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Sexitución o qué puede aprender una institución cultural del porno feminista

Por Maria Acaso

Me encontré con la cubierta del libro Porno feminista. Las políticas de producir  placer[i]una mañana mientras visitaba librerías de museos en Barcelona. Las letras amarillas sobre el fondo rojo surtieron efecto y me arrastraron hacia la mesa donde se encontraba el único ejemplar que había en la tienda. «¿Porno feminista? −pensé−. ¿Es posible esta contradicción?», así que me compré el libro y empecé a leerlo en el tren que cogí unas horas más tarde para volver a Madrid. Aún recuerdo las miradas de soslayo que mi compañero de asiento me dirigía, y el subidón de adrenalina que me produjo la lectura del primer capítulo.


Al mismo tiempo que he disfrutado leyendo el libro, y por una serie de razones que no vienen al caso, me he visto en la situación de tener que reflexionar sobre cómo debería ser, desde mi punto de vista, una institución cultural contemporánea. El cruce entre la lectura del libro y mis reflexiones sobre el tema institución, en un momento histórico en el que las marchas del 8 de marzo y los diversos sucesos relacionados con el desfase entre los distintos poderes y la realidad social dan fe de que, por fin, algo está cambiando, me ha atravesado. Por lo tanto, resulta inevitable que una cosa infecte a la otra, que el porno feminista afecte a la problemática sobre las instituciones, y viceversa.

Lo que quiero defender en este texto es que, al igual que el porno feminista ha identificado claramente sus problemáticas y se propone desarrollar un alfabetismo sexual (Hartley, pág. 354) y combatir ciertas imágenes que crean determinadas conductas, para conseguir «que el mundo sea un lugar mejor para las mujeres que en él viven» (Lee, pág. 309), las que trabajamos en el terreno de la cultura y la educación tenemos que construir instituciones diferentes, unas instituciones que pueden aprender de la lucha de las pornógrafas feministas.

Cuando escribo que las instituciones culturales pueden aprender del porno feminista espero que quede claro que no estoy alentando de forma directa al consumo de porno feminista, sino que mi intención es que nos paremos a pensar en la dinámica de metarreflexión que está llevando a cabo este grupo de investigadoras sobre sus propias prácticas. Esta dinámica me parece fascinante y creo que puede servir de inspiración a las instituciones culturales.

The Pineapple Museum. Bergen. 2018

De la misma manera que el porno no es solo sexo, las instituciones culturales no se dedican exclusivamente a exhibir y gestionar el patrimonio cultural, sino que afectan a lo social, tanto por intención como por dejación. Si explorar la representación de nuevas sexualidades ha llevado a las pornógrafas feministas a formular posiciones vitales honestas, sus modos de explorar pueden llevarnos a quienes trabajamos en las instituciones culturales a plantearnos otras formas de hacer, es decir, pueden llevarnos de la institución a lo que he denominado la sexitución.

Una sexitución es aquella institución que estructura su posicionamiento y su programación basándose en parámetros transfeministas, reconociendo como objetivo principal destituir al proyecto patriarcal hegemónico. Una sexitución aborda sus prácticas (tanto hacia adentro como hacia afuera) con la intención de combatir los conocimientos patriarcales estereotipados que se construyen desde las instituciones hegemónicas, para generar una ciudadanía crítica, independiente y empoderada, entendiendo dentro del constructo ciudadanía a las trabajadoras y trabajadores de dicha institución. En los siguientes apartados analizaré algunas claves para construir estas instituciones culturales feministas contemporáneas.

The Pineapple Museum. Bergen. 2018

1. La sexitución no opera como una institución, sino como muchas

Cuando Lee afirma que la pornografía es buena para las mujeres porque «la imaginería sexualmente explícita en la cual se muestra a las mujeres mostrando su propio poder sexual al actuar es una imaginería que puede transformar el paradigma cultural y acabar cambiando el mundo» (pág. 324) está apelando a la misma revolución que otras deseamos hacer en y desde las instituciones culturales, una transformación de las estructuras de poder para generar estructuras más simétricas.

Tal y como señalan las cuatro investigadoras que han editado este libro, «el porno feminista utiliza imágenes sexualmente explícitas para disputar y complicar las representaciones dominantes de género, sexualidad, origen étnico, clase, capacidad, edad, tipo de cuerpo y otros marcadores de la identidad […] Busca desestabilizar las definiciones convencionales del deseo» (Penley, Parreñas Shimizu, Miller-Young y Taormino, pág. 10) para reivindicar el placer como una estructura tanto femenina como masculina. En esta definición me parecen muy interesantes los verbos disputarcomplicar y desestabilizar, porque podemos trasladarlos al terreno de las instituciones culturales para afirmar que ha llegado la hora de construir una alternativa que complique, desestabilice y entre en disputa con las prácticas mainstream en cualquier institución cultural.

Una sexitución desea producir (entre otras muchas cosas) dinámicas que lleven a sus públicos a generar un conocimiento visual alternativo que ponga en tela de juicio el conocimiento visual hegemónico. No asume una espectadora única, sino que reconoce múltiples espectadoras, con gustos y preferencias que se escapan de los considerados como aceptables. La sexitución no opera como una institución sino como muchas, creando alternativas tanto a la institución como a la extitución.

The Pineapple Museum. Bergen. 2018

2. Del proyecto institucional de las cosas al proyecto institucional de los vínculos

Llevo muchos años luchando por generar prácticas educativas diferentes dentro del ámbito de las instituciones culturales, unas prácticas que se alejen de los conceptos modernistas que han relegado la educación a un papel periférico y que han colocado a los profesionales que llevamos a cabo dichas prácticas en el papel de chusma educativa.

Así, si reconocemos la institución tradicional como un espacio diseñado para consolidar lo que la antropóloga argentina Rita Segato denomina «el proyecto histórico de la productividad o de las cosas», basado en la acumulación de bienes y que considera a los públicos como consumidores y consumidoras, en lugar de como ciudadanos y ciudadanas, a la vez que potencia las desigualdades de género, raza y clase, entonces debemos hacer que las instituciones transiten del proyecto institucional de las cosas al proyecto institucional de los vínculos.

La sexitución es un lugar que apuesta por el proyecto histórico de los vínculos, los afectos y el arraigo. Por eso ha llegado el momento de ser políticamente incorrectas, de saltarse las normas y de desafiar lo que se considera pertinente para empoderarnos como profesionales que experimentamos (aceptando los riesgos que supone experimentar) y que asumimos nuestro compromiso con la realidad social. De la misma manera que las guerras del porno sirvieron para visibilizar el porno feminista, debemos afrontar las guerras conceptuales que se libran en las instituciones culturales y construir una sexituciónque desafíe las categorías y que posicione lo socialmente inaceptado (como los departamentos y programas educativos) en un lugar considerado como inadecuado.

Para ello, es necesario dar un giro radical al sistema y posicionar lo educativo como un eje central que infecte todas las prácticas desde modos de pensar feministas. La sexitución pretende visibilizar el malestar neoliberal que muchas instituciones tradicionales propician para empezar a trabajar sobre la idea del camino del buen vivir. Para que todos los agentes de la institución (tanto los de dentro como los de afuera) transiten este camino, la sexitución invierte en losvínculos, los afectos y el arraigo como operatividades básicas desde las que construir comunidades vinculares. Si el gozo del consumo produce, como afirma Segato, individuos encapsulados y mansos, y el gozo de lo vincular produce comunidades pensantes, la sexitución debe apostar, definitivamente, por el gozo de lo vincular.

3. Desafiar las categorías

Otro de los temas que explora el porno feminista, y del que más pueden aprender las instituciones culturales, es el ideal del amor romántico, para cuestionarlo y plantear, en concreto para las mujeres, una agencia sexual liberada de múltiples cargas.Cuando Nina Hartley −intérprete, directora, escritora, educadora, ponente, investigadora y pensadora feminista− escribe: «Desde el punto de vista más visceral, me metí en el porno porque era donde había mujeres desnudas. Vine por el sexo. Quería contacto con mujeres de forma ocasional, sin herir sentimientos, sin organizar mudanzas, sin complejidades añadidas. No estaba buscando romance lésbico, o romance de cualquier otro tipo. El porno ofrecía toda la diversión de salir con gente sin ninguno de los inconvenientes. Sé que mucha gente encuentra esta actitud como mínimo inquietante, en el peor de los casos asquerosa e inmoral, pero encajaba muy bien con mi personalidad. También quería tener contacto sexual fácil con hombres, pero no tenía ni la paciencia para las danzas de cortejo de los bares y clubs, lugares en los que la gente tenía que pretender que el contacto sexual podía, debería o finalmente acabaría evolucionando en una relación romántica» (pág. 353), sus palabras ponen de manifiesto el proceso de usurpación psíquica de la mente y el cuerpo femeninos a través de mantras incesantemente repetidos que nos dicen que el deseo sexual explícito, así como las relaciones sexuales no normativas, alejadas de los ideales del amor romántico y del caring and sharing, no son adecuados para nosotras.

Las instituciones también están impregnadas de los ideales del amor romántico: el constructo del genio (romántico) y del virtuosismo excepcional vertebra las prácticas de aquellas instituciones culturales que no pertenecen a su tiempo, obsesionadas con prácticas educativas que privilegian técnicas de otras épocas, con la creación de objetos y con un ideal de belleza formal que perpetúa la normatividad en cuestiones de gusto estético. Esta institución romántica, que pretende convertir a cada niño y a cada adulto en un pequeño genio, en un pequeño Picasso o un pequeño Van Gogh, debe ser urgentemente cuestionada.

Si las pornógrafas feministas desafían la categoría del amor romántico que el patriarcado nos ha vendido, la sexitución desafía la categoría del genio romántico, también estructurada desde un patriarcado que postula que el único creador posible ha de ser hombre, blanco, occidental, heterosexual y, además, estar muerto. La sexitución propone como creadoras a las personas trans, a las mujeres, a las personas racializadas, a aquellas que representan múltiples opciones sexuales y, fundamentalmente, a seres humanos vivos.

La sexitución desafía las categorías para visibilizar otras miradas sobre el conocimiento que no nos hagan sentirnos avergonzados de nuestros saberes, unos saberes desprestigiados por la institución. Esta es quien determina qué saberes son legítimos y cuáles no, de la misma manera que el porno hegemónico nos dice qué conductas sexuales son adecuadas y cuáles no. Romper estas acepciones es necesario porque, de la misma manera que Playboy nos enseña cómo debe ser nuestro placer sexual, el Louvre nos dice cómo debe ser nuestro placer estético.

4.La sutil diferencia entre ceder el poder o perderlo

Vivimos en una sociedad en la que todavía está mal visto que las mujeres demostremos la existencia de nuestros deseos sexuales. Mientras que, para los hombres, el deseo sexual y sus maneras de experimentarlo constituyen su identidad, la sexualidad femenina apropiada se vincula a la ausencia de deseo y la pasividad.

Cuando nos dejamos influir por el patriarcado y asumimos que el sexo (y el porno) no va con nosotras, no estamos renunciando solo al sexo: estamos renunciando a nuestra libertad. Hay que reunir el valor necesario para reclamar nuestro deseo sexual empoderado como parte imprescindible de una vida sana. «El deseo sexual y la identidad sexual son absolutamente esenciales para el yo que se define libremente a sí mismo» (Lee, pág. 330).

Las relaciones sexuales son relaciones de poder, y las relaciones institucionales, también.Las autoras de Porno feminista ejercen una demanda política a través de sus escritos, una demanda que tiene que ver con instaurar prácticas más democráticas en el terreno del porno, una demanda que también debemos trasladar de manera urgente a las instituciones culturales.

Las instituciones culturales siguen organizándose según nociones muy conservadoras de la gobernanza, no solo a través de la selección de los contenidos, sino también a través de las metodologías de producción de conocimiento. Las visitas guiadas en los museos, los talleres de creación, así como la mayoría de las arquitecturas de transmisión que se continúan utilizando en centros de arte, fundaciones, etc., se asientan en estructuras verticales implícitas.

De la misma manera que evidenciar el deseo sexual femenino implica darle la vuelta a la agencia sexual, y también a la agenda política, alterar los formatos de trabajo de la instituciones culturales debe entenderse como una forma de alterar las relaciones de poder y de poner en jaque aquellas estructuras jerárquicas que reproducimos sin haberlo decidido.

5. Problematizar la cadena de prestigios

La usurpación psíquica de nuestra agencia sexual es similar a la usurpación psíquica del poder de la educación como área de producción de conocimiento. En el contexto de las instituciones culturales, la tradición del patriarcado ha visibilizado a los Departamentos de Educación como un área infantilizada, feminizada y de segunda categoría, cuya función consiste en dar servicio al resto de los departamentos.

La cadena de prestigios que organiza las asignaciones de poder en las instituciones culturales determina qué departamentos son prestigiosos y cuáles no. Por eso resulta necesario que nos autoricemos a vernos como productoras culturales autónomas, en vez de como reproductoras del conocimiento producido por otros, y, desde ahí, reivindicar nuestras prácticas como actos independientes y no subordinados.

Coda. La sexitución, un lugar que nos enseña a amarnos a nosotras mismas

El principal objetivo del porno feminista positivo (sex-positive porn en inglés) es la transformación personal, que las personas que lo experimentan vivan mejor, que se encuentren más seguras, más empoderadas y en paz consigo mismas. Para ello, tenemos que dejar de concebirnos como meras espectadoras y pasar a ser consumidoras informadas y críticas de la imaginería sexual que decidimos experimentar.

Como apunta Bobby Noble (pág. 471), el porno feminista es una nueva gramática que reconfigura todas las sexualidades: la femenina, la masculina y las trans. El porno feminista es un espacio de desestabilización de lo aprendido para desaprender y aprender de otra manera, para aprender que otras sexualidades, prácticas y afectos son posibles, y que ejercer estas tres cosas no debe situar a sus protagonistas en la marginalidad, la culpa y la vergüenza. Así es exactamente como concibo estas otras instituciones culturales que debemos construir: como lugares que no nos conduzcan al sometimiento, sino al empoderamiento de las sociedades. Instituciones (sexituciones) que alteren los cuerpos, las ideas y los actos de quienes las conforman, entendiéndolas como fuerzas de transformación más allá de sus arquitecturas.

Quizá las próximas letras amarillas sobre fondo rojo que me llamen la atención mientras visito una librería sean las de un libro sobre otras institucionalidades, y quizá, también, mi compañero de viaje mire la portada de soslayo. Esa mirada será la evidencia de que las instituciones culturales y el porno feminista se han contaminado, encontrando lugares de lucha conjunta desde donde construir mundos mejores.


The Pineapple Museum. Bergen. 2018

[i] Todas las citas de este artículo pertenecen a este libro: Taormino, T., Penley, C., Parreñas Shimizu, C. y Miller-Young, M. (eds.): Porno feminista. Las políticas de producir placer, Editorial Melusina, Santa Cruz de Tenerife, 2016.

Todas las fotografías son de Tove Lise Mossestad dentro del Performative Mediation Laboratory “What is stated and what is silent” realizado en el Kunsthall de Bergen en Marzo de 2018 por la autora

Fuente: https://mariaacaso.es/general/que-puede-aprender-una-institucion-cultural-del-porno-feminista/

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“Acepto las condiciones”, un libro de la Fundación Santillana contra la letra pequeña de la tecnología

Cristobal Cobo

Es cierto que la tecnología nos ha traido multitud de beneficios, pero ¿a qué precio? También se producen efectos colaterales que son generadores de nuevas brechas. Sin que el usuario sea realmente consciente, redes sociales y motores de búsqueda recopilan datos sobre nuestro comportamiento, interacciones, desplazamientos, consumos o deseos. Un claro ejemplo de esto son los «Términos y condiciones» redactados bajo interminables textos que el usuario muchas veces acepta sin molestarse a leer.

Veinte años después de la masificación de internet esta plataforma ha dejado de ser concebida solo como una herramienta de inclusión. Hoy genera y amplifica nuevas formas de poder y control (vigilancia, influencia y manipulación, extorsión, pérdida del autocontrol o sobrecarga cognitiva).

Precisamente esta temática es la que trata el último libro de Cristóbal Cobo, “Acepto las condiciones: Usos y abusos de las tecnologías digitales, donde el autor, de origen chileno, explora acciones y estrategias para reducir las actuales asimetrías de información y propone limitar el poder de las tecnologías a través de la educación, del desarrollo de nuevas habilidades o la adopción de una nueva ética digital.

La tecnología que tanto nos esperanzó en un principio hoy nos utiliza y cotrola. Según afirma el propio autor en su blog: “Por décadas se sostuvo que un uso diestro de la tecnología generaría ventajas a quienes pudieran adaptarse a estas nuevas herramientas. Pero la realidad que hoy vemos es diferente. Ciudades plagadas de “smartphone zombies” (sujetos que se obsesionan tanto con los medios y redes del mundo digital que pierden la noción de lo real), quienes en vez de utilizar la tecnología son utilizados por ella“.

La obra, realizada con el apoyo de la Fundación Santillana y la colaboración del Centro de Estudios Fundación Ceibal, cuestiona la supuesta neutralidad de la tecnología y el costo de ceder información personal a plataformas tecnológicas supuestamente gratuitas. Según palabras de Cobo: “El uso de ciertas tecnologías se presenta como gratis para el usuario, pero es una gratuidad aparente. Producto de la ignorancia, falta de tiempo o del hecho de «elijo no elegir» el usuario renuncia a su información, y con ello a su privacidad y a su intimidad”.

A través de la voz de reconocidos expertos internacionales como John MoravecJordi Adell o Daniella Trucco, que se dedican a investigar sobre las asimetrías de información que se producen en la era de los datos masivos, el autor explora estrategias, acciones y propone soluciones para limitar el poder de las tecnologías. Entre ellas, destaca la educación, el desarrollo de nuevas habilidades, la creación de herramientas que permitan un mayor nivel de control sobre los consumos digitales o incluso la exigencia por parte de la sociedad de una nueva ética digital. “Hoy resulta necesario desarrollar una nueva comprensión de lo que significa alfabetismo digital crítico, una ciudadanía digital que permita comprender y actuar frente a las nuevas reglas del juego”, resalta Critóbal Cobo.

El libro pretende abrir un espacio de diálogo sobre los interrogantes y retos que supone nuestra actual sociedad tecnológica, como: ¿a qué costo cedemos nuestra información a plataformas supuestamente gratuitas como Facebook, Youtube o Google?¿cuáles son las consecuencias de ceder nuestros datos a terceros?¿quién observa a los que nos observan?¿cómo se prepara a la sociedad para actuar frente al cambiante panorama tecnológico?

Con esta última publicación, la Fundación Santillana refuerza su misión de ser una institución de referencia en Iberoamérica para el intercambio de conocimiento y mejora de la educación en entornos variados y cambiantes. “En un momento en el que la tecnología avanza a pasos de gigante, es importante crear consciencia de los riesgos y retos que ello supone, y dar protagonismo a voces expertas y renovadoras como la de Cristóbal Cobo”, afirma Miguel Barrero, director del área de educación de Fundación Santillana.

  • La presentación del libro será el próximo miércoles 27 de febrero a las 14.00 horas en la Biblioteca Pública Municipal Eugenio Trías de Madrid. Para asistir puedes escribir a educacionfs@fundacionsantillana.com
  • Un adelanto del libro se presentará tambuién en el seminario “mSchools Changing Education Together” del Mobile World Congress Barcelona, que se celebrará el 28 de febrero en Barcelona. La presentación y el panel se titulan: “Hacia una educación más humana en la era digital”.
  • Puedes preregistrarte aquí para pedir una copia digital gratuita (con Licencia Creative Commons).

Fuente; http://toyoutome.es/blog/acepto-las-condiciones-un-libro-de-la-fundacion-santillana-contra-la-letra-pequena-de-la-tecnologia/44014

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La FAD y Google lanzan el proyecto ‘(In)fórmate’ para fomentar el pensamiento crítico

 

omentar el pensamiento crítico entre los adolescentes españoles de entre 14 y 16 años para que sean capaces de analizar los contenidos de los medios de comunicación y las redes sociales distinguiendo lo útil y veraz de los datos falsos es fundamental. Sobre todo si queremos que la sociedad del futuro sea más autónoma y libre. Aunque también es importante o educarlos de forma ética y capacitarlos para ser creadores de contenidos rigurosos y respetuosos con la propiedad intelectual.

Todas esta premisas son las que ha tenido en cuenta el proyecto desarrollado por Fad, la fundación de Ayuda contra la Drogadiccióny Google(In)fórmate’, que cuenta además con el apoyo de los medios de comunicación, entre ellos los medios de PRISA, que forma parte de la Comisión de Medios de la FAD, y con el respaldo del Gobierno de España. También la red social Twitter y las plataformas especializadas en verificación de hechos (fact checking), Maldita.es y Newtral, van a colaborar activamente en el proyecto.

EL APOYO DE LOS MEDIOS ES FUNDAMENTAL PARA ESTE PROYECTO

Los retos a los que se enfrentan los medios de información para continuar con su tarea de crear una ciudadanía crítica son muchos. Entre ellos ser catalizadores de la avalancha de noticias que inundan Internet y contrastar cada dato, siempre con el respaldo de los valores periodísticos. Así nos transmiten en el vídeo de abajo los diferentes medios participantes en el proyecto ‘(In)fórmate’, que cuenta con la participación de Soledad Gallego-Díaz, directora de EL PAÍS, entre otros periodistas y responsables de cabeceras de prensa y cadenas de televisión y radio.



La iniciativa, que fue presentada por la reina Letiziapretende llegar en dos años a 30.000 adolescentes de 14 a 16 años para formarlos en alfabetización mediática (claves para detectar bulos, verificación de fuentes, etc) y pensamiento crítico.

El 80% de los españoles, entre ellos los jóvenes, afirma encontrar a menudo noticias o información que distorsiona la realidad o que, directamente, son bulos. Incluso un porcentaje mayor, el 88%, es consciente de que todo esto es un problema que afecta directamente a la democracia.

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El acto de lanzamiento del proyecto (In)fórmate’, que se realizó este pasado jueves, 4 de abril, fue presidido por Su Majestad la Reina, acompañada por la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Mª Luisa Carcedo; el director de Políticas y Asuntos Públicos de Google España y Portugal, Francisco Ruiz Antón, y el presidente de Fad, Ignacio Bayón, entre otros. La presentación ha corrido a cargo de la directora general de Fad, Beatriz Martín Padura, y el responsable de Políticas Públicas de Google España, Antonio Vargas.

Para la directora general de Fad, Beatriz Martín Padura: “Fomentar el pensamiento crítico entre los más jóvenes es clave para tener una futura ciudadanía activa, consciente, responsable y participativa que es el objetivo por el que Fad trabaja cada día. El papel del profesorado en este tema es crucial. Aprender a ser crítico es una competencia que se enseña y se aprende”.

Francisco Ruíz, Director de Políticas y Asuntos Públicos de Google España y Portugal, ha señalado que “el pensamiento crítico es el antídoto contra la desinformación y la clave para que las nuevas generaciones puedan discernir la veracidad de los contenidos que consumen como miembros de una sociedad avanzada y competitiva. Desde Google trabajamos concienzudamente para que la formación sea un pilar clave de presente y futuro”.

(IN)FÓRMATE, UN PROYECTO EDUCATIVO A DISPOSICIÓN DEL PROFESORADO

El proyecto ‘(In)fórmate’ trata de ser una iniciativa útil y de fácil implementación en todos los centros educativos españoles a partir del curso 2019/2020. Por este motivo, incluye numerosas herramientas educativas para trabajar en el aula con adolescentes de 14 a 16 años que se articulan en torno a la web https://informate.campusfad.org/ en la que ya pueden  apuntarse los docentes que deseen participar.

Todas estas herramientas educativas están diseñadas de forma innovadora usando la tecnología y la gamificación para fomentar el aprendizaje del alumnado por medio de retos y misiones motivadoras.

  1. Videos experienciales: A través de diversos vídeos se muestra a los y las adolescentes españoles el funcionamiento de los medios de comunicación. Se abordan temas como la forma en que se prepara y realiza un informativo, cómo trabaja un/a reportero/a de guerra, cómo preparan sus vídeos los/as youtubers o la diferencia entre información y opinión. El objetivo es que los y las adolescentes entiendan cómo se selecciona el contenido informativo, se analiza, contrasta, escribe, expresa y discute.
  2. Formación gamificada, el juego “ERASER”: El proyecto invita a los y las escolares a participar en un juego online cuyo objetivo es ayudar al mundo a ser más claro, desenmascarando la información falsa o errónea y aprendiendo a generarla con buen criterio. En “ERASER” se formarán equipos de una a cuatro personas para cumplir con múltiples misiones. Deberán superar cuatro niveles, correspondientes a las habilidades que deben adquirirse para desarrollar el pensamiento crítico cuando se consume información: Análisis de la información – Capacidad de deducción y conclusión – Evaluación de la información – Capacitación para producir su propio contenido de manera adecuada y rigurosa.
  3. Concurso Info_Influencers: Con el apoyo de “mentores” -profesionales de distintos medios de comunicación- los y las adolescentes participantes en este concurso podrán ampliar sus conocimientos y trabajar más profundamente en la exposición de información participando con sus propios contenidos en alguna de las siguientes categorías: expresión escrita, contenidos audiovisuales o redes sociales.

 

El proyecto incluye además una guía didáctica para docentes con pautas y actividades para utilizar en el aula y un gran número de recursos para profundizar sobre la importancia de fomentar el pensamiento crítico.

Uno de los contenidos que se trabaja en el aula es la diferencia entre el contenido erróneo (mis-information); la información dañina (mal-information) y la desinformación (Dis-Information).

Fuente: http://toyoutome.es/blog/la-fad-y-google-lanzan-el-proyecto-informate-para-fomentar-el-pensamiento-critico/44235

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El fascismo millennial: notas para una discusión

Por Luis Salas

El principio del cual parte Freud en su célebre El Malestar en la Cultura, es que el otro, los otros, es decir, todos aquellos y aquellas que no somos nosotros mismos, potencialmente molestan.

Por eso para Freud resulta una tarea titánica el mandamiento cristiano de amar al prójimo como a uno mismo. Y es lógico. Pues, como se pregunta el alemán: ¿cómo hacer para amar, como si fuera yo mismo, a quien no es yo o cómo yo, que a lo mejor ni me agrada ni sirve? ¿Por qué tendríamos que hacerlo? ¿De qué podría servirnos? Pero ante todo: ¿cómo llegar a cumplirlo? ¿De qué manera podríamos adoptar semejante actitud?

Y es que si mi amor es para mí algo muy precioso y valioso –continúa– no tengo por qué a derrocharlo insensatamente. Y menos aún si  eso me impone obligaciones que debo estar dispuesto a cumplir con sacrificios de tiempo, esfuerzos, recursos, etc. En tal virtud, si amo a alguien es preciso que éste lo merezca por cualquier título: bien porque es “mío” (mi hijo, mipareja, mi madre, etc.) O bien porque me sirve para algo. Pero si no me sirve para nada o no lo conozco o peor aún si no me gusta, me es hostil y puede incluso hacerme daño, ¿cómo voy a llegar a amarlo y más como si fuera yo mismo?

La conclusión de Freud es que tal mandamiento es antinatural y de por sí imposible de cumplir. Pero –y esto es lo fundamental– ésta no es esa razón suficiente para abandonarlo. Por el contrario, precisamente por eso, hay que insistir siempre en él.

Y no se trata de cumplir el precepto porque se es cristiano. Es decir, no se trata de hacerlo porque es la orden que un Dios tal o cual dicta. Más allá del hecho específicamente cristiano, para Freud es la idea de comunidad implícita en la expresión la que es necesario conservar. Ya que de lo contrario, la vida en sociedad se desintegra, los lazos sociales se disuelven y la vida degenera en eso que Hobbes llamó el estado de guerra, de la lucha de todos contra todos, del sálvese quien pueda, la ley del más fuerte y donde el hombre es el lobo del hombre.

Es decir, para mantener la vida en sociedad, ser animales sociales, lo mamíferos humanos y primates evolucionados que hemos llegado a ser, es necesario el amor y la solidaridad, el tender puentes hacia nuestros próximos y los no tanto.

Esto, desde luego, no está exento de tensiones y ciertamente nos impone responsabilidades, sacrificios e incluso genera malestares (que es justo lo que Freud identifica como el malestar en la cultura), por lo que no se trata de asumir una actitud de come flor. Y mucho menos se trata de excluir las diferencias  y ni siquiera la competencia de las actividades humanas. Como señala Freud, la rivalidad no significa necesariamente hostilidad: solo se abusa de aquella para justificar ésta. Lo mismo pasa con la diferencia, que no presupone necesariamente el conflicto.

Esta aclaratoria es importante porque el fascismo en su versión clásica, busca suprimir la diferencia creando un orden social homogéneo entre “iguales”: el nazismo, el fascismo y el sionismo son los ejemplos más claros. Y es este tipo de fascismo el que resurge actualmente en los movimientos anti-inmigrantes, que entre otras cosas, provoca masacres como la ocurrida en Nueva Zelanda en días pasados. En el caso nuestro venezolano, este fascismo también está presente, incluso con sus clisés anticomunistas, racistas y de fundamentalismo católico, algo que he venido germinando en el seno de grupos antichavistas que ya no tienen reparos en llamar abiertamente al exterminio de los chavistas como “solución final” al conflicto político actual. Pero por peligroso que resulte, ante este fascismo se cuenta con la ventaja de que al tener un discurso político manifiesto, identificarlo es relativamente simple. Lo que es más complejo en el caso de cierto fascismo “apolítico” y “no-ideológico” también proliferante, que más por comodidad que por otra cosa llamaré fascismo millennial y que es sobre el cual quería comentar algunas cosas en las líneas que siguen.

II

Si bien no existe consenso con respecto a los nacidos exactamente en cuáles años entran dentro de la etiqueta millennials (algunos cuentan de entre principios de los 80 hasta mediados de los 90, otros de mediados de los 70 hasta principios de los 90) en lo que todos coinciden es en que los catalogados como tales cumplen al menos los siguientes rasgos fundamentales:

1) viven pegados en las redes sociales, desde donde ven el mundo; 2) están convencidos de que todo se lo merecen y lo alcanzarán si se esfuerzan lo suficiente; 3) se consideran especiales y únicos, más allá de cualquier ismo; 4) están determinados a vivir “realistamente”, sin aspiraciones de cambiar nada y solo adaptarse siendo resilientes; y 5) se llaman a aprovechar cada ocasión para reinventarse y explotar todo su potencial individual.

Desde este punto de vista, y más allá de los años específicos en que en que hayan nacido, si miramos con atención, valorativa e ideológicamente hablando, esos y esas que ahora llaman millennials son los hijos e hijas del neoliberalismo. Se trata, pues, de una etiqueta que engloba la forma de ver y el ser en el mundo de todos aquellos y aquellas ubicados dentro de las coordenadas vitales del mundo pos Milton Friedman. Es decir, en cuanto producto generacional, los millennials son la camada de jóvenes –y ya no tanto– nacidos bajo los efectos de los experimentos a los cuales los Chicago Boys sometieron a nuestras sociedades.

A este respecto, se cumple aquí aquello que decía Keynes sobre que todos los hombres y mujeres “prácticos”, que se creen exentos por completo de cualquier influencia intelectual, siempre son esclavos ideológicos de algún economista difunto. Y es que si bien como es sabido el millennialismo rehuye de las ideologías y los ismos, en sí mismo, se trata de una ideología y por tanto un ismo en el sentido más puro del término, solo que es la ideología y el ismo del mundo post-ideológico y sin ismos (y me disculpan las redundancias), contemplado en el paquete neoliberal en cuanto proyecto no solo económico sino también político-cultural.

En tal virtud, el millennialismo es el meta-relato mainstream (a todas estas no el único, pero ese es otro tema) del mundo donde se supone ya no existen los meta-relatos. Pero en cuanto tal, y esta puede que sea el secreto de su fuerza pero también de su perversidad, lo que busca no es solo darle el sentido y ni siquiera exactamente crear las condiciones de aceptabilidad a dicho mundo de forma más o menos resignada (al estilo Thatcher y su “no hay alternativa”), si no festiva y reivindicativamente: el millennialismo es el neoliberalismo convertido en militancia.

Así las cosas, no resulta muy difícil deducir de dónde proviene su potencial fascista. En realidad le brota de varias partes, pero básicamente hay que reparar en un hecho que creo fundamental, comentado por la escritora Erin Griffith en el NYT: y es que toda la retórica millennial sobre las virtudes del emprendurismo y el ser feliz y productivo a toda costa, recuerdan a la propaganda de la era soviética tardía donde se mostraban hazañas casi imposibles de realizar para motivar a los trabajadores e incentivar la productividad laboral en nombre de la “Revolución”. La diferencia es que la propaganda soviética era de suyo anticapitalista, mientras que la millennialista es capitalista en grado sumo. Pero lo importante aquí es que así como la propaganda soviética tardía escondía la realidad distópica de la explotación burocrático-totalitaria, la retórica millennialista disfraza la realidad de la precarización laboral que desata la competencia de muchos por pocos puestos de trabajo, que es la base de la mucho más poderosa explotación corporativa-plutocrática actual.

Ahora bien, puesto que se da el caso de que los millennials no conciben que el problema sea el orden social sino la poca resilencia, esfuerzo o capacidad individual de reinventarse (es decir, individualizan el malestar como un problema adaptativo y no lo politizan, como de hecho a su modo también pasaba en la URSS con la disidencia), no la emprenden contra el sistema sino contra ellos mismos o contra los otros. Para el primer caso está el coaching. Y si esto falla, los antidepresivos y estimulantes, lo que no quita que puedan ir juntos. Pero para lo segundo está el fascismo, en su particular versión del siglo XXI.

III

Volviendo a Freud, debe recordarse que El malestar en la cultura fue publicado en 1930, es decir, en medio de las dos guerras mundiales y de la emergencia de los fascismo europeos, emergencia posible por la crisis económica global y del orden liberal decimonónico. En dicho contexto, la preocupación de Freud (judío-alemán y en cuanto tal, escribiendo desde el corazón de la bestialidad nazi que conocería el mundo) iba por el lado de la capacidad de aniquilamiento alcanzado por la especie humana y si en su lucha eterna la pulsión de agresión sería capaz de ganarle al eros. Ocho años más tarde estallaría la guerra mundial. Y solo en quince, los Estados Unido lanzaría sendas bombas atómicas sobre Japón llevando el nivel de destrucción a un nuevo nivel. El mundo ciertamente no se acabó entonces, pero 60 millones de muertos quedaron como prueba del peligro que encierra el fascismo.

Pero la agudeza de Freud no fue exactamente anticipar eso. Su agudeza fue dar a entender que el fascista no era un sujeto salido de la nada, un otro forastero y lejano que como un accidente siniestro vendría a romper con el orden liberal e ilustrado. Muy por el contrario. El fascista era el lado B, el otro yo, el Mr. Hyde o lado oscuro del mismo sujeto liberal-ilustrado de la civilizada Europa. No era por tanto un extraño y ni siquiera un prójimo: era el mismo tipo de apariencia inofensiva que pagaba los impuestos, recogía la leche en las mañanas luego de comprar el pan y antes de llevar a los hijos a la escuela, la misma persona preocupada tan solo en vivir su vida y los demás que vivan la suya. Y esto último es clave, pues el liberalismo, como hoy el neoliberalismo, predicó una cosmovisión según la cual la máxima virtud y aspiración humana  posible –la libertad– era sin embargo definida negativa y hostilmente: “la libertad de cada quien termina donde empieza la de los demás”, reza el famoso postulado liberal, lo que podría traducirse también en que “mi libertad termina donde empieza la tuya” o “la tuya termina donde empieza la mía”. Si se mira bien, el problema con esta definición es que necesariamente concibe al otro como un freno al valor supremo –la libertad– y no como la condición de posibilidad de realización de dicho valor. Así las cosas, en el fondo, para el liberalismo, los otros son todos aquellos que ponen freno a mi posibilidad de ser libre.

Al llevar este planteamiento a su versión más extremista, el millennialismo, en cuanto correlato ideológico y militante del neoliberalismo, eleva a un nuevo nivel de peligrosidad al fascismo. Pues al concebirse la existencia como la perpetua conservación de un espacio vital que no puedo dejar que me  invadan para que no me lo coarten, mientras debo luchar contra todos aquellos (y aquello) que me ponen limites, la subjetividad contemporánea millennialista deviene inmediatamente en una exhibición de intolerancia donde cada quien se siente con el derecho a proteger lo que considera es “suyo” (real o potencialmente) como sea y al precio que sea.

Es por esta razón que el fascismo hoy día ya no se trata solo del típico profesional clase media asustado, de la señora racista o el señor moralista al que no le gustan los homosexuales o las feministas y le indignan los “comunistas” (es decir, todo aquel que luche por un derecho laboral o social). El fascista de hoy día puede ser abierta y públicamente homosexual e incluso negro, ser rockero, vegano, feminista, alternativo, etc., pero en la medida en que se trata de un ser concentrado en defender “su” espacio deviene en fascista, al punto que no tiene reparos en coincidir con la señora racista o el señor moralista, como pasa en el Brasil de Bolsonaro, la Argentina de Macri o a la generación de políticos sifri-millennials venezolanos y sus seguidores, subordinados ahora a Trump –que hace menos de un año les parecía un sujeto horrible, populista, el típico americano feo que medios como El Nacional e influencers de extrema derecha como Bocaranda llegaron  a tildar hasta del Chávez gringo– solo para ver cumplir su sueño de que les extermine aquello que tanto los molesta: el chavismo y los chavistas.

A propósito de estos tuits, es sorprendente la naturalización del odio, de la muerte y el exterminio como forma de hacer política que ha escalado recientemente en Venezuela, y que incluso ha llevado a que personas hayan sido víctima de actos tan salvajes como ser quemado vivos por su filiación política. Lo peor es que esto se presenta y exhibe como si fuera normal y es dicho o escrito por gente que cree hacerlo de pleno derecho, casi como un acto heroico de ejercicio de su libertad de expresión. Para decirlo con una vieja formula: se trata de una nueva banalidad del mal, potenciada por la impunidad de las redes sociales.

En este sentido, si bien la tarea de combatir el fascismo no puede ser meramente pedagógica (pues, por un lado, en la medida en que se profundice la crisis socioeconómica habrá condiciones que al manipularse sirven a su proliferación, pero además, hay temas que le son asociados como el paramilitarismo y el terrorismo que ameritan otro tipo de tratamiento) es importante rescatar el valor de una pedagogía no solo centrada en la tolerancia sino en el amor y el respeto a la dignidad humana, a re-enseñar por ejemplo que incluso en situaciones de rivalidad o conflicto no es válido ni legítimo quemar personas o lincharlas. Antes que la crisis actual se desatara se avanzó bastante en eso en nuestro país, y creo que la demostración de que funciona, es que pese a todo lo ocurrido y retrocedido en estos años si la situación no se ha desbordado es en buena parte gracias a ello.

Fuente: http://www.15yultimo.com/2019/03/25/el-fascismo-millennial-notas-para-una-discusion/?fbclid=IwAR11M04aDCU7rHh3IBqaN5joWcZxrie91ds0JIU3yDtSX1SSNkZY6Ah3hns

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Las remesas superan ampliamente a la ayuda como la fuente de financiamiento externo más importante para los países pobres

El próximo mes, el Informe GEM publicará el desglose de las cifras de ayuda global para educación en su documento de política anual. Pero los signos no se ven bien. «Los países más pobres son los más afectados por la caída de los niveles de ayuda por segundo año consecutivo » y «Las nuevas cifras de ayuda revelan que» la increíble falta de ambición «son algunos de los titulares que reaccionan a la liberación de los niveles totales de ayuda la semana pasada.

 

En la parte posterior de esta noticia, el Banco Mundial analizó las cifras desde la perspectiva de las remesas, y mostró que los migrantes de África son el principal contribuyente de los flujos extranjeros al continente, alcanzando un récord de $ 46 mil millones en 2018, mucho más que los $ 27 mil millones de dólares que Se recibieron en ayuda exterior en el mismo año.

El Informe GEM de 2019 analizó en qué medida estos flujos financieros benefician a la educación. Usando las cifras de remesas de 2017, nuestros cálculos mostraron que las remesas aumentaron el gasto en educación en más del 35% en 18 países de África y Asia y en más del 50% en América Latina.

FSDR2019 informaciónDado este potencial, el Informe se une a la solicitud de que los costos de transacción para los fondos de cableado a domicilio se reduzcan al objetivo de la ONU del 3% desde el promedio actual del 7%. Estimamos que esto solo aumentaría el gasto de los hogares en educación en todo el mundo en US $ 1.000 millones por año.

Recuerde que uno de cada cinco dólares que se gasta globalmente en educación proviene de hogares, no de gobiernos. Y que la proporción es mayor en los países más pobres. Para estas familias, cada dólar que reciben de familiares migrantes cuenta.

Los hogares en la India rural que recibieron remesas gastaron un 17% más en educación en comparación con los que no recibieron ninguna. En Marruecos, las remesas representaron el 17% del gasto en educación doméstica tanto rural como urbana. Las familias de los trabajadores filipinos en la República de Corea triplicaron su gasto en salud y educación.

Las remesas también han demostrado mejorar los resultados educativos. En la República Dominicana, las remesas aumentaron la probabilidad de asistencia entre las personas de 6 a 17 años. En Filipinas, un aumento del 10% en las remesas internacionales redujo el trabajo infantil no remunerado en más de tres horas por semana. En Marruecos, los niños en hogares que recibieron remesas tenían 11 puntos porcentuales más de probabilidades de asistir a la escuela que aquellos que no lo hicieron.

Sin embargo, un hallazgo preventivo de nuestro análisis es que los efectos de las remesas en los resultados educativos pueden diferir según el género. En Jordania, las remesas tuvieron un impacto positivo en la asistencia a la educación post-obligatoria solo entre hombres jóvenes. En Nepal, el efecto de las remesas en la retención fue tres veces mayor para los niños que para las niñas de 5 a 10 años. Por el contrario, mientras que un aumento de US $ 11 en remesas mensuales llevó a un aumento de un punto porcentual en la tasa de inscripción de los estudiantes de 10 a 17 años de edad. Ecuador, el efecto fue significativo solo para las niñas. La migración de los padres mexicanos a los Estados Unidos se asoció con un aumento de alrededor de 0,7 años en el logro educativo de las niñas, pero no de los niños.

¿Cómo se puede utilizar mejor el potencial encontrado en las remesas para la educación? Un área clave de necesidad, tanto para la educación como para otros sectores, es la de una mejor educación financiera para los migrantes. Nuestro análisis encontró que solo entre una cuarta parte y un tercio de los adultos tienen conocimientos financieros en los principales países receptores de remesas. Por lo tanto, hay margen tanto en los países de envío como en los de recepción para coordinar la educación financiera para los migrantes. Las iniciativas exitosas involucran a los migrantes en su desarrollo, brindan activamente información relevante a los hogares, brindan dicha información en el momento en que se toman las decisiones financieras, prestan especial atención a las mujeres y otros grupos desfavorecidos, se integran con la provisión de servicios financieros y de migración, y están bien coordinados .

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El espejismo del combate al tráfico de plazas docentes

Por: Rogelio Javier Alonso Ruiz

“Podemos ver que se asignan plazas a partir del esfuerzo, el mérito y el resultado de lo que se obtiene en el examen. Sepultamos un viejo sistema donde lo que existía era la opacidad y el influyentismo y está naciendo un nuevo sistema en el que predomina el mérito y la absoluta transparencia”. Estas eran las palabras de Aurelio Nuño, entonces Secretario de Educación Pública, al encabezar un evento público de entrega de plazas docentes en la Ciudad de México, el pasado 8 de febrero de 2017 (https://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2017/02/8/quedo-atras-venta-de-plazas-aurelio-nuno). Tales declaraciones eran acordes al discurso oficial que imperó con el surgimiento de la Reforma Educativa de 2013, en el cual se acusaba al sindicato magisterial de ser el responsable de corromper la asignación de plazas docentes, al contaminarla con criterios de compadrazgo, herencia familiar, venta directa, favores políticos y hasta sexuales. Convenientemente, el discurso hacía suponer que el sindicato había tomado a la fuerza tal control de las plazas docentes, ocultando que esto en realidad había sido un acuerdo mutuo con las autoridades.

Así pues, con la llegada del Servicio Profesional Docente, a raíz de la Reforma Educativa de 2013, el discurso oficial pregonaba haber librado a las plazas docentes de la corrupción y la falta de transparencia de épocas anteriores. El hecho de que la autoridad educativa hubiera retomado el control garantizaría que sólo los mejor preparados accedieran a los puestos de trabajo. Se supuso que con la realización de concursos de oposición, en igualdad de condiciones para todos sus aspirantes, así como con eventos públicos de asignación de plazas, el tráfico de plazas docentes terminaría. Aunque es innegable que con los nuevos procesos de selección muchos maestros ingresaron o se promovieron cuando de otra forma hubiera sido prácticamente imposible, la realidad se quedó corta ante las expectativas que se generaron sobre el combate a la corrupción: las mañas no desaparecieron, sino que adquirieron nuevos rostros.

Existen casos de docentes que tuvieron que firmar, bajo protesta, el nombramiento que ganaron en el concurso de oposición. Las razones son diversas. Hay casos de profesores que, para aspirar a una plaza, les hicieron renunciar a la que cubrían por interinato, mientras que a otros se les dio la posibilidad de aspirar y lograr la doble plaza. Son conocidas también situaciones en las que se aplicó de manera preferencial, según el implicado, el criterio de compatibilidad de horarios para ocupar plazas de supervisión.  Se dieron a conocer también casos en los que alguna plaza fue reservada para alguien hasta que obtuviera un resultado idóneo en la evaluación. También hechos en que las plazas disponibles eran ocultadas según quien se encontraba en posibilidad de elegir. Finalmente casos en los que, no obstante que en la convocatoria aparecieran pocas o ninguna plaza disponible, una vez que se conocieron los resultados de los exámenes y quienes estaban en la “lista de espera”, aparecieron plazas disponibles como por arte de magia, sobre todo de dirección y supervisión.

Ante los argumentos expuestos anteriormente surge la necesidad de perfeccionar el proceso de asignación de plazas. Se hace necesaria pues una revisión pública de las plazas docentes existentes, quizá con la creación de un sistema de consulta abierto en el que se pueda conocer el estado de cada plaza, para de este modo evitar que algunas sean ocultadas al momento de convocar a concurso o al asignar los puestos de trabajo. Es necesario también establecer mecanismos para obligar a las autoridades a generar las plazas docentes, directivas y de supervisión que se requieren, para así evitar que, de no existir administrativamente, éstas sean ocupadas según el criterio de las autoridades educativas e incluso, aún, sindicales. Asimismo, es importante que los mecanismos de evaluación que se utilicen para determinar el ingreso o la promoción de los docentes sean totalmente transparentes, evitando así que, como en la actualidad, los docentes tengan que confiar a ciegas en el resultado de su examen sin la posibilidad de conocer siquiera la calificación de cada una de sus respuestas. Finalmente, resulta pertinente la creación de comisiones que privilegien la pluralidad en su conformación para vigilar y, en su caso, aprobar las convocatorias que las autoridades educativas emiten para la ocupación de plazas docentes.

En espera de que sea discutido y aprobado el Proyecto de decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de los artículos 3°, 31 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia educativa, con el cual se pretende modificar la Reforma Educativa de 2013, deberá ponerse especial atención en las leyes secundarias o reglamentos que emanen, para que los procesos para obtener una plaza docente no caigan en la idea errónea de que el examen y el evento público de entrega de nombramientos pueden  acabar con la corrupción.

Si al hecho de que de por sí la evaluación docente que se implementó a partir de 2013 tenía poca relación con el mérito real de un profesor, le agregamos las mañas de las cuales se dio cuenta en este escrito, la idea de que sólo los mejores maestros tendrían cabida en las escuelas fue seriamente afectada. El paso de los años demostró entonces que los exámenes en igualdad de condiciones y los eventos públicos de entrega de nombramientos por sí mismos no pueden acabar con la corrupción en el manejo de plazas docentes. Quedó demostrado también que no sólo la parte sindical, sino también la oficial, se las ingenia para ejercer favoritismos, contrario al discurso en el que se presentaba al sindicato como la peor de las mafias y a las autoridades gubernamentales como una. Decir que esta forma de asignar plazas docentes es adecuada únicamente porque es mejor que la practicada anteriormente es un argumento a todas luces insuficiente, es cegarnos a que la corrupción sigue presente al momento de definir los puestos de trabajo del magisterio.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/el-espejismo-del-combate-al-trafico-de-plazas-docentes/

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La cuarta transformación y el miedo.

Por: Miguel Erasmo Zaldívar Carrillo

Los ninguneados estamos inspirados por la cuarta transformación.

Se habló de la historia y todos coincidimos en que los desmanes no debe continuar ni repetirse.

Unos votaron por el hartazgo otros por la esperanza.

Millones están satisfechos al ver que las promesas se han ido cumpliendo una a una.

Se elevó el salario mínimo, se bajó el salario de los burócratas, se enfrentó el guachicoleo, se crearon universidades y programas de ayuda a los más desvalidos…

Todo muy bien… pero… pero… pero…

¿Qué pasará luego de estos seis años…?

¿Acaso no podrán regresar los Porfirianos y hechas atrás todo lo logrado…?

¿Acaso no podrán regresar los usureros dirigidos por Barrabás y embaucar al pueblo, nuevamente?

¿Acaso, con buenas intenciones se logra descolonizar la mente del pueblo novelero?

Ciertamente el pueblo se ha politizado más, la gente opina, participa, habla… no se deja… pero no nos engañemos: en Brasil pasó igual y míralos ahora; en Argentina pasó igual y míralos ahora; en Ecuador se hizo mucho y bueno y Míralos ahora…

La gente no está leyendo y estudiando. No se pagaron las televisoras y sus novelas fifi. Tampoco el programa escolar se ha actualizado según estas nuevas exigencias. Las escuelas y su currícula continúa anestesiada en saberes desconectados de la realidad histórica.

¿Qué pasó en estos países que los cambios no perduraron?

¿Por qué el pueblo no continuó con procesos que benefician a la mayoría pobre de la población?

Porque pobre con dinerito compra, consume y sueña a lo pequeño burgués.

Pobre con dinero aspira a más dinero…

Barriga llena y cabeza vacía puede irse feliz a disfrutar la fiesta de barrabás.

Barriga llena corazón contento… el cerebro que no chingue.

No nos engañemos: sin una profunda transformación de la escuela que incluya la educación popular descolonizada como centro de todo el proceso continuaremos con la escuela lancasteriana otros doscientos años más.

Ese será el grave error de esta cuarta transformación…

Se tiene miedo de hacer lo definitivo en el plano educativo.

Si no se piensa en una reforma educativa que eduque la conciencia histórica de este pueblo que lleva más de 500 años sirviendo al capital nacional y extranjero, regresaremos a las arenas contaminadas de las playas a utilizar nuestras cremas antisolares y a sonreír la suerte del pollo que dejan pa gallo…

¿Por qué el presidente no le entra de frente a la educación…?

En el plano educativo no vale lo demócrata o lo dictador…

Acá no se trata de votaciones o ponernos de acuerdo…

Si pidió una disculpa a España es porque entiende, al menos el inicio, del enorme problema que enfrentamos.

Si no educamos al pueblo descolonizadamente, estos seis años serán solo un pequeño paseo por las nubes para luego caer a nuestra realidad gravitatoria de los últimos cuarenta años.

Si ya el presidente reconoció que hay prensa fifi.

Si el presidente ya reconoció que hay empresarios corruptos…

Por qué no reconocer que también hubo y hay educación fifi… que en pocas palabras es la educación al servicio de la ideología neoliberal contra la que él lucha.

Los educadores mexicanos llevan años enfrentados al neoliberalismo educativo, a la prensa fifi y a los empresarios corruptos; y son ellos, los maestros de la CNTE, señor presidente, los únicos que pueden lograr que esta hermosa cuarta transformación se transforme en el carácter de un pueblo descolonizado y libre. Sin educación descolonizada no habrá verdadera libertad.

El presidente debería entender que en México hubo y hay una educación heredera de la educación del porfiriato con una enfermiza vocación servil. Una educación fifi contra la que estamos luchando.

El presidente debe entender que la reforma educativa es la quinta esencia de la reforma del país y que tal como se reforme ella será el México que tendremos en seis años.

AMLO es una persona decente, yo apuesto por él… pero en el plano de la educación no está listo para lo que se necesita y su error más drástico es poner un secretario de educación al que no le importa la educación.

(Con Barragán nos vamos al despeñadero)

Según se nos dice; Si no logramos ponernos de acuerdo los maestros regresaremos a la educación anterior a Peña; esto es la de Salinas…

Qué soberano disparate… La misma educación salinista, de fox o calderonista que impidió la movilización total del pueblo oprimido porque nos robó la conciencia histórica. La educación del «Comes y te vas», arrodillada a los intereses del amo.

La educación que implementaron estos señores no servía como tampoco sirvieron sus gobiernos.

Qué se solicita de nosotros… Ponernos de acuerdo con Gordillo, la corrupta… solo eso nos piden a los maestros que hemos dado la vida por defender la dignidad y el derecho del pueblo a la emancipación.

Pues piden jucho señores.

Sentarse con Elva y sus secuaces a discutir de educación sería como que el señor presidente se sentará con la prensa fifi a debatir su estrategia comunicacional. O como que se sentará con los empresario corruptos a discutir cómo salvar al país del desastre que ellos mismos crearon.

Se le pide a los educadores lo que los educadores no pueden hacer; pues la izquierda puede aceptar cualquier clandestinidad menos la clandestinidad moral.

Los educadores han demostrado su congruencia con creces: ni antes ni luego del primero de diciembre se entregaron a charrismos ni traiciones éticas.

Oaxaca, por ejemplo, tiene una propuesta educativa, también otros estados… por qué no se la analiza para que comprenden de qué estamos debatiendo.

No estamos discutiendo sólo de evaluación o permanencia; se trata de aceptar que tenemos derechos a educar a nuestros hijos con «Un rostro propio y un corazón verdadero».

La propuesta educativa del PT es la más congruente que se ha presentado, porque MORENA no la asume de una vez y la defiende hasta las últimas consecuencias.

Creo que no se podrá hacer la cuarta transformación sin descolonizar a la educación y esto no podrá hacerse con miedo.

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