La (des)educación de Cameron Post, de Desiree Akhavan, nos transporta a un centro de reorientación sexual. La película cuenta con un toque indie y cierto regusto al cine adolescente de John Hughes
Desiree Akhavan (1984), directora neoyorquina de padres iranís, ha dedicado su corpus fílmico a indagar en la construcción de la identidad y la sexualidad femenina en un mundo que se empeña en definirnos a través de férreas y estrictas etiquetas. En Appropriate Behavior (2014), su debut en el largometraje, y en The Bisexual (2018), serie coproducida por Hulu y Channel 4 que en España puede verse en Filmin, la directora asumía el papel protagonista y desnudaba su incapacidad para encajar su propia bisexualidad tanto en la comunidad iraní de su familia como en el entorno LGTBIQ, en el que muchos consideran esa ambivalencia como una excentricidad o una impostura.
Si en estas obras cercanas a la no ficción las referencias explícitas basculan de Woody Allen a Lena Dunham, pasando por Noah Baumbach o el mumblecore de los hermanos Duplass, en La (des)educación de Cameron Post, película que completa su filmografía y que se estrena este viernes en España, nos encontramos con una propuesta que calca el tempo y el estilo visual de los grandes hits del cine independiente estadounidense reciente y que retoma el espíritu del cine adolescente de John Hughes, principalmente de El club de los cinco y 16 velas.
Ganadora del Gran Premio del Jurado del Festival de Sundance en 2018 y de la Espiga de Plata de la Seminci, la película adapta la novela homónima de Emily Danforth sobre una joven huérfana que es obligada por su conservadora tía a internarse en un centro de terapia para reorientar su sexualidad tras salir a la luz su relación homosexual con una compañera de clase. La protagonista, interpretada por una solvente Chloë Grace Moretz, es una chica introvertida que deberá o bien optar por abrazar el cambio que promueve el centro o engrosar las filas de la resistencia que representan Jane (Sasha Lane) y Adam (Forrest Goodluck).
Akhavan empatiza con todos los personajes, incluidos los que tratan de ‘curar’ la homosexualidad de estos adolescentes
Frente a otras propuestas con argumentos parecidos, como la visualmente excéntrica But I’m a Cheerleader (Jamie Babit, 1999) o la más melodramática Identidad borrada (Joel Edgerton, 2018), la película de Akhavan destaca por la capacidad de la directora y guionista de empatizar con todos los personajes, incluso con los responsables del centro que, en definitiva, enseñan a los internos algo tan detestable como es odiarse a uno mismo.
Una terapia peligrosa
El programa diseñado por la estricta Dra. Lydia Marsh (Jennifer Ehle) consiste en terapias de grupos e individuales, sermones, ejercicios al aire libre, conciertos de rock cristiano… Este método se supone que sirvió para neutralizar la conducta pecaminosa de su hermano, el reverendo Rick (un magnífico John Gallagher Jr.), ahora su mano derecha en el centro. La manera de construir el personaje de Rick es el gran logro del filme porque, aunque al principio parece uno de esos pervertidos con bigote de las películas de Todd Haynes, al final la directora le otorga una cierta redención al mostrar su sufrimiento y sus dudas. En realidad, no es más que un hombre que quiere ayudar a los demás.
Finalmente, La (des)educación de Cameron Post se encuentra en un punto intermedio entre el filme ambientado en instituciones mentales y los que trascurren en un campamento de verano. Aunque, sobre todo, es una película de aprendizaje en la que Cameron deberá encontrar su camino y aceptar que los mayores están tan perdidos como ella.
Fuente de la reseña: https://elcultural.com/como-aprender-a-odiarte-a-ti-mismo
Para forzar al gobierno del presidente Emmanuel Macron a reabrir las negociaciones, cientos de docentes se negaron esta semana a entregar las notas de este examen de evaluación final de los estudios secundario
En Francia los profesores están en huelga y no entregaron las notas finales en protesta a reforma de Macron.
Miles de estudiantes de secundaria que debían recibir hoy los resultados de las pruebas del bachillerato, se quedaron sin sus notas finales debido a una huelga de profesores contra una reforma educativa.
Para forzar al gobierno del presidente Emmanuel Macron a reabrir las negociaciones, cientos de docentes se negaron esta semana a entregar las notas de este examen de evaluación final de los estudios secundarios.
El baccalauréat, o “bac”, como se conoce familiarmente al bachillerato constituye un rito transicional del colegio a la universidad. Podríamos decir que es como la PSU chilena. Al nerviosismo que rodea la espera de los resultados , los medios captan cada verano las reacciones de los adolescentes enterándose de sus notas colgadas en el frente de sus escuelas, se añade este año la incertidumbre de saber si los conocerán.
Según el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, que tacha a esta maniobra de “sabotaje”, alrededor de 700 profesores se negaron a entregar las notas. Esto representa alrededor de 30.000 exámenes.
Los huelguistas intentan convencer al gobierno de que reabra las negociaciones sobre una reforma del bachillerato francés, que según sus opositores acabará con el carácter nacional del diploma de estudios secundarios, que debe entrar en vigor para el curso 2021.
Esta reforma hace parte de las promesas electorales de Emmanuel Macron, que estimaba que el bachillerato tal y como estaba concebido no preparaba adecuadamente a los adolescentes para la universidad y el mercado laboral.
“Ahora, como muchos de mis compañeros, tengo dudas. Me siento estresada e indignada. Estudiamos dos o tres meses y ahora no sabemos si nuestro esfuerzo al final va a haber valido de algo”, protestó una estudiante del secundario La Bruyère en Versalles citadaInfobae.
Fuente de la noticia: https://www.eldinamo.cl/actualidad/2019/07/05/francia-profesores-estan-en-huelga-y-no-entregaron-notas-finales/
El 27,7% de los jóvenes que se graduaron en 2014 no tenía trabajo cuatro años después y el 37,2% de los titulados que trabajan desempeñan tareas de categorías inferiores a su cualificación
La mejor inversión que un país puede hacer para prosperar es en educación. Cuanto mayor sea el nivel de formación de sus ciudadanos, más vitalidad tendrá su economía y mejor podrá encarar los requerimientos de un sistema productivo cada vez más complejo y tecnificado. Precisamente por la importancia estratégica de esta inversión no podemos permitirnos malbaratar una parte tan sustancial del esfuerzo realizado en formación universitaria. Que un 27,7% de los jóvenes que se graduaron en 2014 no tuviera trabajo cuatro años después y que el 37,2% de los titulados que trabajan desempeñen tareas de categorías inferiores a su cualificación indica un grave desajuste entre los recursos destinados a la formación superior y la capacidad del mercado laboral para aprovechar recursos tan valiosos.
Los datos del estudio sobre la inserción laboral de los graduados publicado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades revela que el problema es estructural y persistente en el tiempo y que no es posible atribuirlo a la coyuntura económica. No es normal que mientras en España el PIB crece más vigorosamente que el promedio de la Unión Europea, los jóvenes graduados españoles tengan una tasa de desempleo y sobrecualificación profesional muy superior a la media.
El problema no radica en la calidad de la formación, similar a la de otros países, sino en la planificación de la oferta de los estudios universitarios y las deficiencias del mercado laboral. Tras la aplicación del plan Bolonia se ha producido una proliferación de títulos que no se corresponde con la demanda laboral real. Hemos pasado de 145 titulaciones a más de 2.000 y la distribución de los alumnos no se ajusta a las salidas laborales de las diferentes carreras. La sobrecarga de estudiantes en ramas humanísticas conduce a que sus titulados acaben haciendo otros trabajos, con frecuencia menos cualificados. Los 74.000 alumnos que en diez años han perdido las carreras técnicas, pese a ser las de mayor empleabilidad, indican que algo falla en la información y los estímulos que reciben los alumnos a la hora de decidir algo tan importante como la futura profesión.
A ello hay que añadir un mercado laboral anómalo en el que solo las grandes empresas parecen en condiciones de absorber a los titulados de mayor cualificación. El tejido industrial y cierta cultura empresarial hacen que muchas de las pequeñas y medianas empresas apenas inviertan en innovación. El estudio muestra que la precariedad está afectando también a las capas de la población con mayores niveles de estudios, y dentro de ella a las mujeres en una escandalosa mayor proporción. No podemos seguir así. Este debe ser uno de los asuntos que el nuevo Gobierno tiene que abordar con mayor celeridad.
Fuente del artículo: https://elpais.com/elpais/2019/07/04/opinion/1562260658_300737.html
Sólo siete países de la UE garantizan el cuidado infantil y la educación temprana al acabar la baja de maternidad
Solo siete países de la UE -Dinamarca, Alemania, Estonia, Letonia, Eslovenia, Finlandia y Suecia_garantizan una plaza pública en servicios de Cuidado Infantil y Educación Temprana (ECEC) en la UE para bebés de entre seis y 18 meses poco, después del parto o inmediatamente después de terminar la baja por maternidad o parental, según un estudio publicado este jueves por la Comisión Europea.
Las plazas se garantizan desde los tres años en España, República Checa, Francia, Luxemburgo, Polonia y Reino Unido y Hungría, país donde el Cuidado Infantil y la Educación Temprana es obligatoria desde esta edad, mientras que en Bélgica se garantiza desde los 2 años y medio, según los datos del informe.
En cambio, Dinamarca garantiza plaza pública desde los seis meses, Finlandia desde los nueve meses, Eslovenia a partir de los 11 meses, Suecia y Alemania desde el año y Letonia y Estonia, a partir del año y medio.
Sólo en seis países -Dinamarca, Alemania, Estonia, Eslovenia, Finlandia y Suecia_ no tienen déficit de cuidados infantiles, es decir, que se garantiza la plaza pública en cuidados infantiles y educación temprana nada más terminar la baja por maternidad remunerada o el periodo de cuidado parental.
En el caso de España se sitúa en 2 años y ocho meses si se tiene en cuenta que las plazas sólo se garantizan desde los tres años y la baja por maternidad dura cuatro meses.
Además de en España, el déficit se sitúa entre los dos y tres años en Francia, Bélgica, Luxemburgo, Polonia y Reino Unido, mientras que en República Checa, Letonia, Polonia y Hungría oscila entre el año y el año y medio y es mucho mayor, entre cinco y seis años, en Irlanda, Italia, Lituania y Rumanía.
Solo en República Checa, Croacia, Lituania, Finlandia y Suecia los cuidados infantiles y la educación temprana es obligatoria el año antes de comenzar la educación primaria obligatoria y sólo es obligatoria desde los tres años en Hungría.
Francia plantea hacerla obligatoria a partir de los tres desde septiembre y en Bélgica y Eslovaquia preparan una normativa para hacerlo obligatoria el último año antes de comenzar primaria a partir de septiembre de 2020.
Fuente de la noticia: https://www.europapress.es/epsocial/igualdad/noticia-solo-siete-paises-ue-garantizan-cuidado-infantil-educacion-temprana-acabar-baja-maternidad-20190704180342.html
Desde 2014, los estudiantes de 1º a 4º de Primaria de los colegios canarios reciben noventa minutos semanales de educación emocional gracias a la asignatura ‘EMOCREA’. Pero, ¿en qué consiste? Antonio Rodríguez, uno de sus impulsores, nos cuenta cuáles son los verdaderos objetivos.
Aunque al principio se aceptó con bastante recelo, Canarias se convirtió en 2014 en la primera Comunidad Autónoma en impartir educación emocional en las aulas de manera obligatoria. Ese año se creó la asignatura ‘EMOCREA’ fundamentada en la creatividad, la regulación y la conciencia emocional, la cual pretende educar el corazón emocional. Uno de sus impulsores fue Antonio Rodríguez, docente en la Universidad de La Laguna (Tenerife) y autor del libro ‘Educaemoción’ en el que aporta 100 propuestas para que cualquier docente lleve a cabo. Hemos hablado con él sobre los objetivos de la asignatura, los resultados que esperan obtener y sobre por qué es importante trabajar las emociones desde la infancia.
Pregunta: Fue el promotor en introducir la educación emocional en Canarias hace ya cinco cursos, ¿cuál fue la clave que le llevó a tomar esta decisión?
Respuesta: Haciendo honor a la verdad no puedo asumir la paternidad del área ‘Educación Emocional y para la Creatividad’ (EMOCREA), que es como se denomina la asignatura que hace cinco cursos académicos se implantó de forma pionera en el sistema educativo canario.
Mi aportación en un primer momento fue ofrecer un marco de argumentación para que la administración educativa tomase la decisión política de iniciar el procedimiento formal de aprobación de esta oferta curricular. Posteriormente aporté un modelo teórico desde el que realizar la traducción en criterios de evaluación y contenidos; así como ayudar en la toma de decisiones de todo el proceso de elaboración del currículum.
La condición de ‘padres’ hay que otorgársela a Agustín Gorrín y Antonio Gómez, maestros y técnicos en aquel momento de la Consejería de Educación, quienes junto con las ‘madres’ de EMOCREA, las cuatro maestras encargadas de diseñar el currículum del área, ‘parieron’ esta innovación curricular de gran alcance, única en el estado español y en la Unión Europea (si exceptuamos Gran Bretaña y Malta).
P: ¿Han notado beneficios en el alumnado desde entonces? ¿Cuáles son los más significativos?
R: En estos momentos, y después de cinco cursos académicos de vida del área EMOCREA, hemos iniciado el proceso de evaluación extensiva de su implantación. Por tanto, resultados representativos de la realidad del sistema educativo canario, aun no tenemos. Sí que hemos realizado varios estudios sistemáticos con la muestra de centros que hemos acompañado durante este tiempo, utilizando como evaluación las perspectivas del alumnado, el profesorado y las familias. Resumiendo mucho diríamos que la conclusión principal es que en relación a la mejoras producidas, lo relevante es que tanto en lo relativo a la adquisición por parte del alumnado de las competencias establecidas en el currículum, a las competencias emocionales que posee el profesorado, como, sobre todo, a la valoración que estos hacen de la implantación del área; se constata la bondadosa influencia que ha tenido esta propuesta curricular.
Resulta especialmente interesante haberle pedido su opinión al alumnado que ya no disfruta de las sesiones de EMOCREA, dado que se encuentra cursando 5º de Primaria (porque el área solo se imparte de 1º a 4º), por lo que de contraste tiene su experiencia. Todos nos transmiten la tristeza de haber tenido que dejar de cursar la asignatura.
P: ¿En qué consiste EMOCREA, la asignatura para trabajar emociones y creatividad en clase en los colegios canarios?
R: Nuestra propuesta consiste en ‘encastrar’ dentro del tiempo y el espacio escolar, en su núcleo central, el corazón emocional y creativo de los protagonistas del hecho educativo: docente y estudiante. Hacerlo presente desde el trabajo intencional, sistemático y consciente de las competencias que nos hacen más humanos.
Partimos de una visión educativa-competencial de la emocionalidad, o lo que es lo mismo, nos basamos en la idea de que la gestión eficaz de nuestras emociones se puede y se debe aprender.
Nos basamos en la idea de que la gestión eficaz de nuestras emociones se puede y se debe aprender
P: ¿Por qué cree que es necesaria una educación emocional personalizada dentro del aula?
R: Mires por donde lo mires hay muchas razones para hacer ver la necesidad de educar nuestro corazón emocional. De hecho la aventura de EMOCREA arrancó con un argumentario que sirvió para ayudar a convencer a los responsables políticos de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. En él se recogían avales procedentes de las más diversas disciplinas académicas: la sociología, la neurociencia, la psicopedagogía, hasta la economía; señalan que para sobrevivir en este mundo diferente que se abre tras la ventana del cambio de siglo, nos hace falta otra manera de sentir.
Pero, si tuviésemos que resumirlo en el fundamento esencial te diría lo siguiente. Piensa. ¿De qué está hecha el alma humana? Reflexionemos sobre aquellos acontecimientos vitales que han marcado significativamente nuestras vidas. Rescatemos de nuestra memoria los sucesos, experiencias, hitos que han influido decisivamente para que seamos quienes somos, que se han escrito con negrita en nuestra biografía, y que van a afectarnos en nuestro proyecto vital. ¿Qué es, en esencia, lo que los hace tan relevantes? ¿Qué materia prima constituye a estos hechos para que posean este poder de impacto existencial? Pensemos…
Seguramente la respuesta ha surgido casi automáticamente: emociones.
La principal razón para plantearnos la necesidad de ‘educar el corazón’ hace referencia a que si realmente queremos alcanzar el bien preciado de la felicidad, debemos alinearnos con nuestra propia humanidad, y dejar de ir en contra de nuestra esencia de persona. Si somos vivencialmente emociones conscientes compartidas, pongámoslo en la primera página de nuestra agenda educativa de modo que enseñemos a nuestro alumnado a aprender a ser feliz.
hay muchas razones para hacer ver la necesidad de educar nuestro corazón emocional
P: ¿Qué incluye el programa de educación emocional obligatorio en Canarias?
R: Se trata de un conjunto de contenidos que deberían atravesar la totalidad del currículum. Pero frecuentemente ese deber es desplazado por las urgencias curriculares y al final por querer aparecer en todos lados termina estando en ningún sitio.
Los tres bloques en los que se organiza el currículum oficial del área ‘Educación Emocional y para la Creatividad’ para los cursos de 1º a 4º de Primaria, serían los siguientes:
Conciencia emocional. Con este bloque hacemos referencia a la traducción competencial de nuestra capacidad de darnos cuenta de nuestro mundo emocional, o lo que es lo mismo, pensar y sentir que sentimos. ¿Cómo? Primero, y antes que nada, sintiendo, es decir, experimentando corporalmente nuestras emociones. Segundo, aceptando, asumiendo esa experiencia emocional como nuestra. Y tercero, comprendiendo, descifrando nuestro mundo emocional.
Regulación emocional. El segundo bloque nos presenta dos competencias relacionadas con la capacidad de ajustar nuestras experiencias emocionales, de modo que podamos vivirlas de forma protagonista, y no como rehenes de su automatismo: autocontrolar nuestra impulsividad emocional y la asunción de responsabilidades de la expresión de nuestro mundo afectivo.
Creatividad. En el tercer bloque lo que se pretende es que los estudiantes se sientan creativos practicándola en su vida cotidiana, de manera que sean capaces de identificar los obstáculos sociales y emocionales que limitan su creatividad, para así promover la autoconfianza en sus propias capacidades creativas y desde ahí se posibilite el desarrollo de proyectos sencillos de carácter emprendedor en sus diferentes vertientes (económica, científica, social, artística,…), poniendo en uso las capacidades vinculadas al pensamiento divergente y las actitudes innovadoras
Hay que advertir que con respecto a los cursos de 5º y 6º y la etapa de Secundaria hemos desarrollado una propuesta curricular que daría continuidad a lo legislado actualmente respecto a la ‘Educación Emocional y para la Creatividad’.
P: ¿Cuáles son los resultados que se esperan obtener con él?
R: En un primer nivel de efectos anticipo que EMOCREA ayudará a afrontar problemáticas más urgentes como el fracaso escolar y el abandono educativo temprano. Creo que uno de los factores que más determina esta realidad conflictiva es la falta de respuesta a las necesidades educativas, no solo especiales, sino personales del alumnado.
Tenemos la convicción de que cuando el corazón afectivo se haga educativamente presente en el aula, su potencia atrapará a quienes se abran a su latido emocional, y entonces ya no será necesaria EMOCREA. Así, tendremos Matemáticas, Lengua, Ciencias o Naturales emocionantes.
Tenemos la convicción de que cuando el corazón afectivo entre en el aula, su potencia atrapará a quienes se abran a su latido emocional
P: ¿Deberían formarse en educación emocional todos los docentes o sólo los que impartan la asignatura?
R: Educar es algo más que transmitir información. Para eso no hacen falta docentes, la máquina lo hace mejor. Por eso defendemos que el principal recurso que tenemos para hacer efectiva la educación emocional es la ‘presencia’ honesta, consciente y emocional del docente en el aula.
Cuando abordamos el reto de implantar la educación emocional en el aula, priorizamos la demanda inmediata de los docentes: recursos para llevarla a la práctica en el aula.
Por ello, hemos lanzado ‘Amor Educativo Competente’, una competencia general que implica conectar emocionalmente con los estudiantes y saber hacerlo desde una perspectiva educativa para favorecer el aprendizaje y el desarrollo personal. Así es, en Canarias también somos pioneros en ofrecer asignaturas específicas de formación en educación emocional para los futuros docentes.
P: ¿Cómo cree que podría extenderse al resto de Comunidades Autónomas?
R: Lo revolucionario de EMOCREA no es solo el currículum, sino que aparezca en el Boletín Oficial de Canarias, porque con ello hemos posibilitado oficialmente un espacio en el horario escolar, una prescripción curricular para la programación de todo docente canario (del sistema público, concertado y privado), y sobre todo un lugar significativo dentro del aula, para que eso que nos define como seres humanos, nuestra capacidad para sentir que sentimos y para hacer sentir a los demás, sea objeto de aprendizaje, y, por tanto, de enseñanza.
Aunque no existe precedente alguno en el estado español y muy pocos en el contexto europeo, la implantación formal de áreas curriculares que aborden la adquisición de competencias emocionales y creativas terminará siendo una realidad.
P: Es autor de ‘EducaEMOción’, un libro que ofrece más de 100 actividades de educación emocional. ¿A quién va dirigido?
R: Para los docentes que están inmersos en la educación emocional, este material viene a confirmar lo que ya saben. Y para el profesorado que aún no se ha puesto en la tarea, porque lo justifica con un no sabe o no puede (porque al que no quiere hasta que él no decida cambiar no hay nada que hacer) ya no hay pretexto.
‘EducaEMOción’ es un manual de instrucciones que contiene la llave para abrir la puerta del cambio educativo, porque entra en la cerradura del alma, el corazón emocional, de quienes pueden realizar la transformación de la escuela: el profesorado, el alumnado y las familias. Por eso aunque su destinatario principal sea el colectivo docente también tiene vocación de alcanzar el hogar y concitar a los padres y madres a participar de forma cómplice en esta revolución de la escuela desde la afectividad.
P: Por último, un pequeño test. ¿Qué te sugieren las siguientes palabras?
Emociones: son las unidades psicosociales a partir de las cuales las personas le damos sentido a nuestra existencia y, en particular, a lo que aprendemos.
Infancia: etapa clave del desarrollo psicosocial de la persona que en el momento histórico actual se caracteriza por una alta vulnerabilidad.
Docencia: la función general de ayudar a un estudiante a aprender. Un docente enseña porque su alumnado aprende.
Aprendizaje: eso es lo relevante del acto educativo, y para eso y por eso los docentes enseñan.
Innovación educativa: Aprecio un exceso de discursos pedagógicos que defienden la innovación centrada en los ‘cómo’ y en los ‘cuánto’, olvidándose que lo central del acto educativo son los ‘quienes’. Por eso frente a este enfoque epidérmico soy más partidario de la innovación hacia el interior que promueva un sistema educativo que educa desde el corazón.
Fuente de la entrevista: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/antonio-rodriguez-educar-corazon-emocional/107191.html
Bofetadas, pellizcos o cualquier tipo de práctica que implique un castigo físico a los menores son ya historia en Francia.
El parlamento francés ha aprobado por unanimidad una ley que prohíbe a los padres y docentes de todo el país emplear la violencia física o psicológica en las casas y colegios franceses.
AUTORIDAD PARENTAL SIN VIOLENCIA
La medida, que ya fue respaldada por la Asamblea Nacional, tiene como objetivo que los padres puedan regañar a sus hijos sin necesidad de emplear la violencia como ejemplo educativo.
Además, el secretario de estado francés en materia de educación, Adrián Taquet, ha asegurado que este texto favorecerá la igualdad entre niños y adultos, y que ya se han puesto en marcha campañas de información para padres, y de formación para los profesores.
Con la aprobación de esta ley educativa, Francia se convierte en el país número 56, de los 193 países miembros de las Naciones Unidas, en el que prospera una enmienda con estas características y en donde la protección del menor adquiere una mayor relevancia.
Fuente de la noticia: https://irispress.es/2019/07/03/prohibidos-los-castigos-fisicos-a-menores-en-francia/
El 28 de junio se celebra el Día Internacional del Orgullo Gay (LGTBI) y, con este motivo, Nando López, docente y escritor de novelas juveniles que se caracterizan por dar visibilidad a este colectivo, nos recomienda diez títulos en torno a esta temática que son idóneos para recomendar a los adolescentes.
Las clases de Nando López, docente de Secundaria, son una ventana a la visibilidad LGTBI, algo por lo que también aboga fuera de las aulas gracias a su faceta de novelista y dramaturgo. Sus obras juveniles, entre las que se encuentran ‘La edad de la Ira’ (Finalista al Premio Nadal 2010), ‘#Malditos16’ (candidata al Premio Max a la Autoría Revelación), ‘Nadie nos oye’ o ‘En las redes del miedo’, permiten acercar al lector a la adolescencia del siglo XXI. Los protagonistas de las mismas son diversos en sus orientaciones e identidades y abordan conflictos como la homofobia interiorizada, el bullying LGBTIfóbico o el repunte de las agresiones homófobas. Como fiel defensor de esta visibilidad y aprovechando el Día del Orgullo, que se celebra el 28 de junio, a continuación comparte con nosotros los diez libros de temática LGTBI que más le han marcado y que considera indispensables en cualquier biblioteca.
Leer para encontrarnos. Libros con Orgullo
La literatura nos permite observarnos, conocernos, interrogarnos. Una ventana abierta a nuestra identidad en la que, en muchos momentos de nuestra vida, buscamos otras voces que nos permitan encontrar la nuestra. Palabras que nos ayuden a romper nuestra soledad. Y, por qué no, que nos empoderen. Necesitamos que la página impresa se vuelva espejo para que, además de pasear a lo largo del camino del que hablaba Stendhal, se interne en nuestras dudas, en el laberinto de nuestros vértigos, entre sus luces y sombras.
En mi caso, los diez títulos que voy a mencionar (¡qué difícil ha sido elegir solo diez!) fueron importantes en ese viaje. Algunos, como la poesía de Cernuda o las novelas de Woolf, ocupan un lugar privilegiado en mi equipaje porque me ayudaron a construirme en mi adolescencia. Otros, como las obras de Alison Bechdel o Le Fanu, lo son porque llegaron a mí cuando buscaba palabras para compartir con mi alumnado.
Esta no es, por tanto, una selección canónica ni sistemática, tan solo se trata de diez obras sin las que no puedo explicarme, diez títulos ya clásicos -incluso los más recientes- y que no solo brillan por su capacidad para retratar personajes y realidades LGTBI, sino porque logran el verdadero milagro que define el hecho literario: convertir sus personajes y realidades singulares en vivencias universales.
Leánlos (o reléanlos), disfrútenlos y, si tienen adolescentes cerca, recomiéndenselos.
1Confesiones de una máscara
“Pese a que en la infancia leía cuantos cuentos de hadas estaban al alcance de mi mano, las princesas jamás me gustaron. Solo me gustaban los príncipes”.
Recuerdo la impresión que me causó esta lectura la primera vez. Con el tiempo, cuando he vuelto a ella, he descubierto nuevos matices, pero siempre revivo el estremecimiento que sentí en mi adolescencia, cuando atravesaba estas páginas y encontré el testimonio, descarnado y sugerente, del descubrimiento de su sexualidad por parte del narrador protagonista.
Relato aubiográfico (quién dijo que la autoficción es una moda reciente) en el que lo vivencial, lo lírico, lo narrativo y lo filosófico se combinan hasta dar lugar a una obra tan bella como, a la vez, dolorosa. Porque esa máscara -ese teatro donde ser es sinónimo de impostar- es el relato de otras muchas máscaras. De las que han sido y de las que, por desgracia, siguen siendo.
Autor: Yukio Mishima Editorial: Alianza Editorial
2Carol
“Pensó en la gente que había visto dándose la mano en las películas, ¿por qué no podían dársela ellas? Pero cuando Therese una vez le tocó el brazo mientras estaban eligiendo un dulce en una pastelería, Carol murmuró: No”.
Agraciada con una segunda vida tras el estreno de la película que protagonizaban Cate Blanchett y Rooney Mara, ‘Carol’ es una de las novelas más fascinantes de Patricia Highsmith. No es raro encontrar personajes o, cuando menos, pulsiones homosexuales en sus novelas (mucho hay que hablar al respecto de su célebre y complejísimo Mr. Ripley), pero sí resulta mucho más insólito dar con una historia tan intimista en la que, además de una bella historia de amor, se nos cuenta el paso de la juventud -y su inocencia- a la madurez -y su visión más desconfiada- del personaje protagonista, una Therese que se enamora de Carol en un romance que las cambiará a ambas para siempre.
Recomendable no sólo por la calidad de la prosa de Highsmith -maestra del ritmo y de los silencios-, sino también porque es una de esas historias LGBTI donde, junto con las sombras, encontramos la luz. La esperanza. Y hasta la posibilidad de un final feliz. Y también necesitamos eso.
Autor: Patricia Highsmith. Editorial: Anagrama
3Reflejos en un ojo dorado
“En su mente se mezclaban una docena de proyectos para hacer sufrir al soldado. Y, en el fondo de su corazón, el capitán sabía que el odio, apasionado como el amor, duraría tanto como su propia vida”
Pocas voces han sido capaces de abordar la represión, el deseo y la violencia con la fuerza y el vigor de Carson McCullers. Autora de novelas y relatos inolvidables, en esta narración tan breve como intensa consigue adentrarse en la intimidad de sus personajes, tejiendo una red sensual y claustrofóbica, un estudio psicológico voraz y crudo que nos lleva a preguntarnos por cómo las cadenas -sociales, familiares o autoimpuestas- pueden llegar a mutilar nuestra identidad y que, por momentos, recuerda el ‘tour de force’ que describe con simbólica agudeza Melville en su ‘Billy Budd’, entre Billy, el marinero que da título a esta novela, y Claggart, su capitán.
Carson McCullers nos ofrece un apasionante ejercicio de ‘voyeurismo’ literario -físico y psicológico- en el que, a través de esos reflejos, podemos asomarnos a los demonios que nos asolan cuando condenamos nuestra identidad.
Autor: Carson McCullers Editorial: Seix Barral
4Carmilla
“Pensarás que soy cruel y egoísta, Laura, pero el amor es egoísta por naturaleza. Y cuanto más apasionado, más lo es. No imaginas lo celosa que estoy. Debes venir conmigo y amarme u odiarme hasta la muerte, pero seguir conmigo”.
Novela de terror y, como las grandes historias de vampiros, también de amor. Esta narración breve, protagonizada por una vampira adolescente -en sus formas, aunque inmortal en su cronología- que se enamora de otra joven es, sin duda, un pequeño hito en la historia de la literatura de tema lésbico. Y no solo por la sensualidad con que se describe esa historia de amor y de deseo, sino por la capacidad de Le Fanu para la creación de ambientes y atmósferas.
Este es uno de esos títulos que podrían atrapar a cualquier lector adolescente gracias a su ritmo, su agilidad y su dominio del misterio y del terror. Y que, a la vez, puede ayudar a que sigamos rompiendo silencios, prejuicios y armarios.
Autor: Joseph Sheridan Le Fanu. Editorial: Alianza Editorial
5Fun Home
“Mi descubrimiento, a los diecinueve años, de que era lesbiana coincidió con mi época de ratón de biblioteca”
Una de mis novelas gráficas predilectas. No sólo es una emocionante historia familiar -con ecos de esa brillante serie llamada Six feet under- y uno de los mejores ejemplos que nos ha dejado la autoficción reciente, sino también un fascinante libro de descubrimiento -en la mejor línea del género de la Bildungsroman-, un homenaje a las generaciones que nos precedieron y que vivieron su realidad LGBTI en la clandestinidad, una búsqueda del yo a través del nosotros y, por último, un canto de amor a la literatura como vehículo de autoconocimiento y de catarsis necesaria.
En su trama, las dos historias LGBTI que le sirven de eje -el presente de Alison como lesbiana visible, el pasado de su padre como gay oculto- confluyen a través de esas referencias literarias y componen un relato generacional y social tan emocionante como necesario.
Una historia en la que resulta difícil no identificarse y que puede ayudar al diálogo en aquellas familias donde, lamentablemente, aún no existe. Y, por cierto, muy recomendable el musical que adapta esta historia y que cuenta con joyas como Ring of keys, una de las canciones sobre el descubrimiento de la propia orientación sexual más hermosas que recuerdo.
Autor: Alison Bechdel. Editorial: Literatura Random House
6Maurice
«–Quédate conmigo– le pidió Alec.
Maurice se apartó y sus músculos se agitaron. Ahora estaban enamorados uno de otro conscientemente”
Publicada, por expreso deseo de Forster, de manera póstuma, Maurice es una rareza para la literatura de su tiempo (y hasta de su propio autor). No sólo tiene un personaje homosexual como protagonista absoluto de la trama sino que (alerta: spoiler) también posee un final feliz.
El personaje gay que admite su sexualidad y rechaza la represión moral y social acaba bien -enamorado y al lado del hombre al que ama- mientras que quien fuera su amante platónico de juventud termina encerrado en una de esas máscaras de las que hablaba Mishima. Y si a ese final luminoso -tras toda suerte de marejadas y tinieblas- se le suma la capacidad de Forster para enganchar con sus historias, la novela resulta un auténtico gozo para el lector.
Autor: E. M. Forster. Editorial: Alianza Editorial
7La realidad y el deseo
“Extender entonces la mano
es hallar una montaña que prohíbe,
un bosque impenetrable que niega,
un mar que traga adolescentes rebeldes”
Siempre ha sido mi libro. Mi poeta. Mis versos. Llegaron a mí en mi adolescencia y se quedaron para siempre. Porque entonces sentía que yo también me ahogaba en ese mar rebelde. En esa montaña que prohibía. Porque entendí, sin necesidad de leer más, qué eran esos ‘placeres prohibidos’ de los que hablaba Cernuda. O de qué quería hablar aquel hombre a quien deseaba que ojalá “pudiera decir lo que siente”.
Durante años entablé un intenso diálogo con esos poemas. Les hacía preguntas y ellos me devolvían nuevos interrogantes a la vez que me daban versos que anotaba en mis cuadernos y carpetas. Frases que acabaron siendo lemas y que me ayudaron a entenderme. A quererme. Incluso a literaturizarme.
He regalado su poesía más de una vez. Y sigo haciéndolo: ‘La realidad y el deseo’ es un arma de libertad masiva. Además de una de las cumbres de nuestra historia literaria.
Autor: Luis Cernuda. Editorial: Alianza Editorial
8Un amar ardiente
“Ser mujer, ni estar ausente,
no es de amarte impedimento;
pues sabes tú que las almas
distancia ignoran y sexo.”
Leer la poesía de Sor Juana, esa mujer rebelde que anhelaba tanto estudiar que llegó a pedir a su madre que la disfrazara de hombre para poder ir a la universidad -tal y como recuerda en sus cartas-, es siempre un descubrimiento. Su mensaje intelectual, apasionado y feminista sigue vigente y, para comprobarlo, basta volver a sus célebres redondillas contra los ‘hombres necios’.
Tan vigente como la fuerza de su poesía amorosa, reunida en la antología ‘Un amar ardiente’, donde se recopilan los textos que dedicó a la virreina María Luisa Gónzaga Manrique de Lara, condesa de Paredes. Ella es la mujer que siempre recordaremos por ser la Lisi de sus versos. Y es que, como dijo de ella el propio Octavio paz, “Sor Juana sobresale en la expresión del sentimiento amoroso y de sus trances”. Y basta asomarse a cualquiera de sus versos para comprobarlo.
Autora: Sor Juana Inés de la Cruz. Editorial: Flores Raras
9El azul es un color cálido
“Las dudas de los adolescentes parecen banales a ojos de los demás. Pero, ¿cómo puedes resolverlas cuando te asaltan y no sabes de qué pie cojeas?”
Intensa, sensual, erótica, arrolladora. Llevada también al cine con notable éxito, esta es otra de esas novelas de iniciación que cualquier joven -sea cual sea su sexo y orientación- debería leer. ¿Quién no se emociona con el relato de un gran amor? Y más aún, si como en este caso o en ‘Llámame por mi nombre’ (André Aciman), se trata de uno de los primeros.
Historia de detalles, de acciones minúsculas, de momentos que parece que no son más que un instante y que, sin embargo, acaban significándolo todo. Las palabras justas. El trazo exacto. Una novela gráfica breve que, sin embargo, abarca temas tan complejos como la aceptación, la visibilidad, la definición y, cómo no, el amor. Porque ese es el azul que llena todas estas páginas, el del color con que tratamos de teñir nuestra propia vida aunque a veces no sepamos -como las protagonistas- bien cómo hacerlo.
Autor: Julie Maroh. Editorial: Dibbuks
10Orlando
“Orlando se había transformado en una mujer -inútil negarlo. Pero, en todo lo demás, Orlando era el mismo. El cambio de sexo modificaba su porvenir, no su identidad”
Resulta difícil citar un solo título de Virginia Woolf. Esenciales son sus novelas (cómo podríamos escribir quienes hoy lo hacemos sin haber disfrutado antes de su disección del yo en cada de una de ellas) y esencial es su ensayo Un cuarto propio: quizá si recordamos cuántas luchas han sido precisas para conseguir una cierta (y aún muy imperfecta) igualdad, asumamos con mayor coherencia la necesidad del feminismo.
Si hoy escojo Orlando –una novela que oculta una carta de amor en clave para su amante, la también escritora Vita Sackville-West- es porque, posiblemente, es el libro que más me desconcertó a mis quince.
Aquel hombre que se volvía mujer (¿o que siempre lo fue?) era fascinante por su psicología y por el mundo en que se había de desenvolver. Una novela que obliga al lector a cuestionar sus propios límites -personales, geográficos, sociales- y que, en cierto modo, se ha considerado en más de una ocasión como uno de los grandes textos de la Literatura Universal con protagonista transexual. El hecho de que la voz narradora insista en que Orlando siempre fue Orlando podría apuntar a ello: su identidad no depende de sus genitales, sino de sus decisiones y de sus sentimientos. Y cuando es mujer quizá no sea sólo una transformación o giro argumental, sino una expresión literaria -y poética- de su sexo sentido.
Autora: Virginia Woolf. Editorial: Akal
Lejos quedan otros títulos donde se abordará posteriormente la realidad transexual de manera explícita y concreta, como ‘La chica danesa’ (David Ebershoff), ‘En el cuarto oscuro’ (Susan Faludi) o el reciente ensayo ‘Historia de lo trans’ (Susan Stryker), pero -sea como sea- Virgina Woolf ya nos ayudó a romper esquemas en un tiempo donde esos esquemas asfixiaban demasiadas vidas. Porque sin la voz de Woolf, de Djuna Barnes, de Lorca, de Kavafis, de Oscar Wilde, de Yourcenar, de Whitman, de Safo o de Truman Capote hoy seríamos menos libres. Sus palabras abrieron caminos. Derribaron muros. Y crearon ventanas donde se necesitaba luz para desterrar la oscuridad. Y, gracias al poder rebelde de la literatura, hoy siguen haciéndolo.
Fuente de los documentos: https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/libros-tematica-lgtbi-nando-lopez/108064.html
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