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El ‘brexit’ de educación infantil

Por: José Manuel Cabada

El niño es el mismo en junio que en septiembre, el paso de educación infantil a educación primaria, no puede suponer una ruptura; hay que acompañar al niño en este paso, no hay que imponer ni obligar. Más importante que el programa es el niño.

En estos finales de junio, los alumnos de infantil cantan una y otra vez: “Adiós a infantil, ya llega el verano y me tengo que ir. El curso se acaba y yo vendré otra vez, con los niños mayores me volverás a ver. Siempre recordaremos nuestra etapa infantil, pues fuimos muy felices y siempre será así”.

Aunque la repetición genera pasividad, los gestos nuevos y los giros improvisados no ocultan las palpitaciones y más de un lágrima.

Va a regresar en septiembre, 78 días después; él apenas ha cambiado en esos 78 días, a lo más un pequeño estirón; pero se va a encontrar con grandes cambios, a los que se tiene que enfrentar. Aunque él desde los 3 años estuvo en infantil, ahora algunos le dicen que eso era preescolar, que ahora ya es mayor (78 días) y que ahora en Primaria las cosas son ya serias. Y los cambios son tan rápidos que comienzan antes de que termine el curso, porque su madre ya le ha enseñado los libros del curso que viene, de primero de primaria, que estaban en el tablón de anuncios: Lengua, Matemáticas, Cuaderno de Matemáticas, Natural Science, Social Science, English, Art and Crafts y Religión Católica, si va. Y a esos libros se le llaman asignaturas, le han cambiado el paso. Él aprendía por proyectos, el cuerpo humano, los dinosaurios, los planetas, los países, los animales….no había asignaturas; dibujaba, escribía, hacía cuentos, aprendía adivinanzas, escogía entre cosas, elegía en que trabajar, buscaba la información que le tocaba en el equipo. Ahora no, ahora va a hacer lo que toca en el libro.

Antes había asambleas y hablaban de cosas que pasaban, de lo que habían hecho el día anterior en casa y en la calle, de cómo se encontraba hoy, en primero será abrir el libro de la asignatura.

Antes estaban sentados en equipos y tenían un nombre y trabajaban en un rincón; en primero, cada uno sólo tiene su nombre y está colocado por orden de apellidos, y uno detrás de otro; dicen que en filas y columnas ¿Por qué? Yo ya no puedo hablar con Jorge porque está tres puestos detrás de mí, ni con Verónica que está al lado de la pared y yo de la ventana. Antes trabajábamos por rincones y cambiábamos de equipo. Le preguntabas a los de tu equipo y ellos te preguntaban a ti. En primero, la profesora te va a preguntar a ti. Vas a estar sentado en la misma mesa y silla, y tienes que pedir permiso para levantarte.

Antes dibujabas lo que te apetecía y con los colores que te parecía, en primero, lo que te manden y con los colores que te obligan. Antes juntabas las bolas y después las contabas; en primero eso es una cuenta de sumar; antes repartías 4 cartas para jugar a los dinosaurios a cada uno del equipo; en primero eso se llama cuenta de dividir; antes cuando tenías 8 caramelos y le dabas 3 a Jesús y te quedaban cinco; eso en primero es ahora una cuenta de restar. Antes te daban dos euros para comprar la barra de pan y unas chuches; en primero a eso se le llama problema.

Antes seleccionabas cosas, animales, jugadores; medías longitudes con lápices o palmos de la mano, comparabas lo que pesaban cosas, rellenabas círculos, dibujabas curvas, recortabas con tijeras, mezclabas pinturas, rellenabas dibujos, comparabas el agua en un vaso y en una botella… ahora son problemas de geometría o de matemáticas.

Antes contabas, dibujabas o escribías, un poco lo que te había pasado, o lo que te apetecía en ese momento; en primero tienes que hacer una redacción de lo que te dice el profesor.

Antes compartías los materiales con el equipo; en primero tienes tu libro, tu lápiz, tu regla, tus cuadernos, incluso con tu nombre.

Antes siempre preguntabas ¿por qué?, en primero no va a haber tiempo. Antes llevabas al cole una bolsa con el bocadillo y algo de fruta, en primero tienes que llevar un carro con los libros, los cuadernos y los materiales. Antes venías para casa sin nada, en primero con todos los libros y cuadernos… y con los deberes. Ya no te llegan las cinco horas para aprender, necesitas una o dos horas para aprender todo lo que te enseñan; casi tantas horas como un trabajador adulto, pero todavía eres un niño.

El niño es el mismo en junio que en septiembre, el paso de educación infantil a educación primaria, no puede suponer una ruptura; hay que acompañar al niño en este paso, no hay que imponer ni obligar. Más importante que el programa es el niño.

El niño llegaba al colegio con cuatro impulsos innatos: comunicar, construir, indagar y expresarse cada vez de forma más precisa; lo decía ya Dewey en 1890, frente a los tradicionalistas que proclamaban la importancia del programa al que tenía que adaptarse el niño. El niño también traía en su “mochila” lo vivido en su casa, en la calle y en los medios. Y en el fondo de su “mochila” no escondía sus emociones, sus sentimientos y como abrir los ojos ante lo nuevo. El maestro de primaria no puede cortocircuitar esos impulsos innatos, lo que trae en su “mochila” y lo que adquirió y cómo en educación infantil y como fue viviendo sus emociones, sentimientos y comportamientos. El profesor de primero, tiene que seguir mirando todo lo que pasa en el aula a través de los ojos del niño. El niño es lo importante.

Fuente artículo: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/06/23/el-brexit-de-educacion-infantil/

Fuente imagen: http://edit.um.es/campusdigital/files/2015/03/puesto-de-auxiliar-de-educacion-infantil-39673390_3.jpg

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Más allá de las tablas de multiplicar

28 de junio de 2017 / Fuente: http://blog.tiching.com

Por: Dácil González Martel

Desde que empezamos la etapa de Educación Primaria nos enseñan las distintas operaciones básicas, la suma, la resta, la multiplicación, la división… Es tan importante el cálculo en nuestro día a día que nos vemos obligados a practicarlo a diario, ya no sólo en la escuela sino en casa o en otras situaciones extraescolares de nuestro día a día.

Cuando enseñamos las tablas de multiplicar hay niños que las memorizan al momento, otros niños consigue dominarlas sumando mentalmente y otros a los que les cuesta tanto que se pasan toda su etapa en Primaria repasándolas.

Según pasan los cursos, la operación de la multiplicación se va complicando, pasamos de multiplicar números simples a números más complejos (naturales, decimales, enteros, fraccionarios,…) y es aquí donde nuestros alumnos en ocasiones se bloquean y no avanzan. Es por ello que queremos proponer otros métodos, de otras culturas, que pueden facilitar mucho el cálculo de nuestros alumnos; así como formas de multiplicar curiosas:

  • Multiplicación maya: los mayas eran grandes matemáticos para los pocos recursos con los que contaban. Su forma de multiplicar era bastante sencilla, rápida y útil. Nos sirve para multiplicar prácticamente cualquier número. Lo hacían a través de línea cruzadas y no es necesario conocer las tablas de multiplicar tal y como las conocemos. Puesdes practicar este método con este sencillo vídeo explicativo.
  • Multiplicación musulmana: a la cultura musulmana les debemos mucho, especialmente los números tal y como los escribimos hoy en día. Para multiplicar utilizaban una cuadrícula y colocaban los números en un orden determinado. Nos puede servir para multiplicar grandes números.  En este vídeo se explica la forma de multiplicar musulmana, utilizando una cuadrícula.TablasMultiPost3

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    Estas son sólo algunas de las muchas formas de multiplicar que nos podemos encontrar. Nuestra principal misión como docentes es intentar facilitar las cosas a nuestros alumnos y estas formas puede resultar fáciles y divertidas, especialmente para aquellos niños a los que por unas razones u otras les cueste aprenderse las tablas de multiplicar.

  • Multiplicación con círculos: lo curioso de esta forma de realizar la operación es que tan solo debemos dibujar círculos concéntricos y líneas. Al principio puede resultar complicada, pero cuando se le coge el truco facilita mucho las cosas. Para realizarla no hace falta conocer las tablas de multiplicar y es mejor no realizar este método con multiplicaciones de números grandes. Por último este vídeo con la explicación del método para multiplicar dibujando círculos.

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Estas son sólo algunas de las muchas formas de multiplicar que nos podemos encontrar. Nuestra principal misión como docentes es intentar facilitar las cosas a nuestros alumnos y estas formas puede resultar fáciles y divertidas, especialmente para aquellos niños a los que por unas razones u otras les cueste aprenderse las tablas de multiplicar.

Fuente artículo: http://blog.tiching.com/mas-alla-de-las-tablas-de-multiplicar/

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MITEM: integrando las TIC en el aula de música

28 de junio de 2017 / Fuente: http://blog.tiching.com

Por: Eduard Masdeu Yélamos

En este artículo se presenta MITEM, una propuesta de Marco para la Integración de las Tecnologías en la Educación Musical que identifica 4 factores y 13 elementos que mediatizan el uso de las tecnologías en la enseñanza de la música en la etapa de Educación Primaria.

¿Qué es el MITEM?

MITEM -acrónimo de Marco para la Integración de las Tecnologías en la Educación Musical- es uno de los resultados de la investigación The Digitalisation Of Music Classrooms In Schools In Catalonia: Study Of And Proposal For A General Framework For Integrating Technology In Music Education.

MITEM sitúa cuatro factores esenciales que deben considerarse en el momento de integrar las tecnologías en la enseñanza de la educación musical en la etapa de Educación Primaria: las competencias digitales musicales, la planificación estratégica, el ambiente de aprendizaje y la competencia docente. Respecto a la posición de los factores en el diseño de la representación, el marco consta de un núcleo principal que corresponde al primer factor, el de las competencias digitales musicales. Este núcleo se ve influenciado directamente por tres núcleos secundarios -que corresponden a los factores de la planificación estratégica, el ambiente de aprendizaje y la competencia docente-, situados todos ellos alrededor del núcleo principal. Asimismo, los cuatro factores quedan aglutinados por el contexto de la escuela.

  1. Las competencias digitales musicales. En el primer factor quedan situadas cuatrocompetencias que hacen referencia a objetivos educativos musicales que incluyen lautilización de las tecnologías y que favorecen, además de la adquisición de las competencias propias del área de música, la capacitación del alumnado en la adquisición de los conocimientos, habilidades y actitudes en el ámbito de las competencias digitales.
  2. La planificación estratégica. En el segundo factor quedan situados los elementos vinculados con la estructura normativa y de gestión del centro educativo: las políticas educativas y la gestión de las TIC en el centro.
  3. El ambiente de aprendizaje. En el tercer factor quedan situados los elementos relativos a la planificación de la acción formativa dentro de las aulas de música: las estrategias didácticas, el diseño curricular de aula, el aula de música, la identidad del alumnado y la tecnología.
  4. La competencia docente. En el cuarto factor quedan situados dos elementos que tienen vinculación directa con el perfil profesional del maestro: los conocimientos y habilidades del docente, y el desarrollo profesional.

Una mayor presencia y uso de las tecnologías en el aula de música puede aportar grandes beneficios en la enseñanza de la educación musical. Ahora bien, a fin de que su incorporación no se convierta en un mero recurso para ser utilizado en actividades musicales puntuales, sino en un instrumento al servicio del aprendizaje y el conocimiento, es importante que su implementación dentro del aula se lleve a cabo de manera reflexiva y planificada. Desde esta perspectiva, la propuesta de marco presentada (MITEM) identifica los factores y elementos que mediatizan el uso de las tecnologías en la enseñanza de la educación musical en la etapa de Educación Primaria y que, en consecuencia, hay que considerar en el momento de integrar las tecnologías en las aulas de música.

Fuente artículo: http://blog.tiching.com/mitem-integrando-las-tic-aula-musica/

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El juego, la motivación y el trabajo en equipo, factores esenciales para educación integral

28 de junio de 2017 / Fuente: https://compartirpalabramaestra.org/

Por: Laura Paola Cardozo Galvis

La educación en la actualidad tiene como uno de sus objetivos promover la cultura de paz en sus estudiantes, pero está basada en modelos tradicionales de formación.

En varias de las escuelas de la ciudad de Santa Marta, se coloca en práctica el modelo pedagógico tradicional, que es aquel que modela los conocimientos y habilidades que se habrán de alcanzar por el estudiante; en la relación alumno-profesor predomina plenamente la autoridad del maestro con un aspecto cognoscitivo paternalista: lo que dice el profesor es respetado y cumplido por el alumno con principios educativos poco flexibles, impositivos y coercitivos.

Sin embargo, como maestras innovadoras, capaces de transformar a la sociedad y llenarlas de valores, especialmente a los niños, es nuestro deber emprender esto, desde un aula de clases, utilizando como base fundamental tres aspectos primordiales:

El juego: Este desarrolla un papel importante en la escuela y contribuye significativamente al desarrollo intelectual, emocional y físico. Además de que gracias al juego el niño  controla su propio cuerpo y coordina sus movimientos, también, organiza su pensamiento, explora el mundo que le rodea, controla sus sentimientos y resuelve sus problemas emocionales y sociales, en definitiva se convierte en un ser social y aprende a ocupar un lugar dentro de su comunidad.

La motivación: En el campo de enseñanza- aprendizaje con énfasis en lo integral, la motivación consiste en hacer que el estudiante se mantenga siempre atento a todas las enseñanzas que brinda su maestro/a, muestra interés por cuestionar y aclarar dudas, estudiar adecuadamente, investigar, experimentar y aprender por descubrimiento, para esto el profesor/a debe contar con una actitud única, que va a ir descubriendo durante la aplicación de dicha motivación, y así lograr que sus estudiante se sientan más seguros de sí mismos, para poder emprender cualquier actividad que se propongan en la sociedad.

El trabajo cooperativo: Los niños, niñas y jóvenes necesitan gozar de un espacio distinto al que han vivido en épocas anteriores, demandando que la educación mejore los niveles de convivencia y relaciones sociales concentradas en los siguientes instrumentos: ciudadanía y derechos humanos para alcanzar la cultura de paz ya que Colombia enfrenta diversidad de problemas pero uno de los más relevantes es la falta de valores y educación integral que manifiestan sus habitantes. A través del aprendizaje cooperativo el docente fortalece la educación ciudadana e incrementa de forma positiva valores sociales, al impulsar un clima verdaderamente democrático dentro de la clase, al admitir que los educandos se organicen en grupos reducidos con el propósito de alcanzar resultados provechosos para todos. Esta actividad predispone las actitudes al sensibilizar el actuar con compromiso y responsabilidades.

De este modo, es importante implementar a diario actividades relacionadas con estos tres factores significativos (el juego, la motivación y el trabajo cooperativo), para alcanzar a desarrollar en los niños su formación integral, y así contribuir a la ciudadanía forjando ambientes de  paz, convivencia y aprendizaje.

Fuente artículo: https://compartirpalabramaestra.org/columnas/el-juego-la-motivacion-y-el-trabajo-en-equipo-factores-esenciales-para-educacion-integral

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Organoponía: una técnica que permite construir relaciones y saberes

28 de junio de 2017 / Fuente: https://compartirpalabramaestra.org

Por: Blanca Lilia Muñoz Monroy

Esta experiencia pedagógica que se ha realizado a través de diversas fases, ha ratificado que “lo verde sí es posible en pequeños espacios”. 

Resumen

Esta propuesta parte de la conjunción entre técnica, educación ambiental y la cultura del contexto. Intenta dar respuesta a la necesidad de fortalecer y proponer hábitos de vida sana a partir de un hacer concreto: la organoponía. Esta práctica parte del reconocimiento del ser en todas sus dimensiones y pretende un acercamiento a esos pensamientos y acciones desde el sujeto. Permite la categorización y construcción cognitiva a través de los procesos de pensamiento y el fortalecimiento de las interacciones que se dan en el hecho educativo que puede generarse en las dinámicas de la organoponía mediante la conformación de equipos de vida que buscan la transformación social y ambiental desde lo que se puede y se sabe hacer.

Introducción

Este proyecto se ha desarrollado con la comunidad educativa del colegio Francisco de Paula Santander de la localidad 7 de Bosa desde el año 2011 hasta el 2015, con estudiantes de la jornada de la mañana, en especial del grado octavo. La propuesta inicia cuando desde el Proyecto Ambiental Escolar (PRAE) se ve la necesidad de plantear una estrategia para reutilizar algunos materiales que se desechan en exceso, como los envases de gaseosa, con el fin de reutilizarlos en la generación de cultivos pequeños que favorecieran la estética del colegio y la construcción de espacios verdes.

Así se direccionó el proyecto ambiental SANPREREN a partir de la capacitación y generación de estrategias de agricultura urbana, de acuerdo con el siguiente interrogante: ¿En qué forma podemos motivar a nuestra comunidad a generar hábitos sanos de alimentación y autogestión familiar desde la organoponía, teniendo en cuenta las características y necesidades de su contexto socio-cultural?

A partir de este interrogante, se determinan los fundamentos del proyecto en tres ejes que emergen en la medida en que se desarrolla la experiencia: el técnico, el ambiental y el cultural. Estas dimensiones sustentan los procesos y actividades en las diferentes fases de ésta propuesta.

Contexto y antecedentes

El PRAE santanderista presenta un enfoque centrado en el manejo adecuado de los recursos naturales. Desde la cartografía de corrientes de educación ambiental que hace Sauvé (2004, p. 11.), se puede denominar como conservacionista y práxico, en donde lo primero se centra en la conservación de los recursos, y lo segundo hace énfasis sobre el aprendizaje en la acción, por la acción y para mejorar la acción. Así, el aprendizaje invita a la reflexión en la acción. De ahí su nombre: Santanderistas que Preservan los Recursos Naturales de su Entorno (SANPREREN). El proyecto pretende generar alternativas de solución a una sentida necesidad por parte de la comunidad: la carencia de espacios verdes, el reconocimiento y valoración de lo público y lo natural y mejorar los hábitos de consumo.

En 2012 el PRAE acoge la organoponía como estrategia de motivación de los estudiantes para el trabajo ambiental, aprovechando el material represado a propósito de una de las tantas convocatorias que acuden a la institución, que para aquella época implicó el acopio de botellas plásticas que traían los estudiantes. Ante esta conjunción de factores, se dieron las condiciones para iniciar un pilotaje.

Alrededor de los primeros cultivos se abrieron innumerables posibilidades que fueron aprovechadas desde el área de ciencias naturales para involucrar a los niños y jóvenes en la apuesta de mirar la ciencia como una estrategia para mejorar su calidad de vida, motivando la indagación en torno al valor de cultivar, las ventajas que representa para sus hábitos alimenticios el consumo de verduras y hortalizas cultivadas de manera orgánica, cómo reconocer los tipos de suelos aptos para un cultivo, hacer fertilizantes orgánicos y clasificar las plantas obtenidas en las cosechas, entre otros saberes que el campo científico ha explorado.

En esta experiencia se valora el cruce de saberes de diferentes tipos: científicos, de experiencia, tradicionales, ancestrales, de sentido común, etc., (Sauvé, 2010), como espacio de pertinencia social, involucrando las dimensiones crítica, ética y política que favorecen la investigación en educación y permitiendo desde nuestro quehacer como docentes reconocer que el aprendizaje vivenciado se hace muy enriquecedor para la formación de ciudadanos críticos, que sean capaces de reconocer lo que favorece su calidad de vida ante las prácticas de consumo desmedido que propone la sociedad capitalista en la que nos encontramos.

La definición de referentes

Los referentes en los que se apoya esta iniciativa de trabajo entre maestros permite aclarar no solo el tipo de técnica a utilizar, sino la manera en que se puede brindar un sentido pedagógico al quehacer desde el proyecto transversal en el que se amarra el caminar en procesos de agricultura urbana.

¿Por qué la Organoponía?

En cuanto a la técnica específica de la organoponía, ésta es seleccionada como la alternativa más favorable a las condiciones físicas del colegio y por su facilidad en el manejo de sustratos, entre otros. La OEA (2012), sugiere la idea de favorecer la agricultura en espacios reducidos y utilizando sustratos naturales. Para nosotros significó trabajar con tierra abonada como sustrato, fácil de conseguir en nuestro sector.

Así, la tarea consistió en usar fertilizantes a muy bajo costo que armonizaran con la técnica, en aras no de la comercialización sino para el trabajo con niños, adolescentes y sus respectivas familias. Al recrear formas sencillas de agricultura a partir de los saberes de muchos de los padres y abuelos, se facilitó la selección de las especies a cultivar y el proceso más pertinente. Al respecto, Hernández (2014) describe las diferencias entre cultivos hidropónicos y convencionales, destacando la producción de hortalizas en las casas de las ciudades o en terrenos baldíos, haciendo uso del reciclado de basura biodegradable aprovechada por procesos como el compostaje.

La organoponía en relación al trabajo ambiental

La inclusión de la dimensión ambiental en la escuela se hace visible a partir de la reglamentación del decreto 1743 de 1994, pero sin duda ha estado presente a lo largo del tiempo como parte de los aprendizajes esenciales desarrollados con actividades de carácter ambiental, que no se contemplan de manera explícita en los planes de estudio y que en la actualidad hacen parte del proyecto transversal PRAE.

Incorporar la dimensión sistémica del ambiente, reconocernos como parte de él, así como la formación integral requerida para la comprensión y la participación en la transformación de realidades ambientales desde lo local, es una de las premisas de los proyectos ambientales escolares. Por lo tanto, la organoponía responde a esa necesidad de hacer visible el impacto de nuestra relación con lo natural en que la transformación parte del trabajo colectivo y consciente del rol del ser humano dentro de su ecosistema.

Desde la subjetividad del estudiante y los propósitos del proyecto

La escuela es un encuentro de multiculturalidad, de ahí que es pluralista e integradora. A partir de esa heterogeneidad de sentires, es precisamente que los proyectos transversales estructuran los propósitos formativos comunes, de tal manera que lo divergente se pueda encaminar en la puesta en marcha de acciones que sustenten el Proyecto Educativo Institucional. Los currículos escolares transformadores de la realidad de los estudiantes, permiten una situación dialógica entre lo existente, lo adquirido en los espacios formales e informales de aprendizaje y las competencias básicas que la sociedad espera dentro del marco de la ciudadanía y los desempeños en disciplinas específicas.

Lea el contenido original.

Fuente artículo: https://compartirpalabramaestra.org/columnas/organoponia-una-tecnica-que-permite-construir-relaciones-y-saberes

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El fantasma de Ayotzinapa y la matrícula en normales

28 de junio de 2017 / Fuente: http://www.educacionfutura.org

Por: Abelardo Carro Nava

Hace unos días, en una amena charla que sostuve con varios colegas de algunas escuelas normales del país, el tema de la escasa demanda de ingreso que se vive en estas instituciones formadoras de maestros y maestras – a últimas fechas –, salió a relucir. Entre otras cuestiones, hablamos de las grandes complejidades que el mismo subsistema encierra, así como también, de las grandes bondades que trae consigo la formación de docentes.

El tema, polémico en sí, dio para varias horas de plática. Desde luego, la pregunta sobre qué han hecho las normales para posicionarse como instituciones de educación superior dio, para que los hablantes en esa cálida tarde, fijáramos una postura al respecto. Como parece obvio, muchos, hablamos desde nuestra experiencia y construcciones que hemos hecho a partir del trabajo que desarrollamos en estas escuelas, otros, tal parece que marcaron una distancia entre su labor y lo que el mismo medio ofrece dada su inserción a algún puesto directivo o a las tan cuestionadas organizaciones sindicales (SNTE o CNTE). Sin embargo, dentro de ese cúmulo de ideas, coincidimos en una parece que tal parece, ha marcado la pauta para que hoy, la escasa demanda de ingreso al medio normalista, sea una cruda realidad que viven poco más de 200 normales en mi querido país. Veamos.

Las diversas políticas educativas internacionales que han surgido a partir de la década de los 90’s, han traído consigo, la transformación de los sistemas educativos en el mundo entero. Es obvio que ante los avances científicos y tecnológicos, así como también, de la constante evolución e involución de las sociedades, la educación debe y tiene que transformarse, y no es para menos. Ciertamente la sociedad y, de manera particular, los estados-gobierno, para lograr ese tan anhelado bienestar, progreso y desarrollo de sus habitantes, han fincado sus esperanzas, deseos y aspiraciones, en esa educación que se brinda en millones de escuelas. Así de simple y así de complejo.

Y para ello, la principal política que se ha implementado para lograrlo, es la transformación de la curricula y del quehacer docente. Como si esto fuera lo único que debería transformarse pero bueno. En este tenor, como sabemos, la evaluación ha jugado un papel preponderante para que se “alcancen” los niveles de calidad que satisfagan los requerimientos internacionales y de los estados; sin embargo, su fracaso es un hecho ineludible e innegable. ¿Cómo asegurar eficientes procesos de evaluación cuando en los hechos la educación ha sido vista como el botín político de quienes ostentan el poder? El más claro ejemplo de ello lo tenemos en México donde, para acabar pronto, con base en las “visiones” políticas que han tenido los distintos gobiernos federales, han hecho y deshecho en el medio educativo, lo que se les ha venido en gana. Ahí está el “súper nuevo” modelo educativo y su entrada en vigor en 2018. Una “absurdez” en todos los sentidos. Esto, es la más clara evidencia de ese binomio del que no ha habido buenos resultados hasta la fecha: política y educación.

Y en medio de todo este asunto, se encuentran las normales. Escuelas que, a pesar de los vaivenes de la política gubernamental, han formado a millones y millones de docentes en mi México querido. Algunas, como lo he referido en este y otros espacios, han “desaparecido”; otras, por el contrario, han sorteado la suerte y han impulsado un trabajo que les ha permitido gozar de ese prestigio, tan merecido pero pocas veces otorgado, como la Escuela Normal Veracruzana Enrique C. Rébsamen. Institución de la que su trabajo colegiado y académico, habla por sí solo.

Por qué ya no hay demanda de ingreso a las normales, es una buena pregunta que tendríamos que pensarla y repensarla; sin embargo, para el caso mexicano, tendríamos que reconocer que del año 2000 a la fecha, los gobiernos panistas y priistas, las organizaciones civiles como “Mexicanos Primero”, las grandes televisoras nacionales, algunos medios de comunicación “chayoteros”, y buena parte de los funcionarios de cada una de las entidades de mi querida República Mexicana, han propiciado que a los maestros y futuros maestros, se les vea como aquellos profesionales que no han cumplido con su función: educar al pueblo; pero, todos ellos se equivocan. Y se equivocan porque quienes han tenido la oportunidad de adentrarse al maravilloso mundo del normalismo mexicano, han descubierto que tal afirmación es “simplista” y sin fundamento.

Ciertamente, el medio normalista y las escuelas normales, adolecen de varias cuestiones, mismas que bien podríamos enmarcarlas en las áreas sustantivas que a partir de 1984 les fueron asignadas: docencia, investigación y difusión y extensión de la cultura; no obstante, su trabajo, nuestro trabajo, va más allá de dichas áreas. Y eso de sobra se sabe pero, aun con ello, se insiste hasta el hartazgo, que no están haciendo su trabajo.

Del caso de la Normal Isidro Burgos en Ayotzinapa, poco se sabe, pero eso sí, muchos se han atrevido a juzgar a los padres que siguen en la búsqueda de sus hijos, de esos 43 que aún siguen “desparecidos”. Muchos se han dedicado a denostar el trabajo que en esta normal se hace, aún sin conocerlo. Muchos han generalizado la situación que se vive una escuela normal en particular, con lo que la mayoría experimenta. Muchos… si muchos han contribuido para que la profesión docente, haya dejado de ser atractiva para los miles de jóvenes que egresan del bachillerato.

Y es que mire usted, las normales lamentablemente se hicieron visibles después del terrible suceso de Iguala en Guerrero y, quiérase o no, los medios de comunicación, la torpeza en las investigaciones por parte de las autoridades, y la paupérrima postura que asumió y ha sumido el gobierno federal y el Secretario de Educación, Aurelio Nuño, en torno a estos hechos, ha sido uno de los factores que han influido en la percepción de los padres de familia y los jóvenes, en cuanto al deseo de ingresar a una escuela normal de mi amado México.

En suma, no se trata de aplicar una curricula cuyo diseño y elaboración está en duda, tal y como lo hemos visto con el modelo educativo 2018; tampoco, de aplicar una reforma educativa que no ha hecho otra cosa más que afectar los derechos laborales del gremio, sin que verdaderamente se hable de una transformación de un trabajo docente. Considero pues, se trata de entender y comprender una profesión y el origen de ésta que, por más que se diga lo contrario, ha formado a millones de mexicanos, y para ello Sr. Aurelio Nuño, pregúntele a Alberto Arnaut, él sabe de ello.

Fuente artículo: http://www.educacionfutura.org/el-fantasma-de-ayotzinapa-y-la-matricula-en-normales/

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La escritura, un rito a la paciencia y la constancia

28 de junio de 2017 / Fuente: https://compartirpalabramaestra.org

Por: Donaldo Mendoza M.

El propósito: compartir con los lectores la enseñanza de algunos maestros, en uno de los subprocesos de la escritura: la “revisión”.

La buena escritura es un riguroso ejercicio de paciencia, máxime cuando se escribe para publicar. Esta decisión va más allá de la práctica narcisista de escribir para sí mismo, implica un acto de responsabilidad con los potenciales lectores, que nos hacen un inmenso favor cuando deciden leernos, ¿cómo vamos a defraudarlos? En algunos esa responsable conciencia se convierte en lo que se ha llamado el “bloqueo del escritor”, y da nacimiento a una nefasta mitología. Alrededor de estas ideas gira la siguiente reflexión.

Los mitos 

Hay muchos mitos alrededor de la escritura, lo cual impide que personas con capacidades intelectuales no escriban. Quizá el más grave de esos mitos es relacionar el oficio como un territorio exclusivo de los “escritores”: Cervantes, Borges, García Márquez…, en nuestra lengua. ¿Quién compite con semejantes monstruos?

Pues bien, para la buena salud de esta publicación es preciso decir que todo el que tenga algo que comunicar, lo escriba; “basta con tener algo que decir en frases propias o ajenas”, aconsejaba Pío Baroja. El referente de “escritor” debe llegar a nosotros, los legos, como la voz del maestro que tiene mucho para enseñarnos, porque ha pasado la vida perfeccionando el oficio. “No otra cosa hace García Márquez, en un largo arranque que tiene mucho de vertiginosa, incontenible inspiración, pero también mucho de tenaz elaboración previa…” (Mario Benedetti, en Crítica cómplice).

El mito lleva en su interior la fuerza que lo funda y lo destruye. El “escritor” no nace con las frases hechas; hay cierta disposición genética, cierto, pero la personalización de un estilo propio, por ejemplo, es un trabajo tenaz, que lleva tiempo, constancia y paciencia. Visto desde esa perspectiva, el mito de que “el escritor nace”, desaparece. El escritor se hace. Lo que nace es un esfuerzo y una disciplina de trabajo.

El propósito central de estas notas es, entonces, compartir con los lectores la enseñanza de algunos maestros, en uno de los subprocesos de la escritura: la “revisión”. Estos escritores nos van a decir cómo nace ese texto, de apariencia fácil, que llega al lector. Llamamos a este apartado…

La revisión de los maestros

Es importante, antes de empezar un escrito, tener la conciencia y la certeza de que la escritura no obedece a un rapto de inspiración, sino a un proceso ciento por ciento racional. La verdadera inspiración es la disposición oportuna de ciertas circunstancias: el ambiente, una idea que da vueltas en la cabeza y el deseo indomable de escribir. El proceso racional son los medios logísticos que garantizan la organización de aquello que queremos comunicar; esos medios son: a) planeación (las ideas que nos rondan), b) exponer esas ideas en un primer borrador (aquí podría estar la ‘inspiración’: escribir sin detenerse), c) revisión (aquí entra en juego todo el arsenal gramatical que poseemos), y d) edición (se sugiere que la versión final pase a manos de un lector ajeno al autor). Pero, sin duda, el subproceso donde se juega el éxito o fracaso de nuestros escritos está en la revisión. Ahí es donde los maestros nos van a decir cómo lo hacen.

A Robert Graves (1895-1985), escritor inglés reconocido por la versión para televisión de su novela histórica Yo, Claudio, se le pregunta: ¿Qué hace usted exactamente? En su respuesta se revela una actitud ética (responsable) hacia sí mismo y hacia el lector: “Revisar el escrito hasta que no pueda seguir leyéndolo”, y precisa el procedimiento: “encontrar a alguien que lo escriba a máquina”. Es la mejor manera de tomar distancia del escrito, a través de otro lector; esto le permite al autor ver aquello que le había pasado inadvertido, “y reviso la versión mecanográfica y la vuelven a escribir a máquina”. Así pueden ir y venir tres o más versiones, hasta que “no debe quedar nada que ofenda al ojo”.

John Dos Passos (1896-1970), novelista de la mejor generación literaria norteamericana (la “perdida”), autor de Manhattan Transfer, revela la personalidad de su escritura y la de él mismo cuando dice: “Todo lo que le sucede a uno tiene algo que ver con lo que se escribe”. La revisión tiene en este escritor a uno de sus más pacientes orfebres: “Sí, reviso muchísimo”. Reconoce que en ocasiones un don especial admite que un capítulo se escriba al primer intento; pero, claro, es más frecuente que suceda lo contrario: que “algunos capítulos haya que escribirlos seis o siete veces”. Este testimonio de Dos Passos hace un guiño a los escritores noveles, generalmente impacientes.

Cuando alguien me pregunta si conozco un método eficaz para aprender a escribir, respondo: lee a los buenos escritores, pero lee sobre todo ensayos. Sugiera un autor, me insisten. Jorge Luis Borges (1899-1986), respondo sin vacilar. Este hombre parece que hubiese descifrado los secretos del buen escribir y la preceptiva que lo soporta: precisión, concisión, sencillez (simplicidad) y claridad. Todo eso sin que falte la profundidad. Su vida misma fue un permanente testimonio del oficio: “Sé que no puedo vivir sin escribir”. Y no le faltó un principio ético que, cual precepto kantiano, aplicó con rigor: “Si un escritor no cree en lo que escribe, no puede esperar que sus lectores se lo crean”. ¿Revisaba mucho este maestro? “Al principio sí lo hacía. Después descubrí que cuando uno llega a cierta edad encuentra su verdadero tono”. No se tome esta confesión en sentido literal, porque en verdad lo que Borges acostumbraba era dejar sus escritos a fuego lento: “Trato de repasar lo escrito durante las últimas dos semanas y, por supuesto, hay muchos errores y repeticiones que revisar…” Y, en una clara alusión a un subproceso previo (transcripción/borrador), dice: “Dejo que salga”. Para Borges, hecha la edición, o versión definitiva, “Uno debe leer fácilmente aunque se escriba de metafísica, filosofía…”

John Steinbeck (1902-1968), novelista norteamericano de obras memoriosas: La perla, Las uvas de la ira, entre otras; daba mucha importancia a la transcripción, quizá en razón del grueso volumen de algunas de sus obras. Para ese subproceso dejó sus mejores sugerencias: “Escribe libremente y tan rápido como te sea posible, echando todo al papel. No corrijas o reescribas hasta que hayas escrito todo”. Porque, precisa, “las correcciones son, por lo general, excusas para no seguir adelante”. Pero, a pesar de todo el conocimiento sobre el asunto, o precisamente por eso, Steinbeck se nos revela humilde: “Como siempre, tengo miedo de escribir la primera frase”.

Anthony Burgess (1917-1993), escritor inglés, los lectores hispanos antes de leerlo quizá lo vieron primero en cine; por ese medio conocimos la mordaz sátira social de su novela La naranja mecánica. Burgess hace valiosos aportes a la escritura como proceso. De la manera como planeaba sus libros, nos comenta: “Planeo un poco al principio: lista de nombres, una tosca sinopsis de capítulos… Pero no hay que planear demasiado; hay tantas cosas que se generan mediante el mismo acto de escribir…” Hay tantas cosas: Conviene que quienes estamos en la brega de escribir lo tengamos en cuenta.

Cinco escritores. Cinco testimonios. Suficiente muestra para el propósito de este breve ensayo: derivar de esa maestra experiencia un aprendizaje complementario que, sin duda, nos ayudará a hacer de la escritura una cultura, en donde como sujetos escribientes experimentemos el inefable placer de expresar en forma clara, coherente y lógica nuestras ideas. A esta idea de la escritura le confió el maestro mayor, Borges, su salvación en la Tierra: Escribir, “para mí es como un desahogo, como una forma de liberar ideas. No puedo entender a aquella gente para la cual escribir es una tortura. Si alguien se pone a escribir y le resulta pesado o trabajoso, hay un solo diagnóstico: no es su vocación.”

Referencias

BENEDETTI, Mario. Crítica Cómplice. Bogotá: Alianza Editorial, 1988.

BRAVO & PAOLETTI. Borges oral. Buenos Aires: Emecé, 1999.

McCORMICK – CALKINS, Lucy. Didáctica de la escritura. Buenos Aires: Aique, 1993.

THE PARÍS REVIEW. Conversaciones con los escritores. Barcelona: Kairós, 1980.

Fuente artículo: https://compartirpalabramaestra.org/columnas/la-escritura-un-rito-la-paciencia-y-la-constancia

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