso hay que innovar en el modelo educativo, porque el alumno necesita una vivencia experiencial en el salón de clases. Como ejemplo, en esta vinculación hemos traído profesores con experiencia en el campo de los negocios para que trabaje con el profesor de planta, con experiencia académica, en el salón de clases. El alumno, entonces, está expuesto a todo el bagaje intelectual de nuestro profesor de planta, junto con todo lo que ofrece el profesor de negocios, que refiere sobre los retos del día a día y cómo lidia con ellos. Se genera entonces un triángulo interesante, entre el alumno, el profesor de planta y el profesor practicante. Acá todos aprenden. Se arma un diálogo muy interesante. Este es el modelo “team teaching”, que se viene implementando hace alrededor de tres años y  que ese ha introducido en casi la totalidad de cursos. Los alumnos valoran muchísimo.

Lo otro novedoso que estamos haciendo, es que dado el uso de la tecnología, hemos incorporado formatos blended. Tenemos una buena cantidad de trabajo que se les pide que hagan fuera del salón de clases con sus compañeros, en un esquema de trabajo en equipo virtual. Otro esquema es que como tenemos alumnos en Monterrey, Ciudad de México y Guadalajara, los profesores se ponen de acuerdo y virtualmente se arman grupos de trabaja con estudiantes de estas ciudades.

Somos parte también del consorcio de escuelas de negocios Global Network for Advanced Management, liderado hace cinco años por la escuela de negocios de Yale. Esto abre la oportunidad de que los alumnos de las escuelas que pertenecen a  este consorcio puedan participar de los MOOCs que se imparten. Gracias a que nos hemos involucrado en esta iniciativa, nuestros alumnos tienen la oportunidad de participar.

-¿Cuáles han sido las principales tendencias, problemáticas y oportunidades que han detectado luego de hablar con empresarios e indagar al respecto?

El mercado está cambiando y los retos también cambian, pero también lo hacen las oportunidades. Desde las empresas nos dicen que necesitan egresados que entiendan estos retos, los hagan propios y sean capaces de tomar diseñar soluciones y de tomar decisiones. Esto es importante, porque nos han dicho que efectivamente hay egresados que son buenos en diseñar la estrategia de negocios, pero que al momento de tomar una decisión en un aspecto de la estrategia o implementarla, ahí se paralizan. Se necesita el ecosistema completo.

Lo otro, es el uso de la tecnología, no como fin sino como medio. Tener de esta forma equipos de trabajo virtuales y poder tomar decisiones que van más allá de país, por ejemplo.

El tema de la innovación es también relevante, porque las empresas saben que deben estar innovando. Por esto, el alumno debe llegar a innovar y crear nuevos productos.

También nos dijeron que quieren personas con calidad moral y que sepan ejercer un liderazgo colaborativo, con capacidad de escuchar e incorporando a los demás. En las empresas quieren a candidatos que posean conocimientos, pero también son relevantes actitudes y competencias.

Nos dijeron que es relevante tener personas que sean capaces de trabajar con equipos multiculturales, saber convivir con la cultura de otros países. Porque una cosa es ser global y otra multicultural.  Para esto, hay que entender la cultura, de lo contrario nunca un egresado podrá dirigir una planta que se abrirá en África o en Asia. Temas como de qué manera se incorporará en otro país la visión y cultura de la empresa que ya tiene su sello o cómo se vivirá con el entorno, cómo se acogerá a las personas que se empleará y de qué manera se atraerá.

-En septiembre de 2015 lanzaron al nuevo MBA, ¿cuáles fueron las principales modificaciones?

Esto fue el resultado de estudiar los dos años previos todas estas tendencias globales. Es un MBA disruptivo, que incorpora algo que antes no teníamos tan explícitamente, que son las competencias. La incorporación de talleres para asegurar que el alumno cuando se gradúe del MBA, saldrá con las competencias que el mercado requiere.

A raíz de la crisis en 2008, hubo muchas entrevistas y encuestas para saber qué paso, qué les falta a los egresados de escuelas de negocios, que quizá contribuyó a la crisis. Revisamos toda esta información y nos dimos cuenta que hay competencias muy importantes: pensamiento crítico, emprendimento e innovación, visión global, trabajar en equipo, liderazgo colaborativo y capacidad de negocios y comunicación.

Todo esto lo metimos como parte explícita en el programa MBA, además de todo lo que debe estar, como son las áreas funcionales de la empresa. Además, los alumnos podrán hacer concentración en Marketing Estratégico, Emprendimiento e Innovación, Operaciones Globales, Finanzas Corporativas, Gestión de Servicios y Negocios Globales, que terminan con un proyecto de campo.

Empezamos en diciembre y la respuesta de los alumnos y las empresas a esta nueva oferta ha sido muy buena. Se incrementaron las aplicaciones para el MBA.

Con este nuevo MBA, tomamos la decisión de cambiar el proceso de admisión, que será mucho más holístico e integral, que se basa en elementos cuantitativos, pero también cualitativos. Todo esto para asegurar que el alumno que entra tiene todo lo que se necesita para ser exitoso, pero además tiene el potencial de ser un líder transformador. Porque queremos que nuestros estudiantes tengan la actitud de ser líderes que van a transformar y no se conformarán con hacer lo de siempre. En las empresas de hoy deben ser innovadoras. Por eso, ellos deben ser innovadores, ver los retos de hoy y del futuro.

-¿Cómo se medirán estas competencias en el proceso de admisión?

Hace tres años empezamos con un proyecto piloto y ahora es parte de una prueba que les hacemos a todos a los alumnos admitidos, que se llama WAVE. Acá se mide competencias como trabajo en equipo, liderazgo, negociación, pensamiento crítico y comunicación, evaluando a los estudiantes que llegan para hacer un diagnóstico.

El programa va a trabajar con ellos las competencias, pero como puede haber algunos bajo el promedio –que se identifica mediante la prueba- se les ofrece hacer talleres intensivos para ponerlos al corriente del tipo de alumnos que queremos que entre. Una vez que termina el programa se le vuelve a hacer a prueba, de forma de medir si los talleres y el programa están contribuyendo a darles las competencias. A lo largo del programa, cuando debaten o hacen trabajos en equipo, se pueden observar, por ejemplo, diferentes habilidades. Porque hay que ejercitar estas habilidades.

También aseguramos a este programa un sello importantísimo en tres grandes áreas diferenciadoras: el emprendimiento e innovación están presentes transversalmente; el liderazgo global de los estudiantes, para lo que ofrecemos experiencias globales; y el concepto de la sostenibilidad social, económica y ambiental, que está incorporado como un sello muy importante ante la realidad mundial.

-Hace unos años usted decía que la marca EGADE necesitaba correr con alas propias, sin desligarse del Tecnológico. Y hoy parece ser que tiene la fuerza necesaria para diferenciarse, ¿qué opina al respecto?

Creo que EGADE se ha fortalecido como marca, pero siempre gracias a ser parte de una institución como es el Tecnológico de Monterrey, porque somos lo mismo y tenemos la misma misión: desarrollar líderes emprendedores con sentido humano y competitivos internacionalmente. Porque somos una marcar del TEC, y somos su gran joya. Pero nos nutrimos del TEC. El modelo y ecosistema de emprendimiento que tenemos en el TEC es impresionante. Entonces, tener ese entorno y alineación con la misión del TEC y la nuestra, claramente que con nuestro enfoque de una escuela de negocios, donde generamos conocimiento y somos apoyados y apoyamos a la marca del TEC.

La EGADE contribuye a la marca del TEC, pero el TEC, ante todo, contribuye a la marca EGADE. La clave ha sido lograr una alineación institucional con el TEC, contar con una misión y visión compartida; tener un enfoque de liderazgo y formación de líderes emprendedores.

Hace dos años creamos un grupo de investigación en emprendimiento e innovación. Está nutriendo todo lo que queremos hacer con empresas y alumnos que quieren formar una empresa o que quieren emprender dentro de sus compañías. Creo que la marca EGADE ha logrado afianzarse como una marca endosada y muy importante del TEC. Hay un beneficio mutuo.

-Tal como usted dice, existe todo un foco en el TEC y en EGADE en el emprendimiento, ¿se está haciendo concretamente?

Incorporamos el emprendimiento como un tema transversal en el MBA. Creamos nuestro propio modelo de emprendimiento para los alumnos de postgrados, que tienen otros requerimientos. Generamos un modelo, donde incorporamos la innovación, porque deben ir unidos. Esto es nuestro motor, por lo tenemos clases de innovación que son parte del curso de emprendimiento, donde se estudian metodologías para innovar en todo. A lo largo del programa tienen componentes de emprendimiento en diferentes cursos transversalmente.

Los alumnos tienen que ser innovadores, porque lo tradicional no sirve. Acá se ve todo el modelo de emprendimiento.

El otro tema es la investigación, hemos traído figuras internacionales expertas en emprendimiento, que están viendo el carácter del emprender, qué lo motiva, por qué fracasa. Y esos conceptos que se están estudiando también los estamos utilizando para aplicarlos en nuestro modelo.

A los alumnos de MBA que quieran, además, les estamos ofreciendo la especialidad en emprendimiento. Es decir, que además del curso de inicio en emprendimiento, de los componentes que están implícitos en otros cursos, ellos tendrán la especialidad. Y la mayoría de los alumnos que está entrando quiere esta especialización.

Dentro de las redes globales que tenemos, estamos trabajando con escuelas de negocios que son muy fuertes en emprendimiento: Technion-Israel Institute of Technology, en Israel; Stanford University, Babson College, Yale School of Management , en Estados Unidos; Jönköping International Business School (JIBS), en Suecia; IE, en España; UCD Michael Smurfit Graduate Business, en Dublín; y Koc University Graduate School of Business, en Turquía.

-¿Cuáles son los principales retos que tienen como institución?

Creo que los retos más importantes son continuar innovando en nuestro modelo educativo y seguir atrayendo talento investigador que requiere un modelo que está en continua innovación. Es decir, seguir, pero a niveles mucho más altos, porque son retos, pero también oportunidades. Queremos, por ejemplo, ofrecer pronto un MBA blended para alumnos que no pueden venir físicamente, pero quieren un programa con las características del que tenemos aquí.

Los alumnos que vendrán a estudiar acá, cuando saldrán trabajarán en empresas que probablemente hoy no existen, con retos y oportunidades diferentes. Como va el cambio mundial, no sólo tenemos que escuchar al mercado, sino que ver las tendencias y adelantarnos al mercado. Esto último es un gran reto para las escuelas de negocios.

Ser realmente, con todo lo que hemos hecho, los que generamos la innovación dentro del programa educativo e investigación, con los cuadros que estamos formando. Y adelantarnos al futuro no es fácil, pero es una gran oportunidad.

El reto de la sostenibilidad social ya lo tenemos dentro de nuestro currículo, porque los alumnos no pueden estar ajenos a problemas sociales. Necesitamos empresas que escuchen y sean conscientes a estos problemas, porque de lo contrario América Latina no es viable.

Tomado de: http://mba.americaeconomia.com/articulos/entrevistas/decana-de-egade-habla-de-los-elementos-claves-para-ser-la-mejor-b-school-de

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Entrevista: Linda Castañeda: “Nuestra misión es ayudar a desarrollar competencias”

Se muestra crítica con las políticas que rodean a los libros de texto y es una firme defensora de “elegir modelos que eduquen personas de su tiempo y capaces de articular los tiempos con tecnología”. Linda Castañeda, profesora del Departamento de Didáctica y organización Escolar de la Universidad de Murcia, opina sobre la misión del profesor, hacia dónde debe evolucionar la educación y el futuro de la tecnología educativa.

¿Hasta qué punto es importante combinar el aprendizaje formal, informal y no formal?

LindaCreo que los tres están inherentemente combinados en cualquier contexto educativo, por lo que lo importante es hacerlo aflorar, darle valor, y en eso tenemos retos muy serios en el ámbito de la enseñanza universitaria. Seguramente no se trata de explicitarlos y medirlos al punto de formalizarlos, pero si queremos hacer aprendices emancipados, que sepan encontrar y sacar el mejor provecho de todas las oportunidades de aprendizaje que les rodean, es imprescindible que demos valor a todo aquello que configura el entorno de aprendizaje de los estudiantes.
Además, si queremos que alguien viva una profesión y que pueda ser un profesional competente —es decir, que sea capaz de poner en marcha acciones útiles y basadas en una toma de decisiones adecuada y fundamentada en contextos concretos—, tiene que ser alguien que conozca y se mueva en una comunidad profesional relevante, que tenga unas fuentes de información permanentes que le permitan mantenerse al día, que sea proactivo en la búsqueda y análisis… En definitiva, alguien que sepa gestionar y usar eficientemente su Entorno Personal de Aprendizaje —más conocidos como PLE, por sus siglas en inglés—. Y el germen de todo eso, que son procesos no formales e informales, debería estar en la universidad.

“Un docente es mucho más que alguien que sabe leer un libro del profesor y corregir las respuestas de un examen”

Ha mostrado en varias ocasiones su desacuerdo con los libros de texto, ¿cuáles son los motivos?

No se trata de los libros de texto en sí, sino de las políticas que los rodean y las prácticas que sostienen su implementación en las aulas. Para empezar, considero que el uso generalizado de un mismo libro o una única fuente en una clase, e independientemente del nivel que sea, es un modelo de educación que no es propio de una sociedad hiperdotada de información y donde el mayor problema no es cómo transmitirla, sino aprender a entenderla, manejarla y recrearla con eficiencia.
Creo que la omnipresencia masiva de los libros de texto escolar (no sólo en papel) ha amparado la desprofesionalización de muchos docentes que prefieren confiar en el criterio de la editorial para la transmisión uniforme de una secuencia didáctica única, raras veces puesta en duda y que muy seguramente no se acerca a las necesidades de casi ninguno de sus estudiantes. Considero que un docente es mucho más que alguien que sabe leer un libro del profesor y corregir las respuestas de un examen. No podemos pedir alumnos críticos cuando les damos eso. Y todo ello, además, teniendo en cuenta el crecimiento de su precio, el gasto que suponen y mientras disminuye la inversión para recursos escolares o en formación de docentes, en conexión a Internet…

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Entonces, ¿cuál es la misión del docente?

Si lo vemos desde un punto de vista crítico, cada vez deberíamos ser más conscientes de que nuestra misión no es ayudar a nuestros estudiantes a adquirir contenidos, sino a desarrollar competencias; así, los alumnos deben ser capaces de poner en marcha —y llevar a cabo—, en el contexto que sea preciso, acciones útiles y éticamente deseables. Y, para desarrollar esas competencias, hacen falta propuestas didácticas muy complejas que, desafortunadamente, no creo que sean las que se contemplan en la mayoría de los libros de texto escolar al uso.
Sinceramente, creo que la cantidad de fuentes de información es tan abrumadora que es normal que los profesores deban hacer selecciones previas para adecuar el nivel de las lecturas de los alumnos, pero eso no creo que equivalga a que la elección la haga una editorial y valga para todos. No me importaría que en cada aula hubiese una biblioteca escolar donde estuviera un ejemplar de cada uno de los libros de texto de diversas editoriales para su consulta, de la misma forma en que debería estar Internet. Se trata de aprovechar todas las fuentes a nuestra disposición para acceder con ellas a contenidos de otros docentes, o incluso elaborados por otros estudiantes, que puedan resultar interesantes para hacer más rica la experiencia de aprendizaje de la clase.

“Hoy día, ni el conocimiento es tan inmutable como antes, ni se mueve por los mismos cauces, ni la información es escasa…”

En su opinión, por tanto, ¿hacia dónde deben evolucionar docentes y educación?

linda_castañedaEl modelo educativo que reclama la sociedad en la que vivimos ha cambiado radicalmente: ni el conocimiento es tan inmutable como era, ni se mueve por los mismos cauces, ni la información es escasa… Ya no es necesario aprender lo de antes. Ahora se necesitan apuestas metodológicas centradas en el estudiante. En este marco, creer que un manual centrado en contenidos puede resolverlo todo durante un curso escolar y sobre todo un campo de conocimiento es digamos que ingenuo, cuando no, irresponsable.
Creo que debemos empezar a pensar menos en de dónde sacar los contenidos que van a estudiar los estudiantes y más en poner en marcha experiencias de aprendizaje en las que usemos todas las fuentes de información, los recursos y las herramientas de creación y colaboración que tengamos a nuestro alcance —lo que incluye libros, materiales de otros docentes, recursos abiertos en red, etcétera— y que consideremos los más adecuados para las necesidades de nuestras aulas. Apuestas ricas y enriquecedoras, de las que todos saquemos provecho intelectual y de las que aprendamos que el conocimiento es algo dinámico.

Gran parte de su investigación se ha centrado en el estudio del impacto de las redes sociales en la educación. ¿Cuál es su mayor aportación?

La humanidad siempre se ha apoyado en redes de personas, habitualmente cercanas, para aprender y para adaptarse mejor a su contexto. Pues bien, las TIC nos han regalado la inmensa posibilidad de hacer esas redes sociales evidentes, explícitas y además globales. Así, los lazos que nos acercan y nos conectan con otras personas que nos enriquecen superan las barreras del espacio y tiempo tradicionales, y nos permiten acceder a una inmensa ‘tribu’ que amplía nuestra perspectiva y multiplica nuestras posibilidades de interactuar.

¿Y su mayor reto?

Precisamente esa ampliación vertiginosa de nuestro contexto de relación exige una conciencia nueva sobre dónde estamos, qué hacemos, cómo funcionamos y qué añadimos en las redes. Eso implica un mayor y más cuidado trabajo en el desarrollo de nuestra identidad digital —o mejor dicho, de la nuestra en este mundo digitalizado— y la de nuestros estudiantes, además, cómo no, de un replanteamiento sobre la enseñanza y el aprendizaje.
Siendo las fuentes múltiples, variadas y provenientes de contextos tan distintos es vital trabajar con modelos educativos que desarrollen el pensamiento crítico y el trabajo en colaboración y que opten, finalmente, por la formación de un aprendiz autorregulado y autodirigido.

Fuente: http://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/linda-castaneda-nuestra-mision-ayudar-desarrollar-competencias/37556.html

Imagen: http://noticias.ulp.edu.ar/img/img_portadas/24163344.jpg

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Entrevista: «A partir de los seis años, la educación se olvida del cuerpo»

¿Quién dice que sólo aprendemos con la cabeza?  un seminario sobre la metodología Dalcroze, estuvo a cargo de un docente especializado en Suiza y que viaja por todo el mundo difundiendo la técnica. Promueve el estudio y la práctica musical como una experiencia que debe ser vivida. Además, sostiene que hoy el poder de la imagen está reemplazando el movimiento.
CERNIK./ «El hijo es el que va a decir si la educación que les están dando es buena. Si viene contento, es porque están haciendo las cosas bien».
Un salón bien iluminado con pisos de madera, sin sillas ni bancos. Una pizarra con algunas oraciones breves y, detrás, una bolsa llena de pelotas, de todos los tamaños. En el fondo, un piano de cola.
Los que van entrando se sacan el calzado y se ubican en ronda. En el medio se para un flaco alto, también descalzo, y les habla con un acento extraño. En un francés perfecto, menciona Jacques-Dalcroze y a una metodología que tiene más de 150 años, aunque aclara que todavía no es demasiado conocida. Luego cierra su introducción con un ejemplo: el del compositor de un vals, que jamás en su vida ha experimentado en sus pies el ritmo pausado de su compás.
El hombre que habla se llama Pablo Cernik, un bonaerense que se recibió en el Conservatorio Nacional de Música como profesor de piano, y que hace varios años decidió viajar a Suiza para especializarse en la metodología Dalcroze.
La Rítmica Jaques-Dalcroze es una pedagogía musical que explora la relación natural entre el movimiento corporal y la música, potenciando el desarrollo de facultades artísticas. Cuando cursó en el Conservatorio, esa había sido una de sus materias predilectas. Y se apasionó.
Cernik vivió 10 años en Suiza y los conocimientos que obtuvo le permitieron viajar por todo el mundo difundiendo esta técnica. Desde Europa hasta Japón.
Desde hace 3 años vive en Argentina y dicta clases en escuelas de música. Volvió porque extrañaba y porque tenía una promesa universitaria, que al final no se concretó. Hoy está radicado en Buenos Aires y tiene una mirada particular sobre el sistema educativo en general. Cuestiona la ideología occidental que establece que sólo se aprende con la cabeza. «A partir de los 6 años -critica- la educación se olvida del cuerpo». Y dice que actualmente el poder de la imagen está desplazando el movimiento corporal.
Comparte sus saberes con  músicos, actores y artistas de todo el país. «La metodología Dalcroze parte de la música para educar muchas otras cosas. Se puede educar a los músicos, trabajando el lenguaje musical, o se puede utilizar para trabajarlo con bailarines, actores y, a priori, con cualquier otro artista con movimiento en escena. En Buenos Aires, cada carrera de teatro tiene entre sus materias la rítmica Dalcroze. En música, está menos aceptada y difundida, y tal vez sea donde se vuelve más interesante», agrega.
Su experiencia en Suiza lo ha marcado. Personal y profesionalmente. La elección del país no fue casual: Jacques-Dalcroze, un compositor de estilo impresionista dedicado a la enseñanza, nació allí. En Ginebra, tiene su sede el Institut Jaques-Dalcroze, cuyo Diploma Superior es el máximo título en la especialidad a nivel mundial.¿Cómo son los conservatorios de música en Suiza?
Son distintos. Las aulas no tienen sillas, tienen piso de madera. No usan mesas, no usan sillas, y los armarios están llenos de pelotas, palos. La metodología de aprendizaje es diferente.

Acá también vemos que traes, pelotas, cintas…

Yo uso mi instrumento que es el piano. Pero como todo profesor de rítmica, trabajo la música improvisándola. Debemos adaptar la música a los ejercicios y movimientos que se van haciendo en clase.

Una clase de música con ejercicios y movimientos.
Sí. En realidad, es más complejo que eso. Los ejercicios incluyen experiencias coreográficas, cercanos a la danza, ejercicios de entrenamientos auditivos y rítmicos, con desplazamientos en el espacio. Es decir, se trabaja lo musical y lo «danzable», como una sola cosa. Y también lo teatral, con la puesta en escena de gestos, historias. Toda música es dramatizable y toda música, en sí, tiene teatro.

Es un método muy ligado a la experiencia.
Total y profundamente ligado a la experiencia. Una vivencia, al máximo. La música es algo súper abstracto. Lo que buscamos a través de la rítmica, es que no lo sea tanto. Si una frase es larga, caminémosla. Y veamos cuánto mide. Hay música que perfectamente puede recorrerse, diseñarse arquitectónicamente.

Es curioso lo que planteabas en cuanto a que un músico que compuso un vals, quizás nunca lo haya bailado.
Es una contradicción propia de la educación occidental. A partir de los 6 años, la educación en general, más allá de la música, se olvida del cuerpo. Cuando son chiquitos, los niños tienen una sala con espacios a recorrer, rincón de esto o aquello, donde se puede usar la fantasía, el cuerpo. Cuando pasa los 6 años, se lo mete en un cajoncito, se lo sienta en una silla frente a una mesa, y parece que lo único importante es usar la cabeza. Cuando en realidad, hoy por hoy sabemos, con todo el desarrollo de las investigaciones que existen, que el cerebro funciona mejor cuando todo el sistema nervioso está en funcionamiento, cuando todo el cuerpo está funcionando.

De allí que los músicos se olviden de su cuerpo a la hora de hacer música.
Muchas veces carecen de experiencias de lo que interpretan. Pero no sólo en el caso de los músicos, sino de otras tantas cosas, como cuando perdemos noción de dónde está mi derecha o dónde está mi izquierda, o cómo caminar para atrás sin chocarme. Incluso el contacto social se ve afectado.

La música contribuye al contacto social.
La música es un elemento sociabilizador espectacular. Y no está aprovechada. No se improvisa en los conservatorios, no se canta en grupo, no se baila. Los chicos llegan a sus casas y prenden un video, que es su mejor amigo. Y la imagen no tiene ni espacio, ni movimiento. Sólo pasa por delante de nuestros ojos.

¿Y vos, cuando llegás a tu casa, qué música escuchás?
Escucho poca música. Porque estoy todo el día haciendo… Y cuando llego a casa, la mejor música es el silencio. Pero en general, me gusta escuchar toda la música buena. Mis estudios y experiencia como músico están relacionados a la música clásica. Pero me gusta el jazz y también el folclore, el nuevo folclore. En general, me gusta conocer los folclores de todo el mundo.

¿Bailás bien?
Tuve que aprender. A duras penas. Cuando llegué a Ginebra, a los 34 años, tuve la obligación de hacer danza. Y lo hice como pude. Pero lo que aprendí me abrió tanto la cabeza que, no sólo me gustó bailar, sino que entendí un lenguaje que para mí era incomprensible, y la propuesta artística impresionante que puede dar la danza.

¿Y cuándo llegaste a Oriente? ¿Qué te encontraste?
En oriente, encontré un grado de atención diferente. Ellos siempre están más atentos. Pero, a la vez, les falta improvisación. Mejor dicho, saben improvisar, pero porque lo aprendieron. Es algo que todavía tenemos los occidentales y que nos diferencia. Allá todo tiene que salir bien.

 ¿Qué mensaje les darías a los profesores de música?
Que tienen que tratar de seguir buscando espacios de formación, más allá de lo que brindan los institutos. Pero más que a ellos, yo les daría un mensaje a las autoridades de los institutos de formación: que abran las puertas a cosas nuevas, a tendencias nuevas, a profesores nuevos.

¿Y a los padres de los chicos que quieren aprender música?
El hijo es el que va a decir si la educación musical que les están dando es buena o no. Si viene contento, es porque están haciendo las cosas bien. Después, si puede tener espacios donde improvise, donde cree, que sea lúdico, mucho mejor. Pero los chicos no mienten. Si vienen contentos, está bien.

Fuente: http://diariolaopinion.com.ar/noticia/153014/a-partir-de-los-seis-anos-la-educacion-se-olvida-del-cuerpo
Imagen: http://diariolaopinion.com.ar/download/multimedia.normal.b634f52c524ea4d7.6e6f726d616c2e6a7067.jpg
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Entrevista a Sonia Cervantes Psicóloga experta en inteligencia emocional y autora de ‘¿Vives o sobrevives?

“Sobrevivir cuando podrías estar viviendo es una pérdida de tiempo. Por miedo a sufrir, sufres, por miedo a pasarlo mal, ya lo estás pasando mal. Es una paradoja psicológicamente devastadora, que es la clave de la ansiedad anticipatoria”

Sonia Cervantes es psicóloga, diplomada en Terapia Infantojuvenil y educadora en inteligencia emocional, y ha colaborado en los programas El campamento y Hermano mayor. Esta experta en psicología clínica acaba de publicar su nuevo libro ¿Vives o sobrevives? (Grijalbo, 2016), en el que nos propone no acomodarnos ni conformarnos con el malestar haciendo del victimismo nuestro compañero de vida. Con un lenguaje ameno y divertido, Sonia nos invita a conocernos, aceptarnos, y comprometernos con los cambios que sí podemos realizar; a salir de nuestra zona de confort, en la que nos limitamos a sobrevivir, a dejar de amargarnos con la ansiedad anticipatoria, y vivir de verdad como protagonistas de nuestra propia historia.

Esto de darle tantas vueltas a las cosas y anticipar todo tipo de problemas y desgracias ¿lo traemos de serie, o lo desarrollamos bajo la influencia de personas catastrofistas o por las circunstancias de la vida?

Podemos estar en Ysilandia en plan ‘y si me sale bien, y si me toca la lotería, y si ese chico se fija en mí, y si me dura el trabajo…’, pero no solemos estar en ese modo. Y este adelantar acontecimientos sí que viene un poquito de fábrica, y además es necesario; está regulado por el lóbulo prefrontal, y se trata de la anticipación de los hechos, es decir, si yo veo fuego y soy capaz de anticipar que si voy ahí me quemaré, es un mecanismo de protección. Pero tendría que ser resolutivo, es decir, veo que hay peligro y mi mente dice ‘y si vas ahí y resulta que te caes’, o ‘y si vas ahí y te quemas’; ese mecanismo es necesario para perpetuar nuestra especie. El problema es cuando no existe ningún peligro real y el ‘y si’ es mental. Entramos entonces en el campo en el que creemos que posible es lo mismo que probable, y no es así. La mente nos mete en una trampa. Si yo te digo ‘¿es posible que explote el sol?’. Sí, pero ‘¿es probable que lo haga ahora?’. Si yo estoy convencida de que posible y probable es lo mismo, y en el momento en que me planteo que es posible que se caiga el techo creo, además, que es probable, voy a estar aquí con ansiedad hasta que se acabe la entrevista.

Es algo similar a lo que les ocurre a las personas que tienen miedo a montar en avión porque están convencidas de que se va a caer y van a morir…

Es un miedo irracional, lo que los psicólogos llamamos fobia, porque racionalmente la probabilidad de que un avión se estrelle es muy remota; es decir, que es mucho más probable que tengas un accidente en tu casa, o cruzando la calle, que subiendo a un avión. Yo durante muchos años evitaba viajar en avión porque yo sufro este miedo y, de hecho, cuando me subo a un avión me sudan las manos, pero lo que me digo a mí misma es ‘a ver Sonia, es una cosa aprendida, porque durante muchos años este estímulo lo tenías asociado a una situación de pánico, te quedan residuos, esto despega, estoy nerviosita, me pongo la chaqueta, y en cuanto me levanto es porque el avión ha tocado suelo’. Y yo he hecho frente a eso subiendo a los aviones.

¿La forma de superar las fobias es entonces enfrentarse a ellas?

“Utilizamos los miedos como mecanismo de defensa, porque creemos erróneamente que ‘si pienso que algo va a salir mal estoy preparado para afrontarlo’, y eso no es cierto”

Sí, pero cuidado, porque también en psicología hay muchas técnicas. Y si tienes miedo al avión, y nos vamos a Barajas, y directamente a Nueva York, tampoco es eso. Lo ideal es que haya una exposición, una desensibilización sistemática, se llama, una aproximación al estímulo… En el caso de las fobias se necesita una terapia más específica porque la definición de fobia es miedo irracional. Y es que tener miedo a un tío encapuchado que me apunta con un rifle estaría justificado, pero si pienso que es probable que el avión se caiga, no. Es importante tomárselo con humor, y que alguien te haga ver que es irracional pero, cuidado, porque aun sabiendo que se trata de algo irracional, e independientemente de las explicaciones que le des al paciente, las fobias es necesario tratarlas. En nuestro día a día lo que ocurre es que utilizamos los miedos como mecanismo de defensa, porque creemos erróneamente que ‘si pienso que algo va a salir mal estoy preparado para afrontarlo’, y eso no es cierto.

Hay una psicóloga madrileña muy buena, María Jesús Álava Reyes, que es la autora del libro La inutilidad del sufrimiento (La esfera de los libros, 2004), que lo describe de una manera perfecta. Sufrimos inútilmente, sobre todo con la ansiedad anticipatoria, lo que se llama ansiedad por hechos que no han ocurrido. Y, además, en el momento en que ocurren de verdad siempre encuentras salida, y si no hay salida, pues ya veremos qué harás, porque tendrás que sobrevivir. Pero sobrevivir cuando podrías estar viviendo es una pérdida de tiempo. Por miedo a sufrir, sufres. Es una paradoja psicológicamente devastadora; por miedo a pasarlo mal, ya lo estoy pasando mal, y esa es la clave de la ansiedad anticipatoria. El problema es que utilizamos el cerebro mal, para generar problemas en vez de para solucionarlos.

Como dices en tu libro, y las estadísticas avalan, se ha producido un alarmante incremento en las relaciones de pareja basadas en la dominación y el control -que muchas veces acaban en violencia-, entre adolescentes y jóvenes. ¿A qué atribuyes esa regresión o involución social?

“Se está educando a los chavales en una sobreprotección excesiva, donde el chico o la chica es el ‘rey del mambo’, el ‘tesoro de la casa’, le pertenece todo, y se produce un apego enfermizo, de forma que cuando crece se genera una autoestima muy baja y un perfil dependiente de personalidad”

Se está educando a los chavales en una sobreprotección excesiva, donde el chico o la chica es el ‘rey del mambo’, es el ‘tesoro de la casa’, le pertenece todo, y se produce un apego enfermizo, de manera que cuando va creciendo esto genera una autoestima muy baja y un perfil dependiente de personalidad. Autoestima baja, perfil dependiente de personalidad, y características tiranas, hacen que vaya a tener un comportamiento tóxico seguro. ¿Qué ocurre? En la edad adolescente de los primeros amores consideran ‘mi pareja es mía y de nadie más, porque hasta ahora todo ha sido mío y de nadie más; me han educado así’. Y luego también hay una recuperación de ese amor romántico a lo ‘Romeo y Julieta’, una historia de amor con suicidios, ¿dónde está el amor ahí? Tienen esa necesidad y ese sentido de pertenencia, y no viven el amor libremente porque no son personas autónomas. Y luego está el mal uso de las redes sociales, que favorece el control sobre el otro, porque yo cuando tenía un noviete me iba a mi casa y mis padres cerraban la puerta y se acabó, y ahora en cuanto el adolescente cierra la puerta de su habitación puede que empiece el infierno, porque el acoso por la Red es de 24 horas: ‘no me has contestado’, ‘me has dejado un visto en el wassap’, ‘¿qué haces conectada a estas horas?’, ‘¿por qué le pones un me gusta a este tío o a esta tía?’… Pero no es que las redes sociales sean un problema, es el uso que se hace de ellas. Se juntan entonces varios factores, por un lado el mal uso de las redes sociales, el haber hecho niños chicle que se creen que son los reyes del mundo y que todo les pertenece, con una autoestima baja, dependientes, tóxicos, tiranos en muchas ocasiones…, y luego las creencias erróneas, que a eso contribuye mucho el cine, las canciones… en el libro pongo de ejemplo la canción de Amaral, que la pobre me va a matar, porque es una canción que si la escuchas puedes decir incluso ‘qué bonita’, pero escúchala bien, porque dice ‘sin ti no soy nada, sin ti niña mala…’, y si revisas la literatura, el cine, y otras muchas canciones, por ejemplo Maná también es un ejemplo de amor de ese tipo, que se mata continuamente porque no les quiere nadie, hay que saber que la juventud es muy vulnerable a este tipo de mensajes porque sus valores de referencia son la música, el cine…

En el caso de las chicas son más maltratadoras psicológicas y los chicos son más brutos, pero en ambos casos son conductas tóxicas. Y el incremento que se observa en las gráficas es alarmante, porque en modelos de pareja que ahora tienen más de 70 años, no se justifica esta situación, pero puede explicarla el hecho de que pertenezcan a una generación en la que ha habido mujeres que cuando se han personado en el cuartel de la Guardia Civil con un ojo morado lo que les ha dicho el guardia civil es ‘señora, váyase a su casa y no moleste a su marido’, pero estos chavales, que han nacido en el año 99 o 2000, hace dos días, ¿cómo es posible que esté pasando esto?

Y para prevenirlo hay que educarles desde bien pequeños en la igualdad, y sobre todo en la autonomía, porque si eres autónomo no dependes de nadie, y si no dependes de nadie no necesitas estar con nadie; y la diferencia de género no me importa. Es el sentimiento de pertenencia de las personas lo que a mí me pone los pelos de punta cuando vienen a la consulta niñas de 14 o 15 años, como hace unos meses que vino una con el pómulo roto, y cuando le pregunté qué le había pasado me contestó que estaba en la discoteca con su novio y que él le partió el pómulo. Y me lo contaba riendo, y me decía ‘¿has visto cuánto me quiere?’. Los pelos se te erizan y tienes que hacer una reeducación de esa chavala, porque está claro que el tío es para denunciarlo, pero ella…, que además me decía que no se portó bien porque ‘estaba mirando a otro chico…, y mira que me lo tiene dicho, que o le miro a él o miro al suelo’. Lo tiene super interiorizado, y considera que le ha partido el pómulo porque es suya y porque se lo merecía. Y esto te puede llevar a la tumba. Esta chica no era consciente de estar en una relación tóxica; le ha costado meses verlo, porque ella creía que el amor era así. Y es una cuestión educacional, porque uno puede ser más o menos impulsivo, pero las creencias de base lo fundamentan casi todo. Llevándolo al extremo, siempre hay un ‘José Bretón’ en la vida, desgraciadamente siempre nos encontraremos alguno, pero lo malo es que el problema esté tan generalizado.

Actitudes y comportamientos tóxicos

Recientemente entrevisté al psicólogo Rafael Santandréu y él dice que “no existen las personas tóxicas. El problema está en tu debilidad, no en las otras personas”. ¿Qué opinas tú de eso?

“Yo siempre digo que en una relación tóxica quien tiene la sartén por el mango es la persona que está siendo manipulada, no el manipulador, porque en cierto modo me manipulas porque yo lo permito. El problema es cuando la víctima no sabe que se trata de una manipulación”

Difiero un poco en eso; puedo estar de acuerdo en que no me gusta la etiqueta de persona tóxica, en todo caso hay actitudes y comportamientos tóxicos, esto es verdad, y no es lo mismo, porque a lo mejor una persona a la que calificamos de tóxica, en el trabajo es estupenda, pero tiene un comportamiento y una actitud tóxica en determinados ambientes. Yo siempre digo que en una relación tóxica quien tiene la sartén por el mango es la persona que está siendo manipulada, no el manipulador, porque en cierto modo me manipulas porque yo permito que me manipules. El problema es cuando yo no sé que es manipulación; ¿es eso entonces una debilidad? No, es un desconocimiento. La actitud tóxica es tuya y yo soy víctima. Y aunque también hay perfiles sadomasoquistas y perfiles muy dependientes, hay muchas mujeres que han sufrido violencia machista, y a las que durante años su marido les ha pegado una o dos palizas semanales, y a ver cómo le dices a esa persona que la culpa es de ella por ser débil. El miedo te puede llegar a bloquear tanto que no mueves ni un pie, y yo creo que está claro quién es el culpable; para mí el que levanta la mano, no la que está en el suelo recibiendo patadas, que igual no tiene la fuerza suficiente, o cree no tener la fuerza suficiente, pero sí que la tiene y alguien se lo tiene que hacer ver. Y muchas se han quedado por el camino, o están en el cementerio, sin que nadie las haya podido ayudar a verlo.

Es frecuente, además, que este tipo de maltratadores tengan la misma conducta con todas sus parejas, de forma que si una se separa de ellos, busquen otra víctima propiciatoria…

No es mi especialidad, porque yo no trato con maltratadores, y me costaría mucho trabajar con ellos, pero las estadísticas y la clínica referida es que la reincidencia, tanto en estos casos, como en el de los abusos a menores, pederastia, violadores…, es bastante alta. No sabemos qué pasa ahí, no sabemos qué hay en su cerebro, aunque puede ser también una cuestión de aprendizaje. Todo el mundo merece una segunda oportunidad, y yo he conocido a personas con un comportamiento muy tóxico que cuando han sido conscientes lo primero que se han preguntado es cómo han podido hacer todo lo que han hecho. Así que puedo estar de acuerdo en que no hay personas tóxicas de por sí, pero hay personas con comportamiento tóxico. Y atribuir el problema a la debilidad de quien es víctima de la toxicidad…, creo que muchas veces no es debilidad, sino desconocimiento, porque no sabe que se encuentra en una relación tóxica, y por eso es tan importante la toma de conciencia.

Tal vez si todos fuéramos tan fuertes como para apartarnos de esas personas se quedarían sin víctimas, pero parece difícil…

La fortaleza a ese nivel no existe. Además, si te fijas, cuando vemos alguna noticia de ese tipo, en la que por ejemplo se habla de alguien que ha matado a varias personas, los vecinos del asesino suelen decir que ‘era encantador’; es un poco el perfil psicopático. No hay empatía alguna, pero socialmente saben cómo comportarse para agradar, y te puede engañar fácilmente aunque seas una persona fuerte; la ventaja que tienes en ese caso es que te puedes dar cuenta antes y puedes tomar medidas, pero si alguien quiere, y se lo propone, creo que hasta a la persona más segura de sí misma y con una autoestima muy fuerte si le entramos por las emociones es fácil que sea vulnerable. Es como la madre que piensa que su hijo se comporta mal por las malas compañías, ‘por la gentuza con la que va su hijo’, y las madres de los otros pensarán lo mismo del suyo… Pero es cierto que en vez de decir ‘persona tóxica’, o ‘adolescente conflictivo’, se debería decir adolescente con conducta conflictiva, o persona con comportamientos y actitudes tóxicas.

Dices que hay que evitar estar anticipando constantemente lo que va a suceder en el futuro. Sin embargo, a veces te ayuda a evadirte de un presente aburrido. Por ejemplo, cuando haces planes sobre las próximas vacaciones y disfrutas con los preparativos, ¿eso no es emocionalmente beneficioso?

“El cuerpo es nuestro mejor aliado y nos está avisando constantemente, pero no escuchamos. Nos limitamos a tomar un analgésico sin analizar el día que hemos tenido”

Sí, en el capítulo ‘la neurótica máquina del tiempo’ explico que viajar neuróticamente es no aceptar el presente que tengo, e ir hacia atrás y culparme si lo he hecho mal, o entristecerme si entonces era más feliz, y considero que la vida que llevo ahora es un rollazo, y antes sí que era feliz con mi otro marido, y la otra casa, y todo lo que tenía… Eso es un viaje neurótico porque no puedes hacer nada y te provoca tristeza. O al revés, pensar en qué mal lo hice y por eso ahora tengo esto, porque me lo merezco; la autoflagelación. O estar en una situación de inseguridad y empezar a viajar hacia adelante con pensamientos del tipo ‘y si me echan del trabajo’, ‘y si no puedo pagar la hipoteca’, ‘y si tengo que quitar a los niños del colegio’, ‘y si mi marido me deja’, ‘y si mi familia me abandona’… Pero pensar en que el próximo fin de semana voy a organizar una barbacoa, o en ‘y si me voy a Escocia de vacaciones, que me lo puedo permitir, y lo necesito’; eso es maravilloso. Igual que si voy hacia atrás y recuerdo lo bien que lo pasaba en determinadas circunstancias, o en aquel viaje que hice con mis amigas…, también es fantástico. O incluso rememorar aquella vez que me equivoqué, y que eso me sirva para saber que no debería repetir la experiencia porque me salió mal. Esos viajes están bien. Porque imagínate lo que sería vivir sin memoria a largo plazo, y que cada día empezáramos de nuevo. No seríamos capaces de nada; necesitamos una memoria, un disco duro lleno de acontecimientos vitales, y necesitamos cierta proyección hacia delante. Yo, por ejemplo, que tengo 42 años, hace tres que tengo un plan de jubilación, pero lo que no hago es pensar ‘y si cuando cobro el plan de jubilación me sale un cáncer y no puedo disfrutar del dinero’, ‘y si estoy pagando el plan de jubilación y me muero en un accidente mañana y pierdo todo lo invertido’. Esto te puede llevar a enfermar físicamente. De hecho, tengo muchos pacientes con somatizaciones, porque lo que la mente calla el cuerpo lo grita. Por ejemplo, he tenido pacientes con alteraciones de la menstruación, con contracturas musculares, con cuadros de esterilidad, incluso con pérdida de visión. Tuve una paciente que perdía la visión durante unas horas y con una hemiplejía, y yo pensaba que era algo neurológico, que tenía una tumoración cerebral. Y consultamos a los mejores neurólogos, y al final se trataba del mal manejo de su ansiedad. Ella lo quería controlar todo y el cuerpo le estaba diciendo ‘deja ya de estar’, porque perder la visión es dejar de controlar, y le paralizaba medio cuerpo porque estaba obligada a parar. Esa somatización era muy simbólica de lo que le estaba ocurriendo. Es el caso más grave de somatización que he tenido, y yo estaba convencida de que era una cuestión neurológica. Lo descubrimos prueba tras prueba; ella se lo podía permitir y fue incluso a Estados Unidos a los mejores especialistas en el tema, y los doctores no se lo podían explicar. La hinchaban a ansiolíticos, y con estos medicamentos no se manifestaban tanto los síntomas, pero ella no podía vivir así. Lo que hizo fue reestructurar su pensamiento, su manera de ver la vida, empezar a disfrutar más el aquí y el ahora, aceptarse, y la cosa empezó a cambiar. El cuerpo es nuestro mejor aliado y nos está avisando constantemente, pero no escuchamos. Nos limitamos a tomar un analgésico sin analizar el día que hemos tenido, las discusiones…; los dolores de cabeza tensionales son super frecuentes. Piensa que la ansiedad altera básicamente nuestra respiración porque hiperventilamos, nuestro sistema digestivo porque hay gente a la que se le cierra el estómago y otra que no para de comer, otros que sufren diarrea, estreñimiento, vómitos, náuseas… El sistema músculo esquelético maltratado, contracturado de arriba abajo, y está también la piel, que reacciona mucho al estrés. Todo ello son formas en las que el cuerpo te dice ‘para y escúchame’.

Refugiarse en la zona de confort

¿Hay situaciones o etapas de la vida en las que sí convendría refugiarse en la zona de confort?

“La felicidad no existe, dejen ya de engañar a la gente. Ser feliz consiste en que a lo largo del día sueltes una carcajada, aprendas a saborear un buen zumo, charles con una amiga, tu hijo te diga ‘mamá te quiero’…; son momentos”

No estar mal no significa estar bien, aunque tú puedes escoger voluntariamente no estar mal, pero sé consciente de que te pierdes lo que algunos creen que es la ‘zona de pánico’, cuando en realidad es la zona en la que pasan las grandes cosas. Es como el que lo está pasando mal y no quiere ir al médico o no quiere ir al psicólogo; todo es respetable, pero si realmente quieres vivir plenamente, si estás cómodo, plenamente no vivirás, vivirás confortablemente, pero te vas a perder muchas cosas. Porque no nos vamos a engañar, un domingo precioso, con sol, con buena temperatura, lo puedes pasar si quieres tumbado en el sofá de tu casa si es lo que te apetece pero, ¿pierdes cosas? A lo mejor sí. ¿Estás cómodo ahí? Sí. ¿Estás mal? No, mal no estoy, pero a lo mejor podía estar mejor en otro sitio, no lo sé. Aquellas personas que están en la zona de confort y no salen de ella por miedo, son las que sí que se lo tenían que plantear.

Sin embargo, si tú estás satisfecha con tu vida, estás contenta con tu trabajo, con tu familia, con tus amigos… Cuando las cosas van bien no toques nada, no hace falta salir a buscar la felicidad. Y cuidado con el concepto de felicidad. Muchos colegas se me echan encima, pero señores psicólogos -que algunos se creen dioses- que la felicidad no existe, dejen ya de engañar a la gente. ‘Cómo ser feliz en 20 días’, a ver, que no. Ser feliz consiste en que a lo largo del día sueltes una carcajada, aprendas a saborear un buen zumo, charles con una amiga, tu hijo te diga ‘mamá te quiero’; son momentos. La felicidad como concepto no, ¿por qué? Porque puede llegar a amargar a mucha gente, que cree que no es feliz porque no lo es constantemente. Así que si tú estás satisfecha con tu vida, si no sientes miedo, si no te ves abrumada por la culpa, si no estás todo el día con pena y con tristeza, si no te enfadas muy a menudo…, no toques nada, déjalo. Sigue haciendo lo mismo si estás bien. Pero si a pesar de no estár bien te da miedo cambiar por si estás peor, ahí es cuando tienes que salir de tu zona de confort.

En el libro explicas que el temor a no querer cambiar por miedo a empeorar las cosas y quedarnos como estamos es siempre la peor estrategia, pero cuando una persona ya ha realizado cambios muy importantes en su vida y ha fracasado, es normal que se lo piense antes de abandonar de nuevo su zona de confort, ¿qué le recomendarías en este caso?

Que lo vuelva a intentar. Y hay que tener un especial cuidado con personas que están con un cuadro depresivo y dicen ‘yo quiero estar bien’. No, vamos a trabajar y a hacer todo lo posible para que cada día estés un poquito mejor, pero el ‘quiero ser feliz’ es una meta muy difícil de alcanzar. E insisto en que hay que tener cuidado con el término de felicidad, y este libro va también un poco dirigido a desmitificar la figura del psicólogo. Yo he sido capaz de escribirlo gracias a mis pacientes y a mis propias tormentas. No hay nada mejor que vivir algo para poder compartirlo, y yo he escrito este libro en proceso de duelo por la muerte de un familiar muy cercano. Una familiar muy querida, que con 53 años se nos ha ido en dos meses. Y cuando notas el sufrimiento en todos los poros de tu piel te dices ‘ahora sí que puedo hablar de esto’. Estuve varias días sin escribir, pero al final me pregunté cómo podía estar diciéndole a la gente que luche si yo misma no lo hacía. Estaba fatal, primero por el duelo, y luego por la incongruencia interna que me generó. Entonces pegué un vuelco, e incluso llegue a pensar que si esa persona se había ido era por algo, y que quizá quería que acabara el libro, porque la conozco y sé que eso es lo que me hubiera pedido.

La negación es un mecanismo de defensa propio del ser humano que va bien durante segundos o minutos. Frente a una muy mala noticia, lo primero que hacemos es negarlo. Y cuando estamos pasándolo mal nos hablamos a nosotros mismos y nos decimos ‘no quiero estar así’, ‘esto no me puede estar pasando a mí’, y nos estancamos en esa actitud. Me contaron el caso de una persona que tuvo que reconocer a su hija de 16 años en el depósito de cadáveres, y aunque se la reconocía perfectamente dijo que no era su hija. Le costó cinco horas salir de ese estado, pero si después de un mes hubiera seguido pensando que esa no era su hija, se hubiera tratado de un duelo patológico grave que puede hacer llegar a perder la cordura. No podemos estar ni negando el dolor, ni negando nuestras emociones. Y se nos educa a veces en esto, ya desde bien pequeños, tanto en las buenas como en las malas, porque a veces te dicen ‘no te rías’ o ‘no llores’.

Pero lo que ocurre ahora es que los padres no quieren que a sus hijos les moleste ni les altere nada lo más mínimo, y eso es otra forma de coartar las emociones, que no fluyen porque se impide que aparezca el estímulo que las podría desencadenar…

Ese niño o esa niña a la que nada le altera, a la que no le puede molestar nada, se va a creer que es el rey o la reina del mundo y luego tendrá una pareja, y puede pasar lo que he comentado antes. No sabrá sufrir, y será pasto de psicofármacos, de tirarse a la vía del tren, o de ‘tirar la toalla’. Para mí la sobreprotección es un tipo de maltrato, porque pones en serio peligro a esa persona, incluso pones en peligro su integridad física. Debemos dejar de negar las emociones, y si hay algo que es el hilo conductor de todo el libro es, primero, el peso de la educación que hemos recibido y cómo influye en nuestra manera de pensar, de procesar la información, e incluso de regular nuestras emociones. Piensa que en psicología el comportamiento puede venir explicado en un 30% por genética y en un 70% por lo aprendido, y en este sentido el mensaje es positivo porque significa que es reeducable en un 70%. Pero este libro sobre todo es para conocerme, para poder aceptarme -porque no puedo aceptar lo que no conozco-, e ir un poquito más allá porque si solo me conozco y me acepto, eso es resignación, así que viene el tercer paso, que es el compromiso de trabajar por mí misma para intentar cambiar en la medida de lo posible.

Los consejos que das en tu libro para que aprendamos a vivir los diriges a adultos, que ya tenemos muchas conductas erróneas que debemos cambiar. ¿Qué consejos les das a los padres para ayudar a sus hijos a que no cometan esos mismos errores?

“Si quieres a tu hijo, edúcale en el no, porque no hay mayor acto de amor que poner normas y límites. Amor, afecto, educar en el no, poner normas y límites y, sobre todo, paciencia, tiempo y dedicación”

Que lean mi primer libro, Vivir con un adolescente (Oniro, 2013) (risas). El consejo que les daría es que la receta de la educación -y siempre digo lo mismo- son solo dos ingredientes: amor y autoridad. Si le quieres, edúcale en el no, porque no hay mayor acto de amor que poner normas y límites. El mayor acto de amor es que tu hijo o tu hija sepa que puede llegar hasta aquí, y que puede hacer esto, pero no puede hacer lo otro. Amor, afecto, educar en el no, poner normas y límites y, sobre todo, paciencia, tiempo y dedicación; sin esto, olvídate. Si tienes un hijo y te vas de casa a las ocho de la mañana y vuelves a las ocho de la tarde, aunque solo estés dos horas al día con él, por favor edúcale en el no y pon normas y límites, porque esas dos horas deben ser de calidad máxima. Y dialogar es fundamental. Yo he trabajado mucho con adolescentes y un adolescente quiere lo mismo que cualquier ser humano:ser aceptado, comprendido, respetado y querido; nada más.

Es cierto que los adolescentes viven una época de reclusión, en la que se tienen que construir a sí mismos, y quieren ser muy autónomos, y saber más que nadie. Eso es un proceso natural. Pero tiene que saber que si le pasa algo estaremos ahí. El mensaje que les tendríamos que dar es ‘hay golpetazos y tortazos en la vida que sintiéndolo mucho te los va a tener que dar solo, pero lo único que quiero que sepas es que en mí siempre tendrás una red’. ‘Tú súbete arriba’, y lo que no voy a decir es ‘no te subas, que te vas a caer, ya subo yo por ti, ya lo hago yo por ti’…, eso es fatal. Debo decirle ‘sube, hay 20 metros, y yo te pongo la red’. ‘Te puedes dislocar la muñeca, sí, pero no te puedes matar. Yo estoy aquí, pero sube tú’. Generar personas autónomas, porque la mayor fuente de seguridad personal es la autonomía.

Yo cuando voy a dar conferencias sobre adolescentes para padres, la empiezo con la frase ‘los adolescentes de hoy en día son insoportables, no hacen caso a nadie, desobedecen, están todo el día por ahí’, y pregunto cuántas de las personas presentes identifican a los adolescentes actuales con este perfil. Y 98 de cada cien afirman que son así. Cuando acto seguido sale el autor de la frase, resulta que se trata de Sócrates, y se sorprenden de que en el 474 antes de Cristo ya eran así. Y es que siempre han sido así; los seres humanos somos un hombre del Neanderthal con móvil. El lóbulo prefrontal ha evolucionado un poco pero las emociones son las mismas. La tecnología, los acontecimientos, van a una velocidad exponencial, pero nosotros no evolucionamos tan rápido, y las emociones son las mismas que las del hombre que pintó en Atapuerca, porque ese hombre tenía miedo y rabia, y se enamoraba igual que tú y que yo. Y cuando dicen que los jóvenes actuales son muy violentos, les demuestro que la historia de la humanidad está plagada de actos violentos, lo que pasa es que ahora tenemos un acceso a la información que antes no existía. Pero siempre ha habido violencia machista, y siempre ha habido gente que vivía en Ysilandia, lo que ocurre es que ahora se acrecienta más porque somos una sociedad maleducada y multi estimulada, y esa combinación es muy peligrosa. Un tío en la Edad Media vivía un promedio de 30 años, y 17 se los pasaba picando el capitel de una capilla, y toda su atención estaba centrada ahí, mientras que ahora desde que te levantas hasta que te acuestas ¿cuántos estímulos recibes?

En el libro también hablo de lo que llamamos las culturas subdesarrolladas, que me parece una ironía porque son las que mejor viven ahora. Yo me muero de hambre si monto una consulta de psicología en un lugar donde están pasando necesidad. ¿Va a venir alguien a hablarme de Ysilandia si lo que le preocupa es si va a beber agua, o va a poder dar un plato de arroz a su hijo? Pero como nosotros tenemos las necesidades básicas cubiertas, empezamos a generar problemas. Si intento montar una consulta en el África subsahariana o en una tribu del Amazonas, primero me costaría mucho explicarles en qué consiste mi trabajo porque no lo entenderían, y preguntarían ¿que la gente viene a hablarte de qué? Alucinarían, porque ellos se levantan y viven aquí y ahora. Yo no soy creyente, pero hay una frase que me encanta que es ‘mañana Dios dirá’. La supervivencia está muy bien en condiciones extremas porque a mí se me caería la cara de vergüenza si tuviera que ir con el librito y decirle a una persona que estuviera en el año 42 en Auswitch ‘¿tú vives o sobrevives?’ Porque con un poco de suerte contestaría ‘estoy haciendo todo lo posible para vivir mañana’, y eso es la supervivencia auténtica, y para mí ese tipo de supervivencia es un acto heroico. En ese caso sobrevivir me parece el acto más heroico del mundo. Pero en nuestro día a día, y con las necesidades cubiertas, no sobrevivas, vive, y disfruta más de las cosas.

Fuente: http://www.webconsultas.com/entrevistas/mente-y-emociones/sonia-cervantes-psicologa-y-autora-de-vives-o-sobrevives

Imagen: http://www.webconsultas.com/sites/default/files/styles/encabezado_articulo/public/articulos/implicaciones-familiares-depresion.jpg?itok=Z4q4xtWX

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Entrevista: «La escuela parece servir para detectar déficits, en vez de desarrollar el talento»

Sally Reis: Defiende el trabajo de cada alumno a partir de sus intereses personales, un sistema que aplica desde hace 30 años

SARA CARREIRA redacción

Sally Reis es doctora en Psicología de la Educación para estudiantes superdotados y vicerectora de Gestión Académica de la Universidad de Connecticut. Pero ella ha estado en Galicia como alma máter del programa SEM (Modelo de Enriquecimiento Escolar, por sus siglas en inglés, que de forma sucinta consiste en fomentar la creatividad del alumno), que lleva aplicando desde hace treinta años junto a su compañero Joseph Renzulli. Gracias a la Fundación Barrié y su programa Talento 3.0 -ahora mejorado y ampliado a toda Galicia a través del proyecto Piteas- los profesores gallegos pueden aprender de primera mano cómo aprovechar al máximo el talento de sus alumnos gracias a SEM.

-Llevan años viajando a Galicia para formar profesores. ¿Cómo ve su evolución? ¿Cómo estamos?

-Es un momento muy interesante, porque los profesores tienen mucho interés. La Fundación Barrié y el departamento de Altas Capacidades de la USC -promotoras de Talento 3.0 y Piteas- han sido capaces de identificar a los profesores líderes para que se formen en estos programas y que a su vez enseñarán a otros. El resultado de haber elegido bien a estos líderes es que los profesores han progresado a una mayor velocidad de lo esperado.

-Recorre el mundo compartiendo su sistema. ¿Ve algo que diferencie al profesorado gallego?

-Saben adaptar muy bien el currículo a las necesidades educativas de la parte más débil de la clase, pero también evoluciona más rápidamente el aprendizaje en los que van avanzados. Algunos creen que este tipo de enseñanza es bueno para lo que están abajo y nada más. Pero al contrario, sube el nivel de todos los alumnos, porque estimula también a los que están arriba. Que solo funciona con los desmotivados es un mito, nada más.

-¿Cómo se consigue esa estimulación general?

-Dando más oportunidades para elegir actividades, con preguntas abiertas, animándolos a que sean más creativos, haciendo mentorización de grupos… Además, hemos descubierto por diferentes estudios que cuando en una clase separas a los tres que van mejor, que destacan, para hacer alguna cosa por su cuenta, enseguida otros tres ocupan su lugar. Son alumnos que hasta entonces se conformaban con ser notables, pero cuando los sobresalientes dejan el sitio, lo aprovechan y mejoran muchísimo para ocupar ese lugar.

-Desde su experiencia, ¿cuál es el principal problema con que se encuentran los profesores para desarrollar SEM?

-A veces los alumnos muy brillantes necesitan poco esfuerzo para terminar su trabajo y hacerlo muy bien. Lo que a uno le lleva veinte minutos a otro le cuesta dos días. Y ese poco esfuerzo con buen resultado puede ser negativo a la larga. Nuestra idea es que seenganchen con la creatividad, que mantengan su capacidad de trabajo, porque es muy importante. La brillantez les puede llegar no solo por el talento, que también, sino por la persistencia en la tarea.

-«Que la inspiración te pille trabajando», decía Picasso.

-¡Exacto! Y queremos inculcarles ese afán de trabajo lo más pronto posible.

-¿Qué edad es crítica?

-Creo que de sexto de primaria a primero de ESO. Ese es el punto de inflexión. Seguramente muchos padres entenderán lo que digo: gente increíblemente talentosa en primaria que después no hace nada. Pensamos que eso pasa porque son unos vagos, pero no es verdad. Es que el sistema no les estimula. Tenemos que provocar el efecto dominó, el de las ondas en el agua, ese efecto multiplicador del talento y la creatividad.

-Esa es la diferencia de las escuelas que aplican estos métodos.

-Si te centras en lo que te gusta, cada vez estudias más. A veces parece que la escuela sea un lugar para detectar déficits, y no para desarrollar el talento. Y es más fácil de lo que parece. Hace diez años empezamos a hacer una feria de talento en Connecticut y al principio solo era para dos escuelas. Ahora participan 20 centros y hay 17.000 estudiantes implicados en la Invention Convention. Es algo que lleva tiempo, no se consigue en un día, pero me gustaría que en Galicia se mantuviese el pulso y seguro que otras comunidades, al ver los resultados, querrán hacer lo mismo; es un efecto multiplicador.

-Da trabajo y ¿realmente el resultado vale la pena?

-Los profesores tienen menos problemas, hay un mejor comportamiento general. Nosotros teníamos escuelas con un absentismo de 10 o 15 % y ahora ronda el 0 % cuando se aplican las clases SEM. Es muy motivador.

-¿Hasta qué punto es importante la creatividad?

-Hace poco estuvimos un par de semanas en China y Corea del Sur, llamados por sus gobiernos. Allí tienen un problema y es que sus estudiantes son muy buenos en los test, pero con escasa creatividad. Son buenos por presión, no por pasión. Las autoridades se dan cuenta que eso es muy negativo de cara a su futuro como país.

-Ahora mismo, ¿cuál es el principal problema para extender programas como Piteas?

-Encontrar profesores adecuados. Para los maestros es difícil hacer un diseño curricular que acoja los diferentes niveles del aula y los diferentes intereses de los alumnos. Antes de empezar, el profesor tiene que ver dónde está cada alumno y qué necesita. En paralelo, también tiene que tener el coraje de soltar las riendas, no intentar tenerlo todo bajo control, cada minuto organizado. Enseñar a todos por igual solo beneficia al 20 % de la clase; un 40 % está por encima y un 40 %, por debajo. Hicimos durante varios años un experimento sobre la lectura. En una clase se daban 4 días SEM y uno para estudiar; en otra clase, todos los días se estudiaba. El resultado era mejor con SEM.

-Piteas quiere extender SEM de una forma homologada para poder comparar resultados, pero ¿qué pasa con Talento 3.0?

-Eso no se pierde. De hecho, los colegios de Piteas ya participaron en Talento 3.0.

Fuente:http://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2016/06/27/escuela-parece-servir-detectar-deficits-vez-desarrollar-talento/0003_201606G27P47991.htm

Imagen: https://aacclarebeliondeltalento.files.wordpress.com/2016/02/nincc83os-motivados.jpg

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Entrevista: Jefe División de Educación General del Mineduc: «Regular las tareas no puede ser materia de una ley»

Juan Eduardo García Huidobro señala que las horas en clases pueden reordenarse para disminuir los deberes, pero que es importante respetar la autonomía de los profesores. Reconoce la sobrecarga que ha significado la jornada escolar completa y dice que podría ajustarse.

Flor Guzmán C.
Juan Eduardo García Huidobro, en su despacho en el Ministerio de Educación.

Juan Eduardo García Huidobro acaba de cumplir un mes como jefe de la Dirección de Educación General del Ministerio de Educación (Mineduc), pero su trayectoria en el área es amplia: ha trabajado como investigador en la U. Alberto Hurtado y en la U. Católica, entre otras. Conversó con La Tercera sobre la polémica de las últimas semanas: las tareas para la casa y la jornada escolar completa (JEC). En ese sentido, reafirmó lo que había dicho la ministra esta semana: se puede regular las tareas, pero un proyecto de ley no es el camino más adecuado.

¿Cuáles son los desafíos de la educación escolar?

Chile ha avanzado mucho en cobertura y el gran desafío ahora es la calidad. Esto tiene que ver con cómo aprovechamos el nuevo marco de la reforma y la Ley de Inclusión tiene elementos muy significativos. Hay medidas concretas a corto plazo que también están apuntando a la calidad: proyectos de mejoramiento de las mismas escuelas,  tablets y computadores. A eso se suma un apoyo nuevo: encargados de convivencia y duplas sicosociales. También se está buscando generar actividades de formación artística y deportiva.

Se ha criticado mucho últimamente la jornada escolar completa. ¿Está evaluando actualmente el Mineduc el tema?

Han habido varias evaluaciones de la JEC en años anteriores, no conozco ninguna que se esté haciendo ahora, lo que puedo decir es que si uno mira estrictamente el aprendizaje, el efecto de la JEC ha sido positivo, pero no arrollador. Uno no puede decir ‘esto cambió absolutamente las cosas’, pero sí que ha sido un paso adelante. Al mirar la JEC con un poco más de perspectiva, se ha tenido efectos importantes en la familia: se ha facilitado el trabajo de la mujer y ha permitido también el uso de los establecimientos por la comunidad. En lo curricular es verdad que a lo mejor por una presión excesiva del Simce y otras pruebas estandarizadas, la JEC no ha ampliado el currículum, sino que ha aumentado la cantidad de horas lectivas en los ramos de lenguaje y matemáticas fundamentalmente, y eso es algo que debiéramos revertir para darle más de espacio a las actividades artísticas y deportiva.

Respecto del proyecto para eliminar las tareas, la ministra dijo esta semana que una ley es muy dura y que ella se abriría a un decreto. ¿Cómo ve eso?

Regular las tareas no puede ser materia de una ley. Un decreto es una cosa mas liviana, que se cambia con otro decreto o que puede llegar a ser más flexible. Mi posición de fondo es que dado que esto molesta a muchas familias y que hay una sobreexigencia a los alumnos, la idea de limpiar de tareas los fines de semana puede ser interesante. Pero no puede perderse de vista que hay profesionales, profesores, que tienen la responsabilidad de que los niños aprendan y que tienen las capacidades para tomar decisiones.

¿Pero cómo se llega a eso?

Hay que lograr un equilibrio y un mejor aprovechamiento del tiempo en la escuela. Que los niños ejerciten lo que aprenden es necesario y es el sentido de la tarea. Hay un tiempo dentro de la escuela que hay que aprovechar mejor. Se pueden hacer más ejercicios en la escuela y disminuir las tareas. Por otra parte, hay que recordar que si bien la tarea para todo un curso es un tipo, hay también tareas específicas para un alumno que muchas veces está atrasado. El docente ve dónde está su atraso y manda ejercicios para la casa para que lo apoyen y se vaya poniendo al día. La tarea es muy beneficiosa. El meter a todos en el mismo saco me parece que es un poco exagerado.

¿Tendría que reordenarse el tiempo en los colegios?

Quisera ser bien enfático: cada escuela es una comunidad educativa. Incluso ahora hay un consejo en el cual hay representación de los profesores, la dirección y padres. Me parece que este es el típico tema que debiera dar lugar a una conversación pedagógica en las escuelas. Esta especie de enfermedad chilena de que todo lo transformamos en ley no resulta en esto. La polémica con la tarea es un síntoma de que la conversación entre profesores y padres está siendo insuficiente. Mi sugerencia sería que se trabaje el tema en cada escuela.

¿Es posible ajustar la JEC?

Tengo la impresión -y aquí estoy hablando con total irresponsabilidad, estoy hablando a futuro- de que siempre se puede ajustar. Lo complicado es que el ajuste de la JEC tiene que venir por una mejor utilización de las horas de libre disposición en los colegios. El ministerio podría aumentar esas horas de libre disposición, pero si esas se siguen poniendo en las materias más duras vamos a tener el mismo problema. Pero la disminución en las tareas no depende sólo de usar las horas de libre disposición, sino de cómo uso las horas que tengo y en eso tal vez es importante alivianar un poco los contenidos obligatorios.

Hay colegios que llevan un mes o más en paro o toma. ¿Arriesgan el semestre?

Normalmente se busca después paliativos, que son complicados, porque terminan siendo clases los sábados o medidas similares. No me atrevo en este minuto a decir ‘esto es lo que hay que hacer’. Es algo que hay que ir viendo en el camino, caso a caso. Es distinto a cuando hay una movilización nacional. Actualmente hemos asistido a tomas relativamente violentas hasta en el mundo universitario, con muy poca capacidad de los jóvenes de justificar su toma. Entiendo que es un mecanismo de lucha por una reivindicación, pero no hemos oído con claridad qué es lo que están pidiendo. Hay una falencia que nos muestra como educadores que tenemos que impulsar la educación cívica. Los movimientos del 2006 y 2011 tenían mucha más voz, reivindicaciones y críticas mucho más claras.

¿Cómo están trabajando el futuro ramo de formación ciudadana?

Hace mucho tiempo se decidió sacar formación cívica del currículum, se decía que la educación ciudadana es todo: ‘no puedo pensar en una educación que no sea ciudadana’. Desde ese punto de vista la ciudadanía debe estar presente en lenguaje, historia, etc. Hoy, frente a cierta crisis de participación política y de ética política, se decidió dar marcha atrás. Se está consultando a mucha gente para hacer esta asignatura lo mejor posible, que capture, no aburra y entusiasme a los alumnos. Para que entiendan que son ciudadanos y que eso no es sólo derechos, sino también deberes.

Fuente: http://www.latercera.com/noticia/nacional/2016/06/680-686615-9-jefe-division-de-educacion-general-del-mineduc-regular-las-tareas-no-puede-ser.shtml

Imagen: http://www.eduglobal.cl/wp-content/uploads/fotos/tarea.jpg

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Entrevista: «Vivimos en la banalización de la educación»

El cineasta Rithy Panh analiza su nuevo trabajo, ‘Exil’, sobre «el genocidio de los refugiados en Europa»

  • LUIS MARTÍNEZ

Cuenta Rithy Panh (Phnom Penh, 1964) que la luna ofrece mucha más información que el sol. «Ella nos coloca en un momento determinado de un mes, no sólo del día. Es más ambiciosa, más sabia, más modesta». La reflexión la hace tras recibir el premio la Luna de Valencia del Cinema Jove por toda su carrera y tiene que ver con su infancia, cuando en los campos de trabajo de los jemeres rojos -sin relojes, sin calendarios, sin más referencia que el miedo, el dolor y la muerte- vivía su presencia en medio de la noche más oscura como una aliada. Con 13 años perdió a su familia. «Me quedé sin nombre, me quedé sin rostro». Desde entonces, este cineasta ha dedicado la vida entera a levantar testimonio no sólo de su vida, sino de todas las que sufrieron la brutalidad ciega del regimen comunista de Pol Pot. Casi dos millones de muertos. Tras La imagen perdida, su último trabajo vuelve la vista hacia el genocidio silencioso (o no tanto) de los refugiados. Exil se titula la película presentada en Cannes.

Pregunta.- ¿Por qué los refugiados?

Respuesta.- Ahora mismo hay más refugiados en el mundo que en cualquier otro momento histórico. Llamamos emigrantes a los que en realidad no son más que refugiados económicos. La violencia que ejerce la economía es tan grave y cruel como la violencia de la guerra. Vivir con dos dólares al día es un acto violento. Nunca antes en la Historia la riqueza ha estado tan mal distribuida. Un 10% de la población mundial controla y posee el planeta.

P.- Tiempo atrás avisó en una de sus primeras películas sobre el riesgo de la globalización…

R.- No me prestaron mucha atención (se ríe). La mundialización ha sido una de las mayores mentiras de la Humanidad. Originalmente, se vendió como la encarnación del sueño ilustrado de un mundo fraternal y unido. En realidad, ha resultado ser justo lo contrario. El universo digital acelera y hace aumentar la fractura entre pobres y ricos.

P.- Sin embargo, hay quien mantiene que la globalización es a la vez el problema y la solución…

R.- No lo creo. Antes, si por lo menos pretendías cambiar tu mundo podías esconderte en el bosque y vivir de espaldas a todo. Ahora eso ya no es posible. Empezando por el hecho de que ya no hay bosques.

P.- ¿No cree que ahora hay más movimientos por todo el mundo que son más conscientes…?

R.- Lo que veo es que esa toma de consciencia no se estructura de ninguna forma. El romanticismo revolucionario ya no funciona. Pero lo cierto es que ya hay recursos suficientes en el planeta para todos y, además, existen los medios técnicos para que la distribución se haga sin problema. Es una cuestión de voluntad, de política, no es una utopía.

P.- ¿Ve diferencia entre su situación cuando llegó a Europa de niño y la de los que llegan ahora?

R.- Las causas son diferentes, pero el sufrimiento es el mismo. Lo más grave es que da la sensación de que ni el tiempo ni el conocimiento de los errores del pasado influyen. Si se mira de cerca, hay una superioridad moral en todo aquél que pelea por reconstruir su vida en otro lugar. Sí, se arriesga a morir, pero al menos no acepta la resignación de quedarse sin hacer nada.

P.- ¿Y cuánto ha cambiado la Europa de entonces a la de ahora?

R.- Europa no ha dejado de ser un referente, un sueño de justicia. Otra cosa es la realidad. La fraternidad, uno de los pilares de la Ilustración, ha dejado de existir.Lo que es especialmente grave en una situación de crisis. El extremismo de derecha es lo que más lejos puede estar de lo que siempre ha impulsado a Europa como proyecto.

P.- ¿Qué piensa de la vieja afirmación de Hannah Arendt sobre la banalización del mal aplicada a la sociedad que cobijo el nazismo?

R.- No la comparto ¿Qué quiere decir eso exactamente? Es una expresión muy seductora que parece que lo explica todo, pero que en realidad lo único que hace es poner una barrera al pensamiento.

P.- ¿Cómo es posible que tras el Holocausto hayamos vivido aún todo lo que hemos vivido en Camboya, Ruanda, Chile…?

R.- Para aprender hace falta educación. Y no la hay. No hay una verdadera intención de entender el pasado. Vivimos una auténtica banalización de la educación. Ésta sí.

P.- Hay quien mantiene que lo mejor es olvidar, que esa es la condición para el perdón y la concordia…

R.- Para olvidar algo es necesario saber qué se quiere olvidar. Es necesario conocer antes muy bien para poder perdonar. El perdón no es más que una forma de olvido voluntario. Pero lo relevante es comprender antes. Es necesario conocer los nombres de cada uno de los muertos. Para respetarse como sociedad hay que respetar y honrar antes a los muertos.

Fuente: http://www.elmundo.es/cultura/2016/06/27/57702802ca474198328b45df.html

Imagen: http://e02-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2016/06/26/14669683012548.jpg

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