
Dispar comienzo de las clases en Argentina


25 de febrero de 2016/ América/ Colombia/ María Victoria Correa/ Información publicada en el periódico digital El Colombiano

FOTO Archivo
Desde el Congreso se insistirá en que los menores de 14 años reciban una cátedra sexual. La cátedra ahora solo será para bachillerato y universidad.
Los niños de preescolar y de primaria, por ahora, no tendrán clases de educación sexual. Así lo decidió la Corte Constitucional que dejó intacta una disposición de la Ley 1146 de 2007 que establece las cátedras de educación sexual solo para secundaria y estudios universitarios.
En ese sentido, la Sala Plena no accedió a una pretensión del colectivo “Sin embarazos en adolescentes”, que busca que dicha cátedra se diera en el país. Sin embargo, todavía no se conoce el sentido del fallo de la Corte, ya que según el alto tribunal solo se dará a conocer la próxima semana, según lo estableció este diario.
Entretanto, el colectivo aseguró que presentará una nueva demanda ante la Corte Constitucional. “Vamos a empezar con el proceso desde cero. La verdad es que esperábamos un fallo así y por eso nos estábamos preparando con nueva argumentación, en la que vamos a presentar todos los convenios internacionales que hay al respecto y que ha firmado Colombia y que se estarían violando, porque estamos poniendo en condiciones de desigualdad injustificada a estos niños menores de 14 años. Estamos listos para volver a empezar nuestra defensa”, dijo Carlos Silva, coordinador del colectivo que lideró la demanda.
Agregó que desde un principio conocía de “la posición conservadora” de algunos personajes que iban a querer tumbar la demanda.
“Yo hoy le pregunto al país, de qué educación sexual estamos hablando. En la última evaluación que se hizo sobre el estado de la educación sexual en Colombia se especifica que el 83 por ciento de las instituciones no tocan el tema de la sexualidad de una manera explícita”. Agregó que lo que le parece más complejo es que mientras él continúa su carrera en la Corte, los niños siguen sin educación sexual.
La representante Angélica Lozano, quien durante las últimas semana hizo la defensa para que todos los niños accedan a educación sexual, dijo que este debate permitió que se avanzara, ya que la “sociedad es consciente que se necesita educación sexual desde la infancia para prevenir el abuso sexual, para la autoestima, para construir relaciones de respeto por el propio cuerpo y por los demás. Por eso, en mi proyecto de Salud Integral y reproductiva buscamos que la educación sexual sea la base de todo: para prevenir la violencia, para superar el machismo, para buscar que la gente sea feliz”.
Fuente de contenido e imagen:
Rosa María Torres. Publicado originalmente en http://otra-educacion.blogspot.com/2016/02/10-ideas-falsas-sobre-Finlandia-y-la-educacion.html
Los finlandeses se guían por la filosofía de «menos es más».
Finlandia destina el 11.2% de su gasto público a educación, desde la inicial a la superior, incluyendo a esta última (el Ministerio de Educación y Cultura se ocupa de todo el sistema). En los países de la OCDE el promedio es 12%. Países con rendimientos escolares muy inferiores a los de Finlandia, y sin educación gratuita, tienen presupuestos educativos mucho más altos.Toda la educación escolar se ofrece de manera gratuita, incluyendo transporte y provisión de un almuerzo diario a todos los estudiantes (en la educación secundaria superior los textos no son gratuitos). – OECD, Education at a Glance 2015 (datos de 2012).
Finlandia es el país de la OCDE con menos tiempo dedicado a la educación escolar. Calendario de 180 días, jornadas diarias cortas, menos horas de clase, menos deberes. Un profesor enseña en promedio 600 horas por año, 4 horas diarias o menos. (Un profesor en EE.UU. enseña 1.080 horas al año, 5 ó 6 clases diarias). La escolarización se inicia a los 7 años de edad. Hasta entonces, la prioridad es el juego. Se prefiere menos tiempo de clase, más recreos y más largos (75 minutos de recreo en total). La hora de la comida debe ser pausada, placentera, sin prisa.
Finlandia es el país que menos deberes envía, según la OCDE. Pocos deberes, más tiempo libre para jugar, hacer actividad física, aprender fuera de la escuela, estar con la familia y los amigos.
El sistema educativo finlandés confía fundamentalmente en las capacidades y la experticia de los profesores. La fortaleza de la educación finlandesa está en la pedagogía, no en la tecnología. Las tecnologías están al servicio de la pedagogía, no al revés. Finlandia está de vuelta de muchos espejismos creados por la tecnología en las últimas décadas. Ratifica la importancia de escribir a mano y de leer en papel, de no sucumbir al teclado y a las pantallas. Las TIC no están confinadas en laboratorios informáticos. Están incorporadas a las aulas y a otros espacios de aprendizaje dentro de los planteles escolares.
En los últimos años se han construido unos pocos edificios nuevos, de arquitectura moderna e innovadora. El grueso de los edificios escolares tiene muchos años, está bien mantenido y se le hace adecuaciones constantes. La clave está en la organización y el uso del espacio, en la creación de un ambiente estimulante, distendido e informal de aprendizaje. Todo apunta a generar colaboración, trabajo en grupo y entre pares, dentro y fuera de las aulas. Los grupos son pequeños (máximo 20 alumnos por clase) a fin de facilitar la interacción y la enseñanza personalizada. Se insiste en esto sobre todo para los primeros grados.
«Los mejores» no son necesariamente los que tienen mejores calificaciones o más títulos. En la selección de «los futuros mejores profesores» se valora la motivación, la actitud hacia el aprendizaje permanente, el amor por la lectura, el pensamiento crítico, la creatividad, las habilidades artísticas y de comunicación, el conocimiento de idiomas, valores como la empatía, la perseverancia y el compromiso social.
Los profesores en Finlandia ganan 5 puntos porcentuales menos que el promedio en los países de la OCDE. La clave de su buen desempeño no es el incentivo económico. Hay otros factores que explican su gran motivación por la enseñanza y su profesionalismo. Los profesores finlandeses son cuidadosamente elegidos, formados con altos estándares de calidad y socialmente respetados. Gozan de gran autonomía en su trabajo. La sociedad confía en ellos. Tienen un sentido de valía y realización personal.
95% de los profesores finlandeses están sindicalizados. El sindicato docente (OAJ) es fuerte y es un actor fundamental de la educación y de la reforma educativa. Tiene 120.400 miembros e integra todos los niveles del sistema, desde profesores de educación inicial hasta profesores de educación superior.
Finlandia no cree en las pruebas estandarizadas y las rehuye. Solo aplica una prueba estandarizada a los estudiantes después de los 16 años de edad. La preocupación principal del sistema escolar es el aprendizaje, no los puntajes. Enseñar para aprender, no para sacar buenas calificaciones. Menos tiempo dedicado a pruebas, más tiempo dedicado al aprendizaje. No existe un sistema de evaluación docente. A los profesores no se les aplica ninguna prueba estandarizada.
Finlandia fomenta la colaboración, no la competencia entre alumnos, entre profesores, entre escuelas. Consecuentemente, evita los rankings. No publica resultados de aprendizaje ni a nivel de las escuelas ni a nivel de la educación superior. El objetivo de Finlandia nunca ha sido ser el mejor sistema educativo del mundo, ni siquiera de Europa; solo ser el mejor sistema que pueda ser para los estudiantes finlandeses.
Pese a su buen desempeño en PISA y a sus altos indicadores en muchos ámbitos económicos, sociales y culturales, Finlandia está siempre insatisfecha, buscando mejorar la educación para hacerla más pertinente y significativa para los alumnos. Actualmente está avanzando en una reforma curricular integral de la educación básica, revisando el uso de las tecnologías en la educación y repensando la educación inicial.
http://educacion.gob.ec/
22/02/2016
Ministro Augusto Espinosa
En el conservatorio habitual de medios de comunicación, esta mañana el ministro de Educación, Augusto Espinosa, habló sobre el proceso de optimización de la planta docente, el cual busca fortalecer la calidad de la educación.
Este proceso, que empezó en 2013, nace de un estudio técnico, donde se detectó que no existía un criterio a nivel nacional para incorporar docentes, sino que cada institución educativa realizaba la incorporación de los maestros sin existir un estándar, lo que ha generado un exceso de docentes en ciertos establecimientos, mientras que en otros hay un déficit.
En 2013, por ejemplo, existía en promedio 20,13 estudiantes por cada docente. En 2014 la cifra asciende a 21,76. En 2015, son 22,30 estudiantes por cada docente. “Estas cifras lo que demuestran es que estamos haciendo cada vez más eficiente la asignación de planta, sostuvo el ministro. Además, añadió que la planta óptima, luego del ordenamiento, es tener 24,96 estudiantes por cada maestro, lo que implicaría un ahorro de más de 80 millones de dólares, pues se optimiza el talento humano en la medida que va creciendo la demanda.
Con el fin de lograr este propósito, el Ministerio de Educación impulsa dos programas: la sectorización docente y la reubicación docente.
El primero es un programa voluntario en el que el maestro solicita su traslado a otro establecimiento más cercano a su domicilio; mientras que en la reubicación docente, luego de una evaluación técnica del área de planificación, la autoridad educativa puede disponer la reubicación del maestro, según las necesidades del sistema educativo.
26/02/2016
Los trabajadores, comunidad en general, organizaciones sindicales y sociales salieron a movilizarse este jueves 25 de febrero en Bogotá, en la marcha popular, sindical, obrera y para atacar todas las medidas de los gobiernos distrital y nacional.
Esta marcha acompañó la radicación del pliego de peticiones distrital social y sindical. Así mismo, la entrega de diferentes pliegos en diversas entidades distritales; entre ellas, la Asociación Distrital de Educadores.
En el último mes, la administración de Peñalosa se ha dado a la tarea de reducir los presupuestos de las entidades: ha recortado en 40% en salud; 20%, en educación; 20%, de Integración Social para las poblaciones más vulnerables de la ciudad. También ha cerrado comedores comunitarios, a pesar de que él mismo creó el proyecto hace más de 15 años.
La de ayer fue una marcha, pero no es la primera muestra del creciente descontento de los habitantes de Bogotá ante las pésimas decisiones que está tomando Peñalosa. Por ejemplo, los estudiantes de movilizaron ante su preocupación. Peñalosa va a vender la Empresa de Teléfonos de Bogotá que es el apoyo financiera de la Universidad Distrital.
El incremento desmesurado en Transmilenio que toca los bolsillos de la inmensa mayoría de la población; la represiva posición de sacar el Esmad a violentar estudiantes, mujeres, ancianos sin consideración; o la actitud con los vendedores ambulantes en su llamada ‘protección del espacio público’ son posturas que también rechazó la ciudadanía.
“Peñalosa no da garantías sociales ni laborales para nadie solamente, para que los ricos transiten libremente sin que nadie los moleste. Esa es la política neoliberal, lo que el pueblo no entendió cuando eligió a Peñalosa, sabiendo que le interesaba más el concreto que la parte social. Ese es el panorama que nos espera para este año 2016 y esperamos la compañía de la población en general para que el próximo 17 sea aún más fuerte”, apuntó Isaías Garzón, presidente de Sintradistritales.
Frente a la conocida dirección de Peñalosa, quien rechaza abiertamente la negociación, Garzón sostiene “vamos a tener bastantes enfrentamientos”.

Fuente Instituto Lula
O então presidente Lula posa para foto com os primeiros formandos em Medicina do Programa Universidade para todos (ProUni) (Brasília, DF, 30/06/2010). Foto: Ricardo Stuckert/PR
Nessa semana, comemoramos 11 anos da sanção do Prouni (Programa Universidade Para Todos), que oferece bolsas de estudo parciais e integrais em instituições privadas do ensino superior. O programa faz parte de uma série de ações dos governos Lula e Dilma que revolucionaram e ampliaram as oportunidades para os brasileiros fazerem uma faculdade.
Antes um privilégio restrito a poucos, o tão sonhado diploma universitário passou a ser realidade para milhões de brasileiros que estudam em escolas públicas. Foi preciso que um torneiro mecânico se tornasse presidente do Brasil para que milhões de pessoas que antes não tinham acesso a essas instituições de ensino fossem incluídas. O sucesso é claro. O número de matrículas no ensino superior dobrou com Lula e Dilma: passou de 3,5 milhões em 2002 para mais de 7,1 milhões em 2014.
Portas abertas a todos
Além do Prouni, outras ferramentas foram usadas para colocar cada vez mais brasileiros nos bancos das universidades. Lula transformou o Enem (Exame Nacional do Ensino Médio), que passou a ser o passaporte de entrada dos jovens no ensino superior por meio do Sistema de Seleção Unificada (Sisu).
Alternativa ao vestibular, o exame democratizou o acesso ao ensino superior: 95% das universidades federais utilizam suas notas como mecanismo de seleção. O Enem é critério também para ingresso no ProUni, acesso ao Fundo de Financiamento Estudantil (Fies) e ao Ciência sem Fronteiras (programa de bolsas para intercâmbio em universidades estrangeiras de ponta).
Criado pelo governo Lula em 2009, o Sistema de Seleção Unificada é hoje uma das principais formas de acesso à universidade. A cada edição, as instituições públicas de ensino superior que aderem ao Sisu reservam um número de vagas para os participantes do Enem. O candidato faz suas opções de inscrição dentre as vagas ofertadas em qualquer ponto do país. Ao final da etapa de inscrição, o sistema seleciona automaticamente os candidatos mais bem classificados em cada curso, de acordo com suas notas no Enem. A primeira edição do Sisu teve 51 instituições cadastradas. Em 2014, o número chegou a 155. Antes do Sisu, cada universidade tinha seu próprio vestibular. Era caro e impossível prestar para várias universidades públicas ao mesmo tempo, o que aumentava os custos e restringia o acesso dos mais pobres ao ensino superior gratuito.
Novas universidades e mais investimentos
O ex-presidente foi quem mais fez novas universidades na história de nosso país. Somente durante seus dois mandatos, foram construídas 14 novas universidades federais e 126 novos campi. Dilma ainda fez mais quatro universidades e 47 campi.
Entre 2003 e 2013, o número de municípios com instituições federais de ensino superior dobrou, de 114 para 237. A expansão ampliou e democratizou o acesso à universidade e está ajudando a combater as desigualdades regionais com uma arma poderosa: o conhecimento.
Além disso, o Programa de Apoio a Planos de Reestruturação e Expansão das Universidades Federais (Reuni) ofereceu às universidades um volume inédito de recursos para investir na produção de conhecimento. Em troca, ampliaram o número de vagas e criaram cursos noturnos (para quem trabalha o dia inteiro e só pode estudar à noite), entre outras ações que estão ajudando a reduzir desigualdades sociais históricas.
Inclusão de verdade
Outra medida importante para tornar as vagas no ensino superior acessíveis foram as cotas. Os críticos diziam que o nível do ensino ia cair. E que os cotistas, incapazes de acompanhar o ritmo dos colegas, acabariam por desistir de tudo. Dez anos depois do início de implantação do sistema de cotas sociais e raciais em universidades públicas, no entanto, provou-se que aconteceu exatamente o contrário – a evasão caiu e a qualidade do ensino cresceu.
Deu tão certo que virou lei, sancionada em 2012 pela presidenta Dilma. A Lei de Cotas Sociais destina 50% das vagas nas universidades federais para quem cursou integralmente o ensino médio em escolas públicas. Essas vagas serão distribuídas entre negros, pardos e indígenas, de acordo com a composição étnica da população em cada estado.
Antes, ter um diploma universitário era um privilégio concedido a poucos. No Novo Brasil, iniciado com a eleição de Lula, o acesso ao ensino superior se tornou mais amplo e democrático.
Fuente: Instituto Lula