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Universidad, apertura, cierre de carreras y programas de formación

Universidad, apertura, cierre de carreras y programas de formación [i][ii]

Luis Bonilla-Molina[iii]

  1. Universidad

La universidad en Latinoamérica y el Caribe es concebida desde el poder, como una institución para formar el talento que requiere el mercado y el modo de producción capitalista. Ello no niega las resistencias generadas al interior de las propias instituciones de educación superior y el surgimiento de modelos que intentan –en el presente- ser alternativos.  Sin embargo, se ha impuesto en buena parte del discurso sobre la transformación de la educación superior una lectura de la universidad como centro de formación del talento humano, visto como un sistema cerrado, y con un arquetipo de institución en sí misma,  que sólo se modifica al recibir las presiones del mercado. La conquista de la necesaria autonomía ha derivado en muchos casos en una auto imagen de Estado dentro del Estado, que lejos de beneficiar a la universidad le ha impedido tener toda la robustez propia de una institución socialmente imbricada que modela el futuro.

Es urgente recuperar la lectura de la universidad, la educación y los sistemas escolares desde la perspectiva de las contradicciones propias del desarrollo capitalista tardío, dependiente y neocolonial en la región y en el siglo XXI.  Una lectura aparentemente aséptica, neutral, “no política” de la universidad y sus dinámicas sería expresión de la cultura colonial en el pensamiento académico de la periferia capitalista.

La universidad, sus procesos, resultados y alcances debemos analizarlos y valorarlos a la luz del momento histórico en el cual le ha correspondido desarrollar sus actividades. El análisis de su comportamiento, en cada una de estas circunstancias, nos permitirá conocer si su labor ha estado y está al servicio de la dominación o de proyectos emancipatorios.

La universidad actual es en buena medida el resultado de las contradicciones políticas, sociales, culturales y económicas que emergieron en la década de los ochenta, sin que ello niegue o desconozca su carga histórica de institución colonial y neocolonial. Al respecto Aboites (2012) coloca como punto de inflexión en el estudio de la transformación educativa, la crisis de la deuda externa al señalar:

 

las guerras frecuentemente son señaladas como momentos que anuncian el paso de grandes etapas históricas. En el caso de los pueblos de América Latina, la confrontación con la banca de los países del norte marcó de manera decisiva el fin de una época y el comienzo de otra muy diferente.  Al final del siglo XX quedaron en vilo derechos como los laborales, a la tierra y a la educación que constituyeron la base propuestas de capitalismo nacionales.” (p.39)

 

Por su parte, para Gabriel Parra (2006) “la noción de crisis en el contexto de lo educativo constituye uno de los retos más importantes que se derivan del actual proceso de redefinición del capitalismo mundial” (p.64). Este texto, procura ubicarse en una lógica transicional, que critica el orden dominante desde lo educativo, promueve la resistencia a la dominación capitalista desde lo universitario pero también se atreve a pensar propuestas para construir ese otro modelo de sociedad e instituciones, desde un lugar de enunciación no colonizado, es decir otro mundo posible fuera de los márgenes del status quo.

Pero ello, debe implicar una ruptura del análisis de la academia como abstracción de lo popular y, muy por el contrario ubicarla en una profunda relación con la realidad social. Es decir, cómo lo académico-investigativo, cómo el conocimiento, se relaciona con la calidad de vida de la población en la cual desarrolla sus actividades la universidad; es decir, cómo el conocimiento generado por la investigación universitaria impacta directamente el nivel de ingreso de las grandes mayorías de la población, cómo le ayuda a construir mayor democracia, justicia social, libertad e independencia. Estaríamos hablando entonces, respecto al cómo el conocimiento de la universidad postcolonial influye en los mecanismos, procesos y modelos de generación y distribución social de la riqueza.

La academia libertaria no puede seguir solo interpretando la agonía del modelo de explotación del hombre por el hombre, sino que está obligada a construir desde sus espacios y ámbitos de trabajo, con y para el pueblo,  lo nuevo por nacer.  Hoy en día ni el empirismo ni el teoricismo son nichos de rebeldía, por el contrario son simples antifaces de la claudicación del pensamiento-acción anti sistema ante el modelo de dominación impuesto. Quien habla en contra del neoliberalismo, de las bondades de otro modelo posible, pero no contribuye a construir ese modelo alternativo en la realidad histórica social concreta del presente, es prisionero de la academia colonizada que solo piensa pero no hace y, que lejos de preocupar al amo neocolonial del siglo XXI sólo le arranca una mueca de burla. El académico panfletario es el bufón moderno de la corte gobernante del siglo XXI.

En momentos en los cuales la degeneración capitalista ha producido y sigue produciendo crisis de especulación financiera, no solo de sobreproducción de mercancías, sino de saturación de la expoliación por métodos fraudulentos, el pensamiento contestatario tiene que hallar la armonía perdida entre el decir y el hacer. Y es que la crisis del capitalismo no genera una flexibilización de sus mecanismos de explotación y generación de miseria, sino por el contrario lo acentúan. La deuda externa es el caballo de Troya actual de la dominación económica imperial. Eduardo Aponte-Hernández (2008) en Tendencias de la Educación Superior en América Latina y el Caribe señala:

 

Al comenzar el siglo XXI la dinámica de la tendencia de la distribución del ingreso y la desigualdad que esta genera, se ha acentuado de tal manera que las personas con un ingreso de $2 o menos al día corresponden con la mitad de la distribución del ingreso a nivel mundial. Se estima que el 10% de las personas más ricas del mundo reciben más de la mitad (+50%) del ingreso total, mientras que el 50% recibe menos del 10% del ingreso por persona en el planeta” (p. 115)

 

El mundo académico, el conocimiento, la ciencia, deben servir para ayudar a resolver de manera radical esta situación de injusticia global que describe Aponte-Hernández.  En el presente, el sistema económico dominante asume abiertamente a la educación como una parte sustantiva del mecanismo de producción capitalista, abandonando cualquier vestigio romántico del pasado.  El discurso de las competencias terminó de atar la lógica de los sistemas escolares al carro del mercado capitalista, pero sobremanera apunta a fortalecer el modo de producción de mercancías y subjetividades propio del modelo económico hegemónico actual. La estandarización y la mercantilización educativa, la subordinación del debate de la calidad a la medición de algunos aprendizajes marco y, los esfuerzos por eliminar o por lo menos disminuir a su mínima expresión la educación pública son expresiones del desarrollo capitalista en la fase de globalización económica y mundialización cultural.

Mediante la virtualización de los procesos de enseñanza-aprendizaje se pretende borrar de un solo plumazo la noción de escuela y profesión docente construidas durante siglos por la humanidad, como expresiones concretas del derecho a la educación, lo cual demanda un debate político concreto sobre el papel y las posibilidades de la educación para la construcción de proyectos de independencia nacional y/o de ruptura con la subordinación al centro capitalista en el presente.

En ese contexto las agendas educativas tienen una ruta clara en los procesos de toma de decisión que asumen los gobiernos nacionales y locales, así como los mecanismos regionales, subregionales e internacionales de integración en materia educativa.  Esta ruta se inicia con las reuniones del G8 (ó G7), se amplía con las directrices del Fondo Monetario Internacional (FMI), la OCDE, el BID y del Grupo del Banco Mundial, quienes además establecen mecanismos para las reformas educativas y modelos de financiamiento de las mismos que generan nuevos ciclos de la deuda externa cuya primera crisis mundial se dio precisamente en los ochenta del siglo XX. Luego una pléyade de organismos internacionales asume cada uno, una parte del rompecabezas de operaciones de cambios, haciendo invisible al público en general la totalidad y la teología economicista de las reformas.

Las reformas educativas en general y las universitarias en particular aparecen revestidas de un lenguaje de “bien común”, “sentido práctico” y “actualización” a los cambios epocales, que procura esconder el carácter económico de las mismas. Comprender esto es de singular importancia.

Nuevas tareas para la universidad derivadas del modelo económico y modo de producción del siglo XXI obligan a pensar la “actualidad” de los conocimientos de dominación pero también de las resistencias. El ciclo de obsolescencia del conocimiento asociado a la producción capitalista era   -hasta no hace mucho tiempo atrás-  de unos treinta años hasta el inicio de la revolución científico-tecnológica-comunicacional de los ochenta del siglo XX, pero hoy en día se generan y reproducen ciclos cada vez más cortos que nos hablan de cambios cada 4 a 6 años.

Un docente universitario que se jubilaba a los 30 años de servicio podía pasar todo el ejercicio de su profesión dentro de un ciclo de vigencia del conocimiento para el modo de producción capitalista; hoy en día puede presenciar y ser demandado a actualizarse por lo menos cinco veces en el trayecto de su ejercicio profesional. Actualización con una clara epistemología económica y de dominación neocolonial.

Sin embargo, la capacidad de respuesta de la universidad, salvo los textos e ideas de un reducido puñado de académicos a nivel mundial, siguen produciéndose en la vieja lógica de validación del modelo mediante ciclos largos de obsolescencia del conocimiento. Los protocolos y dispositivos de legitimación académica siguen funcionando bajo el formato pre globalización económica.

Las ideas y propuestas de resistencia cada vez son menos atractivas para las nuevas generaciones. Esa nueva realidad del mundo universitario coloca en riesgo cada vez más, por precaria utilidad, la universidad como institución clave para la generación y reproducción del conocimiento que demanda el capitalismo globalizado del siglo XXI sin que ese riesgo sea el propio de asumir una ruta de trabajo conforme a la emancipación en el presente. Es decir, la universidad actual tiene cada vez más una limitada utilidad para el capitalismo, para la construcción de resistencias y para el desarrollo de modelos alternativos.

Esta realidad ha impactado incluso a la superestructura de gobierno mundial; hoy el Banco Mundial, la OCDE y el BID, entre otros, le disputan abiertamente a la UNESCO su protagonismo en la conducción de la agenda de reformas educativas porque éste último organismo mundial pareciera estar atrapado en la lógica de ciclos largos de obsolescencia del conocimiento que caracteriza a la educación universitaria en el presente.

Resulta especialmente sintomático de la crisis de la universidad como centro de generación del conocimiento nuevo, que por ejemplo, buena parte de los temas emergentes que caracterizan los comportamientos sociales en su relación con el modelo económico dominante, en el marco de estos ciclos cortos del conocimiento, no sólo no sean estudiados por la academia universitaria sino que quienes lo hacen resultan ser en muchos casos grupos de expertos de instancias como el Banco Mundial. El papel intermedio, divergente y contestatario de lo universitario en esta dinámica de rápida obsolescencia del conocimiento resulta cada vez más precario.  Ello facilita que el lugar de estudio y enunciación de los cambios por venir -con adorno intelectual- no sean hoy en día las universidades sino los organismos económicos internacionales; incluso en muchos casos con lenguaje progresista.

Hoy en día, suelen ser los departamentos de investigación de los organismos económicos globales quienes delinean los distintos cursos de los procesos de reformas en general y educativas en particular, sin conseguir como contra peso la investigación universitaria.  Las propuestas y hasta el diseño de las operaciones de cambio que requiere el modelo de producción de mercancías del siglo XXI comienzan a ser aceptadas como legítimas si provienen del Banco Mundial (BM). la OCDE, el BID o el FMI.  Las pruebas PISA, los ranking universitarios y los cada vez más grandes e influyentes equipos de educación de estas instancias así lo confirman.

Estas operaciones institucionales de cambio -llamadas reformas pero que en muchos casos son contrarreformas respecto a las conquistas ciudadanas del pasado-  se formulan en términos de políticas públicas legitimadas por la aparentemente neutralidad de organismos especializados del sistema de gobernanza derivado de Bretton Woods. Por ello, ahora las demandas educativas suelen ser diseminadas y formuladas desde un concierto de siglas pertenecientes a organismos multilaterales, tanto gubernamentales como del sector privado.  A ello se suman en la última década el auge de las llamadas fundaciones filantrópicas auspiciadas por los grandes magnates capitalistas quienes con un discurso de “bien común” intentan ser actores claves en la orientación de las reformas educativas. Para ellos, el conocimiento es abiertamente una mercancía transable en el mercado capitalista. Al respecto Carmen García Guadilla (2010) plantea que

 

La agenda de los organismos internacionales en la primera década del siglo XXI destacan de manera especial lo que ya se venía planteando en la década anterior, esto es, el papel protagónico del conocimiento en todas las esferas de la vida social” (p.30)

 

A pesar de todo lo señalado anteriormente, aún en decisores y formuladores de políticas públicas persiste el convencimiento respecto al papel central de la educación universitaria en la construcción de gobernabilidad, transferencia de conocimiento para el mantenimiento del modelo de dominación y  posibilidades de identificación de lo nuevo que deba ser absorbido por el modo de producción hegemónico. Era innegable el papel de la universidad    -fundamentalmente hasta el arribo de la perspectiva neoliberal- en la formación de cuadros para el sostenimiento del status quo y marginalmente para la generación de propuestas para el cambio social, en su gran mayoría como reingeniería social y solo en honrosas excepciones como revolución paradigmática.  A nivel popular la universidad es cada vez más un espacio de titulación y pocas veces es vista como un lugar de altermundismo.

 

  1. El cambio de la universidad como resultado de procesos participativos

Autores como Boaventura de Sousa Santos (2008) plantean con urgencia la puesta en escena de un esfuerzo singular por ampliar y fortalecer la democracia interna y externa en la transformación universitaria, señalando que:

 

el llamado a la democracia … persigue neutralizar … la privatización de la universidad. La demanda de la privatización tuvo en la última década, un impacto enorme en las universidades de muchos países, al punto que los investigadores universitarios han perdido buena parte del control que tenían sobre las agendas de investigación. El caso más relevante de cómo se definen hoy las prioridades de investigación en el campo de la salud, donde las grandes enfermedades que afectan a gran parte de la población del mundo (malaria, tuberculosis, sida) no forman parte de las prioridades de investigación” (p.115)

 

A lo cual el propio Boaventura agrega:

 

la reforma de la universidad como bien público debe defender la democracia interna de la universidad por el valor que tiene en sí misma, mas también para evitar que la democracia externa sea reducida a las relaciones universidad-industria” (pp 116-117)

 

Para Boaventura (2008) la transformación universitaria pasa por discutir temas como acceso, extensión, investigación-acción, ecología de saberes, universidad y escuela pública, universidad e industria, la responsabilidad social de la universidad, entre otras agendas. Compartiendo plenamente estas premisas de Boaventura creo necesario precisar que la reforma o transformación universitaria será imposible de alcanzar, si la seguimos pensando desde el corporativismo docente, la universidad centrada en la docencia y los añejos discursos de resistencia que resultaron útiles para insuflar el mayo francés, las rebeldías de los sesenta y setenta, las ideas movilizadoras de los ochenta pero que también cobijaron la retirada de los años noventa del siglo XX. La democracia es el mecanismo idóneo para que emerjan las nuevas lecturas emancipadoras, pero ello pasa por atreverse a dejar a un lado las acostumbradas caricias académicas de auto consentimiento y atrevernos a desafiar la historia colonial que marca nuestras propias resistencias.

 

  1. Algunos temas asociados a la agenda contemporánea en educación universitaria

La universidad tiene una razón de ser en su relación con los jóvenes.  Pero el mundo de la juventud ha cambiado tanto que los universitarios pareciéramos mareados e incapaces de interpretar sus consecuencias en la cotidianidad del trabajo académico.  Por ello, nos atreveremos a tocar muy enunciativamente, algunos de estos cambios de cultura, imaginario y expectativas de los jóvenes hoy, como invitación a trabajar su impacto en las dinámicas de resistencia y modelos alternativos de cara a la nueva universidad necesaria y al diseño, apertura y cierre de carreras y programas de formación.

Marc Prensky (2001) a comienzos del siglo XXI se atrevía a señalar que

 

Me resulta sorprendente cómo con todo el alboroto y el debate hoy en día acerca del declive de la educación en los Estados Unidos ignoramos su causa más fundamental. Nuestros estudiantes han cambiado radicalmente. Los estudiantes de hoy ya no son el tipo de personas que nuestro sistema educativo fue diseñado para formar”. (p.1 En On the Horizon (MCB University Press, Vol. 9 No. 6, December 2001))

Precisamente Prensky (2001) acuña las denominaciones de nativos e inmigrantes digitales, las cuales nos resultan de especial utilidad para ilustrar el desencuentro paradigmático del presente alrededor de la universidad. De hecho, la sociedad, el mundo y la realidad, son tan radicalmente distintas respecto a los procesos y mutaciones ocurridas en el pasado que a veces nos atontamos y perdemos cuando pretendemos entender lo nuevo con herramientas conceptuales e instrumentales que resultaron eficaces en el pasado pero que resultan ineficientes en la nueva cotidianidad.

La universidad para las generaciones de “inmigrantes digitales[iv]” era un espacio para la rebeldía, de discursos alternativos, además de representar la novedad y el contra poder; mientras que para la generación de “nativos digitales[v]” tiene otra connotación, mucho más asociada a una institución para la titulación que le permita ingresar a algunas áreas del campo laboral que así lo demandan. Ello se debe en buena medida al envejecimiento acelerado del mundo académico ante una permanentemente rejuvenecimiento de las demandas de la sociedad.

El analfabetismo digital emerge como una nueva forma de exclusión y segmentación social. Las distancias culturales, educativas y económicas que están surgiendo en el mundo, pero también entre ciudadanos de un mismo país, respecto a códigos, imaginarios, consumo cultural y expectativas en la futurica, hacen cada vez más compleja la construcción de ciudadanía. Ello impacta incluso los procesos migratorios, hoy para pequeños grupos sociales de jóvenes, lo que en el pasado  era la migración del campo a la ciudad se ha convertido en las movilizaciones regionales e interregionales.  Pero las diferencias culturales como nunca antes, están segmentando estas posibilidades.

Nuevas realidades económicas, políticas, sociales y culturales desafían la capacidad de respuesta del mundo universitario. La representación política, los modelos de gobiernos democráticos representativos, la transparencia en la gestión y acceso a los datos, el papel de la ciencia, el conocimiento y la tecnología, así como la reconfiguración de los patrones sociales demandan una universidad que avance a la misma velocidad que lo hace la cambiante realidad.

En ese contexto surgen fenómenos nuevos como el de los Nini, que para Hoyos, Rogers y Székely (2016)  implica que:

 

“En América Latina, los jóvenes que ni estudian ni trabajan son comúnmente llamados ninis.  Uno de cada cinco jóvenes del continente, representando más de 20 millones de personas entre 15 y 24 años de edad, vive en estas condiciones.  Además, el problema de los ninis ha demostrado ser muy persistente. A pesar del buen desempeño económico de la región durante la primera década del siglo, con altas tasas de crecimiento y una reducción significativa de la pobreza y la desigualdad, la proporción de ninis descendió sólo marginalmente, mientras que el número total de ninis aumentó”. (p.1)

 

Para estos investigadores financiados por el Grupo del Banco Mundial (BM) el interés central del estudio realizado por ellos, fue el conocer y determinar el impacto social del aparente desfase entre el mundo laboral y la población de jóvenes Nini. Por ello precisan:

 

En cuanto a las implicaciones de políticas, un mensaje importante es que no es suficiente abordar las condiciones actuales de los jóvenes; las políticas también deben ayudar a fortalecer el ciclo de vida de los jóvenes, particularmente la trayectoria educativa, antes de que lleguen al bachillerato o entren en la edad de trabajar, es decir, en la etapa de incubación del problema. Un segundo mensaje es que no enfrentar el problema de manera oportuna no sólo tiene consecuencias inmediatas, sino que también puede marcar la trayectoria de vida de toda una cohorte durante muchos años” (p.29).

 

Para Hoyos, Rogers y Székely (2016) el fenómeno de los Nini lo ubican en los estratos sociales más pobres, pero sobresale de su trabajo la afirmación respecto a que “más escolarización frente a menos oportunidades laborales da como resultado un número total  invariable de ninis” (p.23).  El fenómeno de los “NiNi[vi]” recibe varios nombres según la región del mundo, pero su aparición interpela a los sistemas escolares y, a la educación en general, teniendo un capítulo especial de análisis en el sector universitario.

En el caso de los llamados Ninis es necesario destacar que es un fenómeno que empalma con una manera de interpretar la realidad propia de sectores juveniles de la población de clase media baja e incluso de clase media alta.  Una parte importante de la juventud nacida después de los ochenta expresa una tendencia a no querer ni trabajar ni estudiar. Con esto no estamos haciendo una apología al culto cristiano del trabajo, ni siquiera al enfoque capitalista de la plusvalía en la producción de mercancías, ni a la perspectiva marxista del trabajo emancipado, sino intentamos hallar unos primeros indicios, pistas, respecto a donde está el desencuentro entre educación, escolaridad y juventud.

Tampoco se trata de apoyar el paradigma populista que defiende como un máxima, que todo el mundo tiene que ser universitario para desarrollarse como ser humano, sino que procuramos subrayar la desconexión del mundo universitario respecto a un creciente sector de la población juvenil a quienes las carreras universitarias –y no se diga los postgrados- no representan ningún eje de atracción.

Lo “académico” aparece desdibujado para los jóvenes aproximándose cada vez más a la valoración que para nuestras generaciones tenían los cursos de formación para el empleo.  A esta visión contribuyen mucho el cambio de expectativas de las generaciones actuales respecto a lograr “empleos estables”, “jubilación”, “desarrollo profesional” en una organización, lo cual no ha sido estudiado lo suficiente con relación a la transformación universitaria, tal vez porque ello cuestiona profundamente el modo de interpretar el mundo académico y laboral de los reformadores.

Hace poco, Ernesto mi hijo que en ese momento tenía siete años me preguntó: ¿si yo quiero ser veterinario o doctor debo estudiar tres años de maternal, tres de preescolar, seis de primaria, cinco de bachillerato y como seis de universidad? Le respondí más o menos –obviando los años adicionales de la formación médica especializada- a lo cual me replicó: –No vale, los grandes si son locos eso es mucho tiempo. Y si estudio todo eso y no consigo trabajo ¿perdí todo mi tiempo?  Ernesto estaba reflejando una valoración de la temporalidad propia de los nativos digitales que las generaciones precedentes no atinamos a entender. Las generaciones precedentes a la revolución tecnológica teníamos internalizada la postergación de la recompensa como algo natural; los niños y jóvenes de hoy quieren ir viendo la recompensa; su capacidad de postergación es cada vez más limitada. Pareciera que  el zapping[vii] está siendo incorporado a sus vidas como un paradigma cultural y esto tendría que tener un profundo impacto en el diseño de las carreras universitarias y su administración.

La inmediatez aparece muy vinculada a la síntesis del mensaje y los códigos emergentes de comunicación. Estoy convencido que el éxito de redes sociales como el facebook o el watshap (y sus equivalentes telegram y otros) reside en el hecho que son espacios de transición y encuentro entre las culturas de los nativos y los inmigrantes digitales. Su característica esencial es la posibilidad de colocar imágenes, videos y textos de interés, además de acortar las distancias geográficas y la temporalidad, creando una virtualidad de permanente presente y ubicación espacial multicéntrica. Esto tiene consecuencias directas en la forma de aprender y acercarse al conocimiento; solo quien o aquello que atrape la atención en 140 caracteres (twitter), imágenes (Instagram) o vídeos desechables (snapchat) motivará a su profundización o indagación más exhaustiva de conocimiento. El Instagram como red social de creciente influencia es expresión del triunfo de un modelo de comunicación basado en las imágenes más que en las palabras, proceso que se había iniciado con Tumblr. Si bien las redes sociales más populares en el presente son el facebook y el Instagram, pareciera que la tendencia es a que -una vez que el wifi se generalice- se impongan redes sociales más efímeras respecto a la permanencia de sus contenidos como snapchat.  Ello debería decirnos mucho a la educación universitaria en general y al tema de las carreras o programas de formación en particular.

En el marco del estudio de los perfiles de los candidatos(a) a la Secretaria General de las Naciones Unidas encontré dos cosas interesantes al buscar sus twitter y tweets. Primero algunos de ellos no cuentan con esta herramienta, lo cual ya en sí es una información relevante. Segundo, halle una “mina” de información para la interpretación respecto a quiénes siguen ellos y, quienes los siguen a cada uno de estos candidatos(as), fuente que me proporciona más datos que los colocados con cuidado diplomático en sus perfiles.

En razón de tratar de tener marcos complementarios de interés que me permitieran comprender el por qué algunos candidatos a este importante cargo no contaban con twitter, le pregunté a varios amigos ubicados en antípodas ideológicas, dos de ellos Vladimir Acosta[viii] y el otro José Antonio Quinteiro[ix]. Mi sorpresa fue que casi todos expresaban resistencia a considerar que un mensaje de 140 caracteres fuera relevante y lo ubicaban fundamentalmente en el marco de la cotidianidad, por lo cual justificaban señalando que la brevedad informativa estaba reñida con la calidad y profundidad del conocimiento. Es decir, sus opiniones estaban fundamentadas en un lugar de enunciación distinto al que vengo expresando en este artículo.  Esto no es fortuito, por el contrario considero que esta tendencia evidencia el surgimiento de una brecha comunicacional con profundo impacto en los sistemas escolares, la concepción del aprendizaje y las propuestas de enseñanza que se impulsan en los sistemas escolares.

Mi perspectiva, es que la aquello que no logre atrapar a los jóvenes con una brevedad contundente no logrará ser eficiente para estimular los aprendizajes significativos ni será útil para el desarrollo de procesos de enseñanza-aprendizaje en el siglo XXI.

Otro elemento que contribuye a romper la idea de futuro e incrementar el interés por el presente en los niños(as) y jóvenes actuales, es la crisis ecológica planetaria que rompe con la noción de felicidad futura, que impulsó en el pasado el desarrollismo capitalista. Hoy para muchos jóvenes el futuro del planeta y de la vida es incierto, pero además lo entienden como fuera del espectro de cosas sobre las que puedan influir.  Ese fatalismo inmovilizador en buena parte de los jóvenes los lleva a sobrevalorar el presente en una especie de “hoy existo mañana no lo sé” que no había caracterizado a ninguna generación precederá.  A ello se le añaden los crecientes problemas de violencia social que afectan en mayor medida  los menores de 30 años.

Quienes han seguido mis escritos saben que he sido crítico del uso de una parte muy importante del 6% de PIB y del 20% del presupuesto público destinado a la educación, para la compra desaforada de computadoras y tabletas escolares si ellas no van acompañadas de una profunda revisión de los procesos de enseñanza-aprendizaje teniendo al maestro/profesor universitario en el centro de la estrategia. Desde mi punto de vista, la mercantilización educativa tiene un capítulo especial en el negocio de las tecnologías de la comunicación e información, cuyo beneficiario principal son las grandes trasnacionales de la industria del hardware y el software y no los propios estudiantes y maestros. Y esta limitación se debe en gran medida –además de la cultura de la corrupción en una parte de la burocracia estatal en el mundo-  a que el imaginario transicional que subyace en muchos de los decisores y el propio magisterio es de la computadora como una máquina de escribir con pantalla –que permite corregir errores sin ktips- y que fundamentalmente es útil para escribir mensajes, textos o hacer búsquedas de información en la internet.

Es decir, un imaginario de consumidor de contenidos, de busca del conocimiento ubicado en otro lugar, es decir conocimiento reproductor.  Por el contrario, los jóvenes y los niños(as) se aproximan en el presente a las tecnologías de la información, como consumidores pero también atraídos por su capacidad de acompañar procesos creativos incipientes que van desde nuevas palabras, nuevos códigos de comunicación, exploración de potencialidades artísticas, hasta las propias del comercio virtual; dedicando buena parte de su tiempo a la profundización del conocimiento respecto a algo que les pareció interesante al leer un mensaje-información breve.

La industria cultural está consciente de ello y por eso las grandes empresas, editoriales, cadenas televisivas y cinematográficas, autores de los llamados  Best Sellers o los artistas de los distintos géneros y campos desarrollan una estrategia de marketing basada en atraer la atención inicial mediante mensajes breves e imágenes en las redes sociales. En contraposición el mundo académico, con su sobriedad y proverbial seriedad, suele considerar banal e intrascendente esta forma de acercarse al conocimiento por parte de los más jóvenes.

Por ello, cuando cuestiono la vorágine irreflexiva de dotación de computadores lo que pretende es llamar la atención respecto a la necesidad de ir más allá de la dotación de las herramientas de conexión digital, para trabajar los aprendizajes, la enseñanza y el conocimiento en la era digital, en el marco de proyectos de emancipación, pleno desarrollo de la personalidad, construcción de ciudadanía y ecología social.

La sociedad moderna juvenil es básicamente una sociedad de la brevedad comunicativa, la imagen y el ritmo, mutación que impacta profundamente la ética y la estética social y por ende los mecanismos de aprendizaje.  La enseñanza tiene que dar cuenta de ello.  Por ello, considero fundamental el estudio de la semiótica implícita y explicita en las letras de la música que escuchan los jóvenes y los más chicos.  Todos sabemos que la industria cultural modela estos gustos, pero sin su estudio cualquier construcción alternativa, cualquier resistencia consistente no pasará de ser una declaración de principios políticamente correctos pero absolutamente inútiles en la transformación emancipatoria de los sistemas educativos, muy especialmente la educación universitaria.

Otro problema central lo constituye el hecho que los sistemas escolares y, la educación universitaria entre ellos, suele ser pensados desde la lógica del Estado y las necesidades del modo de producción, sin tener como un referente fundamental los imaginarios, expectativas, requerimientos de forma de aprender a aprender y, la estética del aprendizaje de los jóvenes.  Por ello, considero que este debate es pre requisito antes de entrar a la fase de diseño en la que se acostumbrar formular la creación carreras universitarias. Sin un contexto epocal, el diseño de las carreras universitarias aún con la mejor de las intenciones, lejos de contribuir a derrotar la exclusión social, educativa y cultural puede contribuir a su sostenimiento al no generar espacios de ruptura epistémica y de gestión de los procesos.

Desde las resistencias se suele despachar, muy a la ligera, fenómenos como los “NiNi” o el zapping paradigmático, entre otros, al etiquetarlos como manifestaciones de la cultura capitalista actual.  Muy poco se valora, estudia y toma como referencia el enorme impacto en la cognición y en el desarrollo del cerebro humano que está teniendo las tecnologías de la información y la comunicación, el cambio en la cultura social como resultado de la globalización económica y la mundialización cultural y la propia inminencia del desastre ecológico global. No se trata de un tema de gusto sino de realidades a tomar en cuenta en otra forma de abordad el diseño, apertura y cierre de las carreras o programas universitarios.

Este no es un tema menor.  Todos los años, millones de jóvenes pasan del bachillerato a la universidad.  Pasan con expectativas del conocimiento y la innovación presentado en formatos epocales actualizados, pero la universidad suele aspirar a que sean los jóvenes quienes se adapten.

El diseño, apertura y cierre de carreras, su problemática, debe ser valorada desde el tránsito del bachillerato al mundo universitario. Al respecto Pedro Henríquez Guajardo (2015) afirma:

 

Si bien más de la mitad de los adolescentes termina sus estudios secundarios, hay situaciones que complican las posibilidades de continuidad educativa. Nosotros tenemos que concentrarnos en el importante sector que continúa en los márgenes, sin oportunidades de acceder o de completar trayectorias satisfactorias en la educación superior.” (http://www.siteal.org/sites/default/files/siteal_dialogo_pedro_henriquez_guajardo.pdf )

 

Pero esa no es la única problemática en la región.  La necesaria integración o por lo menos convergencia de agendas en educación superior difícilmente puede plantearse acercamiento en mecanismos de trabajo académicos e investigativos expeditos, cuando aún –en el modelo de universidad basada en la docencia- muy poco hemos logrado avanzar en materia de validación de títulos que facilite la movilidad de estudiantes, profesores e investigadores. Al respecto el propio Henríquez Guajardo (2015) anuncia que

 

UNESCO y países de América Latina y el Caribe crearán un grupo de trabajo para modernizar y generar nuevas normas que faciliten el reconocimiento de estudios, títulos y diplomas de educación superior en la región .El Grupo o Comité tendrá hasta el año 2018 para presentar su propuesta de revisión de la actual Convención Regional sobre Reconocimiento de Estudios, Títulos y Diplomas de Educación Superior en América Latina y el Caribe aprobada en 1974. (http://www.siteal.org/sites/default/files/siteal_dialogo_pedro_henriquez_guajardo.pdf )

Vista la evolución de la matrícula y la inversión pública –como lo demuestran las dos tablas presentadas por Henríquez Guajardo- este no es un tema menor, sino de especial relevancia en la construcción de políticas educativas, especialmente del sector universitario, en marcos de integración regional y subregional como MERCOSUR, el ALBA, la CELAC, UNASUR, entre otros.

 

 

Inversión pública en educación universitaria, acreditación de carreras, reconocimiento de títulos son temas que suelen emerger asociados a expectativas de investigación universitaria y a cuestionamientos o defensa sobre ella.

  1. La investigación y la ciencia en la disputa entre dominación/liberación

La brecha existente entre el conocimiento de vanguardia que maneja las grandes potencias mundiales y sus centros de investigación, respecto al trabajo que se realiza en los países de la periferia es a mi juicio de por lo menos un par de décadas.  Esto independientemente de que algunos de los investigadores de los centros de investigación de los países de la periferia capitalista, aparezcan como co-participantes o integrantes de los equipos de investigación que circulan en los papers y revistas especializadas. Todos sabemos que cuando ese saber aparece en esos espacios es porque ya ha sido patentado o asumido como tecnología inmersa en el capital de algunas de las grandes industrias y que lo que emerge al público es el inicio de su uso en los procesos de producción de mercancías para las masas. Como lo he venido señalando el denominado conocimiento de punta que se maneja en las universidades es solo el conocimiento liberado para consumo masivo por parte del centro, en el proceso de formación de la mano de obra que requiere el modelo de producción capitalista del siglo XXI desde la periferia.

Es cada más evidente la relación entre investigación y modo de producción capitalista.  Este segundo componente suele enmarcarse en lo que se denomina D (Desarrollo). El resultado de la I+D pasa a formar parte del núcleo de capital en el proceso de producción capitalista bajo el formato de tecnología y/o innovación.

En el Unesco Science Report: Towards 2030[x] (USRT2030, 2016) respecto a los hechos y cifras del gasto en I+D se señala que el “gasto bruto mundial en investigación y desarrollo (ERGE) ascendió a 1,48 billón PPP (paridad de poder adquisitivo) de dólares en el año 2013”,  precisando que el

 

ERGE Mundial creció más rápido (30,5%) que la economía global (20,1%) entre 2007 y 2013. Esto fue en gran parte debido a que el sector privado en los países más ricos mantuvo o aumentó su nivel de gasto en I + D durante este período, ello a pesar de que el compromiso público de I + D se redujo en muchos de estos países en el contexto de los presupuestos de austeridad

 

Para el USRT2030 las “economías de altos ingresos continúan generando la mayor parte del gasto global en I + D: el 69,3% en 2013, frente al 79,7% en 2007. Un dato importante es que “EE.UU. con 28,1% de la ERGE mundial, todavía gasta más que cualquier otro país. Por su parte “China aumentó del 10,2% en 2007 a 19,6% en 2013, constituyendo el 84,6% de su gasto el dedicado a desarrollo experimental (2013), en comparación con 64,3% en los EE.UU. (2012). Una perspectiva de centro/periferia capitalista permite entender claramente el por qué “la participación de todas las economías de bajos o medianos ingresos distintos de China encuestados (135 países) muestran sólo una variación la ERGE mundial equivalente entre 2007 al 10,1% y 2013 del 11,1%”(USRT2030, 2016) . Más aún “los cinco países con mayor gasto en I+D son (en miles de millones de PPP $ corriente) son: los EE.UU. (PPP $ 454 mil millones), China (PPP $ 337 mil millones), Japón (PPP $ 160 mil millones), Alemania (PPP $ 101 mil millones) y la República de Corea (PPP $ 69 mil millones). Por su parte “Suiza tiene el más alto ERGE per cápita: PPP $ 1 657 dólares corrientes de PPP, seguido por Singapur (PPP $ 1 537), Suecia (PPP $ 1 479), los EE.UU. (PPP $ 1 429) e Israel (PPP $ 1 427)” (USRT2030, 2016).

Seguiremos trabajando este informe en los próximos artículos y en la versión final del texto que nos hemos propuesto construir, pero en este momento nos interesa ilustrar la relación de la investigación en el sostenimiento del modelo de dominación capitalista del centro a la periferia.  Evidentemente un deprimido sistema de investigación, fundamentado en modelos de investigación soportados desde universidades construidas y que hacen de la docencia su actividad central, lejos de romper con esta lógica, la perpetúa.  Una universidad y sus académicos pueden hablar mucho de independencia nacional del conocimiento, de ruptura de la dependencia, de propuestas revolucionarias de ruptura con la lógica del gran capital, pero estas no pasarán de ser simple declaraciones panfletarias sino desarrollamos un modelo que no sólo permita romper con la brecha del conocimiento realmente de vanguardia, sino superarlo pero desde una lógica de ecología social y no de mercado.  Por ello, los datos de inversión en investigación científica, con datos relevantes de inversión por parte de los países más poderosos, la mayoría de ellos miembros del G8 o del G7+20 lo que hace es colocar de relieve el necesario debate sobre investigación y proyectos emancipatorios, en las universidades de América Latina y el Caribe y entre los académicos progresistas de la región.

 

  1. Apertura y cierre de carreras

En ese marco ontológico, epistemológico y paradigmático la rutina de la creación de carreras, propia de manuales, procedimientos y teoría referenciales del pasado sigue sin cesar su movimiento mecánico.  Alguna palabra nueva se incorpora, un nuevo requisito jurídico se añade y nuevos actores firman las autorizaciones, pero todo ello no logra romper con la lógica conceptual y operativa generada hace décadas.

Los determinantes más importantes a la hora de crear una carrera o programa de formación profesional parecieran ser:

  • Un área laboral nueva o que los datos estadísticos señalan que se requiere mayor número de profesionales universitarios o técnicos superiores
  • Un área laboral que se proyecta crear por parte del Estado, ya sea en el sector público o en el privado
  • Una asimilación de tendencias internacionales en la formación
  • La presión social que empalma con modelos políticos populistas
  • La demanda social sin contrapeso en la planificación estratégica

 

Los requisitos son comparables regionales y mundiales y, ahora tienden a ser indexados mediante agencias nacionales de acreditación con protocolos que se mueven hacia la internacionalización.  A pesar de ello la Convención Regional de reconocimiento de títulos impulsada por el IESALC UNESCO no ha logrado avanzar desde 1974, no permitiendo aún avanzar en modelos de integración investigativa regional.

En este sentido Claudio Rama (2004) en “Autores varios (2004). La evaluación y la acreditación en la educación superior en América Latina y el Caribe” plantea

 

“Los nuevos organismos de acreditación y evaluación, responden tanto a una realidad local como internacional, en tanto se está pasando de un modelo binario público y privado nacional, hacia un sistema trinario donde se incorpora ahora el sector educacional internacional. La educación “off shore”, virtual, franquiciada o internacional, son expresiones de una nueva educación de carácter internacional, que está significando la aparición de nuevos proveedores educacionales en la región que requieren, desde la perspectiva de los Estados nacionales, el establecimiento de regulaciones y controles” (p.284)

 

Los protocolos de creación de carreras suelen tener fecha de expedición –es decir desde cuanto se otorga la autorización para que una universidad desarrolle esta carrera o programa de formación-  pero no acostumbran tener fecha de expiración –es decir cuándo debe ser cerrada la carrera o programa de formación-  como parte de las rutinas administrativas vinculadas.

Esta epistemología se fundamenta en un concepto de universidad de élites, es decir una universidad que ofrece una carrera o un programa de formación para un reducido número de estudiantes, cuya progresión matemática de egresos permite mantener el mercado laboral sin sobresaturarlo. Es decir, se crea la carrera de medicina, ingeniería, trabajo social o veterinaria –como ejemplos- con pocas secciones iniciales que se van reduciendo su número por deserción (exclusión forzada) en el curso de los estudios, terminando egresando un pequeño número de profesionales. En ese modelo, pareciera que las carreras no tienen otra causa de cierre o expiración que la obsolescencia de sus contenidos.

Buena parte de las reformas universitarias que hemos conocidas estaban atrapadas en esta epistemología colonial que perpetuaba la dominación, limitándose a plantear la revisión de los contenidos o pensum de estudios de las carreras como una “revolucionaria posición”.  Lo verdaderamente revolucionario en el presente, más allá de avanzar en la inclusión, reside en  abandonar el modelo clientelar de matrícula para élites, ello pasa por configurar un nuevo modelo de carreras y programas de formación, aprendizajes y procesos de enseñanza, entre otros temas que abordaremos con amplitud en otro texto de la serie.

En modelo de ampliación significativa de la matricula o de masificación de la educación universitaria como ha ocurrido en Venezuela, independientemente del modelo político que lo guíe, es incompatible con el proceso de apertura, acreditación y mantenimiento de carreras sin fecha de expiración.  En términos de la lógica capitalista un modelo de egresados en número significativo sin parar, causaría una sobresaturación del mercado laboral, precarizando las condiciones de trabajo y salariales de la profesión y produciría un número importante de egresados sin posibilidades de desarrollo profesional y laboral. En contextos de gobiernos progresistas, nacionalistas y revolucionarios que se planteen la inclusión de la educación universitaria para todo aquel que quiera seguir los estudios terciarios, mantener este modelo de carreras sin fechas de expiración podría generar otra forma de exclusión, precisamente del empleo y el desarrollo profesional.

Es urgente entonces, pensar en un sistema novedoso de apertura, acreditación, seguimiento y cierre de las carreras universitarias que contemple fechas de inicio y cierre de estas carreras que se corresponda con:

  • Los requerimientos del desarrollo nacional en los campos de las ciencias sociales, las ciencias naturales, el área del pensamiento matemático y las artes pero con cantidad, ubicación geográfica y temporalidad.
  • Un mecanismo de determinación de necesidades de formaciones con cuatro componentes: (1) planificación comunitaria de base, (2) Municipio, (3) Planes de Desarrollo Regional, (4) Planificación central del Estado, (5) Análisis desde las universidades y por supuesto (6) expectativas de los jóvenes. En el último de los numerales demandaría un programa de orientación vocacional robusto y pensado desde la lógica comunicacional de los jóvenes.
  • El número de egresados que se requieren y el punto de alarma respecto a la saturación profesional.
  • Los ciudadanos habilitados para estudiar en cada contexto geográfico concreto
  • Los campos emergentes del conocimiento
  • Las tendencias del conocimiento nacional e internacional con relación a su impacto en la transformación social
  • El método de aprendizaje significativo, por descubrimiento y
  • La tendencia histórica y de coyuntura de movilidad inter carreras. Ello implica un re direccionamiento de los intereses de los estudiantes que afecten lo menos posible su desarrolle y el impacto financiero presupuestario en la dinámicas institucionales.

 

Entonces encontraríamos universidades que abren por un lapso determinado X o Y carrera, que se cierran cuando se alcance la meta de formación e investigación que justificó su creación y, así en ciclos sucesivos.  Ello implicaría la ruptura con el viejo modelo de universidad, en la cual un profesor está adscrito a un programa o carrera durante todo su ejercicio profesional.  El nuevo modelo de carrera del profesor universitario tendría dos variantes; la primera disciplinar para aquellos que manejan en profundidad un conocimiento quienes rotarían entre universidades conforme las carreras afines a su especialización que se estarían dictando; segundo, profesores que trabajarían en su ejercicio profesional en tres cuatro y hasta cinco carreras o programas de formación, lo cual implicaría un re pensar del proceso de formación permanente del profesor universitario.

Romper la lógica de la oferta liberal académica y la anarquía neoliberal de la competencia demanda una nueva epísteme relacional a la hora de aperturar, mantener y cerrar carreras.  Esto es más fácil decirlo que hacerlo porque presenta algunos problemas prácticos como los siguientes:

 

  • La cultura liberal de los estudiantes respecto a la oferta académica: hace un par de años un grupo de jóvenes radicales de izquierda me invitaron a dar una charla en su escuela de cuadros juveniles. Aunque no me lo dijeron imagine que querían que les hablare de áreas a transformar en la educación superior. Les expuse mi crítica al modelo liberal de la oferta académica y aún recuerdo la cara de un par de ellos, quienes se atrevieron a expresar lo que seguramente otros pensaban.  Me dijeron profe o sea que si cumple lo que usted plantea la educación pública tendría un número limitado de plazas por carrera aunque tengamos garantizada nuestra oportunidad de cursar estudios universitarios?  Profe eso va contra mi libertad.  Y eran compañeritos socialistas que hablaban del Estado y la planificación; no quiero imaginarme lo que pensarían aquellos para quienes la perspectiva individualista la tienen asimilada como una especie de supermercado donde voy y tomo un producto para consumir que me guste, no importa su utilidad, costo o impacto en la salud.  Quiero subrayar con esto que ello implicaría una campaña de explicación sobre las enormes posibilidades que se abrirían para su inserción en el campo laboral y en el desarrollo profesional con un modelo de este tipo. En un artículo por separado profundizaremos sobre el particular

 

  • El desarrollo de la carrera del docente universitario y su perfil profesional: la lógica disciplinar y de materias sobre la cual se ha estructurado el ingreso y la permanencia en la carrera plantea que Luis, docente de investigación I en el programa o carrera de formación docente –como ejemplo- se visualiza a si mismo jubilado como docente después de haber facilitado durante 20, 25 o 30 años dicha materia. Más aún el modelo lineal de desarrollo profesional está pensado en la estrecha relación de los postgrados e investigaciones con su título de pregrado. Muchos dirían que Luis es un profesional coherente y muy pertinente al modelo universitario si –siguiendo con el ejemplo- si su título de pregrado es de Pedagogo, sus dos especializaciones nacionales son en evaluación y diseño curricular y una internacional en formulación de proyectos, además si cuenta con una maestría en gerencia educativa, un doctorado en Ciencias Pedagógicas y un post doctorado en calidad educativa.  Muy por el contrario, una universidad que abra un programa de economía por 5 años y lo cierra para abrir otro de gestión ambiental por siete años, para cerrarlo y abrir en lapsos similares programas de enfermería y desarrollo urbano tendría que contar con un docente economista (pregrado) con especializaciones, una en ecología y otra en manejo de desechos sólidos, una maestría en gerencia en salud y tal vez un doctorado en impacto económico de los modelos de desarrollo urbano.  Es decir, un desarrollo profesional más contingente vinculado a los programas que apertura y cierra la universidad a la cual pertenece.  La otra posibilidad sería la de un docente investigador que rota por distintas universidades en la medida que estas desarrollan carreras o programas de formación vinculados a su campo de trabajo disciplinar.  Esto implica un enfoque más dinámico de la carrera y el ejercicio profesional que implicaría una ruptura epistémica y de carácter laboral. Sobre esto también volveremos en detalle en un artículo en las próximas semanas.

 

  • La determinación y construcción de mecanismos expeditos para la determinación de necesidades, requerimientos y oportunidades de formación universitaria. Hace un par de años, desde el equipo de la Red Global/Glocal por la calidad educativa hicimos una revisión de la visión y misión de más de 100 universidades de la región pertenecientes a varios países.  Casi la totalidad planteaban, de manera diversa pero convergente, que uno de los propósitos fundamentales de su institución era contribuir a la solución de problemas del país aportando soluciones. Tomamos la decisión de llamar a diez de ellas y preguntar por el inventario de problemas nacionales que habían hecho –algunas con décadas de funcionamiento- y nuestra sorpresa es que la respuesta más o menos común, era la que nos interrogaba respecto a qué problema nos interesaba a ver si ellos buscaban en su base de datos e identificaban si algún investigador de la universidad lo estaba abordando.  Es decir, a pesar de lo declarado en sus visiones y misiones institucionales las instituciones consultadas no contaban con un banco de problemas o un inventario de problemas a estudiar qué orientara su acción.

Y esto tiene mucho que ver con mi artículo anterior: La Universidad Latinoamericana ¡tiene falla de origen?  (http://otrasvoceseneducacion.org/?s=universidades+falla+de+origen&submit=Buscar) debido a que nuestra universidad es una institución pensada desde, en y para la docencia, aunque haya construido un mito de la investigación como su actividad central.

Planificar la apertura, seguimiento y cierre de carreras implica el diseño y puesta en marcha de poderoso y eficiente sistema de planificación universitaria, capaz de contar con un banco de problemas claramente identificados y delimitados espacial y temporalmente, con un inventario de potencialidades y limitaciones respecto a la capacidad investigativa instalada, que posibilite la orientación para que los decisores establezcan las rutas de diseño, apertura, seguimiento y cierre de carreras en los territorios y por tiempos determinados.

Si una universidad no tiene claramente identificados los problemas a trabajar desde la teoría y la praxis de sus distintas carreras o programas de formación, difícilmente podrá construir repertorios de soluciones que aporten a la construcción de un proyecto de país independiente y soberano en todos los planos.

 

  • El tamaño de la universidad y su radio de influencia. En futuros artículos me referiré ampliamente a este tema. En este momento sólo preciso que desde mi punto de vista, las universidades nacionales con extensiones en distintos lugares del territorio ya no tienen razón de ser pues responder a un modelo latifundista, ni siquiera capitalista, en su concepción y dinámicas de trabajo. La universidad del futuro pareciera ser una universidad pequeña, con gran flexibilidad institucional para abrir y cerrar carreras, con muy buena articulación comunitaria y con procesos de investigación asociados a problemas concretos del lugar y el país. El modelo paquidérmico de universidades nacionales no le resulta útil ni a propuestas de desarrollo capitalista ni socialista, pero sobre este tema volveré en otro artículo especialmente dedicado a ello.

 

Son temas y temáticas para el debate de cara a la celebración de los 100 años del Grito de Córdoba en el año 2018.  Repensemos esa otra universidad posible para un mundo más justo y solidario.

 

 

Lista de referencias

Aboites, Hugo (2012). La medida de una nación: los primeros años de la evaluación en México.  Historia de Poder y resistencia (1982-2012) Ediciones Clacso México Buenos Aires. Disponible en internet en: http://bidi.xoc.uam.mx/tabla_contenido_libro.php?id_libro=407

Autores varios (2008). Tendencias de la Educación Superior en América Latina y el Caribe. Ediciones IESALC. Caracas Venezuela. Disponible en internet en: http://www.iesalc.unesco.org.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=2&Itemid=408

Autores varios (2004). La evaluación y la acreditación en la educación superior en América Latina y el Caribe. Ediciones Iesalc Caracas.  Disponible en file:///C:/Users/Windows%207/Downloads/EvalyAcredALC.pdf

Diálogo del SITEAL: Entrevista a Pedro Henríquez Guajardo. Disponible en http://www.siteal.org/sites/default/files/siteal_dialogo_pedro_henriquez_guajardo.pdf

García Guadilla, carme (2010). Educación Superior Comparada. El protagonismo de la internacionalización. Ediciones IESALC CENDES. bid & co. Editor. Caracas Venezuela.

Parra, Gabriel (2006). Educación, Reforma y Sociedad del conocimiento. Colección la Universidad se Reforma V. Ediciones conjuntas IESALC ORUS UCV UNESR.  Disponible en internet en: http://www.iesalc.unesco.org.ve/index.php?option=com_fabrik&view=details&formid=2&rowid=24&lang=es

Prensky, Marc (2001). Nativos Digitales, Inmigrantes Digitales. En On the Horizon (MCB University Press, Vol. 9 No. 6, December 2001. Disponible en http://recursos.aprenderapensar.net/files/2009/04/nativos-digitales-parte1.pdf

Rafael de Hoyos, Halsey Rogers, Miguel Székely (2016) Los Nini en América Latina. 20 millones de jóvenes en busca de oportunidades.  Ediciones del Grupo del Banco Mundial. Disponible en   https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/22349/K8423.pdf?sequence=5&isAllowed=y

Sousa Santos, Boaventura de (2008). La Universidad del Siglo XXI: para una reforma democrática y Emancipadora de la Universidad. Ediciones CIM. Caracas. Venezuela

UNESCO (2016). Unesco Science Report: Toward 2030. Editions Unesco Publishing. Paris Francia.  Disponible en http://unesdoc.unesco.org/images/0023/002354/235406e.pdf

 

[i] Este articulo forma parte del borrador del libro que estoy escribiendo “La Universidad a 100 años del grito de Córdoba”, el cual aspiro presentar en Enero de 2018. La idea de ir publicando fragmentos y borradores es el de intercambiar opiniones y debatir con mis lectores de tal manera que el texto sea en buena medida el resultado de una construcción colectiva

[ii] © Luis Bonilla-Molina

[iii] Doctor en Ciencias Pedagógicas. Coordinador del portal educativo http://otrasvoceseneducacion.org

[iv] Término acuñado por  Marc Prensky (1946-    ) en su libro  Inmigrantes Digitales (2001) se refiere a los habitantes actuales del planeta nacidos antes de 1980. Ver en internet  http://recursos.aprenderapensar.net/files/2009/04/nativos-digitales-parte1.pdf

[v] Marc Prensky se refiere con este término a los nacidos desde 1980 hasta el presente, a quienes les correspondió crecer en la era de la tecnología (tv a color, Nintendo, internet, celular, redes sociales, video juegos de última generación)

[vi] Hoyos, Rogers y Székely (2016) precisan que mientras los países latinoamericanos de habla hispana se refieren a ellos como “ninis”, los brasileños aplican el término en portugués “nem-nem”: “nem estuda, nem trabalha”; en Europa es común utilizar el término “NEETs” para identificar a los jóvenes que no estudian, no trabajan y no están recibiendo capacitación para el trabajo.

[vii]  Zapping se refiere a la práctica cotidiana de saltar programaciones televisivas de manera rápida y frecuente

[viii] Uno de los académicos más importantes de Venezuela, profesor jubilado de la UCV es autor de numerosas publicaciones y un conferencista estelar. Vladimir es un académico de izquierdas en el sentido clásico de la palabra.

[ix] José Antonio Quinteiro es un joven profesional –aunque inmigrante digital- funcionario de un organismo internacional y estudioso permanente de la dinámica universitaria.

[x] Hemos hecho una traducción no oficial del inglés al español de los datos e informaciones del Unesco Science Report Towards 2030.  Por ello, no colocamos la página pero en la lista de referencias anexamos el enlace web de la versión digital completa del informe en inglés para los interesados en corroborar la información o ampliar

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Francia: L’entrepreneuriat ou comment le modèle parental influe sur l’entreprise

Espíritu empresarial o cómo el modelo de los padres afecta el negocio

Europa/ Francia/  Julio  2016/Noticias/Le Conversation

Resumen:

El espíritu empresarial  del padre como contratista promovia en casa que  todo el mundo  hablará de la empresa. Esta  como era parte de la familia expresó «…» Cuando estaba  pequeña, a menudo vía a su  mi tío el cual  había montado su negocio en África., teniendo éxito. Expresa que su padre tenía un poco de remordimiento, por no haber seguido”.

Estos son extractos textuales de las entrevistas con los creadores y líderes de negocios con más de 10 puestos de trabajo. Todas estas personas tienen edades, diferentes orígenes. Ellos trabajan en actividades muy diferentes, pero todos ellos tienen dos cosas en común:

  1. primer punto, su negocio no conoce la crisis y combina el crecimiento económico y la sostenibilidad
  2. segundo punto, como se indica por extractos de las entrevistas, se prácticamente todos los empresarios de un pariente cercano. El modelo empresarial de ellos padres.

Esto se muestra por un estudio que realizaron en el espíritu empresarial de red en 2014 en una red de este tipo, donde la pertenencia implica el deseo de crear no menos de 10 puestos de trabajo en 10 años, casi el 72% de los empresarios tiene un padre que contratista está o ha estado en un sentido amplio (incluimos las profesiones, ya que es la creación de una estructura y actividad). Estos resultados han sido corroborados por otros estudios.

Esta situación está lejos de ser franco-francesa: muchas otras investigaciones en los Estados Unidos, Túnez o en otros países europeos demuestran que el estilo de crianza es la primera garantía de la intención empresarial, es decir, cuanto más ve a los padres se comprometen (en un sentido económico, es), más el niño querrá entreprendre¹.

Sin embargo, lo que es sorprendente es que aquí no se está hablando solamente de la

Intención empresarial, pero sí de la capacidad de llevarla acabo. Ésta tendencia no se revierte.
Esto es doblemente sorprendente al ver que el vínculo entre los padres y los empresarios y el éxito empresarial creativa no son necesariamente entre los propietarios de PYME de más de 60 empleados encuestados en este estudio, pero es más frecuente en las generaciones más jóvenes Lo evidencia en los EE.UU. Orígenes sociales y empresariales de la generación de los creadores de Google, LinkedIn e incluso más recientemente AirBnB, Uber. Todos los empresarios tienen padres!

La evidencia en Francia. El estudio incluso estudiar para el Emprendimiento Red en 2014 muestra que el perfil del contratante «nueva generación» y fuente de empleo es parte de los líderes de negocios familiares – en un sentido amplio -, sino también altamente cualificado.
¿Qué pensar de tal declaración? Después de todo, Bourdieu ha puesto de relieve los mecanismos de reproducción social por el cual un niño tenderá a abrazar la misma profesión

En este caso la profesión de docente de sus padres.

A lo sumo, en este caso, encontraron que  ante una extensión de la teoría de Bourdieu al mundo económico, el cual, después de todo, parece gestiona sorprendente, pero sigue siendo problemático  por dos razones:

  • Primer reto: romper la necesidad de los padres para permitir la renovación económica
    A menudo tienden a olvidar, pero el modo de funcionamiento de su economía es el capitalismo, que implica la crisis de desintegración o fases, durante el cual las empresas o actividades, mueren y las fases de crecimiento, más o menos fuerte efecto, marcada por la creación de nuevas empresas, destinado a recrear los puestos de

Trabajo perdidos y generar nueva riqueza .Se observa que la renovación económica después de la guerra hasta los años 80 no fue proporcionada por contratistas niños, no aparece por ahora.

La consecuencia? encuestas del INSEE en 2011 3,14 millones empresas (excluyendo la agricultura), incluyendo 3 millones de microempresas.
Naturalmente, estas empresas están condenadas a estancarse para algunos (si los 3 millones de microempresas), algunos crecen y otros a desaparecer. El alivio estaría a cargo de los empresarios a crear puestos de trabajo y que es precisamente donde radica el problema: la renovación económica que pudiera exponer a Francia a los hijos de estos unos 3 millones de empresarios para la subsistencia económica cerca 70 millones de personas en Francia…

El cifrado es el resumen y la caricatura, lo reconozco. Sin embargo, se nota la necesidad de romper esta tendencia y para cambiar la genética empresarial y promover el aprendizaje de esta habilidad para generar crecimiento y empleo en los empresarios no nativos

  • Segunda cuestión: el fracaso de la enseñanza del espíritu empresarial para romper este enfoque empresarial filialEste fenómeno de refuerzo de la paternidad en el espíritu empresarial dicha ambición va acompañado de un segundo fenómeno: nunca hubo habido muchos cursos empresariales en la educación superior, curso de gestión, pero no es tan; nunca ha sido tan incubadoras (las listas Express a través de 3000 en 2014 en el continente).

Dado que todos los estudiantes en la educación superior no son hijo o hijas de los empresarios, que son capaces de cuestionar el propósito o la eficacia de estos cursos.
¿Qué, pues? Parece que una palanca de doble necesita ser activado.

La primera palanca invita a la reflexión sobre la organización de la enseñanza del espíritu empresarial en la parte superior en Francia: todo está dirigido al proceso de creación de empresas, dejando la gestión de la estrategia de crecimiento de los profesores.
Si se certifican los beneficios de este tipo de formación para generar interés en la iniciativa empresarial y la intención empresarial con el tiempo, es urgente para centrarse en los estudiantes de enseñanza y de formación para el crecimiento empresarial.

Segunda pista a la educación superior, pensar en lo que yo llamo el «caso Frédéric Mazella.»Sin embargo, se dio cuenta de sus clases empresariales en Stanford, en la Facultad de Ciencias de la Computación, que también nació Google, LinkedIn, etc. Su nombre recuerda que la formación empresarial de crecimiento basado en la integración en un contexto.

Estas agrupaciones existen en Francia: Paristech, etc. Las escuelas no sólo para integrarse en estos , para integrar verdaderamente a todos los estudiantes.

Ciertamente, la educación superior todavía sirve caballero caballeros contratista de una familia de empresarios, pero es de esperar que también puede apodado los «empresarios no nacidos» y, finalmente, contribuir a la reactivación económica Francia.

(1) A este respecto, puede hacerse referencia en el artículo Jamoussi de mis colegas, E. B., y Maalaoui, A. (2015). La transposición de Sirmon y Hitt modelo en el campo de la iniciativa empresarial de los jóvenes. El Diario de Ciencias de la Administración, (1), 21-27 o más en general, los resultados de la Fundación Kauffman para tener más cifras en los Estados Unidos.

Traductor de Google para empresas:Google Translator ToolkitTraductor de sitios webGlobal Marke

Fuente: https://theconversation.com/fr/education

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L’entrepreneuriat ou comment le modèle parental influe sur l’entreprise

 Mon père était entrepreneur. À la maison, on ne parlait que de l’entreprise. Elle faisait partie de la famille »… « Quand j’étais petit, je voyais souvent mon oncle qui avait monté son entreprise en Afrique. Il avait réussi. Mon père nourrissait un peu le regret de ne pas l’avoir suivi… ».

Ces verbatims sont extraits d’entretiens réalisés auprès de créateurs et dirigeants d’entreprises qui comptent plus de 10 emplois. Toutes ces personnes ont des âges, des origines diverses. Elles travaillent dans des activités très différentes et pourtant, elles ont toutes deux points en commun : premier point, leur entreprise ne connaît pas la crise et combine croissance économique et pérennisation et, second point, comme l’indiquent les extraits d’entretiens, ils ont pratiquement tous un parent proche entrepreneur.

Le modèle parental entrepreneurial

C’est ce que montre une étude que nous avons menée pour Réseau Entreprendre en 2014 : dans un tel réseau où l’adhésion implique la volonté de créer pas moins de 10 emplois en 10 ans, près de 72 % des entrepreneurs ont un parent qui est ou a été entrepreneur dans un sens large (nous avons inclus les professions libérales puisqu’il s’agit de créer une structure et son activité). Ces résultats sont corroborés par plusieurs autres études.

Cette situation est loin d’être franco-française : de nombreuses autres recherches menées aux États-Unis, en Tunisie ou dans d’autres pays européens attestent que le modèle parental est le premier garant de l’intention entrepreneuriale, autrement dit, plus on voit les parents entreprendre (dans un sens économique, cela s’entend), plus l’enfant aura envie d’entreprendre¹. En revanche, ce qui est surprenant, c’est qu’ici, on ne parle pas uniquement d’intention entrepreneuriale, mais de capacité à entreprendre…

Une tendance qui ne s’inverse pas

Ce qui est doublement surprenant, c’est de constater que ce lien entre parents entrepreneurs et création et réussite entrepreneuriale n’existe pas nécessairement chez les dirigeants de PME de plus de 60 salariés interrogés dans cette étude, mais est surtout présente dans la jeune génération.

La preuve aux US ? Les origines sociales et entrepreneuriales de la génération des créateurs de Google, de LinkedIn mais plus récemment encore de AirBnB, d’Uber : tous ont des parents entrepreneurs ! ! !

La preuve en France ? L’étude même étude menée pour Réseau Entreprendre en 2014 met en évidence que le profil de l’entrepreneur « nouvelle génération » et créateur d’emplois est issus de parents dirigeants d’entreprises – dans un sens large –, mais également très diplômé, très signifiant diplômé d’une grande école ou d’une université réputée.

Que penser d’un tel constat ? Après tout, Bourdieu a bien mis en évidence les mécanismes de reproduction sociale, par lesquels un enfant aura tendance à embrasser la même profession – en l’occurrence ici le professorat – que celle de ses parents.

Tout au plus, dans ce cas, nous nous trouvons face à une extension de la théorie de Bourdieu au monde économique, ce qui, après tout, ne semble gère surprenant, mais est tout de même gênant à deux égards.

Premier enjeu : casser cette nécessité parentale pour permettre le renouveau économique

On a souvent tendance à l’oublier, mais le mode de fonctionnement de notre économie est le capitalisme, lequel implique des phases de crise voire de décroissance, durant lesquelles des entreprises, voire des activités, meurent et des phases de croissance, plus ou moins fortes d’ailleurs, marquées par des créations de nouvelles entreprises, censées recréer les emplois perdus et générer de nouvelles richesses.

Si on constate que le renouvellement économique d’après-guerre jusque dans les années 80 n’a pas été assuré par des enfants d’entrepreneurs, il n’en semble pas de même aujourd’hui.

La conséquence ? L’Insee recense en 2011 3,14 millions d’entreprises (hors secteur agricole) dont 3 millions de microentreprises. Les entreprises restantes étant celles qui emploient le plus de personnes.

Naturellement, ces entreprises sont vouées pour certaines à stagner (le cas des 3 millions de microentreprises), certaines à croître et d’autres à disparaître. La relève serait alors assurée par des entrepreneurs capables de créer des emplois et c’est là justement que réside le problème : on ferait supporter le renouvellement économique de la France aux enfants de ces quelques 3 millions d’entrepreneurs pour assurer la subsistance économique de près de 70 millions d’habitants en France…

Le chiffrage est sommaire et caricatural, je le reconnais. Il montre néanmoins la nécessité de casser cette tendance et de changer la génétique entrepreneuriale et de favoriser l’apprentissage de cette capacité à générer de la croissance et de l’emploi chez les non native entrepreneurs.

Second enjeu : l’échec de l’enseignement de l’entrepreneuriat à casser cette démarche d’entrepreneuriat filial

Ce phénomène de renforcement de la filiation dans l’entrepreneuriat dit d’ambition s’accompagne d’un second phénomène : jamais il n’y avait autant eu de cours d’entrepreneuriat dans l’enseignement supérieur, de management certes, mais pas que ; jamais il n’y a eu autant d’incubateurs (l’Express en recense plus de 3 000 en 2014 sur le territoire métropolitain), y compris des incubateurs d’écoles…

Sachant que tous les étudiants de l’enseignement supérieur ne sont pas fils ou filles d’entrepreneurs, on est à même de s’interroger sur la finalité, voire l’efficacité de ces cours et programmes.

À regarder les profils des jeunes créateurs et dirigeants d’entreprise dans les incubateurs, il semblerait que l’enseignement supérieur serait alors plus un catalyseur de talents entrepreneuriaux appris dans la famille qu’un réel vecteur d’apprentissage de la capacité d’une entreprise à croître.

Dit autrement, l’enseignement supérieur servirait plus d’adoubeur du jeune entrepreneur, attestant de l’existence de cette capacité entrepreneuriale que de révélateur ou développeur de cette même capacité.

Repenser l’enseignement de l’entrepreneuriat

Que faire alors ? Il nous semble qu’un double levier mérite d’être activé.

Le premier levier invite à réfléchir sur l’organisation de l’enseignement de l’entrepreneuriat dans le supérieur en France : elle est toute dirigée vers le processus de création d’entreprises, laissant la gestion de la croissance aux professeurs de stratégie, lesquels ont désormais peu d’expérience professionnelle, vu la pression pour l’embauche de docteurs – chercheurs dans ce domaine.

Si les bénéfices de ces formations sont attestés pour générer de l’intérêt pour l’entrepreneuriat et éventuellement de l’intention entrepreneuriale, il devient urgent de se focaliser sur l’enseignement et sur l’entraînement des étudiants à la croissance entrepreneuriale.

Seconde piste pour l’enseignement supérieur, réfléchir à ce que j’appelle le « cas Frédéric Mazella ». Le fondateur français de Bla Bla Car est emblématique car il est l’entrepreneur « qui confirme l’exception » : ses deux parents sont professeurs.

Pour autant, il a réalisé ses classes entrepreneuriales à Stanford, dans la faculté d’informatique qui a aussi vu naître Google, LinkedIn, etc. Son nom rappelle que l’apprentissage de l’entrepreneuriat de croissance repose sur l’intégration dans un contexte ambitieux et dans le cluster d’innovation adéquat.

Ces clusters existent en France : Paristech, etc. Aux écoles non seulement de s’intégrer dans ces derniers – elles le sont déjà –, mais de véritablement intégrer tous ses étudiants et pas uniquement la happy few entrepreneurial.

Deux leviers qui, au regard de la situation actuelle dans l’enseignement supérieur, ne semblent pas trop compliqués à actionner.

Certes, l’enseignement supérieur sert encore de chevalier qui adoube l’entrepreneur issu d’une famille d’entrepreneurs, mais il faut espérer qu’il puisse aussi adouber les « non born entrepreneurs » et, enfin, contribuer au renouveau économique de la France.

(1) À ce sujet, on pourra se référer à l’article de mes collègues Jamoussi, E. B., & Maalaoui, A. (2015). La transposition du modèle Sirmon et Hitt dans le champ de l’entrepreneuriat des jeunes. La Revue des Sciences de Gestion, (1), 21-27 ou plus généralement aux résultats de la Kauffman Foundation pour avoir plus de chiffres aux États-Unis.

 

 

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Pedagogía de la lucha y la memoria

Por Pablo Imen.

José Martí – que, entre otras muchas cosas, fue docente- aseguraba, respecto de la vida en las aulas que  “La enseñanza, ¿quién no lo sabe? es ante todo una obra de infinito amor. Las reformas sólo son fecundas en el espíritu de los pueblos”  La experiencia del Centro Educativo Isauro Arancibia está desbordada de un amor tan poderoso como fértil, capaz de superar los más difíciles obstáculos y plantearse las más elevadas conquistas humanas, políticas, culturales y pedagógicas.

Conocíamos la experiencia y por esa razón fue una de las instituciones recorridas en la Expedición Simón Rodríguez-Carlos Fuentealba-Stella Maldonado. Los sentipensamientos que atravesaron a los y las expedicionarias que llegaron a ese territorio de lucha por la dignidad y la justicia apenas puede reflejarse pálidamente con un texto. Las palabras que aquí ensayamos son la traducción de una emoción profunda y conmovida.

La historia del Isauro y su lucha, sus realizaciones, los obstáculos superados y los desafíos que se plantea la institución resultan de una excepcionalidad tal, que no hay modo de reflejar en una única columna los elementos más significativos de esta apuesta política y pedagógica llevada adelante en los contextos más adversos y que sin embargo, no cesa de  crecer y multiplicarse.

Si hemos de comenzar por el principio diremos que se trata de una propuesta de finalización de la educación primaria para muchachos y muchachas en situación de calle. Se abrió, además,  el nivel inicial para los hijos de quienes asisten a la institución escolar, y el proyecto se complementa con la enseñanza de oficios.

El nombre del Centro Educativo tampoco es una casualidad. Isauro Arancibia fue secretario general de la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP) en el curso del fatídico año 1976. Reconocido por sus compromisos con una educación pública democrática y emancipadora, vivía y dormía en aquellos trágicos tiempos en la sede sindical. Allí fue sorprendido el 24 de marzo, la misma noche del golpe, y literalmente fusilado junto a su hermano Arturo, también docente y militante sindical. Para que no queden dudas de la catadura ética de los asesinos, tras el fusilamiento se robaron el único par de zapatos nuevos que tenía Isauro. Su ejemplo, su modo de vivir y de morir, lo convierten en uno de aquellos imprescindibles de los que habla Bertold Brecht: vivió y murió como un combatiente.

Es imprescindible referirnos a la creadora de ese Centro Educativo, Susana Reyes. Ella tiene una historia que – aunque brevemente- merece ser contada y constituye una parte sustantiva de esta construcción. Susana, militante juvenil en los años setenta, fue víctima del terrorismo de Estado. Ella y su compañero fueron secuestrados.

Susana es sobreviviente de esa experiencia y ha sido la impulsora de un proyecto educativo para la niñez más desprotegida de nuestra Ciudad de Buenos Aires. Aquellos muchachos y muchachas, a veces niños, que han sido privados de los más elementales derechos y viven en situación de calle. Creado a fines de los noventa, el Centro Educativo fue denominado Isauro Arancibia. Nada es casual.

Se inició como un proyecto de alfabetización de adultos, y luego fue avanzando en los otros niveles educativos: primaria, inicial  y escuela de oficios.

Estas notas emergen de una de las actividades realizadas por el Isauro en las que participó una de las rutas de la Expedición Pedagógica Simón Rodríguez- Carlos Fuentealba-Stella Maldonado. Recordemos que estas notas se proponen dar pistas de los hallazgos de esta movilización de maestros y maestras del continente, y que dan cuenta de realidades muy diferentes a las noticias que suelen cubrir la educación pública para estigmatizarla.

El día que la Expedición recorrió el Isauro fue el 28 de mayo de 2015, en el que se celebraban muchas cosas y otras se conmemoraban con dolor.

El primer motivo de memoria enlutaba al Isauro. En efecto, el 7 de febrero de este mismo año Roberto Autero, un joven de 16 años y educando del Isauro Arancibia, fue asesinado por la Policía Metropolitana. Esta institución represiva, creación del gobierno de Mauricio Macri, tuvo un acta de nacimiento ciertamente controvertida. Excede los límites de este trabajo argumentar sobre este cuerpo represivo pero concluiremos que la filosofía que la sostiene es la de disparar primero y preguntar más tarde. En nuestro país este modo de actuar recibe la denominación prístina de “gatillo fácil”.

Por contraste, y como noticia para celebrar, se logró revertir una amenaza de desalojo en 2014 por parte del gobierno macrista y,  como consecuencia de la lucha colectiva y con la solidaridad de organizaciones, colectivos e instituciones quedó sin efecto esa medida injusta.

El Isauro que es vivido por su comunidad como un verdadero hogar, muy especialmente en la consideración de aquellos niños, jóvenes y adolescentes que viven en la calle y participan de ese proyecto que es pedagógico, que es político y que es, también, civilizatorio y existencial para quienes fueron privados de sus más elementales derechos humanos.

En esta columna queremos dar la palabra especialmente a los protagonistas, recuperando sus intervenciones de aquél 28 de junio. Esas voces nos dicen mucho de la propuesta pedagógica del Isauro, que retomaremos en escritos posteriores. Pero el punto de partida no puede ser otro que el de la propia comunidad educativa, comenzando por sus estudiantes.

Aarón, como representante de los egresados, testimonió: “quiero compartir con ustedes lo que significa para nosotros ser egresados… para nosotros ser egresados es saber que se puede, es terminar una etapa buena y saber que empieza una mejor…esperamos mucho más de nosotros mismos… también aprendimos mucho a compartir con el otro, a entender, a escuchar, y de verdad nos sentimos muy orgullosos”.

Esos muchachos, que deben iniciar cada jornada en las más duras condiciones de existencia, reconocen en la institución un espacio que les da herramientas para ser mejores, y – tan importante como eso- la posibilidad de soñar un proyecto propio y colectivo.

Entre los objetivos político-pedagógicos de la institución uno de ellos es el de preservar la memoria del genocidio. Susana Reyes expresó, en distintas oportunidades, que los niños y jóvenes en situación de calle tenían, en más de un sentido, un hilo con los luchadores desaparecidos en los años setenta. Entonces como ahora quienes fueron (y siguen siendo) sometidos al escarnio de la tortura y la muerte estaban (y están) invisibilizados. Demasiadas conciencias adormiladas o atemorizadas (¿cómo soportar tanto horror?).

Esas víctimas, muchos de ellos tan jóvenes como los que hoy habitan las calles de Buenos Aires, eran (y siguen siendo) ignoradas mientras su sangre generosa era (y es) sacrificada en el altar el neoliberal-conservadurismo. Es preciso ahogar tanta vida para perpetrar un proyecto de injusticia y desigualdad. Es necesario ahora mismo mantener a raya a estos jóvenes y pobres, y la represión desembozada muestra la cara de un Estado brutal con los más débiles. Esa cara estatal es la de una Policía Metropolitana brava, no de una política capaz de efectivizar derechos. Antes y ahora, una política devastadora y profundamente injusta.

Ese hilo  entre la generación sacrificada y estos jóvenes se vislumbra en casos como el de Roberto Autero, quién pagó con su vida – en este caso- por portación de cara. Jóvenes y subversivos antes, jóvenes y pobres ahora,  siempre sospechados, juzgados y condenados a muerte sin ningún derecho a defensa. Esta ligazón se revela en una de las intervenciones de los muchachos: “Estamos aquí para homenajear a los treinta mil compañeros que lucharon porque no haya más pibes en situación de vulnerabilidad y porque todos tengamos los mismos derechos y una educación digna. Y a nuestro compañero y amigo Robertito Autero, que con tan solo 16 años le cortaron la vida, un gatillo fácil de la metropolitana. Queremos justicia por Robertito, y que todos los gatillos fácil estén entre rejas…¡Basta de bancos vacíos! Por eso los invitamos a que nos acompañen a plantar nuestro árbol en homenaje a los 30.000 desaparecidos y a Robertito Autero, y como símbolo de nuestra lucha”

Plantar un árbol, expresarse, sostener la memoria: esta era la respuesta colectiva de los más desheredados frente a la brutalidad de un sistema que los persigue y los margina. Como no pensar que esta conciencia y esta claridad ideológica, organizativa, política y pedagógica no es parte de la construcción pedagógica del Isauro Arancibia.

La mentada calidad educativa tiene así una fisonomía diferente a las proclamas y dispositivos tecnocráticos. Estamos ante una pedagogía y una institución que forma para la memoria, una propuesta que enseña a leer el mundo para transformarlo. Una escuela que educa hombres y mujeres libres, que se niegan a renunciar a la condición humana y se rebelan contra quienes defienden una  cultura neocolonial y segregacionista justificadora de la desigualdad radical.

Una de las consecuencias políticas y organizativas del trabajo pedagógico (que es, y no nos cansaremos de insistir), político, fue la creación de la organización Hermanos de Calle, que, en los términos que ellos la definen, se constituyeron en “defensa de sus derechos”. En ese sentido, “HERMANOS DE CALLE hace un año que estamos reconocidos como agrupación, estamos pidiendo igualdad y dignidad para todos, nosotros queremos un lugar para vivir. (…) Pedimos una vivienda digna para poder tener un lugar tranquilo donde podamos estar con nuestra familia y enseñarles a nuestros hijos…los Hermanos de Calle vamos a seguir luchando por la educación pública para todos los chicos y chicas de esta ciudad, para que todos ejerzan su derecho a soñar, a vivir una vida digna como imaginaron los treinta mil compañeros detenidos desaparecidos…el sueño que no se pierde, es el que no se abandona.”

La vida diaria de la escuela se rige por pautas diferentes, pues trabaja con una población con condiciones de vida, necesidades e intereses propios que ven violentados todos sus derechos. Su propuesta curricular se fue enriqueciendo con el paso de los años, incorporando la formación para el trabajo, la libre expresión artística, configurando una original pedagogía integral dentro de la cual – como vimos- la memoria, la defensa de los derechos y la organización no está ausente. Pero su explicitación será materia de otros escritos.

Como advierte una consigna publicada en la Revista Realidad sin Chamuyo: Una escuela que late, crece, sueña y en la lucha inventa caminos.” 

Fuente: http://www.telesurtv.net/bloggers/Pedagogia-de-la-lucha-y-la-memoria-20150831-0009.html

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España: El reto de ser profesor: más de 15.000 aspirantes para 1.000 plazas

España/29/06/2016/ Fuente: EL MUNDO

482 son para maestro, 400 para ESO, 54 de FP, 50 de idiomas y 30 para Música y Artes

La Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte celebrará este martes la primera de las pruebas selectivas de ingreso o acceso a los diferentes cuerpos docentes no universitarios, a las que están admitidos un total de 15.306 aspirantes.

En concreto, se trata de los aspirantes a cubrir 1.185 plazas de personal docente de la Oferta de Empleo Público de 2016, de las cuales 482 son para maestros; 400 profesores de ESO; 65 profesores técnicos de FP; 50 profesores de EOI; 30 profesores de Música y Artes Escénicas, y 38 de catedráticos de Música y Artes Escénicas. A estas plazas se suman las de promoción interna, que son 120 para profesores de ESO.

El número de aspirantes admitidos para realizar las oposiciones por el turno libre por provincias es de 5.745 opositores de la provincia de Alicante, 1.788 de Castellón, y 7.773 aspirantes de la provincia de Valencia, detalla el departamento que dirige Vicent Marzà en un comunicado.

De los admitidos que se presentarán por turno libre, 8.254 lo harán a las oposiciones de maestros, de los cuales 3.184 son de la provincia de Alicante, 4.077 de Valencia y 993 de Castellón; 5.542 aspirantes se presentarán a las oposiciones del cuerpo de Secundaria, de los cuales 2.085 pertenecen a la provincia de Alicante, 651 a la de Castellón y 2.806 a la de Valencia; y 905 al cuerpo de profesores técnicos de FP, de los cuales 297 pertenecen a la provincia de Alicante, 86 a la de Castellón, y 522 a la de Valencia.

Además, se han admitido las solicitudes de un total de 369 aspirantes a una de las 50 plazas de profesores de EOI, de los cuales 129 son de la provincia de Alicante, 43 de Castellón y 197 de Valencia; y 205 aspirantes a profesores de Música y Artes Escénicas, de los cuales 50 de Alicante, 15 de Castellón y 171 de Valencia. En cuanto a los admitidos a las oposiciones para las plazas de catedráticos de Música y Artes Escénicas son un total de 238 aspirantes.

De las 8.254 solicitudes de maestros, 2.602 aspiran a las 120 plazas de Educación Infantil, 1.097 a los 80 puestos de Lengua Extranjera Inglés; 2.002 a las 147 plazas de Educación Primaria; 962 a las 60 plazas de Pedagogía Terapéutica; 609 aspirantes a las 25 plazas de Audición y Lenguaje; 428 opositores a las 25 plazas de Educación Física; y 277 aspirantes a las 25 plazas de Música.

Un total de 194 tribunales examinarán a los docentes, de los cuales 62 son de Alicante, 20 de Castellón y 112 de la provincia de Valencia. Por cuerpos, se han constituido 98 tribunales del cuerpo de maestros, de los cuales 37 son de Alicante, 13 de Castellón y 48 de Valencia; y 73 del cuerpo de Secundaria, de los cuales 67 del turno libre y 6 del proceso de acceso.

De los 73 tribunales de Secundaria, 25 son de la provincia de Alicante, 7 de Castelló y 41 de Valencia. Además, se han configurado 12 tribunales del cuerpo de profesores técnicos de FP y 6 escuelas oficiales de idiomas, así como 4 del cuerpo de profesores de Música y Artes Escénicas y 1 del cuerpo de Inspectores.

Con la convocatoria de nuevas plazas de personal docente, la Conselleria de Educación «pretende dar mayor estabilidad a la plantilla docente lo que redundará en una mejora de la calidad educativa, por cuanto los centros dispondrán de un mayor número de personal funcionario de carrera y los funcionarios de carrera podrán optar a destinos definitivos», destacan.

Asimismo, los centros podrán implantar y desarrollar sus programas de mejora educativa y organizativa con todas las garantías, dado que su personal seguirá siendo el mismo, concluyen desde el departamento de Campanar.

Fuente: http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2016/06/29/5773749dca4741fb328b466e.html

Imagen: http://e04-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2016/06/29/14671841978376.jpg

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La escuela vasca sustituye los libros de texto por material digital para niños de 6 a 8 años

País Vasco/30 junio de 2016/Autor: María Fdez. Vallejo/ Fuente: El Correo

El Gobierno vasco aportará 45,5 euros por alumno en primero y segundo de Primaria y las familias pagarán 27 euros.

La escuela pública vasca dará en septiembre el pistoletazo de salida oficial a la sustitución de los tradicionales libros de texto por plataformas tecnológicas. El Departamento de Educación abonará el coste de las licencias digitales a los centros de enseñanza en los dos primeros cursos de Primaria, a los que acuden alumnos de 6 a 8 años, en lugar de la factura de los manuales en papel –que supone el doble de gasto–. De forma progresiva, curso tras curso, se sustituirán en el resto de etapas los clásicos libros por medios digitales.

El Gobierno vasco aportará 45,5 euros por alumno en primero y segundo de Primaria y las familias pagarán 27 euros. En el caso de que una escuela opte por continuar con el modelo de manuales en papel –en contra de las recomendaciones del Gobierno vasco– deberá asumir la diferencia del precio de sus propios remanentes.

Los alumnos de tercero y cuarto de Primaria reutilizarán los libros de texto del programa de préstamo solidario –por el que los manuales pasan de unos escolares a otros durante varios años– ya que aún no tocaba sustituirlos. Educación aportará a cada centro 13 euros por niño participante en el pan y los padres deberá abonar otros 30, según la orden que ha hecho pública el Departamento. El resto de etapas de Primaria podrán optar también por continuar con los libros o introducir recursos digitales, aunque la renovación haya comenzado de forma oficial por primero y segundo.

 Este proceso se apoya en la elaboración por parte del profesorado de los materiales una vez que la escuela cuenta con las licencias que paga el Gobierno vasco. Los centros tienen «autonomía» para crear y elegir estos recursos. Educación solo marca unas líneas generales, como que «no hagan un uso sexista del lenguaje y en sus imágenes», o «garantizar una presencia equilibrada y no estereotipada de mujeres y hombres, junto a la diversidad de familias».
Fuente: http://www.elcorreo.com/bizkaia/sociedad/educacion/201606/30/escuela-vasca-sustituye-libros-20160629225857.html
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El Maestro nuevo y la formación de ciudadanos

Ese día la escuela tenía maestro nuevo quien había sido trasladado de un liceo ubicado en la frontera entre Colombia y Venezuela a una pequeña escuela granja anclada en una montaña de los andes tachirenses. La escuela era una institución pública, con internado para los niños con carencias familiares severas y comedor escolar permanente.

El Director, al inicio de la jornada diaria reunió brevemente a los docentes y presentó al colega que se incorporaba a trabajar como docente y en los proyectos productivos de la escuela. Todos y todas le dieron la bienvenida y se incorporaron a sus labores cotidianas del aula.

Más tarde el Director pasaría por cada uno de los salones presentando ante los niños y niñas al maestro que llegaba. Al entrar a cada salón los estudiantes se levantaban al unísono y decían: –Buenos días señor Director. El Director y el maestro respondían el saludo e indicaban que se podían volver a sentar. Uno que otros cuaderno, lápiz o sacapuntas se caía cuando apresurados los pequeños volvían a sentarse en los pupitres.

Al mediodía, todos, internos y externos, maestros y estudiantes, se reunían en el comedor escolar.  Unas largas mesas eran flanqueadas por banquetas de madera que compartían para sentarse. Era costumbre que uno de los docentes les diera algún breve mensaje de 3 a 5 minutos antes de iniciar la comida. El Director le había pedido al maestro recién llegado que asumiera esa tarea. Los niños estaban comenzando a entrar y el novel maestro tomó una silla, comenzando a bajar los carteles del comedor que decían: “te damos gracias señor por esta comida”,  “señor bendice esta comida que nos das”, “padre nuestra gracias por el pan que nos das”. El Director le comentó a sus colegas: –el maestro nuevo va a cambiar los carteles que ya están viejos por unos nuevos. Al retornar a la mesa el Director le dijo: –Yo ya había pensado en mandar a hacerlos de nuevo, pero qué bueno que usted lo va a hacer. El maestro miró al Director y no contesto nada. La charla del maestro fue sobre los derechos ciudadanos y la alimentación como un derecho constitucional que tenían los niños de la escuela. Les invitó a aprender a conocer sus deberes y derechos como parte de su tarea ciudadana. Al retomar a la mesa que compartía con los demás docentes el silencio fue sepulcral. Luego, una de las maestras procedió a dirigir la oración del Padre Nuestro.

Pasaron tres días sin variaciones; al cuarto día los carteles nuevos con el mismo contenido volvieron a aparecer.  El maestro nuevo los volvió a bajar, esta vez antes de iniciarse las labores del comedor. Esa tarde, el Director pasó una circular convocando a un Consejo de Docentes para el próximo viernes. El punto sexto (6) de la agenda eran los carteles del comedor.

Todos llegaron puntuales al Consejo Docente. Se habló de la organización de los próximos juegos rurales, del fortalecimiento de los proyectos productivos, de las prácticas docentes que realizarían los estudiantes del Pedagógico, entre otros temas. Al llegar al sexto punto el Director comentó que los carteles del comedor habían sido quitados por el maestro nuevo pero que este aún no los había sustituido; más aún la maestra de tercer grado los había vuelto a colocar reelaborados y el maestro los había vuelto a bajar. El Director señaló que se imaginaba que pronto los repondría el maestro. El maestro intervino expresando que “la escuela era una institución pública y no privada, por ende laica. Además la Constitución Nacional y la Ley Orgánica de Educación señalaban que nuestra educación era laica. Entonces –continuó-  cualquier acto de inclinar por una determinada fe no es legal. Apuntó: he hecho una pequeña investigación y de mis estudiantes el 80% son de distintas religiones cristianas pero el restante 20% o son de otras creencias religiosas o no son creyentes. Cerró su intervención interrogando a los asistentes al Consejo Docente: ¿la mayoría tiene el derecho de imponer un ritual religioso a una minoría que no lo comparte? ¿Debemos decirle a nuestros estudiantes de la escuela que la comida cae del cielo y no enseñarles que es una conquista social con rango constitucional? ¿No es una de nuestras tareas la construcción de ciudadanía?  El debate se prolongó por casi una hora. Solo otra maestra se solidarizo con el maestro recién llegado y dos de los docentes no opinaron. El Director comisionó a una de las docentes para que repusiera los carteles.  De vez en cuando estos desaparecían y eran rápidamente vueltos a colocar. Los oficios religiosos, primeras comuniones y charlas de religión a los representantes siempre contaban con un ausente.  Dieciocho años después, cuando el maestro se marchaba de la escuela escuchó a lo lejos la letanía de la oración del Padre Nuestro rezada por los estudiantes bajo la conducción de un docente.

¿Qué piensas tú de este incidente? ¿Consideras que nuestra escuela es laica o confesional?  ¿Crees que es correcta nuestra definición constitucional de la escuela laica? ¿Es compatible la educación para la tolerancia y la hegemonía de una religión? ¿te atreverías a plantear que en una iglesia te permitieran dar clases semanales de evolución del mono en hombre? ¿Para ti la escuela es un espacio teológico o científico? Cada vez que ves un atentado por razones de intolerancia religiosa, ¿Que piensas al respecto sobre tu contribución desde el aula? ¿Tú colocarías los carteles, los bajarías o no tomarías partido?

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UNESCO evaluará en Bolivia calidad de la educación

Bolivia/30 junio 2016/ Fuente: El País

Bolivia se incorporó al Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de Calidad de Educación (LLECE), instancia de la UNESCO que emprenderá procesos de evaluación de la calidad educativa en el país, lo que permitirá visibilizar el estado de situación de la educación en Bolivia.

 En un acto desarrollado en el Ministerio de Educación, con la participación del titular de Educación de nuestro país, Roberto Aguilar Gómez, y el jefe de la sección de evaluación y monitoreo de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC), Atilio Pizarro, se presentó el acuerdo que formaliza la participación de Bolivia en el LLECE para el periodo 2016-2020.

“Este día es muy importante porque a partir de hoy con el equipo técnico de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe (OREALC) de la UNESCO participaremos en la construcción de instrumentos y mecanismos vinculados al desarrollo de la evaluación”, afirmó el Ministro de Educación, Roberto Aguilar Gómez.El LLECE es un referente regional de cooperación en evaluación en educación cuyos objetivos se centran en fomentar políticas educativas basadas en el análisis curricular, elaboración de pruebas de evaluación de aprendizaje, cuestionarios de contexto; diseños muestrales, pruebas piloto, aplicaciones finales y obtención de resultados.

“A partir de hoy iniciamos una gran tarea para poder hacer una evaluación objetiva en lo que ha sido, es y será el modelo educativo, y los resultados que tenga en el contexto de la formación de nuestros estudiantes”, manifestó Aguilar Gómez. “Lo que necesitamos nosotros es evaluar para poder generar imágenes sobre nuestros procesos educativos y con ello mejorar nuestra realidad haciendo que se transforme la educación en beneficio de los estudiantes, de los docentes, de madres y padres de familia, de la sociedad, y a partir de ello ver los aportes significativos para la educación, para la vida”, complementó la autoridad educativa.

Fuente: http://www.elpaisonline.com/index.php/2013-01-15-14-16-26/nacional/item/220614-unesco-evaluara-en-bolivia-calidad-de-la-educacion

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