Lanzan convocatoria en Normal Superior de Michoacán para licenciatura en sistema mixto
Se indicó que será desde el próximo 20 de junio y hasta el dos de julio que se recibirá la documentación para los interesados
Se indicó que será desde el próximo 20 de junio y hasta el dos de julio que se recibirá la documentación para los interesados
Por: Juan Carlos Miranda Arroyo
¿Es una declaración que refleja o proyecta el verdadero posicionamiento político e ideológico de AMLO?, cuestiona Juan Carlos Miranda Arroyo en su columna.
En esta oportunidad comparto tres comentarios sobre educación, neoliberalismo y políticas públicas.
El diario La Jornada publicó este miércoles 25 de mayo la siguiente cabeza informativa: “AMLO: no sería del todo malo el neoliberalismo si se aplicara sin corrupción”.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional y en respuesta a una pregunta sobre las concesiones que se han otorgado a particulares de bienes patrimoniales de la nación (como el agua), el presidente Andrés Manuel López Obrador “llamó a tener “mucho cuidado” con estas concesiones, aunque subrayó que “no es malo per se el que una empresa administre la distribución del agua, lo que sucede por lo general es que hay corrupción. La variable, dirían los tecnócratas, es ese fenómeno, que echa todo a perder” (Nota de Néstor Jiménez y Ángeles Cruz).
¿Ésta es una declaración que refleja o proyecta el verdadero posicionamiento político e ideológico de AMLO?
Hay tres aspectos de las Políticas Públicas Educativas (PPE) neoliberales, que han sido adoptadas por el gobierno del presidente López Obrador y que contradicen su discurso anti neoliberal:
1) Llevar a cabo uno o varios programas para entregar “vouchers educativos” a la población que lo requiriera (Estancias Infantiles), que se refiere a la orientación y operación de entregar vales de colegiaturas a las familias de las niñas, los niños o los jóvenes que no tienen recursos para pagar a las escuelas particulares de su elección. Ésta es una acción que se observa en el diseño y ejecución de PPE de Gran Bretaña, EU y Canadá.
Las PPE neoliberales han pasado de aplicar subsidios a la oferta para cambiar la estrategia a favor de los subsidios a la demanda. “El subsidio a la oferta es tradicional: es pobre no puede pagar escuela, creamos escuela y no le cobramos. Pero otra opción es (el) subsidio a la demanda: le pagamos la escuela privada. Y elige cual. Esto genera competencia para intentar dar la mejor educación. Se entregarían vouchers a los padres necesitados. Pueden ser públicos (los da el Estado) o privados (lo hacen fundaciones)”. (Martin Krause. Políticas sociales en educación o salud: subsidio a la oferta o subsidio (¿privado?) a la demanda, 2016).
Cabe recordar que las políticas públicas neoliberales se caracterizan, entre otros aspectos, por una su tendencia hacia la disolución de las instituciones públicas que tuvieran participación en la economía, a efecto de reducir a su máxima expresión al Estado benefactor o de bienestar, ello para promover mayor participación de las empresas, corporaciones, sociedades o asociaciones privadas, con la intención de que los diferentes sectores de la economía sean regulados por el mercado, no por el Estado.
2) Mantener un programa de incentivos económicos para la cima de la meritocracia magisterial. El Programa de Carrera Magisterial, que tuvo esa lógica entre 1992 y 2012, fue reciclado y reestructurado a través de la Ley del Servicio Profesional Docente (2012-2103); y luego retomado, revisado y sofisticado mediante la Ley del Sistema para la Carrera de las maestras y Los Maestros (desde 2019 a la fecha).
3) Reivindicar prácticas gerencialistas en la escuela pública, a través de dispositivos organizacionales y un lenguaje tecnocrático-neoliberal (planificación estratégica, calidad-excelencia, mejora continua, idoneidad o máximo desempeño, máximo logro de aprendizajes, etc.).
Por otra parte, con respecto al término “variables”, calificado por AMLO como rasgo lingüístico de los neoliberales, pienso que no es exacto lo que señaló.
No señor, la palabra “variable” no proviene del lenguaje tecnócrata, ni de la corriente neoliberal, sino del orden del discurso de las ciencias y específicamente de los métodos experimentales.
Al respecto, en redes sociales por cierto, se generó una controversia: Armando Rojas (@armarhdz) comentó lo siguiente: “Sin embargo, el método experimental se asocia al pensamiento positivista y el positivismo está más asociado a la corriente neoliberal, que a otras corrientes humanistas o alternativas que tienen una visión diferente de lo que es la vida y el mundo.” (24 de mayo)
“De acuerdo”, fue mi respuesta. Entonces hay que decir algo así como: “La variable corrupción, como dirían los positivistas o neopositivistas…”. Un discurso así es más coherente y creíble.
No tengo duda que, sobre este tema, hay una añeja discusión acerca del contenido ideológico de las prácticas y perspectivas de las ciencias y las tecnologías, a través de las instituciones científicas. (J. Habermas).
En fin, no deja de llamar la atención la serie de contradicciones que aparecen con frecuencia en el discurso oficial de la “4T”. En varias ocasiones, durante las conferencias matutinas, por ejemplo, se ha escuchado que el presidente López Obrador se refiere a las “políticas públicas” (y a su estudio), en un tono peyorativo, como si fueran parte de un enfoque o tendencia neoliberal o producto del llamado “neoliberalismo”.
Me parece que también ahí el mandatario se equivoca, porque el ejercicio (gubernamental) y el estudio de las políticas públicas son derivaciones de los vacíos que han dejado o han propiciado las ciencias políticas (en parte y en su momento), al concentrarse casi totalmente en los análisis teóricos-filosóficos acerca del papel, el accionar, la estructura o el significado del Estado.
Hoy, las “políticas públicas”, se refieren a los programas, acciones (u omisiones), discursos, intencionalidades o cursos de actividades que llevan a cabo los gobiernos, con un método, en los diferentes planos de la vida pública.
Una cosa distinta es el estudio de las políticas públicas o la investigación que se lleva a cabo en torno a las acciones de los gobiernos. Generalmente, dichos estudios están a cargo de instituciones académicas. Y ahí hay una diversidad de aproximaciones y tradiciones teóricas y metodológicas, no solamente “neoliberales”.
Por todo ello, pienso que no habría razón para tirar al bote de la basura las aportaciones que generan los estudios de políticas públicas.
América del Norte/México/2705-2022/Autor(a) y Fuente: www.jornada.com.mx
Luego de la firma del convenio de colaboración entre el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), la Subsecretaría de Educación Superior y la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm), para fomentar la participación del estudiantado de las escuelas de educación normal y de formación docente en las acciones de alfabetización.
Los normalistas que participen en los trabajos de alfabetización se les tomará en cuenta con un puntaje para los procesos de admisión a una plaza de docente en educación básica que lleve a cabo la Usicamm.
Al participar como testigo de honor en la firma del convenio, la secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez Álvarez, señaló que esta acción es un esfuerzo para saldar una cuenta pendiente con la sociedad, con las personas que no saben leer ni escribir, cuyo rezago se debe abatir.
Durante el acto, realizado en la Centenaria y Benemérita Escuela Normal para Profesores, en Toluca, Estado de México, se entregaron 80 nombramientos a docentes egresados de escuelas normales del Estado de México y de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN).
Gómez Álvarez exhortó a formar parte de este proceso de alfabetización y llenarse de satisfacciones. También convocó a docentes jubilados a participar, porque, dijo, todavía tienen mucho que enseñar y mostrar gracias a la experiencia que han obtenido.
Recordó que un convenio similar se firmó con la Subsecretaría de Educación Media Superior, gracias al cual mil 870 jóvenes de ese nivel se registraron como voluntarios al Movimiento Nacional para la Alfabetización y la Educación. Y ahora que se suman los normalistas, dijo, el número de voluntarias y voluntarios se incrementa.
El subsecretario de Educación Superior, Luciano Concheiro Bórquez, detalló que el objetivo general de la alianza entre el INEA y la Dirección General de Educación Superior para el Magisterio es sumar a los estudiantes de las escuelas normales públicas del país en apoyo a los servicios educativos de alfabetización que ofrece el instituto, y contribuir a la formación integral de jóvenes voluntarios, con un claro sentido de responsabilidad social.
La directora general del INEA, Teresa Guadalupe Reyes Sahagún, dijo que el convenio también tiene como objetivo promover y apoyar la participación de estas nuevas generaciones de maestras y maestros como alfabetizadores de sus comunidades, muy cerca de sus familias y de sus escuelas que son, en cierta forma, donde construyen sus familias ampliadas.
La titular de la Usicamm, Adela Piña Bernal, informó que las y los egresados de las escuelas normales, de la UPN y de los centros de actualización del magisterio, tendrán 25 puntos adicionales, así como puntos extra por su participación en el programa de alfabetización del INEA, en los procesos de admisión realizados por el organismo.
Lo anterior, precisó, como parte de los acuerdos emitidos por la Usicamm el 17 de diciembre pasado, y en seguimiento al compromiso del presidente López Obrador para priorizar a las escuelas normales públicas en el ingreso al Sistema Educativo Nacional.
Fuente e Imagen: https://www.jornada.com.mx/notas/2022/05/25/politica/normalistas-apoyaran-en-alfabetizacion-de-mas-de-4-millones-de-personas/
Por: Luis Hernández Navarro
La escena parece sacada de la película Mecánica nacional, de Luis Alcoriza. En plena celebración por el primer centenario de la Normal Rural de Tiripetío, mientras la banda musical de egresados de la escuela interpreta una animada pieza, una botarga con la forma de un gato saca a bailar a la secretaria de Educación de Michoacán, Yarabí Ávila González.
El disfraz del bailarín juglaresco tiene historia. El gato es el símbolo de Tiripetío. Según el maestro Jorge Cázares, egresado de la institución, que entró desde el bachillerato en 1987 y terminó sus estudios en 1994, el nombre se lo ganaron cuando, visitantes de otras normales rurales, se sorprendieron al ver que ante la falta de vasos en el comedor, los estudiantes bebían el agua y café en platos. Uno de sus invitados les dijo: “Ustedes son como los gatos”. El apelativo se quedó. Cuando la escuela era de mujeres, les llamaban las leonas.
La doctora Ávila González militó muchos años en el PRI, partido que la hizo diputada dos veces. Sin embargo, durante las pasadas elecciones para gobernador en Michoacán, siendo presidenta de la mesa directiva del Congreso del estado, expresó su apoyo al candidato de Morena, Alfredo Ramírez Bedolla, y saltó a su equipo de transición. Fue premiada con la Secretaría de Educación.
Antes, cuando el ex gobernador Salvador Jara Guerrero fue rector, la funcionaria fue contralora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. En 2017, Jara y el ex gobernador Fausto Vallejo fueron acusados del desvío de 3 mil 759 millones de pesos.
Indignadas porque Yarabí Ávila apareció el pasado 8 de octubre, levantando el puño izquierdo con un pañuelo azul (símbolo de la lucha contra la despenalización del aborto) enrollado en su muñeca, más de 100 feministas exigieron su destitución. La secretaria mantiene una estrecha relación con el grupo empresarial Mexicanos Primero, dirigido en distintos momentos por Claudio X. González y Alejandro Ramírez. Fiel a estas alianzas, impuso la aplicación del examen del Ceneval a aspirantes de nuevo ingreso a la Vasco de Quiroga y a otras normales del estado.
La penosa imagen de la botarga y la secretaria partiendo plaza ejemplifica los claroscuros de la conmemoración: un acto digno de ópera bufa, en que una funcionaria, que ha combatido durante años a Tiripetío, baila con un símbolo de la escuela.
No fue el único. El encuentro fue una demostración del poder sin contrapesos del Olimpo burocrático. En el presidium hubo un solo estudiante, funcionarios estatales (comenzando por el gobernador), dos federales y legisladores. Los asientos reservados para el comité estudiantil de la escuela, a un lado del patio central del edificio, no fueron ocupados por los alumnos. En distintos momentos, una parte del público interrumpió los discursos oficiales coreando: “¡A las normales rurales / las quieren desaparecer / nosotros con lucha y sangre / las vamos a defender!”
El gobernador anunció que Tiripetío sería declarada “primitiva, centenaria y benemérita”. Sin embargo, más allá de los reconocimientos de palabra, se oculta una realidad lamentable, provocada por la falta de recursos gubernamentales para mantenimiento y equipos. Las instalaciones se encuentran sumamente deterioradas: salones sin bancas; laboratorios anegados; dormitorios en condiciones muy precarias; puertas y ventanas maltratadas; salones sin electricidad; no hay médico ni enfermeras ni medicinas; el área de producción rural se encuentra muy disminuida, y un sinfín de penurias más.
El mandatario aseguró que veía a la normal como aliada, pero a unos metros de la escuela, sus patrullas se dedican no a cuidar sino a atemorizar estudiantes y a impedir que hagan colectas o difundan sus demandas. Insistió en la corrupción y venta de plazas, y en la fantasía de que las evaluaciones las evitan, como si estas lacras fueran responsabilidad de los estudiantes y no de las autoridades.
Herencia perversa del ex gobernador Silvano Aureoles, según Zósimo Camacho, Tiri cumple 100 años con 105 procesos judiciales vigentes, contra igual número de normalistas (https://bit.ly/3GgO4nh), que no terminan de desvanecerse. En 2020, siete alumnos fueron encarcelados cuatro meses. Los presos comunes les propinaron continuas palizas salvajes, de las que los muchachos no acaban de reponerse.
Lejos de la banalidad de las ceremonias oficiales, en el Tiripetío de abajo, el de los estudiantes, como expresión luminosa del centenario de su institución, se realizaron 15 nuevos murales, elaborados por varios colectivos de artistas, que comparten las paredes de la escuela con dos obras de José Hernández Delgadillo.
Los temas desarrollados entreveran temas, figuras emblemáticas y causas: la bandera purépecha; el maíz como sustento e identidad; el Manifiesto del Partido Comunista; las mariposas Monarca que vuelan de muro en muro, como símbolo de la defensa de la naturaleza y el territorio; la capucha y el paliacate, como recurso para que se mire a los invisibles; la represión y la resistencia; la noche de Iguala; Lucio Cabañas y su llamado a “ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo”, y Emiliano Zapata y el Che Guevara.
En una hermosa pintura elaborada por un colectivo de la Escuela Normal Indígena de Michoacán, en Cherán, junto a la ecuación de Albert Einstein E=mc2 y las imágenes de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, se explica: “Las normales rurales nos abrigaron como clase social desprotegida… y nos formaron como luchadores comunitarios”.
Tiripetío es un fascinante museo vivo, que recupera y relabora la tradición pictórica mexicana. Es la muestra de cómo, en la más difícil adversidad, los murales abren enormes ventanas/espejo para que los normalistas rurales, más allá de la precariedad de las instalaciones en las que viven y estudian, se miren a sí mismos y se asomen a su porvenir.
Fuente de la información: https://www.jornada.com.mx
Por: Juan Carlos Miranda Arroyo
«Hay escasas ideas por parte de las élites gobernantes para romper los esquemas meritocráticos y el impopular tope salarial.»
Son dignas de reconocerse las medidas emergentes que ha tomado el gobierno del presidente López Obrador, en el sentido de aplicar medidas compensatorias para resarcir la pauperización y la precariedad del esquema salarial base del magisterio mexicano.
Sin embargo, los ejes de la política salarial (y temas afines) del Estado mexicano hacia el magisterio, son los mismos que se han aplicado durante los últimos 42 años: Tope a los aumentos anuales al salario de los trabajadores de la educación (3.4% de aumento anual, directo al salario, durante la última década); sistema meritocrático para repartir incentivos económicos y compensar el salario base; irregularidades en el manejo de las pensiones (cosa que afecta a toda la burocracia federal); retención de pagos en algunas entidades federativas; contratos de corto plazo que violentan derechos laborales, etc.
Tanto el gobierno federal como los gobiernos de los estados han aplicado las mismas políticas salariales (y sus accesorios) hacia el magisterio nacional y local: Además de los problemas señalados, ejemplos concretos y constantes son los contratos cortos que niegan derechos laborales a docentes de la escuela pública. Este problema se ha registrado y generalizado en educación básica, media superior y superior.
Por si faltara algo a este cuadro, el poder político en México cuenta con un sindicato a modo el cual, en la más reciente de sus demostraciones de cinismo, se ha declarado “ejército intelectual” del presidente de la República.
En particular, hay que subrayar el hecho de que existe un sistema de incentivos económicos montados sobre una pirámide meritocrática, desde 1992. Primero, en ese año, mediante el diseño y operación del programa de Carrera Magisterial (esquema voluntario de concursos para lograr promociones horizontales); después, a través de la aplicación de esquemas similares en los sistemas de incentivos económicos previstos en la Ley del Servicio Profesional Docente (LSPD, 2013), y en la Ley del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (LSCAMM, vigente desde 2019).
Dicho en otras palabras: El Estado mexicano ha dispuesto de una bolsa financiera no para aumentos salariales generalizados, sino para la cima de la meritocracia magisterial, donde ha participado, históricamente, sólo una parte minoritaria del personal docente.
Hoy, todavía hay un tope salarial que no se ha derribado desde entonces. La política salarial no ha cambiado. Esa sí es transexenal. Además, el incremento al salario magisterial de este año (2022), en promedio (aprox. 3.5% base generalizado), estará por debajo del índice inflacionario del último año (6-7%).
Según los documentos oficiales, el aumento salarial para el magisterio (3.5% más 1%, así anunciado por el titular de la SHCP), será ligeramente superior (en 2022) que el promedio de incremento salarial anual otorgado durante la última década (3.4%), directo al salario, aparte las prestaciones.
Éste era el panorama que se registraba hace 5 años: De acuerdo con una nota del periódico La Jornada: “En lo que va de la presente administración federal (de Peña Nieto), los más de 1.2 millones de trabajadores de la educación, tanto de formación básica como de educación media superior y superior, afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), no han alcanzado un incremento directo salarial superior al tope establecido para el aumento en las percepciones mínimas, incluso no ha superado el 3.5 por ciento desde 2014″, (nota de Laura Poy, 28 de abril, 2017).
Con el incremento salarial escalonado al magisterio recién anunciado, (16 de mayo, 2022), tenemos una “revalorización salarial escalonada”. Este hecho no tiene nada que ver con la demanda por “una escala móvil de salarios”, que algunas gremios lanzaron en los tiempos de los topes salariales, durante los años 80′s del siglo pasado.
Para el magisterio, en esta parte de las políticas públicas educativas y salariales sí hay consenso de las élites gobernantes, porque se traduce en una política salarial de Estado con acciones transexenales, de espalda a las y los trabajadores, que se han puesto en operación desde 1980.
Con esto, lo que se podría interpretar como un avance en materia de política salarial del actual gobierno de la “4T”, en realidad es la continuidad de una política laboral de contención al salario de las y los trabajadores de la educación.
A los problemas salariales, habrá que agregar los diversos conflictos que existen y que lesionan en sus derechos a miles de maestras y maestros del país, quienes laboran en algunas dependencias u organismos públicos dedicados a la educación: Prepa en línea; profesores del Programa nacional del Inglés para la educación básica; reivindicaciones diversas por las que luchan docentes de educación física, de educación espacial, asesores técnico pedagógicos, así como profesores del sistema de universidades “Benito Juárez”, entre otros.
Por último, diría que hay escasas ideas, por parte de las élites gobernantes de ayer y hoy, para romper los esquemas meritocráticos y el impopular tope salarial.
Justamente, una de las alternativas que no se han probado es la puesta en práctica de un robusto y bien cimentado programa de profesionalización magisterial, con alternativas de formación continua que respondan a las necesidades del sistema educativo nacional, y que asegure el derecho a la educación para todas y todos; ello serviría también para eliminar, de paso, los sistemas de evaluación al magisterio con perspectiva meritocrática.
Fuente de la información: https://profelandia.com