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La importancia del enfoque y uso del mindfulness como método del manejo del estrés académico en el estudiante online.

La importancia del enfoque y uso del mindfulness como método del manejo del estrés académico en el estudiante online.

Mtra. Diana Cortes Cano

 

Palabras clave: estrés académico, rendimiento académico, mindfulness, estudiante online,

El estrés académico un fenómeno que ha sido estudiado desde la década de los 90 ́cuyo impacto ha denotado la relación entre los estudiantes y la vida universitaria principalmente destacando la forma de interrelacionarse entre los estresores académicos (analizados en mayor medida por el impacto al desempeño académico) y los síntomas que este produce (no relacionándolo como fenómeno prioritario aun cuando las afectaciones somato psicológicas son alarmantes).

“Es sabido que el estrés está presente en casi todas las actividades y contextos en los cuales se desenvuelve el ser humano” (Martínez y Díaz, 2007)

Este fenómeno crece cuando el estudiante no controla escenarios de la vida propia y que son el resultado de acciones que reflejan la poca capacidad de relacionarse consigo mismo, de organizarse en las múltiples acciones de la vida (escuela, hogar, amigos, relaciones inter y extra personales, trabajo, ocio…) lo que los lleva a situaciones que “sobrepasan” su capacidad de cumplimiento llevándolos a experimentar sobrecarga de tareas y trabajos, a la falta de concentración en los procesos de evaluación, a la sensación de incumplimiento con los padres y por supuesto al desarrollo de la ansiedad.

Es curioso como características culturales han hecho que existan diferencias en este fenómeno, en 2004 Misra y Castillo realizaron un estudio donde reafirman que la percepción y manejo del estrés esta relacionado con las diferencias culturales como resultado de la manifestación de soportar y adaptarse a situaciones nuevas (Nathaly Berrio García, 2011).

Esto por supuesto afecta al rendimiento académico justamente por la percepción del estudiante en relación al docente y el manejo de su materia, considerando que el rendimiento académico es el resultado del aprendizaje suscitado por la actividad didacta del profesor y producido por el estudiante expresado en las famosas “calificaciones “ ( otro elemento considerado como estresor académico) (Lamas, 2015).

Pero, ¿Por qué se encuentra relacionado? Si bien para tener una nota que refleje un buen rendimiento se requiere que el estudiante cumpla metas, destrezas y habilidades disciplinares, los objetivos de los programas académicos y por supuesto las competencias del mismo generan en el estudiante un acumulo masivo de estresores académicos no bien manejados llevándolo al colapso emocional y en muchas ocasiones a la sensación de fastidio y poca tolerancia a la frustración.

El concepto del Mindfulness ha sido introducido al ámbito educativo debido a que por naturaleza del término se entiende como la forma de prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación. Dentro de los términos más comunes encontramos a la atención plena, plena consciencia, presencia mental y presencia plena entre las más significativas y todas tienen en común lograr que el estudiante se “concentre y preste atención “ (Salud, s.f.).

Cuantos de los docentes solo tiene objetivo lograr captar la energía del estudiante por tal vez los 50- 90 min que dure la clase, cuantos solo buscan que el estudiante “escuche y entienda” su clase… Esta práctica debería de ir más allá de solo la concentración momentánea, sino lograr una verdadera interiorización de la realidad DEL AQUÍ Y EL HORA.

En el libro el arte de la guerra de Sun Tzu describe los factores fundamentales que se deben considerar como parte de la reflexión previa a iniciar “una batalla”, encontrando así la influencia moral, el clima, el terreno, el mando y la disciplina (Tzu, 2012), mismos que si son trasladados al ámbito educativo están relacionados fuertemente con lo que los estudiantes del silo XXI enfrentan mucho mas en esta era digital donde se solicita al estudiante que su nivel de concentración sea elevado en la misma proporción que las herramientas tecnológicas se han vuelto un arma de doble filo, ya que sino se usan de manera adecuada en lugar de ayudar al desarrollo de nuevas habilidades entorpecen el proceso del aprendizaje como consecuencia de la facilidad de automatismos.

Dentro de los elementos que considera como parte de las estrategias de ataque se encuentra LA ENERGIA donde resalta la importancia de saber usar las habilidades de manejo de la tropa considerando que “mandar sobre pocos es igual a mandar sobre muchos, solo hay que saber organizarse” pero no solo eso es necesario se requiere además hacer una evaluación de las capacidades de los miembros de la tropa ya que se deben asignar las responsabilidades en base a sus cualidades, de no ser así las tareas corren el riesgo de no ser cumplidas.

Y a todo esto pensemos…. Cuantos estudiantes no han identificado su capacidad de energía, cuantos de ellos se encuentran “apagados”, cuantos de ellos van por mundo sin inspiración, cuantos desconocen su realidad actual…

Estudiar en la era digital requiere de una habilidad importante de autoconsciencia, autoconcentración, autoevaluación, autoaprendizaje y por supuesto de un nivel de inteligencia personal capaz de hacer que el estudiante pueda gestionar y administrar tanto sus tiempos como sus cualidades en relación a la enfrenta con el mundo actual, donde no solo se requiere un estudiante con conocimientos seculares sino con dominio de su propio ser.

Si bien el sentido del mindfulness es lograr ese estado de concentración a través de la meditación es importante rescatar la necesidad de despertó la capacidad del estudiante de estar en el presente, entendiendo que conocer su momento actual requiere un ejercicio de verdadero análisis introspectivo, mismo que debe ser dirigido por el docente de manera hábil, para ayudarlo a identificar su capacidad y su potencial como persona antes que como estudiante.

Tal vez se requiere tiempo, tal vez el sentido del docente es dar y cumplir el contenido programático de la materia debemos considerar en palabras de Sun Tzu” conoce a tu enemigo, conócete a ti mismo y tu vitoria nunca será amenizada, conoce el terreno, conoce las condiciones que te rodean y tuvictoriaserátotal”estoyseguraqueconunseguimientoconsientedeambasparteselestudiante y el maestro saldrán victoriosos en LA BATALLA DE LA EDUCACIÓN.

Referencias:

Lamas, H. A. (2015). Sobre el rendimiento escolar. Propósitos y Representaciones, 313-386. Martínez, E. &. (2007). Una aproximación psicosocial al estres escolar. Educación y Educadores,

11-22.
Nathaly Berrio García, R. M. (2011). Estrés Académico. Revista de Psicologia Universidad de

Antioquia,65-82.
Salud, S. M. (s.f.). Sociedad Mindfulness y Salud. Obtenido de ¿Qué es Mindfulness?:

https://www.mindfulness-salud.org/mindfulness/que-es-mindfulness/ Tzu, S. (2012). El arte de la guerra.México: EMU.

Mtra. Diana Cortes Cano

Licenciada en Fisioterapia por BUAP. Maestría en desarrollo pedagógico Universidad de Oriente Puebla. Titular de líneas de investigación licenciatura en fisioterapia. Docente en Universidad de Oriente Puebla

Fuente de la Información: https://alternativaeducacion.com/?p=2408

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México: Recomendaciones a directivos para la organización de reapertura de escuelas

Recomendaciones a directivos para la organización de reapertura de escuelas

Pluma Invitada

El liderazgo de un director escolar tiene un efecto indirecto sobre los aprendizajes de los estudiantes…

Liderazgo educativo en tiempos de pandemia

El liderazgo puede definirse, en términos generales, como la capacidad de dirigir, organizar y movilizar a los miembros de una comunidad para el bienestar común y desarrollo institucional. Cuando el liderazgo se traslada al ámbito escolar, el objetivo fundamental consiste en organizar buenas prácticas educativas en los centros escolares, movilizando recursos humanos y materiales para el logro de determinadas metas (Álvarez et al., 2016).

Como se ve, el liderazgo de un director escolar tiene un efecto indirecto sobre los aprendizajes de los estudiantes; pese a no trabajar en las aulas, sus acciones coadyuvan en la gestión de las condiciones idóneas para que profesores y estudiantes desarrollen procesos educativos eficaces.

Diversas investigaciones han constatado que el ejercicio de un buen liderazgo escolar contribuye a la obtención de mayores logros académicos en los estudiantes, mejora las relaciones sociales entre docentes y permite superar con éxito las situaciones de riesgo en la institución (Horn y Marfán, 2010).

Durante el cierre de escuelas por COVID-19 el papel de los directivos ha sido sustancial, tanto para guiar el proceso de adaptación educativa presencial a la modalidad de enseñanza en línea, como para conciliar acciones que respondan a las demandas realizadas por el profesorado, las preocupaciones de las familias y las pautas establecidas por las autoridades educativas. No obstante, también hay que reconocer que durante este tiempo los directores han tenido que lidiar con ciertas disonancias entre las normas oficiales y la realidad escolar que, como sabemos, muchas veces resulta contradictoria.

Sin lugar a duda, el rol de los directivos se ha diversificado más de lo habitual, ya que para dirigir un centro escolar en medio de la incertidumbre generada por COVID-19 se requiere combinar un “liderazgo operacional”, dirigido a la solución problemas de manera inmediata, y un “liderazgo estratégico”, para lograr resultados a largo plazo que contribuyan al proceso de recuperación de la vida escolar. Desde luego, el ejercicio de estos liderazgos requiere un amplio conocimiento del profesorado a su cargo, del alumnado y de los recursos disponibles para concretar las acciones.

La Dra. Louise Stoll de la University College London, experta en el tema de liderazgo educativo, en una entrevista reciente subrayó cinco aspectos fundamentales que los directivos deben considerar para dirigir escuelas durante la pandemia (EduCaixa, 2021):

  • capacidad para saber comunicar de manera clara, precisa y frecuente las estrategias institucionales que conforman el proyecto educativo durante los momentos más críticos, así como estar abierto a las propuestas del profesorado;
  • capacidad de articular soluciones rápidas ante situaciones imprevistas;
  • capacidad para construir planes de contingencia para diferentes escenarios;
  • empatía por las circunstancias particulares de los miembros de la comunidad educativa;
  • compartir el liderazgo con el claustro de profesores y evitar decisiones verticales.

De cara a la reapertura nacional de escuelas en México, es probable que el liderazgo de los directores termine siendo fundamental para concretar las políticas nacionales en planes de organización y diseño de protocolos más acordes a la realidad.

Dirección de centros educativos: construyendo el escenario para la reapertura de escuelas

En las últimas semanas se ha desarrollado un fuerte debate nacional sobre la política educativa para la reapertura de escuelas en México. Las críticas han sido muy diversas, desde la falta de organización entre las autoridades educativas y el sector salud, hasta la omisión de las bases magisteriales para la toma de acuerdos. Aunque existe un fuerte sector de la población magisterial que ha manifestado su inconformidad, todo parece indicar que no habrá marcha atrás en esta decisión gubernamental, a pesar de las experiencias sobre la reapertura de escuelas en Campeche y ciudad de México.

En este escenario, los directores de escuelas han comenzado a manifestar su preocupación con mayor énfasis sobre cómo garantizar el bienestar de su comunidad escolar cuando llegue el momento de regresar a las aulas.

A continuación, con el propósito de apoyar a quienes ejercen algún cargo de dirección escolar, en cualquier nivel educativo, compartimos algunas recomendaciones generales para desarrollar sus planes de reapertura.

  1. Programar un retorno progresivo a las instalaciones para evitar aglomeraciones, teniendo en cuenta la distribución de horarios de asistencia en las instalaciones, aforo de las aulas y organización del trabajo académico por grados, ciclos y asignaturas.
  2. Gestionar, ante las autoridades correspondientes, los insumos mínimos imprescindibles para la desinfección de instalaciones, establecimiento de filtros de corresponsabilidad y materiales de limpieza (dispensadores de alcohol y gel, dispensadores de toallas, dispensadores de jabón líquido, entre otros).
  3. Realizar las gestiones pertinentes para proveer agua y ventilación adecuadas para prevenir la propagación y contagio.
  4. Organizar sesiones informativas para el personal (profesores, personal de limpieza, personal administrativo, personal de seguridad y demás) que labora en la institución sobre las medidas que se implementarán para el retorno seguro a las clases. Todo el personal debe estar capacitado sobre la enfermedad COVID-19 para estar atento a la aparición de fiebre, tos, dificultad para respirar u otros síntomas asociados.
  5. Organizar la logística para la señalización de rutas de circulación en un solo sentido, distribución de carteles para recordar las medidas de seguridad y controles de vigilancia en los accesos.
  6. Identificar a los miembros del personal docente y administrativo que se ubican dentro alguna población en riesgo y determinar acciones específicas para ellos.
  7. Establecer los medios de contacto con los servicios de salud para el reporte de los casos sospechosos.
  8. Elaborar un plan de respuesta en caso de posibles cierres escolares por nuevos brotes de casos COVID-19.
  9. Planificar sesiones informativas para la comunidad estudiantil y tutores sobre los protocolos de seguridad que se aplicarán para el retorno seguro a las aulas; estas sesiones también pueden aprovecharse para informar sobre las estrategias de la nueva modalidad educativa que se implementará para dar continuidad al ciclo escolar.
  10. Habilitar dentro de las instalaciones un espacio de aislamiento preventivo, para remitir posibles casos sospechosos de COVID-19.
  11. Planificar la realización de simulacros con todo el personal y la comunidad estudiantil sobre la mitigación temprana ante posibles casos de COVID-19 en la escuela.
  12. Identificar los niveles de deserción escolar y sus causas para diseñar estrategias estrategias que coadyuven a la pronta reincorporación de los estudiantes al ciclo escolar.

Recuerda que las buenas prácticas de liderazgo educativo se distinguen por reconocer un problema antes de que sea una emergencia y crear las condiciones para convertir las dificultades en oportunidades de cambio con la participación de toda la comunidad escolar.

Autores:

Juan Carlos Castellanos Ramírez: Doctor en Psicología de la Educación por la Universidad de Barcelona, España. Profesor de la Universidad Autónoma de Baja California. Director del grupo consultor ConCienci@ educativa A.C.

juan.castellanos8@uabc.edu.mx

https://orcid.org/0000-0002-0682-9085

Twitter: @jupexi

Shamaly Alhelí Niño Carrasco: Doctora en Psicología de la Educación por la Universidad de Barcelona, España. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores y profesora de la Universidad Autónoma de Baja California.

shamaly.nino@uabc.edu.mx

https://orcid.org/0000-0002-5623-4418

Twitter: @shamaly


REFERENCIAS

Álvarez, J., Torres, A., y Chaparro, E. (2016). Diagnóstico del liderazgo educativo en las Instituciones de Educación Superior del Valle de Toluca. Revista de Investigación Educativa, 34(1), 51-68. https://doi.org/10.6018/rie.34.1.206881

Horn, A., y Marfan, J. (2010). Relación entre liderazgo educativo y desempeño escolar: Revisión de la investigación en chile. Psicoperspectivas, 9(2), 82-104. https://doi.org/10.5027/psicoperspectivas-Vol9-Issue2-fulltext-116

EduCaixa. (2021). Louise Stoll. Liderazgo para el aprendizaje. Autor. https://educaixa.org/documents/10180/0/Por+que%CC%81+el+liderazgo+para+el+aprendizaje.pdf/d4bb0f57-0d7c-9f9c-3c02-8fb3cad89377?t=1553196592897&fbclid=IwAR2MV08YZDL-jVhPv9QX_YNTyk-5m_jysGW34gV0qogdfUDEDYuhakWMvyA

 

Fuente de la Información: https://profelandia.com/recomendaciones-a-directivos-para-la-organizacion-de-reapertura-de-escuelas/

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México: Retroactivo del aumento salarial 2021 para docentes se pagará en nómina extraordinaria: SNTE

Retroactivo del aumento salarial 2021 para docentes se pagará en nómina extraordinaria: SNTE

JAIME ZAMBRANO

Los más de 74 mil docentes poblanos recibirán el retroactivo del aumento salarial 2021 correspondiente a la Respuesta Nacional 2021 como parte de las negociaciones entre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la Secretaría de Educación Pública (SEP) hasta después de la quincena 12 de este año, es decir, después de los pagos de este mes, en una nómina extraordinaria.

Ante la inquietud de los maestros en torno a que todavía no les llegan los recursos correspondientes al aumento salarial luego de que en mayo pasado se firmó entre el SNTE y la SEP el acuerdo, la sección 23 del gremio magisterial destacó que los pagos se realizarán hasta después de la segunda quincena de junio.

“Es grato informales que el retroactivo del incremento correspondiente a la Respuesta Nacional 2021, se pagará en una nómina extraordinaria después de la Quincena 12, con efectos retroactivos al 1 de enero a la fecha. Una vez más reiteramos el compromiso que tiene nuestra organización sindical en la defensa de los derechos de los trabajadores de la educación”, destaca la circular enviada por el secretario general de la sección 23 del SNTE, Alejandro Ariza Alonzo- El 17 de mayo pasado, la SEP y el SNTE lograron un acuerdo para otorgar un aumento de 3.9 por ciento al salario y de 1.8 por ciento en prestaciones para los maestros de educación básica, especial e inicial, y de educación media superior, montos que se replican para Puebla.

Con el acuerdo nacional, en el estado de Puebla, un total de 74 mil 898 docentes de más de 12 mil escuelas del estado de Puebla recibirán incremento salarial y de prestaciones retroactivo al 1 de enero de este año; sin embargo, los recursos correspondientes todavía no han sido entregado a los trabajadores de la educación. En el estado de Puebla, el aumento será replicado tanto para los trabajadores afiliados al SNTE como para los docentes de otras organizaciones como el Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación en Puebla (SETEP) y el Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación en Puebla Independiente y Democrático (SETEPID). mpl

Fuente de la Información: https://www.milenio.com/politica/comunidad/retroactivo-aumento-salarial-docentes-junio-snte

 

 

 

 

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México – La educación de 2021: igualdad social y tecnología

La educación de 2021: igualdad social y tecnología

Hugo Casanova Gardiel

La educación nacional no enfrenta un buen pronóstico para 2021. Ni los problemas estructurales de la educación, ni sus asuntos coyunturales muestran señales consistentes de mejora. Y ello no representa un vaticinio pesimista, por el contrario, hoy resulta impostergable contar con un diagnóstico realista y demandar desde la sociedad un cambio de rumbo en el que se entienda que la educación no puede continuar siendo un ámbito ideologizado y mercantilizado por los poderes político y económico, sino un espacio estratégico comprometido con la formación de la niñez y la juventud con un horizonte de justicia social y de construcción de un mejor futuro nacional.

A las insuficiencias estructurales en términos de cobertura, calidad y equipamiento que han caracterizado por décadas a nuestro sistema educativo, se sumaron, en el año de la pandemia, serios problemas que ponen de manifiesto las vulnerabilidades sociales, educativas y digitales de la sociedad. Baste recordar que, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, hoy apenas 21.9 por ciento de la población vive en condiciones de no pobreza y no vulnerabilidad social. Eso significa que en este 2021, el legado para ocho de cada 10 mexicanos será de algún déficit en términos de ingresos, salud, vivienda o educación. De manera particular el ámbito educativo seguirá siendo afectado por la crisis sanitaria que alejó de las instalaciones físicas a 36.5 millones de niños y jóvenes que son fiel reflejo de las asimetrías sociales.

Como se sabe, las estrategias gubernamentales para contrarrestar el cierre de las instalaciones escolares se apoyaron prioritariamente en las tecnologías digitales. De tal forma, las modalidades que asociaban la educación a la tecnología lograrían ubicarse como una respuesta oportuna ante una situación de clara emergencia. Sin embargo, en ese escenario también surgirían voces que llamaban a remplazar la educación “tradicional” por formas pretendidamente más efectivas y modernas. En tal sentido, la educación presencial comenzó a ser caracterizada por sus “inercias pedagógicas” y –como si ello fuera una cuestión de simple voluntad– por su falta de apego a la tecnología. En realidad, se cuestionaba lo escolar y se discutía la vigencia de la institución: cursos, programas, estrategias didácticas e incluso maestras y maestros que, esta vez, eran remplazados por la pantalla y por conductores de televisión.

Sin embargo, es necesario señalar que la educación difundida por medios digitales ha estado muy lejos de cumplir con el ideal de extenderse a grupos sociales más amplios. En vez de ello, se han hecho patentes las desigualdades de todo tipo y las mayorías volvieron a quedar al margen de los beneficios educativos. En 2020 se hicieron manifiestas las dimensiones de la brecha social y digital de los mexicanos y se pudo constatar como el estudiantado y sus familias tuvieron que asumir una parte significativa de los costos educativos en términos de equipamiento, conectividad, material documental y espacios físicos para el estudio. Eso sin contar el déficit vivido en términos afectivos, colaborativos y de socialización, difícilmente atendidos a través de la pantalla.

En el caso de la educación superior se ha hecho patente la supremacía del software propietario (Zoom, Google, YouTube) por encima de las modalidades libres. Así, las plataformas privadas han incursionado en los espacios personales e institucionales apropiándose y mercantilizando los datos de los particulares. Los corporativos informáticos fundan su acción en un modelo empresa-cliente que es transferido a la educación en una lógica en la que el conocimiento y la información devienen en mercancía. En tal sentido, se manifiesta una fuerte oposición entre las aspiraciones igualitarias de la educación pública y los intereses de los corporativos proveedores de servicios tecnológicos.

Por todo ello, hoy resulta imprescindible comprender a profundidad la racionalidad y mecanismos de operación de las modalidades digitales de enseñanza, así como su impacto real en los procesos educativos. Acaso sea posible plantear que, antes de convertirse en el remplazo de lo presencial, las herramientas tecnológicas en su conjunto pueden contribuir a su mejor desempeño. Así, el reto sería lograr que, aun tratándose de modalidades diferentes, sean orientadas hacia un fin compartido.

No cabe duda que necesitamos dar respuesta a las dimensiones estructural y coyuntural de la educación. En ambos casos las tecnologías digitales aparecen como un medio con enormes potencialidades para renovar lo educativo. Sin embargo, para atender la problemática de ese sector no basta con expresar buenas intenciones. Es preciso tomar decisiones con rigor y estrategia: estudiando las virtudes de lo digital, pero también considerando sus posibles riesgos. Es indispensable construir modalidades digitales pertinentes e igualitarias, acordes con los problemas de nuestro país –y no simplemente transfiriéndolas de otros contextos– y, por supuesto, es urgente fortalecer y renovar la modalidad presencial a la que habremos de regresar en algún momento.

¿Qué es necesario considerar para la vuelta? Sin duda debe insistirse en el tema de la cobertura en todos los niveles bajo un criterio de justicia social y exigencia académica. Es necesario contar con establecimientos educativos seguros, equipados, conectados, preparados para contingencias y situaciones calamitosas. Asimismo, deben hacerse los ajustes curriculares que permitan la plena incorporación de las modalidades digitales. Y, finalmente, ha de emprenderse un sólido programa de formación en el que maestras y maestros puedan adquirir las herramientas didácticas –presenciales y digitales– para contribuir a la educación de la niñez y la juventud mexicanas del tercer milenio. Ni más ni menos.

Director del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la UNAM

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México: Los grandes laberintos de la educación en tiempos de pandemia

Los grandes laberintos de la educación en tiempos de pandemia

Miguel Ángel Pérez Reynoso

La llegada de la pandemia a nuestro país y a la mayoría de los países del mundo trajo consigo el agotamiento de los modelos tradicionales de atención educativa y la exigencia ineludible de innovar todo lo que implica atender educativamente a niñas, niños y jóvenes.

De esta manera la pandemia generó un enorme y complejo laberinto a todos los sistemas educativos en el mundo, dicho laberinto se convirtió en una serie de senderos, caminos, brechas y recovecos jamás explorados por el propio sistema. Pasar de una forma de atención directa y escolarizada a otra virtual remota y a distancia, fue la primera gran bifurcación que se generó en el laberinto del sistema. La segunda bifurcación fue el darnos cuenta de la capacidad real y operativa de los y las docentes para demostrar que estaban preparados para migrar a otras formas (a nuevas formas de atención escolar). Y la tercera gran bifurcación del laberinto del sistema se dio cuando se pasa de un sistema normalizado y legitimado basado en la atención escolar a otro, en donde las niños y los niños deberán conectarse der alguna maneras con sus profesores y en donde también se ha exigido que madres y padres de familia se invocaren en mejores formas de acompañamiento en favor de la atención escolar de sus propios hijos e hijas.

Estos nuevos trazos de las líneas y senderos del laberinto del sistema educativo de nuestro país, se van marcando a partir de un tejido jamás trazado y de la exigencia de transitar por caminos poco transitados.

De esta manera el sistema educativo visto como un complejo laberinto generó en los hechos, aglomeraciones, atropellamientos y un colapso de tránsito parecido a una ruta vial del periférico a las 2 de la tarde. El laberinto del sistema se ha congestionado de mas, nos hemos visto paralizados y lo que le ha hecho falta son ideas y propuestas para poder avanzar en orden y dejar que los demás avancen.

La metáfora no es ociosa ni tampoco impertinente, estamos en realidad ante los trazos de un nuevo laberinto el cual supimos en donde fue la entrada pero desconocemos el camino a la salida y desconocemos también en donde nos encontramos en estos momentos. El laberinto del sistema educativo nacional no cuenta con GPS, ni mecanismos virtuales para darnos cuenta de la ubicación en tiempo real en donde nos encontramos parados hoy en día. Estamos perdidos en una selva pedagógica llena de confusiones y de preguntas sobre las cuales no es posible generar respuestas certeras y convincentes. ¿Qué hacer ahora para salir de este complejo laberinto en el que nos encontramos muchos y muchas? No lo sé, creo que pocos lo saben, de entrada reconocer que esta es nuestra nueva realidad, la nueva normalidad, entender que el espacio y el camino por recorrer son nuevos, y por ultimo caminar con mesura con ojos de investigador para poder aprender del nuevo camino que recorremos.

Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/los-grandes-laberintos-de-la-educacion-en-tiempos-de-pandemia/

 

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La escuela debe ser un faro de esperanza ante la violencia, no un reflejo de crisis social: investigadores

Por: Erick Juárez Pineda

En el marco de la presentación del ejemplar LI-2 de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, diversos investigadores coincidieron que la escuela debe convertirse en un espacio para frenar y evitar los diversos tipos de violencia y no como un reflejo de descomposición social.

Durante la presentación titulada ¿Qué sentido tiene hablar de violencia en la educación?, Juan Carlos Silas Casillas, coordinador del Campo Estratégico de Acción en Modelos y Políticas Educativas (CEA-MOPE), explicó que, desafortunadamente, la vida cotidiana se ha enfrascado en entornos de violencia, donde la escuela no está exenta, donde los centros educativos dejaron de ser proyectos del país para convertirse en reflejos de la situación actual de la nación, por lo que es necesario comenzar a enfrentar los fenómenos de violencia, desde la convivencia.

Lamentablemente, continúa, las escuelas han aceptado las inequidades y han normalizado la violencia, por lo que se debe fortalecer a las comunidades educativas.

«La educación, necesariamente deberá proponer vías para la prevención de la violencia y la gestión de sus impacto», añadió.

Por su parte, Luz María Moreno Medrano, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE), señala que es necesario identificar  las distintas formas de violencia y así poder enfrentarlas correctamente.

Insistió que, en la medida en que podemos nombrar y visibilizar estos mecanismos de violencia, se podrá  investigar y hacer un acercamiento a las diversas vías de solución, tomando en cuenta los diversos contextos en los que se desarrolla.

Ante ello, agregó que resulta fundamental poder hacer este acercamiento a las niñas, niños y jóvenes para lograr entender estas sutilezas y, a partir de entonces, comprender que estos niños, más que víctimas, son sujetos activos y en formación política.

Mientras tanto, Ernesto Treviño, académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile advirtió que sobre los hombros de los niños y niñas se están poniendo los desafíos de las violencias, simbólicas, materiales, económicas, laborales, de género y  de la diversidad sexual.

Explicó que la publicación presentada sobre los diversos tipos de violencia da en el núcleo de uno de los desafíos que permanentemente se tienen en América Latina, pues estas violencias  se materializan muchas veces en las situaciones educativas, pero que también superan  a las escuelas y al sistema educativo.

Para Hilda Patiño, Directora del Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana, una de las herramientas para enfrentar estas situaciones en los niños, es el juego, pues a partir de este se ofrecen espacios que posibilitan aprendizajes transformadores.

Desde las teorías de la pedagogía crítica, donde la educación es un vehículo para el cambio, el uso del juego como lugar y metodología del aprendizaje, ofrecen una visión positiva y propositiva para enfrentar los contextos de violencia, explica.

Por su parte, la Cimenna Chao Rebolledo, coordinadora de la Especialidad en Educación Socioemocional de la IBERO, mencionó que la escuela es un lugar de encuentros y desencuentros, un lugar para aprender a tomar acuerdos, aprender a convivir y a lidiar con las diversidades que nos distinguen, pero que a su vez nos conforman como sociedad y como comunidad escolar”.

Hablar entonces de violencia en el contexto escolar se debe a que puede suceder que en el desencuentro se genere violencia, ya sea incitada por la violencia heredada del contexto sociocultural, que puede condicionar las formas de pensar y de actuar.

Finalmente, Mercedes Ruiz Muñoz, investigadora del Departamento de Educación de la IBERO y editora Académica de la RLEE, subrayó que este número lleva a reflexionar acerca de la educación, la violencia, la paz, la compasión, el juego, la esperanza y, sobre todo, “la posibilidad de construir comunidad para dar acogida a todas y todos en un mundo tan cambiante, tan desafiante y en un contexto de violencia”.

El nuevo número de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos se puede consultar dando click aquí 

Fuente:  https://www.educacionfutura.org/

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