Reforma Educativa
Las tendencias que pueden transformar las aulas de América Latina
Por: El país
¿Cómo imaginas que serán las aulas del futuro? ¿Aprenderán tus hijos y nietos de la misma manera en que tú lo hiciste? Puede que las herramientas que modelen las escuelas del mañana ya hayan sido inventadas.
Sin embargo, poco ha cambiado en términos de los desafíos del sistema educativo: según datos de la UNESCO, 263 millones de niños y jóvenes no van a la escuela y cientos de millones de jóvenes son analfabetos. En América Latina, uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años no está en el sistema educativo y el 60% de ellos proviene de los sectores más pobres.
De acuerdo con el Informe de Desarrollo Mundial del Banco Mundial, con cada año adicional de escolarización, los ingresos de una persona aumentan entre un 8% y un 10%, especialmente en el caso de las mujeres. Pero no basta con solo ir a la escuela, se necesita una educación de calidad que le dé a los jóvenes las herramientas necesarias para afrontar un mercado laboral cada vez más competitivo.
Formas innovadoras de enseñanza y nuevas tecnologías pueden ayudar a superar estos desafíos y mejorar el mañana. El uso de las mismas potenciaría la educación como motor de desarrollo, para contrarrestar la desigualdad y reducir la pobreza en América Latina y el Caribe.
Estas son cuatro tendencias que pueden transformar las aulas de la región:
El poder del cerebro
Puede que después de cumplir 25 años, aprender nuevos conceptos e ideas sea más complicado. Varios estudios demuestran que los niños y jóvenes aprenden de manera más rápida, comparado con personas de mayor edad. Esto sirve para explicar por qué los niños aprenden idiomas de manera más sencilla o incorporan nuevas tecnologías de manera más rápida.
Los nuevos hallazgos sobre el cerebro humano tienen un lugar prominente en el futuro de la educación. Los expertos sostienen que la manera en que el cerebro aprende y procesa la información tiene que ser el nuevo paradigma para una reforma educativa, especialmente para impulsar la alfabetización y el desarrollo cognitivo de los niños.
En la mayoría de los países, prácticas de enseñanza obsoletas limitan la capacidad de aprendizaje al centrarse en contenidos no vinculantes y de memoria en lugar de enfocarse en habilidades y competencias.
Clases más allá del salón
Las nuevas tecnologías pueden ayudar a eliminar cualquier barrera que evite el aprendizaje. Los cursos online masivos y abiertos, o MOOC por sus siglas en inglés, permiten asistir a las más selectas instituciones educativas con un solo clic de distancia.
Ya sea que estés interesado en ciudades y desarrollo urbano o la historia de la Segunda Guerra Mundial, estas herramientas disponibles en múltiples idiomas pueden ayudar a personas con acceso limitado a la educación. Una formación interactiva, virtual y práctica promueve el aprendizaje continuo a lo largo de la vida, respetando los intereses y necesidades de cada persona.
La tecnología también permite simplificar las dudas más comunes. El uso de inteligencia artificial (IA) permite solucionar las dudas más comunes de los estudiantes, ya sea sobre tareas o consultas administrativas. Utilizando herramientas similares a los asistentes virtuales presentes en la mayoría de los teléfonos celulares, diversos centros educativos ya están incorporando servicios de asesoramiento automáticos que permiten una mejor detección de problemas y consultas frecuentes para así luego mejorar los servicios de tutorías y los cursos dictados.
Datos grabados
Si bien los certificados, títulos y diplomas pueden decorar cualquier pared donde se cuelguen, no necesariamente es la manera más conveniente de asegurar la integridad y validez de los méritos académicos conseguidos.
Tecnologías de validación de datos como la cadena de bloques, o blockchain, en inglés, crean oportunidades para la descentralización administrativa, incrementan la transparencia y la efectividad, a la vez que evitan la burocracia innecesaria y reducen costos.
“Los migrantes, por ejemplo, tienen habilidades o credenciales educativas que desean reconocer en sus nuevos países. Proteger estos datos de manera segura e indestructible es ayudar a las personas pobres y vulnerables a participar de manera más equitativa en la economía global”, comenta en su blog Harry Patrinos, experto del Banco Mundial en Educación.
Un sistema educativo de calidad
Una educación de calidad es una de las formas más efectivas para que los países puedan reducir la pobreza y potenciar el crecimiento económico. Desafortunadamente, datos del Banco Mundial señalan que solo el 42% de los estudiantes latinoamericanos de escuela primaria alcanzan los resultados esperados para su edad en matemáticas.
Los datos son aún más preocupantes para los grupos más vulnerables: en México, por ejemplo, el 28% de los estudiantes matriculados en los primeros años en las escuelas indígenas obtuvo una calificación positiva en la evaluación estudiantil nacional, a diferencia del 44% para los matriculados en las escuelas generales.
Según el BID, si bien ha aumentado la tasa promedio de graduación de educación secundaria entre 2006 y 2015, dos de cada 10 estudiantes pobres de la región lograron completar el ciclo, frente a 6 de cada 10 de los estudiantes de hogares con más ingresos.
Estas cuatro tendencias requieren de atención por parte de los gobiernos, familias y estudiantes: no es suficiente solo con aumentar el gasto, sino que se deben hacer inversiones inteligentes, equitativas y medibles que permitan detectar qué políticas funcionan y compararlas con otras prácticas internacionales.
Fuente: https://elpais.com/economia/2018/08/08/actualidad/1533690632_807970.html
México: Con la educación se construye ciudadanía
América del Norte/México/Fuente: www.noventagrados.com.mx.
Trabajaremos por crear una nueva ciudadanía desde las escuelas y, si queremos derogar la Reforma Educativa, es importante que los investigadores y especialistas en distintas ramas pedagógicas participen en la creación de un nuevo modelo nacional innovador, que vaya de la mano con la actual realidad de México y el mundo, sostuvo Blanca Piña Gudiño, virtual Senadora electa por Michoacán.
Durante el encuentro del Curso Taller “El Jardín de Juanita” que busca establecer nuevos esquemas desde La Ciudadanía Creativa en el sistema de educación básico en Michoacán y el cual permitirá reeducar a los niños desde las escuelas y formar ciudadanos, que dialoguen con respeto y se asuman sus derechos. La maestra Blanca Piña estuvo acompañada de las virtuales diputadas electas Mary Chávez, Wilma Zavala y Anita Sánchez Castro, junto con Juan Hurtado Chagolla, Coordinador de Red para la Transformación Educativa en Comunalidad, e impulsor de las redes a nivel nacional.
Juan José Chagolla Gaona, director de la «Benemérita y Centenaria Escuela Normal Urbana Federal, Profr. J. Jesús Romero Flores» informó que esta iniciativa en Michoacán permitirá iniciar el proceso de investigación en el sector educativo, ya que Michoacán es la única entidad en la República que no lleva a cabo esta disciplina. “Hemos mal interpretado el concepto de ciudadano, los niños son ciudadanos y debemos educarlos con los tres conceptos básicos de su pensamiento y esta propuesta se llevará a cabo con redes en 5 países. El jardín de Juanita es un ecosistema que genera un producto con la base en el diálogo”, subrayó
El taller que también fomentará en las escuelas y espacios sociales el desarrollo del entorno ecológico, el respeto y el re-descubrimiento de los valores en el actuar de los infantes, es un producto del ejercicio de la ciudadanía creativa, que implica la formación de la persona en un ámbito tridimensional del pensamiento y que le apuesta al proceso de transformación del entorno inmediato de todos los participantes en una colectividad. “Es una metáfora para cultivar el pensamiento, creativo crítico y ético; la base es el diálogo”.
Blanca Piña Gudiño destacó que “para quienes dedicamos una vida en la enseñanza, queremos conocer en un ámbito político estos temas, asistimos no solo a dar discursos, sino para trabajar, ya que nuestra responsabilidad es hoy de gran importancia histórica y debemos darle a la sociedad respuestas y propuestas a sus demandas”
Agregó que “el tema educativo es primordial y solamente desde la educación en la infancia transforma sociedades… solamente un pueblo educado puede hacer la investigación e innovación para mejorar los sistemas de convivencia sociales desde la escuela.”
“En cinco años de educar adecuadamente a un niño genera ciudadanos responsables y esa es nuestra meta”, puntualizó. “Trabajaremos por abrogar la reforma educativa, pero eso no basta, tienen que entrar los especialistas para cambiar los planes y programas de educación de nuestro país. En ustedes nos vamos a apoyar para hacer una nueva Reforma enriquecedora, con valores, con respeto y diálogo a los derechos de todos los maestros y sobre todo los niños”.
Por su parte, la diputada federal electa Mary Chávez coincidió con la maestra Blanca Piña sobre el apoyo que tendrán los investigadores y especialistas para crear nuevas generaciones de niños y niñas preparados, que puedan innovar la educación. Wilma pluri mich y anita Sánchez pluri 06
La innovación, reiteró Blanca Piña “es estar en un cambio constante de acuerdo a nuestras circunstancias, no podemos estar con los viejos esquemas y planes de trabajo, porque las sociedades y el mundo van evolucionando y se tiene que encontrar e investigar las mejores formas para combatir los males que nos aquejan. Estamos viviendo una época desastrosa, por el capitalismo y proyectos como el Jardín de Juanita, que surge de investigadores y profesionales que se preocupan por darle el cambio a la educación, son una gran alternativa para nuestro sistema educativo”
Datos sobre el Taller
Durante el inicio del taller-seminario que realizaron especialistas en materia académica para aterrizar en Michoacán un proyecto internacional que permitirá a los infantes ser ciudadanos y transformar su sistema de convivencia social, durante el mismo se explicó claramente en qué consiste el proyecto a aplicarse y que se centra en la “INVITACIÓN A JUGAR A PENSAR”.
El jardín de juanita es un cuento de la serie Juanita y sus amigos del Proyecto Noria Infantil (www.octaedro.com/noria), que forma parte de la línea educativa Filosofía para Niños. Este proyecto une la literatura infantil a la finalidad de desarrollar la capacidad de pensar de los niños y las niñas. Asimismo, el cuento forma parte del Movimiento Filosofía Lúdica, que propone jugar a pensar y pensar jugando. En este apartado se proponen algunos temas y actividades para jugar a pensar con los niños y las niñas. Se trata de realizar las tareas filosóficas que estimulan la capacidad de pensar mejor: problematizar, conceptualizar, argumentar, etc., de forma lúdica y amena. Con las preguntas y la tipología de actividades no se pretende llegar a una respuesta común, sino más bien abrir el abanico de posibilidades reflexivas que ellas sugieren. Se trata de explorar posibles respuestas y plantearse nuevas preguntas a partir de ellas. A eso llamamos jugar a pensar creativamente.
CIUDADANA CREATIVA: ¡CREAR UN JARDÍN ES CREAR VIDA! Este cuento nace de una acción ciudadana creativa que ya está en marcha desde 2016. Los personajes del cuento convocan a los niños y las niñas de todo el mundo a que se sumen a la tarea ética y estética de ajardinar el planeta. Como apoyo para las personas interesadas, compartimos la metodología que están llevando a cabo los participantes. Hasta ahora han colaborado escuelas (públicas, privadas, concertadas), escuelas de arte, talleres de artista, universidades, familias, asociaciones, escuelas libres y ayuntamientos. Esperamos que se sumen también bibliotecas, museos y cualquier entidad interesada.
Fuente de la noticia: http://www.noventagrados.com.mx/politica/con-la-educacion-se-construye-ciudadania-blanca-pina.htm
Directores comisionados: los grandes olvidados del sistema educativo
México / 5 de agosto de 2018 / Autor: Adolfo del Ángel Rodríguez / Fuente: Insurgencia Magisterial
En nuestro Sistema Educativo existe un caso al que no se le ha prestado la atención necesaria, concerniente a los directores comisionados o encargados de los centros escolares, quienes –según “La educación obligatoria en México. Informe 2016” del INEE– constituyen más de la mitad de los directivos a nivel nacional, siendo docentes frente a grupo que no reciben ningún incentivo por realizar la doble tarea, además de que no les queda otra opción cuando se encuentran en escuelas unitarias.
Según el informe del INEE, es en las escuelas multigrado y en las de educación indígena es en donde más se da ese caso, según datos específicos de dicho documento, “esto es así en prácticamente todas las escuelas multigrado (99.1% de generales e indígenas); en las escuelas generales no multigrado y en las privadas, el porcentaje de directores con grupo es sensiblemente menor (15.7 y 10.4%, respectivamente)” (INEE, 2016: 75), ante lo que se debe considerar que el ejercicio de la doble función interfiere con el desempeño de ambas tareas, ya que cada una tiene sus propias demandas y se ejercen dentro de la misma jornada escolar.
En estos casos, se debe considerar además que las escuelas multigrado se encuentran lejos de las cabecera municipales en donde se encuentran ubicadas las supervisiones escolares y los ayuntamientos, por lo que para realizar gestiones, entregar documentación o asistir a reuniones convocadas por la autoridad inmediata, deben disponer de días laborales en los que los pequeños no asisten a clases, a lo que se suma que los docentes comisionados o encargados deben absorber los gastos de su bolsillo debido a que no existe compensación alguna por el servicio que ofrecen.
En el marco de la reforma educativa, al respecto se habla del Sistema Básico de Mejora Educativa, cuyas prioridades son a) impulsar la normalidad mínima; b) mejorar el aprendizaje y c) abatir el rezago educativo; asimismo, para concretar dichas prioridades, el Sistema estable tres condiciones generales: a) el fortalecimiento de los consejos técnicos escolares y de zona; b) el fortalecimiento de la supervisión escolar, y c) la descarga administrativa para la educación básica, siendo importante poner atención en la última condición, la cual ha quedado en letra muerta, pues el trabajo administrativo para los docentes sigue siendo el mismo, siendo aún los planteles escolares quienes se encargan de programas referidos a la salud, la nutrición y administración de recursos, además de programas sociales, por lo que la carga de trabajo en ese aspecto no parece que vaya a disminuir próximamente.
En su momento Aurelio Nuño, ex secretario de Educación Pública, en el marco de Escuelas al Centro hizo referencia a lo anterior mencionando que la descarga administrativa creando la figura de Subdirector Administrativo; sin embargo, dicha figura solo opera en escuelas completas con más de diez grupos escolares, por lo que las escuelas multigrado de nuevo no son contempladas y, además, en el caso de las escuelas completas habrá que esperar que se asignen las claves respectivas de acuerdo a los resultados de las evaluaciones para tal fin, por lo que el asunto permanece en las mismas condiciones.
Ante ese panorama, se hace necesario voltear hacia las escuelas multigrado y hacia las escuelas bilingües para considerar la creación de un programa de incentivos para quienes cumplen con la función de director comisionado a pesar de muchos impedimentos, como la distancia y la atención a los grupos, logran que sus centros de trabajo cumplan en tiempo y forma, pues hay quienes llevan varios ciclos escolares cumpliendo administrativamente ante sus autoridades locales en el anonimato, siendo injusto que sean invisibles ante el Sistema Educativo cuando cumplen con las mismas funciones de un director con clave.
Fuente del Artículo:
Directores comisionados: los grandes olvidados del Sistema Educativo.
ove/mahv
INEE y cancelación de la reforma educativa
México / 5 de agosto de 2018 / Autor: Hugo Aboites / Fuente: La Jornada
En la agenda legislativa que AMLO presentó a los legisladores electos se incluye la derogación de la reforma educativa
, pero, al mismo tiempo, hay declaraciones –como las del próximo secretario de Educación, Moctezuma Barragán (expresadas en Adela Micha, El Financiero-Bloomberg, 11/07/2018)– que reducen el tema a sólo la cancelación de La Ley General del Servicio Profesional Docente (Lgspd); la que incluye el examen que puede llevar al despido o remoción del maestro. Una vez eliminada esa ley ya no habrá evaluación punitiva y, se piensa, puede crearse un clima sereno, favorable al desarrollo de lo que se considera fundamental: un nuevo proyecto de educación nacido del diálogo con maestros, comunidades, académicos y autoridades.
Se plantea, además, que en ese nuevo proyecto de educación no estaría ausente una evaluación a los maestros, pero claramente orientada no al despido, sino a la mejoría del aprendizaje de los niños y jóvenes. Y, precisamente por eso, se dice, ya hay conversaciones con los del INEE
con el fin de ligar evaluación con capacitación y mejoramiento del magisterio.
El problema, sin embargo, es que la llamada evaluación punitiva no es un elemento aislado. La reforma, toda, es punitiva. Y, por eso, el INEE, tiene la misma orientación. Quienes diseñaron la reforma la blindaron para el futuro, por eso hasta lograron un absurdo: que la Constitución se ocupara de exámenes a los maestros y que viniera luego sustentada en un tupido entramado de leyes y disposiciones. Éstas crean lo que en ingeniería se conoce como un sistema redundante, donde si una pieza viene eliminada, el funcionamiento de la estructura sufre sólo daños mínimos. Así, aunque se suprima la Lgspd, por ley y por la modificación de 2012 a la Constitución, al INEE le corresponde asegurar que la evaluación esté orientada a decidir la permanencia del maestro como docente y también puede obligar a la autoridad a aplicarla en esos términos: en efecto dice la ley que “… corresponde al instituto definir los procesos de evaluación a que se refiere la Ley III. Expedir los lineamientos a los que se sujetarán las autoridades educativas para llevar a cabo las funciones de evaluación que les corresponden para el ingreso, la promoción, el reconocimiento y la permanencia en el servicio…” de los maestros (artículo 28). Lo que significa que si bien puede llegarse a un pacto de caballeros mediante el cual los directivos del INEE prometan hacer a un lado una evaluación excluyente, se mantiene incólume la atribución legal de vocación punitiva y en cualquier momento puede ser retomada. Sea porque lo decida él mismo (es autónomo), por la presión de organismos empresariales (como Coparmex) que se oponen a la abrogación de la reforma o porque un juez le ordene que cumpla con su mandato legal. Si se elimina la Lgspd, pero se dejan sin tocar las definiciones sobre evaluación y sus alcances en la llamada Ley del INEE (y en otras disposiciones), queda ahí pendiente y aplicable en cualquier momento del futuro las funciones de evaluación respecto de la permanencia de los maestros. Y ante esa amenaza real, el clima de la relación con el magisterio difícilmente mejorará.
Incluso en el caso de que haciendo caso omiso del INEE, la SEP o las autoridades locales decidieran ensayar otras alternativas de evaluación, legalmente tampoco pueden hacerlo porque se dotó al instituto de tal poder que los lineamientos que éste emita son obligatorios para la SEP y otras autoridades, y si no los acatan podrá ser sancionados: los lineamientos emitidos por el INEE en materia de evaluación serán obligatorios para las autoridades educativas, (y) su incumplimiento será sancionado…
(artículo 49). Además, si la SEP, cualquier institución o gobierno aplica evaluaciones a maestros y éstas, a juicio del INEE, se desvían de sus lineamientos, carecerán de valor: los procesos de evaluación realizados por las autoridades educativas en contravención a los lineamientos emitidos por el instituto serán nulos.
(artículo 49).
Todo esto significa que, si sólo desaparece la Lgspd y el resto queda intacto, el nuevo gobierno federal y locales difícilmente podrán llevar a cabo un proyecto educativo distinto, con una evaluación discordante del INEE. Y esto es grave, pues desde maestros hasta especialistas muchos consideramos indispensable una evaluación, aunque distinta: desde las escuelas, comunidades y maestros; desde las propias regiones; horizontal y orientada a mejorar la formación de los maestros y el aprendizaje de niños y jóvenes. Es decir, opuesta a la centralizada, autoritaria y punitiva idea de evaluación de la denominada Ley INEE y la Lgspd.
Precisamente porque la intención punitiva era tan fundamental en la reforma, la bien trabada y redundante construcción legal que hasta ayer fue su coraza, ahora es su mayor debilidad: para cancelarla no basta con suprimir una ley.
Fuente del Artículo:
http://www.jornada.com.mx/2018/07/21/opinion/015a2pol
Fuente de la Imagen:
¿Por qué ha generado polémica la reforma educativa en México?
ove/mahv
SEP: Las Maestras y los Maestros en el olvido
Autor: Juan Carlos Miranda Arroyo
Más de un millón de maestras y maestros de Educación Básica (Preescolar, Primaria y Secundaria) regresaron hoy, viernes 3 de agosto, a sus escuelas; volvieron serios y no tan contentos a sus centros de trabajo para preparar los espacios, materiales y recursos educativos con la intención de iniciar el ciclo escolar del olvido, porque no hay nada como para estar profesionalmente motivados.
“La buena noticias es que ya se van” (refiriéndose a las autoridades educativas federales), dicen los maestros y las maestras en las escuelas. Y es que, nada más ni nada menos, el ciclo que viene representa el fin de un periodo oscuro para el magisterio nacional (bueno, una parte del ciclo, de aquí al 30 de noviembre). Será este período escolar, 2018-2019, que comenzará este mismo mes, el último que arrancará, en su retirada pírrica, el gobierno de Enrique Peña Nieto. Y me refiero al olvido, no porque lo logrado durante estos últimos 6 años de gobierno y de vida educativa nacional, no haya servido para nada, sino porque éste ha sido el sexenio en el cual a las maestras y los maestros de la escuela pública del país se les marginó, se les señaló, acorraló y difamó. Quedaron olvidados.
Durante estos años, salvo honradas excepciones, los docentes fueron vejados, menospreciados, desatendidos y sometidos al rigor administrativo, burocrático, porque la nueva ley “definió” que sólo se recontrataría a los “buenos” maestros y directivos, a los “idóneos” según la norma; razón por la cual se les puso en situación de desventaja y se les colocó en el banquillo de los acusados como presuntos responsables del desastre educativo nacional de los últimos 18 años, es decir, de lo sucedido en las aulas durante los últimos tres sexenios, en términos de aprendizajes.
Considero, sin embargo, que lo que es en verdad para el olvido, es lo que les hicieron a los docentes y directivos, así como a los asesores técnicos, durante este tiempo con las evaluaciones educativas: Les impusieron no sólo un “esquema de examinación” de dudosa consistencia técnica, sino que les aventaron a los policías federales y estatales, y en algunos casos a las fuerzas del orden del ámbito municipal, para vigilar y presionar en las sedes de aplicación de las evaluaciones a los aspirantes a ingresar al servicio; a los docentes y directivos que aspiraban a una promoción, así como a los que simplemente fueron llamados al “paredón”, es decir, a las evaluaciones de desempeño. Algo nunca visto en la historia de la educación pública en México. En eso sí que rompió una marca el actual sexenio peñista, como eficiente aplicador de evaluaciones educativas “industrializadas”, con la ayuda del INEE y de un palo con un clavo atravesado. Millones y millones de pesos del erario gastados en la cimentación del más moderno de los patíbulos.
La coyuntura, sin embargo, da para nuevas interpretaciones. Pedro Miguel, articulista de La Jornada, ha dicho recientemente que lo sucedido el 1 de julio, en términos políticos, no fue sólo un día electoral histórico, sino que fue una insurrección ciudadana para cambiar al régimen. De manera específica y en términos de políticas educativas, podríamos decir que lo acontecido hace un mes en las urnas en México, fue como un referéndum ciudadano también, pero en el que los maestros, las maestras, directivos escolares, asesores técnicos, todas las figuras educativas, así como las de apoyo y sus familias, votaron en contra de las decisiones tomadas en materia educativa durante el sexenio que llega hoy a su fin.
Anoche que revisé el documento electrónico denominado «Aprendizajes Clave para la Educación Integral. Guía de la Semana Nacional de Actualización, 6 al 10 de agosto 2018«, constaté lo antes dicho. El discurso oficial de las autoridades federales de la Secretaría de Educación Pública (SEP), es rígido, no cambia: entre líneas, indica que a los maestros no se les consulta. Los docentes y directivos, que son los protagonistas de las prácticas educativas cotidianas, “están para obedecer”, porque a ellos se les deben de imponen los planes, los programas, las normas, los esquemas de pensamiento y de acción del trabajo educativo. Su papel, -dice ese discurso-, es el de “adoptantes” o “aplicadores”, “maquiladores” de la llamada “Reforma Educativa” y su “Modelo”, ya que su función no es la de fungir como actores activos del cambio en las formas ni en los contenidos de los aprendizajes escolares.
La Guía de referencia, publicada por la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP, a través de la Dirección General de Desarrollo Curricular, la Dirección General de Materiales Educativos, y la Dirección General de Desarrollo de la Gestión Educativa, ha sido diseñada de manera centralizada por la SEP, como lo hace año con año la dependencia, con la finalidad de ofrecer un dispositivo de actualización dirigido al personal docente, directivo y de asesoría técnica que trabaja en la Educación Básica en todo el país, tanto en escuelas públicas como privadas. La magna operación consiste en dar continuidad a la centralización del llamado “Currículum Escolar único, obligatorio y nacional” renovado en 2017 (para Preescolar, Primaria y Secundaria), como parte esencial de esas políticas públicas propias de un modelo centralista adoptado en México desde la época de José Vasconcelos (1921). En la lógica del esquema “centralista”, las autoridades educativas estatales, según ese discurso oficial, son incapaces siquiera de redactar una cuartilla, mucho menos podrían diseñar un plan de capacitación y actualización para docentes y directivos. Como si los equipos técnicos estatales fueran menores de edad. Nada más falso.
La organización de las sesiones de actualización, que dura una semana (al parecer este año serán dos), se lleva a cabo a través de los equipos técnicos estatales y la estructura operativa de las supervisiones escolares (cada supervisión gobierna a un grupo de entre 8 y 12 escuelas), que funcionan como canales de transmisión de los contenidos y métodos educativos que impone el centro burocrático de la SEP (con base en la Ley General de Educación vigente). Las funciones y responsabilidades de coordinación de cada uno de los grupos de docentes durante el período de actualización, en cada escuela o zona, están a cargo de los supervisores, los directores de escuelas o los integrantes de los equipos de asesores técnicos adscritos a cada zona o sector escolar. Imaginen a toda una red de millones de maestros y maestras que trabajan, en serio, para la educación de los niños, las niñas y los jóvenes de forma simultánea en toda la nación.
A los maestros y a las maestras se les dan indicaciones para aplicar los programas federales. Eso es lo que se va a hacer, una vez más, a partir del próximo lunes. Es raro, por lo tanto, que los profesores y las profesoras sean invitados a formular preguntas como las siguientes: ¿Cuáles son los argumentos y los fundamentos de la actualización educativa y pedagógica que sugiere la SEP a las figuras educativas de todo el país en esta coyuntura 2018? ¿Por qué? Porque eso ya está definido, ya está dado; ha sido resuelto con “absoluta eficiencia” por los equipos técnicos en los cónclaves de la SEP. ¿Llaman a reflexionar, a pensar el currículo escolar? No. Durante estas sesiones simplemente piden a los trabajadores de la educación que se sujeten a lo establecido desde el Centro, desde el ombligo del universo educativo que representa la SEP: “Organicen su ruta de mejora”, les ordenan. ¿Cuáles son los aspectos críticos, la consistencia técnica y las observaciones, desde la experiencia, que se podrían sugerir sobre los contenidos y métodos propuestos en el marco de la “Reforma Estructural a la Educación”? ¿Qué alternativas conceptuales y procedimentales (frente a un currículo diseñado desde la noción de “competencias” y de “aprendizajes clave”) se ponen a consideración de las figuras educativas durante este fin de sexenio e inicio del ciclo escolar? No, eso no lo vayan a preguntar, por favor, no vaya ser que se enojen las autoridades y luego llamen a la policía.
Esta semana de actualización docente, que iniciará la siguiente semana, será el adiós a un estilo de realización y ejercicio de las políticas públicas en educación en México (el “reformismo conservador”); una forma, un esquema y un contenido que prevalecieron durante los últimos 18 o quizá 24 años. Espero que sea el momento propicio para pensar y repensar en fórmulas diferentes de crear y hacer la cosa pública en el campo de la educación, a partir de este cruce de caminos que representará el nuevo gobierno 2018-2024. Será tiempo de pensar y actuar a favor de las necesidades educativas de los niños, las niñas, los jóvenes y sus familias, pero con su propia voz. Ojalá ésta sea la fecha en que quede en el olvido la época en que las maestras y los maestros mexicanos fueron llevados a evaluar a punta de cañón.
Pero para olvidar habrá, primero, que escucharlos; y luego, recuperar su experiencia, sus saberes, su creatividad, su confianza y su compromiso por la educación.
Fuente: https://www.sdpnoticias.com/nacional/2018/08/03/sep-las-maestras-y-los-maestros-en-el-olvido
La ruta de la desobediencia
Autor: Lev M. Velázquez Barriga
El go
obierno actual gastó cuatroveces más para evaluación que para formación de los docentes; la campaña mediática de desprestigio que presentó a las oposiciones magisteriales como un sector negativo a evaluarse y profesionalizarse fue más costosa que los programas de capacitación del magisterio. De inicio, los autores intelectuales de la reforma educativa vieron que la evaluación y la formación contenían los medios esenciales para que, además de crear una subjetividad docente que se apropiara del discurso y las prácticas pertinentes al proceso de acumulación de sus empresas, les abriera campos de oportunidad para detonar la economía cognitiva, siguiendo el ejemplo estadunidense donde se obtienen más ganancias por la industria de los exámenes estandarizados que por las entradas a las salas de cine.
El bajo presupuesto para la formación docente no ha limitado el desarrollo de un mercado prominente. La vieja carrera magisterial, siendo opcional, no garantizaba la interiorización universal de la pedagogía de la rentabilidad basada en competencias, la formación de maestros representó una carga logística y presupuestal para el Estado; en cambio, el nuevo servicio profesional docente es obligatorio, transfiere dinero público a los particulares para que se hagan cargo de una parte de la capacitación y de manera paralela dinamiza el mercado privado de la formación, impulsado por el temor a las consecuencias de la evaluación y por una nueva moda pedagógica que sustituye las competencias por los aprendizajes clave. Esta moda y las distintas etapas de la evaluación alimentan la producción industrial de libros, materiales didácticos, cursos, asesorías, conferencias y prediseños de clubes que harán de falsa autonomía curricular, de modo que al maestro no se le forme para que se apropie de su materia de trabajo y desborde sus capacidades creativas, sino que se le prepara para el consumo desmedido de mercancías cognitivas hechas externamente a sus vivencias cotidianas en el contexto escolar para asimilar el lenguaje de la segunda homogeneización cultural del capital (la primera fue la colonización europea).
Frente a estos procesos de mercantilización e industrialización de la evaluación y la formación, de interiorización docente de los valores educativos neoliberales, de capacitación para promover la estandarización o segunda homogeneización de la cultura capitalista, las disidencias magisteriales están respondiendo con trayectos formativos que avanzan en lógicas opuestas. Por estas semanas de receso escolar, desde hace 13 años se desarrolla la Guelaguetza Magisterial y Popular, organizada por la Sección 22 para desprivatizar, desmercantilizar y arrancar de las élites neocoloniales lo que en realidad es una manifestación solidaria de las clases subalternas y de las cosmovisiones de los pueblos comunales de Oaxaca; también se dan cita, en la Primera Comunidad Pedagógica Estatal, cientos de maestros disidentes de Chiapas para compartir sus experiencias alternativas emancipadoras y para consolidar un proyecto de educación propia.
En Morelia, la sección XVIII-CNTE realizó el décimo quinto Taller del Educador Popular, que en algunos años albergó hasta 6 mil participantes, quizás es el espacio regional de confluencia de los educadores populares más grande de América Latina. Mediante conferencias, mesas de trabajo y talleres específicos se analizan los contextos glocales
de las reformas educativas; se aprenden las pedagogías críticas y del sur, entendido como locación geográfica para construir los saberes pluriversales de los pueblos oprimidos del mundo; se apropian de las herramientas para la implementación de una economía endógena, solidaria y de la sustentabilidad ambiental desde la escuela; se aprenden los conocimientos teóricos necesarios para la planeación escolar en la comunidad; se desarrollan habilidades para la educación lúdica, deportiva, artística y cultural, demeritada por la reforma tecnocrática.
La síntesis histórica de 15 talleres del educador popular, de cuatro congresos pedagógicos, dos décadas intercambiando experiencias regionales y latinoamericanas, es el Programa Democrático de Educación y Cultura para el estado de Michoacán (PDECEM), un modelo que vincula el proyecto escolar-comunitario con la edificación del proyecto nacional para la soberanía popular y el buen vivir, donde los docentes han sistematizado libros de texto propios para todos los grados de educación básica y diseñado formas de evaluación alternativa.
El PDECEM pasa por 4 mil 500 escuelas de Michoacán. Para seguirlo impulsando, así como apropiarse de sus principios y metodología, los docentes en desobediencia no asistirán a la capacitación para el nuevo modelo educativo que la SEP convocó del 6 al 10 de agosto, en su lugar replicarán 22 talleres regionales del educador popular, tampoco irán a las reuniones oficiales de consejo técnico escolar de inicios de ciclo ni a las planificadas cada mes en el año lectivo; cada zona escolar dará vida a la célula orgánica del movimiento pedagógico mediante los colectivos de planeación alternativa.
Rutas similares de desacato al calendario de capacitaciones de la SEP, de autoconstrucción de subjetividades docentes decoloniales, críticas, autónomas y rebeldes, que se niegan a un tipo de formación para el consumo de mercancías cognitivas y para ser forjadores de sujetos útiles a las transformaciones del capitalismo, se constituyen en los diferentes contingentes de la CNTE y de múltiples colectivos magisteriales democráticos con el firme propósito de cancelar el nuevo modelo educativo por la vía de la implementación de propuestas creadas con la inteligencia colectiva e insumisa de los maestros.
Fuente: http://www.jornada.com.mx/2018/08/04/opinion/015a1pol






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