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Libro (PDF): 100 voces (y una carta) para Paulo Freire

Reseña: CLACSO

*Disponible sólo en versión digital

Paulo Freire cumple 100 años. ¿Qué celebramos en torno a esta conmemoración? La presencia viva y vital del extraordinario legado político-pedagógico del genial educador brasileño. Recordar es hacer presente, y este texto colectivo busca —convocando cien voces de educadores y educadoras de todo el continente—, dialogar con Paulo Freire y entre nosotros y nosotras, sobre los múltiples significados y alcances de su legado y la imperiosa necesidad de mantenerlo vivo y actualizado ante los ínéditos desafíos sociales y educativos que nos plantea el siglo XXI. CLACSO y la Secretaría de Educación de Bogotá han aunado esfuerzos para hacer posible este libro que, esperamos, circule de mano en mano y entre educadores y educadoras con la misma pasión y convicción con la que Freire nos enseñó a dialogar con los otros y las otras para transformar el mundo.

Autoras(es): Nicolás Arata. [Coordinador]

Editorial/Edición: CLACSO. Secretaría de Educación de Bogotá.

Año de publicación: 2021

País (es): Argentina

ISBN: 978-987-813-052-1

Idioma: Español

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Fuente e Imagen: https://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/libro_detalle.php?orden=&id_libro=2415&pageNum_rs_libros=0&totalRows_rs_libros=1583

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Senado brasileño aprueba propuesta que hace Paulo Freire, Uno de de los héroes de la Patria

La Comisión de Educación (CE) del Senado Federal de Brasil registró este último jueves (25) el nombre del educador en el Libro de Héroes y Heroínas de la Patria.
El proyecto de ley (PLS) 148/2017, que inscribe el nombre del Patrón de la Educación Brasileña, Paulo Freire (1921-2021), como uno de los Héroes de la Patria, en el año del centenario de su nacimiento, fue aprobado el jueves pasado. 25, por la Comisión de Educación (CE) del Senado Federal Brasileño.
El texto fue votado a favor por el relator, senador Paulo Rocha (PT-PA), y fue aprobado por unanimidad por la Comisión de Educación, Cultura y Deportes del Senado. La iniciativa fue presentada en 2017 por la entonces senadora, Fátima Bezerra (PT-RN), y fue propuesta por Lídice da Mata (PSB-BA), ahora diputada federal, como autora de la propuesta. Si no hay recurso de votación en pleno, el asunto pasa a la Cámara de Diputados de Brasil.
El honor de estar inscrito en el Libro de los Héroes y Heroínas de la Patria, contempla a los ciudadanos brasileños que han ofrecido su vida al país, para su defensa y construcción, con excepcional dedicación y heroísmo. El honor es otorgado por ley y 10 años después de la muerte del laureado.
En 2012 se promulgó la Ley 12.612, que declaró a Paulo Freire Patrón de la Educación Brasileña, por la relevancia de su desempeño y legado para la educación.
Vía: Agência Senado
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100 Años De Paulo Freire

Artículo del escritor brasileño, activista político, filósofo y teólogo Frei Betto, donde analiza el legado de Paulo Freire y su amistad con el insigne pedagogo. 

Por: Frei Betto

“…si queremos rescatar el legado de Paulo Freire, el camino es volver al trabajo de base con las clases populares, adoptando su método en una perspectiva histórica, abierta a las utopías libertarias y al horizonte democrático. Fuera del pueblo no hay salvación. ” – Frei Betto

Puedo afirmar, sin miedo a exagerar, que Paulo Freire está en la raíz de la historia del poder popular brasileño a lo largo de 50 años, entre 1966 y 2016. Ese poder surgió como un árbol frondoso de la izquierda brasilera actuante en la segunda mitad del siglo XX: grupos que lucharon contra la dictadura militar (1964-1985); las comunidades Eclesiales de Base de las Iglesias cristianas; la amplia red de movimientos populares y sociales que despuntaron en los años 70; el sindicalismo combativo; y, en la década de 1980, la fundación de la CUT (Central Única de los Trabajadores); de la ANAMPOS (Articulación Nacional de los Movimientos Populares y Sindicales) y enseguida de la CMP (Central de Movimientos Populares); del PT (Partidos de los Trabajadores); y del MST (Movimento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra); y de tantos otros movimientos, ONGs y entidades.
Si tuviese que responder a la pregunta: “Indique una persona causante de todo eso”, diría sin ninguna duda: Paulo Freire. Sin la metodología de educación popular de Paulo Freire, no habría esos movimientos, porque él nos enseñó algo muy importante: a ver la historia desde la óptica de los oprimidos y hacerlos protagonistas de los cambios en la sociedad.
Los excluidos como sujetos políticos
Al salir de la prisión política, a finales de 1973, tuve la impresión de que toda lucha, aquí fuera, había acabado por la fuerza de la represión de la dictadura militar, y porque todos nosotros, imbuidos de la pretensión de ser los únicos entendidos en la lucha capaz de rescatar la democracia, estábamos en la cárcel, muertos, o en el exilio. Cuál no fue mi sorpresa, al encontrar una inmensa red de movimientos populares diseminados por todo Brasil.
Cuando fue fundado el PT, en 1980, vi a compañeros de izquierda reaccionar: “¿Obreros? No. Es mucha pretensión querer que los obreros sean la vanguardia del proletariado. Somos nosotros, intelectuales teóricos, marxistas, quienes tenemos capacidad para dirigir a la clase trabajadora”. No obstante, en Brasil los oprimidos empezaban a volverse no sólo sujetos históricos, sino también líderes políticos, gracias al método Paulo Freire.
Una vez, en México, compañeros de izquierda me preguntaron:
– ¿Cómo hacer aquí algo parecido al proceso de ustedes en Brasil? Porque ustedes tienen un sector de izquierda en la Iglesia, un sindicalismo combativo, el PT… ¿Cómo se obtiene esa fuerza política popular?
– Empiecen haciendo educación popular –respondí– y de aquí a treinta años…
Ellos me interrumpieron:
– ¡Treinta años es demasiado! Queremos una sugerencia para tres años.
– Para tres años no sé cómo hacer –observé–, pero para treinta años conozco el camino.
En resumen, todo el proceso de acumulación de fuerzas políticas populares que resultó en la elección de Lula como presidente de Brasil, en 2002, y mantuvo al PT en el gobierno federal durante trece años, no cayó del cielo. Todo fue construído con mucha tenacidad a partir de la organización y movilización de las bases populares aplicando el método Paulo Freire.
El método Paulo Freire
Conocí el método Paulo Freire en 1963. Yo vivía en Rio de Janeiro, formaba parte de la Dirección Nacional de la Acción Católica. Al surgir los primeros grupos de trabajo del método Paulo Freire, me comprometí en un equipo que los sábados subía a Petrópolis, a 70 km de Rio de Janeiro, para alfabetizar a obreros de la Fábrica Nacional de Motores. Allí descubrí que nadie enseña nada a nadie, unos ayudan a otros a aprender.
¿Qué hicimos con los trabajadores de aquella fábrica de camiones? Fotografiamos las instalaciones, reunimos a los obreros en el salón de una iglesia, proyectamos diapositivas e hicimos una pregunta totalmente simple:
– En esta foto, ¿qué es lo que ustedes no hicieron?
– Bueno, no hicimos el árbol, la planta, el camino, el agua…
– Eso que ustedes no hicieron es naturaleza –dijimos–.
– ¿Qué es lo que hizo el trabajo humano? –indagamos–.
– El trabajo humano hizo el ladrillo, la fábrica, el puente, la cerca…
– Eso es cultura –dijimos–. ¿Y cómo fueron hechas estas cosas?
Ellos discutían y respondían:
– Fueron hechas a medida en que los seres humanos transformaron la naturaleza en cultura.
Enseguida aparecía la foto del patio de la Fábrica Nacional de Motores ocupado por muchos camiones y las bicicletas de los trabajadores. Simplemente preguntábamos:
– En esta foto, ¿qué hicieron ustedes?
– Los camiones.
– ¿Y qué tienen ustedes?
– Las bicicletas.
– ¿No estarán ustedes equivocados?
– No, nosotros fabricamos los camiones…
– ¿Y por qué no van a casa en camión? ¿Por qué van en bicicleta?
– Porque el camión cuesta caro y no es nuestro.
– ¿Cuánto cuesta un camión?
– Cerca de 40 mil dólares.
– ¿Cuánto ganan ustedes al mes?
– Bueno, ganamos en promedio 200 dólares.
– ¿Cuánto tiempo tiene que trabajar cada uno de ustedes, sin comer, sin beber, sin pagar alquiler, economizando todo el salario para ser un día dueño del camión que construye?
Ahí ellos empezaban a calcular y tomaban conciencia de la esencia de la relación capital x trabajo, lo que es la plusvalía, la explotación, etc.
Las nociones más elementales del marxismo, en cuanto crítica del capitalismo, venían por el método Paulo Freire. Con la diferencia de que no estábamos dando clase, no hacíamos lo que Paulo Freire llamaba ‘educación bancaria’, o sea, meter nociones de política en la cabeza del trabajador. El método era inductivo. Como decía Paulo, nosotros, los profesores, no enseñábamos, ayudábamos a los alumnos a aprender.
Culturas distintas y complementarias
Cuando llegué a São Bernardo do Campo (SP), en 1980, había militantes de izquierda que distribuían periódicos entre las familias de los trabajadores. Cierto día doña Marta me preguntó:
– ¿Qué es “contradicción de clase”?
– Doña Marta, olvide eso.
– No soy de mucha lectura –se justificó– porque mi vista es mala y la letra pequeña.
– Olvide eso –le dije–. La izquierda escribe esos textos para leerlos ella y quedarse contenta, creyendo que está haciendo la revolución.
Paulo Freire nos enseñó, no sólo a hablar en lenguaje popular, plástico, no académicamente conceptual, sino también a aprender con el pueblo. Enseñó al pueblo a recuperar su autoestima.
Al salir de la cárcel, viví cinco años en una favela en el Estado de Espíritu Santo. Allí trabajé en educación popular con el método Paulo Freire. Al volver a São Paulo, a finales de los 70, Freire me propuso hacer un balance de nuestra experiencia en educación y, gracias a la mediación del periodista Ricardo Kotscho, produjimos el libro titulado “Esa escuela llamada vida” (editorial Ática). Es su relato como educador y creador del método, y mi experiencia como educador de base.
En el libro cuento que, en la favela donde yo vivía, había un grupo de mujeres embarazadas de su primer hijo, asesoradas por médicos de la Secretaría Municipal de Salud. Pregunté a los médicos por qué trabajar sólo con las embarazadas de primer hijo.
– No queremos mujeres que ya tengan vicios maternales –dijeron–, queremos enseñar todo.
Pues bien, pasados unos meses, llamaron a mi puerta.
– Betto, queremos su ayuda.
– ¿Mi ayuda?
– Hay un cortocircuito entre nosotros y las mujeres. Ellas no entienden lo que hablamos. Usted, que tiene experiencia con ellas, nos podría asesorar.
Fui a presenciar el trabajo de ellos. Al entrar en el Centro de Salud del barrio, me asusté. Allí estaban mujeres muy pobres, y el Centro había sido adornado con carteles de bebés Johnson, rubios de ojos azules, propaganda de Nestlé etc. Delante de aquel espectáculo visual, reaccioné:
– Todo está equivocado. Cuando las mujeres entran aquí y ven esos bebés perciben que eso es otro mundo, no tiene nada que ver con los bebés de ellas.
Presencié el trabajo de los médicos. Hablaban en FM y las mujeres estaban sintonizadas en AM. La comunicación realmente no funcionaba. En una sesión, el doctor Raúl explicó, en lenguaje científico, la importancia de la alimentación materna y, por tanto, de las proteínas, para la formación del cerebro humano. Cuando él terminó la exposición, las mujeres lo miraron como yo al abrir un texto en mandarín o árabe: sin entender nada.
– Doña María, ¿usted entendió lo que dijo el doctor Raúl? –pregunté–.
– No, no entendí, sólo entendí que él dijo que nuestra leche es buena para la cabeza de los niños.
– ¿Y por qué no lo entendió usted?
– Porque no tengo estudios. Fui poco a la escuela, nací pobre en el campo. Yo tenía que trabajar la tierra y ayudar al sustento de la familia.
– ¿Y por qué el doctor Raúl supo explicar todo eso?
– Porque él es doctor, tiene estudios. Él sabe y yo no sé.
– Doctor Raúl, ¿usted sabe cocinar? –pregunté–.
– No sé ni hacer café.
– Doña María, ¿usted sabe cocinar?
– Sí sé.
– ¿Sabe hacer pollo en salsa oscura (plato que en Espirito Santo y también en algunas áreas del Nordeste se llama galinha de cabidela)?
– Sé.
– Por favor, póngase de pie –le pedí–, y cuéntenos cómo se hace un pollo en salsa oscura.
Doña María dio un aula de culinaria: cómo se mata el pollo, cómo se despluma, cómo se prepara la carne y se hace la salsa, etc.
Cuando se sentó, dije:
– Doctor Raúl, ¿usted sabe hacer un plato así?
– Claro que no, me gusta, pero no sé cocinar.
– Doña María –concluí–, usted y el doctor Raul, están perdidos en un bosque espeso, muertos de hambre, y de pronto aparece una gallina. Él, con toda su cultura moriría de hambre, usted, no.
La mujer abrió una sonrisa de oreja a oreja. En aquel momento ella descubrió un principio fundamental de Paulo Freire: no existe nadie más culto que otro, existen culturas distintas, socialmente complementarias. Si ponemos en la balanza toda mi filosofía y teología y la culinaria de la cocinera del convento en el que vivo, ella puede pasar sin mis conocimientos, pero yo no puedo pasar sin los de ella. Ésa es la diferencia. La cultura de una cocinera es imprescindible para todos nosotros.
Paulo Freire y desafíos de futuro
Ante la emergencia de tantos gobiernos autoritarios y la profusión de mensajes antidemocráticos, racistas, homofóbos, machistas y negacionistas en las redes digitales, me parece de suma importancia volver a Paulo Freire en esta fecha del centenario de su nacimiento.
El reflujo de las fuerzas progresistas en América Latina en los últimos años y el despuntar de figuras neofascistas como Bolsonaro en Brasil, nos obligan a reconocer que hace décadas abandonamos el trabajo de base de organización y movilización populares. Ese vacío en las poblaciones de la periferia, de las favelas, de las zonas rurales pobres, está siendo ocupado por el fundamentalismo religioso, por el narcotráfico y los milicos.
Paulo Freire nos enseña en sus obras que no hay movilización sin concientización previa. Es preciso que las personas tengan un “perchero”, donde colgar los conceptos políticos y las claves de análisis de la realidad. El “perchero” es la percepción del tiempo como historia.
Hay civilizaciones, tribus, grupos, que no tienen percepción del tiempo como historia. Los griegos antiguos, por ejemplo, creían que el tiempo era cíclico. Hoy, el tiempo retorna por medio del esoterismo, del negacionismo, del fatalismo y del fundamentalismo religioso. Pero retorna sobre todo por el neoliberalismo.
La esencia del neoliberalismo es la deshistorización del tiempo. Cuando Fukuyama declaró que “la historia acabó”, expresó esto que el neoliberalismo nos quiere inculcar: ¡Hemos llegado a la plenitud de los tiempos! El modo neoliberal de producción capitalista, basado en la supremacía del mercado, es definitivo. Pocos son los escogidos y muchos los excluidos. Y de nada sirve querer luchar por una sociedad alternativa, ¡por “otro mundo posible”!
De hecho, hoy en día es difícil hablar de sociedad alternativa. Socialismo, entonces, ¡ni pensar! Se ha creado un pudor, un bloqueo intelectual y emocional. “El socialismo se acabó, se derrumbó, colapsó, fue enterrado”, alardean las pitonisas. Las alternativas que se plantean son por lo general intrasistémicas.
La noción de que el tiempo es historia viene de los persas, pasada a los hebreos y acentuada por la tradición judaica. Tres grandes paradigmas de nuestra cultura son de origen judaico –Jesús, Marx y Freud– y, por lo tanto, trabajaron con la categoría de tiempo como historia.
No se consigue estudiar el marxismo sin profundizar en los modos de producción anteriores, para entender cómo se llegó al modo de producción capitalista. Y entender, enseguida, cómo sus contradicciones podrían llevar a los modos de producción socialista y comunista. El análisis marxista supone por tanto el rescate del tiempo como historia.
Si alguien hace análisis o psicoterapia, el psicoanalista pregunta al paciente sobre su pasado, su infancia, su educación. Si el paciente puede hablar sobre su vida intrauterina, tanto mejor… Toda la psicología de Freud es un rescate de nuestra temporalidad como individuos.
La perspectiva de Jesús era histórica. El Dios de Jesús se presenta con currículum vitae: no es un dios cualquiera –es Dios de Abraham, Isaac y Jacob–, o sea, un Dios que hace historia. La categoría principal de la predicación de Jesús es histórica: el Reino de Dios. Aunque situado allá arriba por el discurso eclesiástico, teológicamente no se sitúa allá arriba. El Reino es algo ahí adelante, es la culminación del proceso histórico.
Es curioso que en la Biblia la historia, como factor de identificación del tiempo, es tan fuerte que en el relato del Génesis la Creación del mundo ya aparece marcada por esa historicidad del tiempo antes de la aparición del ser humano.
Para muchos, historia es lo que hombres y mujeres hacen. Entonces, no habría historia antes del surgimiento de hombres y mujeres, tanto es así que se habla de prehistoria. Para la Biblia, ya hay historia antes de la aparición del ser humano. Tanto que los griegos consideraban al dios de los hebreos una entidad muy incompetente. Un verdadero dios crea como el Nescafé: instantáneo, y no a plazos, como muestra el relato bíblico. En el relato de la Creación, en siete días, ya hay historicidad. Y Paulo Freire, hombre de formación cristiana y militante adepto a los fundamentos del marxismo, supo percibir la importancia de la lectura del mundo como condición para la lectura del texto.
Al neoliberalismo no le conviene esta perspectiva. Por eso, no se puede hacer educación popular sin tener el “perchero vertical” en el que colgar las ropas… Ese “perchero” –el tiempo en cuanto historia– es fundamental para poder visualizar el proceso social y político. Esto sucede también en la dimensión micro de nuestras vidas. ¿Por qué hoy muchos tienen dificultad para hacer proyectos de vida? ¿Por qué hay jóvenes que llegan a los 20 años sin la menor idea de lo que pretenden ser o hacer en la vida? Para muchos de ellos, todo es aquí y ahora.
Por eso, si queremos rescatar el legado de Paulo Freire, el camino es volver al trabajo de base con las clases populares, adoptando su método en una perspectiva histórica, abierta a las utopías libertarias y al horizonte democrático. Fuera del pueblo no hay salvación. Y si creemos que la democracia debe ser, de hecho, el gobierno del pueblo para el pueblo y con el pueblo, no queda alternativa sino adoptar el proceso educativo paulofreiriano que sitúa a los oprimidos como protagonistas políticos e históricos.
Cuando Paulo Freire volvió de 15 años de exilio, en agosto de 1979, nos encontramos en São Paulo. Éramos vecinos y con frecuencia lo visitaba. Estrechamos mucho nuestras relaciones personales.
Un texto de hace 24 años
Termino este homenaje con este texto que escribí el día 2 de mayo de 1997, fecha de la transvivenciación de Paulo Freire:
“Ivo vio la uva”, enseñaban los manuales de alfabetización. Pero el profesor Paulo Freire, con su método de alfabetizar concientizando, hace que adultos y niños en Brasil y en Guinea-Bissau, en la India, en Nicaragua y en tantos otros lugares, descubran que Ivo no vio sólo con los ojos. Vio también con la mente y se preguntó si uva es naturaleza o cultura.
Ivo vio que la fruta no resulta del trabajo humano. Es Creación, es naturaleza. Paulo Freire enseñó a Ivo que sembrar uva es acción humana en y sobre la naturaleza. Y la mano, multiherramienta, despierta las potencialidades del fruto. Así como el propio ser humano fue sembrado por la naturaleza en años y años de evolución del Universo.
Coger la uva, aplastarla y transformarla en vino es cultura, señaló Paulo Freire. El trabajo humaniza la naturaleza y, al realizarlo, el hombre y la mujer se humanizan. Trabajo que instaura el nudo de relaciones, la vida social. Gracias al profesor, que inició su pedagogía revolucionaria con trabajadores del Sesi de Pernambuco, Ivo vio también que la uva es recogida por temporeros, que ganan poco, y comercializada por intermediarios, que ganan mucho más.
Ivo aprendió con Paulo que, aun sin todavía saber leer, él no es una persona ignorante. Antes de aprender las letras, Ivo sabía levantar una casa, ladrillo a ladrillo. El médico, el abogado o el dentista, con todos sus estudios, no son capaces de construir como Ivo. Paulo Freire enseñó a Ivo que no existe nadie más culto que otro, existen culturas paralelas, distintas, que se complementan en la vida social.
«Ivo vió la uva», y Paulo Freire le mostró los racimos, el parral, toda la plantación. Enseñó a Ivo que la lectura de un texto es tanto mejor comprendida cuanto más se inserta el texto en el contexto del autor y del lector. De esa relación dialógica entre texto y contexto, Ivo extrae el pretexto para actuar. En el inicio y en el fin del aprendizaje la praxis de Ivo es lo que importa. Praxis-teoría-praxis, en un proceso inductivo que torna al educando sujeto histórico.
Ivo vio la uva y no vio el ave que, desde arriba, mira la parra y no ve la uva. Lo que Ivo ve es diferente de lo que ve el ave. Así, Paulo Freire enseñó a Ivo un principio fundamental de epistemología: la cabeza piensa desde donde pisan los pies. El mundo desigual puede ser leído con la óptica del opresor o con la óptica del oprimido. Resultan lecturas tan diferentes una de otra como entre la visión de Ptolomeo, al observar el sistema solar con los pies en la Tierra, y la de Copérnico, al imaginarse con los pies en el Sol.
Ahora Ivo ve la uva, el parral y todas las relaciones sociales que hacen del fruto fiesta en el cáliz de vino, pero ya no ve a Paulo Freire, que se sumergió en el Amor la mañana del 2 de mayo de 1997. Nos deja una obra inestimable y un testimonio admirable de competencia y coherencia.
Paulo debía ir a Cuba, donde recibiría el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de La Habana. Al sentir dolorido su corazón, que tanto amó, pidió que fuese yo a representarlo. Pero yo tenía que ir a Palestina y no me fue posible atenderlo. Sin embargo, antes de embarcar fui a rezar con Nita, su mujer, y con sus hijos en torno a su semblante tranquilo: Paulo veía a Dios.

Fuente de la información e imagen: https://www.bloghemia.com

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Memorias de las 100 voces por los 100 años de Paulo Freire

Por: Selene Kareli Zepeda Pioquinto/Investigadora CII-OVE

Contenido

Presentación

Acto de instalación: 100 voces por Freire

Biografía de Paulo Freire

Diálogo 1 “La educaciòn como pràctica de la libertad”

Nita Freire, Adriana Puigross, Carlos Rodríguez Brandao

Diálogo 2  “Educación y concienciación”

Lidia Rodríguez, Walter Kohan, Lucinha Álvarez

Diálogo 3 “Pedagogía del oprimido”

Lola Cendales, Noel Aguirre Ledesma, Luis Rigal

Diálogo 4 “¿Extensión o comunicación?”

Alfonso Torres Carrillo (Colombia), Estela Quintar (Argentina/México), Heinz Peter Gerhardt (Alemania)

Diálogo 5 “Acción cultural por la libertad”

Catherine Walsh (Ecuador), Sergio Guimaraes (Brasil), Pilar Ubilla (Uruguay)

Diálogo 6 “Cartas a Guinea Bissau”

Ana Lucía Souza de Freitas, Ira Shor, Alipio Casali

Diálogo 7 “Diálogo, conciencia y la Historia”

Carlos Alberto Torres, Marco Raúl Mejía, Danilo Streck

Diálogo 8 “Conciencia: la teoría y la práctica de la liberación”

Marcela Gajardo (Chile), Inés Fernández Mouján (Argentina), Joao Colares (Brasil)

Diálogo 9 “La educación y el cambio”

Oscar Jara (Costa Rica), Piedad Ortega (Colombia), Adriano Nogueira (Brasil)

Diálogo 10 “La importancia del acto de leer y el proceso de la liberación”

Norma Michi (Argentina), Miguel Escobar Guerrero (México), Kamil Gerónimo-López (Puerto Rico), Mayra Silva Estrada (México)

Diálogo 11 “Acerca de la educación: diálogos”

Antonia Darder (Puerto Rico/EE. UU.), María Teresa Cruz Bustamante (El Salvador), Marcel Arvea (México)

Dialogo 12 “Educación popular”

Diálogo 13 “La cultura popular, la educación popular”

Fabián Cabaluz (Chile), Fernanda Paulo (Brasil), Gustavo Galli (Argentina)

Diálogo 14 “Hacia una pedagogía de la investigación”

Diálogo 15 “Aprendiendo de la historia misma”

Rosa María Torres (Ecuador), Pedro Pontual (Brasil), Beatriz Areyuna (Chile)

Diálogo 16 “En la escuela hacemos: una reflexión interdisciplinaria sobre la educación popular”

Peter McLaren (EE. UU.), Marieta Lorenzatti (Argentina), Jorge Osorio Vargas (Chile)

Diálogo 17 “Qué hacer: teoría y práctica de la educación popular”

Alberto Croce (Argentina), Cira Novara (Paraguay), Alberto González Casado (España/Bolivia), María de Jesús (Brasil)

Diálogo 18 “El hablar con las/os educadoras/es”

Emir Sader (Brasil), Susana Reyes (Argentina), Gary Anderson (EE. UU)

Diálogo 19 “Alfabetización: lectura de la palabra, lectura de la realidad”

Isabel Rauber (Argentina), Tere Garduño (México), Euclides Lopes Furtado (Cabo Verde)

Diálogo 20 “La educación en la ciudad”

Raúl Zibechi (Uruguay), Liana Borges (Brasil), Nicolás Arata (Argentina)

Diálogo 21 “Pedagogía de la esperanza”

Pablo Gentili (Argentina), Lara María Bertolini (Argentina), José Eustáquio Romao (Brasil)

Diálogo 22 “Pedagogía de la esperanza”

Diálogo 23 “Política y educación”

Diálogo 24 “Esa escuela llamada vida”

Shirley Steinberg (E.E. U.U.), Juha Suoranta (Finlandia), Yohanka León del río (Cuba)

Diálogo 25 “A la sombra de este árbol”

Luisa Cortesao (Portugal), Fernando Torres Millán (Colombia), Janayna Cavalcante (Brasil)

Diálogo 26 “La pedagogía de los sueños posibles”

Ramón Flecha (España), Mercedes Palumbo (Argentina), Alfonso Scocuglia (Brasil)

Diálogo 27 “Pedagogía: diálogo y conflicto”

Eunice Macedo (Portugal), Xema Sánchez Alcón (España), Zulma Toro (Colombia) 

Diálogo 28 “Pedagogía: diálogo y conflicto”

Diálogo 29 “Pedagogía de la autonomía”

Alfredo Ghiso (Colombia), Alice Maldonado (Venezuela), Edgar Isch (Ecuador)

Diálogo 30 “El grito manso”

Luciano Concheiro (México), Margarita Victoria Gómez (Brasil), Mauro Jarquín (México)

ÚLTIMO DIÁLOGO “El maestro sin recetas”

Luis Bonilla Molina (Venezuela), Fernando Lázaro (Argentina), María del Carmen López Vázquez (México)

Presentación

Durante el año 2021, todos los sábados se llevaron a cabo diálogos con representantes de las educaciones populares y las pedagogías críticas. El trabajo, legado y actualidad de Paulo Freire es el motivo convocante de la jornada 100 voces por Freire. Siendo asì, el 23 de octubre del 2021 cuando culminaron los encuentros de las 100 voces por Paulo Freire: 100 voces que se convirtieron en 32 diálogos con 100 invitados e invitadas importantes del mundo.

Diálogos que nos reafirmaron que hablar de Freire es referirnos a la construcción de una de las alternativas educativas más importantes.  No solo por su clara identificación con un proyecto emancipador de los oprimidos, sino por su clara perspectiva pedagógica anticapitalista.

100 años de un pensamiento vivo, que no se interrumpe con su partida. 100 años en los cuales su pensamiento y trabajo recorre el mundo, siempre enunciado en las claves contextuales  de quienes luchamos por un mundo mejor.  Para las organizaciones e instituciones que auspiciamos estos conversatorios,  se convierten en una oportunidad para repensar nuestra praxis y relanzar al viento la esperanza fundamentada de Freire,  en un mundo mejor.

Otras Voces en Educaciòn  

Acto de instalación: 100 Voces por Freire

https://youtu.be/iLMLJCKkWiI

Biografía de Paulo Freire

(Recife, Brasil, 1921 – São Paulo, 1997) Pedagogo brasileño. Estudió filosofía en la Universidad de Pernambuco e inició su labor como profesor en la Universidad de Recife, como profesor de historia y filosofía de la educación.

En 1947 inició sus esfuerzos para la alfabetización de adultos, que durante los años sesenta trataría de llevar a la práctica en el nordeste de Brasil, donde existía un elevado índice de analfabetismo. Con la ayuda del obispo Helder Cámara, promovió en 1961 el denominado «movimiento de educación de base», a la vez que desarrollaba su metodología educativa. Con la llegada al poder en 1964 del general Humberto Castelo Branco, fue detenido y hubo de abandonar el país. En el exilio ejerció como asesor educativo de diversas instituciones, entre ellas la UNESCO. Regresó a Brasil en 1980.

Desde unas creencias profundamente cristianas, Paulo Freire concibió su pensamiento pedagógico, que es a la vez un pensamiento político. Promovió una educación humanista, que buscase la integración del individuo en su realidad nacional. Fue la suya una pedagogía del oprimido, ligada a postulados de ruptura y de transformación total de la sociedad, que encontró la oposición de ciertos sectores sociales. Definió la educación como un proceso destinado no a la domesticación sino a la liberación del individuo, a través del desarrollo de su conciencia crítica.

Las ideas educativas de Paulo Freire quedaron recogidas en los diversos ensayos que publicó. Entre otros títulos, destacan La educación como práctica de la libertad (1967), Pedagogía del oprimido (1969) y Educación y cambio (1976).

Fuente

  • Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Paulo Freire». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/freire.htm [fecha de acceso: 31 de octubre de 2021]. 

Diálogo 1 “La educación como práctica de la libertad”

Sábado 06 de marzo 2021

Nita Freire

Adriana Puigross

Carlos Rodríguez Brandao

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://youtu.be/7ClJWzAewDk

Generador de diálogo: Fernando Santana

Diálogo 2 “Educación y concienciación”

Sábado 13 de marzo 2021

 Lidia Rodríguez

Walter Kohan

Lucinha Álvarez

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=_IIGaciQJOM

Generador de diálogo: Luis Bonilla-Molina

Diálogo 3 “Pedagogía del oprimido”

Sábado 20 de marzo 2021

 Lola Cendales

Noel Aguirre Ledesma

Luis Rigal

 De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=o1nkgdNojTE

Generador de diálogo: Miguel Erasmo Zaldívar Carrillo

 Diálogo 4 “¿Extensión o comunicación?”

Sábado 27 de marzo 2021

 Alfonso Torres Carrillo (Colombia)

Estela Quintar (Argentina/México)

Heinz Peter Gerhardt (Alemania)

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=1lWGgZtrP50

Generadora de diálogo: Belén Tanús

 Diálogo 5 “Acción cultural por la libertad”

Sábado 03 de abril 2021

Catherine Walsh (Ecuador)

Sergio Guimaraes (Brasil)

Pilar Ubilla (Uruguay)

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=lPt7J8mUNuY

Generadora de diálogo: María del Carmen López Vásquez

Diálogo 6 “Cartas a Guinea Bissau”

Sábado 10 de abril 2021

Ana Lucía Souza de Freitas

Ira Shor

Alipio Casali

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=MZvaIoeY80o

Generadora de diálogo: Luz Palomino

Diálogo 7 “Diálogo, conciencia y la Historia”

Abril 2021

Carlos Alberto Torres

Marco Raúl Mejía

Danilo Streck

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=sr7zVxj5Ag8

Diálogo 8 “Conciencia: la teoría y la práctica de la liberación”

Sábado 24 de abril 2021

Marcela Gajardo (Chile)

Inés Fernández Mouján (Argentina)

Joao Colares (Brasil)

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=x6zHfuAMSps

Generadora de diálogo: Rose Mary Hernández

Diálogo 9 “La educación y el cambio”

Sábado 08 de mayo 2021

Oscar Jara (Costa Rica)

Piedad Ortega (Colombia)

Adriano Nogueira (Brasil)

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=x7dvSfPipPA

Generador de diálogo: Jorge Orozco León

Diálogo 10 “La importancia del acto de leer y el proceso de la liberación”

Sábado 15 de mayo 2021

Norma Michi (Argentina)

Miguel Escobar Guerrero (México)

Kamil Gerónimo-López (Puerto Rico)

Mayra Silva Estrada (México)

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=tmS9q3DFTBY

Generadora de diálogo: Nadia Chiaravalloti

Diálogo 11 “Acerca de la educación: diálogos”

Sábado 22 de mayo 2021

Antonia Darder (Puerto Rico/EE. UU.)

María Teresa Cruz Bustamante (El Salvador)

Marcel Arvea (México)

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=9Egee23OE6s

Generador de diálogo: Edgar Isch L.

Diálogo 12 “Educación popular”

Sábado 29 de mayo 2021

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=0H16jTogfQs

Diálogo 13 “La cultura popular, la educación popular”

Sábado 05 de junio 2021

Fabián Cabaluz (Chile)

Fernanda Paulo (Brasil)

Gustavo Galli (Argentina)

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=rKdoSTQTV64

Generadora de diálogo: Lucía Wajsman

Diálogo 14 “Hacia una pedagogía de la investigación”

Sábado 12 de junio 2021

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=4IFVYyfRTnk

Diálogo 15 “Aprendiendo de la historia misma”

Sábado 19 de junio 2021

Rosa María Torres (Ecuador)

Pedro Pontual (Brasil)

Beatriz Areyuna (Chile)

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=G7ZnjpCtbKg

Generadora de diálogo: Sylvia Fernández

Diálogo 16 “En la escuela hacemos: una reflexión interdisciplinaria sobre la educación popular”

Sábado 26 de junio 2021

Peter McLaren (EE. UU.)

Marieta Lorenzatti (Argentina)

Jorge Osorio Vargas (Chile)

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=78GoMgGA5U8

Generadora de diálogo: Rosa Flores Tupacyupanqui

Diálogo 17 “Qué hacer: teoría y práctica de la educación popular”

Sábado 03 de julio 2021

Alberto Croce (Argentina)

Cira Novara (Paraguay)

Alberto González Casado (España/Bolivia)

María de Jesús (Brasil)

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=UyfU-fBlHxs

Generadora de diálogo: Ángela Zambrano Carranza

Diálogo 18 “El hablar con las/os educadoras/es”

Sábado 10 de junio 2021

Emir Sader (Brasil)

Susana Reyes (Argentina)

Gary Anderson (EE. UU)

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=cTRXpfTIUEI

Generadora de diálogo: Eréndira Romero

Diálogo 19 “Alfabetización “Lectura de la palabra, lectura de la realidad”

Sábado 17 de julio 2021

Isabel Rauber (Argentina)

Tere Garduño (México)

Euclides Lopes Furtado (Cabo Verde)

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=_m8cgPkltFM

Generadora de diálogo: Leticia Pacheco

Diálogo 20 “La educación en la ciudad”

Sábado 24 de julio 2021

Raúl Zibechi (Uruguay)

Liana Borges (Brasil)

Nicolás Arata

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=d22NquckxnY

Generadora de diálogo: Claudia Monreal Mijares

Diálogo 21 “Pedagogía de la esperanza”

Sábado 31 de julio 2021

Pablo Gentili (Argentina)

Lara María Bertolini (Argentina)

José Eustáquio Romao (Brasil)

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=uCmPRzABCrc&t=34s

Generador de diálogo: Rubén Darío Merlín Vasquez

Diálogo 22 “Pedagogía de la esperanza”

Sábado 07 de agosto 2021

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=kMPGXCBei2A

Diálogo 23 “Política y educación”

Sábado 14 de agosto 2021

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=lr8Bog48soM

Diálogo 24 “Esa escuela llamada vida”

Sábado 21 de agosto 2021

Shirley Steinberg (E.E. U.U.)

Juha Suoranta (Finlandia)

Yohanka León del río (Cuba)

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=k2mWN39qlgA

Generador de diálogo: Reynaldo Villafañe

Diálogo 25 “A la sombra de este árbol”

Sábado 28 de agosto 2021

Luisa Cortesao (Portugal)

Fernando Torres Millán (Colombia)

Janayna Cavalcante (Brasil)

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=tH-yauP-V5o

Generador de diálogo: Nair Sgüerzo

Diálogo 26 “La pedagogía de los sueños posibles”

Sábado 04 de septiembre 2021

Ramón Flecha (España)

Mercedes Palumbo (Argentina)

Alfonso Scocuglia (Brasil)

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=0QwaSkAke-g

Diálogo 27 “Pedagogía: diálogo y conflicto”

Sábado 11 de septiembre 2021

Eunice Macedo (Portugal)

Xema Sánchez Alcón (España)

Zulma Toro (Colombia)

De clic aquí para mirar y escuchar

el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=Y6jIn-TFwP8

Generadora de diálogo: Deysi García

Diálogo 28 “Pedagogía: diálogo y conflicto”

Sábado 18 de septiembre 2021

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=QC7o-wi7tvE

Diálogo 29 “Pedagogía de la autonomía”

Sábado 25 de septiembre 2021

Alfredo Ghiso (Colombia)

Alice Maldonado (Venezuela)

Edgar Isch (Ecuador)

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=9UxLPnHzXkg

Generadora de diálogo: Zoremil María Chirino Santeliz

Diálogo 30 “El grito manso”

Sábado 09 de octubre 2021

Luciano Concheiro (México)

Margarita Victoria Gómez (Brasil)

Mauro Jarquín (México)

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=bulQLFf1aPw

ÚLTIMO DIÁLOGO “El maestro sin recetas”

Sábado 23 de octubre 2021

Luis Bonilla Molina (Venezuela)

Fernando Lázaro (Argentina)

María del Carmen López Vázquez (México)

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el diálogo completo:

https://www.youtube.com/watch?v=X1DhiN_Ec6w

Generadora de diálogo: Mireya Zarate Velasco

Descargar aquí: Memorias de las 100 voces por los 100 años Freire H_PDF

 

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Paulo freire (1921-2021) ¿cien años de soledad pedagógica?

Por: Carlos a. Scolari/Hipermediaciones

En estos días se cumplen 100 años del nacimiento de Paulo Freire (1921-1997), quizás el pedagogo más importante del siglo XX. Y no estoy exagerando: según un estudio realizado en la London School of Economics en 2016 la Pedagogía del oprimido (1970) era el tercer libro más citado en las ciencias sociales dentro de una lista donde aparecen autores clásicos como Thomas Kuhn, Michel Foucault o Clifford Geertz. Este éxito del libro de Freire se debe a las quichicientas (re)ediciones en castellano, las cuales superaron incluso a las originales en portugués o las traducciones al inglés.

La Pedagogía del oprimido merece estar en esa lista. Es una obra revolucionaria, escrita en un momento revolucionario por un pensador que, sin necesidad de tomar el fusil e irse a la montaña, desarrolló un pensamiento radical y profundo que todavía hoy sorprende por su sencillez. En cierta forma, el libro de Freire compartió destino con otro clásico publicado más o menos en los mismos años y por la misma afortunada editorial (Siglo XXI): Para leer al Pato Donald (1972) de Ariel Dorfman y Armand Mattelart. Ambos libros fueron y siguen siendo medio siglo después dos superventas académicos. Si Para leer al Pato Donald develaba los misterios de la ideología burguesa y explicaba cómo el imperialismo inculcaba una visión del mundo, la Pedagogía del oprimido era el tool ideal para activar procesos de concientización y poner en crisis esa (falsa) imagen del mundo. Lo bueno del libro de Freire es que esa concientización no era el resultado de una transferencia lineal de conocimiento (desde una vanguardia iluminada a un sujeto alienado) sino el resultado de un diálogo o comunicación interpares.

La pedagogía de Paulo Freire en 15 snacks

  1. A través de la manipulación, las élites dominadoras intentan conformar progresivamente las masas a sus objetivos.
  2. El diálogo no impone, no manipula, no domestica, no esloganiza.
  3. Hablar de democracia y callar al pueblo es una farsa. Hablar del humanismo y negar a los hombres es una mentira.
  4. Matar la vida, frenarla, con la reducción de los hombres a meras cosas, alienarlos, mistificarlos, violentarlos, es propio de los opresores.
  5. No hay hombre absolutamente inculto: el hombre “se hominiza” expresando y diciendo su mundo. Ahí comienza la historia y la cultura.
  6. Los hombres no se hacen en el silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión.
  7. Quien actúa sobre los hombres para, adoctrinándolos, adaptarlos cada vez más a la realidad que debe permanecer intocada, son los opresores.
  8. La palabra, por ser lugar de encuentro y de reconocimiento de las conciencias, también lo es de reencuentro y de reconocimiento de sí mismo.
  9. A través de su permanente quehacer transformador de la realidad objetiva, los hombres simultáneamente crean la historia y se hacen seres histórico-sociales.
  10. Para dominar, el dominador no tiene otro camino sino negar a las masas populares la praxis verdadera. Negarles el derecho de decir su palabra, de pensar correctamente.
  11. Solamente el diálogo, que implica el pensar crítico, es capaz de generarlo. Sin él no hay comunicación y sin ésta no hay verdadera educación.
  12. La alfabetización, por todo esto, es toda la pedagogía: aprender a leer es aprender a decir su palabra. Y la palabra humana imita a la palabra divina: es creadora.
  13. La invasión cultural, indiscutiblemente enajenante, realizada discreta o abiertamente, es siempre una violencia en cuanto violenta al ser de la cultura invadida, que o se ve amenazada o definitivamente pierde su originalidad.
  14. No hay palabra verdadera que no sea una unión inquebrantable entre acción y reflexión y, por ende, que no sea praxis. De ahí que decir la palabra verdadera sea transformar el mundo.
  15. La concepción problematizadora y la superación de la contradicción educador-educando: nadie educa a nadie -nadie se educa a sí mismo-, los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo.

Como se puede apreciar, el pensamiento de Freire expresa un humanismo de matriz cristiana radicalmente transformador. Detrás de un aparente “programa de alfabetización“, los cuales estaban muy en boga en el Tercer Mundo en los años 1960 dentro del pack desarrollista, se escondía una filosofía de la liberación que ponía la palabra y la comunicación al centro de su praxis emancipadora.

Lecturas

Entré en el mundo-Freire junto a varios colegas gracias a la profesora Mercedes Pallavicini en la Universidad Nacional de Rosario. Como tantos otros autores, los libros del brasileño habían estado prohibidos durante la dictadura, así que acceder a estos textos en los primeros años de democracia dejaba un agradable sabor a libertad en la boca. El primer libro que leí de Paulo Freire fue ¿Comunicación o Extensión?. Si no recuerdo mal, lo leí casi en sincronía con otro clásico latinoamericano, Comprender la comunicación de Antonio PasqualiSi Freire oponía comunicación / extensión, Pasquali hacía lo mismo con información / comunicación. Había dos formas de entender la práctica comunicativa, una top-down y centralizadora, la otra bottom-up y democratizadora. No es casual que los libros de Freire dialogaran tan bien con los textos donde se proponía el desarrollo de una “comunicación alternativa” en los años 1970-80.

En los años siguientes leí otros libros de Freire como La educación como práctica de la libertad y la mítica Pedagogía del oprimido, además de textos donde se analizaban sus contribuciones; si bien participé en talleres de formación basados en su método, nunca llegué a ejercer de “alfabetizador freireano”. Durante varias décadas leer a Freire o citarlo ha sido un guiño político, una señal de pertenencia a una comunidad de lectores donde comunicación, educación y revolución formaban una misma cosa. Y sin embargo… me temo que el autor más citado, el más vendido y celebrado de la pedagogía, ha sido el menos aplicado en el aula.

¿100 años de soledad?

Estoy seguro de que al menos un libro de Paulo Freire es bibliografía obligatoria en las carreras de pedagogía, educación o de formación docente, no solo en Hispanoamérica. Y sin embargo, cuando llegamos a la realidad del aula, las ideas y propuestas del brasileño tienden a derretirse como un cubo de hielo al sol… La masificación del sistema, la burocratización de las prácticas o el desinterés de los actores de la interfaz educativa hacen que “aplicar a Freire” sea muy difícil en los actuales contextos de enseñanza-aprendizaje. Tampoco descartemos que algunos piensen que “aplicar a Freire” es bajar línea a grito pelado dentro el aula…

Me temo que, como muchos otros autores que también terminaron en el cementerio de la bibliografía obligatoria, la Pedagogía del oprimido acabó siendo un punto del examen de una aburrida asignatura que casi todos olvidarán al final de la carrera. A pesar de esto, estoy convencido de que, si existe el interés por parte del docente o la escuela, el pensamiento de Freire siempre se puede recuperar y aplicar, incluso en las situaciones de enseñanza-aprendizaje más adversas.

Freire not dead

Lo más hermoso y contundente del pensamiento de Paulo Freire es que sigue molestando como hace medio siglo. Cuando en 2019 el presidente brasileño Jair Bolsonaro decidió no renovar el contrato de una televisión pública volcada a la educación, justificó el cierre esputando: “¿Ustedes conocen la programación de la TV Escuela? Des-educa!”. Bolsonaro sostuvo que la temática de esa emisora era “totalmente de izquierda” y dedicaba recursos públicos a asuntos como la “ideología de género”. La política de Bolsonaro apunta a eliminar todo tipo de ideología de las escuelas y universidades en un lustro. “Las cosas tienen que cambiar”, dijo el mandatario, y prometió que en cinco años se “acabará con la ideología de Paulo Freire… Hay mucha gente formada aquí según la filosofía de Paulo Freire, ese energúmeno e ídolo de la izquierda”.

Bonus track

¿Por qué la propuesta de Paulo Freire terminó replegándose a los discursos académicos? Quizá la respuesta se encuentre en esta entrada del 2014: “¿Bibliografía del oprimido? Hacia una crítica de la razón bibliográfica” . Como dice el siempre genial Gonzalo Frasca, “la mejor manera de domesticar una idea es ponerla a pastar en un programa de estudios”.

Fuente de la información e imagen: https://hipermediaciones.com

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Paulo Freire 100 años: Pedagogía crítica revolucionaria para la escuela de hoy

Por: Andrés Pabón Lara/Rebelión 

El 19 de septiembre de 1921 nacía en la ciudad de Recife, Brasil, Paulo Reglus Neves Freire, uno de los más destacados pensadores latinoamericanos; y el más influyente pedagogo e investigador/docente de Nuestra América.

Su vasta obra, fiel correlato de una vida de acción militante que lo llevó a distintos rincones del planeta, sigue siendo leída y discutida por la creciente cantidad de educadores y educadoras que hoy nos sentimos parte de ese inmenso movimiento social denominado ‘’educación popular’’. Dicha educación popular ha sido susceptible, a lo largo del tiempo, de distintas lecturas interpretativas, acompañadas de prácticas no siempre articulables como un todo. En tal escenario de incorporaciones variadas de la propuesta freireana, asumo la relevancia de destacar, como parte de una conmemoración por el centenario del natalicio del autor, lo que acá denominaré corriente de la pedagogía crítica revolucionaria; intentando definir sus aportes y, en especial, remarcando la vigencia de sus reflexiones y propuestas.

Asumir la reflexión sobre la pedagogía crítica revolucionaria bien puede partir del reconocimiento del rol docente, como parte protagónica de tal propuesta. Entiendo que transcurrir por los caminos propios de la docencia es adentrarse en un mundo que permite reconocer que, sin dejar de ser un trabajo, esto es, la actividad que debiera constituir la fuente del sustento, ser docente significa algo más que eso; algo más que una actividad laboral, equivalente a otra cualquiera. Pero no quiero con esto caer en el simplismo de atribuir la actividad docente a un desempeño que se hace por vocación. Si, también es eso, pero es más que eso. En síntesis, pretendo exponer que la labor docente no solo atañe a los saberes disciplinares de una ciencia o a las herramientas prácticas de la didáctica, sino que, más importante, constituye un rol social históricamente relevante. Ser docente es una responsabilidad para con la sociedad. Para el presente que vivimos, esa responsabilidad no puede desentenderse de la necesidad de transformar el cada vez más injusto orden social.

Reflexionar en este sentido, parte de recordar que la etapa escolar significa para quien la transcurre una instancia fundamental para el desarrollo de su subjetividad. También que esta etapa no corresponde con una experiencia única ni igual para quienes la afrontamos. Ello obedece a los distintos modelos de enseñanza que recibimos. Sabemos en ese sentido que el ejercicio concreto de la docencia puede ser analizado desde distintas perspectivas. Puede verse como una práctica de transmisión de una información como eje fundamental de dicho ejercicio. Igualmente, podría distinguirse una caracterización de la docencia que enfoque el fin u objetivo propuesto, es decir, según la expectativa que se tenga o el resultado que se espera obtener; la promoción a través de los grados escolares y la final titulación. Estas perspectivas confluyen en reconocer los tres elementos fundamentales de toda relación de enseñanza: un rol docente, un rol estudiante y un contenido. Si bien, las variables de la forma en que estos tres elementos pueden integrarse y desarrollarse en una práctica concreta en el aula son múltiples, creo que esta multiplicidad no indica equivalencia o indiferenciación entre unas y otras, es decir, que no da lo mismo plantear algunas variables en detrimento de otras, y esto guarda relación estrecha con las distintas experiencias que cada quien tiene de su escolaridad. Por ejemplo, no es lo mismo activar la conformación de un grupo en el que las y los estudiantes asuman un rol pasivo. En el que las redes de comunicación sean absolutamente direccionadas y el conocimiento a trasmitir se tome como un elemento estático y descontextualizado, que debe ser memorizado por el estudiantado. No es lo mismo, en comparación con un grupo en el que el rol docente se asuma como una función de coordinación, habilitando la participación activa de todas y todos, ampliando las redes de comunicación y problematizando un conocimiento entendido como una instancia procesual e imbricada con la realidad vivida. No son equivalentes estos ejemplos en relación al efecto social que producen. A riesgo de ser esquemático, sigo utilizando los ejemplos ya propuestos para señalar que, el primer modelo se corresponderá con la formación de un tipo específico de subjetividad, muy diferente a aquel que se desprenderá del esquema propuesto en segunda instancia. Las ya mencionadas distintas experiencias vividas por cada quien en la vida escolar son entonces los fundamentos ineludibles de la conformación de su subjetividad.

Referir la construcción de la subjetividad como subyacencia del proceso de enseñanza escolar es, de alguna manera, desescolarizar lo escolar, es decir, denotar que lo que allí sucede tiene hondas repercusiones por fuera de las aulas y que constituye más bien un pilar de la vida en sociedad. Construir la subjetividad no es otra cosa que desarrollar la experiencia existencial. Adquiere gran relevancia desde este punto de vista la aparición de la corriente de pensamiento de la escuela crítica que a lo largo de su vida reivindicó Freire, quien postuló importantes elementos no solo para repensar, críticamente, las practicas dentro del aula, sino también llamando la atención sobre la estrecha relación de la escuela con la sociedad en su conjunto. La pedagogía crítica evidencia que no se trata de dos mundos aislados. Señala, por el contrario, que se trata de dos dimensiones de la misma realidad.

Gracias a los aportes de la pedagogía crítica podemos entender que las y los estudiantes no son estamentos homogéneos y uniformes, sino que están atravesados por las distintas experiencias de su contexto social, lo que condiciona su forma de relacionarse con la escolaridad. Así, quienes encarnan el rol estudiantil enriquecen el proceso de enseñanza a partir de los aportes de sus diferencias. Sus particularidades deben ser un punto de partida que enriquezca las prácticas del aula, y no un obstáculo a superar o una anomalía a ocultar. Asimismo, la particularidad de la experiencia individual será la base para entablar la relación con el conocimiento que, en interacción con dicha experiencia, no podrá ser entendido como univoco ni imparcial. Los conocimientos son productos sociales; condicionados por su marco de desarrollo y relevantes según los escenarios de su aplicación. De tal suerte que, vemos con la pedagogía crítica como la sociedad marca la constancia de su presencia en la escuela.

Ahora bien, a la reflexión sobre el impacto de lo social dentro del aula creo necesario referir también la pregunta opuesta. ¿Cómo se hace presente la escuela en la sociedad? Y es frente a este cuestionamiento que recobra crucial vigencia de la propuesta crítica revolucionaria de la pedagogía de Paulo Freire. Vale decir que no es crítica simplemente porque pretende cuestionar y modificar la forma en que la escuela interviene dentro de la sociedad. Además de esto, es revolucionaria porque, al hacer lo primero, se posiciona dentro de la intención de coadyuvar a cambiar el sistema de sociedad actual. Veamos, primero, cómo pensar en cambiar la intervención de la escuela en la sociedad. Para esto, se parte del reconocimiento de lo que Freire ha planteado como modelo de educación bancaria. Es ese un modelo que se enfoca en amoldar, adoctrinar y disciplinar al estudiantado para su futura incorporación dentro del mercado laboral. Inculca dicho sistema ciertos hábitos o formas de comportamiento que después resultaran necesarios para la introducción del o la trabajadora en un sistema de explotación de su fuerza laboral. Parte de la unificación cultural acorde a un esquema de orden social que no sea cuestionado, que a su vez, se estructure en base a la jerarquización y clasificación que sostienen las diferencias que legitiman la dominación, y se perfecciona con la estandarización y rutinización de tareas para quienes, ubicándose en la parte baja de la escala social, sufren el despojo del fruto de su trabajo. Todos estos parámetros del sistema capitalista son enseñados, reforzados y legitimados con prácticas escolares que les son correspondientes. Freire señala que el modelo bancario se basa en la idea de la transferencia o el depósito del conocimiento que hace el/la docente en ‘’su’’ aprendiz. Así, este último es encerrado dentro de un lugar jerárquicamente inferior frente a quienes ya han recibido ese conocimiento (el docente, otros alumnos avanzados) y es circunscrito a una actitud pasiva ante a ese conocimiento; el cual se tiene como acabado, ajeno e incuestionable. Así se genera esa relación de opresión de las y los estudiantes que resultan alienados y alienadas de su capacidad crítica y activa frente al conocimiento como proceso de construcción social, que es un correlato pleno de la opresión social que propone el sistema capitalista basado en la alienación de la fuerza de trabajo. El modelo bancario es la dimensión pedagógica del sistema capitalista.

Pensar en la urgencia de cambiar ese modelo pedagógico nos lleva indefectiblemente a la pregunta sobre cómo hacer ese cambio; ¿por dónde arrancar? Ante esto, se rescata una segunda dimensión de la pertinencia del pensamiento freireano. Él propone que de la mano con el cuestionamiento crítico al modelo bancario, es preciso emprender un cuestionamiento crítico para con cada uno de quienes como docentes recibimos instrucción en ese modelo y por ende reproducimos (conscientes o inconscientes) el mismo. La reflexión y la autocrítica constituyen un elemento fundamental que debe aportar el rol docente para emprender un cambio, no solamente encaminado a despojarse de métodos opresores, sino incluso para desprenderse de la función que el modelo bancario ha impuesto a la docencia. Freire concibe una pedagogía emancipadora en la cual ‘’nadie libera a nadie, pero nadie se libera solo’’. El rol docente debe modificarse, a partir de la autocrítica, para pasar a entenderse como una instancia facilitadora o mediadora de un proceso de liberación que hace que el sujeto ya no esté atado ni sea dependiente de nadie en el proceso de su formación. Usando una metáfora muy simple; el o la docente solo podrá ayudar a encender la llama, pero el fuego del conocimiento crecerá por su cuenta.

Pero, como lo recuerda Freire, el sujeto oprimido no solo debe liberarse de la opresión que le supone la dependencia del docente bancario, sino que también debe trascender la opresión del conocimiento como objeto a ser en él depositado. Una parte del cambio pedagógico debe ser la activación de una nueva relación entre estudiantes y saberes o conocimientos. En esa relación, es fundamental la distinción del conocimiento dinámico, susceptible de ser construido colectivamente y pasible de ser transformado. Ese carácter procesual del conocimiento se percibe cuando se desmitifica la falsa dualidad entre teoría y práctica. La idea de praxis no solo evidencia lo que ocurre realmente, que es la interrelación bidireccional existente entre teoría y práctica, sino que permite a quien estudia reconocer su lugar activo en la construcción del conocimiento como producto social; condicionado por las posibilidades de un contexto y atento a responder a las expectativas del mismo. La activación de la praxis como combinación de teoría y práctica es una nueva forma de relacionarse con el conocimiento, y permite que las y los estudiantes reactiven su capacidad dialógica; esa facultad de relacionarse activamente con el mundo y de poder ver el lugar que se ocupa en él.

Finalmente, ese rol docente autocritico, que ayuda al estudiantado a dialogar con el conocimiento y con el mundo a través de la praxis, coadyuvando con ello a cambiar el modelo bancario como pedagogía del capitalismo, ¿cómo interviene revolucionariamente? ¿Cómo rompe las paredes (visibles o invisibles) de la escuela para plasmar su quehacer pedagógico en la sociedad? Ante esto, Freire aduce que el rol docente debe ser político. Y debe serlo no solamente porque la pedagogía, al configurar la instancia básica de construcción de la subjetividad propia de la etapa escolar, es en sí política. Pues, como ya se dijo, interviene, con un modelo acorde, en la generación de los sujetos oprimidos que requiere el capitalismo, o, por el contrario, activa la liberación de la opresión que fundamentará la superación del sistema capitalista, que ya es urgente. La pedagogía crítica es política porque es la dimensión pedagógica del proceso de cambio social.

Pero también, el rol docente es político porque, en actitud coherente con lo hasta acá planteado, no podría sentarse a esperar que el cambio social se produzca espontáneamente. El rol docente es político porque, si quiere activar la liberación del oprimido debe enfrentar la frustración que esos sujetos oprimidos reciben cotidianamente por parte del sistema opresor. Debe habilitar la toma de conciencia sobre la necesidad del cambio pero debe, al mismo tiempo, participar de la construcción de ese cambio como una alternativa posible. Pensar a Freire en la escuela hoy debe servir para pensar que no solamente hay que luchar contra la opresión, sino también contra la frustración, la desilusión y la resignación que le son consecuentes. Freire propone frente a esto la esperanza, pero se trata de una esperanza activa, y no de una contemplación aislada o pasiva. Pensar a Freire en la escuela hoy no debe ni puede limitarse a la conmemoración de una efeméride centenaria que se concentre en el pasado. El legado de Freire tiene urgente vigencia porque invita a pensar que si no queremos que nuestras palabras sean promesas vanas de un mundo mejor, si queremos aportar un grano de arena para la liberación de las y los estudiantes, debemos también salir de la escuela a imprimir nuestro saber pedagógico en la construcción de una opción política que ayude a concretar las alternativas reales de nuestra liberación. A cien años de su nacimiento, Freire sigue naciendo, no sólo en los libros o en las aulas, sino más allá, pues sigue siendo necesario como parte de un horizonte que está aún por venir.

Pedagogía crítica revolucionaria para la escuela de hoy

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