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Apuntes sobre el artículo tercero

Por: Carlos Ornelas

En muchas constituciones del mundo existe una norma que estipula principios y fines de la educación. Casi siempre de manera sintética, deja las partes de estructura y procedimiento a leyes y reglamentos.

En la Constitución de 2017, el artículo 3º cumplía con tal veredicto. En 71 palabras y cuatro pequeños párrafos prescribió que la educación sería libre, laica y gratuita; prohibió la intervención de las iglesias y ministros de cualquier culto en la educación primaria.

El texto del artículo vigente, a partir del 15 de mayo de 2019, contiene más de dos mil palabras, propósitos y fines se desdibujan entre tanto detalle de organización, método y hasta listas de materias.

Las mudanzas de este artículo se dieron en plazos irregulares, cada vez más breves. Los gobernantes en turno impulsaron giros radicales en dos momentos contrastantes. En 1934, para establecer la educación socialista, y en 1946, para instituir la educación democrática. Tremendos debates enmarcaron ambas enmiendas. El texto creció en cada etapa.

Las reformas subsecuentes al artículo 3º ratificaron los principios de 1946: el criterio democrático de la educación, el fin de desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y el principio del Estado secular, ajeno a cualquier doctrina religiosa. Cada una propone uno o más elementos simbólicos que se exhibieron en acciones políticas.

La de 1980 tiene valor emblemático para las universidades públicas, pues coronó luchas intermitentes desde los 1920 por la autonomía universitaria. Quedó consagrada en la fracción VIII, hoy es la VII.

La de enero de 1992 se dio en consonancia con la reforma al artículo 130 y replanteó la relación con las iglesias; reconoció en el texto a las escuelas confesionales, que existían en la práctica, no clandestinas, toleradas. Al mismo tiempo recuperó el principio de 1917: educación laica.

La de 1993 fue producto del Acuerdo para la Modernización de la Educación Básica, de mayo de 1992. La paradoja: con tal pacto, el gobierno federal transmitió porciones de autoridad a los gobernadores, pero centralizó el poder. En el plano curricular fue patente. La fracción II estableció: “el Ejecutivo Federal determinará los planes y programas de estudio en la educación primaria, secundaria y normal para toda la República”.

La del 2002 hizo obligatorio el preescolar que, junto con la primaria y la secundaria, conforman la educación básica.

La enmienda de 2011 puso a tono a México con la tendencia mundial democrática de que la educación deberá fomentar el respeto a los derechos humanos.

El 3º volvió a cambiar en 2012, para incluir un nuevo principio en favor del aprecio y respeto por la diversidad cultural; e hizo obligatoria la educación media.

La reforma de 2013 causó más debates, antes y tras su promulgación. Ratificó los principios de democracia y solidaridad; además, amplió la obligación del Estado para impartir (garantizar fue la palabra) educación de calidad. Para ello instituyó el Sistema Nacional de Evaluación Educativa y otorgó autonomía constitucional al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

El punto álgido de los debates fue la instauración del Servicio Profesional Docente, con mecanismos de evaluación a los maestros para su ingreso, promoción, reconocimiento y permanencia en el sistema educativo. Un atentado contra la tradición. En contraste, el gobierno debía tomar en cuenta su opinión —y de padres de familia— para determinar planes y programas de estudio.

Con instrumentos jurídicos, el gobierno intentaba cumplir un designio político: recuperar la rectoría de la educación. Regencia que el Estado extravió porque los gobernantes permitieron que los líderes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación colonizaran el gobierno de la educación básica.

El texto de 2019 entierra la porción más debatida en 2013, pero recupera, con otra retórica, elementos de ésta y otras anteriores. De su análisis me encargaré el próximo miércoles.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/apuntes-sobre-el-articulo-tercero/

Imagen: https://www.shutterstock.com/image-photo/declaration-independence-eyeglasses-quill-pen-574790248?irgwc=1&utm_medium=Affiliate&utm_campaign=Pixabay+GmbH&utm_source=44814&utm_term=https%3A%2F%2Fpixabay.com%2Fimages%2Fsearch%2Fconstituci%25C3%25B3n%2520pol%25C3%25ADtica%2F

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Tesis Evaluaciones estandarizadas de los Estudiantes: Una visión desde la pedagogía Crítica

Resumen:

La investigación: “Evaluaciones estandarizadas de los Estudiantes: Una visión desde la pedagogía Crítica”, se centrará en el análisis de las Pruebas Ser Bachiller, exigidas por la LOEI en el Ecuador para los estudiantes de tercer año de bachillerato como requisito de graduación. Se ha considerado como objeto de investigación el concepto de calidad que será problematizado desde la pedagogía crítica. Dentro de los objetivos se determinarán las políticas públicas educativas relacionadas con los procesos de evaluación estandarizada de los estudiantes de tercero de Bachillerato y cómo las pruebas Ser Bachiller generan prácticas positivistas en el aula. Se han considerado documentos de Michel Foucault relacionados con el poder y textos de McLaren y otros autores que proporcionan definiciones de los conceptos de discurso e ideología. Adicionalmente, textos de Paulo Freire permiten ubicar a la investigación en un contexto de análisis comparativo entre lo que propone la legislación y lo que genera en realidad en las prácticas de aula. El análisis de los fundamentos legales concernientes a educación y a los procesos de evaluación de los estudiantes, tales como la Constitución 2008, el Plan Decenal, el Plan del Buen Vivir, la LOEI; sirven de soporte a la presente investigación. Se implementó una metodología cualitativa que incluye las siguientes técnicas: Estudio de caso de una institución educativa particular, entrevista en profundidad a dos grupos: directivos y docentes; y el focus group a estudiantes de tercer año de bachillerato. Al término de la investigación, es posible concluir que en la práctica, la calificación de una Prueba, es uno de los aspectos más importantes en el proceso educativo para todos sus actores, siendo esto el resultado de la implementación de un discurso hegemónico en el que el positivismo es base fundamental y a través del cual se valora la calidad de la educación.

Autor Principal: López Andrade, Gloria Cecilia
Otros Autores: Manresa Axisa, María Antonia, dir.
Formato: Tesis de Maestría
Publicado: Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador2016
Materias:
Acceso en línea: http://hdl.handle.net/10644/5148

Fuente: https://www.bibliotecasdelecuador.com/Record/ir-10644-5148/Description#tabnav

Imagen tomada de http://3.bp.blogspot.com/-5Sku3KPU5gQ/VmjlAtVom_I/AAAAAAAAAwo/SN8XriRAk0I/s1600/relacion%2Bmedicion%2By%2Bevaluacion.jpg

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Investigación Educativa y “Neutralidad Ideológica”

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

Me parece que ese es un asunto de congruencia ética que habrá de resolver la “Aristocracia Académica” mexicana. La pelota está en su cancha.

Hace unas semanas el Dr. Felipe Tirado escribió lo siguiente al abordar el tema de la evaluación educativa, en un texto publicado en el sitio Educación Futura: “La evaluación en México se ha polarizado, se ha politizado, ha dado lugar a posiciones ideologizadas que frecuentemente no permiten la deliberación argumentada, y se llega a las descalificaciones ramplonas. El mal manejo político de la evaluación terminó en el desmantelamiento del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, con costos altísimos para el país.” (1) Precisamente y en relación con los señalamientos de Tirado, académico de la FES Iztacala UNAM, en esta ocasión comparto algunas ideas y reflexiones sobre las relaciones contradictorias entre ideología e investigación educativa.

Aun cuando estas relaciones son añejas y complejas, por no decir polémicas e interminables, (como los son también entre estos conceptos y procesos generados en torno al currículo escolar y la evaluación, entre otros aspectos), es imposible dejar de lado el debate que éstas suscitan. En primer lugar, lo que hay que señalar es que al pronunciarse de esa manera (“La evaluación educativa no debe apoyarse en prejuicios o posiciones ideológicas…”, que fue una política adoptada oficialmente por el INEE entre 2013 y 2018), quien pretende no “contagiarse” de las “ideologías” (como es el caso de lo aseverado por Tirado), o pretende mantenerse al margen de ellas, en realidad asume, implícitamente, una posición ideológica.

Simples peticiones

Sería interesante que, para evitar “descalificaciones ramplonas”, el mismo Felipe Tirado registrara en su texto a qué y a quiénes (como autores) se refiere (¿Quiénes han politizado y polarizado estos procesos y conceptos?). Además, convendría que aclarara, con toda precisión ¿por qué hace uso del calificativo “frecuentemente”, específicamente cuando se refiere a las “posiciones ideologizadas”? Por último, considero que le haría un gran favor a la salud de este debate, si Tirado Segura nos explicara, de manera detallada y argumentada, porqué según él “…El mal manejo político de la evaluación terminó en el desmantelamiento del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), con costos altísimos para el país”. No basta sólo con señalar o ironizar, sino que es necesario interpretar y explicar ese fenómeno del cambio institucional dentro del contexto político e ideológico actual en México.

¿“Desideologizar” desde las ideologías?

Tal como lo escribí hace dos años (2), me parece que en los círculos académicos de las Ciencias Sociales (no en todos, por cierto), y en particular en las Ciencias de la Educación (en este grupo, obvio, incluyo a los círculos de la Pedagogía), se conserva, en ciertos grupos de académicos, la pretensión de mantener viva la flama de la “neutralidad ideológica”. Ante ello me pregunto: ¿Por qué los funcionarios, académicos y profesionales de la investigación educativa hacen nuevamente este tipo de declaraciones? ¿Cuál es la motivación que los lleva o los mueve a esa falsa conclusión de negar a la política y a las ideologías en el seno de las prácticas científicas o técnicas? ¿Hacia quiénes, como académicos, o hacia qué institución o instituciones va dirigido su mensaje? ¿El ejercicio de la política y los posicionamientos ideológicos sólo son patrimonio de ciertos circuitos académicos o de especialistas?

Una visión diferente

Jürgen Habermas, por ejemplo, en su clásico ensayo sobre “Ciencia y Tecnología como Ideología”, señala que “lo mismo antes que ahora, son los intereses sociales los que determinan la dirección, las funciones y la velocidad del progreso técnico. Pero estos intereses definen al sistema social tanto como un todo, que vienen a coincidir con el interés por el mantenimiento del sistema…”. Sobre este debate en torno al papel ideológico de la ciencia y la técnica, Habermas retoma, al inicio de su ensayo, a Herbert Marcuse a través de la siguiente idea, en la crítica que éste hiciera a los planteamientos de Max Weber: “El concepto de razón técnica es quizá él mismo ideología… No sólo su aplicación sino que ya la técnica misma, es dominio sobre la naturaleza y sobre los seres humanos… La técnica es en cada caso un proyecto histórico-social; en él se proyecta lo que una sociedad y los intereses dominantes en ella, tienen el propósito de hacer con los seres humanos y con las cosas”. (3)

En un tema paralelo, al referirse a la noción de competencias en educación, Philippe Perrenoud, señala lo siguiente: “El análisis de competencias remite constantemente a una teoría del pensamiento y de la acción situados (Gervais, 1998); pero también del trabajo, la práctica como profesión y condición (Descolonges, 1997; Perrenoud, 1996c). Es decir, que nos hallamos en terreno pantanoso, a la vez que en el plano de conceptos e ideologías…” (4).

Son cuarto para las doce. Se acerca el inicio, en unos días, del XV Congreso Nacional de Investigación Educativa, organizado por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE). Pienso que conviene retomar esta interesante discusión y recuperar los argumentos que llevan o han llevado a fijar posiciones al respecto, sin exclusiones o pretextos ideológicos, a efecto de completar el debate o enriquecerlo.

Cierto, son complejas estas relaciones y profundo es el debate acerca de los intentos de “asepsia ideológica” que de pronto recorren los pasillos de la tecnocracia; por ello justamente y por la salud del diálogo y el respeto a la divergencia, habrá que dar continuidad a esa discusión (“ideológica”), pues no quisiera pensar que el congreso en cuestión, a la postre, sea un espacio hegemónico de quienes pretenden aplicar la fallida “vacunación ideológica”. En su lugar, y por el contrario, en esta comunidad académica, me consta, deben prevalecer la sensatez y la cordura. Pero sobre todo, una de las características de esa comunidad de investigación son la pluralidad de ideas y la libertad de expresiones tanto en los planos académicos como personales.

Sin embargo, este debate me recuerda cuando, a inicios de la década de los años 80, el mismo Felipe Tirado nos señalaba (cuando ocupaba el cargo de coordinador de carrera), a un grupo de estudiantes de Psicología de la ENEP (hoy FES) Iztacala de la UNAM, “que no nos dedicáramos a la política (lo decía en sentido peyorativo), y que por el contrario nos ocupáramos del trabajo académico…”. La historia es lamentable porque, como contraejemplo, él sí “hizo política” y se colocó primero como coordinador de la carrera de Psicología; posteriormente fue director de la Escuela o Facultad (durante dos períodos); y finalmente llegó a ocupar un escaño como miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM. Entonces: ¿Ellos sí pueden “hacer política”, y nosotros no?… en fin, allá ellos y ellas (lo digo por él y por todos aquellos y aquellas que se han ubicado en posiciones políticas, en diferentes instituciones académicas o de gobierno, con el discurso de la “desideologización” de la ciencia).

Me parece que ese es un asunto de congruencia ética que habrá de resolver la “Aristocracia Académica” mexicana. La pelota está en su cancha.

Definitivamente y para terminar esta breve opinión, suscribo la posición adoptada por el desaparecido Juan Carlos Tedesco quien, en un prólogo que escribió para encabezar un reporte sobre formación en gestión y políticas educativas en América Latina, y en un contexto más cercano a lo pedagógico, reconoció la necesidad de no llevar las posiciones ideológicas a los extremos, sin negar el papel implícito que juegan, en particular, las ideologías políticas en el ámbito de la investigación educativa: “La competencia técnica sin compromiso político deriva fácilmente en actitudes y enfoques de carácter tecnocrático. Pero, a la inversa, también sabemos que el compromiso político sin competencia técnica provoca clientelismo, demagogia o una militancia ineficiente”. (5)

Fuentes consultadas:

(1) Felipe Tirado Segura. “Nuevas vertientes en la evaluación”. Educación Futura, 30 de octubre, 2019.

(2) Ver mi texto “Ideología, Currículum y Evaluación Educativa”, SDP Noticias, 10 de noviembre, 2017.

(3) J. Habermas. (1993) Ciencia y técnica como “Ideología”. Red Editorial Iberoamericana.

(4) P. Perranoud. (2004) Diez nuevas competencias para enseñar. Biblioteca para la Actualización del Maestro. México, SEP, p. 11.

(5) Juan C. Tedesco. (2001) En: Braslavsky, Cecilia y Felicitas Acosta (orgs.). El estado de la Enseñanza de la Formación en Gestión y Política Educativa en América Latina. (Prólogo). UNESCO: IIPE – Buenos Aires.

Fuente e Imagen: https://www.sdpnoticias.com/columnas/juan-carlos-miranda-arroyo-investigacion-educativa.html

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Foro de UNESCO: Autoridades de cinco países presentan conquistas y desafíos para la educación inclusiva

América del Sur/ Brasil/ 16.09.2019/ Fuente: redclade.org.

El segundo panel de debates del Foro Internacional sobre Inclusión y Equidad en Educación de la UNESCO (11 – 13 de septiembre en Cali, Colombia) contó con la presencia de representantes de Ministerios de Educación de cinco países. Compusieron la mesa: Hirut Woldemariam, ministra de Ciencia y Educación Superior de Etiopía; Pablo Medina, viceministro de Educación de Perú; Constanza Alarcón, viceministra de Educación de Colombia; João Costa, secretario de Estado del Ministerio de Educación de Portugal; y Dominic Cardy, ministro de Educación y Desarrollo de la Primera Infancia de New Brunswick, Canadá. El diálogo fue moderado por Stefania Giannini, subdirectora general de Educación de la UNESCO.

La representante de Etiopía relató que las políticas de educación inclusiva en el país han tenido como objetivo principal enfrentar a la discriminación contra grupos de la sociedad menos representados en los espacios sociales y políticos, como las mujeres. “Creamos políticas para darles más acceso a la educación, ampliamos la cantidad de instituciones de enseñanza superior y fortalecemos sistemas de apoyo para que las mujeres pudieran sentirse empoderadas”, afirmó Hirut Woldemariam.

A su vez, Dominic Cardy, de Canadá, destacó no solo la importancia de garantizar el acceso de las personas que presentan algún tipo de discapacidad, o son marginalizadas socialmente, al sistema educativo, sino que también es necesario asegurar la calidad e inclusión en la educación para todas las personas. “Garantizar el acceso de todas las personas e ignorar que el sistema educativo está lleno de educadores autoritarios no ayuda [a garantizar una educación inclusiva con calidad]. La inclusión no es solamente para grupos específicos, debe tomarse en sentido amplio”.

El secretario de Estado portugués reforzó que integrar las personas con discapacidad al sistema educativo común no significa que estas personas estén de hecho incluídas. “Si los espacios y los currículos están segregados, no hay inclusión”, subrayó.

Destacó también que en Portugal se han cambiado legislación y currículos, con el objetivo de enfrentar a los diferentes tipos de exclusión en la educación; y se ha desarrollado una estrategia nacional para promover la formación para la ciudadanía. “Aumentamos la flexibilidad de los currículos y la autonomía de las escuelas para que puedan adaptarse a los diferentes públicos, e impulsamos una evaluación educativa formativa”, explicó.

Añadió que los cambios curriculares promovidos incluyeron deportes, artes y el abordaje de temas como ciudadanía, derechos humanos, igualdad de género y alfabetización y educación para los medios de comunicación, en las escuelas; así como un programa de Educación de Personas Jóvenes y Adultas, con miras a promover no apenas la educación inclusiva de las niñas y los niños, sino también la de sus familias.

Inclusión en América Latina

El viceministro de Perú y la viceministra de Colombia también presentaron algunos avances y retos de los dos países latinoamericanos, respecto a la inclusión educativa. Pablo Medina subrayó algunos logros más recientes para la educación inclusiva en el país, en términos legislativos. “Incluimos dos artículos en la Ley General de Educación que establecen que la educación debe ser inclusiva en todas las etapas, desde los niños y niñas pequeños/as hasta la educación superior, y creamos la Ley General de las Personas con Discapacidad, que garantiza el derecho a la educación de calidad para todas las personas con discapacidad”, afirmó.

Sin embargo, destacó como reto el hecho de que la inclusión de las personas con discapacidad al sistema educativo general, no siempre se hace con la calidad esperada, y todavía falta avanzar especialmente en garantizar una formación docente adecuada para la enseñanza inclusiva.

Constanza Alarcón, a su vez, comentó la perspectiva de educación inclusiva defendida actualmente por el gobierno de Colombia. “El país tiene claridad de que esta modalidad de educación no es una oferta distinta, sino un enfoque que no mira hacia las necesidades, sino a las potencialidades”. Abordó, así mismo, los retos que advienen del reciente fenómeno migratorio de venezolanas y venezolanos a Colombia, y la urgencia de pensar formas de incluir las y los migrantes al sistema educativo del país. “Con la crisis en Venezuela, hubo un aumento del 460% en las matrículas. Son 190 mil niñas y niños venezolanos que ahora estudian en las escuelas de Colombia. No hay barrera para el acceso, pero ¿cómo garantizamos la educación inclusiva para estar personas después del acceso?, cuestionó.

Retos compartidos

Entre los desafíos comunes para realizar la educación inclusiva, las autoridades destacaron: aumentar los recursos y presupuestos; cambiar actitudes y culturas respecto al tema en las comunidades educativas; generar más conocimiento y producción de datos sobre las brechas de inclusión, promoviendo evidencias, sensibilización e información que orienten y fundamenten las decisiones políticas; aplicar los recursos públicos para la educación y la inclusión de manera más estratégica; descentralizar y flexibilizar el desarrollo de la educación para que atienda a diferentes capacidades y potencialidades de las y los estudiantes; asegurar formación docente y cambios curriculares para la inclusión; construir nuevas formas de ciudadanía y relaciones en las escuelas; cambiar el concepto de evaluación educativa y calidad, conectándolo a la inclusión y la garantía de la educación como un derecho, y con calidad, para todas y todos.


Fuente de la noticia: https://redclade.org/noticias/foro-de-unesco-autoridades-de-cinco-paises-presentan-conquistas-y-desafios-para-la-educacion-inclusiva/
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Estados Unidos: What do you want to know about education in Alabama?

It’s back-to-school time in Alabama.

School started this week. And while I can’t help with math homework, I do know a little about what’s happening in the education universe. Test scores? Budgets? Discipline? What’s on your mind?

I’m all ears. Submit your questions in the box below, and I’ll do my best to find answers and report back later this week.

Parents are certainly interested in school start dates. On Monday, we reported on a poll showing 85% of Alabamians want longer summers. What do you think? Were you ready to go back to school?

The annual PDK poll about the public’s attitude toward public schools also came out this week—it included teachers for the first time since 2000—and showed some concerns about teacher morale. Just half of teachers said their community values them a great deal or good amount, and nearly half of teachers have considered quitting their jobs—for a range of reasons, including pay but also underfunding of schools in general.

The poll also showed that teachers and parents are worried about school discipline not being strict enough. What do you think? Is discipline handled well in your child’s classroom?

And how about college? How’s that going? Is the cost a concern?

Fuente de la Información: https://www.al.com/news/2019/08/what-do-you-want-to-know-about-education-in-alabama.html

 

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Reforma educativa: el negocio que debe terminar

Por: Mauro Jarquí Ramírez. 

Hace algunos meses tuve un brevísimo intercambio de ideas en Twitter con una ex consejera del Instituto para la Evaluación Educativa (INEE). Al cuestionar los efectos de su cercanía con la Fundación Empresarios por la Educación Básica –de la que Esteban Moctezuma fue vicepresidente poco antes de la elección presidencial– la reconocida investigadora me respondió sin preocupación alguna que tal organización estaba formada por empresarios que aportan apoyo a escuelas públicas. Sin otra pretensión que la de apoyar a los niños.

El convencimiento con el cual emitió su respuesta no me extrañó, debido al cada vez más pronunciado triunfo cultural que a nivel internacional ha obtenido el ideario educativo de mercado entre una muy significativa franja de quienes diseñan, promueven y también ejecutan las políticas educativas. Para ciertos sectores de expertos en el tema, ministros de educación, consultores y docentes, la intervención programática y orgánica de actores ajenos al ámbito educativo (ligados principalmente al mercado y al llamado Tercer Sector) en la provisión de ese servicio público es sinónimo de eficiencia en el gasto, innovación en el diseño de las políticas y satisfacción para las familias. Por eso no se cuestiona el impulso de formas gerenciales de autogestión escolar, de construcción de alianzas público-privadas, de gobernanza educativa con intervención de grupos de interés, entre otros.

Desde hace algunos años, el debate nacional sobre la reforma educativa ha sido impulsado en gran medida por organismos privados que tras la bandera de la educación de calidad han posicionado proyectos que buscan reconfigurar el sistema educativo bajo una lógica de competitividad, orientados por visiones eficientistasdel proceso escolar.

La experiencia internacional y nuestra propia historia reciente nos muestran que a menudo la intervención de organizaciones de la sociedad civil proempresariales, fundaciones corporativas o asociaciones filantrópicas en el campo educativo público comprende un fin mucho más amplio que únicamente el de aportar apoyo a escuelas públicas para apoyar a los niños. En su práctica, persiste una búsqueda de beneficio o lucro que se consigue bajo distintas formas.

Se lucra cuando los privados diseñan la oferta de servicios educativos, por ejemplo, en lo relativo a profesionalización docente, educación inclusiva e inicial o educación musical; cuando grupos de interés reciben financiamiento del Estado para impulsar en el ámbito de lo público proyectos privatizadores; a través del pago a prestación de servicios o vía alianzas público-privadas, y se lucra también cuando la perspectiva social del mundo de actores privados se convierte en dominante con el beneplácito del gobierno.

El sexenio anterior fue paradigmático en esta materia. Además de que grupos de interés del mundo editorial hicieron un gran negocio debido a su cercanía con el poder político, el gobierno mexicano financió proyectos educativos de organizaciones como ExEB, Suma por la educación y Únete, promotoras de la reforma educativa. Según datos oficiales,1 Exeb recibió aportaciones de 9 millones 963 mil 771 pesos en 2014 y 5 millones en 2016, que se sumaron a los 10 millones recibidos en 2012 para promover su modelo gerencial de autogestión escolar. Por su parte, Suma recibió aportaciones por 3 millones 100 mil pesos en 2013 y en 2014, y 2 millones en 2016 para impulsar sus proyectos de participación social en la educación y reproducir videos y animaciones digitales, así como elaborar un documento de 21 páginas sobre la comunidad mazahua. Finalmente, Únete recibió en 2015 12 millones 128 mil 800 pesos para dotar a 50 escuelas con un aula de medios. Es importante mencionar que incluso sumando las cantidades de las asociaciones el resultado es ínfimo comparado con la enorme cantidad de dinero recibido por Asociación Azteca para promover sus orquestas en el mismo periodo.

Todo ello mientras miles de escuelas carecían de la infraestructura básica para su normal funcionamiento a lo largo y ancho del país.

El gobierno de López Obrador tiene de frente un reto más en materia educativa: terminar con el negocio privado que ha representado el discurso y la práctica de la reforma.

Sin embargo, el panorama no pinta muy bien al respecto:

a) Se ha anunciado ya un programa de profesionalización docente por la Fundación Telefónica, vinculada tanto con ExEB como a organizaciones empresariales de Argentina y Brasil interesadas en la educación. El programa consiste en tres cursos para el fortalecimiento de las habilidades digitales y competencias pedagógicas de las maestras y maestros. El esquema de financiamiento del curso aún no es claro.

b) En el campo de la educación inicial, el hilo a seguir proviene del Movimiento Tres Doce, impulsado por su presidente rotativo, Federico Núñez Perea, quien ha colaborado en campañas de recaudación con Fundación Azteca. Tal como ha insistido el colectivo Educación Especial Hoy, la intervención de actores privados en tal propuesta representa un foco de atención.

c) En el campo de la educación musical está ya en marcha el programa de Orquestas Escolares, basado en el modelo de orquestas Esperanza Azteca, de Fundación Azteca. ¿En qué rubros colaborará la fundación de Salinas Pliego con la SEP? ¿Cuál será su retribución? ¿Por qué anteponer un modelo empresarial a las tradiciones locales de la enseñanza artística? Tampoco queda claro.

El cambio que ha propuesto la 4T no llegará si las prácticas de corrupción o compadrazgo se mantienen en su proyecto educativo. En este sentido, es imperante que el negocio privado en la educación pública termine de inmediato.

1 SFP (2017) Donativos otorgados por las Instituciones de la Administración Pública Federalhttps://datos.gob.mx/busca/ dataset/donativos-otorgados

 

Fuente del artículo: https://www.jornada.com.mx/2019/07/28/opinion/013a1pol

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Colombia: 45° Emisión de ‘El Abecedario, La Educación de la A a la Z’ – Radio Educativa (Evaluación Educativa VII)

Colombia / 7 de julio de 2019 / Autor: El abecedario La educación de la A a la Z / Fuente: Youtube

Publicado el 3 jun. 2018

En el abecedario, la educación de la A a la Z, tenemos el último programa del ciclo de evaluación educativa. En huellas de maestros La profesora Nora Patricia González del municipio de Rionegro, en el palabrero profundizaremos el debate en torno a los procesos de evaluación docente y en la nota informativa se presentan dos informes de procesos de evaluación docente en el país.

 

 

 

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=RDz0VUXViJs

ove/mahv

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