Argentina: Educar en la ética de lo sustentable

Pagina 12/ Abril 2016/ La transformación de un espacio de cemento en uno con vegetación es una experiencia inédita en una escuela de la ciudad. Comenzó como investigación de Geografía, se presentó a un programa del Conicet y fue seleccionado. La están terminando.

Por Victoria Arrabal*

Con el propósito de educar en una ética de la sustentabilidad, un grupo de profesores impulsaron la construcción de una terraza verde a escala en el edificio del Instituto Politécnico Superior «General San Martín» de la Universidad Nacional de Rosario. Se trata de la transformación de un espacio de cemento en uno con vegetación que contribuya a una mejora urbana y ambiental. La propuesta involucró a estudiantes de los cursos superiores del nivel secundario y de la tecnicatura en construcción, constituyéndose en una experiencia inédita en una institución de educación pública de la ciudad.

El proyecto comenzó con un trabajo de investigación de la materia Geografía sobre las terrazas verdes como una forma de mitigar el cambio climático y las islas de calor. Luego se presentó en un programa del Conicet que financiaba propuestas de desarrollo tecnológico con inclusión e impacto social y resultó seleccionado entre varias escuelas del país. De esta forma y gracias también al aporte de la Cooperadora del Instituto, el año pasado empezó a realizarse y actualmente se encuentra en la última etapa.

El tipo de terraza verde que se construyó es extensiva ya que posee un mínimo mantenimiento, no aporta mucha sobre carga a la estructura, y la vegetación puede subsistir con el agua de la lluvia. Asimismo, posibilita el esparcimiento de todos los que forman parte de la institución.

La metodología utilizada incluyó la evaluación de las condiciones para instalarla, por lo que se testeó el área en estudio, con instrumentos de medición de temperatura superficial como la cámara termográfica. La tarea se desarrolló en la superficie exterior y en el interior del local, con el fin de compararlas con otras mediciones, una vez finalizada.

Además, se registró la evolución diaria de temperatura y humedad, tanto en el exterior como en el interior, a través de dispositivos electrónicos «data logger», cedidos por el Instituto de Mecánica Aplicada y Estructuras de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNR.

Dado que los docentes trataron de promover en los alumnos una nueva conciencia no sólo en el objetivo final sino en cada etapa del proyecto, algunos materiales se consiguieron a través del recupero de otros, como por ejemplo cartón reciclado o embalaje de telgopor.

El equipo de trabajo recibió asesoramiento de la Escuela de Jardinería de la Dirección de Parques y Paseos de la Municipalidad de Rosario acerca del tipo de plantas, arboles y césped que convenía colocar así como de su cuidado y mantenimiento, actividad que se llevará a cabo durante el actual ciclo lectivo.

Esta construcción bioclimática también da lugar a la investigación y lectura de otros servicios ambientales, como medir el retardo del escurrimiento de aguas pluviales, la generación de hábitat de especies nativas o migratorias, entre otros. «El proyecto así implementado conforma un dispositivo que permitió articular la teoría y la práctica, con una finalidad pedagógica, técnica y de educación ambiental», expresó la profesora Nélida Skindzier, magíster en Medio Ambiente y coordinadora del Departamento de Ciencias Humanas y Naturales del Politécnico.

«La meta no sólo es mejorar el hábitat de la escuela y del medio ambiente de la ciudad, sino también promover iniciativas de desarrollo urbano sostenible, propiciar un aprendizaje en los valores de solidaridad y compromiso proactivo, difundir en foros y generar actividades abiertas a la comunidad», afirmaron los docentes del Politécnico que esperan se replique la experiencia en otras instituciones.

Finalmente resaltaron que «la construcción a gran escala de estos espacios verdes ayuda a disminuir el calentamiento global y el efecto de islas de calor, lo que presenta un beneficio para el medio ambiente de la ciudad de Rosario»

El trabajo fue coordinado por Skindzier, los arquitectos César Altuzarra, Gustavo Bercovich y Nora Díaz, del Departamento Construcciones, las profesoras de Biología, María Fernanda García y de Historia, María Pía Martín y varios estudiantes, entre ellos Catalina Angelone, Santiago Ghione y Mauro Cucchiara.

*Dirección de Comunicación de la Ciencia de la Universidad Nacional de Rosario.

 

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