Por: Oswualdo Antonio González. 25/08/2016
Compartimos una entrevista realizada al Dr. Herman Van de Velde (Nicaragua) sobre la investigación educativa. Delinea una metodología que denomina “aprender a investigar, investigando”.
Por: Oswualdo Antonio González. 25/08/2016
Compartimos una entrevista realizada al Dr. Herman Van de Velde (Nicaragua) sobre la investigación educativa. Delinea una metodología que denomina “aprender a investigar, investigando”.
Por: Victor Montoya
En la época feudal, cuando el cinturón de castidad se usaba para controlar la infidelidad y los deslices sexuales de las esposas durante los largos períodos de ausencia de los maridos, un aguerrido caballero, que se marchaba a las Cruzadas para enfrentarse a los enemigos del Rey y el Papa, le pidió al joven cerrajero de la aldea que confeccionara un cinturón de acero para asegurarse de la fidelidad de su esposa, una dama de carácter jovial y conducta coqueta que, siendo de facciones bellas y voluptuosas carnes, corría el riesgo de descarriarse apenas él montara en su caballo para marcharse a la guerra.
–Tú sabes que las esposas disfrutan poniéndoles cachos a los maridos –le dijo al joven cerrajero, mientras le entregaba una bolsista llena de monedas–. El cuerpo de la mujer incita al pecado, tiene las frutas prohibidas que desea el prójimo y su vagina es como la boca de un infierno donde quiere meterse el diablo. Además, no quisiera que mi esposa, aprovechándose de mi ausencia, se deleitara con el unicornio de un amante para saciar su sed de amor.
El joven cerrajero, sin levantar la mirada de la ardiente fragua, escuchó en silencio los argumentos del caballero, quien, al parecer, tenía mucha razón y esgrimía argumentos difíciles de contradecir; al fin y al cabo, como enseñaban los más viejos, nadie habla sin experiencia ni piensa en lo que por sí no pasa.
El joven cerrajero, mientras meditaba en que ese artefacto metálico se utilizaba para impedir que el cuerpo de la mujer sucumbiera a las tentaciones de la carne, confeccionaba el cinturón con una banda de acero más fina que un muelle de reloj, recubierta de cuero blando, provista de un minúsculo candado que se sujetaba en la juntura del aro. El cinturón pasaría por entre las piernas, se dividiría a la altura del ano y cerraría la vulva mediante una delgada lámina convexa de latón en la que había una pequeña abertura que sólo le permitiría desaguar.
El día en que el caballero pasó a recoger el encargo, el joven cerrajero le entregó el cinturón y le explicó que una vez cerrado el candadito y retirada la llave, sería imposible que un hombre pudiera tener acceso carnal con su esposa, debido a la presencia de púas allí donde estaba la boca del infiernito por donde se metía el diablo.
El caballero quedó maravillado ante el objeto reluciente como una joya de orfebrería y pensó que por fin tendría asegurado la fidelidad de su bellísima esposa. El joven cerrajero, a tiempo de despedirse con sumo respeto, le dijo que le deseaba bienaventuranzas en la Cruzada, pero lo que no le dijo es que el cinturón hizo con dos llaves; con una se quedaría el caballero y con la otra se quedaría él. Lo que le permitiría meterse en la alcoba de la dama y abrir el candadito cuando se le pegara la santísima gana.
El caballero, antes de montar en su alazán de alta parada y marcharse a la Cruzada, aseguró el candadito del cinturón y se llevó la llave colgada como un collar, porque la tendría en las batallas como amuleto contra la muerte y la infidelidad, aparte de que le daría la sensación de ser el dueño absoluto de la sexualidad de su esposa, a quien se la imaginaría aguardándolo en la alcoba, tendida sobre la cama con su bendito cuerpo al aire, pero con las partes íntimas custodiadas por el cinturón de castidad.
El joven cerrajero, al saberse dueño de la llave que le daba acceso al santo de los santos de la dama del caballero, se quitó el delantal de cuero curtido, se lavó la cara y el cuerpo. Pegó dos golpes de martillo sobre el yunque y se dirigió a la casa del caballero ausente, donde estaba la dama con ansias de que la despojaran de esa prenda metálica que, más que ser un mecanismo de seguridad, era un doloroso instrumento de tortura.
Una vez que la dama quedó liberada de esa prenda insoportable, que le rozaba la piel de sus zonas sensibles, no sólo hizo sus necesidades fisiológicas con placer, sino que también complació los insaciables deseos del joven cerrajero, quien gozó con los perturbadores encantos de la dama y cuyas visitas se repitieron noche tras noche, hasta que ella quedó embarazada una y otra vez.
Cuando el caballero volvió de la Cruzada, donde había perdido un ojo, un brazo y una pierna, comprobó que su esposa seguía con el cinturón de acero, pero que su familia había crecido como por obra y gracia divina. Entonces el caballero, como todo guerrero acostumbrado a dar la vida a nombre del Rey y el Papa, hizo loas a Dios por haberle concedido una fiel esposa y aceptó a los niños como una recompensa por la sangre derramada en Tierra Santa.
Sólo el joven cerrajero sabía que el cinturón de castidad no sólo se usaba para reprimir la sexualidad de la mujer, sino también para demostrar la estupidez de un hombre que no aceptaba el sabio proverbio que reza: El hombre es fuego, la mujer estopa; viene el diablo y sopla, o, dicho de otra manera, al hombre no se le puede pedir que no desee a la mujer del prójimo ni a la mujer se le puede encerrar con un ridículo candado y su llavecita.
Fuente: http://victormontoyaescritor.blogspot.com/2016/08/el-cinturon-de-castidad-en-la-epoca.html
Los 10 principales exportadores de armas convencionales (excluidas armas pequeñas / armas ligeras) 2010-15
Estados Unidos 55.006 millones de dólares estadounidenses
Rusia 42.404 millones de dólares estadounidenses
China 9.943 millones de dólares estadounidenses
Alemania 9.467 millones de dólares estadounidenses
Francia 8.932 millones de dólares estadounidenses
Reino Unido 7.627 millones de dólares estadounidenses
España 5.310 millones de dólares estadounidenses
Italia 4.360 millones de dólares estadounidenses
Ucrania 4.156 millones de dólares estadounidenses
Israel 3.280 millones de dólares estadounidenses
Los 10 principales importadores de armas convencionales (excluidas armas pequeñas / armas ligeras) 2010-15
India 23.124 millones de dólares estadounidenses
Arabia Saudí 11.002 millones de dólares estadounidenses
China 7.726 millones de dólares estadounidenses
Emiratos Árabes Unidos 7.156 millones de dólares estadounidenses
Pakistán 6.899 millones de dólares estadounidenses
Australia 6.711 millones de dólares estadounidenses
Turquía 5.410 millones de dólares estadounidenses
Estados Unidos 5.220 millones de dólares estadounidenses
Corea del Sur 5.011 millones de dólares estadounidenses
Singapur 4.344 millones de dólares estadounidenses
[Fuente: SIPRI]
Entre 1992 y 2015, Estados Unidos informó al Registro de Armas Convencionales de la ONU sobre transferencias de armas convencionales pesadas, en total:
Durante ese mismo periodo, la Federación Rusa informó de las siguientes transferencias, en total:
[Fuente: Registro de Armas Convencionales de la ONU]
[Fuente: SIPRI – cifras en precios/tipos de cambio constantes de 2011, excluidas las armas pequeñas y armas ligeras]
[Fuente: Cluster Munitions Monitor 2015]
Por Silvia Ribeiro
La devastación ambiental que caracteriza nuestro tiempo no tiene precedentes en la historia del planeta ni las culturas. Han habido civilizaciones que han provocado desastres ambientales, pero nunca antes se habían mundializado, desequilibrando los propios flujos y sistemas naturales que sostienen la vida en el planeta. El capitalismo y su “civilización petrolera”, el modelo de producción y consumo industrial, basado en combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón) provocó este desastre en poco tiempo, acelerado en las últimas décadas.
Los problemas ambientales son graves, con fuertes y desiguales impactos sociales y el cambio climático es uno de los principales. Pero no son causados por toda “la humanidad”. Más que la era del antropoceno, como algunos la llaman, vivimos la era de la plutocracia, donde todo se define para que los muy pocos ricos y poderosos del mundo puedan mantener y aumentar sus ganancias, a costa de todo y todos los demás. Esta absurda injusticia social, económica, ambiental, política, requiere de muchas armas para mantenerse y una de ellas es la guerra conceptual. Inventar conceptos que oculten las causas y características de la realidad, que desvíen la atención de la necesidad de cambios reales y profundos y mejor aún, que sirvan para hacer nuevos negocios a partir de las crisis.
En este contexto, el ensayo La métrica del carbono: ¿el CO2 como medida de todas las cosas? , de Camila Moreno, Daniel Speich y Lili Fuhr, editado recientemente por la Fundación Heinrich Böll, es un aporte importante (http://mx.boell.org/es/metrica-del-carbono).
Muestra cómo ante la convergencia de graves crisis ambientales locales, regionales y globales, junto a las crisis económicas y financieras, se echa un fuerte foco de luz sobre el cambio climático – que Nicholas Stern llamó “la mayor falla de mercado que el mundo ha atestiguado”, al tiempo que se posicionan las unidades de CO2 (dióxido de carbono) como medida para definir la gravedad del problema y sus posibles soluciones. Así, otros temas quedan en la oscuridad del contraste de ese rayo de luz y todo se reduce a contar emisiones de CO2 a la atmósfera. Las autoras no dejan duda de que el cambio climático es real y grave, pero cuestionan “¿Es más importante y más urgente que la pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo cultivable, el agotamiento del agua dulce? ¿Acaso es posible considerar cada uno de estos fenómenos como algo independiente y separado de los otros?”.
“La manera cómo describimos y enmarcamos un problema, determina en gran medida el tipo de soluciones y respuestas que podemos considerar”, plantean. Justamente debido a la gravedad de la crisis ambiental, tenemos que evitar este “epistemicidio ecológico” en curso que reduce la óptica, elimina conocimientos y destruye alternativas.
Se sabe bien cuáles son las causas del cambio climático, y los principales rubros industriales que lo provocan: alrededor del 80 por ciento se debe a la explotación y generación de energía, al sistema alimentario agroindustrial y al crecimiento urbano (construcción, transporte), basados en el uso y quema de petróleo, gas y carbón. Todo esto emite CO2 y otros gases de efecto invernadero (GEI), metano, óxido nitroso y otros.
Se sabe también que lo necesario son reducciones reales, en su fuente y en la demanda, de todos esos gases y cambiar las causas que las originan. Y se sabe que existen alternativas reales, diversas, descentralizadas y viables; quizá el ejemplo más fuerte es que 70 por ciento de la humanidad se alimenta de agricultura campesina y agreocológica, pescadores artesanales y huertas urbanas, que no emiten gases de efecto invernadero.
Pero las propuestas dominantes –de instituciones y gobiernos- no son éstas, sino otras principalmente basadas en mercados de carbono y altas tecnologías que permitirían seguir emitiendo GEI como siempre, al ser “compensados” absorbiendo el carbono emitido y almacenándolo en fondos geológicos, es decir, formas de geoingeniería.
La propuesta de “compensación” (offset en inglés) se viene desarrollando hace años, asociada a los esquemas de pagos por servicios ambientales, por biodiversidad, etc, componentes esenciales de la llamada “economía verde”. Se trata de justificar la destrucción en un lugar, mientras en otro otros se supone la “compensan” con algún pago, como si fuera lo mismo dejar sin bosques o agua a un pueblo entero en un país o región, porque hay una comunidad que los cuida en otra parte. Esos pagos generan “bonos”, instrumentos financieros especulativos que son comerciados en mercados secundarios.
Ahora, para que todo pueda ser medido en unidades de CO2, todos los gases se traducen a la abstracción de “CO2equivalente”, sin considerar si se trata de gases emitidos por una trasnacional minera que devasta ecosistemas y pueblos, por la quema de un bosque o el estiércol de algunos animales de un pastor. El concepto de “cero emisiones netas”, no reducciones reales sino compensadas, completa esta operación (http://www.alainet.org/es/articulo/170440). De esta forma, la “economía del carbono” podría englobar todos los rubros anteriores, para convertirse en la nueva “moneda” de cambio, que justifica la contaminación y produce ganancias para quienes la causan.
No solamente se pierden de vista las causas del cambio climático, también de esta forma, se simplifica burdamente la consideración de los otros graves problemas ambientales y las interacciones entre todos ellos y se eliminan del campo de análisis y acción los impactos sociales, el sistema que los provoca y las verdades soluciones.
Fuente: http://www.ecoportal.net/Temas-Especiales/Cambio-Climatico/El-Carbono.-La-nueva-medida-de-todas-las-cosas
www.amnesty.org/25-08-2016/ Por: Saanya Gulati
Los debates favorecen un diálogo constructivo sobre los asuntos de derechos humanos. Es un valioso medio de impartir educación en derechos humanos, ya que pueden cambiar de manera esencial la manera de enfocar un asunto. Consulta nuestra guía para educadores sobre cómo organizar un debate de derechos humanos en cinco pasos, basado en la colección de debates nacionales de Kenia.
Participar en un debate requiere conocer en profundidad los distintos argumentos sobre un asunto. Pero además, un debate afecta personalmente a quienes participan en el proceso. “Ganar el debate me cambió profundamente”, nos cuenta Nyambura Karumba, participante en el Debate Interuniversitario sobre Derechos Humanos organizado en 2014 por Amnistía Internacional Kenia y el Consorcio de Estudiantes por la Defensa de los Derechos Humanos (SCOHRA, por sus siglas en inglés). Uno de los puntos de inflexión para Nyambura fue darse cuenta, mientras presentaba sus argumentos en contra de la legalización de la tortura, de que estaba hablando de vidas humanas. “Cuando se empieza a hablar de los seres humanos como si fueran animales, sabes que algo no funciona.”
Ganar el debate me cambió profundamente.
Desde la perspectiva del organizador, el reto está en organizar un acto atrayente y accesible, para que tenga un impacto significativo e inclusivo. “Cuando invitas a alguien a asistir a un debate normalmente creen que es un proceso intelectual”, afirma Charles Nyukuri, responsable de Crecimiento y Educación en Derechos Humanos de Amnistía Internacional Kenia, quien participa en la organización de debates en la región. Una de las metodologías más creativas, el llamado “teatro debate”, combina ambas cosas, lo cual es eficaz para conseguir una participación más amplia.
Respecto al Debate Interuniversitario sobre Derechos Humanos que celebran anualmente las universidades kenianas, hay cinco pasos básicos que garantizan su éxito:
El primer paso es convocar la presentación de solicitudes en todas las universidades y escuelas universitarias de la región en la que ustedes van a organizar el debate. Esta fase conlleva publicitar el evento usando diversos canales de comunicación, incluidos carteles, radio y televisión y medios sociales. “Hay tantas universidades en Kenia que lo difícil es llegar a todas”, dice Charles.
En la convocatoria de presentación de solicitudes se anima a los estudiantes a expresar su interés por debatir, o a participar en calidad de otra cosa, como representantes regionales, jefes de equipo o jueces. Los estudiantes tienen que redactar un documento sobre el tema de debate, lo que, aparte de ayudarles a centrar sus argumentos, garantiza su buena preparación.
En Kenia las universidades se dividen en distintas categorías basadas en su región geográfica. Cada región tiene asignado un facilitador, que se encarga de fomentar la capacidad de los participantes y familiarizarlos con las modalidades y el formato del debate. Si los facilitadores regionales reciben la preparación adecuada, ellos a su vez podrán preparar a otros estudiantes en su región.
Tras su preparación, los facilitadores regionales organizan talleres universitarios para que los estudiantes se familiaricen con el proceso de debate. En Kenia, el torneo interuniversitario de debate sigue el modelo del sistema parlamentario británico y del sistema de debate keniano(Mjadala). Por tanto, en los talleres se instruye a los estudiantes en los roles y el esquema del debate, lo que incluye conceptos como la oposición oficial, moción de orden, refutaciones, contrainterrogatorio y mociones de información, para que todos los participantes lleguen al día final en condiciones de igualdad.
El cuarto paso es celebrar un debate regional en el que todas las personas interesadas en participar puedan competir. Estos actos constituyen una fase clasificatoria de los participantes de la región, y en ellos se decide quién llegará a las finales del debate.
La final del debate se desarrolla a lo largo de dos días. El primer día tiene lugar la fase preliminar, en el que a los participantes se les asigna un equipo de jueces y un tema concreto de debate. A los participantes no se les comunica el tema específico hasta que entran en la sala, aunque siempre está relacionado con el tema general de debate. Algunos de los temas debatidos en el pasado fueron: derechos de las personas refugiadas, la tortura y la seguridad nacional, la pobreza y el derecho a la vivienda.
Los ganadores son proclamados al día siguiente, y a última hora de la tarde se celebra un concierto llamado Jamnesty , en el que se anima a los participantes a relajarse e “improvisar con Amnistía” (Jam With Amnesty). Las actuaciones combinan las expresiones creativas y el talento artístico de los estudiantes con los de los artistas locales, a los que se anima a comprometerse con el tema de debate.
El día en que son anunciados los nombres de los ganadores, el acto culmina en un encendido debate con la participación de distinguidas personalidades y organizaciones invitadas. El año pasado participaron miembros de la Red Keniana de Refugiados, la agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y otras organizaciones que trabajan sobre derechos de los refugiados.
“Traer a alguien con autoridad para hablar del tema ayuda a los alumnos a comprenderlo desde un punto de vista profesional”, comenta Charles. También les permite tener ocasión de oír el relato de casos particulares. Por ejemplo, en el debate interuniversitario de 2016, tres sobrevivientes de tortura compartieron su experiencia con la audiencia.
El concurso de debates sobre derechos humanos, que ya ha entrado en su cuarto año, ha visto crecer su participación, de 300 estudiantes procedentes de 15 universidades hasta más de 1.000 estudiantes de 21 universidades de Kenia. También se organizan debates regionales, celebrados con mayor asiduidad en el año. De hecho, Charles asistió a un debate regional sobre brutalidad policial en Kenia a los pocos días de haber hablado con nosotros. El formato incluía representaciones habladas y recitales de poesía, ambos relacionados con el tema de debate “para que, cuando lleguemos al debate, el público ya esté implicado”, explica Charles.
Por: Journal of Neuroscience
Las personas que son fáciles de distraer o que hasta una mosca las saca de concentración tienen más materia gris en su cerebro, según estudios recientes.
Un grupo de neuronas en el lóbulo parietal superior es el causante de esa facilidad con que se distraen algunas personas, concluyó un estudio científico publicado en la revista Journal of Neuroscience. Los resultados del estudio revelaron que las personas más distraídas generalmente tienen un mayor volúmen de masa gris en dicha región del cerebro.
Esto no es necesariamente bueno, pues tener mayor materia gris no significa que se sea más inteligente o que se tenga un cerebro más ágil o funcional, y es más bien contradictorio en este caso específico, pues el exceso de masa en el lóbulo parietal superior hace que algunos individuos encuentren más difícil alcanzar un estado de concentración.
Con la sobre oferta de información y el océano de datos que representa la web hoy en día, la cosa se vuelve más difícil para aquellos que tienen esta condición. “En la era de la sobrecarga de información, la atención es todo un reto”, afirma Ryota Kanai, investigador del London University College y coautor del estudio.
Kanai estudió el cerebro de 145 personas que habían completado previamente un formulario para calcular su propensión a la distracción en la cotidianidad (olvidar dónde parquearon el auto, tener lapsus mentales, olvidar una cosa de la lista de compras del supermecado, etc).
Los resultados demostraron que había algunas diferencias cerebrales que estaban ligadas con la capacidad de mantener la concentración y la atención en una tarea específica. La conclusión central del estudio fue que aquellas personas que tenían más volúmen cerebral en el lóbulo en cuestión, eran más propensas a perder la concentración fácilmente y a distraerse con lo mínimo.
La hipótesis de Kanai y su grupo de investigadores es que, a medida que el cerebro madura, se pierden o destruyen algunas neuronas de esa zona, y ese proceso ayuda a que mejore la concentración y la capacidad de prestar atención.
Fuente: http://www.lr21.com.uy/tecnologia/1301056-personas-distraidas-mas-materia-gris-cerebro
Por: Sergio Ferrari
Tan pronto concluido el 14 de agosto el 12do Foro Social Mundial –el primero realizado en un país del *norte desarrollado*-, se abre ya el proceso de reflexión y debate sobre el futuro. Los cuestionamientos, aportes e hipótesis sobre éste que en los últimos quince años se convirtió en el principal espacio auto-convocado de la sociedad civil internacional. Y aun más, las preguntas sobre el estado de salud del movimiento altermundialista internacional, lo que implica también interrogarse sobre la fuerza actual real de los movimientos sociales que lo sustentan.
Montreal, una realidad
“Se respiró una atmósfera diferente que en los foros precedentes. Seguro que no se vio la gran diversidad cultural de Mumbai en 2004, (ndr: con más de 80 mil participantes), ni siquiera la urgencia de la participación de Túnez en 2013 (ndr: 60 mil participantes) , cuando fue organizado en un país en plena primavera árabe”, analiza Andrea Tognina, del equipo de comunicación de UNIA, la principal central sindical suiza.
Sin embargo, continúa, no se puede negar que un FSM convocado en un país industrializado permite desnudar y hacer visible que los problemas resultantes de este sistema económico hegemónico no golpean solo al Sur sino que son globales. Sin menospreciar, confirma Tognina – que integró una delegación de doce personas de su sindicato – la riqueza de la presencia de canadienses y norteamericanos, muchos de ellos jóvenes. Y la intensa actividad de centenares de benévolos que hicieron posible la realización de un FSM con una organización casi perfecta.
“Sin duda, es la primera edición que no conoció problemas organizativos. El programa de actividades estaba circulando una semana antes del inicio. Un logro logístico-organizativo enorme”, enfatiza por su parte Markus Brun, Responsable de Programa Sur de Acción Cuaresmal de Católicos Suizos, que está presente, a través de su plataforma internacional, en el Consejo Internacional, la instancia facilitadora del FSM.
Brun rescata no solo “el buen funcionamiento del evento”, sino también la misma metodología del mismo. Con talleres, con asambleas de convergencia, con el Agora de Iniciativas por un Mundo Mejor– un espacio innovador con respeto a encuentros anteriores-, el sábado 13 de agosto, que permitió sintetizar propuestas y calendarios de movilizaciones futuras. Y con la vuelta a las Conferencias centrales temáticas, una fórmula de éxito en las primeras ediciones y luego abandonada. “Por ejemplo, la conferencia sobre los paraísos fiscales estaba abarrotada de gente”, subraya.
¿Organización excelente vs participación masiva?, preguntamos. “Es una pregunta clave. Canadá mantuvo una política de otorgamiento de visas muy restrictiva, especialmente a los representantes de países africanos y latinoamericanos. Lo que, obviamente, conspiró contra la mayor asistencia”, subraya el militante asociativo helvético, presente en casi todos los foros desde sus primeras ediciones.
Según diversas fuentes, no más de mil personas, provinieron de países del “sur”. Una proporción mínima sobre el total de 35 mil. Realidad que se convirtió en un dolor de cabeza para el Colectivo de Organización local que hizo lo más posible por destrabar esta política migratoria restrictiva sin lograrlo-. Y de indignación para muchas delegaciones, particularmente latinoamericanas y africanas. No faltaron algunas voces, incluso, de delegados africanos, que se autocritican de no haber convocado a un boicot abierto contra el viaje a Canadá en solidaridad con los ausentes por trabas migratorias.
“Fue positivo. Hay que seguir soñando…”
“Fue un Foro Social Mundial muy positivo e importante”, sintetiza en diálogo telefónico, Carminda Mac Lorin, del Colectivo de Organización y una de las caras más mediáticas de esta edición canadiense. “Incluso el gran problema que tuvimos con las visas, aunque fue una realidad triste y penosa, permitió hacer visible este tema, y muchos lo entendieron mejor”.
“Logramos poner en el debate público nacional e internacional las dramáticas restricciones para la circulación de las personas, la crisis para moverse, lo que atenta contra una libertad fundamental del ser humano”, explica Mac Lorin.
Quien reivindica como exitosa la presencia de más de 35 mil participantes provenientes de 125 países. “Hay que recordar que Canadá cuenta solo con 36 millones de habitantes. Proporcionalmente lo que logramos movilizar es muy importante. No se puede comparar con los foros multitudinarios de Brasil, un país-continente con casi 200 millones de habitantes”, explica.
En cuanto a los aspectos más positivos del FSM 2016, “pienso que hemos logrado reafirmar la importancia de la solidaridad internacional Norte-Sur-Norte. Fue evidente que para la gente aquí esta solidaridad es un valor clave y muy reconocido”.
No menos destacado –en cuanto a hechos fácticos- la trascendencia de la movilización de apertura del martes 9 de agosto, enfatiza. “Se vio no solo una excelente participación, sino también el aporte esencial de artistas”. Sin subestimar otras riquezas político-sociológicas que marcaron a la edición canadiense: la participación de diferentes culturas políticas; la mezcla de las diversas generaciones; la convocatoria a variados actores del movimiento ciudadano.
Remarcable también la calidad de los contenidos debatidos y la apertura para tratarlos, subraya. “Temas de gran actualidad y trascendencia para nuestras prácticas”, como migraciones y militarización; ecología: tratados de libre comercio; desconstrucción de los mercados financieros; comercio justo; derecho a la vivienda; cooperación y solidaridad; participación ciudadana; derecho de comunicación y medios de comunicación libres, por citar solo algunos.
En cuanto al futuro, “quedan pendientes numerosos desafíos para el movimiento altermundialista. Aunque tengo la impresión que protagonizamos algo muy nuevo y fresco. Ojalá que lo que aportó Montreal pueda inspirar, renovar y reforzar esta dinámica internacional que es fundamental”, subraya Carminda Mac Lorin.
Es un desafío mundial esencial, enfatiza, “contar con plataformas y espacios donde la gente, los movimientos, las redes, las campañas, puedan encontrarse, dialogar. Nos queda la certeza que con unidad, con perseverancia y paciencia se pudo lograr un FSM que al inicio era improbable y pada el que contamos con muy escasos recursos. Era algo gigantesco y lo logramos. Creímos en el cambio, en la implicación activa de todos. Nos toca a todos seguir apropiándonos de un poder social que le pertenece, sin duda alguna, a la sociedad civil mundial y sus movimientos”.
Sobre una próxima edición, preguntamos a manera de síntesis a la joven militante altermundialista canadiense de raíces también latinoamericanas. “No se habló nada al respecto. En este momento el Consejo Internacional del FSM está reunido pero para evaluar su propia reestructuración. Por el momento no ha habido ninguna propuesta o candidatura de un país que quiera organizar la próxima edición”, concluye.
¿El futuro del FSM?
La distancia y el tiempo indicarán su verdadera salud. En una etapa de la historia mundial –y en particular latinoamericana- muy diferente al 2001 en la que se dio el nacimiento espontáneo del Foro Social Mundial.
Lejos van quedando los gobiernos progresistas de peso en la región que lo vio nacer. Las primaveras árabes de una década más tarde, parecen también haberse desvanecido. El debate civilizatorio sobre la guerra y las invasiones militares (Irak, 2003) da paso a un tema igual de grave pero de otra dimensión, donde se involucra el terrorismo descentralizado, con claves más confusas de interpretación.
En este contexto el futuro del Foro Social Mundial está lleno de preguntas. Algunos pretendieron verle muerto y enterrado en Montreal. Las críticas fueron frontales: “¿Porqué el FSM no se pronunció contra el golpe parlamentario en Brasil contra Dilma Rousseff?, interrogaron algunos.
Un espacio como el FSM no tiene una vos única. Nadie puede hablar políticamente en nombre de todos los actores que participan en el mismo. Sería condenar al FSM si se le obligara a tomar posiciones políticas sobre cada tema esencial de la realidad política-institucional. No es al FSM de hacerlo, sino los actores sociales que lo integran, responden los otros.
Al margen de esta polémica política, históricamente existente dentro del FSM desde su propio nacimiento, hablar de la salud del FSM implica, esencialmente, diagnosticar el estado de cada actor que lo integra. En particular los grandes movimientos sociales, redes y plataformas internacionales. ¿O acaso es más “responsable” el FSM por no haberse pronunciado contra el golpe parlamentario en Brasil que los propios movimientos sociales brasileros que debido a una correlación de fuerzas desfavorable no pudieron impedirlo?
Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=215617&titular=recrear-el-fsm-redefinir-el-altermundialismo-