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México: La sección siete del SNTE-CNTE en Chiapas, Inició actividades rumbo a la IV Comunidad Pedagógica Crítica Estatal

Por: Fernando David García Culebro

 

El 27 y 28 de Julio, la Comisión Estatal  de Educación Alternativa de la sección siete en Chiapas celebró la primera etapa de la  IV Comunidad Pedagógica Crítica, con representaciones regionales sindicales.

El día 27, en modalidad presencial,  participaron representantes regionales y  analizaron temas como: Política y Educación, además de problemáticas actuales. Todo con miras a la construcción de orientaciones que fortalezcan la propuesta educativa emancipadora de la CNTE.

El miércoles 28 de julio, las actividades se realizaron en la modalidad virtual con las comisiones regionales CREA, con el propósito de dar a conocer el documento orientador y organizar las siguientes acciones consideradas en la ruta política-educativa.

De esa manera, los y las representantes del Proyecto de Educación Alternativa  (PEA) de la sección siete de Chiapas, dieron comienzo a una serie de actividades que tienen programadas durante el receso escolar.

En ese sentido, destacaron el  próximo encuentro con supervisores, jefes de sector, inspectores y directores de todos los niveles educativos a celebrarse  el 5 y 6 de agosto.

En ese mismo marco, el 9, 10 y 11 de agosto estarán celebrando la IV comunidad Pedagógica crítica Estatal, con representaciones de todas las delegaciones sindicales.

Asimismo, dieron a conocer que  los días, 16, 17 y 18  de agosto, llevarán a cabo, talleres regionales con todas y todos los trabajadores de la educación pertenecientes al bloque democrático  de la sección siete.

Fuente de la información e imagen:  CEEAS VII Chiapas

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México / UACM: Estallido a huelga y la lucha por derechos de docentes de asignatura

Por: Alejandra Santamaria

El 10 de agosto vence el plazo para el estallido a huelga en el SUTUACM, ¿qué puede hacer el sindicato por las y los trabajadores, en especial por docentes de asignatura?

El Sindicato Único de Trabajadores de la UACM (SUTUACM), prorrogó el término de emplazamiento a huelga al 10 de agosto del presente año, en el marco de una revisión contractual favorable a los trabajadores y un aumento salarial del 8%. Frente a eso, la rectoría de la UACM, encabezada por Tania Rodríguez Mora, se ha negado a escucharlos pues la política de todas las administraciones de la universidad ha ido encaminada a la degradación de las condiciones laborales y de vida de las y los trabajadores, quienes han resentido los salarios magros, la pérdida del poder adquisitivo y el estancamiento de las prestaciones, y sumado a todo esto, las enfermedades y perdidas en lo que va de la pandemia.

Así, la precarización laboral en la UACM es, claramente hoy, el tema de las y los profesores de asignatura, el cual no aparece aún en el mapa del sindicato a pesar de que Gabriela Barrueta, Secretaria de Organización del SUTUACM, se ha pronunciado públicamente por la necesidad de la basificación de profesores de asignatura, lo que consideramos muy importante si también se refracta en los hechos.

Como se puede ver, la lucha entre los sindicalizados y los no sindicalizados es la misma, por eso la acción conjunta es fundamental para que ambos sectores puedan vencer.

 

Recordemos que, las y los docentes de asignatura, se organizaron en asamblea permanente debido a que las administraciones anteriores —y actuales— de la UACM, habían avanzado en la incorporación de la precarización laboral en la institución ante lo cual, las direcciones del SUTUACM han caso omiso, lo que derivó en una violación del Contrato Colectivo de Trabajo y podemos considerar que éstas fueron cómplices por la vía de los hechos.

¿Qué puede hacer el SUTUACM para hacer valer sus demandas y la de los más precarios?

Creemos que es necesario, en primer lugar, que el sindicato se movilice para defender las exigencias de sus agremiados, pues esa es la mejor vía para mostrar en las calles la potencialidad y fuerza de sus bases y así lograr la conquista de sus demandas. De lo contrario, la rectoría seguirá en sus planes de no escucharlos. Pero, para ello, opinamos que la movilización debe desarrollarse desde la perspectiva de la más amplia unidad.

Por ello, consideramos que es urgente que la dirección sindical, a la par que encabeza el posible estallido a huelga en la lucha por los derechos de las y los compañeros basificados, abrace el combate contra la precarización laboral que hemos emprendido las y los profesores de asignatura y tome las siguientes medidas en el cumplimiento de la más amplia democratización de sindicato que preside:

1) Afiliar de manera efectiva a las y los docentes despedidos de la asamblea de profesores para defender sus demandas que son las de todos los trabajadores de esta área educativa.

2) Campaña de afiliación masiva, como en su momento lo requirió la Asamblea de Profesores de Asignatura de la UACM en Lucha, para que totas y todos los docentes de asignatura de dicho organismo, sin excusas ni excepciones, seamos parte en los procesos de defensa del CCT.

3) Incorporar en su pliego de emplazamiento a huelga las exigencias de reinstalación de todo trabajador despedido por reclamar sus derechos, así como la basificación y pleno ejercicio de derechos laborales, en igualdad de condiciones, para todas y todos los trabajadores de esta universidad.

4) Las sesiones que tenga el SUTUACM con la patronal y/o la Junta de Conciliación siempre deben ser públicas, para que todas y todos los trabajadores puedan participar de ellas y los acuerdos no sean producto de un diálogo a puertas cerradas entre el sindicato y la patronal, sino, transparentes y democráticos.

5) Convocar a asambleas de base para fortalecer las acciones y la movilización de los agremiados, y que en ellas se trate la cuestión de la precarización laboral como tema primordial, para que toda la base conozca la situación que padecen las y los profesores de asignatura y se tomen medidas de conjunto contra este flagelo para que se prohíba en la institución y no permitamos el avancen en la liquidación de las conquistas que hoy conservan las y los basificados.

6) Que la dirección sindical se oponga a la implementación del Estatuto de Personal Académico (EPA), en especial a lo que refiere a la cuestión de los profesores temporales y todas sus subcategorías, ya que, de forma ilegal, se intenta imponer la regulación de cuestiones laborales lo cual representa una directa violación al CCT permitiendo el avance “legal” de la precarización al mismo tiempo que la división de las y los trabajadores en categorías de primera, de segunda y hasta de tercera.

7) Continuar con la exigencia de mayor presupuesto educativo, lo que va a garantizar mejores condiciones para el cumplimiento de derechos laborales, además de las condiciones dignas de estudio para todas y todos aquellos que quieran profesionalizarse en nuestra institución.

8) Consideramos fundamental que la dirección sindical del SUTUACM, así como la base trabajadora y estudiantil, tome nota de la aguda situación de precariedad que se está viviendo en las demás universidades del país, lo que se ha puesto de manifiesto con la emblemática lucha de #UNAMnoPaga de las y los profesores de asignatura de la máxima casa de estudios, —que allí son más de 40mil— generando paros de labores en una treintena de escuelas de la UNAM con el firme apoyo del estudiantado. Ante ello, vemos que la situación de la UACM no es distinta en cuanto al avasallamiento de los derechos laborales y la cuestión presupuestal, e incluso, ante el deterioro de los planes de estudio y cierre de cátedras, por lo que ya dejó de ser el problema de una escuela y atañe a todo el nivel superior de la educación y el futuro de éste. En ese sentido, creemos que el sindicato debería avanzar con la solidaridad efectiva con trabajadores en lucha de otras universidades, pero, a la vez, buscar la unidad para no pelear aislados y lograr realmente todas nuestras demandas, así como garantizar una educación digna para todo el estudiantado.

Los docentes de la Asamblea de Profesores de la UACM en Lucha, a pesar de este duro año y medio, en medio de la peor pandemia del siglo, seguimos convencidos de que conquistar nuestras justas demandas es posible, y la herramienta más poderosa para ello es la unidad de las y los trabajadores, ya que, tarde o temprano, aquellos que hoy tienen estabilidad se verán en la misma situación que los más precarizados.

Fuente de la información e imagen: https://www.laizquierdadiario.mx

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Criminal: Incluso en semáforo rojo se buscará abrir las escuelas

Por: Soledad Farfalla

Con siete semanas al alza, en México se vive la tercera ola de la pandemia. En menos de un mes los casos activos se cuatriplicaron. Pese a que esta semana los nuevos contagios se registraron por decenas y se llegó a 80 mil casos activos, los semáforos continúan en verde en la mayor parte de los estados.

Anticipándose al indeseado, y hasta ahora oculto, semáforo rojo, el subsecretario de salud Hugo López Gatell afirmó que incluso estando en éste, no habrá cierres como los hubo antes. En la vespertina del 20 de julio afirmó que particularmente las actividades educativas no pueden permanecer cerradas.

Es un peligro volver a clases presenciales sin vacunas y con cepas más contagiosas

No les bastó la experiencia en Campeche en donde apenas 1 mes después de la reapertura de escuelas, se tuvo que cerrar de nuevo por un importante repunte que impuso el cambio de semáforo epidemiológico. O la experiencia en la capital, en la que se forzó un regreso prematuro en algunas escuelas. Pese a que se presentaron una minoría de alumnos y docentes los contagios no se hicieron esperar y apenas 2 semanas después tuvieron que cerrar. Se cerró con nuevos contagios de los que se desconoce hasta la fecha el estado de salud de esos alumnos y sus familias.

López Gatell afirma que el riesgo de muertes es menor, pues la población con mayor vulnerabilidad está vacunada, sin embargo, de los más de 127 millones de mexicanos, apenas una quinta parte cuenta con el esquema de vacunación completo.

Plantean que las cosas no se pueden forzar, claro, si éstas conflictúan los intereses de los patrones y empresarios. Forzosa fue la reapertura económica de junio de 2020, cuando los contagios subían, que envió al matadero a miles de trabajadoras y trabajadores de maquilas, fábricas y otros centros de trabajo.

Aseguran que el riesgo de muerte es menor que en la primera parte de la pandemia, y la afirmación puede ser cierta una vez que ha sido vacunada la población con mayor riesgo, sin embargo, el riesgo existe y se multiplica con las nuevas variantes que son más contagiosas, como la Delta.

Los de arriba deciden, los de abajo arriesgamos la salud y la vida

Ese riesgo no será asumido por las hijas e hijos jóvenes de políticos y empresarios que han podido viajar al extranjero para vacunarse, o que no se ven forzados ni a estudiar ni a trabajar hacinados y en condiciones inseguras en algún call center de la ciudad o una maquila del norte.

Para ellos siguen siendo números, riesgos y costos que pueden asumirse. Para nosotras y nosotros son huérfanos en las aulas, alumnas y alumnos que perdieron a su madre o padre y su principal fuente de ingresos en casa, son tragedias y quiebras familiares.

Porque nuestras vidas valen más que cualquier activación económica, las maestras y maestros seguiremos en pie de lucha para evitar cualquier regreso prematuro que exponga aún más las vidas de nuestros alumnos y sus familias, y claro, las nuestras.

La supuesta preocupación del Estado, que recién expresa, por el rezago académico y la deserción escolar, no se ha manifestado en los hechos. Esto a pesar de que docentes y familias hemos exigido durante meses medidas como la dotación de equipos e internet en los hogares de alumnos y docentes para que nadie quede fuera.

De la misma manera con la vacunación para toda la población, un plan de construcción de escuelas para evitar el hacinamiento en las aulas y la dotación de todos los insumos necesarios para un regreso seguro a clases presenciales, pues las escuelas no se abren con discursos, sino con todos los recursos necesarios para ello.

Te invitamos a sumar con tu firma en la petición por un regreso a clases seguro.

Fuente de la información e imagen: https://www.laizquierdadiario.mx/

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Deseo una Cuba para Lazarito

Por: Hayled Martín Reyes Martín 

Desde hace un mes estoy por los pueblos de la montaña alta de Guerrero; específicamente, los municipios de Cochoapa el Grande y Metlatónoc, los más pobres de México. En muchas de estas regiones no hay comunicación, internet; en otros, ni siquiera electricidad —cargamos nuestros celulares y demás equipos con baterías de carros.

Varios amigos, compañeros y conocidos de Cuba y Latinoamérica me han enviado mensajes preocupándose por mi incomunicación, pero sobre todo, por lo sucedido en la Patria el pasado 11 de julio. Tengo que confesar que desconozco las particularidades de los hechos. Más bien sus mensajes son los que me han informado. He tratado de escuchar todas las posiciones. Recién ahora es que puedo escribir algo, puesto que hoy bajé a una comunidad en la que hay servicios de internet. Incluso, algunos amigos me pidieron escritos, los cuales todavía debo. Espero responder a esta demanda en los próximos días. Habiendo dicho esto quiero dar mi impresión sobre lo visto en estas pobrísimas comunidades mexicanas; si bien no es directamente sobre Cuba, guarda estrecha relación con el proyecto social cubano.

Este niño que ven en la foto se llama Lázaro. Tiene unos 5 o 6 años (el rango de edad no es por no preguntar, se debe a que en la montaña la gran mayoría no sabe su edad). Vive en Xalpa, comunidad mixteca o Ñuu Savi del sureste montañoso de México. Este muchachito fue nuestro guía por tres días en Xalpa. No habla español, sólo mixteco. Apenas nos comunicábamos por señas. El pueblo tiene unos 200 habitantes. De ellos apenas cuatro terminaron la primaria. Uno completó el sexto grado, otra llegó hasta el primer año de la secundaria; los otros dos aún siguen estudiando la preparatoria. En todos los casos, se tuvieron que trasladar hasta la ciudad más cercana, Tlapa de Comonfort, para estudiar. Fuera de estos cuatro, los demás firman con la huella. Lo que refleja que sólo un 2% completó el nivel primario de educación y que por estas geografías no hay escuelas. Situación que contrasta bastante con la realidad cubana, ya que la educación es obligatoria hasta la secundaria, por lo que no hay analfabetos, además es pública y llega a todos sin distinción social, racial o cultural; mucho menos diferencia entre la ciudad y el campo. Es sabido que Cuba es potencia en la enseñanza universitaria, y que dicho nivel está al alcance de todos de forma gratuita; sólo depende del esfuerzo de cada joven estudiante. Si el pequeño Lazarito no comienza a estudiar próximamente, se incluirá en la gran masa de pobladores analfabetos y desempleados, cuyo único objetivo en la vida será emigrar hacia los Estados Unidos a que lo explote algún patrón en la agricultura. Dicha utopía no es general, sino que está presente en los hombres más “decididos” del pueblo. A la pregunta sobre si les gusta estudiar, todos responden que no. A la temprana edad de Lazarito, niñas y niños, acompañan a sus padres o abuelos a trabajar al campo. Esto es, el que trabaja, porque la gran mayoría no produce la tierra. Si el analfabetismo es casi total, el desempleo no se queda atrás. Es un callejón sin salida, en el que no queda otra opción que emigrar.

Si no mencionamos la cultura es porque prácticamente no existe en estas comunidades. Fuera de la lengua que hablan, símbolo de resistencia por quinientos años, el cultivo por parcelas de maíz y los huipiles que confeccionan las señoras como recreación, no hay rastro de cultura.
El sistema de posesión de la tierra es individual y hereditario. Sobre esto quiero agregar que la posesión de la tierra al ser individual y heredada, muchos no la trabajan. Esto responde a dos cuestiones fundamentales: primero, al ser transmitido de generación en generación se pierde el valor de producir, o sea la valorización del trabajo, y apenas cultivan un porciento mínimo de parcelas de milpa para su autoconsumo; y segundo, la individualidad de la tierra no permite el trabajo comunal, o mejor dicho, no establecen un sistema comunitario de trabajo que beneficie a la propia comunidad. Lo que es mío es mío y no lo presto ni hago alianzas. Esta es la triste realidad de Lazarito y muchos otros niños, ya que las niñas tienen un destino aún más duro: apenas llegan a la adolescencia son vendidas como animales al mejor postor. Muchachitas de doce, trece y catorce años son entregadas como esposas a hombres maduros, muchas veces ancianos. Así de cruda es la situación en estos recónditos lugares.

Si la educación es un problema, la salud no deja de ser otro bien grande. Los enfermos en el pueblo son “curados” con rezos y sacrificios. No hay sistema de salud ni farmacia o consultorios por estas regiones. Los enfermos graves o agonizantes serán trasladados durante cinco horas hasta el hospital más cercano: que otra vez, como en la educación, queda en Tlapa de Comonfort. Los pobladores me dijeron que esto casi nunca lo hacen o lo logran, ya que la mayoría llegan muertos a la ciudad. Debido a esta situación las mujeres paren en la comunidad, con una tasa de mortalidad de un muerto por cada diez nacidos. Si esta cifra la llevamos a los parámetros que establece la OMS, tendremos un índice de cien niños muertos por cada mil nacidos. De más está decir que son números elevadísimos si los comparamos con la mortalidad infantil del año pasado en Cuba, que reflejó una tasa de 4,9 infantes muertos por cada mil nacidos vivos. La vida en estas comunidades no es una bendición si naces enfermo o con algún padecimiento. Enfermedades curables se vuelven mortales. Los discapacitados no tienen cabida en esta sociedad. Los niños mixtecos recuerdan las imágenes de los infantes africanos, con sus pancitas infladas debido a los malos hábitos higiénicos y alimentarios. Gracias a la vida, nuestro Lazarito no está así y goza de excelente salud. Es un niño alegre que siempre está riendo; con mucha energía, diría incansable para subir los empinados cerros. Piernas cortinas, pero fuertes. Sus ojitos negros, que imitan al capulín, brillan como dos luceros. Es la mirada inocente de un niño que merece un mundo mejor.

Por último, y no menos importante, me referiré brevemente al problema de la alimentación. La comida en estos lugares se basa fundamentalmente, como en todo México, en las ricas tortillas de maíz y la picante salsa de chile. Esto no es un secreto para nadie ni estoy diciendo nada nuevo. Sin embargo, aquí la escasez alcanza hasta el básico y tradicional generador de energías humanas. Me plantean que las pocas siembras de maíz que tienen no se dan porque las arrastran los torrenciales aguaceros o las ataca una plaga en la tierra llamada “gallina ciega”. Por solo poner un ejemplo en tres días y tres noches mi compañera y yo sólo comimos una tortilla. El segundo día, después de una larga caminata de tres horas a punto de mediodía, pedimos tortilla a uno de los habitantes y la negó. No pienso como otros que sean ridículos; creo que la razón de esta actitud está en la escasez de alimentos en la comunidad. Tampoco tomamos el delicioso café por las mañanas, en una tierra en que se da su fruto de forma silvestre. Lo pudimos constatar. Comen muy poca carne, para no decir que ninguna, y en la mayoría de los casos la carne mantenida por largo tiempo con sal está descompuesta. Resisten las largas caminatas por los cerros consumiendo el tronquito de la yerba santa, las vainas de cuajinicuil o alguna guayaba que encuentran en el camino. Así nos mostró nuestro aguerrido guía Lazarito. No hay agua potable ni envasada, consumen la del río. En el pueblo sacian la sed con Coca-Cola. Toman entre 5 y 10 botellas del refresco al día, lo cual responde a la cantidad de diabéticos que hay en la comunidad. No existen tiendas donde el viajero se pueda surtir. Tampoco hay transporte ni público ni privado en que trasladarse dentro del pueblo o viajar a otras ciudades. Llevan y traen las mercancías en burros. La economía en estas tierras se basa fundamentalmente en lo que puedan mandar sus familiares de los Estados Unidos y en los programas de ayuda que el gobierno mexicano les otorgue.

Dolor debería ser el nombre de estas palabras, porque con ellas fue escrito. Nunca mis ojos vieron tanta pobreza y sufrimiento antes. Qué dirían nuestros libertadores que una vez lucharon y dieron sus vidas por un México y una América mejores. Me llevó un tiempo escribir estas líneas, no por falta de argumentos, sino porque el sentimiento se impone a la razón y se aprieta el pecho a la hora de pensar. Pero se me aparecía una y otra vez Lazarito, y su mirada me interpelaba: no podía dejar de escribir. ¿Cuántos niños en nuestra querida y sufrida América están en la misma situación de Lazarito? Pienso que millones, y me atormenta aún más desconocer, no saber la terrible situación en que viven el futuro de nuestros pueblos. Y pensaba: qué sería de la vida de Lazarito en Cuba donde pueda asistir a la escuela, jugar con sus amiguitos, y no tenga que ir forzosamente al campo, o tener derecho a la salud y a la seguridad, el bienestar social. Si algo tiene el proyecto social cubano es que no deja desamparado a niños como Lazarito, sea de la comunidad que sea. Pensaba y pensaba…

Cómo sería esa otra vida en Cuba para Lazarito en la que el brillo de sus ojos no se apague y aumenten los sueños, las ilusiones. Ahora que algunos piden libertad en mi país, mirando al Norte, yo les pregunto ¿cuándo vamos a pedir libertad para niños como Lazarito? ¿cuándo vamos a dejar de mirar a otros lados para mirar a los nuestros? Se pide “ayuda humanitaria”, ¿quién ayuda a Lazarito? ¿será que no tendrá derechos? ¿al mismo tiempo que asesinan al presidente del país más pobre de América Latina piden intervención humanitaria en Cuba? ¿quién responde por los masacrados chilenos y los muertos de Colombia? ¿o será que la ayuda humanitaria que piden para Cuba es como la masacre sionista al pueblo palestino? Como mismo criticamos la violencia repudiamos la injerencia extranjera en asuntos cubanos. La Revolución cubana y su pueblo sabrán cómo salir de los problemas actuales. Nadie de afuera tiene derecho a interceder en la patria. Cuando dos amigos se pelean, y sólo en ese momento, comprenden qué es la amistad; algo parecido sucede en Cuba y es que no saben lo que tienen (tenemos). No es necesario perderlo para saber lo que tenemos: sólo basta dejar de mirar a otros lados para comprender lo que tenemos. Mientras los días pasan, habiendo estado en muchos lugares, sigo deseando una Cuba para Lazarito.

Fuente de la Información e imagen: https://rebelion.org

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El sinuoso camino de regreso a las escuelas

 Por: Manuel Gil Antón

Se puede decretar la fecha en que ocurrirá. El Presidente dio ya sus argumentos: instruirá a la SEP y la secretaria habrá de emitir las normas y condiciones para que se lleve a cabo el retorno presencial a los planteles a finales de agosto, porque es “la mejor terapia”. Falta un mes. ¿Será que sí, así de fácil y en todos lados?

Los que al ras del aula advierten la complejidad del tema han escrito al respecto y es preciso escucharlos. En el portal digital dedicado a temas educativos, Educación Futura, y en otros espacios en internet se pueden consultar muchos aportes. Retomaré, para esta columna, los argumentos centrales de uno de ellos como ejemplo de su importancia, pues combinan y relacionan la experiencia cotidiana con el saber especializado.

Rogelio Javier Alonso Ruiz, profesor colimense, en su blog proferogelio.blogspot.com publicó el 21 de julio un análisis sobre el periodo extraordinario de recuperación que se indica en el calendario escolar del próximo ciclo. Irá del 13 de septiembre al 23 de noviembre de este año, para nivelar “los aprendizajes que no se consolidaron durante el cierre físico de las escuelas”. Son 46 días, advierte, y si fuese posible que la mitad se presentara en las aulas cada día, las labores presenciales se reducen a 23 per cápita. Sabe que no se trata de compactar, en ese lapso, el grado anterior atendido a distancia, sino de “una acción para asegurar los aprendizajes medulares” y se pregunta si alcanza el tiempo para ello.

Afirma que la respuesta será distinta “de una escuela a otra, e incluso de un alumno a otro, en función de las condiciones que se tuvieron para aprender en casa”. Las autoridades, nos informa, han señalado que estas actividades de recuperación se harán en paralelo con el desarrollo del contenido propio del nuevo curso y, de nuevo, cuestiona si será posible, en todos los casos y de la misma manera, ese llamado “empate” de las dos actividades.

Aporta en su texto ejemplos de otras modalidades para atender situaciones semejantes en Uruguay y Argentina, que se caracterizan por zafarse de la idea de grados, y pensar en “promover metas por tramos y lógica de ciclos” (trayectos más largos de aprendizaje) para dedicar tiempo suficiente a recuperar y consolidar lo fundamental que dañó, por la pandemia, el cierre de los planteles en México durante más de un año. Inquiere: ¿(No) “sería mejor olvidarnos de un periodo específico de recuperación y reacomodar, en general, los grados del siguiente ciclo escolar y su contenido para favorecer la transición de los estudiantes?”.

El profe Rogelio considera indispensable las orientaciones de las autoridades educativas “y acciones, por parte de los colectivos escolares, que apunten hacia una reorganización curricular y jerarquización de los aprendizajes más importantes” en lapsos que superen la duración de los acostumbrados grados y asignaturas.

Concluye: “Pese a los esfuerzos notables de muchos estudiantes, padres de familia y maestros por mantener vivo el aprendizaje, no se puede negar que en muchos contextos de nuestro país la escuela sufrió un golpe duro del cual le costará levantarse, con paciencia y capacidad profesional, en un plazo que va más allá del 23 de noviembre, fecha que el calendario del próximo ciclo escolar marca como el fin del periodo de recuperación”.

Esta es una invitación para que leamos lo que piensan y proponen quienes sí son especialistas en la educación en el País. Saben un tren: subamos a sus vagones. ¿Comprará boleto la SEP? Hay en taquilla.

Fuente de la información: Vanguardia MX

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México: El periodo extraordinario de recuperación

El periodo extraordinario de recuperación

Publicado por: Pluma invitada

Rogelio Javier Alonso Ruiz* 

La publicación del calendario escolar 2021-2022 de educación básica desató polémica especialmente en torno a un asunto: la postergación del inicio del receso escolar que, a diferencia de otros años, se sitúa en los últimos días de julio. Sin embargo, pocas reflexiones, en contraste con el asunto anterior, mereció una de las novedades principales: el periodo extraordinario de recuperación, que comprende desde el 13 de septiembre de 2021 al 23 de noviembre del mismo año, destinado a la nivelación de los aprendizajes que no se consolidaron durante el cierre físico de las escuelas.

Existen dos aspectos que generan dudas sobre el periodo referido: el cuánto y el cómo. Sobre la extensión del periodo extraordinario de recuperación, es importante señalar que los 46 días que comprende en el calendario escolar, en realidad, por la asistencia escalonada, podrían convertirse en 23 de trabajo presencial, en el mejor de los casos, para cada alumno. Seguirán presentes en este periodo las dificultades que ya se experimentaron en el trabajo a distancia durante los dos ciclos escolares previos, sobre todo en los contextos más vulnerables. Si bien la recuperación no debe ser vista como la repetición del grado anterior o como un intento por rescatar todo lo que se dejó de aprender durante el confinamiento, sino como una acción para asegurar los aprendizajes medulares, ¿son suficientes 23 sesiones presenciales para ello? La respuesta a esta pregunta variará de una escuela a otra, e incluso de un alumno a otro, en función de las condiciones que se tuvieron para aprender en casa.

Hay un segundo asunto que inquieta. Según palabras de la titular de la Secretaría de Educación Pública, Delfina Gómez Álvarez, el periodo de recuperación estará “empatado con las clases del nuevo curso” (SEP, 2021, 8m 08s). Si bien no es desconocido para los maestros ajustar sus intervenciones pedagógicas de acuerdo a los niveles aprendizajes de sus alumnos, parecería inadecuado avanzar en los nuevos aprendizajes, sobre todo en el contexto actual en el que se asume una pérdida académica significativa y generalizada, cuando los que anteceden apenas se están recuperando. Así como la suficiencia de los días destinados al periodo, la viabilidad de la simultaneidad de la recuperación de los aprendizajes pasados y el avance en los aprendizajes nuevos, será diferente de acuerdo al contexto de cada escuela. Mientras en algunas apenas requerirán pequeños ajustes, en otras tendrán que llenar grandes vacíos.

Experiencias en diversas regiones del continente apuntan hacia otras formas de concebir la nivelación de los aprendizajes, considerándola además como una meta a mediano y, quizá, largo plazos. En Uruguay, por ejemplo, las disposiciones pedagógicas para el regreso a clases “se inclinan a promover metas por tramos y lógica de ciclos, trascendiendo los grados”. Así, se podría destinar mucho más tiempo a recuperar los aprendizajes esenciales, pero bajo una mirada alejada de los grados y centrada en trayectos más largos. Esto favorece una reducción curricular que permita concentrarse en los aprendizajes importantes.

En Argentina, para la promoción de los estudiantes durante la pandemia, se concibió a “cada año/grado escolar del ciclo 2020 y el subsiguiente del ciclo 2021 como una unidad pedagógica y curricular” (Consejo Federal de Educación, 2020, p. 5). El esfuerzo por hacer de los nuevos ciclos periodos de transición se refleja claramente en el propósito de que “la planificación pedagógica correspondiente al primer trimestre del ciclo lectivo para primer grado de nivel primario, se realice en conjunto entre el nivel primario y el nivel inicial” (Consejo Federal de Educación, 2020, p. 6).

No se debe olvidar que México ha sido uno de los países en los que más tiempo han permanecido cerradas las escuelas. Se debe recordar también que la promoción de los estudiantes en muchos casos no estuvo respaldada por la acreditación de los aprendizajes. Es importante entonces no perder de vista la necesidad de llevar a cabo una promoción acompañada. ¿Serán 23 sesiones presenciales suficientes para acompañar a los alumnos en la consolidación de los aprendizajes no adquiridos? ¿Sería mejor olvidarnos de un periodo específico de recuperación y reacomodar, en general, los grados del siguiente ciclo escolar y su contenido para favorecer la transición de los estudiantes? Sea la opción que sea, serán necesarias sin duda orientaciones, por parte de la autoridad educativa, y acciones, por parte de los colectivos escolares, que apunten hacia una reorganización curricular y jerarquización de los aprendizajes más importantes de tramos más largos de los acostumbrados (el grado y la asignatura).

Ojalá la extensión del periodo de recuperación, así como su simultaneidad con el desarrollo del nuevo grado, no sea un síntoma de minimización, por parte de la autoridad educativa, sobre los efectos de la pandemia en los aprendizajes de los alumnos. Pese a los esfuerzos notables de muchos estudiantes, padres de familia y maestros por mantener vivo el aprendizaje, no se puede negar que en muchos contextos de nuestro país la escuela sufrió un golpe duro del cual le costará levantarse, con paciencia y capacidad profesional, en un plazo que va más allá del 23 de noviembre, fecha que el calendario del próximo ciclo escolar mara como el fin del periodo de recuperación.

 

*Rogelio Javier Alonso Ruiz. Profesor colimense. Director de educación primaria (Esc. Prim. Adolfo López Mateos T.M.) y docente de educación superior (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima). Licenciado en Educación Primaria y Maestro en Pedagogía.  

Twitter: @proferoger85 

 

REFERENCIAS

Consejo Federal de Educación. (2020). Resolución CFE No. 368/2020.  Disponible en: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/res_368_if-2020-57963511-apn-sgcfeme.pdf

SEP. (24 de junio de 2021). Consejos Técnicos Escolares junio 2021. [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=koyksi2I4BY

UNICEF. (2020). Seguimiento del retorno a las clases presenciales en centros educativos en Uruguay. Montevideo: autor.

 

Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/el-periodo-extraordinario-de-recuperacion/

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México: ¿Regresar a clases presenciales significará la recuperación de aprendizajes?

¿Regresar a clases presenciales significará la recuperación de aprendizajes?

Claudia Santizo /

Profesora-investigadora en la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Cuajimalpa 

Nadie podría dudar de la pérdida de aprendizajes de los estudiantes en este periodo con más de un año de confinamiento por la COVID-19. Sin embargo, debemos preguntarnos cuál es el significado real de regresar a clases presenciales en agosto de 2021. Restablecer una “normalidad” implica regresar a una situación previa con resultados educativos cuestionables pero acompañada de riesgos e incertidumbre por las secuelas que causa la COVID-19.

La “normalidad” en los aprendizajes 

Colocar a los aprendizajes como el motivo para regresar a las clases presenciales no resuelve el problema del rezago escolar. Consideremos la situación previa a la pandemia que describe la prueba PLANEA aplicada en 2018 a los estudiantes de 6º grado de primaria. Cabe recordar que PLANEA ubica sus resultados en 4 niveles. El INEE da una interpretación de esos niveles de logro en la materia de lenguaje y comunicación los cuales sintetizo de esta manera: en el nivel I los alumnos son capaces de leer, en el nivel II los alumnos leen y comprenden, en el nivel III leen, comprenden y sintetizan y, en el nivel IV, además, reflexionan (por ejemplo pueden “…distinguir entre hechos y opiniones…”).  Si el propósito actual de la educación es que los estudiantes aprendan a aprender, entonces podemos establecer como un requisito que se desarrollen capacidades de síntesis y reflexión.

PLANEA 2018 ubicó a los estudiantes según sus habilidades para el lenguaje y la comunicación como sigue: 49% en el nivel I, 33% en nivel II, 15% en nivel III, y 3% en nivel IV. Es decir, el nivel I indica que al concluir su educación primaria la mitad de los estudiantes reconocen lo básico del lenguaje pero no lo comprenden. En el nivel II los estudiantes comprenden lo que leen pero es limitada su capacidad para sinterizar y reflexionar sobre lo que están leyendo. El diagnóstico de la situación en matemáticas es similar con 59% de estudiante que se encuentran en un nivel insuficiente de dominio de la materia.

La situación de 2018 con toda seguridad se deterioró por la pandemia; no hay porque suponer que no es así. En esta situación cabe preguntarse qué significaría el regreso a clases presenciales, ¿cuál es el nivel de aprendizajes que se necesita recuperar? Por ejemplo: si la situación se deterioro ¿neceistamos que 80% de los estudiantes que terminan la primaria vuelva a ubicarse en los niveles I y II? Que es en donde estaban antes de la pandemia. Suena políticamente incorrecto formular un objetivo de política que establezca que: “vamos a recuperar el nivel I de aprendizajes que tenían los estudiantes donde reconocen lo básico del lenguaje aunque no lo comprendan”.

Si el objetivo del regreso a clases presenciales es la recuperación de aprendizajes entonces se necesita saber cuáles son las estrategias pedagógicas que se aplicarán o desarrollarán para recuperarlos, tanto los bajos aprendizajes previos a 2019 como los profundizados por el encierro por la COVID. La solución de uno y otro va junta.

Además, el regreso a clases presenciales no implica regresar a la ”normalidad” previa. Sabemos que hay una afectación de la convivencia social y el confinamiento está causando problemas psicológicos. ¿De que magnitud es el problema?, no lo sabemos. Hay que agregar la deserción. Se necesita considerar estos problemas adicionales para que los docente tengan el apoyo de personal especializado, trabajadores sociales, psicólogos, además de recursos económicos que permitan mantener condiciones de higiene, entre otros.

Regreso a clases presenciales y el riesgo e incertidumbre por la COVID

El regreso a clases presenciales revela o hace evidente un dilema moral para la política educativa.  La COVID-19 introduce incertidumbre en las decisiones desde que inició la pandemia. Apenas hace un año se consideró que era solo una gripa, ahora sabemos, de mala manera, el alto riesgo de dolor y muerte y todavía peor, no sabemos el alcance de las secuelas, su profundidad, duración y la afectación a la salud y, como consecuencia, a la calidad de vida futura que tendrán las personas recuperadas. Por ejemplo, se conocen el caso extremo de trasplante de pulmones de una persona. Otras preguntas surgen como ¿cuáles son los efectos de largo plazo en las personas que se contagiaron de manera “leve”? Para las personas, de cualquier edad, es altamente incierto lo que puede pasar con su salud en el futuro, a largo plazo, en caso de contagiarse ahora.

¿Qué puede pasar con la salud de niñas, niños y adolescentes que tengan la mala fortuna de contagiarse y tengan secuelas de incierta gravedad y duración? Las posibles secuelas en la salud por la COVID son un factor adicional a los múltiples factores socioeconómicos y familiares que afectan los aprendizajes. ¿Es esto una exageración? No lo sabemos, y sólo los estudios de los especialistas en salud pública podrán proporcionar respuestas.

Las autoridades de educación, y los docentes, directores y las familias, enfrentan el problema de tomar decisiones con alta incertidumbre sobre los daños presentes y futuros que puede causar la COVID-19; incertidumbre sobre la temporalidad o la permanencia de los daños. Por ejemplo, el riesgo de contagios por gripe se acompaña de un grado de certidumbre de recuperación completa con los debidos cuidados. Con la COVID el riesgo de contagio se acompaña por la alta incertidumbre de una recuperación completa sin daños, así como el tipo de daños que puede haber en los órganos del cuerpo, sin dejar a un lado la posible pérdida de la vida. La incertidumbre alcanza a personas de cualquier edad y condición socioeconómica, incluyendo a los niños y jóvenes estudiantes. No hay que dejar de anotar que las personas con mayores recursos también tienen mayor posibilidad a una atención medica temprana y acertada.

Las reglas para la toma de decisiones en política educativa

Las decisiones de política siguen ciertas reglas para tratar problemas con tantas aristas y alta incertidumbre. En un sentido peyorativo las reglas se convierten en recetas, pero consideremos que las reglas permiten sintetizar e identificar los elementos que se consideran en las decisiones de gobierno y muestran la perspectiva de las autoridades educativas. Ello no significa que las decisiones sean pertinentes.

La reglas más utilizada es la que nos hace pensar que ”algo es mejor que nada”. Con base en esa regla se tomó la decisión de las clases por TV. Se entiende que por la urgencia no había mejores opciones para tratar de sostener un proceso de educación masiva. Después de un año es menos justificable tomar acciones basadas en esa regla.

Otra regla es la del “bien mayor”. En esta regla se consideran beneficios, costos y riesgos. Se consideran argumentos como los siguientes: si bien hay riesgos por el regreso a clases es mayor el costo social por la pérdida de aprendizajes y el deterioro de la convivencia social. En un lenguaje económico es una regla que tiene como base un beneficio neto positivo.

Una de las virtudes de esta regla del ”bien mayor” es que hace evidentes los elementos que se toman en cuenta y los que se omiten o deliberadamente se minimizan. En los contagios se necesita considerar el riesgo y la incertidumbre de sus consecuencias a largo plazo. Como se anotó, los riesgos de contagio de la COVID se acompañan de una alta incertidumbre por las secuelas y los daños al cuerpo en el largo plazo.

La implicaciones éticas de las decisiones de gobierno

Las reglas del ”bien mayor” y  la de “algo es mejor que nada” tienen  implicaciones éticas y morales para el gobierno. La responsabilidad moral es un elemento de la gobernanza, es decir de las relaciones que se mantienen entre el gobierno y la sociedad a través, en este caso, de la política educativa.

Omitir el riesgo de daños permanentes a la salud: El regreso a clases presenciales considerando que los daños a la salud por la COVID no son elevados o bien son temporales implica omitir la incertidumbre por las secuelas y los daños a futuro. ¿Cuáles son los servicios que se necesitan y los costos que representará atender las secuelas por la COVID? Este es el valor de omitir la incertidumbre. Son costos futuros que se omiten en el presente, pero es una decisión que adquiere una mayor dimensión cuando consideramos que la omisión de daños futuros afecta la vida futura las personas. En el peor de los casos, omitir riesgos implica dar un valor de cero a la muerte de una persona. Son decisiones y resultados éticamente cuestionables para cualquier gobierno.

Una consideración del tipo el “bien mayor” es que si la COVID causa daños, incluso decesos, éstos se presentan sólo en algunas personas, no son masivos.  En ese sentido los daños y los decesos no se pueden evitar y no se pueden prever o no son una consecuencia de las acciones de gobierno. Sin embargo, apenas se está conociendo cómo la COVID se desarrolla y afecta a las personas. En ese caso, la alta incertidumbre implica establecer una política cautelosa, o bien riesgosa al omitir o minimizar la incertidumbre.

Sin una contención de la pandemia, la regla del ”bien mayor” que expresa el mayor beneficio de reanudar el proceso educativo, está omitiendo o minimizando los efectos de largo plazo de la COVID que significan tener de manera permanente una menor calidad de vida.

Pérdida de aprendizajes: El regresos a clases presenciales debido al argumento de las pérdidas de aprendizajes no está considerando que hay pérdidas previas a la pandemia, son pérdidas sistémicas o provocadas por la estructura y las reglas del sistema educativo. Las sucesivas pruebas, ENLACE,  PLANEA, PISA, señalan la pobreza de los resultados educativos. Hacer omisión de esta situación, y plantear el regreso a clases, incluso de manera escalonada, implica un regreso al status quo.

Varios analistas de la educación proponen medidas para recuperar aprendizajes como son tutores, ampliar horarios, mantener el uso de tecnologías de información y comunicación para las clases a distancia. Por ejemplo, se puede considerar que en el nivel de primaria se duplique el horario de 4 horas. Sería un intento de recuperar el tiempo, pero aún en ese caso, si se utiliza más tiempo y se reproducen las prácticas de enseñanza usuales, la medida sólo conduciría a restaurar un status quo de bajo aprendizaje. La regla de “algo es mejor que nada” no resuelve el problema de recuperar los aprendizajes perdidos antes de la pandemia.

Las reglas de decisión tienen virtudes para conocer cuáles son los elementos que se están considerando en las decisiones de gobierno. La regla de ”algo es mejor que nada” tienen cierta racionalidad en situaciones de emergencia como la que ocurrió en marzo de 2020. Después de ese momento es menos justificable su aplicación. En este momento es una regla conservadora del status quo, la cual omite explicar y resolver viejos problemas y los nuevos problemas causados por la COVID, esto último será un factor adicional que afecte los aprendizajes de los estudiantes.

En este periodo de confinamiento la autoridad educativa centró su atención en las clases por TV a distancia. Fua una solución de emergencia con efectividad limitada para sostener el proceso educativo. Incluso hay una consecuencia no deseada por ser discriminatoria porque profundiza la desigualdad educativa entre los hogares con más y menos recursos económicos, culturales y sociales.

En conclusión, la vacunación universal parece ser la única opción real para contener los contagios y posibles daños permanentes a la salud. Hay noticias de la aprobación de vacunas para jóvenes y es posible que se apruebe la aplicación en niños.

Las autoridades de educación están en una trampa. Regresar a clases presenciales con los recursos y métodos previos a la pandemia no resuelve el problema de la pérdida de aprendizajes y coloca a todos en situación de riesgo por los efectos inciertos para la vida futura de adultos y estudiantes. Incluso, en una situación con vacunación universal el regreso a clases no resuelve el problema de los aprendizajes. Para salir de esta trampa se necesitan soluciones novedosas, pensar fuera de la caja. Para ello se requiere un proceso de diálogo y análisis en donde participen los figuras educativas que se encuentran al frente de grupos escolares y de las escuelas.

En este periodo de confinamiento con el cierre de las escuelas y la suspensión de las clases presenciales se conocieron iniciativas individuales de diversa naturaleza. Algunos docentes acondicionaron, incluso con Internet,  sus autos o camionetas para llevar educación a estudiantes. Se dio a conocer que en algunos municipios se acondicionaron las instalaciones para ofrecer computadoras e  internet a estudiantes. La CNTE en Michoacán expresó que los maestros estaban visitando a sus alumnos.  Cabe preguntar si ¿éstas y otras actividades se sostuvieron durante un año? y ¿cuáles fueron los resultados? no los conocemos, pero destaca que la autoridad de educación no haya considerado otras formas, más allá de las clases por TV,  para acercar el proceso educativo a los estudiantes. Es posible considerar que las iniciativas individuales que hemos conocido durante el confinamiento puedan inspirar ideas para un nuevo tipo de proceso educativo.

Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/significara-la-recuperacion-de-aprendizajes/

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