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El futuro de las Escuelas Normales Públicas

 Juan Carlos Miranda Arroyo

Una de las columnas de soporte estructural del Sistema Educativo Mexicano, está constituido por la red nacional de escuelas normales, que es un conjunto de instituciones encargadas de la formación inicial de profesores y profesoras de la escuela pública básica (Preescolar, Primaria y Secundaria; así como de otras modalidades o formas educativas). Junto con esta red, los Centros de Actualización del Magisterio y las unidades de la Universidad Pedagógica Nacional, integran la amplia red nacional de instituciones públicas encargadas de la formación de profesionales de la educación.

Reducir los recursos financieros que el Estado mexicano regularmente les otorga, representa una amenaza para poner en práctica acciones específicas para el fortalecimiento y la transformación de dichas instituciones educativas. Esto en el contexto del presupuesto (año fiscal) que ejerce la Secretaría de Educación Pública (SEP), para el ejercicio, operación y desarrollo de este y otros subsistemas formativos.

Frente al hecho consumado, por la Cámara de Diputados federal, de recortar el presupuesto destinado a dichas instituciones formativas públicas, se han producido múltiples reacciones en contra de esa medida.

Por su importancia, y porque se trata de un documento de actualidad y urgencia, reproduzco a continuación el contenido del pronunciamiento que ha circulado, desde ayer, en redes sociales digitales, del Consejo Nacional de Autoridades de Educación Normal (CONAEN):

“Lamentamos mucho que, tanto las Diputadas como los Diputados, hayan decidido lo que en toda la historia del normalismo no había ocurrido. Hemos leído el dictamen de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública ya aprobado, y nos damos cuenta que no se ha reconsiderado nuestra justa petición de reasignación de recursos para las 265 Escuelas Normales Públicas.

“Entendemos la cuesta económica que dejará la pandemia de la COVID-19, sin embargo, también nos parece que lo que se menciona en la reforma Constitucional del artículo tercero, que ustedes mismos aprobaron (en 2019); la Estrategia Nacional de Mejora de las Escuelas Normales, cuyas acciones fueron consensuadas por un Congreso de Delegadas y Delegados; lo mencionado en la Ley General de Educación; han quedado en letra muerta. Estamos ante una verdadera incongruencia entre lo legislado y lo presupuestado.

“Las más de 300 acciones que incluyen el replanteamiento curricular, la profesionalización, la transformación de las Escuelas, no se realizarán el próximo año. Será muy difícil también, que las maestras y maestros, las y los estudiantes, el Congreso Nacional de Delegadas y Delegados, y las organizaciones magisteriales y estudiantiles, no se sientan traicionadas.

“Escuchamos pronunciamientos de Senadoras y Senadores, de Diputadas y Diputados, el dictamen de la Comisión de Educación, en el sentido de que se reconsideraría el presupuesto de las Normales. Lamentablemente no fue así.

“Con claridad apoyamos la propuesta para que los recursos llegaran con celeridad y directamente a los beneficiarios; sin embargo, nuestra voz y la de muchos y muchas no fue tomada en cuenta.

“Esperamos, que todavía estén a tiempo de reflexionar sobre el presupuesto para las Escuelas Normales Públicas. Como ustedes saben, anualmente se les otorgan 440 millones de pesos, que en porcentaje para el presupuesto de egresos de la Federación es mínimo, pese al trabajo y al significado que tiene en este país la formación de maestras y maestros.

“Las Escuelas Normales Públicas de México, se pronunciarán por esta injusticia que deja al normalismo sin posibilidades de un cambio y transformación verdadera.” Firma el documento el Mtro. Edwin Noel Morales Leguizamo, por la junta de coordinación nacional de la CONAEN.

Queda claro que los recursos financieros para la operación esencial de las escuelas normales públicas (sobre todo para pagar salarios del personal académico y administrativo), continuará sin quebrantos; sin embargo, los recursos financieros destinados a la puesta en práctica de proyectos de fortalecimiento y transformación en distintos rubros de las escuelas normales, quedarán reducidos en alrededor de un 80 por ciento, si tomamos como base el presupuesto que se había diseñado para esos mismos rubros o partidas presupuestales en los dos años anteriores.

¿Tendrán la misma suerte el CAM y la UPN? ¿Cómo se podrán transformar estas instituciones clave del sistema educativo mexicano, si no se cuenta con los recursos financieros, previamente planificados, para tales fines?

Así, las diferentes comunidades educativas vinculadas orgánicamente con el normalismo y con las instituciones formadoras de profesionales de la educación, se verán deprimidas o disminuidas significativamente en sus proyectos de fortalecimiento y transformación, pues los proyectos de desarrollo institucionales estarán amenazados por falta de financiamiento público. Se sabe, incluso, que las capacidades para obtener recursos propios o extraordinarios, por parte de las escuelas normales públicas, son mínimas.

De seguir en marcha estas políticas públicas educativas de recorte presupuestal, a niveles federal y estatales, los escenarios futuros de esta red de escuelas, formadoras de profesores y profesoras de la escuela pública mexicana, entrarán en una fase de estancamiento y decadencia. ¿Así se visualiza y se concreta la “Reforma Educativa” de la “4T”? ¿Es éste el contenido real de la “Nueva Escuela Mexicana”? ¿Éste es el valor efectivo o “revaloración” que otorga el gobierno mexicano al magisterio nacional?

Fuente: https://profelandia.com/el-futuro-de-las-escuelas-normales-publicas/

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Conspiranoia política

Por: Leonardo Díaz

Gracias a la cultura digital, los usuarios conforman mundos de datos personalizados reforzando sus creencias y deseos a partir de la información que proporcionan a los sistemas algorítmicos de las redes sociales.

Ante el asombro internacional, el proceso electoral estadounidense ha sido enrarecido por una atmósfera de conspiranoia creada por el 45to presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

El presidente candidato ha “denunciado” un supuesto fraude perpetuado por el Pardido Demócrata, con el apoyo de todos los medios de comunicación que han proyectado la victoria de su opositor, Joe Biden, y por implicación, con el contubernio de miles y miles de personas que se requerirían en cada Estado de la Unión Americana para ejecutar la infamia.

Durante la campaña electoral el presidente había diseñado una estrategia de descrédito sobre el proceso y sus rivales. “Advirtió” que intentarían robarle las elecciones mediante el voto por correo que, debido a las características de grandes segmentos de la población con intención de voto demócrata en los Estados Unidos, favorecía mayoritariamente a Joe Biden.

“¿Por qué Trump denuncia fraude electoral?” es el título de un artículo publicado en este mismo periódico por el psiquiatra Raj Persaud, https://acento.com.do/opinion/por-que-trump-denuncia-fraude-electoral-8880105.html?fbclid=IwAR3WwTCOCkaInssFqZz-3eBY7-mjJxEThM2eLrGh7Ef1n68Q5NAmdqO6J2Y interrogante que muchas personas habrán realizado en los últimos días.

En su artículo, Persaud reseña un estudio realizado durante las elecciones del año 2016, publicado recientemente en la revista Research & Politics, acerca de los efectos producidos por la retórica conspirativa relacionada con la interferencia electoral en adultos norteamericanos con edad de votar. (https://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.1177/2053168020959859).

Los resultados del estudio son preocupantes. La exposición a una retórica conspirativa relacionadas con interferencias electorales aumenta los sentimientos de ira, frustración e indignación reduciendo la credibilidad en las instituciones democráticas.

Las teorías conspirativas tienden a prosperar, como señala en una reciente entrevista el psicólogo evolutivo Steven Pinker, https://elpais.com/ideas/2020-11-07/steven-pinker-el-partido-democrata-debe-distanciarse-de-la-palabra-socialismo.html?ssm=FB_CC&fbclid=IwAR3wlLvy1Nwy3zcMxWv_rPPzE3WUK3BWeTKAGwzKx9dq2AED33QBcndtj64 porque los seres humanos nos nutrimos de narraciones para lidiar con los problemas de la vida cotidiana.

Estas narrativas simplifican el mundo comprendiéndolo en dicotomías: bueno-malo; seguro-amenazante; pro-vida-anti-vida; entre otras dualidades. Estos relatos han sido útiles para nuestra sobrevivencia como especie.

Las referidas narraciones refuerzan el sentido de co-pertenencia a la tribu donde los individuos se interpretan a sí mismos como encarnaciones del lado positivo de las dicotomías y colocan al integrante del otro grupo (étnico, religioso, ideológico) en el lado negativo de las mismas.

Gracias a la cultura digital, los usuarios conforman mundos de datos personalizados reforzando sus creencias y deseos a partir de la información que proporcionan a los sistemas algorítmicos de las redes sociales. En esta atmósfera, se propagan los prejuicios conspirativos de los colectivos más predispuestos a ellos, como los derrotados de una contienda electoral.

Así, la conspiranoia poselectoral estadounidense es comprensible, pero no deja de ser injustificable que una tendencia irracional de los seres humanos sea explotada de manera ególatra e irresponsable por un líder autoritario, apoyado por una maquinaria partidaria que intenta obtener capital político a costa de las instituciones, las leyes y la ciudadanía.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/conspiranoia-politica-8881879.html

 

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Ganó Biden, ¿y ahora qué?

Por Atilio A. Borón

Ponernos en guardia y recordar que con Trump o con Biden seguimos a merced de la voracidad imperial por nuestros recursos naturales.

Los demócratas y los republicanos son administradores del imperio, nada más. Pero en su encarnación física, personal, idiosincrática, hay matices que no se deben desdeñar. Fidel siempre decía: “Dios no existe, pero está en los detalles.” Que Elliot Abrams, Marco Rubio, Ted Cruz, Bob Menéndez y la Ileana Ross pierdan su acceso directo a la Oficina Oval que les garantizara Donald Trump revela una diferencia que sería absurdo subestimar. Es sabido que ambos partidos han perpetrado toda clase de crímenes, en todo el mundo y que su simple enumeración insumiría decenas de páginas. Pero en esta reciente elección se corría un riesgo adicional: una ratificación plebiscitaria para mantener por cuatro años más a un hampón como Donald Trump en la Casa Blanca habría tenido funestas consecuencias para nuestros países. Mencionemos apenas tres. Primera, la inmediata activación de la “carta militar” contra Venezuela que Mike Pompeo preparara durante su gira de hace apenas un par de meses visitando Brasil, Colombia y Guyana (tres países fronterizos con la nación bolivariana) amén del cercano Surinam.

Segundo: un Trump “recargado” habría intensificado las sanciones y el bloqueo en contra de Cuba, Venezuela y Nicaragua y aumentado sus presiones en contra de los gobiernos de Argentina y México, que los asesores más reaccionarios de Trump, aunque parezca mentira, consideran como “aliados” o “cómplices” de la subversión chavista. Tercero, la reelección del magnate neoyorquino habría reforzado la gravitación regional de Jair Bolsonaro, Iván Duque y la derecha radical en Latinoamérica y el Caribe. Estos tres “detalles”, que no significa sean nimiedades, son más que suficientes para recibir con cierto alivio la derrota del magnate neoyorquino. En suma: había una elección entre el peor y el malo, y prevaleció el último. Decepcionante, ¡seguro!, pero estas son las “opciones” que el imperio siempre tiene para ofrecer. Desconocer esta verdad, asentada sobre un registro histórico de más de doscientos años, equivale a confundir ilusiones con la realidad.

Bien, y entonces: ¿qué decir de Joseph Biden? Es un viejo político (cumplirá 78 años el 20 de noviembre) del establishment conservador norteamericano, con 47 años transitando por los laberintos del poder en Washington. Fue senador desde 1972 hasta que, en el 2009, juró como vicepresidente a Barack Obama. A lo largo de este casi medio siglo hay muy poco en su record como para esperar un viraje significativo en la política exterior de Trump, especialmente en el siempre turbulento ámbito de las relaciones hemisféricas. Lo que sí hay es la certeza de que a lo largo de tantos años en el Senado fue cómplice, beneficiario -o por lo menos silente testigo- de la tantas veces denunciada corruptela institucionalizada en Washington, de los jugosos contratos y concesiones ofrecidas a las empresas del complejo militar-industrial y, luego del crash de las hipotecas del 2008, del fabuloso salvataje concedido por el Tesoro al corrupto sistema bancario estadounidense. Todo esto transcurrió bajo su mirada y en ningún momento insinuó disconformidad o incomodidad moral.

La renovación o el “nuevo comienzo”, retórica a la cual son tan afectos los presidentes de Estados Unidos cuando desplazan a sus oponentes no se condice con la promiscua relación que Biden -¡al igual que Trump, pero “guardando las formas”!- mantiene con la burguesía imperial. Por ejemplo, su costosa campaña electoral se vio facilitada por el generoso financiamiento que le otorgaron las grandes corporaciones. Un informe revela que Joe Biden recibió donaciones de 44 multimillonarios; pero su acompañante, Kamala Harris, lo superó al obtener aportes de 46 multimillonarios estadounidenses. En términos individuales Trump se benefició de la prodigalidad de Sheldon Adelson, el dueño de un casino en Las Vegas y, según The Guardian, un “ardiente conservador pro-israelí” que terminó donando 183 millones de dólares para la campaña del neoyorquino. Biden, a su vez, recibió un donativo del exalcalde de Nueva York y magnate de los medios de comunicación Michael Bloomberg por valor de 107 millones de dólares. Como puede verse, parecería haber un pequeña contradicción con el principio elemental de toda democracia de un hombre/una mujer un voto. Porque, ¿qué dudas cabe que tanto Adelson como Bloomberg podrán hacer oír su voz más claramente que las de John y Maggie?, que no pudieron donar siquiera veinte dólares para ningún candidato en la pujante democracia estadounidense. Por eso tiene razón Telma Luzzani cuando habla del “gatopardismo” de Biden.

Habrá, eso sí, un cambio de estilo: al olvido pasarán los gestos matonescos y groseros de Trump y compañía (Pompeo y Bolton, especialmente) y, aparentemente, habría una cierta intención de reflotar el multilateralismo y buscar compromisos manteniendo el uso de la fuerza como una alternativa pero no como la primera prioridad. En esa línea Biden prometió reincorporar a su país a los Acuerdos de París sobre el cambio climático; regresar a la Organización Mundial de la Salud para colaborar en la lucha contra la pandemia, y a la UNESCO, de la cual Washington se había retirado aduciendo un supuesto “sesgo anti-israelí” de esa organización. Pero hay que recordar que Estados Unidos había dejado de financiar a la UNESCO en el 2011, bajo la presidencia de Barack Obama y cuando Joe Biden ¡era su vicepresidente!

Desde el Senado Biden se preocupó por cimentar la fortaleza del complejo militar-industrial y la estabilidad del sistema financiero en la gran crisis del 2008. Ante la catástrofe sanitaria precipitada por el negacionismo de Trump en relación a la covid-19 podría tratar de resucitar el “Obamacare” como un esquema muy módico de salud pública. Pero acompañó con su voto en el Senado las invasiones a Irak y Afganistán y como vicepresidente avaló las operaciones militares en Libia y Siria. En lo tocante a nuestros países, también en su calidad de vice de Obama, Biden respaldó el golpe en contra de Juan Manuel Zelaya (Honduras, 2009); la intentona golpista en contra de Rafael Correa en el 2010; contra Fernando Lugo (Paraguay, 2012) y el fraudulento proceso del “impeachment” en contra de Dilma Rousseff, entre 2015 y 2016 en Brasil. No hay, por lo tanto, razones para celebrar nada, excepto la derrota de Trump.

En el número de Marzo-Abril de la revista Foreign Affairs, una especie de biblia para el establishment estadounidense, Biden publicó un artículo en donde anticipa lo que haría si llegase a la Casa Blanca. El título –“Why America Must Lead Again”- no deja lugar a dudas sobre la absoluta fidelidad de este personaje a la tradición del “excepcionalismo” estadounidense. El mundo necesita un líder y Estados Unidos debe retomar ese papel, otorgado nada menos que por Dios y abandonado por Trump que erró el camino al intentar que Estados Unidos “fuese grande otra vez” abdicando de su responsabilidad de mantener el orden internacional y desairando a sus aliados y amigos. Su programa tiene tres ejes: la renovación y fortalecimiento de la democracia dentro de Estados Unidos y en el concierto internacional; nuevos acuerdos comerciales para contener a China y evitar que sean ella y sus aliados quienes fijen las reglas del juego, algo que el imperio reclama como su absoluta prerrogativa tal como ocurriera a la salida de la Segunda Guerra Mundial; y, por último, sentar una vez más a Washington en la “cabecera” de la mesa de las negociaciones internacionales.

China y Rusia aparecen claramente como los enemigos de Estados Unidos, en línea con las tesis dominantes sobre todo desde los tiempos de Obama. El lenguaje utilizado en algunos pasajes es alarmante y nada tiene de diplomático, y recuerda algunas de las bravuconadas e insolencias de Trump. Por ejemplo, califica al gobierno de Vladimir Putin como un “sistema de cleptocracia autoritaria” mientras que dijo que Xi Jiping “era un matón”, aparte de acusar a China de robar descaradamente derechos de propiedad intelectual y los bienes de las grandes empresas y los ahorristas estadounidenses. En relación a la democracia promete convocar, en el primer año de su mandato, a una gran conferencia con los “líderes amigos” (que ya nos imaginamos quienes serán) para construir una coalición internacional que impulse la democracia y los derechos humanos y combata a la corrupción, y que trabaje coordinadamente sobre la base de una agenda común. Biden cree que una de las mayores fracturas de nuestro tiempo es la que divide a democracias de diversas formas de autoritarismo. No es lo mismo pero guarda un cierto parecido con la “Internacional de la Nueva Derecha” promovida, bajo los auspicios de Trump, por el estratega ultraderechista Steve Bannon. En poco tiempo la verdad saldrá a la luz y se podrá ver quiénes son los réprobos y quienes los elegidos; quienes los demócratas y quienes los autoritarios.

Para concluir: creo que nada bueno cabe esperar de este recambio. Se aventó el riesgo mayor y nada más. En el 2008 y comienzos del 2009 la progresía europea y latinoamericana sucumbió a la “Obamamanía” y pensó, en un alarde de ingenuidad, que un presidente afroamericano obraría el milagro de transformar la naturaleza del imperio y convertirlo en el demiurgo de la paz eterna ambicionada por Immanuel Kant. La desilusión de aquellas bellas almas henchidas de inocencia no pudo ser mayor.

Hay un riesgo, si bien no igual, de que ocurra lo mismo con Biden. El motivo de estas líneas no es otro que ponernos en guardia ante tal eventualidad y caer en un desarme ideológico; y recordar que con Trump o con Biden seguimos a merced de la voracidad imperial por nuestros recursos naturales, en un clima ideológico signado por una paranoia que visualiza a este continente como estando a punto de “caer en las garras” de China o Rusia. El tono de la “Guerra Fría” que impregna el escrito de Biden es inocultable. Queda, con todo, una tenue esperanza: que haga memoria y retome, aunque sea en parte, la política de Obama con Cuba y restablezca las relaciones diplomáticas a nivel de embajador, levante las asfixiantes restricciones en materia de viajes, remesas, comercio, turismo e intercambio cultural y, en última instancia, relaje en algo los rigores de ese verdadero crimen de lesa humanidad que significa el bloqueo al cual la Isla rebelde ha sido sometida durante 60 años. Y, por añadidura, que proceda igualmente en relación a la República Bolivariana de Venezuela poniendo fin al papelón internacional de la Casa Blanca en su pretensión de hacer de un esperpento como Juan Guaidó un “presidente encargado” de ese país y se avenga a dialogar con el gobierno de Nicolás Maduro, abandonando definitivamente la ruta de la confrontación elegida por Trump y que, al igual que lo ocurrido con Cuba, fracasara estrepitosamente.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/304770-gano-biden-y-ahora-que

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La anunciada muerte del Normalismo: Sin presupuesto y sin revalorización del magisterio

Por: Erick Juárez Pineda

Los legisladores matan al Normalismo Mexicano.

La Cámara de Diputados ha aprobado el dictamen de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública con un recorte histórico y lamentable a las escuelas formadoras de profesores.

265 Escuelas Normales Públicas se verán afectadas pues el Presupuesto de Egresos no las contempla y corren el riesgo de sufrir daños irreparables.

El 9 de septiembre de este año, desde Educación Futura se denunció el recorte de más 95% del presupuesto. Para 2020, el presupuesto asignado fue de 461.4 millones de pesos. La propuesta para 2021 es de 20.6 millones. A cada estudiante normalista le corresponderían 229 pesos para su formación durante el siguiente año.

Sin embargo, este dinero corresponde al Programa de Fortalecimiento a la Excelencia Educativa S300 (PROFEXE), dejando afuera otros programas y Estrategias de Fortalecimiento de las Escuelas Normales de México. Incluso, quedan en riesgo los programas de gratuidad de la inscripción, los cuales, han adoptado las Escuelas Normales de 12 Estados, varios de ellos son entidades con enormes necesidades y desigualdades como Michoacán y Guerrero.

Ante ello, la la Junta de Coordinación Nacional del Consejo Nacional de Autoridades de Educación Normal que integran las 32 Entidades Federativas y que representan a las 265 Escuelas Normales del país señalan mediante un comunicado (Pronunciamiento LXIV Legislatura de la Cámara de Diputados) que estas acciones representan una verdadera incongruencia entre lo legislado y lo presupuestado.

Explican que las más de 300 acciones que incluyen el replanteamiento curricular, la profesionalización, la transformación de las Escuelas, no se realizarán el próximo año, además, señalan, será muy difícil también, que las maestras y maestros, las y los estudiantes, el Congreso Nacional de Delegadas y Delegados, y las organizaciones magisteriales y estudiantiles no se sientan traicionadas.

Escuchamos pronunciamientos de Senadoras y Senadores, de Diputadas y Diputados, el dictamen de la Comisión de Educación, en el sentido de que se reconsideraría el presupuesto de las Normales. Lamentablemente no fue así. Con claridad apoyamos la propuesta para que los recursos llegaran con celeridad y directamente a los beneficiarios; sin embargo nuestra voz y la de muchos y muchas no fue tomada en cuenta.

También puntualizan que anualmente se les otorgan 440 millones de pesos, que en porcentaje para el presupuesto de egresos de la Federación es mínimo, pese al trabajo y al significado que tiene en este país la formación de maestras y maestros.

Finalmente, advierten que esta injusticia deja al normalismo sin posibilidades de un cambio y transformación verdadera. 

Al mismo tiempo, la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), advierte que que con estas acciones quedan desprotegidas 265 Escuelas Normales Públicas, dentro de estas, las 17 Escuelas Normales Rurales del país agremiadas a la Federación.

Mediante un documento (Pronunciamiento Recorte Presupuestal) dirigido a la LXIV Legislatura de la Cámara de Diputados, comentan que creían que  las propuestas de que se considerara el presupuesto de las Normales, serían tomadas en cuenta, pero lamentablemente vemos que no es así y nos preocupa pensar cuál es el rumbo que tomará la Educación Normal.

«Toda educación es, de alguna forma u otra, una introducción al futuro, es una lucha para establecer qué tipo de futuro queremos para la juventud”, nosotros nos preguntamos ¿qué tipo de futuro quieren para la juventud? Estamos frente a un país lleno de corrupción, sometimiento, pobreza, analfabetismo, donde la única arma para cambiar el rumbo es la educación

Por último, señalan que el mal llamado “Recorte Presupuestal para las Normales” es una más de sus políticas que dejan la ciencia y la educación como espacios de privilegios y lujos, condenando a muerte a las Normales Rurales. «El gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador prometía cambios y ahora los vemos, este fuerte golpe pone en juego la existencia de las Normales Públicas de nuestro país», concluyen.

Como anteriormente lo cuestionaba: ¿Esta es la revalorización del magisterio que tanto alarde Esteban Moctezuma y López Obrador?

La nueva Reforma Constitucional en materia Educativa y las Leyes Secundarias mandatan un fortalecimiento a las Normales Públicas, una revalorización y mejores condiciones a estas instituciones formadoras. En papel se ve bien, en la práctica, apesta.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-anunciada-muerte-del-normalismo-sin-presupuesto-y-sin-revalorizacion-del-magisterio/

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Hergit Llenas nos comenta: ¿Por qué renuncian masivamente los maestros?. Estados Unidos

Tres de cada cinco llamadas de parte de los administradores de las escuelas de D.C., tienen como objetivo plantear la renuncia permanente a sus funciones. Una de las razones más contundentes es la falta de moral, asociada con el desconocimiento de los procesos implicados en la reapertura de los planteles escolares.

De hecho, el presidente del Consejo de Oficiales Escolares, en una entrevista para The74milion.org, confesó que su gremio ha gastado una cantidad de tiempo exorbitante tratando de convencer a la gente de no renunciar. El directivo escribió una carta a los líderes que manejan la ciudad de Washington D.C. con los elementos que percibe como faltas garrafales en el plan (¿o falta de plan?) para la susodicha reapertura.

La renuncia también aplica a los maestros, que dicen estar estresados de cara a un problema cuya esencia es multifacética. Por un lado, está el asunto del virus. En D.C., la mayoría de los docentes son miembros de una minoría. Y es precisamente entre las comunidades minoritarias donde se ha detectado una mayor incidencia del Covid-19.

Por otro, está latente el tema de las tensiones raciales. Y, por último, existe falta de confianza en el corazón de los maestros en relación con la habilidad de sus líderes de planear la vuelta a la escuela de una forma sensata.

Ya la renuncia de los administradores es mala noticia, pero la de profesores tiene consecuencias todavía más desastrosas. Pregúntele a cualquier estudiante sobre su vínculo con uno o varios de maestros y escuchará, como expresa Alex O’Sullivan, que «la relación adulta más importante que un chico tiene fuera de su familia, es con su maestra(o)». Y de ahí que, cuando un maestro considerado «muy efectivo» se muda de escuela o renuncia, su decisión causa un efecto perjudicial en los estudiantes.

Es por eso que una masa significativa de educadores demanda que los distritos actúen con mayor transparencia, a fin de construir confianza entre los subordinados y sus empleadores. «Lo más básico es que por lo menos te contesten qué está pasando, cuando les preguntas», dice Katherine, una maestra de pre-kinder en el municipio cuatro del distrito de Columbia.

Al parecer, el incentivo salarial de la capital, que se encuentra entre los mejores de Estados Unidos (como promedio, más de $76.000 dólares al año), no alcanza para desarrollar una fuerza laboral robusta que llene la demanda creada por la falta de maestros.

¿Cómo solucionar esto? Según el ex-profesor O’Leary, construir un clima de confianza en los sistemas escolares va a requerir que cese el control o fuerza ejercida de arriba hacia abajo.

Argumenta que, para invertir las dinámicas de poder, de forma tal que las directrices vengan de abajo hacia arriba, él, junto con el State Board of Education están proponiendo un proyecto de ley cuyo objetivo sería la publicación de los datos asociados con los maestros. Los mismos incluirían: raza, dónde viven, cuántos años de experiencia tienen, etcétera.

La falta de voz y de respeto es una de las principales razones por la que los docentes renuncian. Implicarlos en el proceso de decisión-planeación es lo menos que se podría hacer para levantarles la moral, intentar detener la hemorragia de sus renuncias y evitar que la educación se debilite aún más.

Fuente: http://eltiempolatino.com/news/2020/nov/12/opinion-por-que-renuncian-masivamente-los-maestros/

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Russian hackers are still going after coronavirus vaccine makers, Microsoft warns

Russian hackers are still going after coronavirus vaccine makers, Microsoft warns

Microsoft wants Russian and North Korean hacking groups to just cut it out already.

In a Nov. 13 blog post, Microsoft’s vice president of customer security and trust, Tom Burt, details repeated efforts by state-sponsored hacking groups to infiltrate companies around the globe. And unlike the popular conception of hackers targeting customers for profit, the victims this time around are working to develop vaccines and treatments for COVID-19.

Hospitals and medical researchers have, in the past, been casualties of state-sponsored hacking efforts. However, the latest efforts from one Russian and two North Korean groups — which Microsoft claims involve spear phishing and password spraying — represent the continuation of a disturbing new trend.

«Among the targets, the majority are vaccine makers that have Covid-19 vaccines in various stages of clinical trials,» writes Burt. «One is a clinical research organization involved in trials, and one has developed a Covid-19 test.»

This is not the first time we’ve heard about hackers going after coronavirus researchers. In July, the Department of Justice unsealed an indictment accusing two Chinese hackers of «[probing] for vulnerabilities in computer networks of companies developing COVID-19 vaccines, testing technology, and treatments.»

That same month, the UK’s National Cyber Security Centre published a report accusing a Russian hacking group, known as Cozy Bear, of «[targeting] various organisations involved in COVID-19 vaccine development in Canada, the United States and the United Kingdom, highly likely with the intention of stealing information and intellectual property relating to the development and testing of COVID-19 vaccines.»

In other words, this isn’t a new problem. As such, in Friday’s blog post, Burt argues that an international coalition is needed to properly address this.

«At a time when the world is united in wanting an end to the pandemic and anxiously awaiting the development of a safe and effective vaccine for Covid-19,» writes Burt, «it is essential for world leaders to unite around the security of our health care institutions and enforce the law against  cyberattacks targeting those who endeavor to help us all.»

And yeah, as the coronavirus spreads like wildfire in the U.S. ahead of what is likely to be a very deadly winter, a little global cooperation sure would be nice right about now.

Fuente de la Información: https://mashable.com/article/microsoft-russian-north-korean-hacking-coronavirus-vaccine/

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As Educators Await, Arguments Suggest High Court Unlikely to Strike Down ACA

As Educators Await, Arguments Suggest High Court Unlikely to Strike Down ACA

The U.S. Supreme Court on Tuesday appeared unlikely to strike down the Affordable Care Act in its entirety in a high-stakes case that has implications for some school employees as well as for young people on their parents’ insurance plans.

«We ask ourselves whether Congress would want the rest of the law to survive if an unconstitutional provision were severed,» Chief Justice John G. Roberts Jr. said during the arguments in California v. Texas (Case No. 19-840) in reference to a 2017 action by lawmakers to eliminate the penalty for not complying with the individual mandate of the 2010 ACA.

«Here, Congress left the rest of the law intact when it lowered the tax to zero,» Roberts added. «That seems to be compelling evidence on the question.»

Looking at the court’s precedents regarding «severability,» Justice Brett M. Kavanaugh said, «It does seem fairly clear that the proper remedy would be to sever the mandate provision and leave the rest of the act in place, the provisions regarding preexisting conditions and the rest.»

Roberts was the author of the court’s 5-4 decision in 2012 in National Federation of Independent Business v. Sebelius, which upheld the ACA based on Congress’s taxing authority. The chief justice joined with the court’s liberal bloc in upholding the law in that decision and in one later case that fundamentally attacked the law.

But the addition of three new members to the court in recent years with less of a track record on the ACA has prompted fears among the law’s supporters, especially with the death in September of Justice Ruth Bader Ginsburg, who had voted to uphold the law, and her replacement by Justice Amy Coney Barrett, who had questioned the 2012 decision in her writings as a law professor.

The court is considering a lawsuit brought by Texas and 17 other mostly Republican-led states challenging the constitutionality of the ACA after Congress in 2017 eliminated the penalty for not complying with the law’s individual mandate. A federal district court held that the entire law was unconstitutional because the individual mandate was no longer sustainable under the tax-power theory that the Supreme Court had relied on in Sebelius.

While an appeal was pending in the U.S. Court of Appeals for the 5th Circuit, in New Orleans, President Donald Trump’s administration announced that it would no longer defend the law. California and 19 other states plus the District of Columbia stepped in to defend the law’s constitutionality.

The 5th Circuit court last year struck down the individual mandate, but said the trial court should re-examine whether the rest of the ACA could be severed from the mandate and saved.

Both the American Federation of Teachers and the National Education Association joined a friend-of-the-court brief in support of California.

«Safeguarding the health and safety of students, families and our communities is a national priority, and any attempt to dismantle the health care, on which more than 20 million Americans depend, should be soundly rejected,» NEA President Becky Pringle said in a statement Tuesday.

‘A Naked Command’

Kyle D. Hawkins, the solicitor general of Texas, told the justices Tuesday that even with the elimination of the tax penalty, the ACA’s mandate for most Americans to buy health policies was «a naked command to purchase health insurance, and, as such, it falls outside Congress’s enumerated powers.»

«The mandate is inseverable from the three-legged stool» that the court referred to in Sebelius to describe the ACA’s critically interacting provisions, he said.

Acting U.S. Solicitor General Jeffrey B. Wall, representing the Trump administration in support of Texas and the other challengers, said, «Congress did a very targeted thing in 2017. It said we don’t want people to have to make this payment anymore if they don’t want to get insurance. … But they didn’t amend or alter the text of the act.»

Michael J. Mongan, the solicitor general of California, said that the challengers’ view that the mandate is unconstitutional and thus the entire law must fall «would cause enormous regulatory disruption, upend the markets, cast 20 million Americans off health insurance during a pandemic, and cost the states tens of billions of dollars during a fiscal crisis.»

Mongan was joined by Donald B. Verrilli Jr., who was representing the U.S. House of Representatives in support of the law.

«The Affordable Care Act has been the law of the land for 10 years,» said Verrilli, who was the U.S. solcitor general under President Barack Obama and successfully argued the Sebelius case.

«The health-care sector has reshaped itself in reliance on the law,» Verrilli said. «Tens of millions of Americans rely on it for health insurance that they previously couldn’t afford. Millions more rely on the act’s other protections and benefits. 
In view of all that has transpired in the past decade, the litigation before this court, the battles in Congress, the profound changes in our healthcare system, only an extraordinarily compelling reason could justify judicial invalidation of this law at this late date.»

The nearly two-hour argument included complicated discussions of legal standing and hypothethicals about a federal command to fly a U.S. flag, plant trees, or wear a mask to fight COVID-19.

The court’s three more-liberal justices—Stephen G. Breyer, Sonia Sotomayor, and Elena Kagan—said little to suggest they would strike down the entire law.

«The 2017 Congress has already told us that it doesn’t want the rest of the act to fall, correct?» Sotomayor said to Verrilli, who quickly agreed.

Barrett, closing out her second week of arguments, asked tough, sometimes technical, questions of both sides, and did not clearly reveal her hand, though she may have leaned toward some of the challenger’s arguments.

«What should we make of the fact that Congress didn’t repeal the provision?» she asked Mongan. «You’re asking us to treat it as if it functionally has been repealed, but that’s not what Congress did.»

Justice Samuel A. Alito Jr., who has consistently voted against upholding the ACA, said there was a «strange aspect» to the case, a «sea change that’s occurred in the understanding of the role of the individual mandate between our first Affordable Care Act case and today.»

He referred to the fact that the removal of a penalty for Americans who do not obtain insurance has not seemed to imperil the overall operation of the law, as Congress feared when it enacted the measure.

«At the time of the first case, there was strong reason to believe that the individual mandate was like a part in an airplane that was essential to keep the plane flying so that if that part was taken out, the plane would crash,» Alito added. «But now the part has been taken out and the plane has not crashed.»

Fuente de la Información: http://blogs.edweek.org/edweek/school_law/2020/11/arguments_suggest_supreme_cour.html

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