Page 71 of 1686
1 69 70 71 72 73 1.686

¿Qué dice la UNAM sobre el aumento de temperatura en México?

Por: Patricia Martínez

Según la UNAM, la alta presión en la troposfera provoca el aumento de temperaturas; también influyen fenómenos como El Niño o La Niña.

De acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la alta presión en la troposfera provoca el aumento de temperaturas; también influyen fenómenos como El Niño o La Niña.

Paulina Ordóñez, investigadora del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, señala que, en el largo plazo, no es posible predecir las olas de calor, sin embargo, sí existe la oportunidad de prever las oscilaciones climáticas y los modos de variabilidad climática que propician intenso calor.

“Sabemos que estamos en una ola de calor, cuando se supera un umbral durante cinco días o hasta una semana, todo en función de la temperatura máxima de cada lugar”, precisó.

¿Qué explica la UNAM sobre las olas de calor en México?
Las olas de calor pueden afectar la salud
La científica explicó también que podría considerarse una ola de calor en la Ciudad de México, cuando se alcanza el máximo de 30ºC, mientras en Sonora sería de 50ºC.

La UNAM señala que, según diversas investigaciones, en el hemisferio norte son cada vez más frecuentes las olas de calor en las latitudes medias.

Asimismo, Paulina Ordóñez dijo que las olas de calor se pueden presentar todos los años y en cualquier época, aunque es factible que pase mucho tiempo sin que ocurran.

Los especialistas señalan que los patrones del clima están en proceso de cambio, aunque no se sabe si se debe atribuir directamente al cambio climático.

Los fenómenos de temperaturas extremas van en aumento en cuanto a frecuencia, duración y magnitud.

Como  la Verdad Noticias ha mencionado en otras notas informativas , según información de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la exposición al calor puede causar daños en la salud, como: edema, síncope, calambres, agotamiento por calor y el golpe de calor que puede llevar a la muerte.

Por tal motivo, se recomienda a la población tomar medidas preventivas durante la temporada, como es mantenerse hidratado y evitar estar expuesto al Sol varias horas.

Fuente de la información e imagen: https://laverdadnoticias.com

Comparte este contenido:

La evaluación en la NEM: entre la calificación y la formación

Por: Abelardo Carro Nava

 

Vivimos en un país sui géneris, donde el Sistema Educativo solicita a sus maestras y maestros, registren las evaluaciones/calificaciones de sus estudiantes en una plataforma justo un mes antes de que concluya el ciclo escolar. Un proceso que, por donde quiera que se mire, tiene varias aristas de análisis, sin embargo, me limitaré a señalar algunas de ellas porque, como parece obvio, el tema que me ocupa tiene que ver con un aspecto fundamental dentro de lo que hemos llegado a conocer con el nombre de Nueva Escuela Mexicana y por lo que, en próximas fechas, se estará trabajando en los Consejos Técnicos Escolares (CTE) en todo el territorio mexicano.

Desde hace ya varias décadas, como bien lo han señalado investigadores, académicos o especialistas en la materia, en nuestro Sistema Educativo Nacional (SEN) se ha confundido dos conceptos que, aunque se pudieran ubicar en un mismo plano, la realidad es que difieren en cuanto a sus propiedades, me refiero lo que se conoce con el nombre de calificación y evaluación. El primero, como pareciera obvio, en los últimos años ha eclipsado el de la evaluación propiamente dicha porque, imagino, a algún sabio detrás de un escritorio se le ocurrió decir que todo aprendizaje debía ser medido y, en consecuencia, cuantificado, delegando a un segundo plano un proceso que, desde mi perspectiva es más profundo, rico en posibilidades y análisis sobre el proceso formativo de los principales protagonistas en las escuelas: los alumnos y sus profesores.

Indudablemente el acto de calificar, es decir, asignar un número, está directamente vinculado con lo administrativo que desde hace tiempo se implementó en cada una de las escuelas mexicanas. Se califica un examen, se califica una tarea, se califica un trabajo hecho clase, se califica el número de trabajos entregados durante una unidad de aprendizaje, se califica el comportamiento, etcétera, etcétera, etcétera; es decir, a todo se le va asignando un número con la finalidad de que se obtenga una calificación numérica final y, como parece obvio, al final se tendría en las escuelas a alumnas y alumnos de diez, nueve, ocho, siete, etcétera, etcétera, etcétera, esto dependiendo del número que se la haya asignado. ¿Este proceso de asignación numérica refleja la adquisición de un aprendizaje? En fin. Sigamos.

Si consideramos que el proceso descrito en el párrafo anterior se desarrolla en buena parte del SEN, entonces debemos incluir dos elementos que me parecen fundamentales: los maestros y los estudiantes. Los primeros porque, a juicio o criterio fundado en su experiencia, conocimiento, diseño y elaboración de instrumentos de evaluación – la famosa y conocida “instrumentitis” –, entre otros, asignan ese valor numérico, ya sea en primaria o secundaria (por mencionar solo dos subsistemas) para que al final del o los trimestres registren y entreguen un número – con ciertas observaciones –, mismas que serán incorporadas a la boleta de calificaciones; calificaciones que, hay que decirlo, se han convertido el eje de trabajo docente y educativo en cada una de las instituciones escolares. ¿Este proceso de asignación numérica refleja la adquisición y valoración de un proceso de enseñanza y de aprendizaje? Sigamos.

Por otra parte, pienso que los estudiantes que ingresaron a este SEN hace unas décadas, bajo esta modalidad y/o cultura evaluativa que han conocido, prácticamente desde que han ingresado a la escuela, es muy probable que hayan comprendido que lo importante no es aprender bajo un proceso crítico y/o reflexivo fundado en el diálogo con uno mismo, con sus compañeros o con el docente, sino mediante la obtención de un número que les da un “valor numérico” al interior del aula y escuela, pues ello refleja dicho aprendizaje. En consecuencia, pareciera ser que lo importante es obtener “buenos” números, aunque no se reflexione la forma o manera en que se obtiene ese número por más “bueno” que sea. Entonces, podría decirse, que el cumplir con una tarea, resolver un ejercicio en clase, entregar un número determinado de trabajos a lo largo de la unidad o el estudiar de un día para otro para responder un examen, etcétera, etcétera, etcétera, se ha convertido en el mecanismo bajo el cual, desde mi perspectiva, ha girado el SEN.

Y bueno, si esto no fuera suficiente, hace varios años hicieron acto de presencia en nuestro país, los exámenes estandarizados provenientes del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA), la Evaluación Nacional de Logros Académicos en Centros Escolares (ENLACE), Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (PLANEA) y, recientemente, los de Evaluación Diagnóstica para las Alumnas y Alumnos de Educación Básica (MEJOREDU), todos con la peculiaridad importante: medir el aprendizaje bajo ciertos estándares, parámetros o criterios; aunque, por ejemplo, en el último señalado se refiera que no se busca calificar, clasificar, juzgar o etiquetar a los estudiantes, cuando en realidad los docentes tienen que descargar los instrumentos de evaluación que no son otra cosa más que exámenes, imprimirlos (con sus propios recursos), aplicarlos y calificarlos porque ello… ¿indicaría un aprendizaje?. Otra vez, ¿esto refleja la adquisición y valoración de un proceso de enseñanza y de aprendizaje o, para acabar pronto, simplemente refleja una forma de evaluación en extremo burocratizada que necesariamente tiene que superarse?

¿Qué pasaría si a dicho proceso evaluativo se le quitara ese carácter administrativo y burocrático que termina en la asignación de una calificación?, ¿qué pasaría si dejaran de aplicarse esas evaluaciones estandarizadas que poco o nada han aportado a los procesos educativos y de aprendizaje en los planteles escolares?, ¿qué pasaría si a la maestra o maestro se le quitará toda esa carga administrativa y burocrática que deja poco espacio para la realización de formas de evaluación relacionadas, por ejemplo, con la observación y registro de los procesos de aprendizaje de sus estudiantes?, ¿qué pasaría si se hiciera efectiva la autonomía profesional de las maestras y los maestros para que diseñen sus propios procesos de evaluación, debidamente contextualizados y, mediante los cuales, se pudiera establecer una análisis y reflexión sobre la trayectoria de sus alumnos?, ¿qué pasaría si se hiciera efectiva la tan nombrada evaluación formativa en cada uno de los centros escolares?

Como se sabe, en el plan de estudios 2011 se señalaba que la evaluación formativa se realizaría durante los procesos de aprendizaje que permitirían valorar los avances de los alumnos; en el plan 2017, se dijo que el enfoque formativo de la evaluación se consideraba de esta forma, porque debía realizarse con el propósito de obtener información para que cada uno de los actores tomara decisiones que condujeran al cumplimiento de los objetivos educativos; y, en el plan de estudios 2022 próximo a implementase, se considera esta evaluación formativa a partir del seguimiento que realicen los profesores del proceso de aprendizaje de los estudiantes considerando su desarrollo en diferentes contextos y experiencias de su vida cotidiana y, para ello, trabajar de manera conjunta entre alumnos y docentes, priorizaría la reflexión y conciencia sobre lo aprendido, delegando a un segundo plano la acreditación a partir de su calificación.

Este último es un proceso que, por donde quiera que se mire, puede ser sencillo de escribir, sin embargo, el complejo SEN y la cultura que se ha construido desde hace varias décadas podría dificultar su implementación; no obstante, y eso lo tengo clarísimo, si en verdad este gobierno y esta Secretaría de Educación consideran impulsar un cambio y transformación importante en el medio educativo, tendrían que comenzar por dejar atrás esas evaluaciones estandarizadas, darle mayor peso a la evaluación formativa establecida en el plan de estudios 2022 desburocratizando la evaluación que ocurre en el aula. Ya han sido varias décadas de esto último o… ¿me equivoco?

En sentido estricto, la Secretaría de Educación Pública está en la posibilidad de lograr la coherencia entre un plan de estudios que busca superar a los anteriores y una evaluación que posibilite una manera diferente de valorar los aprendizajes; desde luego, pienso en la incoherencia que ha sido manifiesta con este gobierno, que prometió revalorizar a las maestras y maestros, pero ha mantenido a una USICAMM que lo único que ha hecho es desvalorizar al magisterio mediante la aplicación de exámenes estandarizados.

Creo, el momento es propició para dejar un buen legado. Ya veremos que ocurre en los CTE.

Al tiempo.

Fuente de la información: https://profelandia.com

Comparte este contenido:

¿Por qué hay que votar a la CNTE en las próximas elecciones de las Secciones 9, 10 y 11?

Por: Juan Castellanos y Natalia Zapata. La Izquierda Diario.

Este 14 de junio se realizarán las elecciones del SNTE en sus secciones 9, 10, 11 y 60, de la CDMX. Si bien es la primera ocasión que el voto será libre, directo y secreto la elección dista mucho de ser democrática.

La convocatoria, totalmente restrictiva y proscriptiva en sus bases, son tremendamente antidemocráticas y diseñadas para impedir la participación de los miles de maestros en el proceso. Por ello, en primer lugar hay que exigir el derecho al registro de las planillas de la CNTE en el proceso. En particular, de la Sección 9, la planilla “Roja democrática”, que hasta el cierre de estas líneas no ha conseguido su registro debido a las trabas burocráticas del SNTE.

Estamos convencidos y convencidas de que la forma por la cual vamos a lograr democratizar nuestro sindicato es por medio de la organización en las escuelas, por medio del paro, asambleas y movilizaciones combativas, tal y como sucedió en estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero o Michoacán.

En el caso del área metropolitana tenemos la experiencia de la lucha de Misael Nuñez Acosta, asesinado por los charros y pistoleros de Elba Esther, en 1980 que agrupó a decenas de miles de maestros contra los charros en la Sección 36 y la “Primavera Magisterial” de 1989 en la Sección 9.

La lucha masiva y en las calles es el único camino para conseguir nuestros objetivos. Por eso, hoy planteamos la necesidad urgente de organizar comités de lucha por nuestros derechos en cada escuela, para organizarnos en esa perspectiva.

Las elecciones como un momento

Sin embargo, las elecciones son un momento para mostrar nuestro descontento en las urnas y expresar nuestros reclamos, sin ceder ni un pedazo de calle en la lucha por una vida digna.

Por eso, llamamos a votar masivamente en cada escuela, zona, y sección, por las planillas “Roja” en la Sección 9 y 10 y por la “Dorada” en la Sección 11 que impulsa la CNTE, pues durante estos 7 años que no se realizaron elecciones, la coordinadora fue uno de los sectores del magisterio disidente y democrático que luchó contra la “Reforma Educativa”.

Y claro, también llamamos a votar a la CNTE porque representa un sector del magisterio con poderosos hitos en la lucha de clases, como la APPO en 2006, la lucha contra la Reforma Educativa en 2013 y la Batalla de Nochixtlán.

Los charros del SNTE avalaron la ley del ISSSTE (que liquida nuestras pensiones y jubilaciones), aplaudieron la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto que causó el despido de miles de profesores, la militarización de la sede de las evaluaciones punitivas y avalaron en los hechos la represión a los maestros que protestaron a la Reforma.

Es decir, los charros del SNTE avalaron la bota represiva que asesinó a maestros, como el caso de Claudio Castillo Peña y Antonio Vivar Díaz en Guerrero, y David Gemayel en Chiapas, apoyaron a las fuerzas represivas durante el crimen de estado en la batalla de Nochixtlán donde fueron asesinadas más de 11 personas por la intervención del ejército y la policía federal.

Por esos motivos inmediatos es necesario echar a los charros de nuestro sindicato. Por eso no hay que dar ni un sólo voto a los charros del SNTE, en ninguna de sus planillas, en las próximas elecciones del 14 de junio.

Votemos masivamente por la CNTE. Hagamos memoria, no podemos dar un voto a los charros.

Voto crítico, pero voto masivo

Ahora bien, existe una discusión pendiente en el movimiento magisterial democrático. La CNTE, si bien se ha mantenido independiente del nuevo gobierno que se dice “progresista” (pero continuó con la militarización, cerró las fronteras a los migrantes y dio continuidad a la Reforma Educativa del anterior gobierno), ha mostrado confianza y hasta simpatía con la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

Creemos que la dirección de la CNTE desarrolló una política de confianza en el nuevo gobierno exigiendo mesas de negociación bajo la lógica de que en este nuevo escenario se podría negociar nuestros derechos y prestaciones.

Creemos que la CNTE debe de definirse claramente por la independencia de clase frente al gobierno lopezobradorista. Si bien el programa político de la CNTE en estas elecciones planeta correctamente demandas como “Abajo USICAMM” (que violenta los derechos de las y los trabajadores), así como “Abajo la ley del ISSSTE”, se requiere mencionar que esto no lo lograremos con mesas de negociación, ni con grandes reuniones de “alto nível” con el gobierno federal y la SEP (como hasta ahora pretende la coordinadora), sino que lograremos nuestros objetivos por medio de la lucha, combativa y en las calles con independencia de clase y con nuestros aliados como los más precarizados como son los profesores de escuelas privadas, los trabajadores precarios de la educación y los pobres de la ciudad a quienes hay que integrar en la lucha. Hoy por ejemplo, creemos que es importantísimo que la CNTE se pronuncie en solidaridad con la huelga del SUTIEMS y reivindique las demandas justas de compañeros y compañeras en esa institución.

La 4T, que se dice progresista, intentó votar la Iniciativa de Ley Indígena que convertía a los maestros en prestadores de servicios dando nuevas atribuciones al Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI). De aprobarse esa ley, los maestros indígenas dejarían de pertenecer al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y pasarían a ser parte laboral del INPI.

Este ley es un verdadero ataque y un grito de “guerra” a la CNTE en particular, pues “curiosamente” entre dichos contingentes magisteriales están los sectores más consolidados y combativos del magisterio democrático. Este motivo, así como la continuidad de la política neoliberal en la educación, por más que la pinten de “progresista” con la Nueva Escuela Mexicana, es suficiente para que la dirección de la CNTE defienda categóricamente los principios de la independencia de clase.

Es un momento clave en la lucha por la educación en México, en la lucha por la democratización del sindicato y en la lucha por nuestros derechos y de los más precarios como son los trabajadores sin contrato en la educación privada y pública.

A pesar de las diferencias que se pueden tener con la dirección de la CNTE creemos que hay que votarla masivamente, impulsar la campaña en unidad, desarrollar la propaganda escuela por escuela, zona por zona y desarrollar espacios de discusión democráticos para seguir y dar continuidad a la lucha contra los charros impulsadas desde las asambleas de la CNTE.

Fuente de la información e imagen:  www.laizquierdadiario.mx

Comparte este contenido:

México|- El Charco: violencia sin límites

Por: Tlachinollan

 

Desde el momento en que el ejército fue informado por personas infiltradas dentro de las comunidades indígenas, que en El Charco se realizaba una reunión con autoridades de varias localidades y que en ella participaban personas de un grupo guerrillero, los mandos militares planearon la masacre en la madrugada del 7 de junio de 1998. Este proceso organizativo era impulsado por varios promotores comunitarios que se encargaban de atender a los enfermos, a los niños y niñas que no estudiaban y a las mismas mujeres monolingües que padecían el maltrato de la población mestiza, cuando bajaban a la cabecera municipal de Ayutla de los Libres. La geografía agreste fue el terreno propicio para promover entre las comunidades indígenas la organización de los pueblos con el fin de luchar contra el yugo opresor de los caciques y enarbolar sus derechos para enfrentar la violencia del Estado.

Los jefes militares de Cruz Grande y Acapulco pusieron en marcha la maquinaria de la guerra. Cerca de 300 militares llegaron a la cabecera municipal de Ayutla y emprendieron la marcha con Hummer y Torton bien apertrechados. Subieron para hacer la guerra, para destruir al enemigo, para masacrar a los indígenas que se encontraban en la escuela primaria Caritino Maldonado. Los camiones llegaron hasta Ocote Amarillo, desde ese lugar se distribuyeron para rodear la comunidad de El Charco y cercar la escuela. Constataron que no había guardias que resguardaran el lugar de la reunión. Se apostaron en diferentes frentes. Con megáfono en mano se escuchó el grito de un militar que iba al frente de la tropa “salgan perros, muertos de hambre”. En ese momento rafaguearon los salones de clase. También tiraron algunas bombas. Al no tener respuesta, el militar engallado volvió a gritar “salgan perros, entreguen las armas”. Continuaron los disparos, mientras tanto la gente que dormía en los salones de clase trató de colocarse en los rincones para librar las balas. Una de las autoridades se animó a gritar “¡no tiren por favor, nosotros estamos desarmados!”. Las ráfagas continuaron. Conforme pasaba el tiempo los disparos fueron más esporádicos. Fue una trágica noche en la que había personas heridas y algunas habían muerto. Tuvieron que esperar a que amaneciera para salir de los salones con las manos en alto. Varios de ellos se arrastraban y se sobreponían a las heridas por las que desangraban y perdían fuerza. Los concentraron en la cancha y los obligaron a que se tiraran para someterlos y dar el tiro de gracia a varios de los que estaban heridos.

El testimonio de una de las viudas nos relata que su esposo era una de las personas que estaban heridas, con dificultades caminaban. Esto no les importó a los militares, más bien recibió más golpes para demostrar su poder. A pesar de que se encontraba sometido, trataba de defenderse y de no arredrarse ante el enemigo. Al demostrar que estaba dispuesto a todo, un militar le dio el tiro de gracia en la cabeza.

En esa mañana su esposa había quedado de salir a las 5 horas junto con otros compañeros para participar en la reunión de El Charco. Uno de los responsables de la brigada ya sabía que el Ejército tenía rodeado a la gente que se encontraba en la escuela Caritino Maldonado. A pesar de la noticia emprendieron la marcha, sin embargo, no pudieron avanzar porque un camión del Ejército se encontraba atravesado en el camino de terracería que va hacia El Charco. La esposa junto con la suegra pidió a los militares que las dejaran pasar. No sólo las intimidaron con las armas, sino que las obligaron a que se regresaran. Uno de los militares les gritó “no tienen nada que hacer allá. Es mejor que se vayan”. Era imposible pasar, había más de 50 militares bien armados y algunos helicópteros volaban en la ruta hacia El Charco. Desde esa mañana del 7 de junio las viudas de El Charco padecen los estragos de la masacre perpetrada cobardemente por el Ejército. Las autoridades civiles de los tres niveles de gobierno permitieron que el Ejército tomara el control de la comunidad y utilizara toda su fuerza para ejecutar arbitrariamente a 10 indígenas y un estudiante que pernoctaban en los salones de la escuela Caritino Maldonado. Consumaron una masacre para causar terror entre la población civil, para demostrar el poder destructor del Ejército contra la población indígena que se organiza y se defiende de la violencia institucionalizada.

Las autoridades civiles justificaron esta masacre con el pretexto de que en la reunión habían llegado integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) que promovían la lucha armada entre las comunidades pobres, atentando contra el estado de derecho. La presencia del nuevo grupo guerrillero en esta comunidad puso en marcha la estrategia guerrerista de un Ejército que trata como enemigos a la población civil y que usa la fuerza letal para supuestamente ser garante del orden y la paz de un sistema que protege a los violadores de derechos humanos.

A las viudas no les permitieron ver a sus esposos que se llevaron en helicóptero. Se ensañaron contra ellas al negarle cualquier información sobre el paradero de los cuerpos. Recibieron amenazas de que las iban a detener por ser cómplices del grupo armado. Resistieron los malos tratos, las vueltas de Ayutla a Acapulco, los engaños y las burlas de las autoridades municipales, con tal de que les entregaran a sus esposos. Una de las viudas, al identificar el cuerpo de su esposo vio que le habían quebrado las dos piernas y los dos brazos. Sostiene que le dieron el tiro de gracia porque su cabeza estaba totalmente destruida. Estas muertes violentas protagonizadas por el Ejército nunca han sido investigadas por los Ministerios Públicos, por el contrario, todos los aparatos del Estado se encargaron de protegerlos y, más bien, reconocieron su valor por haber descubierto y enfrentado al nuevo grupo guerrillero. A ninguna autoridad le interesó atender a las víctimas, tanto a las esposas de los asesinados como a los 22 detenidos que fueron torturados en el 48 batallón de infantería, en Cruz Grande y en la IX Región Militar de Acapulco. Fueron muy conocidos los casos de la estudiante Erika Zamora y del activista de derechos humanos Efrén Cortés, por el ensañamiento que hubo por parte de los militares por asumir la causa de los indígenas.

La masacre de El Charco es una herida que sigue sangrando no sólo en los hogares de los indígenas caídos, sino en todas las comunidades na savi y me’phaa de Ayutla de los Libres sumidas en la miseria y cuyos hijos crecieron con el trauma de la tragedia que los ha marcado para toda su vida, dejando profundas consecuencias en su salud física y mental. A 25 años de la masacre no hay alguna investigación que señale a los militares como los autores materiales de las ejecuciones extrajudiciales contra 11 indígenas; por la tortura aplicada a 22 de los detenidos y los cateos ilegales que realizaron en las precarias viviendas de los indígenas ejecutados y torturados.

Este clima de impunidad que persiste en las instituciones que investigan delitos cometidos por el Ejército ha propiciado graves violaciones a los derechos humanos como las ejecuciones arbitrarias, las torturas y desapariciones forzadas de personas. La violencia castrense destruyó la unidad familiar y las redes de solidaridad entre las comunidades; incrementó la violencia y el desorden y profundizó la pobreza, la desigualdad y la injusticia social. Esta masacre incubó la violencia intracomunitaria, desarticulando todos los procesos organizativos y desencadenando una guerra que se focalizó contra los líderes comunitarios, quienes de manera selectiva fueron asesinados.

El caso de la masacre de El Charco se encuentra en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) esperando el informe de fondo. En estos cinco años el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador se ha desentendido de estos hechos atroces que han lastimado la vida y la dignidad de las familias indígenas de Ayutla de los Libres. Varias viudas y sobrevivientes han muerto, y durante este tiempo ninguna autoridad se ha interesado en defender su causa, más bien, siguen olvidadas e invisibilizadas. Son víctimas del racismo y los atracos de las autoridades que abusan de su estado de indefensión.

Las viudas de El Charco son mujeres indígenas honorables con mucha dignidad. Poseen una gran fortaleza espiritual y tienen la fuerza y capacidad para resistir las penurias y mantenerse firmes en su exigencia de justicia.  Han demandado que el gobierno mexicano castigue a los militares por estas atrocidades y que repare de manera integral los daños ocasionados que se han materializado en analfabetismo, desnutrición, enfermedades curables, viviendas derruidas, siembras de hambre, caminos destrozados, violencia delincuencial, trabajo no remunerado, racismo y olvido secular.

Las viudas de El Charco son la dignidad sufriente de un pueblo combativo. Los rostros de las mujeres que sufren, pero que tienen un corazón inquebrantable. Con sus faldas coloridas y sus blusas bordadas escalan las montañas con sus pies desnudos, trabajan en los surcos, cortan y acarrean la leña para sus fogones de tres piedras, sólo cultivan su lengua materna porque el Estado les ha negado el derecho a la educación. Mantienen viva la memoria de sus esposos e hijos, a pesar de que las han confinado a sobrevivir fuera del presupuesto público. Subsisten con lo que sus brazos siembran y cosechan, son el ejemplo de las grandes mujeres que luchan contra un mundo que las oprime y contra la violencia del Ejército que no tiene límites.

Fuente de la información e imagen:  Tlachinollan

Comparte este contenido:

La USICAMM y el CENEVAL: el gran negocio

Por: Abelardo Carro Nava

 

¿En verdad no habría la posibilidad de pensar en mecanismo diferente mediante el cual se pudiera favorecer el ingreso, promoción o el reconocimiento docente?

 

Recuerdo con bastante claridad las imágenes y relatos de varios profesores que, durante la aplicación de las evaluaciones punitivas de desempeño docente en el sexenio peñanietista – comandadas por el Sargento Nuño – dieron cuenta del uso de una violencia desmedida por elementos de las supuestas fuerzas de seguridad pública.

En Xalapa, Veracruz, por ejemplo, varios profesores con cierto aire de impotencia, coraje o frustración, narraban por aquellos años cómo varios elementos policiacos o paramilitares (vestidos de civiles), en las calles contiguas a Plaza Lerdo, se postraban garrote en mano con la intención de amedrentar a aquellos docentes que pretendía manifestar su rechazo a esa evaluación magisterial. De hecho, como podrá recordarse, por las redes sociales recorrió la fotografía del actual Gobernador de esa entidad federativa en medio de la gresca, con el brazo y mano derecha extendida hacia arriba y los dedos en señal de victoria.

Imposible no recordar lo que en Guerrero también sucedía por esas fechas, dadas las intensas movilizaciones magisteriales de rechazo a esa evaluación punitiva aplicada por la extinta Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente (CNSPD): grupos antimotines de policías federales apostados en la entrada de la Avenida Escénica, cerca de la Base Naval, puesto que en el Hotel Resort Mundo Imperial y Hotel Fairmont Princess se aplicarían las evaluaciones a los profesores de distintos lugares de ese estado del país. Hoteles que a decir de varios mentores fueron pagados por la Secretaría de Educación de esa localidad, sin embargo, por lo que toca al traslado, aunque oficialmente se dijo que los profesores se trasladaron en sus propios vehículos, diversos rumores aseguraron que, dicho traslado se realizó en varios autobuses pagados por esa Dependencia, así como en helicópteros del gobierno estatal.

El sello distintivo de la Secretaría de Educación Pública a cargo de Aurelio Nuño durante ese periodo fue la violencia, aunque, por obvias razones, alguien podría señalar lo contrario porque está en todo su derecho de manifestar que sí deseaba ser evaluado. De hecho, como reiteradamente he escrito, durante esos años percibí que los docentes no se oponían a la evaluación como tal sino a su carácter punitivo plasmado en la mal llamada reforma educativa de 2013. En fin.

Llegado el lopezobradorismo al poder, con “nuevos” actores políticos y educativos que “lucharon” y “manifestaron” incansablemente su rechazo a las evaluaciones magisteriales en el sexenio pasado, poco o nada cambiaron los procesos de ingreso, promoción o reconocimiento de las maestras y maestros. La Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), copia mal pero muy mal hecha de la CNSPD, desde inicios de este sexenio hasta nuestros días viene operando en la total opacidad e incompetencia sin que nadie, absolutamente nadie del Gobierno Federal, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) o de algunos colectivos docentes puedan tocarla con el pétalo de una rosa. Acaso, en varias ocasiones, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), han demandado su desaparición para dar paso a un mecanismo diferente que permita el ingreso al magisterio o su posible ascenso escalafonario. Pero nada más.

¿Dónde habrá quedado ese discurso que tanto prometía una revalorización del magisterio?, ¿dónde habrán quedado esos principios o “valores” que llevaron a cientos de actores a manifestarse en las calles porque ese esquema de evaluaciones docente vulneraba sus derechos laborales y profesionales?, ¿acaso aquí cobra sentido aquella frase tan conocida que señala que tales personajes pueden tener ciertos principios, pero si al jefe o al pueblo no le gustan pueden cambiarlos por otros?

Ahora bien, en medio de este asunto, ¿qué tiene que ver el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, mejor conocido en el medio educativo por sus siglas CENEVAL? La respuesta es muy concreta: todo; porque esta figura, que poco llama los reflectores en la escena pública, encontró un gran negocio en el sistema educativo, desde luego avalado y permitido por el gobierno federal y/o estatales, tanto del sexenio pasado como del presente. Un secreto a voces que recientemente se hizo público a través del Canal en YouTube Soy Docente con un video cuyo título es más que evidente: ¿Cuánto paga la Usicamm a Ceneval por su programa de examen? (el video que puede consultarse en: https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=jNtNXv80BTQ).

El profesor identificado en este este canal como James Uchiha, expuso lo que otro usuario de las redes sociales identificado como El Profe Neto indagó a través del portal de transparencia: un contrato abierto anual (del 2022) para la prestación de servicios integrales consistentes en el desarrollo y mantenimiento de instrumentos de apreciación de conocimientos y aptitudes, así como su aplicación y calificación. Ojo, no hay que perder de vista tres momentos: el desarrollo y mantenimiento de los instrumentos de apreciación de conocimientos – es decir del examen, aunque la USICAMM diga que no lo es –, su aplicación y su calificación.

Pues bien, dicho contrato se observan datos que, por donde quiera que se miren, desde mi perspectiva resultan ser ofensivos para el magisterio y para la sociedad en general; por ejemplo, se señala que la USICAMM podría pagarle al proveedor (CENEVAL) como contraprestación por sus servicios integrales un monto mínimo de $277,223,000.00 y un monto máximo de $454,911,000.00, obviamente que por los servicios que brinde, la cantidad oscilaría entre los montos referidos.

Por lo que se refiere a los instrumentos de apreciación de conocimientos y aptitudes, en este contrato se establece que la USICAMM pagaría al CENEVAL la cantidad de $1,394,000.00, por cada uno de los exámenes que desarrolle; es decir, si para admisión se diseñan 17 instrumentos para docente inicial/preescolar, primaria, Secundaria Español, Secundaria Matemáticas, etc., por cada uno de estos instrumentos dicha USICAMM estaría erogando poco más de un millón de pesos. Pero si usted piensa que el tema ahí termina, la verdad es que no, porque también se debe pagar a CENEVAL los instrumentos para promoción horizontal, vertical y por horas adicionales. Un negocio millonario.

Ahora bien, por lo que se refiere a la aplicación de esos instrumentos, de nueva cuenta se señala que la USICAMM debe pagar al CENEVAL, por ejemplo, en educación básica por esos 17 instrumentos que ya diseñó y por los cuales se le pagó cierta cantidad, un monto total de $36,195,000.00. Cantidad que obviamente se va acrecentando con la aplicación de los otros instrumentos para promoción y de horas adicionales.

Finalmente, en cuanto al monto destinado para la calificación, se señala que la USICAMM debería pagar entre $16,800,000.00 a $44,000,000.00, dependiendo del número de participantes en los procesos; sin embargo, también se especifica que por cada uno de los exámenes calificados de cada uno los participantes (mediante la plataforma y programa), se deben de pagar $280.00. Imagine usted a cuánto ascendería el número de participantes en un año y multiplíquelos por esos doscientos ochenta pesos.

Visto lo anterior, ¿en verdad no habría la posibilidad de pensar en mecanismo diferente mediante el cual se pudiera favorecer el ingreso, promoción o el reconocimiento docente?, ¿es necesario que el gobierno federal destine millones y millones de pesos para la el diseño, aplicación y calificación de una serie de exámenes mal hechos y a través de una plataforma que siempre y en todo momento ha representado problemas de funcionamiento?

En verdad, no imagino que quien en su momento estuvo en contra de las evaluaciones magisteriales (del sexenio pasado), hoy día: 1. Coordine esta Unidad; 2. Mantenga prácticamente el mismo esquema evaluador mediante el cual se destinaban millones de pesos que solo han beneficiado a unos cuantos, y no precisamente me refiero a los docentes sino a los dueños de, por ejemplo, el CENEVAL; 3. Que bajo el discurso de una supuesta revalorización magisterial se siga impulsando una política eminente neoliberal y meritocrática en momentos en los que el Plan de Estudios 2022 para educación básica contiene un sentido eminentemente formativo bajo una evaluación de la misma naturaleza. En fin, la verdad es que no lo imagino.

¿Será entonces que: aunque algún neoliberal que se vista de izquierda neoliberal se queda?

¡Qué gran negocio!

Al tiempo.

Fuente de la información e imagen:  https://profelandia.com

Comparte este contenido:

México: Suspende Secretaría de Educación del Edoméx actividades al aire libre en escuelas de cinco municipios

Suspende Secretaría de Educación del Edoméx actividades al aire libre en escuelas de cinco municipios

Derivado del cambio del semáforo de alerta volcánica, la Secretaría de Educación del Estado de México informa que a partir de este lunes 22 de mayo se suspenden las actividades al aire libre en las escuelas de Amecameca, Ecatzingo, Tepetlixpa, Ozumba y Atlautla.

La medida aplica para los planteles de educación básica, media superior y superior, estatales y federalizados, con la finalidad de salvaguardar la salud de la comunidad escolar de 160 instituciones aledañas al volcán Popocatépetl, donde estudian más de 33 mil alumnos.

De igual forma se pide a alumnos, docentes y padres de familia de esos cinco municipios reforzar el uso de cubrebocas para protegerse de la caída de ceniza volcánica; así como evitar recreos y clases de educación física.

También se sugiere atender las recomendaciones generales de Protección Civil, entre las que destacan: cerrar ventanas; cubrir tinacos, cisternas y depósitos de agua; barrer las ceniza, ponerla en bolsas y tirarla a la basura; permanecer en casa el mayor tiempo posible, entre otras.

Es importante mencionar que la actividad del volcán Popocatépetl se monitorea las 24 horas, por lo que se hace un llamado a la población a mantenerse informados sobre este tema a través de fuentes oficiales, y evitar la difusión de información falsa.

Fuente de la Información: https://www.educacionfutura.org/suspende-secretaria-de-educacion-del-edomex-actividades-al-aire-libre-en-escuelas-de-cinco-municipios/

 

Comparte este contenido:
Page 71 of 1686
1 69 70 71 72 73 1.686