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Experto colombiano apoyaría formación superior en artes en ESA

América del Sur/Colombia/06 Agosto 2017/Fuente:periodicoequilibrium /Autor:Secultura

El maestro Santiago Niño Morales es docente e investigador en economía, política y gestión de la cultura, así como especialista en educación y pedagogía musical, con maestría en Gestión Cultural por la Universidad de Barcelona, España, así como en Gerencia y Gestión Cultural, por la Universidad de Rosario, Colombia.

Como parte de un intercambio de conocimiento con la Comisión para la Fundación del Instituto Superior de las Artes de El Salvador (Comisartes) de la Secretaría de Cultura de la Presidencia, el experto colombiano, Santiago Niño Morales, impartió un taller para los miembros del equipo multidisciplinario que ha trabajado el tema curricular del instituto.

Niño Morales es decano de la Facultad de Artes de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, de Colombia, y visita el país en el marco del proyecto de cooperación Sur-Sur Fortalecimiento Institucional y de Políticas Públicas para la Formación Artística y la Convivencia Social, que involucra al Ministerio de Cultura de Colombia y a Secultura.

El pasado viernes 28 de julio, el especialista colombiano compartió la experiencia de la Facultad de Artes, que él preside, a través del conversatorio abierto con el tema “Gestión académica de las artes en instituciones educativas de nivel superior desde el contexto internacional”.

¿Usted tenía antecedentes del proyecto de la educación superior en El Salvador, antes de esta visita?

Sí, el año pasado tuvimos un encuentro formidable, muy enriquecedor, en la ciudad de Bogotá, donde nos acompañó Aida (Bernal) y Alejandro (Lemus), y donde pudimos conversar sobre los elementos iniciales de la propuesta.

En aquel instante estaba sobre todo alrededor de generar unas alternativas de formación superior en las artes de, llamémoslas así, de mayor implicación en el desarrollo académico de las artes: danza, teatro, música y artes plásticas.

Sin embargo, hubo unos desarrollos muy interesantes durante los últimos meses, de los que me he enterado a mi llegada, que redimensionan la propuesta y la colocan en un lugar muy interesante. Primero, dándole prelación a unos niveles de formación que están en perspectiva de doctorado y tecnológicos, lo cual implica una respuesta razonable y necesaria a las condiciones que hay en el país y que provienen de un diagnóstico muy juicioso que se hizo al respecto, para generar una segunda etapa, posterior, que podemos en todo caso implementar o fortalecer de muy distintas maneras, de modo simultáneo, en donde ya se resuelva el problema de la titulación profesional universitaria en las artes.

Me pareció muy interesante el que hubiera esta diversificación de objetivos y que se pudiera, de esa manera, expresar atención importante a las condiciones presentes, mientras no se desatienden aquellas que son de mediano y largo plazo.

¿Cuál es su objetivo a la hora de intercambiar con este primer grupo de especialistas?

Yo creo que el objetivo fundamental es que podamos hacer un intercambio, una retroalimentación de la propuesta, a partir de las experiencias del caso colombiano en distintos contextos, tanto del sector educativo como cultural. Ahí tenemos unas trayectorias que pueden significar un aporte a este momento de diseño de la propuesta.

Me interesa de modo muy importante desde mi perspectiva el lograr una comprensión de las dinámicas que han hecho posible el proyecto, desde la manera como se ha organizado el sector para buscar una solución integrada a sus necesidades y cómo se relaciona con el desarrollo institucional previsto en el plan de gobierno y otros instrumentos de desarrollo general de la nación, en donde Isartes ha encontrado posibilidad de vincularse y de anclarse. Esto representa para mí algo importante porque implica las maneras como el proyecto está contemplando no solamente necesidades sectoriales sino necesidades nacionales en desarrollo de largo plazo. Esto es importante porque desde mi lugar en la universidad, la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, estaríamos muy proclives, muy interesados en explorar las formas de cooperación académica a las que hubiere lugar para contribuir a ese propósito.

Nosotros desde nuestra experiencia en la Facultad de Artes pudiéramos trabajar de distintas maneras en que la iniciativa tuviera posibilidades de reforzarse desde el punto de vista de la formación, de investigación, de proyectos académicos, cooperación y muchos otros en los que para nosotros es significativo e importante la experiencia en El Salvador.

¿Cuántos años tienen ustedes como institución en la formación en artes?

En la Universidad Distrital tenemos un proceso que puede remontarse a las primeras escuelas de formación artística que la ciudad abrió en los años treinta y cuarenta del siglo pasado. En ese contexto, se dieron con los recursos de la ciudad las primeras experiencias de formación artística. Fue un proceso muy largo por el cual estas escuelas, que estaban dispersas, se organizaron y unificaron en torno a lo que fue la Academia Superior de Artes de Bogotá, esto en los años noventa.

La Academia Superior de Artes de Bogotá integra estos desarrollos de formación para poder dar un paso a lo que en ese momento era una reivindicación fundamental del sector cultural, de la ciudad y del país: la titulación superior universitaria. Para dar ese paso, la Academia Superior de Artes de la ciudad se integra como Facultad de Artes de la universidad de la ciudad, que es la Universidad Distrital. Eso hace diez años.

Nosotros, recién el año pasado celebramos esos diez años de incorporación a la institución universitaria como Faculta de Artes y desde ese momento hasta ahora es que hemos tenido las capacidades, las condiciones para generar los procesos de titulación superior universitaria, que en su momento fueron producto de una larga lucha del sector artístico por tener lugar en el desarrollo profesional del país.

Los programas fundacionales fueron música, teatro y artes plásticas con la relativamente reciente incorporación del programa danzario, en 2011, que constituye el primer programa de titulación superior universitaria en danza del país.

También nuestro posgrado, nuestra Maestría en Estudios Artísticos, primera oferta de titulación posgradual que también fue una conquista importante del sector artístico cultural de la ciudad y el país. Tenemos perspectiva de abrir el doctorado el próximo año, con lo cual completaremos todos los ciclos de formación universitaria e incluyendo aquellos de desarrollo de investigación, que son extremadamente urgentes y necesarios para la ciudad y el país.

Queremos trasladar esta experiencia y buscar los mecanismos de cooperación para que El Salvador cuente con estas posibilidades que podemos compartir, y de esa manera profundizar y lograr en el menor tiempo posible un muy robusto sistema de formación en artes para El Salvador.

¿Esa es parte de la experiencia que usted va a compartir en el conversatorio?

Correcto. Consideramos importante tener una amplitud de estas experiencias, de modo que podamos identificar los distintos modos de cooperación, que los hay en muy distintos órdenes.

El viernes podremos hablar, seguramente con interlocución amplia y diversa, sobre estas distintas maneras en que hemos previsto las formas de cooperación.

¿Cómo concilia su formación en economía con la pedagogía musical y artística?

Los procesos artísticos y culturales tienen una impronta económica. Las maneras como participamos de la vida económica son estructurados, son conformados, por los entornos familiares y escolares, así que nuestra participación en la cultura transita por unos escenarios importantes, que son los que a mí en lo particular más me interesan, que hacen posible la cultura a partir de las maneras como alrededor de ella producimos, distribuimos, consumimos o creamos, circulamos y apropiamos.

La cultura no ocurre en una situación abstracta. La cultura ocurre en unas condiciones que le dan una presencia y materialización en la vida social. Además, esto ocurre no de forma espontánea. Nos involucramos en ello por vía de varios escenarios que son muy importantes de considerar: El familiar, social y el educativo. El educativo es especialmente importante porque nuestra estructuración de las demandas, nuestras formas de participación en la vida mucho dependen de las formas como se da la experiencia de contacto con el arte y la cultura en la escuela. Ahí se dan aspectos que sean favorables para un vínculo importante con el arte y la cultura, generaremos una oportunidad de involucramiento del niño, del joven, en el arte y la cultura de modo importante, significativo, no solamente desde consumos pasivos sino activos, involucrado en la creación y en el despliegue de sus capacidades artísticas, sea o no artista, es decir, como ciudadano.

Este entrecruzamiento de distintas formas como la cultura tiene lugar en las sociedades son las que más me han interesado durante este periodo que constituye mi perfil de investigación, en donde yo principalmente más me ocupo de trabajar y en donde busco desarrollar los aspectos que me parecen interesantes de la cultura y el arte como hecho social.

¿Cómo hace el anclaje con el tema de las industrias creativas, a las que siempre vemos como un reto?

Sí, siempre es un reto, porque el arte tiene un lugar de profunda valoración dentro de lo que han sido las maneras como el artista desarrolla sus capacidades y su propuesta creativa, pero hay que comprender que el arte y la cultura tienen una impronta, una manera en que se manifiestan en la sociedad y eso es de orden múltiple: Socialmente, históricamente, políticamente pero también económicamente.

Al menos hay dos argumentos por los cuales hay que prestarles mucha atención a esto: Lo primero es comprender que cuando hablamos de las industrias creativas y culturales estamos hablando de una multiplicidad enorme de formas de puesta en sociedad del arte y la cultura. No solamente la gran industria. A veces hay un sesgo de interpretación y se cree que es un problema de la gran industria, de los monopolios de los contenidos y medios. Hay múltiples industrias: unipersonales, familiares, micro y medianas, hay formas de asociatividad y cooperativismo, todas ellas son industrias. Así que la cultura debe comprender estas distintas formas en que la organización cultural pone en la sociedad aquello que crea, construye, produce.

No podemos pensar que las propuestas artísticas y culturales no tengan una responsabilidad del Estado. El Estado tiene una responsabilidad y lo tendrá especialmente en aquellas manifestaciones del arte y la cultura donde su posibilidad de desarrollar mercados sean limitadas, y que las hay, pero hay otras que pueden buscar distintas maneras en que se garanticen a sí mismas su posibilidad de circulación y presencia, su autonomía. La organización cultural debe declarar una autonomía y no depender del direccionamiento del recurso público para poder generar su oferta. Esto también tiene que ver con un posicionamiento político.

Esto lleva al segundo punto: Las maneras como debemos vincularnos con las audiencias y los públicos en este momento están siendo un enorme reto para el arte. Las formas convencionales de contacto, que eran a partir de galería o sala de conciertos, están en una situación que necesitan revisión, porque las grandes audiencias y los públicos están en este momento dispersos, en una multiplicidad de dispositivos y medios y circunstancias muy amplios. Si queremos llegar a las audiencias y a los públicos que consideramos valiosos, desde el punto de vista político, del sentido humano, de nuestra perspectiva sobre lo que debe ser un futuro de sociedad o de país, debemos hacer esas vinculaciones.

Por lo tanto, es necesario hacerse unas preguntas sobre cómo se vinculan las ofertas y las demandas y esto va mucho más allá de los esquemas convencionales. Imaginemos un Estado con recursos absolutamente boyantes y dispuesto a hacerlo todo por la cultura, supongamos que tenemos un espacio, un teatro nacional en donde hay una programación permanente de todas las artes, eso no resuelve el contacto con las audiencias, de hecho hay enormes problemas de contacto con las audiencias y los públicos en los esquemas tradicionales en los que circula el arte. Por lo tanto tienen que imaginarse mecanismos de distribución que pasan por entender que la organización cultural debe tener que resolver su impronta, su perspectiva, su dimensión económica en la vida social.

 

Fuente de la noticia: http://www.periodicoequilibrium.com/experto-colombiano-apoyaria-formacion-superior-artes-esa/

Fuente de la imagen: http://www.periodicoequilibrium.com/wp-content/uploads/2017/08/0501.jpg

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¿Para qué sirven las humanidades y las ciencias sociales?

Pablo Gentili

Para qué sirven las humanidades y las ciencias sociales? La pregunta la formuló el pedagogo Pablo Gentili en el lugar indicado y en un buen momento: el martes pasado en la Facultad de Humanidades y Artes (UNR), que este año celebra los 70 años de su creación. Para responderla, Gentili también apeló a un referente histórico y en un momento clave para valorar su legado: Ernesto «Che» Guevara, de quien pronto se cumplirán 50 años de su asesinato. «El Che se subió a una moto y salió a recorrer América latina porque pensaba, con creatividad y con esa enorme fuerza que el optimismo le da a la militancia, que era posible entender el mundo para transformarlo. Ese es el gran desafío de las ciencias sociales y de las humanidades, para hacer un mundo más justo, más democrático y más igualitario», provocó el educador.

Pablo Gentili es doctor en educación (UBA), está radicado desde hace más de 25 años en Brasil, donde es profesor universitario. Actualmente es el director ejecutivo de Clacso (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales), y es autor de libros y publicaciones, reconocido por su compromiso intelectual y social en todo el mundo, en particular en América latina. Así y todo, al iniciar su conferencia se propuso como «un aspirante a rosarino» para mostrar su reconocimiento por los músicos, futbolistas, académicos y luchadores que ha producido esta ciudad.
«Las humanidades y las ciencias sociales sirven para cuestionar, para interrogar, para hacer preguntas incómodas y meter el dedo en la llaga, para decir lo que falta y lo que sobra, también para reconocer lo que se hace bien, como cuando, por ejemplo, América latina pasó de tener 220 millones de pobres a 126 millones, hay que reconocer esto como una gran conquista democrática», argumentó Gentili sobre las razones de por qué estas disciplinas son clave siempre, pero más en tiempos de neoliberalismo.
Y sumó que se trata de las ciencias que enseñan lo fundamental para hacer cuando se mira la realidad social: «Hacer preguntas, interrogarla, cuestionarla, analizarla, a no creer en absolutamente nada de lo que parece natural y mucho menos a conformarse en lo que parece ser una gran conquista. Ante las grandes conquistas democráticas las humanidades y ciencias sociales nos imponen interrogaciones que nos ayuden a transformar lo que parece natural en un hecho político, lo que parece normal en un hecho social, lo que parece una tendencia en un proceso contradictorio y lo que parece una conquista en un enorme desafío».
Agendas impuestas
Gentili recordó que es esa fuerza de cuestionamiento que tienen estas disciplinas la que molesta a los gobiernos. «El gran problema es cuando nosotros decidimos no molestar más y decidimos no hacerlo asumiendo las agendas que nos ponen».
En los momentos más terribles de la historia, los sectores más conservadores apelaron a las detenciones y hasta las desapariciones y muertes de los cientistas sociales para callarlos. Gentili dice que ahora se han dado otras estrategias más sofisticadas para anular el pensamiento crítico, como por ejemplo los ránkings. Un mecanismo tan perverso como exitoso por el cual las universidades son ranqueadas en función de la producción académica, de indicadores de productividad que califican el nivel. Así, los textos publicados en inglés y en revistas especializadas pensadas en esta lógica miden «los niveles» de las universidades. Son datos bibliométricos que calculan en qué medida la producción académica de un país o de sus intelectuales es citada en otros países o por otros intelectuales.
El investigador se detuvo a desandar el circuito que se genera en esta práctica de citar textos, donde muchos publican en un inglés que ni siquiera hablan, por tanto tampoco pueden leer ni sus propios textos. Un circuito que «va creando comunidades científicas parecidas a los grupos de WhatsApp», ironizó.
Esos criterios que se imponen en las universidades —remarcó— tienen que ver con una lógica de producción de conocimiento cada vez más alejada de los problemas cotidianos de la gente, que nada tienen que ver con la posibilidad de producir conocimientos que interpelen, que se comuniquen, que dialoguen con lo que son los temas propios de investigación de estas ciencias humanas y que son la pobreza, la exclusión, la desigualdad, la violencia, la memoria, el sufrimiento, la discriminación: «Contamos las historias de los que no pueden hablar pero también aprendemos de los que hablan cuando nos cuentan sus historias. Nosotros hablamos de los olvidados, de las mujeres que luchan, de los campesinos que luchan; contamos las historias de las escuelas que nadie cuenta y vamos a buscar las escuelas que nadie vio. Vamos tras las semillas que pueden producir cosas diferentes que no van a contaminar o matar. Vamos a ver con las ciencias sociales conocimientos, saberes, sueños, ideales, utopías, perspectivas, narrativas que relatan e inventan mundos diferentes».
También acusó que esos ránkings que califican el conocimiento académico generan en las universidades competitividad y falta de solidaridad en el desarrollo de proyectos de investigación y producción colectiva de conocimientos. Además de la máquina burocrática a la que se somete a los intelectuales rindiendo cuenta de lo que hacen: «Los académicos de América latina pasan un 40 por ciento del tiempo llenando formularios, rindiendo cuenta de la plata que les dieron y en ningún momento se pregunta para que sirvió lo que investigamos porque no le interesa a nadie».
«Cuando nosotros perdemos de referencia para qué sirve lo que hacemos, en definitiva dejamos de cuestionar, acompañamos las agendas que nos imponen para poder sobrevivir en un lugar cada vez más competitivo. Las ciencias sociales y las humanidades dejan de ser un espacio de diálogo e interrogación para transformarse en un mecanismo burocrático y gerencial, cada vez más despolitizado», llamó a reflexionar.
«Es la investigación social lo que ayuda a pensar —citó como ejemplo— cómo puede ser que hay más y mejores leyes para defender a la mujer pero más violencia de género ¿Qué me muestra esto? Que el patriarcado es una institución difícil de derribar».
«Desconfíen cuando no se nombra la palabra política» en las ciencias sociales, en los discursos de quienes gobiernan, subrayó Gentili una y otra vez desde el arranque y hasta el final de su presentación, marcando el riesgo que significa «despolitizar la política».
El título de la conferencia con el que la Escuela de Ciencias de la Educación (UNR) trajo a Pablo Gentili a Rosario fue «El laberinto de la desigualdad. Educación y justicia social en América latina». Antes de profundizar sobre el reto de las ciencias sociales y de las humanidades, analizó qué pasó en esta región para que luego de tantos años de gobiernos progresistas, que impulsaron políticas públicas y sociales decisivas, indiscutidas, para cambiarles la vida a millones de personas, y volvieron mejores y más inclusivas las democracias, otra vez la derecha y el conservadorismo estén en los gobiernos.
Habló entonces de la no transformación de la matriz productiva primaria, la ausencia de una reforma tributaria de peso que afecte los intereses económicos de los más poderosos y de las corporaciones, además de la concentración de los medios de comunicación en pocas manos que conspiraron (y lo siguen haciendo) sobre las conquistas populares. Razones que siguen haciendo de América latina una región tan desigual como injusta.
Una oportunidad para reflexionar sobre qué pasa en la región
Antes de la disertación del pedagogo Pablo Gentili, el decano de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), José Goity, habló de la oportunidad que representaba esta presencia, en el marco de los 70 años de la creación de esta facultad. También la directora de la Escuela de Ciencias de la Educación, Verónica Zamudio, hizo notar la ocasión de esta visita, sobre todo como una oportunidad valiosa para reflexionar sobre la coyuntura que vive Latinoamérica.
Pablo Gentili expresó su satisfacción por haber sido invitado a Rosario, en los 70 años de Humanidades, en los 50 de Clacso, consejo del cual es el actual secretario ejecutivo, y a poco de cumplirse el 50 aniversario del asesinato en Bolivia del Che Guevara (el 9 de octubre). Una figura que invitó a mirar en tanto ejemplo de compromiso social. El educador valoró además su vínculo profesional con pedagogos locales, en tiempos que se forma en la UBA como académico.

 Fuente: http://www.lacapital.com.ar/educacion/las-ciencias-sociales-sirven-incomodar-y-meter-el-dedo-la-llaga-n1441422.html. Registro realizado por: Marcela Isaías.

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Uruguay: Miles marcharon por 6% del PBI para educación y 1% para investigación y desarrollo

América del Sur/Uruguay, 5 de agosto de 2017. Fuente: universidad.edu.uy.

Al impulso de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), miles de jóvenes marcharon este viernes desde la explanada de la Universidad de la República hasta el Palacio Legislativo para reclamar que se cumpla la promesa electoral de 2014 de destinar 6% del PBI para la educación y 1% a investigación y desarrollo.

Participaron también otros integrantes de la intergremial universitaria -funcionarios (AFFUR), docentes (ADUR), trabajadores del Hospital de Clínicas (UTHC)-, y de los gremios de Magisterio (CEM) y del Instituto de Profesores Artigas (IPA).

El 24 de julio la intergremial universitaria recordó en un comunicado que la asignación presupuestal para 2018 «representa solo el 6,8% del monto solicitado por la Universidad», y alertó que «de votarse este proyecto, se la condena a un proceso de estancamiento en los próximos años, al no poder cubrir las exigencias docentes y edilicias que implica el aumento sostenido de la matrícula estudiantil».

La intergremial indicó que el Parlamento «tiene la palabra: instamos a los legisladores a realizar todos los esfuerzos en la búsqueda de mayores recursos y acompañar el proyecto de rendición de cuentas de la Universidad. Los colectivos universitarios continuaremos movilizándonos por un presupuesto justo, que permita el desarrollo de una educación de calidad y una mejora en nuestras condiciones de estudio y trabajo», concluyó.

Fuente noticia: http://www.universidad.edu.uy/prensa/renderItem/itemId/40866

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Nuevo sistema de Educación Pública en Chile: servicios locales se implementarán de forma progresiva

América del Sur/Chile, 5 de agosto de 2017. Fuente: senado.cl.

En condiciones de ser analizado por la Comisión de Hacienda, en las materias de su especialización quedó el proyecto, en segundo trámite que crea el Sistema de Educación Pública. (Boletín N° 10.368-04).

Ello, luego que la Comisión de Educación concluyera el estudio en particular de la iniciativa con diversas modificaciones y perfeccionamientos.

Así lo dieron a conocer los senadores Ignacio Walker y Ena Von Baer, presidente e integrante de la Comisión de Educación. Entre las modificaciones introducidas al texto legal se cuentan la decisión de aplicar una fórmula progresiva para la entrega en vigencia del nuevo sistema de educación pública.

El senador Walker explicó que esta iniciativa forma parte de la reforma educacional impulsada por el gobierno y si bien antes se denominaba proyecto de desmunicipalización hemos confirmado que “no se trata de quitarle la educación a los municipios, por eso se habla de la creación de servicios locales de educación que tengan giro único y exclusivo”.

Precisó que “este ente público y descentralizado se dedicará solo a la educación pública, pues las municipalidades deben atender muchos temas. Eso es lo que hace este proyecto cambia de un sostenedor a otro”.

A su turno, la senadora Von Baer afirmó que “seguimos pensando que es un mal proyecto porque no creemos que esta nueva institucionalidad que se pretende establecer en cada región vaya a mejorar la situación actual”.

Precisó que “se está proponiendo una institucionalidad compleja pero que no asegura que se vaya a mejorar la educación”. Sin embargo, aclaró que “llegamos a acuerdo con el Ejecutivo porque antes se establecía  la vigencia de este sistema en todo el país y logramos hacer una transición más larga, más pausada con un consejo que asesore respecto a la marcha de la implementación de esta nueva institucionalidad”.

La propuesta concordada con el Ejecutivo consiste en la implementación progresiva de los servicios locales de educación. El primer periodo irá entre 2018 y 2020 con la implementación de los 11 primeros servicios locales en similar número de regiones.

Posteriormente, se dispone la creación del Consejo especial, integrado por 6 personas de alto nivel, para realizar la evaluación de este sistema, el cual deberá asesorar y proponer al Presidente de la República las diversas modificaciones reglamentarias o legales que fueren necesarias para la implementación de la segunda etapa de los servicios locales de educación a partir de 2022.

Fuente noticia: http://www.senado.cl/nuevo-sistema-de-educacion-publica-servicios-locales-se-implementaran/prontus_senado/2017-08-04/113623.html

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Paraguay: Con obra teatral secundarios exigen construir una mejor educación

América del Sur/Paraguay, 5 de agosto de 32017.  Fuente: www.ultimahora.com.

La Federación Nacional de Estudiantes Secundarios (Fenaes) inicia este viernes su ciclo de actividades, exigiendo al Ministerio de Educación y Cultura (MEC) mayor presupuesto para la educación en el país.
Los estudiantes se movilizaron frente al local central del MEC, en donde interpretaron una obra de teatro. «Lo que queremos representar hoy con el teatro de Bob el Constructor es que nosotros estamos abiertos y nosotros lo que buscamos con el MEC es construir una mejor educación», manifestó Carlos Spinzi, vocero de la Fenaes, minutos antes de la presentación.
Spinzi explicó que buscan mayor presupuesto para educación: «7% es lo que buscamos y fue la bandera histórica de la lucha estudiantil desde un comienzo, 7% del PIB para la educación», puntualizó.
Para el próximo martes, anunciaron que darán más detalles sobre el presupuesto que exigirán al Parlamento Nacional y al Poder Ejecutivo. Piden tabletas y complemento nutricional para los colegios y capacitación para los docentes.  Entre las actividades también tienen prevista una marcha nacional de estudiantes de colegios públicos y privados que se realizará en varios puntos del país el próximo 29 de agosto.
Fuente noticia: http://www.ultimahora.com/con-obra-teatral-secundarios-exigen-construir-una-mejor-educacion-n1100331.html
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Educación en Ecuador: cuatro decisiones inaplazables

América del Sur/Ecuador, 5 de agosto de 2017.  Fuente: Diario El comercio. Autor: Fausto Segovia Baus

Educación: cuatro decisiones inaplazables

El diálogo debe incluir a la educación inicial, básica y bachillerato; la convocatoria al Consejo Nacional de Educación (CNE) es urgente, por disposición legal; el sistema educativo es por competencias pedagógicas; y, es impostergable una nueva política sobre la formación inicial y continua de todos los docentes ecuatorianos.

Todo ello en el contexto del nuevo Plan Decenal 2016-2025.

· El diálogo intercultural

Varias mesas de diálogo se han instalado en algunos escenarios: la economía, el ámbito público-privado, la lucha contra la corrupción, la educación superior, entre otros. Llama la atención que el sistema educativo, cuya rectoría depende del Ministerio de Educación, no ha dado señales objetivas en esa dirección, pese a existir asuntos pendientes como la interculturalidad, la formación del profesorado, el financiamiento, las escuelas cerradas, la educación rural y la mejora de la calidad. El diálogo intercultural implica un proceso socio-educativo que va más allá de las declaraciones. El Ecuador necesita acuerdos para la acción, que lleguen desde las aulas, con la participación directa de sus actores: los profesores, los padres de familia, los estudiantes y exalumnos. Y se consideren otras áreas importantes como el currículo, los textos escolares, la salud, las bibliotecas, y el abordaje de problemas emergentes como el abuso escolar y el uso de las tecnologías en la educación.

· Convocatoria al Consejo Nacional de Educación.

Un caso patético es no la convocatoria al Consejo Nacional de Educación (CNE), organismo encargado de estudiar y aprobar los planes educativos nacionales, de conformidad con la Ley Orgánica de Educación Intercultural. Desde 2008 no se ha integrado ni convocado en CNE, por razones que se desconocen. Es hora que el país cuente con el Plan Nacional de Educación que establece la Ley Orgánica de Educación Intercultural en los Arts. 23 y 24. La LOEI es clara: “El Consejo Nacional de Educación es el organismo permanente de orientación y consulta de la Autoridad Educativa Nacional”, según el Art. 24. El Art. 25 establece las funciones del CNE: “a) Participar en la elaboración y aprobación del Plan Nacional de Educación; b) Ser órgano de consulta en materia educativa general; y, 3) Definir, conjuntamente con el Consejo de Participación Ciudadana, los mecanismos de participación de la ciudadanía en el ámbito educativo nacional, de conformidad con la Constitución de la República y la Ley”. Esta grave omisión debe corregirse de inmediato. Como se sabe las leyes son de cumplimiento obligatorio, y no facultativas. Además hay que poner en la mira el nuevo Plan Nacional de Educación 2016-2025.

· Las competencias pedagógicas

El tema ha sido muy debatido, pero los resultados poco convincentes. Tanto la Constitución de 2008, como la Ley Orgánica de Educación Intercultural vigentes, establecen que la educación ecuatoriana es por competencias. Sin embargo, en diez años de revolución educativa el planeamiento curricular del Ministerio de Educación, según consta en varios documentos, se define por destrezas, es decir, por “desarrollo de capacidades de desempeño”, antes que competencias como ordenan los cuerpos legales mencionados. Así, el Art. 27 de la Constitución de Montecristi, dice: “La educación se centrará en el ser humano y garantizará su desarrollo holístico, en el marco del respeto de los derechos humanos […], estimulará el sentido crítico, el arte, la cultura física, la iniciativa individual y comunitaria, y el desarrollo de competencias y capacidades para crear y trabajar”. Por su parte, el Art. 6, literal x, de la Ley Orgánica de Educación, expresa: “El Estado tiene las siguientes obligaciones adicionales: Garantizar que los planes y programas de educación inicial, básica y de bachillerato, expresados en el currículo, fomenten el desarrollo de competencias y capacidades para crear conocimientos y fomentar la incorporación de los ciudadanos al mundo del trabajo”. · Formación inicial y continua del profesorado La calidad de la educación, la evaluación y la formación del profesorado están íntimamente relacionadas. Si bien se han realizado esfuerzos en el mejoramiento de la calidad –el Ecuador se halla en el puesto 7 entre 14 países de la región-, la deuda en este rubro sigue pendiente. En el caso de la evaluación, el INEVAL –Instituto Nacional de Evaluación- ha creado un sistema integrado de evaluación de estudiantes, profesores e instituciones educativas, pero la formación de los profesores reclama un verdadero plan de largo plazo con la participación de las universidades, los institutos superiores pedagógicos y el propio Ministerio de Educación. La organización de la Universidad Nacional de Educación –UNAE- es una señal de esperanza; pero falta un sistema macro educativo que fortalezca la investigación pedagógica, el reclutamiento de docentes con nuevos perfiles, el mejoramiento de sus condiciones de vida, la capacitación continua y nuevos estándares con el apoyo de las tecnologías de información y comunicación.

· Perspectivas

Estas cuatro estrategias constituyen ejes fundamentales que la sociedad ecuatoriana, y el Ministerio de Educación en particular deberían gestionar en el corto plazo. No hay tiempo que perder. A la atención preferente del sistema educativo en cuanto a la planificación y ejecución de los ciclos escolares, es urgente articular acciones de mediano y largo plazo con la sociedad civil, la empresa privada y los propios profesores para que el diálogo propuesto rinda frutos concretos: mesas de negociación, encuentros y acuerdos para la acción con rendición de cuentas, donde cada escuela y cada profesor se movilicen en favor de un proyecto educativo transformador por competencias pedagógicas. ¡Y que el Consejo Nacional de Educación (CNE) opere lo antes posible!

Fuente:  https://www.elcomercio.com/blogs/la-silla-vacia/educacion-cuatro-decisiones-inaplazables-faustosegovia.html. 

 

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La importancia de entender los traumas de los estudiantes. Entrevista a Darshan Campos

América del sur/Colombia/05 Agosto 2017/Autor y Fuente: Semana educación

Semana Educación entrevistó a Darshan Campos, especialista Fulbright en educación, que habló de la necesidad de un nuevo enfoque en la educación que priorice las necesidades de los niños.

Después de la firma de la paz, el principal reto que tendrá el país será llevar la reconciliación a los territorios golpeados por la guerra. Será entonces cuando la educación jugará un papel fundamental.

La instituciones educativas tendrán la labor vital de curar las heridas del conflicto y sanar la deuda histórica del país con los jóvenes que no han encontrado en la enseñanza y la formación una alternativa a la violencia. O, como lo define Darshan Campos, especialista Fulbright en educación, potenciar papel del Trauma Informed Teaching (Educación informada en los traumas). “La paz no es algo que se firma en un papel, sino que se practica y se construye diariamente”, explica.

Desde su labor como docente en Estados Unidos, Campos ha hecho un esfuerzo por curar las secuelas de la violencia intrafamiliar y socioeconómica en sus estudiantes, valiéndose de todo tipo de estrategias, desde sentarse a hablar de los traumas, hasta la meditación, el juego y el baile.

Su metodología busca que los profesores se enfoquen en las perspectivas y los problemas de los niños y se vuelan sanadores dentro de la comunidad.

Semana Educación habló con Campos, quien párticipará en la Cumbre Líderes por la Educación 2017 que se celebrará en el Cubo de Colsubsidio, Bogotá, el 20 y 21 de septiembre. El evento más importante del sector educativo en el país está organizado por Semana Educación.

Semana Educación: ¿Cómo funciona el Trauma Informed Teaching?

Darshan Campos: Antes que nada es una mentalidad. Es decir, es una forma de pensar sobre la educación y sobre la violencia. La violencia viene en muchas formas: violaciones, incestos, adicciones, guerras, detenciones. Y estas no están por allá afuera, sino que son experiencias que viven en nosotros, en nuestro cuerpo y nuestras familias. Si un niño es abusado en su casa, esa experiencia no se queda allá, sino que la lleva consigo al colegio. Entonces obviamente deben ser parte de la escuela, debemos pensar cómo lo apoyamos, cómo entendemos mejor su experiencia.

Déjeme darle un ejemplo: En una comunidad que lucha con el hambre, los niños no pueden aprender ni los adultos enseñar. Entonces por qué no miramos al colegio como un huerto, donde todo lo que hacemos gira alrededor de crear alimentos. Así que todo el currículo que creemos, todos los proyectos de matemática y lectura sean para construir un sistema de irrigación o un plan de cultivo.

S.E.: Es como un cambio de perspectiva…

D.C.: Exactamente. Es un enfoque totalmente diferente. La mayoría de las escuelas fueron construidas para estudiantes en el siglo XVIII, pero ya no somos esas personas. ¡Ahora tenemos el internet! Hay muchas cosas que ya no necesitamos en las clases. Los exámenes, por ejemplo. Sabemos que todos somos individuos diferentes, con diferentes hábitos, diferentes maneras de ser. Algunos somos más tímidos, otros más abiertos. Entonces hagamos del salón de clases un espacio para que se cultiven todas esas posibilidades.

S.E.: ¿Por qué dice que no necesitamos los exámenes?

D.C.: En muchos colegios es examen tras examen tras examen. Según muchos estudios, hacer pruebas no funciona. Sirve solo para un tipo de estudiantes, los que les va muy bien en las pruebas. Pero de pronto otros estudiantes no son buenos para demostrar su inteligencia de esa manera o no aprenden tan bien así.

Algo que yo hago con mis estudiantes cuando tengo que hacer una prueba es que les doy a todos mis estudiantes un esfero rojo para que corrijan el examen. No tienen que responder nada, solo rayar la hoja. ¿qué les parece que está mal con la prueba?, ¿qué opinan de las preguntas?, ¿qué les molestó? Y luego, ellos rompen la prueba (están usando sus manos, están liberando tensión) y la tiran a la basura. Es un ejercicio de meditación sobre cómo hacemos las pruebas, qué podemos hacer diferente. Es algo tonto, es divertido y, sí, desperdiciamos algo de papel. Pero el punto es que no solo les entregamos una prueba, también discutimos sobre ella.

 

S.E.: ¿Cómo deberíamos calificar a los estudiantes entonces?

D.C.: Honestamente, no creo que debamos tener notas. Los estudiantes deberían autoevaluarse y evaluarse entre ellos. Me parece mejor preguntarnos cómo acceder al conocimiento desde perspectivas diferentes, usar esa información para ver si estamos consiguiendo los resultados educativos que necesitamos y crear un currículo que de hecho funcione para la comunidad.

Es un modelo muy diferente y es más difícil para los administradores. Los exámenes facilitan la tarea de los políticos, los administradores y las editoriales de libros de texto. Pero no la de los estudiantes y los profesores. Para mí, la educación debería ser para los estudiantes; cubrir sus necesidades. Ese es el alma del Trauma Informed Teaching. No se trata de la nación, ni del sistema escolar, sino de qué necesita la comunidad. Si eres de una población indígena, tus necesidades van a ser muy diferente a si estás en Medellín o en Oakland, ¿por qué debemos hacer el mismo examen para todos? Es una pregunta difícil, pero estamos en tiempos difíciles: tenemos que innovar.

S.E.: Es decir, ¿para usted los maestros deben ser una especie de psicólogos o amigos de los estudiantes y tener con ellos una conexión fuerte a nivel personal?

D.C.: No somos doctores, y eso lo tenemos que recordar. Hay otras personas que tienen esos roles. Aunque nosotros también tenemos un papel muy especial. Para mí, es uno de los trabajos más hermosos que hay. Pero tiene que ser un trabajo del corazón. A veces nos olvidamos de eso, porque tenemos un mal día o estamos de mal humor -igual que les pasa a los niños- y nos cansamos también.

S.E.: ¿El Trauma Informed Teaching se dirige únicamente a los niños que han sufrido de violencia o también puede beneficiar al resto de estudiantes?

D.C.: Es algo de lo que todos nos podemos beneficiar, aunque no seamos sobrevivientes de trauma (que casi todos los somos). Cualquier persona aprende más entre mayor cantidad de métodos educativos uses. Música, danza, meditación, cocinar, salir a la naturaleza, entre más formas tengas para acercarte al cuerpo, más probable es que se te quede grabado. Si estudias un libro para una prueba, puede que lo recuerdes solo por un tiempo y que luego se te olvide. Pero cuando usamos la enseñanza socioemocional lo que hacemos es que ponemos a trabajar nuestras mentes y nuestros corazones y nuestros cuerpos de la mayor cantidad de maneras posibles.

S.E.: En sus años de profesora, ¿qué experiencia la ha marcado más?

D.C.: Hace un tiempo trabajaba en un centro comunitario donde la mayoría de personas eran refugiados de guerra de Yemen. Yo estaba jugando en el suelo con los chicos y estaba haciendo un rompecabezas del mundo con una niña yemení de 7 años. Ella señaló el mapa, me dijo «ese es Yemen», y empezó a contarme sobre la guerra. Me contó que su tía estaba ahí todavía y que no podía salir. Estábamos aprendiendo geografía,pero era ella la que me estaba enseñando a mí la historia de su gente. Eso me dolió mucho y le dije que podíamos escribirle una carta a su tía. No se la podíamos mandar, porque ella estaba en un lugar inaccesible, pero podíamos poner la carta en un globo y ver a dónde se la llevaba el viento. Fue algo pequeño y simple, pero fue una manera de escuchar lo que ella quería decir, y a la vez una oportunidad para practicar su inglés. Usted me preguntaba, ¿los maestros son como terapeutas? Sí, en cierto sentido. O más bien somos como amigos, como guías. Pero también somos los adultos en esas situaciones, y tenemos que pensar siempre en cómo educarlos.

S.E.: ¿Son los profesores indolentes con las preocupaciones de sus estudiantes?

D.C.: Hay algo de eso. Y hay que preguntarnos por qué. Muchos profesores están agotados. Nuestro trabajo es muy difícil, en serio. Después de que mi estudiante me hablara sobre la guerra en Yemen yo fui a casa y lloré. Pero no puedo llorar todos los días. A veces tenemos que tomarnos un descanso o cambiar lugar de trabajo. Y es una cosa muy difícil. Pero si no eres feliz enseñando, no vas a ser un educador efectivo. La educación es tanto del corazón como de la mente.

S.E.: Usted dice que viene de un contexto familiar algo traumático, ¿cómo influyó en su comprensión actual de la educación?

D.C.: Yo fui criada por una madre soltera y éramos muy pobres. Mi padre la mayor parte del tiempo estaba perdido o sin hogar o en prisión. Para mí eso fue muy duro. En esa época, yo odiaba la escuela, la sentía como una prisión. Pero entonces leí un libro en la escuela llamado «Mamá, estás despedida» y la escuela se volvió un refugio para mí, un lugar donde podía soñar. En ese sentido fui muy afortunada. Yo tengo la piel clara, más que el resto de mi familia o la mayoría de mis amigos, así que el trato que recibí fue muy diferente. Me apoyaban mucho porque era más parecida a las profesoras que los demás. Eso me marcó: por qué a mí me fue bien en el colegio y a ella no. Especialmente para alguien como yo, que vino de una familia sin mucha educación y sin mucho dinero. Eso me hizo estudiar cómo sucede el aprendizaje, de dónde viene, cuáles son sus barreras. También por eso yo me emociono mucho con la educación, porque sé lo que hizo conmigo; hizo al mundo más grande y menos tenebroso. Si puedo hacer algo así en la vida de mis estudiantes, pienso que habrá valido la pena.

Fuente: http://www.semana.com/educacion/articulo/entrevista-con-darshan-campos-la-educacion-con-enfoque-en-la-violencia/534684

Imagen tomada desde: http://ww1.hdnux.com/photos/36/11/11/7901820/23/rawImage.jpg

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