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La educación sexual también tiene que enseñar qué es el amor

Por:  saposyprincesas.elmundo.es.

En la mente de todos los padres aparece una pregunta recurrente, ¿cuándo debo hablar de sexo con mis hijos? Desde la infancia aparecen las primeras dudas sobre las diferencias anatómicas y cómo funcionan cada unos de los aparatos reproductores. Otra cuestión frecuente es, “¿de dónde vienen los niños?” Y la respuesta nos pone en un compromiso porque no sabemos cómo responder a los pequeños a esta curiosidad tan natural. Quizás, el hecho de que sea un tema tabú es uno de los problemas por los que no sabemos cómo abordarlo y los niños crecen desinformados y buscando su educación sexual fuera del entorno familiar, por ejemplo a través de Internet o la pornografía.

Y aquí está uno de los problemas claves, quizás estas referencias (poco realistas por su contenido) son las únicas que ellos tienen y desarrollan de una manera incorrecta. A través de estos métodos, quizás aprendan la parte más mecánica, pero ¿qué hay de la parte ética y emocional que envuelve esta parte de la vida de todo ser humano? Cada vez más voces se alzan a favor de una educación sexual que también enseñe a amar y a respetar, sin importar el género o la orientación de cada uno.

Además, ante la creciente aparición de violencia de género durante la pubertad y la juventud, es fundamental enseñarles en qué consiste una pareja sana basada en valores. De hecho, un estudio llevado a cabo por la Universidad de Columbia titulado ‘La Iniciativa de Salud Sexual para Fomentar la Transformación’ apoya la importancia de orientar a los estudiantes para que construyan relaciones sentimentales basadas en el bienestar y alejadas de los estereotipos de género. Según este informe, esto podría minimizar los casos de acoso y agresión entre los más jóvenes.

Los adultos tienen una papel fundamental en la educación sexual de los jóvenes

Educación sexual: menos clases prácticas y más conversaciones profundas

En España, la educación sexual en la escuela es escasa, y en los casos en los que hay algún taller, se centra sobre todo en la prevención de ETS y el empleo de anticonceptivos. Y aunque esta labor es completamente necesaria a la hora de informar a los más jóvenes para que practiquen sexo seguro, no es lo único que se debe abordar. Y es que las nuevas generaciones está adelantando la edad media a la hora de mantener la primera relación.

Según el último estudio de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), “la edad de inicio osciló entre los 19,4 años en el caso de las mujeres que actualmente tienen de 45 a 49 años, y los 16,37 de las mujeres que tienen entre 15 y 19”. Esto significa un salto de 3 años y una gran diferencia en el desarrollo físico y emocional de las chicas. Ante esta situación, es fundamental mantener una charla para que comprendan de manera más profunda cómo funciona su sexualidad y cómo ejercerla con total libertad, desde el respeto y la igualdad.

Informes como el que ha publicado Making Caring Common, un proyecto de la Universidad de Harvard, advierten sobre el papel que tienen los adultos, ya sean padres, docentes, psicólogos u orientadores en la educación sexual. El texto titulado ‘La charla’ habla de cómo los adultos debemos prevenir la misoginia y el acoso, ya que son unos de los principales problemas a los que se enfrentan los jóvenes, además de evitar situaciones de violencia o degradación.

Enseñar a amar es parte de la educación sexual de los jóvenes

Hay que hablar sobre el amor

Los adolescentes deben entender que hay una diferencia entre la atracción física y el amor. Los adultos deben aprovechar su sabiduría y compartirla con sus hijos mediante un lenguaje apropiado. Además, deben abordar temas como la diferencia entre el encaprichamiento, el amor y las relaciones obsesivas y tóxicas.

Enseñarles a distinguir las relaciones saludables de las que no lo son

Una buena manera de hacerlo es repasar ejemplos tanto en la vida real como en los medios de comunicación y series de ficción. Hablar con ellos sobre cómo creen que son esas relaciones y qué valores debería tener una pareja que se respeta y se ama.

¿Qué es el respeto?

Emplear frases como “hay que tratar a tu pareja con respeto” no es suficiente. Muchos adolescentes no entienden en qué consiste y realmente no saben diferenciarlo. Por eso, la educación sexual debe ir más allá y ser un tema de conversación constante entre adultos y jóvenes. Es responsabilidad de los más mayores identificar y transmitir qué situaciones no son adecuadas. Por ejemplo, controlar a través del teléfono móvil o insultar y degradar por motivos de sexo son algunas conductas que se deben contrarrestar.

Ser una parte activa

A la hora de evitar malas conductas es fundamental que los adultos se involucren y llamen la atención ante comportamientos desagradables. Para los jóvenes, el silencio puede ser entendido como permiso y aprobación de esos gestos. Entablar diálogos con los adolescentes, y entre los padres y la escuela es fundamental para ayudarles a desarrollar su sexualidad de la manera adecuada.

Fuente de la reseña: https://saposyprincesas.elmundo.es/bienestar/psicologia-infantil/educacion-sexual-relaciones-adolescentes/

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La universidad constata que ella también segrega por clase social y género

Por: Victor Saura

Sólo el 10% de universitarios proviene de una familia con un bajo capital educativo. Prácticamente el 60% pueden estudiar porque los padres lo pagan todo o casi. Y las mujeres son el 62% del alumnado, pero en determinadas carreras no llegan ni al 20%. Estas son algunos de los datos del estudio Vía Universitaria, que hoy ha presentado la Red Vives.

“La universidad en España ha avanzado mucho en los últimos 50 años en términos de masificación, y no es tan elitista como otros países de nuestro entorno como Alemania o Francia, pero aún está lejos de la equidad”. Esta es, según Antonio Ariño, catedrático de Sociología de la Universidad de Valencia, una de las principales conclusiones del segundo estudio Vía Universitaria, realizado por la Red Vives (que reúne las 22 universidades, públicas y privadas, del ámbito lingüístico catalán) , sobre una muestra de más de 41.000 encuestas realizadas a estudiantes de grado y máster de estas universidades. Las otras dos grandes conclusiones son que la diversidad del alumnado va en aumento y que, a pesar de la revolución digital, la innovación es prácticamente testimonial, ya que sólo el 5% de los estudiantes afirman que sus profesores utilizan metodologías innovadoras.

¿Y por qué está lejos de la equidad? El estudio concluye que la proporción de niveles formativos de la sociedad no se traslada a la universidad. Mientras que en la sociedad el 40% de la población tendría un capital educativo bajo, en la universidad este porcentaje a penas supera el 10%. A la hora de definir las clases sociales (y dividirlas en alta, media y baja), el estudio tiene en cuenta sobre todo el nivel formativo de los padres y su tipo de empleo, más que la renta familiar, que no se pregunta a los encuestados. Esta inequidad se acentúa en las ingenierías y carreras científicas, donde el porcentaje de alumnos con progenitores de nivel formativo bajo es inferior que en las ramas de ciencias sociales y humanidades.

“No es que en la universidad no haya igualdad, porque en este caso estaríamos diciendo que no corrige las desigualdades sociales, sino que ni siquiera hay equidad; queda mucho camino para llegar a la equidad y no digamos ya a la igualdad”, explica Ariño, uno de los codirectores del estudio, junto con Miquel Martínez (Educación UB), Ramon Llopis (Sociología UV), y Ernest Pons (Estadística UB), y con la dirección técnica de Anna Prades, jefe de proyectos de AQU Catalunya (Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Cataluña).

Costes y beneficios: el efecto Mateo

El estudio también constata que el coste de la universidad (concepto que incluye la matrícula, pero también la manutención: alquiler, comida, transporte, etc) se financia gracias al dinero de los padres y madres. En el caso de los estudiantes de grado, el 58% del volumen de la financiación sale de las familias, el 18% de becas y el 20% de ingresos procedentes del trabajo (sea durante el curso o las vacaciones). El resto, testimonial, son préstamos, la pareja y otros. En el caso de los estudiantes de máster, los porcentajes varían, pero todavía la familia es la fuente principal de financiación. En cuanto al lugar donde viven los estudiantes, el 62% lo hace en casa de sus padres, un porcentaje que sitúa a España (si la muestra de la Red Vives se puede extrapolar al conjunto del Estado) al lado de países como Italia (69%), Georgia (65%), Albania y Croacia (51% ambos), muy lejos de la media europea (36%) y aún más de países como Finlandia (4%), Dinamarca (8%) o Noruega ( 9%).

La movilidad internacional sería otra fuente de inequidad. A pesar de que la totalidad de los alumnos encuestados pertenecen a estudios enmarcados en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), lo que no ocurría con el primer Vía Universitaria, sólo un 8% declara haber hecho movilidad internacional (básicamente, el programa Erasmus), si bien un 37% afirma que piensa hacerlo. Pero el estudio también constata que, dentro de este 8%, la clase social alta está sobrerrepresentada, porque, nuevamente, su financiación se basa principalmente en los progenitores. “Si a la universidad ya sólo llega una cierta élite, en el caso de la movilidad ya es una selección de la selección -dice Ariño-, y así es como determinadas personas van acumulando beneficios y las oportunidades llegan sobre todo a los que ya tienen mejores condiciones, consolidando así el efecto Mateo”, expresión inspirada en una frase del Evangelio de Mateo y muy usada por los sociólogos para definir aquellos procesos que hacen que los ricos sean más ricos y los pobres, más pobres.

El acceso a la universidad también permite hablar de efecto Mateo. En relación al primer estudio, ha aumentado el porcentaje de alumnos que accede a la universidad a través de las PAU (del 67,4% en 2015 el 82,4% en 2018), y han caído los que lo hacen desde un ciclo formativo de grado superior o mediante el acceso a los mayores de 25 años, lo que lleva a los investigadores a afirmar que “se va en la dirección contraria al objetivo”, ya que el sistema no es lo suficientemente flexible para atraer la interés de estudiantes de más edad o clase social baja.

La ‘síndrome de la impostora’

En los estudios de salud las mujeres representan alrededor del 70% del alumnado. E los de educación e intervención social rozan el 80%. En el conjunto de la población universitaria las mujeres representan el 62% del total. En cambio, en las ingenierías, la mayor parte de los alumnos son hombres y, en algunos casos, como el de las TIC, sólo el 16,8% son mujeres. De ahí que el estudio Vía Universitaria concluya que “las carreras reproducen las tareas del ámbito doméstico marcadas por el género”. “Las mujeres se orientan hacia las áreas de salud y de cuidado, mientras que los hombres lo hacen hacia aquellos estudios que tienen que ver con el espacio exterior de poder y de toma de decisiones”, dice el estudio, según el que “los ámbitos de conocimiento más masculinizados tienen más oportunidades laborales, reconocimiento y prestigio social”.

Esto, sostienen los directores del Vía Universitaria, refuerza lo que se conoce como el síndrome de la impostora. “La mujer que se matricula en una titulación masculinizada se infravalora porque entiende que está en un lugar que no le corresponde, la materia le gusta pero sabe que socialmente está valorado como un ámbito masculino, por lo que se siente como una intrusa o una impostora”, aclara Ariño.

En la distribución horaria de una semana lectiva normal, las mujeres asisten más horas a clase, dedican más tiempo al estudio y también más tiempo a las tareas del hogar y el cuidado de otros. Por el contrario, los hombres ganan en tiempo dedicado a trabajo remunerado y, en especial, en tiempo dedicado a aficiones y vida social.

Mejora de expectativas, inmovilismo metodológico

Otra de las pocas comparaciones que establece el estudio en relación al primero que se hizo (muchos de los parámetros se consideran no comparables) se refiere a las expectativas de los estudiantes universitarios. Así, en relación al primer Vía Universitaria (2014-2016), los estudiantes de ahora son más optimistas con respecto al futuro y a lo que les aporta la universidad en este futuro. Un 54% cree que los estudios les serán útiles para encontrar un trabajo bien remunerado (en 2016 eran el 40%), y 7 de cada 10 opinan que los estudios les serán útiles para contribuir a la mejora de la sociedad y encontrar un trabajo relacionado con estos estudios. Un 60% dice sentirse integrado en la vida universitaria, pero sólo el 20% ha participado en algún órgano de gestión.

En cuanto a la pedagogía, el estudio constata que, al menos hasta ahora, los cambios del Plan Bolonia no han tenido el efecto esperado en cuanto a innovaciones pedagógicas (Ludificación, Flipped classroom, MOOC, etc). Estas continúan ocupando un porcentaje residual, de sólo el 5%, en relación a las metodologías tradicionales (clase magistral y evaluación final con examen escrito), que representan el 60%, y las metodologías activas (laboratorios, talleres, trabajos en grupo, prácticas , etc.), que suponen el 35% restante. El estudio también señala que, en el caso de las metodologías tradicionales el porcentaje de estudiantes que declaran que su objetivo principal es aprobar con el mínimo esfuerzo posible es bastante superior a los que lo hacen ante una asignatura impartida a través de una metodología innovadora.

Sin embargo, este inmovilismo no puede atribuirse exclusivamente a un presunto fracaso de Bolonia, advierten los investigadores, ya que hay otros poderosos factores a tener en cuenta, como los efectos del decreto Wert de 2012 o la precariedad laboral de buena parte del profesorado universitario.

“No es sólo miedo al cambio, sino que las condiciones del sistema no favorecen el trabajo transversal y en equipo que requieren las nuevas metodologías”, advierte Miguel Martínez.

Al final del estudio se presentan una serie de propuestas para corregir las dinámicas negativas detectadas, entre las que impulsar políticas de acceso a estudiantes de origen social bajo, familias extranjeras o de más edad; flexibilización de casi todo: régimen de permanencia, ritmos de progreso, métodos de evaluación, currículo, calendario académico; impulso de becas y tasas universitarias que se ajusten mucho mejor al nivel socioeconómico de los estudiantes (con becas-salario que pudieran cubrir no sólo la matrícula sino también una parte considerable de la manutención); o la visibilización de modelos masculinos y femeninos que rompan los estereotipos de género y la introducción de la perspectiva de género y revisión de contenidos en esta clave en todas las áreas de conocimiento.

Fuente e imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/05/17/la-universidad-constata-que-ella-tambien-segrega-por-clase-social-y-genero/

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Islandia: La escuela infantil de niñas fuertes y niños cuidadores

Europa/Islandia/11 Abril 2019/Fuente: El país

Una red de colegios de Islandia empodera a los pequeños con habilidades sin estereotipos de género

Las niñas están sentadas en el suelo, junto a la pared. Una de ellas corre hacia la profesora, salta a una silla y de ahí se cuelga de una viga, como un monito. “¡Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez!”, gritan. La cría, radiante, se deja bajar, entre aplausos. Salvo una, que se acurruca en el rincón, todas las chiquitinas suben. Algunas como flechas, otras tímidas o no muy convencidas. Pero, en medio de la aclamación, bajan transfiguradas por su hazaña.

La escena ilustra el modelo educativo del jardín de infancia Laufásborg, en el centro de Reikiavik. Niñas de cuatro años eufóricas, animándose entre ellas, hacen gala de su resistencia física sin ningún niño a la vista. Margrét Pála Ólafsdóttir, convencida feminista y creadora de esta y otras 16 escuelas infantiles y de primaria en Islandia, dirá después frente a un té: “Ellas son más rápidas y capaces aprendiendo, pero no creen en sí mismas, en que sean fuertes y puedan alzar sus voces. Nosotros las empoderamos”.

El sistema Hjalli incluye un currículo de género en el que la mayoría del día niños y niñas están separados y que trabaja en enfrentar las debilidades de cada sexo, compensándolas. “A los chicos les enseñamos a comunicarse, a que hablen sobre sus sentimientos y a que se hagan cargo los unos de los otros”. Los niños de Hjalli se lavan los pies o se peinan entre si. Cuando abandonen la escuela serán feministas en el país más igualitario del mundo, coronado por el Foro Económico Mundial durante nueve años.

También se entrena la colaboración frente a la competencia y las habilidades sociales. “Mi frase favorita es que uno más uno no es igual a dos”, ha dicho la fundadora. Quizá por ello, aquí no existe el acoso escolar. “Ni chicos ni chicas son bullies”, dice la fundadora, “una investigación en Reikiavik con niños de nueve años encontró bullying en todas las escuelas salvo en la nuestra”.

Un grupo de niños decide con su maestra las actividades que realizarán después.
Un grupo de niños decide con su maestra las actividades que realizarán después. HJALLI

Hólmfrídur Vilhjálmsdóttir sube las escaleras que conducen al primer piso y señala un gran grabado con todos los pájaros de Islandia colgado a pocos palmos del suelo. “Todo está hecho a la medida de los niños”, dice. Ha sido maestra durante cinco años. “Primero supliqué que admitieran a mi hijo, que no quería ir a su guardería. El niño cambió como de la noche al día. Luego me quedé a trabajar”. En un cartel se ve el horario. Cuando los críos llegan, desayunan y deciden lo que van a hacer. Se ejercita la toma de decisiones y la democracia a lo largo del día. Y también la diversión.

Siempre hay un puñado de críos con pinta de pasárselo en grande al abrir cualquier puerta del caserón de dos plantas. Unos niños surfean a grito pelado en unas colchonetas amarillas en equilibrio inestable sobre piezas más pequeñas; las niñas, menos ruidosas, dan volteretas sin descanso.

Thomas y Christian guardan silencio. Vencen la cabeza frente a un tablero de ajedrez. Irán al campeonato de Europa, en Rumania. El año pasado dos niñas acudieron a la competición mundial. Un maestro ajedrecista les entrena desde los tres años: “Es muy bueno para la toma de decisiones y la autoestima”. En un rincón, una profesora en cuclillas enseña inglés a base de gesticular con los chicos. Abajo, los que apenas cumplen dos años, la cara manchada de tierra, entierran las manos en el jardín.

Una maestra hace sonar una campanilla. Los niños abandonan cajones de madera, aparcan dibujos y se bajan de las colchonetas. “No hay juguetes convencionales sino piezas polivalentes que pueden usarse de muchas maneras, para estimular su imaginación y creatividad”, dice la exmaestra. En Hjalli tampoco hay libros. Todo se fabrica, incluidas prendas con máquinas de coser adaptadas, para recalcar que no hay que comprarlo todo.

Los pequeños, en uniforme rojo o azul, colocan el material y, a saltos, se ponen en fila. Como es habitual en las escuelas e institutos islandeses, van en calcetines. “¿Ves? No hace falta decirles nada. Ya saben lo que tienen que hacer”, avisa con una sonrisa la guía. En la moqueta, hay cuadraditos con números. Es donde se sientan los niños con los maestros. “Nuestros tres pilares son rutina, orden y respeto”, entona. “Las palabras son muy importantes. Miramos a los ojos de los niños y les decimos, ‘querida amiga’, ‘querido amigo’, y les enseñamos a comunicarse así. En cuanto a nosotros, has de venir aquí y dejar todas tus preocupaciones fuera, mostrarte feliz”.

¿SEPARADOS? PARA SER AMIGOS Y FEMINISTAS

Educar separados a niños y niñas no muestra ventajas, según una extensa revisión de 2014 que analizó 184 estudios con más de un millón y medio de escolares en 21 países. Pero las guarderías Hjalli se distinguen por su currículo de género. Sus exalumnos mostraron una visión superior en igualdad en una investigación de la Universidad de Reikiavik encargada por la fundadora, Margrét Pála. Y también mejores resultados en islandés, matemáticas, inglés y danés en el instituto, según la organización. Mostraban mayor capacidad manual y los varones más confianza en sus habilidades. “Nuestras chicas suelen hacer grupos de amigos mixtos, en otros centros solo tienen amigas”, asegura la fundadora. Y tienen más fe en sí mismas: “Se me acercó una periodista joven que iba a entrevistar a la primera ministra, ante el asombro de sus amigos. ‘Lo he conseguido gracias a usted’, me dijo”.

Pála había sido maestra en un sistema en que las niñas, más aventajadas, obtenían menos atención que los niños “porque ellos iban por detrás”, dice. Tomó el mando de una guardería y se decidió a probarlo todo, incluida la segregación por sexos. Al principio, su modelo fue muy controvertido, pero 30 años después, ha obtenido la mayor distinción del país por su innovación educativa. El 8% de los niños islandeses de entre 18 meses y nueve años (alrededor de 1.000) acuden a alguno de los centros, la mayoría concertados con los ayuntamientos.

Niños y niñas se juntan en una sala con grandes ventanales donde han surgido otros mundos. Una cría camina por una especie de puente que ha construido con grandes cajones de madera. Un niño y una niña están en su casa, hecha con dos sillas.

Imagen tomada de: https://ep01.epimg.net/sociedad/imagenes/2019/03/29/actualidad/1553875053_920901_1553875687_noticia_normal.jpg

 Fuente: https://elpais.com/sociedad/2019/03/29/actualidad/1553875053_920901.html

 

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Universidades para mujeres, una tendencia creciente en Estados Unidos

America del Sur/ Colombia/ 25.03.2019/ Fuente: www.semana.com.

Desde el triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales y el auge del movimiento #MeToo, se dispararon las matrículas en instituciones de educación superior para mujeres.

Las universidades solo para mujeres están de moda en Estados Unidos. El número de nuevas matriculadas en estas instituciones ha crecido continuamente en los últimos dos años, después de décadas de venir en caída constante.

Como reportó Times Higher Education el año pasado, las universidades para mujeres, especialmente las de mayor reconocimiento, esperaban un aumento récord en la cantidad de aplicaciones recibidas; principalmente, en las ‘siete hermanas’, la versión femenina de la Ivy League; es decir, las universidades de élite para mujeres.

Algunas de ellas, como Bryn Mawr College, en Pensilvania, o Smith College, en Massachusetts, recibieron un aumento del 8%. Cifras atípicas para lo que están teniendo el resto de instituciones de educación superior de Artes Liberales, indica el Times Higher.

El fenómeno #MeToo

No hay datos claros de por qué está sucediendo esto. Pero varios líderes de estas instituciones de educación superior lo han atribuido a los cambios sociales y políticos que despertaron la corriente de defensa de los derechos de las mujeres de #MeToo.

Por ejemplo, cuando Mount Holyoke College, que vio un aumento del 5% en las postulaciones el año pasado, encuestó a las estudiantes y les preguntó por qué decidieron matricularse, el 54% dijo haberse sentido “considerablemente” influenciada por los movimientos sociales.

Según parece, la alta conciencia por la cantidad de casos de abuso y violencia de género está provocando que menos mujeres sientan rechazo por estudiar en una institución sin hombres.

En opinión de Audrey Smith, vicepresidente de admisiones de Smith College, “ahora más personas aplican porque les gusta que sea una universidad para mujeres, y no porque les gusta la institución como tal”, reporta el New York Times.

Muchas estudiantes de estas instituciones dicen sentirse más tranquilas y libres de expresarse sin la presencia masculina en el tiempo de estudio.

“Desarrollar nuestras vidas intelectuales y emocionales en un lugar donde no te etiquetan por ser mujer te ayuda a crecer. Podemos desarrollarnos como individuos. De principio a fin, la experiencia en Wellesley College es empoderadora”, dijo Sara Fishleder, quien estudió en esta institución en 2012, en un foro online.

La dinámicas de las clases son refrescantes. Nunca peleas con estereotipos de género o sientes que estás relegada por ser mujer. Me doy cuenta que me siento más cómoda admitiendo que se me dificulta un problema matemático. Ya no me preocupa que me tilden como la ‘niña boba que le queda grande la Física’. No hay tratos especiales porque eres mujer”, publicó en 2016 Julia Monaco, otra estudiante de esta universidad.

“Amo atender a una universidad de mujeres. No tengo que preocuparme por las relaciones sentimentales ni por el seximo en el campus. Solo me enfoco en mi estudio y me divierto mucho con mis amigas”, dijo Anisha Tyagi, estudiante de Smith en el mismo foro en 2015.

Por otro lado, la participación de personas transgénero también ha crecido en estas instituciones, conforme muchas relajan sus reglas para permitir personas que no son mujeres biológicas pero se identifican como tales.

En 2014, el Mills College de California y luego el Mount Holyoke de Massachusetts se volvieron las primeras universidades de mujeres en adoptar una política de ingreso que recibe públicamente a personas no heterosexuales.

Lo cual no quiere decir que dicha transformación esté siendo armónica. Muchas de las ‘siete hermanas’ aún no aceptan a una persona que no haya nacido biológicamente mujer.

Ahora, no todo el mundo atribuye el crecimiento al ambiente político. Mary Schmidt Campbell, presidente de Spelman College, enfocado en formar mujeres negras, dijo al New York Times que, “honestamente, creo que nuestra matrícula ha crecido porque la universidad ha hecho un buen trabajo contando su historia. Todo en el campus está diseñado para contribuir al éxito de mujeres negras que se matriculan”.

¿Por qué existen?
Hasta el siglo XIX, la mayoría de universidades en el mundo le negaron el ingreso a las mujeres, por lo que en Estados Unidos se crearon muchas instituciones con el fin de educar a las pocas que se atrevían a buscar un título en educación superior.

Empezaron como academias de mujeres, pero en 1890 la Academia Salem empezó a ofrecer diplomas de educación superior, convirtiéndose en la primera universidad femenina en el país.

La formación para mujeres de comienzos del siglo XX seguía siendo bastante primitiva, claro está. Básicamente, podían optar por tres opciones: una educación republicana, que las preparaba para ser amas de hogar. Aprendían religión, canto, danza, literatura, entre otras cosas. Una educación académica, que las preparaba para trabajos comunitarios y de orden social.

O podían estudiar seminarios, que las formaba para maestras (Solo las mujeres solteras podían ser profesoras. Se les pagaba la mitad que a un hombre, pues solo tenían que mantenerse ellas mismas. Hay incluso registros de varias que se casaron en secreto para poder seguir enseñando).

En 1927, las más progresistas decidieron ofrecer una formación académica más avanzada, como la que recibían los hombres. Así nacieron las ‘siete hermanas’, compuestas por el Barnard College, Bryn Mawr College, Mount Holyoke College, Radcliffe College, Smith College, Wellesley College y el Vassar College.

Por ahí pasaron varias mujeres reconocidas, como Hillary Clinton (Wellesley), Meryl Streep (Vassar), la escritora Alice Walker (Spelman College) o la poetisa Emily Dickinson (Mount Holyoke), por mencionar algunas.

Naturalmente, conforme las universidades más reconocidas comenzaron a admitir mujeres en grandes cantidades, las matrículas de estas instituciones empezaron a decrecer en número. En 1960, llegaron a existir 200 universidades para mujeres en todo el territorio estadounidense. Hoy, solo quedan 38 de ellas.

Pero lo que parecía una modalidad en desuso, está volviendo a retomar vida. No es seguro cuánto durará, pero una cosa es clara: eso es un llamado de atención para que todas las universidades le pongan más cuidado a los conflictos de género que han surgido en todo el mundo últimamente, para que las estudiantes universitarias ya no sientan la necesidad de estudiar en un espacio aparte.

Fuente de la noticia: https://www.semana.com/educacion/articulo/crece-en-estados-unidos-la-matricula-en-universidades-para-mujeres/604575

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Especialización y Curso Internacional en Políticas Públicas y Justicia de Género

Por: CLACSO.

 

Modalidad: virtual
Coordinación Académica:
Magdalena Valdivieso Ide [Chile]
Doctora en Ciencias Políticas, Universidad de Chile
Luz Patricia Mejía [Venezuela]
Secretaria Técnica de Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belén do Pará (MESECVI) de la Organización de Estados Americanos (OEA)

Especialización: 52 créditos, 480 horas / cátedra | Curso Internacional: 12 créditos, 120 horas / cátedra
Duración: marzo de 2017 a febrero de 2018

Organizado por la OEACLACSO y Flacso Brasil

FUNDAMENTACIÓN
Las desigualdades de género, las inequidades y las barreras que persisten para el pleno desarrollo de la autonomía de las mujeres en América Latina y el Caribe constituyen situaciones de injusticia, vulneración de derechos e impedimentos para su incorporación plena y diversa al desarrollo económico, social, cultural y político. La precariedad laboral, los problemas de acceso y derecho a la salud, la violencia de género y la baja representación política persisten y dan cuenta de las dificultades de los Estados para garantizar el reconocimiento pleno y el ejercicio de derechos, así como la calidad de vida a las mujeres.

En ese sentido, los Estados -apoyados en convenciones y acuerdos internacionales y en las demandas de los movimientos de mujeres- han priorizado la incorporación transversal del enfoque de género en las políticas públicas, con el objetivo de visibilizar y corregir las desigualdades e inequidades y de promover el cambio cultural para eliminar los estereotipos de género.

Los Estados están obligados a observar, implementar y rendir cuenta del cumplimiento de las disposiciones contenidas en los acuerdos, convenciones, tratados y resoluciones internacionales que reconocen y protegen los derechos humanos y ciudadanos de las mujeres. Constituye un desafío para los Estados, para las organizaciones que trabajan por los derechos humanos y especialmente por los derechos de las mujeres y para las/los profesionales que se desempeñan en este campo elaborar, implementar, dar seguimiento y evaluar políticas públicas con pertinencia cultural y territorial, que permitan avanzar en la construcción de la igualdad y la equidad de género y cumplir con los objetivos que se ha propuesto la comunidad internacional para el pleno reconocimiento y garantía de los derechos humanos de las mujeres.

OBJETIVOS
La Especialización y el Curso Internacional en Políticas Públicas y Justicia de Género están diseñados para ofrecer un espacio integral de formación teórico y práctico donde se analicen las situaciones de desigualdad estructural y específicas de género a partir de las disposiciones contenidas en el ordenamiento internacional de los derechos humanos de las mujeres y de estudiar su abordaje desde las políticas públicas.

Se propone específicamente:

Realizar una formación de alto nivel dirigida a desarrollar capacidades para la formulación, gestión y evaluación de políticas públicas orientadas a la erradicación de las desigualdades e inequidades de género.
Aportar elementos conceptuales y herramientas teóricas que permitan la identificación de inequidades y desigualdades de género y su abordaje en los instrumentos y convenciones referidas a derechos de las mujeres.
Promover e introducir en la práctica enfoques integrales que permitan comprender la complejidad de las situaciones de vulnerabilidad de derechos de las mujeres que reconozcan su diversidad.
Formar y capacitar para el diseño, seguimiento y evaluación de políticas públicas dirigidas a garantizar los derechos humanos de las mujeres y las niñas con énfasis en la valoración de los resultados.
Analizar las convenciones, acuerdos y resoluciones internacionales que reconocen y resguardan derechos de las mujeres y las niñas y su debida observancia y cumplimiento por los Estados.
DESTINATARIOS
La Especialización está dirigida a estudiantes de posgrado; funcionarias y funcionarios públicos y del ámbito de la justicia; integrantes del poder legislativo; miembros y gestores de Organizaciones No Gubernamentales y profesionales interesados en políticas públicas de género; activistas y militantes de organizaciones y movimientos sociales; representantes de partidos políticos.
El Curso Internacional está dirigido, además de los destinatarios ya mencionados, a estudiantes de grado.

Fuente de la reseña: https://www.clacso.org.ar/red_de_posgrados/Politicas_Publicas_y_Justicia_de_Genero.php?idioma=ing

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España: Regalos originales para Reyes : robótica y programación para romper moldes (entre niñas y niños)

Europa/España/10 Enero 2019/Fuente: El país

Fue en 2014 cuando la cadena de jugueterías Toy Planet sorprendió con la publicación de un catálogo navideño que rompía los estereotipos de género: había niñas con juguetes de construcción o bricolaje y niños con cochecitos de paseo o casas de muñecas. La campaña fue tan bien recibida por el público que la compañía ha continuado desde entonces, y año tras año, con la misma estrategia. No obstante, la realidad es que, todavía hoy, los catálogos de algunas jugueterías y grandes cadenas comerciales siguen diferenciando los juguetes para uno y otro sexo de una forma evidente —en ocasiones, excesivamente clara, tal y como denuncian algunos usuarios en las redes sociales—. Por este motivo, desde algunos ayuntamientos y comunidades autónomas españolas, se han lanzado campañas de concienciación para evitar los regalos exclusivos de género durante las fiestas navideñas.

Una de las últimas voces en unirse a esta demanda por eliminar las brechas de género en los catálogos de juguetes ha sido la analista en ciberseguridad Paula de la Hoz. La activista granadina de 22 años publicó hace unos días un hilo en Twitter en el que recopiló ideas tecnológicas para regalarle a las niñas en Navidad, con la intención de “romper un poco los esquemas impuestos en la mayoría de los catálogos”. La publicación se hizo viral rápidamente, y actualmente cuenta con más de 120 respuestas respuestas, 3.294 retuits y más de 5.000 me gustas. “El problema es que se hace mucho hincapié en diferenciar los modelos de juguetes para niños y niñas. Generalmente, los tecnológicos quedan más hacia el lado de los niños”, comenta De la Hoz en declaraciones a EL PAÍS Escaparate.

Paula@Terceranexus6

¿Tenéis hijas, sobrinas, hermanitas, etc a las que les toque regalarles algo estas navidades? Hilo de ideas tecnológicas para ellas, romped un poco los esquemas impuestos en la mayoría de los catálogos. Ahí va…

Paula@Terceranexus6

Mecano. Yo flipé con mi primer mecano y está super chulo porque aunque te da ideas para montar cosas, luego uno puede hacer lo que quiera con eso, y en serio es muy divertido. Los hay además con motores, luces y otros componentes, pero el básico ya de por si es genial. pic.twitter.com/Q1NvvTzOg5

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Su intención es recordar que “los padres y tutores tienen la responsabilidad de intentar difuminar esa brecha de género que se crea en la sociedad”. En su caso, en casa siempre le animaron a relacionarse con la tecnología, y por eso entiende que tener contacto desde pequeña con estas herramientas influyó mucho en su formación actual. “Al final, la primera vez que un niño descubre algo es a través de los juegos”, reitera.

En este sentido, a pesar de que la motivación original de su hilo era desmitificar la segmentación de los catálogos, la activista repara en que sus sugerencias son válidas tanto para niñas como para niños. Estas propuestas van encaminadas, principalmente, en herramientas que fomenten la comprensión de los fundamentos de la robótica y la programación. “Se ha avanzado mucho en electrónica libre en los últimos años”, explica. Como ejemplo, destaca el surgimiento de “microcontroladores diseñados específicamente para que los niños aprendan y monten sus propios juguetes”.

Su recomendación es que, más allá de considerar sólo la parte científica o tecnológica, se piense en proyectos personalizados según los gustos de cada niño o niña, aunque sin subestimar nunca sus capacidad ni sus intereses. Durante su experiencia impartiendo cursos de robótica y programación en niveles de preescolar y primaria, la activista se ha encontrado con niños muy pequeños que han sido capaces de montar por su cuenta algunos de estos componentes, así como con niñas que han aportado ideas para utilizar placas de programación aplicadas en la moda. “Los profesores estaban flipando, porque no habían visto que tuvieran interés en eso”, recuerda.

Al hilo que De la Hoz difundió en Twitter también se unieron muchos otros usuarios para aportar más ideas de juguetes con ese mismo concepto. A partir de esos tuits y con motivo del Día de Reyes, en EL PAÍS Escaparate hemos recopilado algunas de estas propuestas, que pueden convertirse en grandes regalos durante estas fechas para cualquier niña o niño desde los cuatro años hasta los doce en adelante.

DE 4 A 6 AÑOS

Escornabot

Para enseñar a niñas y niños pequeños algunos de los fundamentos más básicos de la robótica y la programación, De la Hoz recomienda este proyecto español, que combina código y hardware libre —cuyas especificaciones son de acceso público y se pueden modificar a voluntad—. Sin embargo, el robot no puede comprarse en ningún sitio, sino que hay que hacerlo por cuenta propia, por lo que es necesario que sean los padres quienes lo construyan. Desde la página web oficial se pueden descargar gratuitamente los planos de impresión 3D de las partes y los archivos de programación, que se instalan en una placa Arduino. El resultado es un robot con el que los más pequeños pueden comprender la lógica de programación de órdenes tan sencillas como el movimiento hacia adelante, atrás, izquierda y derecha con sólo presionar unos botones. El reto, explica la activista, es que los niños “tienen que dar instrucciones sobre un tablero para llegar a un punto, y a base de ensayo y error, aprenden que tienen que diseñar un camino”.

DE 6 A 9 AÑOS

Robot Dash de Wonder Workshop para aprender programación

A la pregunta de una usuaria sobre si para cuatro años había algo típico a beeboto similares, la analista en ciberseguridad respondía en el hilo que para esa edad “hay opciones de robots para aprender lógica de programación” como por ejemplo Cubeto o Dash&Dot. A partir de su recomendación, hemos encontrado el modelo Dash, que tiene capacidad de movimiento y es compatible con bloques de Lego. A través de la aplicación Wonder que se instala en un smartphone o en una tableta, los más pequeños podrán programar el robot para que se mueva, baile, haga sonidos o evite obstáculos, entre otras funciones.

Kit de construcción de brazo robótico de Los Vengadores, de LittleBits

El usuario de Twitter Loiro, sugería Geomax en el hilo de De la Hoz, que era un juguete para construir cosas con imanes. A lo que le respondía otro usuario que ahora existen productos que son como una fusión de Lego y Arduino, y que se conectan por imanes que a través de un código de colores indica si se pueden conectar o no. Los ejemplos que indicaba el usuario eran de la marca española LittleBits. Buceando en su catálogo en Amazon, hemos encontrado un kit para construir un brazo robótico basado en los superhéroes de Marvel mediante piezas que se conectan fácilmente por medio de imanes y que están identificadas por colores. Luego, a través de un móvil o tablet, pueden programar el funcionamiento de la luz y el sonido, así como superar retos de habilidad para ir desbloqueando actividades.

Zowi, el robot de Clan, de BQ

Paula@Terceranexus6

SI queréis algo más light, también está Zowi, un amigable robot de bq de arduino, programable. También podéis montarlos vosotros si tenéis impresora 3D y un poco de tiempo libre. http://zowi.bq.com/en/ 

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Premiado como uno de los mejores juguetes de 2016 por la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes, este robot es un ecosistema educativo con un largo recorrido didáctico. Se controla mediante Bluetooth desde una aplicación gratuita, en la que hay disponibles distintos juegos y actividades que van desbloqueando nuevas funciones conforme se completan. Además, tiene una placa reprogramable para poder asignarle nuevas funciones, así como abrirlo para incorporarle nuevos sensores y llevar sus posibilidades más allá.

DE 10 A 12 AÑOS

Robot Lego Mindstorms

“Lego tiene robots de todos los precios y edades… Mindstorms, WeDo…boost…”, reza un tuit publicado por Isabel Cabezas en el hilo. Yes que la popular marca de construcción de juguetes con bloques no se ha quedado atrás en la promoción del aprendizaje tecnológico. El modelo EV3 cuenta con 550 piezas —incluido el centro de control, los motores y los sensores—, que permiten construir 17 modelos diferentes de robots. Ofrece tres modalidades diferentes de uso: control de movimientos mediante el móvil, programación básica en una tablet o programación avanzada mediante bloques en el ordenador. En la web de Lego hay tutoriales en vídeo para aprender a programarlo. Además, como apunta De la Hoz, los juguetes de esta marca tienen la ventaja de que “hay colegios donde hacen competiciones oficiales”.

Programación con micro:bit

Paula@Terceranexus6

Si queréis probar algo diferente a arduino, la microbit es una opcion fácil, divertida y que usa python. https://thepihut.com/collections/micro-bit-store  Muy recomendable, y resistente a golpes. Además de estéticamente bonito.

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Si los robots de aprendizaje han empezado a quedarse cortos para un niño o una niña, es momento de dar el salto a las placas de programación. En concreto, el proyecto micro:bit, impulsado por la BBC, ha sido desarrollado específicamente para el aprendizaje de los niños. En la web de la organización están disponibles una gran cantidad de guías y recursos para empezar desde cero con la programación, primero mediante un editor de arrastrar y soltar bloques, y luego por medio del lenguaje avanzado Python. Los proyectos son prácticamente infinitos y para todo tipo de intereses.

DE 12 AÑOS EN ADELANTE

Kit de construcción de placas de Arduino para principiantes (15 proyectos)

Paula@Terceranexus6

Arduino. Hay infinidad de kits, y si os sentís imaginativos (o conocéis en especial intereses de la niña) podéis hacer uno personalizado y es un regalo super bonito que además va a disfrutar. pueden usarlos con idles basados en programación por bloques.

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Tal y como señala de la Hoz en este tuit, hay varios kits para aprender a programar con Arduino, la plataforma de creación de electrónica de código abierto que permite crear microordenadores de una sola placa. Este pack supone una introducción a Arduino a través de sus conceptos básicos y la electrónica de una manera práctica. Se pueden crear hasta 15 proyectos -un teclado musical o un indicador de estado de ánimo, entre otros-, a través de sus sensores y otros componentes -en total, más de 100-.

Kit de construcción de sintetizador musical de Tech Will Save Us

Leolo Camaleone@Incontrolovely

A mí me gustó mucho un microscopio y el Electro-L (ya mencionado). Algo más acorde a estos tiempos es este DIY Synth Kit:https://www.techwillsaveus.com/shop/synth-kit/ 

Synth Kit – Science Toys For Kids – Build Your Own Synthesizer

The best combination of music and educational toys for kids! Create electronic music by building your very own synthesiser.

techwillsaveus.com

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Así como en su parte teórica la música está ligada con las matemáticas, en lo que corresponde a su práctica, la tecnología es elemental. Por eso, para los niños interesados en el mundo de la música, este kit -que recomienda el usuario Leolo Camaleone- para ensamblar su propio sintetizador será un regalo magnífico, puesto que no sólo les ayudará a comprender el funcionamiento electrónico de estos aparatos, sino que además podrán usarlo para crear su propia música cuando lo hayan terminado. La marca, Tech Will Save Us, también cuenta con diferentes juguetes de aprendizaje tecnológico para niños con otros intereses.

Kit de construcción de circuito cerrado con Raspberry Pi

Video insertado

Paula@Terceranexus6

¿Es una cría espabilada que sabe de tecnología ya? pilladle una raspberry pi con algunos complementos, flipará. Hay millones de proyectos online, podéis informaros de alguno que tenga que ver con sus intereses y comprarle específicamente todo lo necesario. http://thepihut.com

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Más que una placa de programación, Raspberry Pi es una especie de miniordenador, ya que cuenta con un sistema operativo, puede almacenar datos y se puede conectar a una pantalla. Por lo tanto, es una de las opciones más completas para aprender programación a nivel más avanzado. Por sí sola, la versión básica ya puede ofrecer demasiadas posibilidades de proyectos, muchas de los cuales se encuentran en las comunidades en Internet. Sin embargo, la recomendación de De la Hoz es adquirir un kit acorde con los intereses de cada niña o niño, como esta cámara de circuito cerrado con forma de pulpo.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/01/02/escaparate/1546438642_004492.html

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México: Alumnas rompen estereotipos de género en matemáticas y ciencia

América del Norte/ México/ 19.11.2018/ Fuente: www.excelsior.com.mx.

Más de 250 estudiantes de cuatro países participaron en la competencia Girl Power Codefest Americas; el objetivo es motivar a las niñas a enfocarse en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas

Si analizamos temas específicos, como en ingenierías, en ciencias, etcétera, en Reino Unido como en México hay más chicos y chicas. Queremos romper estos estereotipos. Con eventos como el del día de hoy estamos pensando en estos temas una manera de igualdad, que (estas áreas) son para ambos”, afirmó Dominic Gould, gerente de Programas de educación, habilidades y políticas públicas de la Embajada del Reino Unido en México.

La competencia fue simultánea en los cuatro países, conectados a través de videoconferencias. En México tuvo sede en el Universum de la UNAM, con la participación de 50 alumnas de 10 secundarias, divididas en grupos.

Fueron electos tres proyectos ganadores que buscan ayudar a la sociedad en temáticas de ejercicio, nutrición y enfermedades que afectan la memoria y otras funciones mentales.

Presentamos este proyecto dirigido para enfermedades como el Alzheimer, que es una enfermedad neurodegenerativa, que va afectando las neuronas del cerebro e impide que estas hagan conexiones que forman el proceso de la sinapsis; también ayudamos, con este proyectos, a niños o personas con TDA y TDAH, que es un trastorno que en este caso les impide demasiado poder controlarse y es hiperactividad a la vez; pero también tiene la ventaja de que apoye a personas con alguna con alguna discapacidad visual, débiles visuales e hipoacusia”, explicó Guadalupe Estrella Salazar Calderón, estudiante de la Secundaria Técnica 66 y una de las ganadoras del concurso.

El proyecto, promovido por la Embajada Británica y el British Council con ayuda de instituciones civiles y académicas, consistió en que las 250 alumnas resolvieran un reto de codificación utilizando la tecnología Micro:Bit, que es un procesador diseñado por la BBC para la enseñanza de computación en Reino Unido.

Las alumnas se encargaron de diseñar y crear desde cero un prototipo que promueve una vida saludable y el bienestar en la comunidad en la que viven.

Fuente de la noticia: https://www.excelsior.com.mx/nacional/alumnas-rompen-estereotipos-de-genero-en-matematicas-y-ciencia/1279020

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