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Feminismo y política

Por:Lidia Falcon

Desde 1789 el Movimiento Feminista se constituye como tal en las luchas y reivindicaciones de las mujeres francesas que se suman a la Revolución con sus propias reivindicaciones. Desde entonces, con sus periodos de desánimo, las mujeres del mundo occidental han estado en las calles de todos los países reclamando sus derechos, su existencia, su visibilidad. Otras batallas han dado, y ganado y perdido, las mujeres del mundo entero, aunque nuestra ignorancia haya invisibilizado a las de otros continentes.

En la última época en España, la que se sigue a partir de 1975, el MF se ha batido bravamente por lograr salir de las catacumbas en que lo enterró la dictadura, por aprobar la no discriminación en la Constitución de 1978, por implantar las leyes de igualdad y de avance social. Y ha cosechado grandes triunfos.

Con motivo del II Congreso del Partido Feminista de España, hemos aprobado el programa electoral que ha asumido Izquierda Unida y que se ha implantado en Unidad Popular. Al redactarlo, comparándolo con el que aprobamos en el I Congreso de 1983, la sorpresa y hasta el asombro nos invadió, porque habíamos olvidado las reivindicaciones que llevábamos en él. Porque excepto la abolición de la prostitución, esta línea roja que es más una sima que separa el verdadero avance de las mujeres prostituidas de quienes quieren que permanezcan en la ignominia, todas las reivindicaciones que expusimos en aquel año las hemos alcanzado. Y supongo que esta afirmación sorprenderá a su vez a las mujeres que están sufriendo hoy tantas discriminaciones, pero no hay más que comprobar en el papel lo que digo.

Resulta emocionante leer que el primer artículo del programa de  aquel año, tan cercano, exigía que no hubiese discriminación a las mujeres por su opción sexual y estar  viviendo la legalización del matrimonio homosexual. Como es igualmente conmovedor comprobar que en 1983 todavía solicitábamos la coeducación. En la mayoría de apartados de nuestra vida y de nuestra lucha tenemos que celebrar victorias: la ley de aborto, la ley de violencia, la creación de juzgados especiales para encausar la violencia machista, gabinetes psicosociales para los casos de divorcio, la reforma de la ley de divorcio, los estudios feministas, la ley de igualdad, la ley de paridad. Todas estas reformas han sido aprobadas en estas tres décadas que nos separan de aquel exitoso I Congreso del Partido Feminista.

¿Qué pasa entonces, me preguntarán mis lectoras sorprendidas ante esta declaración, para que los crímenes machistas se produzcan cotidianamente, para que los denostados gabinetes psicosociales estén decidiendo la separación de los hijos a las madres, para que los salarios sigan siendo un 30% menores que los de los hombres, y tantas otras discriminaciones e injusticias que siguen padeciendo las mujeres?.

Es preciso no olvidar que el enemigo nunca descansa. La ofensiva machista de los últimos años ha pervertido los avances alcanzados. O ni siquiera eran tan avances sino más bien maquillajes legales. Así la Ley de Violencia de Género contiene en su redactado, que refleja el espíritu patriarcal con que se aprobó, la ausencia de verdadera protección de la víctima; los juzgados especialistas no son tan especialistas y no disponen de medios, los gabinetes psicosociales están formados por quienes no son ni profesionales ni feministas, la ley de igualdad no es coercitiva por lo que resulta totalmente inoperante, la ley de paridad puede no cumplirse en la práctica. Y seguimos con las diferencias salariales que desde 1789 están denunciando las mujeres.

Las luchas del MF han sido continuadas, valientes y exigentes, y han alcanzado los éxitos señalados y otros más, pero ya vemos que muchos de ellos han sido desvirtuados o nos los han falsificado. Al final quienes legislan y deciden se sientan en el Congreso de los Diputados y en el Senado. Es preciso que se comprenda en el seno de MF que hemos llegado al final de una era. Ya no es rentable seguir reclamando nuestras vindicaciones en la misma forma que lo hemos hecho durante cuatro décadas porque nuestras acciones se repiten y se repiten y la gente se acostumbra a ellas, con el efecto de que se esclerotizan, porque el poder puede perfectamente asumir y digerir una gran marcha que dura cuatro horas, y las manifestaciones, asambleas, encuentros, debates y charlas que organizamos diariamente sin descanso. Hoy ya no erosionamos ni el poder capitalista ni el patriarcal con esas estrategias de lucha.

Por eso ha llegado el momento de que las organizaciones feministas se propongan alcanzar las cotas de poder político que las representen. Porque las leyes y el gobierno no se deciden únicamente en la calle. Nuestro sistema político está basado en los partidos, ellos dirigen la vida de las mujeres y de los hombres. Es imprescindible disponer de esa clase de organización para participar de las decisiones fundamentales que nos atañen a nosotras y al futuro del país.

La opción del Partido Feminista no es un capricho ni una curiosidad ni una experimentación. Nuestro programa es el más avanzado de los que se presentan, porque además de las cuestiones de Estado incluimos todas aquellas que pertenecen a nuestra situación específica. Si las mujeres y los hombres feministas no comprenden que únicamente batiéndonos en la arena electoral llegaremos a situarnos en las instituciones que deciden sobre nuestra vida, seguiremos medio siglo más manifestándonos en la calle por los mismos temas que lo hicimos en el XX y en el XVIII.

Es imprescindible entender que el feminismo es política, que esa artificial división entre feminismo y política únicamente beneficia a los que dirigen los partidos tradicionales, cuyas cúpulas masculinas –con la complicidad tantas veces de mujeres- deciden las que llaman “agendas” en las que los temas de la explotación de la mujer no tienen apenas cabida. Y a la vez hemos de comprender que el feminismo ha de decidir también sobre los grandes temas de toda la sociedad: la República, la defensa, la Iglesia, los tratados internacionales, porque a ninguno de ellos somos ajenas las mujeres.

Si, como recordamos continuamente, constituimos la mitad más dos de la población del mundo y somos las madres de todos,  no hay asunto en el que no estemos implicadas. Si limitamos el feminismo a la lucha por los específicos problemas que nos afectan pero nos inhibimos de la política, la economía, la cultura, hemos limitado nuestra lucha. Esta visión segregadora y reduccionista del feminismo nos hace más débiles, más ignorantes, más marginadas de la gobernación del país.

El Partido Feminista se propone llevar su proyecto político, su programa electoral, a las más amplias capas de nuestra población; organizar cursos de formación feminista y política, difundir los principios de igualdad y fraternidad, tan queridos por los pueblos desde hace doscientos años, para que la mayoría de las mujeres y los hombres de España comprendan que el feminismo es el movimiento social más avanzado, más comprometido con la libertad y por acabar con la explotación  de todos los seres humanos.

Para ello, ya hemos organizado varios cursos en distintas ciudades de España. Después de Sevilla, donde comenzamos la semana pasada, en Madrid, en el Club de Amigos de la Unesco, en la calle Atocha 20, nos reuniremos el jueves 18 de febrero en la primera sesión del curso, para recordar, aprender y homenajear a nuestras antepasadas y pioneras en esta larga lucha. Después seguirán el 22, 25 y 29 de febrero, con el estudio del feminismo, del marxismo y de la lucha política en que estamos inmersas. Os espero a todas y a todos.

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2016/02/17/feminismo-y-politica/

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¿Cayó en cuenta?

Por: Gloria Hurtado

Primera escena: en un bus de transporte municipal en Barranquilla, un pasajero se baja por la puerta trasera pero inmediatamente después ingresa por la puerta delantera, salta el torniquete y empieza a agredir al conductor. Una agresión fuerte, constante y sin medida. Le da y le da con sevicia. Dura unos segundos, largos segundos porque no es un golpe y ya. No. Sigue, continúa mientras… los pasajeros van abandonando el vehículo, sin mosquearse, sin intervenir, hablar o protestar. Al cabo de unos momentos, una mujer (si una mujer) es la que enfrenta el hecho y con su actitud y palabra detiene la pelea.

Segunda escena: el pastor Miguel Arrazola en su Iglesia Cristiana, desde su molestia, su rabia e intolerancia, lanza una diatriba de insultos y amenazas contra el periodista, Luis Torres, quién lo ha señalado de abusar de los dineros de los fieles para usufructo personal. El pastor habla de golpizas, hombres a su servicio dispuestos a matar,  intento de asesinato, amenazas, en fin…un decálogo de delincuencia difícil de superar. Frente a él, cientos de personas lo escuchan, se ríen, lo aplauden, lo vitorean. En una Iglesia cristiana donde se enseña (eso creo) tolerancia, respeto por la diferencia, amor al prójimo y perdón.

En ambas escenas (reales) hay gente, público, que observa lo que sucede, está en el desarrollo de los hechos, pero pareciera que no vibrara con lo que está pasando, con aquello en lo que son espectadores puesto que no hay ninguna clase de reacción. No, de pronto en la escena del bus hay miedo, pero “no quiero saber, no es conmigo”. Absoluta insolidaridad pero pareciera como si esa insolidaridad fuera natural. Cual zombies, o se evaden, o se invisibilizan o se mimetizan con los hechos, pareciera que no entendieran lo que está sucediendo, donde ellos son participantes pasivos. Y donde habría mucho por hacer, al menos hablar, protestar, no camuflarse.

¿Cuánta gente como esta existe en Colombia? ¿Cuánta en el mundo? ¿Cuántas personas tienen comportamientos semejantes, donde la pasividad, la elementalidad, la dependencia, dominan sus vidas? ¿De qué se puede responsabilizar a una persona que ni siquiera cae en cuenta de lo que sucede? Claro, personas con este nivel de conciencia (no de inteligencia) pueden escuchar cualquier discurso, cualquier planteamiento y cual zombies,  seguir como borregos la determinación que se dé. Es tal el nivel de alienación o elementalidad que se acepta cualquier teoría que se plantee. ¿Verdad? ¿Claridad? ¿”Eso” qué significa? La única razón la tiene el que lidera o guía o manipula. Lo demás no existe.

La masa (fea pero real expresión) puede ser manipulada para cualquier emoción. La rabia, el miedo, la desesperanza, la apatía, la indignación. ¿Qué tanta conciencia se tiene de lo que estamos viviendo? Hay personas con un nivel de conciencia de sobrevivencia. Es decir lo único que les importa es su propio mundo porque lo demás “no existe”. Pero no se les puede exigir nada mas… ¡No pueden dar mas! O ayudamos a despertar conciencia o seguiremos en lo mismo. Cuando encontramos escenas como estas, que se repiten a diario, no podemos desgarrárnoslas vestiduras por lo que sucede. No hay  educación para despertar conciencia sólo para estimular inteligencias. A propósito ¿usted sabe qué es conciencia?

Fuente: http://www.revolturas.com/en/articulos

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Algunas reglas y herramientas para la nueva educación

Juan Freire

Existe un, quizás aparente, consenso sobre la necesidad de cambio educativo … pero el debate suele terminar en la crítica de lo existente. Necesitamos ir más allá y explicitar, diseñar, experimentar y confrontar alternativas; debatir sobre el futuro y no más sobre el pasado (por mucho que siga siendo presente). Peter Senge describe de forma clara las que creo que deben ser las reglas de juego de la nueva educación en esta entrevista de El País aprovechando su paso por la Universidad Camilo José Cela, sobre el presente y futuro de la educación:

  • Comunidades de aprendizaje intergeneracionales e “indicisplinares”
  • Aprendizaje significativo y profundo basado en el trabajo sobre “lo que nos afecta”. Procesos situados que enfrentan problemas complejos
  • Tecnología al servicio de los procesos y de las personas
  • Transformación desde la escuela, liderada por pequeños equipos de profesores y directivos

No son las palabras de Senge, es su traducción a los términos y conceptos que hemos manejado en los proyectos que estoy implicado en los últimos tiempos. Son reglas que en realidad abren múltiples oportunidades porque la nueva educación es y será diversa y adaptada a las necesidades y deseos de personas diversas.

Lograr ese cambio será consecuencia de múltiples acciones, complicidades y alianzas. Es un cambio en marcha, aunque menos público que la crítica del problema y el debate sobre leyes y políticas, tan largo como poco efectivo.

La entrevista a Senge aparece casi a la vez que se hace público un proyecto que ofrece algunas herramientas para el cambio. La Aventura de Aprender  ha compartido sus guías didácticas; un proyecto coordinado por Antonio Lafuente y Patricia Horrillo que ofrece prácticas y herramientas para que las comunidades de aprendizaje puedan convertir sus problemas en proyectos. En síntesis para para trabajar y aprender sobre “lo que nos pasa”

Fuente del articulo: http://juanfreire.com/algunas-reglas-y-herramientas-para-la-nueva-educacion/

Fuente de la imagen:http://juanfreire.com/wp-content/uploads/2017/01/guias_LADA.jpg

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El sistema educativo y la escuela incluyente (o no)

Mexicanos Primero

Jennifer L. O’Donoghue.

La inclusión en la educación se vive (o no) en la escuela. Ahí es a donde llega la niña, el niño, la o el joven, su familia, sus maestras y maestros. Ahí es donde se siente bienvenida o no, donde se establecen relaciones de aprendizaje o no, donde se abren espacios para la participación significativa o no. Sólo avanzaremos hacia la educación incluyente en la medida en que transformemos nuestras escuelas en escuelas incluyentes que acogen y responden a la diversidad de tod@s.

Cada escuela en México puede ser una escuela incluyente. Lograrlo empieza con personas: directores, maestras y maestros y familias que, con sus actitudes y prácticas cotidianas, apoyan la inclusión. Pero la comunidad escolar no lo puede hacer sola; elementos del sistema facilitan o inhiben el desarrollo de prácticas incluyentes en el nivel local.

En México, ¿el sistema educativo apoya el desarrollo de escuelas incluyentes? La respuesta actual es un NO contundente. ¿Por qué?

1. No asegura la presencia y la preparación incluyente de las personas.
• Primera infancia: Muy pocos tienen acceso a oportunidades de desarrollo integral durante los primeros 5 años de vida, mismas que enriquecerían sus capacidades y minimizarían las inequidades causadas por el contexto familiar o socioeconómico.

• Maestr@s: La inclusión depende en parte de la presencia de un docente con el perfil adecuado para la comunidad escolar, pero el sistema de selección y asignación no asegura que a cada escuela lleguen las y los maestros que necesitan, especialmente en comunidades rurales e indígenas.

• Formación docente: Las creencias, experiencias y capacidades de l@s maestr@s impactan en su visión sobre inclusión y en sus prácticas en el aula, pero la formación docente en México no se ha diseñado para la inclusión.

2. No impulsa el desarrollo de relaciones y procesos de aprendizaje incluyentes.

• Liderazgo educativo: El director debe ser el principal promotor de la inclusión a nivel local, pero desde el perfil y las funciones directivas, hasta la formación, no se prioriza la inclusión ni se trabaja con una visión de liderazgo incluyente.

• El currículum: El actual currículum nacional brinda pocas oportunidades para adaptarlo a las necesidades e intereses de la diversidad de estudiantes y comunidades, lo que impide la participación activa de las niñas, niños y jóvenes en su proceso de aprendizaje.

• Participación: La inclusión tiene que ser un proyecto de toda la comunidad escolar, pero las niñas, niños y jóvenes, así como sus familias, no son escuchados, ni involucrados como agentes de cambio en las escuelas.

3. No garantiza las condiciones materiales para la inclusión.
• Infraestructura y materiales: Los espacios físicos deben estimular procesos incluyentes de aprendizaje y participación, pero las condiciones de las escuelas mexicanas inhiben estos procesos.

4. No brinda a las escuelas una red de apoyo adecuada.
• Gasto educativo: Un gasto equitativo proporcionaría los recursos para ofrecer respuestas educativas específicas a cada niña, niño y joven, pero seguimos invirtiendo menos donde más se necesita.

• Eliminación de barreras para el aprendizaje y la participación (BAP): La identificación oportuna y la atención adecuada son esenciales para que tod@s estén, aprendan y participen, pero muy pocas niñas y niños que experimentan BAP, ni sus maestras y maestros, reportan recibir apoyo especializado para eliminarlas.

La educación incluyente se refiere al proceso de identificar y eliminar barreras – actitudes, políticas y prácticas que generan exclusión o marginación – dentro del sistema para que, desde las escuelas, se pueda asegurar que tod@s estén, aprendan y participen. Aquí esbozamos obstáculos en nueve componentes de nuestro sistema educativo. En semanas próximas, profundizaremos en estos componentes para no sólo entender mejor las barreras, sino también visibilizar ejemplos de cómo se han superado y proponer qué tendremos que hacer en México para eliminarlas. Sólo así podremos empezar a transformar el sistema educativo mexicano para realmente apoyar a todas y todos.

(Para conocer más, descarga el estudio Tod@s en: www.mexicanosprimero.org

La autora es Directora de Investigación, Mexicanos Primero.

Fuente del articulo: http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/el-sistema-educativo-y-la-escuela-incluyente-o-no.html

Fuente de la imagen:

http://www.elfinanciero.com.mx/files/article_main/uploads/2014/03/06/531889d328488.jpg

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La igualdad empieza en nosotras

Agustín Moreno

El 8 de Marzo de 2017 pasará seguramente a la historia por la dimensión internacional que tuvo y, sobre todo, por las masivas movilizaciones por la igualdad y contra la violencia de género. Por primera vez se convocaba un paro a nivel mundial el 8 de marzo por mujeres de cuarenta países. Su movilización y protagonismo está creciendo desde que las argentinas se echaron a la calle en 2015 con su “¡Ni una menos!”; después han seguido en otros países como México, Perú y Brasil contra el feminicidio y las violaciones. También en la India o en Turquía, en Polonia contra el ataque al derecho al aborto, en Francia defendiendo la igualdad salarial frente a los recortes del gobierno. O en Estados Unidos nada más ser elegido Trump por su actitud reaccionaria, machista y racista.

Con el paro del 8-M se intentaba visibilizar la importancia social de las mujeres en la reproducción, la producción y los cuidados, y plantear sus demandas de igualdad, de rechazo de la sobreexplotación y de todo tipo de violencias. Las mujeres han decidido que no van pagar la crisis económica y no van a permitir que se recorten sus derechos y los avances conseguidos tras mucha lucha por la oleada neoconservadora que vive el mundo.

No hay datos agregados del paro y es difícil de medir su dimensión porque afectaba a todo tipo de actividades, pero a tenor de la asistencia a las manifestaciones, la jornada fue un éxito. El periódico El País titulaba en primera página –eso sí, debajo de la remontada del Barça- que habían participado cientos de miles de personas en el mundo. Sólo en Madrid hubo cientos de miles de personas, en la manifestación más grande en mucho tiempo, que recordaba las grandes marchas contra la guerra de Irak. Ya en 2016 fue impresionante la manifestación de Madrid, cuando las organizaciones convocantes decidieron pasar de la estrecha calle Atocha, donde tradicionalmente se realizaban, a desfilar por las grandes avenidas, el Paseo del Prado el año pasado, en 2017 en la calle Alcalá y Gran Vía. El País devaluaba la manifestación, pero al menos decía algo, y es que ha sido una vergüenza el apagón informativo de una manifestación que algunos han llegado a cifrar en un millón de personas. Gracias a algunos medios digitales como cuartopoder.es, se ha aportado objetividad a lo sucedido.

Nada pasa por casualidad. La gran afluencia a la manifestación la explica el gran trabajo que se viene haciendo desde hace años. También había circunstancias especiales en esta ocasión. En dos meses de 2017 asesinaron a una veintena de mujeres, según uno de los observatorios más objetivo sobre el tema. Por eso un grupo de mujeres mantuvo una huelga de hambre de 27 días hasta las vísperas del 8 de Marzo. Se desconvocó ante el compromiso de los partidos políticos de crear una subcomisión parlamentaria y abordar la negociación de un Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Hay una gran ofensiva de un patriarcado porque cuando se siente acorralado en sus privilegios, reacciona violentamente. Los avances en la liberación y en la mayor igualdad de las mujeres tienen que ver con este repunte de la violencia extrema y la agresividad en las redes sociales contra el feminismo.

Desgraciadamente la violencia no cesa. A algunos les resulta cansino que se hable de ello, pero lo que realmente colma el vaso es que sigan asesinándolas A modo de ejemplo, veo dos noticias cuando escribo estas líneas que son espeluznantes: Detienen a un violento individuo cuando pretendía agredir a su expareja armado con un machete en Calasparra y Detenido un hombre en Tetuán por dar 10 martillazos en la cabeza a su pareja. Pasa todos los días. A veces hay suerte y la intervención policial o de los vecinos impide la desgracia, pero no siempre.

Es importante un Pacto de Estado, las medidas judiciales y policiales, las ayudas económicas, laborales y psicológicas a las víctimas. Pero el tema es más de fondo y hay que dudar sobre si habrá recursos suficientes para evitar lo que se debe calificar como terrorismo machista. La cuestión es, como decía Iñaqui Gabilondo, ¿qué telarañas tenemos los hombres en la cabeza? Cambiar la mentalidad machista coloca a la educación en primer plano.

Nuestra experiencia en el instituto Villa de Vallecas es muy interesante. Llevamos años trabajando el tema de la igualdad, cada vez con un enfoque diferente: el trabajo y la igualdad, la violencia de género, desmontando mitos del amor romántico, los micromachismos, etc. Elaboramos un dossier anual, se organizan talleres, se empapela el centro y se montan instalaciones, videoarte, lectura de poemas, etc. Los platos fuertes son las charlas de una hora que dan grupos de alumnas y alumnos mayores a todas las clases de 1º y 2º de la ESO. Es una concienciación de ellas y ellos mismos en cascada. Un aprendizaje entre iguales que ya está dando sus frutos. En la mesa redonda de cierre del día este año participaron mujeres del grupo “Ve la Luz”, que apoyó la huelga de hambre de Sol, y una feminista histórica. El debate posterior fue muy rico e intenso.

En un centro con esta sensibilización, no es extraño que trescientos alumnos de los cursos superiores participasen en el paro simbólico convocado a nivel mundial. No nos engañamos, sabemos que nos queda mucho trabajo por hacer, pero estamos orgullosos del alumnado y del trabajo en valores que se realiza en la enseñanza pública. Es nuestra pequeña aportación para avanzar, poco a poco, en la formación de una ciudadanía con la conciencia clara de que la igualdad empieza en nosotras, las mujeres, y todas las personas de bien.

Fuente del articulo: https://www.cuartopoder.es/laespumaylamarea/2017/03/18/la-igualdad-empieza-nosotras/1886

Fuente de la imagen:https://www.cuartopoder.es/laespumaylamarea/files/2017/03/Manifestacion-8-marzo-Gran-Via.jpg

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Así hemos evolucionado en la forma de usar Internet en clase

Pablo Espeso

Vamos a echar un vistazo atrás: hoy en día todos manejamos Internet con soltura, y de hecho es una herramienta indispensable para el día a día en clase. Sin embargo, ¿cómo hemos evolucionado en la forma de utilizar Internet en educación? Remontémonos a los años 60 para revisar cómo ha sido la evolución que Internet ha traído a las clases, y cómo hemos cambiado hasta llegar a tener todas las herramientas, plataformas y utilidades que manejamos en el presente.

Los inicios de Internet: 1961

Eran los años 60 cuando desde el MIT comenzaron a elaborar lo que sería la base del Internet que, muchos años después, acabaría revolucionando la sociedad. Julio de 1961, Leonard Kleinrock publicaba un artículo, ‘Information Flow in Large Communication Nets’, en el que expuso desde un punto de vista teórico cómo se podía llegar a plantear una red de intercambio de información a gran escala, entre usuarios ubicados en diferentes puntos del globo. A este libro le siguió la publicación, en 1964, de un libro (‘Communication Nets: Stochastic Message Flow and Delay’, Editorial Mcgraw-Hill) y las sucesivas conferencias y nuevas publicaciones acerca de esta nueva red de comunicación, que terminaron evolucionando en el diseño de ARPANET de la mano de ARPA, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados dependiente del Departamento de Defensa de Estados Unidos, que ya incorporó alguna de las tecnologías que continuamos utilizando en la actualidad.

Por entonces, esta invención apenas era utilizada por unos pocos científicos a lo largo del globo, y ARPANET no era más que un elemento más en pleno desarrollo. No fue hasta 1972 cuando Bob Kahn, uno de los ingenieros encargados del desarrollo arquitectónico de ARPANET, comenzó a idear un planteamiento libre y abierto que permitiría utilizar esta red más allá del ámbito universitario y de investigación.

Apenas unos cuantos profesores y otros tantos alumnos universitarios tuvieron acceso a los beneficios y las posibilidades de esta vetusta Internet, entendiéndola como un medio de comunicación a través de los computadores. Internet se usaba en las universidades, y la sociedad ignoraba lo que iba a llegar unas cuantas décadas después.

1980: llega la WWW

Durante los años siguientes, el acceso a ARPANET fue ganando en usuarios, típicamente universidades y grandes empresas y administraciones públicas. Los ingenieros a cargo de su desarrollo continuando mejorando y añadiendo nuevas funcionalidades y protocolos de funcionamiento, así como mejorando la conectividad entre los nodos de acceso.

Pero no fue hasta 1980 cuando un ingeniero del CERN, Tim Berners-Lee, ideó un planteamiento aún más complejo: la World Wide Web, la WWW, añadiendo la capacidad de crear vínculos y enlaces entre los diferentes nodos de comunicación, y que además eran abiertos y de libre acceso. De este modo, de una forma mucho más sencilla podías acceder al servidor de, por ejemplo, el MIT, y ver qué es lo que ellos habían publicado. Internet dio un paso de gigante gracias a esta nueva posibilidad, comenzando a elaborar las primeras páginas web a raíz de los postulados de Berners-Lee.

Las páginas web rápidamente se hicieron con el control de la WWW, anunciando información que sus respectivos creadores consideraban de interés. Todavía en el ámbito académico, Internet cambió y aún a día de hoy éste continúa siendo uno de los principales uso de la red: acceder a un servidor cuya localización desconocemos, y ver qué es lo contiene. Es, precisamente, lo que estás haciendo en este instante.

Durante los años 80 y 90, Internet continuó siendo un elemento prácticamente limitado al mundo académico, y que sirvió para el intercambio de la información en universidades. Junto con el mundo de las Webs también empezaron a plantearse algunas herramientas asociadas a las posibilidades del por entonces primitivo Internet, como el correo electrónico o la mensajería instantánea. La mayoría de la sociedad seguía sin conocer los entresijos de esta tecnología, pero ya comenzaba a revolotear que algo se estaba ‘cociendo’ en las universidades.

Algunos afortunados estudiantes universitarios de la época tenían acceso a Internet a través de los equipos del centro, que distaban mucho de los laboratorios actuales. Velocidades de tortuga y páginas web muy rudimentarias y por supuesto diferentes de las actuales, pero que les sirvieron para elaborar el valioso e imprescindible intercambio de información en el mundo académico. Internet al servicio de la educación más allá de la comunicación persona-a-persona del correo electrónico, y planteando el uso abierto y libre que conocemos hoy en día.

No existían los buscadores tal y como los conocemos hoy en día, con lo que el procedimiento de encontrar algo que te interesase era más rudimentario y, en esencia, consistía en buscar página por página. Comenzaron a aparecer los primeros directorios de contenido (repositorios de enlaces) y, tras ellos, los primeros buscadores como Altavista (1995) y, sobre todo, Google (1998).

Años ~90: Internet aterriza a los hogares

No hace muchos años cuando Internet comenzó a aterrizar en los hogares, con aquellos ruidosos módems que interrumpían el acceso con las llamadas (entrantes o salientes) al domicilio. Eran lentos, pero suficientes como para que muchos empezasen a ‘navegar’ por las primeras páginas web de servicios, como las de periódicos, administraciones o empresas. Comenzó el uso más ‘social’ de Internet, el de la información pública y el complemento a la vida analógica.

Seguía existiendo el problema de que el contenido estaba desorganizado y deslavazado, y los buscadores pusieron un punto y aparte en la vida de Internet. Decíamos, a mediados de los 90 y con numerosos motores de los que algunos fueron desapareciendo, y otros convirtiéndose en empresas de las más importantes del mundo.

Por entonces la tecnología comenzaba a despuntar en el ámbito educativo. Las enciclopedias, aquellos grandes tomos que muchos seguirán teniendo en sus casas como auténticos tesoros, dieron paso a las enciclopedias digitales como la Encarta de Microsoft, por entonces de uso offline. Los buscadores continuaron evolucionando y mejorando, cada vez era más el contenido que los usuarios (tanto expertos como aficionados) creaban y volcaban en Internet, y el ciclo volvía a comenzar: mejores buscadores, más contenido, más fácil llegar a él; mejores buscadores, más contenido, más fácil llegar a él…

Los estudiantes, tanto de las universidades como, sobre todo, la gran masa de niños y jóvenes en edad escolar, comenzó a utilizar Internet para complementar la información de sus trabajos, o para directamente informarse de nuevas vertientes, concepciones o definiciones.

2001: la enciclopedia de Internet
En 2001, Jimmy Wales y Larry Sanger crearon la que a día de hoy es una de las webs más visitadas de todo Internet: Wikipedia, con el planteamiento de ser una enciclopedia multidisciplinar, libre y que cualquiera podía editar y añadir. Más allá de las críticas que podemos hacerla, la realidad es que el contenido que durante todos estos años se ha creado es una pieza clave en el mundo educativo, y es ampliamente utilizada por escolares de todo el mundo.

Con la llegada del nuevo siglo —y la comprobación de que el ‘Efecto 2000’ había sido más alarma social que problema como tal—, el uso de Internet continuó llegando a los hogares del mundo, mejorando en las velocidades de acceso e incrementando las posibilidades de la red. Los desarrolladores elaboraron nuevas plataformas de intercambio y aprovecharon lo que la red permitía: Internet llevaba ya unos cuantos años sirviendo como conectividad en los videojuegos, las empresas lo utilizaban como norma y todos comenzamos a tener una (o varias) cuentas de correo electrónico, que utilizábamos para registrarnos en servicios y personalizar nuestra experiencia.


La sociedad comenzó a suplir el papel por el mundo digital
. Los procesadores de textos —como Word— sustituyeron casi al completo a las máquinas de escribir, y eran los elegidos por los estudiantes para elaborar sus trabajos y redacciones que, por supuesto, estaban aderezadas con información que se había extraído de Internet. El material multimedia comenzó a moverse y permitía a los estudiantes encontrar numerosos ejemplos complementarios a los que dictaban sus libros de texto. El mundo del vídeo a través de Internet se movía, todavía en pañales, sufrió una revolución cuando tres jóvenes ex-empleados de PayPal, Chad Hurley, Steve Chen, y Jawed Karim, crearon YouTube en febrero de 2005, que la sociedad comenzó a utilizar para volcar contenido y, con el paso de los años, también para crear sus propios vídeos y publicarlos en esta plataforma. A día de hoy son muchos los docentes que tienen canales en YouTube con millones de visualizaciones, siendo un proceso que cualquiera puede llevar a cabo y permitiendo que los alumnos puedan aprender más allá del aula.

Las redes sociales y los nuevos juegos educativos

Desde la invención de la WWW por Berners-Lee y hasta la masificación de su uso por parte de la sociedad pasaron unos 20 años, con constantes evoluciones y cambios en la forma tanto de crear como de usar esta tecnología. Sin embargo, las redes sociales han supuesto un antes y un después gracias a invenciones como Facebook (2004) y Twitter (2006), de las cuales el mundo de la educación ha aprendido mucho.

Gracias a Internet podemos disfrutar de plataformas como Edmodo o ClassDojo, que permiten que profesores, padres y alumnos puedan interactuar, siempre con fines educativos. Esto son sólo dos de los cientos de ejemplos que podríamos citar de una lista que continúa ampliándose cada pocos días.

Nos hemos plantado en el pasado más inmediato, que seguro muchos recordarán… porque realmente ‘fue ayer’. El Internet más reciente es una pieza clave en el mundo de la educación, que gracias a las nuevas posibilidades de ‘la red’ permite, por ejemplo, el acceso desde cualquier lugar y a través de numerosos dispositivos. Búsqueda de fuentes de información, creación de contenido, juegos educativos o las nuevas aplicaciones disponibles en dispositivos como smartphones o tablets, permiten que Internet esté al alcance de cualquier persona, en cualquier lugar, y en cualquier momento. También hay que tener en cuenta la tendencia social por llevar la tecnología a las aulas y los nuevos modelos de enseñanza, en los que cada estudiante tiene su dispositivo para permitir el aprendizaje y la interacción a través de él.

¿Y el futuro?

Ahora bien, no olvidemos que el uso de Internet a día de hoy es un complemento a las clases más tradicionales y formales, esas en las que un profesor ‘explica’ su lección. Sin embargo, ya empiezan a entreverse algunos elementos clave de la educación del futuro, a través de Internet: uno de ellos es la enseñanza desubicada, basada únicamente en plataformas de aprendizaje online. Y no es algo alejado, pues existen varios ejemplos: Khan Academy es, quizá, una de los mejores y más trabajadas, pero no la única.

Pero es cierto: estas plataformas son, a día de hoy, un complemento para las explicaciones en clase. Por ahora no parece que la labor del profesor vaya a ser sustituida por la tecnología —por ahora… la robótica avanza muy deprisa— e Internet está ganando como aliado y complemento a la labor formativa. En el horizonte tenemos la realidad aumentada y, algo más lejos, la realidad virtual, o por ejemplo nuevas plataformas de aprendizaje a través de videojuegos como Minecraft, ya reales aunque con un uso relativamente reducido.

Por supuesto que el futuro no está escrito. Y desde luego, ni Kleinrock en los 60 ni Berners-Lee en los 80 pudieron ni siquiera imaginar en lo que sus tecnologías iban a convertirse casi 60 y 40 años después. Más allá de elucubraciones y especulaciones, me temo que para conocer la educación del futuro tendremos que esperar a que este futuro se convierta en presente.

Fuente del articulo: http://www.educaciontrespuntocero.com/experiencias/asi-hemos-evolucionado-en-la-forma-de-usar-internet-en-clase/44851.html

Fuente de la imagen: https://blogst.workana.com/blog/wp-content/uploads/2016/06/desconectar-para-conectar.jp

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El nuevo modelo educativo

Blanca Heredia

En este texto abordo las siguientes tres preguntas. ¿Para qué sirve contar una propuesta orientadora en materia educativa? ¿Qué elementos valiosos contiene la que presentó la SEP la semana pasada y cuáles le hacen falta? ¿Qué tan viable es el aterrizaje y la sustentabilidad en el tiempo de ese ‘nuevo modelo educativo’, a menos de dos años de que termine el gobierno que lo impulsa?

Antes de hacerlo, resulta importante precisar los alcances y límites del trabajo del equipo PIPE/CIDE que me tocó encabezar en relación al nuevo modelo educativo. Dicho trabajo se centró en el proceso de consulta pública, fue de carácter técnico y tuvo dos vertientes principales. Primero, contribuir a maximizar la transparencia y la autenticidad de la consulta pública en torno a la propuesta original presentada por la SEP en julio de 2016. Segundo, ordenar y sistematizar, con base en una metodología rigurosa y replicable, la multitud y diversidad de opiniones vertidas sobre la propuesta original durante el proceso de consulta pública del año pasado, e integrar un informe público que le facilitase a la SEP conocer las opiniones expresadas en la consulta y le permitiese a la sociedad cotejar qué tanto sus opiniones habían sido tomadas en cuenta.

Procedo a abordar la primera pregunta planteada al comienzo: ¿Sirve de algo contar con un nuevo modelo educativo, es decir, con una propuesta que defina qué tipo de persona queremos formar en el sistema educativo mexicano y cuáles los elementos clave para lograrlo?

Mi respuesta: Sí. Para empezar, porque disponer de un planteamiento capaz de ponerle nombre a lo que queremos lograr y cómo hacerlo, pareciera no sólo útil, sino indispensable tanto en lo educativo como en cualquier otro ámbito. Para seguir, pues una reforma educativa sin norte y contenido propiamente educativo –como era el caso, hasta hace poco, con la iniciada en 2013– estaba condenado a ser un proceso trunco, sin alma ni derrotero.

En cuanto a las virtudes y faltantes del nuevo modelo, destaco, de las primeras, las siguientes. Primero, una propuesta explícita y, por tanto, escrutable, opinable y exigible, frente al planteamiento fundamentalmente implícito que busca reemplazar, así como un planteamiento que recoge muchos de los comentarios y críticas expresadas durante el proceso consulta pública. Segundo, fijar como propósito último de la educación obligatoria el formar ciudadanos, es decir, sujetos activos, libres, responsables y diversos. Ello, en contraposición al viejo modelo educativo que, desde Vasconcelos, tenía como objetivo central formar mexicanos, iguales todos, e igualmente sumisos frente a la autoridad. Tercero, proponer contenidos educativos centrados en lo fundamental y no en lo enciclopédico –crucial en un contexto de abundancia de información y producción vertiginosa de nuevo conocimiento– que incluyan, además, lo socioemocional, así como pedagogías que vayan más allá de la memorización y la repetición a fin de, en efecto, formar ciudadanos capaces de aprender y decidir por sí mismos. Cuarto, transitar de directivos escolares burocráticos a directivos capaces de fungir como guías educativos en sus comunidades escolares. Quinto, pasar del modelo maestro-canal de transmisión-de una misma currícula y una misma pedagogía para todos los alumnos/as del país, a maestros con la formación requerida para motivar y acompañar el aprendizaje de alumnos/as extraordinariamente diversos.

Sexto, escuelas con mayor autonomía tanto en lo administrativo
–resupuestos propios, por primera vez, para hacer frente a necesidades inmediatas– como en lo curricular. Séptimo, centros escolares abiertos a sus comunidades y no, como en el viejo modelo, cerradas a capa y espada frente al involucramiento de padres de familia y demás integrantes del entorno escolar cercano.

En cuanto a los faltantes, entre otros, los siguientes. Primero, la definición de la forma en la que habrán de desarrollarse las habilidades socioemocionales de los alumnos, en especial en educación básica, no es del todo clara. Segundo, insuficiente precisión en los criterios y forma concreta en la que habrán de reducirse contenidos a fin de concentrar la atención en lo fundamental. Para obtener respuestas al respecto, habrá que esperar a los nuevos planes y programas. Tercero, mayor atención a las necesidades de los alumnos migrantes que en el planteamiento original, pero aún insuficiente, en particular en lo pedagógico. Cuarto, pocas propuestas específicas sobre la forma en la que habrá de incentivarse y hacerse efectiva la participación de los padres de familia en las actividades escolares, más allá de la mención a las instancias formales contempladas para ello, mismas que, hasta el momento, no han sido muy efectivas. Quinto, falta de metas medibles en términos de avances en alcanzar aprendizajes fundamentales para todos los alumnos. Sexto, insuficiente atención a temas tales como forma en la que habrán de cubrirse plazas de subdirectores académicos y administrativos –¿por concurso?–, así como a metas en materia de información y transparencia en la operación de los centros escolares.

Séptimo, prácticamente nula atención a temas burocráticos y administrativos tales como la reforma (indispensables para hacer realidad el nuevo modelo en la práctica) de los aparatos burocráticos de las Secretarías de Educación tanto federal como estatales.

Por último: ¿Son sostenibles en el tiempo la reforma educativa y el nuevo modelo propuesto por la SEP? Dependerá, desde luego, de quién gane las elecciones de 2018. Pero dependerá mucho también de qué tanto la sociedad mexicana defienda lo alcanzado hasta ahora, exigiéndole a los(as candidatas, y luego a los gobiernos emanados de dichas elecciones, al menos posicionamientos claros al respecto.

Fuente de la noticia: http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/el-nuevo-modelo-educativo.html

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