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OPINIÓN: Agenda 2021

Por:  Tlachinollan

Para la clase política de Guerrero, las elecciones que se realizarán en el mes de junio, será el tema central, en torno al cual girará el devenir del estado en este naciente año. La lucha por los cargos públicos será ríspida y hasta con visos de violencia, por las divisiones internas que resaltan al interior de los partidos políticos. La multiplicidad de facciones desgasta y debilita a los partidos, porque se lucha por los cargos y no por la transformación de nuestra sociedad. Los intereses económicos son los que ahora rigen al interior de los institutos políticos, y no los principios ideológicos, que son meros referentes de lo que antaño fue la identidad de los partidos.

Las disputas políticas al interior de los mismos institutos se tornan graves, por los enconos y rivalidades que se profundizan, sin que existan mecanismos eficaces para contener y atemperar estas rivalidades. Ante el temor de que haya agandalle en los cargos públicos, cada facción se organiza con su líder o dirigente, para dar la pelea en cada distrito y en cada municipalidad. El pleito es al interior del partido, porque de ahí depende de que sus candidatos aparezcan en las boletas electorales. Este trance requiere hacer méritos, sobre todo, tener aportaciones de todo tipo, para congraciarse con la dirigencia.

El escenario se complica por la colusión que existe entre los grupos de la delincuencia con los grupos políticos. En los últimos trienios hemos visto como algunos líderes políticos, han coqueteado con el crimen organizado y establecido vínculos con jefes de la delincuencia, para dar la pelea con recursos mal habidos. Esta situación anómala no solo pervierte el proceso electoral, sino que atiza la violencia en un terreno minado por las rivalidades que existen entre los grupos de la delincuencia, que se disputan férreamente el control territorial. El empoderamiento de estas organizaciones ha puesto contra la pared a las mismas autoridades municipales, al grado que prefieren alinearse y supeditarse a su lógica delincuencial. Los mismos cuerpos de seguridad no dan confianza a la población, por sus nexos con la delincuencia y porque no están capacitadas para realmente prevenir el delito y apoyar en la desarticulación de las redes del crimen.

El desbordamiento de los márgenes de la legalidad, propiciado por la delincuencia, no garantizará un proceso electoral dentro de un ambiente de libertad y seguridad, por el contrario, estará marcado por un clima de miedo, amenazas y vendettas. El asesinato de precandidatos, precandidatas y candidatos a puestos de elección popular en los pasados procesos electivos, son los focos rojos que siguen activados, y que requiere acciones coordinadas de los tres niveles de gobierno.

No basta que se incremente el número de efectivos policiales o militares, porque los actores armados no son los más idóneos para garantizar la paz y la legalidad. El gran desafío lo tienen los partidos políticos y las mismas autoridades, que están obligadas a actuar con pulcritud y transparencia, y no ser comparsas de la ilegalidad y de componendas con actores delincuenciales, que se han enquistado al interior de las instituciones gubernamentales y de los mismos partidos políticos. La corrupción que se encuentra adherida dentro de las estructuras del poder, no se puede extirpar de forma abrupta, mientras no se depuren a los funcionarios y agentes que se acostumbraron a vivir de la extorsión y los moches, como si fuera parte de la gobernabilidad. Se tienen que acabar con las zonas porosas que existen dentro de las estructuras del poder público, que son las que permiten las transacciones ilícitas, al amparo del poder. Las mismas autoridades tienen que mantenerse al margen de esta contienda, porque su injerencia es lo que genera enojo, desconfianza y encono, porque se lucra con la pobreza y se toman banderas partidistas que desprestigian a los mimos partidos.  El destino del presupuesto público debe de manejarse con transparencia, sin la carga electorera que tradicionalmente utilizan los gobernantes., al igual que la construcción de obras, que siempre llevan el sello o el del partido que gobierna en el municipio o en el estado, como si fueran los dueños de estos fondos. Aun estamos lejos de que las contiendas electorales sean transparentes y pacíficas, porque quienes nos gobiernan no se manejan bajo estos principios, les pesa todavía la visión clientelar, facciosa, coactiva, utilitarista y mafiosa de los procesos electorales, que miden la calidad de nuestra democracia.

Mientras esto ocurre entre clase política, la población guerrerense se sigue hundiendo en el pantano de la pobreza. Cada mañana lo corroboramos en las principales avenidas de las ciudades, con las decenas de personas ambulantes, desde niños y niñas hasta adultos mayores. El crecimiento desmedido del ambulantaje nos invade por todos lados. La deserción escolar se incrementa en la medida que no hay alimento seguro en la casa y no hay dinero para comprar medicinas. Miles de familias del campo han cerrado sus casas para contratarse como jornaleros y jornaleras agrícolas en los estados fronterizos de Chihuahua, Sonora y Baja California. Mas de 15 mil personas indígenas de la Montaña, se han registrado en la casa de jornalero, siendo el 30 por ciento de niños y niñas.

El hambre será el principal flagelo en este 2021 para las familias guerrerenses, porque no hay ingresos seguros. Ni las ciudades turísticas cubrieron las expectativas económicas de los empresarios y trabajadores. Las remesas ya son insuficientes para cubrir las necesidades básicas y los subsidios gubernamentales, se diluyen ante los altos precios de la canasta básica. No hay dinero que alcance para comprar suficiente maíz y las medicinas básicas para sobrellevar los síntomas del Covid-19. El escenario se vislumbra incierto, sin opciones para hacer frente a esta calamidad. Los programas federales, ha pesar de su incremento en el presupuesto, no podrán atender la multiplicidad de necesidades básicas que requieren las familias pobres. Se necesita implementar programas especiales para cada región, tomando en cuenta su potencial productivo y las características de su población y de su habitat.

La falta de medicamentos tiene costos muy altos, no solo por lo inalcanzable de sus precios, sino porque en población vulnerable, como niños y niñas prematuras, mujeres con alto riesgo en su embarazo, adultos mayores con problemas de comorbilidad, que se encuentran en comunidades apartadas, tienen sus días contados. El numero de personas que fallecen por falta de atención médica, se ha incrementado y agravado con la llegada del coronavirus. Los pacientes y sus familias prefieren atenderse en sus domicilios, porque saben que en el único hospital que recibe pacientes en general, no cuenta con suficientes camas, con personal médico especializado, con estudios de laboratorio ni con medicamentos. Con estas deficiencias, hay fundados temores de que la gente muera en el hospital, no solo por Covid-19, sino por la obsolescencia de los servicios.

El grave problema de la violencia y la inseguridad, en la percepción de la gente común, la situación va de mal en peor. No hay un municipio que garantice seguridad a sus habitantes. Hemos constatado que los grupos de la delincuencia tienen controladas rutas y regiones, donde la población tiene que adaptarse a sus modos de operar. En la Tierra Caliente, la cuota, es una práctica generalizada entre los comerciantes que quieren mantenerse con sus giros económicos. En la región Norte, las disputas por las plazas y ciertos territorios mantienen en constante zozobra a la población. En la zona Centro y la Sierra, varias comunidades están en medio del fuego cruzado y en la disyuntiva de permanecer en sus domicilios o desplazarse fuera de la región. En el puerto de Acapulco, los asesinatos diarios muestran el nivel de empoderamiento de los grupos de la delincuencia, que están en constante pugna. En la Costa Grande, la población sigue padeciendo las peleas a muerte por el reparto territorial entre los grupos del crimen organizado, dejando inerme a la población. La Costa Chica y la Montaña, empiezan a resentir las divisiones que se han dado al interior de los grupos de la policía comunitaria, que ha sido aprovechada por la delincuencia, para irse posicionando de algunas cabeceras municipales.

Este panorama deja ver que la guardia nacional, no ha dado los resultados esperados. Su presencia, además de insuficiente, es meramente testimonial. Los mismos grupos de la delincuencia saben que no tienen órdenes para desarmarlos ni para desmantelar su estructura. En los lugares donde se han suscitado hechos de violencia, a causa de los conflictos agrarios, no han querido establecerse, porque requieren lugares seguros para acampar y que las partes en conflicto, lo soliciten por escrito. Pesa más el criterio burocrático entre los pueblos indígenas que requieren con urgencia su presencia para disuadir la confrontación, que contrasta con su intervención inmediata, para desalojar a los migrantes centroamericanos.

El 2021 llega con mucha pesadumbre, por la violencia imparable, sobre todo contra las mujeres y niñas que han sido víctimas de feminicidios y de un sistema de justicia patriarcal, que da un trato discriminatorio que vulnera sus derechos como víctimas. Lo más desolador es que en este año las autoridades estatales y municipales, sobrellevarán los problemas más agudos, con el pretexto de que no habrá presupuesto suficiente. La población por su parte, seguirá luchando por su sobrevivencia, sorteando su vida, en medio del coronavirus, el hambre y la violencia delincuencial. También será testigo de la disputa que protagonizarán los partidos políticos y sus candidatos, para agenciarse los cargos públicos, donde hay dinero seguro, protección garantizada y servicios de calidad. La brecha entre la clase política y el pueblo trabajador, seguirá ensanchándose y profundizándose en nuestro estado, mientras los que ambicionan el poder, sigan haciendo negocios privados,  pisoteando los derechos de la gente pobre.

Centro de derechos humanos de la Montaña, Tlachinollan

Fuente e imagen: http://www.tlachinollan.org/opinion-agenda-2021/

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La educación de 2021: igualdad social y tecnología

Por: Hugo Casanova Cardiel*

La educación nacional no enfrenta un buen pronóstico para 2021. Ni los problemas estructurales de la educación, ni sus asuntos coyunturales muestran señales consistentes de mejora. Y ello no representa un vaticinio pesimista, por el contrario, hoy resulta impostergable contar con un diagnóstico realista y demandar desde la sociedad un cambio de rumbo en el que se entienda que la educación no puede continuar siendo un ámbito ideologizado y mercantilizado por los poderes político y económico, sino un espacio estratégico comprometido con la formación de la niñez y la juventud con un horizonte de justicia social y de construcción de un mejor futuro nacional.

A las insuficiencias estructurales en términos de cobertura, calidad y equipamiento que han caracterizado por décadas a nuestro sistema educativo, se sumaron, en el año de la pandemia, serios problemas que ponen de manifiesto las vulnerabilidades sociales, educativas y digitales de la sociedad. Baste recordar que, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, hoy apenas 21.9 por ciento de la población vive en condiciones de no pobreza y no vulnerabilidad social. Eso significa que en este 2021, el legado para ocho de cada 10 mexicanos será de algún déficit en términos de ingresos, salud, vivienda o educación. De manera particular el ámbito educativo seguirá siendo afectado por la crisis sanitaria que alejó de las instalaciones físicas a 36.5 millones de niños y jóvenes que son fiel reflejo de las asimetrías sociales.

Como se sabe, las estrategias gubernamentales para contrarrestar el cierre de las instalaciones escolares se apoyaron prioritariamente en las tecnologías digitales. De tal forma, las modalidades que asociaban la educación a la tecnología lograrían ubicarse como una respuesta oportuna ante una situación de clara emergencia. Sin embargo, en ese escenario también surgirían voces que llamaban a remplazar la educación tradicional por formas pretendidamente más efectivas y modernas. En tal sentido, la educación presencial comenzó a ser caracterizada por sus inercias pedagógicas y –como si ello fuera una cuestión de simple voluntad– por su falta de apego a la tecnología. En realidad, se cuestionaba lo escolar y se discutía la vigencia de la institución: cursos, programas, estrategias didácticas e incluso maestras y maestros que, esta vez, eran remplazados por la pantalla y por conductores de televisión.

Sin embargo, es necesario señalar que la educación difundida por medios digitales ha estado muy lejos de cumplir con el ideal de extenderse a grupos sociales más amplios. En vez de ello, se han hecho patentes las desigualdades de todo tipo y las mayorías volvieron a quedar al margen de los beneficios educativos. En 2020 se hicieron manifiestas las dimensiones de la brecha social y digital de los mexicanos y se pudo constatar como el estudiantado y sus familias tuvieron que asumir una parte significativa de los costos educativos en términos de equipamiento, conectividad, material documental y espacios físicos para el estudio. Eso sin contar el déficit vivido en términos afectivos, colaborativos y de socialización, difícilmente atendidos a través de la pantalla.

En el caso de la educación superior se ha hecho patente la supremacía del software propietario (Zoom, Google, YouTube) por encima de las modalidades libres. Así, las plataformas privadas han incursionado en los espacios personales e institucionales apropiándose y mercantilizando los datos de los particulares. Los corporativos informáticos fundan su acción en un modelo empresa-cliente que es transferido a la educación en una lógica en la que el conocimiento y la información devienen en mercancía. En tal sentido, se manifiesta una fuerte oposición entre las aspiraciones igualitarias de la educación pública y los intereses de los corporativos proveedores de servicios tecnológicos.

Por todo ello, hoy resulta imprescindible comprender a profundidad la racionalidad y mecanismos de operación de las modalidades digitales de enseñanza, así como su impacto real en los procesos educativos. Acaso sea posible plantear que, antes de convertirse en el remplazo de lo presencial, las herramientas tecnológicas en su conjunto pueden contribuir a su mejor desempeño. Así, el reto sería lograr que, aun tratándose de modalidades diferentes, sean orientadas hacia un fin compartido.

No cabe duda que necesitamos dar respuesta a las dimensiones estructural y coyuntural de la educación. En ambos casos las tecnologías digitales aparecen como un medio con enormes potencialidades para renovar lo educativo. Sin embargo, para atender la problemática de ese sector no basta con expresar buenas intenciones. Es preciso tomar decisiones con rigor y estrategia: estudiando las virtudes de lo digital, pero también considerando sus posibles riesgos. Es indispensable construir modalidades digitales pertinentes e igualitarias, acordes con los problemas de nuestro país –y no simplemente transfiriéndolas de otros contextos– y, por supuesto, es urgente fortalecer y renovar la modalidad presencial a la que habremos de regresar en algún momento.

¿Qué es necesario considerar para la vuelta? Sin duda debe insistirse en el tema de la cobertura en todos los niveles bajo un criterio de justicia social y exigencia académica. Es necesario contar con establecimientos educativos seguros, equipados, conectados, preparados para contingencias y situaciones calamitosas. Asimismo, deben hacerse los ajustes curriculares que permitan la plena incorporación de las modalidades digitales. Y, finalmente, ha de emprenderse un sólido programa de formación en el que maestras y maestros puedan adquirir las herramientas didácticas –presenciales y digitales– para contribuir a la educación de la niñez y la juventud mexicanas del tercer milenio. Ni más ni menos.

Director del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la UNAM

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2021/01/09/opinion/014a1pol

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México: Este lunes regresan a clases 25 millones de estudiantes y 1.2 millones de docentes

Este lunes regresan a clases 25 millones de estudiantes y 1.2 millones de docentes

Al término del receso escolar con motivo de fin de año, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informa que 25 millones 253 mil 306 alumnos y un millón 225 mil 341 docentes, de más de 230 mil planteles públicos y privados de Educación Básica, continuarán sus actividades de manera virtual a partir de este lunes 11 de enero.

Asimismo, se reincorporan 5.4 millones de alumnos y casi 400 mil docentes, de los más de 21 mil planteles públicos y privados, que conforman el nivel Medio Superior del Sistema Educativo Nacional.

En este nivel educativo cada subsistema determina sus propias dinámicas de estudio, pero todos los bachilleratos reiniciarán labores bajo sistemas de educación a distancia, en los que sus docentes tienen el compromiso de establecer y mantener vínculos estrechos con sus estudiantes, haciendo uso de todos los medios a su alcance.

El Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, destacó el gran compromiso de los docentes con las niñas, niños, adolescentes y jóvenes, para esta segunda etapa del Ciclo Escolar 2020-2021, lo que ha hecho posible que los aprendizajes no se interrumpan.

Recordó que las grandes decisiones educativas de la Nueva Escuela Mexicana, son producto de los acuerdos desde que iniciaron los foros educativos para consultar a todos, con lo que se ha logrado el trabajo en equipo entre autoridades federal y estatales, docentes y agentes educativos, madres y padres de familia.

Enfatizó que ahora se trabaja en un nuevo reto, el de un regreso a las aulas seguro y prudente; sin titubeos, pero también sin riesgos, que brinde certeza en lugar de incertidumbre, pero que también fortalezca el derecho a la educación. 

Finalmente destacó la importancia del aprendizaje colaborativo, extendido más allá del grupo escolar en su conjunto, en donde participen incluso los adultos, para una formación integral de niñas, niños, adolescente y jóvenes mexicanos.

Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/este-lunes-regresan-a-clases-25-millones-de-estudiantes-y-1-2-millones-de-docentes/

 

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Estados Unidos: Una crisis de larga gestación

Una crisis de larga gestación

Atilio Borón

En los gravísimos sucesos del miércoles, propios de las “anarquías populistas” que Washington ve –y vitupera- por doquier en los países de la periferia hay una indudable corresponsabilidad de los dos partidos.

Lo ocurrido no tiene precedentes en la historia de Estados Unidos. Todo un vetusto y enorme entramado institucional concebido por los padres fundadores para evitar los riesgos de la oclocracia –el temido gobierno del populacho- se derrumbó como un castillo de naipes cuando respondiendo a las incesantes arengas de Donald Trump una turba de trumpistas arrolló a las fuerzas de seguridad y tomó por asalto al Capitolio. El resultado: el Senado tuvo que entrar en receso mientras el vicepresidente Mike Pence era prestamente evacuado por el Servicio Secreto mientras una banda de fascinerosos con ropas de fajina y algunos de ellos armados sentaban sus reales en las salas del Senado y la Cámara de Representantes. El objetivo: impedir que el Congreso certificara la victoria de Joe Biden en la elección presidencial del 3 de noviembre.

La responsabilidad de Trump en estos incidentes es indiscutible. Una parte de los republicanos aportaron lo suyo.Más de cien estaban dispuestos a proponer la anulación de la victoria de Biden, y deben también ser considerados como instigadores del tumulto. Pero sería un error creer que lo ocurrido es responsabilidad exclusiva de Trump y sus secuaces. Este episodio marca la gravedad de la crisis de legitimidad que hace mucho tiempo está carcomiendo al sistema político norteamericano. El ausentismo electoral es un lastre crónico para un sistema que se autoproclama como una democracia cuando no lo es. Abraham Lincoln la definió como el “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Hoy no sólo intelectuales de izquierda como Noam Chomsky sino hasta académicos del mainstream como Jeffrey Sachs y, antes que él, Sheldon Wolin sostienen en sus intervenciones orales y escritas que el sistema político de Estados Unidos es una plutocracia y no una democracia en la medida en que es el gobierno de los ricos, por los ricos y para los ricos. Esto es lo que explica la quejumbrosa reflexión que hiciera hace unos meses un editorial colectivo del The New York Times al constatar que el 1% más rico acumula más riqueza que el 80% más pobre del país. Es decir, una pseudo-democracia que aplicando las políticas neoliberales decretó las exequias del “sueño americano” y convirtió a ese país en el más desigual del mundo desarrollado.

En los gravísimos sucesos del miércoles, propios de las “anarquías populistas” que Washington ve –y vitupera- por doquier en los países de la periferia hay una indudable corresponsabilidad de los dos partidos.

Los exabruptos de Trump y sus criminales políticas, dentro y fuera de Estados Unidos, se nutrieron durante cuatro años de la falta de voluntad de los demócratas para poner fin a las políticas que beneficiaban al 10% más rico (y sobre todo al 1% de los supermillonarios) del país y para hacer siquiera mínimo esfuerzo para democratizar de verdad al sistema político. No es ocioso recordar ante los violentos incidentes de este miércoles que jamás estuvo en la mente de los padres fundadores crear un sistema democrático: la elección indirecta vía colegios electorales, el carácter optativo del voto, el sufragio en día laborable son las rémoras de un sistema que se constituyó como una república pero no como una democracia.

No es casual que la propia Constitución de Estados Unidos no mencione en un solo lugar la palabra mágica: “democracia”. Y ante una sociedad que ha cambiado tanto como Estados Unidos en los últimos cincuenta años, pasando de ser una sociedad bastante homogénea a una multicultural y desigual, y ante la estolidez de un sistema partidario que no refleja para nada estos cambios la aparición de un demagogo como Trump y su incendiaria retórica podía terminar abriendo las puertas del infierno y soltar a todos los demonios. Eso fue lo que ocurrió ahora. Y esto va para largo y no se solucionará sin reformas sociales, económicas y políticas de fondo, cosa que difícilmente Joe Biden estará dispuesto a impulsar.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/315779-estados-unidos-una-crisis-de-larga-gestacion

Fuente de la Información: https://rebelion.org/una-crisis-de-larga-gestacion/

 

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México: Acoso y descalificación, principales agresiones contra mujeres en línea

Por: Diana Saavedra

La ciberviolencia es una modalidad que va de la mano de la impunidad y cuyos perpetradores rara vez son responsabilizados, consideró Aimée Vega Montiel, investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH).


La experta en Derechos Humanos de las Mujeres precisó: la violencia en línea es una extensión de la física, que incluye la distribución de material personal sin autorización; el riesgo es que puede complementarse con vandalismo, inclusive asalto físico.

Vega Montiel participó en el conversatorio Ciberfeminismo contra la Violencia Machista en las Universidades, organizado por la Coordinación para la Igualdad de Género de la UNAM, como parte de las 150 acciones en contra de este flagelo y en concordancia con la campaña internacional de ONUMujeres 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género.

Recordó que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en 2019 en nuestro país 23.9 por ciento de la población que usó Internet dijo experimentar acoso cibernético; de ellas, 40.3 por ciento recibió propuestas sexuales, 35.3 por ciento fueron contactadas mediante identidades falsas, y 22.9 por ciento recibió mensajes ofensivos.

La ganadora de la Medalla Alfonso Caso de la UNAM agregó: 75 por ciento de mujeres y niñas usuarias de redes sociales fueron víctimas de violencia digital, y solamente un porcentaje menor a 30 por ciento denuncia.

Vega Montiel citó que las protestas durante 2016 con el movimiento Me Too, el cual desencadenó una serie de denuncias por la violencia sexual vía Twitter, evidenciaron que no se trató de casos aislados.

Tres años después se dio una nueva oleada que detonó la apertura de cuentas desde escuelas y centros educativos de México, que en 10 días sumaron más de 400 mil tweets con denuncias de acoso, provenientes de más de 200 mil cuentas individuales, según un conteo realizado por su equipo.

“Si bien las redes han sido territorio para la denuncia y el fortalecimiento de redes de actuación, lo que nos muestran los datos del Me Too Mx es que ninguna Facultad, nivel escolar, escuela, ya sea privada o pública, son territorios seguros para las mujeres”, comentó.

Silenciadas y descalificadas

En tanto, Raquel Ramírez Salgado, coordinadora de la Escuela Feminista de Comunicación, destacó: la animadversión de algunos sectores de la sociedad contra el feminismo tiene que ver con las narrativas en los medios de comunicación masiva.

“Necesitamos herramientas de protección para quienes estamos denunciando. No podemos perder de vista la forma en que son silenciadas las mujeres a partir de mecanismos de poder, de menosprecio, a partir de jerarquías y cómo son descalificadas cuando levantan la voz”, opinó la consultora independiente.

Vega Montiel resaltó que actualmente se habla sobre ciberfeminismo, término basado en una visión utópica del feminismo con las nuevas tecnologías; y sugirió usar la palabra tecnofeminismo, la cual considera que éstas, por sí mismas, no resuelven los problemas relacionados con las desigualdades entre mujeres y hombres, la discriminación y la violencia de género.

“El término tecnofeminismo insiste en la importancia del género en su análisis y acción, permite comprender la naturaleza del cambio en el mundo tecnoindustrial, así como las modificaciones mediante las cuales ejercer políticas comprometidas”, concluyó la especialista.

Fuente:  Gaceta UNAM

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México: En ocho años, Marina cometió al menos 185 violaciones a derechos humanos

Al menos 185 personas fueron víctimas directa o indirectamente de violaciones a los derechos humanos cometidas por elementos de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) entre el 2012 y 2020, de acuerdo con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

La mayoría de los casos son de asesinatos o desapariciones por elementos de la Marina, así como víctimas de afectación física. Además, se encuentran víctimas indirectas, como, por ejemplo, dependientes económicos de una persona fallecida por una agresión de los elementos de la Armada.

Los datos apuntan que a menos de la mitad de las víctimas se les ha reparado el daño, pues hasta octubre de 2020 sólo se autorizó el pago de compensaciones económicas y otros apoyos a 81 víctimas, es decir 44 por ciento del total de afectados por las violaciones cometidas por la Semar.

Las compensaciones, agrega la Comisión, no fueron cubiertas por la Marina, sino por el Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral (FAARI), cuyo fideicomiso fue extinguido por el gobierno federal el año pasado.

“No hay razón para que no hayan sido compensadas todas ya en un plazo que, según la ley, debe ser máximo de 30 días y no de años. Lo que hay aquí es una falta de voluntad que con la desaparición de fideicomiso y el fondo será peor”, dijo a Animal Político Reyna Velasco, abogada especialista en el seguimiento de caso de víctimas ante CEAV.

“Si con el fondo como estaba ya era difícil acceder a las medidas de compensación y a los apoyos inmediatos, pues ahora con el tema de la extinción las cosas van a estar peor. Se dependerá directo del presupuesto a la CEAV el cual ni siquiera alcanza para el gasto operativo de ese organismo”, agregó.

Con información de Animal Político

Fuente: https://desinformemonos.org/en-ocho-anos-marina-cometio-al-menos-185-violaciones-a-derechos-humanos/

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Los problemas de pago: Cuando palidece la revalorización del magisterio

 Rogelio Javier Alonso Ruiz

El discurso oficial actual ha abrazado, desde el primer día, la idea de la revalorización del magisterio. Se ha insistido una y otra vez, al menos en las palabras, que la profesión docente está siendo mejor valorada por la sociedad. No obstante, existen situaciones que contravienen a esta afirmación. Prueba de ello son las constantes afectaciones al salario de los profesores. ¿Se puede hablar de que a un profesionista se le valora cuando no se le paga en tiempo y forma? En los meses recientes, se han suscitado problemas en diversos grupos de profesores: del Programa Escuelas de Tiempo Completo o del Programa Nacional de Inglés, así como de Educación Media Superior a Distancia o, en general, adeudos de prestaciones como los aguinaldos.

Uno de los programas federales que recurrentemente se ve implicado en problemas de pagos es Escuelas de Tiempo Completo: se ha hecho ya una costumbre que los maestros deban trabajar “fiado”, ante la tardanza de los trámites y la transferencia de recursos entre autoridades locales y federal, lo que conlleva a que en muchas entidades los docentes reciban su pago con un retraso de hasta tres meses. En 2019, 595 escuelas de Morelos y 17 de Colima, decidieron dejarar de laborar el tiempo adicional correspondiente al programa, mientras que en Durango varios planteles decidieron realizar paros de labores. Ya en 2020, los retrasos en los pagos han provocado protestas de docentes en entidades como Sinaloa, Baja California, Campeche o Jalisco. Los adeudos a los maestros de este programa fueron incluso abordados en noviembre pasado en la Cámara de Senadores: a través de la Comisión de Educación, se exhortó al gobierno a saldar las deudas que tiene con los profesores de estas escuelas. Mientras hay acusaciones mutuas entre gobiernos estatales y federal, los maestros año con año sufren los mismos retrasos, aunado a una disminución a la de por sí reducida percepción por su participación en este programa.

Los problemas salariales también han afectado a los maestros de planteles de Educación Media Superior a Distancia (EMSAD) y Telebachilleratos. En noviembre, en Tlaxcala, estos profesores realizaron protestas en espacios públicos ante el retraso del pago retroactivo al incremento salarial (que debió haber sido realizado en julio), así como de otras prestaciones. En Colima la situación es aún peor: profesores denunciaron retrasos de hasta tres meses en el pago de sus quincenas que, hasta diciembre, finalmente se regularizaron. En los dos conflictos, las autoridades locales señalan a las federales por la falta de entrega de los recursos correspondientes.

Las afectaciones referidas también han alcanzado, desde hace varios años, a los profesores del Programa Nacional de Inglés (PRONI). En Morelos, por ejemplo, maestros de este programa denunciaron la falta de pago de una de sus quincenas, aunado a protestas que han realizado en busca del reconocimiento de derechos laborales como, en el plano monetario, es el aguinaldo, del cual carecen. De manera similar, en Baja California Sur, a mediados de 2020 apenas se regularizó el pago de un mes de trabajo de estos docentes. Situaciones como las anteriores han llevado a la conformación de la agrupación “Teachers haciendo camino”, que concentra a profesores de este programa, y ha denunciado problemas como el ya referido retraso en los pagos, además de no contar con vacaciones o días festivos pagados, ni aguinaldo, servicios médicos o incapacidades hasta por gravidez. Son quizá los maestros de PRONI quienes enfrentan una situación laboral más precaria.

El pago de los aguinaldos también generó situaciones conflictivas en algunas entidades. Las más visibles fueron en Nuevo León e Hidalgo, donde profesores realizaron protestas en sus vehículos, inconformes por el retraso de esta prestación, bloqueando calles y carreteras. En las dos entidades, el gobierno se excusa en dificultades económicas propiciadas por la pandemia, así como en falta de apoyo por parte del gobierno federal; asimismo, las dirigencias sindicales nuevoleonesas e hidalguenses han tenido una postura comprensiva hacia el gobierno. En Colima, a finales del año pasado, fueron necesarias movilizaciones de los profesores estatales para el pago de bonos y prestaciones atrasadas; cabe destacar que en esta entidad parte de las protestas se dirigieron también hacia el propio líder sindical, quien inexplicablemente, a pesar de haber tenido que dirigir plantones para arrancar del gobierno los pagos pendientes, no ha dudado en calificar al máximo mandatario estatal como “sensible” ante las necesidades del magisterio.

Como se ha visto, los problemas salariales han sido frecuentes en los últimos años independientemente de la filiación política de los gobiernos en turno. ¿Cómo conciliar el discurso que presume una revalorización del profesorado con tantos atropellos a su salario? ¿Se valora a un profesionista cuando no se le remunera en tiempo y forma por su trabajo? ¿Cómo decir que hay una recuperación del valor del magisterio cuando no sólo hay adeudos en el pago de sus salarios, sino además no existen, desde hace tres años, mecanismos para que los maestros puedan incrementar sus percepciones? ¿Cómo decirle a un docente de Inglés, que laboralmente no tiene derecho a servicios médicos o a un aguinaldo, que su tarea está siendo mejor considerada?

Probablemente haya quienes acusen de insensible al magisterio al hacer reclamos salariales cuando el panorama económico del país es adverso debido a la pandemia, pero debe decirse en cambio que las afectaciones salariales son añejas, no surgieron a partir de la contingencia sanitaria. No deja de reconocerse que en el contexto actual los profesores son afortunados de contar con un pago quincenal seguro gracias al trabajo que realizan cotidianamente y que han tenido la posibilidad de ganarse el sustento desde casa (con todas las fallas e injusticias que la estrategia educativa a distancia implica), oportunidad inaccesible para muchísimos mexicanos. No obstante, lo anterior no debe ser motivo para soslayar las injusticias salariales de las que son víctimas los maestros. Si se quieren dar pasos firmes hacia la revalorización del magisterio, sin duda se debe empezar por el respeto a un derecho a una remuneración digna y justa. La realidad indica, evidentemente, que sigue habiendo tropiezos en ese camino.

Fuente: https://profelandia.com/los-problemas-de-pago-cuando-palidece-la-revalorizacion-del-magisterio/

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