La autoestima es un sentimiento valorativo de nuestro ser, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran la personalidad de cada uno de nosotros e influye en nuestra respuesta emocional. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar.
Una autoestima sana es la armadura que protegerá a su hijo frente a los desafíos de la vida. Cuando un niño tiene una buena autoestima, se sabe valioso y competente; se sienten bien con ellos mismos, son capaces de manejar mejor los conflictos y de resistir a las presiones negativas. Tienden a sonreír con mayor facilidad y a disfrutar de la vida. Estos niños son realistas y, por lo general, optimistas. Mientras que un niño con baja autoestima, no confía en sí mismo y por lo tanto tampoco en los demás. Suele ser tímido, hipercrítico, poco creativo y en ocasiones desarrolla conductas agresivas, de riesgo y desafiantes; sin duda este comportamiento provoca rechazo en los demás, lo que a su vez repercute en su autovaloración.
En poco tiempo los hijos(as) aprenden a caminar, a hablar y hasta escribir. Luego adquirien otras habilidades y son capaces de abrocharse los zapatos y memorizar el número telefónico de su casa, entre otros tantos logros. Pero, ¿Con cuánta frecuencia se los felicita por sus logros personales?
Generalmente los padres dan por hecho que los niños tienen que hacer bien sus tareas escolares, ser educados y amistosos. Algunos, incluso, inconscientemente piensan en un «niño ideal» y quieren que su hijo se adapte a ese modelo, en vez de respetar su forma de ser, sacar partido a sus capacidades y lograr que tenga una alta autoestima.
La autoestima no tiene que ver con lo que el niño(a) tiene, sino con lo que es. Lo importante es que tenga conciencia de sus potencialidades y defectos a través de lo que le digan sus padres. Ello se logra enseñándole a conocerse para que se acepte y a la vez sea capaz de apreciar a los demás por lo que son.
Parece una tarea difícil, pero no lo es. Entre otras cosas, es fundamental demostrarles permanentemente cariño, tanto con palabras como con caricias. También ayuda felicitarlos y hacer que ellos sientan una diferencia entre «hacer» cosas que están mal y ser malo al momento de un castigo o un reto.
Para que él se dé cuenta de todo lo que es capaz de hacer, asígnale responsabilidades e incentívalo a tomar desafíos. Si no las evade y lo hace bien, valorará sus propios éxitos. Se debe comenzar con pequeñas obligaciones y tareas; luego, ellos mismo pedirán participar más. Es recomedable felicitarlos por sus esfuerzos, independientemente del resultado.
Asimismo, no se le debe ayudar demasiado en sus tareas escolares o domésticos con tal de que termine rápido una tarea. Más vale guiarlos aunque se demoren, pero que sientan que fueron capaces de lograrlo.
Si los hijos hacen algo que estaba mal, no se les debe poner en evidencia frente a los demás ridiculizándolo o avergonzándolo. Tampoco conviene hacer públicas sus malas calificaciones o conducta, puesse le está dando permiso para ser una persona «mala» frente a los demás. En cambio, cuandose le apoya y cuidas su imagen, se estará creando un compromiso positivo que le será difícil ignorar al momento de hacer algo.
Es necesario recordar que la autoestima se forja en casa, es decir, que cada uno de los hijos(as) debe recibir el refuerzo que corresponde a sus cualidades reales y no de acuerdo a lo que hace su hermano(a), por ejemplo. También se debe tener presente que ellos perciben cuando se les presta atención a sus problemas o se ignora sus pequeñas preocupaciones. Se les debe hacer sentir que sus opiniones y gustos son importantes y valiosos. Incentivarles a tomar sus propias decisiones. Preguntarle su opinión, ojalá mirándolo a los ojos y bajando a su altura.
Si se pretende fortalecer la autoestima de los hijos, se debe tomar en cuenta el respeto hacia ellos y hacer que los demás tomen en cuenta sus derechos.
Lo que daña la autoestima de los hijos(as) es:
Hacer cosas por él (ella) e interferir en su vida, resolviendo la mayoría de sus conflictos.
No respetar su independencia y voluntad.
Ser indiferente a sus logros.
No tomar en cuenta sus ideas o decir que éstas no sirven.
Consentir su inseguridad o no ayudar a que la supere.
Impedir que alcance sus propios desafíos.
Tratar mejor a otras personas que a él (ella).
Una charla TED para descubrir la importancia del diseño gráfico en la creación de una biblioteca que fomente la lectura en los niños.
La lectura es una fuente inagotable en el despertar de la imaginación infantil, porque utiliza el lenguaje como motor para inventar y las imágenes como respaldo, en lugar de funcionar a modo descriptor de una realidad alternativa como sucede en una película. Incentivar la lectura en los niños es una tarea ardua debido al concepto tradicional de biblioteca que vela por el silencio, la monotonía y la quietud, contrarios a su naturaleza. Te invitamos a mirar una charla TED sobrecómo crear una biblioteca que fomente la lectura en los niños, tanto en escuelas como en tu propio hogar.
Bibliotecas infantiles en escuelas
El expositor de la charla TED es Michael Bierut, un diseñador gráfico que fue contratado para diseñar el logotipo de bibliotecas de escuelas públicas en Estados Unidos. Bierut se zambulló en un mar trabajo sin saber que su logotipo lo llevaría a un proyecto que duró varios años, transformando los aburridos espacios de lectura de viejos edificios en mundos fantásticos que atraen a los más pequeños. El motor del proyecto fue la conjunción de energía, aprendizaje, arte y gráficos que inspiren a los lectores, invitándolos a construir su propio rincón.
Para ello, trabajó junto a arquitectos e ilustradores que realizaron encuestas a los niños para conocer a sus personajes favoritos y plasmarlos en los sectores más altos de la biblioteca, a modo de murales. La idea subyacente es que los pequeños no llegan a tomar los libros que se encuentran a cierta altura, por lo cual el espacio vacío debe aprovecharse para envolverlos en una atmósfera llamativa. Las bibliotecas se tornaron proyectos personalizados con los personajes que mencionaban los chicos, construyendo estantes bajos donde alcanzaran sus manitas.
Biblioteca para niños en casa
Del mismo que las escuelas deberían colmar de dibujos los sectores más altos de los edificios, el espacio de lectura del niño en casa tiene que reflejar calidez a través de imágenes que compongan un collage de sus personajes predilectos o ilustraciones que él mismo realizó a partir de lecturas. Es fundamental que la estantería sea baja y entre los libros se coloque un bloc de dibujo junto a crayones de colores para extender la experiencia hacia otras áreas artísticas.
Puedes construirla con cajones para fruta decorados, el fondo de una guitarra vieja o mandar a construir una estructura de madera simple con forma de casita. Junto a la biblioteca el niño debe contar con un espacio cómodo que lo anime a leer, por ejemplo una alfombra de colores y algunos cojines divertidos, una sillita y una mesa de su tamaño con un lapicero o un confortable puf. Es recomendable que los padres, hermanos mayores o cuidadores pregunten a los chicos sobre aquello que leyeron, fomentando el diálogo para que la experiencia del chico adquiera significado y constituya un vehículo para compartir.
Son menos las niñas que prefieren ingenierías, pero esto no tiene que ver con capacidades innatas sino con los estereotipos que se reproducen
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en México hay paridad educativa en el ámbito universitario, es decir, cinco de cada diez graduados son mujeres, sin embargo, el problema está en la elección de la carrera, pues las mujeres optan más por las que no tienen que ver con Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés), lamentó Gabriela Ramos, directora de gabinete del organismo internacional.
“Las mujeres se van a carreras que usualmente nos determina la sociedad y la cultura que son propias para las niñas, carreras que tienen que ver con servicios, con el cuidados de los adultos y los niños, como las ciencias humanas; son menos las niñas que dicen, voy a la ingeniería pero esto no tiene que ver con capacidades innatas, tiene que ver con los estereotipos que todos reproducimos; estereotipos que empiezan con decirle a una niña que es muy bonita y a un niño que es muy fuerte e inteligente; cuando les digas que son bonitas digan gracias, pero además digan que son inteligentes”, señaló la maestra Ramos durante la ceremonia de inauguración de la Semana Nacional de Mentoras por la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas: Sé parte del universo STEM en el Museo de las Ciencias Universum.
La exdirectora del Centro de la OCDE en México para América Latina dijo que de acuerdo con mediciones del organismo internacional, las niñas tienen menos confianza aunque tengan buen desempeño en matemáticas, lo que indica que el entorno social, cultural y familiar transmite menos el nivel de ambición para las niñas: “Lo que queremos con este programa NIÑASTEM PUEDEN, por medio de las mentoras, es demostrarle a todo mundo que las niñas tienen las mismas capacidades, simplemente necesitan creérsela y si eligen una carrera que todos colocan como difícil, sí lo lograrán porque tienen autoconfianza y todas las capacidades, y eso nos va a ayudar a construir un país mucho más incluyente y mucho más justo”.
La directora de gabinete de la OCDE y Sherpa ante el G20 (foro de 19 países más la Unión Europea) agregó: “Tienen que ver con el hecho de que necesitamos conectarnos mejor en el mundo digital, la economía del conocimiento, el desarrollo tecnológico tan vertiginoso, el Internet de las cosas (…). Las nuevas tecnologías requieren que los niños y niñas de México piensen como opción vincularse a las ciencias y la tecnología porque así se van a vincular al futuro, van a abrirse espacios y oportunidades”.
Javier Treviño Cantú, subsecretario de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública (SEP), dijo que el programa NIÑASTEM PUEDEN ya cuenta con una red de mentoras (mujeres destacadas en las disciplinas STEM para que brinden apoyo a las estudiantes a través de talleres, pláticas y programas de mentoría) en ciudades del país, pero la idea es alcanzar la cobertura nacional para lograr una transformación. Comentó que el programa de la SEP, OCDE y Academia Mexicana de Ciencias, presentado en enero pasado, forma parte del nuevo modelo educativo con el que se busca avanzar en una mayor equidad e inclusión. “Una de las intervenciones de la SEP es precisamente este programa de niñas STEM, de tal manera que podamos, como política pública del gobierno, estar estimulando y poder llevar este mensaje a todas la niñas de primarias y secundarias para poderlas entusiasmar con la idea de poder incursionar en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas”.
En México, la educación básica (preescolar, primaria y secundaria) está conformada por 26 millones de niños y jóvenes atendidos por un millón 200 mil maestros en 226 mil escuelas.
Con información del Foro Consultivo Científico y Tecnológico
Último informe de Fundación País Digital da cuenta de las brechas que existen en este ámbito y lo necesario que se hace que aumente el peso de la «economía de la información» en el crecimiento económico general del país.
A la fecha, más de 12 millones de personas han usado Internet en el último tiempo, lo que equivale a un 71% de la población, según los datos de la encuesta Casen 2015
Así lo revela el último Índice País Digital, Centro de Estudios de la Fundación País Digital, que da cuenta de un aumento promedio anual en el uso de la red de 4,3 puntos porcentuales desde 2013.
“El indicador correspondiente al pilar Usuarios posee la mejor proyección de logro, debido a la tendencia al alza de la tasa de penetración de conectividad a internet que existe en Chile y además, por la competitividad de empresas oferentes en la industria de las telecomunicaciones, tanto en conexiones fijas como móvil”, explica Juan Luis Núñez, gerente general de Fundación País Digital.
No obstante, el informe propone una meta del 95% de los chilenos usando internet para el año 2020. “A la fecha deberíamos contar con un 76% de la población que use Internet y, sobre esa base, aún presentamos 16 meses de atraso, lo cual se debe principalmente a brechas que como país deben ser abordadas”, dijo Núñez.
Por otro lado, el informe muestra las cuatro principales brechas que explican las diferencias en el uso de internet en Chile: el ingreso económico, los años de estudios formales, edad y zona geográfica (principalmente diferencias entre zonas urbanas y rurales).
De esta forma, las comunas de Lumaco, Río Hurtado y Paredones son las que presentan un menor uso de internet, alcanzando sólo entre un 18% y un 23%, mientras que en comunas como Vitacura, Providencia y Las Condes, los usuarios de internet superan el 90%. Asimismo, el informe muestra que entre los 30 y los 50 años se presenta el mayor nivel de crecimiento, mientras que los adultos mayores presentan los niveles más bajos.
Dentro de los sectores más afectados por esta brecha también se encuentran los deciles socioeconómicos 1 y 2, las personas que viven en sectores más rurales y las que tienen una menor cantidad de años de estudios formales, siendo este último el factor más importante en explicar la brecha de uso de internet en Chile, según modelos matemáticos realizados por la Fundación País Digital
También se da cuenta el peso que tiene la “economía de la información”, que representa el rubro de las telecomunicaciones, el de la Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones (TIC), el sector de medios y contenidos y la industria de manufactura de productos TIC.
Dentro del crecimiento del país, ha tenido una expansión más rápida que el resto de la economía en Chile, aunque no ha mejorado las expectativas respecto a su meta.
Actualmente, muestra un avance de 0,1 puntos porcentuales respecto a la última medición, logrando un 3,5% de participación sobre el total de la economía chilena. Este resultado, positivo en su crecimiento, se traduce en 32 meses de atraso en relación ala meta propuesta por la fundación que es de 5,6% para el 2020 y que es el actual promedio en la Ocde.
Según la Tercera Versión del Índice País Digital, si se avanza en todos estos aspectos, permitiría que la economía chilena crezca un 1 punto porcentual anual explicado por las Tecnologías de Información y Comunicación, lo cual es explicado en parte por el impacto que tienen en la productividad este tipo de tecnologías.
“Existe evidencia empírica de otros efectos producidos por el desarrollo de una sociedad del conocimiento, tales como el impacto en el empleo, la mayor capacidad de innovación en empresas y personas, mejoras en variables educativas y la creación de mercados más eficientes, en aspectos que son posibles de lograr si se alcanzan las principales metas que propone este Índice”, finaliza Núñez.
Los niños saben desbloquear un iPad o subir una foto a Facebook, pero aún no tienen una educación en valores que les enseñe las implicaciones de esos usos
Paula se levanta y camina descalza hasta el salón, trepa hasta el sofá, presiona el botón de inicio de un iPad, pulsa los cuatro números de la contraseña y se conecta a YouTube. Todavía no ha aprendido a leer y solo atina a garabatear su nombre y algunas letras, pero sabe que el icono con la carpeta la lleva hasta los vídeos que ha visto recientemente; allí encuentra decenas de extractos de capítulos deLa patrulla canina y hace scroll hasta encontrar su favorito. Puede desbloquear todos los móviles que hay a su alrededor, enviar mensajes de voz por WhatsApp, entrar en las cuentas de Facebook de sus padres para ver fotografías y acceder a las cuentas de Instagram de sus hermanas.
Lo que Paula no sabe es que si sube una foto de sus pies o de sus juguetes a la cuenta de su padre, habrá 259 personas que podrán verla, compartirla y comentarla. No sabe que puede quedar flotando en la red, porque el contenido que subimos a la red social es público, y pasa a estar disponible para su uso y distribución. Tampoco sabe que, si su padre tiene activa la geolocalización, cualquiera podrá saber dónde está. A Paula, por el momento, no le hace falta tener conciencia de todo eso porque sus padres están vigilando el traqueteo que da a sus móviles y tabletas. Ella está a punto de cumplir cinco años. A su alrededor, mientras, crecen varias generaciones que, habiendo cumplido los nueve, los 13, los 18 o los 25, tampoco tienen conciencia ni conocimiento sobre la tela de araña que supone la red.
El talento, enfocado más que nunca al avance de la tecnología, carece todavía de una base educativa en valores que cada vez más los expertos instan a establecer.Borja Adsuara es profesor, abogado, consultor, experto en derecho y estrategia digital, autor de uno de los capítulos (Derechos y deberes de los adolescentes en la era digital) deLos nativos digitales no existen (Planeta, 2017) y, sobre todo, padre de tres hijos que se supone que son eso, nativos digitales, —aquellos que han nacido a partir de mediados de los noventa y que saben usar la tecnología, simplemente, porque han nacido con ella—. El término no le parece correcto. «En mi época, los hijos poníamos el VHS a los padres. Cuando eres pequeño tocas todo sin miedo a romperlo. Eso es parte de ese aprendizaje intuitivo, los niños tienen más facilidad para hacer prueba-error y aprender a manejar cualquier aparato».
Saber manipular un dispositivo, conocer de memoria qué pestaña activa cada función o qué entresijos esconde no es lo mismo que saber cómo usarlo, qué implicaciones tiene lo que se hace con él o qué consecuencias. «Es como la diferencia entre saber cómo funciona un coche, dónde tiene las marchas, los intermitentes… y conducir, conocer las señales, las recomendaciones, circular. No es lo mismo». Para el experto, que bromea con la alusión a aquel eslógan publicitario que habla de lo poco que sirve la potencia sin control, el esfuerzo constante enfocado al desarrollo de la tecnología debería ir acompañado de un conocimiento temprano de lo que implica su utilización.
Acompañamiento educativo en el proyecto Mi Colegio Promete, de la Fundación Promete.
Pasaporte hacia el otro lado (de la pantalla)
«¿No tienen que hacer los niños la catequesis para hacer la comunión? Para eso sí, pero para tener un móvil con nueve años no hace falta nada». Apunta Adsuara que el mayor problema de Internet no son los contenidos inadecuados, sino la falta de educación para enfrentarse a ellos. Como en cualquier jungla, también en la urbana y también en la virtual, siempre habrá imágenes, vídeos o discursos más o menos peligrosos. «El WhatsApp, las redes sociales… A según qué edades los niños no están preparados para socializar a través de esos canales. Doy muchas charlas a padres y madres preocupados porque sus hijos sean víctimas en casos de ciberacoso, pero nunca se preguntan si sus hijos pueden ser capaces de ser el acosador».
El buen uso no es un denso manual de instrucciones, sino la capacidad de ponerse en el lugar del otro: «La empatía, la mediación entre afines. Esa es una de las mejores dinámicas que ya se están promoviendo en Europa, y en algunos lugares de España. Puede parecer muy poco tecnológico, pero es imprescindible para todo lo demás». Arguye Adsuara que, mientras que antes se aprendía a base de (metafóricas o a veces literales) tortas en el patio del colegio, y ahí se quedaban, ahora una imprudencia o un error te pueden marcar de por vida, y esa exposición dura 24 horas, la red no cierra. «Niñas de diez u once años que, por quererse integrar en el grupo, comienzan a hacer mana«. Fotos inapropiadas, comentarios inapropiados, vídeos inapropiados. «Ese es el hecho diferencial», asegura Adsuara, «educar en valores como la veracidad o el respeto a los demás, enseñar que lo que para ellos es grabar un audio o grabar un vídeo puede ser un delito contra el honor o la libertad sexual».
Niños en clase de tecnología manejando herramientas y piezas mecánicas en el colegio privado Brains María Lombillo, en Arturo Soria, Madrid.JAIME VILLANUEVA
Dándole vueltas a ese elemento ausente en la explosión tecnológica que vivimos, Anna Flotats y Mònica Roca decidieron crear, en 2015, Pasaporte Digital, una iniciativa para educar en competencias digitales y alfabetización multimedia a alumnos de ESO; para poner esa primera piedra que, en la mayoría de ocasiones, nunca llega a colocarse, y que deja cojo el desarrollo digital de los más pequeños. «Ambas teníamos trabajo, llevábamos ya más de ocho años de experiencia en periodismo, ambas en el ámbito educativo y nos fuimos dando cuenta de que había cambiado la forma de aprender y la de enseñar», explica Flotats. Se pusieron a investigar sobre nuevas tecnologías y soporte digital en la educación. «Había un vacío, sobre todo en Educación Secundaria. Los niños saben usar móviles y tabletas y ordenadores, tienen en casa y en la calle, pero llegan al colegio y hay una vuelta a hace décadas».
Cuenta Flotats que, cuando llegan a una clase con información sobre los alumnos, se asombran mucho: «Que sepamos de qué equipo de fútbol son, dónde estuvieron el fin de semana o si han ido al cine… No son conscientes de que todo lo que cuelgan acaba en la red, accesible para cualquiera». Su experiencia desde que empezaron con estas charlas es que los alumnos de secundaria, en general, hacen un uso de la tecnología instintivo y casi automático: «Hacen cultura del exhibicionismo, no saben acotar búsquedas ni lo que es el big data, no distinguen una fuente fiable de un blog sin actualizar desde hace años, no se imaginan que cada día llenan Internet con datos personales, ni conocen cómo gestionar su privacidad». Dividido en 10 temas, Flotats y Rocaarmaron un temario para llevar hasta las aulas de secundaria las herramientas para hacer un uso crítico, responsable y activo de Internet y todo lo que engloba. «La escuela, que es ese lugar en el que recoges la llave para moverte por el mundo, también debería ser ese donde recoger el pasaporte para vivir en ese otro mundo, el digital», sentencia Flotats.
Dentro y fuera del sistema
Entrar con la suya para salir con la nuestra. Es una máxima jesuita a la que Borja Adsuara recurre para recordar que para llevar esta extensión educativa a ese otro mundo digital también hace falta captar la atención de los alumnos, tengan la edad que tengan. «Yo uso bastante el humor como recurso pedagógico. Si les cuentas algo anecdótico ellos se quedan con el concepto principal a través de ese ejemplo. Memes, vídeos de YouTube… La cuestión es saber escoger el material y tener en cuenta que, según qué contenido sea, puede ser mejor o peor darlo con las nuevas tecnologías o con las tradicionales».
No solo es en las instituciones educativas donde se nota esa carencia. También en la calle. Antonio Vargas, mánager de políticas públicas de Google, apunta al momento de cambio disruptivo que vivimos: «Parece que nos pilla siempre con el pie cambiado por aquello de la velocidad con la que todo evoluciona». El responsable de la multinacional comenta que los colegios, los institutos y las universidades cada vez usan más dispositivos electrónicos, Internet y sus propias redes internas y las nuevas tecnologías y se apoyan en la interconectividad que proporcionan todos esos elementos. «En Google, por ejemplo, tenemos Classroom, una plataforma para que un profesor cree un entorno virtual en el que se pueda conectar toda la clase. Para hacer trabajos en equipo, o incluso para hacer una excursión virtual a un museo».
Dos alumnas del colegio Santa Maria de Valencia, en 2016.MÓNICA TORRES
Vargas también apunta a la ingente cantidad de oportunidades que pone la tecnología sobre la mesa y que la educación reglada tiene que ir desarrollando y aprovechando, y enumera a algunos de los proyectos que son espejo de este nuevo camino: «Creamos Genios, una iniciativa junto a Ayuda en Acción para formar a 5.000 estudiantes españoles en informática y programación; con OCUtenemos Vive un Internet más seguro, para un uso más responsable y seguro de las nuevas tecnologías, con una parte específica para niños, padres y centros educativos; también en este sentido, con la Policía Nacional pusimos en marchaEmbajadores de Internet responsable, en el que se formó a 360 escolares que hiciesen ese conocimiento extensivo al resto de sus compañeros; y constantemente trabajamos en campañas de concienciación para el uso de las tecnologías, sobre todo en las generaciones más jóvenes».
También necesitan educación digital aquellos que ya tienen colgado de su pared un título de grado, de posgrado, o que llevan años trabajando. Los cambios constantes, según el responsable de Google, provocan que el mercado descubra una serie de competencias que no encuentra en su población, «así que la población empieza a aprender de manera paralela a lo reglado». En Google pusieron en marcha Actívate, que ya tiene más de 800.000 registros en España, un programa para aprender aquellas competencias sobre big data, computación en la nube, comercio electrónico o márketing digital. «Son habilidades que necesitan las empresas para desarrollar labores que no están incluidas en la formación más habitual».
«No teníamos ni idea de cómo usaban Internet los jóvenes»
Otras grandes compañías tambien vislumbraron hace tiempo aquella ausencia. Algunas pusieron en marcha sus recursos para poner al servicio de la educación el software necesario en el aula, como Microsoft y su hincapié constante en los servicios en la nube como Skype o OneDrive como herramientas para otra forma de impartir clase.
Otras, como Telefónica, empezaron a investigar el uso específico de la red por parte de los jóvenes en 2008. Paula Valle cambió en 2013 la dirección de responsabilidad social corporativa de esa misma empresa para ocuparse de la estrategia del protección al menor en Internet. «Tuve proyectos como Familia Digital, y ahora, desde la Dirección de Sostenibilidad y Negocio Responsable, pongo en marcha iniciativas relacionadas con el uso responsable de la tecnología».
Y lidera Dialogando. La evolución de aquella plataforma, Familia Digital, que fomentaba ese uso consciente entre niños y jóvenes, hacia un contenido más global, también como adultos, en cómo aprendemos y gestionamos todo lo que tiene que ver con la tecnología. «Para ayudar a cualquiera, también padres y educadores, cuando surgen preguntas o dudas sobre el manejo de la red o los dispositivos».
Valle recuerda que el primero de aquellos proyectos en este sentido fue en 2008, a través de una organización con la que comenzaron a investigar en España y América Latina sobre cómo usaban los jóvenes Internet: «Por aquel entonces no teníamos ni idea, no había estudios, no había nada». Desde aquello ha pasado casi una década, y siguen viendo necesario promover ideas y programas relacionados no solo con protección al menor, también bloqueo de contenidos, colaboraciones con sus proveedores directos para que ciertos productos ya incorporen, desde la fábrica, esa preocupación por el menor (como controles parentales de serie en determinados terminales), campañas de sensibilización, paneles de expertos… «Todo para trabajar en esa mentira de lo que se ha llamado nativos digitales. Han nacido con ello, sí, pero no significa que sepan usarlo». Criterio tecnológico y sentido común para vivir online como viven offline.
Más de 400 tecnólogos populares, universidades, centros de investigación, se dieron cita en el “Hackatón por la Patria”, sumándose al llamado por la paz y la construcción de soluciones para un nuevo modelo económico soberano, impulsando los 15 motores productivos para que Venezuela supere su dependencia al petróleo.
El evento, que se realizó en los espacios de la Universidad Experimental de las Artes (Unearte) el pasado 20 de junio, generará un espacio permanente, donde tecnólogos populares planteen soluciones pertinentes en aras de impulsar el nuevo modelo productivo.
Camilo Torres, viceministro para el Desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, indicó que “nos toca fortalecer a nosotros las áreas industriales, el área de servicios, el área de desarrollo para la capacidad productiva general”, para no tener que depender de otros a nivel tecnológico.
“Nosotros estamos aquí hoy pidiéndole a toda la comunidad de tecnólogos, a todos los colectivos de software y hardware libre del país, a todos los centros de investigación y desarrollo de nuestras universidades, empresas públicas y privadas de toda la nación, que se sumen al esfuerzo de construir una política en materia tecnológica diferente, que nos ayude a resolver los problemas”, resaltó el viceministro Torres.
Además, señaló que se tiene que ver el Hackatón como la posibilidad de construir un tercer caminopara utilizar correctamente los recursos tecnológicos, ya que los proyectos seleccionados permitirán al Estado invertir en nuevas tecnologías para fortalecer la construcción hacia la soberanía tecnológica y empoderamiento de los procesos productivos.
Por su parte, Kenny Ossa, presidente del CNTI, explicó que el término hackatón contempla la integración de los conceptos hacker y maratón, con la finalidad crear en el corto plazo soluciones, desarrollos y prototipos en Tecnologías de Información.
Por su parte Jacqueline Farías, presidenta de Movilnet, indicó que la compañía que representa está a la orden con sus “necesidades para que ustedes nos ayuden a resolverlas (…) entre ellas la autogestión en línea, para que nuestros usuarios no tengan que ir a una oficina, sino que a través de su equipo terminal puedan atenderse”.
Informó también el Centro Nacional del Disco, quiere poner a disposición de toda la red de Movilnet, todas las producciones de los cantantes nacionales y para ello se necesita la ayuda de los tecnólogos y programadores.
Finalmente, los organizadores que los interesados pueden presentar sus proyectos a través del sitio Hackatón por la Patria, en donde se expondrán problemas y soluciones a los problemas para impulsar la producción endógena en Venezuela.
El borrador del proyecto de ley de Reforma Educativa, presentado como Plan Maestro, abre las puertas para el despido, precarización y flexibilización de los docentes. Está basado en el documento “Profesores excelentes. Cómo mejorar el aprendizaje en América latina y el Caribe”, elaborado por dos economistas del Banco Mundial en 2015. Propone que padres y miembros de la comunidad puedan opinar sobre la contratación y el despido del personal de la escuela. El BM dice que así se ha logrado reducir el ausentismo docente y aumentar los resultados de aprendizaje de los estudiantes. Mientras los docentes siguen luchando para que se respete la ley y se convoque a una paritaria nacional, el Gobierno prepara, en soledad, una reforma educativa laboral.
“Las altas tasas de ausentismo docente en toda la región de América Latina y el Caribe y las observaciones de clases que indican que los profesores a menudo están muy poco preparados para usar los tiempos en el aula de forma eficaz son muestra de que las presiones que sienten los docentes para actuar de manera responsable suelen ser muy débiles. Entre las estrategias para reforzar la rendición de cuentas se incluyen medidas para reducir o eliminar la estabilidad laboral docente, aumentar la supervisión de parte de los directivos y empoderar a los clientes (padres y estudiantes) para supervisar o evaluar a los profesores.”
El párrafo precedente forma parte de las conclusiones del documento del Banco Mundial “Profesores Excelentes. Cómo mejorar el aprendizaje en América Latina y el Caribe” de 2015, escrito por los economistas Bárbara Bruns y Javier Luque. Este sería un dato de color, una mancha más del tigre, sobre cómo piensan los economistas del Banco Mundial a la educación, si no fuese porque el documento forma parte de los fundamentos del llamado Plan Maestro que la Alianza Cambiemos quiere transformar en ley (la cita en el Plan dice “Bruns y otros, 2015”). Las “reformas educativas” que se vienen dando en la región presentan una apariencia con centro en lo pedagógico, aunque en última instancia constituyen reformas administrativas, burocráticas y laborales en el espíritu de la precarización o flexibilización de todo tipo de empleo.
Recomendaciones
Ni las “recomendaciones” educativas del Banco Mundial, ni su visión neoliberal sobre el funcionamiento del mercado de trabajo, pueden ser una sorpresa. Desde los primeros préstamos al sector en la década del sesenta y fundamentalmente durante la década del noventa, el Banco Mundial instó a los gobiernos a adoptar una lógica economicista de la educación en la que los criterios de eficiencia, productividad y costos debían regir la estructura de los sistemas educativos. La misma debía ser llevada a cabo a través de procesos crecientes de descentralización, mayor participación de las familias, las ONG y el sector privado y la responsabilización de las instituciones educativas por los “resultados” en función a estándares de “calidad educativa” bajo el supuesto que la mayor competencia (privada y pública) genera un aumento de la calidad de los servicios. La Ley de transferencia de los servicios educativos (1992) y la Ley Federal de Educación (1993) dan cuenta de dicha avanzada y de la utopía neoliberal por mercantilizar y privatizar todos los espacios.
En referencia al mercado de trabajo, el Banco Mundial retoma la bandera de la desregulación, ya esgrimida por Hayek en 1944, afirmando en su informe de 1995 que “por los obstáculos que pone en la creación de empleos, una reglamentación de seguridad del empleo muy rígida se arriesga a proteger sólo a aquellos que tienen un empleo asalariado, a expensas de los excluidos, los desempleados y los trabajadores del sector informal, así como los del sector rural”. Su claridad exime de comentarios.
Proyecto
Si bien la “buena nueva” que se anuncia ya se encuentra prefigurada en los acuerdos del Consejo Federal de Educación, específicamente en el Anexo de la Resolución 276/16 llamada “Declaración de Purmamarca” y el Anexo de la Resolución 285/16 llamada “Argentina Enseña y Aprende. Plan Estratégico Nacional 2016-2026”, el lanzamiento mediático se configuró en torno al anuncio del presidente sobre los “magros” resultados del “Operativo Aprender 2016”, justo el día anterior a que más de cuatrocientos mil docentes de todo el país (los responsables de esos magros resultados para el Banco Mundial y el gobierno) inundaran la Plaza de Mayo reclamando a una sola voz que se cumpla la ley de Financiamiento Educativo (Ley que el Plan Maestro se encarga de mencionar como cosa del pasado)
El borrador del proyecto de ley, que se dio a conocer para que “la ciudadanía opine”, deja a las universidades, los institutos de formación docente, los sindicatos, las escuelas de los diferentes niveles educativos, como “convidados de piedra”. El Plan Maestro es un plan para los maestros, sobre los maestros, no con los maestros y mucho menos de los maestros.
El Plan Maestro utiliza intencionadamente una redacción cuidada, lavada y con aparentes generalidades, cuya lectura no experta invita a sus lectores a la adhesión a enunciados tales como “en la sociedad del conocimiento, la justicia social está directamente asociada a la educación. A diferencia del pasado, ahora ya no es posible obtener un empleo digno, participar como ciudadano en forma reflexiva y construir nuestra identidad personal sin una educación de calidad”.
Todavía resuenan los discursos neoliberales de la década del noventa que hablaban de “revolución productiva” (cuando querían decir desindustrialización), “reforma del Estado” (cuando debía leerse pérdida de soberanía y destrucción del patrimonio estatal), “nuevas formas de contratación” (para nombrar la flexibilización y precarización laboral) o “descentralizar el sistema educativo para acercar las escuelas a las comunidades” (es decir, que cada provincia tenga la educación que pueda financiar).
Clientes
Resulta por tanto imprescindible traducir el “cambio” en educación utilizando las fuentes que en el mismo documento se mencionan. Con pretensiones de discurso neutral y universalista, dice el Plan Maestro: “El desempeño profesional de los docentes constituye un factor clave para la mejora de la calidad educativa. La experiencia internacional muestra que la calidad de la educación de un país se define por la calidad de sus maestros y profesores (…) Desde hace años, la evidencia ha venido demostrando que la calidad de los aprendizajes está fuertemente condicionada por la calidad de la enseñanza y de la gestión escolar, una vez despejadas las variables socioeconómicas. En este sentido, se suele sostener que un estudiante es tan bueno como lo es su maestro”.
Los economistas “expertos en educación” del Banco Mundial, citados en el Plan Maestro, aclaran, sin eufemismos, qué es lo que recomiendan hacer con ese “factor clave”: “Hasta la fecha existe poca evidencia de investigaciones sobre alguna de estas estrategias, excepto el empoderamiento de los clientes: en algunos contextos, las formas más “sólidas” de gestión basada en las escuelas, en las que los padres y los miembros de la comunidad podían opinar sobre la contratación y el despido del personal de la escuela, han logrado reducir el ausentismo docente y aumentar los resultados de aprendizaje de los estudiantes.
Despidos
En lo que respecta a estabilidad laboral, las nuevas reformas de Chile, Perú, Ecuador y una reforma anterior de Colombia han establecido una vía para desvincular de la profesión a los docentes con un desempeño insatisfactorio continuo. Aunque potencialmente es muy importante, la cantidad de profesores despedidos hasta la fecha en estos países ha sido mínima. Esto contrasta con la práctica habitual de Singapur, donde todos los docentes se evalúan periódicamente y se adoptan medidas en forma regular para aconsejar al 5 por ciento de peor desempeño que abandone la profesión, y también con la práctica de la ciudad de Washington, donde el 33 por ciento del cuerpo docente fue despedido o se retiró voluntariamente en los primeros cuatro años desde la introducción del sistema de evaluación docente. “El mejoramiento radical de la profesión docente en América Latina y el Caribe requerirá medidas mucho más agresivas para descartar a los profesores de peor desempeño en forma sistemática”, proponen.
El Banco Mundial no escatima esfuerzos e incluso hace recomendaciones a los gobiernos sobre la implementación. “El impulso a favor de las reformas es mayor si se introducen al comienzo de un nuevo Gobierno. En la mayoría de los casos, el proceso es conflictivo y los sindicatos demuestran gran interés en extenderlo más de lo necesario. Si los líderes avanzan rápidamente, aprovecharán su punto de máxima influencia política y establecerán la educación como tema prioritario”, recomiendan.
Flexibilización
Mientras el colectivo docente sigue luchando para que se respete la ley y se convoque a una paritaria nacional, los paladines del “diálogo y el compromiso por la educación” preparan, en soledad, una reforma educativa laboral.
Las pretensiones privatizadoras de la década de los noventa, llevadas adelante a través de la descentralización y desfinanciamiento, se profundizan en la actual restauración neoliberal a través del intento de una reforma laboral que precariza y flexibiliza (neologismo que quiere significar pérdida de derechos) el trabajo docente. Asimismo, y “por el mismo precio”, se busca mercantilizar espacios públicos mediante la creación de un mercado muy rentable en la que “nuevos” actores privados prestarán servicios educativos, por un lado, en torno al diseño, implementación y síntesis de las evaluaciones estandarizadas sobre el desempeño docente, y por el otro brindando una oferta de cursos y capacitaciones que permitan a las y los docentes, que “se esfuercen y lo merezcan”, aprobar con éxito el examen.
La educación es una variable dependiente del sistema social en la que está inserta y no se pueden “despejar” las variables socioeconómicas porque son parte constitutivas del propio proceso educativo y, principalmente, objeto de reflexión, crítica y transformación de una educación y praxis liberadora. A decir verdad, no toda educación es buena para el pueblo, sólo lo es aquella que libera.
OtrasVocesenEducacion.org existe gracias al esfuerzo voluntario e independiente de un pequeño grupo de docentes que decidimos soñar con un espacio abierto de intercambio y debate.
¡Ayúdanos a mantener abiertas las puertas de esta aula!