Artículo del filósofo, lingüista y activista político Noam Chomsky , publicado el 7 de noviembre del 2012
Por: Noam Chomsky
Por: Noam Chomsky
Esta es la pregunta que analiza Helen Ormerod, subdirectora y jefa de estudios de Educación Primaria de Hastings School
El Covid-19 ha puesto en jaque en el último año a los espacios cerrados y ha convertido las aulas al aire libre en el mejor contexto de aprendizaje, para los alumnos. Se trata, además, de un modelo pedagógico que está cogiendo cada vez más fuerza pues mantiene a los alumnos en contacto con la naturaleza, fundamental, para el desarrollo de los estudiantes, sobre todo, de los más pequeños.
A pesar de verse alterado el contexto educativo de manera abrupta, el currículum de «Early Years», en la educación británica, contempla, desde siempre, la posibilidad de que los alumnos escojan el espacio donde se sienten más cómodos y donde trabajan y aprenden mejor, ya sea en el interior o en el exterior de las aulas. Por ejemplo, en muchas ocasiones, las actividades se organizan de manera paralela tanto en el interior como en el exterior ejemplo de ello, lo son la escritura, la motricidad fina y gruesa, la construcción o el cálculo.
Así pues, se ha demostrado que los alumnos necesitan contar con espacios que les permitan desarrollar su curiosidad innata, es por ello, que deben aprender desde el juego y la exploración para lo que, en la mayoría de casos, fomentar la educación al aire libre se convierte en la herramienta más adecuada para mantener a los niños motivados y concentrados en las diferentes materias.
El bienestar de los alumnos está muy vinculado con este aprendizaje, que se imparte en un entorno abierto. Así pues, el material didáctico, en estos casos, proviene del ambiente exterior y forman parte del proceso de aprendizaje de los alumnos. Con todo ello, por tanto, es importante conocer cómo se conforma un aula al aire libre y cómo se optimizan los espacios multifuncionales para potenciar al máximo los estímulos de los alumnos.
Todo ello, desemboca en el aprendizaje basado en el descubrimiento en el que los alumnos adquieren la capacidad de resolver problemas con múltiples soluciones, emplean materiales prácticos y la memorización deja de tener tanto espacio en su aprendizaje. Los recursos didácticos se multiplican y existe mayor libertad de movimiento, lo que permite plantear y proponer actividades que rompen con el modelo educativo tradicional, que da lugar a actividades como, por ejemplo, construcciones con grandes bloques o elementos, bandejas con arena para que puedan practicar su motricidad fina, zonas comunes en el exterior como mesas, para que puedan llevar a cabo tareas como la lectura o la escritura.
Con todo ello, este atrayente escenario pone de manifiesto la importancia de impulsar desde los centros escolares la creatividad y autonomía de los alumnos. Además, la influencia del entorno en los estudiantes mejora su comportamiento, les motiva para superarse día a día e incita su deseo de aprender.
Fuente e imagen: abc.es
Por: Leonardo Díaz
Las universidades colombianas coautoras del documento han dado un ejemplo del papel que deben jugar las instituciones educativas latinoamericanas como compromisarias del saber y del deber social, propiciadoras del análisis y del debate público.
La Universidad Nacional de Colombia, la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad de Antoquia, la Universidad de los Andes, la Universidad Tecnológica de Pereira, la Universidad Externado de Colombia y la Universidad del Valle, representadas por sus rectores, han firmado un documento en nombre de un segmento fundamental del mundo académico colombiano, a raíz de la crisis social generada por la propuesta de reforma fiscal del presidente Iván Duque.
La declaración se identifica con el movimiento social que se ha expresado en la protesta, en función de una deuda social acumulada prototípica de Latinoamérica. En el escrito destacan distintos temas comunes a la región.
El primer asunto es la necesidad de entender que toda reforma tributaria debe responder a una política fiscal integral consensuada por los distintos actores del espacio público. Uno de los graves problemas de las sociedades latinoamericanas consiste en la acumulación anual de déficits presupuestarios por parte del Estado debido a la ineficiencia burocrática, el derroche de recursos producto de la hipercorrupción y las deudas externas asfixiantes que dificultan la inversión en el desarrollo social.
La solución recurrente de muchos gobiernos es intentar resolver el referido problema cargando a la ciudadanía con impuestos que, en el círculo vicioso de la ineficiencia y la hipercorrupción, terminan despilfarrándose y generando nuevos déficits donde terminan financiadas las viejas y corruptas oligarquías.
Otro problema fundamental del texto es la consolidación de las sociedades democráticas. Con sus especificidades históricas, las distintas sociedades latinoamericanas han sufrido una tradición mesiánica, autoritaria y de transgresión a los límites que configuran la independencia de los poderes públicos con una marcada tendencia a la clausura de los espacios dialógicos y al abuso de poder.
No quiero concluir este artículo sin destacar el llamado del documento a luchar por el derecho general de la ciudadanía a la educación y al acceso equitativo del conocimiento. Como ha ocurrido con la salud, en América Latina se ha distorsionado el propósito de la educación, orientada fundamentalmente a generar mano de obra para el mercado y no a formar personas integrales, críticas y dialogantes.
Por: Andrés Kogan Valderrama
Maturana manifestó siempre su crítica a modelos políticos centrados en la competencia, en la negación del otro, a través del racismo, machismo, clasismo, y de un desapego completo de la Madre Tierra, como si fuéramos los únicos seres vivos, lo cual nos tiene en una crisis climática que está poniendo en riesgo las condiciones mínimas de vida en el planeta.
El reciente fallecimiento de Humberto Maturana Romesín, el pasado 6 de mayo, no solo es la partida de uno de los científicos más importantes del siglo XX, sino quizás una de las figuras sentipensantes más emblemáticas en lo que refiere a crítica del racionalismo moderno.
Sus investigaciones junto a Francisco Varela, en la década de los 70, lo llevó a construir la teoría de la autopoiesis, la cual lo pudo llevar a ganar el premio nobel, al plantear la idea revolucionaria de que los sistemas vivos se producen a sí mismos, dejando en jaque la idea de objetividad de la ciencia y la autonomía de la razón.
En lo que respecta a su influencia, ha sido crucial su aporte a distintos campos del saber, como son los casos de la educación, comunicación, cibernética, antropología, sociología, psicología y las ciencias de la vida, en donde autores como Niklass Luhmann, Vittorio Guidano, Gregory Bateson y Fritjof Capra, entre muchos otros, han planteado lo fundamental que han sido sus aportes para el desarrollo de un constructivismo radical, cuestionador de las tradicionales dualidades modernas, como lo son objeto-sujeto, cuerpo-mente, razón-emoción, salud-enfermedad, cultura-naturaleza.
De ahí que su mirada siempre haya sido transdisciplinaria, pos-racionalista y muy crítica de concepciones del mundo reduccionistas provenientes de la ciencia objetivista y de filosofías antropocéntricas. No por nada, su desarrollo de una biología del conocer y del amor en los últimos años que vivió, en estrecha colaboración con Ximena Dávila en el Instituto de Formación Matríztica, buscaba incesantemente situarse desde un paradigma relacional y amoroso, en donde la empatía, el cuidado, la reflexión desapegada de certezas, la confianza y la convivencia democrática fueron sus horizontes hasta el día de su muerte.
Asimismo, es imposible no nombrar a quizás su máximo referente, su propia madre, Olga Romesín, de formación aymara, con quien aprendería que lo más importante en la vida es el colaborar y el compartir en comunidad. Por eso su fuerte crítica al fundamentalismo de grandes ideologías totalizantes, supuestamente liberadoras, que derivarían en la práctica en meras doctrinas que han imposibilitado la reflexión y a un buen convivir.
Es desde ese lugar, que Maturana manifestó siempre su crítica a modelos políticos centrados en la competencia, en la negación del otro, a través del racismo, machismo, clasismo, y de un desapego completo de la Madre Tierra, como si fuéramos los únicos seres vivos, lo cual nos tiene en una crisis climática que está poniendo en riesgo las condiciones mínimas de vida en el planeta.
No es casualidad, por tanto, que durante el estallido social de octubre del 2019 en Chile, que derivaría en una histórica revuelta popular en el país y un inédito proceso constituyente, Maturana haya planteado que “El llamado estallido social fue una queja por no ser visto. Porque el Estado no estaba cumpliendo con el compromiso fundamental de ocuparse por el bienestar de toda la comunidad. Y esto tiene que ver con el trasfondo de esta cultura centrada en la competencia” (1).
Esta fue una de las últimas reflexiones que planteó Maturana sobre lo que estaba ocurriendo en Chile antes de morir, la cual sintoniza y se entrelaza completamente con lo que vienen planteando los distintos movimientos sociales en Chile (feminista, indígena, socioambiental, regional, estudiantil), en tanto no solo una crítica al modelo neoliberal y al fundamentalismo de mercado que se impuso en dictadura y se profundizó en los últimos 30 años, sino también en la búsqueda de un nuevo Estado y sociedad, centrado en la colaboración y en la confianza.
Por lo señalado anteriormente, con la elección de constituyentes el 15 y 16 de mayo en Chile, se abre una nueva posibilidad de construir un país distinto, en donde nos pensemos por primera vez el tipo de convivir que queremos tener, sin exclusiones, donde la interculturalidad, sustentabilidad, la diversidad sexual, la equidad de género, el derecho a la diferencia y los buenos vivires, se concreten en un nuevo marco institucional, que permita vincularnos de otra manera.
Han sido décadas de abusos, maltratos y abandono del Estado a sus ciudadanos y al resto de los seres vivos, por lo que tomar en serio las reflexiones de Humberto Maturana Romesín, puede ser un buen aporte para construir un horizonte más democrático.
1: https://www.cnnchile.com/pais/humberto-maturana-democracia-frases-estallido-social_20210506/
Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/212222
Por: Sylvia B. Ortega Salazar
Hace poco más de un año que sostenemos conversaciones sobre las afectaciones que han sufrido los niños, niñas y jóvenes durante el prolongado cierre de las escuelas. Con el tiempo y a partir del debate entre los miembros de nuestras comunidades educativas nacionales e internacionales, empezamos a dimensionar las dificultades que habremos de enfrentar al regreso.
Se perfila un amplio consenso en torno a la convicción de que, en ausencia de medidas de contención, en un primer momento, y de la pronta implementación de políticas para la transformación radical en todas las dimensiones del Sistema Educativo Nacional, el destino será el de la profundización de la exclusión, la ampliación de las brechas de aprendizaje y la reproducción de los circuitos de una pobreza más extendida, más ligada a la desesperanza.
Los abundantes estudios que circulan, con evidencias cada vez más sólidas, muestran los impactos en las economías de los países de América Latina, en el trabajo, especialmente el de las mujeres y los jóvenes. Se han documentado las enormes dificultades de las familias para proveer cuidados a niños pequeños, personas mayores o con discapacidades y se revelan descarnadamente las violencias en contra de mujeres y niñas.
Entre educadores, hemos transitado de la urgente preocupación por la salud física y mental de los miembros de nuestras comunidades, a las miradas sobre las actuaciones, en muchos casos ejemplares, de docentes, directivos y familiares. Hemos visto surgir iniciativas para localizar a los estudiantes que dejaron de tener contacto con los planteles y sus maestros; también hemos apreciado la imaginación y la voluntad de muchos profesores para aprender a comunicarse y a trabajar con sus estudiantes a la distancia, con lo que han logrado mitigar el sentimiento de pérdida al ver cerradas sus escuelas y severamente limitadas sus interacciones con otros.
¿Qué hicieron los gobiernos y autoridades educativas?
Desde el ángulo de la actuación de los gobiernos de la región, los informes recientes y los diálogos entre autoridades educativas de niveles federal y estatal, dan cuenta de que las medidas que se tomaron para la protección de las comunidades escolares, sin menoscabo de la procuración de condiciones para la continuidad de las actividades académicas, son similares y, esencialmente adecuadas.
Hay registros más o menos detallados de los esfuerzos de gran escala, como el recientemente evaluado programa de “Aprende en Casa II”, así como de programas subnacionales como los de algunas provincias de Brasil, ciudades como Nueva York o los proyectos de enseñanza a distancia con medios y plataformas como los que reportaron los ministros de varios países. Se han documentado las medidas para hacer llegar guías de estudio, cuadernillos y todos los recursos posibles a los grandes segmentos de nuestras poblaciones sin acceso a las comunicaciones y los dispositivos. Son respuestas que dejan lecciones y sugieren adaptaciones para incrementar la inclusión.
De especial interés han sido los numerosos y variados seminarios, conferencias y eventos en los que participan docentes frente a grupo que comparten sus ideas, expresan sus malestares e intercambian materiales, recursos y hablan con mucha pasión sobre lo que les ha funcionado para atraer la atención de sus estudiantes, despertar su curiosidad y lograr que aprendan.
Recientemente han circulado dos trabajos producidos por la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (MEJOREDU), uno en el que se describen y comparan las medidas que han tomado los gobiernos de varios países para asegurar a sus poblaciones el derecho a la educación y otro, en el que se recogen los testimonios de los maestros en sus búsquedas para responder lo mejor posible a esos alumnos que ahora ven en las pantallas o con quienes tratan en grupos de WhatsApp.
Estas reflexiones de los docentes dan cuenta de lo mucho por hacer para comprender lo que ha ocurrido con los niños, niñas y jóvenes en este largo encierro. Cierto, como se desprende de las miradas de sus profesores, al regreso serán otros, habrán tenido experiencias muy diversas y los grupos a los que los docentes habrán de atender serán aún más heterogéneos y frágiles que en el pasado reciente. Habrá que, se afirma, reinventar la profesión al tiempo que se opera una transformación profunda de la organización escolar, las cadenas de autoridad, los procesos de control, las normas, las pedagogías, las tecnologías, las culturas y relaciones, en fin, de todas las dimensiones de las prácticas y los procesos del sistema.
¿Qué esperamos ver al regreso y qué recursos tenemos para evitar una «catástrofe generacional»?
En todos los niveles y espacios educativos públicos y privados el objetivo principal se resume en la frase «Que nadie se quede atrás» y, menos aún fuera de la escuela. Pero no se trata ya de salir a localizar alumnos, sino de la implementación de una política de activa recuperación de las matrículas por nivel, según grupo de edad, y en todos los espacios geográficos. Se requieren registros precisos de quienes no se han reportado, documentación sobre desplazamientos de las familias y, sobre todo, flexibilidad total para aceptar a los menores en los planteles o servicios que resulten accesibles, aceptables y adaptables, en términos de la definición de UNICEF.
Esperamos una «pérdida de aprendizajes» que ya venía preocupando a docentes y madres y padres de familia y que ahora ha sido escrupulosamente documentada por el Banco Mundial en su reciente informe. Cierto, es inevitable, pero también es preciso contar con un buen examen diagnóstico individual que nos permita encontrar a ese niño, a esa niña y a ese joven allí donde se quedó, para proponerle una ruta atractiva a la comprensión, el razonamiento y el pensamiento crítico. Importa también identificar lo que sí se aprendió, más allá de los saberes escolares.
Pero, quizá lo más importante para abrir las avenidas hacia un cambio educativo es aprender colectivamente a funcionar con eficacia, en la estabilidad o en las emergencias, lo que quiere decir, adaptabilidad, autonomías relativas, buena coordinación, profesionalización y nuevas políticas educativas con amplios consensos y la participación de profesionales, científicos, actores corporativos y sociales, autoridades de los distintos sectores y niveles de gobierno.
Suena familiar, suena a un pacto. Pues si, pero esta vez es un acuerdo en el límite, por la supervivencia primero y el bienestar general en el mediano plazo.
https://www.muxed.mx/post/queremos-regresar-pero-no-a-lo-mismo
Sylvia B. Ortega Salazar es integrante de MUxED. Doctora en Sociología por la Universidad de Texas. Ha sido rectora de la UAM-Azcapotzalco y de la UPN; Subsecretaria de Servicios Educativos en el Distrito Federal y de Educación Media Superior. Actualmente es consultora de UNICEF y de UIL-UNESCO. Se desempeña como responsable de Proyectos Estratégicos en CONALEP y preside el Consejo Ciudadano de MEJOREDU. Twitter: @Sylvia_OrtegaS
Referencias:
Banco Mundial (2020) COVID-19: Impacto en la educación y respuestas de política pública. Washington, Grupo Banco Mundial. Disponible en https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/33696/148198SP.pdf?sequence=6&isAllowed=y
CEPAL (2020) El desafío social en tiempos del COVID-19. Informe especial No. 3. Santiago, CEPAL. Disponible en https://www.cepal.org/es/publicaciones/45527-desafio-social-tiempos-covid-19
CEPAL (2021) La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible y con igualdad No. 9. Santiago, CEPAL. Disponible en https://www.cepal.org/es/publicaciones/46633-la-autonomia-economica-mujeres-la-recuperacion-sostenible-igualdad
CEPAL-OIT (2020) El trabajo en tiempos de pandemia: Desafíos frente a la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe No. 22. Santiago, CEPAL. Disponible en https://www.cepal.org/es/publicaciones/45557-coyuntura-laboral-america-latina-caribe-trabajo-tiempos-pandemia-desafios-frente
MEJOREDU (2020) Experiencias de las comunidades educativas durante la contingencia sanitaria por COVID-19. Educación Básica. México, MEJOREDU. Disponible en https://www.gob.mx/mejoredu/es/articulos/encuesta-sobre-las-experiencias-de-las-comunidades-de-educacion-basica-durante-la-contingencia-por-covid-19-en-el-ciclo-escolar-2019-2020?idiom=es
MEJOREDU (2021a) Experiencias internacionales de apoyo a la educación durante la emergencia sanitaria por COVID-19. Balance y aportaciones para México. México, MEJOREDU. Disponible en https://www.gob.mx/mejoredu/articulos/experiencias-internacionales-de-apoyo-a-la-educacion-durante-la-emergencia-sanitaria-por-covid-19-balance-y-aportaciones-para-mexico?idiom=es
MEJOREDU (2021b) Comunidades escolares al inicio del confinamiento por SARS-CoV-2. Voces y perspectivas de los actores. México. MEJOREDU. Disponible en https://www.gob.mx/mejoredu/articulos/comunidades-escolares-al-inicio-del-confinamiento-por-sars-cov-2-voces-y-perspectivas-de-los-actores?idiom=es
UNICEF (2020) Serie de seminarios web para América Latina y el Caribe: No dejar a nadie atrás en tiempos de la pandemia por COVID-19. Disponibles en https://es.unesco.org/fieldoffice/santiago/covid-19-education-alc/seminarios-web
Fuente: educacionfutura
Por: Abelardo Carro Nava
Aprobada la reforma educativa de 2013, se constituyó la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente (CNSPD) y, al Instituto Nacional para la Evaluación de Educación (INEE), le fueron conferidas otras atribuciones que no tenía contempladas desde su creación en los primeros años del 2000.
La resistencia magisterial a la reforma peñaniestista, a través de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) no se hizo esperar. De hecho, por esos años, su presencia fue más que evidente durante las discusiones que se tuvieron en las cámaras de representantes de México. Marchas, plantones, manifestaciones, consignas, fueron parte de ello. No obstante, el Pacto Por México había cumplido su cometido: golpear al magisterio como si este fuera responsable directo de las fallidas política educativas implementadas en nuestro país.
Meses pasaron y las evaluaciones para el ingreso al Servicio Profesional Docente y para del Desempeño Docente se pusieron en marcha; la escasa claridad en cuanto al significado que se le asignó a las palabras idóneo y no idóneo–destacado y no destacado, los cercos policiacos y militares que se implementaron en – prácticamente – todo el país para que se realizaran esos ejercicios evaluativos, los resultados ampliamente cuestionados que llevaron a una clasificación del magisterio, la incapacidad de una CNSPD para hacer cumplir la ley – a nivel federal y local – tal y como fue establecida en la Constitución y sus leyes secundarias, propiciaron que cientos de maestros y maestras mostraran su inconformidad y rechazaran una evaluación a todas luces punitiva y, desde luego, a la mal llamada reforma educativa.
La resistencia magisterial aumentó y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación: calló.
Obviamente que, este creciente malestar en el gremio, fue bien capitalizado por algunos actores políticos que buscaban con ahínco la Presidencia de la República, entre ellos, quien hoy despecha desde Palacio Nacional. Según se dijo en Guelatao: el magisterio sería revalorizado y el ejecutivo haría uso de sus facultades para detener las afectaciones laborales y administrativas al magisterio nacional (Animal Político, 2018).
Cierto, la evaluación punitiva se canceló, pero la esencia de la reforma neoliberal de 2013, criticada hasta el hartazgo por propios y extraños, se mantuvo en 2019 cuando se aprobó la reforma a la reforma emanada de ese Pacto. ¿Tendríamos que congratularnos y ser agradecidos por ello? En absoluto. Una reforma, en sentido estricto, es un procedimiento que se realiza con el propósito de modificar, mejorar, enmendar, actualizar o innovar, progresivamente, un aspecto que es susceptible de ser transformado. Consecuentemente, si bien es cierto que la reforma del 2019 enmendó lo relativo a la evaluación punitiva dada la afectación a los derechos laborales de los trabajadores de la educación, también es cierto que, a través de los principios establecidos en la Carta Magna y las subsecuentes leyes aprobadas en 2019, ésta no modificó, mejoró, actualizó o innovó algunos principios con la intención de impulsar una transformación educativa de la envergadura que tanto promueve este régimen. La Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente, solo cambió de nombre.
Y para muestra un botón. Sí, un botón denominado Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM) que, desde que comenzó a operar, ha sido una total y completa decepción.
Aquí algunas razones (pero hay una infinidad de ellas), mismas que en otros artículos he señalado, pero que complemento con otras que he registrado en los últimos días:
–Existencia de un proceso de admisión inconcluso (2020-2021), plagado de inconsistencias administrativas – a nivel federal y local – dada la suspensión de la aplicación del instrumento de valoración de conocimientos y aptitudes a los aspirantes cuyos nombramientos en vacantes definitivas y temporales, se asignaron de manera errónea en las entidades por la falta de claridad de la USICAMM en todo este proceso.
–Violación a la misma ley en el proceso de admisión inconcluso (2020-2021), al eliminar las dos listas de ordenamiento generadas en este proceso (antes de la suspensión de la aplicación del instrumento de valoración) estableciendo una sola lista de ordenamiento.
–Cambios repentinos, y sin fundamento, en las fechas para la aplicación de los instrumentos de valoración sin que haya un respeto al calendario publicado por la misma USICAMM.
–Registros insuficientes para los participantes en los procesos de admisión y promoción. ¿Acaso se pensó que el magisterio no deseaba evaluarse para ingresar o promoverse?
–Errores recurrentes y constantes en la plataforma y, de las cuales, se ha dado cuenta en diversos medios de comunicación sin que la USICAMM se haga responsable de tales errores.
–Rechazo de los aspirantes en los procesos de admisión y promoción, aun y cuando éstos hayan cumplido cabalmente con los requisitos estipulados en las convocatorias respectivas.
–Establecimiento de un horario de servicio de una plataforma de 9:00 a 21:00 hrs., sin que exista un fundamento legal, administrativo o tecnológico que lo justifique.
–Guías de estudio emitidas unos días antes de la evaluación para la admisión o promoción docente y con errores en su contenido y diseño.
–Evaluaciones en línea cuya responsabilidad directa (por el uso de los equipos tecnológicos) recae en los participantes, bajo “normas” absurdas y con criterios de monitoreo y seguimiento, similares a los establecidos por la CNSPD.
–Reportes de incidencias que pueden generarse por la aplicación de los instrumentos de valoración de conocimientos y habilidades, que dejan en estado de indefensión a los participantes dada la responsabilidad que les asigna a éstos la propia USICAMM. ¿Y el SNTE?
–La posible contratación de un prestador de servicios integrales que pocos conocen y que es la responsable del software que se empleará en la aplicación de los instrumentos de valoración.
–Y así, muchas, pero muchas incidencias más…
¿Acaso el que un candidato a la Presidencia haya obtenido una cantidad importante de votos en las pasadas elecciones limita o restringe el derecho a cualquier trabajador de la educación para exigir las condiciones laborales y profesionales que le permitan ingresar, permanecer y promoverse al interior del Sistema Educativo Mexicano?
No todo lo que se diga y argumente es un ataque contra esta figura presidencial o hacia el régimen que ésta representa; los hechos ahí están y son más que evidentes los atropellos que vive hoy día el magisterio.
Si con Peña Nieto la resistencia y rechazo magisterial fue un hecho tangible durante todo el sexenio dados esos atropellos de los que fueron objeto los trabajadores de la educación, ¿de qué privilegio goza el actual régimen o por qué esa resistencia y rechazo dadas las fragantes acciones que la USICAMM viene cometiendo en contra de los profesores noveles y los que ya cuentan con varios años de servicio en el Sistema no se ha observado a nivel nacional?
En 2018, en Guelatao, se expresaron promesas esperanzadoras, hoy, con el USICAMM y sus fallidos procesos de admisión y promoción: solo priva la desesperanza.
Con negritas:
Qué bueno que se aplaudió la llegada de una profesora a la Secretaría de Educación Pública; qué mal que esa misma profesora, conocedora de estos procesos, no tomé cartas en el asunto.
Referencias:
Redacción Animal Político (2018). AMLO promete a maestros reunidos en Oaxaca cancelar la reforma educativa. Animal Político. Recuperado de: https://www.animalpolitico.com/2018/05/amlo-maestros-oaxaca-reforma-educativa/
Fuente: Profelandia
Por
México y Perú fueron el centro de dos poderosas civilizaciones indígenas: los aztecas en México y los incas en Perú.
La conquista española fue brutal en ambos territorios (México 1519; Perú 1532), con la destrucción de ciudades, templos y edificaciones, el derrumbe de las economías y sociedades nativas, la muerte de millones de habitantes aborígenes, el sometimiento despiadado -con la cruz y la espada- de los pobladores, cuyas resistencias y luchas fueron vencidas, sin contemplaciones.
En plena época colonial, México fue sede del Virreinato de Nueva España (1535), el primero en constituirse y que prácticamente abarcó a Centroamérica; mientras el segundo, el Virreinato del Perú (1542), fue el eje de amplias regiones sudamericanas. Las dos entidades fueron polos de poder político centralizado, en los que la población indígena siempre fue numerosa. Tanto México como Lima, las capitales virreinales, concentraron la riqueza, el boato y la primacía de la cúpula de familias de “blancos”, profundamente aliados a la Corona.
Cuando en 1808 se produjo la invasión de Napoleón a España y Portugal, se alteraron las bases del poder colonial. Mientras la corte portuguesa se trasladó a vivir en Brasil, los criollos de las regiones españolas, tanto en Centroamérica como en Sudamérica, no solo quedaron impactados por la prisión del rey, sino que se preguntaron a quiénes respondían las autoridades locales, si a la auténtica corona de España o al invasor francés. Y así como en la “madre patria” se formaron juntas que asumieron la resistencia y la fidelidad a “nuestro amado Fernando VII”, en las colonias americanas empezaron las reuniones conspirativas para desconocer a las autoridades y reivindicar la soberanía de los pueblos frente a los usurpadores franceses.
En 1809, en Chuquisaca y La Paz (en el Alto Perú, hoy Bolivia) estallaron las primeras revoluciones autonomistas y, al propio tiempo, fidelistas (ya que proclamaron su fidelidad al rey); pero también en Quito, el 10 de agosto de ese mismo año, se produjo la pionera rebelión autonomista, que instaló una Junta Suprema que, si bien reivindicó la autoridad legitima de Fernando VII, se constituyó, por haber logrado el primer gobierno criollo y soberano en esta Audiencia, en el movimiento que arrancó el largo proceso de la independencia del Ecuador. Por eso Quito fue considerada en Chile como “Luz de América” y su revolución (1809-1812) fue, sin duda, el Primer Grito de Independencia en el país.
Sin embargo, en México el proceso tuvo grandes diferencias. Se inició un año más tarde que la Revolución de Quito. Para septiembre de 1810 ya había un grupo de conspiradores en movimiento; y el 16 de septiembre, el cura Miguel Hidalgo aprovechó de la misa para levantar la revolución (“Grito de Dolores”). Se convirtió en un movimiento de campesinos e indígenas, de modo que en México la rebelión fue auténticamente popular (en Haití, en 1804, la primera independencia latinoamericana, fue obra de esclavos, negros y mulatos), lo que provocó la asustada alineación de los criollos y “blancos” en la defensa de la autoridad legítima, listos para frenar a semejante plebe. Vencido Hidalgo (además fusilado y decapitado) al año siguiente, la revolución siguió bajo el liderazgo de otro cura: José María Morelos, igualmente vencido (y fusilado) en 1815. Resurgirá la lucha en 1817; pero solo con el “Plan de Iguala” (1821) se logró unificar fuerzas hasta vencer definitivamente a los realistas el 27 de septiembre de 1821. Con la entrada rebelde a la ciudad de México, quedó sellada la independencia del país.
Perú fue, en cambio, el último reducto de la resistencia virreinal ante el avance independentista en Sudamérica. El proceso tuvo sus complejidades, pues si bien José de San Martín llegó a tomar Lima e incluso se proclamó la independencia (28 de julio de 1821), las autoridades españolas aún no estaban sometidas, sino retiradas estratégicamente. Después de la conferencia de Guayaquil entre San Martín y Simón Bolívar (1822), fue preciso realizar la campaña final, que quedó bajo la dirección de Bolívar. Gracias a las batallas de Junín y Ayacucho (1824) se aseguraron las definitivas independencias de Bolivia y del Perú, con lo cual terminó el virreinato.
De manera que, recordando esas historias de las respectivas gestas patrióticas, México y Perú celebran, este 2021, el bicentenario de sus independencias. Prácticamente algo más de una década atrás, se conmemoraron las independencias de la mayoría de países latinoamericanos que, para entonces, conformaron el “Grupo Bicentenario”: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, México, Nicaragua, República Dominicana, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, más los delegados de Cuba, Guatemala, Haití, Honduras y Perú.
La celebración de los bicentenarios de hace una década, coincidió con el primer ciclo de los gobiernos progresistas de América Latina, por lo cual las condiciones de aquel momento fueron propicias para dar al proceso independentista el significado histórico preciso: se trató de un acontecimiento de enorme significación mundial, pues implicó la derrota del colonialismo como sistema mundial, en los albores del capitalismo. Asia y África solo se liberarán del coloniaje en el siglo XX. Además, la existencia de gobiernos progresistas igualmente movilizó una clara conciencia latinoamericanista, de modo que podía entenderse la continuidad de las luchas por la soberanía del pasado al presente, es decir, de aquella que hace doscientos años se libró contra el colonialismo europeo y la que hoy se libra contra las fuerzas imperialistas, que siguen tratando de mantener el control sobre las economías y sociedades latinoamericanas.
En nuestros días, la región no tiene las mismas orientaciones del pasado inmediato. Hegemonizan gobiernos conservadores, dominan las políticas de las derechas, predominan los intereses de las elites económicas empresariales. En consecuencia, se han dejado a un lado los principios de independencia, soberanía y dignidad, para dar prioridad a conceptos como competitividad, mercado libre y emprendimiento individual. La celebración de los bicentenarios en México y Perú luce aislada y sin el concurso de la unidad latinoamericana en los festejos por ideales comunes, que si estuvieron presentes durante la primera ola de las conmemoraciones bicentenarias.
Cierto es que durante aquellos festejos también surgieron polémicas. Hubo sectores que cuestionaron los bicentenarios de independencias que instalaron poderes criollos, sin alterar las herencias coloniales de las desigualdades y que construyeron repúblicas oligárquicas. Se olvida un hecho esencial: el gran bien histórico de las independencias fue la liberación contra el coloniaje. Y solo eso ya merecía las conmemoraciones, por ser un hecho de trascendencia mundial en el largo camino a la liberación social, que quedó como tarea para las repúblicas inmediatamente fundadas.
Hoy, los bicentenarios independentistas en México y Perú provocan otras polémicas. En México, arqueólogos e historiadores han cuestionado la forzada conmemoración oficial de los 700 años de la ciudad de México, que uniría la fundación de Tenochtitlán con la celebración de la independencia en 2021. Para los científicos sociales, no hay base para sustento de tal conexión, ya que la antigua ciudad aborigen fue fundada en 1325. Y, en cambio, en Perú, en pleno año bicentenario, aparecen segmentos sociales que se conmueven ante la posibilidad de que en las próximas elecciones presidenciales (5 de junio) triunfe Pedro Castillo, un maestro popular, contra quien se han lanzado las mismas fuerzas que en toda la región están dispuestas a la guerra de clases, con tal de que se impida el triunfo de candidatos que no representen a las elites empresariales neoliberales y a las derechas políticas y mediáticas que les auspician. En Perú, el presidente que se elija empezará sus funciones el 28 de julio, la fecha patria. En Ecuador, el flamante presidente Guillermo Lasso asumirá su cargo el 24 de mayo, día de la Batalla del Pichincha de 1822, que selló la independencia definitiva del país.
Blog del autor: http://www.historiaypresente.com/
Fuente de la Información: https://rebelion.org/bicentenarios-independentistas-historia-siempre-viva/