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Come cambierà il mondo? Solo storielle

Di:  Ilka Oliva Corado

Tradotto da Monica Manicardi

Stiamo vedendo la calamità e la sfrontatezza come l’abbiamo vista altre tante volte. Cosa ci ha insegnato questo periodo di pandemia? Niente. Delle tante lezioni che avremmo potuto apprendere non ne abbiamo apprese nessuna. Come cambierà il mondo dopo questo? Solo storielle. Nessuno è diventato più umano. Siamo la specie predatrice. Ci mangiamo a vicenda, senza smancerie, senza tregua, la legge del più potente, del più cattivo, del più mascalzone. Insomma, come sempre, come ogni giorno. Rimaniamo impassibili  davanti al dolore degli altri e nascondiamo il disprezzo per le squadre di criminali che eleggiamo come governanti.

A cosa ci serve la lettura, gli scaffali di libri nelle biblioteche delle nostre case, uno straccio di laurea, se quelli che  fanno sempre sono coloro che meno hanno avuto opportunità di sviluppo? Con o senza pandemia sono quelli che continuano a mettere le loro forze. Sono quelli che  si tolgono il  cibo dalla bocca e lo danno ad altri. Sono quelli che donano i loro raccolti. Anche i contadini. Perché rendiamo famosi gli avvocati e li lodiamo, questo è un intellettuale, questa è una lettrice, un cineasta, un’artista, una cantante, un gran oratore, un gran pensatore, ‘sto cavolo! I contadini che lavorano mentre l’arte e i grandi pensatori vanno e vengono con le loro chiacchiere di tappeti fioriti. Precisamente. E’ lo stesso ambiente di quelli che vivono sulle spalle di altri. Sarà perché colui che porta il sole e l’acqua nelle intemperie sa quello che vale un pezzo di pane e la fame  nel bisogno.

Ma sì, sono specialisti nell’approfittarsi della miseria altrui per trarre profitto personale, ecco perché  tengono conferenze parlando di temi sull’umanità, delle canzoni, di poemi, di sculture, di libri, di film o documentali alle spalle di coloro che hanno invocato aiuto e loro non hanno voluto vedere. Incapaci di alzare la voce come un cittadino qualsiasi, indignato per il maltrattamento di un cattivo governo.

Per esempio le innumerevoli immagini di poliziotti in lungo e in largo dell’America Latina controllando i cittadini che si sono trovati obbligati  a infrangere la quarantena per uscire a prendere un pezzo di pane.  Migliaia di persone che scendono in strada con bandiere rosse e bianche reclamando l’assistenza alimentare e medica, la classe operaia,  la classe dei lavoratori che essendo quella che ha più sofferto lo sfruttamento da sempre, vive di giorno in giorno e senza alcun risparmio come quello che comodamente dalla sua casa dice: resta a casa. Dove sono i grandi pensatori, i laureati e gli artisti che chiedono  ai governi di rispondere adeguatamente di fronte a questa necessità collettiva dei più indifesi? Ma sì, appena finisce il chiasso della pandemia arriveranno i film, i recital, le conferenze, i documentali, dove parleranno di numeri, dove presenteranno immagini strazianti dei tempi del virus… Come la zappa: solo per un verso!

Ma adesso, adesso che ce n’è bisogno, quello che stanno assistendo sono i rifiutati di sempre, gli sfruttati, quelli segnalati come analfabeti, puzzolenti, ignoranti, perseguitati. Le crisi mostrano sempre il meglio e il peggio dell’umanità e se abbiamo l’umiltà di osservare attentamente vedremo che quelli che  danno, tengono la bocca chiusa  e abbassano la mano, con discrezione e senza cercare alcun  riconoscimento, sono quelli che sanno che ore sono solamente guardando il sole o per il rumore degli animali notturni.

Dovremmo avere più umiltà e più coraggio per riconoscere coloro che hanno da sempre portato questo mondo sulla schiena. E lasciare il trambusto delle lauree e dei libri letti e i motti degli artisti e intellettuali,  che la verità nell’emergenza di vita o di morte non servono a niente. Sono gli indispensabili di sempre quelli che hanno mantenuto questo pianeta finora.

Come cambierà il mondo dopo  ciò? Mah, calci nel sedere, direbbe mio zio Lilo: contadino.

Fonte: https://cronicasdeunainquilina.com/2020/05/18/come-cambiera-il-mondo-solo-storielle/

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A propósito del informe de la CIA sobre los GAL

Por: Víctor Arrogante

 

Los servicios secretos de Estados Unidos estaban interesados en los acontecimientos políticos y sociales de España y que pudieran tener repercusión en el exterior. En los años ochenta, éramos un valioso aliado. En 1984, la CIA se preocupó por uno de los episodios más oscuros de nuestra historia; investigó a los GAL, sus antecedentes y las actividades contraterroristas. La historia llega a  nuestros días sin clarificar.

Los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) fueron agrupaciones parapoliciales que practicaron terrorismo de Estado o guerra sucia contra la organización terrorista ETA y su entorno. Estuvieron activos entre 1983 y 1987, durante los primeros años de los Gobiernos de Felipe González. En sus cuatro años de historia, los GAL cometieron más de treinta acciones terroristas, matando e hiriendo a cerca de sesenta personas. Entre sus métodos habituales estaban la colocación de bombas en los coches, tiros en la nuca y ametrallamiento en los bares donde supuestamente se encontraban los etarras. Varias de sus víctimas no tenían ninguna relación aparente con ETA. En algunos de esos casos, incluso los GAL reconocieron haber equivocado su objetivo o pidieron disculpas.

Durante el proceso judicial contra los GAL, quedó probado que fue financiada por altos funcionarios del Ministerio del Interior. Años después fueron condenados los exministros del Interior José Barrionuevo y José Corcuera, el secretario de Estado por la Seguridad Rafael Vera, el secretario general del Partido Socialista de Euskadi-PSOE, Ricardo García Damborenea; el gobernador civil de Guipúzcoa Julen Elgorriaga, el teniente coronel Ángel Vaquero y el general de la Guardia Civil del cuartel de Intxaurrondo Enrique Rodríguez Galindo.

En un documento fechado en 1984, la agencia estadounidense admitía la guerra sucia contra ETA y reconocía que «si la supuesta participación de Madrid es confirmada, las credenciales democráticas del Gobierno español y del Partido Socialista quedarían manchadas seriamente», según informa La Razón. La CIA tenía muy claro que Felipe González fue el famoso «señor X» de los Grupos Antiterroristas de Liberación. De momento, el expresidente del Gobierno ni reconoce ni niega, pero no calla. El expresidente intensifica sus declaraciones contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez y Unidas Podemos. En Moncloa la preocupación es mínima. La solidez de la coalición PSOE-Unidas Podemos se ha reforzado durante la pandemia. González «está ganando credibilidad en sectores conservadores, pero en el mundo progresista la gente le comprende cada día menos».

El conflicto que no se cerró entonces queda abierto ahora. Pablo Echenique, ha anunciado que Unidas Podemos va a votar finalmente a favor de la creación de una comisión en el Congreso que investigue sobre los GAL y el papel del expresidente del Gobiernopropuesta por Bildu. Echenique mantiene que la información sobre documentos desclasificados por la CIA no aporta nada nuevo sobre el terrorismo de Estado, «todo el mundo sabe lo que pasó».

El PNV, ERC, Junts Per Catalunya, EH Bildu, CUP y el BNG han registrado en el Congreso una petición conjunta para que la Cámara abra una comisión de investigación «para esclarecer las responsabilidades y vínculos con los GAL de los gobiernos presididos por Felipe González», en cuanto responsable de la creación en los años 80 de los Grupos Antiterroristas de Liberación, «un grupo violento amparado por el Estado y que debía acabar con ETA usando sus mismos métodos».

El diario La Razón informa de que la CIA ha desclasificado varios documentos y que en ellos, sin la menor duda, el Gobierno de Felipe González queda señalado como quién  organizó los GAL. En el informe de la CIA, titulado España: Terrorismo vasco y respuesta gubernamental, se afirma que: «Felipe González ha acordado la creación de un grupo de mercenarios para combatir fuera de la ley a terroristas». La CIA reconoce que los GAL «han sembrado el miedo y la desorganización entre los etarras fugitivos» y explica que «los terroristas están todavía más a la defensiva porque saben que salir de España no garantiza la seguridad», concluye el informe.

La CIA, en el informe de 1984, habla de la situación del terrorismo internacional y asegura que el Gobierno de España parece determinado a adoptar una estrategia poco ortodoxa en relación con ETA. La Agencia escribe que «González ha acordado la formación de un grupo de mercenarios, controlado por el Ejército, para combatir fuera de la ley a los terroristas». Lo suponíamos, lo conocíamos y ahora queda al descubierto con todos sus matices. Es necesario crear una comisión parlamentaria que aclare aquellos tétricos acontecimientos.

El informe de la CIA, elaborado por la Oficina de Análisis Europeo, clasificado como «secreto», muestra que EEUU conocía tanto sobre el terrorismo de ETA como sobre los GAL. Además, lamenta que después de haber sido investigados y juzgados estos hechos, «solo una decena de personas fueron procesadas» y «los principales condenados apenas cumplieron unos meses de prisión pues la mayoría fueron indultados y las responsabilidades políticas nunca fueron asumidas».

En julio de 1993 el juez Garzón reabrió el expediente sobre el secuestro de Segundo Marey para evitar que prescribiera, al hilo de los escándalos por el desvío de fondos reservados en la investigación sobre el exdirector de la Guardia Civil, Luis Roldán. Finalmente el Tribunal Supremo condenó a prisión por secuestro y malversación de caudales públicos a José Barrionuevo, ministro de Interior; Rafael Vera, secretario de Estado para la Seguridad; Francisco Álvarez, jefe de la Lucha Antiterrorista; Miguel Planchuelo, jefe de la Brigada de Información de Bilbao; José Amedo, subcomisario de Policía; Julián Sancristobal, gobernador civil de Vizcaya. Ricardo García Damborenea, secretario general del PSOE en Vizcaya fue condenado a prisión por secuestro; Michel Domínguez, policía, ingresó también en prisión como cómplice de secuestro.

Una de las consecuencias que produjo el caso GAL fue el final del santuario francés para los refugiados ligados a ETA en el sur de Francia. No disminuyeron las víctimas y no perdió un ápice el apoyo político en el País Vasco. Las actuaciones ilegales de los GAL jugaron un factor determinante en la derrota del PSOE durante las elecciones generales españolas de 1996 en las que González renunció al liderazgo del partido. El propio González fue acusado de estar tras la misteriosa figura del «Sr. X», al declarar «me enteré por la prensa».

El PSOE siempre ha negado toda responsabilidad respecto a los GAL y González nunca ha sido acusado formalmente ante un tribunal por estos hechos. Sin embargo, Felipe González no permitió la investigación completa sobre los fondos reservados con los que se había financiado a los GAL. El gobierno de José María Aznar concedió el indulto parcial a Barrionuevo y Vera en el año 1998.

Tras la investidura del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2004, que supuso la vuelta al poder del PSOE, diferentes dirigentes socialistas, con Felipe González al frente, reclamaron el indulto total para Rafael Vera y otros condenados, aunque sin éxito. En enero de 2010, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó un recurso de Rafael Vera por posible violación de la presunción de inocencia y falta de imparcialidad en la fase de instrucción.

El ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, se ha mostrado contrario a crear la comisión en el Congreso para investigar al expresidente del Gobierno Felipe González. «No creo que sea un motivo especial en el que se deba dedicar el Parlamento, por un hecho que pasó hace años y que tuvo su resolución judicial y con condenas». Al PSOE «no le parece bien» esta petición de comisión de investigación, por lo que el Grupo Socialista no lo apoyará, porque considera que no hay afán de búsqueda de la verdad, sino por oportunismo político.

Los Grupos Antiterroristas de Liberación practicaron terrorismo de Estado durante los dos primeros gobiernos de Felipe González. Durante el proceso judicial quedó probado que el grupo estaba financiado por altos funcionarios del Ministerio de Interior. Si no fue así qué se investigue en una comisión parlamentaria. El terrorismo de estado o la guerra sucia no caben en un Estado de Derecho ni en un sistema democrático la impunidad.

Fuente e imagen: https://nuevarevolucion.es/a-proposito-del-informe-de-la-cia-sobre-los-gal/

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Estar raros, contra la vieja y la nueva normalidad

Por: Amador Fernández-Savater

Conversaciones con amigos en fase 2: “estoy muy raro” me dice uno, “me encuentro revuelta” me dice otra.

A mí me pasa lo mismo. Raro, descolocado, desorientado. “Me he quedado a vivir en la fase 0”, bromeo. Trabajo lo menos posible, paso mucho tiempo en casa, sólo me animo a los encuentros significativos.

¿Y si hubiese algo que atender en ese estar raros, algo a lo que deberíamos hacer un lugar? ¿Y si este estado de ánimo quisiera decirnos alguna cosa?

2. Pienso lo siguiente: estar raros significa que algo no encaja, que nosotros mismos no encajamos, que algo se ha roto, que hay un desajuste, un desacople.

No encajamos en el sucederse de las fases hacia la “nueva normalidad”. Estar raros es nuestra manera de rebelarnos contra el proceso de normalización en marcha. Hay una desincronización entre el ritmo objetivo de las fases y nuestro propio ritmo subjetivo.

Me parece que estar raros es ahora la mejor manera de estar, un signo de salud y de vitalidad contra la adaptación y la anestesia. El desafío es más dejarnos estar raros que dejarlo de estar.

3. ¿Por qué no encajamos? Hay restos en nosotros de lo que hemos vivido estos meses. Huellas de un acontecimiento. Efectos de la interrupción.

La experiencia vivida ha dejado sus marcas en nosotros. Esas marcas nos desvían del camino automático hacia la nueva normalidad, demasiado parecida a la vieja aunque lleve mascarilla.

Las cosas no cierran. Quizá duele, pero es mejor así. El cierre es la normalización. No hay normalidad, ni vieja ni nueva, lo que hay es un proceso de normalización que consiste en neutralizar todo lo que no encaja, en presentar la norma como el único camino posible.

4. ¿Qué nos pasó? Por un momento se interrumpió la definición convencional de la realidad.

En primer lugar, la idea según la cual cada uno tiene su vida. La existencia dejó de ser un asunto privado. El vínculo de interdependencia se impuso como una evidencia material y concreta. No hay burbuja que proteja absolutamente del contagio, nadie puede salvarse solo. El otro, en la distancia social, se hizo paradójicamente más presente: mi destino está ligado al suyo. Los otros cuentan, importan.

En segundo lugar, la idea según la cual el trabajo y el consumo configuran el sentido de la vida. Para miles de personas los automatismos de la vida cotidiana quedaron suspendidos. Incluso continuar como si nada requería todo un esfuerzo de invención: ¿seguir trabajando cómo y para qué? ¿Seguir consumiendo cómo y para qué?

5. En la interrupción han aparecido preguntas, malestares y ganas de otra cosa.

Preguntas: ¿qué está pasando, qué me va a pasar, qué nos va a pasar?

¿Qué es lo importante, qué es lo esencial, qué y quién nos cuida?

¿Qué es lo significativo, qué relaciones me sostienen, qué hace que mi vida merezca la pena ser vivida?

Malestares, porque hemos sentido violentamente la evidencia de que las lógicas estatales y mercantiles no cuidan.

El Estado, porque a pesar de sus mejores intenciones cuando las tiene, es ciego a las desigualdades y las singularidades de las formas de vida. Se legisla como si la sociedad entera fuese una clase media más o menos acomodada. Confinarse, muy bien, pero ¿y los que no tienen casa? ¿Y los que viven al día? ¿Y los que viven en un lugar pequeño y son muchos? ¿Y los que tienen peculiaridades físicas o psíquicas que convierten el confinamiento en un encierro insoportable? Todas las desigualdades por género, edad, raza, clase. El Estado, basado en la lógica de la ley y el deber ser, no ve las diferencias que atraviesan lo que hay.

El Mercado, porque su lógica de maximización de la ganancia y beneficio le sitúa siempre por encima del cuidado de la vida. Es una lógica literalmente extra-terrestre: por encima de lo terrestre, de los terrestres y de la tierra. No se producen valores de uso, sino valores de cambio. No se producen riquezas, sino beneficio. Los inventos técnicos no liberan tiempo, sino que intensifican la producción. La guerra es la ocasión ideal para convertir ciertas mercancías (las armas) en dinero. El paro y los despidos son la mejor solución de las empresas para no arruinarse. La obsolescencia programada resulta una gran idea.

Los problemas para los habitantes de la tierra (humanos y no humanos) son soluciones para la economía. De ahí que el pensador italiano Antonio Gramsci apelase a nuestra “terrestritud común” contra la lógica capitalista de beneficio.

Ganas: en el silencio, en el tiempo reapropiado, en ciertos encuentros y reencuentros con la naturaleza, en los primeros paseos por ciudades libres de ruido, coches y estrés, en el cuidado de los más cercanos, en la atención amorosa a los desconocidos, en las prácticas creativas caseras, en la intensificación de los vínculos… en mil experiencias distintas se han despertado las ganas de vivir de otras maneras.

6. La vida viene sin manual de instrucciones. “Vivir no es otra cosa que arder en preguntas” decía el poeta Antonin Artaud. No hay normalidad, ni vieja ni nueva, sino un proceso de normalización permanente: apagar constantemente el fuego siempre reavivado de las preguntas sobre cómo vivir.

Estar raros es seguir vivos. Insistir en nuestras preguntas, malestares y deseos contra la normalización. Tratar de convertir todo ello en materia a elaborar para inventar un deseo nuevo, una nueva forma de vivir.

Estar raros es defender nuestras preguntas, conservar las marcas que nos ha dejado la interrupción como algo precioso, disponernos a otra atención sobre nosotros mismos y sobre la realidad.

Atención a todo lo que no encaja, porque bajo la apariencia de normalización hay mil heridas. Personas que ya no están y cuya ausencia nos interroga: ¿es normal que esta persona ya no esté, su muerte es natural o se trata de una muerte política, que depende de un modo de organización social? Lugares y cosas que ya no están: ¿es normal que este sitio haya cerrado, que esa persona ya no trabaje aquí?

Estamos raros porque no queremos volver a lo mismo y porque además lo mismo ya no existe.

7. Ahí fuera sigue el virus. Es un actor nuevo en el tablero de juego que obliga a todos los demás a redefinirse: nuevos hábitos, distancia social y medidas de protección en escuelas, universidades, comercios, transportes. Estamos raros también porque somos sensibles a todo esto.

Una amiga, madre de dos niñas, me dice: “ya no sé qué significa ser madre, para qué mundo se educa ahora a los hijos”. El suelo se abre bajo nuestros pies.

La misma pregunta se puede hacer un maestro, una maestra, un terapeuta, un trabajador social, un agente cultural, un trabajador sanitario…

No hay normalidad, ni vieja ni nueva, sólo proceso de normalización: permanente desactivación de las preguntas que podrían abrir la situación, para reapropiárnosla, dejar simplemente de obedecer e inventar reglas comunes de cuidado colectivo.

8. Malas noticias: el virus se reproduce a través de nuestras formas de vida (turismo, aglomeraciones). Hay una especie de radioactividad en el aire. Podemos decir que los modos de vida convencionales están infectados y envenenados.

No hay vuelta a lo mismo. Incluso la persona que agarre este verano un vuelo con un destino paradisíaco lo hará con un cosquilleo de intranquilidad en la nuca.

Estiremos más aún las malas noticias: podemos afirmar que la “nueva normalidad” sólo es un paréntesis entre dos estados de alarma, aquel del que venimos y aquel hacia el que vamos. Incluso si no vuelve a declararse nunca, en adelante viviremos bajo su amenaza. Hasta que se encuentre la vacuna, sí. ¿Y si no se encuentra? ¿Y si aparecen nuevos virus u otros riesgos mayores derivados del cambio climático?

El miedo ha llegado para quedarse. La norma es, de aquí en adelante, el propio estado de alarma. Y lo que llamamos “nueva normalidad” es sólo una fase particular en ese marco: siempre provisional, precaria, inestable.

9. Podemos distinguir dos versiones de este proceso de normalización, dos formas de adaptación, dos formas de gobierno que son al mismo tiempo dos formas de subjetivación (es decir, de vivir las cosas).

La neoliberal / neoliberal lleva el nombre de Trump, Bolsonaro, Johnson. ¿La economía por encima de la vida? No: la economía es la vida.

Recuperar la normalidad lo antes posible, caiga quien caiga. Como rezaba la pancarta de un manifestante pro-Trump en Estados Unidos, “sacrificad a los débiles“. La vida es productividad, la vida es empresa, cada uno es el empresario de sí mismo, dejad caer a los que no puedan seguir el ritmo.

Necro-política y necro-lógica: producción de poblaciones desechables, superfluas, sobrantes. Precisamente el rasgo que Hannah Arendt señaló en su día como condición necesaria de la política nazi en Los orígenes del totalitarismo.

Pero no nos escandalicemos tan deprisa. Es demasiado fácil y no lleva a ningún sitio. Esa pancarta sólo hace explícito lo implícito, hay que agradecérselo. La necro-lógica ya rige nuestras instituciones. Pensemos en las residencias donde han muerto tantos de nuestros mayores. La percepción normalizadora que apaga las preguntas sobre esa muerte masiva (“eran viejos, tenían que morir”) ya nos atraviesa y constituye.

La versión neoliberal / socialdemócrata lleva el nombre de Pedro Sánchez (o de Alberto Fernández en Argentina).

Obviamente, es muy preferible (y defendible) frente al horror necro-político de la derecha radical por mil razones. Pero tampoco nos quedemos ahí. Es también un cálculo coste-beneficio sobre las poblaciones consideradas como fuerza de trabajo, otra consideración utilitaria.

En este cálculo se combinan los derechos sociales y las medidas sanitarias con un marco que no se toca, un límite absoluto. El querido Fernando Simón lo resumió con su franqueza habitual: “este país vive del turismo, tenemos que prepararnos” (en otras geografías se trata de otros extractivismos depredadores). A esa combinación se llama “nueva normalidad”. No se toca el marco, ni se emprende ningún cambio sustantivo.

Pero tampoco le pidamos peras al olmo: lo que ha cambiado siempre las cosas es una nueva definición de la realidad, la emergencia de otro sentido de la vida. Un gobierno gestiona, mejor o peor, pero no puede producir otro sentido de la vida.

10. Una cantidad de preguntas, una cantidad de malestares, una cantidad de ganas de otra cosa. Todo ello junto y revuelto, en un magma. Es un potencial enorme.

¿Cuál es el desafío? Engarzar lo existencial con lo político, las preguntas y el impulso de cambio. Sólo hay energía política cuando ambas dimensiones tejen un vínculo, como ocurrió el 11M de 2004, el 15M de 2011, los 8M de la huelga feminista.

La transformación social no consiste sólo en una serie de problemas objetivos (pobreza, etc.) que se articulan en demandas dirigidas al Estado, sino que es también la expresión (no la representación) de unas preguntas radicales sobre la vida que de pronto se vuelven colectivas, comunes y compartidas. Formas de expresión (organizativa, estratégica, táctica) que hay inventar cada vez, no despreciando las experiencias pasadas, sino recreándolas.

Cuando lo existencial se separa de lo político sólo hay debilidad: lo político se convierte en partido, identidad e ideología; lo existencial se lleva a terapia

Las tentativas de transformación social han fracasado una y otra vez cuando encomiendan el cambio a una renovación puramente objetiva, estructural, sociológica. Es la “izquierda sin sujeto” que desmontó el pensador argentino León Rozitchner hace más de 50 años, pero que persiste en su fracaso.

La izquierda sin sujeto se hace cargo de lo político sin dimensión existencial, la terapia se hace cargo de lo existencial sin dimensión política.

El sujeto de cambio no es mero soporte de determinaciones económicas o sociológicas, sino el espacio de elaboración de preguntas, malestares y deseos. Un espacio a la vez e indisociablemente individual y colectivo.

La fuerza de transformación hoy pasa por la capacidad de dar expresión común al magma de preguntas, malestares y deseos que nos atraviesa, a nuestras subjetividades heridas y en crisis, en definitiva, a nuestro “estar raros”.

Gracias por las conversaciones “raras” que alimentan este artículo: Marta Badiola, Natasa Lekkou, Raquel Mezquita, Marga Padilla, Juan Gutiérrez, Natalia Garay, Diego Sztulwark, Agustina Beltrán, Javier Olmos, Arantza Santesteban, Sergio Larriera, Eugenia Mongil, Amarela Varela.

Fuente e imagen:  https://www.eldiario.es/interferencias/raros_6_1039806037.html

 

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Maestros y las nuevas protecciones federales antidiscriminación LGBTQ

Por: Sofía García-Bullé

Desde seguridad laboral hasta espacios seguros para la comunidad LGBTQ, el veredicto de la Corte Suprema de los Estados Unidos apunta a un sistema educativo más equitativo.

La Corte Suprema de los Estados Unidos hizo historia el pasado 15 de junio al aprobar leyes federales que prohíben la discriminación laboral de personas LGBTQ. Estas nuevas protecciones federales fueron aprobadas con un rango mayoritario de seis votos a favor y tres en contra.

Basados en el estudio de tres casos, la Corte Suprema decidió que cualquier empleador que despida a una persona en base a su orientación sexual o identidad de género, viola el título VII de la Acta de Derechos Civiles de 1964. Este documento de validez federal prohíbe la discriminación en el espacio de trabajo con base en la raza, color de la piel, religión, sexo u origen nacional.

El cuestionamiento que se hacían los miembros de la Corte Suprema antes del veredicto era si aspectos como la identidad de género y orientación sexual entraban dentro del espectro de discriminación sexual mencionado en el acta. Inclusive jueces conservadores escogidos personalmente por el presidente Donald Trump, estuvieron de acuerdo en que el estatuto que menciona la discriminación sexual es también aplicable a la comunidad LGBTQ. Como lo comenta el juez Neil Gorush.

“Un empleador que despide a un individuo por ser homosexual o transgénero despide a esa persona por aspectos o acciones que no cuestionaría en miembros de un sexo diferente. El sexo biológico juega un papel crucial y necesario en esa decisión, eso es exactamente lo que el título VII prohíbe”,  explica Gorush.

El veredicto de la Corte Suprema cambiará significativamente las dinámicas laborales estadounidenses en un futuro próximo pero, ¿qué significa esto para los maestros y las aulas que dirigen?

Sin miedo en el aula 

La decisión de la Corte Suprema estadounidense esta semana tendrá repercusiones determinantes para el futuro laboral de las personas LGBTQ, pero también para la educación.

Eliza Byard, directora ejecutiva de GLSEN (Red de Educación para personas Gay, Lesbianas y Heterosexuales, por sus siglas en inglés), explicó para Teaching Now que la primera consecuencia de este fallo en las escuelas es la de permitir a maestros y personal auxiliar LGBTQ la participación completa en la vida escolar y sus deberes laborales sin miedo a repercusiones negativas que pongan en peligro su presente o futuro profesional.

De la misma forma, abre caminos de representación, guía y opción de ejemplos personales a seguir para los estudiantes LGBTQ, además de un espacio potencialmente seguro y libre de bullying homofóbico. En artículos anteriores hemos hablado de la incidencia de este problema en las escuelas y lo nocivo que puede ser para estudiantes no heteronormados.

Una historia de discriminación

El veredicto de la Corte Suprema estadounidense no es una solución final a esta problemática, pero sin duda representará una fuerza positiva en favor de la humanización y representación de las personas LGBTQ en la educación de todos los niveles.

Para los maestros que históricamente han enfrentado discriminación sexual, homofobia y transfobia, estas protecciones son el cambio que estaban esperando para poder ejercer su profesión con la misma estabilidad de la que gozan sus compañeros cisgénero y heterosexuales.

Aún en años recientes existen miles de casos de maestros que son empujados fuera de la profesión debido a su orientación sexual o identidad de género. Andrea Hawkman, ex-profesora de estudios sociales en una preparatoria de un área rural en Missouri, EE. UU., habla de la experiencia de ejercer el magisterio y la imposibilidad de revelar su orientación sexual por miedo a posibles repercusiones negativas.

Hawkman, quien ya no ejerce como docente, explica que el peso psicológico de ser una maestra LGBTQ estriba de dividirse en dos mitades de la misma persona que no pueden coexistir en el mismo espacio. El silencio sobre una cuestión tan fundamental para su persona y salud mental, como lo describe Hawkman, era agotador. Algo tan simple como proveer a estudiantes LGBTQ de un espacio seguro para ser ellos mismos era también preocupante, porque podría haberle hecho acreedora a discriminación por parte de compañeros docentes, superiores y familias. Esa era la realidad que viven una gran cantidad de los maestros LGBTQ en Estados Unidos antes del fallo de la Corte Suprema.

Es cierto que un fallo legal no va a resolver el problema de la homofobia a nivel magisterial en las escuelas de Estados Unidos, pero es un paso para admitir la existencia de personal docente y staff LGBTQ en los espacios educativos y otorgarles el derecho básico de educar a una generación más abierta y humana hacia las personas con espectros no heteronormados.

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/antidiscriminacion-lgbtq

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La ‘Ley César’ o cómo las sanciones de EE.UU. son un castigo colectivo en Siria

Por: Alberto Rodríguez García

 

Con el país destruido, millones de desplazados, gran parte del tejido industrial desmantelado por los rebeldes y enviado a Turquía, con el territorio fragmentado, los recursos saqueados por fuerzas invasoras e inseguridad alimentaria, sanciones asfixiantes y la economía libanesa en la ruina, el futuro de Siria es complicado para los civiles.

Para hacernos una idea de lo dañada que está la economía siria, su PIB pasó de 61.000 millones de dólares antes de la guerra a 10.000 millones en 2019, según la Oficina Central de Estadísticas de Siria. Este año el paro y la pobreza se han disparado hasta superar el 80%. En este escenario, la apuesta de EE.UU. y la Unión Europea pasa por más sanciones contra la república árabe.

Líbano ha sido durante años el patio trasero de Siria para poder seguir saliendo hacia adelante a pesar de las sanciones. Se estima que en 2019 había más de un centenar de rutas de contrabando entre ambos países y unos 50.000 millones de dólares de sirios en bancos libaneses, según el Observatorio Laboral de Estudios e Investigación de Siria (LORS), lo que supone el 28% de todos los depósitos de la banca libanesa. Sin embargo, esta relación de dependencia mutua está arrastrando a Siria a un desastre mayor que el que ya atraviesa. Las sanciones y la corrupción, pero sobre todo la crisis de Líbano, han forzado un colapso económico en Siria que no se dio ni en los peores años de guerra, provocando una hiperinflación y devaluación de la moneda récord en el país. En Siria, otrora uno de los países con futuro más prometedor de la región, los trabajadores cobran de media poco más de 20 dólares al mes.

El paso fronterizo del sur con Jordania es prácticamente la única válvula de escape que le queda a Siria. Y es una vía en peligro de desaparecer porque este 17 de junio EE.UU. empezó aplicar la ‘Ley César’, que representa la más salvaje de las guerras económicas, pudiendo el Departamento del Tesoro de EE.UU. sancionar a cualquier empresa o institución que comercie con el Estado sirio… sin la necesidad de que sean estadounidenses. Se trata de unas sanciones que innegablemente van a impedir la reconstrucción de Siria y el desarrollo de su sector energético, muy dañado por el conflicto. En la práctica, con la Ley César, las empresas y organizaciones de ayuda humanitaria no podrán seguir rehabilitando los edificios residenciales destruidos, ni podrán ayudar a reconstruir las redes de agua potable, ni podrán participar en la reactivación de la red eléctrica, porque todas son obras públicas o semi-públicas en las que participa el Estado sirio. Y eso, si bien en la teoría solo afecta al Estado sirio, en la práctica lo sufren los ciudadanos.

Estas sanciones ponen en una situación muy complicada a la cámara de comercio jordana que, con la amenaza de Israel expandiéndose por el Valle del Jordán, podría entrar «en la lista negra» si permite las relaciones comerciales con Damasco. Que las empresas y las instituciones puedan seguir realizando transacciones con la economía privada siria demuestra que las sanciones no buscan derrocar al gobierno sirio, sino castigar colectivamente a la población por negarse a aceptar una «revolución» importada. Debilitar al Estado y fortalecer las fortunas privadas no acaba con el gobierno sirio, sino que mata de hambre a los ciudadanos de un país en el que la clase media prácticamente ha desaparecido en 9 años de guerra. Si el Estado se debilita, lo que se pierden son los subsidios, las obras públicas de reconstrucción, la estabilidad… pero la élite vive igual o incluso mejor que antes monopolizando la economía.

Aunque las sanciones contra Siria se dirijan al Estado y empresarios ligados al Estado, en la realidad suponen que el país pierda divisas, que los inversores ni se planteen hacer negocios en territorio sirio y que las empresas no quieran abrir sus comercios en el país. Sin divisas, el Estado tiene problemas para entregar subsidios a las farmacias con los que poder importar medicamentos, lo que ahora mismo vemos, hace que las medicinas empiecen a escasear y la gente tenga que organizarse en internet, por ejemplo, para ayudarse con los fármacos que le sobran a cada uno. Y esto sucede en un país que antes de la guerra era autosuficiente y producía más del 90% de sus medicinas.

En estos momentos 9,3 millones de sirios padecen de inseguridad alimentaria. La crisis humanitaria es una realidad, y aunque la FAO, con ayuda de la Embajada Rusa, ha brindado apoyo a 200 agricultores en Alepo, en un momento en el que cientos de hectáreas de cultivo están ardiendo y en el que la Administración Autónoma del Norte de Siria limita el comercio de grano con la parte gubernamental –llevando a cabo una guerra económica, especulando con el precio, mientras acumulan toneladas de trigo–, esta ayuda es insuficiente y mínima frente a lo que le espera a los sirios.

Y es que la Ley César no busca justicia, sino castigo. Las condiciones que pone Washington para levantar estas sanciones antes de 2025 (por lo menos) son, sencillamente, incumplibles. Exige la liberación de todos los prisioneros políticos, aunque a lo largo de la guerra hayamos visto que EE.UU. considera preso político o disidente hasta a miembros de al-Qaeda en Siria, los Hermanos Musulmanes o milicias extremistas como Ahrar al-Sham, ahora integrados en los rebeldes proturcos (en esencia, el FSA original). Hemos visto cómo se ha considerado disidente a Bilal Abdul Kareem; el monigote de al-Qaeda en Siria que se dedica a blanquear a la organización antes en la CNN y ahora en Youtube. O dicho de otro modo, piden lo imposible porque Siria, que está volviendo al legado de Hafez al-Assad, antepondrá la seguridad y el control a la economía.

La guerra económica se torna además especialmente ridícula viendo que ni sus propulsores cumplen con lo que exigen. Donald Trump ha reconocido más de una vez orgulloso que ha hecho suyo el petróleo sirio. No oculta que tanto los EE.UU. como sus títeres, las YPG, comercian con el petróleo sirio. Lo que tiende a omitir es que el petróleo sirio está sancionado por la Unión Europea desde 2012. No sobra tampoco recordar que Francia mantiene relaciones con el brazo político de las YPG, el PYD, a pesar de que recientemente la Unión Europea haya renovado las sanciones contra Siria. A esta poca vergüenza hay que sumarle que mientras el gobierno estadounidense pide más democracia para Siria, no duda en desplegar a la Guardia Nacional contra sus ciudadanos. Sin valorar positiva o negativamente esto, hay que reconocer que es de una hipocresía tremenda.

Y mientras EE.UU. y la UE apuestan por el terrorismo económico en nombre de la libertad, son los rusos los únicos que brindan una ayuda real a los sirios –no libre de intereses, por supuesto, seamos realistas–. El enviado especial de Moscú en Damasco, Alexander Yevimov, ha declarado que «no abandonarán a Siria». Y de hecho estos días ante la debacle de la moneda siria, Rusia ha inyectado divisas a la República Árabe para revalorizar un 20% aunque sea momentáneamente la libra siria. Cómo reaccione Rusia ante este reto determinará en gran medida el futuro de Siria y sus políticas.

El gobierno sirio no está exento de responsabilidad en la situación actual, aunque gran parte de los problemas se deben a factores en los que no pueden mediar: la crisis en Líbano y las sanciones. Ello no impide que en el Consejo Popular varios diputados criticasen la incapacidad de reaccionar rápido. La prohibición de comerciar con dólares dentro de Siria, si bien se hizo con el objetivo de evitar la acumulación de divisas por parte de especuladores, ha sido una torpeza que ha provocado el cierre de pequeños negocios locales frente a la incertidumbre de qué pasará el próximo mes, ya con las sanciones más duras hasta la fecha en vigor.

La guerra económica no derrocó a Saddam Hussein que solo fue depuesto por una invasión militar. Ello no libró a los iraquíes de padecer malnutrición, enfermedades y mortalidad infantil. La guerra económica no ha funcionado contra Cuba. No ha funcionado contra Rusia. No ha funcionado contra China. No ha funcionado contra Irán. No ha funcionado contra Venezuela. No ha funcionado en ningún lado. Y en Siria no funcionará. La guerra económica solo provocará malnutrición, enfermedades, mortalidad infantil y el sufrimiento innecesario en los civiles. Porque la guerra económica es el más inhumano de los castigos colectivos.

Fuente e imagen: https://actualidad.rt.com/opinion/alberto-rodriguez-garcia/356638-ley-cesar-sanciones-eeuu-poblacion-siria

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La lectura en tiempos de pandemia

Por:  Luz Angélica Rivera Vázquez

En la Educación Básica, la lectura es un medio para descubrir, comprender y analizar temas que se ponen al alcance dentro y fuera de las aulas. Además utilizan libros de texto que al resolverlos es ineludible la actividad lectora para poder así contestar los ejercicios que se presentan, donde el docente guía la acción y da seguimiento a las actividades que ya están propuestas en el libro.

Es así como un alumno, al ingresar a la Educación Básica, se le incorpora a la práctica de la lectura desde la adquisición de la misma, principalmente bajo dos métodos de los cuales se desprenden más, que son el sintético y el analítico que, según Mialaret (2011), en el primero inician el aprendizaje de la lectura con la identificación de sonidos, representados por una letra  y uniéndolas para formar una palabra o frase; y el segundo, un método global que invita a comprender el sentido de frases y palabras por medio de representaciones gráficas para comprender su sentido.

Después se utiliza la lectura para usos prácticos y fines didácticos en el aula y fuera de ella, pues de acuerdo con Vygotsky la cultura influye tanto en el contenido del pensamiento como en la forma a través de la cual los seres humanos procesamos la información, afecta la naturaleza de la atención, la memoria y la metacognición (Bodrova y Leong, 2004, p.32).

Es por ello que al niño de Educación Primaria se le debe acercar a la práctica de la lectura de forma diaria y directa en el aula, de forma diversificada, con oportunidades para explorar diferentes textos. En el contexto escolarizado la lectura depende de las propuestas del docente, de los acercamientos que se le planteen y de aquellas actividades que el docente, con o sin finalidad, los lleve a la comprensión de cualquier tipo de texto.

Sin embargo, en esta última época, a partir del mes de marzo del 2020, en México y en todo el mundo esta situación cambió, el modelo de la escuela y de las actividades que se presentaban en ella, como la lectura y todas aquellas estrategias escolarizadas que se tenían proyectadas para los meses de abril, mayo, junio y julio, se vieron limitadas por una pandemia que posicionó a la educación escolarizada a distancia de las aulas, de sus compañeros, de sus rutinas, de su receso, sus juegos y sobre todo de su maestro.

Una pandemia es definida en el Diccionario de la lengua española (2001) como “enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región”. Esta es provocada por el virus SARS-CoV2 que desde diciembre del 2019 en la ciudad de Wuhan de la República Popular de China, inició como un brote de neumonía denominado como enfermedad por el virus SARS-CoV2 (Covid-19), que se ha expandido en varios países y México no es la excepción. Ha llegado y, a partir del 23 de marzo del 2020, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo por el Consejo de Salubridad General que la denominó como pandemia y se comenzaron a tomar medidas de suspensión de las actividades no esenciales, con la finalidad de mitigar la dispersión y transmisión del virus.

Dentro de las recomendaciones a nivel nacional dadas por el sector salud a consecuencia de la propagación del virus SARS-CoV2 son el distanciamiento social, el cual limita las actividades económicas, deportivas, culturales, sociales, comerciales, pero sobre todo las escolares, en todos los niveles educativos públicos y privados. Aunque era algo nuevo, inusual y aterrador, se cerraron las aulas, se optó por tomar clases a distancia, lo cual ocasionó que los docentes enviaran el trabajo a casa mediante medios electrónicos que determinó un trabajo en casa, que si bien, no estábamos preparados como sector educativo, al principio se presentó como un área de oportunidad de aprendizaje, pero también implicó un problema, pues en muchos de los casos los maestros y alumnos no tenían medios de comunicación, por lo que limitó las actividades académicas de estos alumnos.

Por su parte, las autoridades educativas emitieron comunicados y propusieron una estrategia de programación televisiva “Aprende en casa” a la cual los alumnos tenían acceso. Asimismo, estaba al alcance de ellos que, en palabras del secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, “9 de cada 10 alumnos tienen en su casa acceso a la televisión”, lo cual permitía cobertura nacional casi en su totalidad y en los casos donde no era posible, había programas radiofónicos. De igual manera, los maestros que tenían forma de comunicarse con los padres de familia y alumnos podían enviarles trabajo a casa, lo cual centró mi atención a esta actividad en la cual los maestros enviaban su propuesta de trabajo, ya que al pertenecer al sector educativo donde se puede revisar en la planificación las actividades de los profesores, era necesario prestarle atención a las estrategias que implicaban la lectura como centrales en el proceso educativo, además de darme cuenta del valor que tienen dentro de las aulas como actividad primordial, ya que las propuestas didácticas que se enviaban a casa eran mediante medios escritos, los cuales los padres de familia tenían que leer y comprender para llevarlos a cabo en casa. Esta situación me llevó a plantearme una problemática: ¿qué estrategias viablesde lectura propuestas por los profesores de primaria se podrían realizar durante este período de confinamiento?

Para esclarecer la práctica de la lectura, primero defino qué es la lectura, como Sole (1992), quien describe que leer es un proceso de interacción entre el lector y el texto, proceso mediante el cual el primero intenta satisfacer los objetivos que guían su lectura, dando referencia a la interacción que es perceptible cuando se interpreta el texto con el marco de referencia del lector.

Así mismo, Millán (2010) aporta que leer es establecer un diálogo con el autor, comprender sus pensamientos, describir sus propósitos, hacerle preguntas y tratar de hallar las respuestas en el texto; por lo que implica un proceso más consciente entre el lector y el autor, más que solo la decodificación de letras.

El aprendizaje de la lectura implica pasos que Kalman (2003) distingue para apropiarse del uso de un artefacto letrado: en un primer momento distingue la disponibilidad, acceso, participación con interacción y apropiación, integrándolo a sus prácticas comunicativas y aporta su voz personal. Utilizando este método sistemáticamente, se podría trazar un camino efectivo a la lectura efectiva. Este tipo de prácticas de lectura las podemos encontrar con las actividades propuestas a los alumnos, mismas que se pueden explorar con esta investigación.

La lectura cobra relevancia debido a que en cualquiera de las asignaturas que se imparten en Educación Primaria, ésta es quizá la principal como medio de acercamiento, desde la lectura de alguna indicación, un mapa, una imagen, una página o una ilustración para después realizar una producción o actividad complementaria a partir de la lectura.

Lo anterior descripto me permitió hacer una investigación mediante medios electrónicos acerca de esta práctica de la lectura durante la etapa de pandemia, al observar que la lectura traspasó las aulas y se realizó como actividad primaria en las casas de los alumnos.

Materiales y Métodos

El universo de estudio lo constituyen 25 docentes de educación primaria pública que laboran en el municipio de Cuautitlán Izcalli, Estado de México. El período de estudio comprende las últimas semanas del ciclo escolar 2019-2020, que corresponde a las primeras semanas de junio del 2020. El “trabajo de campo”, por decirlo de algún modo, consistió en establecer comunicación a través de mensajes de WhatsApp en los que los docentes que voluntariamente colaboraron respondieron a las tres preguntas planteadas, en un entorno a distancia y con una sola intervención.

El planteamiento se realizó mediante tres preguntas, las cuales se distribuyeron a través de medios electrónicos en la aplicación de WhatsApp, a la que la mayoría de los docentes tiene acceso, lo cual permitió la comunicación a distancia.

Resultados

La primera pregunta dirigida a los docentes fue ¿Qué medio de comunicación con los padres de familia ha sido al que más ha recurrido durante este período de confinamiento? Este cuestionamiento me permitió conocer el medio a través del cual se estableció comunicación con los padres de familia o alumnos durante esta etapa de pandemia. Al respecto, se obtuvieron resultados que reflejan que el cien por ciento de los 25 profesores encuestados utilizaron la aplicación de WhatsApp, la cual evidentemente fue de su preferencia y añadieron otras formas más como el correo electrónico utilizado por 6 docentes, lo cual amplió el canal de comunicación y solo uno de los profesores utilizó la aplicación de Zoom, así como un profesor más que hizo uso de la plataforma Google Classroom.

Lo anterior que refleja que la aplicación que los docentes prefieren es la de WhatsApp por ser de fácil acceso para la sociedad y porque permite hacer llamadas, enviar fotografías, audio y escritura. Es decir, es uno de los medios que facilitan la comunicación de forma eficaz, por lo que podríamos seguir utilizando esta “App” para fines educativos. Así mismo, los padres de familia tienen el dominio en el uso de esta aplicación, lo cual facilita establecer comunicación e incluso compartir datos entre ellos y de forma inmediata. A lo anterior mencionado, habría que agregar el notable detalle del económico costo que tiene la aplicación, así como su amplia capacidad de cobertura geográfica.

Es relevante mencionar que solo dos docentes utilizaron dos plataformas diferentes que implican la realización de una videollamada o que permite grabar una clase o interactuar en el mismo tiempo con el alumno, lo que refleja la falta de conocimiento de parte de algunos docentes para utilizar otra herramienta tecnológica y lograr una mejor comunicación a distancia con sus alumnos. Por otra parte, también nos demuestra la brecha económica que vive actualmente el país, debido a que no todos los alumnos en el sistema público tienen acceso a internet o a un equipo de cómputo que permita la conectividad, situación que limita el uso de otras herramientas digitales para el logro de la comunicación entre profesores y alumnos. Lo cual muestro en los resultados de la primera pregunta en la siguiente figura 1.

Figura 1

Para la segunda pregunta, partimos de la premisa de que la lectura es prioridad en el trabajo en educación primaria realizado durante esta pandemia, ya que es una actividad que se ocupó en un 100% por cuatro docentes; en más de un 50% por 20 docentes y solo un docente con menos del 50%. Lo anterior refleja que su uso ha sido prioritario en las actividades propuestas de parte de los docentes de Educación Primaria durante esta etapa. Dentro de las actividades propuestas, se fortalecieron habilidades de comprensión lectora que los alumnos de nivel primaria requieren para dar continuidad a su vida académica, ya que es el principal y tradicional medio de adquisición de nuevos conocimientos.

En palabras de Daniel Cassany “La actividad de leer requiere poner en juego un importante número de procesos mentales, entre los que destacan la percepción, la memoria y el razonamiento” (2019, p. 55), por lo que proporcionarles esta actividad mental a los alumnos facilita el desarrollo de habilidades del pensamiento que les permitirán utilizar para otras actividades escolares futuras.

Sin embargo, desde mi perspectiva, esta actividad, al ser el medio de adquisición de otros conocimientos, tendría que ser primordial dentro y fuera de las aulas e incluso en casa, en donde se desarrolló la mayor parte del trabajo durante este confinamiento.

Considero necesario que la lectura se tome con una gran relevancia, no solo escolar, sino social, debido a que esta actividad conlleva más formas y tipos que las siete letras que la componen y es por eso que me llevó a realizar la siguiente pregunta en donde observé que los docentes manifestaron las estrategias que ellos emplearon para promover la lectura en casa durante esta pandemia, que permite comparar la multiplicidad de propuestas.

Figura 2

Dentro de esta figura 2 se encuentran concentradas las estrategias que utilizaron los docentes de educación primaria durante este confinamiento, lo cual me permitió obtener los siguientes resultados. Como estrategias recurrentes, se utilizó la lectura de comprensión y las preguntas de comprensión a partir de una lectura, que son las actividades que más se propusieron por parte de 7 docentes. Dentro de las actividades que también se destacan son la lectura en familia y la lectura compartida, propuesta por 4 docentes cada una, lo que denota que, al ser una actividad que se puede realizar de manera compartida y al permanecer en confinamiento, las familias las podían realizar en conjunto.

Otro porcentaje de docentes coincidieron en las estrategias de obtener inferencias a partir de una lectura, así como localizar información dentro de la lectura, cuestionarios y lecturas de comprensión que dos docentes propusieron. Sin embargo, es relevante mencionar que estas estrategias y las demás que se encuentran en la Figura 2 con una sola propuesta de parte de los docentes son actividades en donde se logran dos tipos de lectura que son literal e inferencial, las cuales planteo a partir de la propuesta de Daniel Cassany (2008), que por su parte propone tres tipos de lectura que se pueden practicar desde casa y en el aula. Estas son: literal donde se decodifica el texto, inferencial que te permite recuperar inferencias elaborativas, pragmáticas o proyectivas; y crítica que implica comprensión de la ideología. Esto en términos generales, ya que es la más compleja.

Una lectura crítica requiere identificar el contexto de partida, reconocer el género discursivo, identificar el contexto de llegada y reaccionar en consecuencia de la lectura. Según Cassany (2008), es como debemos hacer una lectura crítica, que a su vez es compleja, que exige también grandes conocimientos y destrezas del lector, puesto que implica un amplio conocimiento del contexto de la lectura.

Discusión

Dentro de las estrategias empleadas por los docentes de primaria durante este período de pandemia se denotan dos tipos de lectura: la literal, al realizar cuestionarios donde sólo se permite el decodificar el texto y copiar las respuestas, y el tipo de lectura inferencial, que permite recuperar inferencias acerca de la lectura, estrategia utilizada por los docentes que permite identificar partes de un texto y anticipar información.

Asimismo, es necesario prestar atención a quitar las estrategias propuestas por los docentes, las cuales tienen relevancia debido a que todos los profesores encuestados priorizan en actividades de lectura dentro de las estrategias propuestas para este confinamiento, lo cual determina la preocupación de los maestros por esta actividad, ya que su rol es dinámico,  determinan el qué, el cómo, el cuándo y el por qué se utilizan las estrategias de lectura en el aula y ahora en casa de los alumnos también.

Es el docente quien tuvo la responsabilidad de seguir promoviendo actividades de lectura durante este confinamiento, ya que es determinante como guía para promover que los alumnos tengan un rol más activo y autónomo en su aprendizaje. Es necesario conducir a los alumnos a la práctica de la lectura para que encuentren en ella la vía para lograr mayores aprendizajes y que puedan explorar más usos y tipos de textos.

El camino a la lectura es largo y requiere de reforzamiento continuo, que depende en gran medida de las conducciones de los docentes, por lo que sugiero seguir construyendo el abanico de posibilidades de estrategias de lectura en educación primaria e innovar con la participación de los alumnos, algo que durante esta pandemia se ha realizado y que sin lugar a duda se seguirá reflexionando.

Bibliografía

Bodrova y Leong (2004) Herramientas de la mente. México: Pearson.

Cuetos, F. (2010) Psicología de la lectura. Madrid: España.

Cassany, D. (2008) Prácticas letradas contemporáneas. México: Ríos de Tinta, ISBN: 978-968-943-234-0.

Cassany, D. (2019) Laboratorio lector. España: Anagrama.

Mialaret, G. (2011). Psicología de la educación.  Buenos Aires, Argentina: Siglo veintiuno editores.

Kalman, Judith (2003). El acceso a la cultura escrita: la participación social y la apropiación de conocimientos en eventos cotidianos de lectura y escritura. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 8 (17), [Fecha de Consulta 15 de abril de 2020]. ISSN: 1405-6666. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=140/14001704

Millán L. (2010). Modelo didáctico para la comprensión de textos en educación básica. Revista de Teoría y Didáctica de las Ciencias Sociales, (16),109-133. [fecha de Consulta 15 de Abril de 2020]. ISSN: 1316-9505. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=652/65219151007

Villagránt, A. y Harris D. (2009). Algunas claves para escribir correctamente un artículo científico. Revista chilena de pediatría80(1), 70-78. https://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062009000100010

Real Academia Española. (2001). Epidemia. En Diccionario de la lengua española (22.a ed.). Recuperado de https://dle.rae.es/epidemia?m=form

Solé, I. (1998) Estrategias de lectura. Madrid: Grao.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-lectura-en-tiempos-de-pandemia/

Imagen:  https://pixabay.com/

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Pugna global por la vacuna del coronavirus

Por: Eduardo Febbro

 

Compiten intereses de los Estados y los grupos farmacéuticos.

Estados Unidos, China, la Unión Europea y la industria farmacéutica se lanzaron a la búsqueda improvisada del antídoto contra la covid-19.

 ¿Quién se quedará con el tesoro de la patente de la vacuna contra la covid-19 ?. Una auténtica batalla científica, diplomática y financiera entre Estados y grupos farmacéuticos se está desplegando en el telón de la búsqueda de la vacuna que pondrá termino a la pandemia que infectó a millones de personas en el mundo y mato a otros miles y miles de seres humanos. Cuatro actores mundiales ocupan el primer plano: Estados Unidos y su estrategia ultranacionalista, China, para quien la vacuna sería una sólida victoria diplomática, la Unión Europea — un jugador que ingresó con mucho atraso en esta batalla global– y la industria farmacéutica.

El presidente norteamericano, Donald Trump, eligió la famosa doctrina llamada “Frank Sinatra” que se refiere a la canción My Way interpretada por el cantante en los años 60 para marcar sin ambigüedad su conducta: la haremos en casa, rápido y nosotros solosTrump se ha fijado un plazo que la comunidad científica mundial juzga imposible, es decir, noviembre de 2020, una fecha que coincide con las elecciones en los Estados Unidos. Cuando presentó el proyecto, Trump lo bautizó « Operation Warp Speed » en alusión directa a la serie Star Trek y la velocidad de las naves espaciales que vuelan más rápido que la velocidad de la luz.

Actualmente, hay 183 equipos internacionales trabajando en un proyecto de vacuna. Frente a ellos están los grupos farmacéuticos, casi todos captados y subsidiados por la administración norteamericana y Europa. Se destacan varios, entre ellos tres muy avanzados: GlaxoSmithKline (GSK), Merck & Co (MSD), Pfizer, Janssen-Johnson & Johnson, Sanofi Pasteur. También aparece la china CanSino que trabaja asociada con el Beijing Institute of Technology. Los más adelantados son: Moderna Therapeutics (Estados Unidos, 500 millones de euros en subsidios), AstraZenec (británico sueco, mil millones de euros de subsidios) y Sanofi (multinacional francesa que recibió 226 millones de euros de las cajas la Biomedical Advanced Research and Development Authority, Barda, la agencia federal de investigación médica de Estados Unidos).

En mayo de este año, el presidente de Sanofi, Paul Hudson, le dijo a Bloomberg que Sanofi, en caso de que descubriera la vacuna, la distribuiría primero en los Estados Unidos porque Washington “comparte los riesgos” de la investigación. Frente a la polémica que suscitaron estas declaraciones, los portavoces del grupo salieron a calmar las inquietudes y prometieron “servir a los franceses”. El presidente francés, Emmanuel Macron, ya dijo en mayo que le vacuna debería ser “un bien público mundial”. En el mismo sentido se expresó el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, para quien la vacuna “debe ser vista como un bien público mundial, como una vacuna de los pueblos”. La Unión Europea “anhela” un “acceso universal rápido y equitativo” mientras que el presidente chino, Xi Jinping, prometió que si sus investigadores tenían éxito Pekín pondría su descubrimiento en acceso libre. Los industriales llaman a todas las puertas para conseguir financiación. La de los Estados y la de los fondos como la Coalición Internacional CEPI (Coalition for Epidemic Preparedness Innovations), cuya sede está en Noruega y cuenta con un “colchón” de 680 millones de euros consagrados a la selección y financiación de proyectos.

Es casi un sueño pensar en una posibilidad gratuita cuando está en juego un mercado de 65 mil millones de euros. La noción de bien público mundial apareció en los años 90, sobre todo a partir de las teorías de Charles Kindleberger, quien definió al bien público mundial como “un conjunto de bienes accesibles a todos los Estados que carecen de un interés individual por la producción”. No parece ser el caso, tanto más cuanto que la noción de “bien público mundial” reposa sobre una estructura ya desaparecida: la cooperación entre los Estados. Trump se quiere salvar a si mismo, China su prestigio y Europa pedalea detrás de las dos potencias mundiales. Los Estados financian sus propios laboratorios y centros de investigaciones al mismo tiempo que se “garantizan” la disponibilidad de la vacuna ante los grupos farmacéuticos.

La Unión Europea reveló hace unos días que invertiría 4 mil millones de euros en las cajas de los grupos farmacéuticos. Sin adelantar el precio, Francia, Alemania, Italia y los Países Bajos consiguieron que el laboratorio AstraZeneca entregue 400 millones de dosis si descubre la vacuna, y ello sin sacar beneficio alguno. El mismo laboratorio se comprometió a distribuir dos mil millones de dosis en el mundo a un precio equivalente al costo de producción. La fundación internacional GAVI (fundada hace 20 años por Bill Gates) bloqueó anticipadamente 300 millones de dosis del laboratorio AstraZeneca para repartirlas en los países pobres. En cada caso, el poder lo tienen los grupos farmacéuticos y no los Estados o la investigación pública. El sector público no hace más que negociar y pagar a los laboratorios en las mejores condiciones posibles un descubrimiento en gestación, pero no real. Es una lotería hacia el futuro. Muchos anuncios y poca transparencia. La doctora Nathalie Ernoult, miembro de Médicos del Mundo y del Instituto de Relaciones Internacionales estratégicas, recuerda que “para asegurarse de que las promesas van a cumplirse, habría que conocer el contenido de los contratos, lo que no es el caso hoy”.

La búsqueda de la vacuna se parece en mucho a la forma en que la pandemia fue combatida: a tientas, improvisando, corriendo detrás de la propagación del virus, con potencias enfrentadas, científicos populistas o charlatanes que promocionan sus milagros en las redes sociales sin la más lejana certeza científica. 

Los Estados apuestan por los laboratorios más avanzados en las investigaciones, pero, de hecho, la vacuna aún no existe. Hay unos cien proyectos sobre la mesa, pero sólo diez están siendo probados en los seres humanos, de los cuales 5 en China. Se han invertido miles de millones de euros en la elaboración de una vacuna contra el SIDA y la Malaria y ambos tratamientos tampoco existen pese a que matan, respectivamente, 770 mil y un millón de personas cada ano. La covid-19 es objeto de una pugna global entre intereses políticos, públicos, financieros, diplomáticos y tecnológicos. La carrera hacia el descubrimiento de una vacuna es un espejo perfecto de lo que ocurrió y sigue ocurriendo con esta pandemia. Una improvisación globalizada.

 

Fuente e imagen: https://www.pagina12.com.ar/273134-pugna-global-por-la-vacuna-del-coronavirus

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