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Engels en su bicentenario

Por: Atilio A. Boron

 

Hoy, 28 de Noviembre, se cumplen doscientos años del nacimiento en Barmen-Elberfeld (Prusia) de Friedrich Engels, el gran amigo y permanente colaborador de Karl Marx. No es ésta la ocasión para reseñar la biografía de ese joven hijo de una acomodada familia de la burguesía alemana, propietaria de una importante hilandería en Manchester.  Brillantísimo y abierto como pocos a los signos de su tiempo, su espíritu inquieto y rebelde lo impulsó a ignorar a la universidad pese a que su condición económica le hubiera abierto las puertas de las mejores casas de estudios superiores de Alemania. Pero el escolasticismo, la oquedad y la infatuación de los académicos germanos -amén de las rígidas jerarquías de los claustros universitarios- resultaban insoportables para un espíritu tan inquieto e incisivo como el del joven Friedrich. Resignada, su familia lo envió a Manchester, a desempeñarse en la administración de la fábrica una vez acabado su servicio militar de un año en octubre de 1842. Aquel desdén por la universidad y el “castigo” familiar al enviarlo a Inglaterra no lo privó de cobrarse una temprana venganza gracias a una notable hazaña intelectual: entre los 22 y 24 años llevó a cabo una minuciosa investigación sociológica sobre la clase obrera en Manchester, corazón del capitalismo industrial, que se publicaría en Leipzig en 1845 cuando su autor aún no había cumplido los 25 años. Se trata, naturalmente, de su célebre libro: La Condición de la Clase Obrera en Inglaterra, una referencia insoslayable todavía hoy en cualquier curso sobre la historia de la industrialización británica. Ese joven de la burguesía alemana se convertiría  en un gran intelectual, en el sentido más amplio de la palabra, eclipsado por la enorme sombra que a su lado proyectaba el genio de Karl Marx. Éste, nada propenso a la lisonja y el elogio fácil, hizo justicia cuando definió a su amigo con dos frases. Una, Friedrich,  “el hombre más culto de Europa.” Otra: “un verdadero diccionario universal, capaz de trabajar a cada hora del día o de la noche, comido o en ayunas, veloz en escribir y en comprender como el mismo diablo.”

Fueron esas inusuales virtudes las que hicieron de Engels un interlocutor privilegiado –casi exclusivo– de Marx durante cuarenta años. Fue, por eso mismo, testigo, consejero, crítico y, como ya es sabido, silencioso e invisible coautor de algunas de las más importantes aportaciones teóricas plasmadas en su obra. Desde el momento en que se encontraron por primera vez en 1843 Marx advirtió que ese joven, dos años menor que él, era un intelectual de un espesor fuera de lo común, cuya palabra nunca desestimó y cuyo consejo siempre buscó hasta el último día de su vida, apagada en 1883. Un talento a quien Marx confió, en reiteradas oportunidades, la redacción de trabajos que luego se publicarían con su firma. Varios artículos publicaros por el New York Daily Tribune –cuya compilación luego daría origen nada menos que a El Dieciocho Brumario de Louis Bonaparte– fueron escritos por Engels a pedido de Marx. Por otro lado, éste aceptó escribir largas secciones o fragmentos de obras que más tarde aparecerían con la firma de Engels, como el décimo capítulo de la Segunda Parte del Anti-Dühring. En esa declarada admiración de Marx por su amigo, benefactor, compañero de militancia e interlocutor intelectual juega por cierto un papel decisivo el hecho de que haya sido este joven burgués de Barmen-Elberfeld quien invitara al hasta entonces filósofo de Tréveris a adentrarse en el camino de la economía política inglesa, una disciplina prácticamente esotérica en la atrasada Alemania de la primera mitad del siglo XIX y a la cual Engels tuviera acceso favorecido en parte por los intereses comerciales que su familia poseía en Gran Bretaña. A Engels debe Marx nada menos que el haber llamado su atención sobre las potencialidades que encerraba la economía política clásica para el análisis del capitalismo y la sociedad burguesa, y para el desarrollo del pensamiento y la práctica del socialismo. Sin la ayuda de Engels, Marx probablemente habría llegado a abrevar en esas fuentes; pero gracias a su amigo lo hizo antes y mejor.

Habría un sinfín de razones para celebrar el bicentenario del nacimiento de Engels. En mi Bitácora de un navegante. Teoría política y dialéctica de la historia latinoamericana, recientemente publicada por CLACSO y el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, se incluye un largo capítulo dedicado a explorar la riqueza y actualidad del pensamiento engelsiano y la deuda intelectual y política que tenemos por una labor que, entre tantas otras cosas, hizo posible la extraordinaria divulgación y popularización internacional del marxismo.[1] A continuación, y como un botón de muestra, les invito a leer uno de los párrafos finales de su libro El origen de la familia, la propiedad privada y el estado , de 1884.  Nótese la premonitoria actualidad de sus palabras: primero, por la importancia que le adjudica a las “deudas del Estado”; segundo, reemplácese “Bolsa” por Wall Street;  tercero, “sociedades por acciones” por megacorporaciones empresariales y, cuarto y final, agréguese a “el transporte y la producción” las ramas más dinámicas de la economía actual: las tecnológicas (Apple, Google, Facebook, Amazon, Microsoft, etcétera) y se obtendrá en una apretada síntesis una precisa radiografía de la naturaleza del Estado y el poder en los capitalismos contemporáneos, sus insanables contradicciones y su radical incompatibilidad con un sistema democrático. Leamos lo que escribiera en ese pasaje de su obra para comprobarlo:

“La forma más elevada de Estado, la república democrática —que en nuestras condiciones sociales modernas se va haciendo una necesidad cada vez más ineludible no reconoce oficialmente diferencias de fortuna. En ella la riqueza ejerce su poder indirectamente, pero por ello mismo de un modo más seguro. De una parte, bajo la forma de corrupción directa de los funcionarios, de la cual América es un modelo clásico, y, de otra parte, bajo la forma de alianza entre el gobierno y la Bolsa. Esta alianza se realiza con tanta mayor facilidad cuanto más crecen las deudas del Estado y cuanto más van las sociedades por acciones concentrando en sus manos no sólo el transporte, sino también la producción, haciendo de la Bolsa su centro.”

Huelgan las palabras y los elogios. Gracias por todo, por haber existido, eternamente joven Friedrich. ¡Hasta la victoria, siempre!

[1] Se puede descargar esta obra gratuitamente en  https://www.clacso.org/atilio-boron-bitacora-de-un-navegante/  Hay también una intervención de apertura en el Congreso Internacional Engels Vive 1820 -2020 a la cual puede accederse con el siguiente enlace de  YouTube:

https://www.youtube.com/watch?v=KE0DwNcMGCM
y una entrevista radial que me hiciera Telma Luzzani sobre Engels que puede escucharse en: https://ar.radiocut.fm/audiocut/atilio-boron-engels-fue-uno-primeros-en-teorizar-sobre-explotacion-mujer/

 

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La arteterapia y su rol en la educación

Por: Sofía García-Bullé

La arteterapia da la oportunidad de resolver problemas psicológicos y educativos a través de la creatividad.

La educación y la creatividad han ido de la mano desde que psicólogos y docentes comprendieron el potencial del pensamiento creativo como herramienta didáctica. Anteriormente, en artículos y webinars hemos hablado sobre el rol del arte y la literatura en el proceso de enseñanza.

Entre estos recursos que ayudan a los estudiantes a fusionar expresión con aprendizaje, está la arteterapia. Este martes 1 de diciembre a las 16:00 horas (GMT-6), Mónica Ogaz y Regina Freyman estarán presentes en nuestro próximo webinar con el tema El arte como respuesta creativa a cualquier problema humano.

Mónica Ogaz, reconocida artista plástica, graduada de la Academia de Bellas Artes de Florencia y titulada en Arteterapia y Psicoterapia Gestalt por el Instituto Gestalt de Bologna, ha dedicado su carrera a descubrir y comunicar el poder de la expresión artística en la psicología y la educación. La también Directora Académica de la Accademia D’Arte AD’A de Florencia y maestra de Pintura Creativa en Milán, compartirá foro con Freyman, maestra con 15 años de experiencia en el Tecnológico de Monterrey, tiempo que ha aplicado para perfeccionar la técnica del storytelling en la enseñanza.

Para comprender mejor los cuestionamientos que las expertas invitadas estarán resolviendo durante el webinar, habría que comprender a fondo primero: ¿Qué es la arteterapia? ¿Cómo se aplica para fines psicológicos y educativos? ¿Cómo intersecciona con el storytelling? A continuación presentamos algunas nociones básicas que ayudarán mejor a entender las ideas que serán expuestas en el próximo evento.

¿Qué es la arteterapia?

En sus términos más simples la arteterapia constituye la práctica de la terapia psicológica a través del ejercicio del arte. Es una disciplina relativamente reciente que sigue evolucionando y auto definiéndose en función del avance de los tiempos y las diferentes aplicaciones que van descubriéndose para esta.

Dos de las acepciones más aceptadas dentro de la comunidad académica provienen, la primera, de la Asociación profesional española de arteterapeutas (Ate), que describe la arte terapia como una profesión en la que la producción artística es utilizada desde un enfoque asistencial, con el fin de resolver problemas emocionales y psicológicos, así como favorecer la expresión.

Por otro lado, la Asociación Británica de Arte Terapeutas (BAAT por sus siglas en inglés), enfatiza en el hecho de que se trata de un tipo de psicoterapia, que utiliza diversos medios artísticos como base en la comunicación con los pacientes.

Estas dos definiciones marcan un espectro amplio en el que la arteterapia puede ser un vehículo de la expresión, un recurso para el cuidado de la salud mental y una herramienta educativa al mismo tiempo. El enfoque se presenta como multitudinario, pero, ¿cómo puede aplicarse y funcionar en todos estos frentes? Para lograrlo es necesario un conocimiento profundo acerca de las intersecciones entre la educación, el ejercicio del arte, la expresión y la experiencia educativa.

Utilidad de la arteterapia y su aplicación para diferentes fines

Si bien la arteterapia tuvo su origen en el terreno de la psicología, se perfila para ser una herramienta muy útil para el apoyo a alumnos con problemas de índole mental o emocional, como el estrés, la ansiedad, los trastornos alimenticios, o algún tipo de trauma; también puede ser instrumental en algunos casos donde exista alguna condición en detrimento de la capacidad física, como la fibromialgia. De la misma forma, los alumnos con neurodivergencias pueden ser beneficiados con la integración de un enfoque de arteterapia.

En teoría, cualquier situación que dificulte la comunicación verbal o un proceso cognitivo tradicional sería mitigada con la integración de la arteterapia en la experiencia educativa. Los objetivos de la arteterapia son esenciales para asegurar un proceso de aprendizaje efectivo. Los fines de esta práctica son vastos, pero entre los principales se pueden contar: aumentar la autoestima, la confianza y el sentimiento de utilidad en el alumno; potencializar las capacidades creativas y cognitivas, así como la movilidad y la psicomotricidad, fortalecer el desarrollo personal, consolidar un sentimiento de bienestar e incrementar la interacción social.

Esto se puede lograr no solamente con el ejercicio del arte plástico, la literatura oral y escrita tienen un rol importante en la aplicación de la arteterapia. El ejercicio de la lectura recreativa abre canales cognitivos que facilitan el aprendizaje, la narración también juega un papel importante, dado que ofrece la oportunidad de comunicar a través del pensamiento creativo y permite a los alumnos integrarse a la experiencia educativa en sus propios términos.

Si quieres saber más sobre cómo aplicar la arteterapia a tu método de enseñanza, o si buscas otra manera de aprender, te recordamos que nuestro próximo webinar que tratará a fondo el tema de la mano de expertas como Mónica Ogaz y Regina Freymann será transmitido en la página de Facebook del Observatorio este martes 1 de diciembre a las 16:00 horas (GMT-6)

¿Has aplicado la arteterapia en tus clases? ¿Has tenido experiencia aprendiendo a través de esta disciplina? Cuéntanos en los comentarios.

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/arteterapia-educacion

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Que el pueblo se lo demande

Por:  Francisco Javier López Martín

Pasan los meses de gestión del nuevo Ingreso Mínimo Vital (IMV) y hay en torno a un millón de solicitudes), aunque se han resuelto poco más de 300.000, de las cuales se han rechazado cerca del 60 por ciento. El ministro de la Seguridad Social un día dice que la mitad de los solicitantes van a ser rechazados y otro día cuenta que entre un 20 y un 30% no van a cobrar porque no reúnen los requisitos. Algo no marcha desde el principio, alguien no se ha creído este proyecto y el propio gobierno lo sabe.

Se empeñaron en crear una nueva prestación económica para personas sin ingresos cuando ya existían programas de rentas mínimas en todas las comunidades autónomas. Se empeñaron en inventar la pólvora sin tomar en cuenta que no tenían capacidad, aún más en tiempos de pandemia, para hacer frente al alto número de solicitudes que podía producirse.

Para completar el desatino, en esas ansias que los gobernantes suelen demostrar a la hora de controlar los posibles fraudes de los más pobres (que nunca se corresponde con la misma diligencia con respecto a los más ricos), el gobierno se dedicó a poner condiciones extenuantes en la normativa de creación del Ingreso Mínimo Vital (IMV) para controlar el acceso.

En consecuencia, meses después de ponerlo en marcha, el resultado es decepcionante. Menos mal que quienes ya cobraban una renta mínima en su comunidad autónoma la han seguido cobrando, aunque Comunidades como la Madrileña envían cartas a sus ciudadanos amenazando con quitarles la percepción si no solicitan el IMV, siguiendo así el mismo criterio de ahorrar con los pobres para transferirlo a los ricos, en forma de concesiones de contratos a grandes grupos privados para pruebas serológicas, rastreadores, plazas de hotel, hospitales como el del IFEMA, de usar y tirar.

El gobierno podría haber revisado en profundidad la nueva prestación del IMV, pero eso significaría reconocer que hay algún error de bulto, por exceso de unos y por defecto de otros. Por ello han preferido introducir modificaciones en la tramitación de las ayudas del IMV, en un intento desesperado por enmendar el entuerto.

Han acordado que las ayudas se cobren con carácter retroactivo, en caso de ser aprobadas, es decir que comenzarán a pagarlas desde el 1 de junio y no desde el momento de la aprobación, lo cual significa que se cobrarán atrasos. Algo es algo, menos es nada, pero eso no soluciona el alto número de rechazos que el ministro pronosticaba, porque él mismo hizo la ley y la trampa.

Otra de las modificaciones es que el plazo de resolución se extiende a seis meses, para evitar que el silencio administrativo haga decaer la solicitud a los tres meses de haberse presentado. Se reconoce así la incapacidad para resolver en cortos plazos de tiempo las solicitudes de quienes viven situaciones verdaderamente dramáticas.

En cuanto a la obligación de estar inscrito como demandante de empleo se elimina como requisito para tramitar la solicitud, aunque se mantiene con posterioridad, si la solicitud se aprueba. Se matiza además esta obligación para estudiantes, cuidadores no profesionales de personas dependientes, mayores de 65 años, o personas reconocidas  como dependientes, o con discapacidad.

Tampoco tendrán que presentar certificado de empadronamiento y será la propia administración la que compruebe los datos del padrón. Algo que forma parte de la obligación de todas las administraciones de no someter al administrado a la obligación de aportar documentos que obran en poder de alguna de ellas.

El que las personas sin recursos puedan contar con unos ingresos mínimos para atender a las necesidades vitales parece una obligación evidente de cualquier gobierno en una sociedad moderna, especialmente cuando la situación se desborda, como está ocurriendo a causa de la pandemia.

Hay quienes consideran que sería bueno que todos los habitantes de un país percibieran una renta básica y, de hecho, hay países que han realizado experiencias encaminadas a su implantación, desde Finlandia a Kenia, pasando por Alaska, Canadá, o Alemania. Ensayos no concluyentes, pero que trabajan en esa idea de que toda persona, por el hecho de nacer tiene derecho a unos ingresos básicos para vivir.

Hay mucho hablado y debatido sobre este tema, hasta el punto de que casi todos los países europeos y todas las comunidades autónomas españolas tienen programas de rentas mínimas, con el objetivo de conceder ayudas económicas y sociales que aseguren que las personas y familias sin ingresos puedan contar con unos recursos que les permitan atender sus necesidades básicas. Fue algo que los sindicatos arrancamos a los gobiernos autonómicos tras la famosa Huelga General del 14-D de 1988.

Parece lógico que, en estos momentos, para hacer frente a situaciones excepcionalmente duras se puedan poner en marcha medidas urgentes para taponar el desastre económico y social. Una de esas medidas podría haber sido armonizar, coordinar, reforzar los recursos que cada comunidad autónoma dedica a proteger a su ciudadanía contra la pobreza. Podrían haber unificado requisitos de acceso y establecido condiciones y cuantías mínimas para incorporar a nuevas personas golpeadas por los efectos de la pandemia.

No lo hicieron así y ahora tenemos dos prestaciones equiparables solapadas la una sobre la otra. El resultado previsible será que el gobierno de España terminará pagando menos de las necesarias, tarde y mal, mientras que algunas comunidades se van a quitar de en medio a un buen número de personas perceptoras, como ya hemos relatado que intenta hacer el gobierno de la Comunidad de Madrid.

Lo cierto es que ningún ciudadano, o ciudadana, tiene la culpa de la mala gestión de sus gobernantes, ni tiene por qué soportar sus ineficacias, los enfrentamientos entre administraciones, ni sus ineficiencias. Cuando alguien se equivoca, debería reconocerlo y apresurarse a corregir el error. No es frecuente en política y, aun menos en la política española, unas veces por soberbia, otras por ineptitud reiterada y en no pocas ocasiones porque todos los políticos temen dar sensación de debilidad.

Reconocer los errores es muy sano, corregirlos es lo justo, escuchar a las personas, sus necesidades y aplicarse a atenderlas es obligación para cualquier gobierno en cualquier nivel de competencia, del más pequeño municipio, al gobierno del Estado, pasando por la comunidad autónoma. Y si así no lo hicieren, que el pueblo se lo demande.

Fuente: https://nuevarevolucion.es/

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Covid-19, nueva normalidad, viejas dudas,falsas ilusiones

Por: Eduardo Camín*

En esta época marcada por la Covid- 19 nuestro gran reto es encontrar la forma de protegernos del virus, a nosotros, a nuestras familias, y a la vez conservar nuestros empleos. Para los responsables políticos, esto se traduce en superar la pandemia sin causar, paralelamente, daños irreversibles a la economía. Mientras tanto, en búsqueda de las mejores soluciones, los gobiernos continúan escuchando a la ciencia, sin contemplar las evidentes ventajas de una mayor cooperación internacional podría dar una respuesta más adecuada, a la crisis.

Con la batalla contra la Covid-19 sin ganar aún, se ha instalado la idea de que lo que nos espera tras la victoria es una “nueva normalidad” en la forma de organizar la sociedad y en la forma de trabajar. Aunque esta noción no es nada tranquilizadora. Y no lo es porque nadie sabe explicar a ciencia cierta en qué consistirá esta nueva normalidad, que parece que será dictada por las limitaciones impuestas por la pandemia y no por nuestras elecciones y preferencias.La nueva normalidad: un viaje de cambios sociales | RTVE

Pero ya hemos oído esto antes. Lo oímos en la crisis de 2008-2009 cuando nos dijeron que, una vez inoculada la vacuna contra el virus de los excesos financieros, la economía mundial sería más segura, más justa y más sostenible. Y no fue así. Se restableció la antigua normalidad, castigando duramente a la población más desfavorecida, y dejándola en peor situación.

Los símbolos de la ineficacia

 Este es el momento de examinar más de cerca esta nueva normalidad, y para comenzar la tarea de forjar una normalidad mejor, no tanto para los que ya tienen mucho sino para los que tienen demasiado poco. Esta pandemia ha revelado de la manera más cruel la extraordinaria precariedad y las injusticias de nuestro mundo laboral. Se trata de la destrucción de los medios de vida de la economía informal –en la que según la OIT, se ganan la vida seis de cada diez trabajadores– la que ha provocado las advertencias del Programa Mundial de Alimentos sobre la pandemia de hambre que se avecina.

Se trata de los agujeros enormes de los sistemas de protección social, incluso de los países más ricos, que han dejado a millones de personas en situación muy precaria. Se trata de la falta de garantías de seguridad en el trabajo, que cada año condena a casi tres millones de personas a morir debido al trabajo que realizan. Y se trata de la dinámica incontrolada de la creciente desigualdad que hace que, si bien en términos médicos el virus no discrimina entre sus víctimas, en su impacto social y económico, discrimina brutalmente a los más pobres y vulnerables.

Noticias coronavirus | Cepal pide una 'normalidad mejor' en cambio de una 'nueva normalidad' | Internacional | PortafolioLo único que debería sorprendernos en todo esto es que estamos sorprendidos. Antes de la pandemia, la falta de trabajo decente se manifestaba principalmente en episodios individuales de desesperación silenciosa. Ha sido necesaria la irrupción de la Covid-19 para sumarlos al cataclismo social colectivo que el mundo afronta hoy. Pero siempre se supo, siempre estuvo presente, sencillamente, optamos por no preocuparnos.

En general, las decisiones políticas, por acción u omisión, más que aliviar el problema, lo agravaron. Hace 52 años, en un discurso a los trabajadores sanitarios en huelga, y en vísperas de su asesinato, Martin Luther King recordó al mundo la dignidad inherente a todo trabajo.

En la actualidad, el virus ha vuelto a poner de manifiesto la función siempre esencial, y en ocasiones épica, de los héroes que trabajan en primera linea de esta pandemia. Son personas por lo general invisibles, ignoradas, infravaloradas, incluso ninguneadas, que con demasiada frecuencia figuran en la categoría de trabajadores pobres y en situación de inseguridad: los trabajadores de la salud y de los servicios de prestación de cuidados, el personal de limpieza, las cajeras y cajeros de supermercados, el personal del transporte.

Hoy, negar la dignidad a estas y a otros tantos millones de personas, es el símbolo del desprecio de la clase política y de nuestras responsabilidades futuras. Pero tendremos ante nosotros la tarea de forjar un futuro del trabajo que resuelva las injusticias que la pandemia ha dejado al descubierto, junto con otros retos permanentes, imposibles de postergar: la transición climática, digital y demográfica. Esto es lo que define “una normalidad mejor” que ha de ser el legado perdurable de la emergencia sanitaria mundial de 2020.

Mercados: pagar para vivir

Mientras tanto se nos repite hasta el cansancio que los ‘mercados’ son el mejor regulador de la economía. Una mentira interesada, un fake ideológico. En realidad cabria preguntarse  ¿Qué han hechos los mercados con la pandemia? Subir los precios de los materiales imprescindibles para hacerle frente y multiplicar los beneficios de las empresas/élites.Desempleo y EU presionan a México para regresar a la "nueva normalidad"....

El ‘regulador’ ha decidido enriquecerse antes que salvar vidas. El mercado internacional de materiales médicos está controlado por pocas empresas, que ponen condiciones draconianas ante la demanda, eso si,  bajo el manto legal de la libre empresa promovido por la Organización Internacional del Comercio (OMC ). A la vez, los estados, sometidos a los mercados, no se atreven ni a confiscar unos stocks imprescindibles para la vida, ni mucho menos a nacionalizar unas empresas que especulan con el precio de la muerte.

Los precios de los respiradores imprescindibles para evitar la muerte de pacientes, en especial los mayores, se han multiplicado por ocho en algunos casos. Se trata de convertir la enfermedad  en un negocio, de hacer crecer el capital a costa de vidas humanas, ahora y siempre. El lucro, la especulación, la economía en negro, obligar a pagar las deudas antes de invertir en bienestar, las necropolíticas que ya están aquí,son los males mortales del capitalismo.

Debe ser la atención primaria –que no sólo se debe mantener abierta sino que debería reforzarse incluso ahora para contener a los enfermos que están en casa, controlarlos y evitar, si es posible, que lleguen al hospital-, la medicina preventiva, la clave del sistema sanitario y no los hospitales, caros, peligrosos e insostenibles. Y menos aún, los hospitales privados, creados para dar beneficios a sus accionistas y corporaciones propietarias.

Había y hay que prevenir. Y no son mayoría los profesionales que han recibido la formación suficiente para detectar a tiempo estas enfermedades emergentes. Alguien pensará: ¿cómo se puede prevenir algo de lo que no se sabe nada? No es exactamente así.

En septiembre de 2019, la Junta de Vigilancia Mundial y Prevención, integrada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial ,en un dictamen para Naciones Unidas (El mundo en peligro Informe anual para la preparación de las emergencias sanitarias), advertía: Nos enfrentamos a la amenaza muy real de una pandemia fulminante, sumamente mortífera, provocada por un patógeno respiratorio».

«Se transmitiría a través de gotas procedentes de la respiración. Podría infectar a un gran número de personas y en poco tiempo matar a entre 50 y 80 millones, dado que con 36 horas se puede viajar a cualquier lugar. Y sería capaz de destruir casi el 5% de la economía mundial. Una pandemia mundial de esta escala sería una catástrofe y desencadenaría caos, inestabilidad, e inseguridad en todas partes. Sería el resultado de una convergencia sin precedentes”, añadía.

El informe dice que sería una crisis de carácter ecológico, político, económico y social, como el crecimiento demográfico, la progresiva urbanización, la integración mundial de la economía, la aceleración y generalización de los desplazamientos, los conflictos, las migraciones y el cambio climático.

El mundo, aseguran, cada vez sufre más brotes de enfermedades infecciosas.Se parece demasiado a lo que está pasando. Sabían que podía pasar y describen las posibles causas. No se ha hecho nada efectivo para prevenirlo y hacerle frente. Vivimos al día, Carpe Diem, como enseñaba el poeta Horacio “ aprovecha el dia de hoy confía lo menos posible de mañana”

Así estamos ahora mismo. Con la pandemia atacando con más dureza los lugares y los barrios más pobres, donde la población vive en pisos con más gente por metro cuadrado, a veces amontonados, mal alimentados y con peores estándares de salud. Con la Covid-19 haciendo más daño donde encuentra más desigualdades y precariedad y la atención primaria está más debilitada.

Con el aislamiento, que es más duro para las personas que viven en pisos más reducidos, sin terrazas. Y con menos capacidad de acceder a internet, la única puerta abierta, aunque sea virtual, a la cultura y el ocio. Con las niñas y los niños que viven en estos inmuebles sufriendo una prisión, que por mucho que sea por su bien, no deja de ser una radical restricción de sus necesidades de moverse y relacionarse.EL TRABAJO INFORMAL. | regencia

Con trabajadores manteniendo los servicios esenciales a cara descubierta, sin los equipos necesarios porque no se ha hecho prevención. Sin haber preparado los y las profesionales de la salud para que dispusieran de datos para poder entender el futuro que se acercaba.

Al fin y al cabo, sólo era una posibilidad expresada por científicos.No lo decían ni las élites, ni los economistas ortodoxos, que, incompetentes, nos maltratan con falsas verdades. Y los políticos que gobiernan y los que dicen controlar, y nunca han sentido la obligación de informarse ni de actuar. Ni a mirar el futuro, preocupados como están por los tiempos electorales. Y si alguien lo advierte, le marginan, le tapan la boca.

Y no son ajenos los medios de comunicación, públicos y privados, sometidos a la corriente del pensamiento dominante. No hablamos de los periodistas, que bastante tienen con mantener el trabajo. Lo hacemos de la propiedad y de sus lacayos. Así se descompone la sociedad. Así se pierde la confianza. El sistema está tocado, pero sigue siendo el terrible monstruo mitológico de la quimera como ilusión.

*Periodista uruguayo miembro de la ONU en Ginebra Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

Fuente e imagen:  http://estrategia.la/2020/11/23/covid-19-nueva-normalidad-viejas-dudasfalsas-ilusiones/

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México: El secuestro de la educación

Por: Elisa Guerra Cruz

México es tristemente conocido por los estragos del crimen organizado. Es una tierra por lo demás vibrante, de gente trabajadora, pero asfixiada por la pobreza y la corrupción. La educación debería ser al menos parte de la respuesta, la palanca para sacarnos del círculo vicioso. Sin embargo, de alguna manera se convirtió también en víctima de un sistema ineficiente y abusivo.

Hace cien años, tras la revolución, México estaba dolido y desorganizado. La tasa de analfabetismo era de un 72%, y eran muy pocos los niños que llegaban a la escuela, en su mayoría de las clases urbanas y privilegiadas. En las siguientes décadas, el país progresó lenta pero persistentemente hacia la escolarización y la alfabetización casi universales. En 1982, ocho de cada diez adultos sabían leer y la gran mayoría de los niños tenía acceso a la escuela primaria.

En 2000, Vicente Fox ganó las elecciones presidenciales, poniendo fin a 70 años de gobierno del PRI. Ese mismo año se administró la primera edición de la prueba PISA. Cuando se publicaron los resultados, el pueblo mexicano se enteró de que sus cifras de aprovechamiento educativo no solo eran malas sino, de hecho, las peores del mundo, al menos entre los países de la OCDE.

De inmediato, y con razón, surgió un clamor para exigir calidad. No era suficiente poder ir a la escuela: era necesario, por supuesto, aprender algo mientras se estaba ahí. La obsesión por encontrar culpables se dirigió hacia los maestros, los padres, e incluso a los mismos estudiantes. Hubo quienes señalaron a los líderes sindicales, otros, a la pobreza, la corrupción, o a la supuesta cultura mexicana del mínimo esfuerzo. Algunos políticos encontraron la manera de usar a su favor el penoso estado de la educación escolar. Tras la reciente alternancia del poder, resultaba aún más sabroso caer en la tentación de volcar las culpas, habidas y por haber, en las administraciones anteriores: ¿No están aprendiendo los niños? No es culpa nuestra, es culpa de los que vinieron antes que nosotros.

La educación dejó de ser venerada como la vencedora de todos los males, la constructora de la democracia, para convertirse en rehén político, autora de las desigualdades, ángel herido con las alas rotas a la que hay que salvar -y, si eso no se puede, crucificar.

En poco más de dos décadas hemos tenido cinco reformas educativas, la más reciente aún en proceso. Nunca habían sido tan frecuentes e infructuosas. Le lleva más tiempo a un niño concluir la escuela primaria, que lo que tarda cada gobierno en reformar el sistema completo, por lo menos en papel. La educación se convirtió en prisionera involuntaria de las campañas electorales y las promesas políticas, secuestrada por el rescate del voto. Cada administración entrante repudia lo que hizo la anterior y comienza de nuevo, como perro persiguiendo su cola. Cambian los planes de estudio y rediseñan los libros de texto, a un costo considerable, y zapatean en torno a la evaluación y la rendición de cuentas, el presupuesto y la gestión escolar, pisoteando a los danzantes en un baile improvisado, sin ritmo y a destiempo.

Veinte años después de aquella primera prueba PISA, las cifras de México todavía están en muy mal estado. Las nuevas y supuestamente brillantes reformas de los últimos años han nacido muertas o han desfallecido en su infancia. Se conciben a toda prisa y se meten al microondas con la esperanza de cocinarlas a tiempo para las próximas elecciones. Se publican largos documentos, a veces plagados de errores y contradicciones, cientos de páginas que crean la ilusión de consistencia y profundidad, buscando impresionar o desanimar su lectura, posiblemente ambas cosas.

Después de cada reforma viene la capacitación a docentes, acelerada, imprecisa y obligatoria, con sabor a adoctrinamiento. Se toman las fotos oficiales para cacarear la entrada al nuevo mundo. Los dirigentes reciben aplausos y reverencias, mientras que los niños siguen al margen del proceso que debería ponerlos al centro, los padres se enteran por las noticias que hay más de lo mismo, y los maestros, ya de por sí sobrecargados, se las arreglan solos para buscarle la orilla al revoltijo. Muchos terminan haciendo lo mismo de siempre, pero llamándolo como quiera llamarlo la presente administración. Se cambia el branding, pero continúan las mismas estrategias pedagógicas que no nos han llevado a ninguna parte. Las mismas prácticas de enseñar para el examen y de rendir pleitesía al libro de texto. El enorme y pesado sistema educativo es testarudo y resistente al cambio.

Las reformas exitosas toman su tiempo, nunca menos de una década, y probablemente al menos dos. ¿Podrá existir, algún día, una administración lo suficientemente valiente y humilde como para reconocer que hay demasiadas complejidades, demasiados intereses creados y demasiados factores que impactan el aprendizaje? Desde la pobreza hasta la violencia, desde la inercia y hasta los valores culturales, ¿cómo podríamos esperar atenderlo todo en cinco minutos?

Sería más realista elegir algunos puntos clave, un par de elementos críticos, y abordarlos sin prisas, pero sin pausas. Dejar algunos temas en la olla de lento cocimiento, con plena conciencia de que no se podrán recoger los frutos políticos de esos esfuerzos durante el mandato. Así fue el caso de Chile, que entre 1990 y 2010 logró una reforma incremental transitando de una administración a otra, con algunos retrocesos, un par de pasos en falso, pero con un avance sostenido. Los sindicatos de maestros – que sí permanecen ,y observan el ir y venir de Presidentes y legisladores- tienen un papel monumental en el proceso. En la reforma educativa chilena, el Colegio de Profesores y Profesoras y el gobierno negociaron y eventualmente acordaron incrementos salariales, incentivos colectivos e individuales y un esquema de evaluación docente, aún si ello significó ceder rebanadas de sus  respectivos músculos.

En México, las relaciones entre sindicato y gobierno parecen una pelea de box que sigue, y sigue, y sigue: en cada round, un contendiente derrumba al otro, porque el objetivo es vencer, incluso humillar. Al sonar la campana cada uno se retira a su propia esquina, alternando las caídas y rumiando la próxima estocada. Ad infinitum.

¿Cómo salir del amasijo de reformas frustradas en México? Una comisión independiente de alto nivel, de convocatoria honorífica, podría imaginar una reforma incremental, con un enfoque realista sin dejar de ser ambicioso. Dos cuestiones fundamentales por donde se podría empezar son qué aprender (currículo) y cómo aprenderlo (pedagogía y desarrollo docente). Los temas más cargados, políticamente hablando, podrían permanecer en paralelo y negociarse con mas tiempo. El diseño y la implementación de esta reforma se extendería más allá de una sola administración, la siguiente partiendo desde donde quedó la última, como en el caso chileno. Al mismo tiempo que se nutre y protege el plan central, permitiéndole madurar y dar frutos, se siguen construyendo los temas pendientes.

No hay manera de garantizar que lo que una administración comience hoy continuará en la siguiente, pero es más probable que esto suceda si la reforma carece de firma política, si fluye hacia los estudiantes y maestros, y no en la dirección del voto o del dinero. Si la comisión es verdaderamente independiente y está compuesta por reconocidos educadores y líderes de opinión de diferentes ámbitos, su respetabilidad podría ser la incubadora que mantuviera segura y cobijada a la reforma en sus etapas iniciales de diseño e implementación.

Necesitamos rescatar a la educación de los colmillos de la arrogancia y la ambición política. Si no encontramos una solución creativa, estaremos, dentro de otros veinte años, exactamente en el mismo lugar en el que estamos ahora, si no es que peor.

*Elisa Guerra fue nombrada “Mejor Educadora en América Latina” por el Banco Interamericano para el Desarrollo en 2015. Actualmente es candidata a Maestra en Educación por la Universidad de Harvard, y forma parte de la Comisión Internacional “Los Futuros de la Educación” de la UNESCO.

Fuente e imagen:  http://www.educacionfutura.org/mexico-el-secuestro-de-la-educacion/

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Brasil: Lamento de cautiverio y de liberación: día de la Conciencia Negra

Lamento de cautiverio y de liberación: día de la Conciencia Negra

Leonardo Boff

El 20 de noviembre de 2020, día en que hemos celebrado el día de la Conciencia Negra, jornada de reflexión contra el racismo y de reconocimiento de la dignidad de la población negra en Brasil (más de la mitad), fue cobardemente asesinado, a golpes, y sofocado hasta la muerte, el negro João Alberto Freitas, de 40 años, por dos vigilantes de seguridad y un policía, en un Carrefour de Porto Alegre. Las escenas muestran una increíble brutalidad y cobardía y revelan todo el racismo presente en sectores de la sociedad y cuán inhumanos y crueles podemos ser.

En homenaje a João Alberto Freitas, vuelvo a publicar un texto que escribí tiempo atrás, pero que guarda permanente actualidad. 

La Pasión de Cristo continúa siglo tras siglo en el cuerpo de los crucificados. Jesús agonizará hasta el fin del mundo, mientras uno solo de su hermanas y hermanos esté pendiendo todavía de alguna cruz, a semejanza de los bodhisatwas budistas (los iluminados) que se detienen en el umbral del Nirvana para retornar al mundo del dolor –samsara– en solidaridad con quienes sufren, personas, animales y plantas. Con esta convicción, la Iglesia Católica, en la liturgia de Viernes Santo, pone en la boca de Cristo estas palabras conmovedoras:

“Pueblo mío, mi pueblo elegido ¿en qué te entristecí? Dime. ¿Qué más podría haber hecho por ti? ¿en qué te falté? Yo te hice salir de Egipto y te alimenté con maná. Te preparé una tierra hermosa; tú, la cruz para tu rey”.

Al celebrar la abolición de la esclavitud el 13 de mayo de 1888, nos damos cuenta de que aún no se ha completado. La pasión de Cristo continúa en la pasión del pueblo negro. Falta la segunda abolición, la de la miseria y el hambre. Se oyen todavía los lamentos de cautiverio y de liberación venidos de las senzalas, hoy de las favelas alrededor de nuestras ciudades. La población negra todavía nos habla en forma de lamento:

“Hermano mío blanco, hermana mía blanca, pueblo mío: ¿qué te hice yo, en que te entristecí? ¡Respóndeme!

Yo te inspiré la música cargada de banzo y el ritmo contagioso. Te enseñe cómo usar el bumbo, la cuica y el atabaque. Fui yo quien te dio el rock y la ginga de la samba. Y tú tomaste lo que era mío, te hiciste nombre y renombre, acumulaste dinero con tus composiciones y nada me devolviste.

Yo bajé de los cerros y te mostré un mundo de sueños, de una fraternidad sin barreras. Creé mil fantasías multicolores y te preparé la mayor fiesta del mundo: dancé el carnaval para ti. Y tú te alegraste y me aplaudiste de pie. Pero pronto, muy pronto, me olvidaste, reenviándome a los cerros de la periferia de la ciudad, a las favelas, a la realidad desnuda y cruda del desempleo, del hambre y de la opresión.

Hermano mío blanco, hermana mía blanca, pueblo mío: ¿qué te he hecho, en que te entristecí? ¡Respóndeme!

Yo te di en herencia el plato de cada día, los frijoles y el arroz. De los restos de comida que me daban, inventé la feijoada, el vatapá, el efó y el acarajé: la cocina típica de Brasil. Y tú me dejas pasar hambre. Permites que mis niños mueran de hambre, o que sus cerebros queden irremediablemente afectados, infantilizados para siempre.

Yo fui arrancado violentamente de mi patria africana. Conocí el navío-fantasma de los negreros. Fui hecho cosa, pieza, esclavo. Fui la madre-negra para tus hijos. Cultivé los campos, recogí el tabaco y planté la caña. Hice todos los trabajos. Fui yo quien construyó las bellas iglesias que todos admiran y los palacios que habitaban los dueños de esclavos. Y tú me llamas perezoso y me detienes por vagabundeo. A causa del color de mi piel me discriminas y todavía me tratas como si fuera esclavo.

Hermano mío blanco, hermana mía blanca, pueblo mío: ¿qué te hice, en que te entristecí? ¡Respóndeme!

Yo supe resistir, conseguí huir y fundar quilombos o palenques: sociedades fraternales, sin esclavos, de gente pobre pero libre, negros, mestizos y blancos. A pesar de los azotes en mi espalda, trasmití la cordialidad y la dulzura al alma brasilera. Y tú me enviaste al capitán-do-mato para cazarme como a un bicho, arrasaste mis quilombos y aún hoy impides que la abolición de la miseria que esclaviza sea para siempre verdad cotidiana y efectiva.

Yo te mostré lo que significa ser templo vivo de Dios. Y, por eso, cómo sentir a Dios en el cuerpo lleno de axé y celebrarlo en el ritmo, en la danza y en las comidas. Y tú reprimiste mis religiones llamándolas ritos afro-brasileros o considerándolas simple folclore. Invadiste mis terreiros echándoles sal y destruyendo nuestros altares. No raras veces, hiciste de la macumba un caso policial. La mayor parte de los jóvenes asesinados en las periferias con edades entre 18 y 24 años son negros, y por el hecho de ser negros son sospechosos de estar al servicio de las mafias de la droga. La mayoría de ellos son simples trabajadores.

Hermano blanco, hermana mía blanca, pueblo mío: ¿qué te hice, en que te entristecí? ¡Respóndeme!

Cuando con mucho esfuerzo y sacrificio conseguí ascender un poco en la vida, ganando un salario trabajado, comprando mi casita, educando a mis hijos, cantando mi samba, apoyando a mi equipo preferido y pudiendo tomar el fin de semana una cervecita con los amigos, tú dices que soy un negro de alma blanca, disminuyendo así el valor de nuestra alma de negros dignos y trabajadores. Y en los concursos, en igualdad de condiciones, casi siempre decides a favor de un blanco.

Y cuando se pensaron políticas que reparasen la perversidad histórica, permitiéndome lo que siempre me negaste, estudiar y formarme en las universidades y en las escuelas técnicas y así mejorar mi vida y la de mi familia, la mayoría de los tuyos grita: va contra la constitución, es una discriminación, es una injusticia social.

Hermano blanco, hermana mía blanca, pueblo mío: ¿qué te hice, en que te entristecí? ¿Qué hiciste con mi hermano João Alberto Freitas cobardemente asesinado por dos vigilantes de seguridad y un policía en un Carrefour de Porto Alegre. ¡Respóndeme!

Mis hermanos y hermanas negros, en este día 20 de noviembre, día de Zumbi y de la conciencia negra, quiero homenajearles a todos ustedes que consiguieron sobrevivir durante todo este largo tiempo, porque la alegría, la música, la danza y lo sagrado están dentro de ustedes, a pesar de todo el viacrucis de sufrimientos que injustamente les son impuestos.

Con mucho axé y cariño.

Fuente de la Información: https://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=1008
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México: Publica MEJOREDU resultados de la Encuesta sobre experiencias de las comunidades educativas durante los primeros meses de la contingencia sanitaria por COVID-19

Publica MEJOREDU resultados de la Encuesta sobre experiencias de las comunidades educativas durante los primeros meses de la contingencia sanitaria por COVID-19

Erick Juárez Pineda

La Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) publicó el informe de resultados de la Encuesta sobre experiencias de las comunidades educativas durante la contingencia sanitaria por COVID-19. Este estudio, efectuado durante los primeros meses de la actual contingencia sanitaria, contó con la participación de cerca de 194 mil personas, entre estudiantes, madres y padres de familia, docentes, directoras y directores de escuelas de educación básica de México.

Fue realizado con el propósito de aportar información que contribuya al diseño de estrategias para la atención de futuras emergencias, al fortalecimiento del sistema educativo mexicano y a garantizar el pleno cumplimiento del derecho a la educación.

En el informe también se dan a conocer diversas propuestas para atender necesidades en la modalidad a distancia y en el escenario del próximo regreso a clases presenciales o en una modalidad híbrida durante este ciclo escolar. Las sugerencias se presentan en cuatro ámbitos estratégicos: Acceso y permanenciaCalidad de los aprendizajesBienestar educativo y Gobernanza del sistema educativo.

En materia de Acceso y permanencia, Mejoredu propone crear estrategias de atención diferenciada por nivel y servicio educativo que consideren las principales desigualdades de las y los estudiantes y sus familias. Asimismo, instituir medidas específicas para recuperar a quienes que no han podido participar del aprendizaje a distancia y apoyar a aquellos que están en riesgo de dejar la escuela; diseñar actividades de aprendizaje a distancia específicas para estudiantes que no tienen acceso a internet, televisión o radio, y fortalecer gradualmente las capacidades de las escuelas para que funcionen como centros de comunicación, intercambio de información y conexión en futuras situaciones de emergencia.

En el rubro Calidad de los aprendizajes, se sugiere establecer un currículo de emergencia basado en la priorización de contenidos, la flexibilidad y una adecuada dosificación de la carga de trabajo para las y los estudiantes; ofrecer al personal docente y directivo formación pertinente y de calidad para situaciones de emergencia, y desarrollar estrategias específicas que apoyen la comunicación, la retroalimentación y la orientación de las actividades educativas.

Asimismo, propone fortalecer las capacidades de acompañamiento de las familias en los procesos educativos de sus hijas e hijos en una situación con presiones de tiempo; diseñar e implementar estrategias de reforzamiento y recuperación de los aprendizajes, y planear esquemas educativos híbridos para preparar al sistema educativo para futuras situaciones similares a la actual.

En el ámbito del Bienestar educativo sugiere: impulsar el fortalecimiento de los vínculos afectivos de las comunidades educativas; brindar acompañamiento emocional a las comunidades escolares; procurar el balance de los distintos aspectos de la vida de los actores educativos, y disminuir las cargas de trabajo administrativas o no pedagógicas a las y los docentes y directivos durante la educación a distancia.

También señala la necesidad de proteger la integridad y la salud física de las y los actores educativos mediante protocolos, orientaciones y el fortalecimiento de las condiciones materiales de las escuelas.

En materia de Gobernanza institucional del sistema educativo, Mejoredu propone fortalecer los mecanismos de cooperación y coordinación entre la federación y los estados para mejorar la eficacia de las acciones educativas en función de los contextos locales; ampliar la vinculación intersectorial para generar mecanismos integrales de apoyo a las poblaciones en mayor desventaja social y educativa, así como impulsar y reforzar los mecanismos de cooperación con organizaciones de la sociedad civil para fortalecer las capacidades de las comunidades escolares y apoyar las iniciativas gubernamentales.

Los resultados del estudio muestran que, durante el periodo de contingencia sanitaria correspondiente al ciclo escolar 2019-2020, hubo experiencias favorables ya que los actores de las comunidades escolares mostraron un gran compromiso y participación para continuar con las actividades educativas. Sin embargo, como era de esperarse, debido a la magnitud y el carácter sorpresivo de la pandemia, las carencias y las desigualdades limitaron el alcance de los esfuerzos realizados, dejando clara la necesidad de atender varios aspectos con el fin de fortalecer nuestras acciones educativas en el corto y en el mediano plazos.

Los hallazgos proporcionados por la encuesta muestran que durante la contingencia sanitaria por COVID-19 más de 97% de las y los estudiantes de primaria que participaron, y 93.6% de secundaria, continuaron sus estudios. Asimismo, 75.4% de las y los docentes participantes buscó alternativas innovadoras y usó recursos de diseño propio.

También destaca que 94.5% de los estudiantes de primaria y 69.7% de los de secundaria informaron haber recurrido a su madre, padre o tutor para que los acompañaran en la educación a distancia.

Un 57.4% de los docentes encuestados indicó haber tenido dificultades para brindar retroalimentación a los estudiantes durante este periodo. Este problema fue reportado por 66.6% de docentes en primarias indígenas y por 65.5% en telesecundarias.

El estudio también señala que algunos estudiantes contaron con el equipamiento necesario para realizar sus actividades: más del 80% tuvo un escritorio o una mesa para estudiar, sin embargo, 37.3% de las y los estudiantes de primaria y 49.8% de secundaria contó con una computadora en casa para realizar sus tareas escolares durante la emergencia. Por otro lado, 52.8% de los docentes encuestados opinaron que las estrategias de educación a distancia requirieron de materiales que algunos de sus estudiantes no tenían en casa; mientras que 51.4% externó la opinión de que las actividades en línea, así como los programas de televisión y radio resultaron aburridos para algunos estudiantes.

La educación a distancia representó un incremento de gastos en rubros como servicios de telefonía, electricidad, internet, impresiones, fotocopias y material didáctico. Por ejemplo, alrededor de siete de cada diez docentes reportaron haber gastado más en telefonía, electricidad e internet, mientras que 56.4% de las madres y los padres de familia señalaron un aumento de gastos en fotocopias y 63.7% en material didáctico.

La mayoría de docentes, entre 71.2% y 87.4%, mencionó que se incrementó el tiempo que tuvieron que dedicar a diferentes aspectos de su trabajo. Algo similar ocurrió con las y los estudiantes, pues entre 52% y 82.5% reportaron que tuvieron que dedicar más tiempo a varias de las actividades relacionadas con la escuela. Asimismo, poco más de la mitad de las madres y los padres de familia (58.4%)  afirmaron que fue difícil o muy difícil compaginar sus actividades del hogar con el acompañamiento a sus hijas e hijos.

Finalmente, la encuesta realizada por Mejoredu buscó conocer si los estudiantes planeaban regresar a clases, ya sea presenciales o a distancia, en el ciclo escolar 2020-2021. Un 86% expresó que planeaba regresar a clases, 11.5% que no sabía si lo  haría y 2.5% señaló que no pretendía hacerlo. Por su parte, 79% de las madres y los padres de familia indicó que sus hijas e hijos regresarían a clases, 16.8% mencionó que no lo sabía y 4.2% dijo que no regresarían.

Si bien los esfuerzos realizados por la sociedad y el gobierno han sido adecuados, los resultados de esta encuesta señalan la necesidad de redoblar las acciones para fortalecer a nuestro sistema educativo y sus comunidades escolares, buscando no solo recuperarse de los efectos  de esta contingencia sanitaria, sino prepararse para enfrentar futuras situaciones de emergencia y construir nuevos escenarios orientados a garantizar el derecho a la educación del total de niñas, niños, adolescentes y jóvenes del país.

Próximamente, la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación publicará los resultados de la encuesta aplicada a las comunidades escolares de educación media superior, así como tres estudios adicionales: uno con visión comparada internacional, otro centrado en lo que realizaron las autoridades educativas locales del país y el tercero sobre perspectivas de las comunidades escolares en confinamiento. Esta serie de trabajos de investigación se orientan a conformar una memoria documentada de la situación de la educación durante la contingencia sanitaria por COVID-19, que servirá como base para orientar las decisiones de mejora del Sistema Educativo Nacional.

Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/publica-mejoredu-resultados-de-la-encuesta-sobre-experiencias-de-las-comunidades-educativas-durante-los-primeros-meses-de-la-contingencia-sanitaria-por-covid-19/

 

 

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