Por: Asoprof.

Por: genial.guru.
El empresario Alfred Nobel, conocido por la invención de la dinamita, fue el responsable de crear el premio que lleva su nombre y que la Real Academia de las Ciencias de Suecia entrega anualmente desde 1901. Desde entonces, hasta la edición de 2019, un total de 53 mujeres (y 866 hombres) fueron galardonadas en las diferentes categorías: Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura y Paz (este último es el único que es elegido por un comité noruego).
Como homenaje a su esfuerzo y dedicación, Genial.guru recopiló datos interesantes y curiosidades de algunas mujeres que brillaron en sus disciplinas y se convirtieron en voces valientes por un mundo mejor.
Marie Curie y el Premio Nobel son prácticamente sinónimos. La polaca nacionalizada francesa fue la primera mujer en obtener esta distinción en 1903, debido a sus estudios sobre la radiación. También es la única persona que logró conseguirlo en más de una ocasión, ya que en 1911 ganó el de Química (el anterior fue de Física) por su descubrimiento de los elementos radio y polonio.
Entre las contribuciones de la científica, quien además fue la primera mujer en convertirse profesora de la Universidad de París, se destaca la construcción de máquinas de rayos X portátiles que permitieron hacer estudios radiológicos en el frente de batalla durante la Primera Guerra Mundial. Falleció a los 66 años, producto de la exposición a la radiación causada durante su trabajo.
Marie Curie y su esposo, Pierre Curie (también ganador del Nobel de Física en 1903) tuvieron dos hijas: Irène y Ève Denise. La segunda fue una escritora reconocida, mientras que la primera fue galardonada con el Nobel de Química en 1935 por lograr la síntesis de nuevos elementos radioactivos.
Estudió física y química en la Universidad de París, fue funcionaria del gobierno francés en temas de investigación científica y trabajó como asistente de su madre. Allí conoció a su esposo, Frédéric Joliot, con quien obtuvo el Nobel en conjunto. Sus estudios contribuyeron a la construcción de los reactores para obtener energía nuclear.
La chilena Gabriela Mistral recibió el Nobel de Literatura en 1945, en reconocimiento a su poesía, la cual “ha hecho de su nombre un símbolo de las aspiraciones idealistas de todo el mundo latinoamericano”. Fue la primera mujer de Iberoamérica en lograr la distinción, y la segunda persona latinoamericana tras el argentino Carlos Saavedra Lamas, quien logró el de la Paz en 1936.
La otra representante de la región en obtenerlo fue la guatemalteca Rigoberta Menchú, la cual fue premiada en 1992 por su lucha por el respeto a los derechos de los pueblos indígenas. Activista de los derechos humanos y política, fue mediadora en el proceso de paz entre el gobierno de su país y la guerrilla.
La ganadora más joven de un Nobel es Malala Yousafzai, quien recibió el de la Paz en 2014 por su lucha a favor de la educación femenina en el mundo y principalmente en su país natal, Pakistán. Antes, ese récord entre las mujeres lo tenía Tawakkul Karman. La periodista yemení lo logró en 2011, cuando tenía 32 años, por su defensa de los derechos políticos de las mujeres.
La campaña de Malala tomó revuelo internacional en 2012, cuando bajo un seudónimo empezó a escribir un blog para la cadena británica BBC sobre su vida bajo la ocupación de los talibanes. Tres años después fue atacada por ese grupo fundamentalista y, tras recuperarse, se convirtió en una representante activa de Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales.
Uno de los casos más particulares entre los ganadores del Nobel de la Paz es el de la activista birmana Aung San Suu Kyi. Ella lo recibió en 1991 “por la lucha no violenta por la democracia” de su país, gobernado en aquel entonces por una junta militar. Hubo otras dos personas que fueron distinguidas cuando estaban encarceladas: el pacifista alemán Carl von Ossietzky (1935), y el defensor de los derechos humanos Liu Xiaobo (2010).
Pero lo que convierte en peculiar a esta situación es que Aung San Suu Kyi pasó de ser aplaudida a criticada al llegar al poder de Birmania en 2016. Otros Nobel de la Paz, organizaciones de derechos humanos y líderes políticos exigieron quitarle sus reconocimientos al acusarla de inacción ante el éxodo masivo de los rohinyá, una minoría musulmana.
La segunda mujer en obtener un Nobel y la primera en lograrlo por la paz fue la baronesa austríaca Bertha von Suttner, en 1905. Se crió en un ambiente aristocrático que celebraba las tradiciones militares, pero pasó buena parte de su vida criticándolo. Esto se reflejó en su novela más famosa ¡Abajo las armas!, el cual se convirtió en un clásico del movimiento pacifista internacional.
Los problemas económicos en su familia y su negación a casarse con una persona acomodada solamente por su fortuna la llevaron a trabajar. En 1976, durante dos semanas, fue la secretaria de Alfred Nobel, impulsor del premio que lleva su apellido. Pese a que esto fue breve, ambos mantuvieron una amistad y continuaron intercambiando cartas por varios años.
Su nombre era Agnes Gonxha Bojaxhiu, pero el mundo la conoció como la Madre Teresa de Calcuta. Su trabajo humanitario en la India al atender durante más de 45 años a personas pobres, huérfanas y enfermas le valió varios reconocimientos internacionales, entre ellos, el Nobel de la Paz, otorgado en 1979.
Tras su muerte, ocurrida en 1997, el entonces papa Juan Pablo II la beatificó en 2003, proceso en el cual la Iglesia católica certifica las virtudes que tuvo una persona durante su vida. Fue el paso previo a su canonización, aprobada por el papa Francisco, acto en el que se la declaró santa.
Solamente dos mujeres obtuvieron el Nobel de Economía. La primera fue la estadounidense Elinor Ostrom, en 2009, por demostrar el éxito que pueden tener los llamados bienes comunes, aquellos controlados por comunidades o la sociedad. Derribó la teoría tradicional que afirmaba que este tipo de bienes requieren la intervención estatal o su privatización para ser bien administrados.
La segunda en lograrlo fue la francesa Esther Duflo, en 2019, por su “enfoque experimental para aliviar la pobreza global”. Asesora del expresidente de Estados Unidos Barack Obama, estudió el impacto que tienen las políticas públicas entre las familias a pequeña escala. Por ejemplo, el aumento en la vacunación de niños que produce el incentivo de ofrecer a cambio un paquete de lentejas.
Nadia Murad Basee Taha tenía 19 años cuando fue secuestrada junto a varias jóvenes por el Estado Islámico en el pueblo en el que vivía en su Irak natal. Fue esclava sexual durante varios meses hasta que logró escapar después de que su captor olvidara cerrar la puerta del lugar en el que estaba cautiva.
Ya libre, se convirtió en una voz central para denunciar los abusos cometidos en contra de su minoría, llamada yazidí, y del tráfico de personas durante la guerra. En 2018, el Comité Noruego reconoció esto y le dio el Nobel de la Paz “por sus esfuerzos para acabar con el uso de la violencia sexual como arma en guerras y conflictos armados”.
Aunque las mujeres siguen siendo una minoría a la hora de ser reconocidas con un Nobel, 2009 fue el año que más distinciones cosecharon, llevándose 5 premios. Además de la nombrada Elinor Ostrom en Economía, las bioquímicas Elizabeth Blackburn (australiana) y Carol Greider (estadounidense) se lo llevaron en Medicina por su trabajo sobre el funcionamiento de los cromosomas.
Por su parte, la química Ada Yonath (israelí) fue galardonada en la categoría Química por su estudio sobre unas partículas celulares llamadas ribosomas y la novelista Herta Müller (nacida en Rumania y nacionalizada alemana) obtuvo el de Literatura por su capacidad para describir “con la concentración de la poesía y la franqueza de la prosa, el paisaje de los desposeídos”.
Casi un tercio de los Nobel ganados por mujeres son de la Paz. En total, han recibido 17 de estas distinciones a lo largo de la historia. Destacan Jane Addams (pionera del feminismo y el trabajo social), Emily Greene Balch (figura central de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad), Betty Williams y Mairead Maguire (lideraron el proceso que terminó con el conflicto en Irlanda del Norte) y Alva Myrdal (diplomática que impulsó políticas de desarme de los países).
Otras reconocidas son Jody Williams (trabajó en la prohibición de las minas antipersonales), Shirin Ebadi (activista de los derechos de las mujeres y los niños) y Wangari Maathai (contribuyó a la democracia en su Kenia natal). En 2011 se dio un hecho inédito y tres mujeres fueron premiadas en conjunto (foto): Ellen Johnson-Sirleaf (expresidenta de Liberia, primera mujer en ocupar ese cargo en África), Leymah Gbowee (clave en la pacificación también de Liberia) y Tawakkul Karman (rostro de la llamada Primavera Árabe en Yemen).
El último Nobel obtenido en Literatura se lo llevó la polaca Olga Tokarczuk en 2018. El primero llegó 109 años antes, en 1909, y fue para la sueca Selma Lagerlöf. Entre uno y otro hay una lista de importantes autoras: Grazia Deledda, Sigrid Undset, Pearl Buck, la chilena Gabriela Mistral, Nelly Sachs, Nadine Gordimer, Toni Morrison, Wisława Szymborska y Elfriede Jelinek.
Una de las escritoras más reconocidas internacionalmente en ser galardonada fue Doris Lessing (foto), autora de El cuaderno dorado, entre otras novelas. También fueron premiadas Herta Müller, Alice Munro y Svetlana Aleksiévich, responsable del libro documental Voces de Chernóbil, el cual fue traducido a varios idiomas y se convirtió en una de las bases para los testimonios reflejados en la reciente serie de HBO.
La familia Curie aportó dos de los cinco Nobel en Química ganados por mujeres. Marie lo obtuvo en 1911; su hija, Irène, en 1935, y el siguiente recién llegó en 1964, gracias al trabajo de la británica Dorothy Crowfoot Hodgkin, quien, a través de técnicas de rayos X, logró identificar la estructura de la vitamina B12, de la penicilina y de la insulina.
Hubo que esperar un lapso grande de tiempo para que la Real Academia de Ciencias de Suecia premiara nuevamente a una mujer. Fue en 2009, a la israelí Ada Yonath, galardonada por su estudio sobre las partículas celulares llamadas ribosomas. El último se entregó en 2018, y lo recibió la estadounidense Frances Arnold (foto) “por la evolución dirigida de enzimas”.
El reconocimiento a las mujeres es menor en las ciencias duras. Al igual que en Química, en Física son pocas las científicas galardonadas con el Nobel: solamente tres, y en todos los casos fueron premios compartidos con hombres. Marie Curie lo obtuvo en 1903 junto con su esposo, Pierre Curie, y Henri Becquerel.
En 1963 se distinguió a Maria Goeppert-Mayer (foto) por proponer el modelo de capas nuclear, junto con los investigadores alemanes J. Hans Jensen y Eugene Wigner. La canadiense Donna Strickland lo consiguió en 2018 por su método para generar pulsos ópticos ultracortos de alta intensidad, en este caso, compartido con Gérard Mourou y Arthur Ashkin.
Doce mujeres fueron galardonadas con el Nobel de Fisiología o Medicina. La primera fue Gerty Cori, en 1947, por descubrir la forma en la que el glucógeno (un derivado de la glucosa) se convierte en una fuente de energía. Entre 1977 y 1988, se reconoció a Rosalyn Yalow (por el desarrollo del radioinmunoanálisis de las hormonas peptídicas), Barbara McClintock (estudió los elementos genéticos móviles), Rita Levi-Montalcini (trabajó sobre los factores de crecimiento) y Gertrude Elion (encontró importantes principios en el tratamiento con fármacos).
Desde entonces, el premio se lo llevó Christiane Nüsslein-Volhard (observó el control genético del desarrollo embrionario temprano), Linda Buck (por sus hallazgos en el sistema olfativo), Françoise Barré-Sinoussi (pionera en los avances contra el VIH), las mencionadas Elizabeth Blackburn y Carol Greider, May-Britt Moser (descubrió células que constituyen un sistema de posicionamiento en el cerebro) y Tu Youyou (responsable de una nueva terapia contra la malaria).
¿Crees que se ha realizado un progreso en el reconocimiento del aporte de las mujeres en la ciencia y la sociedad? ¿A quién nominarías para un Nobel y por qué? No dudes en compartir tu opinión con nosotros en la sección de comentarios.
Fuente de la reseña: https://genial.guru/inspiracion-mujer/15-curiosidades-y-datos-interesantes-sobre-las-mujeres-ganadoras-del-nobel-a-lo-largo-de-la-historia-1180960/
Por: María Báez.
Resumen
La comprensión del mundo en el que vivimos pasa por la comprensión del sentido de nuestra vida. Conocer la historia, el pasado, los antecesores de nos hacen pensar en la construcción de nuestro árbol genealógico, entre entramado de interrelaciones que se han dado alrededor y nos hacen parte de una historia. El árbol, llevado a un genograma fue de gran relevancia para entender las relaciones. La intencionalidad fue valorar la autobiografía como un método de reflexibilidad de la mujer y lo femenino y su vinculación con la Memoria e Identidad. La narradora, mujer de 42 años, profesional de la salud. La metodología fue bajo un enfoque interpretativo. Identificó signos como la relación con la abuela- mamá. La visión de la familia “ideal”, sustitución de un rol por otro. El corte simbólico de su relación bisabuela-narradora. Los conflictos de género de la niñez-adultez, la identificación de la pérdida y transiciones significativas.
Palabras clave: ancestralidad, árbol genealógico, memoria, autobiografía, método de reflexibilidad, género.
Abstract
The understanding of the world in which we live goes through the understanding of the meaning of our life. Knowing the history, the past, the ancestors make us think about the construction of our family tree, between a network of interrelationships that have occurred around us and make us part of a story. The tree, taken to a genogram was of great relevance to understand the relationships. The intentionality was to value autobiography as a method of reflectivity of women and the feminine and its connection with Memory and Identity. The narrator, 42-year-old woman, health professional. The methodology was based on an interpretative approach. She identified signs such as the relationship with the grandmother-mother. The vision of the «ideal» family, substitution of one role for another. The symbolic cut of his great-grandmother-narrator relationship. Gender conflicts of childhood-adulthood, the identification of loss and significant transitions.
Keywords: ancestry, genealogical tree, memory, autobiography, method of reflexivity, gender
Primeros trazados
Ver hacia dentro
En nuestro día a día es común escuchar sobre la visión que tiene la sociedad de la mujer, con sus diferentes fases y matices históricos, constructos, definiciones, y un sinfín de visiones que se tiene. Nos hemos vinculado a través de las acciones de muchas mujeres por su influencia en los movimientos, en las comunidades, por sus aportes a la sociedad y a la visibilización misma, nos hemos vinculado también con las teorías que nos hablan de nosotras, y son una especie de espejo que permite reflejarnos. Detenernos a pensar por un momento que hay aspectos de nuestras vidas actuales que son un reflejo de nuestros propios hilos de existencia, los cuales se nos han sido transferidos y transmitidos de manera consciente o no a través de la historia propia de nuestro ser.
Ciertamente, la comprensión del mundo en el que vivimos pasa por la comprensión del sentido de nuestra vida. Cuando una mujer se detiene a preguntarse: ¿qué hago yo de lo que se ha hecho de mí?, está cuestionando una subjetividad heredada, con la intención de cambiar las lecturas de una historia desde los códigos de marginación, de exclusión, de dominación, de género. Al respecto, Fornet-Betancourt (1999) plantea que el ser humano arrastra un “analfabetismo biográfico” que nos lleva a la tarea prioritaria de tomar conciencia de la necesidad de hurgar en nuestra propia estructura subjetiva:
El sujeto que somos, el sujeto que se ha hecho de nosotros, que es muchas veces un sujeto con prejuicios, es lo que realmente impide un diálogo y eso me parece una cuestión fundamental a mi modo de ver. De ahí la importancia de las preguntas planteadas: ¿Qué se ha hecho de nosotros?, ¿quién ha hecho algo con nosotros?, y sin olvidar evidentemente la pregunta: ¿qué hacemos nosotros de lo que se ha hecho de nosotros? Ése sería un paso para la autonomía (p.13).
Cada uno lleva consigo una historia, en la que la presencia de los símbolos hace posible la construcción de sentido, pues ordena la visión del mundo, y todo su sistema de representaciones, de discursos y prácticas para la realidad, lo que le permite actuar sobre ella. En este encuentro con la autobiografía, se genera un proceso de individuación, en el que Jung (1970) explica que se hacen conscientes los contenidos presentes en el inconsciente, y se abren las capas de lo conocido, se activa el arquetipo, es el camino mismo de la vida y quizá más allá (Espinoza, 2011: 72-73).
Partimos de la premisa que el ver hacia dentro y reconocer nuestros vínculos, linajes y ancestralidad desde lo femenino, es una forma de encontrarnos como mujeres, incluso nos permite entender situaciones cotidianas, conductas, procesos de salud-enfermedad, entre otros; que, al identificarlo, puede cambiar o mejorar nuestra relación con nosotras mismas y nuestro entorno. Es por esto, que esa manera de ver en la que se nos abre las posibilidades de explorarnos, es sustituida constantemente por una búsqueda de relaciones con una realidad ubicada en el supuesto ‘afuera’, dejando a un lado un tránsito generacional que marca a través de hilos de historia nuestro presente, por esta razón, que en este presente se hace indispensable reconocernos y hacer consciente de cómo ha sido nuestro trazado.
Dentro de diferentes corrientes, como por ejemplo en Terapia Gestalt, hay un concepto similar que se ha manejado como es el awareness o darse cuenta. Perls y Goodman (1951) introducen este término concediendo especial relevancia al contacto, fundamentalmente a la experiencia que se produce en la frontera-contacto en la interacción entre el organismo y el entorno. El manejo de ese darse cuenta ha despertado la toma de conciencia de procesos familiares, personales y, sobre todo, dentro de la salud y la enfermedad, en la medida que se identifiquen los momentos, historias, personas y circunstancias hay un vuelco significativo.
Como señala Shützenberger (2006) al visualizar la historia familiar de seis o siete generaciones, y colocarla en el árbol genealógico, en su contexto psico-político-económico-histórico a lo largo de los años y, darse cuenta de las repeticiones, puede bastar para crear una emoción lo suficientemente fuerte como para liberar al enfermo del peso de las lealtades familiares inconscientes. Para esta autora, “al hacer trabajar a un paciente sobre su familia, su árbol genealógico y sus secretos, a menudo consigo poner al día, en dos o cuatro horas, lo que antes tardaba diez años de diván en conseguir” (s/p).
Mi cuerpo, mi árbol
El estudio del árbol genealógico, entonces permite esa toma de conciencia de la profundidad de los vínculos que nos relacionan con nuestro sistema familiar, es decir, con nuestro propio ser y los Otros. Es por ello, que esta toma de conciencia propicia una mejora y un bienestar en todas las áreas de nuestra vida.
Para Jodorowsky (2011) hay que saber colocarse dentro del árbol genealógico de cada uno y entender no sólo es pasado, ya está vivo y presente en el interior de cada uno de nosotros:
El árbol vive en mí. Yo soy el árbol. Yo soy toda mi familia. Me tocan la pierna derecha y papá empieza a hablar, el hombro izquierdo y la abuela empieza a gritar. Cuando me adentro en mi pasado, me adentro en el de mis padres y mis antepasados. Nadie tiene problemas individuales porque toda la familia está siempre en juego. El inconsciente familiar existe (Documento en línea).
Mcgoldrick (2015), precisa que, dentro de la clasificación de árbol genealógico, se encuentran los genogramas. Estos son una representación gráfica esquematizada de aproximadamente como mínimo tres generaciones de una familia, en donde se expresa no sólo su estructura, sino también el tipo de relación biológica, legal y emocional existente entre sus miembros. Es por ello, que el genograma también permite representar la naturaleza de las relaciones sociales entre los miembros de la familia, mediante el dibujo de los trazos. Es importante establecer la biodescodificación, mediante signos preestablecidos, permite:
– Mostrar cómo los comportamientos de cada individuo están profundamente marcados por su contexto familiar.
– Relacionar la problemática actual con el drama vivido por el clan.
– Tomar conciencia de la familia que habita en cada uno de nosotros. Somos frutos de una larga cadena.
De acuerdo a Mcgoldrick, la exploración del árbol permite acceder a una información que, aunque no es visible, existe y conforma nuestra realidad actual. Esta información, a pesar de tenerla delante o accesible, nunca o poco le prestamos atención o no se ha considerado su importancia. Son muchos los caminos por los cuales las disciplinas psi y terapias llevan a un paciente a identificar su recorrido familiar. Razón por la cual, como investigadores sociales se considera que la autobiografía es un camino movilizador de la conciencia, porque más que una revisión de los fenómenos u objetos, se ocupará de la raíz y de la actualización de cada ser, y más específicamente, abordaremos la mirada introspectiva de la mujer y su historia de vida.
Por eso, es de gran importancia autoanalizarse y revisar las dimensiones simbólicas, porque es desde los símbolos en donde se constituye lo social. Los símbolos no son simples construcciones metafóricas sobre la realidad, sino que son referentes de sentido de la acción social y política; y por esta razón, pueden ser instrumentalizados, ya sea para el ejercicio del poder, así como operados para su impugnación, para insurgir contra ese. Es fundamental entonces, analizar historias de las mujeres que forman parte de los universos de sentido que construyen los seres humanos y las sociedades.
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Metodología
Tomando en consideración lo antes señalado, se plantea como intencionalidad de la investigación: Valorar la autobiografía como un método de reflexibilidad de la mujer y lo femenino y su vinculación con la memoria e Identidad. El camino metodológico recorrido fue bajo un enfoque interpretativo, como acto hermenéutico, que de acuerdo a González (2007: 99): “permite ver las interpretaciones de los sujetos sobre su realidad, entendiendo que esa realidad no es meramente captada o reflejada, sino procesada, construida y creada en los ámbitos individual, grupal y colectivo”.
Esta investigación tiene corte narrativo, razón por la cual su método es la autobiografía, teniendo gran utilidad en las ciencias sociales, según Clandinin (2007), el territorio de la investigación narrativa no cuenta con fronteras rígidamente definidas, ya que más bien se caracteriza por la intersección disciplinaria, sus proponentes la consideran epistemológicamente como una manera diferente de conocer el mundo. Es decir, el narrar o contar historias no es sólo un elemento más en todo el proceso de investigación, sino que, para esta vertiente, se constituye en «un método de investigación”.
Nada existe fuera del lenguaje mismo, y en la práctica el investigador social se ocupa de comprender y desvelar cómo las personas identifican, ordenan y confieren un sentido determinado a sus experiencias por medio de las historias creadas acerca de sí mismos, los demás y el mundo les rodea.
Lo que sabemos de la vida proviene de la experiencia, y esta se encuentra en todo momento mediada por actos genuinos de interpretación y significación. El mundo se hace más comprensible porque poseemos representaciones o visiones del mismo esencialmente narrativas, contamos historias acerca de cómo es ese mundo, qué fuerzas intervienen en él, qué valor posee para nosotros (Roscoe y Madoc, 2009:5). De acuerdo a los autores antes mencionados, el investigador social desde una orientación narrativa, dirigirá su práctica a la búsqueda de los significados a la forma el mundo es entendido subjetivamente a través de las historias, y a cómo éstas, las narraciones son poderosas herramientas de trabajo, constituyen el “soporte vital” de la identidad de las personas, al proporcionar un contexto de fondo da coherencia a sus vidas y les posibilita interpretar tanto su identidad personal como la de otras personas.
La autobiografía
Es la posibilidad de contarse en primera persona, siendo el sí mismo quien selecciona la pregunta y da la respuesta, recreando desde sus apuestas el devenir de cada ser en el mundo. Se presenta, entonces, como la posibilidad de hacer investigación de sí a través del desarrollo de procesos de concienciación, evaluación, selección de personajes, microhistorias y experiencias determinantes a la hora de estructurar una idea del sí comunicable, de lo que se es, asumiéndolo como posibilidad de conocimiento y evaluación desde el mapa que se ha sido, con el aprendizaje que ello implica (Maganto, 2010: 8).
Ricoeur (1997: 203) afirma que “no hay comprensión de sí que no esté mediatizada por signos, símbolos y textos; la comprensión de sí coincide, en última instancia, con la interpretación aplicada a estos términos mediadores”. Para esta investigación, el análisis autobiográfico del presente proyecto toma como referente teórico el modelo tríadico del signo de Peirce, ya que, permite analizar la relación del sujeto con sus signos, lo cual comporta la posibilidad de realizar un análisis cualitativo de los elementos elegidos en la autobiografía como representantes del sí mismo. Estos son en relación a sí mismo, con relación al intérprete y con relación al objeto. Es por ello que se toman tres elementos relacionales como son:
- Los entornos reticulares (contextos y estructuras de las relaciones personales que aparecen en el relato).
- La identidad y el sentido de la dinámica de la red socio-personal del Yo como una trayectoria temporal de relaciones.
- La secuencia temporal de los mismos a partir de pasajes, que establecen el salto entre temporalidades.
Narradoras
Para la fecha en esta investigación se contó con una narradora de 42 años, profesional de la salud. La entrevista fue grabada y transcrita textualmente. Garantizando la confidencialidad y respetando los principios bioéticos. Se les recomienda a las participantes no pensar en las estructuras ni constructos pre-establecidos sino que se enfoquen en ellas y su sentir.
Revisión y disertación
En este apartado, se hará la revisión discursiva y la disertación partiendo de la experiencia narrativa basados en tres elementos que se consideran fundamentales para plasmar el contenido de la autobiografía, tales como: los entornos reticulares, la identidad y sentido, y la secuencia temporal.
Entornos reticulares (contextos y estructuras de las relaciones personales que aparecen en el relato)
Constitución de su propia genealogía
Narradora:
Yo vengo de una familia disfuncional Mi madre biológica me tuvo a los 21, nunca conocí a mi papá porque era un hombre casado
La vida de mi mamá es muy compleja, es prácticamente huérfana. Su mamá la entregó al momento del nacimiento y su padre falleció cuando ella tenía 2 años
Mi bisabuela (la mamá de mi madre biológica) se convirtió en mi madre. La tía de mi mamá (que también ayudó a criarme) se convierte como otra madre para mí. Tenía dos hijos, un varón y una hembra. El varón fue como un padre para mí y la hembra mi hermana
Yo fui una niña muy consentida, cuando iba a una fiesta o algo me llevaban a comprar vestidos para que yo escogiera (…) Iba a empezar a estudiar piano. Tuve la oportunidad de crecer en un lugar culto, allí se leía, se escuchaba música clásica todos los días. Yo niña, yo armé mi familia para mí cada quien era una figura que desempeñaba su rol. Esta familia se ve truncada a los 7 años, mi bisabuela falleció cuando tenía 6 años y me cuida mi mamá Hilda, mi otra mamá
Nodos críticos:
Relación con la madre desde su nacimiento. Construcción de la familia
Entornos reticulares (contextos y estructuras de las relaciones personales):
Construcciones de roles familiares. Bisabuela es madre, tía es madre, primo es padre y tía es hermana. Familia ideal. Ausencia del padre, ausencia de la madre. Contexto: vivían en Caracas.
La familia
Madre y padre: No casados ——
Madre: abandonada (para la narradora es huérfana)
Padre: No tuvo presencia en su vida
Abuela: No tuvo presencia en su vida
Bisabuela: se encargó de la nieta (mamá biológica) y la bisnieta (narradora)
Tía de la madre: ayudó en el proceso de crianza
Hija de la tía: figura de hermana
Hijo de la tía: figura de padre (única figura masculina presente en la narración)
Tipo de familia: disfuncional
Gráfico. 1. Genograma familiar
Elaboración propia de la investigadora. Báez (2017)
Símbolo del genograma
Leyenda de relaciones emocionales
Giro discursivo de existencia.
Su familia cambia y lo considera brusco a los siete años, así como la edad específica de la trascendencia de su bisabuela. El tiempo toma importancia. La temporalidad social. Otro elemento importante que se observa es el recordar el tiempo específico en el que suceden algunas situaciones y como expresa Shützenberger (2006) se puede presentar el Síndrome del Aniversario, se trata de una carga transgeneracional inconsciente correspondiente a sucesos traumáticos no asimilados o no digeridos. Esa memoria inconsciente se transmite de generación en generación buscando nuevas oportunidades para quedar resuelta, comprendida o cerrada; pero cuando referimos al Síndrome del Aniversario es porque esa memoria está vinculada no sólo a determinadas situaciones emocionales sino a fechas, edades o eventos asociados a dolor, vergüenza y traumas en el inconsciente familiar.
Visualización de la familia según su genealogía.
La narradora al momento de compartir su experiencia que viene de “una familia disfuncional”, también señala que como su madre (la llama biológica) creció sin padre, ella también creció sin padre. [Similaridad]. El hecho de haber crecido sin madre.
Símbolo
La construcción de su propia familia, la familia ideal. Como señala Jung (1970), cada uno lleva consigo una historia, en la que la presencia de los símbolos hace posible la construcción de sentido, ya que permite ordenar la visión del mundo, y todo su sistema de representaciones, de discursos y prácticas para la realidad, lo que le permite actuar sobre ella (Espinoza, 2011: 72-73).
La presencia simbólica de la construcción de familia es muy significativa. Olivé (2014) plantea la “sensación de unidad, de pertenencia” que puede darse por infinidad de criterios que abarcan desde los biológicos a los sociales y que no son excluyentes: se puede pertenecer a varias “familias” al mismo tiempo. Los significados de Familia, nos damos cuenta de que el problema radica en el juicio que hacemos sobre “cómo es”, tenemos una idea preconcebida de los roles y del tipo de interacciones que debe haber entre los diferentes miembros.
Para esta narradora, como lo menciona en su historia, la importancia de la constitución familiar la llevó a situar diferentes roles a los diferentes miembros de su familia. En el transcurso de la entrevista, ella iba dibujando su propia familia al momento que manifestaba que cuando era chiquita “era muy imaginativa con su familia”, en la conversación mencionaba que sentía ese vacío por la construcción de su familia, lo que llaman Perls y Goodman (1951) el awareness o el darse cuenta.
Identidad y sentido de la dinámica de la red socio-personal del Yo como una trayectoria temporal de relaciones
Mi mamá biológica me dice que como ya se acercaba el aniversario de la muerte de su mamá que me dejen venir a Valencia y que así estaba más desocupada (mi mamá Hilda estaba hospitalizada y quien era mi hermana la estaba cuidando). Yo recuerdo la última vez que la vi, fue en la ventana del hospital. Ella (mamá Hilda) se asomó, yo la vi y la saludé. Al día siguiente me vine con mi mamá biológica a Valencia. Pero resulta que ese momento se convirtió en un gran sufrimiento. Ella tenía toda una mudanza preparada para el Estado Carabobo y no le había dicho a nadie. Esas semanas se convirtieron en años, en años de maltrato. Yo duré un año sin ver a mi otra familia que yo había construido que me tenían consentida, que yo tenía no sé cuántas muñecas. Una niña que es feliz y de repente que le digan que te vienes de viaje con una maletica para siete días y resulta que esa ropa se tiene que transformar para el resto de tu vida. Y que una niña que vive en un hogar de adultos (yo sabía hacer algunas cosas, pero me bañaban, me peinaban, tenía el pelo larguísimo puro rulo y se me enredaba con facilidad). Ella me trae, no les dice nada a ellos y fue como que me desaparecía de sus vidas, más nunca supieron de mí.
Nodo crítico:
Transición de una familia a otra. El cambio visto desde la mirada de una niña de seis años. El engaño y desprendimiento. Dejar a la familia construida. Relación con la mamá Hilda y con la hermana. Madre biológica
Giro discursivo de existencia:
Pasar de ser una niña feliz con las personas queridas a tu alrededor para un nuevo espacio que se desconoce. La pérdida se hace presente, desde la despedida de la que había ayudado a la crianza y era considerada madre a la pérdida de cotidianidad de niña, la pérdida de la infancia. El ocultamiento también es un factor fundamental en ese proceso de cambio y transición.
Simbología:
Las muñecas, la ropa, la maleta, la ventana, el cabello largo. La bisabuela que la peina
La secuencia temporal de los mismos a partir de pasajes, que establecen el salto entre temporalidades
Otro episodio que te quiero contar y esto podría explicar por qué hoy día soy tan fastidiosa con mi cabello, porque para mí el cabello tiene justamente como una simbología, tiene una historia.
Después que no me sabía peinar bien el cabello y eso a mi mamá biológica no le gustaba, le molestaba y un día, por no peinarme bien el cabello como ella decía llevaron a mi hermano a una barbería y ella le dijo al señor que me pasara la máquina, y me pasaron la uno y luego después de tener el cabello súper largo bueno quedé como un lápiz sin goma, eso fue un episodio duro.
Nodo crítico:
Corte simbólico de la abuela
Entornos reticulares (contextos y estructuras de las relaciones personales):
La narradora señaló a lo largo de su historia, que su bisabuela la peinaba constantemente cuando estaba niña, era la forma de conexión con ella y siempre estaba pendiente de su cabello.
Giro discursivo de existencia:
La experiencia de que su madre biológica le cortara el cabello, simbólicamente (y así lo siente la narradora) fue el terminar con la relación de la abuela a quien la narradora consideraba su madre.
Simbología:
El cabello y el corte. El cabello representa un símbolo de femeneidad, en muchas culturas, el cabello largo representa belleza, especialmente en las niñas. La narradora al momento de contar esta parte de su vida, la conmoción fue inevitable, durante su discurso y posteriormente en el proceso de reflexión, visualizaba su fuerte relación con su abuela que era (para la narradora) quien la había salvado. El sentimiento de que la había mutilado la invadió, y autores como Foucault señalan el castigo dentro de lo que él llamó la producción de «cuerpos dóciles». Para esto, se requiere que una coerción ininterrumpida se dirija a los mismos procesos de la actividad corporal, esta «microfísica del poder» fragmenta y parcela el tiempo del cuerpo, su espacio, y sus movimientos (Foucault, 1979: 28). En diferentes culturas, y disciplinas, el cuerpo es lo real, lo simbólico y lo imaginario, el hacer consciencia de esto en la vida de cada uno de los individuos representaría ese “abrir los ojos”, para identificar ciertas conductas que se tienen en esa trayectoria temporal de relaciones.
Reflexiones finales
En esta propuesta inicial, la autobiografía fue abordaje de suma importancia para adentrase al mundo de las relaciones externas y de las internas. En esta primera experiencia, la narración vivida fue un elemento de gran trascendencia ya que pudo ubicar a los momentos, las personas, los espacios, las relaciones y a la persona misma dentro y fuera de su propia narración, la interpelación de las palabras. Es por ello, que la autobiografía sí representa un método de abordaje para la reflexividad, ya que es un vehículo para el darse cuenta, no como vehículo en terapias (que ha sido su uso frecuente), sino como una representación de la práctica social de existencia.
A través de ella se pueden extraer aspectos de género, roles y estereotipos, signos y símbolos, relaciones sociales:
- La posibilidad de contarse en primera persona.
- Muestra transiciones y vínculos entre unos acontecimientos y otros.
- Se dan detalles sobre el tiempo, los espacios, los motivos, planes, estrategias, la capacidad y habilidad para afrontar o manejar los acontecimientos.
- Permite identificar los acontecimientos de acuerdo con la perspectiva de mundo del narrador.
- Se desarrolla en torno a núcleos temáticos que son considerados relevantes para el narrador (para entender cómo los acontecimientos fueron vividos e influyeron en las acciones tomadas).
- Permite acceder a acontecimientos, personas, lugares, que aunque el narrador no exprese manifiestamente su integración directa, se conectan con otros hechos.
- Contextualización e integridad narrativa que permite obtener coherencia informativa difícilmente alcanzable de otro modo.
Referencias
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Espinoza, H. (2011). El héroe que llevamos dentro. Cómo y para qué somos como somos los venezolanos. Valencia: Dirección de Medios y Publicaciones, Universidad de Carabobo.
Fornet-Betancourt, R. (2009). Interculturalidad en procesos de subjetivización. Reflexiones de Raúl Fornet-Betancourt. México, D.F: Consorcio Intercultural
Foucault, M. (1979) Vigilar y castigar. El nacimiento de la prisión. 2da ed. México: Siglo XXI.
González M, J. (2007). Historias de Vida y Teorías de la Educación: Tendiendo puentes. Encounters of Education, v8, pp. 85-107.
Jodoroswky, A. (2011) Metagenealogía El árbol generalógico como arte, terapia y búsqued del yo esencial. México: Siruela
Jung, C.G. (1970). Arquetipos e inconsciente colectivo. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica
Maganto, C. (2010) Utilidad clínica de la autobiografía. Revista de Psicoterapia, 2010, 21(82-83): 83-105
Mcgoldrick, M. (2015). Genograma en la evaluación familiar (Terapia Familiar). España: Gedisa.
Olivé, T. (2014). Terapia Gestal. Obtenido de http://terapiasgestalt.es/familia-el-ideal/
Ricoeur, P. (1997). Narratividad, fenomenología y hermeneútica. Madrid: Universidad Autónoma de Madrid.
Roscoe, K. D. y Madoc, I. (2009). “Critical social work practice a narrative approach”. International Journal of Narrative Practice, núm 1(1), pp. 4-13.
Perls F., Hefferline R.; Goodman P. (1951) Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento de la personalidad humana. Los libros del C.T.P.
Shützenberger, A. (2006). Ay, mis ancestros. http://www.archetipos.com/wp-content/uploads/2014/10/Ay-mis-abuelos.pdf.
Fuente del artículo: http://servicio.bc.uc.edu.ve/multidisciplinarias//estudios_culturales/num21/art01.pdf
Ante el generalizado descontento social que trasciende fronteras, es pertinente un tentativo análisis sumario de las causas medulares del malestar social, que estimula manifestaciones de descontento popular, respecto a los resultados y obligaciones del ejercicio del poder público.A grandes rasgos, el modelo económico-político colombiano, similar al de muchas naciones en desarrollo, corresponde a políticas definidas y orientadas desde los centros de poder económico mundial, con objetivos exclusivos de rentabilidad y acumulación de capital. Con el tiempo, esos modelos económicos han demostrado ser responsables del precario desarrollo industrial, tecnológico, científico, de la concentración de la riqueza y el poder económico y de la creciente inequidad socioeconómica, en las naciones de bajo desarrollo y crecimiento.
Esa estructura de poder político y económico, instrumentada y mantenida desde los órganos del poder público y coadyuvada por la codicia de los usufructuarios del poder, cuenta con la complicidad y tolerancia de amplios sectores de la sociedad, que estimulados por el apetito de tenencia de bienes y poder, han propiciado la corrupción y la descomposición moral y ética del poder, hasta alcanzar dinámicas que se tornan incontenibles.
Las dinámicas de la corrupción, ocasionaron el colapso de los partidos políticos, la descomposición moral generalizada del poder público y de las costumbres ciudadanas y el rezago del desarrollo socioeconómicamente equitativo. Así se cocinó el caldo de cultivo del malestar social, que se expresa en protesta social.
La corrupción es más dañina y destructiva que el accionar de las organizaciones guerrilleras, organizaciones criminales y de delincuencia común, juntas. Sus efectos castigan proporcionalmente con mayor intensidad a los ciudadanos de menores ingresos y garantizan el despilfarro del presupuesto, el crecimiento del déficit fiscal y consecuencialmente el incumplimiento de las obligaciones político-sociales del Estado.
El origen y existencia de las organizaciones criminales de cuello blanco, de toda condición y especificidades, tienen relación directa con la irresponsabilidad y debilidad institucional y el modelo socioeconómico-político. La inequidad socioeconómica e injusticia social, son crecientes, como la corrupción.
Organizaciones no gubernamentales, señalan cifras billonarias robadas del presupuesto público, cada año. Investigaciones comprueban algunas. Pero el poder institucional, no quiere entender la gravedad de esos crimenes, ni quiere articular procedimientos, para derrotar el flagelo.
Los resultados del ejercicio del poder en general, en todos los niveles, no corresponden con las necesidades del desarrollo, la inversión y las expectativas de mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidad, en general.
Esos resultados se reflejan en el desorden social, la pobreza y la miseria, el desempleo y subempleo, la inseguridad ciudadana y el subdesarrollo económico industrial, la impunidad, inoperancia, laxitud y corrupción del aparato judicial.
En ese caldo de cultivo se nutren los Carteles de la Toga, del Soat, de la compra venta de fallos judiciales entre exmagistrados, jueces y abogados corruptos, carteles de la contratación y de pensiones, de los medicamentos e Invima, del papel higiénico, de la salud, de la hemofilia, de Cajas de Compensación Familiar, de los alimentos escolares, la contratación pública etc., etc. Se pudrió la sal.
Los resultados de las investigaciones son cosméticos o ridículos. Lo robado, robado se queda.
Muchos hechos que investiga la Fiscalía y la Corte Suprema, sobre asaltos a los recursos público, enriquecimiento ilícito, lavado de activos, manipulación del ordenamiento legal, etc., la mayoría duermen en los anaqueles, porque la precariedad institucional, la venalidad y corrupción torpedean los procesos y evitan resultados en derecho.
Los delincuentes responsables de tantos hechos de corrupción, han gozado y gozan de la impunidad en el sistema de justicia y complicidad social, de manera que no pocos terminan convertirlos en personajes admirados, mientras se apropian y disfrutan de lo que legítimamente le correspondía y corresponde a millones de ciudadanos necesitados y excluidos.
Los criminales de cuello blanco, jueces, abogados y cómplices, deben ser condenados a penas que correspondan a la gravedad de los delitos y excluidos por ley y sumariamente, de todo lo oficial y del ejercicio profesional. Pero eso no ocurre en Colombia. Quienes deben tomar esas decisiones, evitan tomarlas. Prefieren proteger intereses y mantener la anarquía del poder. Ese tipo de decisiones nunca las aprueba el Congreso, ni el gobierno lo exige.
Pues esa es la realidad nacional y las condiciones, hechos y resultados del ejercicio del poder, que generan el justo descontento social, la protesta y la crisis socioeconómica y moral del estado y la sociedad, condiciones que tipifican un estado fallido.
Colombia permanece ante la cruda realidad de que cada gobernante resulta peor que el anterior, con muy pocas excepciones.
Fuente del artículo: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=262655
Por: Contrapique.
Distintos colectivos de fotógrafas y fotógrafos se pronuncian sobre las últimas protestas en Chile, Bolivia y Ecuador. Coinciden en la necesidad de tomar una posición clara frente a las luchas, no solo tras el lente, sino también en la problemática:
COLECTIVO LAS NIÑAS (Chile): Deberíamos partir por aclarar que el hecho de considerarte mujer no te transforma en una aliada


Nuestra posición desde un principio ha sido apoyar y sumarnos a este estallido social, no solo como fotógrafas, también como ciudadanas. La desigualdad en Chile es enorme, una bomba de tiempo que iba a estallar en cualquier momento y de la que nosotras no estamos ajenas. El sistema neoliberal que impera en Chile ha logrado dominar a la población a través del endeudamiento, como los sueldos no alcanzan para llegar a fin de mes ni para solventar derechos sociales como educación, salud y vivienda, las personas terminan endeudadas y sometidas a un sistema del que es muy difícil salir, aguantando numerosos abusos que van desde las malas pensiones, condiciones laborales indignas, cobros indebidos de servicios, entre otras.
En las manifestaciones que se han realizado en la plaza de La Dignidad hemos encontrado un espacio de solidaridad, muy opuesto a lo que transmite la televisión chilena. Puedes ver personas regalando comida y agua para recuperar fuerzas y seguir en la lucha. Otras que te prestan auxilio cuando la represión se vuelve más fuerte, rociando líquidos que te ayuda a soportar los químicos de las lacrimógenas. También existen grupos que se han organizado y reparten lentes de seguridad, ya que la policía se ha empeñado en disparar a los ojos, dejando, hasta la fecha, a más de 240 personas con daños oculares.
Finalmente es el pueblo el que cuida del pueblo, rompiendo la brecha del individualismo por un bien colectivo.
Quizás deberíamos partir por aclarar que el hecho de considerarte mujer no te transforma en una aliada. Por mencionar un ejemplo, la ministra de la Mujer y Equidad de Género Cecilia Plá, no se ha pronunciado ni ha tomado ninguna posición ante las violaciones y abusos que han sufrido mujeres y disidencias sexuales en las manifestaciones, pero si lo hizo cuando atacaron una carabinera. Existe una distinción de clase y procedencia, este actuar sistemático, en el que hay vidas que importan más que otras han llevado al pueblo a levantarse contra el 1% más rico, que además son los que gobiernan este país.
Esta revolución se ha desarrollado en múltiples sectores compuestos por grupos diversos, en las manifestaciones puedes encontrar feministas, barras bravas, tercera edad, pueblos originarios, estudiantes y muchos más. En ese sentido es transversal, no podemos encasillar a las mujeres en un papel específico, si podemos destacar que se mantienen demandas que hace años se vienen trabajando y que tienen directa relación con las mujeres, como es el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito.
El abuso de la fuerza policial en las manifestaciones ha violado nuestros derechos humanos, dando como resultado heridas graves en mas de 2.000 personas y 23 muertes confirmadas. La violencia sexual también se ha utilizado como mecanismo de represión siendo mujeres las principales víctimas. Se han reportado más de 90 casos de abusos como tocaciones, desnudamiento y violaciones.
Uno de los casos mas emblematicos, donde la violencia patriarcal quedó en evidencia fue el caso de Daniela Carrasco, conocida como “La mimo”, quien fue encontrada ahorcada en un sitio eriazo de su población, la ultima vez que fue vista con vida estaba siendo arrestada.
WARMI PHOTO (Bolivia): Las mujeres ahora más que en anteriores marchas tuvieron y tienen mucha presencia
Nuestra posición desde un principio ha sido apoyar y sumarnos a este estallido social, no solo como fotógrafas, también como ciudadanas. La desigualdad en Chile es enorme, una bomba de tiempo que iba a estallar en cualquier momento y de la que nosotras no estamos ajenas. El sistema neoliberal que impera en Chile ha logrado dominar a la población a través del endeudamiento, como los sueldos no alcanzan para llegar a fin de mes ni para solventar derechos sociales como educación, salud y vivienda, las personas terminan endeudadas y sometidas a un sistema del que es muy difícil salir, aguantando numerosos abusos que van desde las malas pensiones, condiciones laborales indignas, cobros indebidos de servicios, entre otras.
En las manifestaciones que se han realizado en la plaza de La Dignidad hemos encontrado un espacio de solidaridad, muy opuesto a lo que transmite la televisión chilena. Puedes ver personas regalando comida y agua para recuperar fuerzas y seguir en la lucha. Otras que te prestan auxilio cuando la represión se vuelve más fuerte, rociando líquidos que te ayuda a soportar los químicos de las lacrimógenas. También existen grupos que se han organizado y reparten lentes de seguridad, ya que la policía se ha empeñado en disparar a los ojos, dejando, hasta la fecha, a más de 240 personas con daños oculares.
Finalmente es el pueblo el que cuida del pueblo, rompiendo la brecha del individualismo por un bien colectivo.
Quizás deberíamos partir por aclarar que el hecho de considerarte mujer no te transforma en una aliada. Por mencionar un ejemplo, la ministra de la Mujer y Equidad de Género Cecilia Plá, no se ha pronunciado ni ha tomado ninguna posición ante las violaciones y abusos que han sufrido mujeres y disidencias sexuales en las manifestaciones, pero si lo hizo cuando atacaron una carabinera. Existe una distinción de clase y procedencia, este actuar sistemático, en el que hay vidas que importan más que otras han llevado al pueblo a levantarse contra el 1% más rico, que además son los que gobiernan este país.
Esta revolución se ha desarrollado en múltiples sectores compuestos por grupos diversos, en las manifestaciones puedes encontrar feministas, barras bravas, tercera edad, pueblos originarios, estudiantes y muchos más. En ese sentido es transversal, no podemos encasillar a las mujeres en un papel específico, si podemos destacar que se mantienen demandas que hace años se vienen trabajando y que tienen directa relación con las mujeres, como es el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito.
El abuso de la fuerza policial en las manifestaciones ha violado nuestros derechos humanos, dando como resultado heridas graves en mas de 2.000 personas y 23 muertes confirmadas. La violencia sexual también se ha utilizado como mecanismo de represión siendo mujeres las principales víctimas. Se han reportado más de 90 casos de abusos como tocaciones, desnudamiento y violaciones.
Uno de los casos mas emblematicos, donde la violencia patriarcal quedó en evidencia fue el caso de Daniela Carrasco, conocida como “La mimo”, quien fue encontrada ahorcada en un sitio eriazo de su población, la ultima vez que fue vista con vida estaba siendo arrestada.
WARMI PHOTO (Bolivia): Las mujeres ahora más que en anteriores marchas tuvieron y tienen mucha presencia

Nuestra posición en medio de todo este conflicto es compleja, al igual que la situación que está aconteciendo en el País. Existió un cambio constante en los discursos que se manejaron y que iniciaron esta convulsión social. Desde nuestra reflexión, no hay una lectura clara de los hechos.
El papel de la mujer en esta confrontación social, es de ícono de organización y lucha. Las mujeres en las calles siempre son combativas, defensoras y trabajadoras.
En los espacios de poder, aún no entendemos el proceder de la autoproclamada Presidenta de Bolivia, tiene creencias e ideologías muy diferentes a las representativas de un estado laico, y esperamos que su estancia sea solo transitoria porque está provocando más confrontación y rabia en la sociedad civil.
La represión por parte de las fuerzas del orden al principio no fue tan violenta en relación a su accionar general, pero a medida que pasaban los días se pudo observar que la represión no distinguía género. Las mujeres ahora, más que en anteriores marchas, tuvieron y tienen mucha presencia, en un inicio protagonizada por las citadinas pero cuanto más fuerte se ponían los enfrentamientos, también por las mujeres indígenas, quienes nunca dejaron de estar ni de combatir.
Sobre los medios:
Hay mucho ataque a la prensa por ambos “bandos” no solamente porque cada quien quiere que su postura sea la verdad. Los datos que nos llegan de ciertos lugares no son ciertos, lo comprobamos luego cuando logramos acceder. Hay mucha guerra psicológica, los medios están amenazados y están perdiendo la brújula, su objetivo tendría que ser informar y buscar la solución a este conflicto. Como medio independiente, no podemos tomar una postura; tratamos de acercarnos a las personas de formas que los grandes medios no lo hacen, porque en ambos bandos hay gente que sufre, que es agredida y que no entiende en qué momento se vieron inmiscuidas en toda esta guerra política que ha sacado lo peor de la población.
CONTRAPIQUE (Ecuador): Ante la represión, las mujeres del pueblo no se doblegaron, permanecieron firmes en la lucha



La convulsión social en distintos puntos de Latinoamérica nos deja grandes enseñanzas, como documentalistas, no solo en la práctica fotográfica, sino también en la acción en la calle. Es importante recalcar que existe un movimiento de fotógrafas en el continente que se va fortaleciendo y más en estos contextos, y no es que antes no existió, ha existido siempre, pero ahora se empieza a visibilizar más. Entre medios independientes y populares hubo mucha camaradería, cuidado mutuo a pesar de no conocernos, se entretejieron lazos de cooperación, aunque sea momentánea.
Por otro lado, en Ecuador, la cobertura nos presionó para estar en primera línea entre compañeras y compañeros, estar al frente, no solo ser testigos de todo lo que ocurría sino participar directamente, las posiciones quedaron en evidencia y eso nos enriquece. Fue claro diferenciar entre quienes tomaron el lado de los sectores populares que estaban protestando y quienes decidieron maquillar la realidad.
En cuanto al papel de la mujer en la lucha, el estallido social evidenció las diferencias entre las posiciones de las mujeres. No existe una sola, existen diversas agendas e identificarlas es un gran paso. Por un lado, las asambleístas y quienes ostentan espacios de poder como Cynthia Viteri Alcaldesa de Guayaquil o María Paula Romo Ministra de Gobierno, apoyaron o dirigieron la represión directa a las mujeres de los sectores populares; su agenda es claramente la de la burguesía enmarcada en la institucionalidad. Por otro, quienes llamaban a la paz y a apagar la lucha, mujeres que no tienen una comprensión integral de la realidad y cuya posición refuerza la de las élites del país. Y están las mujeres del pueblo, estudiantes, obreras, campesinas, asalariadas que se ven claramente afectadas por las medidas que se intentaban imponer y ante las cuales levantaron su voz y puños, quienes comprenden — muchas de manera espontánea- que violento es el sistema y que la lucha es la respuesta.
En una sociedad capitalista imperialista y patriarcal, las formas de opresión a la mujer se intensifican y más en países como los nuestros donde perduran rasgos semifeudales y semicoloniales. La represión directa en las calles fue evidente, se violaron todos los protocolos, garantías mínimas que da la propia legalidad burguesa; nos llena de rabia los casos de violaciones, hostigamiento sexual, las heridas y las detenciones extrajudiciales, pero no nos sorprenden, en momentos así el Estado se muestra como tal, un aparato de dominación de clase que tiene el monopolio de la violencia para oprimir a las clases subalternas. A pesar de ello, las mujeres del pueblo no se doblegaron, permanecieron firmes en la lucha, y eso es por demás digno de subrayar.
Fotografías y texto : Colectivo Las Niñas (Chile), Warmi Photo (Bolivia) y Contrapique (Ecuador) (Octubre — Noviembre, 2019)
Fuente de la reseña: https://medium.com/@contrapiqueec/fot%C3%B3grafas-y-el-papel-de-la-mujer-frente-a-los-estallidos-sociales-en-latinoam%C3%A9rica-c0c43feca2e
Por: mujeresconciencia.
Una de las limitaciones para que más niñas quieran seguir una carrera científica es la falta de referentes femeninos en estos campos. Con el objetivo de acabar con este hándicap, el Museo de Ciencias Universidad de Navarra presenta el proyecto “La mujer en la ciencia”: una serie de animación que narra, a través de pequeños videos y en un tono divulgativo, la biografía de científicas relevantes en su campo pero que resultan desconocidas para el público general.
Las ilustraciones y la animación del vídeo de este proyecto son del profesor de bioquímica Iñigo Izal Azcárate y la narración en voz en off corre a cargo de la periodista Eva Lus (Radio Universidad de Navarra). También colabora en esta serie de animación el grupo Women for Science and Technology y diferentes personas expertas asesoran en la elaboración de los guiones de las distintas biografías.
Iremos añadiendo los videos a medida que vayan apareciendo.
De momento, las protagonistas de estas historias son la microbióloga Alice Catherine Evans (1881-1975), la enfermera y estadística Florence Nightingale (1820-1910), la bióloga y divulgadora Rachel Louise Carson (1907-1964), la astrónoma Cecilia Payne-Gaposchkin (1900-1979), …
Edición realizada por Marta Macho Stadler
Fuente del documento: https://mujeresconciencia.com/2019/11/19/serie-de-animacion-la-mujer-en-la-ciencia/?fbclid=IwAR3HEyeABAdxmr3kq67VkhSPTGl21xCKJbTtre-1lSggIUHMuzowipfjnyA
Por: Claudia Korol.
Adriana Guzmán integra el Feminismo Comunitario Antipatriarcal de Bolivia y Feministas de Abya Yala. Se reconoció en esa lucha con otras compañeras en la Guerra del Gas en 2003, por eso suele decir que aprendió en la calle de qué se trata el patriarcado y por qué el feminismo es una herramienta fundamental para crear otras formas de vida. Ahora mismo resiste el avance de las milicias que festejaron la quema en la plaza pública de la whipala, la bandera de los pueblos originarios, un gesto de una violencia simbólica tal que es difícil nombrarlo sin que el corazón se parta. En este diálogo caracteriza al golpe de Estado, llama a enfrentarlo y a apoyar las acciones de la resistencia.