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Educación infantil: del aburrimiento a la creación

Por: Alicia Halperin

Es preciso elaborar propuestas que contemplen el desarrollo psicomotriz de las criaturas, que fomenten su autonomía, que les permitan expresarse de múltiples maneras y relacionarse con quien desean. Y dejar atrás las fichas.

“Profe, ¿por qué este ratón camina tantas veces para llegar al queso?” me preguntó una niña mientras terminaba un “trabajo” en la clase de 4 años de Infantil. Imaginé que ella, que había tenido que repetir varias veces la acción de unir las líneas de puntos entre el ratón y su comida para dibujar sendos trazos continuos de izquierda a derecha, se había puesto en la piel del ratón y había pensado: “Pero no entiendo, ¿cuántas veces hay que ir a un mismo lugar para llegar?”. No supe responderle. Su pregunta era mucho más lógica que cualquier excusa que yo pudiera inventar.

Si tenemos claro que la orientación espacial, la direccionalidad, la ubicación en los diversos planos del espacio, las formas, el ritmo… se aprenden jugando con el cuerpo en el espacio compartido con los compañeros y poblado de objetos, ¿por qué suponemos que este tipo de trabajos sobre el papel van a suplir esas experiencias vitales? Porque, si bien este tipo de ejercicios son el final de un proceso de experimentación, en la realidad, las aulas de Infantil se han llenado de fichas elaboradas por el profesorado o compradas a las editoriales, y en muchos casos son la actividad central de las aulas.

¿Por qué sigue habiendo niñas de dos años a las que les pedimos que pongan una pegatina redonda dentro de un círculo? El hecho de que puedan hacerlo no significa que hayan aprendido algo sobre formas circulares y orientación espacial, simplemente puede significar que han aprendido a pegar una figura en el lugar indicado. Tal vez se supone que ese resultado es la muestra de una competencia y se mande a casa para que sus padres vean su capacidad y sientan satisfacción por lo que sus hijas saben hacer. Pero es una vez más la muestra de lo alejados que están de las necesidades reales de los pequeños muchos de los contenidos que se trabajan en esta etapa.

A los niños les encanta jugar a disfrazarse, ser personajes que admiran, ponerse ropas que usan los mayores, pero… ¿20 criaturas al mismo tiempo eligen disfrazarse de abejas, de robots o de seres prehistóricos? Preparados para la foto, para gustar a los mayores, hacerlos reír con su imagen de adultos en miniatura, ¿qué entienden esos niños de todo esto, qué sentido tiene para ellos? ¿Quién elige jugar a esos personajes y con qué objetivos?

¿Por qué uniformamos las actividades que realizan los niños y niñas en la Escuela Infantil? Podemos ver a todos haciendo lo mismo al mismo tiempo como ocurre en general en primaria, de una forma repetitiva, abstracta, totalmente descontextualizada, leyendo libros que describen los espacios de una casa, los ingredientes del desayuno o la ropa que usamos, donde no hay historias o, si las hay, son planas y no provocan ninguna emoción o interés.

Es una forma fácil de presentar a las criaturas lo que se supone que tienen que aprender y, posteriormente, una forma fácil y menos trabajosa de evaluar su aprendizaje. Pero hay muy poco de potenciación del desarrollo personal, de respetar los procesos y los tiempos de cada uno, cosas sobre las que paradójicamente tanto se insiste cuando leemos los objetivos y las programaciones anuales de las escuelas. También hay muy poco de basarse en la curiosidad y promover el descubrimiento a través de la acción y el movimiento, que tanto necesitan. Si no es así en estas edades ¿cuándo será?

Probablemente estemos preparando a los niños para ser seres obedientes y ordenados, para el trabajo escolar “en serio y en serie”, para el aprendizaje “puro y duro”. Sentando las bases del trabajo organizado. Lamentablemente todo esto a costa de pasar por encima de los procesos naturales del desarrollo infantil, de respetar sus individualidades, aplastando su curiosidad, que es lo más vital que hay en ellos.

Desde hace bastante más de un siglo, grandes pedagogos como Froebel, María Montessori, Decroly, Malaguzzi o Emmi Pikler nos han enseñado que en estas edades el desarrollo infantil se produce de una forma global; todos los sentidos están abiertos y las criaturas aprenden y se hacen competentes a partir de las experiencias vividas y de las conexiones que puedan establecer en función de esas experiencias: investigar, hablar, relacionar unas cosas con otras, volver a pensar en lo vivido, escuchar y observar lo que otros niños y los adultos hacen y dicen, seguir investigando, experimentar con su cuerpo en el espacio, con los objetos, dar lugar a la expresión y la comunicación en todas las formas posibles. El juego y la experimentación son el medio natural en el que viven y se desarrollan, es su forma privilegiada de conocimiento.

Que el aprendizaje sea significativo, como se escucha tanto últimamente, expresa precisamente que tiene que significar algo para los niños: hablar de las cosas que les pasan en casa, en la calle, en la escuela, con las personas que los rodean, que todo tiene que estar relacionado con cosas que conocen, que les gustan o disgustan, que les provocan emociones, que dan lugar a su imaginación.

En muchas escuelas infantiles se están adoptando estas propuestas educativas que requieren de la presencia y acompañamiento de adultos formados, conocedores y observadores de los recorridos de los niños y niñas, dispuestos a entenderlos y valorarlos en su accionar cotidiano y a establecer buenas relaciones afectivas con ellos. El trabajo por proyectos sobre temas elegidos con los niños, en rincones de juego-trabajo, zonas de actividad utilizando todos los espacios que dispone la escuela, en ambientes adecuados a las necesidades de su edad, que los pequeños puedan elegir a qué juegan y con quién, son las formas que nos permiten llevar a cabo nuestros objetivos. Es preciso elaborar propuestas que contemplen el real desarrollo psicomotriz de las criaturas, que fomenten su autonomía, que les permitan expresarse de múltiples maneras y relacionarse con quien desean, en síntesis que les permitan un desarrollo armónico y adecuado.

La documentación a través de dibujos, fotos, grabaciones, descripciones de las cosas y los procesos que realizan las criaturas, son los elementos que nos facilitan comprender y evaluar su evolución, también nos dan la posibilidad de mostrarlas a las familias y a los equipos docentes y así sacar conclusiones acerca de qué nuevos elementos podemos introducir. Todas estas propuestas -en las que es importante dar lugar a la participación de las familias y a la conexión con el entorno escolar- son tal vez bastante más trabajosas que las instaladas tradicionalmente en las aulas, pero indudablemente son mucho más respetuosas con las necesidades y derechos de las niñas y niños y mucho más estimulantes para pequeños y adultos.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/06/06/educacion-infantil-del-aburrimiento-a-la-creacion/

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La formación de docentes a partir de una matriz basada en la transversalidad

Por:

Hace unos días fue invitado por la Dirección y la comunidad académica de la ENSJ el Dr. Andrés Pollmann a dictar una conferencia y establecer un diálogo informado con parte de la comunidad académica de algunas instituciones educativas de la SEJ. Dicho personaje es alemán de nacimiento, se doctoró en Inglaterra, vivió en Franca y se casó con una mexicana originaria del sureste y trabaja actualmente en el ISSUE de la UNAM. El compartió los resultados de una encuesta aplicada a estudiantes de la Escuela Normal Superior de México con respecto a la educación indígena e interculturalidad. A partir de ahí es de donde me surgen las presentes las ideas para pensar en el diseño de un modelo o una matriz vinculada con lo que le llamo la formación bajo una perspectiva transversal. Dicha matriz se integra de seis ejes, los cuales deberán ser atendidos por los maestros en formación y en servicio. Dichos ejes son los siguientes:

  1. Educación indígena o de cómo formar a los otros o a los que son diferentes, a partir del diseño de propuestas educativas basadas en la inclusión social y el respeto cultural y étnico a los diferentes.
  2. La perspectiva de género en la formación docente. Cómo atender las feminidades, las musculinidades y a las formas emergentes de asumirse en el desarrollo y las identidades psico-sexuales, etc.
  3. La educación por la paz, los derechos, humanos, la ética, los valores, las propuestas para fomentar una convivencia sana, resolver conflictos por la vía no violenta, etc.
  4. La atención educativa a niños y niñas con necesidades educativas especiales a partir de realizar adaptaciones curriculares, superar obstáculos o barreras para el aprendizaje y fomentar un clima de trabajo basado en la inclusión, la integración y la visibildad social y educativa de las personas en rechazo o marginación social.
  5. El respeto al medio ambiente. El fomento educativo del cuidado del medio ambiente, a partir de fomentar un mejor compromiso de trabajo en la relación hombre o mujer / medio ambiente, a partir de la preservación del medio, la sustentabilidad y el cuidado del entorno inmediato.
  6. Fomento de una educación que ayude en el uso creativo del tiempo libre, el ocio, el uso racional de los dispositivos electrónicos, redes sociales, relaciones mediáticas, etc.

Para el desarrollo de una propuesta como la de este tipo, se requiere un docente en formación que logre desarrollar tres cualidades básicas (que no son competencias). Dichas cualidades son las siguientes:

  1. Que haga una articulación curricular con sentido y se traduzca en propuesta de acción y de intervención.
  2. Que respete a partir de conocer la cultura de los otros y a partir también de conocer su cultura propia, el origen de la misma y las implicaciones sociales y pedagógicos que de ella se deprenden.
  3. Que sea capaz de desarrollar un pensamiento crítico para lograr todo lo anterior, una formación de docentes basada en la transversalidad no llega de afuera se construye por el propio sujeto a partir de la capacidad de articular, integrar, reflexionar, narrar, etc.

Toda lo anterior son una serie de ideas que pudieran servir para crear un modelo más amplio de formación, teniendo como eje articulador la práctica situada y la reflexión antes, durante y después de lo que se hace y de lo que se genera con lo que se hace. Gracias Andreas por permitir abrir el horizonte y mirar más allá de lo que miramos todos los días.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-formacion-de-docentes-a-partir-de-una-matriz-basada-en-la-transversalidad/

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Programador de ordenadores cuánticos: el oficio futurista que nadie quiere aprender

07 de junio de 2017 / Fuente: http://www.eldiario.es

Por: Marta Sofía Ruíz

Aprender a programar ordenadores cuánticos podría ser una inversión de tiempo rentable de cara al futuro si esta tecnología acaba siendo la revolución que parece estar llamada a ser. Sin embargo, la disparidad de modelos, la incertidumbre sobre su futuro y la alta especialización por el momento necesaria para entender los ordenadores y procesadores existentes frenan la aparición de nuevos profesionales y podrían también ralentizar el avance en el campo. 

Rodeados de promesas, los ordenadores del futuro avanzan hacia la supremacía cuántica. Cuando lo consigan ( algo que Google tiene previsto para antes de que acabe el año), querrá decir que esta tecnología es capaz de realizar un cálculo fuera del alcance de cualquier ordenador actual. Sin embargo, programar los ordenadores que comercializa D-Wave o los chips cuánticos con los que trabaja la firma del todopoderoso buscador  es mucho más complicado que darle órdenes a un ordenador convencional.

A la hora de hablar sobre programación cuántica, es necesario distinguir entre los tres tipos de tecnologías que se han desarrollado hasta el momento. Por un lado están los ordenadores cuánticos analógicos sobre los que trabajan distintos grupos de investigación. Por otro, los llamados  «ordenadores universales», el tipo de modelos en los que trabajan empresas como Google o IBM gracias a procesadores cuánticos y simulaciones digitales, pero que aún no existen como tal en realidad. Finalmente, hay que distinguir  los modelos de ordenadores cuánticos que comercializa la empresa D-Wave, en ocasiones cuestionados: se trata de computadoras analógicas que emplean el templado cuántico sobre materiales superconductores y que tampoco han conseguido alcanzar la supremacía.

Esta disparidad de tecnologías hace que, por el momento, la palabra programar pueda tener distintos significados en este campo: “Programar en el caso de un ordenador universal puede querer decir encontrar un conjunto de puertas físicas que se puedan utilizar para realizar la operación deseada”, explica a HojaDeRouter.com Roger Melko, investigador de la Universidad de Waterloo y director de un grupo multidisciplinar sobre computación cuántica. “En el caso de un ordenador de templado cuántico, programar puede querer decir definir el problema de optimización que debe ser resuelto [el único tipo de problema con el que pueden trabajar estos ordenadores]”, añade.

A pesar de esto, y conscientes de la necesidad de que cada vez más investigadores y programadores se acerquen a esta tecnología, las empresas están comenzando a ofrecer herramientas para que las personas ajenas a sus proyectos comiencen a familiarizarse con sus lenguajes y sus posibilidades. D-Wave, por ejemplo, hacía pública su herramienta Qbsolv a principios de año con el objetivo de que los desarrolladores aprendieran a interactuar con sus ordenadores sin necesidad de provenir del campo de la física cuántica.

IBM también ha tratado de acercar la programación en este ámbito a otros desarrolladores con  IBM Quantum Experience, una plataforma de computación en la nube que, según la descripción de la compañía, permite a los usuarios ejecutar algoritmos y experimentos en el procesador, trabajar con los cúbits individuales ( que pueden tomar el valor cero, uno o la superposición de ambos ) y explorar tutoriales y simulaciones sobre lo que será posible realizar gracias a esta tecnología.

IBM tiene una plataforma de computación cuántica en la nube llamada IBM Quantum Experience
IBM tiene una plataforma de computación cuántica en la nube llamada IBM Quantum Experience

Sin embargo, programar un ordenador cuántico para que realice labores útiles no es una tarea sencilla. « E s complicado escribir programas que puedan aprovechar el poder de los ordenadores cuánticos de una forma en la que se obtengan resultados útiles y fiables”,  explica Frederic Chong, investigador de la Universidad de Chicago especializado en el campo de las tecnologías cuánticas“Es difícil porque un ordenador cuántico puede manejar simultáneamente varias soluciones para un mismo problema, a través de una propiedad denominada ‘superposición’, pero cuando tratas de medir el resultado solo obtienes una respuesta un tanto aleatoria”, concreta.

Aún así, hay quienes ven en este tipo de programación una clara oportunidad de negocio de la que podrían surgir nuevas compañías. De hecho, ya hay una incubadora de ‘startups’ canadiense ( Creative Destruction Lab) que está llevando a cabo una competición para encontrar empresas que construyan un proyecto en torno a la programación de ordenadores D-Wave.

UN LLAMAMIENTO A LOS PROGRAMADORES

Estos canadienses no son los únicos que ven en la programación cuántica una oportunidad. Recientemente, varios investigadores del Laboratorio Cuántico de Inteligencia Artificial de Google publicaron un artículo en la revista Nature en el que mencionaban la escasez de expertos con la habilidad de escribir algoritmos cuánticos. En el texto también afirmaban que aquella empresa que consiguiera ponerse, aunque fuera ligeramente, a la cabeza pondría a las demás en problemas para alcanzarla debido a esta falta de especialistas y al tiempo necesario para desarrollar los algoritmos.

En contraste, Chong no se muestra preocupado por una posible falta de talento: “Ahora mismo hay muchos estudiantes brillantes e investigadores interesados en hacer avanzar al campo”, explica. “También se está llevando a cabo mucho trabajo para desarrollar ‘software’ que haga más fácil a los programadores escribir programas para ordenadores cuánticos”, defiende este experto.

Roger Melko, sin embargo, cree que más allá de los expertos enormemente especializados que trabajan ahora mismo en las distintas tecnologías cuánticas, una generación de programadores más generalista está todavía lejos de existir. “Será en un futuro lejano”, puntualiza. Según el científico, aún no sabemos exactamente cómo será el ‘hardware’ de un ordenador cuántico, por lo que tampoco se puede saber cómo se traducirá el lenguaje humano a código máquina.

Algunos expertos defienden la necesidad de centrarse en el 'hardware'
Algunos expertos defienden la necesidad de centrarse en el ‘hardware’

“Ahora mismo los ordenadores cuánticos solo están comenzando la transición entre la academia y el dominio público, y el interés crece en consecuencia”, explica el investigador. “Pero pasarán muchos años antes de que sean útiles para el público general”, añade. Melko considera que muchos otros avances en computación convencional, ‘machine learning’ o inteligencia artificial «irán y vendrán» antes de que los ordenadores cuánticos comiencen a tener un impacto real en nuestras vidas, y defiende que la clave se encuentra todavía en el ‘hardware’.

Construir el ‘hardware’ es el mayor reto. La gente aún no está de acuerdo exactamente en cuál será el aspecto de un cúbit. ¿Será un anillo superconductor, un ion frío atrapado en un rayo láser, un espín nuclear o algo diferente? Los científicos todavía trabajan en esta cuestión básica todos los días”.

Esta incertidumbre, así como la disparidad entre las tecnologías cuánticas existentes, hace que solo aquellos científicos más especializados trabajen en el desarrollo de algoritmos. La de programador de ordenadores cuánticos es por el momento una profesión del futuro (no muy cercano) que expertos de fuera del sector  no parecen demasiado interesados en aprender, algo que algunas compañías temen que pueda frenar el avance de esta tecnología.

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Las imágenes son propiedad de D-Wave e IBM Research ( 2 y 3)

Fuente artículo: http://www.eldiario.es/hojaderouter/tecnologia/programacion-ordenadores_cuanticos-algoritmos-empleo_0_647785349.html

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Resiliencia y formación

07 de junio de 2017 / Fuente: https://compartirpalabramaestra.org

Por: Germán Pilonieta

Su meta: sacar provecho de los demás, con su carrera profesional, simplemente miran para el otro lado y siguen disfrutando de sus ganancias.

Todos sabemos que no todos los  niños ni jóvenes se encuentran en las mismas condiciones, ni responden de igual manera a los mismos procesos ni pertenecen a la misma generación Z. Los estados de pauperización cada vez más abundantes y las condiciones en que miles de jóvenes se crían, los hace mas  vulnerables y deprivados culturales y esto los pone en riesgo inminente de marginalidad y debilidad. Muchos otros, que aparentemente son acomodados en cuanto a bienes y servicios, también presentan  los síntomas de las nuevas adversidades. Se trata de dos categorías acuñadas por un habitante de la calle: Pars[1] y Pirs[2]

La categoría de la personalización radical

Para la historia de la educación siempre fue una ilusión y un desafío poder hacer educación personalizada. Hubo algunos intentos pero definitivamente el rumbo se desbordo por la educación masiva, grupal, escolarizante, y muchas veces anónima. Hoy certificada y acreditada.

Por lo general los niños y los jóvenes  van a escuelas y colegios en donde se supone que son todos iguales y desde la cultura del apiñuzcamiento, se hace educación en masa, estilo supermercado, o lo peor, en megacolegios, en donde  las diferencias se pierden y con ellas,  los estudiantes también. Políticas para la educación en masa. Prácticas educativas  genéricas para ocultar las diferencias y hacer caso omiso de las necesidades de cada quien. A eso le llaman calidad, que todos los que vayan,  se aguanten y logren pasar las pruebas.

Cobertura es apiñuzcamiento. Calidad es paso de pruebas estandarizadas.

En el camino se van quedando muchos, ya sea al inicio de su escolaridad, al iniciar la secundaria, al terminarla,( pues no pueden pagar el precio en que se vende la educación superior privada), al iniciar la universidad o a la mitad de ella[3]. Son cientos de miles de personas las que se quedan, o los que no logran entrar por mil razones  y los que logran salir, salen como profesionales mediocres sin ningún tipo de formación humana. Su meta: sacar provecho de los demás, con su carrera profesional, simplemente miran para el otro lado y siguen disfrutando de sus ganancias.

Tal parece que no podemos pensar en otro tipo de educación que en la que tenemos. Y entonces hacemos lo mismo para obtener los mismos resultados, año tras  año. Para que desacomodarnos si así las cosas marchan y todo va andando, no importan las consecuencias. No importa si  hay mas suicidios de niños y jóvenes, no importa si hay mas niñas   embarazadas, no importa si hay mas integrantes de pandillas juveniles, no importa si hay mas y mas fumadores y consumidores de drogas y alcohol. No importa en que usan el tiempo libre, si en la prostitución juvenil, en la delincuencia organizada, en el terrorismo o en la vida profesional corrupta. No importan tantas cosas que suceden, pues eso nada tiene que ver con las asignaturas y demás parafernalia escolarizante. Mas cárceles para mas gente que el sistema no pudo formar.

Los desarrollos científicos y tecnológicos y la conciencia de una formación humanística nos pone hoy una situación privilegiada para dar el salto a un nuevo paradigma y una nueva mirada puede darse a través de diferentes fundamentos. Nuevos enfoques en donde el principio de oportunidad  este siempre presente. Oportunidad para la generación de nuevos maestros formadores y oportunidad para las nuevas generaciones  de niños y jóvenes.

Dadas las condiciones reales de la gran mayoría de los niños y jóvenes (los que nunca pertenecerán a  “ser pilo paga”) se requiere un PARADIGMA de tipo resiliente, en donde la condición real de los estudiantes, sea el objeto fundamental de la evaluación dinámica, bajo la categoría formativa de la personalización radical,  en donde los procesos de formación, partan de nuevos fundamentos conceptuales, técnicos, e instrumentales.

La primera herramienta es de tipo conceptual, pues sin ella no es posible avanzar ni un centímetro. Se trata de reconceptualizar la categoría formación y para ello, es preciso partir de un contexto bien determinado y ese es el futuro. La segunda, tiene que ver con la resiliencia, ya que esta permite visualizar los parámetros sobre los cuales se pueden diseñar procesos formativos para personas con carencias y necesidades vitales y para ello es preciso acudir a los avances en neurociencias. Una tercera consiste en los avances en ciencia y tecnología, expresados en innovaciones disruptivas, en torno de los procesos formativos para el desarrollo de nuevas habilidades como fundamento de competencias pertinentes. Una cuarta tiene que ver con los avances respecto de la bioética y  las nuevas economías.

Este marco de referenciación formativa se hace necesario y por tal razón este aparte de educación de futuro se ha venido aproximando a cada una de las herramientas mencionadas, para abrir la posibilidad de construcción de un todo formativo, para la generación de los nuevos maestros formadores, es decir, de  constructores de un nuevo paradigma.

[1] Persona en alto riesgo social.

[2] Persona en intenso riesgo social.

[3] Bueno es recordar las cifras del 100% de los bachilleres solo el 45% ingresa y de estos menos del 50% termina la universidad.

Fuente artículo: https://compartirpalabramaestra.org/columnas/resiliencia-y-formacion

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Aprendiendo desde nuestro cerebro emocional

07 de junio de 2017 / Fuente: https://www.isep.es

Por: Mayka Gómez Alcaraz

Millones de neuronas son estimuladas por la información que recogen nuestros cinco sentidos. Pero… ¿qué es lo que finalmente permanece en nuestra memoria? Si cerrásemos los ojos en busca de nuestros recuerdos de infancia en la escuela, sobre los conocimientos que nos transmitían nuestros profesores, vendrían a nuestra mente imágenes o sonidos de aquello que nos impactó, nos emocionó, que fue original y nos gustó tanto que quizá nos llevó a especializarnos en esa materia.

Sin emoción no hay una buena coordinación mental, no hay aprendizaje, ni memoria. Es a través de nuestro sistema límbico o cerebro emocional, donde empieza la maravillosa aventura de aprender.

Por medio de juegos lúdicos, adaptados a cualquier edad, la liberación de endorfinas hace posible que se aumente el aprendizaje. Nuestra parte del cerebro más primitiva se pone en funcionamiento para captar todo aquello que sea importante en nuestra supervivencia. La amígdala se activa junto con el Núcleo Accumbens, el Tálamo y el Hipocampo para hacer posible los recuerdos emocionales, vinculados a la recompensa, a la risa, al placer, al miedo, a la memoria y manejo del contexto.

Son los neurotransmisores, las sustancias necesarias para que se produzcan las conexiones neuronales, un exceso o un déficit producen alteraciones tanto de comportamiento como cognitivas. En el aprendizaje destacamos la dopamina, importante para activar estados de alerta, memoria de trabajo, motivación y claridad mental. La serotonina actúa facilitando la memoria de trabajo, relajación, placer y satisfacción. Con la norepinefrina tenemos buena intuición, concentración, ejecución, persistencia y recuerdo mental.

Para un cerebro emocional sano, deporte cardiovascular

Importante que nuestro cuerpo esté en movimiento; el deporte cardiovascular proporciona una mejor calidad en nuestros neurotransmisores, oxigenando nuestro cerebro y dotándolo de mayor aporte sanguíneo, de esta manera, mejora el rendimiento académico. También aumentan las concentraciones de serotonina, dopamina, adrenalina y noradrenalina, y esta actividad cerebral proporciona una mejor memoria motora, aumenta la retención de vocabulario, mejora la discriminación visual al aumentar el estado de alerta, la atención y la motivación.

Está demostrado que el deporte favorece el control de la ansiedad y, como resultado, aumenta la concentración. Es la zona prefrontal del cerebro, la parte más susceptible de mejorar con el ejercicio, afectando a las funciones ejecutivas (habilidades cognitivas que dirigen nuestra conducta y nuestra actividad cognitiva – emocional ayudándonos a planificar, organizar, iniciar, inhibir conductas, supervisar, prever consecuencias, cambiar de planes).

Uso de las Nuevas Tecnologías como herramienta de aprendizaje

Todo ello, traducido a nuestras aulas, nos conduce a un nuevo formato en la impartición de materias, donde el uso de las Nuevas Tecnologías para trabajar aspectos como atención, memoria, aprendizaje, lectoescritura, inteligencia emocional, habilidades sociales, visuales y motoras… adquieren un papel fundamental para motivar a los alumnos, también el uso de juegos en los trabajos cooperativos y la utilización de espacios abiertos, donde se combine la información con el movimiento, serían algunas de las ideas a poner en práctica.

El fomentar la curiosidad, la creatividad, la imaginación, el interés son aspectos que todo currículo escolar tiene que contemplar.

Debemos aprovechar las ventanas de oportunidad para aprender cuando el cerebro va madurando, como son el desarrollo motor (0 a 8 años), el control emocional (3-4 meses a 3 años), el vocabulario (1 a 6 años), el habla (0 a 5/8/10 años), las matemáticas/lógica (0 a los 4 años), la música instrumental (3 a los 10 años)… Sin olvidarnos que podemos seguir aprendiendo a cualquier edad.

Es un reto conocer los gustos, talentos y expectativas de nuestros alumnos para transmitir nuevos contenidos, adaptados a ellos individual y colectivamente. Ahí está la clave del éxito.

Fuente artículo: https://www.isep.es/actualidad-neurociencias/aprendiendo-desde-nuestro-cerebro-emocional/

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Las experiencias vivenciales como educación ciudadana

07 de junio de 2017 / Fuete: https://compartirpalabramaestra.org

Por: Roddy Enrique Rodríguez

Para lograr que una persona sea buen ciudadano, la misma debe valorar y tener en alta estima los principios y competencias que hacen de alguien un ciudadano virtuoso.

En Chocó un niño entiende lo terrible que es la injusticia gracias a un juego de roles. En Antioquia una niña se siente empoderada gracias a haber participado en un torneo de debate, mientras que en el Caquetá un grupo de niños aprenden la importancia de la confianza y el capital relacional gracias una dinámica de grupo donde deben resolver un problema trabajando en equipo.

En todos estos casos es posible transmitir e inculcar competencias ciudadanas en jóvenes estudiantes gracias al uso de experiencias vivenciales que dejan huella en los mismos y, honestamente, considero que esta es la mejor manera en que se puede formar en ciudadanía a los jóvenes de nuestro país.

Participación, tolerancia, deber, derecho, capital social y otros conceptos ciudadanos son difíciles de explicar y transmitir a casi cualquier audiencia, más aún si la misma es muy joven. Adicionalmente, resulta aún más difícil lograr que quienes aprenden dichos conceptos los internalicen, consideren que los mismos son realmente importantes, y por tanto efectivamente los pongan en práctica en manera diaria.

Por tanto, resulta menester superar modelos tradicionales de formación ciudadana basados en transmitir conocimientos asociados al sistema jurídico de un país o a los derechos y deberes que tiene un niño y ciudadano. Si bien es necesario que todo habitante de un país conozca dichos elementos, tal conocimiento no es suficiente ni asegura que una persona con dicha información será de hecho un ciudadano que contribuya al desarrollo político, social y económico de la nación.

Para lograr que una persona sea buen ciudadano, la misma debe valorar y tener en alta estima los principios y competencias que hacen de alguien un ciudadano virtuoso. Por su parte, lo que hace a un ciudadano virtuoso puede ser objeto de extenso debate, pero el enfoque de este artículo gira alrededor de la forma en que dichos valores, principios y competencias ciudadanas puedan ser inculcados en un niño o adolescente.

Ello me lleva de vuelta al inicio del presente texto: Las experiencias vivenciales. El aprender haciendo o la innovación en métodos educativos permite superar la barrera que implica transmitir conocimiento ciudadano para así alcanzar el objetivo deseado, el cual es la aprehensión, internalización y puesta en práctica de dichos conocimientos.

Ya sea a través de un juego, un torneo, un campamento, con el deporte, a través del arte, las dinámicas de grupo, la comedia, el cine, una simulación, los medios audiovisuales o cualquier otro medio no tradicional, la educación ciudadana puede ser transmitida en formas innovadoras, las cuales en comparación a la enseñanza tradicional resultan mucho más efectivas.

Dichos medios resultan más efectivos por numerosas razones. Los mismos logran que el participante vea las implicaciones de lo aprendido en la vida diaria, así como también permiten mayor involucramiento (engagement) por parte del estudiante, deseo de superación, entusiasmo, estimulación de la actividad cognitiva y experiencias fuera de lo común que dejan moralejas y aprendizajes difíciles de olvidar, entre otros tantos beneficios mencionados por la literatura especializada en gamification y nuevas formas de enseñanza.

En un país profundamente marcado por la violencia en sus distintas expresiones, el fin del conflicto armado ofrece una oportunidad histórica para crear las bases que nos permitirán construir la nación que queremos ser, y uno de dichos cimientos sin duda es contar con ciudadanos que contribuyan al desarrollo integral de la nación.

Pero para tener dichas bases debemos educar a los ciudadanos que conformarán las mismas, por lo cual debemos comenzar de inmediato. Y para que dicha formación sea efectiva, sin duda deberemos apostar a herramientas innovadoras de educación, pues sólo las mismas permitirán que un niño aprenda y desee ser un buen ciudadano.

En el Centro Incide nos alegra contribuir a construir un mejor país ideando e implementando nuevas formas de educar en ciudadanía, siendo las experiencias vivenciales una de ellas. Cada persona que formamos es potencialmente un mejor ciudadano en el futuro, pero dichos esfuerzos no deben limitarse a educar unos cuantos niños, sino que deben ser un esfuerzo mancomunado por masificar la cultura deliberativa y ciudadana, pues contar con buenos ciudadanos será el pilar fundamental que nos permitirá construir la Colombia que todos queremos.

Fuente artículo: https://compartirpalabramaestra.org/columnas/las-experiencias-vivenciales-como-educacion-ciudadana

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Poderosos maestros y rectores

07 de junio de 2017 / Fuente: https://compartirpalabramaestra.org

Por: Rafael Orduz

El momento más emocionante ocurrió cuando los maestros fueron surgiendo, lentamente en el escenario, alineados como una verdadera selección Colombia de la educación.

Los docentes colombianos son merecedores del reconocimiento de la sociedad. Por su trabajo y dedicación, muchas veces en condiciones adversas por la deficiente infraestructura, el clima de violencia, el desplazamiento y la pobreza. El Premio Compartir es un proceso que identifica propuestas pedagógicas de excelente calidad, nacidas en las aulas y colegios de todo el país, en campos y ciudades.

El momento más emocionante de la ceremonia en el teatro Colsubsidio de Bogotá  el pasado jueves 25 de mayo ocurrió cuando maestros y rectores nominados al Premio Compartir fueron surgiendo, lentamente, como si levitaran, del fondo del foso de la orquesta hasta al nivel del escenario, alineados como una verdadera selección Colombia de la educación. Provenientes de lugares tan diferentes entre sí como Turbaco (Bolívar), Garagoa (Boyacá), Flandes (Tolima), Cuaical (Nariño), Montelíbano (Córdoba), Vijes y Cartago (Valle), Montería, Medellín, Bogotá, Ibagué, Yopal, Manizales, tienen algo en común: pasión por la docencia y resultados a la vista de sus prácticas de aula y de gestión escolar. Larga ovación de pie. Fueron nominados después de un largo proceso en el que se evaluaron más de mil propuestas en todos los ámbitos académicos de la educación básica y media. Luego del primer filtro, se realizaron decenas de visitas a las instituciones educativas en todo el país, en las que se entrevistaron estudiantes, colegas y padres de familia, que condujeron a su nominación y posterior sometimiento a un riguroso jurado de expertos independientes. Por primera vez en la historia del premio, que cumple 19 años, los nominados son docentes y rectores públicos.

Tuve la oportunidad de apreciar las presentaciones ante el jurado. En un formato tipo TED, cada uno explicó, en menos de diez minutos, su propuesta. Luego, los jurados, documentados previamente, hacían preguntas. Los escritos y la presentación oral de los candidatos fueron preparados cuidadosamente, durante meses.  Tuvieron que escribir, varias veces, su guión, exponerlo, corregirlo, hasta convertirlo en una pieza clara y sencilla de cara al jurado.

Finalmente, los elegidos, por sus excelentes proyectos, fueron el docente Luis Miguel Bermúdez (Suba, ética) y el rector Francis Otero Gil (Manizales). Sin embargo, la calidad fue tal, que cualquiera de los finalistas hubiera podido ganar.

Me conmovieron varios tramos de las presentaciones.  Por ejemplo, cuando la profe de Ibagué, Yolanda Álvarez, ilustró su propuesta Tejiendo sueños en Castilla, en la que los estudiantes, humildes y algunos de familias desplazadas, con baja autoestima, violencia en la casa, bajo rendimiento escolar, se le midieron a leer textos de la literatura universal, a reflexionar sobre sí mismos y escribir sus autobiografías. O la del docente de ciencias naturales, de Sincelejo,  trazando estrategias para que sus alumnos de 10º y 11 comprendan, con fascinación, los fenómenos naturales.

O la del profe Salomón, Bosa, uniendo música y pensamiento crítico en ciencias sociales. O el maestro de Suba que consiguió la integración curricular, en el área de ética, de la ciudadanía sexual y el enfoque diferencial y de géneros. La joven docente de Cartago, que consiguió mejorar, con rapidez, el nivel de inglés de sus alumnos con el buen uso de las tecnologías digitales, en un país en el que el aprendizaje de lenguas extranjeras va de la mano del nivel de ingreso. Para leer los textos, breves y bien escritos, recomiendo ir a este sitio. (En youtube basta con apuntar “premio compartir” y navegar un poco para apreciar las propuestas).

¡Y los rectores! En Colombia hay poco espacio para que ellos piensen en pedagogía; su tiempo transcurre haciendo vueltas para que se les asigne el profesor de inglés que no tienen, y adelantar miles de trámites kafkianos en las secretarías muncipales o departamentales de educación, incluyendo las tutelas,  para conseguir que los planteles operen en condiciones dignas. Los finalistas del premio, sin temor, le juegan a que sus colegios sean evaluados y a tomar las medidas para mejorar la calidad de la educación. Todos exhiben, con orgullo, los datos del progreso, incluyendo su articulación con los padres de familia y la comunidad.  Uno de ellos, riñéndole al imán del narcotráfico, evitando que los chicos grandes se conviertan en raspachines y consigan entrar a la educación superior, fortaleciendo las raíces culturales andinas.

Hace rato, maestros y rectores andan metidos en la problemática de construir valores de paz, sea en San Juan de Nepomuceno o Popayán. Fácilmente pueden tener, entre sus alumnos, hijos de víctimas y victimarios, desplazados. Comprende uno, por ejemplo, por qué propuestas de danza y teatro pueden servir para que unos y otros dialoguen y se acerquen.

Si las inequidades dentro de las ciudades saltan a la vista, queda claro, de nuevo, que la brecha en contra de las instituciones educativas del campo es brutal. Grupos violentos, de nuevo cuño, están a cargo  de conservar la medalla de oro mundial en la producción de estupefacientes reclutando menores del campo y agentes del microtráfico en las ciudades. De ahí el mérito de educadores y rectores que con las uñas contribuyen a construir ciudadanos democráticos, respetuosos y productivos.

Vivimos comparando los resultados de pruebas como Pisa y solemos traer a colación a Finlandia y Singapur.  No es mala idea. Lo que poco se hace es comparar las correspondientes infraestructuras. Y, menos aún, realizar las inversiones requeridas.  La conectividad rural a internet, sólo para dar un ejemplo, es un desastre en Colombia. Se distribuyeron decenas de miles de tabletas en instituciones educativas carentes de conectividad.

Publicación original de Las 2 Orillas, republicada por autorización del autor.

Fuente artículo: https://compartirpalabramaestra.org/columnas/poderosos-maestros-y-rectores

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