Por: Edgard Sánchez
Por: Edgard Sánchez
Por: Semana Educación
El gobierno estudia lanzar un programa de becas en las que el Estado ponga una parte y las universidades otra. Del mismo modo, busca fortalecer el presupuesto de las universidades públicas. El objetivo es que más estudiantes puedan acceder a la educación superior.
El programa Ser Pilo Paga podría vivir en pocos días una transformación inesperada. Después del anuncio de la ministra de Educación, María Victoria Angulo, sobre la desfinanciación en que encontró esta iniciativa, se creía que la política de becar a los estudiantes menos favorecidos había llegado a su fin. Sin embargo, el presidente Duque entregó un parte de tranquilidad el pasado sábado. Ese día aseguró que mantendría su promesa de campaña de cumplir con los 40.000 jóvenes que lo conforman y además, entregó algunas puntadas de lo que tiene en mente. «Esos muchachos pueden estar tranquilos que van a terminar sus carreras», dijo.
En el Taller Construyendo País, la reunión que el primer mandatario hace cada semana en las regiones, Duque aseguró que existe una necesidad de aumentar más la cobertura de la educación superior. Con esto, el presidente tocaba el corazón a la principal crítica que tuvo el programa bandera de Juan Manuel Santos. Los más duros cuestionamientos se centraron siempre en que este apenas lograba beneficiar a 10.000 estudiantes por año, una cifra muy lejana de las necesidades del país.
El presidente presentó una fórmula diferente para poder becar a los estudiantes.»La cobertura exige que nosotros podamos incluir más universidades públicas en un programa de gratuidad y decirles a las universidades privadas que también pongan», aseguró. En esas dos vías está marcada la nueva propuesta que se presentará en un mes. La idea más que eliminar el programa es extenderlo a otros estudiantes y cambiar el sistema de negociación con los centros académicos.
El problema central de la continuidad de Ser Pilo Paga, tal y como lo diseñó la exministra Gina Parody, es la financiación. Según dijo la ministra de Educación, María Victoria Angulo, en diferentes entrevistas radiales, se necesitan cerca de 2 billones de pesos para financiar a los 39.990 estudiantes que hacen parte de este. Expertos consultados por SEMANA aseguraron que desde antes ya se sabía que el programa era insostenible. Como los jóvenes podían elegir no solo la carrera, sino también la universidad y la ciudad donde querían estudiar, el resultado fue que el 79 por ciento de los muchachos terminaron en las universidades privadas más costosas del país, en las carreras más caras y se concentraron solo en tres ciudades, Bogotá, Medellín y Cali.
El hecho de que universidades privadas como Los Andes, la Javeriana y la Sabana se quedaran con el mayor número de “pilos”, como se les llama a los jóvenes del programa, hizo que esos recursos que el Estado destinaba para ese fin nunca llegaran a las universidades públicas, y también disminuyó el dinero que estas últimas recibían del Estado. El 50 por ciento del presupuesto de la nación terminó en la bolsa de Ser Pilo Paga.
Un modelo que logre integrar tanto a las universidades públicas como a las privadas será la apuesta del nuevo gobierno. Se están estudiando sistemas como los que existen en otros países, en los que el Estado financia un monto, pero las universidades ponen una contrapartida. Gracias a Ser Pilo Paga algunos centros educativos privados recibieron un número muy alto de estudiantes becados por la Nación. En los primeros años, la Universidad de la Salle, la Javeriana y la Universidad del Norte contaban con más de mil alumnos por año. Mientras Los Andes, por ejemplo, cerca de 600 estudiantes, que representaban la tercera parte de todos los que ingresaban allí. Aunque algunas de estas pusieron ayudas para la manutención de los estudiantes, el grueso de los gastos corría por cuenta del Estado.
Otras universidades fueron más cautas y limitaron el número. Algunos rectores consultados por SEMANA sostuvieron que como no había seguridad de que el programa estuviera financiado por muchos años, decidieron ser prudentes para que luego, en caso de que este se acabara, los presupuestos de las instituciones no se afectaran. Los directivos cuentan que cada año el gobierno los llamaba a preguntarles si era posible que la universidad pusiera una parte, pero que esas ayudas nunca se pudieron concretar. «Estos programas se usan en el mundo, pero en Colombia -a diferencia de lo que sucede en otros países- no tuvieron cofinanciación. Si el Estado estaba pagando 40.000 estudiantes, por lo menos se esperaría que las universidades pusieran el 50 por ciento del valor de la matrícula», explica Julián de Zubiría, rector del colegio Alberto Merani.
Más allá de los costos el programa sí representó una verdadera revolución social para quienes fueron beneficiarios. Por primera vez, miles de jóvenes de los lugares más apartados del país lograron llegar a universidades de elite que sin la estrategia de Ser Pilo Paga, ni siquiera habrían podido soñar. Con esto, se logró reducir la brecha de inequidad, hubo un valor agregado del intercambio cultural y se aumentaron las probabilidades del 30 al 70 por ciento de que jóvenes de escasos recursos llegaran a universidades como Los Andes. Las historias de jóvenes de veredas, muchas golpeadas por el conflicto armado, entrando a estos centros académicos conmovieron al país.
El rector de la Universidad Icesi de Cali, Francisco Piedrahita, asegura que el programa «no es tan costoso como lo pintan» y que su desempeño no puede verse solo en números presupuestales. Agrega que «dejaron que el programa se difamara cuando era un éxito y que sufriera todo tipo de ataques. Lamentablemente el éxito, como en todo, solo se ve con el tiempo. En unos años se sabrá qué significó llevar a la universidad a estos estudiantes».
Sin embargo, para muchos, entrar a la universidad no debería ser un privilegio de los más pilos, sino de muchos más. Francisco Cajiao, exrector de la Universidad Pedagógica y la Universidad Distrital, le dijo a SEMANA: “A mí también me gustaría que fueran a estudiar a Londres a Nueva York, pero tenemos que ver cuántos jóvenes tenemos y cómo repartimos la plata. El programa no podía basarse únicamente en el mérito”. Cajiao agregó que hoy la cobertura en educación superior en Colombia es solo del 35 por ciento, un porcentaje muy bajo en comparación con otros países de América Latina que tienen coberturas del 50 por ciento o más. Entre estos están Chile que ha logrado una cobertura del 87 por ciento.
Según los expertos consultados, para que el país llegue a una cobertura similar necesitaría abrir al menos 600.000 cupos más. Ese cambio, sin embargo, no sucede de la noche a la mañana. Para que una universidad pueda abrir 1.000 cupos necesita renovar su infraestructura y contratar casi que una nueva planta docente. Victoria Elena González Mantilla, docente investigadora de la Universidad Externado de Colombia, le dijo a SEMANA que celebra la decisión del presidente de fortalecer las universidades públicas. Sin embargo, se pregunta ¿cómo lo va a hacer cuando el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, redujo el presupuesto de esta cartera en 33 por ciento? “Genera preocupación es que terminen por no subsidiar al grupo pequeño de estudiosos, y que por otro lado, tampoco se pueda hacer inversión en la universidad pública por los recortes que ha anunciado el gobierno”, agrega.
En cuanto a la idea que los estudiantes paguen una parte del dinero y que las universidades paguen otra, Dustin Tahisin Gomez, docente investigador de varias universidades y estudiante del doctorado en agrociencias de la Universidad de la Salle, explicó que después de terminar la carrera los jóvenes podrían devolver el 50 por ciento de lo que costó su educación para crear una bolsa de recursos para financiar la matrícula de las generaciones. Según él, también será necesario buscar que el sector privado se involucre realmente con la academia.
Lo que viene en las próximas semanas no será fácil. El gobierno comenzará a estudiar modelos y a formular propuestas. En este momento hay un equipo dedicado a este asunto que comienza por definir un nuevo nombre para ese programa. Se ha hablado de llamarlo «Todos somos pilos», pero la fórmula no convence a algunos que sienten que evoca un poco de espejo retrovisor. Se espera que el borrador se presente después de que los bachilleres presenten sus pruebas de Estado.
Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/ivan-duque-programa-de-educacion-reemplazaria-a-ser-pilo-paga/582553
Asia/Japón/dw.com
La semana pasada, los medios japoneses informaron que la universidad había manipulado las puntuaciones de las candidatas para mantener la proporción de mujeres a hombres en un 30 por ciento.
Las noticias de Kyodo informaron el martes que los puntajes femeninos se habían anclado en 2006.
La vicepresidenta de la universidad, Keisuka Miyazawa, dijo que tales modificaciones «nunca deberían suceder» y prometió que los exámenes del año próximo serían justos.
Otras escuelas de medicina a ser examinadas
El ministro de Educación, Yoshimasa Hayashi, dijo que planeaba examinar los procedimientos de ingreso de todas las escuelas de medicina en medio de las afirmaciones de expertos de que esa discriminación era generalizada.
El escándalo surgió cuando los investigadores analizaron las denuncias de que el hijo de un burócrata del ministerio de educación se elevó en puntos a un nivel justo por encima del nivel de ingreso, a pesar de no aprobar el examen tres veces.
Los investigadores dijeron que la escuela había querido menos mujeres graduadas en medicina, argumentando que la maternidad potencial acortaría o detendría sus carreras.
«Las mujeres a menudo renuncian después de graduarse y convertirse en médico, cuando se casan y tienen un hijo», dijo una fuente al periódico Yomiuri Shimbun la semana pasada.
Practica «extremadamente inquietante»
El ministro de empoderamiento de las mujeres, Seiko Noda, dijo a la cadena de televisión pública japonesa NHK que la manipulación de los puntos de examen había sido «extremadamente inquietante».
Los investigadores encontraron que en los exámenes de ingreso de este año, la escuela redujo los puntajes de las pruebas de la primera etapa de todos los solicitantes en un 20 por ciento y luego agregó al menos 20 puntos para los solicitantes hombres, excepto los que habían fallado cuatro veces.
Casi el 50 por ciento de las mujeres japonesas tienen estudios universitarios, uno de los niveles más altos del mundo, pero a menudo enfrentan discriminación.
Los servicios de cuidado externo son limitados. Se espera que los hombres trabajen largas horas mientras que las mujeres son cargadas de amas de casa, crianza de los hijos y cuidado de los ancianos.
Fuente: https://www.dw.com/en/japan-medical-school-admits-scoring-down-female-candidates/a-44985797
Este año, al igual que los anteriores, el doble grado en Matemáticas y Física será, posiblemente, la carrera con la nota de corte más alta en España. En 2017 aparecía la primera en el listado de mayores notas de corte (se requería un 13,667, sobre 14, para cursarla en la Universidad Complutense (UCM)). En distintas universidades, este doble grado ocupa siete de los diez primeros puestos (también aparece Ingeniería Informática y Matemáticas en la UCM). Sin duda, el grado en Matemáticas y sus diversas combinaciones han experimentado un incremento de demanda en los últimos años. Parece que, tras años siendo una asignatura denostada, los jóvenes ahora sí quieren estudiar matemáticas. ¿A qué se debe esta tendencia?
El mercado de trabajo tiene algo que decir: Matemáticas es hoy una de las carreras con menos paro, como constatan multitud de estudios y artículos de prensa. Los matemáticos tienen la capacidad de resolver problemas (aunque no estén relacionados directamente con su ámbito de trabajo) y esta cualidad es precisamente una de las más valoradas en el ámbito laboral. Además, estamos viviendo una cuarta revolución industrial, la de Internet y las tecnologías de la información, en la que las matemáticas son clave. Es especialmente relevante la ciencia de datos, que permite extraer información útil de los registros que generamos, a través de herramientas estadísticas y machine learning, sobre las que se basan los algoritmos modernos.
En estos dos últimos años, la humanidad ha producido una mayor cantidad de datos que en toda la historia pasada. No obstante, la verdadera revolución está en la posibilidad de aprovecharlos para mejorar nuestras vidas. Por ejemplo, se están creando automóviles que, analizando los datos de su entorno, son capaces de conducir de forma autónoma, lo que revolucionará el transporte en pocos años. En el ámbito sanitario, los algoritmos comienzan a ser capaces de tomar decisiones de diagnóstico e interpretar radiografías, superando incluso el rendimiento de los humanos en estas tareas. También se está avanzando en la detección del fraude, gracias a máquinas capaces de localizar patrones en el comportamiento de los defraudadores. Y una cosa queda clara: el aprovechamiento de estos datos para conseguir mejoras de este tipo requiere de la matemática para crear algoritmos que, a partir de la tecnología informática, sean capaces de lograr sus objetivos.
Parece que la empresa está preparada para la llegada de las matemáticas, existe una amplia demanda de estos perfiles, y un gran número de estudiantes deseosos de ocupar estos puestos, pero, una vez llegados a la universidad, ¿responde la formación académica a estas demandas sociales? ¿Qué interacción debe haber entre universidad y empresa? ¿Cómo pueden conseguir los jóvenes matemáticos moldear su formación a las demandas del futuro? A partir de estas preguntas surgió la red BYMAT, con el propósito de empoderar a la comunidad de jóvenes matemáticos y fomentar el apoyo mutuo para enfrentar todos estos retos. La red nació del primer Congreso BYMAT, que se celebró en el ICMAT del 7 al 9 de mayo de 2018 con la colaboración exclusiva de la Fundación BBVA. Por primera vez se reunieron casi 200 jóvenes de todo el mundo, la mayoría estudiantes de doctorado en matemáticas y campos afines, para compartir su trabajo y sus inquietudes acerca de las matemáticas. A pesar de sus modestos orígenes (los organizadores pretendían propiciar un encuentro informal entre los estudiantes de doctorado en matemáticas a nivel nacional), la acogida ha sido excepcional, y la red BYMAT ya abarca a la comunidad internacional de jóvenes matemáticos, que busca fomentar la interdisciplinariedad, la interacción universidad-empresa, el papel de la mujer en la ciencia y la divulgación científica.
Parece claro que las matemáticas, y los matemáticos, cada vez van a tener más peso en el desarrollo de nuestras vidas. Es el momento para reflexionar y tomar las riendas de su papel en esta sociedad de la cuarta revolución industrial, puesto que son el futuro, y el Estado que no invierta en ellas se quedará atrás.
Ángela Capel, Jesús Ocáriz, Roi Naveiro y Patricia Contreras son estudiantes predoctorales del ICMAT y fundadores de la red BYMAT. Ágata Timón es responsable de comunicación del ICMAT.
Café y Teoremas es una sección dedicada a las matemáticas y al entorno en el que se crean, coordinado por el Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), en la que los investigadores y miembros del centro describen los últimos avances de esta disciplina, comparten puntos de encuentro entre las matemáticas y otras expresiones sociales y culturales, y recuerdan a quienes marcaron su desarrollo y supieron transformar café en teoremas. El nombre evoca la definición del matemático húngaro Alfred Rényi: “Un matemático es una máquina que transforma café en teoremas”.
Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/06/25/ciencia/1529923839_750611.html?rel=mas
América del Sur/Ecuador/Eltelegrafo
Alrededor del 30% de empleo en el país corresponde a las áreas de agricultura, pesca, entre otras, pero las carreras relacionadas no tienen acogida. 88.140 postulaciones existieron en el segundo llamado para un cupo. A pesar de que la formación técnica y tecnológica ya confiere títulos de tercer nivel y es la que más empleos brinda a los futuros profesionales en el país, no tienen aún el nivel de aceptación esperado entre quienes quieren ingresar a la educación superior al finalizar la segunda postulación.
“Este tipo de enseñanza a más de tener menor duración brinda a los estudiantes la posibilidad de realizar prácticas en el sector productivo y con la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) tienen la oportunidad de optar por maestrías”, dijo la Senescyt en un comunicado. El domingo 26 de agosto culminó el segundo llamado para optar por un cupo.
Al cierre del proceso se registraron 88.140 personas. En la postulación inicial hubo demanda en carreras como Oceanografía, Biocomercio, Polímeros, Geociencias, entre otras, que ofrecen amplias oportunidades laborales y de emprendimiento. Las 2 últimas, por ejemplo, son muy solicitadas en el campo manufacturero por la necesidad de cambiar las distintas presentaciones originales de los materiales que se utilizan en la industria. Solo 4 personas de las más de 175.000 que postularon en la primera fase ubicaron estas carreras como su primera opción.
En el país, a junio de este año, el 29,4% de empleo correspondió a ramas como la agricultura, ganadería y caza, pero estudios afines a dichos campos como Bioeconomía, Ecosistemas e Ingeniería en Ciencias del Agua registraron baja demanda. Senescyt recordó que existe el programa de educación virtual en 10 carreras de cinco universidades públicas, estas registran más de 20.000 cupos libres. (I)
Fuente: https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/sociedad/6/jovenes-postulacion-cupo-serbachiller
América del sur/Venezuela/30 Agosto 2018/Fuente: Prensa Latina
Desde la Universidad Nacional Experimental de la Gran Caracas (Unexca), Roa explicó que en el área de medicina ofertaron 50 mil nuevas capacidades para la carrera de Medicina Integral Comunitaria, insertada en el Convenio Cuba-Venezuela.
Igualmente, enfatizó que otros 40 mil 545 cupos están direccionados para las especialidades de odontología, enfermería, fisioterapia y radioterapia.
Argumentó que ya fueron aprobados estudios posteriores a la culminación de la carrera de medicina. Entre ellos destacó los postgrados en Anestesiología, Traumatología, Medicina Interna, Patología Forense y Gastroenterología.
De igual manera, destacó que en los próximos días serán sumados los postgrados en Oftalmología, Pediatría y Ginecología.
‘Nadie detiene la salud y la educación pública y gratuita en nuestro país’, sentenció Roa.
Refirió que aún existen vacantes para los jóvenes que aspiran a las carreras del área médica, con la posibilidad de inscribirse durante el mes de septiembre en las sedes de los Centros de Diagnóstico Integral (CDI) de todo el país sudamericano.
El ministro detalló que dentro del total de asignaciones unas 89 mil 600 fueron en las profesiones de ingeniería agrícola, pesca, acuicultura y veterinaria, en el contexto de la sustitución de importaciones y desarrollo del campo de la agricultura que impulsa el Ejecutivo bolivariano.
Por otra parte, Roa expresó que en materia educativa priorizaron las ciencias básicas, entre las que se incluyen las matemáticas, biología, química y física.
‘Es necesario que tengamos profesionales dedicados y que se empoderen, por eso estamos sumando esfuerzos para llevar la universidad a los municipios para que todos los jóvenes puedan formarse’, manifestó por último el directivo.
Centro América/Puerto Rico/30 Agosto 2018/Fuente: El nuevo día
El Departamento de Educación federal anunció hoy, martes, el otorgamiento de $43.2 millones a 36 instituciones de educación superior de la isla como parte de un programa de ayudas para atender los daños causados por los huracanes Irma y María.
En total, la agencia federal distribuyó $63 millones a 47 universidades e instituciones de educación postsecundaria en Puerto Rico, Texas, Florida y las Islas Vírgenes a través del programa Ayuda de Emergencia a Instituciones de Educación Superior afectados por estos ciclones, así como por el paso del huracán Harvey.
“Esta ayuda de emergencia proporcionará recursos vitales para aquellos cuyas vidas se vieron afectadas por los desastres en el 2017”, expresó la secretaria federal de Educación, Betsy DeVos, mediante un comunicado de prensa.
Estos $63 millones son una primera asignación del programa. El Congreso aprobó distribuir $100 millones en ayudas para los centros de educación superior hasta el 2022.
Educacion federal asignó dinero a cada institución de acuerdo a la información suministradas en torno a los daños sufridos por lo huracanes, así como los costos de las reparaciones. En declaraciones escritas, la agencia indicó que también se le dio prioridad a las instituciones que tienen estudiantes sin techo o en riesgo de quedar sin hogar.
“A medida que los damnificados laboran diariamente en sitio para recuperarse, el Departamento de Educación continuará siendo un socio y un recurso para que las instituciones, los estudiantes y profesores puedan recuperarse por completo”, añadió DeVos.
De acuerdo a los datos provistos por Educación federal, el recinto de Humacao de la Universidad de Puerto Rico (UPR) fue la institución que más fondos recibió en esta ronda de asignaciones, con un total de $10.3 millones. La administración de la UPR ha reconocido que el recinto humacaeño fue el más afectado por el paso de huracán María.
Por su parte, la Universidad del Turabo recibió $4 millones y la Ponce Health Sciences University recibió $3.5 millones. También recibieron fondos los recintos de Ponce y Carolina de la UPR, todas las unidades de la Universidad Interamericana, la Universidad de Sagrado Corazón, la Universidad Metropolitana, la Universidad del Este y EDP University, entre otros.
La agencia federal informó que continuará recibiendo solicitudes y colaborará con las instituciones para evaluar sus necesidades antes de distribuir los fondos restantes.
Fuente: https://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/educacionfederalasigna43millonesauniversidadesdelaisla-2443947/