Reflexiones iniciales de un tema en construcción
Por: Marco Raúl Mejía J.
Planeta Paz
Expedición Pedagógica Nacional
Movilización Social por la Educación
Movimiento de transformación educativa
En realidad, el entrenamiento estricto tecnicista habilita al educando para repetir determinados comportamientos. Sin embargo, estamos algo más que esto. Necesitamos un saber técnico real, con el que responder a los desafíos tecnológicos, un saber que se sabe componiendo un universo mayor de saberes. Saber que no censura las preguntas legítimas que se hagan en torno a él: en beneficio de qué o de quién; contra qué o contra quién se utiliza. Saber que no se reconoce indiferente a la ética y a la política, pero no a la ética del mercado ni a la política de esta ética.”
Paulo Freire[1]
La educación es un campo de combate contra la injusticia y la ignominia, un proceso de constante liberación, allí todo el mundo puede combatir: desde el profesor de primaria, pasando por el de secundaria, hasta el profesor de física atómica de la universidad, combatir en el sentido de que mientras más busque la posibilidad de la realización humana de las gentes que educa, más estorba al sistema. Por el contrario, mientras más se eduque a las demandas impersonales del sistema, más le ayuda a su sostenimiento y perpetuación. Este es el campo de combate de los educadores, tienen un campo abierto allí y es necesario que tomen consciencia de su importancia y posibilidades.
Estanislao Zuleta[2]
Estas citas, de dos pensadores clásicos, uno colombiano y otro brasilero, nos coloca frente a las realidades de un mundo en cambio derivado de múltiples procesos de la ciencia, la cultura y la sociedad y la manera cómo esas dinámicas específicas tocan el campo de las educaciones en sus múltiples formas de lo formal, no formal e informal, lo cual ha desatado una disputa por la apropiación de ella para dar razón de sus necesarias modificaciones originadas en un mundo que se transforma a velocidades inusitadas. Configurarla y plantearse en ella como un campo en disputa nos hace presente que no es posible la acción humana alejarla de los intereses y poderes que buscan hoy, desde estas nuevas realidades, apropiarse de esas dinámicas para construir los proyectos en los cuales y desde los cuales organizan el escenario de este tiempo para tramitarlo desde sus intereses, lo cual coloca sobre el escenario nuevos terrenos éticos para la acción humana.
De allí la importancia también de transformar los caminos pedagógicos del día a día de nuestras instituciones educativas, en cuanto la manera como se enseña es también parte de la manera como se pensará y se mirará el mundo comportándonos y viviendo nuestra vida social. Por ello, el cambio educativo no es solo un asunto de leyes, gobiernos o apuestas institucionales. Si no se modifica el quehacer cotidiano que se fundamenta en las transformaciones pedagógicas, las cuales deben lograr hacer presente esas apuestas en la cotidianidad del accionar educativo como construcción de autonomía desde los sentidos de sociedad y ciudadanía a los que se aspire.
- Construyendo el escenario para las pedagogías del siglo XXI
En coherencia con lo mencionado anteriormente, es necesario avanzar en una caracterización que nos permita dar cuenta de un mundo que, al hacerse más complejo, introduce nuevas variables y reflexiones, así como miradas ideológicas sobre él, constituyendo esto en el escenario en el cual actuamos las personas que vivimos este tiempo presente y exige tomar partido para poder dar cuenta de cómo se leen y se interpretan esos múltiples acercamientos a un mundo con las características de este tiempo que va a una velocidad acelerada, haciendo que rápidamente elementos que están presentes hoy sean reemplazados por nuevas realidades e instrumentos de acción.
Esto significa para todas las personas tener una comprensión, pero además tomar posición, sobre la manera cómo estos elementos afectan nuestra vida cotidiana y por lo tanto nuestro existir en el día a día de nuestras realidades y la manera cómo ellas se manifiestan en las institucionalidades que actuamos. No ser consciente de ello nos vuelve fácilmente en actores instrumentalizados por esos procesos mayores de poder existentes en la sociedad.
- Transformaciones epocales, cambios civilizatorios y replanteamientos a la educación[3]
En esta perspectiva, la educación y la escuela ya estaban en una profunda crisis antes de la sindemia.[4] Lo único que hizo esta fue agregarle nuevos elementos a su caracterización y que, desde mi visión, es un mundo que vivía cinco grandes transformaciones y ahora se le agrega una sexta, que también modifica el escenario en forma sustancial. Ellas serían:
- Un cambio epocal que, a decir de Charpak, premio Nobel de física, representa una “mutación” no vista desde el neolítico, la revolución de la agricultura y el lenguaje oral. Esto tiene un impacto en la educación, en cuanto el mismo autor desarrolla a fondo la propuesta de pedagogías desde la investigación[5].
- El paso entre la tercera (microelectrónica) y la cuarta revolución industrial (la inteligencia artificial y el trabajo inmaterial), la cual tiene 50 años de su transición entre ellas, cuando entre la primera y la segunda (vapor y electricidad) necesitamos 200 años para su desarrollo, visibilizando la velocidad de los cambios de este tiempo[6]. En educación, la introducción de las tecnologías de estas dos revoluciones a los procesos escolares, que se ve reflejada en la educación virtual-digital autoadministrada.
- El surgimiento de un capitalismo cognitivo, el cual realiza sus grandes acumulaciones en el conocimiento y la ciencia convertidos en fuerza productiva, diferenciando entre los países centrales y los de la periferia, y una centralidad del trabajo humano bajo nuevas características y condiciones, lo cual constituye la singularidad de este[7].
- Crisis ambiental climática producida por la manera de vivir y consumir de los humanos y de relacionarnos con la naturaleza, lo que algunos grupos originarios han comenzado a llamar el “terricidio” y otros el Antropoceno o el “capitaloceno”. En educación, todos los asuntos ambientales se curricularizan y van a la escuela bajo las más variadas formas.[8]
- Las luchas de las diferencias y la diversidad introducen unas transformaciones que van desde los pensamientos propios del orientalismo, nuestraamérica, las denominadas del sur, y las singularidades planteadas por las luchas de género, la diversidad sexual y las discapacidades, así como las luchas étnicas. Todo ello construye un nuevo escenario de asuntos a ser trabajados en las instituciones educativas.[9] [10]
- En medio de esas transformaciones aparece la sindemia[11] y produce unos cuestionamientos más profundos al modelo civilizatorio construido por occidente y la modernidad[12], la cual ha reintroducido en la escuela un discurso sobre las emociones, el cuidado, el autocuidado en la vieja manía de curriculizar los problemas.
Estas seis transformaciones concurren hoy para construir un escenario que pudiéramos caracterizar con un aforismo de Confucio: “la crisis es un instante entre dos claridades”. Y nosotros, los humanos de este tiempo de cualquier concepción política, teórica e ideológica, nos encontramos en ese “instante” en el cual son resignificadas y replanteadas muchas de las instituciones, imaginarios culturales, sistemas de mediaciones, soportes de la acción humana que habían constituido la sociedad. De este tiempo había hablado Gramsci[13] desde la cárcel, cuando interpretó desde ahí su tiempo: “el viejo mundo se muere, el nuevo tarda en aparecer, y en ese claroscuro (interregno) surgen los monstruos”.
Los pensadores críticos colocan como fecha de nacimiento de la idea de desarrollo el año 1949, en el discurso del presidente norteamericano Truman, quien se refirió a esas áreas del mundo que no tenían el nivel de vida de Estados Unidos, y las llamó “subdesarrolladas”[14]. Esto llevó a los pensadores a señalar que fue la categoría del poder que siguió a la colonial, en cuanto proponían un modelo en donde todas las naciones de la tierra iban hacia él, lo cual le sirvió para diseñar las estrategias sobre las que se montó la idea de progreso a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, que significaba ir del subdesarrollo al desarrollo y que sería medido según el producto interno bruto PBI, como medida económica objetiva y que señalaría las diferencias entre países a través de los procesos estadísticos.
También emergieron las críticas a esa idea de desarrollo, tanto que algunos anunciaron su fin. Sin embargo, el colapso de la Unión Soviética y sus países aliados encontró al mundo con un fenómeno de globalización en el cual se produce una desterritorialización del hecho de la cultura y la economía, además que construyen unos patrones de vida que hacen posible la diferencia del consumo en un mundo donde las grandes empresas dejaron de ser los países y se convertían en nueva forma de vida signados por la idea de progreso[15].
De igual manera, nacieron una serie de organizaciones de corte internacional que se encargaban de monitorear el desarrollo a través de esas dinámicas globales, viéndose en muchas ocasiones desbordadas por los acontecimientos. Fue así como las Naciones Unidas, para salvaguardar el mundo del enfrentamiento bélico, se hizo insuficiente para monitorear los avances de las naciones frente a los objetivos de desarrollo, lo cual constituye a lo largo y ancho del mundo en una red centrada en una nueva alianza público-privada, en donde parte de sus resultados se fue desplazando, en cuanto la emergencia de los grupos transnacionales, muchos de ellos colocados por encima de las naciones, lo que hizo fue profundizar las brechas entre ricos y pobres, con una mayor desigualdad a nivel planetario.
También, se fueron construyendo proyectos de desarrollo financiado por estas entidades, que le cobraron a la naturaleza esa homogeneización biótica de tipo antropocéntrica, en donde emergió con todo su esplendor “el rey de la creación”, de tipo religioso y el ser superior de la evolución de tipo biológico. Esos giros obligaron a las instituciones a establecer alertas sobre unos resultados que se hacían visibles en la degradación de la naturaleza, las consecuencias sobre la vida en todos sus niveles, y emergieron nuevos asuntos como la crisis climática que tuvo que ser diagnosticada por los mismos impulsores del desarrollo, viéndose obligados a crear el grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático IPCC, en donde en sus últimos informes muestra la realidad del impacto del modelo de desarrollo en las ciudades y en el deterioro de la vida[16], lo cual permite la emergencia de la idea de territorio más allá de lo geográfico, como relaciones sociales.
Cuando el asunto queda en manos de los científicos se hace visible que el tipo de crecimiento planteado por el modelo de desarrollo, que supuestamente agenciaron desde las Naciones Unidas como reguladora de los sistemas socialista y capitalista en un mundo bipolar, mostró que esos entendimientos hacen inviable la vida en el planeta tierra si se sigue la senda de la homogeneización biótica a la vez que se cuestiona las conceptualizaciones centradas en las disciplinas aisladas y se plantea la necesaria integración, aspecto que también había sido señalado por las poblaciones originarias al hablar del “terricidio” provocado por los humanos y los extractivismos de todo tipo: minerales, los monocultivos, la privatización de las fuentes de agua, entre otros[17].
Esta homogeneización biótica que construye el predominio de lo humano sobre la naturaleza y un sistema de objetivación de la misma produce un antropocentrismo que va a permitir una visión de exterioridad de la naturaleza controlada por el tipo de razón descrito por Descartes cuando afirmaba que solo los humanos sienten y razonan, siendo todos los demás animales “autómatas mecánicos”.
Esta nueva situación planteada por un mundo unipolar ante la caída del socialismo real vuelve a elaborar un lenguaje en las Naciones Unidas para legitimar el sufrimiento de un mundo multipolar dirigido por las transnacionales, en donde todos se ponen de acuerdo para buscar unos objetivos comunes con el pomposo nombre de “Objetivos del desarrollo sostenible”, nombre con el cual bautizaron eufemísticamente para el mundo la nueva idea de desarrollo, que geopolíticamente mostraba una nueva disputa entre los clásicos del G7, la nueva potencia emergente, China, y los países recientemente industrializados (Brasil, Rusia, India, China, y Sudáfrica – BRICS). Esta situación hace visible la mancha del desarrollo, se amplió bajo este nuevo nombre, sin solucionar sus asuntos pendientes con los derechos humanos, los derechos de la naturaleza, creando la ilusión de haber salido de una idea economicista a una centrada en la política social, que en el campo terminan vendiendo la idea de desarrollo rural territorial, donde se pasa por encima de las megadiversidades homogeneizando al campesinado y se vuelve a criterios economicistas. En el caso colombiano están muy presentes en los puntos 1 y 4 del Acuerdo de la Habana con las antiguas FARC[18].
Este nuevo escenario ha crecido paralelo al mayor protagonismo de los organismos multilaterales de tipo económico en la política social: Banco Mundial, OCDE, FMI, BID, pero orientados por la misma idea que el desarrollo es crecimiento económico, situación que permite hacer subsidiarias a las agencias de las Naciones Unidas en su idea de política social, pero ahora bajo dirección y hegemonía como reguladoras de las economías transnacionales en el capitalismo globalizado. Esto llevó a que se acuñara por parte de los sectores críticos en educación la idea de “una educación dirigida por banqueros”.
Este cambio de horizonte lleva a construir la nueva orientación en términos de déficit del desarrollo y propugnar el desarrollo humano y otra vez, en términos cuantitativos de la medición neopositivista que aparece ahora como la nueva dictadura economicista de un mundo que construye esa homogeneización en función del mercado y del modo de vida occidental como el paradigma al cual había que ir como horizonte de futuro y que todavía busca dar forma a la segunda homogenización cultural, a través de la cual se ha construido un relato de la modernidad centrado sobre la idea del progreso con un conocimiento universal de base eurocéntrico y norteamericano desde las disciplinas, el cual se constituye en el relato único para explicar el mundo, que a su vez, permite esa organización de la sociedad entre desarrollo y subdesarrollo, moderno y premoderno, capitalista y precapitalista, planteándonos la ilusión de un destino común.
Esto ha generado en educación ahora orientada por los organismos multilaterales, un planteamiento que la homogeneiza y que a través de sus énfasis en competencias y estándares universales termina graduando en ello a quienes terminan sus estudios académicos, olvidando la comprensión de ser humano. Por eso, lo que hacen les alcanza hasta la eficiencia, ya no hay preocupación por formar humanos justos y preocupados por las construcciones de los comunes de este tiempo como referencia ética.
Esta narrativa, aparentemente integradora, ha terminado por construir una separación más radical basada en el miedo de unas clases medias homogeneizadas a través del consumo, que se reorganiza en el capitalismo cognitivo a través de las mass media como el lugar en el cual todos nos hacemos iguales, comenzando a desarrollar una exclusión diferente, estando en primer lugar los pobres (aporofobia)[19] que siempre quieren ascender al status al que ya llegué y vendrían a desplazarme, disputar o quitarme lo logrado[20]. En segundo lugar, nos aparece el migrante como el agente principal de descenso de los niveles de vida logrados. Es extranjero que se hace más sospechoso si viene de un lugar donde las diferencias son más acentuadas por razones religiosas, políticas, ideológicas, raciales y culturales.
Estas miradas han ido generando polarizaciones más acentuadas en los neonacionalismos, que han ido construyendo una narrativa neoconservadora que se ha regado por el mundo exacerbando el miedo sobre lo diferente y diverso. El planteamiento de Trump no es una anormalidad en la política norteamericana, debe ser entendido como parte de la disputa de concepciones hacia dónde orientar esos cambios. En alguna medida enfrenta la idea de globalización en manos de transnacionales, por ello se ve a sí mismo como parte de una revuelta contra las élites globalistas y los lobistas de Washington[21].
Este nuevo escenario generó en los campos de la impugnación la reivindicación de sus viejas banderas que siguen enfrentando a los poderosos viejos y nuevos en este cruce de caminos históricos. Ahí están los derechos humanos para recordarnos que el mercado no puede ser un fin en sí mismo y con su caracterización de un mundo glocal nos coloca frente al principio de “piensa globalmente, actúa localmente” orientado por una mirada sobre el planeta que les vamos a dejar a nuestros hijos y nietos. Esto implica también un replanteamiento en las maneras del consumo y las teorías que lo soportan, manteniendo las desigualdades estructurales donde muchos seres humanos no pueden vivir en coherencia con su dignidad. Eso genera también un replanteamiento estructural sobre las formas de vida que no pueden seguir siendo soportadas en el crecimiento y la acumulación ilimitada, lo cual requiere plantearse una nueva relación con la naturaleza que nos permita desaprender para construir otras formas de vida. Esto en el último tiempo ha significado un replanteamiento de la ide de crecimiento, lo que ha generado un cambio de paradigma desde la idea de decrecimiento[22].
De igual manera, las corrientes críticas se ven obligadas a reelaborar los sentidos de la solidaridad al reconocerse como parte de la naturaleza para diferenciarse de los supuestos sobre los que ha sido establecida la globalización tecnocrática de los organismos multilaterales en todas las esferas y dimensiones de la vida, así como del neoconservadurismo en boga.
Asistimos hoy a una desconexión de Estados Unidos del multilateralismo que ha orientado las relaciones de los últimos tiempos. En su primer año de gobierno, Trump ha retirado a EEUU de 66 organizaciones internacionales, 31 de ellas ligadas a las Naciones Unidas, incluida la convención marco de la ONU sobre el cambio climático y otras ligadas a los derechos humanos, el ecologismo, las migraciones, los derechos laborales, el género, señalando que son contrarias a los intereses de MAGA (Make America Great Again). Y explícitamente afirma que no desea “seguir siendo miembro, participar o prestar apoyo de cualquier forma” a ninguno de ellos, diciendo que son “desperdiciadores, ineficaces y perjudiciales, además de que son malos administradores”.
También Marco Rubio dice que “lo que comenzó como un marco pragmático de organizaciones internacionales para la paz y la cooperación se ha transformado en una extensa arquitectura de gobernanza global a menudo dominada por una ideología progresista y desvinculada de los intereses nacionales de Estados Unidos”. Asegura que los organismos señalados buscan limitar la soberanía estadounidense y esa labor está impulsada por lo que calificó como “redes de élites”, tal como el populismo de la extrema derecha estadounidense califica a las organizaciones no gubernamentales.[23]
En la disputa se ve también cómo van produciendo una erosión de los pesos y contrapesos, fundamento de la democracia liberal, erosión visible en la captura de algunos de las principales empresas de medios de comunicación, la manipulación de las elecciones (ver Cambridge Analytics) y el control del aparato judicial visible en el rechazo y despido de jueces y fiscales que buscan demandar al presidente y sus seguidores, algunos de ellos poderosos empresarios que buscan dirigir y controlar el estado a favor de sus negocios personales, mostrando la cara de un capitalismo autocrático que también busca controlar las nuevas tecnologías con sus algoritmos y el análisis productivo al servicio de su negocio. Esto en el campo internacional ha sido señalado como la “doctrina Donroe” (MAGA-Make America Great Again), la cual es una adaptación de la doctrina Monroe de 1823: “América para los americanos”.
- En este mundo como educadores populares
Como educadoras-es populares, en la tradición de Simón Rodríguez y Paulo Freire, no podemos dejar de encontrar que ella hoy al convertirse en una propuesta para todas las educaciones y para todas las sociedades, en todos los ámbitos, los cuales hacen específicos sus presupuestos pedagógicos bajo los principios a través de los cuales enfrentamos las opresiones de este tiempo y que se enuncian fruto del reconocimiento de que:
- Somos socialmente iguales
- Humanamente diferentes
- Culturalmente megadiversos
- Unos con la naturaleza
- En búsqueda de libertad, liberación o emancipación
- Ética y políticamente responsables con la superación de las opresiones y dominaciones de estos tiempos
- Abiertos a la emergencia de las particularidades del control y del poder que van mostrándonos otras formas de dominación.
Estos enunciados nos permiten hacer visibles las opresiones de este tiempo en la negación de la igualdad, la diferencia, las mega diversidades, la unidad con la naturaleza, y las búsquedas de libertad, liberación o emancipación, las cuales en alguna medida actualizan las opresiones planteadas por Simón Rodríguez[24] y Paulo Freire[25] y muchos luchadores durante estos últimos 200 años, y que cada vez que emerge en nuestros territorios jalonan esas nuevas construcciones, mostrando el dinamismo de este pensamiento nuestroamericano con una fortaleza propia que nos entrega, desde sus prácticas, las pautas para seguir avanzando en sus reelaboraciones y resignificados frente a los tiempos que corren.
Igualmente, en la tradición que se ha venido construyendo desde las epistemologías[26] del sur enunciadas por nuestro compañero de caminos, Boaventura de Sousa Santos, la cual sintetizo en estos doce aspectos:
- No existe justicia social sin justicia cognitiva
- La crisis de uso de la ciencia occidental moderna debe ser auscultada
- Todos los saberes sustentan prácticas y construyen sujetos
- Todos los saberes tienen límites internos y externos
- La ecología de saberes es una construcción que se centra en la relación entre ellos (poder y jerarquías)
- La diversidad del conocimiento no se limita a sus contenidos sino a su proceso de formación, incidencia, comunicación, etc.
- La ecología de saberes se rige por un horizonte ético político como principio de precaución y control
- La inconmesurabilidad no es solo relevante al interior sino en relación entre las culturas
- La ecología de saberes es una lucha contra la ignorancia que la hegemonía impone
- La ecología de saberes construye una historia de relación entre los diferentes saberes reconociendo las desigualdades de clase, la patriarcalidad y la colonialidad
- La ecología de saberes facilita la constitución de sujetos con voluntad de lucha contra las opresiones
- La ecología de saberes es un paso de la política de los movimientos a los inmovimientos
- Elaboraciones del sur desde las educaciones populares
Retomando el legado de la tradición de Boaventura y muchos más en las educaciones populares se han generado también una reelaboración de los principios, los cuales serían:
- Un cuestionamiento a las homogeneizaciones del capitalismo y su modernidad e idea de progreso:
- la biótica (la idea de ciencia y el control de la naturaleza)
- la cultural (que construye el eurocentrismo)
- la educativa (que propone una educación universal: el STEM)
- una lectura de estar en el mundo y relacionarnos con él desde nuestros territorios, megadiversidad, cosmogonías, e identidades
- orientados por una mirada propia que es la de descolonizar nuestra relación con el mundo
- el sur: una apuesta política, contextual y epistémica más allá del sur geográfico
- construye y redimensiona los sentidos políticos de la naturaleza (somos naturaleza)
- recompone y reconstruye los sentidos éticos y estéticos como una nueva forma de hacer política
- reconoce la existencia de saberes y tecnologías propias, las diversidades con sus estatutos epistémicos
- construye sistemas investigativos que permiten la emergencia de esos saberes vivos presentes en las prácticas
- reconoce las tecnologías como sistemas de mediaciones que siempre han existido con las particularidades de cada época
- construye otro sentido de la utopía orientado por el adelante es atrás de las comunidades originarias
Un poco de historia para acercarse a las tecnologías y a la IA[27]
Es larga la presencia de las tecnologías en la sociedad solo en la perspectiva occidental, sin ir al mundo oriental.[28]En Grecia se hace diferencia de cuatro aspectos:
- El logos, mundo cognoscible mediante el uso activo de la razón
- La physis, el mundo natural en donde nacer y crecer es común a todas las cosas
- La praxis, el obrar cotidiano con una reflexión base
- La techné, referido a la técnica y el arte
Esta diferencia va a marcar la cultura occidental y tendrá sus desarrollos de ese proceso base que diferencia: pensar, hablar y hacer. Cuando se integra la episteme como saber demostrable y ciencia, se van a establecer las separaciones de un mundo que tenía actividades distintas y diferenciadas según el tipo de actividad humana realizada.
Por ello, en Descartes se hace la diferenciación entre los comportamientos:
- Animales, donde el comportamiento necesita estímulos físicos
- Humanos, donde al tener un lenguaje hace un uso creativo de él y trabaja con preguntas, genera hipótesis e imaginación desde la razón, donde el cuerpo es solo una máquina al servicio de ella
- Las máquinas, que tienen base algorítmica y están basados en la información y la instrucción
Por eso el gran pensador de la ciencia moderna va a encontrar que la diferencia entre los dos es que lo humano es heurístico, basado en su inteligencia, que le da una reflexión sistémica, y la de la máquina, que está basada en información y en la instrucción organizada por el algoritmo que da cuenta de las operaciones a realizar en un encadenamiento en serie que se nos presenta de forma ordenada.[29] De ahí surge lo que se ha llamado el agujero negro de la lingüística, con la pregunta ¿cómo se produce la significación?, la cual si se coloca para los algoritmos, la pregunta sería ¿cómo esa significación se materializa en un dispositivo o aparato?
Esta corta presentación del asunto es para plantear que ahí está hoy el debate de la IA, y podemos hacer la afirmación de que el algoritmo generativo tiene su existencia cuando un humano lo ha construido y se materializa en un aparato o dispositivo, el cual es construido como un sistema cultural con las particularidades de un momento histórico preciso, de unos desarrollos de la ciencia y, para el momento actual, de la información existente que lo organiza para dar sus respuestas, las cuales va a poder dar a partir de la información que captura de nuestras interacciones humanas con el aparato. Es decir, nosotros somos su nueva materia prima y por ello se habla también de la “minería de la información” haciendo que la tecnología no sea solo procesamiento de comunicación, sino parte de una nueva dinámica de nuevos medios de producción y reproducción social que, a su vez, requiere una comprensión de lo humano en estas nuevas condiciones en las cuales se produce el hecho tecnológico hoy.[30]
La tecnología digital surgió como el gran espacio de la libertad y de la creación, el lugar en donde toda la información podía estar allá de forma gratuita y al servicio de quien la requiera. Sin embargo, ese sueño democrático hizo una transmutación de mis datos capturados por el algoritmo, los cuales pasaron a ser la nueva materia prima y mercancía del planeta, lo cual da paso a la minería de la información, haciendo que rápidamente el sueño de libertad se convirtiera en una pesadilla de las nuevas formas de control, a manera de un nuevo panóptico que desde nuestro iris, nuestro reconocimiento facial, de nuestras huellas digitales, nos hace prisioneros, subjetividades cautivas de esos lugares con los que interactuamos en la red, en donde a través del uso de las diferentes herramientas (celulares, computadores, juegos…) los algoritmos terminan sabiendo más de nosotros que nosotros mismos.
No es sino ver cómo se nos ofrecen que no sabíamos que íbamos a formular como una especie de inconsciente, por ejemplo, cuando comenzamos a escribir y él se adelanta proponiéndonos posibles ilaciones de continuidad. Tenemos el big data a nuestra disposición, pero pareciera que no necesitamos preguntar, porque allí están las respuestas haciendo que muchas de nuestras tareas mentales sean hechas por los aparatos y las tenemos a un link con su respuesta. Como bien afirma el escritor mexicano Vilorio, “esto genera una sensación de plenitud y felicidad, el usuario en un rehén dichoso”.[31]
Por ello, se abre una discusión sobre el sentido de las tecnologías y la IA en una perspectiva crítica, y allí las preguntas son:
- ¿se da solo en la posesión y el control de los datos?
- ¿en la capacidad de modificar los modelos y la arquitectura que los permite?
- ¿son objetivas, resultado de la ciencia y solo lo que les debemos dar es un uso con contenidos diferentes?
- ¿tienen ideología los algoritmos?
Hay otra pregunta que siempre ha estado presente en las discusiones de la tecnología pero que en el momento actual se hacen centrales frente a las tecnologías disruptivas y los algoritmos generativos: ¿piensan las máquinas? ¿será posible que emerja el pensamiento de circuitos y algoritmos? Estas preguntas abren la reflexión sobre si tendremos máquinas con consciencia y cuál sería la diferencia entre la de las máquinas y la de los humanos.
Estos asuntos nos plantean la pregunta por las éticas de las tecnologías y la IA generativa, lo cual nos exige colocar el lugar de lo humano y la manera cómo se da hoy la emergencia de un pensamiento crítico que comienza a hacerse preguntas sobre los nuevos fenómenos que transforman la vida, sus relaciones sociales, sus contextos y su vida cotidiana y, por lo tanto, la manera cómo nos hacemos humanos en estos tiempos. Allí vuelve a emerger la vieja discusión de lo privado y lo público y la manera cómo hoy, en este presente de cambios, se construyen los bienes comunes y, por lo tanto, cuál es el continuum de las tecnologías en la vida social.
Resolver estas preguntas nos exige salir de la disputa entre tecnofóbicos y tecnofílicos para hacer de ellas una construcción histórica determinada.
En un podcast reciente, Morosov[32] muestra cómo ese debate fue el que se dio en el siglo XX y nos obliga, en el sentido de las páginas anteriores, a reconocer que las tecnologías que se desarrollan en este tiempo de tercera y cuarta revolución industrial no son solo herramientas para usar y cumplir tareas, sino instrumentos para pensar el mundo e interactuar en él. En esta perspectiva, la disputa continúa en estos tiempos entre quienes fundamentan desde la visión ingenieril de un uso instrumental de ello, en la confrontación que se dio en el MIT (en su Environment Ecology Lab) en los años 60 del siglo pasado, representada por Negroponte, quien sostenía que la creación de máquinas va a permitir emprender, predecir y satisfacer necesidades, y sus opositores (Warren Brodey), quienes planteaban una visión cultural como parte de la civilización humana que se sigue constituyendo en un nuevo marco cultural.[33] Esto hace que tecnologías e IA se conviertan en un fundamento de las nuevas interacciones con el entorno, las cuales serán interpretadas según los intereses y allí, en la visión de Brody Warren, el capital busca: “innovar en nombre de su conservación”.[34]
En otro podcast, Morosov muestra cómo en el gobierno de Allende, Chile, se creó el proyecto Cybersym para usar la red de télex chilena, la que fue organizada para hacer un manejo de la producción y gestión de la economía desde la IA y dar poder a los trabajadores y empleados. Este proyecto fue dirigido por el británico Stafford Beer. Algunos autores infieren que a ello se debe la inteligencia directa en el golpe de estado de ciertos grupos de tecnología norteamericanos.[35]
En febrero de 2025, una empresa china, Deep Seek, dedicada a construir sistemas de IA similares a los creados por Open AI, Google y Microsoft, que funcionan procesando y recopilando datos a través de modelos de lenguaje que son utilizados para entrenar computadoras que continuamente ajustan sus parámetros, lo que les va a permitir minimizar los errores al construir textos, organizar un diagnóstico o interpretar indicadores, hace que cuanto más data incorpore, los aciertos son mayores. Esto implica operaciones que van a requerir cada vez mayor poder de cómputo y consumo de energía.
Esta empresa china logró desarrollar una versión parecida con una mínima inversión comparado a lo que les había costado a los norteamericanos, además mostrando cómo habían utilizado muchos menos chips, lo que a su vez rebajaba el uso de electricidad, haciendo una maximización de los microcomponentes. Deep Seek reveló un documento detallado donde mostró cómo usó componentes de sistemas abiertos para desarrollar su tecnología, lo que le permitió construir un modelo más pequeño y económico, pero a la vez potente para mover datos, superando algunos de los más consolidados de EEUU. Así la ecuación dinero y experiencia tecnológica comenzaba a ser replanteada por esta pequeña empresa china, que además mostraba el carácter de una disputa en un campo multipolar y geopolítico en la esfera de las tecnologías, estableciendo nuevas características en las construcciones de los poderes digitales de este tiempo. Con este caso, China emerge como potencia de la IA generativa, en donde el mito de la mala calidad sobre sus productos ha ido teniendo desarrollo por ejemplo en vehículos a menor costo y con una mayor penetración de participación de su mercado, todas ellas en un horizonte de un talento autóctono que se ha desarrollado con particularidades culturales y económicas chinas.
Los algoritmos digitales, parte de la ideología y del poder de este tiempo
En ese sentido, se va dando una elaboración que llega a mostrar cómo el algoritmo generativo se vuelve fundamental en los procesos de las tecnologías y de la IA, ya que él selecciona y privilegia qué te entrega de acuerdo con el perfil que ha elaborado de cada usuario, orientando los productos y maximizando sus orientaciones, emergiendo un nuevo nicho del mercado direccionado por esa mano invisible que se hace a partir de los análisis de datos presentes en el big data. Este a partir del uso del correo, del teléfono, de la ubicación, determina tus patrones y gustos, preferencias y crea tu nuevo escenario de interacciones, mediaciones, contenidos, aun clasificándolas en el área que tú le dejas ver en dónde estás, y allí el algoritmo orienta tus consumos, toma de decisiones, sugerencias, los perfilamientos y el orden en que deben aparecer en tu aparato.
Hoy aparecen cinco grandes corporaciones que se han denominado como GAFAM:
- Google: información
- Amazon: dedicados a los servicios en la nube
- Facebook: venta de productos de todo tipo
- Apple: sistemas de diseño
- Microsoft: comunicación y correo
Y la china TikTok, de videos cortos. Todas compitiendo entre sí por el desarrollo de la IA. Últimamente, con la irrupción de Elon Musk, el sudafricano de origen con ciudadanía norteamericana y dueño de Tesla Motors.
Como vemos, estas tecnologías siguen siendo una extensión de lo físico, y allí en ese espacio digital se empiezan a perfilar las nuevas desigualdades, desde ese control digital que comienza a construir una nueva gobernanza, haciendo que pocos con mucha información de muchos en el planeta la controlen, creando un espacio global digital donde operan por encima de los países, de sus fronteras, leyes, regímenes tributarios, controlando la economía, las relaciones sociales y humanas y la democracia.
Esta última, en cuanto a través del control de los datos van disolviendo, invisiblemente, los derechos de privacidad, libertad de expresión y pensamiento. Esta situación genera una nueva gobernanza donde sus productos comienzan a ser parte de la agenda global, por haber construido un ámbito propio de la información, entrando a lo público a través del conocimiento y la digitalización de la información, creando una esfera pública del capitalismo cognitivo, donde ellos dan las soluciones tecnológicas y se expanden como servicios y asesorías a través de planteamientos de incorporar los países en “la nueva modernidad”.
Muchos de estos procesos se inician haciendo donaciones “desinteresadas”, colocando sus productos en la agenda-país en un nuevo pacto público-privado constituyéndose ellos como parte de los nuevos mecanismos de control y poder, dando forma al filantrocapitalismo de este tiempo, con una apropiación privada de las nuevas materias primas de la información y el conocimiento. Así convierten a la ciencia en fuerza productiva y logran que en ese nuevo pacto la información de los individuos se vaya al mejor postor y los datos activos del Estado manejados por consorcios privados, generando una ciudadanía controlada y vigilada.
La reflexión anterior, si la interpretáramos en un sentido gramsciano de las nuevas disputas por la hegemonía cultural con las características de esta época también va mostrando las líneas de emergencia, por ejemplo, el software libre como resistencia a los controles privados del grupo GAFAM, haciendo su fundamentación en el reconocimiento de que el código madre puede ser modificado y utilizado libremente para cualquier finalidad y redistribuido con cambios o mejoras sobre él[36][37]. En la misma línea iría el fundador de WikiLeaks, Julian Assange[38].
En el 2006, Assange filtró miles de documentos clasificados que mostraban abusos de poder por parte de gobiernos y corporaciones transnacionales, haciendo visible la manera cómo estos intervenían en violaciones de derechos humanos. Ello evidenció los límites de la seguridad estatal y la libertad de prensa. Su arresto en 2019 después de pasar largo tiempo en la embajada ecuatoriana en Londres hizo visible una forma de lucha inédita en lo digital global que se desarrolló con la etiqueta #freeassange, a través de lo cual se hizo una gran red mundial que denunció y pidió su libertad, lográndola en el 2024.
También debemos reconocer la manera cómo las dinámicas generadas en las redes sociales han sido apropiadas por la protesta social desde su aparición, un trino en algunas de ellas puede generar juntanzas y protestas que eran imposibles de ver en tiempos anteriores, mostrando nuevas formas de lucha por sus derechos y denuncia de injusticias para confrontar los poderes de gobiernos, corporaciones o luchas cotidianas en los territorios.
Estas nuevas situaciones han ido generando una dinámica que algunos han denominado “activismo digital”[39], cuyo fenómeno más estudiado y todavía no totalmente explicado es la “primavera árabe”, que tiene su momento de despertar en las redes a partir de la visibilización de la autoinmolación por un vendedor ambulante de Túnez (Mohamed Bouazizi), que denunciaba la corrupción y el abuso policial. Esto generó protestas en Oriente Medio y norte de África que tumbó gobiernos y generó luchas internas en algunos países, muchos de estos procesos motivados y organizados desde las redes sociales y con fuerte incidencia de los grupos juveniles.
La sindemia aceleró un proceso que ya Kurzweil, ingeniero jefe de Google y accionista de Alphabet había pronosticado cuando planteó que al aproximarnos a la década del 30 de este siglo XXI, más de la mitad de la humanidad estaría en el teletrabajo, la teleeducación, y la telesalud, siendo ésta una de las razones que los llevó a reorganizar la universidad de Silicon Valley que habían fundado en 1997 y, en la segunda década del siglo XXI, cuando lo que ellos denominaron las carreras necesarias para el mundo de la singularidad estaría en apogeo.
En este sentido, hay que reconocer el papel del Valle de Silicón como el lugar donde se han ido elaborando muchas de las propuestas de desarrollo tecnológico y la IA, y también como espacio en el cual opera como tanque de pensamiento y lobista para cambiar las políticas educativas de países e instituciones en favor de sus productos en todo el mundo y en los organismos multilaterales.
El mundo de la singularidad es entendido como el resultante de rápido crecimiento de la inteligencia derivada de las nuevas tecnologías, lo cual, según ellos, nos permitirá superar muchos de los límites de nuestros cuerpos y cerebros biológicos previendo que la inteligencia de las máquinas y de los humanos se fusionarán y se producirá una transformación profunda de la capacidad humana, y para ello colocan la fecha entre el 2045 y el 2050, cuando tendremos consolidado el pos-humano: un cuerpo optimizado a voluntad de la ciencia[40].
Un asunto central en esta discusión es la manera cómo los pensadores de una de las visiones que dirige el sentido común de este tiempo dicen que se habrá vencido a la muerte, fruto de que se ha llegado a la IA general, siendo el momento en que ella será como la de los humanos y en algunos casos la superará. Señala que es visible en las IA generativas que han desarrollado ya especiales, las cuales hoy ya reemplazan actividades humanas y, en algunos casos, lo hacen mejor que nosotros. En ese sentido, los algoritmos desarrollan y organizan el saber-conocimiento que se ha convertido en información, evitando trabajos simples y potencian el trabajo completo de lo humano. En esta perspectiva se vienen trabajando en máquinas que incorporan valores para tomar decisiones desde ellas.
En coherencia con las páginas anteriores, podemos afirmar que uno de los asuntos centrales que se juegan es un nuevo sentido común construido a partir de las nuevas formas de control y poder que se producen con el nuevo sistema cultural y social de mediaciones que surgen derivadas de las transformaciones en curso desde los lenguajes digitales, las tecnologías, y la IA desarrollada en la IV revolución industrial. Igual que en el desarrollo histórico del capitalismo, hoy emergen actores que nos proponen su uso para estar a la altura de los cambios derivados del desarrollo de la ciencia visible en los aparatos de este tiempo. De otro lado, aparecen las posiciones que nos proponen volver a mirar la manera cómo se construye la cultura y el lugar de lo humano allí, derivado de las nuevas realidades que no son objetivas ni asépticas, sino cargadas de intereses. Entre las dos, existen otras diferentes concepciones difíciles de analizar en la brevedad de este texto.
Asistimos a un momento en el cual los datos personales se convierten en la nueva materia prima de las corporaciones tecnológicas, lo cual trae consigo una reestructuración de los modos de convivir, de comunicarnos y de relacionarnos socialmente, en donde el peligro no es la conciencia de la máquina, sino la concentración de poder de quienes la manejan, en donde la IA no son mentes digitales, sino sistemas matemáticos de probabilidad. Esto le permite a las empresas tecnológicas hacer apropiación privada de bienes colectivos (trabajo, información), lo cual se encubre con un discurso de “estamos en un cambio y este nuevo progreso es inevitable”.
Los modelos de IA generativos actuales se entrenan con textos e imágenes generados por modelos anteriores. En esta perspectiva, surgen las preguntas éticas y es si estas no se deben introducir a todos los niveles, y allí se hace necesario ver cómo la pregunta básica de cuándo la tecnología fue introducida en los procesos de trabajo en el capitalismo (vapor), allí se exigió por los grupos críticos que las máquinas no degradaran la vida y su calidad de quienes las operaban. Por ello hoy la pregunta inicial es por auditar el modelo y ver si es seguro y da respuestas a las preguntas éticas sobre él. Algunos han planteado ése como el conflicto entre las herramientas transparentes basadas en los consensos o las cajas negras fundadas en el saqueo.
Se ha iniciado en EEUU un juicio contra las grandes empresas tecnológicas: Meta, TikTok, YouTube y otras, ya no centrada en los contenidos y derechos de acceso sino en su arquitectura y la manera cómo está afectando la salud mental de sus consumidores, siendo acusadas de haber diseñado deliberadamente elementos para generar comportamientos adictivos a millones de usuarios, en su mayoría jóvenes, lo cual se logra buscando maximizar el tiempo en la pantalla, que les va a garantizar más entradas económicas propiciándoles a sus clientes recompensas visuales y emocionales.
Esta denuncia busca hacer caso a madres-padres educadores, y psicólogas que desde su quehacer y responsabilidad ven cómo el uso de estas apps, por ejemplo, esa práctica de pasar rápidamente con el dedo las diferentes pantallas (scroll) es dirigida por los algoritmos que actúan como ganchos psicológicos que hacen la tarea de mantener la dopamina activa al máximo y logra que la “arquitectura del enganche” los mantenga conectados.
Con estos argumentos, buscan mostrar que la adicción a las pantallas, móviles y redes sociales son responsables de la eclosión de los problemas de salud mental manifestadas en ansiedad, trastornos alimentarios, lesiones autoinfligidas, pérdida del sentido de la vida, trastornos del sueño, de la memoria, pérdida de las habilidades sociales y ciberacoso, entre otras. Esto se manifiesta especialmente en niñez y juventud y muestran que la aparente diferencia entre lo que ven los jóvenes está en la manera cómo la plataforma ha sido diseñada para obligarlos a seguir mirando. Se llega a afirmar que esta disputa puede obligar a un cambio de legislación a nivel mundial exigiendo una transformación estructural en la arquitectura de estos procedimientos digitales en su arquitectura.
Esta es una de las causas que ha generado el debate en los países sobre la restricción de celulares y redes sociales en las escuelas y desde luego, en los nuevos usos de la IA. Hoy está en firme en seis países y hay doce que tienen borradores de discusión. Las grandes tecnológicas se han opuesto señalando que ni la restricción ni la prohibición son el camino y han destinado grandes cantidades de dinero al lobby para evitar estas legislaciones y colocar límites a las restricciones.
Para el pensamiento crítico se plantea que es solo una barrera de entrada, ya que tienen muchos caminos para saltar la prohibición, en cuanto la verdadera alternativa es una educación digital integral que sea capaz de trabajar los múltiples aspectos que confluyen hoy para construir el escenario digital y la propuesta de ser humano que debe asumir la educación de estos tiempos reconociendo las nuevas realidades tecnológicas.
Otras interpretaciones
Nos encontramos en unos tiempos de transición, lo cual significa un reacomodamiento teórico-práctico frente a las nuevas realidades emergentes, las cuales no acaban de ser explicadas con suficiencia. Por ejemplo, una de las últimas que ha tenido auge a finales del año anterior y comienzos de este, es el que caracteriza este proceso como de “tecnofeudalismo”[41]. Desde esta visión se plantea que estamos frente a un nuevo modelo de extracción de las rentas a partir de las plataformas digitales dominantes, y señalan que es necesario enfrentar la mirada que las hace ver como si fueran una tecnología neutral, olvidando que necesitan ser alimentadas y desplegadas. Para ello, aparece como exigencia central el acceso a las plataformas de computación en la nube de quienes la controlan.
Ellos serían los GAFAM señalados anteriormente y que trabajan a través de esa nueva realidad digital, la cual para este autor tiene particularidades de los tiempos medievales, donde hoy los datos terminan siendo monedas de cambio generando una profundización de las desigualdades entre los usuarios, que alimentan con sus datos el nuevo sistema, las empresas tecnológicas y sus dueños, quienes se apropian de esa nueva materia prima generada por los usuarios a través del uso de los aparatos.
Por ello habla de tecnofeudalismo, en cuanto hace el símil con la edad media, donde los señores feudales eran dueños de las tierras y lo que hubiera en ellas. Hoy son los dueños de las empresas tecnológicas. En el feudalismo los siervos, trabajadores trabajaban la tierra a cambio de protección. Ahora, los usuarios ofrecemos nuestros datos a cambio del acceso a sus plataformas. Y hoy como ayer, ejercen un poder económico, político y social, especialmente por el control de la tecnología en la nube que ha modificado el mercado y el sistema capitalista, en cuanto los individuos ya no son ni siquiera dueños de sus preferencias y deseos, ya que ellas las organizan y dirigen los propios algoritmos.
Esto hace emerger un nuevo tipo de capitales, pues la plataforma no se centra en la producción sino en la seducción que logra modificar el comportamiento de los consumidores, colocando en el centro las rentas. En la edad media, los siervos pagan a los señores para usar sus tierras y la producción. Hoy, cedemos los datos. Ya algunos de sus programas y sus bots[42] controlan la organización y la acción de quienes creen controlar manejando los aparatos y para acceder a la nube y a las plataformas digitales deben pasar a través del entramado que se ha construido desde los dueños. Actualmente, los señores de la nube son las grandes empresas tecnológicas controladas por estos dueños, lo cual tiene consecuencias en la concentración de la riqueza y del poder en las manos de estos nuevos actores del capital.
El camino que toma en estos tiempos la ciencia, la tecnología y la IA con la cual se comienza a dar desarrollos que han sido puestos en su parte monetaria al servicio de sus creadores, personas y transnacionales, donde sus algoritmos están comenzando a tener incidencia en la vida social no solo en los aconteceres diarios, sino en la posibilidad futura de que ella pueda crear y desarrollar desde el lenguaje ideas propias y difundirlas, aspecto visible hoy en muchos de los contenidos que los publican bots. Esto va a requerir nuevas formas de la ética y la democracia. Ya hemos comenzado a tener una experimentación de ello, lo cual es visible en la masacre de palestinos en Gaza y la manera como muchos ataques decididos por bots son parte central del uso de drones que el primer ministro de Israel, Netanyahu, utiliza para resolver crisis internas ligadas a la corrupción[43] [44].
Conversando con un experto en estos temas, me hacía caer en cuenta de que toda la tecnología de inteligencia artificial demanda grandes cantidades de agua, ya que los servidores que procesan su información necesitan mucha refrigeración y para ello se usa el agua potable de difícil reutilización, ya que generan mucho vapor, haciendo un espectro muy amplio de la huella digital. Esto va a hacer que, a mayor complejidad, mayor consumo de agua para garantizar la electricidad que los servidores estén a baja temperatura y total rendimiento, así como las actividades asociadas a ello, por ejemplo, la nube. Lo cual les va a exigir a ellos mismos retos tecnológicos para su uso.
Hablar de la nube no es estar diciendo de algo que está en la estratósfera, sino que son espacios físicos reales de miles de metros que ocupan terrenos físicos, donde están alojados los computadores a donde llegan los datos de la minería de la información para ser procesados. Ello tiene que ver con un problema mayor, y es el uso que se está haciendo con los modelos del lenguaje de la IA. Un estudio de la universidad de California muestra cómo generar una sola imagen con IA puede consumir entre 2 y 4 litros de agua para enfriar los servidores, en cuanto por cada kw/hora consumida por un centro de datos se requiere 2 litros de agua para enfriarlos. Por ello se ha abierto también una carrera con los nuevos computadores cuánticos para tener centros de datos que no necesiten agua para enfriarlos.
También se abre el debate sobre las fuentes de energía, en cuanto éstas se hacen indispensables para el funcionamiento de los centros de datos y, en la situación actual de crisis climática, se comienza a debatir las implicaciones ambientales de esas fuentes de energía que se usan, en cuanto la matriz mundial del consumo de energía se sigue soportando todavía en combustibles fósiles para la producción de esa energía. En esta nueva tecnología cuando se consulta el chat GPT consume hoy cinco veces más electricidad que cualquier búsqueda tradicional a internet, haciendo visible la existencia de un problema estructural en la industria tecnológica frente a las realidades ambientales.
De igual manera, las tierras raras se han convertido en indispensables para algunas de las fabricaciones de muchos de los aparatos tecnológicos, por ejemplo, los chips de computadores y celulares contienen coltán y litio. Del primero se extrae el tántalo, que es uno de esos elementos químicos que son escasos. Por ejemplo, para los autos el cerio se utiliza para reducir la contaminación de los gases de escape y hace parte también de esos 17 elementos químicos que hoy se convierten en materias primas importantes para la producción de las nuevas tecnologías. Esto ha desatado una competencia de estas industrias según su país de origen para construir acuerdos con las regiones que las tienen, especialmente de África, América latina y algunas zonas de Eurasia.
En la reciente disputa de los aranceles de EEUU sobre el resto del mundo y la prohibición de la exportación de microchips a China (caso NVidia), las tierras raras han vuelto a tener su lugar preponderante, en cuanto los chinos parte de su respuesta en la guerra comercial fue la suspensión de envío a EEUU de seis de las tierras raras e imágenes para motores que se fabrican para estos, lo cual afectaría la fabricación de semiconductores, turbinas eólicas, robótica, automóviles eléctricos y la misma industria aeroespacial. Es decir, estamos frente a los nuevos minerales de punta para el desarrollo tecnológico como antes se hicieron sobre el hierro y el cobre.
Estos 17 elementos ya mencionados, 15 de ellos se denominan lantánicos, del elemento 57 al 71 de la tabla periódica de elementos y los otros 2 son el escandio (número atómico 21) y el Itrio (número atómico 39). Producirlos cuesta capital y esfuerzo, ya que para separarlos tienen gran dificultad por su afinidad química, y otra particularidad es que no es común encontrar las tierras raras en grandes yacimientos. Recordemos que geopolíticamente Trump le exigió a Zelensky (Ucrania) el permiso para explotar las tierras raras como compensación por lo que ya ha gastado los EEUU por el apoyo contra la invasión rusa.
China tiene actualmente el 40% de las reservas mundiales, es el mayor productor y consumidor, pero su ventaja es también tecnológica en cuanto ha desarrollado todo el proceso para su limpieza y separación. En nuestra América, el primer productor es Brasil, siendo el segundo mundial con más reservas (22%), y lo siguen Chile y Bolivia.
El procesamiento y refinación de ellas integrada verticalmente en la minería de China, la separación química y la fabricación de imanes, le ha permitido manejar la cadena y obtener multitud de patentes tecnológicas en tierras raras, muy superior a cualquier otro país del mundo. Esto además le ha permitido un desarrollo de la computación cuántica, la cual depende de isótopos raros como el Iterbio 171, así como el Erbio y el Itrio, asunto que ha generado, ante los controles de exportación a China, el desarrollo de alternativas autónomas.[45]
Como podemos ver, la misma transición energética y digital vuelve a colocar el asunto de otros minerales a la orden del día, no solo las tierras raras para semiconductores sino también el cobalto para baterías, el uranio para reactores nucleares, cuya producción se hace más urgente para producir las tecnologías de las energías limpias, generando una nueva carrera donde se calcula que China ya se ha apropiado entre el 60% y el 80% de los minerales necesarios para la nueva industria, como la de los imanes y ahí vuelve a repetirse la historia de que el acaparamiento de recursos con base en asimetrías en el consumo, lo que en su momento se denominó como “la maldición de los recursos”. Parece que está de regreso con toda la discusión sobre las transiciones.
La IA hoy es una realidad y cada vez es más usada para múltiples funciones, pero también son varios los llamados de alerta con su uso. Por ejemplo, la organización latinoamericana de derechos digitales[46] ha venido señalando la preocupación sobre la soberanía de la información digital, ya que la calidad de los datos acá y en cualquier proceso que se realiza va a ser fundamental, ya que se puede llegar a conclusiones imprecisas, discriminatorias e incorrectas. Señala además cómo los hechos que entregan los denunciantes pueden contener los mismos sesgos machistas, racistas o excluyentes de los que relatan, pues la IA no está entrenada para detectar estos sesgos y terminan reproduciéndolos.
El esloveno Aleŝ Zavrŝnik muestra cómo la IA está transformando la justicia penal, especialmente cuando automatizan providencias en tribunales y prisiones. Con las libertades esto genera opacidad en los sistemas, ya que van a dificultar equidad y transparencia para poder realizar juicios justos debido a la dificultad para refutar y confrontar pruebas algorítmicas. Hay falta de claridad sobre la responsabilidad sobre las decisiones automatizadas[47].
La pregunta por lo humano en toda su plenitud vuelve a tener un lugar clave para no caer en el torbellino de los intereses de los GAFAM y del señor Musk y sus preconizadores con un discurso de ciencia objetiva y aséptica. Allí vuelve la pregunta por los valores y cómo ellos orientan nuestras acciones y colocan sentido a nuestras vidas, y con ellos, seguir orientando nuestras preguntas y la manera cómo resolvemos los problemas de nuestra particular condición, en donde tiene un lugar lo ético y estético y esas otras cosas que el mercado no nos resuelve y, desde luego, las nuevas preguntas por nuestro destino.
Hoy tenemos que afirmar que la realidad de las neurociencias, las tecnologías, las IA, están ahí presentes y nos exige capacidad de establecer un diálogo con ellas desde las múltiples dimensiones de nuestra vida orientada por las capacidades, que hemos desarrollado en nuestro largo proceso de hominización y que nos ha traído hasta este cuerpo presente, lugar de la individuación de los millones de habitantes del planeta, que se hace tan importante hoy en un entorno preciso recordándonos que estamos en medio de un mundo con un contexto, una historia y habitando cuerpos que tienen poderes, intereses, y todo ello se expresa en los lenguajes y en nuestras prácticas cotidianas.
El nuevo escenario del capitalismo en el mundo, el marco para la IA[48]
Una de las mayores dificultades se encuentra en comprender, en clave de teoría crítica y desde sus acumulados15[49], el tiempo que vivimos, los procesos de reproducción material y social en los que la realidad se ha transformado a pasos acelerados. Las nuevas fuentes de productividad centradas en el conocimiento, la tecnología, la información, la comunicación, los nuevos lenguajes, la innovación y la investigación, nos colocan frente a un modelo productivo con características particulares, y sobre nuevas bases materiales y sociales. En él, según Rifkin16[50], la riqueza ya no se soporta sobre las mismas bases que en el pasado, sino en la imaginación y la creatividad, transformando también las subjetividades, lo que para las teorías del post-marxismo lleva a reconocer las características de esas nuevas formas de acumulación, en las que el conocimiento y el trabajo intelectual ya no se presentan ni se autorrealizan como actividad útil, sino como relación salarial directa e indirecta, exigiendo la construcción y ampliación de la teoría política del valor para estas nuevas formas de acumulación.
La tarea, siguiendo la visión de Marx (quien encontró los inicios del capitalismo en la producción fabril ligada a la máquina de vapor y a la manufactura, a lo que siguió la industria a gran escala a partir de los desarrollos de la productividad mediante la introducción de la máquina a gran escala), nos coloca en el siglo XXI sobre unos procesos de trabajo inmaterial con los desarrollos del conocimiento a través de los algoritmos y el big data entre otros, los cuales extraen valor tanto de la producción como de la reproducción de la vida social, en donde se da una “subsunción cognitiva” de la sociedad, que toma la vida toda de las personas a través de las nuevas dinámicas de individuación y subjetivación histórica siempre en constitución, pero ahora con más soporte en el conocimiento, la información y las tecnologías que antes, para estar en contacto con ellas. Esto propicia que el trabajo inmaterial sea controlado, lo que a su vez genera en todo el tejido social dinámicas de contra-poder, las cuales se están construyendo cada día en las luchas que se libran en esos nuevos escenarios.
En este sentido, en los tiempos que corren el conocimiento se torna central para la producción, como la resultante del largo proceso de la constitución de lo humano. En ello las capacidades dan lugar a un conocimiento que va a ser la resultante de un aprendizaje social. Por ello, la capacidad de conocer estará dada por una capacidad cognitiva y ella es la manifestación y el resultado de un largo aprendizaje social de nuestra conformación filogenética. La información y el conocimiento se van a convertir en nuevas fuentes de riqueza, unos bienes inmateriales que no se deterioran con el uso, reproducibles al infinito, se consumen y no se gastan, tienen un uso productivo que aumentan su valor y su proliferación a una escala inimaginable.
En este proceso no cambia la esencia contradictoria del modo capitalista de producción (monopolización, incremento de la tasa de ganancia, velocidad en los ciclos de realización de la ganancia, apropiación privada de la misma, explotación), pero sí cambian las formas de su realización y las formas de control y poder; a partir de las nuevas realidades emerge un trabajo inmaterial que es parte del proceso de trabajo, el cual pertenece al sujeto productor. Algunos autores ven en ello la modificación del trabajo abstracto marxista, lo que transforma la manera de producir subjetividad en la generalización de ese trabajo, que acorta los ciclos del capital fijo17[51].
También aparece como central al proyecto de la educación y la escuela de la modernidad que está fundado en construir igualdad en lo social por el acceso y autonomía en lo personal para la deliberación y la ciudadanía. En ese sentido, pensar en construir proyectos educativos que integren las tecnologías y la IA para fortalecer una ciudadanía del mundo y ser hijos e hijas de la aldea. Esto requiere salir del uso técnico instrumental de ella, y obliga a pensar a los diferentes actores del proceso los sentidos de lo humano que están formando en este siglo XXI, haciendo de estas nuevas realidades mediadores pedagógicos orientados por los sentidos y horizontes que territorializan el uso de estos elementos desde las preguntas por la pertinencia, constituyendo un humano integral con sus capacidades plenas para este tiempo en donde las IA y las tecnologías se ponen al servicio de ello.
Estas realidades necesitan encontrar un entronque con la tradición y allí surge una dificultad para encontrar los caminos pedagógicos y metodológicos para enseñar en un mundo donde “san Google” sabe más de y tiene más información que cualquier buen profesor-a del pasado-presente, información en la que estuvo basada la escuela de la primera hasta la tercera revolución industrial y productiva y sus métodos de organización taylorista, fordista y post-fordista/toyotista.
En ese sentido, el problema no es solo de acceso a las nuevas tecnologías como vienen planteando algunos, lo cual sí amplía la idea de derecho a la educación que exige incorporar estos asuntos nuevos, sino de construir las nuevas propuestas que hagan del nuevo sistema cultural de objetos tecnológicos parte de una reorganización estructural de las educaciones y las escuelas, que apunten a la innovación y transformación de nuestras prácticas actuales construyendo sistemas de mediación pedagógica que integran estas nuevas realidades y evita trabajarlas como “ferretería” que se integra a lo que hacemos.
Esta situación crítica nos exige reconocer las maneras y las dinámicas que, al interior de los diferentes procesos educativos: gestión, administración, contenidos, currículo, metodologías, evaluación y muchos otros, ya han comenzado a ser intervenidos por los GAFAM, ofreciendo servicios y productos educativos para ser colocados en las prácticas de educadores-as, maestras-os y demás agentes y comunidad educativos[52].
Por consiguiente, nos encontramos frente a fenómenos nuevos que tienen que ser comprendidos para incorporarlos como procesos de mediación, por ejemplo, la inteligencia artificial va a liberar a los profesores de realizar muchas de las tareas aburridas y que ya no corresponden al momento histórico de una educación basada en información y acumulación de contenidos, lo cual exige trabajar la perspectiva no solo de lo que es hoy sino la proyección hacia el futuro, porque la IA que trabaja sobre la información existente ya comienza a desarrollar una producción propia en los círculos más refinados. En la misma lógica, la introducción de información por parte de cada estudiante a las grandes bases de datos existentes irá dando un perfil del tipo de pensamiento, aprendizajes, lógicas de razonamiento y toma de decisiones, entre otros, que alimentarán la posibilidad de conocimiento y control de cada individuo humano desde su más tierna infancia.
Ahí vuelve a mostrarnos la importancia de los clásicos que han pensado estos asuntos, en cuanto nos dan elementos para la reflexión de ellos y desde la lectura que hacían en su tiempo nos entregan pistas para avanzar en el presente. Allí encontramos cómo el pensamiento de la escuela de Frankfurt cuando no niegan los desarrollos de la ciencia y la técnica y muestran cómo son parte del desarrollo de la humanidad, pero la lectura ideológica de ella desde los poderes existentes y sus intereses hace que el sentido sea redirigido en función de éstos y, por lo tanto, el papel del pensamiento crítico es desentrañar la manera cómo aquello que sus autores mencionaron de los tres intereses del conocimiento, el técnico, el práctico y el de la emancipación, son los que orientan la manera cómo utilizo la tecnología[53][54].
- El capital reestructura su control
Para el pensamiento y la acción transformadora, se pone al orden del día la necesidad de dar cuenta de estas nuevas realidades, urgiendo nuevos caminos conceptuales, metodológicos, de acción, y de relaciones, lo cual va a requerir ser decantado en una lectura crítica con un nuevo horizonte teórico e histórico, y hacerlo recordando cómo el capitalismo occidental también está en permanente reconfiguración. Debemos recordar cómo este nuevo escenario se ha sido constituido en el largo camino de la modernidad desde unas homogeneizaciones que le han permitido construir un relato único del mundo (patriarcal, monocultural, racista y desigual), en donde bien sea en su versión liberal o en la más crítica emancipadora, ha dado forma a explicaciones universales que comienzan a discernirse en las nuevas condiciones del mundo y las particularidades de nuestros contextos.
La primera homogeneización sobre la cual se produce el capital es la biótica que, al construir el predominio de lo humano sobre la naturaleza y un sistema de objetivación de ella, produce un antropocentrismo que va a permitir una visión de exterioridad de la naturaleza, controlada por el tipo de razón descrito por Descartes cuando afirma que solo los humanos razonan y sienten, siendo todos los demás animales “autómatas mecánicos”. En el horizonte de estos tiempos, en el pensamiento latinoamericano ha emergido con fuerza propia la mirada sobre el Buen Vivir/Vivir Bien, en el cual se da cuenta de un mundo integral y una unidad entre lo humano y la naturaleza a ser recuperada en cualquier proyecto que se intente construir.
La segunda homogeneización, la cultural, ha permitido construir un relato de la modernidad centrado sobre la idea de progreso con un conocimiento universal de base eurocéntrico y norteamericano, el cual se constituye en el relato único para explicar el mundo, que a su vez permite esa organización de la sociedad entre desarrollo y subdesarrollo, moderno y premoderno, capitalista-precapitalista. A esta mirada desde los sectores críticos y desde la educación popular se ha venido haciendo visible la manera cómo emerge un Sur, que da lugar a hacer visible la diversidad, la diferencia, en un mundo donde las desigualdades son construidas por su negación y por la incapacidad de construir mundos pluriversos.
La tercera homogeneización, en marcha, es la educativa, e intenta cerrar el ciclo de un mundo organizado a través de patrones universales, que son establecidos a partir del STEM, para lo cual se construye unos estándares y competencias de referencia universal para vivir en este mundo orientado a humanos cuyo fin es la producción en donde la industria del conocimiento inicia un control sobre la educación. Curiosamente, de los diez primeros países en las pruebas PISA, ocho son asiáticos.
El capitalismo cognitivo ha reordenado y reorientado las transformaciones productivas, sociales y culturales de la sociedad a su servicio, y fundado sobre el control de base cognitiva, en el cual muchos trabajan con el conocimiento procesando datos frente a máquinas inteligentes, lo cual les permite elaborar la información para los nuevos productos y servicios, a la vez que capturan información proporcionada en su deambular cotidiano mientras viven su vida, van proporcionando la información que serán tomadas por las nuevas formas de sujeción invisible, y que será tratada a partir de nuevos medios técnicos, informáticos y la convertirán en bases para reformular los procesos del consumo y la producción que se desarrolla en las nuevas dinámicas productivas.
Estas nuevas realidades inauguran una forma de acumulación sobre nuevas bases y reestructura lo que hasta ahora había sido la existencia del capitalismo, no sólo en lo económico, sino también en lo cultural, lo social, lo político, generando procesos en los cuales el sistema social se rearticula a partir de la nueva apropiación y control de los flujos de información y conocimiento generados en la cotidianidad del vivir, circulando en red, convirtiéndose en la nueva materia prima (inmaterial) de nuevos procesos del conocimiento y la información, en donde es toda la vida, no sólo el trabajo, los que quedan sometidos a los procesos de apropiación e intercambio y que marcan una nueva manera de ser y de existir del sistema capitalista en estos tiempos.[55]
Se produce un nuevo escenario de poder en cuanto los mecanismos de control se van transformando. Ése es el lugar en el cual las resistencias toman formas nuevas, replanteando las del pasado y realizando nuevas configuraciones de ellas, ya que las mismas emergen en el terreno de la subalternidad, al encontrarse con sujetos en esta condición. Por ello, en estas nuevas emergencias replantean las del pasado, las transforman, realizando nuevas configuraciones de ellas, no en el sentido de que sean totalmente nuevas o todas nuevas, sino que se mezclan las de ayer y las de hoy produciendo nuevas maneras de ellas que exigen ser reconocidas para poder dinamizarlas en la vida social, ya que no están separadas praxis, pensamiento y resistencia.
Recordemos que todo poder construye sus formas y mecanismos de control y ello lo realiza a través de una serie de prácticas, estrategias, discursos, instituciones. Es eso lo que les permite construir una racionalidad del dominio, son ellas las que construyen esas subjetividades controladas. Es en esa articulación de esos diversos factores en donde el control toma su tiempo, su espacio, y al construir las opresiones y las dominaciones en sus intersticios se generan las resistencias como ese nuevo campo de fuerzas que emergen por los conflictos que se generan.
- Nuevas dinámicas neocoloniales
Asistimos a una lucha en la esfera de la conciencia humana por construir pensamiento crítico y autónomo en estos tiempos, lo cual significa una lucha por los modos de vida, en cuanto vivimos un momento donde estas tecnologías y la IA se convierten en armas estratégicas en el mundo global y se convierten en factores claves en la redistribución del poder de estos tiempos que hoy exigen incorporar nuevos elementos de aspectos de lo trabajado en este texto. Para una mejor comprensión debemos reconocer que los desarrollos de la tecnología y su incidencia en el mundo que vivimos en lo social y en la infraestructura, seamos capaces de reconocer en una lectura multicausal sus incidencias en el mundo actual de los costos reales para desarrollar dicha revolución a nivel de metales, agua, trabajo, lo cual está generando nuevas formas de explotación de los recursos y nuevas subordinaciones económicas.
Estamos ante la IA que, entendida como un nuevo dispositivo tecno-político-científico y económico, el cual nos quieren encubrir con esa idea manejada durante tanto tiempo de desarrollo y objetividad. Esa transformación digital viene siendo impulsada por la OCDE, que desarrolló unos principios desde 2019[56], los cuales fueron adoptados por el G-20, dirigidos al “crecimiento inclusivo”, siendo estos los grupos que han estado a la cabeza del crecimiento del sector digital, el cual lo ha venido haciendo de una manera exponencial y siempre en alza. Su soporte, como lo decíamos atrás, el big data, se convierte en el núcleo central del valor económico de las empresas que tienen como base las tecnologías digitales y la IA, como uno de los aspectos con el más alto índice de expansión, no solo en sectores especializados sino también en la vida doméstica de los hogares. Ya hoy la mayoría de los teléfonos celulares incluyen sistemas de procesamiento soportados en la IA.
Ante estas emergencias brota una nueva cara de las características neocoloniales de estas tecnologías, visible en esa carrera que coloca las nuevas formas del control y del poder en la creación de ellas como campo de disputa geopolítica al que concurren las naciones que han dado forma a un multilateralismo que reorganiza el mundo y las transnacionales.
Como hemos visto con los ejemplos y la reflexión anterior, es necesario analizar los valores ideológicos que hacen presente quienes desarrollan y orientan y están a la cabeza del desarrollo de la IA y las nuevas tecnologías de la IV revolución industrial, en cuanto nos encontramos que eso que hemos llamado en el colonialismo adquiere en estas nuevas realidades una concreción práctica en los territorios, con una dimensión global en donde emergen las nuevas formas de dominación y dependencia bajo nuevos tipos de control y subyugación.
Se ha hecho evidente que ya no se depende solo del hardware y el software fabricados en el norte global, sino que ha logrado una sofisticación de un control fundado en los algoritmos y en esas dinámicas que construyen un sistema en el cual se procesan datos que van a tener una incidencia sobre la organización de la sociedad en los diferentes campos de educación, salud, información, procesos comunicativos, nuevos materiales, y en ese sentido emergen con una influencia potente la información, los datos, y la capacidad de procesarlos con su capacidad para lograr un agenciamiento público de ellos y por lo tanto, incidencia en las políticas.
Ese control hoy se da en pequeños grupos de empresas de las tecnologías y la IA, así como en pocos estados que tienen un control sobre las infraestructuras digitales y con la posibilidad de gestionar y controlar su uso, así como en suplantar y construir realidades, ejercicio que se realiza en una dinámica que se viene integrando a los canales tradicionales. Por ello, hoy algunas de las nuevas plataformas digitales se integran en forma no visible, muchas veces a nuestra vida cotidiana.
En este sentido, podemos afirmar que estamos asistiendo a la emergencia de nuevas formas de control que se instalan en los sujetos orientando su comportamiento, su voluntad, la conciencia y en muchos casos dirigiendo el pensamiento crítico y las resistencias, con las cuales habíamos enfrentado formas de control anteriores y ahora organizada como redes neuronales que tienen manifestaciones operativas en principios éticos y mociones, generando reacciones que no son controladas por las formas de conciencia tradicional.
Todo esto se está constituyendo a unas velocidades inusitadas y fue así como vimos en los procesos de la sindemia el auge de lo digital y lo remoto, con una arquitectura que tomando las redes neuronales como base generó una cadena de innovaciones que dio expresión también a una nueva masividad mediada por aparatos con su máxima expresión en el chat GPT.
Pudiéramos recapitular de las páginas anteriores y vemos cómo ese neocolonialismo de hoy toma forma muy visible en la nueva lucha por los recursos naturales, hoy más visibles en las “tierras raras”, mostrando una actualización del llamado: colonialismo mineral. También el consumo de agua y de energía asociado a la constitución de la “nube” como epicentro de las bases de datos y la necesidad de agua potable para enfriar sus servidores, lo cual ha llevado a un nuevo discurso ecológico con “estándares verdes” que se adecúan a los nuevos requerimientos de ese capitalismo cognitivo de plataformas digitales o alguno de los múltiples nombres que se le dan hoy para explicar esas nuevas formas que toma, así como el aumento en ese tipo de producción de los gases de efecto invernadero.
- Buscando las educaciones de las globalizaciones
A partir de 1986, el mundo entró en una dinámica de modificaciones educativas, lo que hizo peculiar esos procesos, regados por el planeta, de continente en continente, de país en país, iniciando el tercer ciclo de impulso a la educación en la mitad del siglo XX. Los dos ciclos anteriores habrían sido: a) el de la masificación de la educación, una vez concluida la Segunda Guerra Mundial; y b) el de las reformas curriculares de los años 70(77)[57]. Fue la época de la asesoría de los organismos multilaterales en las agendas nacionales y sus correspondientes agencias para cada lugar. En América Latina tuvo preponderancia el Banco Mundial (BM) y el Interamericano de Desarrollo (BID), y muchas personas se preguntaron el porqué de su presencia tan reiterada en los ministerios de educación, colocando su agenda para las nuevas leyes de educación78[58], que marca esa primera generación de reformas educativas experimentales, vía descentralización implementada en las dictaduras militares de Chile, Argentina y Corea, tarea en la que fueron muy eficientes.
Debido a ello, hoy tenemos esa segunda generación de nuevas leyes de educación en más de 200 países, con las que se da respuesta a ese cambio de época (…). Para nuestro país es la ley 115 del año 94, y la 30 de 1992, que regula las universidades. En esta fase también se va a iniciar la desvinculación de los organismos internacionales en sus responsabilidades con el tema educativo, por ejemplo, Unesco, dejando tales responsabilidades en manos de lo privado y el mercado, sobre todo después de la Conferencia Mundial de Educación Superior (París, 1998).
En este período, un caso interesante es el de Bolivia, que vivió un proceso de concertación para su ley de educación en el gobierno de Paz Zamora (1989-1993), pero al llegar el gobierno de Sánchez de Lozada (1993-1997) negó lo construido con la sociedad civil y las organizaciones sociales; y con la asesoría del Banco Mundial –entre ellos algunos expertos chilenos, incluso varios de raíz crítica– elaboraron una de las leyes más neoliberales del continente.
Las leyes educativas de primera generación se experimentaron en Corea, Chile y Argentina, bajo gobiernos autoritarios y dictaduras militares, convirtiendo a estos países por largo rato en lugares de referencia para visitar y observar en forma directa cómo se desarrollaba el cambio educativo para los tiempos presentes. Pero poco a poco se fue impulsando la transformación, promoviendo cambios más de fondo a través de las leyes de la segunda generación, que a pesar de existir la matriz básica para ellas (ver libro citado anteriormente) en la coordinación del Banco Mundial, en muchos lugares tales leyes tomaban rumbos y especificidades propias, que se salían del marco determinado.
La relativa autonomía de los países, y la masa crítica existente en ellos sobre el tema, terminó en ese período por introducir en las leyes muchos criterios y concepciones críticas, como por ejemplo de currículos contextualizados y de autonomía de los centros, y dieron un lugar importante a las comunidades educativas, como es el caso del movimiento pedagógico en Colombia y otros lugares del mundo, a lo cual los organismos multilaterales respondieron con un proyecto de calidad que buscaba los comunes internacionales para un mundo que comenzaba a llamarse de globalización y cambio tecnológico, basado en un discurso de cambio y tecnocrático, que pretendía despolitizar el discurso educativo.
En el mismo período de preparación y desarrollo de las nuevas leyes educativas que marcan el paso de la primera a la segunda generación de las mismas, los organismos multilaterales van articulando las agencias de Naciones Unidas para fijar un rumbo a la educación, y para ello organizan eventos en los cuales cooptan parte de la intelectualidad progresista de la época, siendo los dos más significativos el encuentro de Jomtien (Tailandia, 1990), donde se introduce la categoría de “necesidades básicas de aprendizaje”79[59] como idea que posteriormente dará forma a un retorno al instruccionismo por la vía de los “derechos básicos de aprendizaje” (DBA). A partir de este proceso se desarrollan las metas del milenio en educación y se proyectan las del desarrollo sostenible 2030.
La Unesco organiza en 1993 una comisión para pensar la educación y la cultura en un mundo globalizado, la cual publica en 1996 su documento fijando el norte de lo que se va a denominar los cuatro aprendizajes básicos: aprender a conocer, aprender a ser, aprender a hacer y aprender a convivir, convirtiendo este texto en una especie de biblia del capitalismo globalizado que se estudia por todo el mundo de la academia como el fundamento “técnico” y de objetivos de la educación de este tiempo80[60].
En coherencia con el planteamiento que venimos haciendo en este texto, se han venido dando a partir de las modificaciones en el mundo de la cuarta revolución industrial transformaciones profundas en los diferentes ámbitos de la vida que reorganizan un escenario que ya había denominado el premio nobel de física George Charpak como una mutación, y en el sentido de las palabras de Estanislao Zuleta al iniciar este texto, la educación se convierte en un campo de combate.
Ahí, la pedagogía vive un asalto constituido desde los organismos multilaterales orientados por la visión norteamericana que se toma la orientación de la educación mundial específicamente a partir del control de dichos organismos y en la misma Europa a partir del control que establece para la educación universitaria en lo que se ha denominado la cumbre de Bolonia. Esa mirada busca el reemplazo de la pedagogía por la didáctica, y en el asalto busca reducirla a mínimos específicos en coherencia con cada disciplina, y eso se comienza a ver en una serie de directrices que van directamente a las políticas internacionales con carácter impositivo en muchos casos.
A nivel de formación, aparece un modelo empresarial centrado sobre el individuo exitoso, el desarrollo personal y el sujeto emprendedor. Los modelos que se le proponen a este nuevo sujeto de educación están fuera de la escuela y él lo que debe hacer es apropiarse de ellos, los cuales le enseñarán en su formación para ser mejores profesionales (empresarios de sí). Por ello, las herramientas básicas de las que se apropiarán serán las nuevas herramientas tecnológicas de la tercera y cuarta revolución industrial y las didácticas específicas a las disciplinas que les garantizarán el arte de enseñar para estos nuevos tiempos.
Por ello, el giro de la formación de docentes centrado en una actividad que se aprende y la repite en su quehacer lleva a que la profesionalización sea nuevamente enunciada como capacitación en competencias, diseños, estrategias de evaluación, ayuda emocional, coaching, haciendo de la pedagogía algo instrumental, un aprestamiento a individuos para aprender el desarrollo de competencias comunes a todas y todos.
Esta nueva generación de contrarreformas inicia el desmonte de los elementos progresistas de la segunda generación de nuevas leyes de educación, proceso que a nivel internacional tiene como referencia a la oCdE82 que, como tanque de pensamiento del capitalismo globalizado, orienta las denominadas “buenas prácticas” del club de los países ricos. En educación, el lugar más visible son las pruebas pisa a las cuales debe someterse cualquier país que quiera ingresar o tener relación con dicho organismo, como fundamento de su asesoría y monitoreo en este aspecto.(…)
Sin embargo, estas políticas educativas han sido muy cuestionadas al interior de los países miembro de la oCdE. En el 2014, profesores e investigadores europeos y americanos le enviaron una carta a Andreas Schleicher, responsable de educación y competencias de la organización mencionada, donde denunciaban el impacto mediático de los resultados de sus pruebas y los cambios solicitados para la educación de sus países por políticos y la sociedad en lo que denominaron “el shock del pisa”, lo que a su vez generó la multiplicación de los exámenes en cada país, así como soluciones de corto plazo que no permiten construir un proyecto educativo que asimile lo enseñado83[61].
Estamos ante la evidente apropiación, cada vez mayor, de la educación como un asunto técnico objetivo, y el giro tecnocrático lo asumen los organismos multilaterales y los ministerios de educación de los respectivos países países. Realidad desnuda en el Foro mundial de educación en Incheon (Corea, 2015), caracterizado por la presencia mayoritaria de grupos empresariales, las transnacionales educativas, y la presencia de sectores de la tecnología, informática y las editoriales. Esa manera cómo estos grupos de poder entienden la tecnología, va llevando a un discurso de sustitución de la pedagogía por la tecnología de la enseñanza, trabajándola como técnicas y herramientas de transmisión del conocimiento y la implementación de modelos de virtualización educativa. Un ejemplo significativo es el proyecto del BID, que agenció un modelo de “enseñanza invertida”, el cual aprovecha la infinidad de aparatos de tecnología usados por la gente joven, y propone un proyecto o modelo de “aprendizaje casero”, basado en la presencia de esa tecnología y en la existencia de videos masivos; la evaluación sería el lugar de la escuela. Pocos grupos críticos fueron invitados a estas muestras educativas del capital internacional y los organismos multilaterales, lo cual originó una carta de la intelectualidad mundial denunciando la cooptación de la Unesco por banqueros y empresarios84[62].
Esta mirada de control hace 40 años se enfrentó y dio origen al movimiento pedagógico colombiano cuando se enfrentó la política curricular que traía de Talahassee los funcionarios becados allí orientados por lo que denominamos en su momento “un currículo a prueba de maestros” y que reducía la idea de pertinencia a que el contexto se adecuara a la propuesta del instruccionismo propiciado desde la pedagogía educativa skinneriana. En este período posterior a la ley 115 de 1994 y el primer Plan decenal, últimos destellos de la incidencia del movimiento pedagógico en política pública, hemos visto una serie de procesos en los cuales se busca disolver la pedagogía para evitar el pensamiento crítico que ella propicia y generar un didacticismo de solo aplicación instrumental de técnicas.
Va a ser un proceso paulatino de una legislación que va desmontando los elementos más progresistas de la ley 115 y se va montando toda la política neoliberal en educación orientada por el STEM, en donde la empresa privada comienza a tener una mayor presencia en las escuelas públicas introduciendo patrocinios afines al proyecto de las didácticas de esas materias STEM y patrocinios tecnológicos para potencializar las competencias y los estándares en diferentes áreas. Para ello coloca un discurso de “experiencias exitosas” que invitaban a un cambio solo al interior del modelo, donde se coloca un rector gerente que va a reprimir a los maestros y maestras que desarrollaban experiencias transformadoras e innovadoras y eran acusados de “problemáticos” y llevados a sesiones de coaching para convertirlos al nuevo discurso.
Entre las principales prácticas reconocidas de ese asalto nos encontramos con las siguientes:
- La despedagogización, en la cual se reduce el ejercicio educativo a los contenidos de las disciplinas de saber, minusvalorando la pedagogía.
- La desprofesionalización docente, mediante la cual el saber fundante de la acción educativa tiende a desaparecer.
- El apagón pedagógico global, donde se busca reemplazar la actividad educativa y pedagógica hacia las tecnologías, las neurociencias, y el uso de los aparatos.
- El homeschooling, que aísla y priva al estudiantado de sus necesarias relaciones de socialización con pares de edad y la construcción de aprendizajes humanos.
- El aprendizaje inverso, donde se privilegia la capacidad de dar respuesta a las pruebas nacionales e internacionales, y se amplía el aprendizaje por plataformas.
- La didactización de las disciplinas, que buscan reemplazar todo el ejercicio pedagógico amplio de interacción humana por didácticas específicas por algoritmos.
- La crítica a los movimientos sociales de la educación, señalándolas como inmovilistas, que no permiten la adecuación y la innovación a partir de las nuevas realidades.
- El filantrocapitalismo (think tanks), en donde los tanques de pensamiento internacionales inciden en las políticas nacionales a través de agentes que replican las propuestas educativas de la OCDE.
El STEM redirecciona las transformaciones
- El capitalismo cognitivo. Se reordena la educación desde el STEM, a lo que los coreanos le agregaron A por la necesidad del diseño para la tecnología.
- En el cambio de época, el capital constituye una propuesta investigativa para la escuela soportada en el STEM y el positivismo.
- En el paso entre la tercera y la cuarta revolución industrial, el capital propone una didáctica soportada en la IA generativa y las tecnologías (fast-track).
- En la crisis ambiental, el capital organiza los proyectos transversales (PRAES) soportados en el STEM.
- En el surgimiento de lo pluriverso, el capital los trabaja como aspectos de diversidad y folclórico, no trabajado para las pruebas en su idea de calidad.
- En la sindemia, se ha reintroducido en la escuela un discurso sobre las emociones, el cuidado, el autocuidado en la vieja manía de curriculizar los problemas.
Crisis en el oficio de maestra-o
La asimilación de la escuela a las dinámicas de homogeneización propuestas por los organismos multilaterales a través de decretos ministeriales va a producir un nuevo tipo de control sobre el trabajo docente, el cual vive un fenómeno de centralización y en la reorganización del sistema construye como su fundamento las competencias, los estándares, índice sintético de calidad, con unos criterios de calidad determinados por la evaluaciones, las cuales uniforman el sistema educativo que pudiéramos sintetizar en estas cuatro grandes características.
- La vida escolar se define y se construye desde afuera
El tipo de rector que es nombrado en muchos casos a través de evaluaciones y de pruebas donde los aspectos educativos más allá de la legislación escolar no son tenidos en cuenta. Por eso terminan siendo una especie de intrusos o extraños a la vida escolar, ya que su función va siendo reducida a un control y recolección de una serie de evidencias de tipo administrativo dirigida a cumplir requerimientos de ejecución presupuestal y que no sirven a un modelo de gestión que las integre al mejoramiento escolar.
De igual manera, bajo el pretexto de una idea de calidad y de rigor, la escuela se va llenando de agentes externos que hacen presencia en ella, supuestamente para colocar los tipos de asesoría para la innovación, las orientaciones escolares, los simulacros de evaluaciones, el control de las violencias y demás curriculización de los problemas que tienen un impacto en la escuela. Asimismo, aparecen universidades y ONGs que trazan y forman en esos lineamientos internacionales convirtiendo al maestro y la maestra en ejecutores de programas diseñados por fuera de la institución. Todos estos elementos confluyen en una pérdida de autonomía de los centros y docentes que en muchos casos los colocan en correr atrás de modas educativas y pedagógicas, en muchos casos planteadas como pedagogías “críticas”.
- Se construye una relación de control tecnocrática de maestros y centros
A las directivas señaladas en el punto anterior, se produce una organización administrativa que al hacerse desde fuera centra su control en la manera cómo se cumplen los requerimientos de las secretarías de educación, quienes a su vez lo hacen desde las orientaciones del ministerio del ramo, que a su vez siguen los lineamientos de los organismos multilaterales, que en últimas buscan consolidar esa homogeneización.
Los criterios, programas, dinámicas son siempre asesorados por expertos y en algunos casos por maestros que pasan a cumplir funciones administrativas lejanos a los propios centros, quienes valoran y determinan los incentivos para las instituciones basado en la manera como se cumplen esas políticas que terminan avaladas por esa descentralización centralizada en la cual desaparece el sentido social y la relación comunitaria de la escuela.
- La evaluación, criterio básico de calidad
La calidad sobre la cual se soporta esa nueva configuración de la nueva escuela del neoliberalismo en la cuarta revolución industrial está basada en las pruebas estandarizadas de una evaluación censal que se convierte en indicador básico de resultados, en cuanto encadena las internacionales PISA con las nacionales SABER. Para ello, el ranking se convierte en criterio que ordena la vida de las escuelas y establece los elementos de competencia entre ellas.
Para algunos estas se convierten en las administradoras del miedo en las instituciones, tanto para docentes, estudiantes y directivos, lo cual ha ido multiplicando en la sociedad personas que a nombre de la evaluación determinan que su saber es técnico-objetivo, produciendo una racionalidad técnica de la misma evaluación, lo cual ha hecho proliferar los simulacros para preparar las pruebas haciendo que lo importante sea aprender una serie de técnicas para responderlas, y el aprendizaje logrado muy limitado de mínimos, convirtiendo la pedagogía en una caja negra forjando en la educación de este tiempo a partir de las nuevas tecnologías, un instruccionismo de nuevo tipo.
- Los agentes educativos como receptores de políticas de los tanques de pensamiento
Los think-tanks mundiales y regionales del BID, BM, Diálogo Interamericano, reorganizan la geopolítica del conocimiento en un nuevo nexo sociedad civil-estado-empresarios. Sus producciones son promocionadas como científico objetivas y técnicas con una política basada en evidencias, las cuales se hacen visibles en esa reorganización escolar.[63]
Su concepción busca posicionar la educación como una ciencia y un sector de la economía o de las ingenierías, haciendo el énfasis en la denominada revolución tecnológica y en la asesoría a las reformas educativas en cada país y la introducción de las nuevas dinámicas gestadas en los cambios que se están viviendo. Allí se garantiza esa homogeneización generada en los organismos multilaterales y en ellos como los nuevos factores de incidencia en política pública. Por ese camino se sigue reduciendo la escuela a una empresa educativa y, por ello, hacen del mercado un especialista en administrar currículos.
Ese ha sido el trabajo que ha realizado en la escuela el capitalismo de finales del siglo anterior y en lo corrido de éste, construyendo su fundamento en un individuo que se ha forjado desde las competencias individuales adquiridas a través de las prácticas escolares, fundadas en la meritocracia que le otorgan las habilidades para responder pruebas, experto en repetir y aprobar exámenes, diestro en las habilidades que requiere el mercado, fruto de esas didácticas fundadas en el logro individual, preparado para encontrar su lugar como capital humano en su articulación al mundo del trabajo, en donde la formación recibida ha construido una subjetividad en la cual ha comenzado a incorporar las tecnologías y la IA como el factor fundamental de innovación y cambio en la escuela y en la educación.
Esto comienza a ser reforzado por unos procesos tecnológicos que sustituyen la presencia física a la vez que hacen la desposesión de los datos y de la información constitutiva de las personas, de la cual se apropian con los algoritmos. Y, de otra parte, haciendo que el consumo de sus productos sea realizado por individuos. Basta mirar las redes, las plataformas, los Smart phones, así venga de múltiples fuentes termina forjando una interacción con individuos, sujetos aislados, a los que ingresa a su lógica de control a través de esos algoritmos, lo que les ha permitido intervenir en las campañas políticas. El ejemplo de Marck Zuckerberg en las campañas políticas de EEUU y de Inglaterra, en donde se puede observar cómo estas empresas pasan a formar parte del poder político haciendo visible ese capitalismo autocrático que ha venido desarrollándose en este siglo también en Rusia y en China.
3.5 Lo digital como nuevo sistema cultural
La emergencia de las tecnologías con una fuerza importante en la tercera y cuarta revolución industrial va a ampliar y replantear elementos de las diferentes educaciones, formal-no formal-informal, haciendo obsoletos algunos de los sistemas de mediación educativa y pedagógica construidos en a primera y segunda revolución industrial y en las transiciones de la tercera, mostrando además otros caminos para la gestión educativa.
De igual manera, surgen los sistemas culturales de mediación basadas en el lenguaje digital que se hace mosaico con el oral y el escrito, generando caminos disruptivos, los cuales hacen visible que el problema no es solo de acceso instrumental a los aparatos y programas (ferretería), lo cual pide un abordaje integral que reconozca los procesos del hardware, del software, de los nuevos sistemas culturales que se construyen con ellos como nuevas realidades emergentes y la manera como dan lugar a sistemas de mediación educativa y pedagógica construidos de forma inter y transdisciplinaria por los actores educativos.
Este nuevo sistema de mediaciones culturales genera parte importante del sentido común de esta época, lo cual nos lleva a pensar a muchos de igual manera, creando un pensamiento tipo en el cual estamos normalizados, en donde nos hacemos aparentemente en un mundo en cambio pero de la misma tribu donde se piensa, se desea, se siente, de acuerdo a ese sistema que se constituye a esas formas donde quedaríamos atados a un nuevo sentido común que se instaura y nos hace pensar y actuar del mismo modo[64]. La sindemia[65] nos mostró cómo la teoría que habíamos repetido en el inicio de la transición entre la tercera y la cuarta revolución industrial de hablar de los jóvenes como “nativos digitales”[66], realmente eran nativos de redes sociales por el consumo más simple y menos elaborado de ellas.
Esto abrió un debate en los sectores críticos, en cuanto algunos comenzaron a hablar de la necesidad de convertirlos en prosumidores, reconvirtiendo lo que les mandan orientados al consumo para transformarlos en productores digitales. Sin embargo, desde miradas más críticas, señalaron cómo esa reelaboración los dejaba en la categoría de “influencers” o “youtubers” y elaboraron la teoría del “emirec” (apócope de emisor-receptor) para esas nuevas reelaboraciones de contenidos que llevaran, en el sentido de las elaboraciones, no los roles de emisores o receptores sino de mediadores[67].
Estas nuevas búsquedas nos colocan frente a unos escenarios que deben trabajarse más allá de los sentidos que le vienen dando la construcción basada en el individualismo y la subjetividad derivada de ellos como la tarea central de la educación y la escuela. Un acercamiento rápido a esas características que comienzan a ser centralizadas por el neoliberalismo en esta fase para apropiarse en su perspectiva de las tecnologías serían las siguientes:
- La subjetividad individualista de ese sentido común
Nos encontramos con un ecosistema digital que sale de la sociedad disciplinaria clásica en donde ahora las tecnologías y la IA van a cumplir parte de ese papel que cumplían las escuelas, fábricas, prisiones, con una nueva normalización para construir cuerpos y cerebros dóciles, en donde las nuevas tecnologías pasan a ocupar un lugar central a ello convirtiendo al cuerpo como centro de ese nuevo control en el cual el cerebro es el fundamento de esa singularidad individualizada, generando nuevas formas de control y construcción de subjetividades que se asumen en el sentido común de esta época.
Para ello se hace central una sociedad del rendimiento, que construye la idea de que gozamos de una libertad individual ilimitada convirtiéndonos en productos y productores de esa cadena generada en la tecnología y la IA. Eso hace que se coloque a éstas en el centro de la vida con un ser humano convertido en esclavo de su creación (en el sentido de páginas anteriores que hablan de cómo y de dónde salen estas tecnologías y la misma IA). Y ahora, a través de un control “mágico” aparece por encima de los diferentes aspectos de la sociedad sin control político y sin ética al servicio de los GAFAM y los intereses de sus dueños.
- Una formación basada en un hacer orientada al consumo
Se reorganiza la formación en todos los sistemas educativos que viven un período de cambios y aparece una construcción de mediaciones donde nos dicen que el nuevo fundamento son la información, la comunicación y la interconectividad a través de las nuevas tecnologías, lo cual va a permitir que ellas sean ilimitadas. Ahora entonces, en ese control emerge una nueva meritocracia fundada en el manejo instrumental ilimitado, lo cual nos plantea abandonar los vínculos que constituían las relaciones sociales del pasado, construyendo un nuevo sujeto que se autosatisface en relación con lo virtual y lo digital a manera de los aparatos que usa y se convierten en reemplazo del otro presencial, al cual ya no extraña en cuanto se autosatisface en el mundo que construye.
Esa meritocracia premiará con sus estímulos de calificaciones, triunfos escolares, menciones, dinero esas tareas individuales que informo con mis evidencias y que construyen el campo de disputa en donde actúa a lo largo de la vida y lo explico como acciones individuales del emprendimiento propiciado por la libertad individual, unas experiencias exitosas de las cuales soy gestor por mis atributos, desapareciendo cada vez más el horizonte colectivo, ya que es la autoridad en muchos casos automatizada en los sistemas virtuales y digitales cada vez menos lo presencial que me da el visto bueno instalando un nuevo sentido común creador e indicador del éxito.
Como vemos, el logro de esa nueva libertad que me lleva al triunfo es el indicador de que soy un individuo exitoso que ahora lo proclamo por las redes como evidencia, como suma de individuos, muchos de ellos sin proyectos comunes, sin relaciones sociales, pero sí avalados en un nuevo escenario digital el cual es muy visible en la película “Parásitos”, en donde al perderse los referentes de grupo y de sociedad, la moral termina siendo lo que me den las competencias logradas.
- Agenda
En coherencia con lo planteado y reconociendo las transformaciones que vivimos y que tocan profundamente nuestro quehacer, en la perspectiva de Freire que nos plantea la necesidad de poder reconocer la ética y la política presentes en el trabajo educativo más allá del entrenamiento estricto tecnicista y de Estanislao Zuleta de que esta educación de hoy es también un campo de combate contra la injusticia y la ignominia, surgen unas tareas urgentes para los educadores y educadoras que nos seguimos articulando en y desde los movimientos sociales. Desde mi perspectiva, ellas serían:
- Ampliar la idea de derecho a la educación e incluir en ello para todos los núcleos de la población tener acceso de forma integral a las nuevas realidades que soportan las nuevas tecnologías, la IA y la comprensión del nuevo sistema cultural que emerge en los territorios.
- La escuela, campo en disputa. Se volvió moda hablar de cambio y de las tecnologías como parte de la interculturalidad. Exige tener posición y claridad sobre los tiempos que corren.
- Desatar la innovación, transformación, desde cada escuela para romper los sistemas cerrados de administración escolar generados en estos 20 años de trasvase de las políticas internacionales, de arriba hacia abajo.
- Convertir la escuela en lugar central de la reinvención de las comunidades territoriales de práctica, de aprendizaje, de saber, de conocimiento, de innovación, de investigación y de transformación.
- Necesario que la escuela, la educación y las mediaciones tecnológicas en ellas sean pensadas por los actores-actrices sociales, las comunidades y la sociedad, que la conviertan en un asunto de todas y todos.
- Una escuela que construye el nuevo vínculo intergeneracional desde la comprensión de las nuevas formas de acceder a la realidad, más allá de lo cognitivo y lo racional (nuevos lenguajes, cuerpo y corporalidades, tecnologías, entre otros).
- Reconocer y construir los nuevos sistemas y procesos pedagógicos de mediación, en donde están el lenguaje digital, las tecnologías, la IA, y las mediaciones de la virtualidad que afectan las relaciones humanas, lo que implica construir el movimiento pedagógico desde las geopedagogías.
- Un maestro y una maestra productores de su quehacer a través de su práctica y productores de saber y conocimiento que replantea la formación de docentes y su lugar en la relación con las tecnologías y los algoritmos.
- El pensamiento, la acción, y las institucionalidades críticas deben ser reinventadas a la luz de las interculturalidades, que nos hagan ciudadanas y ciudadanos del mundo (ciudadanía digital incluida), pero hijas e hijos de la aldea.
- El sindicato y los movimientos sociales de la educación deben transformarse, reconociendo que hay una unidad inseparable y deben estar presentes en las luchas y es lo político, lo gremial, lo social, lo pedagógico y lo público y lo digital (incluida la IA) como una unidad para vivir y aprender juntos.
- La interculturalidad, asumiendo en ellas lo tecnológico y la IA, exige un nuevo estatuto ético, que replantea los fundamentos sobre los cuales ha estado soportada la institucionalidad educativa, en lo micro, meso y macro.
Para concluir, en este horizonte de nuestra tradición y que hoy enunciamos con la posibilidad de una educación que nos haga ciudadanas y ciudadanos del mundo e hijos de la aldea cerremos con estas palabras del pensamiento Nasa que nos recuerda de una manera muy sabia la integralidad de las búsquedas que nos acompañan en estos tiempos.
“La palabra sin la acción es vacía.
La acción sin la palabra es ciega.
La acción y la palabra por fuera del espíritu de la comunidad
Es la muerte.”
Pensamiento nasa
Referencias
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[1] Freire, P. Pedagogía de la Indignación. Madrid: Morata. 2001. pp. 136-137.
[2] Zuleta, E. Educación y Democracia. Bogotá. Editorial Planeta. 2016.
[3] Apartados tomados del texto “Las insurgencias pedagógicas” publicada en la revista Educación y Ciudad No. 50 (enero – junio de 2026). https://revistas.idep.edu.co/index.php/educacion-y-ciudad/issue/view/200
[4] Este término, desarrollado por Merrill Singer, se refiere a un momento en el cual dos o más enfermedades se entretejen haciendo un daño mayor que la suma de las dos. En este caso, una es la pandemia biológica del Covid-19, la otra es la crisis social de la humanidad profundizada por el neoliberalismo, que había desmontado el Estado de bienestar y la salud privatizándolos.
[5] Charpak, G. y Omnés. Sed sabios, convertíos en profetas. Barcelona. Anagrama. 2005, pp. 15-16. Charpak G., Léna P., Quéré Y. «Los niños y la Ciencia. La aventura de la mano en la masa. Ciencia que ladra. Serie Mayor. Editorial Siglo XXI. 1ª Edición. Argentina
[6] Mejía, M. R. Educación(es), escuela(s) y pedagogía(s) en la 4a revolución industrial desde nuestra América. Bogotá. Ediciones desde abajo. 2020.
[7] Boutang, Y. Le capitalisme cognitif. La nouvelle grande transformation. París. Ediciones Amsterdam. 2014. Bonilla, L. Zombis políticos. Disponible Zombis Políticos – Luis Bonilla-Molina
[8] Mesa, G. El ambientalismo popular. Bogotá. Ediciones desde abajo. Colección Primeros Pasos. 2018.
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[9] Rodríguez, D., Taborda, M., Toscano, N. Resistir para reexistir. La discapacidad desde una perspectiva crítica. Bogotá. Ediciones desde abajo. Colección Primeros Pasos. 2020.
[10] Ruiz, J. Masculinidades posibles. Otras formas de ser hombre. Bogotá. Ediciones desde abajo. 2018.
[11] Este término, desarrollado por Merrill Singer, se refiere a un momento en el cual dos o más enfermedades se entretejen haciendo un daño mayor que la suma de las dos. En este caso, una es la pandemia biológica del Covid-19, la otra es la crisis social de la humanidad profundizada por el neoliberalismo, que había desmontado el Estado de bienestar y la salud privatizándolos.
[12] Santos, B. de S. La cruel pedagogía del virus. Bogotá. Editorial libre. 2020.
[13] Gramsci, A. Cuadernos de cárcel. México. Juan Pablo Editores. 2010.
[14] Escobar, A. La invención del desarrollo. Cauca. Universidad del Cauca. 2014.
[15] Mejía, M. R. La(s) educación(es) de la(s) globalización(es). Entre el pensamiento único y la nueva crítica. Bogotá. Desde abajo. 2006.
[16] IPCC. Sexto informe de evaluación del cambio climático 2022. Disponible en https://www.unep.org/es/resources/informe/sexto-informe-de-evaluacion-del-ipcc-cambio-climatico-2022
[17] Gudynas, E. Transiciones postextractivistas, justicias y derechos: mutuamente necesarios. Bogotá. Desde abajo. 2022.
[18] Naciones Unidas., La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible: una oportunidad para América Latina y el Caribe (LC/G.2681-P/Rev.3), Santiago. 2018.
[19] Cortina, Adela. Aporofobia, el rechazo al pobre. Un desafío para la democracia. Barcelona: Paidós, 2017.
[20] Parásitos. Película coreana ganadora del premio Óscar 2020.
[21] Durante la campaña presidencial 2024 en Estados Unidos, el denominado Project 2025, con el liderazgo del Heritage Foundatiion y más de cien organizaciones de la derecha con la consigna: “devolverle el gobierno al pueblo”, plantean despedir burocracia y en especial, con incidencia cultural, para construir un “ejecutivo unitario” con el que triunfaron los republicanos.
[22] Latouche, S. y Harpagés, D. La hora del decrecimiento. Barcelona. Octaedro. 2011. También: Mazzucato, M. Misión economía: una guía para cambiar el capitalismo. Madrid. Taurus. 2021.
[23] Rivas, P. Trump retira a Estados Unidos de la Convención marco sobre cambio climático y otras 66 organizaciones internacionales. En: Other News, enero 2026.
[24] Rodríguez, S. Obras completas (dos volúmenes). Caracas. Universidad Simón Bolívar. 1975.
[25] Freire, P. La pedagogía del oprimido. México. Siglo XXI editores. 2005.
[26] Santos, B. de S. Una epistemología del sur. La reinvención del conocimiento y la emancipación social. Buenos Aires. Clacso, Siglo XXI Editores, Asdi. Recuperado de https://secat.unicen.edu.ar/wp-content/uploads/2020/03/BONAVENTURA-SOUSA-EPISTEMOLOIGIA-DEL-SUR..pdf
[27] Apartes de mi texto “Las tecnologías de la IA y la educación (Reflexiones iniciales, borrador en construcción). 2025.
[28] Observatorio UFAL. Enrique Dussel y otra mirada de la historia universal. [archivo de video]. 2023. En Enrique Dussel y otra mirada sobre la historia universal (youtube.com)
[29] Pamparacuatro, J. La Lingüística cartesiana de Noam Chomsky (Parte I): Un error histórico. Lingüística en la red. Artículo en línea 25/07/2017. En https://linred.web.uah.es/articulos_pdf/LR-articulo-13052017.pdf
[30] Morosov, E. La locura del solucionismo tecnológico. Buenos Aires – Madrid. Katz editora. 2015.
[31] Villorio, J. No soy un robot. La lectura y la sociedad digital. Barcelona. Anagrama. 2024.
[32] Evgeny Morosov. Podcast Long piece (¡in Croatian!) on Brodey, the Environmental Ecology Lab (sobre el laboratorio de ecología ambiental). En https://x.com/evgenymorozov/status/1831765815596642520?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Etweet
[33] Negroponte, N. Ser digital [traducción de Silvina Rodríguez Picaro]. Argentina. Editorial Atlántida. 1995.
[34] Brodey, W. «Soft Architecture: The Design of Intelligent Environments», Landscape 17:1 (Autumn 1967), 8-12, HTML.
Brodey, W. y Lindgren, N. «Human Enhancement through Evolutionary Technology», IEEE Spectrum 4:9 (September 1967), 87-97.
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Brodey, W. «Building a Creative Environment», Innovation 5 (1969), 2-9.
[35] Evgeny Morosov. Podcast On the 51st anniversary of the coup in Chile, an excerpt from the French edition of The Santiago Boys
https://x.com/evgenymorozov/status/1831765815596642520?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Etweet
[36] Stallman, R. El Manifiesto GNU. 1984. Disponible en: http://www.gnu.org/gnu/manifesto.html
Stallman, R. Software Libre para una sociedad libre. Madrid: Traficantes de Sueños. 2004.
[37] 20º Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre: Herramientas de Software Libre Para el Fortalecimiento de la Ciberseguridad. https://eventos.unad.edu.co/repositorio-de-eventos/20-festival-latinoamericano-de-instalacion-de-software-libre-herramientas-de-software-libre-para-el-fortalecimiento-de-la-ciberseguridad
[38] Who is Wikileaks’ Julian Assange and what did he do? BBC. 26 de junio de 2024. https://www.bbc.com/news/world-us-canada-68282613
[39] Jellousin, T. La primavera árabe, el despertar de la dignidad. Madrid. Alianza editorial. 2018.
[40] Kurzweil, R. La singularidad está cerca. Lola Books traducción al castellano del original en inglés de The Singularity is near, 2005). 2012.
[41] Varoufaquis, Y. Tecnofeudalismo, el sigiloso sucesor del capitalismo. Madrid. Deusto. 2024.
[42] Programas automatizados para reemplazar tareas humanas de corte predefinido y repetitivas.
[43] Miranda, C. Derecho Internacional y catástrofe humanitaria en Gaza. CIPER Chile. 07.06.24. Recuperado de https://www.ciperchile.cl/2024/06/07/derecho-internacional-y-gaza/
[44] Vega, R. El primer genocidio inteligente de la historia (inédito).
[45] Huyue, A. High Wire. How China Regulates Big Tech and Governs its Economy. Oxford University Press. 2024.
[46] El diario El Espectador, 25 de marzo de 2025, páginas 42-43, muestra cómo el programa Watson de IA que usa la fiscalía de Colombia, está preocupando a los expertos sobre el uso que se viene haciendo de él sin problematizar y recogiendo los casos según lo resuelva la misma inteligencia. Esto ha venido generando problemas en el debido proceso.
[47] Zavrŝnik, A. Justicia penal, sistemas de inteligencia artificial y derechos humanos.
[48] Esta sección se ha tomado de Mejía, M. R. Educación(es), escuela(s) y pedagogía(s) en la cuarta revolución industrial desde Nuestra América Tomo III. Quito. Fe y Alegría Ecuador. Movimiento de Educación Popular Integral y Promoción Social. 2021.
[49] Para ampliación, ver: Mejía, M. R. “Los movimientos educativos y pedagógicos del siglo XXI”, en: Revista Internacional de Filosofía, Nº 58, 2010 y en: Revista Ciencia Política, Nº 11, 2011.
[50] Rifkin, J., La era del acceso. La revolución de la nueva economía, Buenos Aires, Paidós, 2000.
[51] Amin, S., Crítica de nuestro tiempo. A los 150 años del Manifiesto Comunista, México, Siglo XXI, 2001.
[52] Worlok, K. GAFAM in Education. How Google, Apple, Facebook, Amazon and Microsoft are Shaking Education Markets, Outsell Company Analysis Report. 2023.
[53] Habermas, J. Conocimiento e interés. Madrid. Taurus. 2023.
[54] Vasco, C. E. Tres estilos de trabajo en las ciencias sociales. [Documentos Ocasionales, 54]. Bogotá: CINEP. (Segunda Edición, 1990; tercera edición, 1994).
[55] Boutang, Yanu Moulier. Op. Cit. Págs. 200-201.
[56] OCDE-AI. Disponible Artificial intelligence | OECD
[57] Martínez, A., De la escuela expansiva a la escuela competitiva. Dos modas de modernización en América Latina, Bogotá, Editorial Anthropos – Convenio Andrés Bello, 2004.
[58] Mejía, M. R., Educación(es) y globalización(es). Entre el pensamiento único y la nueva crítica, Bogotá, Desde Abajo, 2008.
[59] Declaración Mundial sobre Educación para Todos. Necesidades básicas de aprendizaje. Unesco – Banco Mundial. 1992.
[60] Delors, J. (coord.), La educación encierra un tesoro. Informe de la comisión internacional sobre la educación en el siglo XXI, Madrid, Santillana – Unesco. 1996.
[61] OECD and Pisa Tests are Damaging Education, The Guardian, 6 de mayo de 2014. Recuperado
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[62] Carta a Irina Bokova, Directora de la Unesco, “La educación que nos une”, 2017.
[63] Invito a entrar a su página: www.thedialog.org para explorar cómo ahí están en nuestros países dirigentes políticos y organizaciones con orientación neoliberal de la educación.
[64] Crehan, K. El sentido común en Gramsci. La desigualdad y sus narrativas. Madrid. Morata. 2018.
[65] Término acuñado por Merryl Singer
[66] Prensky, M. Enseñar a nativos digitales una propuesta pedagógica para la sociedad del conocimiento. (1a. ed). México: SM Ediciones (2013).
[67] Aparici, R.; García, D. Prosumidores y emirecs: Análisis de dos teorías enfrentadas. Revista Comunicar. Oxbridge Publishing House – Tecnológico de Monterrey https://doi.org/10.3916/C55-2018-07