El Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México presentó el documental corto Educar en contingencia en la costa oaxaqueña, realizado por el Dr. Luis Medina Gual, investigador de la IBERO y coordinador del Doctorado Interinstitucional en Educación; y la Mtra. Herzel García Márquez, consultora académica de la Oficina Central de la Red de Colegios Semper Altius.
A través de este corto sus creadores dieron voz a profesores/as, estudiantes, madres y padres de familia de la costa chica de Oaxaca, para que desde sus experiencias y vivencias pudieran narrar cuáles han sido los beneficios, dificultades y retos educativos que han vivido durante la pandemia de COVID-19.
La Dra. Mercedes Ruiz Muñoz, académica del Departamento de Educación de la IBERO, comentó que el documental da cuenta, y de alguna manera refuerza, lo que otras investigaciones ya han estado indicando, que hay personas de comunidades rurales sin acceso a las tecnologías (computadoras, internet e incluso televisión) y que los programas elaborados específicamente para ellas (Aprende en Casa) no son los más pertinentes y, en ese sentido, los padres familia, docentes y la propia comunidad han tenido que buscar otras alternativas.
En su análisis del documental, una de las aristas que la doctora recuperó fue el papel del docente, al ver cómo uno de los profesores desarrolló estrategias de trabajo con sus estudiantes de secundaria, reflejo de su compromiso como maestro.
Un segundo punto que destacó del corto, es que se observa que se aprende a lo largo y ancho de la vida y más allá de la escuela, cuando se construyen saberes y conocimiento con el entorno, el contexto social y en un diálogo con los padres y madres.
Por ejemplo, un niño de 10 años que empezó a vender cocos durante la pandemia dio cuenta implícita, al narrar esta experiencia suya, de que se aprende lógica-matemática en otros espacios sociales, no solamente en la escuela.
Pero, aun así, la institución escolar es fundamental y necesaria para el vínculo pedagógico, que requiere de la interacción entre las y los estudiantes, y de la interacción entre docentes y alumnos/as. Y es que el cierre de las escuelas, por este hecho histórico e inédito que es la pandemia, rompió con lo que la sociología de la educación había planteado, el rol de la escuela; que es la socialización, la formación de sujetos y la formación de ciudadanía, señaló la Dra. Ruiz.
La investigadora también consideró fundamental la recuperación que el documental hizo de la voz de niñas, niños y adolescentesque, “se expresan bastante bien”, como aquella que dijo querer estudiar en la Marina y que se está preparando para ello al asistir a la escuela, lo que “implica el valor y los significados que se construyen en torno al espacio de la escuela”.
El video también documenta un ejemplo de aprendizaje en contexto, cuando una niña observa cómo el reflejo de la Luna en el agua se asemeja a una Ietra, que es una articulación entre el conocimiento escolarizado y el aprendizaje situado -aprendizaje en contexto-.
Acerca de qué le provoca el corto en cuanto a temas educativos que atender, Ruiz Muñoz mencionó que, a investigar el abandono escolar, un problema grave que se está atravesando en México y seguramente en otros países también.
“Como Departamento de Educación (el de la IBERO) ahora tenemos que ponernos las pilas y buscar alternativas para ver cómo podemos contribuir, no solamente en términos de investigación, sino con estrategias educativas para la cuestión del abandono escolar”.
También señaló que será central ocuparse de los déficits en los aprendizajes, las brechas tecnológicas y decidir qué deberán atender las y los educadores cuando los estudiantes regresen a clases (presenciales).
Documental, otra forma de difundir la investigación
Respecto al formato de documental corto de Educar en contingencia en la costa oaxaqueña, la doctora dijo que es una manera de tener mayor presencia e injerencia en la discusión actual. A lo largo de los años los académicos/as han estado difundiendo sus resultados de investigación de manera muy formal, en artículos, revistas y libros, “pero yo creo que llega un momento en que hay que tener otras formas de comunicar”, por lo que un video es una de las rutas a seguir en el campo de la investigación.
“La investigación cualitativa posmoderna nos plantea salir, de alguna manera, de la hegemonía de la forma de producción de conocimiento, hay que estar buscando alternativas de presentación de estos resultados. Y, en ese sentido, pues este documental da cuenta de ello”.
Además, en la actualidad la investigación tiene el compromiso ético y político de apoyar y acompañar los grandes problemas educativos a nivel nacional o mundial, y la pandemia es uno de ellos, así que no se puede dejar de ver y analizar qué está sucediendo en las instituciones escolares y la forma como las familias y comunidades van resolviendo el tema de la educación.
Por su parte, la Mtra. Sylvia Schmelkes del Valle, vicerrectora académica de la IBERO, universidad jesuita de la Ciudad de México, comentó: “Me dio mucho gusto ver este cortometraje, porque la verdad es que hemos podido tener muy poco contacto con la realidad, ha sido imposible que muchos investigadores hagamos trabajo de campo de manera directa y que conozcamos de primera mano lo que está sucediendo en la educación en zonas rurales que no tienen acceso a la tecnología y, en ese sentido, el documental es muy elocuente”.
Opinó que el documental cumple la función de “darnos una sacudida acerca de la realidad educativa durante la pandemia en las zonas que no tienen acceso a la tecnología”. Todos están haciendo un esfuerzo enorme, los profesores y profesoras, los padres y madres de familia están poniendo todo lo que tienen y pueden, y las y los estudiantes están ávidos de seguir aprendiendo, pero, “a pesar de eso, no están aprendiendo”.
Esa es la verdad, señaló, y los déficits de aprendizaje van a ser enormes si no se cambian las prioridades de inversión del sistema educativo nacional, para darle mucha mayor atención y mejores recursos a regiones como la costa chica de Oaxaca que, aunque es una zona rural, no está aislada, pues la mayoría de sus comunidades están al borde de la carretera.
En la presentación de Educar en contingencia en la costa oaxaqueña, organizada por el Departamento de Educación de la Universidad Iberoamericana, también participaron: el Dr. Luis Javier Cuesta Hernández, director de la División de Humanidades y Comunicación de la IBERO; la Dra. Luz María Moreno Medrano, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la IBERO; el Dr. Pedro Flores Crespo, académico de la Universidad Autónoma de Querétaro; y el Dr. Marco Delgado Fuentes, docente de la Universidad de Derby (Inglaterra).
«No vamos a ser cómplices de un gobierno irresponsable que quiere llevar a los niños a clases para que se contagien», dijo Javier Saavedra, de la sección 7 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de Chiapas, ante el anuncio de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) sobre el regreso a clases presenciales.
En conferencia de prensa virtual, maestros de la CNTE señalaron que el próximo 30 de agosto sí iniciarán las clases de educación básica, pero «en forma responsable» y «no de manera presencial».
Explicaron que la modalidad de clases presenciales no podrá realizarse hasta que baje el pico de la pandemia, que ahora se encuentra en el tercer repunte, «mayor a los dos anteriores».
Los docentes agregaron que lo que se necesita ahora es vacunar a los niños de 12 años en adelante, así como recursos en las escuelas para resarcir los «daños graves» que se arrastran y garantizar la infraestructura, agua y sanitización de los planteles.
La CNTE inició este lunes una encuesta a padres de familia y tutores con preguntas sobre si están de acuerdo con el regreso a clases presencial, si las escuelas cuentan con higiene e infraestructura adecuada para enfrentar la pandemia, si consideran que la población en general debe estar vacunada antes de iniciar con modalidad presencial, si con la variante delta que afecta más a niños y jóvenes consideran que hay riesgo de que sus hijos acudan a los planteles y si están de acuerdo en asumir la responsabilidad con la firma de la carta responsiva.
Los resultados se darán a conocer el próximo 25 de agosto, luego de aplicar alrededor de 30 mil cuestionarios en el país.
Existen algunos razonamientos que bien vale la pena tomar en consideración para posponer el inicio de las actividades presenciales en los centros educativos…
Al inicio de la presente semana, de acuerdo con el centro de recursos de información sobre el coronavirus de la Universidad Johns Hopkins, en México, ya en plena tercera ola de la pandemia, los casos se acercan a los tres millones de infectados y ya se superan las 244 mil muertes. Así, En medio de la amenaza de la nueva variante delta de esta emergencia sanitaria, los países se debaten sobre la manera en que habrá de realizarse el regreso a los vulnerados centros escolares.
Existen algunos razonamientos que bien vale la pena tomar en consideración para posponer el inicio de las actividades presenciales en los centros educativos, como lo harán muchos de los Colegios de Bachilleres, así como algunas de las principales universidades de nuestro país, quienes han anunciado que regresarán hasta inicios del siguiente año o al menos en modelos híbridos.
Otro aspecto importante, tiene que ver con la necesidad de un refuerzo en las vacunas por la nueva variante delta del virus que está penetrando fuerte en el mundo, en donde países que ya superan la mitad de su población vacunada se encuentran en planes de aplicación de un refuerzo adicional, como son los casos de Israel, Alemania, Francia, Chile, Uruguay y Estados Unidos.
En el caso de nuestro país, de acuerdo con el reporte del Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), con datos de la propia Secretaría de Salud (SS), hubo al menos 1,637 contagios de niños en tan solo siete días, el cual señala que, aun y en vacaciones, se estaría dando un promedio de contagios de 9.74 cada hora, siendo las adolescentes las que más casos sumaron.
Ello coincide con la postura del Director de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) Luis Carlos Hinojos la semana pasada misma que fue ampliamente respaldada por el Consejo General del Colegio de Médicos, en el sentido de que aún no es el momento de regresar a las aulas, ya que “la declaración del pediatra neumólogo es un experto en la materia con amplio conocimiento científico, académico y profesional de la práctica médica”.
Además de lo anterior, la decisión podría ser alentadora con relación de las recientes declaraciones de la empresa farmacéutica internacional CANSINO, que fue la que se aplicó a las y a los Trabajadores de la Educación, sobre su recomendación para aplicar un refuerzo de su vacuna contra COVID-19 seis meses después de recibir la primera dosis, luego de un estudio realizado por la propia empresa, la cual logra que los niveles de anticuerpos neutralizantes se multipliquen por ocho, que sería entre octubre y noviembre y, en ese tiempo, avanzar en el proceso de vacunación de la mayor cantidad de niñas, niños y adolescentes en nuestro país.
Como bien afirmó a principios de esta semana el Doctor Scott Gottlieb, Ex comisionado de la Agencia de Alimentos y Medicinas (FDA por sus siglas en inglés) de aquel país con referencia a la cifra más alta de niños y niñas internadas por COVID en los Estados Unidos “Hemos visto que las escuelas pueden ser centros de contagio comunitario cuando estás lidiando con cadenas de transmisión”.
Sin duda es urgente la apertura de las escuelas, sin embargo, se puede iniciar en los 487 municipios que la pandemia no ha tocado o apenas se han registrado menos de diez casos en el país, situación que enfrentaría, además, a los lugares con mayor lejanía y mayor carencia de recursos de acceso a internet en nuestro país.
Fuente de la información: https://profelandia.com/abrir-o-no-abrir-las-escuelas-2/
Contra los despidos docentes, la precarización laboral, la expulsión estudiantil generada por la pandemia y el autoritarismo en la UNAM.
Fruto de los indignantes despidos políticos de más de 13 profesores que se organizaron para luchar contra la precarización como parte del movimiento #UNAMNoPaga, estudiantes convocan a una asamblea contra los despidos y el autoritarismo en Acatlán. Se suman el descontento con la negligencia de las autoridades por parte de la comunidad universitaria, y la problemática de alumnos que han sido expulsados de la educación fruto de la elitización y los efectos de la pandemia. La convocatoria es este miércoles 18 de Agosto a las 5 pm.
El movimiento #UNAMNoPaga se desató a raíz de la difusión de talones de pago por $2 pesos expedidos por la Universidad a nombre de docentes de asignatura, lo que generó una enorme indignación en toda la comunidad estudiantil rápidamente. En el caso de Acatlán, se llamo a un paro votado por más de 8 mil estudiantes que las autoridades pretendieron levantar con maniobras basadas en acuerdos entre directivos y estudiantes que supuestamente decidían a nombre de la base, cuando lo hacían totalmente a sus espaldas y negando el movimiento estudiantil que se gestaba en solidaridad con los docentes. Fue el caso del estudiante Carlos Rosas, que fingiendo ser representante del estudiantado entregó un supuesto pliego petitorio a la profesora Lavín. Después de numerosas asambleas, de un movimiento cada vez más creciente, estudiantes nos organizamos desde la base para mantener el paro, salonear, desconocer a los representantes impuestas por las autoridades llamando a representantes rotativos y revocables establecidos por nosotros mismos de manera democrática, acciones que acompañamos de movilización, incluso cerrando periférico para que reconocieran nuestras demandas, demostrando la masividad y fuerza del movimiento estudiantil.
Al final las autoridades, las mismas que no se presentaron a las mesas de diálogo que ellos mismos solicitaron, utilizaron la técnica de «divide y vencerás» para levantar el paro con represalias a los profesores, para que también aplicaran represalias a los alumnos organizados. Esto hizo, y la política de un sector de docentes dentro de la Asamblea Interuniversitaria que se negó a forjar la unidad con el estudiantado, de manera independiente a las autoridades, llelvó al retroceso de la base, posibilitando que las autoridades avanzaran en despedir a más de 13 profesores en la FEs y en otros planteles.
Es necesario reavivar el movimiento, con una organización de estudiantes, profesores y trabajadores que luche por la reinstalación de los despedidos, por acabar con la precarización laboral en la UNAM y garantizar el derecho a la educación pública y gratuita, su defensa y el acceso irrestricto a ésta, para toda la población. Esto será posible solo de la mano de organizarnos de manera tripartita e independiente a las autoridades, que no han hecho más que ignorarnos, reprimirnos y confrontarnos entre nosotros, bajo la perspectiva de conquistar un gobierno tripartito con mayoría estudiantil, y una universidad al servicio del pueblo pobre y trabajador.
La reciente decisión oficial de reactivar las clases presenciales ha generado una gran polémica en nuestro país, algo lógico si consideramos sus potenciales implicaciones a nivel de salud pública, actividad económica, continuidad educativa y relación entre Estado-magisterio.
Para el gobierno federal resulta de particular interés el costo político que una medida de tal magnitud podría conllevar. Así, ha buscado construir un consenso político-discursivo con distintos actores respecto a la pertinencia de las actividades educativas presenciales. En esta dimensión pueden interpretarse el compromiso abierto –de corte corporativo– con la dirigencia nacional del SNTE; el acercamiento entre Delfina Gómez, titular de la SEP y el Episcopado Mexicano, que se había mostrado cuando menos escéptico respecto a la revisión de los libros de texto impulsada por la 4T y la recuperación de la exigencia principal del mediático movimiento Abre mi Escuela –conformado por padres de familia y apoyado por instituciones educativas privadas– sobre considerar a la educación como una actividad esencial; es decir, una que puede llevarse a cabo independientemente de las condiciones del semáforo epidemiológico. De esta forma, el gobierno puede plantear que el magisterio mexicano está dispuesto a regresar a clases con buen ánimo y que la reapertura escolar, exigida por las propias familias, es una decisión sensata aún considerando el tsunami de contagios de Covid reportados recientemente, en el cual la variante Delta ha resultado protagonista.
Para el propio gobierno federal, ha quedado claro que las condiciones estructurales de nuestra sociedad han llevado a que el programa Aprende en Casa sea insuficiente para garantizar la continuidad educativa. Además, tal como lo plantea la Unesco a escala global, el cierre prolongado de escuelas ha impactado negativamente en distintos ámbitos como el aprendizaje y la nutrición de los estudiantes, el trabajo docente y las funciones de cuidado en los hogares. También ha profundizado la deserción escolar, que en México ha alcanzado a más de 5 millones de personas, según el Inegi y a casi un millón, de acuerdo con datos de la SEP.
Es importante considerar que el debate que llevamos a cabo ahora ha sido realizado ya en otras partes del mundo. Para contribuir a una discusión informada, distintas agencias de salud han publicado información relativa a las actividades escolares y el riesgo de transmisión del nuevo coronavirus.
El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDPC, por sus siglas en inglés) ha indicado que la transmisión del virus en entornos escolares no es un determinante principal de transmisión comunitaria, particularmente cuando se implementan medidas de mitigación adecuadas, aunque resulta difícil evaluar esto cuando la transmisión comunitaria está en curso. Entre las medidas de mitigación se encuentran: distanciamiento físico, mejora de la ventilación, lavado regular de manos, reducción del tamaño de clases, escalar tiempos de llegada y tiempos de comida y descanso, así como cambios en la composición de clases y grupos, y la realización de clases al aire libre. Resulta importante, además, administrar vacunación completa al personal educativo. Medidas que requieren infraestructura, insumos, organización, coordinación entre el sector educativo y distintos niveles de gobierno, y una condición de transmisión comunitaria controlada.
Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) afirman que, según la evidencia disponible, las escuelas que han implementado estrictamente estrategias de prevención han sido capaces de mantenerse abiertas. Además de las propuestas hechas por el ECDPC se contempla el uso universal y correcto de cubrebocas, etiqueta respiratoria, limpieza y mantenimiento de las instalaciones, seguimiento de contactos con aislamiento y cuarentena. Adicionalmente, se considera la realización de pruebas para identificar individuos positivos al nuevo coronavirus, así como la inoculación del personal educativo.
Ambas entidades coinciden en que la reapertura escolar puede resultar segura mediante determinadas condiciones, las cuales, en gran medida, están ausentes en nuestro sistema educativo. Para muestra, unos cuantos botones:
Durante el ciclo escolar 2019-2020 alrededor de 41 mil 423 escuelas no tuvieron agua potable y 47 mil 566 carecieron de servicio para el lavado de manos, según el Mejoredu; la ratio alumnos/profesor en México ha sido de las más altas de la OCDE, lo cual dificulta la sana distancia; persisten dudas respecto a la suficiencia de una sola dosis de la vacuna Cansino, recibida por los docentes, y al menos siete estados de la República se encuentran en semáforo rojo y muchos otros en naranja.
Se han publicado y difundido interesantes artículos sobre algunas medidas a considerar para un regreso seguro a las aulas. Sin embargo, su realización requiere un compromiso profundo entre los distintos órdenes de gobierno y las comunidades educativas para avanzar en cuestión de presupuesto, logística y cobertura, algo que rebasa, por mucho, los 10 lineamientos de reapertura y la carta de corresponsabilidad de las familias emitidos por la SEP.
El gobierno ha optado por operar un retorno a las escuelas desde arriba, aunque hay otras opciones. Docentes de la CNTE, por ejemplo, han propuesto consultar a las familias respecto a la reapertura, partiendo del supuesto de que cada comunidad escolar puede decidir de forma autónoma –considerando las condiciones de las escuelas y el estado de la transmisión comunitaria– el momento idóneo para el regreso a actividades presenciales.
Esto no significa desvincular a las comunidades educativas de los distintos niveles de gobierno, sino es un intento por crear una sinergia que permita conocer necesidades, asignar recursos y crear corresponsabilidad real ante lo que sucede en las aulas.
Esa es la política que necesitamos.
* Politólogo. Autor del libro La pedagogía del capital
Desde hace varios meses, encabezada por el propio presidente, el gobierno de la 4T puso en marcha la Operación Regreso a Clases Presenciales. Si bien en diversas ocasiones tuvo que dar marcha atrás ante la magnitud de los contagios, esta vez parece que va derecho y no se quita.
Aunque ha declarado que el regreso no es obligatorio, “sí necesitamos regresar a clases porque tenemos que reponer lo perdido, llevamos ya mucho tiempo con las escuelas cerradas y se está causando daño a la educación y daños también a todas las madres y padres de familia”. Los argumentos giran en torno a unas pérdidas y daños mencionados reiteradamente pero que no son demostrados, mucho menos analizados a la luz de lo ocurrido durante casi año y medio.
No obstante, el mensaje es claro y fuerte, y no hay plazo que no se cumpla. A escasas semanas del inicio del nuevo ciclo escolar previsto para el lunes 30 de agosto, las presiones gubernamentales han arreciado, pero en esa misma proporción surgen las dudas, críticas y cuestionamientos al llamado regreso seguro.
El cierre de la segunda semana de agosto ha sido particularmente intenso en lo que a batallas declarativas se refiere, el tema ha sido tendencia en redes sociales, posicionando el #Nohayregresoseguro en twitter. En la mañanera del jueves 12 de agosto, este fue uno de los temas centrales. El presidente defendió una vez más la decisión de su gobierno de volver a clases presenciales llueva truene o relampaguee; aseguró, sin demostrarlo, que era mucho el daño por no regresar a las aulas, se limitó a prometer que en su momento daría a conocer los resultados de “los estudios que tenemos sobre las afectaciones ocasionadas por no abrir las escuelas”.
En la mañanera, la secretaria inició diciendo que el retorno a las escuelas era un reto muy importante para la SEP, reconoció que las clases y los aprendizajes no se interrumpieron en ningún momento, gracias a Aprende en Casa y a las maestras y maestros -en ese orden- que idearon estrategias diversas. Aseguró que el regreso a las aulas era inminente, pues “como lo han comprobado cientos de miles de millones (sic) de familias mexicanas son más que un espacio formativo” (Conferencia mañanera, 12 de agosto de 2021, min. 57:27) Una vez más escuchamos la reiterada cantaleta, a manera de motivos por demás engañosos: los niños necesitan tener un espacio amigable, cobijo para aminorar el estrés, convivivir, jugar, recibir atención socioemocional, como supuestamente era antes de la pandemia.
En plena tercera ola de contagios, esto parece más bien una invitación, o tal vez sea mejor decir, una orden para asumir riesgos cuyas consecuencias pueden ser funestas; no serán las autoridades quienes las asuman, pues para eso está el Pin Sanitario, como le hemos llamado por su parecido con el Pin Parental, a la carta responsiva que se hará firmar a los padres, aunque ya circulan también cartas similares para los docentes (Piden a maestros firmar una carta responsiva para regresar a las aulas). Pese al aumento de contagios, tenemos que correr riesgos, dijo este viernes 13 de agosto el presidente.
¿Cómo regresar según la 4T?
Se propone un regreso con las mismas medidas dadas a conocer desde mayo del 2020, aunque antes eran nueve y ahora son diez.Pareciera quedurante todos estos 16 meses el conocimiento de la pandemia no hubiese avanzado, como si no supiéramos a estas alturas que el virus es capaz de provocar procesos inflamatorios multisistémicos que a su vez producen secuelas de distinto alcance y gravedad; algunos las superan, pero otros no. En el mundo paralelo de la 4T, el mismo en el que vive Delfina Gómez, todo eso no existe o no importa, se minimiza o banaliza. Por eso para el regreso a clases, se repiten las mismas medidas propuestas hace más de un año, aunque con ligeras variantes políticamente convenientes; ahora no se habló de nueve sino de diez medidas.
Medidas para el regreso a clases presenciales
31 de mayo 2020
31 de mayo de 2021
12 de agosto de 2021
1. Activación de los Comités Participativos de Salud Escolar comprometidos con fomentar la relación casa-escuela y de ésta con el Centro de Salud de la localidad, para reaccionar de inmediato.
2. Acceso a jabón y agua en las escuelas para prevenir los contagios. A través del programa La Escuela es Nuestra, muchas de las escuelas que no tengan agua, podrán destinar los recursos para contar con ese servicio. 3. Cuidar al magisterio. Los docentes que estén en grupos de riesgo regresarán a las aulas cuando sea seguro completamente.
4. Uso obligatorio de cubrebocas o pañuelos.
5. Se mantiene la Sana Distancia. Se elabora un protocolo específico para entradas y salidas; habrá recreos escalonados; lugares específicos para alumnos; asistencia alternada a la escuela por apellidos durante el Curso Remedial.
6. Maximizar el uso de espacios abiertos. Por ejemplo, una clase puede darse en el patio del plantel. 7. Suspensión de cualquier tipo de ceremonias y reuniones.
8. Detección temprana: con un alumno enfermo se cierra la escuela. El plantel estará en cuarentena 15 días; los estudiantes seguirán su proceso de aprendizaje en casa a través de los Libros de Texto Gratuitos, y con ayuda de sus docentes.
9. Apoyo socioemocional para alumnos y docentes.
1. Comités Participativos de Salud Escolar: Relación Escuela-Centro de Salud Local. Sanitización y Limpieza.
Tres filtros de corresponsabilidad: Casa, escuela, salón de clases. Medidas de higiene permanentes. Entrenamiento formal. Circulación en un sentido. Señalizaciones.
2. Garantizar acceso a jabón y agua o gel (a través del programa La Escuela es Nuestra). 3. Cuidado de maestras y maestros en grupos de riesgo.
4. Uso de cubrebocas o pañuelo obligatorio.
5. Sana distancia: Entradas y salidas. Recreos escalonados. Lugares fijos asignados. Asistencia alternada a la escuela por apellido, durante el Curso Remedial.
6. Maximizar el uso de espacios abiertos.
7. Suspensión de cualquier tipo de ceremonias o reuniones.
8. Detección temprana: Con un enfermo se cierra la escuela.
9. Apoyo socio emocional para docentes y estudiantes.
1. Integración de comités participativos de salud en los planteles educativos.
2. Establecimiento de tres filtros sanitarios: en casa, en escuela y en los salones de clases.
3. Lavado constante de manos con agua y jabón, además de usar gel antibacterial.
4. Uso de cubrebocas que cubra nariz y boca en todo momento.
5. Mantener la sana distancia de 1.5 metros.
6. Dar mayor uso a los espacios abiertos de las escuelas.
7. No se realizarán ceremonias ni reuniones generales en los planteles educativos.
8. Avisar de manera inmediata sobre la presencia de o sospecha de algún caso de COVID-19 en las escuelas.
9. Inscribirse a cursos de apoyo socioemocional en línea de SEP-SALUD. Se propone el curso ‘Retorno Seguro’ del IMSS.
10. Al salir de casa llevar firmada la ‘Carta Compromiso de Corresponsabilidad’.
Lo dicho, estas medidas, acciones o intervenciones, como se les ha llamado en diferentes momentos, son básicamente las mismas, aunque con algunos pequeños grandes cambios interesantes; en la versión presentada hace unos días, se elimina el punto 3 referido a los docentes que estén en grupos de riesgo y su regreso a las aulas cuando sea seguro completamente. Esto guarda correspondencia con la Nueva Metodología del semáforo epidemiológico publicada en el DOF el 27 de julio, la cual deja sin efecto la establecida en el Acuerdo publicado el 14 de mayo de 2020.
La nueva metodología dice en su artículo segundo: Las personas a quienes se haya administrado un esquema de vacunación contra el virus SARS-CoV-2 y habiendo transcurrido dos semanas posteriores a la aplicación de la última dosis, no serán consideradas dentro de la población en situación de vulnerabilidad para contraer dicha enfermedad grave de atención prioritaria(ACUERDO por el que se da a conocer el medio de difusión de la nueva metodología del semáforo por regiones para).
Además, recientemente se añadió otro elemento a la estrategia gubernamental que ratifica la eliminación del punto 3 referido a los maestros. El 5 de agosto el subsecretario de salud López Gatell, aseguró que el regreso a clases presenciales no suponía un riesgo de contagio de COVID-19, de modo que aún con semáforo rojo, se reabrirían las escuelas. En adelante, las clases presenciales serán actividad esencial aunque haya semáforo rojo, dijo el funcionario, sin importarle contradecirse a sí mismo y a la dependencia que representa.
¿A qué nos referimos? A que claramente el sistema vigente de monitoreo establecido por la Secretaría de Salud, indica que en semáforo rojo “se permitirán únicamente las actividades económicas esenciales, asimismo se permitirá también que las personas puedan salir a caminar alrededor de sus domicilios durante el día”. En la página oficial de monitoreo del Covid, aparece en letras grandes este mensaje dirigido a la población: NO SALGAS SI NO ES ESTRICTAMENTE NECESARIO (https://coronavirus.gob.mx/semaforo/).
Esta indicación, aplicada aquí y en China desde el inicio de la pandemia, responde a la comprobación de un hecho sobre el que no cabe la menor duda, y en eso coinciden los científicos de todo el mundo: la movilidad es el factor principal de contagio, es el medio a través del cual el virus se propaga. Pero para la 4T esta es pecata minuta, la Operación Regreso a clases que comenzó antes de la tercera ola, va derecho y no se quita.
Las medidas fallan (pero los contagios no existen)
No debemos olvidarlo: el regreso a clases ya fue puesto a prueba semanas antes de concluir el ciclo escolar anterior, justo al día siguiente de las elecciones intermedias. En un boletín oficial fechado el 7 de junio, la SEP dijo que habían acudido a clases presenciales más de millón y medio de estudiantes de los diferentes niveles. Hubo dudas y temores, la opinión generalizada fue: ¿qué sentido tenía regresar cuando el ciclo estaba a punto de terminar? En unos cuantos días, el experimento derivó en contagios que obligaron al cierre de escuelas. Ocurrió cuando no había tercera ola, cuando no se tenían noticias de la necesidad de una segunda dosis de la vacuna Cansino, cuando no habían aumentado los contagios en niños y jóvenes debido a la variante Delta del virus. En tan solo dos meses, una vez más, la situación cambió mucho.
Sin embargo en su reciente comparecencia, la secretaria de educación aseguró a propósito de la quinta medida Mantener la sana distancia, que “nos dio muy buen resultado, no hubo ningún alumno contagiado en esa etapa, donde comenzamos con un millón de alumnos y terminamos con más de tres, eso nos dio un buen resultado..” (Maestra Delfina Gómez en la mañanera del jueves 12 de agosto).
La maestra Delfina padece amnesia o miente; varias de las escuelas donde regresaron a clases en junio, más tardaron en abrir que en cerrar debido a los contagios que según ella no existieron:
AMLO cuestionó a las entidades que decidieron cerrar nuevamente las escuelas, dijo que el aumento de Covid no debe ser pretexto para regresar a clases y reiteró que en un mes sería el regreso general a clases. Esta semana se ha encargado de reafirmarlo, especialmente los últimos días, utilizando una narrativa de la gravedad del daño a los niños y niñas, del retraso, de lo perdido.
Los recientes anuncios y declaraciones gubernamentales han causado irritación y malestar en el sector educativo y en padres de familia también. La postura gubernamental se percibe como falta de seriedad, ineptitud e incluso como irresponsabilidad.
Motivos hay muchos, resumimos aquí los más reiterados:
Tiempo tuvieron las autoridades, y mucho, para preparar una estrategia seria; en lugar de eso presentan las mismas medidas de hace un año.
Las necesidades materiales de las escuelas, los recurso humanos, las condiciones de limpieza y salud, infraestructura en mal estado y carencia de recursos tecnológicos no han sido atendidas “tienen más de un año en reuniones SIN HACER NADA”
Las órdenes no garantizan la seguridad. A pesar de que algunos medios reportan un Aumento de 400% de contagios en niños y adolescentes en este mes.
La responsabilidad por los contagios se adjudica a los maestros y padres de familia. ¿Dónde está la carta responsiva de la SEP?, se lee reiteradamente en redes sociales.
Construir demandas y decisiones desde abajo
¿Qué hacer frente a esta andanada gubernamental?, ¿por qué decir no?, ¿cómo ordenar los reclamos y preocupaciones?, ¿cómo darle vuelta a una narrativa que banaliza las afectaciones, las secuelas y los temores de la población, anteponiendo unos daños que no demuestra ni explica?, ¿qué pueden hacer la magisteria y las familias?
Como acostumbramos a decir y hacer, es necesario proceder con método para ordenar la discusión, aclarar las ideas y entender en dónde estamos a fin de proceder en consecuencia.
A partir de la exposición anterior, vislumbramos los siguientes ejes detonantes de la confrontación social y el desacuerdo magisterial.
Eje epidemiológico. Comprende las causas que llevaron a un cierre de las clases presenciales que no se han eliminado, todo lo contrario.
La tercera ola ratifica la importancia de reducir la movilidad
Los niveles de vacunación se encuentran por debajo del promedio mundial. Es verdad que el número de fallecimientos se ha reducido considerablemente gracias a la vacunación, pero también lo es que los contagios no han desaparecido
Las personas que se han recuperado demandan atención por aprte del sector salud
Eje bioseguridad, se divide a su vez en varios aspectos:
El magisterio fue vacunado con la Cansino; recientemente se anunció la necesidad de una segunda dosis, cuestión que AMLO minimizó al argumentar que las farmacéuticas solo querían hacer negocio. Demanda: regreso sí, pero con segunda dosis aplicada.
Población vacunada. El porcentaje es aún insuficiente. Demanda: regreso sí, pero con el 80% de la población vacunada, incluyendo a menores de 12 años en adelante, como ya se está haciendo en otros países.
Infraestructura y recursos. En la narrativa oficial se dice que únicamente México y Bangladesh (lo que no es cierto) no han abierto las escuelas, pero lo que no se dice es que la mayor parte de los gobiernos han destinado recursos extraordinarios para habilitar las escuelas. En lugar de eso, y a nombre de una corresponsabilidad por demás dispareja, se pide a padres y maestros hacer faenas y aportar recursos de sus ya menguados ingresos. Demanda: regresar sí, siempre y cuando se reparen los desperfectos y se dote de servicios básicos a las escuelas que no se ha atendido en años y ahora en la pandemia se han agravado
Eje 3 pedagógico, comprende:
Regresar sí, ¿pero a qué?, ¿a lo mismo de antes?, ¿a los planes y programas de EPN?, ¿a los aprendizajes clave y el logro educativo?, ¿a lo mismo que en buena medida nos tiene a donde estamos. La 4T desperdició una oportunidad histórica para transformar la educación, ¿nosotros también seguiremos esa ruta?
Modalidad híbrida es una de las ocurrencias que hemos escuchado aquí y allá, pero en realidad, salvo entidades como Puebla, es una nebulosa.
Problemáticas añejas que con la pandemia se profundizaron, hoy son utilizadas como argumento para el regreso. Pero no existe un proyecto educativo que las recoja y se las tome en serio. Así las cosas, el regreso es más bien una invitación-orden al riesgo, so pretexto de la violencia familiar, la socialización, la convivencia, la protección emocional.
Eje organizativo: profundización de la autonomía de gestión entendida, desde la reforma 2013 a la fecha, como la responsabilidad de maestros y padres para resolver problemas básicos de operación y proveer lo necesario a las escuelas, así como vigilar el uso de unos siempre escasos recursos. Esto es lo que significa la carta responsiva, es un Pin Sanitario que deposita en las familias y los docentes, los riesgos de llevar a cabo una orden.
Eje laboral. Los reclamos magisteriales giran también en torno al incumplimiento de pagos, despidos, incumplimiento en la asignación de plazas, la falta de respuesta a los teachers PRONI que ya trabajaron y no les pagan, y un largo etcétera.
5.1 Sobre explotación: preexistía a la pandemia, pero con ella se agudizó. El regreso a clases genera dudas y rechazo. Si en su horario habitual atenderán a los que decidan asistir, no queda claro cómo y cuándo lo harán con quienes decidan no ir a la escuela.
5.2 Precariedad. El raquítico aumento salarial y el bono de 750 pesos otorgado al magisterio, no resuelve las carencias ni mejora las condiciones de trabajo de los docentes, quienes cada vez trabajan más y ganan menos, se llevan cada vez más trabajo a casa, durante la pandemia han realizado más tareas, los horarios y espacios de trabajo se trastocaron por completo.
Por tanto, nosotros decimos que la Operación Regreso a clases presenciales:
Pone en riesgo la vida y la salud de niños, niñas, jóvenes, trabajadores de la educación, familias y la comunidad;
No hay condiciones de bioseguridad para el regreso a clases, cuando al deterioro, robo e incluso destrucción de las infraestructuras educativas de los meses de la pandemia, se agregan décadas de abandono y precarizaicón de las escuelas en el país, sin agua, sin baños, con aulas sin ventilación, todo lo que no se puede resolver con jornadas de limpieza ni con autonomía de gestión, que e slo mismo que decir Hágale como pueda pero regrese a clases;
Se ordena un regreso a clases, sin generar condiciones de seguridad, olvidando el papel central que juega la circulación de personas y su concentración en espacios reducidos, dejando a profesores, nuiños, jóvenes y padres de familia la responsabilidad de todo; en el colmo, haciéndoles responsable de lo que les pueda ocurrir a sus hijos en las escuelas;
Se engaña diciendo que el regreso es para atender los problemas de socialización, el estrés y los efectos socio-emocionales de tantos meses de clases remotas; lo que no se dice es que eso mismo está en entredicho en el regreso presencial, que no será a lo de antes, donde los juegos, los contactos y la socialización misma estará limitada;
El atraso en los aprendizajes esperados es otra de las narrativas del regreso; lo que tampoco se dice es que estos aprendizajes han quedado superados por la misma pandemia, que ha puesto en entredicho los procesos de cognición social, los valores, los modos de entender el mundo, la vida y los procesos biosociales y biopolíticos.
El regreso a clases presenciales sin analizar a qué se regresa, a qué educación, a qué escuelas, a qué relaciones magisteriales y comunitarias, solo muestra el interés del gobierno de la IV T por continuar con lo mismo, de regresar a lo mismo, es decir, a las escuelas jodidas, a los maestros precarizados y sobre-explotados y a la familia que se haga responsable de una educación que en el texto constitucional todavía dice que debe ser gratuita.
Nosotrxs decimos:
No al regreso a clases presenciales, por ahora y en las condiciones actuales; pero un No distinto al reactivo, que solo se detiene en mostrar las inconsecuencias e incoherencias de la narrativa y las acciones gubernamentales; se trata de un No que se convierta en un Movimiento por el Sí a la Vida, a la Educación y a la Dignidad de las escuelas, los docentes, los alumnos y las familias.
Por: Sulem Estrada, maestra de secundaria/Agrupación Magisterial Nuestra Clase y Pan y Rosas
Las autoridades educativas pretenden que las y los docentes “planteen acciones que les permitan propiciar un reencuentro positivo con todas y todos”, como si las maestras y maestros pudiéramos pensar que poner en riesgo nuestras vidas y las de nuestras niñas y niños tuviera algo positivo. Y es que las escuelas no serán seguras solo por tener una actitud optimista, como intentan hacernos creer, sino con todos los recursos necesarios para ello.
La intención de estas sesiones es cargar nuevamente sobre nuestras espaldas -y las de las madres y padres- a partir del discurso de la vocación y el compromiso, la responsabilidad de reabrir las escuelas, dotarlas de recursos y de las condiciones necesarias para sostenerlas. Por ello nos exigen establecer compromisos para regresar a las aulas.
A más de un año del cierre de las escuelas, no se invirtió ni un peso en mejorar las precarias condiciones en las que se encuentran y que hoy, se convierten en riesgos mortales. Muchas no cuentan con agua, con una ventilación adecuada, o con insumos suficientes para afrontar la situación. Asimismo, la mayoría de la población continua sin estar vacunada -hemos llegado apenas al 30% de la población con el cuadro completo-.
Sin mayor discusión al respecto, pretenden normalizar la presencialidad sin siquiera problematizar la grave situación a la que nos enfrentaremos. Las sesiones del taller, lejos de fomentar un diálogo provechoso y profundo, buscan imponer a los maestros una resignación a que debemos seguir las indicaciones de las autoridades con la mejor actitud.
Para los maestros y maestras, el problema de fondo no tiene que ver con negarse a la presencialidad, pues todas y todos reconocemos la necesidad de la misma en el desarrollo de nuestros alumnos y alumnas, sino con las condiciones que existen en las escuelas para poder hacerlo.
Las maestras y maestros frente al regreso
En la primera sesión, los docentes expusieron sus emociones frente al regreso a clases. Priman el miedo, la angustia, la preocupación y la incertidumbre. No es para menos, pues todas y todos conocemos las condiciones de las escuelas y también de las familias de nuestros niños y niñas y sabemos a lo que nos vamos a enfrentar.
Nuestra vocación y compromiso y el reto que tenemos por delante no es seguir indicaciones superiores sin cuestionarlas, sino exigir todas las condiciones para no arriesgar las vidas de nuestros alumnos y alumnas ni las nuestras.
Convirtamos el miedo en organización
Para frenar la imposición del gobierno de abrir las escuelas “llueve, truene o relampaguee” es necesaria la unidad entre maestras, maestros, madres y padres de familia y alumnos, que somos los primeros interesados en el bienestar de nuestros niños y niñas y de la población en general.
Sabemos que el SNTE no nos representa. Siempre ha estado subordinado a los gobiernos en turno y el gobierno de la 4T no es la excepción. Nunca nos consultó y ahora dice que debemos regresar para “desquitar nuestro sueldo”, como si en toda la pandemia no hubiéramos trabajado, incluso con nuestros propios recursos. Por ello es indispensable recuperar el sindicato de manos de los charros para ponerlo al servicio de las y los docentes y utilizarlo como herramienta de lucha.
Es urgente exigir a los delegados sindicales convocar asambleas en cada escuela. En donde haya menos condiciones, hagamos reuniones con quienes quieran hacer algo para garantizar las condiciones necesarias para la presencialidad, pero no podemos permitirles que hablen por nosotros.
La CNTE y los sindicatos educativos que se reivindican democráticos deben llamar ya a todos los trabajadores de la educación para definir un plan de lucha unificado y dejar de confiar en que la solución a nuestras demandas puede venir de las mesas de negociación con el gobierno, que ha demostrado privilegiar los intereses de los empresarios por encima de nuestras vidas.
Necesitamos poner en pie un movimiento en las calles para frenar la imposición del regreso inseguro y exigir que se garanticen condiciones para poder volver. Organizar reuniones con maestros, padres y madres de familia, vecinos, y todo aquel que quiera sumarse para defender la vida de nuestros niños y niñas.
OtrasVocesenEducacion.org existe gracias al esfuerzo voluntario e independiente de un pequeño grupo de docentes que decidimos soñar con un espacio abierto de intercambio y debate.
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