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Nicaragua: MINED inaugura escuela en la comunidad El Tuma en Jinotega

El Tuma / 22 de marzo de 2017 / Por: Paco Espinoza / Fuente: http://www.tn8.tv

La educación sigue cambiando en toda Nicaragua esta vez una nueva escuela fue inaugurada en la comunidad El Tuma al norte de Jinotega.

Esta escuela de nombre  Jon y Barbara Rogers, fue gracias a fondos de la compañía Rogers (Compañía de Florida) que son socios de la cooperativa COOPSAEC R.L Jinotega hace más de16 años, según el vicepresidente de esta cooperativa Eduardo Arostegui  la idea surgió al ver la necesidad educativa de la comunidad ya que antes no contaba con las condiciones necesarias.

Esta nueva escuela viene a beneficiar a 76 familias habitantes de este sector además tiene una capacidad para 120 niños que estudiaran en la modalidad matutino y vespertino.

En este proyecto se invirtió más de 53 mil dólares, tanto en pupitres como toda la construcción ya que la mano de obra fue un aporte de los padres de familia.

Pero gracias a la responsabilidad compartida de las instituciones como alcaldía, MINED se hizo posible esta gran obra que ya promocionó a 16 niños el año pasado.

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Fuente noticia: http://www.tn8.tv/departamentos/415391-mined-inaugura-escuela-comunidad-tuma-jinotega/

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Película: Ça commence aujourd’hui

Ça commence aujourd’hui (titulada Hoy empieza todo en España y Todo comienza hoy en Argentina) es una película francesa de drama social estrenada en 1999, dirigida por Bertrand Tavernier y escrita por Dominique Sampiero, Tiffany Tavernier y el propio director. Fue protagonizada por Philippe Torreton, Maria Pitarresi, Nadia Kaci y Nathalie Bécue, con música de Louis Sclavis.

Argumento

Daniel Lefebvre, director de una escuela de párvulos donde la situación social es conflictiva debido a la crisis en el sector minero que ha dejado a las familias sin trabajo, y todos los miembros docentes del centro comienzan una lucha para solucionar los problemas externos a la escuela en los que se encuentran sus pequeños alumnos. Dejan así de lado su labor únicamente educativa para cubrir las necesidades primarias de los niños. Todo esto teniendo en contra numerosos factores: el poder político y la falta de ayuda y asistencia social hasta la llegada de Samia, quien se involucra tanto como ellos en su labor.

Premios

La película consiguió el premio del público en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián celebrado en 1999 y el premio FIPRESCI. Además tuvo una mención especial en el Festival Internacional de Cine de Berlín de ese mismo año.

Para ver trailer película, haga click aquí:

Fuente de la Reseña:

https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%87a_commence_aujourd’hui

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Europa debe regresar a la escuela del mundo, como alumna

Boaventura de Sousa Santos

Europa tiene que regresar a la escuela del mundo y de su diversidad infinita. Para aprender, tiene que estar dispuesta a desaprender muchas de las concepciones sobre sí misma y acerca del mundo no europeo que la trajeron hasta aquí, a este momento de grado cero de innovación social y política en que está.

Un sentimiento de agotamiento histórico y político recorre Europa y el norte global en general. Tras cinco siglos de imponer soluciones al mundo, Europa parece incapaz de resolver sus propios problemas, y entrega su resolución a empresas multinacionales a través de acuerdos de libre comercio, cuyo objetivo es eliminar los últimos resquicios de cohesión social y de conciencia ambiental adquiridos después de la Segunda Guerra Mundial.

En Estados Unidos, Donald Trump es más una consecuencia que una causa de la descomposición de un sistema político altamente corrupto, disfuncional y antidemocrático, donde el candidato más votado en elecciones nacionales puede ser derrotado por el candidato que obtuvo 3 millones menos de votos de los ciudadanos. Domina la convicción de que no hay alternativas al estado crítico al que se llegó.

Los líderes mundiales, reunidos recientemente en el Foro Económico de Davos, reconocieron que los ocho hombres más ricos del mundo acumulan tanta riqueza como la mitad de la población mundial más pobre, pero no por ello les pasó por la cabeza apoyar políticas que contribuyan a redistribuir la riqueza. Por el contrario, instaron a los desgraciados del mundo a mejorar su desempeño para ser ricos el día de mañana.

Mientras tanto, los instrumentos de análisis y comunicación social global de que disponemos nos impiden ver que fuera de Europa y de los países del norte global hay mucha innovación social y política que podría servir de estímulo para buscar nuevas soluciones globales que garanticen un futuro políticamente más democrático, socialmente más solidario y ecológicamente más sostenible. Curiosamente, algunas de estas soluciones han partido de ideas y experiencias europeas (aunque abandonadas por Europa) reinterpretadas y reconfiguradas a la luz de los diferentes contextos concretos y liberadas de dogmas y ortodoxias. Al mismo tiempo, Europa parece encoger, mientras que el mundo no europeo se expande. El futuro del mundo será mucho menos europeo de lo que lo fue su pasado.

Sería lógico pensar que Europa tiene gran interés en conocer mejor lo innovador que está emergiendo en el mundo. Pero para ello Europa debería estar dispuesta a interrogarse sobre la forma en que a lo largo de la Era Moderna se vio como maestra del mundo e imaginarse a sí misma como alumna del mundo, como coaprendiz del futuro junto con otras regiones y culturas del mundo. Resulta que Europa tiene grandes dificultades para aprender de las experiencias no europeas, sobre todo cuando tienen origen en el sur global, debido a un persistente prejuicio colonial. Al y fin y al cabo, ¿cómo podría Europa beneficiarse de experiencias de “regiones y culturas más atrasadas”, soluciones que, además, remiten a problemas que Europa supuestamente resolvió hace tiempo?

¿Cómo vencer este prejuicio y crear una nueva disposición para aprendizajes mutuos a escala global? Para responder necesitamos dar un paso atrás en el tiempo. El periodo álgido de Europa como poder global e imperial terminó en 1945. Cuando los países periféricos del sur global, muchos excolonias europeas, se volvieron independientes y trataron de escribir su propia historia en un mundo posteuropeo, el camino fue accidentado, con Europa y Estados Unidos cuestionando cualquier intento de desvinculación del sistema capitalista y la Unión Soviética rechazando cualquier alternativa que no fuera la suya.

El movimiento de los no alineados, iniciado en 1955 con la Conferencia de Bandung convocada por los presidentes Nehru (India), Sukarno (Indonesia), Nasser (Egipto), Nkrumah (Ghana) y Tito (Yugoslavia), fue la primera manifestación de la intención histórica de diseñar un camino más allá de la visión bipolar y contradictoria que Europa ofrecía al mundo, ora liberal y capitalista, ora marxista y socialista, dos sistemas poco sensibles a las realidades extraeuropeas, y ambos con exigencias de lealtad incondicional. Esta dicotomización en los asuntos mundiales, dramáticamente ilustrada por la Guerra Fría, planteó dilemas políticos irresolubles a las nuevas élites políticas del sur global, incluso a las más distanciadas de la cultura occidental capitalista y comunista, que veían en ambos sistemas trampas gemelas basadas en la supremacía del “hombre blanco”.

Pero el movimiento de los no alineados fue neutralizado por el neoliberalismo global y la caída del muro de Berlín, y el llamado Tercer Mundo se diversificó hasta el punto de perder contenido. No obstante, esto no impidió que nuevas soluciones siguieran siendo diseñadas y ejecutadas. Siempre que cuestionaran el dominio del norte global y, en particular, del imperialismo norteamericano, este tipo de soluciones se combatieron violentamente: del embargo a Cuba a la destrucción de Irak, Libia y Siria; del Nuevo Orden Económico Mundial a la neutralización de los BRICS (la cooperación entre los llamados países emergentes: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

La verdad es que, a pesar de ello, la tenacidad con que los pueblos del mundo van buscando soluciones de liberación y autonomía continúa sorprendiendo a los analistas. No se trata de romantizar tal tenacidad o de aceptar acríticamente las soluciones resultantes de ella. Se trata solamente de iniciar una conversa del mundo que no se agote en la discusión de las soluciones que una pequeña parte del mundo, el eurocéntrico, legitimó en el pasado. Esas soluciones fueron, sucesiva o simultáneamente, el colonialismo, la evangelización, el neocolonialismo, el imperialismo, el desarrollo, la globalización, la ayuda externa, los derechos humanos, la asistencia humanitaria. Dependiente de estas soluciones, el mundo no europeo terminó casi siempre por adoptarlas, voluntaria o forzadamente, residiendo ahí su condición subalterna respecto a Europa y Estados Unidos. Pero nunca dejó de pensar fuera de la caja eurocéntrica. En este tiempo de aparente eliminación de las alternativas, ese pensamiento puede ser hoy muy valioso para impulsar la posibilidad de nuevos aprendizajes globales como alternativa a la parálisis y a la guerra.

Por parte de Europa, hay dos condiciones principales para ese aprendizaje y ninguna de ellas responde a soluciones rápidas. Ambas implican la construcción de una nueva visión de Europa. La primera condición consiste en someter a un debate profundo el propio concepto de Europa. Debemos comenzar asumiendo que no existe una definición oficial de “europeo”, por lo menos en términos de políticas culturales. ¿Cuántas Europas existen? ¿Cuántos son los países europeos? ¿Qué significa ser europeo? La desintegración de la Unión Soviética, la reunificación alemana y el movimiento a gran escala de migrantes, trabajadores y refugiados por toda Europa crearon una nueva complejidad, tanto en el dominio de las identidades como en el de las fronteras. Por esta razón, muchos autores sostienen que el discurso de “la identidad de Europa” es prematuro.

Así como no hay “una Europa”, sino una pluralidad de definiciones históricas específicas y concurrentes entre sí, existen “identidades europeas” contrastantes y rivales, subordinadas al diseño de las fronteras y a la percepción de la naturaleza de la “europeidad”. Los servicios de inmigración y de fronteras van desarrollando sus propias ideas sobre Europa y la identidad europea, pero sin ninguna conexión con otros niveles de discusión.

La segunda condición, íntimamente relacionada con la primera, se refiere a lo que se entiende por sur global en cuanto mundo no europeo. El sur que confronta a Europa como “el otro” existe tanto dentro como fuera de Europa. En las primeras décadas del siglo XIX, el estadista austriaco Metternich escribía que “Asien beginnt an der Landstrasse”, es decir, que Asia comienza en una calle de la periferia de Viena, la calle donde vivían inmigrantes provenientes de los Balcanes. Entonces, como ahora, la distinción entre los Balcanes y Europa parece clara, como si aquellos no perteneciesen a Europa. Hoy, el sur dentro de Europa son los inmigrantes; los gitanos; los hijos de inmigrantes, algunos de los cuales nacieron en esta misma Europa hace varias generaciones, portadores de pasaportes europeos sin, por ello, ser reconocidos como “europeos como los otros”. Y todavía hay otro sur dentro de Europa que particularmente nos interesa. Es el sur que, siendo periférico en sentido geográfico, lo es también en muchos otros sentidos. Me refiero a Portugal, España, el sur de Italia y Grecia. Históricamente, siempre hubo dos Europas, la del centro y la de la periferia, y la primera nunca imaginó que pudiese aprender algo positivo de la experiencia de la segunda.

El sur fuera de Europa ha sido entendido desde el siglo XV de una forma groseramente reduccionista. Son los países proveedores de materias primas y, más tarde, mercados de consumo a explotar; países cuyas catástrofes naturales hacen necesaria la ayuda humanitaria europea; países incapaces de cubrir las necesidades de su población, dando origen al problema de la inmigración que “aflige” a Europa; países que crean terroristas contra los cuales es necesario luchar con el máximo de inclemencia. Esta visión del sur global continúa dominada por la empresa colonial. Esta estipulaba que las poblaciones y las naciones sujetas al dominio europeo, independientemente de la diversidad de su pasado, estaban condenadas a un solo futuro: el futuro dictado por Europa. Así, el futuro de Europa quedó rehén de los límites que imponía al mundo no europeo. ¿Cuántas ideas y proyectos fueron descartados, desacreditados, abandonados, demonizados dentro de Europa simplemente por no servir al proyecto colonial?

Europa tiene que regresar a la escuela del mundo y de su diversidad infinita. Para aprender, tiene que estar dispuesta a desaprender muchas de las concepciones sobre sí misma y acerca del mundo no europeo que la trajeron hasta aquí, a este momento de grado cero de innovación social y política en el que se encuentra.

Fuente del Artículo:

http://www.la-razon.com/suplementos/animal_politico/Europa-regresar-escuela-mundo-alumna-animal-politico_0_2672732741.html

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Gobierno keniano dedica ayuda urgente para escolares pobres.

África/Kenia/14.03.2017/Autor y Fuente:http://www.prensa-latina.cu/
El gobierno de Kenya destinó 1,5 millones de dólares para mitigar los efectos de la sequía en escuelas donde decenas de miles de niños están amenazados hoy por la hambruna, extendida a otras regiones de África.

La cifra aprobada por el ejecutivo para ese fin reforzará el programa de alimentación escolar en numerosas instituciones docentes del país que sufren por la falta de víveres a causa de ese flagelo.

El secretario del gabinete de Educación Fred Matiangi instó a funcionarios del sector y a directores de los centros docentes a monitorear la situación para afrontar de forma adecuada los efectos de la sequía.

Los maestros no deben enviar a los niños a casa y los alimentos destinados al socorro se distribuirán en colaboración con el Servicio Nacional de la Juventud, orientó el funcionario.

Según la ONU, la falta de lluvias y sus secuelas en la escasez de alimentos ponen en riesgo a unas 17 millones de personas en el este de África.

Fuente:http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=70159&SEO=gobierno-keniano-dedica-ayuda-urgente-para-escolares-pobres
Imagen: http://imagenes.lainformacion.com/2010/08/27/mundo/Kenia-Constitucion-multitudinaria-ceremonia-Nairobi_290680980_4764094_667x375.jpg
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Argentina: La calidad educativa, prioritaria

Argentina/14 de marzo de 2017/Autora: Susana Decibe/Fuente: La Nación

Hace tiempo que la sociedad tiene más posibilidades de entender la política económica que la educativa. Para los gobiernos, dados los escasos tiempos entre las elecciones y la alta ideologización de los gremios docentes, asumir la complejidad del problema es una decisión heroica, y por eso la soslayan. Cada año los conflictos se repiten, mientras los problemas permanecen y ocasionan daños cada vez más profundos. El gobierno nacional y las provincias ensayan escenarios para discutir salarios, pero si se limitan a ese tema, no tendrán efecto sobre la imperiosa necesidad de mejorar la calidad del servicio.

Un camino de mejoras requiere que la Nación y las provincias acuerden cambios: 1) crear una carrera profesional docente que jerarquice la calidad de la formación y el desempeño y defina una la escala salarial acorde; 2) instituciones formadoras de alta calidad; 3) administraciones técnicamente aptas, y 4) escuelas con profesionales y equipamiento necesarios según la matrícula que atiendan.

Estos temas están legislados en la ley nacional de educación y en la de financiamiento. Si se determinó el acuerdo federal es porque su resolución provincial es muy difícil, lo que no significa quitarles a las provincias la autonomía que ostentan. Las políticas de todo el período democrático renovaron los textos escolares, mejoraron la distribución de equipamiento, ampliaron la infraestructura, la matrícula, las plantas de docentes y de personal en los ministerios; aplicaron evaluaciones a los alumnos y desarrollaron políticas educativas para poblaciones pobres. Pero la educación, a pesar de Internet, sigue siendo una actividad producida por personas especializadas y entornos adecuados.

La discusión sobre una nueva carrera profesional docente supone actores sin especulaciones partidarias, el reconocimiento de la endogamia del sector (tiene más posibilidades de ingresar como docente un profesor titulado en un terciario mediocre que un científico), un clima de confianza e iguales objetivos. Así se podría acordar un nuevo régimen que premie la profesionalidad y el mérito.

Sobre la formación de los docentes, más de 1300 instituciones son demasiadas y no es posible velar por su calidad. La docencia, en los mejores sistemas del mundo, es una profesión muy regulada junto a las de salud o las ingenierías, porque ponen en riesgo la calidad de la vida en sociedad. Pero para dejar sólo las instituciones necesarias y hacerlas de buena calidad hay que convencer a los intendentes, que defienden casi la única oferta postsecundaria que hay en sus municipios, y luego a los gobernadores, y crear después otras alternativas de profesionalización.

Para racionalizar las administraciones es necesario hacer eficientes las plantas de personal de los ministerios y destinar mayor cantidad de recursos a las escuelas. Eso implica reformas de gestión y cambios en las prioridades políticas: ¿empleo público masivo o mejor servicio educativo?; ¿fondos de libre disponibilidad o presupuestos ajustados a programas y metas?

Escuelas con más poder, libertad y responsabilidad con controles periódicos requieren ser previstas en la nueva carrera profesional y en el reordenamiento de las administraciones locales.

Si no hay decisión para generar esos acuerdos, podrán existir buenas experiencias locales, pero habremos renunciado a construir una sociedad equilibrada a escala país.

Fuente de la Noticia:

http://www.lanacion.com.ar/1992531-la-calidad-educativa-prioritaria

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Entrevista: Lo que hacen los maestros, importa poco…

Entrevista/14 de marzo de 2017/Autor: MDZ

Su libro «La tragedia educativa» es un clásico que todavía no se ha superado.

La primera edición de «La tragedia educativa» apareció cuando acababa el siglo XX y hoy, varios de sus diagnósticos, conservan una dolorosa actualidad. Poco ha sucedido en la mejora del sistema educativo. Y el ex rector de la UBA cuenta aquí alguna claves que pueden ayudarnos a salir de una crisis, más terminal que nunca.

«El texto original nunca ha sido modificado. Está tal cual lo escribí en 1999, así que eso habla por sí solo de nuestro presente», afirma el académico, en diálogo con el programa «Cambio de aire», por MDZ Radio.

– Esto marca el deterioro del sistema.

– Y yo creo que está peor. Las últimas cifras y estadísticas muestran una caída notable. De modo que es un poco deprimente ver eso, que pasa lo mismo o peor, al cabo de tantos años, puesto que no se ha producido un cambio importante.

– ¿Podemos salir de la conyuntura para rediscutir la educación en Argentina? ¿Los paros también frenan esta posibilidad?

– Hay un problema profundo, que pasa a la superficie todos los años, que es el comienzo de las clases y la discusión del salario docente. Evidentemente los maestros ganan muy poco y es lógico el reclamo. Eso es un signo.

– ¿De qué?

– De un desinterés social por lo que los maestros hacen, más allá que todos decimos que nos interesa muchísimo y que la escuela es importante. Hasta decimos que los maestros son los segundos padres de nuestros chicos. En realidad, lo que hacen los maestros, importa poco. Y ese importar poco se ve reflejado en el salario que ganan. Si usted le dice a un padre que su hijo se dedicará a la docencia no será una noticia bien recibida. ¿Por qué ocurre? Porque es una actividad profesional muy devaluada socialmente. Y eso es gravísimo, ya que también marca la devaluación de la escuela como institución.

– ¿Puede ser que parte del descontento generalizado en torno a la cuestión educativa, se relacione con las expectativas creadas alrededor de nuestro futuro como sociedad?

– Claro. La crisis de la educación es una crisis que está presente en todo el mundo occidental. Obviamente que entre nosotros tiene otros agravantes, pero el problema se discute en todos lados. La significación de la escuela, que en última instancia está destinada a la transmisión de conocimientos y al mismo tiempo al desarrollo de ciertas capacidades intelectuales, en una época donde el intelecto importa poco, también la escuela importa poco. Y esto es lo de fondo: la deslegitimación de la escuela. Y en general siempre se recurre a esloganes, como que la escuela es antigua y hay que modernizarla. Eso es cierto, y hay mucho por hacer, pero en el fondo lo que existe es una desconfianza de lo que la escuela hace.

– ¿Qué hace peor la escuela?

– Enseñar a leer y a escribir, entender lo que se lee y tener cierta capacidad de abstracción. Eso lo produce cada vez menos.

– ¿No es una paradoja que si estamos surcando la Sociedad del Conocimiento estemos descuidando la formación de nuevos talentos, de gente con potencial para crear, producir y fabricar cosas nuevas?

– Por supuesto. Y eso es un discurso. Nosotros pretendemos entrar a la Sociedad del Conocimiento pero parece que queremos hacerlo por la puerta de atrás. Nuestros problemas son básicos. Para que una persona sea creativa y todo lo que hoy se pretende, tiene que saber algo. En un momento hay que sentarse y adquirir esas herramientas elementales. Hasta para hacer una revolución hay que saber contra qué uno se rebela. Me parece que esta idea perdida y que se cree que se crea desde la «nada». Y no es así.

– ¿Por qué pensamos que podemos crear y educarnos desde la «nada»?

– Porque hay una resistencia al esfuerzo. Convengamos que cuando uno aprende algo eso representa un esfuerzo. Esto debe resultar también atractivo para los docentes, por supuesto. Y contar con el apoyo familiar. pero es un esfuerzo personal. Y esto es algo que hoy no se quiere hacer.

– Uno, ¿para qué estudia? ¿Para ser mejor? ¿Para lograr un lugar en la sociedad futura? ¿Para tener un buen trabajo?

– Para muchas cosas. Y para todo eso. Pero fundamentalmente para ser humano. De alguna manera a través de estudio uno incorpora las capacidades y la herencia de lo humano. Uso una definición de educación que me parece apropiada, aunque sea un poquito vieja (ríe). Tiene 2800 años. Es de Hesíodo, un poeta griego contemporáneo a Homero, que decía que educar a una persona es ayudarla a aprender a ser lo que es capaz de ser. Creo que es una definición brillante porque tiene los dos elementos centrales: educar a una persona es ayudarla y se trata de personas que ayudan a otras personas.

Fuente de la Entrevista:

http://www.mdzol.com/entrevista/722572-lo-que-hacen-los-maestros-importa-poco/

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La escuela, ese lugar de construcción de afectos

Por: Marcela Isaías

¿Qué se aprende en las aulas? Tres jóvenes que ya egresaron de la secundaria comparten sus testimonios.

Caren pensaba que su vida siempre sería igual a la de su mamá: quedar embarazada siendo una adolescente y que su esposo le pegue. Las clases de educación sexual integral le mostraron otro horizonte. Yamila conoció por primera vez el mar con sus compañeros de quinto año. Y dice que se sintió alguien cuando sus profesores la acompañaron en el velorio de dos sobrinos asesinados. Anabela habla del orgullo que sintió su mamá cuando se graduó: es la primera generación en su familia en terminar el secundario. En otro año escolar, tres testimonios que resaltan el valor de la escuela como espacio de pertenencia y construcción de afectos.

Caren Luna tiene 22 años, está casada y es la mamá de Paloma, una beba bellísima de seis meses. Prepara sándwiches triples, un poco «para hacer otra cosa», otro como un ingreso al hogar. Terminó la educación obligatoria en 2012. Yamila Carballo tiene 19 años, se graduó el año pasado y pronto comenzará a cursar el profesorado de educación primaria. Anabela Romero, de 20 años, vive en pareja, trabaja y proyecta para el próximo año comenzar la carrera de enfermería. Todas hicieron su secundario en la Escuela Secundaria Nº 551 Sonia Beatriz González, de barrio Tablada.

Ninguna ahorra palabras, definiciones, imágenes a la charla que transcurre en una mañana que trata de decidirse entre el sol y la lluvia. Los ejemplos que citan van dando forma a una escuela contenedora, que integra, que no hace distinciones y que «funciona como una familia, con la diferencia que aquí hay que estudiar» . Tal como lo describen con sus relatos, el trabajo docente es clave: orienta, acompaña, escucha, muestra que hay otras formas de convivir y pensar el futuro.

La escuela es también un lugar de igualdad de oportunidades, más cuando tiene como proyecto que los aprendizajes no pasen por la rutina de un salón de clases. Las salidas, los paseos y los viajes definen otras formas de conocer y disfrutar. Una a una repasan los viajes a Santa Fe, a Buenos Aires, a Victoria, o por la misma ciudad de Rosario, siempre con un fin educativo. La excusa legítima para abrirse a otros espacios. «Los viajes te incentivan mucho. Yo viajé en avión con una profesora al Parlamento Juvenil que se hizo en Buenos Aires en 2012», rescata Caren cuando le tocó representar a su escuela y contar que se llama «Sonia Beatriz González» en homenaje a una militante desaparecida en la dictadura cívico militar. Un paseo que había financiado el Ministerio de Educación de la Nación.

Yamila pudo conocer por primera vez el mar a los 18 años, cuando viajó a Mar del Plata con sus compañeros de 5º año. No oculta la alegría que le provoca acordarse de ese momento: «Es hermoso, me lo imaginaba así como en las películas. El agua estaba fría pero nos metimos igual!» Reconoce que «el profesor Gabriel (San Sebastián) hizo de todo para que pudiéramos conocer el mar»: consiguió los pasajes gratis a través de un programa de radio, y el gremio de La Bancaria les brindó solidariamente el alojamiento.

Espacio de pertenencia

El valor de la escuela que rescatan estos testimonios no tiene que ver con los aprendizajes propios de lengua, matemática o ciencias o a la preparación para asegurar un lugar en el mundo del trabajo. «Se trata de la escuela como institucionalidad, como continente personal y afectivo. Un espacio de pertenencia, de constitución de subjetividad, de identidad y de construcción de afectos», opina el doctor en psicología Roberto Follari, al ser consultado por LaCapital.

Además de las historias colectivas, cada una tiene algo propio que las marcó en su paso por la escuela, y que de alguna manera les cambió la vida. Un patrimonio que quieren compartir.

Decidida, mientras acuna a Paloma en sus brazos, Caren pone el acento en la importancia de la educación sexual integral, en especial para derrumbar las violencias naturalizadas. «Al ver cómo fue mi familia y la vida dura que llevé, yo pensaba que a los 15 ó 16 años iba a quedar embarazada. Mi mamá me tuvo a los 14 años. Pensé que iba a repetir una historia con la droga, la delincuencia y la violencia, porque mi papá le pegaba mucho a mi mamá. Siempre salíamos corriendo con mis hermanos para la casa de mis tíos. Para mí eso era una vida natural. Siempre le recriminé a mi mamá por qué no lo dejaba a mi papá, mientras muchos decían que no debía dejarlo por qué no teníamos a dónde ir a parar con mis hermanos, que por lo menos «teníamos un techo». Mi papá le pegaba a mi mamá hasta cuando estaba embarazada, era drogadicto. Yo pensaba que mi vida iba a terminar así. Y sin embargo en la escuela me abrieron la mente, aprendí que no tenía por qué correr el mismo riesgo que mi mamá; nos enseñaron a usar la pastilla anticonceptiva, el preservativo a los varones, a valorarnos como mujer; que el dolor del golpe también pueden ser las palabras. Que un hombre te tiene que tratar con respeto y que podés decidir con quién formar tu familia. Todas esas cosas que en las familias no se hablan muchas veces por miedo a la violencia».

Caren es la mayor de cuatro hermanos varones. Es la primera en terminar la secundaria. Su papá falleció cuando estaba en tercer año, y sus hermanos en la primaria. Dice que la escuela fue un sostén en esos momentos tan duros. Cuando se graduó su mamá le pagó un curso, trabajó de moza hasta el año pasado que tuvo a su hijita. «Gracias a Dios mi esposo tiene un buen trabajo. A mí me gustaría que Paloma termine sí o sí también la secundaria y después que elija si quiere ir a la Universidad o no. En todo momento, siempre la voy a apoyar».

Entre la alegría y el dolor

Yamila cuenta orgullosa que ella le enseñó a leer y a escribir a su mamá. «Aprendió conmigo», subraya y se lamenta no haberla podido convencer todavía para que asista a una escuela para adultos. El dato familiar que comparte en la charla es ilustrativo de por qué para ella fue tan determinante concluir el secundario.

Ahora quiere ir por más: se anotó para cursar el profesorado de educación primaria: «Quiero ser maestra para que otros chicos no vivan lo que viví yo. Para que vayan a la escuela a conocer sus derechos y a aprender». Las emociones más intensas de alegría y de dolor conviven en la vida de Yamila, casi sin respiro. «A mitad de noviembre del año pasado perdí a dos sobrinos. Los mataron (en el mismo día, con pocas horas de diferencia). No sabía qué hacer, avisé a la escuela, y los profesores y la directora estuvieron ahí, en el velorio. La verdad es que no lo esperaba porque la escuela es un lugar donde voy a estudiar, a aprender. Y ellos se tomaron parte de su tiempo para ir al velorio de mis parientes que ni conocían. Me sentí acompañada, querida, que por fin a alguien le importaba algo de mí. Me sentí alguien. Todo pasó cuando volví de viaje de estudio. Estás feliz y a los días se te cae el mundo. Pero la escuela siempre estuvo conmigo». El relato de la joven es demoledor, llega sin pausas entre lágrimas de impotencia y una infinita tristeza.

Valores y derechos

En 2015, Anabela también fue la primera en su familia en lograr el título secundario. «Mi mamá lloró un montón, nunca la había visto así», trae a la charla la imagen del acto de graduación. El año pasado comenzó a estudiar el profesorado de educación primaria pero la falta de recursos económicos la dejó afuera de carrera: «No me alcanzó la plata para poder estudiar, tenía que tener todos los días plata para fotocopias, los libros, la tarjeta de colectivo. Encima no hay becas, nada y no pude seguir».

En el mientras tanto, hizo un curso de ayudante de pastelero, para poder afrontar el mundo laboral. Ahora se organiza para seguir la carrera de enfermería el año que viene.

Elige las palabras valores y derechos para hablar de la escuela. Unos y otros aprendidos juntos. En ese momento, Caren la interrumpe para recordar que cuando trabajaba de moza peleó para que le dieran los 15 minutos que les corresponden para comer algo y permanecer sentada, más en jornadas de trabajo que se extendían por doce horas.

Anabela también se refiere, entre otros, a esos derechos en el trabajo, y sobre todo se detiene en el derecho a una buena educación: «No se trata de que los profesores te digan «Ya aprobaste», que lo hagan porque sí. Ellos te tienen que enseñar, y no aprobar por aprobar».

Para la joven la contención, la participación, las oportunidades, el apoyo son dimensiones esenciales para transitar por el secundario. También ofrecer lo que otras instituciones no dan: «Siempre se dice que la educación primero viene de la casa, pero hay veces que en la casa no está esa educación que uno tendría que saber, entonces es la escuela la que te compensa y te motiva a seguir».

A esta altura de la charla, Paloma pasea de brazo en brazo, pero elige siempre los de su mamá para dormirse un ratito y espiar de qué se trata tanta conversación. El día se decidió por el sol y mucho calor. Casualmente en pocos horas más comenzará la Marcha y Paro Mundial de Mujeres que pelean por sus derechos. Las historias de Yamila, Anabela y Caren seguro están presentes.

Fuente:http://www.lacapital.com.ar/la-escuela-ese-lugar-construccion-afectos-n1354578.html

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