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La educación incrementa la esperanza de vida, según estudio

Por: Paulette Delgado

Un nuevo estudio sobre mortalidad demuestra que el nivel de educación es el mejor predictor de la esperanza de vida.

La esperanza de vida en Estados Unidos ha decaído en los últimos años, de 78.9 en el 2014 a 78.6 en el 2018. Lo mismo pasó en Inglaterra, donde la tasa de mortalidad se ha reducido por cinco meses. Incluso para aquellos países en los que el índice de mortalidad ha ido en aumento, como lo son Francia, Alemania o los Países Bajos, la mortalidad en estos países ha presentado un crecimiento más lento que en años anteriores.

Según un estudio dirigido por la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale y la Universidad de Alabama-Birmingham, el nivel de educación de una persona puede indicar su esperanza de vida. La investigación analizó la relación entre la raza y la educación de 5114 personas de Estados Unidos durante 30 años, comenzando cuando la mayoría de los sujetos de prueba tenían cerca de 20 años. El estudio se enfocó en el sexo, raza, y nivel educativo alcanzado entre personas de dos grupos de edad, aquellas de 18 a 24 años y los que se encontraban entre de los 25 y los  30 años.

Desde que comenzó el análisis en 1985, 395 personas han muerto. De los fallecidos antes de los 60 años, el 13 % contaba con educación secundaria, como máximo.  En comparación, sólo un 5 % de las personas que contaban con título universitario murieron antes de los 60.

Los investigadores además descubrieron que la diferencia entre la longevidad entre etnias y el nivel de educación desapareció a lo largo del estudio. De los fallecidos que solo contaban con título de secundaria, el 13.5 % eran personas de color y el 13.2 % eran de raza blanca. En el caso de aquellos con título universitario, el 5.9 % de los fallecidos eran de raza negra y el 4.3 % de raza blanca.

Para realizar el estudio, los investigadores usaron el índice YPLL, Years of potential life lost,  (Años de vida potencialmente perdidos), que calcula el promedio de años que alguien hubiera vivido de no tener una muerte prematura. La medida se utiliza para comparar qué tan inoportuno fue un fallecimiento, por ejemplo, si un joven de 25 años es asesinado, acumula más puntos YPLL que alguien que fallece a los 50 por problemas cardiovasculares. Los puntos YPLL son clave en este estudio ya que sirvieron para predecir la esperanza de vida y qué factor afecta más el cálculo: ingreso, etnia, educación u otro. Así los investigadores lograron determinar que el mejor indicador para predecir el YPLL es el nivel de educación de una persona.

A lo largo del estudio los autores se sorprendieron al descubrir el impacto que puede tener la educación en los posibles años perdidos, o YPLL, ya que por cada etapa de educación superada, los participantes agregaron 1.37 años a su esperanza de vida. A través de los 30 años que se estudió a los participantes, el estudio logró demostrar la importancia de mejorar el acceso a una educación de calidad y cómo esto ayuda a reducir la tasa de mortalidad.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/nivel-educativo-incrementa-esperanza-de-vida

Imagen: olcay ertem en Pixabay

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La ruleta como herramienta educativa

Por: Educación 3.0

Los docentes Jorge Paredes y Laura Díaz explican las ventajas de emplear el juego de la ruleta como herramienta educativa en las aulas de Infantil y Primaria, a la vez que aportan ideas prácticas para llevarlo a cabo.

Digitales, interactivos, gráficos, didácticos, de entretenimiento… Existen miles de recursos educativos, entre los que también se encuentran materiales convencionales que pueden ser excelentes herramientas educativas. Una simple ruleta como herramienta educativa, ya sea de madera, plástico o de cualquier otro tipo de material, nos ofrece un sinfín de posibilidades en las programaciones didácticas.

¿Por qué utilizar la ruleta en nuestras clases?

Se basa en considerar este material como un potente instrumento educativo ya que es una manera sencilla, a la vez que original, de abordar el currículo de las diferentes áreas de una forma innovadora, creativa y diferente.

Además, resulta atractivo para los estudiantes, ya que aporta un elemento motivador que es el denominado factor suerte y azar. Por todo esto, podemos considerarla como una herramienta que ayuda al desarrollo global del alumnado en todos sus ámbitos: a nivel físico (motricidad), cognitivo (agilidad mental, resolución de problemas…), social y afectivo (participación, habilidades sociales, constancia, juego en equipo, autonomía…). Se consigue así en el discente favorecer la comprensión y aceptación de las diferentes reglas de cada una de las actividades (existen unas normas que hay que respetar para no quedar fuera del juego).

¿Cómo utilizarla en nuestras aulas?

ruleta como herramienta educativa

La ruleta se introduce para abordar contenidos de las diferentes áreas o materias de aprendizaje en todas las etapas educativas. Por ejemplo, es posible utilizarla en Lengua en la etapa de Primaria para trabajar los cuatro grandes bloques como son la expresión oral, escrita, ortografía y gramática y lectura.

  • Para el juego de las tarjetas numeradas: la ruleta tiene cada uno de los apartados numerados, por tanto, el juego consiste en hacerla girar y según el número que nos indica la flecha, coger la tarjeta correspondiente y representarla mediante la comunicación oral. Ejemplos son deseos, películas, actividades que les gusta hacer, anécdotas…
  • Con iconos de objetos: en cada apartado de la ruleta se engancha un círculo que contiene un objeto. Se gira tres veces y con los tres elementos que nos salgan explicamos y/o inventamos una historia.
  • Ruleta de las letras: se engancha una letra en cada apartado de la ruleta. La actividad tiene la misma dinámica que la anterior, pero esta vez son los alumnos quienes tienen que pensar tres objetos para su historia cuya inicial sea la letra que les ha tocado.

Si pasamos al bloque de la expresión escrita, indicar que sirven cualquiera de las actividades indicadas anteriormente para la expresión oral. Por ejemplo, a partir de los tres iconos seleccionados por la ruleta pueden realizar una redacción. Otra de las opciones es trabajar las diferentes tipologías textuales (narrativa, descriptiva…), y una vez redactado el texto es posible potenciar tanto la lectura como la ortografía y la gramática (las reglas de acentuación, sinónimos, composición de palabras…).

ruleta como herramienta educativa

En el área de Matemáticas la podemos utilizar para el cálculo, los números romanos, los decimales, positivos y negativos, las medidas (de longitud, capacidad, peso y tiempo), figuras, rectas, ángulos…

En Educación Infantil

En esta etapa las áreas de aprendizaje globalizadas ofrecen la posibilidad de poder usar la ruleta en diferentes ámbitos teniendo siempre presente qué contenidos necesitamos reforzar o introducir, adaptándonos siempre a la realidad del aula, de nuestro alumnado y de los diferentes ritmos de aprendizaje.

Algunas de las actividades podrían ser las siguientes:

  • Juego para incentivar el inicio de la lectoescritura: girar la ruleta tres veces y formar una frase escrita usando las palabras que salen.
  • Para trabajar la conciencia fonológica: se disponen las letras del abecedario en cada apartado de la ruleta, al girarla tenemos que buscar palabras que inicien, que acaben o que contengan la letra correspondiente. También podemos aprovechar la misma actividad para conocer las letras que componen nuestro nombre, es decir, buscar si nuestro nombre contiene la letra que ha tocado al azar o qué compañeros sí la tienen en su nombre.
  • Para conocer el cuerpo humano. Pegando imágenes correspondientes las partes del cuerpo. Cada vez que gira, tenemos que tocarnos esta parte del cuerpo, así trabajamos la asociación y conocimiento de sí mismos, así como el vocabulario correspondiente.
  • Desplazamientos o movimientos según la ruleta nos indique: imitando algún animal, con alguna parte del cuerpo (a la pata coja, usando solo los brazos…), usando diferentes conceptos (rápido, lento…).
  • Para trabajar la estimulación del lenguaje: podemos disponer alrededor de la ruleta diferentes onomatopeyas para que las vayan reproduciendo.

Y como vemos, las posibilidades son muy extensas y abarcan cualquier ámbito del área de aprendizaje en el que queramos profundizar.

También se pueden buscar actividades relacionadas con los contenidos que estamos trabajando: buscar simetrías de imágenes, asociación de oficios con las herramientas de trabajo, juego para el reconocimiento de los colores, operaciones matemáticas sencillas, juegos de mesa como el bingo…

En definitiva, la ruleta educativa es una dinámica fácil y divertida que despierta la curiosidad del alumnado para ayudarle a alcanzar y adquirir los diferentes bloques de contenidos de las diferentes áreas o materias. Además, sirve para fomentar hábitos de cooperación, convivencia y de trabajo en equipo.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/ruleta-herramienta-educativa/

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La Plataforma en Defensa do CEIP Frei Luís de Granada deja en evidencia las actuaciones de la Consellería de Educación en el único colegio público de Sarria

Por: Tercera Información

Con la colaboración de diversas empresas de la localidad y un gran éxito de público a lo largo de toda la jornada, miembros del colectivo han instalado este domingo en el malecón de la villa una réplica de un aula a la que han sido incorporados los estudiantes tras su traslado temporal a la antigua Escuela Hogar, edificio anexo al inmueble del colegio, que tuvo que ser abandonado tras la aparición de graves defectos estructurales.

Esta medida reivindicativa, que fue decidida en una reciente asamblea celebrada en la Casa de Cultura, se planteó para que toda la ciudadanía de Sarria pudiera ver «las pésimas condiciones» en las que tanto alumnos como profesores tienen que desarrollar cotidianamente su tarea educativa.

«Queremos una infraestructura que cumpla con los requisitos de un colegio del siglo XXI, un colegio en plenas condiciones, para lo cual la Consellería debe mejorar considerablemente las circunstancias actuales. Precisamos una educación de calidad y, a día de hoy, hemos demostrado públicamente que estamos muy lejos de tener no ya una educación de calidad, sino unas condiciones dignas» -ha precisado la plataforma en un comunicado.

El grupo, además, ha denunciado «tanto la dirección del centro como la Consellería de Educación tratan de ocultar esta situación» al impedir el acceso al centro tanto a los medios de comunicación como a la ciudadanía en general, intentando ocultar unas condiciones de trabajo para escolares y docentes «que son totalmente tercermundistas» e «ignorando deliberadamente toda la legislación que regula las condiciones que deben cumplir los centros educativos».

Por este motivo -señalan desde la plataforma- se han visto obligados «a sacar las clases a la calle», mostrando así públicamente a los vecinos de sarria el origen de las reclamaciones y la necesidad de que las autoridades de la Xunta aporten «una solución integral» para el CEIP Frei Luís de Granada.

Fuente e Imagen: https://www.tercerainformacion.es/articulo/galicia/2020/03/01/la-plataforma-en-defensa-do-ceip-frei-luis-de-granada-deja-en-evidencia-las-actuaciones-de-la-conselleria-de-educacion-en-el-unico-colegio-publico-de

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Opinión: ¿Funciona multar a los padres que llegan tarde?

Por: Sofía García-Bullé

Para las instituciones educativas, este no solo es un problema de seguridad, también es uno de recursos.

En México, la conversación nacional relacionada con eventos recientes de indescriptible tragedia, ha entrado a temas que muchos padres de familia considerarían extremos, como tomar medidas de sanción y reporte formal contra todos aquellos padres que fallen en cumplir los horarios de salida escolar y lleguen tarde a recoger a sus hijos.

Esto es, sin duda, un intento para mejorar las condiciones de seguridad para los niños y estudiantes jóvenes en las escuelas pero, ¿son efectivas estas medidas? o ¿es una medida reaccionaria que ataca un síntoma pero falla en considerar el problema completo? Es cierto que mucho del revuelo consecuente de estas propuestas proviene de que, en México, nunca se han implementado medidas similares a nivel nacional, sin embargo, en países como Estados Unidos, Inglaterra y Australia ya se han puesto en marcha protocolos punitivos para tratar de reducir la impuntualidad en el horario de salida de los colegios.

Antes de considerar este tipo de opciones para el sistema educativo mexicano, sería importante revisar cómo han funcionado en los países que ya las han aplicado.

Australia: Si llegas tarde hay multa (o reporte)

Una de las “soluciones” más populares para reducir los tiempos de llegada de los padres que recogen a sus hijos en la escuela es la de establecer un sistema de multas o reportes a la organización de servicios familiares correspondientes.

Una escuela independiente en Australia llamada Colegio Al Siraat, comenzó a multar con 10 dólares por niño por cada 15 minutos extra que este se quedara en la escuela una vez terminada la jornada escolar. La directora de operaciones de la escuela, Leah Hamel, reporta que la medida ha reducido significativamente la impuntualidad de los padres.

La medida fue puesta en práctica para lidiar con los casos en los que la impuntualidad se había convertido en un patrón, representando un potencial riesgo de seguridad para los niños cuyos padres consistentemente llegaban tarde por un margen más amplio de los 15 minutos.

Este protocolo de seguridad considera también eventualidades, en estos casos, los padres pueden llamar previamente para comunicar una razón legítima por la que llegarían tarde y la escuela no cobrará la cuota por impuntualidad. Esta flexibilidad entre hacer cumplir la responsabilidad de llegar a tiempo y dar espacio para las necesidades de los padres con circunstancias especiales, podría ser en parte el motivo por el cual esta medida ha tenido éxito.

Inglaterra: Cuestión de presupuesto

Es cierto que la primera misión de una escuela es educar, pero esto es imposible si no se cumple primero el objetivo de salvaguardar la integridad física, emocional y psicológica de los alumnos, para que estos puedan tener el desarrollo cognitivo y personal que se supone que sucede en los espacios educativos pero, ¿qué sucede cuando no hay recursos para seguir cumpliendo este propósito cuando suena la campana de salida?

Este problema se presenta en todo el mundo. Denise Gibbs-Naguar, directora de la Escuela Primaria de la Santa Trinidad de la Iglesia en Gravesend, Kent (Inglaterra), puntualizó más certeramente cómo funciona la dinámica desde las escuelas. El factor principal a atender cuando un niño tiene que quedarse tarde porque sus padres no se han presentado, son los recursos, que deberán destinarse a pagar las horas extras de la persona que se quedará a cuidarlo y los que se invertirían en mantener abiertas las instalaciones para el uso de estos estudiantes y sus cuidadores.

“Cuando esto ocurre, a un miembro del personal se le tiene que pagar tiempo extra para supervisar a los niños, la escuela no puede sostener este costo constante sin impactar otras áreas del presupuesto escolar, y por lo tanto, la educación de los niños”, comenta la directora, agregando que además de los costos de mantener un horario extendido también hay consecuencias para los niños, que muestran signos de ansiedad y estrés al no saber dónde están sus padres o por qué se retrasaron.

Tanto la multa como el reporte y la participación de los organismos de servicios familiares, son protocolos que se ponen en práctica después de que el problema, la llegada tarde de los padres a la escuela, ya se presentó. Para entonces solo queda el juego de “repartir” o “deslindar” responsabilidades. Pero también existen medidas preventivas y programas para realizar actividades dentro de la escuela después del horario escolar, el problema: muchos de estos programas son costosos.

México y Estados Unidos: Las escuelas de tiempo completo

Una opción creada para reducir la brecha de la calidad del aprendizaje entre las clases económicas podría ser ahora una de las soluciones de seguridad más óptimas para evitar periodos largos de tiempo entre el horario de salida y la llegada de los padres para encontrar a sus hijos.

Las escuelas de tiempo completo mexicanas surgieron en el 2007; 441 instituciones fueron las primeras participantes del Programa de Escuelas de Tiempo Completo (PETC), que ofrecía turnos de 8 horas expandiendo las actividades escolares de tronco común, incluyendo actividades extracurriculares y alimentación dentro del plantel. Para el 2012, el programa ya contaba con 6 mil escuelas participantes, en 2016 sumaba más de 25 mil, cifra que mantiene hasta el ciclo 2010-2020.

Rigoberto Guevara Vázquez, Secretario General de la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Tamaulipas, México, encabeza el esfuerzo por expandir las escuelas de tiempo completo en su región. Guevara considera que la implementación de escuelas de tiempo completo sería una buena solución para diversos frentes. Extender el horario escolar ayudaría a mejorar la calidad del aprendizaje en los alumnos, reduciría los riesgos de seguridad para los padres cuyos horarios no coinciden con los de la escuela tradicional, y promovería una jornada completa de 8 horas para los maestros, facilitando que tuvieran mejores beneficios laborales.

Sin embargo, las escuelas de tiempo completo también están faltas de recursos. A partir del ciclo 2020, en México, estas escuelas tendrán 56% menos de presupuesto para equipamiento.

En Estados Unidos los programas después de clase también están bajo ataque. La administración de Trump ha intentado numerosas veces proponer recortes de presupuesto que afectarían seriamente la capacidad de operación de estos programas. Este año, solo dos meses después de que el congreso aprobara la distribución de 1.2 billones de dólares a los programas educativos fuera del horario escolar, el equipo de Trump volvió a proponer reducirles los fondos.

México toma medidas extremas: Llamar a servicios familiares

Otro de los recursos más populares en las escuelas para evitar las llegadas tarde al término del horario escolar, es visto por muchos padres como una medida algo extrema. Esta medida es llamar a servicios familiares cuando los padres se retrasan.

En México, las políticas de las escuelas son claras, el personal educativo no está legalmente obligado a permanecer en las escuelas después de la hora de salida. Desde el punto de vista de las instituciones educativas y el aparato gubernamental, no estamos hablando de una responsabilidad compartida.

Funcionarios locales y nacionales ya comienzan a tomar fuertes medidas para evitar que los niños cuyos padres se retrasen se queden en la vía pública. Luis Arturo Cornejo Alatorre, Secretario de Educación del Estado de Morelos, informó que en todos los planteles de nivel básico se cumplirán acciones dirigidas a proteger a los estudiantes ante situaciones de inseguridad y violencia. Los hijos cuyos padres lleguen de 20 a 30 minutos tarde serán entregados al DIF (Desarrollo Integral para la Familia del Estado).

El protocolo propuesto por estos funcionarios puede parecer severo y simplista, pero existe una razón por la cual las escuelas no son capaces de extender su horario para empatar con llegadas tarde cuando estas son frecuentes. Las instituciones y autoridades educativas tienen los recursos para implementar medidas con la intención de proteger la seguridad de los niños si los padres llegan tarde a la hora de salida, pero no para la prevención y la elaboración de estrategias que ataquen el problema antes de que se presente.

Si lo que se busca es un esfuerzo conjunto que forme los hilos de una comunidad que asegure la protección y educación continua de los estudiantes, es necesario destinar recursos no solo a las medidas de respuesta sino a las preventivas, a programas que se enfoquen en la seguridad y actividades beneficiosas para los niños, en cerrar un poco más esa brecha de tiempo entre la finalización de la jornada escolar y la hora en que los padres puedan llegar por sus hijos.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/padres-multas-impuntualidad-escuelas

Imagen: digital designer en Pixabay

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Una educación que libera

Por: Luis Miguel Alvarado Dorry

Resumen: La educación bancaria utiliza y aliena a las masas, volviéndolos seres ahistóricos y deshumanizantes, con el propósito de vivir una vida y una realidad ya dada, ya establecida por los grupos de opresores fatalizando las condiciones en las que viven para asesinar toda esperanza que en él y/o en ellos emanan. Mientras que la educación liberadora toma en cuenta las particularidades de cada ser y de cada comunidad, ya que cada uno ellos son seres históricos, con contexto y lenguaje que comparten el poder sin llegar a controlar o utilizar al otro, empleando el reconocimiento del otro, sentir al otro y a la naturaleza, conociendo y reconociendo al mundo y en el mundo mediante la dialogicidad, provocando contante y permanentemente la germinación de la esperanza, para transformar nuestras vidas, en una vida militante.

Palabras claves: 1. Educación bancaria, 2. Educación liberadora, 3. Desvelar, 4. Capitalismo, 5. Esperanza.

An education that liberates

Abstract: The banking education uses and alienates the masses, making them ahistorical and dehumanizing, with the purpose of living a life and a given reality, already established by the groups of oppressors fatalizing the conditions in which they live to kill all hope in he and / or in them emanate. While liberating education takes into account the particularities of each being and each community, since all children are historical beings, with the context and language that have the power to access or use the other, using the recognition of the other, to feel the other and nature, to know and recognize the world and the world through dialogicity, constantly and permanently causing the germination of hope, to transform our lives, into a militant life.

Keywords: 1. Bank education, 2. Liberating educatión, 3. Deveiling, 4. Capitalism, 5. hope.

Una educación que libera

“Así se encuentra la raíz de la educación misma, como manifestación exclusivamente humana. Vale decir, en la inconclusión de los hombres y en la conciencia que de ella tienen. De ahí que sea la educación un quehacer permanente. Permanente en razón de la inconclusión de los hombres y del devenir de la realidad”. (Freire, 2005, pág. 97)

Las hipócritas fachadas del neoliberalismo escondidas tras las organizaciones internacionales (G8, FMI, BM, OCDE, BID, ONU, UNESCO, UNICEF) moviendo sus hilos como un titiritero, por ello, es necesaria su develación para conocer y reconocer sus distintas formas de poder y de opresión, asimismo la importancia de analizar los discursos impregnados de idealismo para el control de las masas, usando como herramienta a la educación como medio primordial de transmisión de la cultura imperante y modos de producción y reproducción.

Freire conoce, reconoce y devela no una, sino dos tipos de educaciones, una servil a la clase dominante que es alienadora y tiene devoción a la muerte, por lo que es deshumanizante; y la otra, que es esperanzadora, liberadora y ama tanto la vida que humaniza al ser conociendo y reconociéndose así mismo, al otro y al mundo por medio de la dialogicidad.

En primera instancia se define el término de educación para analizar los discursos de las organizaciones internacionales que imponen políticas públicas en materia educativa a los gobiernos de los países de todo el mundo, a fin de diferenciarla de la educación propuesta por Freire surgida desde los propios contextos.

Se realiza una analogía de las educaciones de Freire a fin de conocerla y reconocerla para desaprender y reconfigurar nuestros lenguajes, con el hito transformar nuestra cultura y así poder, desde nuestras particularidades, combatir toda forma de poder y control que ejercen los dominantes hacía los dominados.

 Algunas concepciones

En la génesis del hombre cazador-recolector, según su evolución, eran capaces de establecer vínculos sociales, por lo tanto, necesitaban de una crianza para los más pequeños, es decir, los adultos educaban con base a la imitación y experiencias a los más pequeños, dentro de ésta educación podemos mencionar la convivencia con los demás integrantes del grupo, recolectar los frutos para alimentarse, elaborar y utilizar utensilios para la caza y recolección, entre otras. (Noah, 2014, págs. 22-23).

Es necesario definir a la educación para mayor comprensión, la Real Academia Española la define como “instrucción por medio de la acción docente” (2018); mientras que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés) (2005) tiene a la educación como “el medio principal para que toda persona, niño/a y adulto/a pueda desarrollar sus capacidades, habilidades y participar activamente en la sociedad” (pág. 4), para Simón Rodríguez en (Mejía, 2014) acuñando el término de educación popular, no la definió como tal, pero la caracterizó como “nos hace americanos y no europeos, inventores y no repetidores; educa para que quien lo haga, no sea más siervo de mercaderes y clérigos; hace capaz de un arte u oficio para ganarse la vida por sus propios medios” (págs. 20-21); entretanto, José Martí en (UNESCO, 1999) “Educar es dar al hombre las llaves del mundo, que son la independencia y el amor, y prepararle las fuerzas para que lo recorra por sí, con el paso alegre de los hombres naturales y libres” (pág. 810). Finalmente para Freire (2005), por ser seres inacabados y por tener historia, se empieza a partir de lo que somos hacía lo que pretendemos ser, “ahora, ya nadie educa a nadie, así como tampoco ya nadie se educa a sí mismo, los hombres se educan en comunión y el mundo es el mediador” (Freire, 2005, pág. 92), por lo tanto, la educación es un acto dialógico y dialectico “gnoseológico” (pág. 91), “ontológico” (pág. 97), “de praxis” (pág. 90), “un acto político y no solo pedagógico” (Nuñez, 1998, pág. 10), las tres últimas definiciones, denotan características transformadoras y liberadoras de la relación antagónica dominados-dominantes.

Las dos primeras definiciones tienen fuerte relación, pues, para desarrollar las capacidades y habilidades de todo ser humano, es necesaria la instrucción por parte del maestro o maestra, mientras que las tres últimas ponen énfasis en el contexto, en la historia, en el lenguaje, el manejo del poder, asimismo la estrecha relación dialógica entre los y las estudiantes y, los y las maestras, con el fin de liberarse del yugo de la opresión de la clase hegemónica.

Para Freire no existe solo una educación, sino que él describe, denuncia y anuncia a dos educaciones, la “educación bancaria” y la “educación liberadora”; la primera deshumaniza, por lo que aliena y domina a los y las estudiantes desvalorizándolas(os) depositando el conocimiento como meros recipientes, enalteciendo  así a los y las maestras, mientras que, la segunda, las y los vuelven más humanos; maestros, maestras y estudiantes se transforman entre sí con base a la dialogicidad, con más consciencia y con el compromiso de construir mutuamente el conocimiento en el proceso dialéctico de enseñanza-aprendizaje.

Las dos educaciones, una que esclaviza y otra que libera

En la educación bancaria que denuncia Freire (2005), los y las estudiantes, son pasivos, no se les valora el conocimiento que traen de su cotidianidad, es decir, no existe su experiencia, no participan ni hablan de las injusticias en la que viven; las y los  maestros son el amo y señor(a) del acto educativo, él o ella es el o la  sabia, son los y las que instruyen unidireccionalmente a los y las estudiantes en una especie de monólogo y/o conferencia magistral imponiendo conocimientos y realidades.

La educación es memorística mediante la repetición, en esta, se puede ejemplificar los métodos de lectoescritura en donde se les obliga a los y las estudiantes a repetir las letras del abecedario sin ningún significado, asimismo los números y las tablas de multiplicar que no representan para él o la estudiante absolutamente nada; es reduccionista, porque reducen los conocimientos y las realidades inducido por el propio maestro o maestra, estos y estas solo se basan en su programación de contenidos impuestos desde el sistema sin siquiera analizarlos; es mecanicista, pues conlleva un método riguroso preestablecido omitiendo las particularidades de los y las estudiantes.

La educación bancaria estandariza y homogeniza la rica diversidad que presentan los y las estudiantes, siendo el maestro o la maestra la ejecutora de tan vil acto desde su “conciencia intransitiva” (Freire, 2005, págs. 84-85), es decir, el maestro o la maestra no presenta un compromiso con su propia existencia, mucho menos con la existencia de los y las estudiantes; un banco entrega un comprobante cuando se le va a depositar cierta cantidad de dineros, asimismo la educación bancaria deposita ciertos contenidos programáticos preestablecidos por el grupo dominante, ésta entrega su comprobante llamado “certificado” del grado superado según los estándares educativos.

Los maestros y las maestras son las sabias, mientras que, las y los estudiante, son los ignorantes; los primeros ejercen control autoritario sobre los segundos, establecen orden en los grupos matando así toda autonomía, humanidad y libertades; ordenan ejerciendo el poder que le da su supuesta sabiduría, los y las estudiantes obedecen silenciosamente a causa de su ignorancia estigmatizada.

La educación bancaria abre cada vez más la brecha entre el ser humano y su naturaleza, su conciencia y su libertad; viven en constante competencia entre sí mismos y contra los demás, enalteciendo el tener (material) y desvalorizando el ser (esencia), entre más se adapten los dominados más serenos se mantienen los dominadores. Ésta educación fabrica deshumanos en serie, es necrófila, es decir, es devota a la muerte (Freire, 2005, pág. 89), no crece nada, al contrario tiende a morirse. Pero ¿a quiénes les conviene que esta educación siga perpetuándose?

Lo anterior fue legitimado a partir de la reconfiguración del capitalismo que entró en crisis, que ha adoptado nueva fachada con base a la globalización y neoliberalismo, en los 80’ los Estados Unidos observó un desarrollo importante en las nuevas tecnologías en Japón, por lo que de inmediato reconfiguraron su sistema educativo con un cambio rotundo al tecnocrático (Mejía, 2018, pág. 20), por consecuencia se reconfiguraron las Organizaciones Internacionales, las cuales, impusieron a los países en desarrollo una educación instrumentalizada, en donde la transmisión de conocimientos técnicos es su punto nodal,  Freire los denuncia como “educadores pragmáticos” (Freire, 1997, pág. 107), estos transmiten los conocimientos de algún tema, contenido o fenómeno en particular a los y las estudiantes como mero “adiestramiento y cultivo” (Freire, 1997, pág. 102), evitan así que los y las estudiantes piensen por sí mismos y construyan, entre todos y todas, sus propias realidades.

Toda esta estructuración mundial en materia educativa que persigue el amor a la muerte es iniciado desde el G8, donde participan las ocho grandes potencias del mundo (Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Japón y Rusia) (Bonilla-Molina, 2017), estas potencias dueños del mundo establecen las agendas del Fondo Monetario Internacional (FMI) encargadas de legitimar las reformas pertinentes de la educación superior, en especie de cascada ésta plasma los lineamientos para el Banco Mundial (BM) que otorga financiamientos a los países desarrollados y en desarrollo, estableciendo reglamentos a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que decidió trabajar con la educación básica (preescolar, primaria y secundaria) y medio superior; a la ONU, que a su vez mantiene a la UNICEF y a la UNESCO (fachadas hipócritas que en su supuesto atienden los derechos de los niños y niñas); y al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que acuñó el término “calidad educativa” teniendo a investigadores financiados trabajando en materia educativa (Bonilla-Molina, 2017).

En este sentido, las reformas hechas en materia educativa de los países de todo el mundo, son elaboradas desde estos organismos internacionales imponiendo los estándares homogeneizantes y su enfoque educativo por competencias, enfatizando la educación técnica y priorizando a las lecturas de la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y las Matemáticas (STEM por sus siglas en inglés) (Mejía, 2018, pág. 21), marginando a las disciplinas humanas que hacen pensar como la Filosofía, Sociología, Psicología, Artes, Historia, entre otras, tendientes a desaparecer.

El capitalismo ha empleado todos los recursos que ha tenido a su alcance para que, a través de la publicidad desmedida, impacte en las subjetividades de los seres humanos de todas las edades y estratos socioeconómicos. La economía, la política y la educación han sido objeto de reformas estructurales sucesivas, en virtud de que la velocidad de los cambios experimentados por la ciencia y la tecnología ha hecho necesario ajustarlas a las nuevas necesidades de las sociedades y, sobre todo, a los intereses del régimen capitalista que se ha tornado insatisfecho en su insaciable deseo de cautivar las subjetividades de las personas y hacerlos sujetos consumidores, alienados y enajenados a tal grado que han perdido su identidad.

Para Freire, “el gran poder del discurso neoliberal reside más en su dimensión ideológico-política que en su dimensión económica” (Freire, 2006, pág. 71), en este contexto, se puede aseverar que el capitalismo utiliza a la educación como herramienta ideológica para poder alienar, oprimir y controlar a las masas.

Pero ¿se podrá luchar contra la monstruosidad del capitalismo salvaje? Para esto dice Freire “la realidad no es así, la realidad está así. Y está así no porque ella quiera, ninguna realidad es dueña de sí misma, esta realidad está así porque de este modo sirve a determinados intereses del poder” (Freire, 2006, pág. 71), en este sentido, se afirma que, cada persona desde sus particularidades y especificidades, podemos concientizarnos a nosotros mismos para poder ir en el camino de la transición de la “curiosidad ingenua” a la “curiosidad epistemológica” (Freire, 1997, pág. 106) con el objetivo primordial que, una vez desvelándonos las realidades, poder transformarnos a nosotros mismos desaprendiendo la programación impuesta que tenemos desde nuestra educación formal, no formal e informal (Mejía, 2014, pág. 73) y, poder entonces, de-construirnos, ya que somos seres inconclusos e inacabados en constante construcción, desde lo particular a lo colectivo y viceversa.

Para esta apocalíptica realidad que impone el neoliberalismo a través de su ideología, Freire propone una educación liberadora y humanizante que proviene de la esperanza de la naturaleza humana (ontológica); del significado profundo del lenguaje, de la palabra, de los conceptos, teorías, disciplinas, de las ciencias que implica acción y reflexión (gnoseológica); de la relación práctica-teórica valorando más la práctica que la teoría, por lo que, de la primera, funda a la segunda (praxis); y de la manera de concebir al mundo y concebirse en el mundo (política).

Es inherente dialogar los saberes propios de cada persona y cada comunidad para construir los imaginarios colectivos y confrontar esos saberes, para posteriormente realizar una negociación cultural respetando las especificidades de cada cultura (respeto y reconocimiento de sí mismo y del otro) y construir así los conocimientos emanados de la dialogicidad, por lo tanto, la escuela, la educación y la pedagogía tienen historia, lenguaje, contexto y poder, (Mejía, 2014, pág. 64).

Freire anunciaba “de ahí que sea la educación un quehacer permanente. Permanente en razón de la inconclusión de los hombres y del devenir de la realidad” (Freire, 2005, pág. 97), en este sentido, la educación en las escuelas, es un espacio no de conclusión, sino de constante dialéctica del proceso de enseñanza-aprendizaje para la construcción de sus propias realidades, tomando en cuenta su historicidad.

La educación liberadora pone como requisito primordial de la naturaleza humana a la “dialogicidad” (Freire, 1997, pág. 100), no como mero instrumento sino como una forma de vivir y de construir conocimientos y realidades a partir de la cotidianidad, con el hito de transformar la curiosidad ingenua en epistemológica y, por lo tanto, tener la capacidad de desvelar las diferentes formas de poder hegemónico en la relación opresor-oprimido.

Esta curiosidad epistemológica convierte a niños, niñas, hombres y mujeres en seres de la pregunta (¿por qué?), esta nos permite reflexionar acerca de los diferentes fenómenos, hechos y/o sucesos detectados para posteriormente participar activamente en las confrontaciones y soluciones, una “educación crítica de la curiosidad” (Freire, 1997, pág. 103). En este sentido, los y las maestras deben respetar las opiniones y argumentos de los y las estudiantes y, estos y estas, a las de sus maestros o maestras sin imponer las ideas unos a los otros, sino que, a partir de la confrontación de saberes y a través del diálogo en los círculos de cultura, construir nuevos conocimientos, (Freire, 1997, pág. 109).

Una vez que alcanzada la curiosidad epistemológica, los y las maestras, los seres humanos en sí, se vuelven investigadores críticos activos y participativos, problematizando a los y las estudiantes para que, entre sí, vayan transformando su curiosidad ingenua y comiencen a preguntar el porqué de las cosas, asimismo investigar sobre los fenómenos y situaciones que ocurren en sus realidades cotidianas con el fin de poder tomar las decisiones pertinentes.

En este sentido, el acto educativo liberador va comprometiendo tanto a los y las maestras como a los y las estudiantes en “hacerse sujetos de su proceso, superando el intelectualismo alienante” (Freire, 2005, pág. 100) y, como “seres inconclusos” e inacabados en constante construcción, por lo tanto, la educación se perpetua hasta el último suspiro de vida de cada individuo, de cada colectivo, de cada comunidad.

A modo de conclusión.

  • La educación formal, no formal e informal son permanentes para los seres humanos, es decir, hasta de la muerte misma se aprende, y éste, es el último aprendizaje;
  • Es necesario comprender la concepción de educación que tiene cada organismo internacional y cada autor, asimismo reflexionar acerca de los discursos ideológicos que impone el neoliberalismo en sus distintos disfraces (G8, FMI, BM, OCDE, BID, ONU, UNESCO, UNICEF) para desvelar las distintas formas de poder y control que ejercen los opresores a los oprimidos;
  • Es de gran importancia conocer y reconocer las características de la educación bancaria y, así poder desaprender y de-construir nuestra programación con el objetivo primordial de transformar nuestra conciencia intransitiva a una conciencia crítica;
  • Es importante comprometerse con una rigurosidad metódica para transformar la curiosidad ingenua a epistemológica, para posteriormente en colectivo docente, permitir a los y las estudiantes ser libres y, vuelvan a preguntar y preguntarse ¿Por qué?;
  • Es necesario el diálogo con argumentaciones precisas acerca de los fenómenos sociales detectados por los y las maestros y/o estudiantes para construir conocimientos desde sus particularidades.
  • Para la educación liberadora, el círculo de cultura y la dialogicidad, son un modo de vida.
  • La educación popular tiene historia, lenguaje, poder y contexto en América Latina, esto, ha permitido el despertar de luchadores y luchadoras que combaten las distintas formas de opresión por parte de las y los opresores, con el objetivo de liberarse en comunidad de las ataduras dominantes.
  • Es inherente, para la educación liberadora, un modo de vida “militante” que desvele las injusticias sociales y proponga alternativas para la construcción de un mundo más justo, más humano y humanizante.

Referencias

Bonilla-Molina, L. (05 de Julio de 2017). otrasvoceseneducacion.org. Recuperado el 01 de Marzo de 2020, de Apagón Pedagógico Global (APG): http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/230205

Freire, P. (1997). A la sombra de este árbol. Barcelona: EL ROURE.

Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI Editores.

Freire, P. (2006). El grito manso. Buenos Aires, Argentina: Siglo XXI.

Mejía, M. R. (2014). Educaciones y pedagogpias críticas desde el sur. Cartografías de la educación popular. México: CEAAL.

Mejía, M. R. (2018). Educación y escuelas en las globalizaciones del siglo XXI. Bogotá: En trámite. Borrador.

Noah, Y. (2014). De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad. Bogotá, Colombia: Debate.

Nuñez, C. (1998). El Pablo que yo conocí. Educación y Transformación social, Revistas de estudios sociales y sociología aplicada #10. Documentación social, 3-14.

Real Academia Española. (2018). Diccionario. Educar. Madrid: http://www.rae.es/.

UNESCO. (1999). José Martí (1853-1895). Perspectivas, 808-821.

UNESCO. (2005). La educación como derecho humano. Vasco: UNESCO.

Imagen: Лечение наркомании en Pixabay

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La explotación de los otros

Por: Ilka Oliva Corado

Muchas veces nos sentimos derrotados, frustrados y nos decimos una y otra vez, molestos, furiosos, cuestionantes que; tenemos derecho a una vida mejor. Una vida con derechos laborales, con soltura económica. Derecho a una casa mejor, espaciosa, con gran patio y a otros muebles. A tener el refrigerador lleno de comida. A poder comprarnos lo que queramos, a tener ese dinero extra para viajar y comprar un carro o cambiar el que ya tenemos. A un mejor trabajo, sí tenemos derecho y ese mismo derecho lo tienen otras personas en las que no pensamos por estar ensimismados en lo que creemos que nos falta sin darnos cuenta que otros la están pasando muy mal.

¿A qué tendrá derecho el cortador de caña al que se le va la vida entre el sol, el lomo curtido y los sueños rotos? ¿El jornalero golondrina que va de finca en finca cortando frutas y verduras a cambio de un pago que no le alcanza ni para lo básico? Ese jornalero al que humilla constantemente el caporal que se cree dueño de la finca. ¿No tienen derecho a una cama esos jornaleros que duermen en galeras amontonados en el suelo como leña aperchada?

¿A qué tendrán derecho las mujeres que se llenan las piernas de venas inflamadas paradas durante 16 y 18 horas al día trabajando en fábricas y maquiladoras? ¿A ir al baño por lo menos? Maquiladoras que salen de sus casas en la madrugada y llegan a media noche, que no vieron un solo rayo de sol durante el día, a las que les toca trabajar todos los días del año. A las que las horas extras no se les pagan.

¿Y las que son contratadas para hacer tortillas? En esos restaurantes de lujo, donde hacen las tortillas ahí a un costado de las mesas, ¿cuánto ganan esas mujeres, tienen beneficios laborales? No es solo hacer tortillas, son las que cocinan y limpian cuando el restaurante se cierra. Las que son bonitas para la foto del folclore que los comensales publican en redes sociales.

Los niños que lustran zapatos, que trabajan en tiendas y abarroterías, que cargan bultos en los mercados, ¿ellos a qué tendrán derecho? ¿A que nosotros los utilicemos como animales de carga? ¿A que altaneros pongamos los zapatos para que les saquen brillo, a los que les exigimos ligereza para atendernos? ¿A qué tienen derecho los niños que vemos todos los días haciendo malabares en los semáforos? ¿A las familias que viven en los basureros? ¿Tendrán derecho a una casa como la nuestra, con muebles parecidos a los nuestros, a nuestro carro, a nuestro patio, a nuestro refrigerador? ¿O qué, nosotros pertenecemos a otro nivel y ellos no tienen permitido un techo para dormir y tener una cama y una lámpara, una mesita de noche?

¿Esos niños no tienen derecho a una bicicleta como la tienen los nuestros? ¿No tienen derecho a ir a la escuela, a dejar de ser explotados trabajando? ¿Ese cargador de bultos no tiene derecho a un trabajo que no le parta la columna vertebral? ¿No tiene derecho a tener una casa con una silla dónde sentarse a descansar? ¿Vamos, no tiene derecho al tiempo de ocio?

¿Esas niñas, adolescentes y mujeres secuestradas con fines de explotación sexual acaso no tienen derecho a otra vida? ¿Y los adultos mayores vendiendo en las calles, exponiéndose a humillaciones, a que les llamen estorbo, a que se burlen de ellos y que les exijan rebaja que jamás pedirían en un supermercado? ¿Ellos a qué tienen derecho?

Muchas veces por estar inmersos en nuestro propio dolor, en nuestra propia cólera y frustración que por supuesto tenemos derecho a tenerlos y tenemos derecho a soñar con vidas distintas, no vemos que hay personas que están viviendo una vida de infierno, a las que pudiéramos ayudar, porque siempre se puede ayudar, nadie está realmente mal para no ayudar a otra persona en peores circunstancias. ¿Qué tanta es nuestra ira para exigir a un gobierno que cambie las condiciones de vida no nuestras, porque techo para dormir tenemos, sino las de ellos, de los miles que viven en los basureros? ¿Que cambie las condiciones laborales de los cortadores de caña, de los jornaleros golondrina, de las maquiladoras? ¿Qué tanto estaríamos dispuestos como sociedad a no utilizar el trabajo de los cargadores de bultos y a no explotar a niñas y adolescentes en trabajos de limpieza de casas? ¿Qué tanto haríamos para que esas niñas tengan la oportunidad de estudiar? ¿De que esos niños que lustran zapatos y hacen malabares frente a los semáforos estudien? ¿Y por esas niñas y adolescentes que dejan los brazos en los comales y fogones haciendo tortillas para que otros se llenen los bolsillos? ¿De los adultos mayores humillados por pararse frente a la banqueta de una casa a vender su canasto de verduras?

Siempre pensamos en derechos y beneficios para nosotros y los nuestros, pero somos incapaces de pensar en que otros en peores circunstancias también los merecen.

Siempre pienso en esto y es una forma para medir nuestro egoísmo humano o nuestra generosidad. Si tuviéramos dinero para comprar un par de zapatos nuevos, ¿le donaríamos los viejos a alguien en necesidad y compraríamos los nuevos para nosotros o nos quedamos con los que tenemos y les compraríamos los nuevos a alguien en necesidad? Es fácil desprenderse de lo que ya no necesitamos y está en mal estado, creemos que otra persona por estar en peores circunstancias económicas que nosotros merece eso que prácticamente es basura, y para lavarnos de culpas lo donamos. Pero somos incapaces de comprar algo nuevo y darlo a un completo desconocido, aun sabiendo que lo necesita más que nosotros. No, no somos tan buena gente como aparentamos. Y no, no estamos en tan malas condiciones económicas como para no voltear a ver alrededor y saber que podemos ayudar a alguien que realmente lo necesite. Si no es con dinero es con tiempo, con lo que sabemos hacer, pero de que se puede ayudar se puede.

Fuente: https://www.aporrea.org/ideologia/a287662.html

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Zapatos de mujer

Por: Marta Torres Santo Domingo

«¿No llevamos todas, en el fondo, los mismos zapatos?

Me resulta difícil, en un museo, contemplar objetos tan personales como zapatos, ropa o incluso joyas, sin pensar en las mujeres o los hombres que los han llevado. Todavía parecen conservar un soplo de sus vidas. En el Museo del Ejército, en Toledo, hay expuestos, en una vitrina, un par de zapatos de mujer que siempre me han traído a la memoria a Songlian, la joven protagonista de la película china La linterna roja (1991, Zhang Yimou), encarnada por la guapísima actriz Gong Li. La película es un drama, bello y cruel, sobre la vida de las concubinas en la China tradicional. Con una estética preciosista y embriagadora, relata la llegada de una joven concubina a la mansión de su señor, en la que ya conviven varias esposas, y el destino que le espera si no cumple el papel de sumisión asignado. A Songlian, desde hace unos meses, le acompaña en mi memoria la niña protagonista de otra cinta, en este caso vietnamita, dedicada al mismo tema, La tercera esposa (2019), de la directora Ash Mayfair, en la que con una poesía visual de elegante sensualidad se relata la triste historia de un alma sensible y pura dolorosamente cercenada.

El concubinato fue una costumbre muy enraizada en la sociedad china, que evolucionó desde un matriarcado original a un patriarcado en el que el papel de la mujer estaba muy por debajo de la posición de los hombres. El matrimonio, basado en relaciones de conveniencia, era la institución en la que procrear al heredero y, más allá de la esposa, el hombre acaudalado podía tener tantas concubinas como quisiese o pudiese mantener, elegidas entre muchachas con pocos medios. La vida en los gineceos fluía a través de las complejas relaciones de afecto, hermandad, competencia o dominación que se establecían entre las diversas concubinas y esposas y, como en otras sociedades poligámicas, el papel principal lo jugaban las primeras esposas, las madres de los herederos o las favoritas. La revolución abolió el concubinato.

¡Cuantas mujeres han sufrido durante siglos esa losa de encierro y silencio! Una gran mayoría ni siquiera fue consciente de la injusticia que se cebaba contra ellas, educadas desde niñas en esa costumbre, pero otras sí, y siento el grito mudo de las que se resignaron a su amargo destino o se rebelaron interior o exteriormente, pagando por ello un duro castigo.

La que los trajo al museo fue otra mujer, Isabel Fernández Duro, viuda de Antonio Fernández y Caballero de Rodas, un militar que estuvo en Cuba en el siglo XIX. ¿Viajó Isabel a Cuba? ¿Compró ella los zapatos o fueron un regalo de su marido? Imagino que le gustaron mucho pues los guardó entre sus tesoros, y quiso donarlos para que otras personas, generaciones más tarde, disfrutásemos de ellos. Gracias, Isabel, por tu generosidad, que nos trae a Toledo aromas de tierras lejanas y el recuerdo de una mujer a la que, sin conocer, sentimos como una hermana. ¿No llevamos todas, en el fondo, los mismos zapatos?

Fuente: https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/abci-zapatos-mujer-202003051436_noticia.html

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