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Las razones por las que Francia prohibió los celulares en los colegios (Audio)

Francia / 5 de agosto de 2018 / Autor: Redacción Digital / Fuente: Blu Radio

 

El embajador de Francia en Colombia explicó las razones que justifican la medida y abrieron el debate.

El parlamento francés prohibió teléfonos celulares en colegios de primaria y secundaria, una promesa de campaña del presidente Emmanuel Macron.

El embajador de Francia en Colombia, Gautier Mignot, explicó a BLU Radio que la iniciativa busca que los niños puedan desconectarse en el tiempo de la enseñanza.

“La idea es que el tiempo en el colegio sea reservado para la enseñanza y el recreo para el descanso y el intercambio entre los muchachos. En los colegios había inconvenientes por el uso de celulares”, señaló el embajador.

Asegura que no hubo oposición a la nueva ley y el Senado votó por unanimidad.

“No hubo votos en contra en el Senado y solo hubo uno en la Cámara. En realidad, la medida fue bien recibida incluso por parte de los padres de familia”, añadió.

Manifiesta que la idea es dejar un margen de maniobra para los rectores de los colegios en las modalidades de aplicación. Es decir, la nueva ley incluye dispositivos conectados como celulares y tabletas, pero con excepciones para casos de niños discapacitados y en actividades pedagógicas que requieran utilizarlos.

“Se permite a los colegios autorizar el celular para los niños más grandes, de 16 años en adelante. Aunque no tengo la cifra exacta, se estima que en Francia los niños a partir de los 13 años ya tienen celular y es un factor importante para comunicarse con sus padres, pero se estaba volviendo una situación crítica en los colegios donde todos usaban estos equipos en los recesos”, añadió Mignot.

Finalmente, señaló que cada rector debe fijar las sanciones correspondientes a cada incumplimiento de la medida.

Fuente de la Entrevista:

https://www.bluradio.com/lanube/las-razones-por-las-que-francia-prohibio-los-celulares-en-los-colegios-185828-ie430

ove/mahv

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Las 7 claves de la educación en Portugal

Portugal / 5 de agosto de 2018 / Autor: Aula Planeta / Fuente: Aula Planeta

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¿Existen relaciones de poder en la ciencia mundial?

Autor:  Alejandro Zegada

Según Fernanda Beigel, investigadora principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina, los rankings universitarios se convirtieron en “una fuente directa para reforzar el prestigio de un pequeño grupo de universidades, de sus principales revistas y editoriales oligopólicas”.

Para Beigel, la aplicación de estos rankings “tiende a volver cada vez más periférica a la ciencia desarrollada en los espacios alejados del circuito mainstream o de corriente principal”.

Sin embargo, otros expertos notan que no existen otras herramientas de medición de la producción científica, y afirman que la constitución de Universidades de Rango Mundial (URM) es un tema de “vital importancia para el desarrollo económico de largo plazo”.
El debate se está posicionando entre buscar nuevas herramientas y aprovechar las existentes para identificar los puntos débiles de la educación en los países en vías de desarrollo.

Las revistas científicas
Beigel recuenta que, históricamente, tres procesos forjaron el carácter internacional de la actividad científica: 1) la circulación de personas, textos y objetos, 2) el modo de producción de conocimiento y, 3) el financiamiento de la investigación.

“Pero fue el sistema de publicaciones el medio más eficiente de ‘universalización’ de un estilo legítimo de producción, a medida que las revistas se convertían en el eje de rotación del sistema académico mundial. Y pronto los indicadores bibliométricos sirvieron como fuente principal para las comparaciones internacionales”, agrega.

Este sistema comienza en 1959, con la creación del Instituto de Información Científica (ISI) y del Science Citation Index (SCI).

Esta base de datos se presentó como una fuente de información internacional “pero tanto el sistema de evaluación como la mayoría de las revistas tenían un anclaje particular y concreto, principalmente, la academia estadounidense. Gradualmente, esta se universalizó como la única base de datos capaz de medir ‘ciencia mundial’”.

¿Ciencia periférica?
Para la experta del CONICET, “el ISI, sus índices y el factor de impacto terminaron por imponer una idea de ciencia mainstream vinculada a aquellos artículos publicados en revistas incluidas en el SCI y, por oposición, una idea de ciencia periférica, en la que se incluye todo lo que estaba fuera de esta base de datos”.

En ese sentido, lo local y lo internacional, “características inseparables de la producción científica, se volvieron divisibles en términos del proceso de reconocimiento académico: los científicos periféricos terminaron circunscritos a la circulación local, mientras que los académicos de las universidades centrales acumularon capital científico internacional”.

Con el paso de los años, esta tendencia se afianzó y profundizó. Y con ello, el prestigio adquirido por una publicación en una revista ISI fue universalizado como sinónimo de prestigio internacional.

Así, la influencia en los debates de la ciencia difieren fuertemente según dónde se producen las investigaciones. “Y es aquí donde la historia de cada campo y su proceso de ‘acumulación originaria’ de prestigio ISI juegan un papel determinante para el establecimiento de jerarquías estructurantes del proceso de circulación”, nota Beigel.

Rankings universitarios
Quizá uno de los puntos de mayor debate será el referido a los rankings universitarios. Según Beigel, éstos “se basan solo en datos bibliométricos y premios internacionales y, en consecuencia, estarían orientados por la competitividad global en lugar de observar realmente la performance en investigación”.

Sin embargo, las instituciones que elaboran los principales rankings no lo ven así. Webometrics, quizá la más grande, toma en cuenta a “todas las universidades del mundo, no solamente unos cuantos cientos de instituciones del mundo desarrollado”, y afirma proveer “información confiable, multidimensional, actualizada y útil acerca del desempeño de las universidades”.

Por su parte, QS University Rankings detalla los siguientes criterios y su ponderación a la hora de hacer sus evaluaciones: Reputación Académica (30%), Reputación entre Empleadores (20%), Ratio Académicos/Alumnos (10%), Proporción de Académicos con Doctorado (10%), Publicaciones Científicas por Académico (5%), Citas Científicas por Publicación (10%), Impacto Online (5%), Red Internacional de Investigación (10%).

El Ranking de Nueva Economía usa estos criterios: Plantel universitario, docente y administrativo (30%), Calidad docente (30%), Percepción (20%), Acreditación y posgrado (10%) y Carreras (10%).

El meollo
Por un lado, Beigel propone crear (y ha avanzado en esto) un “índice institucional de circulación de la producción científica” para observar y evaluar de mejor manera el conocimiento producido en la periferia.

Mientras, el experto boliviano Wilmar Ascárraga, advierte que “nuestras universidades enfrentan grandes desafíos”, y que es urgente mejorar aspectos como la docencia (entorno de aprendizaje), la investigación, el vínculo con la industria, perspectiva internacional (docentes, estudiantes e investigación) y transferencia de conocimiento.

Posiblemente el camino acertado sea avanzar en ambos frentes, sin usar las críticas a los rankings como excusa para la situación actual, pero al mismo tiempo promoviendo herramientas propias que reflejen mejor la generación del conocimiento científico fuera de los circuitos elitistas del primer mundo.

Fuente: https://elpais.bo/existen-relaciones-de-poder-en-la-ciencia-mundial/

 

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SEP: Las Maestras y los Maestros en el olvido

Autor: Juan Carlos Miranda Arroyo

Más de un millón de maestras y maestros de Educación Básica (Preescolar, Primaria y Secundaria) regresaron hoy, viernes 3 de agosto, a sus escuelas; volvieron serios y no tan contentos a sus centros de trabajo para preparar los espacios, materiales y recursos educativos con la intención de iniciar el ciclo escolar del olvido, porque no hay nada como para estar profesionalmente motivados.

“La buena noticias es que ya se van” (refiriéndose a las autoridades educativas federales), dicen los maestros y las maestras en las escuelas. Y es que, nada más ni nada menos, el ciclo que viene representa el fin de un periodo oscuro para el magisterio nacional (bueno, una parte del ciclo, de aquí al 30 de noviembre). Será este período escolar, 2018-2019, que comenzará este mismo mes, el último que arrancará, en su retirada pírrica, el gobierno de Enrique Peña Nieto. Y me refiero al olvido, no porque lo logrado durante estos últimos 6 años de gobierno y de vida educativa nacional, no haya servido para nada, sino porque éste ha sido el sexenio en el cual a las maestras y los maestros de la escuela pública del país se les marginó, se les señaló, acorraló y difamó. Quedaron olvidados.

Durante estos años, salvo honradas excepciones, los docentes fueron vejados, menospreciados, desatendidos y sometidos al rigor administrativo, burocrático, porque la nueva ley “definió” que sólo se recontrataría a los “buenos” maestros y directivos, a los “idóneos” según la norma; razón por la cual se les puso en situación de desventaja y se les colocó en el banquillo de los acusados como presuntos responsables del desastre educativo nacional de los últimos 18 años, es decir, de lo sucedido en las aulas durante los últimos tres sexenios, en términos de aprendizajes.

Considero, sin embargo, que lo que es en verdad para el olvido, es lo que les hicieron a los docentes y directivos, así como a los asesores técnicos, durante este tiempo con las evaluaciones educativas: Les impusieron no sólo un “esquema de examinación” de dudosa consistencia técnica, sino que les aventaron a los policías federales y estatales, y en algunos casos a las fuerzas del orden del ámbito municipal, para vigilar y presionar en las sedes de aplicación de las evaluaciones a los aspirantes a ingresar al servicio; a los docentes y directivos que aspiraban a una promoción, así como a los que simplemente fueron llamados al “paredón”, es decir, a las evaluaciones de desempeño. Algo nunca visto en la historia de la educación pública en México. En eso sí que rompió una marca el actual sexenio peñista, como eficiente aplicador de evaluaciones educativas “industrializadas”, con la ayuda del INEE y de un palo con un clavo atravesado. Millones y millones de pesos del erario gastados en la cimentación del más moderno de los patíbulos.

La coyuntura, sin embargo, da para nuevas interpretaciones. Pedro Miguel, articulista de La Jornada, ha dicho recientemente que lo sucedido el 1 de julio, en términos políticos, no fue sólo un día electoral histórico, sino que fue una insurrección ciudadana para cambiar al régimen. De manera específica y en términos de políticas educativas, podríamos decir que lo acontecido hace un mes en las urnas en México, fue como un referéndum ciudadano también, pero en el que los maestros, las maestras, directivos escolares, asesores técnicos, todas las figuras educativas, así como las de apoyo y sus familias, votaron en contra de las decisiones tomadas en materia educativa durante el sexenio que llega hoy a su fin.

Anoche que revisé el documento electrónico denominado «Aprendizajes Clave para la Educación Integral. Guía de la Semana Nacional de Actualización, 6 al 10 de agosto 2018«, constaté lo antes dicho. El discurso oficial de las autoridades federales de la Secretaría de Educación Pública (SEP), es rígido, no cambia: entre líneas, indica que a los maestros no se les consulta. Los docentes y directivos, que son los protagonistas de las prácticas educativas cotidianas, “están para obedecer”, porque a ellos se les deben de imponen los planes, los programas, las normas, los esquemas de pensamiento y de acción del trabajo educativo. Su papel, -dice ese discurso-, es el de “adoptantes” o “aplicadores”, “maquiladores” de la llamada “Reforma Educativa” y su “Modelo”, ya que su función no es la de fungir como actores activos del cambio en las formas ni en los contenidos de los aprendizajes escolares.

La Guía de referencia, publicada por la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP, a través de la Dirección General de Desarrollo Curricular, la Dirección General de Materiales Educativos, y la Dirección General de Desarrollo de la Gestión Educativa, ha sido diseñada de manera centralizada por la SEP, como lo hace año con año la dependencia, con la finalidad de ofrecer un dispositivo de actualización dirigido al personal docente, directivo y de asesoría técnica que trabaja en la Educación Básica en todo el país, tanto en escuelas públicas como privadas. La magna operación consiste en dar continuidad a la centralización del llamado “Currículum Escolar único, obligatorio y nacional” renovado en 2017 (para Preescolar, Primaria y Secundaria), como parte esencial de esas políticas públicas propias de un modelo centralista adoptado en México desde la época de José Vasconcelos (1921). En la lógica del esquema “centralista”, las autoridades educativas estatales, según ese discurso oficial, son incapaces siquiera de redactar una cuartilla, mucho menos podrían diseñar un plan de capacitación y actualización para docentes y directivos. Como si los equipos técnicos estatales fueran menores de edad. Nada más falso.

La organización de las sesiones de actualización, que dura una semana (al parecer este año serán dos), se lleva a cabo a través de los equipos técnicos estatales y la estructura operativa de las supervisiones escolares (cada supervisión gobierna a un grupo de entre 8 y 12 escuelas), que funcionan como canales de transmisión de los contenidos y métodos educativos que impone el centro burocrático de la SEP (con base en la Ley General de Educación vigente). Las funciones y responsabilidades de coordinación de cada uno de los grupos de docentes durante el período de actualización, en cada escuela o zona, están a cargo de los supervisores, los directores de escuelas o los integrantes de los equipos de asesores técnicos adscritos a cada zona o sector escolar. Imaginen a toda una red de millones de maestros y maestras que trabajan, en serio, para la educación de los niños, las niñas y los jóvenes de forma simultánea en toda la nación.

A los maestros y a las maestras se les dan indicaciones para aplicar los programas federales. Eso es lo que se va a hacer, una vez más, a partir del próximo lunes. Es raro, por lo tanto, que los profesores y las profesoras sean invitados a formular preguntas como las siguientes: ¿Cuáles son los argumentos y los fundamentos de la actualización educativa y pedagógica que sugiere la SEP a las figuras educativas de todo el país en esta coyuntura 2018?  ¿Por qué? Porque eso ya está definido, ya está dado; ha sido resuelto con “absoluta eficiencia” por los equipos técnicos en los cónclaves de la SEP. ¿Llaman a reflexionar, a pensar el currículo escolar? No. Durante estas sesiones simplemente piden a los trabajadores de la educación que se sujeten a lo establecido desde el Centro, desde el ombligo del universo educativo que representa la SEP: “Organicen su ruta de mejora”, les ordenan. ¿Cuáles son los aspectos críticos, la consistencia técnica y las observaciones, desde la experiencia, que se podrían sugerir sobre los contenidos y métodos propuestos en el marco de la “Reforma Estructural a la Educación”? ¿Qué alternativas conceptuales y procedimentales (frente a un currículo diseñado desde la noción de “competencias” y de “aprendizajes clave”) se ponen a consideración de las figuras educativas durante este fin de sexenio e inicio del ciclo escolar? No, eso no lo vayan a preguntar, por favor, no vaya ser que se enojen las autoridades y luego llamen a la policía.

 

Esta semana de actualización docente, que iniciará la siguiente semana, será el adiós a un estilo de realización y ejercicio de las políticas públicas en educación en México (el “reformismo conservador”); una forma, un esquema y un contenido que prevalecieron durante los últimos 18 o quizá 24 años. Espero que sea el momento propicio para pensar y repensar en fórmulas diferentes de crear y hacer la cosa pública en el campo de la educación, a partir de este cruce de caminos que representará el nuevo gobierno 2018-2024. Será tiempo de pensar y actuar a favor de las necesidades educativas de los niños, las niñas, los jóvenes y sus familias, pero con su propia voz. Ojalá ésta sea la fecha en que quede en el olvido la época en que las maestras y los maestros mexicanos fueron llevados a evaluar a punta de cañón.

Pero para olvidar habrá, primero, que escucharlos; y luego, recuperar su experiencia, sus saberes, su creatividad, su confianza y su compromiso por la educación.

Fuente: https://www.sdpnoticias.com/nacional/2018/08/03/sep-las-maestras-y-los-maestros-en-el-olvido

 

 

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Infiltraciones ideológicas colonizantes

Autor: Fernando Buen Abad Domínguez

Una ilusión manipuladora -no confesada- se desliza como si fuese el non plus ultra de toda Comunicación y Cultura. Se trata de un estereotipo ideológico que anhela controlar conciencias y conductas, al estilo nazi-fascista, como si se tratase de un logro táctico y estratégico para dirigir a las masas, milimétricamente , en lo objetivo y en lo subjetivo. Una especie de poder “iluminado” por el “Poder” para acarrear al “rebaño” por el camino de la subordinación placentera. Deseo perverso empeñado en comerciar con las conductas de los pueblos. Si lo saben, mal… si no lo saben peor.

Algunos anhelan que “una frase”, “una imagen”, “un mensaje”… tengan el poder, por sí, para de convencer a los destinatarios de ser y hacer lo que quieren los genios de la comunicación fabricantes de publicidad o propaganda, así se disfrace de periodismo, cine, televisión, radio o “ influencers ” en internet con sus “redes sociales”. El fetichismo de la comunicación individualista y mercantilizada.

Desde su perspectiva, la ideología de la clase dominante se las ingenia para imponer su reduccionismo satanizador contra la clase trabajadora como el enemigo del “bienestar”. En los trabajadores forjan un enemigo único. Contra los trabajadores se reúne a todas las fuerzas disponibles para constituirse en un sector acosado por la rebeldía de la clase subordinada. Entonces cargan sobre los pueblos los errores y defectos propios mientras se victiman y emprenden ataques inventando amenazas. Inventan su concepto de lo “popular” bajo el supuesto de que el pueblo no es inteligente y los mensajes han de ser ideados para no exigir esfuerzo intelectual y siempre sea fácil de olvidar. Tal como indicaba Goebbels: “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

Para los Goebbels de gabinete no hay límite a la exageración y la desfiguración. Todo acontecimiento es susceptible de ser convertido en “amenaza grave”. Es el viejo negocio de asustar al burgués propio para que financie ciegamente toda represión. Se educa los mass media con la idea peregrina de que “…debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente”… “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”. Incluso de la repetición hasta la náusea, pretenden hacer su renovación. Para eso se empeñan en imponer “información” y silogismos efímeros dichos como si fuesen verdades eternas. Eso se logra sólo con el desarrollo de un modelo de indiferencia tozuda ante todo lo que los pueblos denuncian y repudian. Y todo eso a condición de que parezca verdad. No importa cuántas fuentes haya que silenciar o cuántas falacias haya que infiltrar para garantizar el reino del engaño. Cultura “fake”.

Tal filosofía de la manipulación sólo funciona al precio de silenciar a los pueblos. Cortarles toda posibilidad de comunicación independiente al discurso hegemónico a su lógica y su estética. Y, principalmente, tal filosofía de la comunicación hegemónica ha de operar sobre las bases de su propia tradición dominante y de la necesidad de trascender los planos de lo material para convertirlos en cultura y en arte que los pueblos subordinados deben aprender a disfrutar. Eso incluye amar a toda la parafernalia alienante, sus ídolos y sus héroes, sus fiestas y sus ritos como si fuesen propios. Gozar la subordinación, disfrutar la esclavitud y principalmente enseñar a los pueblos a agradecerla con aplausos y con raiting . Dicho de otro modo, consolidar una cultura de la subordinación que se divierte sumiso con cualquier chatarra material e ideológica que le imponga el aparato de comunicación y cultura dominante. Y convencerse de que es lo mejor que la humanidad ha conseguido, que debe defenderlo con su vida y ha de heredar a su descendencia.

Tal paradigma de la dominación cultural y mediática, con su ilusionismo de genios goebbelianos , es un un dispositivo ideológico amasado, larga y corporativamente, en la progresión, hasta hoy imparable que implica acumulación de las herramientas de producción de sentido y la dominación de los campos semánticos que reducen los contenidos de casi todo pensamiento a sofismas de mercado dogmatizados. Al servicio de esto compiten desaforadamente personas y empresas para convencernos (y convencer a sus clientes) de que sus “campañas” y sus “ideas” son la solución mágica a la crisis de sobreproducción que ahoga al capitalismo y a los focos de rebeldía y revolución que proliferan, por todo el planeta, como signos claros de hartazgo ante los estragos del capitalismo contra la humanidad y contra el planeta todo.

Pero el ilusionismo de los discípulos de Goebbels termina cuando la realidad toma la palabra. No pocos de sus feligreses desesperan si las fórmulas de la dominación no funcionan como dicen sus manuales. Y es que olvidan la inteligencia dinámica del pueblo trabajador que es infatigable en su resistencia simbólica aunque luche en condiciones asimétricas. Incluso las “victorias” comunicacionales hegemónicas se diluyen en lo efímero de sus intereses y sus fundamentos convertidas en fuente de creatividad para que los pueblos produzcan humor, sarcasmos, ironías, cancioneros, dramaturgias y todo tipo de guerrilla semiótica que, más temprano que tarde, ayudan a conjurar los efectos de las ofensivas hegemónicas a condición de que medie una lucha (o un conjunto de luchas) desde el campo laboral, el campo de las ciencias, el campo de las artes o de cualquier género desigual y combinadamente.

El mito del genio goebbeliano en Comunicación y Cultura es una mercancía más que el sistema se vende a sí mismo -y a sus víctimas- para hacerse pasar por invencible. Eso no implica que sea inocuo ni implica que sus maquinarias sean fáciles de vencer. Lo que implica es que, además de mostrarnos muchas de nuestras debilidades, evidencia la urgencia de trabajar para desmontar todas sus parafernalias y dejar en claro que el único verdadero genio creador de las estrategias más efectivas, a largo plazo, es el pueblo en lucha emancipadora. De esa lucha emergen y han emergido siempre las estrategias y las herramientas más poderosas que, en todas sus variables, constituyen un patrimonio extraordinario al tiempo que un desafío permanente. Acaso, una de nuestras mayores derrotas y deudas, consiste en no haber sabido compendiar todas esas victorias en un mapa general que nos permita reconocernos victoriosos en semejante lucha. También nos han balcanizado en conocimiento sobre nuestras propias fortalezas y victorias. El colmo.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=243621

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La ruta de la desobediencia

Autor: Lev M. Velázquez Barriga

El go

obierno actual gastó cuatroveces más para evaluación que para formación de los docentes; la campaña mediática de desprestigio que presentó a las oposiciones magisteriales como un sector negativo a evaluarse y profesionalizarse fue más costosa que los programas de capacitación del magisterio. De inicio, los autores intelectuales de la reforma educativa vieron que la evaluación y la formación contenían los medios esenciales para que, además de crear una subjetividad docente que se apropiara del discurso y las prácticas pertinentes al proceso de acumulación de sus empresas, les abriera campos de oportunidad para detonar la economía cognitiva, siguiendo el ejemplo estadunidense donde se obtienen más ganancias por la industria de los exámenes estandarizados que por las entradas a las salas de cine.

El bajo presupuesto para la formación docente no ha limitado el desarrollo de un mercado prominente. La vieja carrera magisterial, siendo opcional, no garantizaba la interiorización universal de la pedagogía de la rentabilidad basada en competencias, la formación de maestros representó una carga logística y presupuestal para el Estado; en cambio, el nuevo servicio profesional docente es obligatorio, transfiere dinero público a los particulares para que se hagan cargo de una parte de la capacitación y de manera paralela dinamiza el mercado privado de la formación, impulsado por el temor a las consecuencias de la evaluación y por una nueva moda pedagógica que sustituye las competencias por los aprendizajes clave. Esta moda y las distintas etapas de la evaluación alimentan la producción industrial de libros, materiales didácticos, cursos, asesorías, conferencias y prediseños de clubes que harán de falsa autonomía curricular, de modo que al maestro no se le forme para que se apropie de su materia de trabajo y desborde sus capacidades creativas, sino que se le prepara para el consumo desmedido de mercancías cognitivas hechas externamente a sus vivencias cotidianas en el contexto escolar para asimilar el lenguaje de la segunda homogeneización cultural del capital (la primera fue la colonización europea).

Frente a estos procesos de mercantilización e industrialización de la evaluación y la formación, de interiorización docente de los valores educativos neoliberales, de capacitación para promover la estandarización o segunda homogeneización de la cultura capitalista, las disidencias magisteriales están respondiendo con trayectos formativos que avanzan en lógicas opuestas. Por estas semanas de receso escolar, desde hace 13 años se desarrolla la Guelaguetza Magisterial y Popular, organizada por la Sección 22 para desprivatizar, desmercantilizar y arrancar de las élites neocoloniales lo que en realidad es una manifestación solidaria de las clases subalternas y de las cosmovisiones de los pueblos comunales de Oaxaca; también se dan cita, en la Primera Comunidad Pedagógica Estatal, cientos de maestros disidentes de Chiapas para compartir sus experiencias alternativas emancipadoras y para consolidar un proyecto de educación propia.

En Morelia, la sección XVIII-CNTE realizó el décimo quinto Taller del Educador Popular, que en algunos años albergó hasta 6 mil participantes, quizás es el espacio regional de confluencia de los educadores populares más grande de América Latina. Mediante conferencias, mesas de trabajo y talleres específicos se analizan los contextos glocales de las reformas educativas; se aprenden las pedagogías críticas y del sur, entendido como locación geográfica para construir los saberes pluriversales de los pueblos oprimidos del mundo; se apropian de las herramientas para la implementación de una economía endógena, solidaria y de la sustentabilidad ambiental desde la escuela; se aprenden los conocimientos teóricos necesarios para la planeación escolar en la comunidad; se desarrollan habilidades para la educación lúdica, deportiva, artística y cultural, demeritada por la reforma tecnocrática.

La síntesis histórica de 15 talleres del educador popular, de cuatro congresos pedagógicos, dos décadas intercambiando experiencias regionales y latinoamericanas, es el Programa Democrático de Educación y Cultura para el estado de Michoacán (PDECEM), un modelo que vincula el proyecto escolar-comunitario con la edificación del proyecto nacional para la soberanía popular y el buen vivir, donde los docentes han sistematizado libros de texto propios para todos los grados de educación básica y diseñado formas de evaluación alternativa.

El PDECEM pasa por 4 mil 500 escuelas de Michoacán. Para seguirlo impulsando, así como apropiarse de sus principios y metodología, los docentes en desobediencia no asistirán a la capacitación para el nuevo modelo educativo que la SEP convocó del 6 al 10 de agosto, en su lugar replicarán 22 talleres regionales del educador popular, tampoco irán a las reuniones oficiales de consejo técnico escolar de inicios de ciclo ni a las planificadas cada mes en el año lectivo; cada zona escolar dará vida a la célula orgánica del movimiento pedagógico mediante los colectivos de planeación alternativa.

Rutas similares de desacato al calendario de capacitaciones de la SEP, de autoconstrucción de subjetividades docentes decoloniales, críticas, autónomas y rebeldes, que se niegan a un tipo de formación para el consumo de mercancías cognitivas y para ser forjadores de sujetos útiles a las transformaciones del capitalismo, se constituyen en los diferentes contingentes de la CNTE y de múltiples colectivos magisteriales democráticos con el firme propósito de cancelar el nuevo modelo educativo por la vía de la implementación de propuestas creadas con la inteligencia colectiva e insumisa de los maestros.

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2018/08/04/opinion/015a1pol

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